Rev. Elizabeth A. Eaton
(ELCA)

ESTADOS UNIDOS-

La Rev. Elizabeth A. Eaton, obispa presidente de la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA), ha emitido un mensaje pastoral relacionado con la orden ejecutiva del Presidente Trump de restringir la entrada de refugiados y visitantes a los Estados Unidos de siete países predominantemente musulmanes.

El mensaje de la Obispa Eaton es el siguiente:

Bienaventurados los misericordiosos, porque recibirán misericordia.

Ayer, escuchamos estas palabras en la lectura del Evangelio de Mateo 5: 1-12, al comienzo del Sermón de la Montaña de Jesús. En las Bienaventuranzas, Jesús expone una visión para la vida en el reino de Dios, caracterizada por considerar a quienes a menudo son menospreciados, incluyendo a los mansos, a quienes viven el duelo y al constructor de paz, como portadores de la bendición de Dios. Durante las próximas semanas, seguiremos escuchando este Evangelio, incluyendo el llamado de Jesús a que sus discípulos sean portadores de la luz de Dios y la esperanza y la reconciliación con un mundo profundamente necesitado de ellos.

En este espíritu, al comienzo de la semana pasada me comuniqué con el gobierno de la administración Trump pidiéndole que no suspendiera el programa de admisión de refugiados de los Estados Unidos o que no pospusiera la posibilidad de que refugiados de cualquier país pudiera ser reubicado por de un período de tiempo. La Biblia nos llama a acoger al extraño y a tratar al extranjero como lo haríamos con nuestros propios ciudadanos. Estoy de acuerdo con la importancia de mantener a nuestro país seguro como la administración lo señaló en su orden ejecutiva el viernes pasado, pero estoy convencido de que prohibir temporalmente el ingreso de refugiados vulnerables no aumentará nuestra seguridad ni reflejará nuestros valores como cristianos. En vez de eso, causará daño inmediato al separar a las familias, interrumpir las vidas y negar la seguridad y la esperanza a los hermanos y hermanas que ya están sufriendo.

Las y los refugiados reubicados en los Estados Unidos han huido de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas y / o asociaciones. Esperan años para tener la oportunidad de abandonar sus moradas. Pero a veces, no hay hogar para ellos al cual volver. Sabemos por nuestros socios en el Servicio de Inmigración y Refugiados Luteranos (LIRS por su sigla en inglés) que sólo el 1 por ciento de todos los refugiados son elegidos para el reasentamiento.

Personas de fe ayudaron a iniciar y mantener el programa de reasentamiento de refugiados en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Como luteranos, muchos de nuestros antepasados enfrentaron el dolor de tener que huir de sus hogares y la alegría de ser recibidos en nuevas comunidades a través de los Estados Unidos. Como hemos hecho a lo largo de la historia, millones de luteranos de todo el país honran nuestros valores bíblicos compartidos, así como las mejores tradiciones de nuestra nación, ofreciendo refugio a los más necesitados. Estamos comprometidos a continuar con los ministerios de bienvenida que apoyan y construyen comunidades alrededor del país y se oponen firmemente a cualquier política que resulte en la reducción del programa de reasentamiento de refugiados.

Debemos ofrecer seguridad a las personas que huyen de la persecución religiosa sin importar su tradición de fe. Los cristianos y otras minorías religiosas sufren persecución y merecen ser protegidos, pero incluir criterios adicionales basados en la religión podría tener efectos discriminatorios que irían en contra de los valores fundamentales de nuestra nación relacionados con la libertad de religión.

Invito a las congregaciones de la ELCA a aprender, orar y actuar en favor de quienes buscan refugio en nuestras playas. El “Mensaje Social sobre la Inmigración” de la ELCA, la estrategia AMMPARO y los recursos LIRS son buenos lugares para comenzar. Aquellos que han sido parte del reasentamiento de refugiados o tienen su propia experiencia de inmigración tienen historias importantes que compartir con sus comunidades y testimonios para brindar. También le animo a que considere agregar su voz llamando a sus miembros del Congreso para compartir su apoyo a los refugiados y el uso de oportunidades de promoción en línea a través de alertas actuales en ELCA Advocacy y LIRS.

En el Evangelio de Mateo 25:35, Jesús dijo: “Yo era un extraño y me recibisteis”. Nuestro Señor no sólo nos mandó dar la bienvenida al extraño, sino que también Jesús dejó en claro que cuando damos la bienvenida al extranjero en nuestros hogares y en nuestros corazones, le damos la bienvenida a él mismo.
La paz de Dios,
Rev. Elizabeth A. Eaton
Obispo Presidente

Traducción al castellano: Pastor Lisandro Orlov

http://alc-noticias.net/es/2017/02/02/la-obispa-presidente-de-la-iglesia-evangelica-luterana-frente-a-la-disposicion-de-trump-con-relacion-a-los-refugiados/