‘El Premio Nobel se nos dio para romper el silencio’: Rigoberta Menchú


Este año, la líder indígena gualtemalteca cumple 25 años de obtener el galardón.
Por:  BOGOTÁ |   10:55 p.m. | 3 de febrero de 2017
Rigoberta Menchú siempre habla en plural. Cuando se le pregunta sobre su lucha por los derechos de los indígenas en Guatemala, activismo por el que le otorgaron el premio Nobel de Paz en 1992, habla de un legado construido entre aliados. No se le escucha un ‘yo’.
Esa humildad que no solo refleja en sus palabras la ha llevado a ser la más aplaudida durante sus discursos en esta 16.ª Cumbre Mundial de Premios Nobel de Paz.
Temas como el rol de las mujeres víctimas de la guerra son los que Rigoberta ha puesto sobre la mesa cuando va a procesos de paz. Dice que como víctima de la guerra no puede cambiar la realidad del mundo. Sostiene que, en cambio, puede hacer todo lo que esté a su alcance para romper el silencio: “Soy una mujer corajuda. Los que tenemos una voz moral tenemos que ser una voz que no se calle”.
Además de discutir sobre la realidad del mundo con otros laureados, ¿a qué más ha venido a la cumbre?
Yo no soy partidaria de que desde la cumbre solo se saque un comunicado de prensa y pretendamos cambiar el mundo, sino creo más en que hay que fortalecer el trabajo de nuestras fundaciones y tratar de comprender cómo podemos trabajar conjuntamente. A eso he venido, a crear alianzas.
¿Hay alguna alianza que haya nacido en este encuentro?
Sí, las mujeres Premios Nobel de Paz acordamos este viernes hacer seguimiento al proceso de fortalecer el papel de las mujeres en el proceso de paz de Colombia, y fortalecer a los niños en educación para la paz.
Además, espero seguir en buenas relaciones con este país, en especial con la Universidad Autónoma del Caribe, para trabajar en campañas juntos y encontrar soluciones a los males que aquejan a la humanidad. También vamos a estar en Yemen, en Centroamérica, Guatemala… Tenemos mucha agenda para este año.
¿Eso incluye a Colombia y a Estados Unidos?
Como han venido personas de distintas regiones del mundo, de distintas tendencias políticas y distintas experiencias políticas, fijaremos algunos tópicos conjuntos, algunas ideas comunes. Con Estados Unidos, trabajaremos en cómo presionar la política norteamericana para que no abuse de todos los pueblos que coexisten allá. Esperemos que no nos nieguen la visa.
Una vez culmine la cumbre, ¿qué le quedará dando vueltas en la cabeza?
He visto que aquí se está hablando muchísimo de la necesidad de que el proceso de paz se convierta en una política pública. Pero lo que más me preocupa es la necesidad que tiene Colombia de rechazar nuevas formas de violación de derechos humanos, como el racismo, la discriminación, las fobias, las desigualdades sociales. En fin, hay una gran cantidad de temas que estaremos socializando.
Usted ha dicho que en el 2017 cumple 25 años de haber ganado el Premio Nobel de Paz. ¿Qué tanto ha cambiado la agenda en su lucha social durante ese tiempo?
La agenda, a lo largo de estos 25 años, no ha cambiado mucho. Temas como la lucha por una educación y una cultura de paz, el trabajo por los derechos humanos, e incluso juicios sobre delitos de lesa humanidad, aún están en nuestra agenda, un trabajo que me ha traído emoción en estos 25 años.
¿Podría definir en una frase su lucha durante estos 25 años?
El premio Nobel se nos dio no para cambiar el mundo; se nos dio para romper el silencio, y eso se consigue trabajando por la justicia, que ha sido uno de nuestros temas de lucha.
BOGOTÁ
Fuente: http://www.eltiempo.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: