JAPON: Alto funcionario del Vaticano visita a Hiroshima


El arzobispo Paul Gallagher, el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados exaltó una visión de paz y elogió “visión profética” de Japón, cuando visitó allí enero 28 a febrero 3

Feb 06, 2017

TOKIO: el arzobispo Paul Gallagher, el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados exaltó una visión de paz y elogió “visión profética” de Japón, cuando visitó allí en 28-feb 3

El arzobispo hizo una visita de cortesía al primer ministro, Shinzo Abe, el 31 de enero y se reunió con el canciller Fumio Kishida. Ambos renovaron la solicitud de que Francisco visitar Japón.

Los líderes afirmaron que la cooperación entre Japón y el Vaticano se vería reforzada en los ámbitos de la paz, la abolición de las armas nucleares y el medio ambiente, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón.

Arzobispo Gallagher también visitó Hiroshima Prefectura de Hiroshima, donde el gobernador Hidehiko Yuzaki y el alcalde Kazumi Matsui también pidieron al arzobispo de organizar una visita papal.

El arzobispo recorrió el Museo de la Paz y la depositó flores en el Cenotafio de las víctimas de la bomba atómica. También celebró la misa en la catedral de Hiroshima Memorial por la Paz Mundial con los obispos de la provincia eclesiástica de Osaka.

“Una de las cosas que he aprendido desde que llegué a Japón y durante mi visita a Hiroshima es que Japón tiene una opinión muy particular y comprensible sobre toda la cuestión nuclear”, dijo el arzobispo en una conferencia de prensa el 2 de febrero.

“Japón es el único país del mundo que ha sufrido la explosión de dispositivos nucleares. Y así, la visión que usted tiene aquí de toda la cuestión es muy particular”, dijo.

La Conferencia Episcopal de Japón publicó un libro de 290 páginas en octubre el año 2016 pidiendo la abolición mundial de la energía nuclear y la demostración de la base filosófica de su oposición. traducciones en inglés y alemán están en preparación.

En relación con la abolición nuclear, dijo el arzobispo Gallagher, “Entendemos que la comunidad católica aquí tiene una visión particular. Ellos creen que tienen para dar una voz profética, y respetar esa voz.”

En respuesta a una pregunta sobre el aumento de las tensiones en Asia oriental sobre la historia y el territorio, Arzobispo Gallagher dice que “la reconciliación implica un verdadero examen de la verdad y abrazar esa verdad en un espíritu de perdón. Y esa es la línea que tomamos.”

Durante su visita, el arzobispo Gallagher se reunió con organizaciones católicas como Cáritas Japón. El personal de Caritas explica las situaciones en las que trabajan: apoyo a las personas en la zona de desastre del terremoto de Japón y ayudar a los inmigrantes y refugiados. ucanews.com

 

http://www.heraldmalaysia.com/news/top-vatican-official-visits-hiroshima/34581/1

Ya no hay pesca en Sabanagrande,Atlántico: Libardo Muñoz


Una crisis alimentaria afecta a varios pescadores y sus familias por un episodio de muerte de peces, en la ciénaga de Sabanagrande, Atlántico, resultado de un deterioro ambiental acumulado durante los últimos quince años.
La ciénaga de Sabanagrande toma su nombre del importante municipio mas próximo, en la franja oriental del departamento del Atlántico, tiene una extensión de 20 hectáreas y recibe agua del Magdalena por un brazo de un kilómetro, aproximadamente, cerca de la población de Manatí, otra comunidad de vocación pesquera.
En los últimos dos dias salieron a flote centenares de peces descompuestos, ante el desconcierto de pescadores de Sabanagrande y de otros grupos de poblaciones cercanas, enfrentados a una crisis alimentaria para cientos de familias.
La ciénaga de Sabanagrande es parte de un complejo de humedales, de la importante pero descuidada vertiente occidental del Rio Magdalena en los últimos kilómetros de su recorrido hacia la desembocadura de Bocas de Ceniza, pasando por Barranquilla.
Los pescadores de Sabanagrande vienen denunciando que la ciénaga tiene mas del 60% seco y en algunos sectores la profundidad no llega a 20 centímetros.
El rico humedal del que forma parte la ciénaga de Sabanagrande desapareció por “el nino” pero los pescadores dicen que todo ese desastre ecológico no puede atribuirse a ese fenómeno y denuncian que el caño que recibe agua del Magdalena tiene un impresionante taponamiento de basuras, con el agravante de corrientes de aguas residuales que le llegan sin control alguno.
Es claro que la ciénaga de Sabanagrande es parte del desastre ambiental de Colombia,  por la indiferencia con que el Estado maneja un aspecto fundamental para la subsistencia y la defensa de los recursos ambientales.

CUANDO LOS CERROS LLORAN…


ABRIR EL ENLACE DE ABAJO PARA LEER EL ARTICULO.

 

Resultado de imagen para como se llama la maquina para cortar arbolesResultado de imagen para como se llama la maquina para cortar arboles

 

 

 

 

 

http://redamazonica.org/wp-content/uploads/2017/02/N%C2%BA-1-CUANDO-LOS-CERROS.pdf

La limpieza de la selva. La minería no es desarrollo


 

Estas frases se han tomado al azar de algunos encuentros recientes que han tenido algunas  iglesias de la región (Bogotá, 16 septiembre, 2016) en relación a los conflictos de explotación minera que se están dando cada vez  con más frecuencia y violencia en varios países sudamericanos.

Hay un clamor que se ha vuelto grito y que está movilizando en concreto, a los pueblos indígena y campesinos en defensa de sus derechos locales a la tierra (“el clamor de los territorios ancestrales”), en defensa de la naturaleza (“clamor por los derechos de la naturaleza”), derecho a la autodeterminación (“Circunscripciones Territoriales Indígenas” de la Constitución), subiendo al plano político, un discurso nuevo de crítica al modelo económico neoliberal que ya no lo aguantan más. Pasado el “boom” petrolero que comenzó en la amazonia en la década de los 70 bajo el signo militar con un propio y distinto contexto socio-económico. Ahora  se avecina el “boom” minero que hay que actualizarlo también para ponerlo en su propio contexto socio- económico.  La experiencia  enseña que  en ninguna época la minería es una alternativa de desarrollo para nuestras poblaciones. Individualmente se llega a ser rico por la rapiña y la corrupción.

La protección y fomento de estas realidades socio ambientales necesitan un creciente consenso político ya en marcha. Son iniciativas parecidas que promueven la justicia ambiental y el derecho a los territorios ancestrales, el clamor de los pobres y el compromiso responsable con la sociedad. La economía y la política, la sociedad y la cultura,  no pueden estar sometidas a una mentalidad del corto plazo y a la búsqueda de un inmediato provecho económico o electoral de consumir más de lo que se necesita o de la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social y destrucción de la naturaleza que producen.

El diario el Comercio de Quito del 18 de Diciembre del 2016 escribe en primera plana la noticia, ampliada en páginas interiores, sobre el conflicto de Panantza, de la Provincia de Morona Santiago Ecuador, entre miembros indígenas de la nacionalidad shuar y algunos mestizos, contra  la compañía Explorcobres, de capital chino,  que tiene su campamento minero en el recinto la Esperanza San Carlos. Se describe allí un operativo policial militar, planificado y llevado a cabo en toda regla, como ideado para la guerra de las galaxias y que sucede realmente en plena selva amazónica, que dejó un policía muerto, siete militares y policías heridos y cuatro pobladores detenidos cuando estaban en sus trabajos campesinos o mientras dormían (dos mujeres, el presidente de la parroquia y un vocal de la misma) ¡El parto de los montes!

En el operativo participan unos 1.000 efectivos de élite entre policías, militares y 4 camiones, “vehículos operativos blindados”, aparte de helicópteros que sobrevuelan los poblados shuar. En la parroquia S. Juan Bosco y en los centros shuar aledaños se están viviendo días de tensión y angustia, ruido atronador de vuelos rasantes de máquinas de guerra y militares con petos negros y armas sofisticadas en ristre que patrullan los caminos desiertas de los bohíos de paja y latas de zinc. Las fuerzas policiales y militares entran en las casas de los lugareños con el objeto de detener a los responsables del ataque al campamento minero. Muchos han huido a esconderse en las selvas vecinas. Se declaró por un mes el estado de excepción para que nadie se entere de nada, a parte de la versión oficial y el silencio que aumenta la zozobra de la dignidad humillada. La policía trabaja sobre una lista de 41 nombres, confeccionada por los informantes de los trabajadores asalariados de la empresa minera, que supuestamente participaron el 21 de Noviembre del 2016 en una anterior toma del campamento, de donde fueron desalojados pocas horas después por la fuerza armada y policía. Están acusados de “sabotaje” y “terrorismo,” sin pruebas.

Veamos el proceso llevado hasta ahora por los centros shuar de la Cordillera del Cóndor en relación al proyecto minero. Hacia el año 2000 organizaron un amplio territorio de unas 200.000 hectáreas para toda la zona, – lo correspondiente al área de un bloque de tierra ancestral de una comunidad, que el Estado concede por licitación a una compañía petrolera para que lo explote, sin ningún escrúpulo-. La lucha de estos centros shuar es una lucha larga de más de 17 años para proteger sus territorios ancestrales y cuidar sus recursos y su ecología. Estas decisiones se toman en reuniones comunitarias en las que determinaron que el 40 % del territorio quede para zonas ecológicas de: reserva forestal, turismo, agricultura y futura expansión demográfica.

Por medio de la discusión comunitaria los socios interiorizan sus derechos colectivos y los contrastan con las propuestas que traen los delegados de las empresas mineras que los acosan permanentemente, día y noche, a través del personal de “relaciones comunitarias”, de los que sufren continuas amenazas o jugosas ofertas; escuchan las engañosas promesas de trabajo y salarios preferenciales, reciben, por una sola vez y después de firmar en ceremonia solemnemente, la respectiva documentación y la limosna de 40 dólares por hectárea por indemnizaciones y mejoras comunitarias a cambio de permitir la actividad minera. Han sufrido el trauma del odio por la división entre socios y familiares por compra de conciencias y traición de algunos compañeros mestizos y mestizados shuaras que vendieron sus lotes, obtenidos para vivir y escapar de la pobreza, y que luego se pasaron de “vivos” al venderlas a la empresa minera por plata y trabajo. Ahora, “el proyecto minero” es el propietario de grandes zonas de territorio mal adquirido. La mayoría ha optado en sus decisiones comunitarias, reflexionadas durante años de años y el silencio de sus conciencias, no permitir la explotación minera. Las decisiones comunitarias se toman por consenso, no por mayoría democrática al estilo mestizo. Por eso es nula la firma del presidente sin la decisión de la autoridad máxima que es la comuna que la avala. Si una comunidad ancestral durante más de 17 años se ha mantenido en la decisión de no permitir la minería en sus territorios hay que respetarla como dice la Constitución y las leyes internacionales sobre pueblos indígenas: OIT, NNUU…

En noviembre del 2006, hace diez años los pueblos shuar y mestizo, afectados por las compañías mineras en Warints, San Carlos, Rosa de Oro y Tundayme se “convocaron a una limpieza de la selva”. El liderazgo de las mujeres fue definitivo. A pesar de la presencia del batallón del ejército se consiguió “limpiar” de  compañías mineras todo el territorio. Desde esos años quedó, sin embargo sembrado el pánico en la región y el miedo se hizo muy peligroso. El Estado no tiene un plan para manejar el conflicto minero. Por ello lo deja en manos del ilegal departamento de relaciones comunitarias, dependiente de las empresas, que funciona a base de coimas, falsas informaciones, promesas, incertidumbre y división, que produce, tanto en las comunidades como en las personas el miedo, la inseguridad y la sospecha, a la vez que les inoculan el veneno cultural del mestizo: la envidia, el egoísmo, el individualismo, el oportunismo económico, la ambición, un falso prestigio de amistad con ciertas personas (“panas”) del grupo de relaciones comunitarias, el alcohol y la prostitución. Así rompen el tejido social y cambian la escala de valores: destruyen la cultura colectiva. Una vez destruidos los lazos comunitarios y corrompida la conciencia cultural se les hace fácil manejar a la comuna y a los mandos  medios del gobierno que reciben sus sesgados informes. Al Estado no le interesa el diálogo más que con estos lacayos, a los otros los sataniza y les niega hasta la capacidad mental de intervenir en cualquier diálogo constructivo. Le basta con aprobar y reforzar la división obtenida por los “relacionadores comunitarios”. Es un cuerpo racista incrustado entre la comunidad y el dinero de las empresas que debiera ser eliminado para  beneficio de toda la sociedad. Todas las comunidades están divididas entre los pro-Estado/pro-empresa y el resto de la comunidad, entre organización del estado y organización étnica, Federación del Estado y federación étnica. ¡Una vergüenza!

El proyecto minero inconstitucional del Estado está trayendo muerte y violencia a la amazonia minera y a los que se oponen a ella. José Tendetza, líder shuar opositor del proyecto “Mirador”, apareció muerto el 3 de Diciembre del 2014 con señales de haber sido torturado. Freddy Taish, joven shuar, muerto el 7 de noviembre del 2013 en Bomboiza a manos de oficiales del ejército durante un operativo efectuado por la ARCOM (Agencia de Regulación y Control Minero) en contra de la minería ilegal, y el 30 de septiembre del 2009 muere Bosco Wisum en Macas, en un enfrentamiento con la policía, en una protesta a favor de declarar la provincia de Morona Santiago libre de minería y de actividad petrolera

El 30 de Noviembre del 2015 personal del consorcio chino ECSAT/Tongling – CRCC con apoyo de la fuerza pública desalojó de manera violenta a 16 familias en Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe. Sin previo aviso, niños, jóvenes estudiantes, personas enfermas y de la tercera edad perdieron sus campos y casas bajo la pala de las retroexcavadoras. Los desalojos forzosos se produjeron para dar paso al megaproyecto de explotación de cobre a cielo abierto el “Mirador”, sin considerar la inmensa afectación que se producirá en la rica diversidad de la zona y en los territorios ancestrales de la nacionalidad shuar.

El mismo consorcio minero chino provocó los violentos desalojos de Nankints el 11 de Agosto del 2016 con pérdida de hogares, dentro del proyecto minero Panantza San Carlos. Las familias se organizan y ubican en el mismo lugar para nuevamente ser desalojados con más violencia. Actualmente existen presos, perseguidos y amenazados. El día 21 de Noviembre del 2016 un grupo shuar asalta y se toma por unas pocas horas el campamento minero de La Esperanza, hasta que son desalojados por la policía y las fuerzas militares. Estos asesinatos, atropellos a la Constitución y a los derechos humanos de los pueblos indígenas se han solucionado por la represión armada pero continúan en la impunidad. Los proyectos económicos persiguen hoy a los defensores de sus territorios ancestrales como si ellos fueran los criminales.

El día miércoles, 14 de Diciembre se da un enfrentamiento armado que deja un policía muerto y 7 policías y militares heridos. Y ahora sí, se escucha a Júpiter Tonante que lanza rayos y truenos desde la altura del dorado Olimpo Chino. El Sr. Presidente fogosamente dice que “aquí no cabe diálogo, aquí cabe cualquier cosa, después de capturar a los asesinos”. No cabe nada – tiene que decirlo ante la cara adusta y la mirada rasgada del Presidente Chino- ni el pedido de diálogo o intervención de organismos internacionales de mediación que hace la CONAIE. La aplanadora de Júpiter tonante se lleva por delante todo: Acción Ecológica debe desaparecer: “se otorga a las autoridades  poderes para disolver unilateralmente y en cuestión de días cualquier tipo de organización que desafía u ofrece ideas alternativas a las del gobierno”… Las tierras ancestrales ya no existen, el Sr. Presidente afirma que las tierras de esas comunidades no son “territorios  ancestrales”, que la zona no es “una selva virgen”. El pueblo ancestral shuar debe desaparecer, pues los componentes de esa nacionalidad que llevaron a cabo el ataque son “un grupo de paramilitares”,  “semi delincuentes que no luchan por ideales, sino por imponerse a la fuerza”. Medidas tomadas en medio de un conflicto con la nacionalidad shuar que tratan de detener las actividades mineras en lo que consideran sus tierras ancestrales y parece que se cansaron de no ser escuchados. ¡Demasiado tonante para que sea cierto sin investigar un poquito más!

Achakaspi

1703999019

5 de Enero del 2017

http://www.vicariatoaguarico.org/joomla3/index.php/documentos/achakaspi/1468-53-la-limpieza-de-la-selva-la-mineria-no-es-desarrollo

José María Castillo: “El integrismo litúrgico es un problema muy grave que toca el corazón del Evangelio”


                                                                 Cardenal Sarah

“Jesús no instituyó ningún ritual, ni su muerte fue un sacrificio sagrado”, aclara el teólogo

“El cardenal Sarah pretende detener la reforma que puso en marcha el Concilio Vaticano II”

José Mª Castillo, 06 de febrero de 2017 a las 08:06

El que tranquiliza su conciencia porque va a misa y reza por la mañana y por la noche, si no practica la justicia, por encima de todo, es un farsante de la Fe

(José Mª Castillo).- La Iglesia se ha organizado de manera que la liturgia, como “culto sagrado”, da la impresión de que, para mucha gente y en la práctica diaria de la vida, es más importante que Dios. Y, por supuesto, es más determinante de sus costumbres y hábitos de vida que el Evangelio. Por eso resulta comprensible que el cardenal Sarah, prefecto de la Congregación del Culto Divino, pretenda detener la reforma litúrgica que puso en marcha el Concilio Vaticano II.

¿Qué explicación puede tener esta pretensión de inmovilismo y conservadurismo del cardenal Sarah? ¿Por qué hay todavía gente que echa de menos la misa en latín o las ceremonias litúrgicas a la antigua usanza? El problema, que plantean estas preguntas, es más serio de lo que algunos se imaginan. El “hecho religioso” es tan antiguo como el ser humano. O sea, la religión nació hace unos cien mil años.

Pero la religión nació de tal manera que lo primero, lo más original, en el hecho religioso, no fue Dios, sino los ritos. Concretamente, los ritos de sacrificio. Se mataba un animal, según un ceremonial predeterminado, y eso aglutinaba al grupo (de cazadores trashumantes) y, según parece, producía un efecto tranquilizante y pacificador de los naturales sentimientos de culpa, que brotan en todo ser humano. Seguramente el trasfondo de estas conductas se comprende a partir de lo que es el sacrificio en sí. En efecto, la práctica sacrificial expresa simbólicamente que toda vida se mantiene y perdura a costa matar otras vidas (H. Seiwert, G. Theissen). Esto es duro. Pero es así. Y vale también para los vegetarianos (los vegetales son vidas). Sí, podemos seguir viviendo porque matamos otras vidas.

Esto supuesto, lo que se puede asegurar (como hecho sobradamente demostrado), es que “Dios es un producto tardío en la historia de la religión” (G. van der Leeuw, K. Lorenz, W. Burkert). ¿Cuándo empezaron los humanos a pensar en Dios? No es posible precisarlo. Se sabe con seguridad que la idea de Dios está indisociablemente unida a la práctica del sacrificio. En todo caso, en las prácticas religiosas, que conocemos hasta el Neolítico (unos 11.000 años a. C.), al menos en Europa, no hay rastro de creencias o relación alguna con Dios. O sea, el ser humano practicó rituales religiosos relacionados con la caza, con la muerte, con el paso a otra posible forma de vida. Y ésa fue su religión durante unos 90.000 años.

Se comprende por eso que, por ejemplo, la profesora Ina Wunn (Universidad de Hannover) haya escrito una historia, de más de 500 páginas, sobre “Las religiones en la Prehistoria”, un gran volumen donde ni se menciona a Dios. Sin duda alguna, el ser humano tiene integrada, en su larga existencia de 100.000 años, la práctica fija y firme de los rituales sagrados. Una experiencia que los humanos tenemos más integrada en nosotros que la idea de Dios o nuestra relación con él.

Esto es lo que explica que haya tanta gente que es más fiel a la exacta observancia de los ritos sagrados, que a su correcta relación con Dios. Y es que los ritos son acciones que, debido al rigor en la observancia de las normas, llegan a constituir un fin en sí mismos. De donde resulta que, en el ámbito de la conducta, ocurre con frecuencia que el “rito” se sobrepone al “ethos” (G. Theissen). Y, entonces, nos encontramos con el hecho, tan frecuente entre los cristianos, de quienes son fieles observantes de normas y ceremonias sagradas, pero al mismo tiempo dejan mucho que desear en su conducta. O son sencillamente gente sin vergüenza.

Pues bien, habida cuenta de lo que acabo de explicar, se comprende que, ya en el Antiguo Testamento, el enfrentamiento de los Profetas con los Sacerdotes fue frecuente y hasta mortal. Pero, sobre todo, esto es lo que explica la originalidad de la vida, la conducta y las enseñanzas de Jesús. La relación de Jesús con los observantes (sacerdotes, levitas, fariseos, maestros de la Ley) fue un constante enfrentamiento. Como fue un conflicto su relación con el Templo. Jesús no instituyó ningún ritual. Ni la cena de despedida fue un ritual, cosa que dejó patente el IV evangelio. Ni la muerte de Jesús fue un sacrificio sagrado. Aquella muerte no podía ser un “sacrificio ritual”. Fue un “sacrificio existencial”, como quedó patente en la carta a los Hebreos (7, 27; 9, 9-14) (A. Vanhoye). De ahí, la exhortación final: “No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que esos sacrificios son los que agradan a Dios” (Heb 13, 16).

El integrismo litúrgico del cardenal Sarah es un asunto grave, muy grave. Es un asunto que toca el corazón mismo del Evangelio. El que tranquiliza su conciencia porque va a misa, reza por la mañana y por la noche o cosas por el estilo, si no es honrado, transparente y practica la justicia, por encima de todo, es un farsante que, más que engañar a la sociedad y a la Iglesia, es un indeseable que se engaña a sí mismo. Mientras la Iglesia no resuelva esta gran mentira, no va a ninguna parte. ¿Se comprende por qué hay tantos cristianos que no soportan al Papa Francisco?

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí:

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/02/06/religion-iglesia-opinion-jose-maria-castillo-castillo-el-integrismo-liturgico-es-un-problema-muy-grave-que-toca-el-corazon-del-

La Fiscalía pide confirmar la condena al asesino de un cura sevillano


                                    José Eugenio Alcarazo, asesino del vicario de San Isidoro

Agencias

Para el procesado, “carece de fundamento suficiente”

“No olvidemos que la víctima era un sacerdote de 75 años”, esgrime el Ministerio Público

Redacción, 05 de febrero de 2017 a las 16:41

Es una resolución ajustada a derecho, en la que no se aprecia ni error en la valoración de la prueba ni vulneración del derecho a la presunción de inocencia

Féretro con el cuerpo del sacerdote/>

                   Féretro con el cuerpo del sacerdote

La Fiscalía de Sevilla ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que confirme la sentencia que condenó a 17 años y medio de cárcel a José Eugenio Alcarazo como autor de la muerte a cuchilladas el día 16 de julio de 2015 en Sevilla del vicario parroquial de San Isidoro, Antonio Carlos Martínez Pérez, de 75 años.

En un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público se opone de este modo al recurso en el que la defensa del acusado pide que, frente a la condena que le fue impuesta tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular, se le condene como autor de un delito de homicidio con la eximente incompleta de anomalía psíquica y la atenuante de arrebato u obcecación.

La Fiscalía señala que, en su recurso, el acusado “pretende sustituir la valoración de la prueba realizada” por el veredicto del jurado “por la suya propia”, lo cual “debe decaer” por cuanto en el juicio “quedó acreditada” la comisión del delito de asesinato por parte de José Eugenio Alcarazo en base a las pruebas desarrolladas en la vista oral, todas ellas “directas, claras y rotundas”.

A su juicio, la sentencia “es una resolución ajustada a derecho, en la que no se aprecia ni error en la valoración de la prueba ni vulneración del derecho a la presunción de inocencia, ni del principio ‘in dubio pro reo'”.

En su recurso, el acusado sostiene que la calificación de los hechos como asesinato y no como homicidio doloso “carece de fundamento suficiente” al no existir alevosía, y ello en base a “las características físicas del agresor (minusválido), la testifical del testigo ‘cuasi presencial’ sobre la existencia de un forcejeo o la existencia de heridas defensivas, reflejadas en los informes médicos forenses”.

La víctima “no tuvo ninguna posibilidad de defensa”

La Fiscalía asevera, en este escrito consultado por Europa Press, que “a lo largo de todas las pruebas que se desarrollaron en el juicio se pudo deducir de forma clara y evidente que la víctima no tuvo ninguna posibilidad de defensa, al quedar demostrado que el condenado buscó y aprovechó las circunstancias que le favorecían para asegurarse la muerte” del sacerdote.

“No hay duda de que la agresión mortal se produjo de forma súbita, cuando la víctima entraba en el portal de su domicilio, muy reducido y estrecho, donde lo abordó inesperadamente y le atacó de inmediato y sin previo aviso” con un cuchillo de cocina de 16,5 centímetros de hoja, “asestándole numerosas cuchilladas en zonas vitales (tórax y abdomen), privando con ello a la víctima de toda posibilidad de repeler la agresión, o ponerse a salvo de ella”, sostiene el Ministerio Público.

Al hilo, afirma que “la eliminación de toda posibilidad de defensa” por parte del fallecido “es compatible con intentos defensivos” por parte de éste, “que pertenecen al propio instinto de conservación”, algo que “dejaron claro” los forenses que realizaron la autopsia del cadáver al señalar “de forma contundente que hacer constar en el informe la existencia de heridas defensivas no significaba que la víctima se hubiera defendido, sino únicamente hacía referencia a heridas producidas por el movimiento instintivo de supervivencia y conservación del agredido”.

Alevosía

Por ello, “se excluye ningún tipo de forcejeo entre la víctima y agresor”, a lo que se suma que el hecho de que el condenado padeciera una movilidad algo reducida por sus limitaciones físicas en ambas piernas “no repercutió en absoluto en la agresión mortal que realizó, compatible con sus condiciones físicas”, ya que “llevaba una vida normal sin ningún tipo de obstáculos para sus quehaceres diarios” y ello “le permitió dar muerte” al vicario “sin ningún problema”.

“No olvidemos que la víctima era un sacerdote de 75 años, frente al condenado de 52 años”, esgrime la Fiscalía, que considera que por ello ha quedado acreditada la alevosía y la calificación jurídica de los hechos como asesinato y no como homicidio doloso.

El acusado también ha recurrido la sentencia por no haberse aplicado la eximente incompleta de enajenación mental y la atenuante de arrebato u obcecación, pero la Fiscalía recuerda que los médicos forenses dijeron en el juicio que el acusado “padece de un trastorno mental que deja intacta sus facultades cognitivas, pero que merman de forma leve-moderada sus facultades volitivas, lo que excluye la aplicación de una eximente incompleta”.

Respecto de la atenuante de arrebato u obcecación, el Ministerio Público asevera que “no concurren ninguno de los elementos necesarios para su aplicación, por cuanto, pese a que también se alega su inaplicación por el recurrente, en ningún modo fundamenta ni hace alegaciones que sustenten la misma”.

La sentencia

Cabe recordar que la Audiencia condenó al acusado, por un delito de asesinato con la atenuante analógica de anomalía psíquica, a 17 años y medio de prisión y la prohibición de acercarse a menos de 200 metros de los familiares de la víctima durante un plazo de 20 años.

De igual modo, el procesado deberá indemnizar con 30.000 euros a su mujer, que era sobrina del cura, y con 28.125 euros al hermano octogenario de la víctima, mientras que también tendrá que indemnizar con cantidades que oscilan entre los 11.250 y los 15.000 euros a otros cuatro sobrinos del vicario.

En el juicio, la Fiscalía solicitó para el acusado 20 años de prisión por un delito de asesinato con la atenuante de enajenación mental, mientras que la acusación particular que ejerce la abogada Inmaculada Torres en nombre de la familia del sacerdote pidió para el imputado 20 años de prisión, frente a su solicitud inicial de que se le aplicara la prisión permanente revisable -petición que fue retirada del objeto del veredicto por el magistrado-presidente-, lo que se producía en Sevilla por primera vez desde su introducción en el Código Penal.

El jurado, en un veredicto hecho público el pasado 11 de octubre, consideró probado que los hechos tuvieron lugar sobre las 20,00 horas del 16 de julio de 2015, cuando el acusado “abordó” a la víctima cuando ésta entraba en el portal de su casa, en la calle Francisco Carrión Mejías, y, “con ánimo de acabar con su vida”, le asestó un total de nueve cuchilladas, varias de las cuales penetraron en el tórax y abdomen del agredido, “y una en concreto alcanzó el corazón”.

A juicio de los miembros del jurado, el acusado “se aseguró la realización de su propósito mortal y evitó cualquier posibilidad de huida o defensa efectiva de la víctima, al atacarla de forma súbita y sorpresiva con un arma blanca, estando el señor Martínez desarmado y desprevenido, y así el agresor se acercó a él desde atrás en el reducido espacio del portal, le tocó en el hombro o llamó de otro modo su atención para que se volviera y cuando lo hizo comenzó de inmediato a apuñalarle, a sabiendas de que en esas condiciones el atacado no tenía ninguna posibilidad de salvarse”.

(RD/Ep)

La Fiscalía pide confirmar la condena al asesino de un cura sevillano

¡Basta de decir que EE.UU. es una nación de inmigrantes!


Procedentes de México, son trabajadores migrantes que cruzan una frontera trazada por el ejército de Estados Unidos usando la fuerza.

Procedentes de México, son trabajadores migrantes que cruzan una frontera trazada por el ejército de Estados Unidos usando la fuerza. | Foto: EFE

Publicado 2 febrero 2017
Desde su origen, Estados Unidos fue fundado como un país de colonos, y como un imperio (“destino manifiesto”, por supuesto). Los colonos eran ingleses, galeses, escoceses, irlandeses de origen escocés y alemanes, sin incluir a los numerosos africanos que no eran colonos.

Una nación de inmigrantes: Este es un mito conveniente, que fue elaborado en los años sesenta como una respuesta a los movimientos contra el colonialismo, el neocolonialismo y la supremacía blanca. La clase dominante y su “grupo de cerebros” ofrecieron el multiculturalismo, la diversidad y la acción afirmativa en respuesta a las demandas por la descolonización, la justicia, las reparaciones, la igualdad social, el fin del imperialismo y una nueva narrativa de la historia —que no se limite a ser “inclusiva”— sino que sea verdadera. En reemplazo de la idea liberal del “melting pot” (crisol cultural) y la interpretación triunfalista y nacionalista del “país más grande del mundo y de la historia”, surgió el cuento de la “nación de inmigrantes”.

En la década de 1980, el relato sobre las “olas de inmigrantes” hasta incluía a los pueblos indígenas –que habían sido brutalmente desplazados y asesinados por los colonos y las fuerzas armadas– al aceptar la errónea teoría del “Estrecho de Bering” según la cual la inmigración indígena se produjo unos 12.000 años atrás. Ya entonces se sabía que la fecha era incorrecta, pues había evidencia de presencia indígena en el continente americano desde al menos 50.000 años atrás, y probablemente más tiempo aún, al igual que había también evidencia del ingreso de personas por el Pacífico y del Atlántico —quizás, como Dine Deloria, jr. lo dijo, las huellas de indígenas americanos hacia otros continentes serán reconocidas algún día. Pero, los nuevos textos de historia oficial proclamaron que los pueblos indígenas fueron los “primeros inmigrantes”. Decían también, que luego llegaron los inmigrantes de Inglaterra y África, seguidos por los irlandeses, después los chinos, los europeos del Sur y del Este, los japoneses y los mexicanos. Hubo algunas objeciones de los afroamericanos a que se considerara como “inmigrantes” a los africanos capturados, esclavizados y traídos encadenados a través del océano, pero no le hicieron mella al estribillo de “nación de inmigrantes”.

La tergiversación del proceso de colonización europea de América del Norte, al representar a todos como inmigrantes, sirve para preservar la “historia oficial” de Estados Unidos como un país principalmente benigno y benévolo, y para enmascarar el hecho de que los colonos del periodo anterior a la Independencia eran exactamente eso, colonos, como lo fueron en África e India, o como los españoles en América Central y Sudamérica. Desde su origen, Estados Unidos fue fundado como un país de colonos, y como un imperio (“destino manifiesto”, por supuesto). Los colonos eran ingleses, galeses, escoceses, irlandeses de origen escocés y alemanes, sin incluir a los numerosos africanos que no eran colonos. El otro grupo de europeos que llegó a las colonias, y cuyos integrantes no fueron ni colonos ni inmigrantes fueron los pobres, los convictos, los sometidos a la servidumbre (indentured servants), los secuestrados de la clase trabajadora (vagabundos y artesanos desocupados), como lo definió Peter Linebaugh; muchos de los cuales optaron por unirse a las comunidades indígenas.

Solo a principios de la década de 1840 comenzó lo que podría llamarse “inmigración” con la llegada de millones de católicos irlandeses empujados fuera de Irlanda por las políticas británicas. Los irlandeses fueron discriminados por ser mano de obra barata, no por colonos. Después de ellos vino el flujo de otros trabajadores de Escandinavia, Europa del Este y del Sur, más irlandeses, además de chinos y japoneses, aunque pronto el país prohibió la inmigración de Asia. Recién en 1875 se promulgaron las primeras leyes de inmigración, cuando la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. declaró que la regulación de la inmigración era responsabilidad del gobierno federal. En 1891 se creó el Servicio de Inmigración.

Sepultado por toneladas de propaganda —desde el desembarco de los “peregrinos” ingleses (evangélico-cristiano-protestantes fanáticos) hasta el increíblemente popular “El último de los mohicanos” de Fenimore Cooper que esgrimió “derechos naturales” no solo sobre los territorios indígenas sino también sobre los territorios reclamados por otros poderes europeos— reside el hecho de que la fundación de Estados Unidos fue una división del Imperio anglosajón, y que EE.UU. se transformó en un imperio paralelo a Gran Bretaña. Desde el principio, como quedó especificado en la Ordenanza del Noroeste que precedió a la Constitución de EE.UU., la “nueva república hacia el imperio” —como llamó Jefferson a Estados Unidos— visualizó su forma futura, lo que hoy son los 48 estados contiguos del país. Trazaron mapas rudimentarios, especificando que el primer territorio a conquistar sería el “Territorio Noroeste”, de ahí el nombre de la ordenanza. Ese territorio era el valle de Ohio y la región de los Grandes Lagos, que estaba poblada por comunidades campesinas indígenas.

Una vez implementada la conquista del “Territorio Noroeste” mediante una combinación de campañas militares genocidas, asentamientos de colonos europeos traídos del este y el desplazamiento de los pueblos indígenas hacia el sur y al norte (adonde fueron buscando protección en otros territorios indígenas), la “república hacia el imperio” anexó la Florida española. Allí los esclavos africanos fugitivos y los remanentes de las comunidades indígenas que habían escapado de la matanza de Ohio resistieron luchando en tres guerras principales (Guerras Seminole) durante más de dos décadas. En 1828 el presidente Andrew Jackson (que como general había dirigido las Guerras Seminole) usó el Acta de Desplazamiento de los Indígenas para forzar a las naciones campesinas indígenas del Sudeste —desde Georgia hasta el río Mississippi— a abandonar sus territorios y trasladarse a Oklahoma, que había sido conseguido con la “Compra de Louisiana” a Francia. Los colonos anglosajones con los africanos esclavizados ocuparon los campos de agricultura que el gobierno les había quitado a los indígenas en la región del Sur. Muchos se trasladaron a la provincia mexicana de Texas —luego vino la invasión militar estadounidense de México en 1846, en la que el ejército de EE.UU. tomó la ciudad de México y forzó a este país a cederle toda su mitad norte, con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848). A partir de entonces, California, Arizona, Nuevo México, Colorado, Utah y Texas quedaron disponibles para el asentamiento “legal” de colonos anglosajones. También se legalizó a aquellos colonos que habían establecido asentamientos ilegales y con el uso de la fuerza previo al tratado. Durante los siguientes 40 años, las comunidades de mexicanos pobres y de indígenas, como apaches, navajos y comanches, que vivían en el territorio ocupado resistieron la colonización, como habían resistido anteriormente al imperio español, a menudo con la fuerza de las armas. En cambio, la pequeña clase de la élite hispana le dio la bienvenida a la ocupación y colaboró con Estados Unidos.

¿Es apropiado usar el término “inmigrante” para denominar a los pueblos indígenas de América del Norte? No.

¿Es apropiado usar el término “inmigrante” para denominar a los africanos esclavizados? No.

¿Es apropiado usar el término “inmigrante” para denominar a los primeros colonos europeos? No.

¿Es apropiado usar el término “inmigrante” para denominar a los mexicanos que migran para trabajar en Estados Unidos? No. Son trabajadores migrantes que cruzan una frontera trazada por el ejército de Estados Unidos usando la fuerza. Muchos de los cruzan esa frontera hoy en día provienen de América Central, de pequeños países devastados por la intervención militar de EE.UU. en la década de 1980, y que también tienen derecho a hacer reclamos en Estados Unidos.

Entonces, basta de decir que “esta es una nación de inmigrantes”.

Traducción de: Silvia Arana

Artículo tomado de: Rebelión.org

Fuente original: Mr Zine

http://www.telesurtv.net/opinion/Basta-de-decir-que-EE.UU.-es-una-nacion-de-inmigrantes-20170202-0071.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspañol&utm_campaign=NewsletterEspañol&u

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

A %d blogueros les gusta esto: