COLOMBIA: Las 21 Yulianas diarias que Colombia no vio


Por Staff ¡PACIFISTA! Publicado Diciembre 7, 2016 En Opinión

15398908_981926331912350_603617218_o

 

El andén frente al edificio en el que fue asesinada Yuliana Andrea se ha convertido en un sentido altar. /Mateo Rueda  Por: Julia Alegre Barrientos* El lunes 5 de diciembre Colombia se despertó con la macabra noticia del asesinato y violación de Yuliana Andrea, una niña de siete años a quien las autoridades policiales encontraron sin vida en un apartamento de Chapinero Alto, Bogotá. La menor fue raptada el domingo a las nueve de la mañana mientras jugaba con su primo a las puertas de su casa en el barrio de Bosque Calderón, también en la localidad de Chapinero. La Fiscalía dictó orden de captura contra el arquitecto Rafael Uribe Noguera, de 38 años, un día después del hallazgo. Y poco más de 24 horas después, Uribe Noguera era acusado de feminicidio agravado (por ser la víctima una menor de edad), de secuestro simple, tortura y acceso carnal violento. El martes seis de diciembre un periódico independiente denunció la violación de una joven de 19 años y activista de la Red Juvenil Compaz en San Vicente del Caguán, Caquetá. La noticia todavía no ha saltado a los grandes medios colombianos. Mucho menos internacionales, como sí ha sucedido con el asesinato de Yuliana. No hay sospechosos. El 30 de noviembre murió en el hospital Dora Lilia Gálvez, una mujer de 43 años del municipio vallecaucano de Buga, que no superó las heridas que su asesino le dejó en su cuerpo el 6 de ese mismo mes: la violó, empaló y quemó. Su caso sí que protagonizó algún que otro titular en la prensa y en televisión, pero sin mayor seguimiento ni impacto en la opinión pública. Tampoco se ha oficializado el nombre del sospechoso/sospechosos. Tres casos diferentes, con diferentes protagonistas y escenarios, seguro que también con diferentes móviles. Pero a todos ellos los aflige una misma afección: son el reflejo de una Colombia retorcida, perversa y arbitraria que no ahonda en el problema estructural de violencia contra la mujer que le golpea a diario.

Cada día se violan 21 niñas y niños en el territorio, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), por poner una sola cifra (suficiente). Sin embargo, los medios masivos sólo reproducen de forma puntual e intencionada las informaciones que a este respecto saben que les reportarán mayor lecturabilidad, clics y rating. Yuliana puede ser cualquiera. Dora Lilia puede ser cualquiera. La joven del Caguán de la que no ha trascendido el nombre puede ser cualquiera. Pero cualquiera no moviliza a las masas ni a los medios, ni a las autoridades. Cualquiera nos importa una mierda, vaya. Nos están matando y nadie ahonda en los porqués o las causas que han llevado al país a este escenario vergonzoso de feminicidios. Los lectores y audiencia tampoco preguntan. Y bajo esta lógica facilista y de estupidez generalizada, los medios se permiten el lujo de caer en perversiones, trivialidades y amarillismo que no ayudan a atajar esta lacra de violencia contra la mujer, sino a dudar más de su labor como contrapoder. Sin hablar de la reacción de la mayoría de políticos, subiéndose al carro de la coyuntura para obtener visibilidad política, pero incapaces de llegar a compromisos que generen verdadero impacto para que historias como la de Yuliana, la de Dora Lilia o la de cualquier mujer violentada en Colombia no se repita no solo en Bogotá. Porque, señores políticos, el #NiUnaMenos debe aplicarse tanto en las grandes ciudades como en el resto del territorio. Esa doble moral que indigna al colombiano cuando un asesino sesga una vida y no otra es insostenible y bochornosa. Eso sí, saquemos de nuevo el tema de las cartillas de educación sexual y les falta tiempo a todos los defensores de la familia para salir en tropel a las calles armados de pancartas con lemas tan poderosos (y creíbles) como “nosotros protegemos a los niños de Colombia”. Una belleza. ¿Y qué decir de la importancia que se le da en este país a la procedencia de los asesinos, violadores y maltratadores de mujeres? Otra belleza. El estrato, quiénes son sus padres o dónde estudiaron son razones de peso para que la sociedad se movilice en masa y pida justicia. Diga “No” al asesino rico. Si se tiene en cuenta que en Colombia, según Medicina Legal, se denuncian en promedio unos 17.000 casos de abuso sexual cada año, lo más ventajoso que le puede pasar a una mujer es que la viole un señorito bien de estrato 20.000 y no un don nadie de un municipio apartado que solo los ñoños saben ubicar en el mapa. Así usted se asegura que su historia como víctima no va a pasar inadvertida ante las autoridades policiales, judiciales y políticas y ante una opinión pública mediatizada, sesgada e influenciable.

Analizando el caso de Yuliana, desde el minuto uno el tratamiento informativo que le dieron los medios de comunicación al asesinato y violación de la niña fue nefasto y miserable. Un ejemplo de que la inmediatez y la lógica del click fácil está matando a la profesión y no aporta nada a la generación de un pensamiento crítico en los colombianos. Los otros dos casos —les recuerdo: el de la mujer de Buga y el de la del Caguán— apenas tuvieron (tienen) seguimiento. “¿Y esas quiénes son?”. Pues eso. Tampoco los medios han mostrado el mismo interés para que se encuentre a los culpables. ¿Nadie se pregunta por qué? Es una cuestión de lucro: los medios saben del morbo que genera en la población las historias que involucran a culpables con apellidos poderosos. Y la población participa de ese juego: el morbo mueve montañas y conciencias. Leí en uno de los medios más importantes de este país, mucho antes de que la Fiscalía oficializara la posible vinculación de Uribe Noguera, que el —por aquel entonces— supuesto sospechoso de la muerte de Yuliana era “aficionado al cigarrillo, las bebidas alcohólicas y energizantes”. Eso sí que es un verdadero indicio para apuntar a alguien de violador. Les explico una cosa: la ética periodística también aplica para asesinos, violadores y maltratadores, y el nombre del supuesto responsable (que ya es oficialmente el principal sospechoso, como indiqué en párrafos anteriores) debería haberse resguardado hasta que autoridades policiales o judiciales hubieran hecho oficial su implicación. De hecho, la ética periodística aplica para no trivializar con una noticia que se ha llevado por delante la vida de alguien. Mientras escribo, estoy tomándome una bebida energizante, por si alguien quiere sacar conclusiones al respecto. ¿Qué pasa con todas las informaciones no contrastadas que salieron y que no ayudan al proceso de esclarecimiento de los hechos ni mucho menos a conocer la verdad? Por no hablar del daño que tanto bombardeo mediático pudo haber ocasionado a la familia de la niña asesinada. Bajo la premisa del “supuesto”, los medios nos estamos permitiendo todo, y todas las bajezas que atentan contra las bases del periodismo y el esclarecimiento de la verdad.  ¿Qué hubiera pasado si el supuesto asesino al que todo el mundo apuntó sin tener pruebas confirmadas hubiera sido inocente? Resultó que Uribe Noguera parece no serlo, y ahora, todo el mundo le quiere linchar. Un mensaje muy apropiado: resolver el odio con más odio. Lo más probable es que, cuando termine el aluvión mediático y los colombianos tengan otra noticia en la que recrearse (seguramente más macabra), la niña Yuliana sea un recuerdo. Y con ella se irán diariamente 21 Yulianas más por las que nadie se conmueve. Lo dicho: la indignación en este país dura lo que dura un noticiero. *Periodista española radicada en Colombia, en Twitter la consiguen por aquí.

Copyright: http://pacifista.co/en-colombia-hay-21-yulianas-que-a-diario-no-nos-conmueven/ .

Mujeres en Colombia: ciudadanas de segunda clase


El Estado y la sociedad son cómplices de los feminicidios en Colombia, el silencio y la falta de medidas que eviten la violencia hacia la mujer son responsables
Por: Julieth Zúñiga Cárdenas Abril 26, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Mujeres en Colombia: ciudadanas de segunda clase

Foto: Uniradio

Según datos de Medicina Legal, en lo que va corrido del año 2017 van 204 mujeres asesinadas en Colombia. Por otro lado, en la Fiscalía General de la Nación han sido denunciados 345 casos de feminicidios, donde se encuentra que los principales agresores son los compañeros sentimentales.

Ante este panorama debemos preguntarnos, ¿por qué en Colombia los hombres asesinan a las mujeres? Porque somos una cultura profundamente machista, les enseñamos a los hombres desde niños que son los dueños de la vida de las mujeres, que ellas son sub-humanos, es decir, andan en “el proceso de convertirse en seres humanos” y mientras eso ocurre, son ellos quienes deben decidir sobre nuestros cuerpos y si vivimos o no.

No se trata solo de decir “mujer, quiérete, valórate”, aquí hay un trasfondo más preocupante, la lucha por la igualdad de género. Esta no es solo cuestión de empoderar mujeres, porque aunque yo soy feminista, creo y lucho por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, cuando salgo a la calle me acosan, los hombres opinan sobre mi cuerpo, mi vestido y forma de caminar. No ha pasado un día en que salga a manejar bicicleta sin que me acosen, sin que me hagan sentir completamente incomoda los conductores que lanzan frases violentas, miradas lascivas o besos, violentando mi subjetividad y mi derecho a la ciudad. Así que la cuestión no es solo que nosotras estemos empoderadas puesto que mientras ellos ignoren el tema seguirán violentándonos.

En este orden de ideas escuchamos otras frases de campañas que ya suena trillado y es “mujer denuncia”, como si denunciar en Colombia fuera la solución. Claudia Rodríguez denunció, huyó, gritó, imploró por su vida y no sirvió de nada. Estamos ante un Estado feminicida y un Gobierno que tiene como máximo exponente al premio Nobel de Paz, que hace alardes sobre el trabajo para la consecución de un país en paz, pero que nos deja morir. Vivimos en un país donde desde niñas nos matan por ser mujeres, donde unos padres matan a una bebé de 33 días de nacida porque no nació niño, donde una niña que huyó con su familia de la violencia del conflicto armado es asesinada por el hecho de ser mujer (Yuliana Samboní). Este es el país en paz donde ni en el colegio están seguras nuestras niñas porque los compañeros, profesores y trabajadores abusan sexualmente de ellas. La violencia machista está tan naturalizada en la población como en el Estado que es cómplice de nuestras muertes, que calla o que no sensibiliza a sus instituciones en materia de género y entonces revictimizan a las mujeres, las hacen contar 11 veces ante la Fiscalía cómo fue que fueron abusadas sexualmente como en el caso de la periodista Jineth Bedoya.

Las culpables de la violencia machista que vivenciamos las mujeres no somos nosotras mismas: iniciar una relación amorosa con alguien que estuvo en prisión, ni por no denunciar, ni por vestirnos de x manera, o por salir solas a la calle, por salir tarde, por no parar a tiempo. La violencia contra nosotras es un problema estructural y cultural. La culpa es de una sociedad que en silencio ve día a día como somos víctimas y no hacen nada para exigir a ese otro culpable que es el Estado que nos vulnera, que también nos culpa cuando denunciamos y que no vela por nuestros derechos, ¿será por qué en Colombia las mujeres seguimos siendo ciudadanas de segunda clase?

https://www.las2orillas.co/mujeres-colombia-ciudadanas-segunda-clase/

Obispo renuncia a su cargo para volver a ser misionero


Mons. Gianfranco Todisco / Foto: Facebook de Comune di Melfi

Mons. Gianfranco Todisco / Foto: Facebook de Comune di Melfi

ROMA, 25 Abr. 17 / 08:06 pm (ACI).- A través de una llamada telefónica, el Papa Francisco accedió al pedido de un obispo de poder renunciar al ministerio episcopal para volver a ser misionero “dondequiera que usted tenga oportuno enviarme”, incluso en los lugares más pobres y alejados.

Se trata de Mons. Gianfranco Todisco, Obispo de Melfi Rapolla Venosa (Italia), quien el 7 de noviembre de 2016 escribió una carta al Pontífice para expresarle su deseo.

“Estoy dispuesto a ir dondequiera que usted tenga oportuno enviarme, incluso en las sedes más alejadas y pobres, en las ‘periferias’ de la Iglesia que continuamente usted nos recuerda no desatender”, escribió el Prelado.

El pasado 21 de abril el Santo Padre aceptó su dimisión. La intención de “volver a misionar, incluso como simple presbítero”, fue comunicada al Papa, pero también a la diócesis y a los sacerdotes en una carta.

En su texto, Mons. Todisco relató a los fieles y sacerdotes que “un par de semanas después de expedida la carta, el Papa Francisco me responde con una breve tarjeta: Querido hermano, hoy leí tu carta del pasado 7 (de noviembre). Muchas gracias. Me hizo bien. Pensaré, rezaré y buscaré una respuesta ‘concreta’”.

“La respuesta no se hizo esperar. El 13 de diciembre siguiente, el mismo día en que 14 años antes fue comunicado oficialmente mi nombramiento como Obispo, el Papa Francisco me llamó por teléfono y me pregunta si todavía estoy dispuesto a partir. Mi respuesta fue sí. Les dejo imaginar la emoción y también la alegría de regresar en misión”.

Quien conoce la situación de la diócesis dice que, en efecto, en todos estos años en Todisco no estaba bien insertado y no todo el clero lo amaba.

De él se ha escrito en los diarios por su idea de “eliminar” los padrinos de bautizo y de confirmación si no eran verdaderos educadores en la fe.

Sin embargo, el gesto misionero no abandonó nunca al obispo. Antes de ser ordenado pasó años trabajando pastoralmente en Canadá y Colombia.

“También me he esforzado en vivir el ministerio episcopal con espíritu misionero, después de la experiencia de 21 años, primero en Canadá y después en Colombia, el deseo de regresar en misión volvía cada día más impelente”, afirmó.

Indicó que “las continuas invitaciones a nuestros sacerdotes para pasar algunos años de su ministerio, en Suiza o en América Latina, donde escasea el clero, testimonian mi particular atención a un problema que es de capital importancia para la Iglesia: anunciar el Evangelio a todos, especialmente a los más alejados”.

En ese sentido, concluyó su carta asegurando que “el verdadero y único motivo de mi pedido al Papa Francisco fue siempre el mismo: dedicar a las misiones todas mis energías que, no obstante la edad, son todavía buenas y pueden aún hacer tanto bien”.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en ACI Stampa.

https://www.aciprensa.com/noticias/obispo-renuncia-a-su-cargo-para-volver-a-ser-misionero-78809/

Boletín de Iglesia de San Romero.  Domingo, 30 de abril, 2017 3º Domingo de Pascua


Monseñor Oscar Arnulfo Romero

Querido/as amigos y amigas,

En 2005, visité El Salvador por primera vez con una clase de la Escuela de Teología. Un año más tarde, volví por mí mismo. Todo lo que sabía cuando llegué en el avión era que alguien estaría allí para reunirse conmigo en el aeropuerto. La razón por la que yo había planeado originalmente para ir a trabajar con algunos niños en Alex Orantes’ iglesia, había caído, pero todavía me sentía un claro tirar para estar allí. En el avión estaba pensando y orando acerca de por qué yo iba, y finalmente decidió que el propósito era simplemente para construir comunidad y estar en relación.

Yani Baides estaba allí para reunirse conmigo cuando me bajé del avión. Hemos tenido un largo viaje de regreso a Santa Ana, y hablamos todo el camino. Ella me dijo, “Hemos estado hablando acerca de por qué están aquí, y decidimos que ustedes estén aquí para construir comunidad y estar en relación”.

Todavía se me pone la piel de gallina, recordando!

La gente de la iglesia Shekina decidió que yo debería tener la cena cada noche con una familia diferente, conocer a tantas personas como sea posible. Hay algo acerca de romper el pan juntos que facilita llegar a conocer el uno al otro. Compartimos historias, y se reconocen mutuamente en la fracción del pan.

La Iglesia Bautista de Shekina está celebrando 25 años juntos este mes de mayo, y les hemos preguntado a sus amigos norteamericanos para venir y celebrar con ellos. Por lo tanto, voy a El Salvador de nuevo, y espero que lo haremos un montón de fracción del pan.

En el camino, estoy parando en la Ciudad de México, para visitar con Tonita y Ricardo desde nuestra pequeña iglesia de migrantes. Quizá recuerden que fueron deportados hace un par de años, primero de Ricardo, y luego Tonia unos meses más tarde. Será tan bueno verlos de nuevo! – y para reunirse con sus familiares. Tenemos pensado ir a visitar la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Nuestro plan original era que yo iría a Oaxaca para visitarlos. Los planes cambiaron, pero yo había pedido a mi amigo Gustavo Monzon para acompañarme a Oaxaca. (Capo sintió mucho mejor acerca de mi plan para ir a México cuando escuchó que yo tenía un amigo que va conmigo!) Gustavo trabajo en México es, en cierta forma, mucho como el mío en los Estados Unidos. Él es un trabajador católico, y había una casa para los niños migrantes. En lugar de ir a Oaxaca, ahora vamos a estar todos en la Ciudad de México, pero la siguiente parte del plan se mantuvo igual, yendo a Guatemala para una breve visita al lugar.

En Guatemala, voy a ir a celebrar la misa con un grupo de campesinos que han resistido la minería – El 1 de mayo, el 7º aniversario de mi ordenación sacerdotal. Entonces todos tendremos el desayuno juntos, y participar en una marcha del Día del Trabajador. Más fracción del pan.

Posteriormente a El Salvador, y será muy bueno ver a todos mis amigos en la Shekina una vez más: ser Iglesia, compartiendo historias, romper el pan. Siendo la comunidad!

Quizá eso es lo que la Iglesia es, en el mejor de los casos: un lugar donde verdaderamente nos vemos unos a otros. Roto, creciente, gente maravillosa, juntos en el desorden del ser humano.

Amor y bendiciones a todos, en el desorden del ser humano. Juntos!

 

Amor a todo/as, Chava

 

“Si has venido para ayudarme, estás perdiendo tu tiempo. Si has venido porque tu liberación está ligada a la mía, entonces trabajemos juntos.”

palabras usadas por Lilla Watson, anciano aborigen, activista y educador de Queensland, Australia.

Oscar Romero Iglesia                                                                                                                                                                             una comunidad inclusiva de la liberación, la justicia y la alegría                                                                                                                       adorar en el marco de la Tradición católica                                                                                                                                                  Misa: Los domingos, 11 am                                                                                                                                                                              de San José Casa de Acogida, 402 South Ave Rochester, NY 14620                                                                                                      una comunidad de la Federación de Ministerios Cristianos

 

Remitido al e-mail

COLOMBIA. ALTO NAYA. Territorialidad en un contexto interétnico


Foto: JenzeraFoto: Jenzera

Por Efraín Jaramillo Jaramillo*

25 de abril, 2017.- Hacemos público este texto inédito de unas notas preparadas para un conversatorio con estudiantes de Geografía Raizal, pues hacen parte de la memoria histórica de una convulsionada región del Cauca, conocida como el Alto Naya, que fue objeto de una violencia atroz. Esta violencia culminó con la masacre de cerca de 50 indígenas nasa, perpetrada por un grupo paramilitar en abril del 2001.

En esa ocasión fuimos  invitados al Naya para hacer parte de un equipo de trabajo para acompañar a los pobladores de la región en la búsqueda de salidas a la difícil situación que estaban atravesando. Esa experiencia de trabajo dio origen a la Escuela Interétnica que desde entonces viene desarrollando el Colectivo de Trabajo Jenzera en varias regiones del Pacífico para seguir promoviendo relaciones interculturales entre comunidades étnicas, diferenciadas culturalmente, pero unidas por la agresividad con que la alianza entre el Estado e inversionistas ha afrontado la oposición indígena a la ocupación de sus territorios, generando situaciones extremadamente difíciles que han afectado aspectos fundamentales para la vida en comunidad como la tranquilidad, la integridad social, la seguridad alimentaria y el derecho a un territorio propio. 

Consideramos que lo vivido en esa corta pero ilustrativa experiencia de trabajo, ofrece insumos para seguir pensando las posibilidades de construir territorialidades interétnicas,  más cuando en estos momentos se habla de que la paz debe construirse territorialmente.

.-.-

Apreciados estudiosos de la geografía que vincula a su objeto de estudio la problemática social y cultural. Aquí no voy a abordar el tema sólo desde una perspectiva teórica; la idea es tratar de plantear la problemática interétnica partiendo de una situación concreta que se vivió en una región del Pacífico colombiano, cuando los pobladores de la cuenca del río Naya (límites entre Cauca y Valle) buscaron construir un territorio interétnico. Vamos entonces a mostrar esta experiencia, señalando a) los momentos más importantes del proceso; b) las estrategias que sostienen la lógica de los actores que participaron en el proceso; c) los discursos geopolíticos de estos actores; y d) las relaciones de poder que se presentaron por el  dominio de los espacios al interior de  este territorio.

También queremos discutir las razones por las cuales este proceso se encuentra estancado, aunque no liquidado, y espera mejores tiempos (ojalá no vaya a ser muy tarde) para seguirlo desarrollando.

Algunos datos significativos sobre la región del Naya

1. Cuenca emblemática del Pacífico, con una extensión de aproximadamente 300.000 hectáreas. Tiene aproximadamente 27.000 habitantes: (22.000 afrocolombianos, 3.500 indígenas nasa, 1.000 campesinos y 400 indígenas eperara siapidaara.

2. Es una Colombia en miniatura: Allí se presentan muchos de los aspectos naturales y sociales que caracterizan al país (los buenos y los malos):

– Variedad de climas y sistemas de vida: desde los páramos hasta los manglares.

– Asombrosa biodiversidad con alto grado de endemismo.

– Región multiétnica.

– Con excepción de los indígenas eperara siapidaara, el resto de pobladores no tienen títulos ni individual, ni colectivamente sobre las tierras del Naya, y la universidad del Cauca les ha venido disputando el derecho de propiedad.

– En la parte alta del río la economía depende del cultivo de la hoja de coca y procesamiento de pasta. Los pobladores de esta parte de la cuenca son importadores netos de alimentos. La entrada se realiza por un camino de herradura que atraviesa la cordillera occidental, por donde cerca de 200 mulas entran diariamente  transportando víveres e insumos para la producción de la base de coca.

– Cultivos de uso ilícito que inicialmente se encontraban en la zona alta y que ahora se han apoderado de toda la cuenca.  Fumigaciones. Contaminación. Deforestación.

– Presencia de grupos armados ilegales. Corredor geográfico para la movilización de tropas y transporte de drogas. Tiene zonas inexpugnables, que permitieron que un reducto del ELN ocultara durante meses los secuestrados de la iglesia la María y los del kilómetro 18 de la vía al mar.

– Disputa por el control económico, político y territorial.

– Violencia y asesinatos. En el Alto naya tuvo lugar en abril del 2001 una de las últimas y más cruentas masacre, donde perdieron la vida cerca de 50 personas, entre indígenas nasa (la mayoría) y campesinos.

– Existen muchos diagnósticos sobre el Naya y muchas ideas sobre lo que debería ser ese territorio para los pobladores. Sobre todo existen muchos intereses económicos, políticos y militares sobre esta región: Intereses del Estado, de la academia, de comerciantes, narcotraficantes, empresas extractoras de recursos, grupos armados y, naturalmente, de los pobladores indígenas, negros y campesinos. Paradójicamente son los intereses de estos pobladores los que menos cuentan a la hora de buscar soluciones a la problemática territorial.

El proceso de construcción social del territorio del Naya tuvo tres momentos:

a) Un momento constituyente, en el cual se buscó configurar el sujeto social que iría  a desarrollar las acciones necesarias para esta construcción del territorio, una construcción que es social. Lo fundamental aquí es que el  sujeto es plural;

b) Un momento de definiciones y acuerdos para conducir el proceso, para el cual se realizaron cuatro encuentros interétnicos con 10 delegados de cada uno de los sectores sociales del Naya sobre los temas de territorio, uso y manejo de recursos, convivencia intercultural y gobernanza territorial interétnica; y,

c) Un momento de construcción de agenda estratégica y movilización: Economía propia, como mecanismo para apropiarse del territorio. Desarrollo de las organizaciones de base de los pueblos (Consejo Comunitario, Cabildos Indígenas, Juntas de Gobierno Campesino) y de UTINAYA (Unión Territorial Interétnica del Naya), como medios para apropiarse políticamente del territorio y presionar la titulación.

Estos tres momentos se dieron simultáneamente, si aquí los separamos es por razones didácticas para tratar de entender mejor el proceso. Este proceso está plenamente documentado y lo podemos poner a disposición de ustedes los geógrafos que como ustedes, vinculan la geografía con procesos sociales y económicos. Los componentes de estos tres momentos son:

a) Todos los sectores sociales del Naya, independientemente de su fuerza o capacidad de acción, poseen un discurso geopolítico, es decir, tienen una serie de ideas (individuales o colectivas) acerca del espacio que habitan;

b) Los afrocolombianos, los indígenas nasa, los indígenas eperara siapidaara y los campesinos tienen un conocimiento de los espacios que les pertenecen. Pero ya venían advirtiendo, mucho antes de la masacre del 2001, que sobre el Naya se agitaban intereses económicos que no siempre respetaban ese dominio de hecho que tienen sobre sus tierras. Afirmaban entonces que mientras no tuvieran títulos, cualquiera podría disputarles su dominio.  De allí es que surgen las demandas por una protección legal sobre sus predios. Los indígenas nasa emprenden la lucha por la constitución de un resguardo indígena en el Alto Naya. Los afrocolombianos exigen la titulación colectiva del territorio que pueblan en el Bajo Naya. Los campesinos, cuyos predios están intercalados en un territorio habitado fundamentalmente por indígenas, piden la titulación individual de sus fincas, una reclamación que tiene la oposición de los indígenas nasa, pues esto haría inviable la constitución de su resguardo; y,

c) La lucha por la legalización de sus posesiones llevó a estos pobladores a solicitar apoyo a varias organizaciones sociales y ONG amigas o conocedoras de la problemática. Ese fue el momento en que hicimos presencia en la región un equipo interétnico e interdisciplinario para acompañar este proceso.

Sabíamos por experiencia en otras regiones del Pacífico que no teníamos mucho tiempo para organizar largos estudios y análisis rigurosos y objetivos sobre esta problemática. La información relevante para desbrozar el camino a seguir la íbamos obteniendo en las reuniones informales y charlas con los pobladores, y en los encuentros interétnicos, donde se expresaban los temores y deseos, pero también las formas particulares que tenían de ver el territorio, las relaciones sociales y económicas entre vecinos y sus historias particulares. Nos sirvió también de referencia para entender lo que estábamos tratando de construir con la gente en materia territorial, otras experiencias, que aunque efímeras, fueron muy significativas  en eso de construir territorialidad en el Pacífico: El territorio Wounaan negro en el sur del Chocó. Pero también de la experiencia vivida en Chiapas, donde indígenas y campesinos mestizos habían emprendido una lucha común por el territorio. Esa fue la forma en que nos fuimos aproximando al problema.

Los paradigmas centrales los aportaron las comunidades. Para entender el territorio se partió de una analogía que los indígenas y los negros hicieron sobre la cuenca del río Naya y el cuerpo humano, una metáfora que caló bien en la población y poco a poco fue haciendo escuela en la región.

– El territorio del Naya es un cuerpo con vida. Lo que le da vida a este cuerpo es el río Naya y sus 46 afluentes. En el Naya viven comunidades diferentes, con culturas diferentes, con historias diferentes. A estas comunidades las une el río, que es la columna vertebral de este cuerpo. Sin este cuerpo estas comunidades no tendrían vida.

– De esta metáfora implícitamente se derivaba la responsabilidad de los habitantes con ese cuerpo-territorio: Su integridad física debe mantenerse. Desmembrarlo sería matar este cuerpo. Debía haber un manejo integral del territorio con responsabilidades compartidas.

– Esta analogía entre territorio y cuerpo humano  dio lugar a otra metáfora, esta vez tomada de la cultura eperara siapidaara: La Casa Grande, donde se reúne el pueblo sia para aconsejarse mutuamente y junto con la líder espiritual , la Tachi Nawe, tomar las decisiones más importantes para su futuro.  De esa forma surge la idea de que había que conformar una organización-techo, donde estuvieran representados todos los pueblos. Una organización que coordinara y ayudara a fortalecer a todas y a cada una de las organizaciones de los pobladores: cabildos, consejos comunitarios y juntas de gobierno campesino.

El reto que teníamos por delante era enorme y lleno de incertidumbres, pues como veremos más adelante, en la decisión que se tomó de proteger los suelos bosques, y ríos de la depredación y la propuesta de una Unión Territorial Interétnica se encontraba también el germen de los conflictos que viviría más tarde el Naya, para decirlo en términos gramcianos, los grandes intereses, propiciaron también que emergieran los pequeños intereses.

Los pobladores del Naya atravesaban una de las situaciones más difíciles de su historia. La penetración en su vida social de una economía basada en el cultivo y procesamiento de la coca, había quebrado la columna vertebral de su economía tradicional y desestructurado su sociedad y su cultura. La conclusión de que solo frenando la expansión de esta economía, que estaba también destruyendo bosques y ríos, podría iniciarse un proceso de reconstrucción territorial, social, económica y cultural, comenzó a abrirse paso.

Aquí y allá, encontrábamos familias y comunidades de colonos e indígenas  que utilizaban sus antiguas estrategias de trabajo y aprovechamiento de la oferta ambiental de su territorio, adaptadas a las condiciones de este ecosistema, que les había permitido vivir bien y ofrecerles a sus hijos las mismas condiciones que ellos recibieron de sus padres, sin causarle daños sensibles al territorio. Como resultado de estos análisis que se propiciaron con los pobladores surgió lo que se llamaron “cinco tesis para que el Naya continúe con vida”:

1. Sin acuerdos sobre su manejo, el Naya no tiene perspectivas de seguir existiendo como cuerpo-territorio. En la parte alta se está destruyendo el bosque primario y se están contaminando las aguas con desechos tóxicos. La parte baja está recibiendo las consecuencias (por ejemplo escasea el pescado).

2. Sin convivencia, las culturas no tienen la fuerza para sostener con vida a este cuerpo-territorio. Dicho en otras palabras: El Naya para existir como territorio necesita la convivencia intercultural.

3. La interculturalidad es vida, es práctica. No sólo saber (teoría) sino proceder (acción): La multiculturalidad es la realidad que se da. La interculturalidad es una realidad por construir.

4. Construir interculturalidad no es un camino fácil. Tomando lo que decía Bachelard para la educación, que para “aprender hay que desaprender”, para construir interculturalidad, para entender al otro y llegar a convivir con él, hay que despojarse de muchos prejuicios aprendidos.

5. No se estaba hablando de biculturalismo: esquizofrenia, ser dos personas al mismo tiempo. Se estaba hablando de interculturalidad: Una cultura que se apropia de/y se enriquece con elementos de otras culturas,  y que en aras de construir la convivencia, prescinde de aquellos elementos circunstanciales y no esenciales de su cultura, que afecta a los otros.

Sobreestimamos la generosidad de la gente con su territorio. La inserción de la región a la economía de la coca, el impacto permanente de representaciones y señales provenientes de la sociedad regional y nacional, nos indicó tardíamente la necesidad de relativizar esa sobreestimación. Ante todo entendimos que los apremios económicos, políticos y sociales que coartan voluntades, dificultan los diálogos interculturales que son fundamentales para la construcción social de un territorio interétnico.

Reclamos territoriales y particularidades étnicas

Para iniciar un proceso intercultural se requiere un diálogo entre iguales sin que medie algún tipo de coacción. Y no se construye interculturalidad si no se acepta como igual al interlocutor o si se tiene una visión simple del otro: los indios y los negros son los que poseen culturas auténticas. Los esencialismos conducen a oposiciones que inhiben o bloquean cualquier proceso intercultural.

Las organizaciones indígenas y negras, debido al desconocimiento y la exclusión autoritaria que han sufrido sus pueblos, responden a menudo con fundamentalismo. El esencialismo y el fundamentalismo no son buenos  consejeros para establecer diálogos interculturales.

El auge de las luchas indígenas por la tierra y la conciencia de delimitar áreas de especial importancia ecológica condujo al Estado a partir de los años 70 a crear resguardos indígenas y parques naturales en la Amazonia, la Orinoquia y el Pacífico. Este ordenamiento territorial bajo los conceptos de etno- y ecodesarrollo, estuvo acompañado de fuertes controversias. Por un lado se reducían las expectativas de ganaderos de ampliar latifundios a costa de “baldíos”. Por otro lado no se tuvo en cuenta la situación social de los campesinos (colonos) que habían emigrado a esas regiones desde la zona andina y valles interandinos.

Con el fin de facilitar la unidad política como estrategia para la construcción de un territorio interétnico, había la necesidad de flexibilizar los reclamos territoriales con base en los rasgos étnicos. Aunque en Colombia esta discusión no se ha dado en profundidad, la apreciación que teníamos es que en el Naya, por sus particularidades de región pluriétnica y por el perfil y desarrollo de las luchas que habían dado los indígenas nasa, se daban condiciones que favorecían una perspectiva política que difuminaba las fronteras étnicas, semejante a Chiapas o Guatemala, donde los campesinos son asimilados o reconocidos como grupo étnico.

Nietzsche decía que la democracia era un asunto para los débiles. Esto lo aplaudió el Nacionalsocialismo para su proyecto de dominación. Sin embargo Nietzsche tenía razón, pues los débiles necesitan practicar la democracia si algún día querían ser fuertes. Ningún grupo puede entonces imponer su voluntad a los otros. Así no se construye interculturalidad ni sociedades democráticas y la democracia es un principio fundamental de la interculturalidad y la convivencia.

Tales propuestas demuestran un vínculo íntimo de la gente del campo con las luchas por la democratización de las sociedades y la creación de unidades de gobierno que sean compartidas por todos. Para el caso que venimos presentando, se trataría de uniones territoriales interétnicas, que son no sólo más democráticas, sino más eficientes en términos de manejo ambiental (permite abarcar unidades geográficas más amplias); sobre todo son más efectivas a la hora de pisar tierra y enfrentar a sus adversarios, que hoy vuelven con más ímpetu por el oro, los hidrocarburos y otros recursos de sus territorios, que amenazan a estos pobladores en transformarlos de propietarios agrarios, en jornaleros y pobres rurales.

Para regiones pluriétnicas en el Pacífico o el resto de Colombia son de gran relevancia estos acercamientos y “mestizajes” culturales y políticos, pues señalan caminos para reducir las tensiones y polarizaciones entre los grupos, que impiden la fusión de esfuerzos y voluntades para construir un proyecto social y político común como es una territorialidad interétnica.

Aparentemente, uno de los obstáculos para conformar un territorio interétnico es que sólo los indígenas y los negros tendrían mecanismos jurídicos para acceder a la titulación colectiva (resguardos y territorios colectivos de comunidades negras), caso contrario es el de los campesinos que  no contarían  con una fórmula legal de acceso a la propiedad colectiva de la tierra. Las reservas campesinas que posibilitaban la defensa de sus tierras y eran un obstáculo para la expansión del latifundio, fueron anuladas por el Estado. Las posibilidades de reclamar títulos para un territorio interétnico es una lucha, que aunque no imposible era por lo menos del largo plazo y en el largo plazo, como decía Keynes todos estaremos muertos.

La idea que surgieron en los debates interétnicos, es que la clave para avanzar en la conformación de un territorio interétnico sería la apropiación del territorio por medio de una economía propia que fundamentara garantizara la estabilidad de la población en el territorio, una estabilidad que no la asegura daba la coca, ni los títulos sobre el territorio, en una región, donde el Estado no tiene ni la capacidad ni la voluntad de garantizar los derechos de indios, negros y campesinos.

El territorio interétnico del Naya sin modelos productivos propios, sin una economía propia, solidaria, que se parezca a la gente, con rostro humano, como dice Max Neef, no tiene futuro. El Naya requiere una economía que responda a las necesidades y deseos de las comunidades, ante todo que sea controlada por las comunidades, pues la economía es política y expresa relaciones de poder.

En el portafolio del Estado se encuentran una serie de proyectos económicos extractivos, de plantación y de infraestructura) que iban a cercenar el cuerpo y a arrasar con sus comunidades.

No es indiferente el tipo de economía que se decida para el Naya. Aquí, distinto a lo que es la interculturalidad, no pueden estar conviviendo varios sistemas económicos, por ejemplo uno mercantilista extractivo, uno capitalista y uno solidario, pues el más fuerte, el más depredador se ‘traga’ al que menos capacidad tenga para defenderse.

Echar a andar un proceso intercultural de tal envergadura necesita superar dos obstáculos. El primero de ellos es que las organizaciones requieren, lo decimos con franqueza, renovar sus liderazgos. Liderazgos que sean receptivos a nuevas ideas. Liderazgos que le impriman a sus movilizaciones un marco más coherente y más acorde con la realidad que viven sus pueblos.  Los lemas de unidad, territorio, cultura y autonomía son banderas que unieron en un solo haz las luchas indígenas. Empero son hoy insuficientes, para enfrentar los nuevos poderes generadores de desigualdad, que tienen que ver con la transnacionalidad de las decisiones económicas que impone la globalización neoliberal.

El segundo obstáculo es el miedo a perder la identidad y el determinismo de lo propio y autóctono de su historia particular, un miedo que impide entender las condiciones de existencia de los otros, sin lo cual es imposible unirse con los diferentes y compartir con ellos proyectos comunes. Para decirlo en palabras de Michael Taussig, un estudioso de la problemática de indígenas y negros:

“Perder el miedo a enfrentar la tarea de construir una estabilidad en la inestabilidad, que implica el ejercicio mimético de los seres humanos de “danzar entre la similitud y la diferencia”


*Efraín Jaramillo Jaramillo pertenece al Colectivo de Trabajo Jenzera.

—-
Fuente: Jenzera: http://jenzera.org/web/?p=3168

https://www.servindi.org/actualidad-noticias/24/04/2017/territorialidad-en-un-contexto-interetnico

El Papa da por sorpresa una charla motivadora en TED y llama a “la revolución de la ternura”


El nuevo líder emprendedor es el CEO de la Iglesia Católica

La sala se oscureció. Las 1.800 personas que habían asistido a la conferencia TED de ayer martes en Vancouver (Canadá) esperaban expectantes al siguiente invitado. En el abarrotado auditorio, los CEOs de algunas de las compañías tecnológicas más grandes del mundo se preguntaban quién sería la siguiente persona en inspirar con su historia, con su obra o con su experiencia vital catártica.

De repente, un vídeo apareció en la pantalla principal y despejó todas las dudas. Ovación cerrada, gritos y vítores. “¡No puede ser!”, gritó una mujer desde la platea.

¿Quién sería el invitado sorpresa? ¿Una estrella del rock con un pasado oscuro? ¿El nuevo emprendedor-solidario-creador-de-una-star-up-brutal? ¿O quizás un mochilero que recorrió el mundo a la pata coja y vivió solo con dos euros al día?

No. La aparición estelar de ayer no era otra que la del Papa Francisco. Por sorpresa, el máximo representante de los católicos quiso inspirar al mundo con sus palabras. Y todo el mundo se volvió loco.

“Me gustaría, sobre todo, que este encuentro nos ayude a recordar que todos necesitamos los unos de los otros, que ninguno de nosotros es una isla, un yo autónomo e independiente del otro, que solamente podemos construir el futuro juntos, sin excluir a nadie”, declaró el pontífice al comienzo de la conferencia.

A lo largo de los 18 minutos que duró la charla, el Papa Francisco denunció la “cultura del descarte” que margina a las personas y pone a los productos en su lugar. “Qué maravilloso sería si el aumento de las innovaciones científicas y tecnológicas correspondiese también con una mayor equidad e inclusión social. Qué maravilloso sería si, mientras descubrimos nuevos planetas, descubriésemos las necesidades del hermano y la hermana que orbitan a mi alrededor. Qué maravilloso sería que la fraternidad no se redujese solo a la asistencia social, sino que se convirtiese en la actitud básica en las decisiones a nivel político, económico, científico, y en las relaciones entre personas, entre pueblos, y países”.

El máximo representante de los católicos también llamó a poner en marcha una “revolución de la ternura”. “Sí, la ternura es el camino que han recorrido los hombres y mujeres más valientes y fuertes. La ternura no es debilidad, es fortaleza. Es el camino de la solidaridad, el camino de la humildad. Permítanme decirlo claramente: cuanto más poderoso eres, cuanto más tus acciones tienen un impacto sobre la gente, mucho más humilde has de ser. Porque si no el poder te arruina, y tú arruinarás a los demás”, remarcó Francisco.

Para terminar, y siguiendo con el tono inspirador que rodea este tipo de conferencias, el Papa incidió en la responsabilidad de todos nosotros en el futuro de la humanidad. “No solo está en manos de políticos, de los grandes líderes, de las grandes empresas”, explicó. “El futuro está sobre todo en manos de las personas que reconocen al otro como un “tú” y a sí mismos como parte de un “nosotros”. Nos necesitamos los unos a los otros”, remarcó el pontífice.

Me han dicho que en TED se reúne mucha gente muy creativa. No bastan los buenos propósitos y las fórmulas ya consagradas, que a menudo solo sirven para tranquilizar conciencias. Juntos, ayudémonos a recordar que el otro no es una estadística o un número: el otro tiene un rostro, el “tú” es siempre un rostro concreto, un hermano al que cuidar”.

http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Papa-Francisco-TED-sorpresa-revolucion_0_1963003686.html

NADA LE PUDO DETENER : José Antonio Pagola


 

Mt 26, 14-75 y 27, 1-66

La ejecucion del Bautista No Fue algo casual. Segun Una idea muy extendida en el pueblo judío, El Destino Que espera al profeta es la incomprensión, el Rechazo y, en el Muchos Casos, la muerte. Probablemente, Jesús contó desde muy pronto con la Posibilidad de violento final de la ONU.

Pero Jesús no se suicida FUE ONU. TAMPOCO buscaba el martirio. Nunca Quiso el Sufrimiento ni párr El Niño para nadie. Dedico su vida a combatirlo en la enfermedad, las injusticias, la marginación o la desesperanza. Entregado vivio una «buscar el reino de Dios y su justicia»: ESE Mundo Más digno y dichoso para Todos Que busca su Padre.

Si Jesús Acepta la persecución y el martirio Es por fidelidad una ESE Proyecto de Dios, Que No Quiere ver Sufrir una de SUS hijos e hijas. Por Eso no corre Hacia la muerte, Pero TAMPOCO SE ECHA Atrás. No huye ante las Amenazas; Modifica TAMPOCO SU MENSAJE Ni se desdice de Sus afirmaciones En defensa de LOS ULTIMOS.

Le habria Sido Fácil Evitar la ejecucion. Habria bastado con callarse y no insistir en Lo Que podia irritar en el templo o en el palacio del prefecto romano. No lo Hizo. Camino Do siguio. Prefirió Ser ejecutado Antes que traicionar su Conciencia y Ser infiel al Proyecto de Dios, su Padre.

Aprendio a vivir En un clima de inseguridad, Conflictos y acusaciones. Día a día se fue reafirmando en su Misión y siguio anunciando con claridad su Mensaje. Se atrevió a difundirlo sin solitario en las aldeas retiradas de Galilea, sino en el entorno peligroso del Templo. Nada lo detuvo.

Morira fiel al Dios en el Que ha confiado siempre. Seguira acogiendo a todos, INCLUSO una pecadores e Indeseables. Si Terminan rechazándolo, morira Como un «excluido», Pero con su muerte confirmará Lo Que Ha Sido su vida entera: confianza total del miembro En un Dios Que No rechaza ni excluye a Nadie de su perdón.

Seguira buscando el reino de Dios y su justicia, identificándose con los mas Pobres y despreciados. Si Un día lo ejecutan en el suplicio de la cruz, esclavos párr RESERVADO, morira de Como El Más pobre y despreciado, Pero con su muerte sellará para siempre su fe en Un Dios Que Quiere La Salvación del Ser Humano de Todo Lo Que le esclaviza.

Los Seguidores de Jesús descubrimos El misterio Último de Dios encarnado en su amor y Entrega extremos al Ser Humano. En el amor de Dios ESE crucificado ESTA IDENTIFICADO Mismo Con Todos Los Que sufren, Gritando Contra TODAS LAS injusticias y perdonando a los verdugos de Todos los Tiempos. En Este Dios Se Puede Creer o No Creer, Pero No Es Posible burlarse de el. En El confiamos los cristianos. Nada lo detendrá en su empeño por una SALVAR SUS hijos e hijas.

 

José Antonio Pagola

Fuente: http://www.feadulta.com

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: