“El Espíritu de Dios es una cosa salvaje”, de Joan Chittister OSB


¿Creo en el Espíritu Santo? Apuesta a que lo hago. Ninguna otra cosa tiene sentido. O bien el Espíritu de Dios que nos creó es todavía con nosotros, ya sea la presencia de Cristo que es el Camino permanece en nosotros en espíritu, o el Dios de la Creación y el Redentor de las almas nunca han estado con nosotros en absoluto. El espíritu de Dios no nos abandona, no nos puede abandonar, si Dios es realmente Dios.

Si queremos entender la conciencia que emerge como una manifestación del Espíritu de Dios vivo en la tierra, entonces no tiene una edad ve la revelación, la conciencia y la sabiduría de trabajo con mayor claridad que en éste. Los signos de la nueva conciencia de la relación humana con Dios están en todas partes, en todas las naciones, en todos los pueblos. El Espíritu Santo ha hablado a través de las parejas casadas y personal profesional sobre control de la natalidad, por ejemplo. El Espíritu Santo ha hablado a través de las mujeres-y otros eminentes teólogos, sociedades teológicas, y estudiosos de la escritura de sexo masculino, así-sobre la ordenación de mujeres. El Espíritu Santo ha hablado por medio de laicos y obispos y varios otros ritos de la iglesia por igual acerca de la ordenación de hombres casados. Pero nadie escucha. El Espíritu Santo en las personas de buena voluntad es una voz que clama en el desierto, rechazado, ignorado y vilipendiado. Uno de los elementos de la iglesia determina la voz del Espíritu y lo hace, al parecer, al negarse a escuchar a sus otras manifestaciones.

El Espíritu de Dios nos mueve a un nuevo nivel de entendimiento, a nuevos tipos de testigo, a las nuevas dimensiones de la vida necesarias en el aquí y ahora. La estática muere bajo el impulso del Espíritu de Dios creando. No vivimos en el pasado. No somos mendigos ciegos en un oscuro camino a tientas por caminos separados hacia Dios. Hay un imán en cada uno de nosotros, un regalo para Dios que repele el engaño y nos impulsa hacia el bien. Los regalos son mutuos, en inglete para encajar uno dentro de otro para la fuerza y fiador.

Somos, en otras palabras, de la manera más refrescante y trillado, más obviamente asombrosa, todos juntos en esto, igualmente adulto, igualmente miembros de pleno derecho, igualmente responsables de la iglesia. Tampoco cualquiera de las dimensiones de la iglesia, a continuación, tienen el monopolio de la visión, de la gracia, en la inspiración de Dios en este lugar en este momento. El Espíritu de Dios es una cosa salvaje, respirando donde se va, moviendo a su antojo, instalándose en las mujeres y hombres por igual.

-desde Joan Chittister: Escritos Esenciales , seleccionado por Mary Lou Kownacki y Mary Hembrow Snyder (Orbis )

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