Timaná es el municipio más antiguo del Huila, hogar de la leyenda de la Cacica Gaitana y del santuario Desatadora de Nudos, un pequeño templo religioso donde cada domingo varios fieles se congregan para alabar a Dios en Misa.

Alabanzas, eucaristía, comunión y lectura de la palabra, elementos que comúnmente aparecen en una misa católica normal pero a diferencia de la misa que se hace en el templo de San Calixto (templo principal de Timaná), este es presidido por una mujer.

Mónica Perdomo es una altamireña de nacimiento, amante de la danza y es, sacerdotisa de la comunidad anglicana Regina Apostolorum, que tiene sede en la Villa de la Gaitana y cuyo santuario se encuentra en cercanías a la vereda Mateo Rico, en la vía que comunica con Pitalito.

Mónica es sacerdotisa de la comunidad Regina Apostolorum, de confesión anglicana. 

Esta mujer de 31 años y madre de tres hijos, recientemente fue ordenada como presbitera de dicha confesión cristiana, siendo la primera opita en llegar a tal condición y la primera dentro de su comunidad.

“Ser sacerdotisa es ser instrumento, instrumento de Dios para muchos, sería muy bueno decir que hago historia, pero el que hace historia es Dios y Jesús es el que hace historia”, dijo.

Desde muy joven Mónica ha estado inclinada a la vocación religiosa, primero como monja católica romana y ahora como sacerdotisa. 

Entre Dios y los reinados

Mónica desde muy pequeña ha tenido dos grandes pasiones: Dios y la danza, por un lado criada como católica romana y con vocación religiosa y por el otro, desarrollando una habilidad única para el baile.

“Toda mi infancia y juventud la he pasado en Altamira, soy bachiller del Colegio Divino Salvador, soy católica férrea, era fanática, me encantan las danzas, fui integrante del grupo del municipio y candidata a varios reinados folclóricos pero siempre tuve el llamado vocacional”, recordó.

Cada domingo se realiza una misa anglicana en el santuario ubicado en la vía Timaná – Pitalito. 

Su amor por la danza y el folclor ha sido tal que en el 2001 participó en el Reinado Surcolombiano de Integración en Pitalito, llevándose la corona y siendo la única altamireña en ganar un reinado folclórico.

“Siempre ha sido un logro para mí y creo que para los altamireños también, el saber que han participado otras niñas y no han podido, ese es el legado que le puedo dejar en cultura a ese pueblo que tanto quiero”, mencionó.

La vocación religiosa

Pero paralelo a los reinados, desarrolló un anhelo de servicio a las cosas de Dios, fue así como llegó a ser hermana domínica en el 2005 pero para ese entonces tuvo contacto con la Iglesia Anglicana, denominada también como católica aunque no ligada a las directrices del Vaticano.

“Siempre hubo esa vocación y cuando con mi actual esposo, comenzamos a hacer los trámites con la Iglesia Anglicana, vimos su raíces y vimos que es una iglesia joven, que acoge, que no discrimina, eso atrae y enamora”, expresó.

Mónica oficiando la misa anglicana con el obispo José Arcáncel Ríos, su esposo y padre de sus tres hijos. 

Su esposo es José Arcángel Ríos, un ex sacerdote católico romano que pasó al anglicanismo y se desempeña como obispo de la Provincia San Juan Bosco, la cual incluye los departamentos del Huila, Caquetá y la Amazonía.

Esa vocación la hizo entrar en un camino que la llevó a ser diaconisa, siendo la primera mujer ordenada dentro de su iglesia y recientemente ordenada como sacerdotisa, ordenación en la cual estuvo el jerarca de dicha iglesia, el Primado de Colombia, Monseñor Haiver Perilla.

“Inicié mi proceso siendo la primera mujer ordenada diaconisa y me doy cuenta de que la Iglesia si necesita esas mujeres, ese toque femenino en esa Iglesia, ver que Jesús y Dios mediante uno consagra una hostia o un vino, veo esa necesidad, esa belleza del amor de Dios”, expresó.

La eucaristía presidida por una mujer, algo imposible en la Iglesia Católica pero si viable en la comunión anglicana. 

Sus misas

Una misa anglicana no se distingue mucho de la iglesia católica, cuenta con la primera y segunda lectura, esta última en los domingos, el salmo responsorial, la lectura del evangelio, la consagración y comunión.

Pero también hay varias diferencias, hay saludos de la paz al inicio y al término de la explicación de la homilía, los niños si bien no comulgan, si hacen fila para recibir una gota de agua bendita y en este caso, puede ser liderada por una mujer.

La comunión. 

Mónica considera que el sacerdocio no debe ser solo para hombres como en el caso de la Iglesia Romana e incluso pone algunos ejemplos para explicarlo.

“La primer mujer sacerdote fue María, fue la primera custodia divina, gracias a una mujer llegó la salvación al mundo y gracias a dos mujeres se conoció que Cristo resucitó”, mencionó.

Relación con Roma

Pese a que se consideran como católicos, la comunidad Regina Apostolorum no tiene relación con la Diócesis de Garzón ni con el papa, aunque respetan la labor que viene haciendo el Sumo Pontífice.

Mónica acepta que no ha habido relación con la curia romana local aunque la considera como iglesia hermana y que les desea lo mejor.

Relación con la Diócesis de Garzón no la hay, ni buena ni mala, somos católicas, muchos ritos son similares…sinceramente la iglesia romana es nuestra iglesia hermana respeto al Papa Francisco, admiro su manera de llevar a la iglesia aunque muchos no lo obedecen”, aclaró.

Momento de la consagración anglicana del vino. 

Ejemplo

Esta presbitera compagina tres labores que en la Iglesia Católica Romana no sería posible: ser madre, esposa y sacerdotisa; para Mónica, ejercerlas es ideal para poder convertirse en un ejemplo ante sus feligreses.

Compaginar el sacerdocio, el matrimonio y la maternidad es ejemplo de vida, eso es lo que estoy dando y lo estoy dando con mi esposo y mis hijos, no puedo dar ejemplo de fidelidad si no vivo la fidelidad, no puedo hablar de maternidad si no lo soy, lo puedo dar dese afuera pero no desde mi vivencia, no puedo dar consejo de esposa si no lo soy”, señaló.

Al templo llegan feligreses de Timaná y localidades vecinas. 

Y precisamente, con base en su caso, es que la comunidad anglicana a la que pertenece, se alista para vivir nuevas ordenaciones de mujeres, algo que respalda esta joven religiosa ya que a su juicio, su iglesia necesita toque femenino.

“Habrá otra ordenación de mujeres porque tenemos cinco mujeres más en proceso, incluso este 29 de mayo será ordenada la primera diaconisa en el Caquetá, vendrán muchas más, Jesús y Dios son los que hacen historia a través de nosotros”, concluyó.