Gestación de la Teología de la liberación


Teología de la liberacion

“Teología de la Liberación” (II)

Desarrollo histórico por orden cronológico de los hechos relacionados con la TdL y los teólogos

Saturnino Rodriguez, 20 de junio de 2017 a las 08:25

Gustavo Gutiérrez decía en un entrevista hecha en 2016: “La gente me dice: ‘La Teología de la Liberación ha muerto’. Yo les respondo: Puede ser que haya muerto, pero a mí no me invitaron al entierro”

Juan Carlos Scannone, teologo referente de la Teologia del pueblo/>

Juan Carlos Scannone, teologo referente de la Teologia del pueblo

(Saturnino Rodriguez).- 3 – Gestación de la TdL (1962-1968)
Concilio Vaticano II y II Conferencia Episcopal de Medellín

Nota: Aquí comienza el desarrollo histórico por orden cronológico de los hechos relacionados con la TdL y los teólogos.

Contexto político-social de esos años

En el ámbito socio-político la TdL nace en un clima marcado por la “guerra fría”, la “revolución cubana” y el atractivo que irradiaban para intelectuales y jóvenes de las capas medias urbanas las ideologías de izquierda. De ahí el interés que da la TdL al análisis de la realidad social particularmente marginada y excluída, – pobre – a la luz del la práctica de Jesucristo con la ayuda de las ciencias sociales .

En los años 60 en América Latina la “teoría de la dependencia”, que se concentró en mostrar las causas profundas del empobrecimiento de las mayorías de sus pueblos, iba impactando en amplios círculos intelectuales porque entendían que la situación de pobreza y explotación no era “casual, sino causal”. En ese clima social es en el que surge el cuestionamiento de la Teología de la Liberación por parte de teólogos, sacerdotes y laicos, varios de ellos profesionales también de las ciencias sociales.

a) El Concilio Vaticano II (1962-1965

1962- Es en ese contexto mundial en el que el papa Juan XXIII inauguró el Concilio Vaticano II (11 octubre 1962) para “poner al día a la Iglesia y su misión”, que continuaría Pablo VI y clausuraría el 8 diciembre 1965. Sería la “experiencia fundante” de la TdL porque obispos y teólogos iberoamericanos, ajenos hasta entonces a esa problemática, aprovecharon la creatividad teológica y apertura del Concilio hacia las regiones e iglesias locales para reunirse algunos de ellos y empezar a reflexionar a la luz de la fe, desde la originalidad, a su cultura y situación para entender cómo evangelizarla.

Gustavo Gutiérrez repetidamente se ha referido a la Constitución Gaudium et Spes del Concilio y a la encíclica Populorum Progressio de Pablo VI como inspiradoras de sus ideas teológicas. El teólogo dominico rector de la escuela teológica de Le Saultchoir (Bélgica), Marie-Dominique Chenu, como perito del Concilio Vaticano II, ampliamente citado por G.Gutiérrez, participó en la redacción de la Gaudium et Spes.

“La TdL “comenzó en el Concilio” (Cardenal Müller)

Para el cardenal Gerhard Ludwig Müller, actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la TdL comenzó en el Concilio Vaticano II con la constitución pastoral “Gaudium et Spes” , “que contiene una nueva definición de las relaciones entre la Iglesia y el mundo. La Teología de la Liberación era una gran aplicación de este documento de la Iglesia a la situación de América Latina”.

Así como en la I Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Río de Janeiro (Brasil) en 1956 fue la Santa Sede quien preparó y realizó todos sus pasos, la II Conferencia, en Medellín (Colombia) sería el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) quien definiría los temas, la mecánica de trabajo y la elección de los conferencistas con la aprobación de la Santa Sede. Por ello, a punto de clausurarse el Concilio en octubre de 1965, Pablo VI reunió a los obispos de la directiva y equipos del CELAM que participaban en el Concilio, con motivo del décimo aniversario de la creación de este organismo episcopal y les exhortó a asumir una visión crítica frente a los problemas que agitaban a América Latina. El entonces presidente del CELAM, Manuel Larrain obispo de Talca (Chile), concibió la idea de una reunión episcopal latinoamericana para ver la realidad del continente a la luz del Vaticano II, lo que que sería la II Conferencia Episcopal de Medellín en 1968.

Finalizando el Concilio, el “Pacto de las Catacumbas” es un documento redactado y firmado el 16 de noviembre de 1965 por 40 obispos latinoamericanos, que se encontraban en ese momento participando de la cuarta sesión del Concilio Vaticano II.

Fue firmado después de la eucaristía en la Catacumba de Domitila, al que se unieron después otros obispos. Los obispos firmantes se comprometieron a adoptar una vida de sencillez despojada de posesiones, y una actitud pastoral orientada a los pobres y a los trabajadores. El documento ha sido considerado como uno de los antecedentes de la TdL que aparecería en América Latina en torno al año 1969.

1955 – Se crea el CELAM, Consejo Episcopal Latinoamericano y tiene lugar en Río de Janeiro la I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Tras los primeros pasos el vuelvo se produce en 1963, bajo la orientación de Manuel Larraín, obispo de Talca (Chile), con la creación de los departamentos del CELAM que desde 1966 tendrían tareas pastorales siendo presidente del CELAM el obispo brasileño dom Avelar Brandao.

Encuentros temáticos que tuvieron importante papel en la preparación de Medellín: Vocaciones en Lima (Perú 1966); Educación y Universidades en Buga, Colombia (1967); Misiones (Melgar, Colombia (1968); Acción social (Itapoán, Brasil (1968); Diaconado (Buenos Aires, Argentina (1968).

b) La II Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín (Colombia) 1968

La II Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM) en Medellín (Colombia) inaugurado por el papa Pablo VI en el primer viaje de un Papa a América (22 agosto 1968), supuso para América Latina la concreción del Concilio Vaticano II de forma muy particular en los documentos de “Justicia y Paz”. Muchos de los trabajos y personalidades que intervinieron en la Conferencia serían después figuras reconocidas en el desarrollo de la Teología de la Liberación como veremos.

Las “Conferencias del CELAM”

Estos fueron los temas nucleares trabajados en la II Conferencia de Medellín (Colombia):

– Los pobres y la justicia.

– Amor al hermano y la paz en una situación de violencia institucionalizada.

– Unidad de la historia y dimensión política de la fe.

– La sensibilidad de nuestros pastores que recogía la dolorosa realidad de las masas empobrecidas.

Después del Concilio, tanto la Conferencia episcopal de Medellín (Colombia) como la de Puebla (México) insistirán en que no hay otra experiencia cotidiana que la injusta pobreza en que son obligados a vivir millones de hermanos latinoamericanos es decir: “el análisis de la realidad, su reflexión desde la fe y las opciones pastorales”.

La “experiencia fundante” en que se basa la TdL supone estos tres elementos: los pobres, las formas de la caridad cristiana hoy y la opción por ellos. Pasos que se corresponden con la ya veterana metodología “Ver, Juzgar y Actuar” del sacerdote belga Joseph Cardijn (1882-1967).

Este luchador del compromiso social de la Iglesia católica en los comienzos del siglo XX y fundador del movimiento Juventud Obrera Católica (JOC) fue nombrado cardenal en 1965 por Pablo VI y actualmente en proceso de beatificación. Otro digamos “adelantado” de las Comunidades de Base y de la TdL.

Después del Concilio, tanto la Conferencia episcopal de Medellín (Colombia) como la de Puebla (México) insistirán en que no hay otra experiencia cotidiana que la injusta pobreza en que son obligados a vivir millones de hermanos latinoamericanos es decir: “el análisis de la realidad, su reflexión desde la fe y las opciones pastorales”.

4. Génesis (1969-1971) Relectura sistemática del saber teológico

La reforma de la Iglesia universal -“agiornamento” – promovida por el Concilio Vaticano II en la Iglesia universal tuvo especial acogida y aplicación en América Latina en las instituciones, simposios, estudios esbozos, artículos y orientaciones artículos que cristalizaban en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que se inauguraba en Medellín (Colombia) en la primera visita de un papa al continente americano, Pablo VI, que la inauguraría. Sus estudios y profundizaciones posteriores quedarían sintetizadas en el libro de Gustavo Gutierrez: “Teología de la liberación, perspectivas” que dio cauce a todos ellos expresando con claridad y penetración el tema central del quehacer teológico latinoamericano.

Los comienzos de la TdL

Los iniciadores de esta corriente teológica latinoamericana fueron el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez Merino y el educador y pastor presbiteriano brasileño Rubem Alves.

Sus primeros trabajos sobre el tema datan de 1968 y 1969. Como dice el jesuita teólogo argentino Juan Carlos Scannone “lo común a todas las distintas ramas o corrientes de la teología de la liberación es que la teología parte la opción preferencial por los pobres y usa para pensar la realidad social e histórica de los pobres, no solamente la mediación de la filosofía, como siempre utilizó la teología, sino también las ciencias humanas y sociales”.

1971- El principal representante de la corriente teológica TdL y de los más influyentes del siglo XX es el sacerdote y teólogo peruano, religioso dominico desde 1998, Gustavo Gutierrez Merino (Lima 1928), autor de numerosas obras siendo la principal “Teología de la Liberación, perspectivas” (1971), con varias ediciones en español , traducido al inglés en 1973 y que en 1975 había alcanzado siete ediciones en varios países y lenguas. Es el primer libro que llevó el nombre de “liberación” en el título y el primer tratado sistemático de la TdL. Gustavo Gutierrez es religioso dominico desde 1998 que dedicó al dominicoo español “defensor de los indios” Bartolomé de las Casas un detallado estudio con el título “En busca de los pobres de Jesucristo. El pensamiento de Bartolomé de las Casas” (1993)

El origen del libro del teólogo peruano G. Gutierrez “Teología de la liberación, perspectivas” fue la conferencia pronunciada por él en el Encuentro nacional del movimiento sacerdotal ONIS en julio de 1964 en Chimbote (Perú), publicado por MIEC-JECI en Montevideo en 1969 y presentado después como ponencia en la consulta “Teología y desarrollo” organizada por SODEPAX en noviembre de 1969 en Cartygni (Suiza) y posteriormente en Bogotá (1971) con el título “Hacia una teología de la Liberación”. Gustavo Gutiérrez decía en un entrevista hecha en 2016: “La gente me dice: ‘La Teología de la Liberación ha muerto’. Yo les respondo: Puede ser que haya muerto, pero a mí no me invitaron al entierro”.

En el mismo año que el libro de G.Gutierrez aparecen los libros del teólogo brasileño Hugo Assmann (1933-2008) “Opresión-Liberación”, “Desafío a los cristianos” (Montevideo 1971) y del teólogo y filósofo jesuita uruguayo Juan Luis Segundo (1925-1996) “De la sociedad a la teología” (1970) y el año anterior (1970) el del teólogo jesuita mexicano Porfirio Miranda (1924-2001) “Marx y la Biblia. Crítica de la Filosofía de la Opresión”.

Antes de que la TdL definiese su identidad entre 1968 y 1971 bautizándola con ese nombre el teólogo peruano Gustavo Gutierrez, se habían publicado dos obras teológico-sociológicas en la tónica de la TdL: la primera en 1968 del teólogo y filósofo uruguayo Juan Luis Segundo (+1996) Teología abierta para el laico adulto, en 1962 y la otra del pastor presbiteriano, psicoanalista, educador, poeta y escritor brasileño Rubém Alves (+2014) que en 1968 publicó su tesis con el título cambiado por la editorial “Una teología de la esperanza” censurado por la dictadura en Brasil y publicado en portugués en 1985. La tarea ecuménica entre teólogos católicos y protestantes junto con la reflexión de laicos profesiones en las ciencias sociales estuvieron muy hermanados desde los comienzos de la TdL. Con gran sentido ecuménico.

1969 – Los teólogos Lucio Gera (+2012) argentino, sacerdote católico, teólogo y profesor de la Pontificia Universidad Católica Argentina y perito en las Conferencias de Medellín y Puebla. Junto con Rafael Tello y Justino O’Farrell , sacerdotes teólogos que influyeron en la Declaración de San Miguel del Episcopado argentino, que fue el nacimiento de la “Teología del pueblo”, antecedente de la TdL y que junto al jesuita Juan Carlos Scannone influirían en el pensamiento y pastoral del jesuita Jorge Bergoglio, cardenal arzobispo de Buenos Aires y hoy papa Francisco.

También deben incluirse entre los “pioneros” el teólogo chileno Segundo Galilea (+2010), religioso de la comunidad de los “Hermanos de Jesús” del padre Charles de Foucauld, Director del Instituto Pastoral Latinoamericano (IPLA), dependiente del CELAM y el pastor metodista argentino José Miguez Bonino (+2012) , miembro del Consejo Mundial de las Iglesias.

Algunos puntos que marcaron la dirección de la TdL

Según el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, a diferencia que otros postulados teológicos o filosóficos, la TdL es un “acto segundo”, es decir, emana de una experiencia de compromiso y trabajo con y por los pobres, de horror ante la pobreza y la injusticia, y de considerar a las personas oprimidas como creadores de su propia historia y superadores del sufrimiento.

Para G.Gutiérrez esto no es sólo una cuestión metodológica, sino un compromiso de vida, un estilo de vivir, una forma de confesar la fe, es la espiritualidad propia de la TdL

Si el pobre se convierte en el sujeto y en el tema de fondo de la TdL no es por razones políticas, sociales o económicas, sino por razones teológicas bíblicas. Dios, en la Biblia está del lado del pobre, lo ama y le ofrece y anuncia en Jesucristo la buena noticia (Lucas 4:17-21).

Estas ideas podríamos decir que son el resúmen práctico o la espiritualidad inherente a la TdL en la línea de las Conferencias del Episcopado Latinoamericano en Medellín (Colombia) y posteriormente en la de Puebla (México)

– La Opción preferencial por los pobres.

– La salvación cristiana no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre.

– La espiritualidad de la liberación exige hombres nuevos y mujeres nuevas en el “Hombre Nuevo” que es Jesús.

– La liberación como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana y de la necesidad de eliminar la explotación, la falta de oportunidades e injusticias de este mundo. (Sigue…)

-Método teológico. Se estudiaron y resituaron las tareas clásicas de la teología enriqueciéndolas con función de la teología también como crítica de la vida humana y eclesial, aprovechando los avances y el lenguaje de las ciencias sociales.

– Elaboración de los conceptos fundamentales de la TdL. Conceptos tales como el pobre y la pobreza, liberación, utopía, salvación, son esclarecidos y expuestos de tal forma que eviten confusiones y empujen a una práctica.

– Reorientación desde la praxis de liberación de los grandes temas de la existencia cristiana. Por ejemplo la presencia privilegiada del Señor en el pobre y la consiguiente visión teológica del seguimiento de Cristo. Se analiza también la fe y su dimensión política en una situación injusta violenta y la misión de la Iglesia y su misión de construir una sociedad fraterna con visión escatológica. (Sigue)..

– Espiritualidad y teología espiritual. Se presenta el quehacer de la teología como unida a la vida humana y eclesial, es decir como “teología espiritual” no algo aparte. De esa forma la reflexión de fe se traduce en sabiduría cristiana.

– Temporalidad de la teología de la liberación. G.Gutierrez destaca que ésta y toda reflexión teológica tiene significado histórico mientras duren en los problemas y necesidades de la sociedad y la Iglesia que le dieron origen. Es decir es una “teología de la salvación”.

5. Crecimiento (1972-1979) Temores y esperanzas

La oposición a la TdL comienza en Sucre (1972)

En 1972 Las reticencias seguidas de ofensivas a la TdL comienzan en Sucre (Bolivia), durante la XIV reunión general del CELAM celebrada en 1972 en que fue elegido Secretario General del CELAM el arzobispo colombiano Alfonso López Trujillo, puesto que desempeñó hasta 1984.

Según afirma el filósofo e historiador de la TdL Enrique Dussel y uno de sus iniciadores : “A partir de 1972, las críticas contra la YdL se hicieron cada vez más frecuentes. Según Mons. López Trujillo hay dos teologías de la liberación […]

En 1973 se decidió no celebrar el quinto aniversario de Medellín para no caer en triunfalismos […]”.

La “Filosofía de la Liberación” surge en Argentina a comienzos de la década de 1970 formulada en el libro. “Hacia una filosofía de la liberación latinoamericana” (1973)

El que llegaría a Cardenal, el colombiano Alfonso López Trujillo (1935-2008) es uno de los opositores a la TdL más Destacados. Fue nombrado obispo auxiliar de Bogotá tras el primer viaje de un papa al continente Americano, Pablo VI, que inauguraría la II Conferencia de Episcopado en Medellín. Nombrado Secretario General CELAM en la reunión del organismo en Sucre (Bolivia) en 1962 mostró sus reticencias tanto a obispos como sacerdotes, religiosos y laicos partidarios de la TdL como a sus propios teólogos y las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). En la Conferencia de Puebla llegó a retirar la acreditación a periodistas que no eran de su agrado.

Roger Veckemans (1921-2007) colaborador muy próximo al obispo López Trujillo era un sacerdote jesuita belga teólogo y sociólogo que desplegó una intensa actividad social y política en Chile y también en Colombia donde fundó el Centro de Estudios para el Desarrollo e Integración de América Latina (CEDIAL).

Raúl Francisco Primatesta (1919-2006). Argentino, cardenal arzobispo de Córdoba y presidente de la Conferencia Episcopal (en ambos casos durante más de 30 años ). Fue un crítico mordaz de la TdL – que propugnaba la cercanía de la Iglesia con el pueblo lo que junto a su tendencias radicalmente conservadoras le valió que Juan Pablo II le mantuviese superada la edad de jubilación de 75 años. Primatesta mantuvo una relación muy estrecha con los militares que condujeron el terrorismo de Estado en la dictadura argentina en que murieron numerosos sacerdotes y laicos.

a) Acontecimientos significativos de 1972 a 1979

Los cinco encuentros que reseñamos son considerados como muy destacados porque ayudaron a recoger y profundizar elementos centrales ya bosquejados en TdL y sobre temas que iban surgiendo en la praxis de liberación y que eran profundizados.

– 1972 (8-15 julio) El Encuentro de El Escorial en Madrid es el primer encuentro entre teólogos latinoamericanos y algunos europeos, particularmente españoles, sobre el sentido y método del pensamiento teológico

– 1975 (11-15 agosto) El Encuentro de Teólogos de la Liberación de México se centró en el intercambio sobre el método teológico que no se consideraba como exclusivo sino como el más rico y que mejor recogía la inspiración del Concilio y el más apropiado para la Iglesia Latinoamericana como señalaba el historiador argentino Enrique Dussel. (Sigue…)

– 1976 (5-12 agosto) El Encuentro de Dar es Salaam en Tanzanai fue el origen de ASETT/EATWOT (Asociación Ecuménica de Teólogas y Teólogos del Tercer Mundo), una agrupación de estudiosos de diversas iglesias cristianas de Asia, África y América Latina marcados por situaciones de colonialismo y opresión en sus respectivos pueblos

– 1977 a 1979. Convocatoria y preparación de la Conferencia de Puebla, México Se convocó una reunión general del CELAM para recoger y evaluar el proceso eclesial desde Medellín que supuso un intenso trabajo teológico preparatorio durante esos dos años. Los avances de las comunidades con su originalidad y diversidad en el clima del Concilio y Medellín estarían muy presentes en esos preparativos.

– Años 70. En esos años se añadían nuevas e importantes aportaciones y temas teológicos a la TdL: Leonardo Boff (1938) brasileño ex sacerdote franciscano y su hermano Clodovis de la orden “Siervos de María” (1944), Raúl Vidales (1943-1995), sacerdote mexicano, Ronaldo Muñoz (1933-2009), teólogo de la Congregación “Sagrados Corazones”, Jon Sobrino (1938) jesuita español en El Salvador, Pablo Richard (1939) sacerdote chileno, Enrique Dussel (1934), filósofo, historiador y teólogo argentino, Ignacio Ellacuría (1930-1989) jesuita español, filosofo y teólogo por destacar algunos….

b ) Avances importantes en la TdL (1972-1978)

1977- Todas estas reuniones preparatorias durante todo el año 1977 y el trabajo de los teólogos tenían presentes los avances que se iban produciendo en la TdL y que podríamos resumir en estos puntos sin orden cronológico :

1-  El interlocutor de la teología de la liberación. En Europa el problema podía ser la increencia pero en América Latina lo eran la pobreza y la miseria generalizadas. De ahí su pregunta: ¿Cómo anunciar a Dios en este contexto inhumano?

2- La Biblia releída desde los pobres. Punto clave en la hermenéutica bíblica es la vida y solidaridad con los pobres.

Destacan los trabajos del biblista brasileño Carlos Mesters. (Sigue…)

3- Relectura de la historia desde su reverso. Desde la historia eclesial desde la praxis de la liberación, la visión histórica de los poderosos es muy otra de la lectura del Espíritu de Dios, que opera desde los humildes y sencillos. Destaca el filósofo argentino laico Enrique Dusell.

4- La fuerza histórica de los pobres y la justicia. En sus nuevos trabajos destaca la ” La fuerza histórica de los pobres” y “Desde el reverso de la historia” de G.Gutierrez que insistirá en que los pobres no son sólo el lugar privilegiado de la manifestación de Dios, sino los portadores fundamentales de la buena noticia de la liberación.

5- La Cristología desde América latina. Profundizar en la praxis de la liberación supone ahondar en la praxis histórica de Cristo. La cristología, corazón de toda teología cristiana, es lógicamente la que comenzó a ser la más trabajada en la TdL. Basta recordar los trabajos de L.Boff y J.Sobrino (Sigue)…

6- Espiritualidad y método teológico. Una espiritualidad, una evangelización que no ayuden al cambio de corazón y de mente son falsas: Si no manifieste el porqué del cambio y sus orientaciones, es como un foco fundido. Monseñor Proaño (1910-1988), obispo ecuatoriano de Riobamba ayudó a esa iluminación mostrando cómo la evangelización tiene una clara dimensión concientizadora y politizadora. En 1973 fue acusado de guerrillero y absuelto plenamente en Roma. En 1976 fue encarcelado durante la dictadura.

7- Iglesia y liberación. Las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) son como tierra fértil donde surge la fisonomía, el rostro rejuvenecido de la Iglesia en el espíritu de la Conferencia de Medellín (Colombia). En ellas va creciendo una reflexión sobre sus características, sus notas como Iglesia.

Dictaduras y “Seguridad Nacional”

El fervor profético emanado del Concilio Vaticano II y la II Conferencia de Medellín encontró eco en muchos cristianos latinoamericanos que se empeñaron en práctica los compromisos evangélicos a que invitaban los obispos con valiosas experiencias apostólicas. Ese entusiasmo topó pronto con el sistema sufriendo duros golpes. Fue muy significativo el del general Pinochet en Chile y los regímenes de “Seguridad nacional” que se difundieron por todo el subcontinente. Se les apoyó económicamente con petrodólares como necesario para trasnacionalizar la economía y su comercio y aumentar la deuda externa como nueva forma de servidumbre y explotación.

Por otro lado algunos sectores de la jerarquía eclesiástica veían como desorbitadas las interpretaciones del Concilio y Medellín calificando como de comunistas y revolucionarios a sacerdotes, religiosos y algunos obispos por su compromiso con el pobre y eran vistos como sospechosos, siendo marginados en sus iglesias locales.

Sin embargo, a pesar de las muchas dificultades y persecuciones, el nuevo germen de Iglesia, en el espíritu del Concilio y Medellín, fue avanzando. Baste considerar el crecimiento de las “Comunidades Eclesiales de Base” (CEBs) del año 1968 a 1979.

6. Consolidación (1979-1987): Hacia la maduración en medio de conflictos
1979 (19 de julio) Triunfa en Nicaragua la Revolución Sandinista con un importante compromiso de la Iglesia nicaragüense en la línea más radical de la TdL, al punto de que entre los caídos en combate se encontraba el sacerdote español Gaspar García Laviana (Asturias 1941) y entre los integrantes del Gobierno sandinista revolucionario los sacerdotes hermanos Ernesto Cardenal (1929)y Fernando Cardenal (+2016), jesuita, Miguel d’Escoto (1933) y Adgar Parrales (1942, los 4 ministros de Cultura, Educación, Relaciones Exteriores y Bienestar Social respectivamente.

c) Un paso adelante: la III Conferencia Episcopal de Puebla, México (Febrero 1979)

1977- Los avances que iba dando la TdL en el caminar de las iglesias locales y grupos cristianos originales e independientes con una efervescencia de experiencias y reflexiones en el espíritu del Concilio y Medellín, suscitaba temores y esperanzas en el ámbito eclesial y en la sociedad: ¿Qué posiciones asumiría la reunión de Puebla tras la de Medellín sobre la TdL?

Durante el año 1977, el grupo directivo del CELAM preparó un “documento de consulta” para la III Conferencia de Puebla pero desde una ideología lejana al pueblo y sus logros, que no gustó a la mayoría de los episcopados nacionales.

Por ello se rehízo el Documento de Consulta mejorando los aspectos más negativos y  enviándolo a los obispos con la aprobación de Juan Pablo I, que en agosto de 1978 había sucedido a Pablo VI que fue quien primero convocó esta Conferencia. La inesperada muerte de Juan Pablo I que había anunciado su asistencia a Puebla en México en octubre de 1978 hizo retrasar la Conferencia a enero de 1979 y que presidiría el nuevo papa Juan Pablo II como uno de los primeros actos de su pontificado.

Juan Pablo II inaugura la III Conferencia en Puebla, México (27 enero – 12 febrero1979)

1979 (28 de enero) Juan Pablo II inauguraba en el Seminario “palafoxiano” (nombre de arzobispo fundador) de Puebla, México la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM) , en un momento en que la mayoría de la población latinoamericana vivía bajo cruentas dictaduras. El Documento final recoge los aportes provenientes de la TdL incluye por primera vez el principio de la “opción preferencial por los pobres”, fundamental de esta corriente teológica. En el Documento se usa la palabra “pueblo” 368 veces y la palabra “liberación” 76 veces, además de dedicarle una sección también al tema “Evangelización, liberación y promoción humana”.

Pese a las dificultades que se pusieron en la III Conferencia de Puebla por parte los de sectores jerárquicos más conservadores al final seguiría la trayectoria de la Conferencia de Medellín fiel a los postulados del Concilio.

Estos fueron los aportes más destacados:

-Análisis de la realidad, visión pastoral y discernimiento. En esos años en que la TdL era mirado con sospecha por los sectores que veían en ella un ataque a la Iglesia, el Documento de Puebla lo aprueba e incluso utiliza con visión pastoral reforzándolo.

-Misión de la Iglesia: la evangelización liberadora. A ejemplo de Cristo, cuya continuadora es la Iglesia los obispos en Puebla enfatizan en esa misión de la Iglesia frente a la situación de injusticia institucionalizada que se había agravado. Con todo ello se retoma el núcleo central de la TdL en que el Señor llama a defender la justica que es hoy el modo verdadero de amar a Dios y los hermanos (Puebla 327). (Sigue…)

Liberación y reconfiguración de la Iglesia y la sociedad. Los pastores reunidos en Puebla destacaron que la evangelización liberadora en las “comunidades eclesiales de base”, “son motivo de alegría y esperanza para la Iglesia… focos de Evangelización y en motores de liberación y desarrollo (Puebla 96)” como impulsó Medellín
“Empeñadas en una sociedad justa y fraterna en que se respeten los derechos humanos (Puebla 1206-1293).

– Evangelización liberadora y la opción preferencial por los pobres. El modo, el estilo, la estrategia, no puede ser otra que el de Jesús que nació, vivió y evangelizó en pobreza, solidario con los pobres (Puebla 190) que recupera su vigor en la TdL y nuevamente los obispos apoyan con su magisterio la “opción por los pobres”, subrayada por Medellín (Puebla 1134). Es más la Iglesia quiere llamarse “la Iglesia de los pobres” y por tanto opción por la justicia de la nueva sociedad con uncorazón joven cargado de esperanza.

b) “Suma teológica” desde la perspectiva de la liberación (1985-1988)

A la difusión de los documentos de Puebla se unió el avance y profundización en los grandes temas del quehacer teológico que titulamos como “consolidación”. Brevemente nos limitamos a señalar la temática en que se va profundizando y algunas publicaciones más importantes y sus autores a los que ya nos hemos referido al comienzo. de la TdL. Estos son los temas:

1. Biblia. La inspiración de Carlos Mesters se extiende por toda América latina con su libro Flor sin defensa. Avanza la exégesis bíblica pero avanzan cursos en lenguaje popular para que el pueblo recupere la Biblia. Destacan las contribuciones de Xavier Saravia en esta línea .

2. Cristología. Uno de los teólogos más jóvenes, Hugo Echegaray, muere después de Puebla y deja escrito una obra importante: La práctica de Jesús, en que madura el método teológico latinoamericano. Jon Sobrino, con su libro Jesús en América latina, sigue profundizando en el tema . (Sigue…)

3. Mariología. Entre los varios aportes destaca el de L. Boff El rostro materno de Dios, que enlaza con la dinámica de Jesucristo Liberador.

4. Eclesiología. En esta etapa se logran las primeras síntesis. Sobresale el libro de J. Sobrino Resurrección de la verdadera Iglesia, que refleja la apasionante historia y testimonio de monseñor Romero enlazando en la profundización de la historia de la Iglsia desde la perspectiva de los pobres. Buen estudio también el de Alvaro Quiroz en su Eclesiología en la teología de la liberación. (Sigue…)

5. Antropología y escatología. Ya desde antes de Puebla, J. Comblin había elaborado estos temas. Desde el punto de la dimensión política de la fe, sobresalen los escritos de J. B. Libânio.

6. Espiritualidad. Como en la eclesiología, en este terreno se van dando avances muy importantes, como las publicaciones de la CLAR (Confederación Latinoamericana de Religiosos) y sus servicios de animación y formación. Todo ello va ayudando a clarificar la vida religiosa en la inserción profética. Asimismo, los inspiradores escritos de G. Gutiérrez Beber en su propio pozo y el comentario al libro de Job sientan las bases para el camino espiritual de los cristianos empeñados en la liberación.

7. Historia de la Iglesia. La organización de historiadores de la Iglesia en la Comisión de Estudios de Historia de la Iglesia en América Latina y el Caribe (CEHILA) fundada por Enrique Dussel, va contribuyendo a recuperar la historia eclesial desde el compromiso liberador. Los estudios de Diego Irarrazaval y otros sobre la religiosidad popular van ayudando al aprecio y lectura de la teología del pueblo. Antonio Moser está elaborando novedosamente una teología moral fundada en y proyectada hacia la línea de liberación.

Al trabajo realizado por la III Conferencia del Episcopado en Puebla y por los teólogos de la liberación siguió el de facilitar la lectura y difusión de su mensaje. Esta labor llenó buena parte del año 1979. La consolidación de la TdL que se fue logrando en estos años fue también polémica enlazando con el ambiente anterior a su celebración de sospechas, desconfianza y ataques. Es notable la presencia destacada de laicos, sacerdotes y obispos en ese proceso que fue y sigue siendo signo de contradicción. Ese proceso del pueblo llegó a tener un modelo en monseñor Oscar Romero, arzobispo de El Salvador mártir, asesinado el 24 de marzo de 1980 cuando celebraba la Eucaristía, a quien los pueblos ven como ejemplo de pastor. El Papa Francisco le hizo beato en 2016.

La presión y los ataques a la TdL suscitaron fuerte solidaridad, no sólo en el Tercer Mundo, sino entre los más destacados teólogos europeos. Estudiosos como los dominicos franceses Yves Congar (+1995), que haría cardenal Juan Pablo II en 1992 y Marie Dominique Chenu (+1990), Rector de la Escuela de Teología de Le Saulchoir en Bélgica, Joham Baptiste Metz (1928) teólogo alemán fundador de la revista “Concilium”, Karl Rahner (+1984), jesuita alemán teólogo del Concilio Vaticano II Edward Schilebeeckx (+2009), teólogo dominico belga consultor del episcopado holandés en el Concilio, Hans Küng (1928), sacerdote suizo, teólogo y prolífico autor y J.Ignacio González Faus (1933), jesuita español, teólogo biblista y filósofo. Diversos centros y universidades europeas han condecorado ya a teólogos de TdL como apoyo y reconocimiento a su trabajo eclesial.

1980 (Mayo) la campaña electoral del futuro presidente Ronald Reagan en Estados Unidos, elaboró el llamado Documento de Santa Fe en el que por primera vez se incluyó a la TdL como objetivo a ser combatido dentro de la “Doctrina de la Seguridad Nacional”.

1980 (13 octubre) se concedió el Premio Nobel de la Paz a Adolfo Pérez Esquivel (1931) un activista argentino destacado como defensor de los derechos humanos y la TdL de la liberación, que había sido secuestrado y torturado por la dictadura militar argentina.

1980 Se conformó la Articulación Ecuménica Latinoamericana de Pastoral Indígena (AELAPI) consolidando la identidad de la teología india que se venía formando desde Medellín, como problemática autónoma de “los pobres” como categoría.

Postura oficial de la Iglesia católica

1984 (6 agosto) y -1986 (2 marzo) – El incremento en publicaciones y en teólogos interesados en la década de los 80 ocasionó, otra vez, dudas y ataques de los sectores más integristas de la Iglesia por lo que el papa Juan Pablo II solicitó a la Congregación para la Doctrina de la Fe que presidía el cardenal Ratzinger (después Benedicto XVI) se pronunciase sobre la TdL, lo que vendría a ser la postura oficial de la Iglesia católica. Emitió dos instrucciones sobre el tema: Libertatis nuntius (6 agosto 1984) dedicada expresamente a analizar la TdL como tal y Libertatis conscientia (22 marzo 1986) para analizar más profundamente el tema de la libertad cristiana y la liberación, señalando que ambas guardan una “relación orgánica”

1984 (6 de agosto) La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe publicaba la denominada “Instrucción sobre algunos aspectos de la teología de la liberación. La Instrucción en su primer párrafo señala: “La poderosa y casi irresistible aspiración de los pueblos a una liberación constituye uno de los principales signos de los tiempos que la Iglesia debe discernir e interpretar a la luz del evangelio”. Pero enseguida se añade que esa aspiración puede ser manipulada por lo que pide un discernimiento (ya lo hizo anteriormente la III Conferencia en Puebla) y más grave aún: la Instrucción recalca repetidamente que la TdL se funda en el análisis marxista, manipula los textos bíblicos y los reduce a la dimensión política; se vacía de contenido el magisterio y se confunde la liberación cristiana con la promoción exclusivamente temporal; y todo ello porque reduce a Jesucristo a una dimensión puramente terrestre. (Sigue…)

Para comprobar estas acusaciones bastaría una lectura rápida de obras como la de Jon Sobrino, “Cristología desde América latina” (1982), o la más anterior de Gustavo Gutiérrez, “Beber en su propio pozo” (1983), o la de Leonardo Boff, “El rostro materno de Dios” (1987). Lo infundado de esas afirmaciones aún se desvanecerían aún más observando el testimonio de sus vidas y sus actuaciones en las comunidades eclesiales en que trabajan

1983 El 4 de marzo, casi cuatro años después del gobierno sandinista Juan Pablo II visita Nicaragua y al saludar al gobierno en el aeropuerto reprende al sacerdote Ernesto Cardenal – que había sido nombrado Ministro de Cultura – y que le saludaba arrodillado. Cuenta en sus memorias el propio Ernesto Cardenal “el Papa me dijo en tono de reproche: Usted debe regularizar su situación’. Como no contesté nada, volvió a repetir la brusca admonición”.

1984 (4 febrero) Juan Pablo II suspendió del ejercicio del sacerdocio a los sacerdotes Ernesto Cardenal, Fernando Cardenal (hermano del anterior), Miguel D’Escoto y Edgard Parrales, debido a su adscripción a TdL Treinta años después, el 4 de agosto de 2014, el papa Francisco desautorizó ese castigo y lo derogó

1985 (8 de mayo) La Sgda. Congreg. para la Doctrina de la Fe decidió tener un diálogo o juicio con el teólogo más reconocido de la Conferencia Episcopal Brasileña: Leonardo Boff. Se le exigió guardar un “silencio obsequioso” cosa que Boff aceptó, pero los obispos brasileños (CNBB) se molestaron por el procedimiento, al no habérseles tenido cuenta siendo uno de sus teólogos oficiales. El silencio fue levantado en abril de 1986.

El “silencio obsequioso” exigido a L. Boff y la publicación de la Instrucción movió a buena parte del episcopado brasileño a buscar caminos más eficaces para hacer llegar su voz al Papa y al Vaticano. Consiguieron que Juan Pablo II, en su visita ad limina en marzo de 1980 (30 junio a 12 julio) recibiera por tres días a una comisión representativa de los mismos.

Juan Pablo II pidió que se levantase el castigo a L. Boff. Pocos días después, el 22 de marzo, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó una nueva instrucción titulada “Sobre libertad cristiana y liberación”. En ésta se observa una perspectiva más positiva y algunos avances, aunque tímidos.

1985 (junio) Se ponía en marcha un viejo deseo y proyecto- de los teólogos de la liberación- de recoger gran parte del trabajo ya realizado por la TdL y avanzar en campos apenas tratados es. Para hacerlo realidad, a se preparó el proyecto de elaborar una colección de teología de la liberación de 52 títulos que fue aprobado con el apoyo de más de 150 obispos y aparecieron los primeros. Pero surgieron las presiones y conflictos que hacían imposible mantenerlo como colección. Pero la unidad teológica que se ha conseguido a través del proyecto y el valor de los aportes teológicos, dan muestra de la consolidación que iba alcanzando la TdL.

Al llegar a este punto no está de más recordar situaciones anteriores y alguna posterior en que desde el Vaticano se imponía silencio a teólogos de reconocido prestigio que podemos considerar como predecesores de la TdL, que fueron “llamados al orden” o “silenciados” de sus publicaciones o cátedras universitarias desde el Vaticano como Henry De Lubac, Jean Danielou, Yves Congar y Marie-Dominique Chenu, Hans Küng, Bernard Häring, Karl Rahner, Edward Schillebeeckx, Johann Baptist Metz, Giulio Girardi, Charles Curran o Leonardo Boff. Algunos de ellos fueron peritos llamados al Concilio e incluso nombrados cardenales, rectificando las decisiones anteriores, como es el casode Lubac, Congar o Danielou.

a) “La Teología de la Liberación es conveniente y necesaria”(Juan Pablo II)

1986 (9 abril) Lo que vino a culminar este proceso fue la carta que Juan Pablo II dirigió a los obispos de Brasil a raíz de la reunión de tres días en que pudieron intercambiar y profundizar puntos de vista sobre el trabajo pastoral y teológico. En abril de 1986, el cardenal Gantin prefecto de la Congregación de Obispos llevó la carta de Juan Pablo II al episcopado brasileño, en que afirma a los obispos reunidos en Itaici: “Estamos convencidos nosotros y ustedes de que la TdL es no solo oportuna sino útil y necesaria”

Es más, el Papa urge a dicho episcopado y le encomienda la tarea de difundirla y cuidar de su pureza, lo cual ofrecía un nuevo marco eclesial para el desarrollo de la TdL.

1988 (mayo) Benjamín Forcano, religioso claretiano y teólogo español es destituido de su cargo de director de la revista Misión Abierta, de posiciones conciliares y abiertas, a requerimiento del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ratzinger. Disposiciones disciplinarias del Vaticano similares han afectado a los jesuitas José María Castillo que sustituiría en la Universidad del Salvador a los jesuitas asesinados y Juan Antonio Estrada, profesores ambos de la facultad de Teología de Granada y Alberto Parra, jesuita colombiano director de la revista de teología que edita la Universidad Javeriana de Bogotá. El jesuita Parra había realizado una crítica velada al que fuera presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el cardenal Alfonso López Trujillo

1989 (16 noviembre) un batallón militar de la República de El El Salvador entró a la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y asesinó a ocho personas hoy conocidos como los mártires de la UCA: seis sacerdotes jesuitas y dos empleadas: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Amando López, Joaquín López y López, Elba Ramos y Celina Ramos. Sobrino se libró por estar de viaje. Para los militares salvadoreños, los padres jesuitas eran sospechosos de sostener la TdL, por lo que suponían que serían aliados de la guerrilla izquierdista del FMLN, y por lo tanto, subversivos ellos mismos. Los asesinatos supusieron una repulsa internacional.

http://www.periodistadigital.com/religion/

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