POR UNA IGLESIA SIN CLERIGOS….


Por una Iglesia en salida

Agencias

PIVFCOMSER, “Plan de Importancia Vital para formar comunidades vivas”

“El Papa Francisco y su propuesta humana son una muestra excelente de lo que es posible”

Emilia Robles, 21 de mayo de 2017 a las 07:23

También David, con la ayuda del Señor, pudo vencer a Goliath

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Iglesia en salida

Emilia Robles, Proconcil).- Acabo de leer esta noticia: “La archidiócesis de Madrid pone en marcha el Servicio de Asistencia Religiosa Católica de Urgencia (SARCU)”. Me alegro de este nuevo servicio que la Iglesia madrileña va a prestar de ahora en adelante y que, sin duda, puede ayudar a personas que tienen esta grave demanda en momentos muy difíciles de su vida.

Hay que agradecer también a las personas (curas y diacónos me ha parecido leer) que van a ofrecer esta disponibilidad de su tiempo como servicio.

Junto a esta alegría y agradecimiento, espero ver algún día esta noticia u otra similar: “La Archidiócesis de Madrid (o de cualquier otro lugar) pone en marcha el (PIVFCOMSER)”. Plan de Importancia Vital para la Iglesia, para Formar Comunidades vivas, corresponsables, donde las necesidades de cada comunidad se puedan ver atendidas por Servidores (ministros) adecuadamente formados, varones, mujeres, célibes y casados, teniendo en cuenta los dones y carismas con que el Espíritu provee a las comunidades y que deben ser reconocidos, estimulados y coordinados por la Iglesia, después de un adecuado proceso de reflexión, en clima de Comunión.

En este Plan -que no será de Urgencia- sino de Importancia Ineludible o Vital, y por ello necesitará de un tiempo para implementarse, no se atenderá sólo la administración de sacramentos, ni al culto, como se viene haciendo hasta ahora de forma dominante, sino que se tendrán en cuenta otros planes pastorales específicos, de la Diócesis en general y de las comunidades en particular. Y se tendrá en consideración que ninguna comunidad quede sin ser debidamente atendida por personas que se han formado en su interior y la han servido durante años de forma probada.

Por supuesto que los sacramentos son muy importantes; y especialmente como centro de la vida de la Iglesia lo es la Eucaristía vivida y celebrada. Por eso no podrá haber comunidades que se queden sin celebrar la Eucaristía dominical. Tampoco habrá presbíteros “pluriempleados” que tienen que atender a varias parroquias; incluso en el caso de los pueblos tomar “carretera y manta” para atender -cultual y sacramentalmente hablando, que no pastoralmente, porque es imposible- a un gran número de ellos.

Y no los habrá, sencillamente, porque tiene que haber laicos suficientes, o religiosos/as no ordenados -hasta el momento- a quienes se pueda encomendar la presidencia de la Eucaristía, celebrada y vivida por todos los asistentes. Poco a poco se dejará de escuchar aquello de que “el cura nos dijo, o/ nos dio la misa”, porque la gente tomará conciencia de que todos juntos celebramos la Memoria de Jesús, que tratamos de llevar a nuestras vidas, aunque un ministro ordenado la presida.

En vez de ir cerrando parroquias por falta de curas y de restringir las reuniones de Arciprestazgo a unos pocos curas con determinados nombramientos a los que se les puede controlar mejor (no digo que esa sea la intención, pero la realidad es que se excluye a otros que no tienen nombramiento canónico y que también podrían aportar), se pondrá a laicos debidamente probados durante años en sus comunidades a coordinar todas las parroquias que hay sin presbítero y a impulsar nuevas comunidades pequeñas, al estilo (por ejemplo) de los llamados “Grupos de Jesús” (por poner un ejemplo), de las comunidades de base- con diverso nombres – que ya existen y de otras que se puedan poner en marcha con creatividad.

Para este Plan habrá que considerar varias opciones, (diaconado, ordenación de nuevos ministros varones y mujeres, incorporación de presbíteros casados) pero sobre todo buscar coherencia, consistencia y continuidad en las soluciones y no poner parches, afinando en la eclesiología y en la pastoral. También desde luego, habrá que afinar y mucho en la formación de los actuales seminaristas y en otros nuevos modelos de formación adaptada a la vida real de los nuevos ordenados y a la cultura de las comunidades en las que se inserten los nuevos ministros-servidores, debidamente reconocidos por el Obispo y por Roma.

En este Plan no se darán más tareas añadidas a los actuales curas, para no desbordarlos y para seguir permitiendo su formación continua y el cultivo de su vida de espiritualidad, (excepto a lo mejor, lo que toca a la confesión individual, a esas nuevas tareas de urgencia diocesana para que las que se reclama a un sacerdote y a la formación de los nuevos ministros- servidores) para no fomentar el clericalismo y la dependencia que, al final, se transforma en carencia y pasividad; para estimular la vida comunitaria; para reconocer y alentar los dones y carismas del Espíritu que sopla en todas las comunidades.

Para poder poner en marcha este Plan tenemos que dialogar mucho y ampliamente, curas, laicos/as, religiosos/as, estudiar detenidamente nuestra realidad, de manera valiente, sin poner barreras antes de analizar los problemas y las posibles soluciones. Tenemos por supuesto que orar sinceramente, porque solo esa actitud nos proporcionará las actitudes adecuadas de caridad, respeto mutuo, sinceridad…y el valor para “echarnos al monte” y salir del redil con alambradas en el que damos vueltas una y otra vez.

Tal vez nos ayudaría sustituir esas antiguas y bonitas imágenes, que la gente en tiempos de Jesús entendía bien, de ovejas y pastores, por las de un Pueblo en marcha, guiados por Jesús, el único y verdadero Buen Pastor, donde nadie se puede desentender de la marcha de la comunidad local y universal, ni del mundo en el que vive para contribuir a la venida del Reino, en vez de esperar a que otro viva por él la vida de comunidad en Jesús.

¿Obstáculos? Muy fuertes. Los principales: los clérigos carreristas con poder que no quieren que este se les escape de las manos. Los “panzistas” vividores, de cualquier estamento eclesial, que no quieren que se les despierte de la siesta y vegetan en esta actual situación que no les trae mayores problemas, disfrutando de sus privilegios; y los “temerosos” con vértigo, que meterían en una jaula al Espíritu para que no les saque de sus esquemas cortos de vuelo.

Hay otros obstáculos, en el clericalismo de los propios laicos y en el acostumbrarse a pastar en prados que otros les proporcionan y que a veces no son los de Jesús, el Cristo. Pero los peores, los más duros, son los corruptos que están instalados en un poder que se sostiene sobre la actual situación. Y están apoyados por otros poderes políticos y económicos, no cristianos a los que les viene bien que las cosas sigan como estaban en la Iglesia.

Por supuesto, tenemos esperanza a la hora de poner en marcha este Plan, porque, por un lado siempre está la conversión que Dios nos ofrece y, por otro lado la fuerza de un Pueblo en marcha, que se siente todo él discípulo misionero y que despierta de la servidumbre y de todo “borreguismo” que no sea seguir a Jesús incondicionalmente. También David, con la ayuda del Señor, pudo vencer a Goliath.

Y cuando alguien nos pregunta. ¿De verdad creéis que es posible este cambio, en el mundo en general y en España en particular? Les repondemos: desde el Evangelio, desde nuestra conciencia cristiana y mirando la primera gran Tradición de la Iglesia, junto a las necesidades de nuestro mundo, es un plan irrenunciable de evangelización. Todo aquello que es irrenunciable desde la perspectiva del Reino, ha de ser posible, porque Jesus nos dijo que el Reino ya está entre nosotros.

En nuestras manos, en oración y guiados por el Espíritu está irlo alumbrando. El Papa Francisco y su propuesta eclesial y humana son una muestra excelente de lo que “es posible”. Hace años, muchos no lo hubieran soñado, en un pasivo sueño carente de fe, tibio y desesperanzado, pero otros muchos lo soñaron de forma activa, rezando y apostando fuerte, y ha podido ser.

Así que viva el PIVFCOMSER se llame como se llame; y, adelante con él, cuanto antes, en todas las diócesis del mundo.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/05/21/religion-iglesia-opinion-emilia-robles-proconcil-por-una-iglesia-sin-clerigos-carreristas-panzistas-vividores-y-temerosos-con-vertigo.shtml

El maíz no es Una Cosa: Es Un centro de origen. parte II


 

http://redendefensadelmaiz.net/wp-content/uploads/2012/11/El-maiz-no-es-una-cosa-2da-parte.pdf

Vaticano muestra preocupación por Obispo secuestrado por autoridades de China


Mons. Pietro Shao Zhumin. Foto: Asia News

Mons. Pietro Shao Zhumin. Foto: Asia News

VATICANO, 26 Jun. 17 / 06:34 am (ACI).- El Vaticano ha mostrado su preocupación por Mons. Pietro Shao Zhumin, obispo de la diócesis china de Wenzhou, detenido el pasado mes de mayo por la policía comunista del país y del que no se tienen noticias.

En un comunicado, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, aseguró que siguen “con grave preocupación la situación personal de Mons. Pietro Shao Zhumin, Obispo de Wenzhou, alejado forzosamente de su sede episcopal desde hace algún tiempo”.

“La comunidad católica diocesana y los familiares no tienen noticias, no conocen los motivos de su alejamiento ni el lugar donde se encuentra detenido. A este respecto, la Santa Sede, profundamente dolorida por este y por otros episodios similares que por desgracia no facilitan caminos de entendimiento, desea que Mons. Pietro Shao Zhumin pueda regresar cuanto antes a su diócesis y que le sea garantizado serenamente el poder ejercer ministerio episcopal”.

“Estamos todos invitados –añade el Vaticano– a rezar por Mons. Pietro Shao Zhumin y por el camino de la Iglesia en China”.

Mons. Shao pertenece a la Iglesia llamada “subterránea”, es decir, fiel a Roma y, por tanto, en comunión con el Vaticano y el Papa Francisco y lejos de la Iglesia patriótica china controlada por el gobierno.

El prelado ha sido apresado en varias ocasiones. El 13 de abril, pocas horas antes del inicio del Triduo Pascual en Semana Santa, fue detenido por la policía china sin motivo aparente. En ese momento, las autoridades permitieron a algunos fieles llevarle ropa, por lo que muchos entendieron que su secuestro sería largo.

Un sacerdote explicó que el motivo principal seguramente era “no permitirle celebrar los ritos pascuales” ya que al ser un obispo fiel a Roma el gobierno no lo reconoce. Además, en otros casos de secuestros de obispos por parte de las autoridades chinas, el gobierno ha intentado convencerles para que se inscriban en la Iglesia patriótica.

La policía lo dejó en libertad después de Pascua, pero el pasado 18 de mayo, Mons. Shao fue llamado por la Oficina de los asuntos religiosos de la ciudad y fue visto por algunas personas acompañado de policías. Desde entonces se encuentra desaparecido. La única noticia que se supo es que el 22 de mayo hizo una petición a sus colaboradores para tener vino de Misa, pero después no se ha vuelto a saber nada.

Algunos afirman haberlo visto hace algunos días en el aeropuerto acompañado de autoridades chinas que lo introdujeron en un vehículo, pero no lo llevaron a su casa sino a una localidad desconocida.

https://www.aciprensa.com/noticias/vaticano-muestra-preocupacion-por-obispo-secuestrado-por-autoridades-de-china-73996/

Monseñor Gerardo Valencia Cano, un obispo que ha dejado huella


AÑO DEL CENTENARIO NATALICIO

DE

GERARDO VALENCIA CANO, mxy.

AGOSTO 26 DE 1917  AGOSTO 26 DE 2017

lunes, 26 de junio de 2017

Monseñor Gerardo Valencia Cano mxy

 

Monseñor Gerardo Valencia Cano: no siendo afrodescendiente su obra apostólica en favor de los negros del pacifico colombiano es irrefutable. Nace en Santo Domingo Antioquia el 26 de agosto de 1917, en el seno de una humilde familia de orígen paisa profundamente religiosa de donde hereda su gran sentimiento de sacrificio y servicio por el bienestar de los desprotegidos y desarraigados. Se ordenó como sacerdote misionero en el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, el 29 de noviembre de 1942. En 1949 fue nombrado Prefecto Apostólico del Vaupés, donde ejerció por más de tres años. Entre 1956 y 1959 actuó también como Superior General de los Misioneros Javerianos de Yarumal.

Gerardo, vivió, su diaconado, su presbiterado, su episcopado, como un Diaconado Permanente al servicio del Pueblo de Dios y de los más necesitados.

Él  tenía muy claro que toda jerarquización del magisterio en línea patriarcal resulta anticristiana, estaba convencido de que sólo en el margen  podía plantarse la obra de Dios, la nueva humanidad porque el Reino pertenece a los pobres ( Mt  23) El evangelio de Mateo insiste en la mayoría de edad de los creyentes, que no necesitan jerarcas superiores, que les enseñen desde fuera, pues todos los creyentes tenemos un dirigente interior que es Cristo (1 Jn 2,27) según esto cada uno de nosotros, cada creyente, podemos dialogar con Cristo sin necesidad de unos maestros entendidos como intermediarios superiores. Recordemos que Pablo nos hablaba de apóstoles- profetas-maestos (1 Cor12)

Gerardo Valencia Cano fue, ante todo, un Testigo del Evangelio. La radicalidad de su testimonio le trajo persecuciones y sufrimientos que desembocaron en el misterio de su muerte violenta.

Lo mismo que Cristo,  obispos como Gerardo aman a la Iglesia: “Cristo amó a la Iglesia y se entregó a si mismo por ella” (Ef 5, 25). Este amor, hasta dar la vida, fue  para Gerardo un punto de referencia. Sólo un amor profundo por la Iglesia puede sostener el celo de llevar a Cristo a cada hogar y a cada familia; su preocupación cotidiana —como dice san Pablo— es “la solicitud por todas las Iglesias” (2 Cor 11, 28). Para todo hombre o mujer y para toda comunidad “la fidelidad a Cristo no puede separarse de la fidelidad a la Iglesia”.

Viviendo las Bienaventuranzas este obispo experimenta y demuestra concretamente que el Reino de Dios ya ha venido y que él lo ha acogido. La característica de toda vida misionera auténtica es la alegría interior. Alegría que viene de la fe. En un mundo angustiado y oprimido por tantos problemas, que tiende al pesimismo, los misioneros de la “Buena Nueva” son hombres y mujeres  que han encontrado en Cristo la verdadera esperanza.

El verdadero cristiano está por encima de toda ideología o religión y se halla donde el hombre se abre a Dios y al otro, siempre que se da verdadero amor y superación del egoísmo, siempre que el hombre busca la justicia, la solidaridad, la reconciliación y el perdón, existe cristianismo y emerge la estructura crística dentro de la historia humana. Por tanto, el cristianismo no se realiza tan sólo allá donde es profesado explícitamente y es vivido ortodoxamente, sino que se manifiesta siempre y allá donde el hombre dice si al bien, a la verdad y al amor.

La creación de un nuevo cielo supone lograr la presencia de Dios entre los hombres, lo cual permite transformar la vieja Babilonia en la nueva Jerusalén.

Después  de leer el artículo de Olga Lucía Álvarez Benjumea en el blog deEvangelizadoras de los apóstoles llego cada vez más a la convicción de que el servir a los pobres es lo que ha dado ultimidad a su vida. En uno de sus artículos dice de su obiso Gerardo: “Él fue el que me enseñó, me formó, me cuestionó, me impulsó al servicio de los más necesitados, en la Iglesia Pueblo de Dios”. “El que decidiera no llevar vestimentas diferentes, o clericales, no le hizo perder su dignidad, y autoridad como pastor. Toda la gente del Puerto de Buenaventura le quería, con todas sus veredas incluidas, a todos nos dejó, impresa la huella, de cómo es el sentir, y vivir el compromiso de Iglesia.”

Cierto Olga, Siempre se dijo que la iglesia convoca a través da palabra y de los sacramentos pero rara será una celebración litúrgica de los ricos que convoque espontáneamente a los pobres pero sin embargo lo contrario si ocurre.

La raíz de capacidad de convocatoria está en que desde los pobres la liturgia y la palabra tienen la capacidad de evocar el origen de la fe y provocar a su misión correcta.

La iglesia de los pobres reconoce, admite que el obispo sea cabeza unificadora de la diócesis y ejercite el ministerio de la unidad pero ese ministerio es realmente unificante cuando el obispo escucha la voz de su pueblo este reconoce en el obispo su propia voz  y ve en el obispo el buen  pastor que está dispuesto a dar a su vida por las ovejas al contrario de lo que hacen muchos jerarcas que sólo están dispuestos a trasquilarlas  y a ordeñarlas

¿Quién puede subir al monte del señor, entrar en su vida, en su Santuario? El hombre y la mujer  de manos inocentes y de corazón puro.

José Carlos Enríquez Díaz

http://maranathacristoessalvacion.blogspot.com.co/2017/06/monsenor-gerardo-valencia-cano-un.html

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