Papa Francisco destituye a un cardenal clave


El Sumo Pontífice relevó a Gerhard Müller de su puesto de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe

02/07/2017 05:30  DPA

2014. El Sumo Pontífice estrechaba la mano del destitudo cardenal Gerhard Müller. Foto: AP

CIUDAD DEL VATICANO.

El papa Francisco destituyó de su puesto de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe al conservador cardenal alemán Gerhard Müller, que ahora ocupará el arzobispo español Luis Francisco Ladaria Ferrer, informó ayer el Vaticano en un comunicado.

Müller, un cardenal conocido por su oposición a las reformas en el seno de la Iglesia católica, será reemplazado por un jesuita, como también lo es Francisco, que había servido previamente como secretario de la congregación.

La web especializada Vatican Insider señala que Ladaria, de 73 años, es también conservador, una persona “muy reservada y que huye de los focos”. Forma parte de la Congregación desde 1995, en la que trabajó con el papa emérito Benedicto XVI, que estuvo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe entre 1981 y 2005.

El año pasado, el pontífice argentino pidió a Ladaria que dirigiese un estudio sobre el papel de la mujer como asistente de los curas al principio del cristianismo. El proyecto todavía se está desarrollando y sus conclusiones podrían derivar en que se dé más protagonismo a las mujeres en la modernización de la Iglesia.

Diarios italianos como La Stampa o Il Messaggero informaron que Francisco se habría reunido la víspera con Müller, de 69 años, para comunicarle que su mandato terminaba hoy, justamente cuando se cumplen cinco años de su nombramiento. Los motivos de la destitución no se conocen, pero el cardenal alemán, seguidor de la línea dura es considerado contrario a las reformas en la Iglesia católica. Además, es un crítico de la exhortación apostólica “Amoris Laetitia” del Papa, que el año pasado sugirió que las personas divorciadas y casadas en segundas nupcias podrían, bajo circunstancias especiales, volver a comulgar.

La congregación de Müller fue además acusada en marzo por Marie Collings, víctima de abusos sexuales de sacerdotes, de oponer resistencia a la comisión papal que trabaja sobre la protección a la infancia.

La noticia de este cambio en una de las instituciones más importantes del Vaticano se produce en momentos difíciles para Francisco, después de que el jueves el cardenal australiano George Pell, de 76 años, responsable de Finanzas y número tres del Vaticano, dimitiera temporalmente para defenderse de acusaciones de abuso sexual en su país.

La Congregación para la Doctrina de la Fe que encabezaba Müller es responsable de esclarecer los casos de abusos. A finales de febrero negó haber ocultado sistemáticamente casos de abusos en la Iglesia católica. “La Iglesia no oculta nada. En algunos casos puede haber habido desconocimiento, pero no sistemático”, dijo entonces a La Repubblica.

El Vaticano y la Iglesia católica siguen siendo acusados con frecuencia de tibieza a la hora de castigar el abuso de menores por sus sacerdotes. Los críticos lo acusan también de falta de transparencia al abordar los casos.

 

EL TALÓN DE AQUILES DE LA IGLESIA CATÓLICA

El próximo regreso a Australia del número tres del Vaticano, el cardenal George Pell, inculpado este jueves por abusos sexuales y convocado por la justicia de aquel país, provocó una nueva sacudida en la Santa Sede, acusada de falta de severidad.

Hace cuatro meses, una exvíctima irlandesa golpeaba a la puerta de una Comisión de expertos antipedofilia que integraba, denunciando una “vergonzosa” falta de cooperación por parte del Vaticano, para luego seguir los pasos de otros dos dimisionarios laicos.

Este jueves, uno de los más cercanos colaboradores del papa Francisco se tomó vacaciones en el Vaticano para viajar a su país, algo que evitaba hacer desde hacía varios años. Esto parece haber dejado en evidencia una designación imprudente del Papa, convertida en una bomba de efecto retardado.

Pell había sido acusado desde 2002 de abusos sexuales por presuntos hechos de larga data, pero fue declarado inocente posteriormente. En 2014 fue llamado a Roma por Francisco para ofrecerle dirigir una amplia e inédita obra de reformas económicas en el Vaticano, que podría sacudir los cimientos de la institución.

“Es un golpe duro para el Papa”, constata Iacopo Scaramuzzi, vaticanista de la agencia italiana Aska News.

No pienso que este Papa no haga nada sobre la pedofilia, pero tampoco quiere focalizarse sólo en este asunto. Él quiere reactivar a la Iglesia”, subraya este observador.

En el caso de Pell, el Sumo Pontífice decidió dejar que la justicia australiana siga su curso, sin exigirle una renuncia. Mientras tanto, el cardenal tiene prohibido asistir a actos litúrgicos públicos. También esta semana, Francisco redujo al estatuto de laico a Don Mauro Inzoli, un sacerdote italiano condenado por pedofilia. En un principio, Francisco se había mostrado más clemente con Inzoli.

Después de que el filme Spotlight, sobre los sacerdotes pedófilos en Boston (EU), recibiera el Óscar a la mejor película, la pedofilia es una incómoda espina clavada en el pie del pontificado, subrayan numerosos vaticanistas.

-AFP

http://www.excelsior.com.mx/global/2017/07/02/1173168

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: