En el 4 de Julio, niños piden libertad para sus padres indocumentados


Menores de edad piden a Trump que no separe a las familias
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En el 4 de Julio, niños piden libertad para sus padres indocumentados
Belen Monroy, de 9 años, pidió por la legalización de todos los padres indocumentados. (Jacqueline García)

Mientras miles de familias se preparaban para celebrar la independencia de Estados Unidos, un grupo de niños se reunió hoy para pedir la misma libertad para sus padres indocumentados.

“No queremos que Donald Trump se lleve a nuestros padres porque nos quedaríamos solos”, dijo Belén Monroy, de 9 años, mientras ondeaba su bandera de Estados Unidos. “El presidente tiene que ayudarnos a liberar a nuestras familias para que no vivamos con miedo”.

Ella y alrededor de una docena de niños y sus padres se congregaron frente al edificio federal del centro de Los Ángeles el martes por la mañana para pedir que el presidente Donald Trump legalice a los indocumentados. Uno a uno, los niños explicaban el temor con el que viven al saber que sus padres podrían ser deportados en cualquier momento.

“Algunos de nosotros nacimos aquí en Estados Unidos y tenemos miedo por nuestras familias. Si mi familia es deportada, yo también sería deportada porque me voy con ellos”, dijo Génesis Monroy, de 13 años.

Niños de todas las edades y activistas se reunieron frente al edificio federal del centro de Los Ángeles. (Jacqueline García)

El evento liderado por los niños se realizó el mismo día que se recuerdan las bases de la declaración de independencia de 1776. La Constitución establece que todos los hombres son creados iguales, tienen derechos humanos básicos que Dios les ha dado y la única razón para tener un gobierno es para proteger la vida libertad y la búsqueda de la felicidad.

“Hoy es muy importante porque estamos haciendo un llamado al Congreso que tomen esta independencia de Estados Unidos como la independencia de las familias”, dijo Lilia García, activista del sur de Los Ángeles. “Queremos familias libres, queremos que se mantengan las familias juntas con padres y niños”.

García dijo que ella trabaja en una escuela del sur de Los Ángeles y ha visto de primera mano la separación de familias; ya sea el padre o la madre son deportados y dejan a sus hijos en este país.

Niños de todas las edades se reunieron frente al edificio federal del centro de Los Ángeles. (Jacqueline García)

“Y esto es una verdadera tragedia para los niños. No se dan cuenta el daño tan enorme que les están haciendo. Hoy hacemos un llamado importante que juremos lealtad a la unión familiar”, expresó.

Gloria Saucedo, directora de Hermandad Mexicana Transnacional y una de las organizadoras de la protesta, dijo que es muy importante que los adultos continúen ayudando a los niños para evitar secuelas mayores.

“Existe miedo pero también un valor muy grande para seguir viviendo y trabajando en Estados Unidos”, explicó Saucedo. “Estamos siguiendo el ejemplo de esos americanos que lucharon por su independencia. También nuestros niños son unos grandes americanos que van a luchar por la independencia de sus padres”.

Un reporte de la organización Human Rights publicado en mayo estimó que alrededor del 42% de los detenidos en California entre octubre del 2014 y junio del 2015 tenía al menos un hijo ciudadano de Estados Unidos. Esto equivale a más de 8,600 padres de ciudadanos estadounidenses.

El análisis demostró que los padres de los niños ciudadanos eran más propensos que otros a ser deportados de los centros de detención. Aproximadamente el 47% de los detenidos de California expulsados del país tenían un hijo ciudadano estadounidense, y un 35% de las personas que fueron liberadas tenían un hijo ciudadano.

Una campaña juvenil

Mario Vargas, de 17 años, dijo que en su esfuerzo para pelear por sus padres indocumentados quiere que el hashtag #legalizarmispadres se haga viral en las redes sociales.

Mario Vargas pidió a las personas que hagan viral el hashtag #legalizarmispadres
(Jacqueline García)

“Quiero decirles a todos los jóvenes y a los adultos que utilicen el hashtag…Es importante que las familias estén unidas. Sin una familia la persona no es nadie”, explicó el adolescente.

Su hermana Jersey Vargas, de 13 años, dijo que es importante abogar por los derechos de los padres para evitar el sufrimiento de los niños.

“Mi vida es como vivir con temor todo el tiempo porque mis padres no tienen derechos como otros y yo espero que cuando andamos en la calle y en lugares espero que nada nos pueda pasar”, dijo Jersey.

“A quienes tienen a sus padres les digo que los valoren mucho… y espero que tengan una vida muy feliz pero también si pueden, que aboguen por nosotros”, añadió.

En el 4 de Julio, niños piden libertad para sus padres indocumentados

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Todo lo que no conocías del feminismo y temías preguntar


LLEVAMOS UN SIGLO EN MÉXICO LUCHANDO POR LOS MISMOS DERECHOS
“Las activistas piensan que empezaron hoy en la mañana”, dice sin tapujos la doctora Ana Lau Jaiven (Ciudad de México, 1948; es hija de inmigrantes polacos y rusos). “Hay que conocer las raíces del feminismo”.
CONCEPCIÓN MORENO
JUN 8, 2017 |
22:39
Ana Lau Jaiven es historiadora, investigadora y profesora de la UAM Xochimilco. Foto EE: Zulleyka Hoyo

“Las activistas piensan que empezaron hoy en la mañana”, dice sin tapujos la doctora Ana Lau Jaiven (Ciudad de México, 1948; es hija de inmigrantes polacos y rusos). “Hay que conocer las raíces del feminismo”.

Lau es historiadora, investigadora y profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco (UAM-X), una de las pioneras del estudio de la historia de las mujeres en nuestro país.

“Decir que se es feminista sigue causando ronchas porque comemos hombres. Llevamos un siglo en México luchando por los mismos derechos por los que luchamos hoy”.

¿Cuáles son esos derechos? El de regir nuestro propio cuerpo, el derecho al gozo, al aborto, al salario igual, a trabajar igual y un interminable etcétera.

Y, como Lau dice, la brega por esos derechos no empezó con la nueva generación de feministas ni con el ciberactivismo. Se remonta al mismísimo porfiriato.

La historia del feminismo podría dividirse en olas: “la primera es la del porfiriato, en el siglo XIX; la segunda es la del siglo XX, especialmente entre los 70 y 80; y hoy me parece que estamos viviendo la tercera, aunque las francesas y las anglosajonas dirían que ya vamos por la cuarta”.

El feminismo del que es hijo el actual movimiento es el de los 70, que “no nació de la nada, viene de un largo proceso de lucha”.

La doctora Lau es muy buena contando la historia del feminismo, en la que se interesó desde la licenciatura. Al tema le dedicó su tesis. Y de ahí para el real. “Soy académica, no militante, ojo, porque hay académicas que sí se identifican como militantes. Mi militancia es distinta, es académica, porque sí enseño que hay hombres y mujeres”. Es decir, que en la historia no sólo existen los héroes de bronce con bigotes a lo Zapata o Stalin: las mujeres tenemos una historia y hay que contarla.

“El feminismo tiene tres vertientes. La política: el cambio de las relaciones entre hombres y mujeres. La praxis: estar en la calle, demandar, gritar. Y la teoría: la académica, enseñar el feminismo”.

Eso, la teoría feminista, comenzó en México a finales de los 70 y se consolidó en los 80. Nació el departamento Mujer, Identidad y Poder en la UAM-X en 1984. Comenzaron esfuerzos similares en Chapingo, la ENAH y nace el Programa Universitario de Estudios de Género en la UNAM.

Pero de los estudios de género hablaremos más adelante.

No todas las feministas fueron sufragistas

Lau habla de personajes que no están en tu libro de texto de la primaria. Vamos, ni de la universidad. Como Matilde Montoya, la primera médica mexicana, graduada a finales del siglo XIX.

“Las feministas del XIX lucharon por el acceso a la educación, sobre todo a la educación superior. Pero era muy difícil porque las únicas que sabían leer y escribir eran las jóvenes de clase alta, a las que les enseñaban a tocar el piano, leer poesía y los misales”. Por eso los primeros libros feministas eran, explica, como misales, pequeños, fáciles de leer.

En aquella era decimonónica había varios periódicos. Uno era de mujeres para mujeres: Violetas del Anáhuac. “Muchas mujeres publicaron ahí pero es difícil rastrearlas históricamente porque lo hacían bajo seudónimo”.

El segundo problema: el acceso laboral. “Ni las mujeres querían ser atendidas por ginecólogas, por ejemplo”. Y entonces es cuando el movimiento feminista se vuelve político: el acceso a la ciudadanía completa: trabajo, derechos políticos y, de manera emblemática, el voto.

La lucha sufragista acompañó a la Revolución. En 1915, Hermila Galindo, aliada y secretaria particular de Carranza , propuso el voto femenino en el Congreso Constituyente. “Galindo, con el apoyo de Carranza, publicó en 1915 y 1919 La mujer moderna”, relata Lau, y dan ganas de sacar las palomitas para que cuente más.

Lo que sigue es un dato histórico fantástico: “No todas las feministas fueron sufragistas. Así como Galindo mandó su propuesta del voto al Constituyente, Inés Malváez envió la contraria: no dar el voto a las mujeres “hasta que estuvieran preparadas para votar. ¡Como si los hombres hubieran nacido votando!”, dice Lau. “Lo que Malváez buscaba era primero que las mujeres tuvieran educación”.

¿Por qué nadie cuenta esa parte de la historia? “Sí se cuenta, lo que pasa es que no lo has leído”. Lo dicho: la historia de las mujeres es terreno rico, fértil.

El paraguas del feminismo

“Yo siempre digo que el feminismo es un paraguas. Hay radicales, las que buscan la igualdad, las que defienden la diferencia, las poscoloniales y las conservadoras. Bueno, la verdad no creo que se pueda ser conservadora y feminista”, dice Lau.

La doctora es una veterana del frente feminista. “En los 70 estábamos luchando por derechos básicos. Todavía no se hablaba de los derechos humanos de las mujeres: ¡no éramos humanos todavía! Y mira, todos esos derechos de los que se hablan hoy del cuerpo, de la participación política, ya los luchábamos nosotras. Y no se han conseguido. Más de medio siglo y no los hemos conseguido”.

Al feminismo la teoría llegó de manera más o menos reciente. Lau calcula que los llamados estudios de género comenzaron en los 70 con autores como Joan Scott y Gayle Rubin.

En México el tema tardó unos años. En los 80 ya había instituciones —“una minoría”, dice Lau— que comenzaron la discusión del género.

Pero Lau no es una mujer casada con este concepto: “El género solito no sirve. ¿Por qué? Porque es neutro, sirve para discutir feminidades, masculinidades, identidad. Hablar de género sería la mejor manera de no hablar de mujeres. Para mí, el género es una categoría que me sirve para hablar de las mujeres”.

Después de la llegada del género a las universidades y ONG (“en las ONG hay muchas que viven del feminismo. Aunque yo también vivo del feminismo”, dice con ironía), hubo un giro interesante: aceptar la subjetividad.

“¿Qué mujeres estamos estudiando, de qué clase social son, qué estudiaron? Sólo así, con un conocimiento situado, el género es una herramienta, como la clase para el marxismo”.

Para acabar la sabrosa charla, le pregunto qué opina de la palabra feminazi: “Es horrible, pero además habla de un gran desconocimiento. No tienen idea de dónde surgió. Nació en EU, el locutor Rush Limbaugh la inventó porque dice que las mujeres que abortamos somos como los nazis: que matamos niños. Y es una palabra que habla de racismo, de misoginia, pero sobre todo de ignorancia.

“El feminismo es un movimiento social que ha permeado sin disparar una sola bala”.

Y, como remate: “A las feministas nos caracteriza la vida”.

concepcion.moreno@eleconomista.mx

http://eleconomista.com.mx/entretenimiento/2017/06/08/todo-lo-que-no-conocias-feminismo-temias-preguntar

COLOMBIA: Iglesia católica avanza en proceso de beatificación del Obispo de Arauca


Julio 4, 2017 | 2:39 Pm |

Foto Colprensa – Juan Páez

Nuncio Apostólico. Ettore Balestrero, reveló que el Papa Francisco tiene la última palabra para decidir beatificar al Obispo de Arauca, Jesús Emilio Jaramillo, tras ser considerado por la iglesia.

El representante del Vaticano en Colombia señaló que quien tiene la palabra final es el Papa, “todavía no hemos llegado al termino de este proceso; estamos trabajando por esto, lo que pasó es que se reunieron algunos Cardenales y Obispos que son miembros de la congregación y examinaron la figura de Monseñor Jesús Jaramillo y nos gustó mucho”.

Afirmó que el religioso cuenta con los requisitos para ser beatificado, “tiene todas las características, se hizo un estudio personal de sus virtudes, del contexto en que vivió para ver que verdaderamente su vida haya sido una vida personal de santidad y que haya sido martirizado”.

Señaló que la decisión podría ser tomada por el sumo Pontífice antes de su visita a nuestro país “El papa tiene que recibir; dar su opinión y autorizar que se siga con la beatificación de Monseñor”

http://www.rcnradio.com/nacional/iglesia-catolica-avanza-proceso-beatificacion-del-obispo-arauca/

Vanessa Redgrave: “Nunca olvido que el fascismo puede volver”


MARCOS TORÍO

La actriz británica Vanessa Redgrave, en Palma. JORDI AVELLÀ

Vanessa Redgrave ha esperado hasta los 80 años para debutar como directora y grabar Sea Sorrow, un documental que denuncia el drama de los refugiados y se proyecta en la clausura del Atlántida Film Fest.

La actriz británica arma su propuesta desde un punto de vista histórico y legislativo. Recuerda al espectador los compromisos que Europa contrajo tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. «He hecho esta película por razones legales y humanitarias. Todos los países son codiciosos. Han firmado una convención de los Derechos Humanos, unas leyes obligatorias que, en lugar de cumplir, esconden y no las respetan. Son muy precisas», denuncia antes de recordar que «el fascismo fue derrotado en Italia, en Alemania, en Japón y en España; esos son los hechos históricos».

La cinta, que se proyecta a las 21.30 horas en Ses Voltes presentada por Isabel Coixet, «quiere explicar de manera tranquila hechos para que la gente reflexione sobre estas leyes, sobre cómo afectan a los refugiados en conflictos de todo el mundo».

Sea Sorrow no analiza la situación de los refugiados con profundidad informativa sino desde el asombro de la Redgrave activista, que se enfrentó a abandonar su ciudad natal siendo apenas una niña por culpa de la guerra. «Vi Londres en mi infancia destrozado y es algo que no he podido olvidar. Me refugié en el norte con mi familia y pensaba que los nazis iban a ocupar Inglaterra. No pasó», relata quien no lo vivió «con ojos de cineasta» sino desde la «protección» de sus progenitores. «Ellos, sin embargo, no pudieron impedir que viera el cielo en llamas», proveniente de un fuego a más de 60 kilómetros de distancia. «Me dejó en shock durante años», confiesa sobre una imagen que ha marcado su compromiso político y social con quienes se ven forzados a abandonar su hogar por culpa de los conflictos.

«Después del final de la guerra, la gente bailaba y celebraba que el fascismo había sido derrotado y los marines y los soldados incluso gente de mi familia volvía a sus lugares de origen. Eso quizá ayuda a entender por qué he hecho esta película», prosigue antes de recordar que «la victoria costó millones de vida». Eso y que el peligro sigue existiendo. «Nunca olvido que el fascismo puede volver. Tengo miedo y por eso denuncio la situación. Quiero proteger a la gente de la guerra, de la persecución, de la violencia», asegura.

¿Cómo puede condicionar el compromiso del Reino Unido con los refugiados si el país abandona la Unión Europea? Redgrave no termina de considerar una realidad el resultado del referéndum ni se adentra en la raíz xenófoba y de cierre de fronteras presente durante la campaña. «No sabes qué significa el Brexit. Yo tampoco», espeta al periodista. «No puedes hablar del Brexit como si fuera inamovible porque no lo es. No lo ha dicho siquiera la primera ministra aunque tiende a hablar de la Unión Europea como un enemigo que quiere destruir el Reino Unido, algo que es, por supuesto, absurdo. Deja el Brexit a un lado, eso es solo lenguaje de periódicos. Y no es que quiera decir nada sobre el periodismo porque no sería una buena periodista, pero soy una buena investigadora», ataja sin ahondar más en la cuestión, aunque todavía queda un reproche a los informadores. «Ningún periódico habla del gran factor ahora mismo en la política: cómo los jóvenes están influyendo en los mayores a la hora de votar. Los conservadores no han llegado al resultado que esperaban porque los jóvenes habían influido en las elecciones por su voto y en los mayores», explica en referencia a las recientes elecciones, que precisan un análisis distinto al del referéndum sobre el Brexit.

Sea Sorrow cuenta con la colaboración de Emma Thompson y de Ralph Fiennes,que interpreta un fragmento de La tempestad de Shakespeare. Redgrave conecta el texto del dramaturgo británico con el problema de los refugiados una vez que ha mostrado imágenes sobre la jungla de Calais en el norte de Francia o ha denunciado que hay 95.000 niños solos en Europa. La actriz admira «la lección de humanidad» que ha ofrecido Grecia frente a, por ejemplo, Hungría, que no ha acogido a ningún refugiado en esta crisis con especial protagonismo de Siria a pesar de que 200.000 de sus ciudadanos fueron recibidos por otros países europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Redgrave recuerda la importancia de cualquier gesto por pequeño que sea: «Hay una cita hebrea que dice: ‘Quien salva una vida, salva la humanidad’. Todo el mundo puede ayudar. Yo me preguntó cada día cómo hacerlo y cómo no dejarme corromper por el sistema».

http://www.elmundo.es/baleares/2017/07/02/5958bcfb22601d233d8b45ce.html

COLOMBIA. CAUCA. Preocupación tras incursión violenta de grupo de indígenas paeces a predio particular en Cauca


Los nativos irrumpieron la propiedad y, tras agredir verbalmente a los trabajadores, le prendieron fuego a cultivos y cosecha de café del predio en Cajibío.

Las autoridades y campesinos se encuentran preocupados ante esta incursión violenta. Óscar Fajardo, secretario de Gobierno del municipio, rechazó este tipo de actos.

“Indígenas pertenecientes al cabildo Cofradía irrumpió la propiedad Tamguanie. No estamos de acuerdo con el mecanismo cómo los pobladores y cabildantes, de manera arbitraria y con medidas de hecho, afectaron las instalaciones de la propiedad y ocasionaron unos daños”, expresó Fajardo.

Para las autoridades de la localidad, hechos como este podrían generar enfrentamientos entre indígenas y campesinos. “Es lamentable, porque hay personas que siembran su café, que genera empleo”, manifestó Elmer Vivas Manzano, alcalde de Cajibío.

Noticias caracol quiso conocer la versión de los nativos, pero un grupo de la guardia indígena impidió el ingreso de este medio hasta la finca que invadieron.

Por su parte, la fuerza pública intensificó la vigilancia para garantizar la tranquilidad en la zona.

https://noticias.caracoltv.com/cali/preocupacion-tras-incursion-violenta-de-grupo-de-indigenas-paeces-predio-particular-en-cauca

¿Salvar al anciano paciente terminal o al joven en estado crítico? ¿Cómo resolverías estos 3 tremendos dilemas médicos?


  • 1 julio 2017
Doctor pensando preocupadoDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image captionLos altos costos de las medicinas y bajos presupuestos presentan dilemas imposibles.

En la vida real, los médicos se enfrentan a un montón de dilemas morales en su trabajo. Con recursos limitados y los altos costos de los tratamientos modernos, los doctores se ven forzados a elegir cuáles pacientes pueden recibir atención.

Un grupo de médicos que consultamos nos dieron tres de esos escenarios para que te pongas a prueba.

¿Cómo resolverías estas situaciones?

Flat lineDerechos de autor de la imagenISTOCK

Condenar a una muerte pronta a alguien que sufre de una enfermedad terminal al detener el tratamiento para reasignar el dinero a un paciente que puede tener una recuperación completa…

Hay dos pacientes, pero sólo suficiente en el presupuesto para un curso de tratamiento.

Uno de los pacientes es de edad avanzada y sufre de una enfermedad terminal. Quiere morir pero el tratamiento lo mantendrá vivo con una muy reducida, pero no debilitante, la calidad de vida. Por otra parte, tu otro paciente es joven y se encuentra en estado crítico. Con el tratamiento adecuado se pondrán bien y llevará una vida plena.

1. ¿Cancelarías el tratamiento de la persona que quiere morir?

2. ¿O continuarías tratándola a pesar de todo?

Opción 1: Redirigir la financiación

Si retiras la financiación, cometes un acto de eutanasia pasiva, pues a través de la inacción o suspensión de una acción ayudas a terminar la vida de alguien. A pesar de que estarías actuando de acuerdo con los deseos del paciente, estarías técnicamente violando la ley en los países en los que no está permitido ayudarle a alguien a suicidarse.

El debate ético sobre la eutanasia tiene una historia de siglos. Hasta Platón escribió sobre el asunto (no estaba a favor), y el problema se complica por las doctrinas religiosas.

Si te suscribes a la “Teoría Beneficencia” de Bernard Gert -que tu función es reducir al mínimo las causas del daño o el mal– entonces tomarías este camino. La persona mayor que quiere morir ve su enfermedad como una fuente de dolor, y estarías ayudando a eliminarlo, así como el de la persona más joven que puede recuperarse completamente. Pero, ¿justifica eso la eutanasia?

Opción 2: Continuar con el tratamiento

El curso de acción más difícil, sobre todo cuando se aplica la teoría utilitaria de “hacer la mayor cantidad de bien para el mayor número de personas”.

Extender la vida del paciente de edad avanzada, incluso con una reducción de la calidad de vida, sería considerado un buen acto. Sin embargo, quizás estarías haciendo más buenas acciones cumpliendo con el deseo del paciente de edad avanzada de morir y restaurando la salud del paciente más joven.

Esto se complica por dos razones: en primer lugar, después de haber hecho el juramento de Hipócrates, tienes el deber de ayudar a un paciente que tiene una oportunidad de recuperarse, incluso si no va a estar perfectamente sano.

En segundo lugar, estarías yendo en contra de la autonomía del paciente, pero cumpliendo con la ley. Tu punto de vista sobre esa ley puede ser distinto -incluso puedes pensar que es un error- pero violarla tendría consecuencias graves para ti.

EmergenciaDerechos de autor de la imagenISTOCK

Exagerar la gravedad de la enfermedad para recibir el tratamiento necesario

Uno de tus pacientes está exhibiendo signos de una enfermedad. Sin embargo, está en las primeras etapas y el hospital se niega a pagar por el tratamiento. Tú crees que el paciente necesita tratamiento ahora.

1. ¿Acatarías la decisión del hospital, a pesar de no estar de acuerdo con ella?

2. ¿O exagerarías la gravedad de su estado para que pueda recibir tratamiento?

Opción 1: No hacer nada

Es un tema polémico en el mundo de la bioética (ética relativa a la investigación médica y biológica).

Algunos médicos ven esto como un imperativo moral. Nicolas Tavaglione y Samia A. Hurst, ambos del Instituto de Ética Biomédica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra en Suiza, han dicho que decir la verdad en una situación de este tipo sería honrar un principio ideal en un mundo no ideal”.

Estarías poniendo lo práctico primero y manteniendo el ideal de no mentir, incluso si eso significa que un paciente queda en una posición difícil.

Opción 2: Exagerar la enfermedad

Mientras que exagerar para salvar a un paciente puede ser tentador, el riesgo es que se torne en una bola de nieve: tendrás que mentir más y más; el hospital tendrá que aumentar sus costos de administración para compensar por el mayor número de reclamaciones exitosas que a su vez utilizarían un mayor porcentaje del presupuesto, por lo que hay menos dinero y el ciclo comienza de nuevo.

Técnicamente es un acto de fraude, pero doctores en Estados Unidos han dicho que a veces es la única manera de explicarle la situación a las personas que, aunque menos calificados en temas médicos, controlan el flujo de dinero.

Doctora preocupadaDerechos de autor de la imagenISTOCK

Darle placebos a los pacientes cuando el medicamento real es inasequible…

Tienes dos pacientes que sufren de la misma enfermedad, pero sólo un curso de antibióticos. Uno de ellos es un niño y el otro es una madre soltera.

1. ¿Le explicarías a uno de ellos que no tienes el medicamento requerido?

2. ¿O le recetarías un placebo para darle al menos esperanzas?

Opción 1: Explicar la situación

Decirle a los pacientes la verdad es la opción más difícil, pero es la decisión que la mayoría de los médicos tomarían (58,3% a partir de una encuesta a Medscape).

Esta decisión está en consonancia con la opinión de Schopenhauer y Nietzsche de que la esperanza no es suficiente para hacerle frente a las demandas de la existencia humana. De hecho, en la narración de la caja de Pandora, Nietzsche describió esperanza como “el peor de los males, porque prolonga el tormento del hombre“.

Aunque no estás angustiando del paciente, no estás extendiendo su miseria fingiendo que se mejorará. Además, estarías manteniendo al paciente informado lo que le permitirá tomar decisiones a futuro con la certeza de que pueden confiar en ti.

Opción 2: Dar un placebo

René Descartes dijo que “la esperanza es una forma débil de confianza“, y quizás sientes que le estas dando a tu paciente la fuerza para seguir adelante. Sin embargo, estarías socavando su capacidad de dar su consentimiento informado.

Un paciente sólo puede dar su consentimiento informado si está plenamente consciente de todos los detalles acerca de su tratamiento. Si le das placebo, lo estarías engañando activamente, de manera que no podría dar su consentimiento informado.

Aunque le estarías dando esperanzas, como dijo Descartes, socavarías su confianza en ti a largo plazo, además, no le estarías haciendo frente a la situación subyacente.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40446399

El colonialismo como el gran negocio de las ONG


Periplo sonoro.

https://www.facebook.com/Periplo-sonoro-567233723664787/

 

Por Lázaro KAN EK, escritor y poeta maya

Los testigos declararon que Palomino fue un poblador antiguo que había servido en todas las ocasiones que se ofrecieron, le vieron ejercer oficios de defensor de indios, sin salario, murió pobre sin dejar bienes.

Cita de Gabriela Solís Robleda en “Entre litigar, justiciar y procurar leyes”

 

Quizá fue en la universidad donde escuchaste por primera vez estas siglas, pero si tuviste mala suerte entonces lo habrás oído en casa cuando preguntaste a tus papás en qué trabajan al no entender sus actividades, siempre rodeándose de gente extraña, viajando, esforzándose a contener enojos con un gran esfuerzo de convertir las muecas en sonrisas frente a los demás. Así fue que seguramente te preguntaste ¿qué será esa ONG que tiene atrapados a mis papás?

De ahí que viene a colación un título del formidable Raymond Carver sobre el amor. En este breve espacio trataré de contarte lo que he conocido en algunas de mis veredas, lecturas y escuchas, acerca de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y sus singulares “promotores comunitarios”.

Según me contaron por alguno de estos apóstoles, “cuando era más joven”, en una época conocida como “La guerra fría” hubo dos bloques en el mundo que se disputaban el poder y dominio sobre la Tierra para asentar sus pesados pies sobre los demás países. Uno se llamó el Plan Marshall y el otro se llamó el Plan Molotov; ambos trataban de conquistar a unos países que se hicieron llamar los “No Alineados” o el “Tercer Mundo” que no querían someterse a Estados Unidos ni a la URSS, los dos grandes ganadores de la Segunda Guerra Mundial. Los “maiceaban” con muchas prebendas, apoyos en despensas, créditos, armas para sus guerras internas. En medio de esta lucha de los colosos a nivel de gobiernos aparecieron en su seno algunas Fundaciones en ambos lados que ofrecieron a los países pobres, financiamientos y subvenciones a proyectos que responden ideológicamente a sus intereses, como una pequeña pestaña de la Guerra Fría. …

http://mayapolitikon.com/colonialismo-ong/

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