¿Son los paramilitares el muro que detiene la paz en Colombia?


Por: Milton Henao 

  • Casas en San José de Apartado han sido vandalizados con el mensaje, "El AGC ha venido a quedarse."

    Casas en San José de Apartado han sido vandalizados con el mensaje, “El AGC ha venido a quedarse.” | De archivo: Milton Henao

Publicado el 26 julio 2017 (hace 18 horas 58 minutos)
De los 242 municipios donde las FARC estaban presentes, 74 han sido asumidos por grupos paramilitares, según un informe.

La violencia paramilitar está lejos de desaparecer en Colombia. En lugar de ello, se está convirtiendo en uno de los mayores obstáculos para lograr la paz estable y duradera establecida en los acuerdos de paz de La Habana.

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Los grupos neo-paramilitares, los sucesores de los paramilitares o criminales como el Presidente Juan Manuel Santos le gusta llamarlos, continúan amenazando, asesinando y obligando a la gente a abandonar sus hogares.

La prueba más reciente de esto se produjo el 12 de julio en San José de Apartado, un barrio en el Apartado Municipal de Antioquia, cuando las casas de los residentes fueron vandalizadas con graffiti anunciando la llegada de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, conocidas Por su sigla AGC.

“El AGC ha venido a quedarse” fue escrito en uno de los signos dejados por un miembro del grupo paramilitar.

Desplazados y zozobra van por cuenta del paramilitarismo en Apartadó, noroeste de http://bit.ly/2uW7Qlf 

“Desplazamiento e inquietud de paramilitares en el Apartado, noreste de Colombia”.

No pasó mucho tiempo antes de que los habitantes del pequeño municipio, ubicado en Urabá, en el estado de Antioquia, escenario de uno de los capítulos más sangrientos de violencia paramilitar, expresaran su preocupación.

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paz en Colombia

Pero la respuesta de las Fuerzas Armadas a la amenaza causó más miedo que el graffiti.

“Lo triste es que las autoridades están diciendo que era la misma comunidad y que no hay nada de qué preocuparse”, dijo un campesino local que deseaba permanecer en el anonimato.

Con tan poca respuesta de las instituciones estatales, los residentes comenzaron a borrar las señales y en su lugar dibujar imágenes sobre la paz.

“Estamos cerrando una página y juntos comenzaremos una nueva historia en la que la reconciliación es protagonista”, dice uno de los nuevos mensajes escritos por los campesinos.

En la década de 1990 y 2000, la aparición de los signos anunciando la llegada de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia fue seguida por varias masacres en esta región del país.

La última de estas masacres ocurrió el 21 de febrero de 2005 cuando miembros del grupo paramilitar Héroes de Tolova asesinaron a ocho campesinos, entre ellos una joven cuyo cuello fue cortado con un cuchillo, según testimonio de la comunidad.

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“Todavía están tras esta tierra, estas tierras altas y todos los recursos que se encuentran aquí”, dijo un campesino.

La amenaza renovada de la violencia paramilitar ha provocado graves violaciones a los derechos humanos en Colombia.

Según el último informe del ACNUR, 7.000 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares desde principios de 2017, de las cuales el 90 por ciento se debieron a amenazas paramilitares, según expertos del conflicto. Esto viene en medio de las amenazas cada vez mayores contra líderes sociales con 68 muertos este año.

La realidad cotidiana de estas comunidades continúa siendo compleja, a pesar del acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno, que paradójicamente ha conducido a nuevas dinámicas de violencia.

Según el último informe de la Fundación Paz y Reconciliación, esto se debe a la falta de presencia estatal en territorios controlados formalmente por las FARC. El informe encontró que de los 242 municipios donde las FARC estaban presentes, 74 han sido ocupados por grupos paramilitares.

De hecho, Uraba ha sido una de las regiones de Colombia más afectadas por la violencia paramilitar. En San José de Apartado, alrededor de 300 personas han sido asesinadas por paramilitares, lo que no tiene en cuenta el incontable número de campesinos que han sido obligados a huir de sus hogares.

Milton Henao es corresponsal de teleSUR en Colombia .

http://www.telesurtv.net/english/opinion/Are-Paramilitaries-the-Wall-Stopping-Peace-in-Colombia-20170726-0040.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterIngles&utm_campaign=NewsletterIng

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