El declive de los valores democráticos


eldiario.es, periodismo a pesar de todo Ver en el navegador
Logo The guardian en español
La democracia se muere, y a nadie parece importarle. La reflexión de Paul Mason en su columna en eldiario.es marca el devenir de esta semana de información internacional. Ya sea en Estados Unidos o China, en Filipinas o en Gaza, las noticias desgranan esas señales en las que Mason ve el deterioro del sistema democrático.

Para Mason, la base del problema reside en que los derechos se han mercantilizado. En un mundo en que “cualquier acción se juzga en función de los resultados económicos”, usamos la misma vara para medir también “derechos y libertades, como la libertad de expresión, el derecho a la educación y el derecho a la participación política”. Y lo peor, dice Mason, es que ya no nos escandalizamos.

En Estados Unidos, militantes antifascistas y anti Trump denuncian la persecución del Gobierno, mientras se enfrentan a procesos judiciales que pueden suponer hasta 75 años de prisión.

Tampoco hay que salir de la Casa Blanca para encontrar ejemplos de lo que Mason llama “cambio en la noción de lo que debería ser un comportamiento normal”. Al menos desde que el inquilino del Despacho Oval es Donald Trump. Con el despido exprés de Anthony Scaramucci han quedado al descubierto las luchas de poder entre quienes deciden el futuro de EEUU y, en buena medida, del mundo: la familia del magnate, la élite conservadora del Partido Republicano y la derecha alternativa.

Lo que queda claro con el escandaloso despido del director de comunicación, apenas 10 días después de haber obtenido el trabajo, es que en el Ala Oeste las sillas arden. Ha habido al menos 12 salidas de personas clave en apenas 6 meses.

Dejando a un lado EEUU, esta semana hemos sabido que la viuda del Nobel de la Paz Liu Xiaobo lleva tres semanas en paradero desconocido. ¿Dónde está Liu Xia? Sus abogados acusan al Gobierno chino de su desaparición después de que su esposo muriera detenido.

Los gobiernos, claro, pero también los ciudadanos son capaces de borrar nuestra memoria. Parece una trama futurista, pero la verdad es que en estos momentos puede que se esté eliminando o modificando parte de nuestra historia sin que nos demos cuenta. El hijo del dictador Ferdinand Marcos quiere volver al poder en Filipinas y sus seguidores están librando su batalla particular en su entrada de Wikipedia.

Rusia también intenta edulcorar parte de su pasado pero, en este caso, a golpe de detenciones. Esta es la historia del activista ruso que quiso desenterrar del Gulag.

Seguimos pendientes de Venezuela, donde continúa la agitación tras las elecciones para la Asamblea Constituyente, de las que no ha participado la oposición. Aquí te ofrecemos unas claves para entender la crisis, y el testimonio del socialista valenciano Vicent Garcés, que estuvo presente durante los comicios y habla de “revolución de la oligarquía”.

En Gaza los niños se bañan en aguas infectas, debido a que los cortes de luz han anulado el ya de por sí deficiente tratamiento de los deshechos humanos. Y el Golfo de México es una tumba creciente de peces incapaces de sobrevivir a los efectos de los residuos de la industria cárnica. La falta de regulación y el poco respeto por la naturaleza al que asistimos muchas veces con impasividad, nos convierten en cómplices de estos que Mason llama “enemigos del pueblo”.

De las legislación –y la presión popular– también depende que los menores refugiados solos tengan la oportunidad de tener asilo en Reino Unido tras el Brexit. ¿Qué pasará con ellos? Finalmente, otra noticia relacionada con menores nos arroja de bruces frente a la atrocidad: la policía británica ha conseguido desenmascarar a pedófilos no fichados por importar muñecas sexuales con aspecto de niñas.

Por suerte, la democracia aún nos deja resquicios en los que buscar igualdad y bienestar para todos. Bernie Sanders ha aprovechado el fracaso de los republicanos para reemplazar el Obamacare para plantear la idea de una sanidad universal gestionada por el Estado en EEUU.

Nos despedimos con las palabras de Paul Mason. “Cada paso que se ha hecho para consolidar la democracia se inició cuando los ciudadanos tomaron consciencia de sus derechos y entendieron que nadie podía concedérselos ni quitárselos. En la actualidad, eso implica que debemos aprender a pensar no como sujetos económicos sino como seres libres”.

Ah, y no olvides de leer esta noticia en la que Arianna Huffington cuenta cómo piensa reescribir el futuro de la polémica compañía Uber: “Basta de imbéciles brillantes”.

Que disfrutes de la lectura, ¡hasta la semana que viene!

No olvides seguirnos en Twitter Facebook

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: