Una novena eco-teológica y franciscana para Navidad. Día 1


 

Una novena eco-teológica y franciscana para Navidad. Día 1

APRENDIENDO A RELACIONARNOS Y A COMPROMETERNOS CON LA VIDA.  Novena con énfasis en el cuidado de la casa común (Laudato Si).   Oración para todos los días (Oración franciscana por la paz).  ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! Que allí donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; […] Más

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Encapuchados asesinan a líder social en Putumayo


Luis Alfonso Giraldo, presidente de la junta de acción comunal de la vereda La Brasilia, de Puerto Asís.

Hombres armados y con la cara cubierta llegaron hasta la comunidad, le dispararon al líder y amenazaron a otro miembro de la zona.

Según las organizaciones no gubernamentales, este año más de 130 líderes sociales han sido asesinados en distintas regiones del país.

Entre las víctimas más recientes está Mario Castaño, líder del consejo comunitario La Larga Tumaradó, Chocó.

Mario Castaño tenía 58 años y era líder del Consejo Comunitario La Larga Tumaradó. El homicidio se produjo en zona rural de Ríosucio.
 Noticias Caracol 27 nov.

Otra de las zonas más golpeadas por la violencia contra los líderes sociales es Tumaco, donde el sábado asesinaron a dos hombres y a mediados de noviembre a Luz Jenny Montaño, atacada en su vivienda.

La mujer de 48 años fue atacada en su vivienda, en el barrio Viento Libre. Ya son once los líderes asesinados en el puerto este año.
 Noticias Caracol 14 nov.

Vea también:

Como Ceider Jesús Cabezas y Richard Paipai fueron identificadas las dos víctimas de homicidio.

CHILE: La crisis de la Iglesia chilena (I)


Visita del Papa a Chile

(Juan Carlos Claret, Vocero Laicos y Laicas de Osorno).- El presente artículo resume un documento de mayor volumen que se encuentra disponible en el siguiente link. Dicho documento, que tiene como objetivo intentar responder a una pregunta fundamental: ¿Cuáles son las causas profundas de la actual crisis de la Iglesia chilena? Ese cuestionamiento es ineludible para cualquier cristiano a quien le importa verdaderamente la Iglesia, con mayor razón en el contexto de la visita que el Papa hará proximamente a Chile. Sería hipocresía no detenerse seriamente ante tal interpelación moral en un momento histórico.

El documento de base fue previamente socializado con muchas personas, directamente involucradas en los distintos problemas que se exponen. Así también, muchos solicitaron mantener sus nombres en reserva por miedo a represalias.

La Iglesia está llamada a ser sacramento universal de salvación, anhelo que se realiza en la medida que testimonie la espiritualidad de Jesucristo, en cuanto sea “pobre y para los pobres”, alimente a los hambrientos, sacie a los sedientos, acoja al migrante, vista al desnudo, visite al enfermo y acompañe a los marginados de ayer y hoy. Sólo así será signo visible del Amor de Dios.

Mucho bien hace la Iglesia en el mundo y en Chile. Es el testimonio de esa Iglesia pueblo de Dios que se manifiesta como un anticipo de ese Reino de paz, de justicia y de amor del que se nutre la utopía cristiana.

Sin embargo, el trigo convive con la cizaña. Y entonces la buena noticia del Evangelio, en Chile, es opacada por malas noticias de escándalos y miserias de una institución que se ha dejado invadir por la polilla y la herrumbre.

Muchos quisieran dar vuelta esta página oscura de la Iglesia chilena, para olvidar maldades y vergüenzas. Así piensa el obispo coordinador de la visita papal, Fernando Ramos, quien dice: “Cada vez que en la Iglesia estamos permanentemente mirándonos el ombligo y reflexionando lo mal que lo hacemos, siempre vamos a hacer un diagnóstico malo y quien hace un diagnóstico con lo malo erra en el mismo”.

Es el riesgo de manipular la visita del Papa, olvidando el pecado eclesial. Esto es incomprensible en una institución especializada en enrostrar el pecado y las fragilidades humanas a sus feligreses y a la sociedad. A esa jerarquía eclesiástica desprevenida, que encarna a las vírgenes necias del Evangelio, habría que recordarle que el amor cristiano supone la corrección fraterna.

La Iglesia debe ser un espacio de confianza lúcida. Sin embargo, el trauma eclesial vivido en los últimos años obliga a la precaución, porque el abuso en todas sus expresiones -de poder, sexual y económico- encontró, en la institucionalidad, condiciones propicias para su multiplicación; todo ello al amparo de la impunidad.

En estos delicados temas no se ve conversión pastoral. Los abusos subsisten y la impunidad, a ratos, está garantizada. Ante el desamparo, ha surgido un laicado maduro que ha hecho de esta causa un deber moral y social. Dicha actuación, mañana será el testionio histórico de que hubo una Iglesia pueblo de Dios que, en medio de una profunda crisis moral, fue capaz de salvaguardar el Evangelio; mientras la jerarquía lo desacreditaba públicamente.

Este tiempo quedará configurado como una época sombría de la historia, donde la jerarquía eclesial cooptó a la institución para sus propios fines. Una época, donde hubo un laicado ético que supo leer el kairós escatológico para construir las bases de una verdadera Ecclesia.

Diagnóstico de la crisis

La evidencia de la crisis de la Iglesia chilena es irrefutable. Para sustentarlo bastaría citar a una fuente fiable y ponderada. En tal sentido, ayuda poner atención a la opinión de un respetado teólogo chileno como Jorge Costadoat sj, quien titula una de sus últimas publicaciones como “El Papa Francisco encontrará una Iglesia Católica en Crisis”.

En un contexto de grandes y continuos cambios, las Orientaciones Pastorales del Episcopado Chileno 2001-2005 hablaron de “un cambio de época”. Ciertamente se han erosionado los valores cristianos en la sociedad, pero es innegable que hay cambios positivos. Entre ellos, el surgimiento de un laicado maduro capaz de asumir con fuerza el desafío evangelizador. Lo que para los obispos es un problema, para el laicado es una virtud. Claro, porque de rebaños menos subordinados surge la parresía profética que moviliza a un pueblo más racional y consciente de su libertad individual. Así, el cambio desafía a unos y paraliza a otros, dejando expuesta a una jerarquía incapaz de asimilar el presente, donde todo cambia, excepto la Iglesia jerárquica.

Ejemplo de esto es la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano realizada en Aparecida, Brasil, donde los obispos dispusieron la gran misión continental. Imaginaban a un numeroso laicado con la Biblia bajo el brazo, saliendo a recorrer poblaciones, golpeando puertas y repitiendo un discurso prefabricado. Se trataba de una tarea proselitista impuesta por hombres ajenos a la vida laical. El resultado fue un grave error y completo fracaso pastoral. Al desconocimiento de la vida, se sumaba ese pecado intrínseco de la jerarquía, mandar y ordenar.

Una jerarquía carente de Amor

Para la jerarquía, la causa de los fracasos eclesiales siempre está en agentes externos. Olvidan que sus intentos de aggiornamento eclesial son definidos por una jerarquía masculina, desconectada de la vida real de las personas. Y si optan por consultar al laicado, lo hacen con sus incondicionales, conformando un coro de adulaciones recíprocas.

Lo que desvive a los obispos es ajeno para el laicado. Entonces las energías pastorales se malgastan y se pierden. Ejemplo de ello es esa pudorosa obsesión de los obispos por lo sexual. Hombres célibes que desgastan sus mentes para moralizar el Evangelio, en circunstancias que del otro lado hay un laicado respetuoso, que no acepta que se inmiscuyan en su intimidad. Esos hombres no han descubierto lo que el pueblo de Dios espera de ellos: celo irrestricto para alentar la esperanza y actualizar las bienaventuranzas.

Así, una larga lista de preocupaciones episcopalesaleja a los fieles de la Iglesia. Eso de a quienes autorizar la comunión sacramental, eso de promover un modelo de familia ideal, obsesión por el control de la natalidad, las cuestiones de género y un largo etcétera. En resumen, ese afán irrespetuoso de pautear la conducta de sus fieles, no hacen sino espantar a una “clientela” cada vez más exigente y volátil.

Y esa torpeza pastoral, en la que incurren no pocos obispos, de cruzar peligrosamente ese umbral que separa a la Iglesia del Estado. ¿Cuantas veces el “jefe” de la Iglesia chilena, con el cardenal de turno, ha dejado expuesta a la Iglesia en la vitrina del ridículo, en el terreno impropio de la política contingente y partidista, tomando posiciones indebidas?

Y esa amnesia pastoral de las cuestiones sociales, donde los obispos callan para no incomodar a sus lucrativos sostenedores económicos. Entonces la desigualdad social, la calidad de vida, los sueldos y salarios, las prácticas antisindicales y los abusos de los poderosos son silenciados con absoluta complicidad. Por esos largos silencios, hoy la sociedad le pasa la factura a esa Iglesia institucional.

La jerarquía latinoamericana tomó la idea de Francisco de ir al encuentro de las periferias existenciales. Entonces habrá que preguntarse si acaso la Iglesia está preparada para servir en esos espacios de la vida. Y hay otras periferias creadas por la propia Iglesia, producto de sus marginaciones. Gracias a Dios, muchos de esos ciudadanos periféricos han terminado siendo acogidos por la misma sociedad. Son los homosexuales, las madres solteras, los hijos “ilegítimos”, los curas casados, las parejas divorciadas, las mujeres que abortaron, etc. Hay que honestos y preguntarse: ¿Cuántas fobias sociales tienen una raíz moralizante de esa cristiandad pervertida?

Como decía Pedro Arrupe, “la cabeza piensa donde se ponen los pies”. Y eso ocurre con la jerarquía cuando no vive en la periferia. Esa misma jerarquía que no logra comprender que la tarea del cristiano no implica asumir grandes momentos estelares de evangelización para testimoniar su fe, sino que debe ejercerla cotidianamente.
Los resultados son elocuentes. En un país donde el 60% de la población dice ser católica, sólo el 36% confía en la Iglesia, siendo Chile el país del continente donde más desconfianza existe hacia la Iglesia. Asimismo, Chile se ha convertido en el país latinoamericano donde el Papa es menos querido, según la encuesta Latinobarómetro.

Ante la desconfianza, la jerarquía insiste en responsabilizar a la sociedad. Así lo afirma el Secretario General Adjunto de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, al relativizar la desconfianza hacia la Iglesia con la que afecta a la sociedad entera. Eso es evadir la realidad. Bien podría decirse que la Iglesia chilena está técnicamente “quebrada”, porque no tiene solvencia moral y porque comprometió su patrimonio espiritual. Consecuente con ello, la influencia de la Iglesia en la realidad social se ha vuelto irrelevante.

La Iglesia está repleta de palabras, de frases y de textos que contradicen sus propios actos. Se emiten rimbombantes documentos que pocos leen y que más bien parecen llevar una cuenta de las propias incoherencias.

Las Orientaciones Pastorales vigentes tienen como lema “Una Iglesia que escucha, anuncia y sirve”. Y luego cabe preguntarse: ¿Cuándo escucha y a quiénes escucha? ¿Qué Buena Noticia anuncia? En 2012, los obispos emitieron un documento titulado “Humanizar y compartir con equidad el crecimiento de Chile”; sin embargo, el apego al poder y al dinero terminó invalidando un documento que pudo ser fecundo. Recientemente, el Comité Permanente presentó “Chile, un hogar para todos”, documento que omite toda referencia a los abusos sexuales del clero que, lamentablemente, siguen conociéndose.

Frente a la gravedad de los abusos del clero, la Iglesia no aprende. Así, el obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos, dice que los “abusos sexuales no hacen perder legitimidad a la Iglesia”. La frase denota soberbia y arrogancia institucional, debiendo imperar la humildad y la vergüenza. Entonces, hay que decirle al obispo que la gente no espera legitimidad de la Iglesia, sino que testimonie actos moralmente irreprochables.

En esta materia, la Iglesia ha multiplicado documentos e instancias para abordar la pederastia, pero sin efectos reales. Todo el sufrimiento de las víctimas y los escándalos de nada han servido. En esta materia, es curioso que la institución rectora de la moral cristiana actúe con tanta lenidad, mientras aquella otra institución, icono de lo profano para algunos, como es la industria del cine de Hollywood, asediada en estos días por escándalos sexuales, sanciona con mayor severidad y oportunidad a los responsables.

Esto demuestra que la crisis de la Iglesia Católica en Chile tiene su origen y causa en la jerarquía. No es una crisis del laicado, ni tampoco tiene esa causa sociológica del cambio de época; no es una crisis de fe, como tampoco una pérdida de sentido. Lo que hay en la base es una crisis institucional, que afecta a un clero que no fue capaz de adaptarse a los cambios. El resultado en un abismo de incomprensión entre laicado y jerarquía.

La gravedad de esa crisis es significativa, toda vez que la Iglesia institucional no ha respondido a su responsabilidad social. La Iglesia chilena que recibirá al Papa está en crisis, una crisis gatillada por falta de amor y de espíritu de servicio. Desde la mirada de la sociedad, la institución aparece como una entidad carente de testimonio, presa de profundas contradicciones, desconectada de la realidad, incapaz de comprender las diferentes condiciones y situaciones de la vida humana, apegada al poder y al dinero.

Entonces, la visita del Papa a Chile es una gran oportunidad para dejarse interpelar por la sociedad y por esa Iglesia Pueblo de Dios. Sólo así será posible iniciar un auténtico camino de conversión pastoral. Se trata, por lo tanto, de emprender un camino penitencial basado en la autocrítica y en la escucha. En esa hoja de ruta no sirven ayudas como la del sobrino del Papa, el jesuita José Luis Narvaja Bergoglio, quien en su paso por Chile declaró que enfocarse en estos conflictos previos a la visita, es actuar motivado por el Mal Espíritu. Satanizaciones como ésa, no ayudan a la conversión pastoral.

Los problemas que enfrenta la visita

17 millones de dólares costará la visita del papa, el 63% será financiado por el Estado y el 36% por privados. Hay en esto una gran oportunidad para blanquear imágenes y para convertir las donaciones del empresariado católico en una penitencia económica por tantos abusos cometidos contra el pueblo chileno. Entonces el costo privado de la visita se pagará con el precio de muchas injusticias sociales. La Iglesia sabe que cuenta con esos recursos.

Lo que disgusta del financiamiento es que una vez más la jerarquía pone las manos en los bolsillos del laicado, pese a disponer de onerosos recursos económicos. En efecto, el arzobispado de Santiago, a través de la Universidad Católica, acaba de vender su participación en Canal 13 de televisión en 10 millones de dólares. También dispone de otros 10 millones de dólares de la riqueza inmobiliaria heredada de la Pía Unión Sacerdotal, precio que pagó Fernando Karadima para eludir las sanciones canónicas que debió recibir. También están los dividendos que recibe regularmente el Arzobispado de Santiago por la propiedad que posee en mayor compañía láctea del país, Soprole. Dinero hay y de sobra.

La concurencia masiva de fieles a los encuentros está asegurada. Eso es estratégico a la hora de endosar éxitos y jolgorio a la Iglesia chilena. Así, se espera que la expresión de multitudes, repletando eventos, sea un verdadero tapabocapara quienes vienen pregonando aquella hostigosa crisis de la Iglesia chilena.

En este contexto, una mirada más aguda a los significados de la visita del Papa no estará graficada en el rostro de los asistentes a los eventos, sino sobre todo en los ausentes.

Se restarán los heridos de Francisco, a quienes trató de tontos y zurdos por no aceptar la imposición del obispo Juan Barros en Osorno. Tampoco participarán las victimas de la pederastia cometida por el clero en la Iglesia chilena. Otros muchos se restarán por las heridas que el episcopado chileno ha provocado con sus silencios, con la impunidad a los pederastas, por su apego al dinero y al poder, por su permanente oposición al programa legislativo del gobierno, por su alejamiento del Evangelio y por sus múltiples incoherencias.

Los problemas de la Diócesis de Osorno son de gran envergadura. Las responsabilidades de aquello recaen en Francisco, en el propio Juan Barros, en Ivo Scapolo, nuncio del Papa en Chile, y en la Conferencia Episcopal. Al principio fue por el nombramiento impuesto, después por la porfía en mantenerlo y más tarde por la indiferencia de los pastores ante la división de la comunidad cristiana. Con respecto a Osorno, la Iglesia jerárquica ha pecado de indolencia y de indiferencia, agudizando de paso el descrédito social que la afecta.

Hay inquietud en la Iglesia respecto a cómo se expresará esa frustración durante la visita del Papa. Prueba de ello es que Ministros de Estado han intentado infructuosos acercamientos. Lamentablemente, los conflictos en Osorno no sólo comprometen al laicado, sino también a los miembros del clero.

El poder del papado

En el papado de Benedicto XVI, ocurrió algo similar a lo de Osorno en Sucumbíos, Ecuador. La comunidad rechazó al nuevo obispo por una eclesiología autoritaria. Tras años de conflicto, el Papa Francisco resolvió el problema disponiendo a un nuevo pastor. Ahí el Papa sentó el precedente de escuchar al Pueblo de Dios. Entonces ¿por qué no escucha a Osorno?

En los noventa, en Suiza, la comunidad de la diócesis de Coire rechazó el nombramiento deWolfgan Haas. Se sumó a la causa el gobierno suizo y la Conferencia Episcopal, pero Roma no cedió. Ahora en 2017, el obispo Haas renunció al cumplir 75 años de edad, dejando una diócesis dañada y apagada. Algo similar ocurrió en Bélgica con André Leonard, obispo de Namur. También en San Sebastián, en el País Vasco, la comunidad se opuso a la llegada de José Ignacio Munilla en 2009, por su resistencia al Concilio Vaticano II. Roma lo sostiene hasta la actualidad y Munilla es fuente de división y conflictos recurrentes.

Lo que está en juego en todos estos casos es el poder omnímodo del papado. Producto de la sacralización de la arbitrariedad eclesial, ha surgido con fuerza la necesidad de democratizar la Iglesia, anhelo profundo del apóstol Pablo.

Aun asi, persiste una pregunta clave, ¿por qué Francisco protege a Barros en Osorno?

Es evidente que Roma tiene información sesgada respecto de la situación del obispo, donde el nuncio del Papa, Ivo Scapolo, tiene gran responsabilidad. A ello se suma una cuestión determinante, como es la defensa canónica de Fernando Karadima. Ella fue confiada a expertos argentinos, docentes de la Universidad Católica de Buenos Aires.

Ariel Busso, Daniel Medina y Alejandro Bungefueron los depositarios de la confianza, no sólo del ex párroco de El Bosque, sino de todo su círculo de protección.

La caída de Karadima comprometía a todo el clero de la Pía Unión Sacerdotal, donde había cerca de 50 curas y 6 obispos. Luego, la defensa personal de Karadima era en la práctica la defensa férrea de todos. Dicho recurso debía ser potente y lejano de Chile, para evitar filtraciones que pudieran exponer a la Pía Unión Sacerdotal.

Cuando en marzo de 2013, el entonces cardenal Bergoglio fue elegido Sumo Pontífice, al mes siguiente nombró a Alejandro Bunge como auditor del tribunal de apelaciones de El Vaticano, en La Rota romana. De esa forma, y sin buscarlo, Karadima y su círculo de acero lograron establecer un canal de comunicación directo con el Papa, sorteando la burocracia de Nunciatura y de la Conferencia Episcopal. Se establecía así un poderoso círculo de protección en Roma para Fernando Karadima y toda su cofradía.

La Iglesia, de tener recluido a un pederasta como Fernando Karadima en el gobierno de Benedicto XVI, pasó a tenerlo protegido y fortalecido en el papado de Francisco. Así, desde Roma se ha tendido, casual o premeditadamente, un manto de protección al obispo Barros y a todo el séquito de incondicionales de Karadima.

Es así como Juan Barros ha quedado blindadocon una protección pontificia inédita, incluso en un eventual juicio canónico futuro en su contra.

Continuará en la parte II.

COLOMBIA. B.LAS MALVINAS-BARRANQUILLA. “LAS DOMITILAS” REALIZANDO UN CONVERSATORIO CON PABLO DE TARSO. Olga Lucia Álvarez Benjumea *


Las mujeres, de “Las Domitilas” (*) Barrio Las Malvinas Barranquilla, hemos invitado a Pablo de Tarso, a un conversatorio, a fin de aclarar algunos asuntos que tenemos pendientes con él. Ya que somos madres comunitarias, catequistas, educadoras en la fe, y en los principios cristianos de nuestros hijos, nietos  y demás miembros de la familia.

 (Resumen Acta de la reunión Noviembre 1 Día de Todos los Santos y Santas)

Mayito Barrios, convoca a “Las Domitilas” a una entrevista con Pablo de Tarso.

Las mujeres preguntan: Después de saludar, de agradecer su presencia entre nosotras  y de dar la bienvenida a Pablo, las mujeres presentes iniciamos el diálogo.

En la Palabra de Dios encontramos, que Jesús va de Galilea  al Jordán, en busca de Juan, su primo, conocido como El Bautista y le solicita ser bautizado. (Mt.5)

Pablo: Carraspea… quiere hablar.

Perdón, Pablo, no hemos terminado. Luego, en Juan 3 nos encontramos, con que Jesús bautizaba. Dice el texto: “Vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”.

Por lo que nos han enseñado del Bautismo, entendemos que este sacramento nos dignifica en pie de igualdad a mujeres y hombres. Tu mismo, lo afirmas cuando has dicho: Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús” Gálatas  3:28. Es bueno recordar, que tus cartas aparecieron escritas 20-25 años después de la muerte de Jesús, y de  que se conociera el Evangelio como tal.

Pablo, pide nuevamente la palabra y responde: Si, es verdad, y sigue siendo una formulación válida, para acabar con la exclusividad. Es un tema de actualidad, que no ha pasado de moda, y que está muy de acuerdo con las enseñanzas de Jesús, al cual no conocí.

La Señora Mayito Barrios, se prepara para la entrevista con Pablo.

Las mujeres interpelan: De acuerdo, Pablo. No desconocemos tampoco, que en tu ministerio, contabas con el apoyo de varias mujeres, e incluso, las nombras, como hemos podido ver,  cuando estudiamos Romanos 16: 1-2; 3-4, 5-12a, 12b-15. Las consideras tus colaboradoras y les envías cálidos saludos.

Nos llama la atención lo que dejaste escrito en tu carta de 1Cor 11:2-16, 1 Cor 14: 34-35 ¿te acuerdas? Por siglos, tus palabras, han sido utilizadas, para ponernos, muy por debajo del varón, negando;  Génesis 1:26-28; Gén. 5:1-2; 9:6.

Es más, no entendemos cómo en esta carta, al final dices:

“Con todo eso, si alguno quiere discutir, nosotros no tenemos tal costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios.”  1Cor 11,16

Ante esta afirmación, nos surge una pregunta: Si esto no era de interés para la Iglesia en general, ¿por qué esta carta ha sido incluida en el Canon Bíblico, de los libros aceptados por la Iglesia?

¿Cómo es posible que en  pleno Siglo XXI, esta carta siga haciendo estragos en la dignidad de las mujeres, lo mismo que tu comentario en la  Carta a Timoteo 2:13-14?

Pablo comenta: Disculpen mis queridas hermanas, no tenía ni idea, que esto se estuviera  haciendo con mi correspondencia. Creo que es hora de poner punto final a este abuso y hacer  resaltar las enseñanzas de Jesús por encima de todo.

Las mujeres agregan: Te creemos Pablo, y aceptamos tus disculpas. Hemos estado averiguando acerca de tus escritos y sabemos, que eruditos y estudiosos de la Biblia, han coincidido en que esto, atrevidamente corresponde a una interpolación=intercalación, sin que te hayas dado cuenta. Alguna mano patriarcal, ha puesto ese añadido. Aquí le llamaríamos algo así como que te han hecho un “falso positivo”.

Aquí no termina la cantidad de obstáculos, con que las mujeres, hemos tenido que afrontar, para el anuncio del Evangelio del Maestro.

Pablo, ha estado escuchando, triste y acongojado: Eso no puede ser, eso no puede ser…

Las mujeres le seguimos explicando y comentando lo que hemos encontrado:

Antes de continuar, queremos reafirmar lo importante que ha sido, es y será el Bautismo para nosotras, ya que en él hemos sido colocadas en pie de igualdad y dignidad, como hijas e hijos creadas/os a imagen de Dios. El Bautismo es un sello imborrable=indeleble, contra el que nada ni nadie puede atentar,  pretendiendo que las mujeres lo tengamos a medias, quitándonoslo o negándonoslo.

Es imposible que aceptemos las pretensiones que fueron apareciendo a partir del Siglo II y III, como aparecen en el Decreto de Graciano (1140) que dice:

“Las mujeres deben cubrirse la cabeza, porque no son la imagen de Dios. Deben de hacerlo como signo de sumisión a la autoridad y porque el pecado entró en el mundo a través de ellas”.

Esto hace que nazcan en nosotras otras preguntas:

1- Entonces, el Bautismo ¿en las mujeres no cumplió sus funciones?

2- ¿Tomaría el monje Graciano, esas ideas de tus cartas, querido Pablo? Y lo peor es que no fue solo él, sino que, sin ir muy lejos, las retomó Santo Tomás y también nos las  aplicó San Agustín, contribuyendo todo ello a la formulación de los Cánones en la Iglesia, tal como aparece el Canon 1024 en la actualidad, por ejemplo,  donde el Bautismo nos queda a medias. “Solo los hombres bautizados, pueden ser ordenados”. No te parece, querido Pablo, un tanto extraño, ¿todo esto? Las mujeres, seguimos calladas, sin poder intervenir…

Gracias, Pablo. Lamentamos tener que cuestionar tus escritos,  sabemos que no nos puedes responder, pero cuando regreses al Cielo, nos gustaría que al menos hicieras una Reclamación, para que se te devuelva la fama, ya que la que tienes, te deja muy mal parado con las mujeres. Además si alguien introdujo cosas que tú no escribiste, justo es que hagas lo posible, para que quede claro lo que es tuyo y lo que no lo es.

R

                                        Reunidas en casa de Mayito Barrios.

 


(*) “Las Domitilas”: Grupo de mujeres del Barrio Popular Las Malvinas, surgidas de conocer la experiencia de Domitilia Chungara, mujer minera de Bolivia,  se reúnen, para hacer diferentes actividades, una de ellas, estudiar la Palabra de Dios, con amigos y vecinos.

*Presbitera católica. 

BIBLIOGRAFÍA:

http://www.womenpriests.org/sp/traditio/inferior.asp

Adelaide Baracco Colombo: Juliana de Norwich. Ed. ESET Vitoria-Gasteiz 2015

 

 

 

 

 

35 preguntas curiosas que hacen niños y jóvenes a catequesis


Fotografía: Darnok / Morguefile.

(Laura Mor -CR) Preguntas divertidas, ingenuas, atrevidas y sobrecogedoras. Dudas torpes y mucha curiosidad. Recopilamos aquí una serie de anécdotas sorprendentes y también de preguntas de difícil respuesta que niños y jóvenes han formulado a una veintena de catequistas. El tema de la muerte y el dolor del mundo son los más recurrentes.

“Son temas tan complejos, que ponen un poco de fe en ti”, apunta en Jordi , uno de los catequistas. Muchas de las preguntas, sin embargo, no se salvan con una respuesta binaria, sino que pueden servir para un diálogo más profundo. Dejemos aparte las respuestas agudas de sus acompañantes y listamos aquí las 35 preguntas más curiosas:

Sobre la muerte

– ¿Por qué muere, la gente?
– Cuando sea el cielo podré ver mi abuela?
– ¿Cómo es vivir en el cielo con Dios?
– Si Dios es tan bueno y comprensivo como dicen, podría resucitar a mi abuelo?

Sobre la eucaristía y otras celebraciones

– El día de la Primera Comunión, habrá misa?
– Qué gusto tiene la comunión?
– ¿Qué pasa si un cura se confunde y nos da la comunión antes de la Primera Comunión?
– ¿Por qué tenemos que ir a misa? Quizás Dios no existe y todo esto que estamos haciendo no sirve de nada.
– ¿Por qué decís misa del polluelo y misa del burrito si no hay ni pollito ni burrito?
– Justo después de recibir la primera comunión, en un rato de recogimiento, la catequista le recuerda a un niño que las próximas veces también tome como aquel día. Y este le suelta: “Pero, hay una segunda?”.
– La catequista explicaba que el bautismo lo hacen los curas. Y una niña le responde: “Pero Juan Bautista no era cura y bautizó Jesús!”

sobre Jesús

– Llega Semana Santa: si ha nacido en diciembre, como puede tener 33 años?
– Si Jesús viniera ahora, como sería?
– Jesús volverá a venir?
– Porque si son tres (padre, hijo y espíritu santo) sólo bajó el hijo?
– ¿Cómo es que Jesús está vivo, si murió hace tanto tiempo?

Sobre Dios y la existencia

– Si tú crees es porque es lo que te han explicado los padres en casa. Si te hubieran dicho que Dios es una vaca, también te lo deberías creído.
– Dios habla todas las lenguas?
– Dios fue el primero en existir en la Tierra? Como nació, si fue el primero?
– ¿Por qué Dios no hace más vacaciones?
– ¿Qué pasa con los que nunca han oído hablar de Dios?
– Haciendo la señal de la cruz, la catequista pregunta quién es cada uno. El niño contesta que el Padre es “Padre Salvador”, el cura de la parroquia.
– Hablan de la creación y la catequista pregunta “¿quién hizo el Sol y la Luna”. Y un niño responde “yo!”. La catequista detiene, piensa y vuelve a formular la pregunta: “De papel, no … quien creó el Sol y la Luna?”.

sobre Maria

– ¿Qué especie de ave es el avemaría?
– A la pregunta de la catequista “Sabéis el avemaría?”, Los niños cantan la famosa canción de David Bisbal.
– Recitando el magníficat ( “llena de bienes a los pobres, y los ricos sin nada”), un niño pregunta “si se han equivocado y lo dicen al revés”.
– Rezando el avemaría, con el fragmento “de su vientre, Jesús”: de quién era el vientre? De María o de Jesús?

Sobre el dolor del mundo

– Si Dios es tan bueno, ¿por qué permite que las personas sufran?
– ¿Por qué hay guerras y pobreza en el mundo?
– Si de verdad existe Dios, ¿por qué deja que los niños mueran de enfermedad?
– Si ha creado a la humanidad, para que la destruye con tornados y tsunamis?
– ¿Cómo es que Dios nos ama tanto y no nos concede lo que le pedimos?
– El demonio tiene cuernos y rabo? Mi abuela dice que si no me llevo bien, vendrá el demonio y me llevará con él. Y yo he visto los pastorcillos!
– Si Dios existe, no puede solucionar la crisis?
– Un niño, maltratado en su casa, llegó un día con la cara marcada. La catequista explica cómo sudó para explicar que Dios es Padre, pero un padre bueno.

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  • si mi perro murió y se fue al Cielo, cómo es que mi padre lo echo a la basura?
  • .Rezando el Credo, el niño pregunta ¿Tía, y quien esta sentado a la izquierda?
  • El niño, pregunta: ¿Si por encima de Dios no hay nadie, cómo es que rezamos “santa Maria, madre de Dios”? ¿Es María superior a Dios?

https://www.catalunyareligio.cat/ca/35-preguntes-curioses-nens-joves-catequesi

RESPONSABILIDAD PERSONAL Y CONFLICTO CATALUNYA Y ESPAÑA. Javier Vitoria


Javier Vitoria. Temo «meterme en camisa de once varas». Pero no lo quiero evitar. Me inquieta demasiado el conflicto político entre Catalunya y España como para mirar para otro lado. El conflicto es poliédrico en sus manifestaciones. Lo sé. Me preocupan especialmente sus fisonomías en la sociedad civil y en la comunidad cristiana. Tengo amigos, compañeros y compañeras eclesiales, en todas las posiciones posibles. El conflicto repercute en su vida de vecindad y en su vivencia eclesial, creando más dificultades para la experiencia inexcusable de la ciudadanía y de la comunión y la fraternidad comunitarias respectivamente.

En medio de esta intranquilidad ha caído en mis manos un libro de Juan Carlos Scannone SJ, La teología del pueblo. Raíces teológicas del papa Francisco. Allí he encontrado unas páginas del papa sobre «el conflicto» en la Evangelii Gaudium que dan qué pensar y que son una doble invitación. Primeramente a revisar nuestras actitudes ante el conflicto. A continuación a salir de nuestra preocupación para ocuparnosde su resolución. Cuestión que no es únicamente responsabilidad de los políticos.

Francisco sabe que la vida social y política no se da sin conflictos. Así que su ideal no es “la paz o la armonía de los cementerios”. Pero ante el conflicto son posibles tres actitudes. Dos de ellas son incorrectas. A saber:

a) La ignorancia o el disimulo de aquellos que «simplemente lo miran y siguen adelante como si nada pasara, se lavan las manos para poder continuar con su vida» (EG 227), como lo hicieron egoístamente el levita y el sacerdote en la parábola del buen samaritano.

b) El bloqueo de quienes «entran de tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes, proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones y así la unidad se vuelve imposible» (EG 227) porque «la realidad misma queda fragmentada… y perdemos el sentido de la unidad profunda de la realidad» (EG 226).

La actitud adecuada es la asunción del conflicto (EG 226). Asumirlo «es aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso» (EG 227). Detengámonos en los tres verbos que utiliza Francisco para hacer posible el «largo camino»  hacia la plenitud humana de todos, sin quedar entrampados en coyunturas conflictivas que detienen la marcha (EG 223-225).

Sufrir el conflicto remite a Cristo que «hace la paz mediante la sangre de su cruz (Col 1,20)» (EG 229); y evoca la teoría de René Girard, según la cual el Señor superó la violencia sufriéndola en sí mismo. A partir de aquí el papa nos indica que el sentido profundo de los textos bíblicos nos lleva «a descubrir que el primer ámbito donde estamos llamados a esta pacificación en las diferencias es la propia interioridad» (EG 229). Los políticos, los jueces, los agentes sociales, los ciudadanos, los líderes de opinión, los intelectuales, los obispos, los cristianos de base y los agentes de pastoral, etc. contribuyen a la resolución del conflicto cuando pacifican primeramente su corazón. Obviamente esto no es suficiente para alcanzar una auténtica paz social, pero «con corazones rotos en miles de fragmentos, será difícil» construirla (EG 229).

¿Cómo resolver el conflicto, asumiéndolo, sin ignorarlo ni quedar atrapados en él? La propuesta del papa relaciona tres elementos clave de su visión antropológica. El presupuesto de su propuesta de resolución es la dignidad humana de todos y cada uno de los intervinientes en el conflicto, aunque se trate de un adversario o enemigo político. El papa anima «a ir más allá de toda superficie conflictiva y mirar a los demás en su dignidad más profunda» (EG 228). Tengo la impresión de que en los últimos meses casi nadie ha respetado este presupuesto en el conflicto catalán. Obviamente el objetivo no es ningún tipo de «sincretismo ni la absorción de uno en el otro» (EG 228), ni siquiera «una paz negociada» (EG 230), sino la «comunión en las diferencias», la «amistad social», «una unidad pluriforme» (EG 228). El papa está convencido que el modelo geométrico de la realidad «no es la esfera… donde cada punto es equidistante del centro y no hay diferencias entre unos y otros. El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan su originalidad» (EG 236)

La viabilidad práctica del presupuesto y del objetivo reside en «apostar […] por la resolución en un plano superior que conserva en sí las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna» (EG 228). La condición es no absolutizar la propia posición, como si esta agotara la verdad de la realidad, ni demonizar la contraria, como si no tuviera nada que aportar. Se necesita caminar en la dirección de la «multiforme armonía» (EG 220) y de la «comunión en las diferencias» (EG 228).

Este ideal humano solo se consigue elevándose a un nivel superior, desde el cual es posible comprender y asumir en cuanto tales las oposiciones bipolares en su tensión vivificante. No se trata solamente de sufrir y resolver el conflicto, sino de «transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso» (EG 227), para el bien de todos incluidos los adversarios. El método es el diálogo. Frecuentemente doloroso. ¡No olvidemos que hay que sufrir el conflicto! Los adversarios han de renunciar a absolutizar su propia posición a fin de reconocer la verdad parcial del otro, pues «aun las personas que pueden ser cuestionadas por sus errores tienen algo que aportar que no debe perderse» (EG 236). Ese reconocimiento es una pieza clave de la propuesta papal de una «cultura del encuentro» (EG 221) que contrapese la «cultura del descarte» que se ha adueñado de nuestro mundo y de nuestras relaciones humanas (EG 53) La escucha del otro conduce a un reconocimiento ciudadano cada vez más pleno, que acepta, sin embargo, los límites propios de la condición humana. Dentro de esta tensión entre plenitud soñada y límite de la realidad habrá de discernirse históricamente la resolución del conflicto (la pacificación) que en cada caso ha de ser al mismo tiempo políticamente posible y éticamente ajustada y situadamente más justa.

El papa hace esta propuesta en el interior de otra tensión bipolar: la existente entre la idea y la realidad: «La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma. De ahí que haya que postular un tercer principio: la realidad es superior a la idea. Esto supone evitar diversas formas de ocultar la realidad: los purismos angélicos, los totalitarismos de lo relativo, los nominalismos declaracionistas, los proyectos más formales que reales, los funda­mentalismos ahistóricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabiduría» (EG 231).

Todavía un último aporte para creyentes cristianos. El papa cree que la paz social se basa en «la convicción de que la unidad del Espíritu armoniza todas las diversidades», no solo en el pueblo de Dios sino también en y entre los pueblos de la tierra y del Estado español: «la unidad del Espíritu […] supera cualquier conflicto en una nueva y prometedora síntesis», que es fruto gratuito de la libertad ciudadana como respuesta a dicha acción primera del Espíritu: «La diversidad es bella cuando acepta entrar constantemente en un proceso de reconciliación, hasta sellar una especie de pacto cultural que haga emerger una “diversidad reconciliada” (EG 230).

Obviamente las palabras de Francisco no son una panacea para resolver el conflicto catalán que tantos quebrantos y sufrimientos nos está produciendo. Pero sí que pueden ser útiles para participar más responsablemente en las elecciones del 21 de diciembre y en la tarea posterior de buscar y encontrar caminos para transformar el conflicto en un eslabón de un proceso que nos encamine a vivir en la «comunión de las diferencias».

http://blog.cristianismeijusticia.net/2017/11/28/responsabilidad-personal-conflicto-catalunya-espana#more-22395

DESDE HONDURAS CON Yanira Arias, MISIONERA LAICA.


Queridos amigos
 Como ya saben se ha declarado un golpe de estado velado en Honduras.
Ayer después de pasar 4 días en casa sin mis compañeros, que estaban en la capital y no podían regresar, decidí intentar viajar a reunirme con ellos, la embajada me había contactado y les avisé de mi movimiento,por resguardo. El viaje fue tenso, sin embargo la carretera principal estaba despejada y resguardada por militares, a lo largo del camino se veían huellas de las barricadas, logré pasar y ya estoy con ellos, esperando a regresar en unos días  durante la “ventana de la libre circulacion” entre las 6 am y las 6pm.
 Anoche en la segunda noche de toque de queda, comencé a escuchar tímidos cacerolazos, no lo creía, salí al patio a ver si era cierto y si lo era, yo rápidamente averigué quien lo hacía, me acordé que en Chile no siempre el pueblo fue el que caceroleó si no que por el contrario los de derecha en un principio, al rato me di cuenta que era el pueblo, que decía si no nos dejan manifestarnos en las calles lo haremos desde las casas, a las 10 de la noche mucha gente se unió, después de una convocatoria oficial al cacerolazo en contra de la dictadura, el fraude electoral y todo lo demás, por que esto viene de mas atrás que una semana o un año o un periodo presidencial, esto es mas que lo de las elecciones. Esta mañana despertamos con la alegre noticia del cacerolazo masivo y como muchos incluso se atrevieron a desafiar el toque de queda saliendo a marchar con sus cacerolas en las calles. esa buena noticia fue creciendo al ver las manifestaciones durante el día sobre masivas marchas en todo el país, en mi ciudad en el norte,  veía videos por internet de la gente bailando cantando canciones, me decía, que manera de llegar el adviento, y si este brote de esperanza no es adviento, no se entonces que lo sería.
Durante el día hemos recibido también noticias tristes, abusos de policías y fuerzas de armadas en contra de la gente, como han detenido a muchos, otros tantos han desaparecido, otros estan incomunicados, impidiendo el paso de abogados o entes de derechos humanos, se teme que se esté torturando,  mucha de mi gente, de las aldeas donde trabajo ha sido fuertemente reprimida, estamos rodeados de campos de cañas, la gente ha huido a los campos a esconderse y ahi han ido los militares a perseguirlos a bala viva, a muchos de los manifestantes les han ido a buscar a las casas para golpearlos y detenerlos.
Me siento inquieta por mi gente y espero poder regresar pronto al norte, en los días que estuve allá pude acompañarles y me tocó correr de la policia y ver los abusos en vivo y en directo, en mi aldea vi como lanzaban bombas lacrimógenas adentro de los patios, mucha gente que no se manifestaba fue afectada, entre ellos muchos niños.
Todo esto  ha sido muy doloroso, he sentido mucha rabia e indignación, he sufrido con mis hermanos hondureños, sin embargo con la distancia que me da el no ser uno de ellos(por nacionalidad)  puedo ayudar a algunos a moderarse y canalizar esa rabia e indignación que en ellos es aun mas fuerte, he visto como personas que conozco, muy calmadas y tranquilas, acostumbradas a aguantar de pronto han dicho no mas, los he visto agarrando piedras para lanzar a los militares y he tenido que ir a ponerme delante de ellos a detenerlos, el pueblo tiene piedras, los militares tienen balas…ya sabemos quien saldrá perdiendo. Es doloroso también ver como la comunidad internacional ha guardado silencio, los organismos internacionales han hecho vista gorda, y recién hoy a una semana de las elecciones algo ha salido para afuera y me preocupa de que manera, hoy me enviaban de Chile un titular que decia que reinaba la anarquia en Honduras, resaltando los saqueos (siempre hay lumpen que ensucia la lucha social, pero ya saben quien lo financia)… el titular y venía de un medio de derecha, la misma que rasga vestiduras ante venezuela y calla ante Honduras, claro está el porqué…
Muchos de mis amigos me han dicho que me regrese, que tome un avión y salga de aqui, por un lado trato de entender esta reacción, pero por otro no me entra en la cabeza, ¿por qué me iría? ¿para estar a salvo? ¿por que esta pelea no es mía?. en la cabeza de muchos  de estos amigos tampoco entraría jamás que no estoy por un ratito aquí ni ando de paseo,y  que si no puedo estar con la gente en esta noche oscura y fría, no merezco entonces estar con ellos en los días de sol. Y sobretodo no entenderían la convicción profunda que tengo en que no soy yo si no el Señor quien me tiene aqui.
No he dejado de pensar en este día de Francisco javier, nuestro patrono,  en la insistente pregunta evangélica que le hacía San Ignacio ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? y me ha interpelado como a él a la consecuencia, por eso dejando de lado el “cuidado” he decido escribir y contar con mas claridad lo que sucede, ¿de que me sirve la verdad si la callo?
Seguimos unidos en oración por el pueblo hondureño y en porfiada esperanza. Les invito a informarse e informar a otros, el mejor medio por ahora es http://radioprogresohn.net/ de los jesuitas en mi zona.
Abrazos

Yanira Arias Martinez
Visite nuestro sitio web: www.smehondurasycentroamerica.com

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