¿La Navidad es una buena noticia?


 

Navidad ya no es para los cristianos creyentes una buena noticia, es una fiesta con mucho consumo. Es la gran fiesta del dios mercado y aunque se llenan todavía los templos para este día, más se llenan los supermercados.

 

Y si no es buena noticia para los creyentes menos lo es para los que no lo son y menos para los no cristianos. Sin embargo quisiera hablar de la novedad de la Navidad, aunque sea más allá de la fe religiosa.

 

Jesús de Nazaret fue más allá de la fe religiosa de su tiempo y los religiosos de entonces, los sacerdotes, el sumo sacerdote y los grupos piadosos como eran los saduceos y los fariseos lo condenaron a muerte

 

Y su novedad, su mensaje liberador, como buena noticia para los pobres, se lo fue dejando en el olvido, preocupados los poderes políticos y religiosos en la definición de dogmas y de otros intereses menos dignos.

 

De la Navidad no nos pudo hablar Jesús, la que si nos habla es su madre. Es sólo por la fe católica que creemos en su virginidad, lo que se ha convertido en muro de separación entre cristianos y en una exaltación hasta divinizar a María, como una diosa, como madre de Dios y Virgen, con el fin de pedirle favores, pero no para conocer su vida y su buena noticia.

 

Sin embargo nuestra María de la Navidad es buena noticia, pues ella  se pone del lado las mujeres humilladas, como ella lo fue por sus contemporáneos, para quienes no fue más que una madre soltera y para algunos violada por algún soldado romano desconocido, como ocurría frecuentemente. José su prometido después de serias dudas la recibió con amor como esposa, cuando supo de su sufrimiento y de su verdad.

 

María, esperando a Jesús en su visita a su prima también embarazada, le dice que está muy alegre, porque Dios ha mirado su humillación, y que su misericordia llegará a todas las generaciones (sobre todo a las generaciones de mujeres, violadas, prostituidas, abandonadas, maltratadas y postergadas, aun por los que se dicen guardianes de la religión).  Y añade además que Dios derriba a los soberbios y a los poderosos de sus tronos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. (Lucas 1,50-51)

 

Esta es su buena noticia, para los pobres y sobre todo para todas las mujeres.

 

 

 

Miguel Esquirol Vives

Diciembre  2017

http://amerindiaenlared.org/contenido/11835/la-navidad-es-una-buena-noticia/?utm_source=Amerindia&utm_campaign=dac1a4c04c-EMAIL_CAMPAIGN_2017_12_08&utm_medium=email&

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¿Qué significa ‘una iglesia en salida’?


07 de Diciembre de 2017

1. El Papa sabe lo que está diciendo

 

El papa Francisco sabe lo que está diciendo y es exactamente eso lo que le hace encontrar oposición en determinados sectores de la iglesia. Al principio no se le daba mucha atención a lo que él decía porque tiene un modo manso y calmo de hablar sin levantar tempestades. Así, por ejemplo, no se prestó mucha atención a los discursos del entonces cardenal Bergoglio frente a sus colegas cardenales, el 9 de marzo de 2013, pocos días antes del inicio del Cónclave que lo elegiría Papa:

 

La Iglesia debe salir de sí misma, rumbo a las periferia existenciales. Una Iglesia auto-referencial amarra a Jesús Cristo dentro de sí y no lo deja salir. Es una Iglesia mundana que vive para sí misma”.

 

El texto se encuentra en el libro ‘Grandes Metas del papa Francisco’ escrito por el cardenal Hummes (Paulus, Sao Pablo, 2017). Allí ya se preanuncia la expresión ‘Iglesia en salida’, que, imagino, mucha gente no entiende bien. Acá procuro colocar ese modo de hablar delante de un amplio panorama histórico, pensando que ayudará a comprender su importancia.

 

2. ¿Cómo se comporta la Iglesia Católica, desde la Edad Media en adelante?

 

Las palabras del Papa alcanzan su verdadera dimensión cuando se las coloca delante del amplio panel de la historia de la Iglesia. Hay que remontarse a los siglos XII y XIII, ir hasta los tres grandes Papas de la Edad Media: Gregorio VII (1073-1085), Inocencio III (1198-1216) y Bonifacio VIII (1294-1303). Entonces entenderemos de qué se trata.

 

Esos tres Papas eran grandes organizadores y consiguieron que la Iglesia lograse ser una gran empresa, que ejercía control sobre la vida de las personas y las Instituciones públicas. Quien no seguía las reglas era excomulgado (condenado al Infierno). Esos Papas, y toda la Corte que los rodeaba, se imaginaban que el crecimiento de la Institución cristiana implicaba automáticamente una mayor divulgación del Evangelio. Eso era lo postulado.

 

Las autoridades se complacían en verificar que la empresa de la Iglesia sobre las sociedades se consolidaba cada vez más. De ese modo, la Iglesia se tornaba siempre más auto-referencial (para hablar como el papa Francisco), auto-centrada, triunfalista y narcisista (otro término del papa Francisco).

 

Los líderes eclesiásticos eran valorados en la medida en que se mostraran buenos empresarios, como comprueba la historia de los tres pontificados antes mencionados. Cada vez se valorizaba más la eficiencia administrativa. La Iglesia estaba en un círculo vicioso y no se daba cuenta. Se miraba a sí misma y solo observaba el mundo desde sí misma.

 

El clericalismo crecía exponencialmente, su control sobre la población aumentaba siempre más. Cuando las Autoridades eclesiásticas hablaban de ‘reforma de la Iglesia’ (y lo hablaban mucho), era siempre en el sentido de perfeccionamiento de los instrumentos de control sobre la sociedad.

 

Todo era direccionado hacia esa finalidad: los sacramentos, las parroquias, las indulgencias, las devociones, las peregrinaciones.

 

Orgullosa de sus grandes éxitos de ingeniería administrativa, la Iglesia alimentaba, en sus colaboradores, tendencias al carrerismo. Clérigos eficientes podían contar con un futuro esplendoroso, inclusive con la aceptación garantizada por parte del ‘pueblo fiel’.

 

Todas estas cosas acabaron creando una neurosis que se expresó de manera aguda en la tan mentada InquisiciónEsa trayectoria de voluntad extrema de controlarlo todo, hasta los últimos meandros de la conciencia y de la imaginación. Durante siglos, una mentalidad inquisitorial se instaló en la Iglesia y se apoderó de la Jerarquía. La mentalidad inquisitorial se transformó en un monstruo que lo devoraba todo sin escatimarse a los propios inquisidores.

 

Porque no fue nada raro que los inquisidores murieran de miedo los unos de los otros, ya que todos eran potencialmente sospechosos de herejía (los padres, los abuelos, ¿anduvieron con un hereje u oyeron alguna palabra herética?). Era un infierno. Todos tenían miedo de todos, nadie confiaba en nadie. La historia de la Iglesia de convirtió en una maraña inextricable de tramoyas, intrigas, conspiraciones y corruptelas.

 

3. Movimientos históricos contrarios a esa situación

 

Gracias a Dios, en los mismos siglos XII y XIII surgieron movimientos contrarios a la Iglesia auto-referencial, que amarra a Jesús Cristo dentro de sí, que ‘secuestra’ a Jesús Cristo.

 

Acá sobresale el movimiento franciscano, que tomó el cuidado de no indisponerse con la Jerarquía, bajo pena de ser sospechado de herejía y de esa manera quedar expuesta a los procesos de represión. Los hermanos que acompañan a Francisco se presentan como auxiliares del clero y así consiguen la bendición del papa Inocencio III en 1215.

 

Pero no todos los movimientos tuvieron esa suerte.

 

Los valdenses, por ejemplo, se niegan a colaborar con el clero y enseguida quedaron expuestos a la crueldad de la Inquisición. Eran seguidores de Pedro Valdés, un rico comerciante de Lyon que renunció a su fortuna y se convirtió en predicador de la pobreza evangélica. Los valdenses fueron excomulgadosen 1182 y dos años más tarde formalmente declarados herejes.

 

Hasta hoy, el franciscanismo permanece como un buen ejemplo de un movimiento que reacciona contra una Iglesia “ensimismada”. No es casual que el actual Papa eligiera el nombre de Francisco. Pero claro, es necesario adaptar el espíritu franciscano a los días de hoy, pues no se puede olvidar que la ‘vida religiosa’, en general, hasta bien recientemente, se organizaba en torno al paradigma monástico (los ‘votos evangélicos’ de celibato, pobreza y obediencia, la vida en casas separadas, como monasterios, prioratos, conventos y casas religiosas).

 

Ese paradigma orientó prácticamente todos los movimientos evangélicos por muchos siglos. Será necesario repensar estas cosas, porque es evidente para quien observa el mundo de hoy, que el paradigma monástico no funciona más.

 

Oriundo de experiencias fuertes, entre los siglos VII y XII (los Padres del Desierto), ese paradigma está asentado sobre algunos principios: el aislamiento, el ‘desprecio al mundo’ (contemptus mundi, como dicen los libros espirituales), el distanciamiento frente a la vida de los casados.

 

Queda claro, para quien observa las cosas hoy, que ese paradigma no funciona más. El principio monástico está en caída libre, aunque permanezca muy respetado. La ‘vida religiosa’ puede contar con la simpatía de la población, pero no tiene la fuerza que tenía antes. Parece algo del pasado, un tipo de vida que hasta puede  suscitar añoranzas, pero carece de significado para los días de hoy.

 

Lo mismo pasa, hasta cierto punto, con la Iglesia en general. Fuera de los limitados círculos eclesiásticos no se presta más atención a lo que el Papa o el Obispo diga. No que exista un clima hostil o de rechazo por parte de la sociedad, pero no se puede escapar de la impresión que los modos eclesiásticos, a la vista de muchos, simplemente están ‘fuera del tiempo’.

 

4. Un hecho inesperado

 

Aunque hubiera, desde la Edad Media, esos movimientos a favor de la vida evangélica que acabé de evocar, el papado no hizo eco. Durante todos esos siglos, no se hablaba de la pobreza en los altos escalones de la iglesia. Era tabú. El papa no tomaba posición.

 

Es dentro de esa historia ‘de larga duración’ que, inesperadamente, dos semanas antes de la apertura del Concilio Vaticano II (septiembre 1962), en una emisión radiofónica, fue pronunciada, por Papa Juan XXIII, la siguiente frase: La iglesia es de todos, pero es antes de todo una iglesia de pobres. Dicha sin alarde y sin elevar la voz, como si fuese la cosa más normal del mundo, esa frase, en realidad, rompe un silencio de siglos.

 

Era la primera vez que la más alta Autoridad eclesiástica declaraba que la pobreza evangélica era un desafío para la Iglesia. De repente, el discurso de Jesús en la sinagoga de Nazaret resonaba en el Vaticano:

 

“El Soplo del Señor está sobre mí:

Fui elegido por él para anunciar una buena noticia a los pobres.

Enviado por él, declaro a los prisioneros su liberación,

A los ciegos la recuperación de la vista,

A los oprimidos la libertad” (Lc 4, 18-19).

 

5. La reacción en el Concilio Vaticano II

 

Ocurrió que las palabras papales de setiembre de 1962 pasaron ampliamente desapercibidas. No se comentan en las diócesis y parroquias, no son divulgadas por la gran prensa ni por la televisión, no alcanzan al gran público católico. También los mismos Padres Conciliares, reunidos en Roma a lo largo de tres años, entre 1962 y 1965, muestran poco interés.

 

Hay, es cierto, un pronunciamiento del Cardenal Lercaro que, en un discurso en la Asamblea, declara que el tema de la pobreza merecería ser el ‘único tema del Concilio’. El Cardenal fue profusamente aplaudido. Pero enseguida descendió un manto de silencio. No se habló más de la pobreza en el Aula Conciliar. Los Obispos continúan con los temas que les interesan: reforma litúrgica, ecumenismo, modelo de Iglesia, dogma, lucha contra el Comunismo, seminarios y casas de formación, moral, peligro de secularización, del protestantismo y del espiritismo. La pobreza no es un tema del Concilio Vaticano II. 

 

De este modo podemos decir que el posicionamiento del papa Juan XXIII pertenece a la ‘historia flaca’ del cristianismo, a la historia de la fragilidad evangélica que, mismo en un Concilio que reúne a los obispos del mundo entero, apenas forma una corriente subterránea.

 

6. La opción por el pobre

 

Es en América Latina que esa corriente subterránea aflora a la superficie. Si el Concilio en Roma atribuyó poca atención a la cuestión de la pobreza de amplios sectores de la humanidad, no se puede decir lo mismo de la Conferencia General de Obispos de América Latina que se realiza en Medellín en Colombia) en el año de 1968.

 

Los Obispos latino-americanos no se dejaron más teleguiar por el ‘Primer Mundo’ (principalmente Europa y Estados Unidos), sino que asumen con coraje una postura de ‘Tercer Mundo’. Enfrentan la realidad social, económica y política del continente sud-americano. Hacen una ‘opción por el pobre’

 

Ese slogan no es pura palabrería, sino que representa acciones concretas: algunos de los obispos más activos en Medellín pasan a hacer efectivamente una vida en consonancia con el modo de vivir común de los pobres de sus tierras.

 

En América Latina, la opción por los pobres continúa siendo asumida por las más altas autoridades eclesiásticas a lo largo de las últimas décadas, como se verifica en los textos emanados en las sucesivas Conferencias Episcopales: Puebla 1979, Santo Domingo 1992 y Aparecida 2007.

 

7. El vocabulario del papa Francisco

 

¿Será que los Cardenales reunidos en Roma para elegir un nuevo Papa, en el 2013, entendieron las palabras que el Cardenal Bergoglio había dicho pocos días antes?

 

¿Será que ellos se acordaban que él había sido un actor importante en la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, en el año 2007, cuando era Arzobispo de Buenos Aires? En aquella oportunidad, él ya se manifestó adepto a la línea de Medellín 1968.

 

Sea como fuere, esos cardenales eligieron a Bergoglio como el nuevo Papa.

 

Enseguida de elegido, el Papa Francisco asumió la posición del Papa Juan XXIII en 1962. Exclamó, tres días después de elegido: “Ah! Cómo quisiera yo una Iglesia pobre y para os pobres”.

 

Las mismas palabras repite en el Documento Evangelii Gaudium (EG), uno de los primeros firmados por él: una Iglesia pobre y para los pobres, una Iglesia que haga opción por el pobre (EG 198).

 

A lo largo de sucesivas alocuciones, en diversas ocasiones, el Papa va creando todo un vocabulario propio:

 

* Iglesia que se mueve,

* que hace opción por los últimos,

* que va a la periferia,

* que sale de sí misma (Audiencia del 23/3/2013),

* que anda por la calle (a los ‘sacerdotes callejeros’),

* Iglesia inclusiva,

* no excluyente,

* no auto-centrada,

* no narcisista,

* que no vive para sí misma,

* no es una notaría,

* Iglesia enteramente misionera (EG 34),

* discípula misionera (EG 40),

* hospital de campaña,

* campo de refugiados.

 

También se puede citar EG 195, 197, 198 o 199.

 

La expresión de mayor realce dentro de ese nuevo vocabulario es ‘Iglesia en salida’:

 

Sueño con una opción misionera

Capaz de transformarlo todo:

Los estilos, los horarios, el lenguaje,

Una constante actitud de salida (EG 26.27).

 

‘Iglesia en salida’, he aquí la expresión que resume la posición del Papa Francisco frente a la ideología ‘auto-centrada’ que predominó en la Iglesia católica durante siglos y las prácticas originadas por esa ideología.

 

8. Un nuevo tipo de sacerdote

 

Todo esto es todavía muy frágil y corre el riesgo de ser esfumado por la polvareda de los tiempos, si no apareciera un nuevo tipo de Padre.

 

¿Será que, en nuestros días, ese tipo se está gestando? Depende ampliamente del futuro de las Comunidades de Base, porque, como decía Carlos Mesters, ‘no hay Comunidad de Base sin Padre’.

 

Entonces lo importante consiste en sustituir la imagen del sacerdote que aparece en la comunidad para celebrar la Misa, administrar sacramentos, bendecir casamientos, realizar ritos y liturgias, por la imagen de un sacerdote que se mantenga en el grupo, al lado de los laicos y laicas, escuchando e interviniendo de vez en cuando, como orientador y también como simple compañero. Un paso difícil, que exige lucidez y determinación, pues siempre es más fácil volverse ‘a los panes de Egipto’.

 

Para un sacerdote, se entiende, no es fácil vivir esa experiencia, porque incluso los sacerdotes de hoy también fueron formados, en seminarios, para actuar en una Iglesia ‘auto-referencial’. Muchos no llegan a cambiar la visión, aunque la situación del mundo, de las sociedades y de las iglesias haya cambiado en los últimos 50 años. Inclusive sabiendo que la Iglesia católica pierde una posición dominante en la sociedad, los sacerdotes experimentan dificultades para engranar con una ‘Iglesia en salida’. Este es el primer punto.

 

9. Un nuevo tipo de laico/laica

 

¿Será que está apareciendo, en la Iglesia católica, un nuevo tipo de laico/laica que corresponda a los dictámenes  de una ‘Iglesia en salida’?

 

En los últimos años hubo diversas iniciativas con miras a activar la colaboración de los laicos y laicas en calidad de Catequistas, Profesoras, Animadores y Animadoras, Cantoras y Cantores, Secretarios y Secretarias parroquiales, Ministros de la Eucaristía, Diáconos, Ministros del diesmo, Legionarios, etc.

 

Son iniciativas valederas, pero, para quien está atento a una ‘Iglesia en salida’, le queda claro que todas ellas revisten un carácter pasajero. Constituyen un paso entre el laicado totalmente pasivo y el laicado que la Iglesia misionera del Papa Francisco necesita.

 

Tarde o temprano, el (la) laico (a) tendrá que salir de su posición de inferioridad y dependencia en relación al clero. Por lo tanto él (ella) tendrá que cuestionar el carácter corporativo de la actual organización eclesiástica.

 

Acá, de nuevo, una inmersión en las profundidades de la memoria cristiana puede ayudar. Trabajé este tema ampliamente en mi libro Origens do Cristianismo’ (Paulus, São Paulo, 2016)

 

Ya antes de surgir el movimiento de Jesús existía, en el seno del judaísmo, una tensión entre la estructura laical de las Sinagogas y la estructura sacerdotal del Templo. El Movimiento de Jesús no adoptó el sistema sacerdotal, sino que optó decididamente por un modelo laico de organización.

 

Los primeros Líderes (Obispo, Presbítero, Diácono) eran laicos, así como el mismo Jesús era un laico.En los primeros documentos cristianos encontramos casas, hombres y mujeres que trabajan solidariamente y se reúnen en casas familiares. Para Pablo, un ‘Presbítero’ es un Padre de familia que tiene la confianza de la comunidad porque gobierna bien su casa (Tit 1, 6-8).

 

Hoy no se dan, dentro de la Iglesia católica, sino pocas formaciones laicas independientes y autónomas,capaces de actuar en la sociedad como asociaciones de derecho civil y de defender, dentro de esa sociedad, los valores cristianos.

 

En eso, igualmente, la colaboración de aquellos sacerdotes que se muestran dispuestos a reasumir la muy antigua imagen de ‘maestro’ (‘mestre’), de profeta o de ‘presbítero’, de los primeros tiempos del cristianismo, es de mucho valor.

 

Pero lo que es más importante consiste en formar grupos fuertes y mancomunados, alimentados por lecturas bíblicas y otras lecturas espirituales (como las Cartas de Don Helder Cámara o de Mons. Romero, por ejemplo), porque no es nada fácil enfrentar sociedades empapadas de valores capitalistas.

 

En el mundo en que vivimos, se hace difícil vivir el Evangelio sin el apoyo de una comunidad fuerte.

 

Imagen: http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/09/17/el-papa-francisco-y-la-mision-permanente-de-la-iglesia_560x280.jpg 

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Lo que soy y lo que dicen que soy. Selma Jazmín Vásquez Bracamontes


EXPERIENCIAS SOBRE EL PROYECTO CONOCIÉNDONOS A TRAVÉS DE LA LECTURA EN LA COMUNIDAD DEL AZUFRE, OAXACA

A lo largo de mi carrera en antropología social comencé a interesarme por el tema de afrodescendientes, la razón principal era reconocer que un gran sector de la población negra del país ha sido víctima de diversas  prácticas y actitudes racistas que han justificado un trato diferente hacia ellos a lo largo de la historia y que se reflejan en el día a día, por lo que decidí que sería un buen tema de tesis hablar sobre prácticas racistas en la vida cotidiana de una población negra[1]de la Costa Chica de Oaxaca.

Al concluir mis estudios realicé trabajo de campo de la última semana de agosto a la segunda semana de octubre del 2016 en la comunidad de El Azufre perteneciente al municipio de Tututepec Villa de Melchor Ocampo, una comunidad que se reconoce como afromexicana, que pertenece al Consejo Afromexicano del municipio y cuenta con un comité interno que se encarga de realizar actividades de difusión dentro del pueblo, donde precisamente hace un año se llevó a cabo el XVI Encuentro de los pueblos negros.

Como parte de mi servicio social en IDAS A.C. (Investigación y Diálogo para la Autogestión Social A.C.) elaboré un proyecto para llevar a cabo en la comunidad durante mi trabajo de campo, que además me serviría para obtener datos etnográficos respecto a mi tema de investigación.

El proyecto “Conociéndonos a través de la lectura” se realizó durante el mes de septiembre en la escuela primaria “Lic. Benito Juárez” de El Azufre, con el objetivo de contribuir al conocimiento de los niños en educación básica acerca de la población negra del país, conocer más del lugar donde viven, así como de fomentar la lectura a través de textos en relación con el tema.

El trabajo se dividió en 8 sesiones, con una duración aproximada de entre 1 y 2 horas con niños de 5to y 6to grado. Para esto diseñé un plan que incluía lecturas, algunos cuentos y juegos que me permitieran interactuar con los niños.

 En las primeras sesiones realizamos actividades de lectura donde también los niños dibujaban o hacían figuras sobre lo que habíamos leído, además de juegos de preguntas o alguna actividad que les gustara a ellos, como cantar una canción, o contar algo al grupo, sin embargo, dependiendo de la actividad a realizar solo unos niños participaban, al preguntarles sobre esta actitud la mayoría no contestaba a pesar de mi insistencia. Durante casi todas las sesiones estuvieron presentes los maestros, esto generaba cambios en las actitudes de los niños al momento de ponerse a jugar o platicar.

 Mis inquietudes comenzaron a partir de la tercera sesión con ambos grupos, en ella hablamos sobre afrodescendientes, realizamos lectura en voz alta entre varios alumnos. Noté que ambos grupos tenían dificultad para leer, o leían en voz muy baja y despacio, lo que ocasionaba que sus compañeros no les pusieran atención, posteriormente les leí nuevamente en voz alta, les pregunté si sabían que era un afrodescendiente, a lo que nadie contestó, incluso se veían muy aburridos, finalmente un niño me contestó “es un negro” “alguien que no sabe hablar, feo, malo”, otro más dijeron que era alguien moreno y chino. Indagué sobre los orígenes de dichas respuestas y el referente de la mayoría fue el encuentro que hubo en El Azufre hace un año.

Durante todo el proceso seguí el plan que había elaborado, pero cambié algunas cosas, como hacer que los niños leyeran, es decir, las lecturas asignadas continuaron pero traté de modificar la forma de presentárselas para que fueran menos aburridas. Descubrí que es muy difícil estar frente a un grupo, realizar actividades con ellos, era fácil notar que mientras algunos ponían atención otros no prestaban interés a las actividades, y otros jugaban mucho como cualquier niño lo haría.

El mayor conflicto al que me enfrenté fue respecto a los términos: Afrodescendiente, afromexicano, moreno, prieto o negro, pues pienso que hay toda una discusión en torno al tema y con la identidad, es decir, El Azufre es considerado un pueblo afromexicano, se enfoca en participar en la lucha por el reconocimiento, sin embargo, con base en los datos etnográficos de campo, así como hay personas comprometidas con lo que hacen, también varias de estas actividades en la región las promueven algunas personas que incluso son ajenas a las poblaciones y que ven por beneficios particulares. Al preguntar a los habitantes de diferentes edades si ellos se consideraban de alguna manera, la mayoría optaba por decir que eran afromexicanos, pero al preguntarles a que hacía referencia el término o por qué, la mayoría no sabía que contestar o la respuesta era “Porque así nos dijeron que es lo correcto” (Diario de campo, 2016).  En este caso algunos de los niños habían escuchado el término, pero no era algo que llamara su atención, es decir, no tenían interés de ningún tipo por identificarse como afromexicanos.

Entonces me pregunté; ¿Por qué imponer una categoría? El problema fue asumir que los niños seguirían un discurso que ha sido impuesto académicamente[2]. Además pienso que durante la tercera y cuarta sesión destinada a hablar de ello debió darse al final, pues primero habría que generar un ambiente de confianza con los niños, que ellos se sintieran en libertad de expresar lo que pensaban y no precisamente bajo una pregunta especifica de mi parte o que generaran una idea a partir de una lectura académica, si no a partir de lo que ellos conocen. En este caso, debo reestructurar el plan que elaboré implementando actividades, quitando algunas y dándole un nuevo orden.

Aprendí muchas conforme el plan fue avanzando, como a convivir con los niños (pues es la primera vez que lo hago) y detenerme a observar diferentes puntos a considerar al momento de elaborar un proyecto y no solo eso, sino al momento de pensar en qué existe detrás de los conceptos académicos que pretendemos implementar en la vida diaria.

Para mí fue importante realizar mi servicio social de esta manera, pues tuve la oportunidad de realizar un trabajo con la intención no solamente de vincularlo con mi trabajo de investigación, si no de aprender de otras personas, de realizar un intercambio de conocimiento, descubrir que al llevar los proyectos a la realidad surgen muchos cambios, de los cuales se aprende para generar futuras alternativas. Fue un periodo corto, sin embargo queda mucho más que realizar.

https://investigaciondialogoyautogestion.wordpress.com/blog/

Astillero: Cardenal Aguiar: ¿clérigo de Estado?


 

Julio Hernández López

Carlos Aguiar Retes no puede negar la cruz de su personal parroquia política, la cual ha sido peñista-eruvielista. De talante conservador y de proclividad al entendimiento ganancioso con los poderes económicos y políticos es quien releva a Norberto Rivera en la máxima representación del catolicismo ante las cúpulas del sistema, una virtual coordinación extraoficial de las jerarquías católicas a partir de la Arquidiócesis Primada de México, con sede en la capital del país (la primicia, por cierto, fue lograda y difundida en la noche del miércoles por Hugo Páez, subdirector de Impacto)./

Aguiar Retes, nacido en Tepic, Nayarit, el nueve de enero de 1950, ha sido arzobispo en dos plazas importantes del Estado de México (Texcoco, de 1997 a 2009, y Tlalnepantla, de 2009 a la fecha). Dos décadas de convivencia y entendimiento con el priismo dinosáurico dominante en esa entidad, del interinato de César Camacho a los sexenios de Arturo Montiel, Enrique Peña y Eruviel Ávila./

Figura señalada en la visita del papa Francisco a México como depositaria de la confianza del ocupante principal de El Vaticano, su designación como relevo de Rivera parece cantada, aunque contraria a las posturas progresistas asumidas en algunos temas por dicho pontífice. En todo caso, Aguiar Retes parecería el hombre seleccionado para tratar de que se cumplan los ofrecimientos de más apertura legal y política a la iglesia católica en temas educativos y mediáticos, entre otros (mayor apertura que habría sido insinuada o acordada con Francisco en la visita de febrero de 2016)./

Norberto Rivera se despide del escenario ejecutivo (pasa a ser cardenal emérito, como Juan Sandoval Íñiguez) por haber cumplido 75 años (la edad del retiro, en la estructura clerical), porque el papa Francisco no le pidió que se quedara más tiempo, porque ha sido largamente denunciado como encubridor de presbíteros pederastas y porque, en tiempos de aparentar “renovaciones” o “apartidismos”, es un depurado ejemplo de alineamiento con los intereses de las principales piezas decisorias del injusto sistema vigente./

Pero no hay que perder de vista que al nuevo arzobispo primado, Aguiar Retes, y a los intereses de El Vaticano, les convendría que quedara en la Presidencia de la República un católico practicante como es José Antonio Meade Kuribreña, cercano a agrupaciones religiosas conservadoras, alguien “de casa”./

De la opción preferencial de Aguiar Retes por el entendimiento con los poderes, se dio cuenta, sin refutación alguna, en la entrega de esta columna del tres de junio de 2016, bajo el título “Eruviel ‘ayuda’ a párrocos; les regala efectivo y materiales”: “Los caminos presupuestales de Eruviel Ávila deberían ser escrutables. El gobierno del estado de México ha programado peculiares ayudas a párrocos y catequistas de la arquidiócesis de Tlalnepantla, a cargo del arzobispo Carlos Aguiar Retes. La constancia está en un documento titulado Programa de apoyo del Gobierno del Estado a los catequistas y CARS (https://goo.gl/XqcXLG). Los CARS son los Consejos de Acción y Responsabilidad Social: una representación parroquial que adquiere personalidad jurídica para la generación de consensos con las diferentes entidades de gobierno e instituciones privadas, con el perfil necesario para la obtención y aplicación de los recursos de diversos planes y programas sociales (https://goo.gl/rx3jC2)”./

En el Astillero de año y medio atrás, también se consignaba que “En dicho Programa , monseñor Óscar Camacho Macías, vicario episcopal para los laicos en el mundo, de la arquidiócesis de Tlalnepantla, informa del apoyo correspondiente a $2750 pesos, el cual será entregado en una sola exhibición en una tarjeta bancaria. El apoyo es para hombres y mujeres de 18 a 59 años, cuyo nombre haya sido proporcionado en lista. Si el o la catequista no están en el rango de edad, puede introducirse otra persona en sustitución con autorización del párroco. A los futuros beneficiarios se les citará con previo aviso en la sede del decanato para llenar la solicitud y hacer la entrega de los documentos de manera personal. El o la catequista deberá de vivir en el Estado de México. No deberá de estar inscrito o ser beneficiaria de otro programa gubernamental. En todo caso se podrá nombrar a otra persona la cual deberá aparecer en la lista con la previa autorización del párroco. La fecha límite para la entrega de las listas fue el pasado lunes 23 de mayo. De lo anterior se envió copia al licenciado Bernabé Montes de Oca, encargado de la relación con el Gobierno del Estado y al presbítero Yibram Lugo Cruz, Comisión de Pastoral Social./

Además, “En otro documento, titulado Obtención de los recursos del Gobierno del Estado (https://goo.gl/hE4Hs9), el mismo monseñor Camacho Macías informa que en coordinación con el presbítero Lugo Cruz se determinó que para el programa de los 4000 puntos de material, es indispensable que cada sacerdote responsable de parroquia haya llenado los formatos correspondientes de lo contrario no podrá aprovecharlos. Una vez reunidas las solicitudes de cada parroquia, se entregará copia del concentrado por Vicaría Episcopal Territorial, para que sea de su conocimiento qué y cuánto material se entregará a los párrocos”./

Aquella entrega de Astillero cerraba con el recuerdo de que “En febrero pasado, el papa Francisco dejó escrito en el libro de honor del seminario diocesano de Ecatepec su deseo de que los futuros presbíteros sean preparados “para ser pastores del pueblo fiel en Dios y no ‘clérigos de Estado’”. Carlos Aguiar Retes, cardenal y ahora arzobispo primado de la Ciudad de México, ¿será un “pastor del pueblo” o un “clérigo de Estado”?/

Y, mientras Mikel Arriola ha sido sacrificado (aunque, de ganar Meade seguramente tendrá su recompensa), al enviarlo de la comodidad tecnocrática del manejo fantasioso del Seguro Social a la virtual candidatura priista a gobernar la capital del país, en una aventura política que sólo se explicaría si el tricolor va a volcar recursos públicos en la contienda chilanga, ¡hasta el próximo lunes!

http://www.jornada.unam.mx/2017/12/08/opinion/008o1pol

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.

MEXICO: Aguiar Retes: de una Iglesia de ritos a una Iglesia viva


LOURDES GONZÁLEZ PÉREZ
05:00 AM

Carlos Aguiar Retes

Carlos Cardenal Aguiar Retes y Arzobispo Primado Electo de México, es su nuevo cargo.

Don Carlos Aguiar ha promovido (al igual que el Papa Francisco), la idea de que la iglesia no tiene que navegar una época de cambio, sino evangelizar un cambio de Época. Y bajo esa premisa es que impulsa lo que denomina “la Iglesia en salida”, para hacer la Iglesia Católica más cercana a las familias, los jóvenes, las mujeres, los trabajadores, los que sufren.

Vaya reto, al que se enfrenta Aguiar, al llegar a la Arquidiócesis de la Ciudad de México, una pastoral que hoy luce fragmentada, quizá por el tamaño, el número de feligreses, los problemas propios de la conformación de esta zona del país.

Don Carlos pugna por una iglesia que atienda la “salud” integral de la feligresía, no sólo física, sino espiritual, mental, de participación y colaboración comunitaria, de integración real en los ámbitos sociales y, por qué no, los políticos, en conciencia y con responsabilidad. Una ciudadanía en el más amplio sentido de la palabra.

A sus 67 años ha recorrido una larga vida pastoral que va desde su ordenación sacerdotal en 1973, la vicaría, el rectorado en el Seminario de Tepic (78-91), el nombramiento como obispo de Texcoco (1997), la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano por dos trienios, 2006-2012, y la dirigencia del Celam (2000 a 2007), el arzobispado de Tlalnepantla (2009) o su creación como Cardenal apenas en noviembre de 2016, y este jueves recibió del Papa Francisco el nombramiento como Arzobispo Primado de México.

Carlos Aguiar trae consigo la experiencia acumulada en Tlalnepantla, donde la norma fue no ejercer una iglesia de sacristía, no una iglesia de ritos, sino una iglesia viva que, a través del evangelio, responda a los retos de las familias, los jóvenes, los niños, la población más vulnerable.

Impulsó la restructuración social integral. La reinserción de presos o ex convictos a la vida productiva, atendiendo a sus familias para facilitar la transición entre la cárcel y la vida activa.

También la catequesis escolarizada a fin de acercar a más niños a la iglesia, en una participación directa que les haga “vivir” el evangelio.

Además, está convencido de integrar a la mujer en tareas eclesiales, dándole un papel más activo del que hasta ahora ha tenido.

La constante ha sido difundir los valores que fomentan la unidad familiar, la dignidad de la persona y la defensa de la vida promoviendo la paz.

Aguiar se dio a la tarea también de incrementar las vocaciones. Cumplió el llamado de “ir a los más alejados” y bajo su liderazgo, se organizaron misiones que atendieron más de 10 mil comunidades. De ahí han surgido nuevas vocaciones: hoy más de 80, respecto de las 40 que había hace 3 años.

Así, en la Arquidiócesis de la Ciudad de México (a donde llegará en febrero del 2018 una vez que tome posesión del cargo), el principal objetivo será, a través de una participación cada vez más creciente en el marco del evangelio, transformar los distintos ámbitos de la sociedad, dar a los laicos herramientas para influir en los cambios necesarios para un mejor desarrollo de la propia ciudadanía.

Uno de sus mayores logros como presidente de la CEM fue la reforma estructural al Episcopado en la que intentó desburocratizar el trabajo pastoral.

Ahora tocará a Aguiar la tarea de reestucturar la arquidiócesis de la ciudad de México, quizá con la creación de alguna diócesis nueva, para “atender” las características y necesidades según la zona.

Una diócesis tan grande como la actual, parece alejarse cada vez más; repele en lugar de acercar. Así, la tarea que se antoja como la primera de esta nueva etapa es de impulsar la evangelización a través de una nueva estructura que atienda la identidad propia de cada región.

Crear la Pastoral Urbana. Mucho se ha hablado de la necesidad de acercamiento diferente a la población de una gran ciudad, como es la de México, con sus matices, la idiosincrasia, el desarrollo variopinto.

Asimismo, tendrá que hacer realidad la Pastoral Social que atienda temas de pobreza, marginación, delincuencia, tareas que fueron vistas ya en el ejercicio en Tlalnepantla y que hoy, más que nunca, se hacen necesarias en la Ciudad de México.

Periodista*

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/aguiar-retes-de-una-iglesia-de-ritos-a-una-iglesia-viva.html

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