NO AL SABLAZO DE LOS JUBILADOS.


El sablazo
Imagen: Leandro Teysseire

Dicen que la economía estallará si no aplican el sablazo a las jubilaciones. Pero podrían aumentar las retenciones, aplicar un impuesto a las operaciones financieras, o un tributo a las empresas mineras o a los artículos suntuarios o una escala de impuesto a las altas ganancias similar a la de los países nórdicos o aumentar los salarios para que aumente la demanda y el consumo y crezca la recaudación.

Pero no pueden sacarle a los ricos porque el credo neoliberal dice que si les sacan, los ricos se enojan, entonces no invierten y se llevan la plata a otra parte. Es la palabra santa que aplica el macrismo desde hace dos años y no solamente no produjo ninguna lluvia de inversiones, sino que aunque los más ricos están más contentos porque ganan mucha plata, se la llevan toda afuera. El gran dato de la macroeconomía es que les sacaron impuestos, les dieron grandes beneficios y a pesar de todos esos privilegios otorgados a los ricos, el macrismo consiguió cifras récord en la fuga de capitales, alrededor de 50 mil millones de dólares en dos años, más o menos la misma cantidad en que Mauricio Macri endeudó a ritmo vertiginoso al país.

Para los que se llevan esa plata y los que hacen negocio con esa deuda, el país es una fiesta aunque las cuentas no cierren y el gobierno diga con razón que la economía está a punto de estallar. Pero en vez de apuntar a los que se la están llevando en pala, despoja a los más vulnerables y desprotegidos, los jubilados, los niños pobres, los pensionados y los discapacitados. Parecen burgueses de la Propaganda Roja. Un cuento de terror para pibes. Autocachetazo, perdón por las disgresiones, no es un cuento de terror, es el neoliberalismo, estúpido.

Eso fue el trasfondo de las manifestaciones de la semana. La protesta ha sido legítima defensa frente a un gobierno de empresarios dispuestos a saquear el bolsillo de los trabajadores. Ni Carlos Marx imaginó una realidad tan esquemática prácticamente sin intermediaciones políticas, jurídicas ni mediáticas. De un lado las grandes empresas en el gobierno con las corporaciones de medios y gran parte del Poder Judicial, y del otro los trabajadores en la calle. Es una situación explosiva. El malestar de los dirigentes de la CGT por la escasa intervención de la política en ese debate proviene de la experiencia. Los trabajadores en la calle cambian la lógica de cualquier negociación. Un gobierno dispuesto a reprimir a rajatabla aumenta la presión y enfatiza ese rumbo que puede llegar a un punto sin retorno. Fue el 17 de Octubre, fue el frigorífico Lisandro de la Torre, fue el Cordobazo, fue el 19-20 de diciembre de 2001.

El país no está en esa situación, pero escenarios como el de esta semana vertebrados por el intento de usar los fondos de los jubilados como variable de ajuste apuntan en esa dirección.

Así fue el jueves: los trabajadores en la calle cambiaron la lógica de una negociación, que más que nada hasta ese momento había sido de extorsión y concesiones. Aprietes de la Rosada a los gobernadores y diputados, con amenazas de desfinanciamiento de las provincias y carpetazos. Resignaciones y votos forzados. Así salió el proyecto sin pena ni gloria del Senado. El jueves el clima cambió y causó la primera derrota a un gobierno que se había agrandado después de las elecciones de medio término. No consiguió el quórum en Diputados y tampoco pudo sacar la reforma por DNU.

El saldo de ese poder desplegado por los trabajadores en la calle en legítima defensa provocó cambios en la decisión de algunos diputados comprometidos con los gobernadores, generó divisiones en el oficialismo y provocó la unidad en los hechos del sector mayoritario de la oposición expresado en los diferentes bloques peronistas y algunos de sus aliados progresistas.

El oficialismo está en apuros porque Macri está obsesionado con fondearse con los jubilados, pensionados y beneficiarios de la AUH. Ni se plantea sacar fondos de otro sector. Y además el martes tiene un vencimiento de Lebacs por 350 mil millones de pesos que equivalen casi a la mitad de la base monetaria. Es el vértigo de la bicicleta financiera. Todo el esquema revienta si no consiguen que la mayoría de los tenedores renueve. Lo que tengan que pagar, deberán hacerlo con la maquinita de fabricar billetes que puede mandar la inflación a las nubes. La especulación es muy sensible a los climas políticos y sociales. Y una derrota del gobierno por la movilización de los trabajadores como sucedió el jueves produce inquietud en el corazón del especulador que es su bolsillo.

Descartado el decreto de necesidad y urgencia hay coincidencia en la oposición de que el gobierno tratará de conseguir la aprobación en Diputados el lunes a la tarde. Macri no quiere que el debate se produzca el martes o el miércoles (19 y 20) con movilización y represión en la calle como fue el jueves. Pero más que nada como fue en 2001, una fecha que trae malos recuerdos a los radicales de Cambiemos y funestos augurios para el macrismo.

Pero quiere llegar al lunes con los gobernadores contra la pared. Ya está armado el equipo del oficialismo: el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; su par de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana. Los convocados fueron los gobernadores Domingo Peppo (Chaco), Omar Gutiérrez (Neuquén), Juan Manuel Urtubey (Salta) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). El plan de extorsión es obscenamente público: el saqueo de las jubilaciones a cambio de más dinero para sus distritos.

El neoliberalismo dice que el capital se enoja cuando no le dan lo que reclama. Es una regla que corre para todo el mundo. Los jubilados también se enojan. Los trabajadores también. La reforma previsional ya perdió en la disputa cultural. Fue criticada incluso desde los medios oficialistas que huelen la sangre en el terreno de la opinión pública. El gobierno tiene un déficit altísimo. Pero no quiere la plata de los jubilados para “reducir el gasto” sino para hacer política con los gobernadores y fundamentalmente con la gobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal y con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires que son los más beneficiados en el reparto. La única austeridad que se reclama, es la de los jubilados, de los pensionados, de los niños pobres y de los discapacitados que están pensionados. No es cierto que el gobierno no tiene alternativa. Si revienta la economía será por muchas otros fracasos de un gobierno al que después de dos años le siguen dando mal prácticamente todos los índices macro.

La opinión pública no es un bloque homogéneo, siempre está dividida. Pero se instaló en la sociedad que la reforma implica una reducción de las ganancias de los jubilados, lo cual es cierto. Es una derrota fuerte en la disputa por los sentidos. Es difícil que un bono como el que proponen para maquillar la aplicación de la reforma altere el clima de malestar general con el proyecto del gobierno. Aun cuando consiga aprobarlo, será con el rechazo mayoritario de la sociedad. Tendrá un costo, debilitará sus adhesiones, irá perdiendo esa coraza de impunidad que le permitía asumir decisiones impopulares sin costo político.

La oposición vislumbró que a este gobierno también le entran las balas y que puede ser derrotado. La movilización de los trabajadores, de los movimientos sociales, incluyendo al movimiento de derechos humanos y a los estudiantes tuvo ese efecto. La represión cimentó esa convicción. El gobierno conservador se basa en el control, apunta a la desaparición de espacios críticos que no controla y a medida que lo consigue, abre la crítica en los espacios que controla. Concibe el diálogo como una herramienta de control y no de consenso. Esa política de control se repite en la justicia, donde ya está planteando una reforma de la Magistratura para garantizarse el control más allá de sus altibajos electorales. Y de la misma forma plantea su control de la calle. No convoca a sus simpatizantes sino que satura las calles de fuerzas represivas.

Diciembre es un mes difícil en Argentina. Para muchos las escenas del jueves trajeron recuerdos, no tan lejanos, del 2001. Para los jóvenes que se incorporaron a la política en los años del kirchnerismo, el despliegue de la violencia represiva fue una amarga novedad. Pero es la realidad que deberán afrontar de aquí en adelante.

St. Adelaide: Esta emperatriz del Sacro Imperio Romano es patrona de las víctimas de abuso


También es otra patrona de las familias numerosas, así como también de los que están en segundas nupcias.

Adelaida de Borgoña también se conoce como Adelaide de Italia. Esto se debe a que esta mujer extraordinaria fue inadvertidamente introducida en el mundo de la política del siglo X , donde su misma supervivencia dependía no solo de su inteligencia y conocimiento político, sino también de su bondad y el poder de su fe.

Adelaide nació en Upper Borgoña (ahora Suiza) en el año 931. Su padre era Rudolf II y cuando ella era solo una niña pequeña, él estaba planeando su futuro, principalmente para su propio beneficio. Cuando tenía 2 años, la tuvo comprometida con el hijo de su rival, Lotario de Italia. Se casaron cuando ella cumplió 15 años y Lotario se convirtió en rey.

Cuando Adelaide tenía 18 años, el rey Lotario fue envenenado por su sucesor, un hombre llamado Berengar. Insistió en que Adelaide se casara con su hijo, Adalbert. Adelaide se negó y logró huir del castillo. Ella fue rápidamente capturada por los guardias de Berengar y puesta en prisión. Después de unos cuatro meses en prisión, Adelaide logró escapar. Se dirigió a Canossa, una ciudad en el norte de Italia.

Al llegar a Canossa, recurrió a Otto de Alemania en busca de ayuda. Otto, muy feliz de ayudar a Adelaide, organizó su ejército y rápidamente conquistó Italia. Terminando su conquista, se casó con Adelaide en 951. En el año 952, Otto fue coronado como emperador del Sacro Imperio Romano en Roma. Adelaide fue coronada como la Sagrada Emperatriz Romana.

Otto y Adelaide reinó durante 20 años. Otto falleció en 973, y la nueva viuda fue inmediatamente víctima de los celos de su nuera, Theophano. La esposa de Otto II, ella le insistió que Adelaide iba a intentar derrocarlo. La presión sobre Adelaide creció y ella regresó a Borgoña para vivir con su hermano.

Una vez de vuelta en Borgoña, Adelaide comenzó a establecer monasterios e iglesias, y comenzó a promover la evangelización. Ella utilizó su posición para ayudar a los pobres, para quienes tenía una afinidad especial.

Otto II murió en 983. Pero antes de morir, Adelaide había rezado a San Martín para que se arrepintiera de sus transgresiones. Esto de hecho sucedió porque Adelaide y su hijo reconciliaron sus diferencias.

Después de la muerte de Teófano en 991, Adelaida se convirtió en regente del reino porque el heredero al trono, Otón III, era demasiado joven como para ser juramentado como emperador. Para agradecer a San Martín por escuchar sus oraciones e interceder con su hijo, ella envió un manto imperial adornado que Otto II llevaba a la tumba de San Martín.

Ella escribió las siguientes instrucciones que se incluyeron con el manto: “Cuando llegues a la tumba del glorioso San Martín, di estas palabras: ‘Obispo de Dios, recibe estos humildes regalos de Adelaida, siervo de los siervos de Dios, pecador por naturaleza y emperatriz por la gracia de Dios. Recibe este manto de Otto, su hijo mayor. Tú, que tienes la gloria de cubrir a Nuestro Señor con tu manto en la persona de un hombre pobre, reza por él ‘”. 

La simple humildad de St. Adelaide se puede ver en las palabras que escribió; “Recibe estos dones de Adelaida-pecador por naturaleza-Emperatriz por la gracia de Dios”.  En ese momento, como emperatriz del Sacro Imperio Romano, ella era la mujer más importante del mundo. Pero nunca perdió de vista que fue Dios quien la puso allí.

Adelaide falleció en el año 999, en el convento de Setz que ella había fundado. Fue canonizada en 1097 por el Papa Urban II. Además de ser venerada en la Iglesia Católica Romana, también es venerada en la Iglesia Ortodoxa Oriental. Su festividad es el 16 de diciembre y es honrada en la mayoría de las diócesis en toda Alemania.

St. Adelaide, sin importar las circunstancias, se dedicó a Cristo y a su Iglesia. Ella incluso llevó a la gente eslava a la conversión. Ella es la patrona de una serie de causas, incluyendo novias, viudas, princesas, segundas nupcias, padrastros y familias numerosas. (Tenía cinco hijos: una hija con su primer marido y cuatro hijos con Otto el Grande.) Incluso la llaman a interceder por suegros problemáticos. Este es un santo que ciertamente está ocupado.

Su día de fiesta es el 16 de diciembre, el día de su muerte.

St. Adelaide, por favor oren por todos nosotros y una solicitud especial para ayudar con los ataques en curso que tienen lugar hoy en la familia.

St. Adelaide: This empress of the Holy Roman Empire is patroness of abuse victims

ECUADOR. LOJA: POLVO Y CENIZA  (JUSTICIERO LOJANO NAÚN BRIONES)


EL DECÍA QUE LAS TIERRAS SON DE AQUELLOS QUE LAS TRABAJAN, Y EL LES QUITABA A LOS PUDIENTES PARA DARLES A LOS POBRES Y SON LOS POBRES QUIENES EN TRAICIÓN LE DICEN A LA POLICÍA RURAL DONDE SE ENCONTRABA PARA DARLE MUERTE PORQUE LO CONSIDERABAN UN HOMBRE MALO, CUANDO EL QUERÍA QUE LOS POBRES TENGAN UNA MEJOR VIDA. (HISTORIA DE LA VIDA REAL DE LA PROV. DE LOJA)

https://www.youtube.com/watch?v=j1RSUQymgAg

Naum Briones el bandolero que vivió a caballo y amó la libertad
Imágenes integradas 1
 Por: Fausto Jaramillo Y. / Revista Siempre |
“No le diré periodista, porque no sé lo que es eso. Ya veré si le puedo decir amigo, que de la amistad si entiendo. Y no sé por qué me llama bandolero. Fui lo que pude ser, un hombre que nació en la pobreza, vivió a caballo y murió rasgando una guitarra en la boca fría de una cueva. Nada más, pero nada menos”.

Quién así se describe en Naum Briones, o mejor dicho el fantasma de Naum Briones, con el que me encontré en la larga pendiente del bosque seco tropical que existe entre los 30º de Zapotillo a los 15º en Celica, ambos cantones del occidente Loja, cercanos a la frontera con el Perú.
Si no fue un bandolero, entonces ¿qué fue? Porque de lo que se sabe, allá por 1926, cuando apenas tenía 14 años de edad, al salir del cementerio enterrando a su padre, buscó a El Pajarito, un bandolero peruano que por aquel entonces, asolaba la región, para unirse a su banda. Dos años después tenía la suya propia con la que empezó a robar y asaltar las haciendas del sector; dicen que para regalar el producto de sus fechorías a los pobres de su tierra, naciendo así su leyenda de bandolero que, recorriendo a caballo las tierras secas del suroeste de Loja, mantuvo en vilo a la población y al ejército que lo persiguió hasta matarlo.
Naún Briones, nació en la parroquia Cangonamá, del cantón Paltas. Un pueblo pobre y abandonado, como tantos otros de Ecuador, habitado por campesinos sin ilusiones, que no pretenden otra vida más que la conocen desde que nacen. Esos pueblos, donde, tal como lo dice el poeta: “los muertos están en cautiverio y no los dejan salir del cementerio”.
 
Es que la tierra nos pertenece a todos. Es como el aire, no debe tener dueño. ¿Por qué ha de tener dueño el aire? ¿Por qué ha de tener dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos, La tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago y el primer bocado; se le da descanso, se la protege y se la cuida. Las cercas me enfurecían porque significaba que alguien pretendía adueñarse de la tierra. La tierra me enseñó a ser libre.
Pero, ¿usted fue libre? Mire, le pregunto esto, porque no creo que un hombre que siempre debió esconderse en los bosques y en las cuevas de esta región pueda definirse como libre.
Mire, señor. El tiempo me ha enseñado que nadie es total y absolutamente libre. Todos estamos atados a algo o a alguien. Ahora que estoy libre de mi cuerpo puedo trasladarme a cualquier parte sin que el tiempo y el espacio me lo impidan, y sin embargo sigo aquí. Aquí en esta tierra que, como usted la ve, es seca, árida. Pero a esta tierra la amo, es la razón de mí ser. Estoy ligada a ella porque quiero estarla. Soy libre, porque escogí y decidí amarla.
Y, por curiosidad, Naún. Usted ¿nunca se casó? ¿No vivió con una mujer? Le pregunto porque, como usted me dice que era libre porque escogió amar a la tierra, entonces, puedo colegir que no amó a una mujer. O es, acaso que usted amó a un hombre?
¡Qué le pasa! Me está queriendo tomar del pelo o quiere insultarme. Tenga cuidado con lo que dice. A mí siempre me gustaron las mujeres; pero, la verdad, tuve mujeres, lo que no tuve es mi mujer. No podía atar mi corazón a una sola mujer o a un hijo. No hubiera podido resistir que los azules les hubieran detenido por mi culpa.
A las mujeres que tuve y que yacieron a mi lado, no quise sembrar en su surco, siempre expulsé la semilla en las afueras donde no pudiera germinar.
Por eso, no tuve quien me caliente mi cama, no quien aquiete mi corazón.
Pero hay quien dice que la señora Dolores Jaramillo Mora, fue su mujer, que usted se casó con ella.
Sé, es verdad, me casé con ella. Me enamoré de ella y quise que fuera mi mujer, pero, la muy ladina me digo que sin la bendición del cura, no habría noches de amor. Ella quería “salvar mi alma”, así me decía. Así es que una noche, a la media noche, calladitos, fuimos donde el cura Alfredo Narváez, en Sozoranga, y él nos casó en 1934.
Ya ve, Naún. Usted no solo amó a la tierra sino también a una mujer.
A muchas señor, a muchas. Lo que pasa es que la Dolores se metió en mi alma. Era mayor que yo, y yo la quería a mi lado. Pero ya para esos años, el mayor Deifilio Morocho me perseguía por encargo del señor gobierno y de los dueños de las haciendas que querían verme muerto, y como le dije, yo no hubiera soportado que por culpa mía, le cojan a ella o alguno de los míos; entonces, la abandoné, no viví con ella sino unas cuantas noches que pude.
El cura que los casó dejó un testimonio de que usted era “muy educado, y que con toda delicadeza le solicitó que los case”, remarcaba, “¡era sencillo y muy educado!”
Ya ve, cada quién juzga según su punto de vista, o sus intereses. El curita casi que no me conoció, pero desde acá le agradezco que haya dicho eso.
Pero, en qué quedamos… se casó, se enamoró, amó solo a la tierra o alguna mujer…
Ya se lo dije, fui apenas un hombre que pude hacer lo que pude…nada más.
Pero, con lo que hizo, usted, por estos lares, es un héroe, como Robin Hood, o Emiliano Zapata…
Y, esos ¿Quiénes eran? Yo no los conocí, ni los conozco.
Fueron hombres que, al igual que usted, hicieron lo que pudieron: se rebelaron contra la injusticia y contra los terratenientes. El primero, robaba a los señores feudales de Inglaterra para dar, el producto de sus robos a los pobres de su región; y el segundo, también se rebeló contra la injusta distribución de la riqueza, contra los terratenientes y no vaciló en hacer una revolución en su país: México.
Así ha de ser, señor. Le repito: yo no los conocí ni los conozco.
Eso quiere decir que su vida y sus obras no estuvieron ligadas a ninguna ideología.
Mire: parece que usted no entiende lo que le digo: yo nací en medio de la pobreza, no pude educarme, apenas si supe leer y escribir. Mi vida la pasé a caballo y huyendo de los que me perseguían por vengarme de lo que les hacían a mi gente, los dueños de las haciendas. Nunca he oído eso de ideologías. Fui yo el culpable de todo lo que quieran culparme. No tiene que andar buscando otros culpables.
Pero, dígame, ¿usted robaba a los ricos para darles esa riqueza a los pobres? Porque hay quien dice que usted prestaba a los pobres de su región para que paguen las urgentes deudas, pero que nunca les cobraba. La lucha contra la injusta distribución de la riqueza es socialismo.
Saque usted sus conclusiones. Le repito, yo fui un hombre que hice lo que pude. En cuanto a eso que usted llama socialismo, pues, en mi tiempo ni siquiera oímos esa palabra. Nunca pertenecí a nadie ni a nada.
Es decir, usted se declara un solitario, un bandolero de buen corazón.
Si usted quiere llamarme así….
Debe ser por eso, que usted fue fácil presa del Mayor Deifilio Morocho. Dicen que él le cercó en una cueva cerca de Sozoranga. ¿Qué hacía usted allá?
Fui a descansar. Sabía que me perseguían y creí que los milicos me buscaban en Pózul. No pensé que me fueran a buscar en Sozoranga, porque ellos sabían que allí vivía la Dolores y también sabían que yo quería que ella sufriera. Ella no sabía que yo iría a visitarla, pero fui.
Estaba yo, con mis amigos en una cueva cerca del pueblo, allí pensamos pasar la noche. A la madrugada empezó la balacera. Me refugié detrás de una roca que había a la entrada y, los militares, por más que disparaban, ni siquiera me hirieron. Lograron matar a Rindolfo, pero Víctor Pardo y yo, estábamos vivos cuando un taco de dinamita cayó detrás de la roca y explotó. Allí no más terminó mi vida.
Pero hay quien dice que no pudieron matarle, que usted se había suicidado. Incluso argumentan que, en una autopsia que le habían practicado se encontró que había un agujero de bala que le había penetrado en la quijada, desde abajo y había salido por su cerebro, y eso no podía ser sino una señal que usted mismo se disparó cuando se dio cuenta que no podía acabar con los militares que le cercaron.
Mire, deje las cosas como están. Ahora yo ya no puedo asaltar las haciendas. Es mejor así. Que crean lo que quieran. Lo importante es que mis gentes no pasen hambre, que puedan trabajar dignamente. Eso me interesa.
Eso quiere decir que usted aún sigue caminando sobre su caballo o su mula, por estas tierras.
Y, ¿usted cree que está hablando con Naún Briones o con un fantasma? Tal vez me está soñando.
Área de archivos adjuntos

Colombia: soldado militar mata agricultor cultivador de coca.


Agricultores que voluntariamente firman para formar parte del PNIS en Valdivia, Antioquia.  20 de noviembre de 2017.

Agricultores que voluntariamente firman para formar parte del PNIS en Valdivia, Antioquia. 20 de noviembre/17
Alexander José Padilla Cruz fue miembro de la organización campesina Coccam.

Otro agricultor rural en Colombia fue asesinado por un soldado militar en el área rural nororiental del país.

RELACIONADO:
líder indígena y miembro de las FARC asesinado en Colombia

Alexander José Padilla Cruz de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Poppy y Marihuana, o Coccam, estaba recogiendo hojas de coca en su pequeña granja en Tierra Alta ubicada en el departamento de Córdoba en el norte de Colombia. Según Andrés Chica Durango, Director de la Fundación Cordoberxia, el soldado le dijo a Cruz que se detuviera.

“Cruz no lo hizo, y el soldado le disparó … (Cruz) no estaba cometiendo ningún delito”, agregó.

Cruz acababa de firmar el acuerdo gubernamental, el Programa Nacional Integral para la Sustitución de Cultivos Ilícitos, o PNIS, diseñado para pequeños agricultores que, durante las últimas seis décadas, han vivido en zonas rurales remotas abandonadas por el estado. Estos campesinos han dependido del cultivo de cultivos ilícitos para la subsistencia.

El programa, parte del mayor acuerdo de paz del gobierno con las ex Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), está tratando de ayudar a los pequeños agricultores a sustituir los cultivos ilícitos por cultivos legales.

Según Durango, PNIS les permite a los agricultores “continuar cultivando (cultivos ilícitos), pero no pueden procesarlos”.

“Los militares ni siquiera deberían estar en esta zona porque los 53 agricultores aquí son parte del acuerdo del PNIS”. Más de 115,000 familias que cultivan 72,000 hectáreas de coca son parte del PNIS.

Los miembros de la comunidad de Tierra Alta detuvieron al soldado acusado de matar a Cruz y lo entregaron a las autoridades.

Desde enero de este año, el ejército ha asesinado a 20 miembros de PNIS.

Hace apenas dos días, los líderes de los movimientos sociales marcharon en Bogotá para exigir que las autoridades hicieran algo acerca de los militares y los homicidios de los paramilitares de los miembros de PNIS y los activistas de derechos de tierras rurales.

“Nos están matando uno por uno. El gobierno está distorsionando la verdad, diciendo que los asesinatos se tratan de ajustar puntajes, pero ¿qué puntajes tienen que resolver con nosotros?”, Dijo uno de los manifestantes enmascarados. Los activistas rurales creen que la gran industria y los ganaderos que quieren acceder a las tierras de los campesinos trabajan codo a codo con las fuerzas armadas para erradicarlos de sus territorios.

Sin embargo, 15 grupos de unos 700 disidentes en total se han negado a aceptar los términos del acuerdo, según un informe emitido la semana pasada por la fundación Paz y Reconciliación.

COLOMBIA: IDEAS PARA LA PRESENTACIÓN SOBRE EL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA.


WARBURG, ALEMANIA, diciembre de 2017
Fabio E. Velásquez C.
Presidente Ejecutivo
Fundación Foro Nacional por Colombia

¿Por qué una negociación de paz con las FARC, después de más de cincuenta años de guerra?

Tres razones parecen ser las principales: En primer lugar, la guerra era insostenible para ambas partes: los costos eran muy altos, tanto en términos de vidas humanas como económicos, y no era probable que alguno de los bandos pudiese vencer al rival. El gobierno de Álvaro Uribe lo había intentado -y, de hecho, logró debilitar a las FARC- pero no pudo acabar el conflicto armado ni arrasar, como lo quería, a las FARC.

En segundo lugar, se conformó en Colombia en los años noventa un movimiento en favor de la paz que tuvo altibajos, pero que fue madurando una consigna en torno a la necesidad de una salida negociada al conflicto armado, de un diálogo político que de una vez por todas permitiera avizorar la paz en Colombia.

En tercer lugar, la finalización del conflicto se fue perfilando como una condición sin la cual difícilmente el país podría resolver las causas estructurales del mismo y avanzar hacia una sociedad mas igual, justa y solidaria. La pobreza y las desigualdades, el acceso a la tierra, la redefinición del modelo de desarrollo, la inclusión social solo serían posibles si existía un clima de paz favorable a esos propósitos.

Para que esos tres factores operaran, era necesaria una condición que solo se concretó en 2012: que el gobierno colombiano estuviera dispuesto a sentarse a la mesa a negociar con la guerrilla, con una agenda acordada y con la real voluntad de negociar la terminación del conflicto. De esa forma, se podría llevar adelante un ejercicio en el que todos ganarían: ganaría el gobierno, asegurando el final del conflicto armado con las FARC; ganaría la guerrilla, pues podría tener garantías para el ejercicio de la actividad política sin armas; y ganaría el país, pues cambiaría el clima de confrontación y se generarían mejores condiciones para construir paz y desarrollo con bienestar. La negociación se convirtió así
en una salida  guiada por un modelo de poder-suma-positiva, en el que todos ganaban, especialmente Colombia, al abrirse el camino para la terminación del conflicto y la construcción de la paz.

Las reglas de juego para el inicio del diálogo fueron un factor clave para su éxito. Entre ellas cabe destacar:

Realizar una negociación fuera del país, en un sitio “neutral” y alejado de las
vicisitudes políticas del día a día.
Aceptar el apoyo de la comunidad internacional y, en particular, de países que
generosamente sirvieron como facilitadores o como garantes.

Realizar las negociaciones a puerta cerrada, las que al final tuvieron que abrirse
como consecuencia de la presión de organizaciones y movimientos sociales,
gremios empresariales y sindicales, y otros actores interesados en incidir en el
contenido final del Acuerdo.

Realizar foros temáticos sobre los diferentes puntos de la Agenda acordada entre
las partes, con el objeto de recoger propuestas que alimentaran las negoc iaciones
en La Habana.

Discutir con base en una agenda precisa, delimitada y acotada en su alcance,
señalando incluso aquellos aspectos que no harían parte de la discusión.
Asumir que nada estaría acordado hasta que todo fuera acordado.
La negociación arrancó en un ambiente de desconfianza entre el gobierno colombiano y la guerrilla. Las distancias eran grandes. Esto se vio reflejado en la sesión de instalación de la Mesa de Negociación en Oslo. Allí, ambas partes quisieron “pisar duro” para ganar audiencia y sentar posiciones desde las cuales habría que negociar. Esto obligó a un trabajo de mutuo entendimiento progresivo lleno de altibajos, con coyunturas difíciles en las que el diálogo estuvo a punto de ser suspendido, bien sea por desacuerdos de fondo sobre los temas de la agenda, bien por hechos de violencia que dieron lugar a mutuas recriminaciones. Esto, además, fue retardando el proceso, el cual se tomó cerca de cuatro años, lo que no estaba en las cuentas del Gobierno. Este pensó que en 18 meses podría
sacar adelante un acuerdo. Su cálculo electoral y político le obligaba a actuar
rápidamente. No era el caso de las FARC. Para la guerrilla, el tiempo no era una variable restrictiva. Por el contrario, llevar las negociaciones a su ritmo permitiría una discusión a fondo de los diferentes temas de la agenda y se convertiría en un factor de presión para el gobierno. La temporalidad de ambas partes era diferente y ello tendría consecuencias sobre la duración del proceso y, también, sobre el comportamiento de las partes y las posibilidades de echar a andar el Acuerdo.
La firma del Acuerdo, inicialmente en septiembre y, luego del plebiscito, en noviembre es
un hecho histórico sin precedentes en la historia del país, que abrió la puerta a una nueva fase -no menos compleja- de construcción de paz. Pero, en ese tránsito, el hecho más importante del Acuerdo, fuera de su firma, fue lo ocurrido con la refrendación a través del plebiscito. El triunfo del No por pocos votos mostró varias cosas: de un lado, la poca importancia que el Gobierno Colombiano otorgó a la tarea de informar y hacer pedagogía sobre el Acuerdo; de otro, la profunda división del país en torno a la negociación; y, finalmente, el uso de la desinformación por parte de los partidarios del NO como instrumento de la política.
Pero, además, obligó a la modificación del acuerdo en puntos que los promotores del No plantearon casi que como no negociables. En mes y medio se logró un nuevo Acuerdo, el cual fue refrendado por el Congreso de la República a fines de noviembre de 2016. Allí se inició la tarea de implementación del Acuerdo, no sin voces que seguían expresando su descontento con lo pactado.

Un año después de firmado y refrendado el nuevo Acuerdo, el balance no es del todo fácil, por dos razones: en primer lugar, porque es un Acuerdo complejo: según el informe del Instituto Kroc, en cargado de monitorear su implementación, contiene 558 acciones o disposiciones, varias de ellas de gran envergadura. En segundo lugar, porque es un Acuerdo cuya implementación tomará como mínimo diez años, lo que obliga a tener perspectivas de mediano y largo plazo para juzgar los avances y las dificultades en su implementación. Ese mayor horizonte permitirá saber qué valor posee lo que se ha logrado, y lo que no, qué retos plantea de cara al futuro.

Desde un punto de vista meramente cuantitativo, el Instituto Kroc señala que, a 31 de agosto de este año, el 45% de las 558 disposiciones del Acuerdo habían comenzado a ser implementadas, pero solamente el 23% habían sido implementadas por completo o tenían un nivel intermedio de ejecución. Esto significa que aproximadamente tres cuartas partes de tales disposiciones tenían un bajo nivel de ejecución o simplemente su implementación no había comenzado. De otra parte, el Acuerdo incluye 122 tareas para asegurar el
liderazgo y la participación de las mujeres en programas y entidades relacionadas con el proceso de paz. Sin embargo, un 60% de esas disposiciones no habían sido iniciadas a esa fecha y tan solo el 6% habían sido completadas.

Para saber si este es un resultado aceptable o no, es preciso mirar qué cosas han sido logradas y qué no. Sin duda, ha habido logros relevantes. El primero y más importante es haber erradicado el conflicto armado en varias zonas del país, lo que significa el ahorro de un alto número de vidas humanas y de costos económicos y sociales ligados a la guerra, y la posibilidad de reconstruir esas zonas bajo la égida de la paz.

Otros logros importantes han sido: la instalación de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo de Paz (CSIVI); el cese al fuego bilateral y definitivo y la dejación de armas por parte de las FARC; las normas aprobadas vía decreto o por el Congreso de la República, que definen parte del marco legal e institucional para la implementación del Acuerdo y la construcción de la paz en el país (ley de Amnistía, reincorporación política de las FARC, el estatuto de oposición; la participación del movimiento “Voces de Paz”, la ejecución de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial -PDET, el fondo de tierras, la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP, aunque con evidentes limitaciones, y otras); la selección de los miembros de la Comisión de la Verdad,
la elección de los Magistrados de la JEP y la creación de espacios de participación
ciudadana.

Pero faltan tareas de no menor relevancia: el Plan Marco de Implementación; la
implementación del Capítulo étnico y de la perspectiva de género; normas fundamentales como la reforma política, las Circunscripciones Especiales Territoriales de Paz, la ley de garantías para la participación, la movilización y la protesta social; las normas en materia de reforma rural integral; la ley de garantías de seguridad para líderes sociales y excombatientes
1). El balance no es del todo positivo, aunque no sobra señalar que llevamos apenas un año de implementación del Acuerdo. Pero sabemos que a estas alturas el Gobierno deberíahaber establecido los marcos mínimos para la realización de las múltiples tareas comprometidas, y eso no ha ocurrido. Seguramente en Colombia teníamos expectativas mayores en cuanto a los resultados del primer año. Y no logramos llenarlas. El resultado es deficitario desde el punto de vista legislativo y de la implementación de varias de las acciones de corto plazo del proceso. Hay que destacar los logros, pero también tener ojo crítico con aquello que no se obtuvo. Esos son retos del corto plazo que habrá que
enfrentar desde ya.
¿Qué factores han podido incidir en ese resultado? Son varios: a) polarización política delpaís y dificultades para la reconciliación entre posturas opuestas en torno a la paz; b) narrativas en contra de la paz y de la implementación del Acuerdo, que han calado en varios sectores de la ciudadanía y que hacen mucho daño a su ejecución efectiva; c) modelo “top-down” de poder-suma-cero, en lugar de un modelo de implementación “bottom-up” de poder-suma-positiva (gana-gana); d) mutua desconfianza entre las comunidades y el Estado; e) resistencia al cambio por pérdida supuesta de privilegios económicos y políticosd por parte de la clase dirigente; f) desarticulación interna del Estado y de sus políticas y discursos; g) déficits de liderazgo social y político; y h) campaña
electoral que se avecina y que puede reducir el interés de la clase política en la
construcción de paz.

Pero hay factores que abren una luz de esperanza de cara al futuro: el apoyo de muchos sectores sociales y políticos al proceso; el trabajo de no pocos funcionarios del Estado comprometidos con la paz y con la implementación del Acuerdo; el compromiso de las FARC y su decisión de hacer política sin armas; y el apoyo permanente y sólido de la comunidad internacional.

Por lo demás, es altamente preocupante el incremento de la violencia y de la violación de derechos humanos en varias zonas del país. La ausencia del Estado en los territorios en los que estaban asentadas las FARC ha generado una disputa territorial entre nuevos actores armados ilegales que están generando una nueva oleada de violencia, que poco favor le hace a la construcción de la paz. De otra parte, el asesinato de líderes sociales, de defensores del medio ambiente y de los derechos humanos y de algunos excombatientes pone de presente una alerta sobre los riesgos que enfrente al implementación del Acuerdo.

1 Se ha registrado la muerte de cerca de 209 defensores de DDHH desde la firma del Acuerdo, de los cuales 25 miembros de las FARC o de sus familias; igualmente, se observa el incremento de la violencia en zonas donde estaban asentadas las FARC, que no han sido oportunamente copadas por el Estado sino por nuevos actores armados ilegales que quieren tener dominio sobre dichos territorios.

La comunidad internacional ha jugado y seguirá jugando un papel de primer orden en la implementación del Acuerdo. Variado es su rol: respaldo al proceso para que éste gane en solidez; financiación para que las posibilidades de implementación no se desvanezcan; generación de opinión pública internacional favorable a la paz (es decir, contra-narrativas alternas a la post-verdad); puente con el nuevo gobierno y seguimiento del proceso a partir de agosto de 2018 para que se cumpla aquello de que la paz debe ser una política de Estado; apoyo a organizaciones de la sociedad civil y a nuevos liderazgos sociales y
políticos que pueden hacer una gran contribución a la paz y que hoy están huérfanos de apoyo técnico y financiero; apoyo al proceso de negociación con el ELN para lograr -ojalá en poco tiempo- la anhelada paz completa.

La paz es un proyecto político y cultural que requiere la implementación del Acuerdo con las FARC y la negociación con el ELN, pero que va más allá de los acuerdos, pues implica prácticamente la reconstrucción del país desde el punto de vista de sus apuestas de futuro. La gran tarea es esa: pensar en términos de futuro para entender las exigencias del presente. Mantener esa bandera en alto, a pesar de las dificultades, y asegurar victorias tempranas para demostrar que la paz no solo es necesaria sino posible.

Warburg, diciembre 8 de 2017

 

Remitido al e-mail

COLOMBIA: LA APROXIMACIÓN A LOS ACUERDOS DE LA HABANA DESDE LA PERSPECTIVA DEL DESARROLLO HUMANO LOCAL Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ


Acuerdo Final. Análisis desde el DHL y la CP (1)

ALEMANIA: WARBURG: Declaración de solidaridad para el proceso de paz en Colombia


Warburg, 10 de diciembre de 2017
“Primer año de implementación del acuerdo de paz ¿Qué sigue?”
Declaración de solidaridad para el proceso de paz en Colombia
Señoras y señores
Los y las participantes en el seminario “A un año del acuerdo de paz: ¿Es
tangible la paz en Colombia?”, promovido por organizaciones de Derechos
Humanos de Alemania, y llevado a cabo en la ciudad de Warburg – Alemania
del 8 al 10 de diciembre, declaramos lo siguiente:
1. A un año de implementación del Acuerdo de Paz y luego de analizar los
avances y retos que el mismo representa, ratificamos su importancia y
manifestamos nuestro decidido apoyo al cumplimiento de lo acordado
entre el gobierno colombiano y las FARC el 24 de noviembre de 2016
en la ciudad de Bogotá.
2. Expresamos nuestra preocupación por el retraso en la implementación
efectiva del Acuerdo, que puede generar desconfianza y escepticismo
en la sociedad colombiana, profundizar la polarización entre los
distintos actores y dificultar aún más la implementación de lo
acordado.
3. Consideramos que los cambios generados en el proceso de
reglamentación en el Congreso de la República, algunos de los cuales
han sido ratificados por la Corte Constitucional, son contrarios a lo
inicialmente pactado. Tal es el caso de la exclusión de los terceros
civiles de la competencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), o
la redefinición de la responsabilidad de mando para miembros de la
fuerza pública. Vemos, además, con preocupación las inhabilidades
introducidas por el Congreso con respecto a los magistrados de la JEP,
ya que estigmatizan la labor llevada a cabo por los y las defensoras de
Derechos Humanos.
4. Resaltamos el impacto negativo que puede generar la falta de
reglamentación e implementación de temas tan importantes del
Acuerdo como la Reforma Rural Integral, la ampliación de las garantías
para la participación ciudadana y las medidas para la reparación
integral de las víctimas. Estos son elementos centrales que posibilitan
las transformaciones estructurales requeridas en el país en la
consecución de la paz.
5. El creciente número de asesinatos de defensores y defensoras de
derechos humanos y la falta de respuesta efectiva y de garantías por
parte del Estado colombiano para enfrentarlos, es una situación
alarmante que afecta seriamente las posibilidades de implementación
del Acuerdo.
6. Teniendo en cuenta todo lo anterior, y convencidos de la importancia
que tiene el apoyo de la comunidad internacional, los y las
participantes en el seminario manifestamos nuestra solidaridad con el
proceso y nuestro compromiso con quienes trabajan en Colombia por
la implementación del Acuerdo de Paz.
Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los involucrados para que brinden
sin dilación las condiciones necesarias y suficientes que garanticen la
implementación completa del Acuerdo. Seguiremos observando los avances
de dicho Acuerdo teniendo como referente los derechos de las víctimas.
Firmado en Warburg por personas comprometidas con la paz y los Derechos
Humanos en Colombia.
Peter Biermann, Frankfurt a.M.
Nathalie Grychtol, FIAN Alemania
Constanza Paetau – Internationales Frauenzentrum Bonn e.V. (ifz) Bonn,
Alemania
Michael Paetau, Wissenskulturen e.V., Bonn, Alemania
Juana Corral, Grupo de trabajo minería y derechos humanos en Colombia,
Berlin, Alemania
Cruz Emilia Rangel, Grupo de trabajo minería y derechos humanos en
Colombia, Berlin, Alemania
Katharina Moebs, Bad Nauheim, Alemania
Jairo Alonso Mosquera, FIAN Alemania
Robert Schmider, Baden Wuerttemberg, Alemania
Adriana M. Walker, Albert-Ludwigs-Universität Freiburg/ Colombia- BadenWuerttemberg,
Alemania
Christopher Prange, Hannover, Alemania
Nora Braun, Kolumbiengruppe/ kolko Menschenrechte fuer Kolumbien e.V.,
Tuebingen, Alemania
Maria-Angelika Eckl, FIAN Alemania
Christiane Schwarz, kolko – Menschenrechte fuer Kolumbien e.V., Berlin,
Alemania
Alexandra Huck, kolko – Menschenrechte fuer Kolumbien e.V., Berlin,
Alemania
Dana Haug, kolko – Menschenrechte fuer Kolumbien e.V., Berlin, Alemania /
Lateinamerikaforum Berlin (LAF)
Gerhard Pelzer, pax christi Erftstadt, Alemania
Jan- Patrick Behrend, Alemania
Gundula Neuscheler, kolko – Menschenrechte fuer Kolumbien e.V., Berlin,
Alemania / Kolumbiengruppe Nuertingen
Maria Gierse, Meschede, pax christi, Alemania
Christine Klissenbauer, pax christi Duesseldorf, Alemania
Natalia Erazo Ziade, Berlin, Alemania
Hans-Willi Doepp, Wuppertal, Alemania
Isabel Meyer, Duesseldorf, Alemania
Margaret Buslay, Kommission Solidaritaet Eine Welt, pax christi, Alemania
Diana Sanchez, Asociación MINGA
Natalia Velasquez Ríos, Estudiante doctorado Universidad Católica de
Eichstaett-Ingolstadt, Alemania
Fabio E. Velásquez C., Foro Nacional por Colombia
Matthias Schreiber, Berlin, Alemania
Carolina Betancourt Franco, Berlin, Alemania
Contacto: kolko – Menschenrechte fuer Kolumbien e.V., mail@kolko.net,
Greifswalderstr. 4, 10405 Berlin, Alemania.

 

Remitido al e.mail

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: