En el barrio Pueblo Nuevo de Apartadó asesinaron a un joven de 18 años


Apartadó

En la calle 94B con carrera 91 del barrio Pueblo Nuevo del municipio de Apartadó, unidades de policía judicial realizaron inspección técnica al cadáver de un joven de 18 años.

Se logró establecer que el cuerpo era de quien en vida respondía al nombre de Julian Q. O., dem18 años, residente en Apartadó.

El cadáver presentaba varios impactos producidos por arma de fuego en diferentes partes del cuerpo.

Los móviles se investigan, y las diligencias fueron dejadas a disposición de la Fiscalía Seccional de Apartadó.

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Exasesor de Papa Francisco: «La iglesia Católica es el líder en encubrir los abusos sexuales»


Peter Saunders habló durante un seminario que se efectuó en Santiago por la visita del Sumo Pontífice al país.
Exasesor de Papa Francisco:

Peter Saunders .

Durante un seminario llamado «Abusos sexuales en contexto eclesiástico»que realizó este lunes la Fundación para la Confianza, Peter Saunders, quien fue asesor del Papa hasta febrero, volvió a ratificar sus críticas hacia la iglesia Católica.

«Hay muchos abusadores y yo discutiría que la Iglesia es el empleador más grande de violadores y abusadores infantiles que existe en el planeta. Esto es una desgracia y verguanza para los católicos que tienen su fe en ella», aseguró.

En esa misma línea, Sounders lanzó que «la iglesia lamentablemente es el líder en encubrir y traicionar este tipo de situaciones como los abusos, hechos que todo el mundo lamenta».

El encuentro también contó con la presencia de las víctimas del «caso Karadima».

Aguiar Retes, Arzobispo de México. ¿Nuevos abusos?


Equipo Atrio, 13-enero-2018

Los problemas de las Iglesias y de la Jerarquía permanecen. Francisco va por delante y otros aseguran seguirle, pro desconcertados y con miedo. ¿Se equivoca Francisco al elegir jerarcas o necesita a acudir a los mimbres de que dispone? Hoy un buen análisis del cambio en el arzobispado primado de México, muy esperado. La semana que vine seguiremos las acciones y discursos de Francisco en Chile y Perú. Ya hemos hablado mucho de problemas que encontrará. Ahora preferimos un respetuoso silencio hasta que se produzca el viaje. Un viaje que aún no se ha anunciado a Argentina. Sabiendo que es un texto anónimo y viene de fuente sectaria, señalamos el testimonio de un argentino –Ese es el verdadero “efecto Francisco”– para ver con qué dureza es criticado y acusado Francisco en su tierra. AD.  

 

Análisis de SANJUANA MARTÍNEZ, publicado en Sinembargo.mx el 8 de enero de 2018.

¿Con su historial, cuál camino elegirá el nuevo y excelentísimo Arzobispo Primado de México?

El nuevo Arzobispo primado de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes, también tiene un historial de desprecio a las víctimas de abusos sexuales de sacerdotes. Y es fundamental revisarlo antes de que tome posesión de su cargo el próximo 5 de febrero.

Es amigo del Papa Francisco, quien lo designó en su nuevo puesto el pasado 7 de diciembre, aceptando la renuncia de Norberto Rivera, el Arzobispo que tanto dañó a las víctimas de sacerdotes.

Aguiar Retes de 67 años, fue Arzobispo de Tlalnepantla desde 2009. Su trabajo pastoral se reduce a los servicios que ha prestado a ilustres políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) del llamado Grupo Atlacomulco, en el Estado de México, concretamente de los gobiernos de César Camacho Quiroz, Arturo Montiel, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila.

Sus vínculos con el poder político y sus relaciones con el poder económico, le permitieron ser secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y durante dos periodos, presidente, del 2007 al 2012. Como presidente del CEM apoyó a Peña Nieto a la gubernatura y a la presidencia de la República.

Las estrechas relaciones de la Iglesia del Estado de México con el Grupo Altacomulco, incluyen a un gran amigo de Aguiar Retes. Me refiero al excelentísimo obispo Onésimo Cepeda, el pastor de los millonarios y ex obispo de Ecatepec. Ambos han sido capellanes del PRI. Y junto a Norberto Rivera fueron decisivos para anular matrimonios de políticos como el de Marta Sahagún para allanar el camino a la boda con Vicente Fox y el de Angélica Rivera para llevarla al altar de la mano de Enrique Peña Nieto. Aguiar Retes fue quien acompañó en 2009 a Peña Nieto y a su entonces novia a Roma, para presentarles al Papa Ratzinger.

El cardenal Rivera y su sucesor Aguiar. Distinguir el rojo púrpura de los cardenales y el amoratado de los obispos el lo primero que ha de saber alguien que quiera entender la Jerarquía y las etapas de su carriera..

Jubilados ahora Rivera y Onésimo, al PRI le sigue quedado el poderoso y discreto Aguiar Retes, un personaje clave en la gobernabilidad de los últimos gobiernos que jugará un papel importante en las próximas elecciones del 1 de julio, seguramente a favor de José Antonio Meade.

Pero cuidado. Las relaciones de estos Señores de la Iglesia tienen que ver con el dinero, el poder y la política, no con partidos. Por ello, a pesar de sus estrechas e inconfesables relaciones con los priistas, Aguiar Retes, ha mostrado sus simpatías a favor del Partido Acción Nacional (PAN) concretamente a favor de Felipe Calderón y su señora esposa Margarita Zavala, sobretodo cuando ostentaban el poder. Y seguramente ahora que la ex Primera Dama quiere llegar a ocupar Los Pinos.

La cercanía de Aguiar Retes con el poder político del PRIAN es tal, que su nuevo puesto está directamente relacionado con este importante año electoral. Su papel obviamente, será acarrear votos a favor de sus intereses personales. Su vínculo y cercanía con los poderosos le ha resuelto la vida y lo han llenado de componendas, privilegios y atenciones de sus “amigos” políticos. No es un hombre partidario del cambio.

A diferencia de Onésimo Cepeda y Norberto Rivera, Aguiar Retes, no padece incontinencia verbal. Es un hombre inteligente, astuto, reservado, que ha sabido con discreción jugar sus cartas en el ajedrez político-eclesial. Pertenece a la Iglesia más conservadora, la que condena la interrupción del embarazo, la que prohibe comulgar a los divorciados, la que condena a las madres solteras, la que sataniza a las parejas del mismo sexo, la que persigue a los homosexuales, la que prohibe los anticonceptivos, la que desprecia a las víctimas de abusos sexuales de sacerdotes.

Así quedó de manifiesto cuando Aguiar Retes, presidente de la CEM declaró desconocer que existieran víctimas de abusos sexuales del sacerdote Marcial Maciel, el pederasta por antonomasia de la Iglesia católica mexicana y fundador de los Legionarios de Cristo, ni de otros sacerdotes católicos: “No sabemos quiénes son”, dijo a los medios de comunicación, cuando le cuestionaron por qué había rechazado el encuentro que las víctimas agrupadas en la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP por sus siglas en inglés) y cuyo presidente para México y América Latina, Joaquin Aguilar, solicitó una entrevista con el entonces Papa Benedicto XVI, cuando visitó México.

“Nosotros no podemos asumir el liderazgo de algo que no conocemos, mientras las víctimas no aparecen, no se conocen sus rostros, no sabemos quiénes son, como podríamos hacer ese encuentro”, dijo Aguiar Retes en representación de la CEM. Cuando los periodistas insistieron en la petición que las víctimas hicieron a Ratzinger, concluyó el asunto diciendo: “Ellos son visibles solo para los medios”.

Recordemos que esa visita de Ratzinger durante tres días a Guanajuato, la tierra de la derecha y del Yunque, se dio en vísperas del inicio de la campaña electoral del 2012. Aguiar Retes y Calderón organizaron la visita para favorecer a su candidata Josefina Vázquez Mota y en su defecto, a favor de Enrique Peña Nieto por la llamada alianza del PRIAN.

Por tanto, no son tiempos de cambio para la Arquidiócesis de México. Aguiar Retes representa la continuidad de Norberto Rivera, eso sí, con distintos estilos, distinto lenguaje, distintas formas, pero en el fondo con el mismo sentido institucional protección a la jerarquía y no a los más vulnerables ni a las víctimas.

Y es que para Aguiar Retes, las víctimas son un invento de los medios de comunicación. No existen en el plano institucional. Y tiene razón. No existen para los jerarcas como él y como Norberto Rivera, que se han empeñado en anular, borrar y despreciar a quienes han sido lastimados y dañados por los pastores católicos. Efectivamente, la jerarquía que representa Aguiar Retes no ha reconocido ni un solo caso de abusos sexuales de sacerdotes, no ha cooperado para encarcelar a los depredadores con sotana, ni ha permitido el legitimo acceso a la justicia para las víctimas. Al contrario, han apoyado a quienes van lastimando a los niños y niñas, a los menores que componen el rebaño católico. Los han apoyado defendiéndolos a pesar de conocer plenamente sus aberraciones, les han proporcionado los mejores abogados, los han escondido para burlar la acción de la justicia, en definitiva, los han protegido de manera sistemática.

Pero las víctimas existen a pesar de Aguiar Retes. Son de carne y hueso y se cuentan por miles. Su estela de sufrimiento recorre las listas del Episcopado Mexicano con esos 14 mil sacerdotes pederastas, que según estudios existen. ¿Cuántas víctimas habrá por cada uno de ellos, considerando que solo los niños dañados por el cura pederasta Nicolás Aguilar llegaban a más de un centenar?

Este 5 de febrero, Aguiar Retes llegará a una Arquidiócesis con decenas de casos impunes de curas pederastas. Y tiene dos caminos a elegir. El primero, seguir considerando que los cientos de víctimas siguen siendo invisibles y no existen. Y el segundo, asumir su trabajo pastoral a favor de los más vulnerables y acogerlas en el seno institucional de la Iglesia católica reivindicando el evangelio, pidiéndoles perdón y buscando su derecho a la justicia y la reparación, terminando una larga historia de impunidad.

¿Con su historial, cuál camino elegirá el nuevo y excelentísimo Arzobispo Primado de México?

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La difícil papeleta que afronta el Papa en Chile


Crece la oposición a la visita del pontífice ante su llegada este lunes por los abusos de clérigos y el coste estimado de las celebraciones por un valor de 18 millones de dólares

La difícil papeleta que afronta el Papa en Chile

El papa Francisco charla con periodistas a bordo del vuelo hacia Chile hoy (EFE) 
AGENCIASSantiago, Chile

La visita del papa Francisco a Chile, del 15 al 18 de enero, ha adquirido una oposición sin precedentes con ataques contra iglesias católicas con bombas incendiarias y protestas de los chilenos hartos de los abusos sexuales perpetrados por los clérigos y su encubrimiento sistemático.

El Papa llega a un país donde alrededor del 60% de los chilenos se declaran católicos, pero donde la iglesia ha perdido la influencia y la autoridad moral que una vez gozó debido a los escándalos sexuales, la secularización y una casta clerical desactualizada. Francisco intentará revertir la tendencia durante su visita de tres días, que comienza el martes con una serie de actos de protocolo para la iglesia y el estado, y será seguida por un viaje de tres días al vecino Perú.

El caso Karadima creó una herida feroz”

MARIANO FERNÁNDEZ AMUNATEGUI

El embajador de Chile ante la Santa Sede

En Chile, planea sesiones con inmigrantes, miembros del grupo indígena Mapuche y víctimas de la dictadura militar de Pinochet, que duró de 1973 a 1990. Queda por ver si se encontrará con sobrevivientes de abusos sexuales. Una reunión que hasta ahora no está en la agenda, pero tales encuentros nunca lo son.

La iglesia de Chile obtuvo gran respeto durante el régimen del general Augusto Pinochet porque se pronunció contra los abusos de los derechos humanos de los militares, pero comenzó una espiral descendente en 2010 cuando las víctimas de un sacerdote carismático y políticamente conectado denunciaron besos y tocamientos.

Los líderes de la iglesia local habían ignorado las denuncias contra el reverendo Fernando Karadima durante años, pero se vieron obligados a abrir una investigación oficial después de que el testimonio de las víctimas se hiciera público y los fiscales chilenos comenzaran a investigar. El Vaticano en 2011 sentenció a Karadima a una vida de “penitencia y oración” por sus crímenes, pero el liderazgo de la Iglesia no ha ganado la confianza de los chilenos por haber ocultado los crímenes de Karadima durante tanto tiempo.

“El caso Karadima creó una herida feroz”, reconoció el embajador de Chile ante la Santa Sede, Mariano Fernández Amunategui. Él y otros dentro del Vaticano hablan abiertamente de una Iglesia chilena “en crisis” como resultado, una notable admisión del escándalo en una Iglesia que ejerció tal influencia política que ayudó a evitar las leyes que legalizan el divorcio y el aborto hasta hace poco.

El número de chilenos que se consideran católicos cayó al 45% el año pasado frente al 74% de 1995

Una encuesta realizada por el centro de estudios Latinobarómetro de Santiago mostró este mes que el número de chilenos que se consideran católicos cayó al 45% el año pasado frente al 74% de 1995. Además, la firma concluyó que Chile tenía menos estima por el primer Papa latinoamericano de la historia que otros 18 países de Centro y Sudamérica. Incluso entre los católicos chilenos, solo el 42% aprueba el trabajo que está haciendo Francis, en comparación con un promedio regional del 68 por ciento.

“El grave error de la Iglesia Católica en el caso Karadima no fue que existiera el caso, que la Iglesia no pudo evitar porque sucedió, sino más bien la forma en que reaccionó la Iglesia”, sentenció Marta Lagos, de Latinobarómetro. “Los líderes de la Iglesia chilena esperaban que el Vaticano diera su veredicto: no querían acusar a Karadima, al contrario, había una especie de encubrimiento y ocultación del caso”.

Los líderes de la Iglesia chilena no querían acusar a Karadima, al contrario, había una especie de encubrimiento y ocultación del caso”

MARTA LAGOS

De Latinobarómetro

La situación para la Iglesia se complicó la semana pasada por la filtración en Chile de una carta del Papa del 2015 dirigida a obispos locales que mostraba que el Vaticano había planeado pedirle a Barros que se tomara un año sabático cuando acabara con su puesto anterior en 2014. Ese plan salió mal y Barros fue enviado a Osorno.

Francisco, quien ha insistido en que tiene “tolerancia cero” para el abuso, reabrió las heridas del escándalo en 2015 cuando nombró a uno de los protegidos de Karadima como obispo de la diócesis sureña de Osorno. Las víctimas de Karadima dicen que el obispo Juan Barros sabía del abuso pero no hizo nada, una acusación que el obispo niega. De todos modos, Varios católicos preocupados de por ello han viajado a Santiago, donde han organizado pequeñas protestas en los últimos días y planean continuar durante la visita del pontífice.

Barros ha sido acusado de proteger a su antiguo mentor, el padre Fernando Karadima, a quien una investigación del Vaticano en 2011 encontró culpable de haber abusado de adolescentes durante muchos años. Karadima ha negado las acusaciones y Barros dijo que no tenía conocimiento de ninguna acto delictivo.

Iglesias atacadas contra el gasto

En los últimos día ha habido una serie de ataques contra iglesias católicas en la capital antes de la visita del Papa, incluyendo uno con una bomba incendiaria donde vándalos no identificados dejaron un panfleto que decía “Papa Francisco, las próximas bombas serán en tu sotana”, en el municipio de Estación Central. Nadie ha resultado herido y ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de los ataques.

“Diez mil millones por el papa y los pobres nos morimos en las poblaciones”, señalaba en tanto un escrito en la muralla del santuario ‘Cristo Pobre”, donde la policía pudo neutralizar un bidón aparentemente lleno de combustible dejado en el lugar por sujetos no identificados.

El costo total de la visita del pontífice argentino asciende a unos 18 millones de dólares

Nunca antes la violencia y la oposición habían recibido al papa Francisco antes de una visita al extranjero. De hecho, la última vez en la historia que un Papa fue recibido con protestas (sin incidentes) sobre los costes del viaje pasó en el Reino Unido y el Papa Benedicto XVI en 2010.

El impacto económico de la visita papal y la declaración de días feriados, han provocado reproches en algunos sectores políticos y sociales, que recuerdan que el país austral es un Estado laico. El costo total de la visita del pontífice argentino asciende a unos 18 millones de dólares, un monto que financiarán la Iglesia Católica y el Estado chileno. La Iglesia se hará cargo de unos 6,5 millones de dólares, que se destinarán casi exclusivamente a la organización de las misas masivas que Jorge Mario Bergoglio ofrecerá en las ciudades de Santiago, Temuco e Iquique.

Otro aspecto de la visita papal que tendrá consecuencias en el ámbito económico es la consideración de días festivos en las regiones que visitará Francisco, una decisión que ha sido criticada por la Cámara de Comercio de Santiago. De acuerdo al informe financiero del proyecto de ley para aprobar la medida, el gasto de un día festivo en la Región Metropolitana de Santiago asciende a unos 10 millones de dólares.

http://www.lavanguardia.com/internacional/20180115/4445175875/visita-papa-chile-escandalo-iglesia.html

¿Por qué el papa Francisco no usa zapatos rojos como sus antecesores?


Andreas Solaro | AFP
Publicado por

Scarlet Stuardo

Después de siglos de tradición, Jorge Mario Bergoglio, papa Francisco, decidió romper con una de las costumbres más usadas entre los papas.

Se trata de los clásicos zapatos rojos que lucieron generaciones de líderes de la iglesia Católica y que llevaron también Juan Pablo II y Benedicto XVI. Así lo ha evidenciado el líder religioso, quien ha optado por usar un ejemplar negro, en vez del clásico par.

Benedicto XVI
Benedicto XVI
Papa Francisco
Papa Francisco

Según cuenta la historia de la iglesia, estos zapatos son usados por las autoridades religiosas con objetivo de representar la sangre vertida por los mártires a lo largo de la historia del cristianismo. Durante varios años, los zapatos han sido diseñados por un sastre italiano llamado Adriano Stefanelli, quien ya tenía preparado un par rojo de cada talla para que el nuevo Papa los usara.

Sin embargo, el papa Francisco ha decidido usar el mismo par de zapatos negros desde que asumió su cargo.

El zapatero del Papa

Tal como cuenta el diario El Clarín, el Papa tiene más de un motivo para lucir siempre los mismos ejemplares de zapatos. Todo comenzó hace 40 años, cuando Jorge Mario Bergoglio se hizo amigo de un zapatero llamado Carlos Samaria. Fue desde ese entonces que el artesano comenzó a fabricarle calzado al futuro líder católico, quien luego regresaba con los mismos pares para que él los reparara.

“El no quiere zapatos nuevos, sólo que le arregle los viejos, pero ahora le preparo un par sencillo, pero nuevo, para cuando me avise que lo pueda visitar”, expresó el zapatero hace algunos años.

Carlos Samaria describe el calzado como “un corte sencillo, sobre becerro negro, capellada lisa, sin firuletes”.

“Si uno agarra un zapato del Papa parece una galocha, sin adorno pero con cordones”, agregó Carlos.

Para el zapatero, la elección del papa Francisco no es más que una muestra más de humildad, quien no pierde su objetivo de hacer “una iglesia de pobres para pobres”.

Filippo Monteforte | AFP
Filippo Monteforte | AFP
 http://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/curiosidades/2018/01/15/por-que-el-papa-francisco-no-usasus-antecesores.shtml-zapatos-rojos-como-

CUBA: La carta oculta de Raúl Castro para su reemplazo


El vicepresidente Miguel Díaz-Canel, el único sobreviviente de peso entre los políticos de su generación, aseguraría el control de los Castro
Por:  Enero 14, 2018
La carta oculta de Raúl Castro para su reemplazo

Foto: elnuevoherald.com y AFP

Por primera vez en algo más de medio siglo, el apellido del presidente de Cuba no será Castro. Un hijo de la revolución que viste de civil, ingeniero electrónico de 57 años, con aire de galán tras canas bien cuidadas y cierto aire a Richard Gere, —dicen las cubanas, no sin razón—, un personaje de poco brillo y mucha fidelidad al partido y sus dirigentes, el 19 de abril —tras la confirmación por la Asamblea Nacional surgida de elecciones generales— dejará de ser el vicepresidente para suceder a Raúl Castro. Lo saben los cubanos de a pie, lo saben desde los líderes de la Unión de Jóvenes Comunistas y los comités de base, hasta los jubilados de la Asociación de Combatientes. Lo sabemos todos. La publicidad estatal, las giras internacionales, los foros y las arengas no han dejado lugar a dudas sobre el ungido de Raúl. La cuenta regresiva ha empezado y en 90 días solo un hecho extraordinario nacido de la voluntad de Castro podría reversarlo.

Miguel Díaz-Canel, cautelosamente, puede esperar tres meses más. Lo ha hecho durante tres décadas mientras escalaba peldaño a peldaño la cima del poder, cultivando una figura discreta y hermética para evitar el destino de muchos predecesores, como Roberto Robaina, caídos en desgracia cuando gobernaba Fidel Castro. “Ha sido un buen soldado en la sombra”, dijo a AFP Christopher Sabatini, experto en Cuba y profesor de la Universidad de Columbia. Más que eso, ha tenido cuidado de no eclipsar a Raúl, ha sido cauteloso, con arengas que no han traspasado un ápice el libreto, las declaraciones inocuas que no han ido más allá de alabar el legado de Fidel, y ha guardado silencio ante la prensa extranjera desde el 2014, no obstante ser el vicepresidente.

Todas las señales de Raúl Castro apuntan hacia su  vicepresidente 

 

Tal vez por eso, Díaz-Canel sea un misterio. Quizá la élite política cubana lo conozca. Mucho menos la Secretaría de Estado de Estados Unidos, o las cancillerías de Europa. Tampoco los cubanos fuera de Villa Clara, la provincia del centro donde nació el 20 de abril de 1960, en el hogar de Aida Bermúdez, maestra normalista, y Miguel Díaz-Canel, mecánico. Pero lo cierto es que goza de simpatía por su “sencillez” y “porque sabe escuchar”. En Casa del Alba, una institución cultural de La Habana, cuentan que “él ha venido varias veces y se sienta en el piso del portal a hablar con la gente, con cualquiera, pues no tiene protocolo”.

Después de graduarse de ingeniero, recibir el grado de teniente coronel en la unidad de cohetes antiaéreos, ir en misión a la Nicaragua sandinista, ser profesor universitario en Santa Clara,  a los 27 años empezó su vida política como dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas hasta llegar al segundo puesto de la rama nacional.

En julio de 1994 se inició en su provincia como primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuando se empezaban a sufrir las afugias causadas por la desaparecida ayuda soviética. Se dice entonces que era usual verlo transitar en bicicleta animando a la gente y dándose algunas libertades que debieron pasar desapercibidas al estricto régimen de Fidel: toleró los espectáculos de travestismo en el célebre club El Mejunje, fomentó lo festivales de rock —de adolescente era un “mechudo” fanático de los Beatles— y el periodismo investigativo del programa Alta Tensión de la CMHW.

Esta fue una década de paz bucólica que acabó cuando fue enviado como jefe del partido a Holguín, una provincia muy poblada, turística y compleja, e integrado al selecto Buró Político del PCC. Aunque los habitantes de Holguín califican de intrascendente su trabajo, a nivel personal fue una época crucial.  Se divorció de su esposa Martha con quien tenía dos hijos, y empezó un romance que terminó en matrimonio con Lis Cuesta Peraza, quien por ese entonces era directora del Instituto Provincial del Libro, había estado casada con un militar y tenía hijos de otro matrimonio. Hoy trabaja en la agencia turística Paradiso en La Habana.

En el 2003 ingresó al Buró Político. “Ha mostrado una sólida firmeza ideológica”, dijo entonces Raúl Castro. Contra todo pronóstico, Díaz -Canel tomó allí prudente distancia de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque, que habían llegado muy alto y muy pronto y deberían ser, por cercanía generacional, sus aliados. Quizá intuía su futuro. Cuando el vicepresidente y el canciller fueron sensacionalmente defenestrados por Raúl en marzo del 2009 por parecer demasiado ambiciosos, haber colaborado involuntariamente con agentes de inteligencia españoles y por criticar a los viejos líderes cubanos, el primer secretario del Partido Comunista en Holguín los vio caer con la misma displicencia  con que había visto su ascenso. Dos meses después, Raúl se lo llevaba para La Habana a un ministerio, el de Educación Superior.

Hace cinco años llegó al penúltimo peldaño: fue nombrado vicepresidente del Consejo de Ministros. Comenzó, entonces, la exposición del “elegido”. Una frenética actividad nacional e internacional, en compañía o en representación de Raúl Castro lo llevó a Corea del Norte, a Pekín, Rusia y Venezuela, y hasta visitar al papa Francisco. Viajó con su esposa, contrariando las costumbres, pero la prensa oficial, Granma, Prensa Latina, Juventud Rebelde, Cubadebate, la ignoró.

 

Con Kim Jong Un en Corea del Norte tras ser elegido vicepresidente. Foto: Reuters

Ahora, a punto de convertirse en presidente, no faltan quienes desde el exterior apuntan que Raúl, a última hora, se decidirá por darle el lugar a su hijo Alejandro Castro Espín. Imposible. Raúl no es Kim Jong-il, y no quiere que Cuba parezca una Corea del Norte. Las que sí cobran más sentido son las inquietudes sobre su “heredero”. Algunos observadores aseguran que Díaz-Canel propiciará al estilo de Gorbachov, la apertura cubana. Imposible. En quince años no se ha movido un milímetro de los postulados de la Revolución. Su consigna repetida a los cuatro vientos es: “La disyuntiva sigue siendo socialismo o barbarie”.

El primer presidente de la era pos Castro tendrá que lidiar una economía disfuncional puesta contra la pared por la brutal crisis de Venezuela, que antes prodigó su apoyo a manos llenas. Cómo lo hará, es un misterio. Hasta ahora Díaz Canel ha omitido en público referirse a reformas económicas, políticas, o a las relaciones con Estados Unidos.

 

  Con Barak Obama, durante su visita a Cuba, en 2016. Foto: Reuters

 

Esas reformas, que parecían tener alguna posibilidad cuando Barack Obama empezó el desmonte de las políticas coercitivas hacia Cuba, ya no parecen viables. La reversazo de Donald Trump en junio para pagar a Florida el fundamental apoyo a su elección, ha hecho atrincherar de nuevo al sistema cubano. Y, como es  bien sabido, la lógica fundamental que mueve los cambios no es económica, sino política, y específicamente de seguridad.

Además, Raúl Castro mantendrá hasta el 2021 el poder como secretario general del Partido con total influencia sobre el Buró Político, las Fuerzas Armadas y la Seguridad del Estado, dejando poco espacio para el nuevo presidente. Los cambios no vendrán ahora. Quizá más tarde. Y como señala un analista en Bogotá, no vendrán desde la base sino desde la misma cúpula del poder. Por ahora, parodiando a Lampedusa “cambia un nombre para que nada cambie”.

https://www.las2orillas.co/la-carta-oculta-de-raul-castro-para-su-reemplazo/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=hoy_en_las2orillas_duro_gol

El tormento de la periodista del caso de Jaime Garzón: las chuzadas del DAS en tiempos de Uribe


Pensé en decirle que me torturara a mí pero que dejara tranquila a mi hija: Julieta Duque aguantó más de 2 años a los espías que llamaban amenazando a su niña
Por:  Septiembre 13, 2017
El tormento de la periodista del caso de Jaime Garzón: las chuzadas del DAS en tiempos de Uribe

Este es el texto que publicó Claudia Julieta Duque, quien en el 2004 era la que lideraba la investigación periodística sobre el asesinato de Jaime Garzón junto al abogado Alirio Uribe. Alirio era el director en el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, del que era cercana la periodista y que desde la llegada de Jorge Noguera al DAS, se convirtió en el objetivo número 1 para investigar. Su tormento era el grupo especial G3.

“Claudia Julieta Duque ha tenido una relación tormentosa y difícil con el DAS. Si se llegara a comprobar siquiera el uno por ciento de lo que se dice del G­3 contra ella, ahí sí que merecería una disculpa

– Felipe Muñoz, director del DAS, 4 de mayo de 2010.

Recuerdo que entre los agravios e intimidaciones pensé en negociar con el locutor, informarle que yo me rendía y haría lo que quisiera, rogarle que a ella no la tocara, decirle que si quería me entregaba esa misma noche en el lugar que dispusiera para que hiciera conmigo todo lo que anunciaba haría con ella, que yo me ofrecía para la tortura siempre y cuando a ella, a mi hija, no se atreviera jamás ni siquiera a mencionarla.

El desespero se apoderó de mí y yo, que hasta ese momento había logrado conservar un mínimo equilibrio durante los últimos dos años, en los que era usual encontrar en mi contestador mensajes con gritos desgarradores que sólo podían ser de gente torturada, otros más con música de funeral, algunos en los que me gritaban “gonorrea”, “hijueputa”, “te vamos a picar viva”, “maldita”, “estúpida”, “ponga voz de mujer”, o me anunciaban en medio de carcajadas que se habían robado a mi hija, que ella no volvería “nunca más”… yo, que había sabido mantenerme lúcida a pesar de los ochos meses de insomnio, de los múltiples y constantes seguimientos, del secuestro de julio de 2001, del intento de desaparición del 13 de octubre de 2004, de las burlas del Ministerio del Interior y el DAS ante mis denuncias, del silencio que siguió a mis descubrimientos sobre la responsabilidad de esa entidad en la persecución en mi contra, de todos los miedos juntos, me quebré. Me quebré como me quiebro cinco años después mientras escribo estas líneas.

Colgué el teléfono y de inmediato intenté hablar por Avantel con algún miembro de la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CCAJAR), organización para la que trabajaba desde agosto de 2003. Pero el servicio estaba bloqueado y en la pantalla aparecía un mensaje de “restringido”, pese a que sólo un minuto antes había recibido la llamada que cambiaría mi vida en forma definitiva, cuyo recuerdo aún hoy me causa el mismo shock, el mismo terror, el mismo dolor. Sin pensarlo mucho traté por los teléfonos fijos pero el resultado fue el mismo: ni siquiera daban tono de marcado.

Corrí a la sala y busqué el celular que había comprado pocas horas atrás porque sabía que era urgente conseguir un medio de comunicación seguro y desconocido para quienes me perseguían. Por fin pude hablar con Soraya Gutiérrez, para entonces presidenta del CCAJAR, y en medio de un llanto incontenible pero en voz baja para que mi hija no se enterara de lo sucedido, le conté de “la llamada”. Ella me pidió el número desde el que ésta se había realizado, 310 5692455, y otra abogada, Pilar Silva, se encargó de verificar si éste existía, si era real.

Tal y como está consignado en el libreto elaborado por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), cuyo original reposa hoy en la carpeta 54, folio 170, del expediente mal conocido como de las “chuzadas”, el locutor se encargó de responder y desviar la responsabilidad de la amenaza hacia la Policía Nacional, hecho que hasta ahora no ha merecido ningún pronunciamiento de esa entidad. El locutor respondió al coqueteo de Pilar, quien segura de que lo engañaba, le preguntó: “mi amor, ¿dónde estás que se oye tanto ruido?”. “Aquí, saliendo de la Estación Sexta”, dijo él.

Esa noche, mientras el coordinador del área de Derechos Humanos de la Policía, coronel Luis Alfonso   Novoa,   hacía   acordonar   la   Estación   y   el   comandante   de   la   misma   decretaba acuartelamiento de primer grado para requisar a todos los funcionarios, civiles y policías, que se encontraban en el lugar a las 7.52 p.m. de ese 17 de noviembre de 2004, yo reinicié un peregrinaje absurdo e infame que ya me había obligado a salir del país en el año 2001, y que esa noche me llevó a esconderme en casa de un amigo, para luego salir hacia un apartamento amoblado y a las pocas semanas partir hacia un segundo exilio.

EN POSICIÓN DE ZUGZWANG

Recuerdo que la noche anterior a “la llamada” volví a jugar ajedrez con el DAS. A eso me dediqué durante los meses en que el sueño se ausentó debido a la angustia y al miedo. Yo, ajedrecista desde los 11 años y aficionada a los análisis de partida –o de situación– concluí que estaba cerca de encontrarme en posición de zugzwang, palabra alemana que viene de zug: jugada y zuwang: coacción, y que implica que quien tiene el turno de mover las piezas está en una situación tal que a donde juegue, pierde.

En el expediente de la Fiscalía figuran decenas, sino cientos, de mails ilegalmente interceptados en los que yo compartía con Alirio Uribe, abogado del caso Jaime Garzón, mi temor de perder la partida a través de quien era, es y será siempre mi punto débil: mi hija.

Aunque para saber lo que un hijo significa para un padre o una madre no es necesario pertenecer a ningún grupo criminal al interior del Estado colombiano, alguien en el DAS, de nombre Jair, se encargó  de  romper  las  claves  con  las  que  Alirio  y  yo  “protegíamos”  nuestros  mensajes  y discusiones sobre el caso Garzón, mi investigación y mis problemas de seguridad, y de allí se desprendieron las órdenes para “finalizar urgente” conmigo y amenazar a mi hija.

La noche del 16 de noviembre, tras esa última partida de ajedrez, en la que yo me vi protegida por un carro blindado que me había dado el gobierno dos días antes y por unas rondas policiales realizadas con eficiencia y compromiso extremos por el sargento Fabio Cepeda, concluí que algo podría pasarle a mi hija si iba al colegio al día siguiente. Por fortuna logré convencer a su papá de recogerla en la madrugada del 17, a una hora en la que hasta los asesinos duermen, bajo la excusa de que ella tenía derecho a conocer a su hermanita recién nacida.

Lo que pasó después, y mucho de lo que sucedió antes, se salvó de la destrucción de los archivos del Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G­3) del DAS y está consignado en el expediente de la Fiscalía, con excepción de la impunidad con que mis denuncias fueron signadas durante los últimos cinco años.

El coronel Novoa, un hombre que le hizo honor al uniforme que portó hasta el año 2008 y que salvó mi vida al menos en dos ocasiones, ordenó triangulaciones y verificaciones de llamadas sobre el teléfono desde el cual fui amenazada. Allí se destacaba un número avantel en el que hasta hace poco contestaba un capitán (recuerdo algunos: Lagos, Tabares) y varios números celulares que resultaron sospechosos para los investigadores de la Policía.

Sin embargo, la fiscal 23 de la Unidad de Derechos Humanos, Marlene Barbosa Sedano, la misma que recientemente dejó en libertad a alias El Cebollero, concluyó en forma extra rápida que el número desde el que fui torturada psicológicamente correspondía a un teléfono público.

En diciembre pasado, cuando conocí la existencia del memorando bautizado por la revista Semana como “manual para amenazar”, lloré durante varios días y noches y recapitulé los dolores de tres exilios y ocho años de persecución y terror, así como el esfuerzo enorme que ha implicado educar y ver crecer a mi hija con el temor que nos impuso la agencia de seguridad del Presidente de la República.

A pesar de todo, hoy mi hija es una hermosa adolescente que ha sabido sacar provecho de cada oportunidad: a sus quince años habla cuatro idiomas y sonríe al sentirse dueña del mundo aunque, paradójicamente, en su propio país jamás ha conocido el significado de la palabra libertad.

Por mi parte, he contado con la suerte de amistades y amores leales y he construido un currículo “internacional”, aunque me acompaña la frustración de no haber podido ejercer mi carrera como y en donde me hubiera gustado: en Colombia.

Durante estos años, mi hija y yo nos hemos fotografiado en cinco de las maravillas del mundo, hemos subido a cumbres nevadas de tan solo dos mil metros de altura y conocido lugares donde el sol se oculta cerca de la medianoche y la gente puede bañarse en los ríos a la madrugada sin correr el riesgo de ser secuestrada.

Sin embargo, en las navidades han estado ausentes la música salsa, la natilla, los buñuelos, y el 31 de diciembre no hemos podido cantar “me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá”. Hemos llorado por la ausencia de abrazos y afectos que no hubiéramos nunca querido dejar y nos hemos quejado porque el DAS tiene tentáculos que nos han seguido por doquier… ¿Cuándo terminará todo esto? »

https://www.las2orillas.co/tormento-la-periodista-del-caso-jaime-garzon-las-chuzadas-del-das-tiempos-uribe/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&ut

El Papa llega un Chile distanciado de la Iglesia católica


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Un hombre vende banderas chilenas con la imagen del Papa frente a la Catedral San José, en Temuco, Chile, el 14 de enero de 2018.REUTERS/Edgard Garrido

La última vez que un Papa visitó Chile, fue hace 31 años. La historia era otra: el país se encontraba en medio de una dictadura, el mundo polarizado, el muro Berlín aún no caía. Y la relación de Chile con la institución de la Iglesia católica.

Con nuestra corresponsal en Chile, Yasna Mussa.

El viaje de Juan Pablo II en 1987 se convirtió en un hito, pues el representante de una Iglesia que también estaba dividida, fue el punto de encuentro de una sociedad herida.

El sumo pontífice fue el portavoz un mensaje conciliador, en un país que necesitaba esperanzas, pero sobre todo, atención mundial para denunciar los crímenes cometidos por el régimen de Augusto Pinochet. Tres décadas después, otro Chile recibe a Francisco.

«No es malo recordar que el año 86 fueron las protestas más cruentas, reprimidas, en Chile. Por lo tanto, sobre todo en el espacio popular, la presencia de la Iglesia Católica era muy fuerte», dice Javier Romero Ocampo es sociólogo, especialista en temas religiosos, y secretario general de la Asociación de Cientistas Sociales de la Religión del Mercosur. «A través de las comunidades eclesiales de base, fundamentalmente, la presencia de las parroquias populares, y ahí hay una mezcla muy fuerte entre la militancia cristiana católica con también la militancia política y había un entrecruce que era muy natural. Sobre todo en esos espacios.»

Y es que en Chile, la Iglesia Católica también tuvo dos frente. De un lado, párrocos y autoridades eclesiásticas comprometidas con los Derechos Humanos. Del otro, importantes figuras de la jerarquía católica que permanecieron cercanas al régimen de Pinochet, guardaron silencio o que lo respaldaron explicitamente.

Pero entre los primeros, hubo iniciativas que salvaron vidas o lucharon durante años para lograr que se hiciera justicia. Una de ellas fue la Vicaría de la Solidaridad, creada en 1976 por el Arzobispo de Santiago, Raúl Silva Henríquez, con la intención de proteger la vida e integridad de los perseguidos políticos.

«Ibamos a ser allanados, pero la iglesia, y te voy a contar esto que yo no sé si sabe mucho, pero nosotros tuvimos acceso a lugares de la Iglesia que son bastante resguardados y ocultos, donde pudimos guardar toda la información que la dictadura quería tener», dice Luis Solervicens quien fue el encargado de Informática y del Centro de Documentación e información Jurídica durante toda la existencia de la Vicaria. «Entonces, frente a un posible allanamiento que se hablaba se iba hacer en la Vicaría. nosotros alcanzamos a retirar toda la información, por lo tanto nunca la información que tuvo la Vicaría fue puesta en duda. Nunca llegó a manos de la dictadura, porque la Iglesia en ese sentido la protegió, en el ocultamiento de esa información en lugares de Iglesia.»

Solervicens cree que la visita del santo padre en 1987 caló hondo, ya que generó una expectativa transversal.

«Fue una cosa realmente conmovedora como se organizó la gente y cómo participó. Era el momento en que podía decirse algo. La verdad es que nunca pensamos que la Iglesia, y el Papa en particular por su propia exposición, iba a dar tanta posibilidad para expresarse como lo del Estadio Nacional, como lo del parque La Bandera, donde habló una pobladora, y donde dijo lo que se vivía en Chile exactamente. y aunque fue cortado por la televisión una parte de su discurso se logró escuchar y de ver», dice Solervicens.

Para el sociólogo Javier Romero, los años no han pasado en vano y esa Iglesia con una fuerte presencia en los sectores populares y cercana a sus fieles, se ha ido transformando tanto por factores locales, como internacionales.

Hoy la Iglesia tiene mucha más presencia en espacios de poder que en las bases, interviniendo en lo que se conoce como temas valóricos y siendo cuestionada por pasar el límite de sus presiones en un Estado laico.

«La relación entre el mundo popular, la política y el mundo religioso, es una cuestión que no es tan clara, que se ha ido diluyendo, por lo tanto son contextos muy distintos, son tensiones distintas. Y si uno habla del macro contexto, uno podría decir: bueno, cuáles eran las discusiones de la venida de Juan Pablo II y cuáles son las discusiones hoy en día con el Papa Francisco, son también muy distintas. Las discusiones con Juan Pablo II eran básicamente democracia o dictadura», dice Romero.

Entre los innumerables factores que diferencian ambas visitas, está también el reciente auge de las Iglesias Evangélicas, el que sin duda le ha arrebatado el protagonismo a los católicos, sobre todo en los sectores populares.

«El pobre de hoy día no es el pobre de hace 30 0 40 años. Ha ido cambiando. Sus búsquedas son bien distintas y algunas veces no pasan por la búsqueda espiritual o religiosa. y menos en la militancia en la parroquia. Están buscando otras cosas. Y se le ha ido alejando la búsqueda espiritual militante. El crecimiento, además, del mundo evangélico en el mundo popular, disputa ese terreno a la Iglesia Católica, con éxito porque se vuelve casi como contracultural», dice Romero.

Pero la Iglesia Católica tiene una cuota importante de responsabilidad, pues los sucesivos escándalos de abusos sexuales, tanto contra niños como jóvenes, generaron un quiebre en la confianza y credibilidad de la institución. Y más aún: ha tardado en reconocer los hechos, sancionar o hacer un mea culpa.

Fueron las propias víctimas del sacerdote Fernando Karadima, quien protagonizó uno de los casos más emblemáticos de abusos sexuales en Chile, quienes solicitaron reunirse con el papa Francisco durante su estadía. Sin embargo, la autoridad religiosa no accedió a la petición.

Francisco, el primer latinoamericano, el primer jesuita, será también el primer Papa que durante su visita a Chile deberá enfrentar las acusaciones en contra de su Iglesia. En él, están puestas las esperanzas de comenzar un camino de reparación, en donde sus fieles más humildes y vulnerables vuelvan a concederle a la Iglesia el lugar que tanto defendió.

http://es.rfi.fr/americas/20180115-el-papa-llega-un-chile-distanciado-de-la-iglesia-catolica

Racismo y publicidad: una imagen vale más que mil palabras


(Tiempo estimado: 5 – 10 minutos)

Marchas en contra del racismo.

El racismo ha marcado la historia de Colombia y de muchos otros países, y aunque se esperaría que este fuera un problema superado, en la vida real está muy lejos de serlo. ¿A qué puede deberse esto, especialmente en un país tan diverso como Colombia?

Ana María Ferreira*

Racismo y auto-definición de raza

El racismo afecta a casi todas las sociedades.

En Colombia, un país intrínsecamente diverso, donde cohabitan múltiples etnias, donde todos somos el producto de la mezcla de distintas razas, el racismo es una realidad muchas veces incomprensible pero no por ello menos evidente y alarmante.

El racismo en otros países, como Estados Unidos o el Reino Unido, es también una realidad cotidiana, aunque se manifiesta de maneras diferentes. En Estados Unidos, por ejemplo, donde la esclavitud fue la base del desarrollo económico y la segregación fue una política de Estado, los conflictos raciales se manifiestan hoy en día, entre otras cosas, en:

  • Organizaciones de ultraderecha como el Ku Klux Klan,
  • La omnipresente bandera confederada en tantos estados del sur y el centro del país, y
  • La elección de Donald Trump, quien en más de una ocasión ha demostrado su desdén por otras razas y culturas. Sin ir muy lejos, en esta misma semana dijo Trump que los migrantes de Noruega eran mejores que los de otros  “países de mierda” en África y Centroamérica – con lo cual, naturalmente, despertó una oleada de protestas oficiales-

Pero aquí quiero empezar por un asunto más sutil,  el de la auto-identificación racial que tiene cada uno de nosotros.

La pregunta por la raza se les hace a todos los individuos en los Estados Unidos todo el tiempo. Cuando van al hospital, en el censo, al pagar los impuestos, en el colegio y en la universidad. Se pregunta incluso cuando se pide un préstamo o se está buscando trabajo. En esta sociedad, donde la segregación fue legal hasta bien entrado el siglo XX, todavía hay leyes como la “regla de una gota”, según la cual en algunos estados una persona es considerada negra por tener una sola gota de sangre negra en su familia.

En Colombia también hubo esclavitud. Basta con recordar que Cartagena fue construida con la sangre del mercado de esclavos más importante del continente. También hubo políticas públicas de discriminación racial y, como en muchos otros países, el racismo se perpetúa de diversas maneras.

En Colombia el racismo es una realidad muchas veces incomprensible pero no por ello menos evidente y alarmante.

En relación con la pregunta acerca de la raza, en Colombia no podemos –o no deberíamos– responder esa pregunta sin titubear. Algunos de nuestros compatriotas son afrocolombianos y otros son indígenas, aunque hay muchos debates sobre quién realmente es negro o indígena.

En el censo de 2005 se estableció que éramos algo más de 41 millones de colombianos, de los cuales el 3,4 por ciento se considera indígena y el 10,6 por ciento se considera negro. Esto deja a la mayoría de la población, el 85,94 por ciento, dividida entre mestizos (49,9 por ciento) y blancos (37 por ciento). Solo por comparar, en Estados Unidos se considera que la población de personas blancas es del 73,6 por ciento.

Uno de los problemas más graves al que nos enfrentamos al hablar de raza es que la definición de esta es distinta en diferentes contextos. Categorías raciales como blanco, negro, mestizo o indígena tienen diferentes significados e implicaciones en cada país.

Por poner un ejemplo, a los latinos en Estados Unidos normalmente nos catalogan coloquialmente como eso: “latinos”. Todos, desde México hasta Argentina, en una misma bolsa, aunque “latinos” no es propiamente una raza sino una etnicidad. Si tienen que asignarnos una raza dicen que somos “café”, sin embargo, café son también las personas de la India, e igualmente café no es oficialmente una raza y definitivamente no aparece en las encuestas.

La raza es un concepto difícil de definir y una realidad evidentemente problemática. Las ideas y definiciones que tenemos de la raza son construcciones que tienen que ver más con el lugar donde nacimos que con razas como tal. La raza es al mismo tiempo un color de piel y una construcción social.

Las múltiples caras del racismo

Racismo.
Racismo.
Foto: Pixabay

Desafortunadamente, el color de la piel se ha usado como un criterio para discriminar y como una excusa para la violencia. La Segunda Guerra Mundial y el fascismo, por poner solo el más elocuente de los ejemplos, fueron resultado, entre otras cosas, de la creencia ignorante de que existe una raza superior a las demás.

El racismo, al igual que la definición de raza, ha cambiado con el tiempo y se puede decir que de algún modo las cosas son un poco mejor que antes. Se supone que a nadie se le puede negar un trabajo, el arriendo de un apartamento o la entrada a un bar por su color de piel, aunque en realidad a veces parece que las cosas no hubieran cambiado tanto.

Hemos normalizado tanto nuestros prejuicios que incluso los comentarios explícitamente racistas no nos lo parecen.

Es pertinente hablar también de cómo el racismo puede ser explícito, como cuando una persona se reconoce como racista y no duda en otorgar características generales a individuos solo por su color de piel. Pero hay también un racismo sutil, implícito, que aparece incluso cuando las personas no se identifican como racistas. Ese es el famoso “pero”: “yo no soy racista, pero…”.

Publicidad racista por parte de la tienda H&M.

Publicidad racista por parte de la tienda H&M.
Foto: Twitter

El poder de la imagen

En la larga y cruel historia del racismo, particularmente en contra de personas negras, uno de los estereotipos absurdos que existen es el de la comparación de las personas con simios.

En la última semana la famosa tienda de ropa H&M subió a su sitio de internet en Reino Unido la foto de un niño negro usando un saco que dice “el mico más chévere de la jungla”. Debido a la larga historia de discriminación contra las personas de color, la imagen fue muy mal recibida y las críticas a la empresa no cesan, incluso después de que retiró la imagen de su sitio web y pidió disculpas a la comunidad.

En la polémica que produjo la imagen han participado cientos de personas de todo el mundo:

  • En Estados Unidos celebridades como el basquetbolista Lebron James y el músico The Weeknd han condenado la imagen;
  • En Reino Unido la madre del niño participó en la discusión y dijo que el pequeño modelo se probó cientos de prendas de vestir y que la foto no es deliberadamente racista;
  • En Sudáfrica varias tiendas de H&M fueron atacadas, y
  • En Colombia la noticia ha sido registrada por los periódicos y el debate ha surgido en las redes sociales.

Tristemente, en Colombia muchas personas piensan que la imagen no tiene nada de ofensivo y que este es solo un problema asociado con lo políticamente correcto. Piensan que se está haciendo una tormenta en un vaso de agua y han llegado a proferir insultos en términos bastante despectivos.

Aunque es verdad que hay problemas más graves y urgentes en términos de discriminación racial, no por ello la fotografía es menos ofensiva. La leyenda de una camiseta puede parecer una cosa pequeña, pero es necesario reconocer que acciones racistas como esta, por más nimias que parezcan, son la semilla a partir de la cual se forma una sociedad profundamente racista.

En Colombia hay un problema más grande que el racismo, y es la imposibilidad de sentir empatía.

Cada día se pasan por alto comentarios e imágenes racistas. En Colombia hacemos chistes sobre las personas diferentes, nos insultamos utilizando nuestro acento, nuestro lugar de origen, nuestra raza. Hemos normalizado tanto nuestros prejuicios que incluso los comentarios explícitamente racistas no nos lo parecen.

Las palabras y las imágenes, especialmente en la publicidad, tienen un poder enorme. Las fotos de modelos y los productos que ofrecen dictaminan los cánones de belleza en nuestra sociedad y nos mantienen comprando cosas que no necesitamos.

La publicidad en Colombia está saturada de hombres y mujeres casi siempre blancos, muchas veces rubios, que no se parecen a la gente común que habita el país. Esta publicidad que nos abruma con cánones de belleza alejados de nuestra realidad es también una forma de racismo. De ese 37 por ciento de personas que se consideran blancas en Colombia, ¿cuántos son mestizos que simplemente quieren ser más blancos?

La importancia de la empatía

En Colombia hay un problema más grande que el racismo, y es la imposibilidad de sentir empatía.

Especialmente en este caso puedo entender cómo la foto de un niño adorable en un saco verde puede ser tan desafortunada y puedo entender que muchas personas negras alrededor del mundo estén cansadas de la insensibilidad en las imágenes publicitarias. Lo que no puedo entender es que haya quienes no la consideran racista porque no los ofende a ellos personalmente.

Si usted no considera la imagen ofensiva y no es una persona negra, o incluso si lo es, no hay ninguna razón para que suponga que la imagen no es ofensiva. Tampoco es necesario que se moleste con las personas que la encuentran insultante. De vez en cuando hay que tratar de ponerse en los zapatos de los otros, de vez en cuando hay que hacer el esfuerzo de entender a los que no son como nosotros.

La paz en Colombia no se consiguió cuando el presidente y las FARC firmaron un acuerdo. La construcción de una sociedad mejor no está en tomar una clase obligatoria en el colegio. Está en nuestra capacidad de entender que algo que no nos violenta personalmente puede causarle una herida a otro.

Doctora en Literatura y Estudios Culturales de la Universidad de Georgetown, profesora en la Universidad de Indianápolis, donde enseña e investiga sobre América Latina.

https://www.razonpublica.com/index.php/cultura/10799-racismo-y-publicidad-una-imagen-vale-más-que-mil-palabras.html?utm_source=MadMimi&utm_medium=email

¿Volar o no volar? El coste medioambiental del transporte aéreo


Un avión vuela y arrastra una estela de condensación tras de sí. Un avión vuela y arrastra una estela de condensación tras de sí.

Aunque volar es más popular que nunca, la gran mayoría de la gente nunca lo ha hecho. No obstante, la minoría que vuela regularmente está causando daños considerables al medio ambiente. ¿Cuál es la solución?

Por Arthur Sullivan

DW, 13 de enero, 2018.- ¿Cuándo voló por última vez? Tan sólo el tres por ciento de la población mundial viajó en avión en 2017 y sólo el 18 por ciento ha volado alguna vez. Sin embargo, eso está cambiando.

Según estimaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), en 2016 hubo 3.700 millones de pasajeros aéreos en todo el mundo y todos los años, desde 2009, se ha alcanzado un récord sin precedentes. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) prevé que esa cifra se duplique en torno a los 7.200 millones para 2035. Al igual que los aviones, los números siguen subiendo y considerando el daño que el transporte aéreo causa al planeta, eso debería de ser motivo de reflexión.

No se trata sólo del CO2

Se calcula que la aviación representa algo más del dos por ciento de las emisiones mundiales de CO2. En gran medida, esa es la cifra que reconoce la propia industria. No obstante, según Stefan Gössling, profesor de las universidades suecas de Lund y Linneo y coeditor del libro ‘Aviación y cambio climático: hechos, desafíos y soluciones’: «Esa es sólo la mitad de la verdad”.

Otras emisiones de la aviación como los óxidos de nitrógeno (NOx), el vapor de agua, las partículas, las estelas de condensación y los cambios en las nubes de cirro tienen efectos de calentamiento adicionales.

Más allá de las emisiones realizadas durante el vuelo, el impacto de fabricación dentro de la industria aeronáutica aumenta considerablemente su huella global.

Más allá de las emisiones realizadas durante el vuelo, el impacto de fabricación dentro de la industria aeronáutica aumenta considerablemente su huella global.

«La contribución del sector al calentamiento global es por lo menos el doble que la del CO2”, afirma Gössling a DW. Él estima que la contribución total al cambio climático es «como mínimo” del cinco por ciento.

Pero el portavoz de la IATA, Chris Goater, responde a la DW que la base científica de este llamado forzamiento radioactivo «no está probado”.

Pero incluso si aceptamos la cifra del dos por ciento de las emisiones como valor final, si sólo el tres por ciento de la población mundial voló el año pasado, entonces un grupo relativamente pequeño contribuye de forma desproporcionada a las emisiones globales.

Hace unos años, Germanwatch, una ONG alemana dedicada a la protección del medio ambiente, calculó que una persona que toma un vuelo de ida y vuelta de Alemania al Caribe produce la misma cantidad de emisiones perjudiciales, alrededor de 4 toneladas de CO2, que una media de 80 residentes de Tanzania durante un año entero.

«Individualmente, no hay ninguna otra actividad humana que provoque tantas emisiones en tan poco tiempo como la aviación, ya que es muy intensa energéticamente”, aclara Gössling.

La calculadora de la huella de carbono del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) es muy instructiva a este respecto. Aún siendo el mayor ecologista del mundo, como por ejemplo un vegano entusiasta de los paneles solares, que viaja en bicicleta al trabajo,  una persona que toma un vuelo de vez en cuando, dejaría de ser tan verde en términos ecológicos.

Incluso con un comportamiento ejemplar, tan sólo dos hipotéticos vuelos de corta distancia y un vuelo de larga distancia al año bastarían para colocar a esa persona en la zona roja de la huella de carbono de la calculadora.

Pasajeros esperando en un aeropuerto lleno de gente.

Pasajeros esperando en un aeropuerto lleno de gente.

Las nuevas tecnologías por sí solas no son la solución

Somos más conscientes que nunca de la necesidad de reducir nuestra huella de carbono individual y colectiva para prevenir un desastre climático. Varias industrias están sometidas a una presión cada vez mayor en este sentido.

La industria de la aviación también hizo sus propias promesas: en octubre de 2016, 191 países pactaron un acuerdo de la ONU cuyo objetivo es reducir las emisiones de carbono a los niveles de 2020 para 2035.

Otro objetivo ambicioso es que la industria aeronáutica logre una reducción de las emisiones en un 50 por ciento para 2050, en comparación con los niveles de 2005.

Según Goater hay cuatro enfoques con los que la industria de la aviación pretende lograr estas metas: mediante la compensación de carbono a corto plazo, el desarrollo continuo de aviones más eficientes, una mayor inversión en combustibles sostenibles, como los biocombustibles, y el establecimiento de rutas más respetuosas con el clima.

«Básicamente, el control del tráfico aéreo es muy ineficiente,” explica Goater. «Provoca un consumo de combustible innecesario, por lo que un uso más eficiente daría lugar a una reducción del 10 por ciento de las emisiones”, aclara.

También destaca que una serie de vuelos comerciales, aunque muy pocos, operan actualmente con combustible sostenible a diario, a pesar de que el primer vuelo de este tipo despegó hace menos de una década.

«Eso fue algo que ocurrió mucho más rápido de lo que nadie esperaba”, señala. La clave ahora, en su opinión, es que la industria dé prioridad a la inversión en esta área y que los gobiernos fomenten la financiación de la misma manera que lo han hecho para la electromovilidad en la industria del automóvil.

Pero Gössling y muchos de sus compañeros no están convencidos.

Un avión despega delante de dos estelas en el cielo.

Un avión despega delante de dos estelas en el cielo.

«Creo que necesitamos una subida de precios”, dice. «Entrevistamos a los altos directivos de la industria hace unos meses y muchos de ellos estuvieron de acuerdo con nosotros, fueron sondeos anónimos, en que los combustibles alternativos nunca prevalecerán a menos que los combustibles fósiles sean significativamente más caros”.

Daniel Mittler, director político de Greenpeace, coincide en que deben encarecerse los combustibles fósiles. «El primer paso es poner fin a todas las subvenciones a los combustibles fósiles, incluidos los que se destinan a la aviación, y gravar adecuadamente, con impuestos, a la industria aeronáutica”, expone a DW.

Para Goater, eso no es realista. «El combustible es ya una parte significativa de los costes de una aerolínea”, afirma. «Créame que, si pudiéramos volar sin petróleo lo haríamos”.

La dura realidad

Entonces, ¿cómo podemos resolver el problema? Gössling, que ha dedicado más de 20 años de investigación a este tema, sólo ve una solución.

«¿Realmente necesitamos volar tanto como lo hacemos o la industria nos induce a ello?”, se pregunta. Además de unos precios artificialmente bajos de los billetes de avión, la industria también promueve un estilo de vida, argumenta Gössling.

«Las campañas publicitarias de las aerolíneas proyectan una imagen donde se puede formar parte de un grupo de personas jóvenes, urbanas, viajeras frecuentes, que visitan una ciudad diferente cada pocas semanas por muy poco dinero”, dice Gössling.

Sin embargo, para Goater, la idea de dictar quién puede volar y cuándo es tan poco realista como anticuada.

¿Necesitamos buscar métodos de transporte más sencillos que los aviones a reacción impulsados por queroseno?

¿Necesitamos buscar métodos de transporte más sencillos que los aviones a reacción impulsados por queroseno?

«La reducción de emisiones debe equilibrarse con la posibilidad de que la gente tenga la oportunidad de volar. Creo que es un consenso establecido entre la corriente dominante durante muchos años”, dice. «No le corresponde a la gente de una parte del mundo negar esa posibilidad a la gente de otras partes del mundo”.

Para Mittler, todo se reduce a la elección individual y cree que volar menos es el primer paso, aunque la mejora de eficiencia también sea muy importante.

«Tenemos que avanzar hacia un estilo de vida más social y empático”, dice, añadiendo que renunciar al fin de semana de compras en Nueva York podría ser una de las formas menos dolorosas de contribuir a ello.

«Necesitamos una prosperidad basada en la comunidad y en una verdadera riqueza de visión colectiva, más que en un consumo implacable. La aviación es un símbolo del tipo de consumo que tenemos que descartar”, concluye.


Fuente: http://www.dw.com/es/volar-o-no-volar-el-coste-medioambiental-del-transp…

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