Pedro Casaldáliga: La esperanza que sólo se justifica en quienes caminan


José María Concepción, Juan José Tamayo, Eduardo Lallana y Mari Pepa RabaRD

Dios tiene un sueño. Este sueño coincide con los mejores sueños de todas las personas y todos los pueblos: la vida, la paz, la justicia, la libertad en la diversidad, en un solo mundo, sin primero ni segundo ni tercero, en la ley suprema del amor

(Jesús Bastante).- «La esperanza sólo se justifica en quienes caminan». Palabra de Casaldáliga. La voz del apóstol de la Amazonía se hizo presente esta tarde-noche en el campus de Madrid de la Universidad Carlos III, donde decenas de amigos se concentraron para homenajear a Pedro Casaldáliga. El hombre, el obispo, el intelectual, el poeta subversivo.

Cuatro primeros espada en el conocimiento de dom Pedro, Juan José Tamayo, Mari Pepa Raba, Eduardo Lallana y José María Concepción, se ocuparon de trazar un perfil personal e intelectual de Casaldáliga, que el próximo 16 de febrero cumplirá 90 años (¡Santidad, llame a Pedro Casaldáliga por su 90 cumpleaños!)

Junto a ellos, Fernando García Casas,secretario de Estado de Cooperación Internacional, quiso enviar un saludo a los presentes, en el que definió a Pedro como «un ciudadano universal», con «un intenso mensaje cristiano» que hoy, a sus 90 años, sigue siendo un ejemplo «para quienes no nacieron en el lado soleado de la vida».

José María Concepción: «Con Pedro, la utopía sigue»

Fue José María, el ‘archivero de Casaldáliga’, quien apuntó cómo «Pedro vive, y yo prefiero escuchar, y ser su portavoz». Así, leyó un texto suyo, que dom Pedro pronunció en la Universidad de Campinhas en octubre de 2000, al ser declarado Doctor Honoris Causa. «Un viejo cura de aldea, catalán y poeta», se definía a sí mismo, aunque pidió ser denominado «Pasionis Causa«, por su «pasión por la utopía» en plena «posmodernidad escarmentada, pero que es la pasión de la esperanza».

Una utopía frente al «pensamiento único, poder único», hablaba Pedro, refiriéndose a la «eutopía», ese «otro lugar» donde quepan todos «para la completa familia humana», lejos de la «globalización neoliberal homicida y ecocida«. Unas palabras que hoy subrayaría el mismísimo Papa Francisco.

Y tres actitudes éticas: la mirada limpia, la empatía compasiva, y la sencillez de vida, para crear unos valores alternativos. Para Pedro, es preciso «tener en cuenta la realidad, trabajar por y con la realidad, y encargarse de ella para transformarla». «Somos obreros en construcción de la utopía (…) Queremos dar razón de nuestra esperanza, por una esperanza creíble. No se trata de esperar sentados (…). La esperanza no se puede traducir en pasiva resignación religiosa. Contra toda esperanza, esperamos, tal vez… pero andando».

«Con Pedro, la utopía sigue», concluyó José María, anunciando la creación de una web donde se colgarán todos los poemas en castellano de Casaldáliga, y que se podrán consultar aquí.

Mari Pepa Raba: «Un hombre que buscó la verdad, sin hacer daño a nadie»

Por su parte, Mari Pepa Raba recordó sus primeros encuentros con Casaldáliga, allá por 1990. «Desde entonces esos han sido nuestros veranos», evocó, emocionada. «Nuestra vida más cercana con Pedro han sido estos últimos 16 años. Es un comunicador nato, y te quiere escuchar».

Ahora, que ella tampoco puede viajar, recuerda el momento en que se despidieron. «será la última vez que nos viéramos. Él me dijo que nos volveríamos a encontrar».

«Hablar de Pedro ahora es un poco duro. La enfermedad es muy cruel. Él le llama ‘su hermano’, un ‘hermano grileiro’, que le estaba cansando la vida», apuntó Mari Pepa. O «su superior general», como recordó Eduardo Lallana.

«Es difícil de explicar. Es un hombre con una armonía en sí mismo, en su conexión con el mundo, con la naturaleza, que va unido al encuentro interior con Jesús», explicó Mari Pepa, y eso «le lleva al amor que ofrece a los demás, especialmente a los niños». «Es un hombre delicado, con muy buen humor… Ha sido muy especial con las mujeres, con las madres, con las abuelas».

«Cuando conoces a Pedro te das cuenta que lo del Evangelio es verdad, que lo del Buen Pastor es así en Pedro» subrayó Raba, quien confesó cómo en su 80 cumpleaños, el obispo les contó cuando en la Guerra Civil su padre fue arrestado. «Su padre era tratante de ganado, y apareció un corderillo que iba detrás del camión con los detenidos. Pedro cogió al cordero y lo abrazó. Y en ese momento sintió que quería ser pastor, quería cuidar a los demás».

«Un hombre muy radical, muy crítico con la política y con la Iglesia. Y en esa búsqueda de la verdad, ha tenido muy claro que había de hacerlo sin hacer daño a nadie. Para nosotros siempre estará, y seguirá allí. Ahora, su situación no es buena. Ya no puede hablar, y yo me despedí ya, en el año 2015″.

Eduardo Lallana: «Pedo hace poesía del cada día»

«Mi casa y mi corazón están abiertos», fue la respuesta de Pedro Casaldáliga a la petición de Eduardo Lallana de conocerle. Corría el año 1999. Desde entonces, una experiencia que «ha dado pleno sentido a mi vida desde que le conocí».

Lallana, presidente de ‘Tierra Sin Males’, habló del río Araguaia, pues el entorno es importante para entender a Casaldáliga. «El río, la tierra, las gentes». El paisaje de Pedro ha dado naturaleza a toda esa región. «Detrás de su casa está la selva en su virginidad».

«Pedro hace poesía del cada día», sostuvo, citando algunas frases de este poeta que, lamentó, «no ha sido reconocido por ninguna Universidad española, tampoco de la Iglesia». Sí por varias latinoamericanas. Junto al río y la tierra, «el pueblo». «Pedro entrega su existencia por su gente, el pueblo», destacó. «Dios tiene un sueño -nos dice Pedro-. Este sueño coincide con los mejores sueños de todas las personas y todos los pueblos: la vida, la paz, la justicia, la libertad en la diversidad, en un solo mundo, sin primero ni segundo ni tercero, en la ley suprema del amor».

«Lo que yo os pido es que no os olvidéis de los pobres. Y estos pobres se concretan en los pueblos indígenas, la mujer marginada, los sin tierra, los prisioneros, y los muchos hijos e hijas de Dios prohibidos de vivir en libertad. También os pido que no os olvidéis nunca de la sangre de los mártires», les pidió a Lallana y Concepción. Eso es, también, la Misa de la Tierra sin Males, que «nos invita a la lucha y al compromiso, por una tierra que está naciendo ya».

También, el pueblo negro, oprimido también en Brasil. «Pedro les dedicó la Misa de los Quilombos, pidiéndoles perdón». En la presentación de la misma, critica cómo «en el nombre de un Dios supuestamente blanco (…), millones de negros vienen siendo sometidos, durante siglos a la esclavitud, a la desesperación y la muerte (…). Pero ahí están, de pie, rompiendo las numerosas cadenas (…). Fulgurantemente negros, al pie de la luz y la esperanza».

«Me emociona hablar de Pedro», culminó Lallana, quien recordó cómo, al igual que le sucedió a él, la casa de Casaldáliga siempre está abierta a todos, desde ministros a los más pobres. «A todos los recibe de la misma manera. Por eso Pedro puede decir aquelllo de ‘Al final de mi vida abriré mi corazón lleno de nombres'».

Juanjo Tamayo: «Memoria subversiva de la liberación»

Finalmente, el teólogo Juan José Tamayo trazó un «retrato en doce imágenes» del obispo-profeta de la Amazonía. Para el director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones ‘Ignacio Ellacuría’ de la Carlos III, la figura de Casaldáliga «trasciende lo religioso».

«El 16 de febrero de 2018 Pedro Casaldàliga cumple 90 años. Una efemérides para celebrar, conmemorar, festejar, para hacer memoria subversiva de una vida comprometida con la liberación de los pueblos oprimidos y con las causas de los sectores más vulnerables que, como él mismo confiesa, son más importantes que su vida. Pero también para mirar al futuro con esperanza, en medio de los nubarrones que se ciernen por doquier», señaló Tamayo, quien denunció los «nubarrones» que se ciernen sobre Brasil, «donde una alianza «golpista» entre la oligarquía, el neoliberalismo, una parte de la judicatura y la «bancada evangélica» ha derrocado a la presidenta Dilma Rousseff, elegida democráticamente, ha colocado al frente de la República a un presidente al servicio de la oligarquía y ahora quiere impedir que Lula se presente a las elecciones presidenciales de 2018″.

Para Tamayo, son doce las imágenes que definen a Casaldáliga:

1. El misionero, que no va a convertir infieles, sino a llevar a cabo una evangelización liberadora con el Evangelio como buena noticia

2. El profeta, despertador de conciencias adormecidas, que denuncia las injusticias del sistema y, por ello es amenazado de muerte y anuncia Otro Mundo Posible en la historia.

3. El místico descubre y encuentra a Dios en los rostros de los empobrecidos y habla con él en el silencio

4. El teólogo, que piensa la fe liberadoramente, la vive esperanzadamente, la practica a través de la solidaridad, que él mismo llama «la ternura de los pueblos», y se pone del lado de las teólogas y los teólogos de la liberación represaliados.

5. El obispo en rebelde fidelidad e insurrección evangélicay, por ello, siempre bajo sospecha del Vaticano y de no pocos de sus colegas episcopales de Brasil, América Latina y España, donde antiguos compañeros claretianos y luego colegas en el episcopado le pusieron bajo sospecha por su ortopraxis.

6. El poeta, esteta de la palabra encarnada, que no se queda en palabrería vacía, sino que provoca revoluciones.

7. El internacionalista, que apoya las luchas populares y no considera ajena ninguna revolución: la cubana, la sandinista, la zapatista, la guatemalteca, la salvadoreña.

8. El intelectual crítico del poder, de todos los poderes, religioso, eclesiástico, político, económico, del imperialismo, del colonialismo, de los poderes oscuros del Vaticano. Pero no iconoclasta, sino creativo, que hace propuestas alternativas.

9. El ecologista que defiende el derecho de los pueblos originarios a su territorio y el respeto a la Madre Tierra que esos pueblos consideran sagrada y con quien se identifican y forman una unidad eco-humana.

10. El defensor de la causa indígena y negra

11. El defensor de la causa de las mujeres campesinas, indias, prostitutas, afrodescendientes y el crítico del patriarcado.

12. El macro-ecumenista en diálogo intercultural interreligioso

Y una decimotercera imagen: «La pasión por la utopía». Un hombre esperanzado que tiene pasión por la utopía como otro lugar, que está en construcción, con una esperanza creíble, no fundada en promesas electorales, ni en la esperanza religiosa pasiva».

«A sus 90 años, con el párkinson a cuestas, goza de una envidiable lucidez intelectual que expresa con gestos fraterno-sororales y en el silencio meditativo», concluyó Tamayo, quien destacó cómo Casaldáliga «mantiene un insobornable compromiso liberador, y propone el reino de Dios como alternativa al Imperio, a cualquier Imperio, pasado presente o futuro».

Un sacerdote portugués padre de una niña, autorizado a conservar su ministerio


Un sacerdote portugués, padre de una niña, autorizado a conservar su ministerio

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 Iglesia Nuestra Señora del Monte, en Funchal, en la isla de Madeira. /Crimson-stock.adobe.com

 07 feb 2018, 13:24  0 Comentarios

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La Iglesia portuguesa ha reconocido la existencia de varios sacerdotes con hijos.

La paternidad entre los sacerdotes es una cuestión delicada y tabú para la que no existe un dispositivo canónico válido para toda la Iglesia.

El obispo de Funchal, en la isla portuguesa de Madeira, autorizó a uno de sus sacerdotes, que reconoció la paternidad de una niña nacida el verano de 2017, a continuar ejerciendo su ministerio sacerdotal “en las condiciones exigidas por la Iglesia”. Una decisión que ha provocado numerosas reacciones en el país.

El padre Giselo Andrade, sacerdote de Nuestra Señora del Monte, reconoció el pasado mes de noviembre la paternidad de una niña nacida en el mes de agosto anterior. Tras una investigación, la diócesis de Funchal destacó que, si bien la Iglesia es un “lugar de misericordia y que Dios lo perdona todo”, no podía permitir una doble vida.

Después de una fase de discernimiento, el obispo de Funchal, Mons. António José Cavaco Carrilho, decidió, de acuerdo con el padre Andrade, que el sacerdote sería relevado de su puesto de sacerdote, pero que podría conservar su ministerio sacerdotal en el marco de otras actividades, especialmente en el ámbito de las comunicaciones. Entendiéndose en todo caso que asume también sus responsabilidades como padre.

Numerosos casos en el mundo

En su comunicado, la diócesis reconoce que esta situación ha sido una ocasión para debatir y reflexionar sobre la disciplina actual de la Iglesia en cuanto al celibato sacerdotal. “La Iglesia no es estática, es dinámica; tiene una historia que le permite reconocer y evaluar sus valores y sus defectos, lo positivo y lo negativo de su presencia en la sociedad. Estos cambios no se realizan por simple popularidad o por opinión mayoritaria”, insiste la diócesis.

El comunicado destaca, sin embargo, que los sacerdotes católicos aceptan y se comprometen, en plena libertad, a vivir en el celibato su ministerio de servicio.

Ya en noviembre, los obispos portugueses reconocieron que existían otros casos similares a los del padre Andrade en el país. El patriarca de Lisboa declaró que en los casos de infidelidad, debían asumirse las responsabilidades, pero que la vida sacerdotal o conyugal podía continuar cuando existía la voluntad de arrepentimiento.

Esta reflexión está extendiéndose y la Iglesia portuguesa no es, evidentemente, la única en enfrentarse a este tipo de situación, como cuenta una investigación publicada en el Boston Globe a mediados de agosto de 2017.

Tras los procedimientos de un psicólogo irlandés de 34 años para encontrar a su padre biológico, un documento publicado por la Conferencia Episcopal de Irlanda, en primavera de 2017, recuerda cierto número de principios para los sacerdotes que son padres durante su sacerdocio, en particular la necesidad de asumir sus responsabilidades con el niño y la madre.

Lo que opinaba el futuro papa Francisco

Otros responsables de la Iglesia, en especial el papa Francisco cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires, van más allá y consideran que estos sacerdotes deben abandonar su ministerio.

“Si un sacerdote viene a verme y me dice que ha dejado embarazada a una mujer, le hago comprender, poco a poco, que el derecho natural está antes que su derecho como sacerdote”, escribe el futuro Papa en un libro de entrevistas con el rabino Abraham Skorka, “Sobre el cielo y la tierra”. “Y como consecuencia, debe dejar el ministerio y hacerse cargo del hijo, incluso en el caso de que decida no casarse con la mujer. Porque de la misma forma que aquel niño tiene derecho a tener una madre, también tiene derecho a tener un padre con una cara. Me comprometo a regularizar todos esos documentos en Roma, pero debe dejarlo todo. Ahora, si un sacerdote me dice que se ha dejado llevar por la pasión, que ha cometido un error, lo ayudo a corregirse. (Es decir) hacer penitencia, respetar el celibato. Porque la doble vida no nos hace bien”. Ser sacerdote y padre de uno o varios niños sigue siendo un tema tabú en la Iglesia católica, donde los sacerdotes hacen voto de celibato desde la Edad Media – a diferencia de sus homólogos orientales que pueden casarse y tener hijos.

Samuel Lieven. La Croix


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COLOMBIA: ¡NO MÁS SILENCIO, BASTA DE INDIFERENCIA!


 
 
 
COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
 
 
La paz no puede costarnos la vida
 
Con impotencia hemos visto en la última semana de enero de 2018 cómo siguen cayendo asesinados dirigentes sociales: hombres, mujeres, campesinos, indígenas, afros; personas comprometidas a fondo con los derechos humanos, el trabajo comunal y comunitario, la reclamación de tierras, etc. El carácter sistemático de estos hechos es innegable, así como la impunidad que parece cubrirlos: entre 2016 y 2017 el asesinato de dirigentes sociales aumentó 45,29% según cifras de Indepaz, con un total de 170 muertes de líderes en ese último año. En el período septiembre – diciembre del 2017, se produjo un “creciente número de asesinatos de líderes sociales, defensores de derechos humanos, activistas de restitución de tierras y promotores de programas de sustitución de cultivos, así como los homicidios de exintegrantes de las Farc” (Informe Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia). Del 17 de diciembre del año pasado hasta enero 30 del 2018, doce dirigentes comunales fueron asesinados (información de Prensa Rural); y tres dirigentes sociales más entre este último sábado y martes de enero: uno en Buenaventura, uno en López de Micay y otra persona en la región de Catatumbo). En los primeros 28 días de este nuevo año, más de 140 integrantes de organizaciones sociales y comunitarias han sido amenazados, según CODHES . 
Es inocultable la existencia de una estrategia común en marcha. ¡Más de un líder o lideresa asesinados por semana! ¿Hasta cuándo?
 
No más víctimas. Urge cese bilateral ya 
 
El país no aguanta seguir transitando los caminos del conflicto armado y sufrir sus efectos. Imposible guardar silencio ante el atentado a la estación de policía en Barranquilla perpetrado el pasado 27 de enero por el ELN, que cobró la vida de cinco uniformados y dejó heridos a más de cuarenta. Tampoco frente a la operación militar conjunta emprendida por ejército y policía en zona rural del municipio de Litoral de San Juan, al sur del departamento del Chocó, este martes 30 de enero que dejó a una joven de 16 años herida y generó el desplazamiento de dos comunidades indígenas del pueblo Wounan ante los bombardeos dirigidos contra el Frente de Guerra Occidental del ELN (ver comunicado de prensa del Ministerio de Defensa Nacional y las Fuerzas Militares de Colombia y la acción urgente emitida por la ONIC, ambos el 30 de enero).      ¡Basta!  Es suficiente.
 
Pescar en río revuelto
 
El proceso electoral de este año se complejiza aún más con la zozobra generada por el recrudecimiento de acciones violentas de distintos actores armados aún presentes en el país. Ni las retaliaciones y ensañamientos entre insurgencia y fuerza pública darán los resultados que la sociedad necesita, ni las posturas en contra de la paz deberían prosperar o enraizarse en un país hastiado de la guerra. No es posible guardar silencio tampoco en esta coyuntura. Las acciones que de un lado u otro buscan desestabilizar, generar temor, incrementar la desconfianza y promover decisiones irracionales en posibles votantes deben ser bloqueadas. Este momento requiere una alta dosis de inteligencia para comprender los tiempos actuales en clave de propuesta y de avance, para saber leer entre líneas lo que públicamente va apareciendo. Se requiere una acción comprometida desde el lugar en donde nos encontremos.
Demandamos la acción inmediata de todas las instituciones del Estado para proteger la vida de los activistas sociales y terminar con la impunidad; al Gobierno y al ELN restablecer cuanto antes el cese al fuego,aprendiendo de la experiencia con las FARC: ni la guerra ni las acciones militares condujeron a la solución del conflicto; por el contrario, la vía del diálogo logró un acuerdo para la dejación de armas y la búsqueda de la paz.
Invitamos a la sociedad a romper la indiferencia, a crear lazos de solidaridad con las comunidades y con sus líderes, a pronunciarse por la cesación de las acciones bélicas y la aceleración de la búsqueda de una solución política definitiva al conflicto. La paz se consolida para detener las muertes, no para callar ante ellas.
 
Decimos: ¡Basta!  No más víctimas.
Urge cese bilateral y detener el asesinato de líderes y lideresas sociales
 
 
Si desea suscribir este comunicado, por favor enviar su nombre y ocupación al siguiente correo:pazsinindiferencia@gmail.com
 
Por favor difundir ampliamente.
 
Suscriben y promueven la iniciativa:
 
o   Adelaida Quintero Guzmán. Pensionada Banco de la República.
o   Adriana Castillo Hernández. Docente Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
o   Adriana Parias Durán. Profesora Instituto de Estudios Urbanos. Universidad Nacional de Colombia
o   Albalucy Guerrero. Profesora Universidad Javeriana.
o   Alcira Forero Peña. PhD Antropóloga.
o   Alexander Franco Montoya. Vicepresidente Nacional de ASCONTROL.
o   Alfonso Mejía Casas. Profesor Área de alemán. Departamento de Lenguas Extranjeras. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Colombia.
o   Alhena Caicedo. Profesora Departamento de Antropología. Universidad de los Andes
o   Alice Amandine Beuf. Profesora asistente, Departamento de geografía. Universidad Nacional de Colombia
o   Alonso Correa Toro. Profesor facultad de Veterinaria y Zootecnia Universidad Nacional
o   Álvaro Zerda Sarmiento. PhD Profesor Asociado. Universidad Nacional de Colombia. Director Centro Editorial Facultad de Ciencias Económicas. Investigador Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID).
o   Amparo Hernández Bello. Profesora titular, Universidad Javeriana
o   Amparo Villegas. Directora Fundación Enfances 2 32 Francia Colombia.
o   Andrea Aguilar.
o   Andrea Catalina Zárate Cotrino. Filósofa.
o   Andrea Neira Cruz. Profesora Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos – IESCO. Universidad Central.
o   Andrés Calle. Universidad de Manizales.
o   Arturo Escobar. Profesor de Antropología. Universidad de Carolina del Norte. Chapel Hill. E.U.
o   Arturo Grueso Bonilla. Activista comunidad negra
o   Augusto Carrillo Sabogal. Profesor Asociado Departamento de Lenguas Extranjeras. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Colombia
o   Aurelio Arango Sierra. Docente Facultad de Arquitectura. Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín
o   Axel Rojas. Profesor departamento de antropología. Universidad del Cauca
o   Betsy Rueda. Directora de la Fundación Feconvida. Miembro activa del movimiento Social Octava Papeleta
o   Carine Middelbos. Investigadora Social y Activista
o   Carlos A. Manrique. Profesor de Filosofía. Universidad de los Andes. Bogotá D.C., Colombia.
o   Carlos Agudelo. Investigador, docente asociado Universidad Paris VII – URMIS.
o   Carlos H. Caicedo. Director Programa Interacción UnRadio.
o   Carlos I. Sánchez. Docente universitario
o   Carlos Iregui Castro. Profesor Asociado Universidad Nacional de Colombia
o   Carmenza Castiblanco. Profesora asociada. Directora del Instituto de Estudios Ambientales IDEA. Universidad Nacional de Colombia.
o   Catalina Toro. Profesora de Ciencia Política. Universidad Nacional de Colombia
o   Clara Inés Carreño Manosalva. Docente Universidad de La Salle.
o   Claudia E. Clavijo Cruz. Docente. Universidad Nacional
o   Claudia Lucía Ordóñez. Profesora Asociada Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Colombia
o   Claudia Patricia Herrera. Escuela de Liderazgo por la Paz Eje Cafetero, Universidad Tecnológica de Pereira.
o   Claudia Patricia Mosquera. Profesora asociada, Departamento de Trabajo Social, Universidad Nacional de Colombia.
o   Constanza Díaz Grajales. Profesora Escuela de Salud Pública, Universidad del Valle.
o   Consuelo de Vengoechea. Profesora Asociada. Directora Departamento de Antropología. Universidad Nacional de Colombia
o   Dairo Javier Marín Zuluaga, PhD. Decano. Facultad de odontología. Universidad Nacional de Colombia
o   Daniel Antonio Sastoque Coronado. Defensor de DDHH. Estudiante Maestría en Discapacidad e Inclusión Social Universidad Nacional de Colombia
o   Daniela Montaña Correa. Estudiante Maestría en educación Universidad Nacional de Colombia.
o   Danny María Ramírez Torres. Consultora temas Género y derechos de las mujeres.
o   David Santiago Mora. Estudiante maestría Psicoanálisis, subjetividad y cultura. Universidad Nacional de Colombia.
o   Diana Gómez Correal. Profesora del CIDER. Universidad de los Andes
o   Diana Ojeda. Profesora asociada Instituto PENSAR. Universidad Javeriana.
o   Dina Luz Román Alvarado. Psicóloga clínica independiente.
o   Donny Meertens. Investigadora Asociada. Pontificia Universidad Javeriana
o   Dora Isabel Díaz. Profesora Escuela de Estudios de Género. Universidad Nacional de Colombia
o   Dora Linda Gómez Mora. Profesora pensionada Universidad Nacional
o   Doris Arbeláez Doncel. Profesora Facultad de Artes. Universidad Antonio Nariño
o   Edennys Rios
o   Edgar O. Montañez Muñoz. Cineasta. Director de Cine y Tv. Gestor Cultural-Docente
o   Eduardo Restrepo. Profesor titular Universidad Javeriana.
o   Efraín Botero. Terre des Hommes Suisse, Coordinación Nacional Colombia.
o   Elizabeth Gómez Etayo. PhD en Ciencias Sociales. Jefe de Departamento de Humanidades. Facultad de Humanidades. Universidad Autónoma de Occidente. Cali.
o   Elizabeth Orozco. Auxiliar admistrativa. Lideresa de procesos de mujeres
o   Elkin Darío Agudelo. Profesor Titular Facultad de Ciencias y Educación. Coordinador del programa de Ciencias Sociales. Universidad Distrital
o   Enrique Rodríguez Pérez. Profesor Asociado Departamento de Literatura. Universidad Nacional de Colombia
o   Éric Naves. Docente Departamento de Lenguas Extranjeras. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá
o   Ernesto Acosta Gempeler. Docente
o   Esperanza Cifuentes Arcila. Profesora asociada, Pregrado de Trabajo Social. Universidad Nacional de Colombia.
o   Fabián Méndez. MD PhD. Director Escuela de Salud Pública. Coordinador Grupo GESP. Universidad del Valle.
o   Félix Hernández Rodríguez. Profesor Universidad Nacional de Colombia
o   Félix Humberto Soriano Méndez. Profesor Departamento de Matemáticas. Universidad Nacional de Colombia
o   Fernando Cuevas Ulitzsch. Coordinador Línea de Investigación «Estéticas y Poéticas». IESCO. Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte. Universidad Central
o   Fernando Puerta Ortiz. Profesor Asociado. Escuela de matemáticas. Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín.
o   Florence Thomas. Coordinadora grupo Mujer y Sociedad de la Universidad Nacional
o   Francisco Leal Buitrago. Universidad Nacional de Colombia y Universidad De los Andes.
o   Frank Molano Camargo. Docente titular Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Candidato a doctor en historia. Universidad de Los Andes.
o   Gabriel Guillot Monroy. Prof. Asociado Depto. Biología Universidad Nacional
o   Gabriela Castellanos. Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad. Universidad del Valle.
o   Germán Arenas Sicard. Físico. Profesor de la Universidad Nacional de Colombia
o   Germán Ayala Osorio. Docente universitario.
o   Germán Fonseca. Profesor Asociado. Dpto. Matemáticas. Universidad Nacional de Colombia
o   Germán Poveda Jaramillo. Profesor Titular, Universidad Nacional de Colombia
o   Giovanni Molano Cruz. Profesor Asistente. Universidad Nacional de Colombia. Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales.
o   Gisela Cramer. Profesora Asociada. Universidad Nacional de Colombia.
o   Gleidys Martínez Alonso. Profesora Dpto. de Humanidades. Universidad Autónoma de Occidente
o   Gloria Cuartas. Defensora de Derechos Humanos. Trabajadora por la Paz.
o   Gloria Esperanza Mora Monroy. Profesora Asociada Departamento de Lingüística. Universidad Nacional de Colombia
o   Gloria Leal. Profesora Ad-honorem. Universidad Nacional de Colombia.
o   Gloria Rendón. Artista.
o   Helga Duarte Amaya. Profesora Asociada Ingeniera de Sistemas. Facultad de Ingeniería. Dpto. de Sistemas. Coordinación del Doctorado en Sistemas y Computación. Universidad Nacional de Colombia
o   Ildebrando Arévalo. Profesor universitario.
o   Ingeniero Jorge Iván Gómez Gómez. Profesor Dpto. Ing. Mecánica. Facultad de Minas. Sede Medellín. Universidad Nacional de Colombia.
o   Ingrid Mayerly Tarquino Gutiérrez. Docente
o   Irene Vélez Torres. Profesora asociada UniValle
o   Isabel Caro López. Profesora del Programa de Trabajo Social. Universidad de la Salle
o   Jaime Otero Meléndez. Profesor Departamento de Humanidades. Universidad Autónoma de Occidente.
o   Jairo E. Carrillo G. Profesor Asistente. Departamento de Psicología. Universidad Nacional de Colombia
o   Jairo Hernán Aponte Melo. Profesor, Universidad Nacional de Colombia
o   Janeth Mosquera Becerra. Profesora Escuela de Salud Pública. Coordinadora Maestría de Salud Pública. Grupo de Epidemiología y Salud Poblacional (GESP). Universidad del Valle.
o   Jeanny Posso. Profesora Departamento Ciencias Sociales. Universidad del Valle.
o   Jeritza Merchán Díaz. Profesora ocasional Universidad Pedagógica Nacional
o   Jorge Enrique González. Profesor Departamento de Sociología. Universidad Nacional de Colombia
o   Jorge Enrique Sánchez Segura. Ingeniero Químico Universidad Nacional. Mg.Sc. Medio Ambiente Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil). Consultor en temas ambientales
o
o   Jorge Iván Bula Escobar. Profesor Asociado Escuela de Economía. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia
o   Jorge Ronderos Valderrama. Sociólogo. Dr. Antropología social.
o   José Gregorio Rodríguez. Profesor Universidad Nacional de Colombia
o   José Ignacio Uribe. Emprendedor.
o   Juan Andrés Ipuz Chacón. Ing. Agrícola. Profesional de análisis de crédito. BAC.
o   Juan Carlos Aristizábal Valencia. Profesor Estudios Filosóficos y Culturales. Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Universidad Nacional. Sede Medellín
o   Juan Carlos Celis González. Director. Fundación Procrear.
o   Juan Carlos Contreras Medina. Gerente Colombia 1000 Estaciones SAS.
o   Juan Carlos Eslava C. Profesor asociado, Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia.
o   Juan Carlos Villamizar. Docente Departamento de Historia. Universidad Nacional de Colombia
o   Juan Manuel García. Sociólogo.
o   Juanita Barreto Gama. Ciudadana feminista. Trabajadora Social. Profesora jubilada Universidad Nacional de Colombia
o   Julieta Abrego Lerma. Profesora Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Autónoma del Carmen. México.
o   Krisna Ruette Orihuela. Universidad de Manchester
o   Lady Marcela Cacavita. Apoyo profesional SED.
o   Laura Calle. Universidad Complutense de Madrid
o   Laura Colmenares Guerra. Artista.
o   Laura Fonseca Duque. Egresada Universidad Nacional de Colombia. Consultora en educación.
o   Laura Ulloa Rocha. Psicóloga Clínica.
o   Leonor Perilla. Profesora asociada. Universidad Nacional de Colombia.
o   Leopoldo Múnera Ruiz. Profesor asociado de la Universidad Nacional de Colombia.
o   Liliana Chaparro. Profesora Universidad Pedagógica Nacional
o   Lucy Santacruz Benavides. Antropóloga
o   Luis Alberto Sánchez Duque. Profesor Escuela de Física. Universidad Nacional, sede Medellín
o   Luis Carlos Arboleda. Profesor universitario.
o   Luis Eduardo Hoyos. Profesor de Filosofía. Universidad Nacional de Colombia
o   Luis Eslava. Senior Lecturer de la Escuela de Derecho de la Universidad de Kent
o   Luis Eugenio Andrade Pérez. Profesor Departamento de Biología Universidad Nacional.
o   Luis Hernando Vargas. Doctor en Filosofía.
o   Luz Angela Cortina Roa. Terapeuta Ocupacional. Universidad del Rosario. Mg. Intervención Social. Universidad del Valle. Candidata a Doctorado en Humanidades, línea estudios de género. Universidad del Valle.
o   Luz Marina Donato. Profesora Departamento de Trabajo Social. Universidad Nacional de Colombia.
o   Luz Romero. Estudiante de Artes Visuales en la Haute Ecole d’Art et de Design de Genève (Suiza).
o   Ma. Carolina Morales Borrero. Profesora Titular Universidad Nacional de Colombia
o   Magda Ortega
o   Maicol Ruiz. Docente asociado. Universidad Tecnológica de Pereira.
o   Mara Viveros Vigolla. Profesora Universidad Nacional de Colombia
o   Marcela Campuzano Cifuentes. Antropóloga. Coordinadora proyectos con comunidades de base. Cooperación internacional.
o   Marco Raúl Mejía. Educador popular
o   Margarita Serje. Profesora Asociada. Directora Departamento de Antropología. Universidad de los Andes
o   María Angélica Garzón Martínez. Doctora en Ciencias Humanas y Sociales. Universidad Nacional de Colombia. Socióloga y Maestra en sociología. Docente de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia UPTC.
o   María Camila Pinzón Segura. Médica Pediatra, PhD(c) Salud Pública. Universidad Nacional de Colombia
o   María Cecilia Sánchez. Psicóloga.
o   María Clara Llano. Escritora. Antropóloga.
o   María del Carmen Castrillón V. Coordinadora Especialización en Procesos de Intervención Social. Profesora Asociada Departamento de Ciencias Sociales. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Universidad Nacional de Colombia.
o   María Del Pilar Heno Guevara. Administradora de empresas UNAD.  Presidenta de la Junta Administradora Local Comuna Nueve
o   María Dolores Castro. Profesora investigadora, Carrera de Antropología y Post Grado en Ciencias del Desarrollo. CIDES UMSA. La Paz Bolivia
o   María Elena Saldarriaga Peláez. Directora Departamento de Historia. Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Universidad Nacional de Colombia
o   María Eugenia Delgado G. Psicóloga Social. Profesora Universidad del Valle. PhD. Salud Pública. UAB. Máster en Psicología Social. UNAM. Máster en Investigación. UAB. Especialista Educación Popular. CREFAL
o   María Eugenia Ibarra Melo. Profesora Departamento de Ciencias Sociales. Universidad del Valle.
o   María Eugenia Navarro Ruiz. Psicóloga, miembro del grupo Mujer y Sociedad.
o   María Himelda Ramírez. Investigadora independiente.
o   María Victoria Whittingham Munevar, Ph.D. Directora de Proyectos Centro de Investigaciones para el Desarrollo CID. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia
o   Mario Bernardo Figueroa. Profesor Escuela de Estudios en Psicoanálisis y Cultura. Universidad Nacional de Colombia
o   Mario Hernández. Coordinador Doctorado Inter facultades en Salud Pública, Universidad Nacional de Colombia
o   Marta Lucía Vélez Rivas. Antropóloga. Docente-Investigadora. Facultad de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras. Universidad Externado de Colombia
o   Marta Zambrano. Profesora Departamento de Antropología. Universidad Nacional de Colombia
o   Martha Delgado. Veeduría Ciudadana del Campamento por la Paz.
o   Martha Lucia Rincón Bustos. Profesora Asociada Departamento de Comunicación Humana. Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia
o   Martha Nubia Bello Albarracín. Profesora asociada. Universidad Nacional de Colombia.
o   Martha Uribe.  Psicóloga.
o   Mauricio Archila. Profesor Titular Departamento de Historia. Universidad Nacional de Colombia
o   Mauricio Fuentes. Estudiante Universitario.
o   Mauricio Pardo Rojas PhD. Profesor Programa Antropología. Universidad de Caldas
o   Mauricio Rodríguez Godoy OD Esp. MSc. Profesor Titular Departamento de Salud Oral Facultad de Odontología. Instituto de Investigaciones Clínicas. Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia
o   Melba Lucía Riaño Torres. Integrante del Sindicato de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, Sindhep.
o   Mélida García. Veeduría Ciudadana del Campamento por la Paz.
o   Mery Constanza García V. Profesora Asociada. Universidad Nacional.
o   Miguel Ángel Beltrán Villegas. Docente Universitario.
o   Miguel Ángel Ruiz García. Profesor Asociado Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Universidad Nacional de Colombia. Sede Medellín
o   Miguel Antonio Espinosa Rico. Coordinador Grupo Interdisciplinario de Estudios sobre el Territorio «Yuma íma». Universidad del Tolima.
o   Miguel Gutiérrez Peláez. Director del Programa Psicología. Universidad del Rosario. Bogotá.
o   Miguel Wenceslao Quintero Guzmán. Consultor para los proyectos del Protocolo de Montreal del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Consultor en el mismo tópico del Banco Mundial.
o   Milena Peña Moreno. Contratista Unidad de Restitución de Tierras.
o   Mónica Godoy Ferro, antrop

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A los 30 y con siete hijos, dejó la comunidad ortodoxa y descubrió su sexualidad


Etty Ausch en septiembre de 2017 en Nueva York.
Etty Ausch en septiembre de 2017 en Nueva York. Crédito: Borough of Manhattan Community College
Una ex religiosa de Nueva York cuenta cómo cambió su vida desde que un documental reveló su historia, y la dura batalla que afronta para recuperar la custodia de sus hijos
Pablo Plotkin SEGUIR
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8 de febrero de 2018  • 00:35

Casarte joven. Atender a tu marido. Tener todos los hijos que puedas. Dedicarte a criarlos.

Así puede resumirse el mandato para una chica nacida en la comunidad jasídica de Borough Park, un núcleo de judaísmo ortodoxo en el sudoeste de Brooklyn. Y así era la vida de Etty Ausch hasta hace poco.

Cuando tenía 18 años, los padres le arreglaron su matrimonio. Etty había crecido desconectada de cualquier fuente de información secular, así que al momento de comprometerse ni siquiera había escuchado la palabra «sexo». Como toda novia ortodoxa, asistió a un curso prenupcial en el que le enseñaron, entre otras cosas, los mecanismos básicos del coito. A partir de la noche de bodas en septiembre de 2003, con un marido igualmente inexperto, se abocó a la tarea de procrear, y durante la década siguiente tuvieron siete hijos.

Para esa época, rondando los 30, Etty no tenía dudas de que su matrimonio era un desastre.

Etty y su ex marido cuando se casaron, septiembre de 2003.
Etty y su ex marido cuando se casaron, septiembre de 2003.

La chica en la burbuja

Nacida el 10 de abril de 1984, Etty y sus nueve hermanos son hijos de dos pequeños comerciantes de ropas y accesorios para religiosos. Sus abuelos eran inmigrantes húngaros que se instalaron en Brooklyn después de sobrevivir a los nazis. En su casa de la calle 43, en el corazón de Borough Park, Etty creció como una chica típica de la comunidad jasídica, un espacio impenetrable que se consolidó a la sombra traumática del Holocausto.

Etty en 1985, durante su infancia en Borough Park, Brooklyn.
Etty en 1985, durante su infancia en Borough Park, Brooklyn.

Etty tiene muy buenos recuerdos de su infancia durante los años 80 y 90. «La comunidad es un ambiente muy seguro y estable cuando sos chico -dice ahora-. La familia es muy importante, así que hacíamos todo en familia, y había muchos momentos de diversión». Asistía a una escuela jasídica para chicas, tenía un montón de amigas y se graduó con honores. Entre los 12 y los 17 años, pasaba los veranos en un campamento religioso en Catskills, en el norte del estado de Nueva York. Esa vida fuera de casa, según recuerda, le permitía ser ella misma, «lejos de la mirada examinadora y crítica» de sus padres, que se habían puesto duros en los años de adolescencia.

El destino de Etty, sin embargo, se suponía que estaba escrito. Se comprometió a los 18, se casó a los 19 y poco después, en 2005, tuvo a la primera de sus siete hijos. Desde la noche de bodas, el sexo para ella fue insoportable, pero no tenía un parámetro para medir lo que sufría, ni alguien con quien hablarlo. «Me mordía los labios hasta que sangraban mientras me ponían de espaldas en medio de la noche para ser penetrada -escribió hace un par de semanas en el sitio Refinery29 -. Y rezaba en silencio para que terminara tan rápido como había empezado». Mientras padecía un cuadro depresivo detonado por el abuso, su marido le dijo algo como: «Hay gente a la que le atrae gente de su mismo sexo. Quizás vos tengas ese problema y podamos solucionarlo».

«Durante un par de años tratamos de solucionarlo con la intervención de la comunidad, lo cual fue horroroso», dice Etty a LA NACION. Ella misma creía que su atracción hacia las mujeres -por entonces sólo en el plano de la fantasía- comportaba algún tipo de trastorno psicológico, así que consultó con varios rabinos a los que también les contaba del abuso que sufría en casa, pero todos le señalaban lo afortunada que era de ser la esposa de un hombre respetable. «En lugar de ver a una mujer que estaba luchando, vieron un problema que debía ser silenciado», dijo ella. Fueron meses de «‘terapeutas’ sin licencia, medicación psiquiátrica y tratamiento de shock, todo prescrito por un rabino local y administrado con la complicidad de médicos profesionales».

Buscando respuestas a ciegas, comenzó a frecuentar ámbitos seculares fuera de Borough Park. En la librería The Strand de Manhattan descubrió la palabra «gay» en un libro de la autora feminista Audre Lorde, cuya obra comenzó a devorar en esas excursiones furtivas. Al mismo tiempo empezó a ir a las reuniones de Footsteps, una organización que se dedica a contener y orientar a los que dejan la comunidad ultra-ortodoxa de Nueva York. En uno de esos encuentros conoció a Heidi Ewing y Rachel Grady, dos realizadoras que habían dirigido Jesus Camp , un documental de 2006 que mostraba las delirantes técnicas de instrucción de un campamento cristiano para niños. Ewing y Grady querían volver a meterse en los extremos de la religión, esta vez contando la batalla personal que afrontan los poquísimos ortodoxos que se animan a dejar la comunidad de Borough Park.

Era el otoño boreal de 2015 y Etty todavía vestía como ortodoxa, con ropas largas y oscuras y peluca. Estaba en el comienzo de una transición profunda. Lorde le había hecho ver que era posible el amor sensual entre mujeres, y «ya no había vuelta atrás». Después de un par de meses de charlas con las directoras, aceptó participar en lo que sería One of Us, el documental de Netflix que sacó a la luz su historia y la de otros dos miembros de la comunidad que atravesaban procesos similares: Ari Hershkowitz y Luzer Twersky.

Sin embargo, una parte de la historia de Etty, la parte vinculada a su sexualidad, no quedaría en el corte final de la película.

One Of Us – Trailer [Netflix]

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De la comunidad al mundo

«Una de las razones por las que quería dejar mi matrimonio era para que la gente de afuera supiera lo que estaba pasando dentro de la comunidad -dice Etty ahora, hablando por videochat desde su nuevo hogar en Connecticut-. Pero a la vez estaba aterrada. Si alguien se daba cuenta de que estaba participando de un documental, iba a ser horrible para mí».

Su condición fue que no se viera su cara. Durante la primera mitad del largometraje, entonces, la figura de Etty aparece en sombras, casi fantasmal mientras camina por las calles de Nueva York o se refugia en la oscuridad de un departamento, con las amenazas de su ex marido filtrándose del otro lado del teléfono. Hasta que, en una escena que parte la historia al medio, Etty se saca la peluca y la cámara devela sus rasgos por primera vez.

Más allá del gesto cinematográfico, Etty estaba viviendo el proceso en tiempo real. Cuando comenzó la filmación cursaba la primera etapa de la separación, y durante el primer año post-divorcio (2015-2016) sus hijos seguían con ella. Sin embargo, a medida que su secularización se volvía evidente, la comunidad cerró filas para evitar que esos siete niños se alejaran del judaísmo ultra-ortodoxo. Algunos de los mejores abogados de Nueva York trabajaron para sacarle la custodia a Etty, que apenas podía hacer pie, sin formación, dinero ni contactos fuera de la comunidad. Basándose en el principio jurídico del status quo -que prevé que, en un divorcio, se debe preservar el estilo de vida de los hijos-, el juez Eric I. Prus -un judío ortodoxo- dictaminó en contra de la madre. «Para ese momento ya no tenía nada que perder -dice Etty-, así que les dije a las directoras que podían mostrar mi cara.»

Cuando Netflix estrenó el documental, el 20 de octubre pasado, Etty Ausch acababa de irse de Brooklyn y llevaba un par de años asumiéndose como «una nueva versión» de sí misma. En octubre de 2015 había ido a una reunión de un grupo de apoyo para gays, lesbianas y trans de la colectividad judía. Ahí conoció a Sarah, «la mujer más hermosa que había visto» en su vida. Esa noche besó a una chica por primera vez, y lo que sintió fue tan nuevo y poderoso que parecía reinventarlo todo. Desde ese día Etty y Sarah están de novias.

Etty y su novia Sarah
Etty y su novia Sarah

La decisión de no incluir en el documental su salida del closet no fue de ella. «Me filmaron en situaciones en las que hubiera sido obvio que soy gay -dice Etty-, pero Netflix decidió sacar esas partes, con el argumento de que la gente iba a simplificar la cuestión y decir: ‘Ah, ok, se fue de la comunidad porque es gay’. Me molestó un poco cuando me lo dijeron, y me molestó aun más cuando salió la película, porque sentí que había una parte importante de mi historia que había quedado afuera. Pero bueno, no tenía opción». (Para verificar este punto, LA NACION contactó a las oficinas de Netflix en Estados Unidos a través de sus representantes locales, pero no obtuvo respuesta).

Radicada con Sarah en Connecticut, a 125 kilómetros de Brooklyn, Etty ahora estudia Derecho Criminal y trabaja en una empresa de ropa deportiva para mujeres. A los 33 años, la relación con sus hijos -que viven con familiares en Borough Park- se limita a una comunicación telefónica diaria. «No podría determinar en qué medida ellos entienden la situación -dice Etty-, pero fueron testigos de cosas muy feas que pasaban en nuestro matrimonio. Y también vieron cómo la comunidad supervisaba mis visitas semanales hasta el año pasado. Se me hacía muy difícil. Mi hija mayor, que tiene 12 años, me decía: ‘No vale la pena que nos veamos así’. Creo que entienden algo, pero trato de enfocarme en sus cosas, en cómo están, cómo les va en la escuela, temas de chicos.»

Mientras tanto su ex marido, al que se le había dictado una restricción para acercarse a Etty por las denuncias de violencia, los ve cotidianamente. «De lo que pasa dentro de la comunidad nadie se entera -dice ella-. Él tiene tarjeta verde, yo tengo la tarjeta roja».

Por lo demás, nadie de su antiguo mundo le dirige la palabra. Ni sus padres, ni sus hermanos, ni sus ex amigas. Se contactó con un par de hermanos que viven en Israel, pensando que al estar «lejos del lío» podrían ser más comprensivos. «Me dijeron que no tenían permitido hablarme -dice Etty-. Funcionan en bloque. Si la decisión es no hablarme, no me va a hablar nadie».

La parte de la religión

En los comentarios del público, la crítica más repetida sobre One of Us es que no muestra los aspectos positivos de la comunidad jasídica, más allá de un desfile callejero en una festividad. Sobre eso, Etty dice: «Es algo que estaba todo el tiempo en la conversación de las directoras, porque ellas querían hacer una película equilibrada. El problema es que la comunidad no permite el ingreso de cámaras. Claro que hay cosas hermosas en la comunidad, pero ellos no dejan mostrarlo».

En una escena, la coordinadora de Footsteps Chani Getter le dice a Etty que la comunidad se organizó como un mecanismo de supervivencia después del Holocausto. Etty no acuerda del todo. «Es cierto que había una idea de conformar un grupo fuerte de sobrevivientes, pero creo que la manera en que se estructuró esta comunidad responde a muchos factores. Antes del Holocausto estaba el movimiento reformista, ahora se sienten amenazados por los que quieren dejar la comunidad. El Holocausto puede ser una de las razones, pero creo que hay muchas otras. Para formar un círculo tan cerrado en el centro mundial de la modernidad tiene que haber más de una razón».

Etty con Luzer Twersky, que dejó la comunidad ortodoxa para ser actor. También aparece retratado en el documental One of Us.
Etty con Luzer Twersky, que dejó la comunidad ortodoxa para ser actor. También aparece retratado en el documental One of Us.

Hoy Etty se considera «más bien agnóstica», pero no está resentida con el judaísmo. «La religión no me lastimó, me lastimó la gente que abusa de la religión. No me lastimó respetar el Shabat o el Kosher, me lastimó la gente que me dijo: ‘Es de esta manera o te vas'».

No puede dar muchos detalles de su situación judicial, porque la causa por la custodia todavía está abierta, aunque un caso reciente le da una pequeña esperanza. Chavie Weisberger atravesó un proceso personal casi idéntico al de Etty, y el mismo juez Prus le quitó la tenencia. Sin embargo, su apelación llegó a la Corte del Estado de Nueva York, que dictaminó que la religión no puede considerarse status quo, y Chavie recuperó la custodia. «Si mi caso hubiera ocurrido después de la apelación de Weisberger, yo no estaría en este lugar -dice Etty-. Ahora estoy esperando la revisión. No creo que me devuelvan la custodia, pero el juez va a tener que ser más cuidadoso al momento de usar la religión como status quo».

Mientras tanto, intenta enfocarse en sus cosas. «Quiero trabajar en justicia criminal, colaborar con las minorías, quiero aplicar a becas. Tengo tanto por hacer. Puede parecer muy normal, pero para mí todo esto es muy novedoso y raro, porque hasta hace poco mi vida era atender a mi marido y cuidar a mis hijos, y ahora me dedico a hacer cosas que quiero yo. Por primera vez soy un individuo. Es muy diferente y muy gratificante, y a la vez hay mucho dolor y sensación de injusticia por todo lo que pasó, por no tener a mis hijos conmigo. Quiero terminar de asentarme, tener un trabajo estable. Los chicos irán creciendo y espero que en algún momento puedan entender todo esto por lo que pasó su madre, y que volvamos a estar juntos.»

¿Fue más difícil de lo que imaginaba, salir de la comunidad? «Nunca me había imaginado nada -reconoce Etty-. No tenía expectativas». Tampoco se siente la heroína de una novela de redención, ni exagera las virtudes de esta libertad de costo altísimo. «Hoy puedo disfrutar de experiencias judías seculares -dice-, pero tampoco es que tengo momentos en los que digo ‘uy, qué divertido es todo esto, cuánta libertad’, porque ante todo sigo siendo una madre de siete hijos. Todavía soy esa chica criada en Borough Park, y eso no se va a ir nunca».

https://www.lanacion.com.ar/2103605-a-los-30-y-con-siete-hijos-dejo-la-comunidad-ortodoxa-y-descubrio-su-sexualidad

ESPAÑA. BURGOS: LA IGLESIA ES MUJER


 February 8, 2018

Si estás por Burgos o alrededores, ¡no te pierdas esta charla!

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Los episcopalianos de Washington dejarán de llamar a Dios con pronombres masculinos


Los episcopalianos de Washington dejarán de llamar a Dios con pronombres masculinos

MODIFICAN EL BOOK OF COMMON PRAYER

Continuando su caída libre hacia el liberalismo teológico, la diócesis episcopaliana de Washington, DC, votó la semana pasada a favor de una resolución que pone fin al uso de pronombres masculinos para referirse Dios. Ello les llevará a modificar el Book of Common Prayer (Libro de Oración Común) que usan todos los anglicanos.

(InfoCatólica) Los delegados episcopalianos de la 123ª Convención de la diócesis de la capital de EE.UU aprobaron rápidamente la resolución para que no se use más el «lenguaje de género para Dios».

«Se autoriza la revisión del Libro de Oración Común para utilizar un lenguaje expansivo para Dios procente de las fuentes ricas de imágenes femeninas, masculinas y no binarias para Dios que se encuentran en las Escrituras y la tradición y, cuando sea posible, evitar el uso de pronombres genéricos para Dios», dice la resolución de la diócesis. Y como justificación, aseguraron que «a lo largo de los siglos, nuestro lenguaje y nuestra comprensión de Dios han seguido cambiando y adaptándose».

Para los redactores de la resolución referirse a Dios usando pronombres masculinos supone «limitar nuestra comprensión de Dios. Al expandir nuestro lenguaje, expandiremos nuestra imagen de Dios y su naturaleza».

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=31564&utm_medium=email&utm_source=boletin&utm_campaign=bltn180208&icid=f978fc951903946def903fd46c931c71

La inacción desconcertante del Papa sobre el abuso sexual


No hay duda de que Francisco es auténtico. No exige a los demás lo que no exige de sí mismo.
Robert Mickens, Roma
Ciudad del Vaticano
19 de enero de 2018

 

El Papa Francisco estuvo en América del Sur la semana pasada y, mientras estaba en Chile, atrajo solo a una modesta multitud de seguidores. Fue la recepción más fría que ha recibido en cualquiera de sus 22 viajes al exterior, al menos a aquellos países con una mayoría de cristianos y ciertamente en las tierras tradicionalmente católicas de América Latina.

Algunos dicen que el Papa de 81 años se tomó la molestia porque Chile es una nación altamente secularizada que ha perdido toda la confianza en la iglesia y sus líderes ordenados.

Eso es solo una parte.

Lo que el viaje dejó en claro es que, a pesar del apoyo que Francisco ha recibido por sus muchos buenos e inspiradores pasos para restaurar la credibilidad evangélica de la iglesia y su misión, mucha gente todavía lo ve como «todo hablar y no hacer nada» cuando se trata de la cuestión del abuso sexual del clero, especialmente al hacer rendir cuentas a los obispos que trataron de encubrirlo.

El caso más conocido de esto en Chile involucra directamente al Papa y su inquebrantable apoyo al Obispo Juan Barros Madrid, quien ha sido acusado de proteger a uno de los sacerdotes más notorios del país. Muchos chilenos se enojaron cuando el Papa permitió que el obispo concelebrara en la Misa pública más grande del viaje papal.

Y aunque la sorprendente y conmovedora ceremonia nupcial que realizó Francis para dos azafatas durante un vuelo interior el jueves puede haber desviado la atención de esto por un momento fugaz, no es probable que tranquilice a la gente de Chile ni a muchos otros católicos de todo el país. mundo – que siguen decepcionados y confundidos por la aparente inacción del Papa sobre el abuso sexual.

Este ha sido durante mucho tiempo el borrón más feo de su pontificado. Y en el transcurso de unos pocos días, ahora es aún más feo.

La credibilidad del Papa Francisco para tratar el abuso sexual siempre ha sido cuestionable, a pesar de las muchas excusas y el «giro» positivo que sus apologistas y aduladores han continuado presentando.

Es innegable que ha hecho mucho menos que Benedicto XVI al abordar el abuso sexual en la iglesia, y sin embargo, la prensa ha tratado a Francisco con una tolerancia mucho mayor a sus omisiones de lo que jamás hubiera concedido a su predecesor, ahora retirado.

Francisco simplemente se ha mantenido a distancia en el tema.

Tomó a los cardenales Reinhard Marx y Sean O’Malley, miembros de su «consejo privado» C9, convencer al Papa jesuita de establecer la Comisión Pontificia para la Protección de Menores (PCPM) y otros intentos ahora abortados para tratar el abuso sexual.

Pero después de tres años de actividad, el mandato de los miembros de la comisión ha expirado. La PCPM ha estado efectivamente en bolas de naftalina ahora durante más de un mes.

Marie Collins, quien posiblemente fue el miembro más creíble de la comisión, compartió su frustración esta semana por la suspensión de la PCPM.

«Me parece que la falta obvia de urgencia o cualquier preocupación leve en el Vaticano sobre el estado actual de las comisiones refleja cuán poco importante es la membresía. También la baja prioridad que se le está dando a este tema de la protección infantil a pesar de las garantías tantas veces dadas por el Papa y otros, de que tiene la más alta prioridad «, escribióen su blog.

Esto es condenatorio Y el Papa Francisco, y todos los que apoyan sus esfuerzos para reformar y renovar la iglesia, deberían estar muy preocupados.

Entonces, ¿por qué el Papa más profético y evangélico de la historia moderna ha arrastrado sus curas sobre esto? ¿Por qué esta inacción?

El desconcierto que esto ha creado es asombroso. De hecho, empequeñece cualquier confusión que supuestamente Francisco haya causado por su acercamiento pastoral a los católicos divorciados y casados ​​que se encuentran en el documento Amoris Laetitia.

¿Cómo se puede explicar la negligencia del Papa?

Los más cínicos dicen que, a pesar de toda su charla sobre el «cáncer» del clericalismo, el Papa Francisco es, en realidad, solo otro miembro clericalista del club episcopal de los viejos muchachos. Por lo tanto, simplemente está protegiendo a los miembros de su propia red mitered.

Aquellos que simpatizan más con el Papa afirman que es el énfasis que pone Francisco en la misericordia lo que lo ha impedido actuar de manera abrupta al disciplinar a los obispos que han manejado mal los casos de abuso o aquellos que pueden haber sido falsamente acusados ​​de encubrimiento.

Ninguna de estas explicaciones es completamente convincente.

Sin embargo, hay otra posible, de hecho, más plausible, razón por la cual este Papa ha estado casi paralizado por la implementación de mecanismos decisivos y radicales para mantener a los obispos errantes en la obligación de rendir cuentas.

Las pistas llegaron poco después de que Jorge Mario Bergoglio fuera elegido obispo de Roma. En los primeros meses de su pontificado dio la ahora famosa entrevista a a Civiltà Cattolica en la que se le pidió que se describiera a sí mismo.

«Soy un pecador», respondió Francisco.

«Esta es la definición más precisa. No es una figura del habla, un género literario. Soy un pecador «, repitió.

Unos dos años más tarde lo explicó en otra entrevista.

«Soy un pecador … estoy seguro de esto. Soy un pecador a quien el Señor miró con misericordia «, dijo a la revista italiana, Credere .

«Yo soy, como dije a los detenidos en Bolivia, un hombre perdonado. … Todavía cometo errores y cometo pecados, y confieso cada quince o veinte días. Y si confieso que es porque necesito sentir que la misericordia de Dios todavía está sobre mí «, explicó el Papa.

Esto no debería haber sido visto como una gran revelación ya que todas las personas, incluidos los papas, son pecadores. Tampoco debería haber sido notable que Francisco admitió esto públicamente.

Pero confirmó algo más que aprendimos sobre el «nuevo» Papa en sus primeros días en Roma: es un hombre asombrosamente dueño de sí mismo y cómodo en su propia piel. No ha intentado desempeñar un nuevo papel que no concuerda con la forma en que siempre trató de vivir su vida como sacerdote y obispo.

El Jorge Mario Bergoglio, que era el joven superior de los jesuitas de Argentina y luego el cardenal arzobispo de Buenos Aires, es el mismo Bergoglio, aunque más viejo y ojalá más sabio, que ahora es obispo de Roma.

No intentó convertirse en alguien que nunca fue, ni interna ni externamente.

«Querido Quique», le escribió a un amigo sacerdote en su tierra natal dos meses después de su elección al papado, «trato de ser y actuar como lo hice en Buenos Aires porque, si tuviera que cambiar a mi edad, Realmente se vería ridículo «.

No hay duda de que Francisco es auténtico. Él no ha intentado convertirse en alguien que no es. Tampoco esperaría que alguien más juegue a ser alguien que no es. De hecho, ha mostrado poca tolerancia, especialmente para sacerdotes y obispos, que llevan una vida doble, se dan a conocer o pretenden ser más santos de lo que realmente son.

Este es el núcleo sólido que ha hecho que el Papa Francisco sea la figura mundial más creíble hoy en día. Él no exige a los demás que no exija de sí mismo. No hay un doble rasero con él.

Y esta puede ser la trágica ironía que brinda la respuesta más razonable a la pregunta extremadamente enigmática: «¿Por qué el Papa no ha disciplinado a los obispos que maltrataron casos de abuso sexual?»

Quizás porque él hizo lo mismo.

Hay pruebas bastante sustanciales, incluso si los partidarios de Francisco siempre negaron o se negaron a creerlo, que cuando era arzobispo de Buenos Aires y presidente de la conferencia episcopal argentina, el futuro Papa hizo muy poco para eliminar o informar a los sacerdotes acusados ​​de abuso sexual. menores de edad

Algunas supuestas víctimas han dicho que el Cardenal Bergoglio ni siquiera respondió sus cartas de queja. También dijeron que se negó a reunirse con ellos o les pidió disculpas.

Quizás este Papa, un hombre que vive tan profundamente con el conocimiento de que es un pecador que ha sido perdonado y necesita que se le recuerde continuamente ese perdón, se ve obstaculizado por esta dolorosa admisión: «¿Quién soy yo para juzgar a otros obispos que, en un grado u otro, ¿no se ocupó de las denuncias de abuso sexual como yo lo hice? »

Si este es realmente el caso, el Papa Francisco solo puede hacer una cosa: admitir que en esos años él también tuvo sus fallas, solo como sus predecesores en el Vaticano y la mayoría de los obispos de todo el mundo. Y tal vez esto podría conducir a una especie de proceso de verdad y reconciliación en la iglesia que busca la curación, en lugar de la venganza.

Francis ha sido valiente y profético a través de su extraordinaria disposición a ser vulnerable, ser real, ser auténtico.

Es hora de que avance un paso más.

https://international.la-croix.com/news/the-pope-s-bewildering-inaction-on-sexual-abuse/6763

Hacia una Alemania más europea


El futuro de Europa ahora depende del Partido Social Demócrata de Alemania formando un gobierno de coalición proeuropea con Angela Merkel
Jean-Christophe Ploquin
8 de febrero de 2018

 

(Foto de  Pixabay )

Europa necesita un gobierno alemán que lo rescatará, el presidente del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), Martin Schulz, les está diciendo a sus seguidores.

A fines de marzo, los 450,000 miembros del SPD necesitarán expresar su opinión sobre el acuerdo que Schulz firmó el 7 de febrero con la canciller Angela Merkel con vistas a formar un gobierno de coalición para Alemania.

Sin embargo, muchos activistas del partido se oponen al plan de Shulz. Tras las pérdidas históricas sufridas por el SPD en las elecciones parlamentarias de septiembre pasado, ya no desean una alianza que parece haber funcionado en contra de sus intereses.

En un esfuerzo por convencerlos de continuar la experiencia, Schulz ha luchado para obtener una serie de concesiones sociales y para hacer del avance de Europa una prioridad central del acuerdo de coalición.

Cuestiones tales como la aplicación de la zona del euro, el desarrollo de la iniciativa de defensa europea o el establecimiento de una política de migración europea aparecen así en el capítulo inicial del acuerdo.

Si el acuerdo ha sido ratificado por el partido, se abrirá una nueva oportunidad para el proyecto de construcción europeo.

Significará que los partidos mayoritarios gobernantes en París y Berlín están buscando fortalecer los vínculos entre los estados miembros en asuntos importantes.

Esto debería conducir a una importante iniciativa franco-alemana en la primavera.

Sin embargo, existe un agudo contraste entre la situación actual y la que prevalecía a comienzos de los años 2000, cuando las fuerzas proeuropeas soñaban y se movilizaban para el desarrollo de una Europa federal.

Las iniciativas actuales son el resultado más de un sentido de urgencia en un mundo desordenado, donde los riesgos tienden a globalizarse y donde será necesario enfrentar a las principales potencias mundiales.

Para Emmanuel Macron, Angela Merkel y Martin Schulz, la prioridad es trabajar juntos para proteger una forma de vida, una sociedad y una solidaridad particularmente europeas.

Si compartimos su visión, solo podemos esperar que los activistas del SPD demuestren ser capaces de mirar más allá de sus propios intereses electorales.

https://international.la-croix.com/news/towards-a-more-european-germany/6892?utm_source=Newsletter&utm_medium=e-mail&utm_content=08-02-2018&utm_campaign=newsletter__crx_lci&PMID=3e

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