Hermana Karoline Mayer: “Las mujeres asumirán un rol más protagónico en la Iglesia, sí o sí”


Karoline Mayer, la “madre Teresa de Latinoamérica”T13

Yo me siento mujer, y en plenitud. Frente a los obispos, los sacerdotes y quien sea, yo me siento a la par, los veo como compañeros

(Revista Paula).- “La hermana no para, tiene una energía increíble”. Es lo primero que dice el encargado de comunicaciones mientras explica que Karoline Mayer viene en metro un poco atrasada. La esperamos en la sede de Recoleta de Cristo Vive, la fundación que creó en 1990 y que hoy atiende a más de 28.000 personas de escasos recursos en las áreas de salud, educación infantil, formación de oficios para jóvenes y rehabilitación de drogodependientes.

Cuando llega, su presencia se siente. Su frágil apariencia y dulzura extrema se contradicen absolutamente con su motor incombustible y su determinación. Camina a paso firme y acelerado, siempre con una gran sonrisa, y saludando y abrazando a todos los funcionarios y auxiliares que trabajan ahí.

-Hermana, ¡¿cómo estuvo la inauguración de su calle?!
-Sabe que no me gustan mucho esas cosas… pero bueno, a veces hay que aceptarlas -dice sonriendo con vergüenza, en un español bien alemán.
-¡Tiene que aceptar el cariño!

El sábado anterior la comunidad junto al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, celebraron el cambio de nombre de la calle Las Violetas, en la población Quinta Bella, por “Hermana Karoline Mayer”. Un reconocimiento que los mismos pobladores levantaron y que la Municipalidad acogió, por los 50 años que lleva en nuestro país trabajando por los más postergados y desprotegidos.

Madre Teresa de Latinoamérica

Karoline nació en 1943 en Eichstätt, un pequeño poblado al sur de Alemania, y desde que tenía 11 años supo que dedicaría su vida a las misiones. A pesar de que su mamá en un comienzo no estaba de acuerdo, entró como novicia en la Congregación Misionera de las Siervas del Espíritu Santo. Su sueño era irse a China a misionar, pero sus superioras decidieron enviarla a Chile.

Reconoce que una gran desilusión se apoderó de ella, nunca se había planteado venir a Latinoamérica, y al llegar su pesar fue mayor porque el convento de la congregación estaba en Las Condes. “Tenía miedo de no encontrar ahí lo que andaba buscando, de no poder realizar ese sueño que tenía tan profundo en el corazón, que era evangelizar en los lugares más pobres, anunciar la ‘buena noticia’ y sanar a los enfermos”, recuerda sentada en su sencilla oficina llena de libros y adornada con varias mantas altiplánicas.

La oportunidad llegó cuando entró a estudiar enfermería a la Universidad de Chile en el año 1969, un año después de su llegada. “Ahí, en el encuentro con los estudiantes conocí que había pobreza en este país”. Sus primeras idas a los campamentos no fueron fáciles, reconoce que la miraban con recelo, y la miseria era gigante, pero ella estaba feliz. Estuvo dos años trabajando como voluntaria y finalmente logró que su superiora la dejara irse a vivir a la población. El 12 de octubre de 1971, junto a dos hermanas más, se instalaron en la mediagua que se habían construido. “Fue el día más feliz de mi vida”, recuerda.

Pero la felicidad no duró tanto, a los dos años, previo al golpe de Estado, Karoline fue expulsada de la congregación por considerarla “un problema” para la orden de Chile y fue enviada de vuelta a Alemania. En marzo del ’73 iba arriba del avión gritando y llorando de pena e impotencia. “Lo que más me dolía era no cumplir la promesa a los pobladores de que no los iba a abandonar”.

Pero su determinación por volver era tan grande que finalmente no hizo los votos perpetuos, que justamente ese año debía hacer, y se salió de la congregación. En diciembre de 1973 volvió y con el permiso del cardenal Raúl Silva Enríquez formó la comunidad Cristo Vive junto a su gran amiga Maruja -con quien había creado el jardín infantil- y dos hermanas más. Durante los años de la dictadura su jardín infantil fue allanado varias veces, las vigilaban y las hostigaban, incluso una vez la detuvieron y la interrogaron durante toda la noche. Pero esa experiencia le sirvió para nunca más tener miedo. Con el regreso de la democracia en 1990, Karoline creó la Fundación Cristo Vive, que hoy, además de las cinco sedes en la Región Metropolitana, tiene una en La Paz, Bolivia, y otra en Cusco, Perú.

Cambio(s) de hábito

Karoline recuerda con nostalgia la Iglesia que desde mediados de los 60 se empezaba a forjar. Una Iglesia que estaba viviendo un profundo cambio impulsado por Juan XXIII y luego con el Concilio Vaticano IIde 1965. “En toda América Latina aparecieron obispos y sacerdotes que trabajaban con y para el pueblo. Aquí en Chile yo me formé como misionera con una Teología de la Liberación encarnada y vivida por grandes obispos, teólogos, sacerdotes y religiosas como Enrique Alvear, Jorge Hourton, Fernando Ariztía, José Aldunate, Mariano Puga y tantos otros…”.

¿Y cuándo cambió el panorama?

Juan Pablo II lamentablemente, siendo tan buena persona y carismático, no conocía el mundo. Era polaco y tenía el trauma del comunismo. Y aquí en Chile, en plena Guerra Fría, estábamos en una situación bien difícil, y estaba el señor nuncio Angelo Sodano que era muy cercano a Pinochet y a Juan Pablo II. Y con los nombramientos de nuevos obispos se retrocedió.

Me da mucha pena porque los que son nombrados no tienen la culpa, todos respondemos a nuestras visiones y miedos, y para ellos esta Iglesia ‘popular’ les producía mucho temor. Igual entró ahí Raúl Silva Enríquez, que siempre será considerado en el mundo como uno de los grandes defensores de los derechos humanos.

¿Cuál es su visión de la actual crisis que está viviendo la Iglesia Católica a raíz de los abusos, tanto de poder como sexuales?

Viviendo con la gente, una de las cosas más dolorosas que te toca ver es el sufrimiento de los que han sido abusados, y no solo los que se han cometido en la Iglesia. Con esto no es que quiera defender, pero siempre ha sido parte de nuestra cultura. Y los abusos son actos gravísimos que afectan mucho a las víctimas, dejan una marca muy profunda en el alma. Ahora, cuando se trata de la jerarquía de la Iglesia o en la vida religiosa, es muy doloroso.

Lamentablemente hemos sido formados en el secretismo, uno jamás va a hablar fuera de la congregación, jamás vas a criticar a la superiora (…) Cuando nuestros amigos Cruz, Murillo y Hamilton hablaron por primera vez, solo querían ir contra el mal, que se acabara el ítem Karadima, y lamentablemente no fueron escuchados; de eso no puedo decir nada, porque la falta de capacidad de acogida fue muy triste, como lo dice el mismo Papa.

Pero el Papa también cometió un gran error en el caso del obispo Barros al negar las acusaciones de encubrimiento.

Es cierto, pero es que es tan difícil liquidar a una persona con una acusación. Pero con esto, sin planificarlo, puso punto final a la idea de que los Papas son infalibles. Demostró que como todo ser humano pudo haber cometido un error al no escuchar como corresponde y no haber creído que la situación era tan grave. Ahora, quien no ha entendido nada, y quien le hizo un muy mal favor, es mi querido hermano Juan Barros, ¡cómo no darse cuenta de que esta no es una acusación cualquiera! Aunque no hubiese encubierto nada, viendo lo dividida que estaba su comunidad de Osorno, cómo no da un paso al lado, por humildad.

Pero será de Dios, porque gracias a esa testarudez el Papa se pudo mostrar como ese hombre frágil, y pudo pedir perdón humildemente por sus dichos, y eso llevó a que por primera vez en la historia un Papa invitara a las víctimas a Roma para escucharlas, y que todos los obispos pusieran sus cargos a disposición.

¿Cree que es posible salir de esta crisis?

Absolutamente. Creo que estamos saliendo. En la última carta del Papa, él nos exhorta a nosotros, al pueblo de Dios, a que participemos en la transformación de la Iglesia chilena. Todos somos responsables de esta transformación.

¿Qué opina sobre los trascendidos que dicen que el Papa habría aconsejado que frente a la duda de si una persona es homosexual, mejor no dejarla entrar al seminario?

No estoy de acuerdo. No he escuchado esto, pero si me preguntas a mí, te puedo decir que a lo largo de la historia humana muchos homosexuales han llegado a ser excelentes monjes y han vivido una vida intachable. ¿Por qué van a ser discriminados? Y lo digo por mujeres lesbianas también que entran a las congregaciones. No todos los homosexuales y lesbianas acosan a otros, ellos pueden vivir en castidad igual que una persona heterosexual, eso no debería ser tema.

¿O sea, usted reconoce que no es pecado ser homosexual?

¡Por supuesto! Ellos son hechos así por Dios y son como son. No me tienen que preguntar nada a mí, ni a nadie. Igualmente los trans, para ellos ¡pucha que ha sido difícil! Para mí todos somos iguales, y en esto necesitamos borrar de una vez por toda esa mentalidad de que es pecado o una falla de la naturaleza. Uno nace con una identidad, no se la hace.

¿Pero por qué cree que a la Iglesia le cuesta tanto aceptar eso?

Por ignorancia, y la ignorancia produce miedo. Es necesario que demos un paso adelante y que tengamos una apertura de corazón. Me da mucha pena porque hay muchas personas ignorantes que mientras no tengan a un cercano o una persona querida que sea homosexual, lesbiana o trans les va a costar muchísimo.

¿Cree, entonces, también en el matrimonio igualitario?

Por supuesto, ¿por qué no? Personalmente, me indigna que se impida que otros puedan asociarse a su pareja. Quizás hay curas que sienten que no lo pueden hacer, pero yo no, yo bendije un matrimonio entre lesbianas y no siento que alguien pueda impedirme que haga una oración y confirmar su compromiso. En todo caso, en la doctrina de la Iglesia, en el sacramento del matrimonio el signo se da entre los esposos, el cura es solamente un testigo. Pero yo creo que vamos a evolucionar.

¿Su mirada más progresista incomoda a la Iglesia chilena?

Yo nunca voy a dejar de decir lo que pienso, y con todo el amor. Todos somos hijos de Dios.

¿Qué opina del movimiento feminista?

Volvemos nuevamente a la historia. Aquí también quedamos atrapados en una forma de patriarcado, y hoy día estamos viviendo el despertar de las mujeres. Pero creo que además del movimiento que hoy existe, que me parece muy bien, necesitamos poner especial atención en la educación de los niños. Hoy día es tremendamente importante que los papás eduquen a sus hijos como iguales, y que también lo demuestren en el ejemplo.

¿O sea, se siente feminista?

Yo me siento mujer, y en plenitud. Frente a los obispos, los sacerdotes y quien sea, yo me siento a la par, los veo como compañeros. Y estoy dispuesta a jugármela para que otras mujeres se sientan plenas en la sociedad.

¿La Iglesia Católica es machista?

Sí, absolutamente -entendiendo por machismo la dominación del hombre-, y creo que no le ha hecho bien a la Iglesia. También tiene que ver con la evolución de la historia de la humanidad, pero en la Iglesia original María Magdalena, por ejemplo, era la apóstola de los apóstoles, y fue así hasta el siglo III, eso nadie lo puede cuestionar.

¿Le gustaría que en la Iglesia las mujeres asumieran un rol más protagónico?

Es que no es que quiera, va a ser así. Cuesta muchísimo soltar, pero el mensaje de Jesús también invita a las mujeres, y a las comunidades en general, a asumir mucha más responsabilidad, como era en los primeros tiempos.

¿Cree que el celibato es necesario para una vida consagrada?

Primero, toda vida es consagrada. Ahora, hay personas que quieren dedicar su vida exclusivamente a la construcción del reino de Dios. Yo, por ejemplo, estuve en un momento realmente reflexionando si casarme con una persona muy linda que también trabajaba con los pobres. ¡Lo pensé muchísimo! De verdad que pensé que sería lindo entregar un testimonio de a dos, pero en lo profundo de mi ser sabía que yo no lo haría feliz porque soy demasiado loca. No tengo horarios ni vacaciones. Me costó mucho tomar la decisión, estaba muy enamorada, pero ya le había prometido a Jesús estar siempre con él, ya tenía mi compromiso interior.

¿Entonces, cree que es posible que los sacerdotes y religiosas se casen?

Sí, por supuesto, los que tienen la vocación para eso. Me gustaría mucho que se pudieran casar si así lo quieren, así como me gustaría que los que en el camino decidieron hacerlo y se tuvieron que salir del sacerdocio, se pudieran reintegrar (…) Me da mucha pena ver, también, que curas tienen hijos ‘por fuera’, y que las mujeres no pueden decir que ellos son los padres, eso no está bien, va en contra de la dignidad del hijo de Dios; y te digo con mucha pena, no son pocos. Hasta ahora eso es un secreto en la Iglesia, pero no podemos mantenerlo.

Una última pregunta. Usted parte su jornada a las 8 de la mañana, ¿a qué hora termina su día?

Cuando la última persona toca mi puerta.

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/07/10/religion-america-chile-solidaridad-fundacion-cristo-vive-hermana-karoline-mayer-mujeres-papel-protagonico-iglesia.shtml

Peticiones para la reinstauración del P. Roy Bourgeois


El NCR (National Catholic Reporter) en línea tiene un breve artículo con instrucciones claras y “click-ons” para facilitar su participación en la petición para reinstalar al ex sacerdote Maryknoll. Roy Bourgeois que perdió a Maryknoll y sus facultades como sacerdote según la iglesia por su apoyo a las mujeres sacerdotes. Esto es realmente desmedido y te insto a que apoyes su reincorporación.

https://www.ncronline.org/news/people/group-petitions-reinstatement-former-maryknoll-priest-roy-bourgeois

Una vez más, gracias por su convicción, actos de conciencia y valentía, el p. Roy,

Rev. Judy Lee, RCWP
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Separación de niños inmigrantes: No permitamos que Estados Unidos caiga en el odio otra vez


Análisis
09/07/2018
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Cerca de 2 mil crianças foram separadas de suas famílias
Foto: J. Moore/Picture Alliance
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Los días de verano son largos y calurosos en el Valle del Río Grande, la fértil llanura fluvial que se extiende unos 160 km a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, en Texas, entre las ciudades de McAllen y Brownsville. Este es el epicentro de la crisis de separación familiar generada por el presidente Donald Trump, en la que al menos 2.047 niños fueron arrancados de los brazos de sus madres y padres y permanecen encarcelados. El principal centro de detención de Brownsville se erige en un antiguo local de Walmart. Su espacioso interior ya no está lleno de productos elaborados por trabajadores de sueldos bajos en fábricas de países remotos, sino de 1.400 niños encerrados en jaulas de malla metálica y confortada solamente por mantas de emergencia de poliéster. La agencia sin fines de lucro Southwest Key, que administra este centro de detención, lo llama “Casa Padre”; un doloroso recordatorio para los numerosos niños separados de sus progenitores.

 

La detención de familias inmigrantes ha estado sucediendo durante años; incluso se aceleró durante la presidencia de Barack Obama. El 7 de mayo de este año, sin embargo, el cruel triunvirato integrado por Trump, su famoso asesor antiinmigrantes Stephen Miller y el fiscal general Jeff Sessions promulgó por decreto la política de “tolerancia cero”. Sessions prometió: “Quien ingrese ilegalmente con un niño será enjuiciado y separado del niño, tal como lo establece la ley”. El fiscal general debería comprender que no es ilegal proteger a un hijo de la violencia mediante el ingreso a Estados Unidos para solicitar asilo político. Sessions citó las Sagradas Escrituras en defensa del secuestro y el encarcelamiento de niños por parte del Estado: “Citaría a Pablo el apóstol, con su clara y sabia orden, en Romanos 13, de obedecer las leyes del gobierno, porque Dios ha dispuesto el gobierno para sus propósitos”.

 

El jueves pasado, más de mil personas se congregaron frente al tribunal federal de Brownsville bajo el lema “Las familias merecen estar unidas”. Entre ellas se encontraba Juanita Valdez-Cox, directora ejecutiva de La Unión del Pueblo Entero (LUPE). En una entrevista para Democracy Now!, relató una escalofriante historia de cómo se implementa la política de separación familiar de Trump en el Valle del Río Grande: “Un padre viajaba con sus hijos, de 8 y 10 años de edad. Cuando cruzaron la frontera fueron detenidos por Inmigración. El padre está aquí en un centro de detención y los niños fueron ubicados por separado”.

 

La activista continuó: “Entonces el padre llama a la familia, ansioso y preocupado porque no sabía adónde iban los niños. Estuvimos intentando encontrar y reunir a los niños durante tres días. … Finalmente los encontramos. Un niño de 8 y otro de 10 años. Fueron deportados por su cuenta. Ni la madre ni el padre sabían dónde estaban”. Valdez-Cox contó que los funcionarios del gobierno estadounidense se llevaron a estos dos niños, los condujeron a un puente sobre el Río Grande, les señalaron el sur y les dijeron que caminaran de regreso a México, solos.

 

“La familia es la base de nuestra nación” es el lema moralista que plasma el Partido Republicano en su sitio web, en el capítulo “Valores familiares”. Hay que comparar este mensaje con las dificultades que enfrentaron estos niños, arrancados de sus padres y obligados a caminar hacia Reynosa, México, una ciudad fronteriza conocida por su violencia.

 

Juanita Valdez-Cox nos habló de otro caso que involucra a dos pequeños: un niño de un año y un bebé de nueve meses. LUPE ayudó a sus angustiados familiares a localizarlos: “Es desgarrador ver llorar a los niños. Sí, [los empleados del centro de detención] los alimentan y les cambian el pañal, pero no se les permite alzarlos ni abrazarlos. Aparentemente, el gobierno quiere ser cuidadoso en torno al abuso infantil. ¿No es irónico? Ya les están haciendo lo peor que les puede pasar a los niños”.

 

El 26 de junio, el juez federal de San Diego Dana Sabraw emitió una orden que establece que la política de “tolerancia cero” “viola el derecho constitucional de los demandantes a la integridad familiar”, e instruyó al gobierno a reunir a todos los niños detenidos menores de 5 años con sus padres en un plazo de 14 días –o sea, para el 10 de julio– y a los niños de 5 años en adelante en un plazo de 30 días.

 

Aunque el gobierno se ha negado sistemáticamente a informar qué ha pasado con los niños y niñas detenidos, el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, inexplicablemente le dijo al Senado hace una semana: “No hay ninguna razón por la cual los padres no puedan saber dónde se encuentran sus hijos. Yo podría… con solo presionar un par de teclas, en cuestión de segundos, podría encontrar a cualquier niño a nuestro cuidado para cualquier madre o padre”.

 

El 28 de junio, el equipo de Democracy Now! se cruzó con dos diferentes grupos de niños inmigrantes. Un par de muchachos en su adolescencia, recién liberados después de pasar tres meses de detención en Casa Padre, partían del aeropuerto de Brownsville. Otro grupo de seis, mucho más pequeños, estaba en tránsito en el aeropuerto de Dallas. Sus supervisores adultos no nos permitieron hablar con ellos mientras abordaban el mismo vuelo que nosotros a Newark.

 

Este fin de semana del Día de la Independencia, en el que las familias de todo el país se reúnen para celebrar con un picnic, recordemos que muchas familias han sido separadas y encarceladas. Recordemos también que gran parte de los abundantes alimentos disfrutados en esos picnics habrán sido cosechados por manos de inmigrantes. No permitamos que Trump haga caer en el odio a Estados Unidos otra vez.

 

© 2018 Amy Goodman

 

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en españolspanish@democracynow.org

 

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

 

https://www.democracynow.org/es/2018/7/6/separacion_de_ninos_inmigrantes_no_permitamos

El negocio de los mosquitos transgénicos: Silvia Ribeiro


 

ALAI AMLATINA, 10/07/2018.- Ante la inminencia del cambio de autoridades en México, la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem) se apresuró a lanzar una convocatoria para crear mosquitos transgénicos, con fines comerciales. No para analizar riesgos y considerar si deberían o no liberarse al ambiente, como sería el rol de una comisión gubernamental de bioseguridad ante una tecnología de alto riesgo, sino lo contrario. Para alentar la creación de mosquitos transgénicos y subsidiar con dinero público a empresas “nacionales o extranjeras” que como dice explícitamente el llamado, lo puedan patentar y vender. Cibiogem, después de una década de aprobar que Monsanto nos fumigue y alimente con agrotóxicos cancerígenos como el glifosato, se convirtió de pronto en paladín de la salud: el llamado, afirma, es porque existen pruebas de que los mosquitos transgénicos han sido exitosos en el combate al dengue. Esto es directamente falso: las evidencias muestran lo contrario(https://tinyurl.com/yc83wuuw).

La convocatoria pública está abierta hasta fin de julio 2018, para luego firmar un convenio con la opción elegida por Cibiogem, poco antes del cambio de gobierno, pero con una duración de 3 años (https://tinyurl.com/y95lj6g7). Entre las muchas aberraciones del llamado, está que Cibiogem no tiene mandato para este tipo de actividades, que implican desarrollar proyectos con el propósito de crear (o favorecer) una empresa con fines de lucro para construir transgénicos como negocio. Además, implica experimentar con mosquitos transgénicos en la naturaleza, para lo cuál se debe solicitar autorización a la Cibiogem, que será entonces juez y parte.

Decir convocatoria “pública” es una formalidad, porque está hecha de forma tan estrecha, que parece diseñada para subsidiar con fondos públicos a alguna compañía y/o grupo académico al cuál se ha contactado previamente, ya que los requisitos a cumplir son muy complejos en muy poco tiempo. Podría ser un contrato con la compañía Oxitec (propiedad de la empresa estadunidense de biología sintética Intrexon) o quizá con algún grupo promovido por la Fundación Bill y Melinda Gates. Podría también ser un estímulo a proyectos que existen –con apoyo del Ejército de Estados UnidoS– para desarrollar mosquitos con impulsores genéticos (gene drives), una tecnología altamente riesgosa y controvertida, diseñada para extinguir especies enteras. (https://tinyurl.com/ybtrud4y)

Llaman a desarrollar mosquitos transgénicos para combate al dengue y otras enfermedades trasmitidas por el mosquito Aedes Aegipti, con construcciones genéticas para disminuir las poblaciones de ese mosquito, o para impedir biológicamente que sean vectores de enfermedades, o para que produzcan “descendencia monosexual (sólo machos)” ya que son las hembras las que pican. En este último caso, abren la puerta a experimentar en México los impulsores genéticos, una técnica para engañar las leyes naturales de la herencia y conseguir que un carácter transgénico se expanda rápidamente, dirigida a manipular especies silvestres y diseñada para reproducirse agresivamente en el medio ambiente. El Convenio de Diversidad Biológica discute esta misma semana sobre los impactos de tal tecnología, cuya liberación no ha sido autorizada en ninguna parte del mundo (https://tinyurl.com/hp2gph5).

La convocatoria cita como ejemplo “exitoso”, los mosquitos transgénicos de Oxitec (OX513A) con los que la empresa ha hecho pruebas en Malasia, Panamá, Islas Caymán y Brasil. Los resultados reales de sus experimentos –no la propaganda de la empresa a la que se refiere Cibiogem– muestran altísimos costos, falta de consulta a las comunidades afectadas y sobre todo, ninguna evidencia de reducción del dengue u otras enfermedades, e incluso ¡aumento de los mosquitos trasmisores!

El modelo de operación de Oxitec ha sido conseguir una contraparte universitaria y/o institución pública, incluyendo municipios, para liberar mosquitos con letalidad condicionada, supuestamente solo machos (las hembras son las que pican y trasmiten la enfermedad), que aunque se crucen, no puedan desarrollar cría. Para ello liberan miles de millones de mosquitos transgénicos para “abrumar” a los mosquitos locales, muchísimo menores en número, pero se han escapado miles de hembras picadoras. Las pruebas en Malasia, fueron suspendidas por incertidumbre sobre los impactos y por altos costos. Igualmente fueron suspendidas en Panamá por razones similares. En Brasil aunque la muy parcial comisión de bioseguridad (CNTBio) aprobó experimentos, las autoridades de inocuidad en salud (ANVISA), no lo ha permitido. Un documento reciente de la organización GeneWatch, basado en informes obtenidos por acta libertad de información, muestra que en Islas Caymán, la población de mosquitos hembra (picadoras, transmisoras de enfermedad) en las áreas de experimentación ¡aumentó 150 por ciento! La idea del negocio es captar los fondos dedicados a prevención de salud en municipios, para desviarlos a estos dudosos proyectos, que además de no ser eficaces contra la enfermedad, son de alto riesgo para la salud de los ecosistemas. Urge cancelar esta absurda convocatoria, así como cancelar toda experimentación con mosquitos transgénicos, donde quiera que intenten hacerla.

– Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC.

URL de este artículo: https://www.alainet.org/es/articulo/194025

Episcopales dan publico testimonio frente a un centro de detención de inmigrantes


Diputados y obispos oran por ‘visión, testimonio y justicia’

Por Lynette Wilson
Posted 1 hour ago

El obispo primado Michael Curry predicó un sermón de “ama a Dios, ama al prójimo” a más de 1.000 personas durante una oración de Visión, Testimonio y Justicia cerca del Centro de Detención T. Don Hutto, en Taylor, Texas, donde se encuentran recluidas 500 mujeres. Foto de Frank Logue.

[Episcopal News Service – Taylor, Texas] Mil episcopales, al menos dos por cada mujer encarcelada en el Centro de Detención Hutto en el campo de Texas, resistieron el ardiente sol del 8 de julio para denunciar públicamente las decisiones del gobierno de EE.UU. en su aplicación de normas migratorias que han separado a familias en los últimos dos meses y han conducido a redadas y deportaciones de inmigrantes.

“No venimos aquí con odio, no venimos aquí con fanatismo, no venimos aquí a rebajar a nadie, venimos a realzar a todos. Venimos en amor, venimos en amor porque seguimos a Jesús y Jesús nos enseñó a amar”, dijo el obispo primado Michael Curry, en su sermón durante la Oración de Visión, Testimonio y Justicia que tuvo lugar aquí al mediodía a la vista del Centro de Detención Hutto.

“Ama al Señor tu Dios y ama a tu prójimo”, dijo Curry, y su lista de prójimos incluían liberales, conservadores, demócratas, republicanos, independientes, el prójimo que a uno le gusta y el prójimo que a uno no le gusta, cristiano, musulmán, judío, palestino, refugiado, inmigrante y guardia de prisión. “Ama a tu prójimo”, clamó Curry, a la multitud que respondía “Sí”.

“Venimos en amor”, dio él.

Un equipo de planificación ad hoc dirigido por la Rda. Winnie Varghese, directora de justicia y reconciliación en la iglesia de La Trinidad [Trinity] de Wall Street, y Megan Castellan, rectora de la iglesia episcopal de San Juan  [St. John’s] en Ithaca, Nueva York, organizaron el culto de oración con Grassroots Leadership, una organización sin fines de lucro con sede en Austin que labora por una sociedad más justa y que denuncia el sistema de prisión como empresas lucrativas, la encarcelación masiva y la deportación y criminalización de migrantes.

Diecinueve autobuses transportaron a más de 1.000 episcopales del Centro de Convenciones de Austin al Centro de Detención T. Don Hutto, a unos 40 minutos de Austin. Foto de Lynette Wilson/ENS.

La 79ª. Convención General de la Iglesia Episcopal está sesionando en Austin hasta el 13 de julio. El debate migratorio de Estados Unidos, de la política de “tolerancia cero” del gobierno de Trump, tuvo un gran protagonismo el día anterior en una audiencia conjunta de un comité legislativo, donde unas 25 personas testificaron sobre asuntos que iban desde brindar santuario a inmigrantes que enfrentan deportación, condenar la separación de familias migrantes, apoyar a los haitianos sujetos a deportación y exigir [la aplicación de] una ley que les brinda un estatus legal permanentes  a los llamados soñadores a través de la legislación federal conocida como DREAM Act.

El obispo primado Michael Curry y la presidente de la Cámara de Diputados, Rda. Gay Clark Jennings, le dicen a la multitud reunida que miren hacia el centro de detención. La Rda. Megan Castellan, rectora de la iglesia episcopal de San Juan, en Ithaca, Nueva York, y una de las organizadoras del evento, comparte la plataforma. Foto de Lynette Wilson/ENS.

La Cámara de Obispos y la Cámara de Diputados retrasaron durante una hora el comienzo de sus sesiones legislativas del 8 de julio para que los funcionarios ejecutivos y más de 1.000 episcopales transportados por 19 autobuses pudieran asistir a la oración cerca del centro de detención —en el campo de Texas a unos 40 minutos de Austin— que administra una empresa privada y donde se encuentran recluidas 500 mujeres.

Justo enfrente de la cerca de tela metálica del centro de detención, José Orta y Audrey Amos McGreenee, miembros de la comunidad de Taylor, sostenían una pancarta mirando hacia el T. Don Hutton que decía: “Cese la detención de inmigración en nuestra nación de inmigrantes”. En 2006, la prisión pasó de ser una prisión de mediana seguridad a un centro de detención de familias, y luego en 2009 a un centro de detención privado solo para mujeres, en el que recluyen a mujeres migrantes, algunas de  las cuales fueron separadas de sus hijos, dijo Orta en una entrevista con Episcopal News Service.

Aunque ha habido problemas durante mucho tiempo con el defectuoso sistema de inmigración de EE.UU., el anuncio en abril de que el gobierno de Trump comenzaría a procesar penalmente a los migrantes y a separar los niños de sus padres mientras aguardaban audiencias de deportación ha provocado que ciudadanos estadounidenses aboguen por la unificación y reunificación de las familias.

José Orta y Audrey Amos McGreenee, miembros de la comunidad de Taylor, portan una pancarta que dice: “Cese la detención de la inmigración en nuestra nación de inmigrantes”. Foto de Lynette Wilson/ENS.

En algunos casos, ha sido un llamado a abogar por políticas justas en el ámbito nacional. En otros casos ha significado tomar las calles y dar un devoto testimonio, como hicieron los episcopales frente al [centro de detención] Hutto.

“Creo, francamente, que, al hacer esto, estamos expresando el sentir de la mayoría de los estadounidenses. Estamos horrorizados por el actual estado de cosas. Creo que la mayoría de nosotros no puede imaginar cómo podemos hacerlo visible. Creo que tengo temor de hablar con nuestros vecinos, tememos que nuestros amigos discrepen de nosotros, tememos ofender. Luego, cuando empezamos a hacer esto, creíamos que conseguiríamos atraer a 150 o 200 personas. Tenemos más de 1.000 sólo en los autobuses”, dijo Varghese, que es también diputada en representación de la Diócesis de Nueva York.

“Parte de lo que estamos viendo es nuestra solidaridad de unos con otros y que hay una gran voz en oposición a lo que está sucediendo en nuestro país, y somos nosotros”, dijo Varghese. “Es entre nosotros, y la razón de hacer cosas como ésta es darle a la gente una oportunidad de ser mejores”.

Jesús estuvo junto a las personas vulnerables, de manera que la Iglesia está junto a las personas vulnerables, dijo la Rda. Melanie Mullen, directora de reconciliación, justicia y cuidado de la creación.

“Queremos andar en el camino del amor y en acompañamiento con nuestras hermanas más vulnerables que sufren”, afirmó ella. “Vamos a hacerlo a través del país donde quieran que victimicen a la gente… Jesús dijo primero ‘traigan los niños a mí’; ese es nuestro primer llamado, estar junto a los pobres, los victimizados, los más frágiles. El Obispo Primado nos dijo que anduviéramos en el camino del amor, eso nos da fuerzas para venir aquí y decir que podemos enfrentar esto juntos”.

La inmigración en Estados Unidos, como en otros países, está desorganizada, dijo el obispo de El Salvador, David Alvarado, en una entrevista con ENS luego de la oración de testimonio.

El obispo de El Salvador, David Alvarado, y el Rdo. Tommy Dillion, diputado suplente de la Diócesis de Luisiana y colaborador durante mucho tiempo de la Diócesis Anglicana –Episcopal de El Salvador, sostienen una pancarta  con la efigie del arzobispo Oscar Romero, que fuera asesinado por su obra en pro de la justicia social mientras estaba de pie detrás del altar. Romero ha sido propuesto a la santidad en la Iglesia Católica Romana. Foto de Lynette Wilson/ENS.

“Ser un migrante”, dijo él, es tratado como un delito. Cuando en realidad, los migrantes huyen de la violencia, buscan no sólo una oportunidad, sino también refugio y salvación. En los países del Triángulo Norte de América Central —El Salvador, Guatemala y Honduras— la gente huye del conflicto social.

“Está afectando a muchas personas; hay muchísimo desplazamiento forzoso”, dijo Alvarado, añadiendo que entre 60 y 70 personas huyen diariamente de El Salvador, algunos de ellos se quedan en Guatemala y en México y otros se dirigen a la frontera de EE.UU.

Episcopales reunidos entre dos campos de béisbol —el lugar de reunión que se autorizó— celebran una oración de visión, testimonio y justicia cerca del Centro de Detención T. Don Hutto. Foto de Lynette Wilson/ENS.

Mientras el servicio de oración tenía lugar, una familia salvadoreña de 11 miembros estaba intentando cruzar la frontera y uno de los miembros de la familia le envió un mensaje de texto a Elmer Romero, salvadoreño que es miembro de la iglesia episcopal de La Trinidad [Trinity] en Houston y miembro de la junta de Cristosal, una organización de derechos humanos que proporciona ayuda a centroamericanos que se han visto empujados a desplazarse por la violencia. Cristosal comenzó hace más de una década como un ministerio episcopal.

Durante la Oración de los Fieles, el obispo auxiliar de Texas Héctor Monterosso y la obispa de Nueva York Central De De Duncan-Probe, pidieron por el fin de la violencia, la pobreza y el desplazamiento y porque los líderes apliquen políticas que protejan la seguridad nacional y que conduzcan a una migración segura, al fin de la detención para los que solicitan asilo.

Ellos oraron por los niños separados de sus padres y por los padres separados de sus hijos.

“Hoy es el cumpleaños de mi hijo, y si alguna vez me lo hubieran quitado, no sé lo que habría hecho…sólo porque estaba intentando llevarlo a un lugar donde pudiera tener libertad, donde pudiera tener una vida”, dijo Sandra Montes, directora de música de la Diócesis de Texas que dirigió la música en [el servicio] de oración y cantó el día anterior en el culto de avivamiento del 7 de julio.

“Para mí es muy importante que estas mujeres [sepan que estamos aquí]”, dijo Montes. “Ni siquiera puedo poner en palabras la desesperación que yo sentiría si estuviera ahí y mi hijo en alguna otra parte. O incluso si él estuviera conmigo sólo porque quisimos algo mejor, por buscar libertad”.

“No venimos con odio, no venimos con fanatismo, no venimos a rebajar a nadie. Venimos a realzar a todos. Venimos en amor”, dijo el obispo primado Michael Curry a una multitud de más de 1.000 personas reunida en oración frente al Centro de Detención T. Don Hutto en Taylor, Texas. Foto de Frank Logue.

En un mensaje de Twitter luego del servicio de oraciónGrassroots Leadership publicó que las mujeres en la prisión estaban llorando, sólo de saber que no estaban solas. No dejar a nadie solo está en el tuétano del amor al prójimo y en seguir las enseñanzas de Jesús, dijo Curry.

“Jesús dijo ‘ama a Dios y ama a tu prójimo’. Venimos en amor, que es el núcleo esencial de nuestra fe, que  es su alma”, afirmó curry.

“El camino del amor nos llama a ser humanitarios, nos llama a cuidar de los que no tienen quien los cuide, y venimos porque no creemos que una gran nación como ésta separa a los niños de sus familias.

“Venimos porque creemos en esta nación, concebida en libertad, dedicada a la premisa de que todas las personas son creadas iguales, [porque] creemos que debemos llamar a esta nación, a Estados Unidos, a que recobre su verdadera alma. Estamos aquí porque amamos a esta nación. Porque si uno realmente ama a alguien no los deja seguir por el camino que va, uno los ayuda a dar lo mejor de sí. Estamos aquí para salvar el alma de Estados Unidos”.

-Lynette Wilson es reportera y jefa de redacción de Episcopal News Service.  Traducción de Vicente Echerri.

https://www.episcopalnewsservice.org/2018/07/10/episcopales-dan-publico-testimonio-frente-a-un-centro-de-detencion-de-inmigrantes/

El secreto de monseñor Tony Anatrella, el “experto gay” de la Iglesia francesa


EL DOMINICO PHILIPPE LEFÈBVRE DENUNCIA LAS “PRÁCTICAS MAFIOSAS” QUE LE DIERON PODER EN PARÍS Y ROMA
Monseñor Tony Anatrella, el “experto gay” de la Iglesia francesaAgencias

(Cameron Doody y Hendro Munsterman*).- Aparte de los Papas, no hay nadie que haya impulsado más la feroz represión de la homosexualidad en la Iglesia católica durante los últimos treinta años que monseñor Tony Anatrella. Ampliamente considerado como el “experto gay” oficial tanto en la Iglesia católica francesa como en el mismo Vaticano, el sacerdote, psicoanalista y autor de treinta libros sobre la atracción entre personas del mismo sexo fue la fuerza motriz del decreto de 2005 de la Congregación para la Educación Católica que impedía que los homosexuales fueran ordenados sacerdotes.

Miembro de la comisión de Medjugorje de la Congregación para la Doctrina de la Fe y consultor de dos Consejos Pontificios -para la Familia y la Pastoral de la Salud-, el hombre conocido en París como el “psiquiatra de la Iglesia” enseña que los homosexuales son narcisistas y que son incapaces de formar relaciones a largo plazo. “No eres gay, simplemente piensas que lo eres”, solía decir a las docenas de seminaristas de toda Francia que le enviaron durante tres décadas para “curar” su homosexualidad. Incluso se le pidió a Anatrella que cruzara al ámbito de la protección de los menores, y que diera un curso en Roma en 2015 a obispos recién nombrados de todo el mundo sobre cómo responder a los abusos sexuales del clero. Intervención en la que que les dijo que no hay que informar a las autoridades civiles cuando les llega denuncias.

Pero todo este tiempo -o al menos desde 2006, cuando las primeras víctimas hablaron públicamente- todos en el Vaticano y en la Iglesia francesa sabían que Anatrella había sido acusado por varios hombres de abusar de ellos durante sesiones especiales de “terapia física”. Sus presuntas víctimas lo acusan de alentarlos a vivir sus fantasías homosexuales durante estas citas individuales. Las sesiones incluyeron orgasmos y monseñor Anatrella “solo llevaba puestos sus calcetines”, dijo una de las víctimas al periódico holandés Nederlands Dagblad. “Conozco detalles sobre su cuerpo que solo alguien que lo ha visto desnudo puede conocer”, dijo este joven.

Monseñor Anatrella

El secreto de Anatrella finalmente se deshizo la semana pasada cuando el arzobispo de París, Michel Aupetit, lo suspendió del ministerio público por supuestamente abusar de jóvenes a su cuidado. Los predecesores de Aupetit, los cardenales Jean-Marie Lustiger y André Vingt-Trois, habían apoyado públicamente al psicoanalista, incluso después de que varias víctimas se quejaran a la archidiócesis. Esos fueron tiempos en los que la sociedad francesa lidiaba con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. Anatrella era considerado por el episcopado como una voz importante en el debate, ya que podía hablar sobre el asunto como un psicoanalista respetado.

El dominico francés Philippe Lefèbvre fue durante años casi el único que se opuso a las ideas del influyente monseñor. Pero ahora que el sacerdote se ha caído de su pedestal, Lefèbvre denuncia la cultura eclesiástica que permitió que este escándalo floreciera.

El dominico ya no tiene pelos en la lengua. Denuncia que la manera en la que la Iglesia católica ha tratado a las víctimas de Anatrella ha sido nada menos que con “prácticas de la mafia”. Lefèbvre, que enseña estudios bíblicos en Friburgo (Suiza), entró en contacto con el pensamiento de Anatrella por casualidad cuando estaba trabajando en un libro sobre hombres y mujeres en la Biblia.

“A principios de 2006, me encontré con un artículo en el que Anatrella escribe sobre la incapacidad de los homosexuales para convertirse en sacerdotes. Y leí su libro sobre la homosexualidad con el título Los orígenes de la homosexualidad y el reinado de Narciso. Luego escribí una respuesta crítica. Dos revistas católicas francesas se negaron a publicarla. ‘Tienes razón, pero no podemos permitirnos criticar a Anatrella’, me dijeron. Eventualmente mi historia terminó en un sitio web católico. Entre las numerosas reacciones que recibí, también había una carta de un joven que soportó las ‘terapias físicas’ de Anatrella. Había ido a Anatrella para curar su atracción homosexual”.

¿Fue él la única víctima que usted ha llegado a conocer?

No. Un sacerdote francés que estaba involucrado en el cuidado pastoral de los homosexuales me escribió y dijo que conocía a tres hombres que habían pasado por lo mismo. Ese sacerdote comenzó a hablar con siete obispos en noviembre de 2006. No se sorprendieron en absoluto. ¡Todos lo sabían! El 23 de noviembre de 2006, el cardenal Vingt-Trois, arzobispo de París, escribió un correo electrónico a todos sus sacerdotes: “Apoyamos a monseñor Anatrella con nuestra oración y nuestra estima”.

Conozco a cuatro víctimas personalmente, pero me han escrito más aparte de estas. A finales de 2006, cuando se supo que los obispos franceses no habían hecho nada al respecto, escribí un nuevo artículo, en el que también mencioné la “terapia física” de Anatrella.

¿Corrió muchos riesgos al denunciar [a Anatrella]?

La Iglesia le da a estas personas un estado casi divino. Y si las criticas, conseguirás que los obispos se te echen encima. O todo el sistema católico de laicos que hace que sigan en pie todo tipo de sitios de Internet. Son prácticas de la mafia que son acompañadas incluso por intimidaciones. Me consta que Anatrella ha intentado de todo para hacer que me retiren de mi cátedra aquí en la facultad en Friburgo, incluso acudiendo a las más altas instancias romanas. También recibí llamadas telefónicas de amigos que me dijeron que estaba siendo retratado en Roma como el “destructor de la Iglesia”. Un obispo me dijo que sería mejor que parara, ya que mi cátedra depende de la Congregación para la Educación Católica en Roma.

¿Cómo explica este apoyo a Anatrella desde los niveles más altos de la Iglesia?

Los obispos generalmente son de voluntad débil. Por lo tanto, alguien que toma una posición firme en el debate público sobre asuntos como la familia y la homosexualidad es bueno para ellos. Si tienes miedo, envías a los matones. Y Anatrella dijo cosas que les gusta escuchar a los católicos conservadores. Muchos sacerdotes y monjes franceses también han estado en terapia con Anatrella, a menudo para curar su atracción homosexual. Algunos de ellos ahora tienen altos cargos en la Iglesia. Anatrella sabe cosas y la gente le tiene miedo. Pero las víctimas se han mantenido dignas y valientes. No se han desanimado.

¿Por qué considera este asunto tan importante?

Pensar de manera diferente -sobre la familia, por ejemplo- se ha vuelto completamente imposible debido a las estructuras eclesiásticas actuales. Ya sea por los portadores de cargos eclesiásticos, o por los laicos conservadores con sus sitios de Internet. En Irán llamamos a eso la guardia revolucionaria. Los ayatolás tienen el poder, pero luego están las personas que cuidan a todos los pueblos y familias, y comprueban, por ejemplo, si el pañuelo de tu esposa es lo suficientemente grueso. La Iglesia católica se asemeja a eso. La cultura de la discusión y el diálogo ha desaparecido por completo. Estamos en una Iglesia conformista, con los apparatchiks que mantienen la institución. Jesús los llama “los muertos que entierran a sus muertos”. Anatrella ha mantenido el catolicismo francés en su poder ideológico durante treinta años, mientras que los obispos sabían de sus abusos. En los pasillos varios obispos me dijeron: “Tienes razón, pero no digas que fui yo quien te lo dijo”.

El actual arzobispo de París, Michel Aupetit, salió [y suspendió a Anatrella] muy inteligentemente justo antes de las vacaciones de verano. Después del verano ya nos habremos olvidado de nuevo.

Pero espero que la suspensión de Anatrella sea el comienzo de una nueva reflexión.

*Hendro Munsterman es teólogo y periodista del Nederlands Dagblad.

El dominico francés Philippe Lefèbvre

http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2018/07/10/religion-mundo-francia-secreto-monsenor-tony-anatrella-experto-gay-iglesia-francesa-abusos-seminaristas-homosexualidad-va

Cómo un jesuita transforma a los reclusos y lucha contra el sistema de justicia penal


Italo Sánchez se encontró por primera vez con Zach Presutti, SJ, en la Instalación Correccional de Otisville en el estado de Nueva York. El Sr. Sánchez estaba cumpliendo una condena de siete años de prisión por un cargo de armas, y en 2015, un compañero interno llamado Sandy sugirió que asistiera al retiro semanal celebrado en la prisión por el Sr. Presutti, un escolástico jesuita.

El Sr. Sánchez, nacido en Harlem de inmigrantes mexicanos y criado como católico, dice que trató de mantener su fe mientras estuvo encarcelado. Había entrado y salido del sistema de justicia penal desde que tenía 12 años. Arrestado por crímenes que incluyen robo y participación de pandillas, pasó cuatro años como adolescente en régimen de aislamiento. Fue liberado a la edad de 25 años y vivió siete años como hombre libre antes de ser enviado primero a Great Meadow Correctional Facility, una prisión de máxima seguridad para hombres en el norte de Nueva York, luego Otisville, por el cargo de armas.

El Sr. Sánchez, nacido en Harlem de inmigrantes mexicanos y criado como católico, dice que trató de mantener su fe mientras estuvo encarcelado.

Me dice que volver a prisión fue devastador: “Estaba viviendo la vida. Estaba trabajando de nueve a cinco. Viajaba “. Mantiene su inocencia y agrega:” todos los que me conocen saben que no era mi arma “. Después de que lo sentenciaron, lo enviaron a Great Meadow. Fue aquí, dice el Sr. Sánchez, que una pelea lo obligó a cambiar su vida.

Un día, el Sr. Sánchez se peleó con un compañero interno, y el hombre al que agredió pasó 90 días en coma. “El día que entró en coma, el guardián, todo el mundo, vino a mi celda. Me esposaron y me llevaron “, recuerda. Lo llevaron a una pequeña habitación donde le dijeron: “El recluso al que agrediste está en coma. Si él muere, te lo digo en este momento, estarás aquí por el resto de tu vida “.

El interno se despertó del coma, pero el Sr. Sánchez nunca fue el mismo. Pronto comenzó a estudiar, finalmente ganando su GED, y leyendo la Biblia mucho más de cerca. El Sr. Sánchez solía despreciar a las personas que iban a la iglesia o leían las Escrituras, creyendo que simplemente estaban usando el catolicismo como una especie de fachada. Pero una vez que fue transferido a Otisville por su buen comportamiento y conoció a Sandy, su percepción del papel de la fe cambió. “Quería encontrarme a mí mismo”. Quería que Dios me guiara y me llevara a alguna parte “, dice.

El Sr. Sánchez solía despreciar a las personas que iban a la iglesia o leían las Escrituras, creyendo que simplemente estaban usando el catolicismo como una especie de fachada.

El Sr. Sánchez tomó el consejo de Sandy y asistió a uno de los retiros del Sr. Presutti. En su primer día, le entregaron una hoja de papel y le pidieron que documentara todo lo que recordaba sobre su infancia. La espiritualidad que presentó el Sr. Presutti, dice, era diferente de todo lo que había encontrado anteriormente durante la misa: “La forma en que nos hablaban, las meditaciones que estábamos haciendo, no era solo acerca de Dios, estábamos allí para hablar sobre nuestras realidades “.

Ese fue el momento en que se enamoró del Proyecto Prisionero Thrive for Life.

El Prison Thrive for Life Project, fundado por el Sr. Presutti, es una organización sin fines de lucro que ofrece a los ciudadanos encarcelados y anteriormente encarcelados en Nueva York con dirección espiritual y recursos educativos. Actualmente, Thrive trabaja en seis establecimientos correccionales en Nueva York, incluyendo Otisville, Sing Sing Correccional, Rikers Island y el complejo de detención de Manhattan.

“Lo que realmente busca hacer la organización, en el centro de todo, es [promover] esta suposición básica de que las personas nacen para prosperar en la vida”, dice Presutti. “Las personas no están definidas por lo peor que alguna vez hicieron: están definidas por quiénes son como seres creados y personas amadas por Dios”.

En los últimos años, los movimientos han pedido la abolición de los sistemas penitenciarios y carcelarios en la ciudad de Nueva York. Si bien simpatiza con ese objetivo, el Sr. Presutti dice que, de manera realista, debemos priorizar las estructuras que ayudan a quienes se encuentran actualmente dentro del sistema.

“No somos solo prisioneros; somos compañeros de compañerismo en la comunidad católica. Thrive mejora lo que tenemos “.

En 2011, el Sr. Presutti era un novato en la Compañía de Jesús. Su maestro de novicios le pidió que trabajara en una cárcel en Syracuse. Pero no fue hasta que un ser querido fue encarcelado que el Sr. Presutti se conmovió a involucrarse en la reforma de la prisión. “Acababa de empezar a trabajar en las cárceles cuando mi primo fue detenido”, me dice. Agrega que después de ver a su primo, “viendo todas las lágrimas que corrían por su rostro en medio de nuestra visita”, dejó la conversación cambiada. “Fue un verdadero cambio de juego, este encuentro personal con alguien a quien había amado antes de que los detuvieran”.

Después de pasar años trabajando en sistemas penitenciarios en todo el país, incluso en Missouri y California, el Sr. Presutti fundó Thrive for Life. El proyecto se enfoca en traer espiritualidad y educación a las instalaciones correccionales. A través de la contemplación ignaciana, las personas encarceladas y anteriormente encarceladas con las que trabaja el Sr. Presutti son capaces de autoexaminarse y reflexionar sobre sus elecciones de vida. El componente educativo implica la creación y el soporte de bibliotecas de cárceles y cárceles en instituciones en Nueva York. Estas bibliotecas proporcionan no solo libros, sino recursos que ayudarán a quienes estudian para tener un GED, a aprender inglés como segundo idioma o a prepararse para el reingreso a la sociedad.

En 2015, Tracey Tynan fue la presidenta del Comité de Paz y Justicia en la Iglesia de San Francisco Javier en la ciudad de Nueva York. Luego de la visita del Papa Francisco a una institución correccional en Filadelfia, se sintió llamada a ayudar a los que están encarcelados. Ella fue presentada al Sr. Presutti por uno de los sacerdotes en Xavier. La Sra. Tynan es una de los miembros fundadores de Thrive y regularmente dirige retiros. “Mi trabajo con Thrive for Life me ha traído una nueva comprensión de cuán desesperada y sombría puede ser la vida de un individuo encarcelado”, dice ella por correo electrónico.

Topeka K. Sam es muy consciente de esta realidad. Pasó dos años en una prisión federal y, tras su liberación, fundó los Ministerios de Damas de la Esperanza, una organización que ayuda a las mujeres anteriormente encarceladas a volver a la sociedad mediante el empoderamiento espiritual, la educación y la defensa. La Sra. Sam, que fue Becaria de Justicia en Educación en la Universidad de Columbia en 2016 y Soros Justice Fellow en 2017, me dice por correo electrónico que las iniciativas basadas en la fe como Thrive son importantes porque ayudan a las personas a estar mejor equipadas para la transición una vez que es liberado. “Cuando somos responsables ante un poder superior a nosotros mismos, tomamos conciencia del mayor nivel de humanidad”, dice, y agrega, “cuando comprendes que eres redimido por Dios, no buscas la validación o la redención del hombre”. Esto es lo que me transformó “.

Felix Pinero, de 37 años, está actualmente cumpliendo una sentencia de 20 años de cadena perpetua en Otisville por asesinato en segundo grado. Ha estado encarcelado durante casi 19 años, y para él, Thrive ha sido transformador, sirviendo como un espacio seguro dentro de lo que a menudo puede ser un sistema peligroso. Él dice que una de las mayores fortalezas del proyecto de prisión es el amor incondicional que brinda al encarcelado.

“En prisión, tendemos a compartimentarnos. Aceptamos nuestro amor y lo ponemos en una caja “, le dice a Estados Unidos. Pero en Thrive, él ha aprendido a amar y confiar. “No somos solo prisioneros; somos compañeros de compañerismo en la comunidad católica. Thrive mejora lo que tenemos “, dice el Sr. Pinero.

Esto es exactamente lo que el Sr. Presutti quiere brindar con el Proyecto Prisión Proliferar por la Vida. Me dice que el propósito de Thrive no es formar parte del complejo industrial sin fines de lucro, sino formar comunidades.

“Esto no se trata de tratar de poner una clavija cuadrada en un agujero redondo”, dice. “No se trata de intentar almacenar personas vulnerables. Esto es sobre la comunidad. Esto es acerca de la relación “.

Informes adicionales proporcionados por José Dueño.

https://www.americamagazine.org/faith/2018/07/10/how-one-jesuit-transforming-inmates-and-fighting-criminal-justice-system?utm_medi

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