Crisis política y desesperanza general: Leonardo Boff


2018-08-18


  Uno de los efectos perversos de nuestra crisis nacional es, sin duda, la desesperanza que está contaminando a la mayoría de las personas. Nace de la angustia de no ver ningún horizonte desde el cual podamos atisbar una solución salvadora. Emerge la sociedad del cansancio y de la pérdida de la alegría de vivir.

Son las consecuencias de la falta de sentido, de que todo continuará con la misma lógica, hecha de corrupción, de falsificación de noticias (fake news) y de la realidad, difamación generalizada, la dominación de los poderosos sobre las masas abandonadas a su destino.

Esta desolación proviene también de la percepción del futuro de nuestro mundo y de la humanidad, importa poco lo que pueda suceder. Bien lo observó el Papa Francisco en su encíclica “Sobre el cuidado de la Casa Común”: «las predicciones catastróficas no pueden subestimarse con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiadas ruinas, desiertos, basura. Dado que el estilo de vida actual es insostenible, sólo puede terminar en una catástrofe» (n. 161). Pero, ¿quién piensa en todo esto a no ser los que se mantienen al día acerca del discurso ecológico mundial?

Por lo tanto, además de las múltiples crisis que nos oprimen y nos hacen sufrir, tenemos esta sombría amenaza de naturaleza ecológica.

En este contexto, vuelven los pensamientos de molde nihilista, como los del Nobel de biología Jacques Monod: «Es superfluo buscar una sensación objetiva de la existencia, porque simplemente no existe. Los dioses están muertos, el hombre está solo en este mundo» (El Azar y la Necesidad, Vozes 1979, p. 108). O lo que el famoso C. Levy Strauss que tanto amaba a Brasil dejó escrito en sus admirables Tristes Trópicos (1955): «el mundo comenzó sin el ser humano y terminará sin él. Las instituciones y costumbres que he pasado toda mi vida en inventariar y comprender son una floración pasajera de una creación en relación a la cual no tienen sentido, a no ser, tal vez, el que permite a la humanidad desempeñar su papel» (n. 477).

¿Pero es que el ser humano no es lo inverso de un reloj? Éste funciona por sí mismo y continúa según sus mecanismos internos, pero el ser humano no es un reloj. Funciona correctamente cuando está en armonía permanente con el Todo lo que lo envuelve por todos los lados y lo sobrepasa. Por lo tanto, debemos dejar de lado todo antropocentrismo y asumir una lectura más holística del sentido de la vida.

El pensamiento del físico británico Freeman Dyson (*1923) es diferente: «Cuanto más examino el universo y los detalles de su arquitectura, más evidencia encuentro de que el universo sabía que un día, en el futuro, los seres humanos naceríamos» (Disturbing the Universe, 1979, p. 250). Casi con las mismas palabras lo dice el gran cosmólogo contemporáneo, Brian Swimme (The Universe Story, 1996, p. 84).

Las tradiciones espirituales y religiosas son un himno al sentido de la vida y del mundo. Por esto, el gran estudioso de las utopías, Ernst Bloch, en sus dos grandes volúmenes de El principio esperanza observaba: «donde hay religión, siempre hay esperanza».

La cuestión del sentido es inaplazable. Cito aquí al más crítico de los filósofos, Immanuel Kant: «Que el espíritu humano abandone definitivamente las cuestiones metafísicas (del sentido del ser y de la existencia) es tan poco probable como esperar que nosotros, para no respirar aire contaminado, dejemos de respirar de una vez por todas» (Prolegomena zu einer jede kunftigen Metaphysik, A 192, vol. 3, pp. 243).

Que el Cristo del Corcovado se haya escondido detrás de las nubes no significa que ha dejado de existir. Él está allí encima de la montaña, extendiendo sus brazos y bendiciendo a nuestra población sufrida.

En el Brasil de hoy debemos recuperar la esperanza de que el legado final de la presente crisis será la configuración de otro tipo de Estado, de política y de partidos, de justicia e incluso del destino mismo del país.

Termino con el profeta Jeremías, que vivió en el tiempo de la esclavitud de Babilonia bajo el rey Ciro. Los habitantes de Babilonia se burlaban de los judíos porque ya no cantaban sus canciones y, desanimados, colgaban sus instrumentos sobre las ramas de los sicómoros. Le preguntaron a Jeremías: «¿Tú tienes esperanza?», a lo que él respondió: «Tengo la esperanza de que el rey Ciro, con todo su poder, no podrá impedir que nazca el sol». Y yo añadiría: no podrá impedir el amor y los niños que de ahí nacerán y renovarán la especie humana.

Alimentamos una esperanza similar de que aquellos que han provocado esta crisis, que han roto la Constitución y no han seguido los dictados de la justicia, no prevalecerán. Saldremos purificados, más fuertes y con un mayor sentido del destino al que está llamado nuestro país, para beneficio de todos, empezando por los más pobres, y para toda la humanidad.

 

Leonardo Boff

Asociación de mujeres sacerdotes católicas responde al informe de Pensilvania de abuso sexual criminal de 1000 niños por 300 sacerdotes


Comunicado de prensa de la Asociación de sacerdotes mujeres católicas  
https: // arcwp.org

De: Janice Sevre-Duszynska (medios) 859-684-4247  rhythmsofthedance1@gmail.com

 Bridget Mary Meehan, (703-505-0004)

MIEMBROS DE LAS MUJERES SACERDOTES COMUNIDAD RESPONDEN AL Informe de Pensilvania de horrible el ABUSO SEXUAL de más de 1000 niños por 300 sacerdotes

https://www.nytimes.com/2018/08/16/us/catholic-church-abuse-vatican-statement.html

The New York Times informó que el Vaticano dijo en un comunicado que “sintió vergüenza y pesar por los hallazgos de que más de 1,000 niños habían sido abusados ​​por cientos de sacerdotes durante décadas mientras los obispos encubrían sus crímenes.  Los abusos descritos en el informe son criminales y moralmente reprobable,”  
el 14 de agosto ª  el fiscal general de Pensilvania publicado un informe de 1.300 páginas sobre el abuso de los más de 1.000 niños por parte de sacerdotes más de 300 mayores de 70 años, con el número de víctimas que se cree que sea aún mayor.

La Asociación de Sacerdotes de Mujeres Católicas (ARCWP) se une a teólogos, educadores y líderes de nuestra Iglesia que piden la renuncia de los obispos que han cubierto décadas de horribles abusos sexuales a niños. Es hora de adoptar un nuevo modelo saludable de ministerio igualitario que sea responsable y transparente. 

“Si hubiéramos tenido las mujeres como iguales y socios, mujeres ordenadas en la iglesia católica, la iglesia no estaría en este lío, porque tendríamos padres que ministro y que se aseguraría de que los niños estén protegidos”, dijo el obispo de Bridget María Meehan, una ex monja.

“Las mujeres sacerdotes no encubrirían el abuso de  nuestros hijos”, dijo Mary Theresa Streck, una ex monja, viuda y cofundadora de Bridget Mary Meehan del People’s Catholic Seminary. “Trabajaríamos por la justicia para  nuestros  hijos mientras trabajamos por justicia para las mujeres en  nuestra  iglesia”.

Dotty Shugrue: “Esto no se trata de la ‘orientación sexual o identidad de los sacerdotes masculinos. Uno de los muchos regalos que las mujeres ofrecen a la Iglesia son sus dones intuitivos naturales, su sensación de que algo va mal, ese instinto maternal de proteger a los niños que se les confió a su cuidado. Negarse a tener mujeres como socios iguales en todos los aspectos del ministerio y liderazgo en la Iglesia continúa creando una brecha en el corazón. Las mujeres ofrecen una perspectiva que es esencial. Es hora de reconocer a los sacerdotes de las Mujeres Católicas Romanas como socios iguales “.

Jim Marsh: “¡El abuso sexual de menores y otros por el clero católico en todos los niveles de nuestra iglesia es más que horrible! Como un hombre homosexual saludable que es un sacerdote católico gay fuerte, orgulloso y orgulloso de la Asociación de sacerdotes mujeres católicas, declaro firmemente que el abuso sexual nunca se trata de orientación sexual. Además de implementar la transparencia en el tratamiento de esta crisis en todos los niveles, también veo una gran necesidad de que nuestra Iglesia desarrolle una teología de la sexualidad y el sexo que sea sana, sana y santa, independientemente de dónde caiga uno en el continuo de la sexualidad. . La noción de complementariedad entre hombres y mujeres no es sana y saludable porque etiqueta a todos y a todo lo que no encaja en la caja como desordenado y pecaminoso. Debemos ver la sexualidad y su expresión dentro del contexto de la bendición: “el Santo desea un compañero apropiado para todas las criaturas de la tierra … no es bueno estar solo”. [Génesis]

Así como tenemos que escuchar las historias de los abusos del clero católico, también debemos escuchar las experiencias vividas de las familias gay y lesbianas que están criando niños y reconocer que estas familias son santas y buenas. La próxima semana, el Papa asistirá al Encuentro Mundial de Familias en Irlanda. Es desafortunado que tanta gente haya sido excluida de participar en esta reunión, como mujeres sacerdotisas y personas LGBTQI. ” Diane Dougherty  cita a la teóloga hermana  Ilia Delio  sobre la necesidad de un cambio estructural de un modelo administrativo de arriba hacia abajo a una comunidad de iguales :

“En el pasado, el poder clerical provenía de los laicos, los” iletrados “, que se sometían a la autoridad del sacerdote, como si se sometieran al poder de Dios. En el futuro, el poder eclesial vendrá de la comunidad de personas reunidas que serán liberados por el poder de Dios en su interior, que resistirán el patriarcado en todas sus formas, que se levantarán en una nueva iglesia concelebrada por mujeres y hombres, incluidos todos los géneros, todas las razas, todos los idiomas, todos los colores, todos rotos y divorciados élartes, todos aquellos en busca de curación, misericordia y compasión; una iglesia que potenciará el presente para un nuevo futuro de vida. “Llegan los días”, dice el Señor, “cuando levantaré una nueva iglesia que no engañará como una iglesia terminada, sino como el despliegue de Mi Vida en un universo inconcluso. Porque mi trabajo es amar al mundo; el Cristo Viviente todavía está llegando a ser “.

http://bridgetmarys.blogspot.com/2018/08/association-of-roman-catholic-women.html

Un Vaticano III para la Iglesia


19/08/2018

La intransigencia del papa Francisco con los abusos sexuales dentro de la Iglesia Católica contrasta con todo el aparato eclesial, dispuesto a hacer la vista gorda y proteger a los señalados por las víctimas o por la justicia. Es, sin duda, la postura más honrada y más sana para una institución que no logra encajar la dura crítica y los golpes que provienen de la sociedad moderna. Frente a la tendencia aperturista de su máximo pastor, la Iglesia más tradicional vive con angustia lo que considera una cruzada contra sus principios desde fuera de sus muros y desde dentro por el sector más afín al papa. Enrocarse en sí misma en tiempos difíciles, como los que vive esta Iglesia conservadora, es la postura más cómoda para una institución que, en el ámbito más local de la organización, no logra sintonizar con los tiempos que le ha tocado vivir.

«Detrás de los escándalos sexuales no hay otra cosa que la obligación del celibato caduco y absurdo que condena a los sacerdotes a una soledad, que en muchos casos se vuelve perniciosa»

Detrás de los escándalos sexuales no hay otra cosa que la obligación del celibato caduco y absurdo que condena a los sacerdotes a una soledad, que en muchos casos, se vuelve perniciosa. La soltería de los sacerdotes de la Iglesia y la exclusividad del propio sacerdocio, prohibido para las mujeres, es también el escondite perfecto para multitud de conductas reprobables a las que, como se ha podido comprobar, dan rienda suelta desde la posición de autoridad moral y religiosa sobre niños, adolescentes, mujeres y hombres adultos sorprendidos en su buena fe.

Lo que ha ocurrido en Pensilvania no es un hecho aislado, es uno más en una cadena de negros y deplorables episodios protagonizados por sacerdotes y por miembros de la propia jerarquía de la Iglesia, que han salido a la luz, muchos de ellos, impulsados por el propio papa Francisco. La lucha del papa contra la pederastia y los abusos sexuales está siendo encomiable. Logra remover los cimientos de la propia Iglesia. “Vergüenza y dolor” describe el papa sobre los hechos conocidos en Pensilvania. Un papa al que no le ha temblado la mano para pedir la dimisión de la cúpula completa de la Iglesia en Chile por su connivencia con hechos de la misma naturaleza; o impulsar la dimisión del todopoderoso cardenal norteamericano Theodore McCarrrick, acusado de las mismas prácticas que generan, según sus propias palabras, “víctimas inocentes”.

«La iglesia católica, tentada a atrincherarse en sus posiciones en una etapa histórica en la que recibe ataques de gran parte de la sociedad, necesita un Vaticano III»

La Iglesia católica, tentada a atrincherarse en sus posiciones en una etapa histórica en la que recibe ataques de gran parte de la sociedad en todo el mundo, necesita un Vaticano III, un nuevo impulso en sus ideas para dejar atrás obsoletas y discriminatorias normas como la del celibato, introducir el sacerdocio de las mujeres, o despenalizar la homosexualidad, cuyas prácticas se dan en su seno de forma oculta o vergonzante, distorsionando la vida de muchos creyentes.

De la misma manera debe revisar sus relaciones con el poder. Debe tomar conciencia y colocarse mucho más cerca de los postulados de su fundador, alejado y enfrentado al poder, que de los vicios adquiridos al pasar a ser religión oficial de Roma, mantenidos a lo largo de los siglos hasta nuestros días. No puede ya la Iglesia ser “oficial”, sostener un privilegio de estado que negocia directamente con los gobiernos y que impone ante tribunales internacionales concordatos y acuerdos que obligan a los ciudadanos de un país. La Iglesia no puede imponerse en las escuelas, en los ejércitos, en los hospitales públicos o en las decisiones de un Estado Soberano, como está ocurriendo con la posibilidad de que los restos del dictador Francisco Franco sean exhumados de una tumba en una iglesia local.

Los hechos vergonzantes que vive la Iglesia, más allá de pedir perdón, deben ayudar a esta institución a una profunda reflexión que le vuelva a colocar en el centro de los tiempos, en la realidad que viven la mayoría de sus fieles y en la lógica del pensamiento moderno, en algunos aspectos mucho más conciliador y acorde con el pensamiento originario del cristianismo que con la carga teológica de XX siglos de tortuosa historia sobre la que pesan grandes pecados como los que ahora revelan las denuncias por abusos sexuales.

https://www.canarias7.es/opinion/firmas/un-vaticano-iii-para-la-iglesia-JH5328478

Medellín, 50 años después – Revista Voices 2018-1 (inglés,portugues,español))


 

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Oposición convoca a un ‘paro nacional’ en Venezuela tras medidas económicas de Maduro


Agosto 18, 2018 – 09:03 p.m.   Por: 
Agencia EFE
Venezuela Economía Referencia

Vista externa de la sede principal del Banco Central de Venezuela en Caracas, Venezuela.

Agencia EFE

Los partidos opositores venezolanos Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP) y la Causa R convocaron este sábado a “un primer día” de protesta y de “paro nacional” para el próximo martes, en contra del presidente, Nicolás Maduro, que ayer anunció un conjunto de medidas económicas que la oposición rechaza.

“ATENCION. Convocamos este martes #21Ago a un primer día de PROTESTA Y PARO NACIONAL, en contra de Maduro, en contra de la hiperinflación y el hambre. Mañana daremos los detalles”, dice un mensaje compartido en las cuentas de Twitter de PJ, VP y del dirigente Andrés Velásquez de la Causa R.

Este viernes, Maduro anunció un conjunto de medidas para hacer frente a la grave crisis económica, entre las que destacan un aumento del salario mínimo de los trabajadores hasta un precio 35 veces superior al actual, lo que equivale a 723 o 45 dólares, según las tasas oficiales actuales de referencia en el país.

Además informó que entregará a la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) un proyecto de reforma de varias leyes para establecer el nuevo sistema tributario y fiscal con el que se aumentarán los impuestos al valor agregado, a la renta y a grandes transacciones.

Lea también: ‘Economistas venezolanos no ven coherencia en medidas anunciadas por Maduro’.

Estas medidas que se suman a las ya anunciadas en días anteriores, como la reconversión monetaria que entra en vigencia el lunes y con la que se le eliminarán cinco ceros al bolívar, han sido rechazadas por estos y otros partidos de oposición que aseguran que las mismas empeorarán la ya grave crisis.

Desde PJ, partido del expresidente del Parlamento Julio Borges y del excandidato presidencial Henrique Capriles, se ha asegurado hoy que el incremento de salario anunciado, el más alto y abrupto que se ha hecho en los últimos 20 años, significa el aumento del “desempleo” y la disminución del poder adquisitivo.

Es “un grupo de medidas desordenadas e irracionales, contradictorias e inviables que acrecentará el caos y marcada crisis económica que padece Venezuela”, dijo en una nota de prensa PJ.

Entretanto, Voluntad Popular (VP), liderado por el opositor preso Leopoldo López, había pedido más temprano unificar “todas” las protestas que se registran en el país e instó a prepararse para una “huelga activa general” para sacar a Nicolás Maduro del poder.

Este partido aseguró que el aumento de salario “causará más sufrimiento y dolor” a los venezolanos porque, afirmó, “el Estado no tiene cómo pagarlo” y “miles de empresas cerrarán dejando sin empleo a millones de trabajadores” que, aseguró, también se verán afectados por el aumento de inflación.

En tanto que Andrés Velásquez, quien desde hace semanas viene insistiendo en la idea de la protesta y el paro por la grave crisis económica que atraviesa el país, sumergido en hiperinflación, señaló que estas medidas, representan una “catástrofe”.

“No podemos permanecer inertes y de brazos cruzados y nuestra legítima defensa es la lucha de todos, hoy cobra mayor fuerza y justificación el paro laboral y ciudadano que he venido proponiendo nuestra respuesta al lunes trágico -fecha de la entrada en vigencia de la reconversión monetaria- de Maduro es paro nacional el martes”, dijo en un audio que difundió hoy.

https://www.elpais.com.co/mundo/oposicion-convoca-a-un-paro-nacional-en-venezuela-tras-medidas-economicas-de-maduro.html?utm_source=elpais-newsletter&utm_medium=elpais-

Carta abierta al papa Francisco. La “perversión” está en la Iglesia, en su negativa a reconocer la importancia de la sexualidad y las desastrosas consecuencias de reprimirla.


abusos sexuales pensilvania
Francisco llega el martes a la plaza de San Pedro del Vaticano para la audiencia semanal. V. PINTO © GETTY

Querido Francisco:

Le escribo el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen María, después de haberme enterado por la radio esta mañana, al levantarme, de otro nuevo escándalo de pedofilia que ha “salpicado” a la Iglesia Católica —esta vez en Pensilvania—, con un millar de niños violados o agredidos sexualmente por sacerdotes durante los últimos 70 años. Y, teniendo en cuenta la rapidez con la que los responsables se deshacen de las pruebas y la vergüenza y la resistencia de las víctimas a alzar la voz, podemos estar seguros de que las cifras reales son más elevadas y de que los casos conocidos, ya de por sí numerosos, no son más que la punta del iceberg.

Probablemente le habrá llamado la atención, como a mí y como a otros, el parecido entre esta oleada de “escandalosas” revelaciones y la que ocupa los titulares desde hace casi un año, relativa al acoso sexual de las mujeres en la calle y en el lugar de trabajo. Lo que está en juego en ambos casos es la propensión de los hombres a aprovecharse de su poder político y físico para satisfacer sus necesidades sexuales. Si pusiéramos a disposición de los niños de todo el mundo una plataforma de Internet en la que pudieran decir la verdad de forma secreta y anónima, la avalancha de quejas superaría en violencia y en volumen a la campaña de #MeToo. Es cierto que muchas víctimas de sacerdotes no podrían dar testimonio, por su edad (18 meses, en un ejemplo oído esta mañana) o por su pobreza (niños del Tercer Mundo que son analfabetos o no están “conectados” a Internet).

Por supuesto, no basta con las denuncias. Podemos gritar hasta quedarnos roncos, pero, si no hacemos algo para eliminar los factores que favorecen estos actos inapropiados, seguirán produciéndose. En el caso de los depredadores sexuales normales y corrientes, es fundamental que busquemos las causas de su comportamiento sexista. En el de los sacerdotes católicos, no hace falta buscar nada. La causa es evidente.

Denunciamos el ‘burqa’ por bárbaro, pero mantenemos el dogma del celibato

¿Por qué son los niños sus víctimas preferidas? No porque los sacerdotes sean pedófilos —la proporción de pedófilos entre ellos seguramente no es mayor que entre la población en general—, sino porque esos hombres tienen miedo, y los jóvenes, que son más débiles, más vulnerables y más fáciles de intimidar, tienen muchas menos probabilidades de denunciarlos que los mayores. Si los curas sacaran sus penes entumecidos —esos pobres órganos frustrados, eternamente reprimidos— en presencia de sus feligreses adultos, o visitaran habitualmente a trabajadores del sexo, los “atraparían” de inmediato. Con los jóvenes, pueden hacer lo que quieren durante años e incluso decenios. Tienen a su alcance a todos esos niños recién llegados al coro, las niñas que acaban de recibir su confirmación, una joven virgen en la intimidad del confesionario, un guapo adolescente en un campamento de verano… El poder y la influencia de los sacerdotes sobre esas personas son sobrehumanos, casi divinos. Y pueden volver a hacer lo mismo al año siguiente, con los mismos grupos o con otros nuevos. Esto no tiene nada de sagrado, Francisco: es una profanación.

Salvo que creamos que los interesados en incorporarse al clero son todos pedófilos y pervertidos, debemos reconocer que el problema no tiene que ver con la pedofilia ni la perversión, y olvidarnos de los clichés de una vez por todas. El problema es que a unas personas normales se les pidan cosas anormales. La “perversión” está en la Iglesia, en su negativa a reconocer la importancia de la sexualidad y las desastrosas consecuencias de reprimirla.

En las últimas décadas, varios países cristianos —o Estados no confesionales pero históricamente cristianos— se han aficionado a denunciar las costumbres extranjeras que consideran bárbaras o injustas; me refiero, en particular, a la circuncisión femenina y la obligación de llevar burqa. Nos gusta señalar a los que practican esas costumbres que en ningún lugar del Corán (por ejemplo) se estipula que haya que mutilarles el clítoris a las niñas o cubrirles el rostro a las mujeres, que esas costumbres se inventaron en un momento histórico concreto para contribuir a organizar los matrimonios y distribuir la riqueza. Como nos parece que esas tradiciones son intrínsecamente incompatibles con los valores humanos universales (libertad, igualdad y fraternidad) y los derechos individuales, en especial el derecho a la integridad física, nos sentimos autorizados para prohibirlas dentro de nuestras fronteras.

Pero quienes se entregan a estas prácticas las consideran indiscutibles e inseparables de sus identidades, exactamente lo mismo que opina la Iglesia sobre el dogma del celibato sacerdotal. No es este el sitio en el que discutir las múltiples y complejas razones por las que, tras la separación entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente, esta última decidió diferenciarse de la primera imponiendo el celibato a sus sacerdotes. Es sabido que Jesús no dijo nada al respecto. Aunque él no se casó, entre sus apóstoles sí había hombres casados, y, en otras formas y otras épocas, el cristianismo ha permitido y sigue permitiendo que sus oficiantes se casaran. El dogma católico del celibato se remonta a la Edad Media, mil años largos después de la muerte de Cristo.

Jesús no dijo nada al respecto y entre sus apóstoles había hombres casados

Lo que hay que subrayar es que ese dogma, tan dañino, al menos, como la circuncisión femenina y el burqa, es consecuencia de una decisión histórica concreta. Y eso significa que se puede revocar con otra decisión histórica, que solo usted, Francisco, está en situación de tomar. Sí, solo usted tiene el poder de eliminar la obligatoriedad del celibato para los sacerdotes católicos y, de esa forma, proteger a un número incalculable de niños, adolescentes, hombres y mujeres en todo el mundo.

El celibato forzoso no sirve de nada. Está suficiente y repetidamente demostrado. La mayoría de los sacerdotes no logran conservar la castidad. Lo intentan, pero fracasan. Hay que reconocer la verdad y enterrar este inicuo dogma de una vez por todas. Es un crimen seguir tergiversando la realidad y perdiendo tiempo con la cantidad de vidas destruidas por su culpa. Sabe que eso es así, Francisco; todos lo sabemos. El papel de la Iglesia no es proteger a los poderosos, sino a los indefensos, no a los culpables, sino a los inocentes. Jesús dijo: “Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos” (Mateo 19:14). En el último milenio, ¿cuántos millones de niños se han apartado de la Iglesia, asqueados de ella, sin poder acudir a Jesús después de haber vivido este trauma?

Por eso le pido, Francisco, que tenga el valor para decir BASTA. Como autoridad suprema de la Iglesia católica, sería, con gran diferencia, el acto más importante, más valeroso y más cristiano de todo su mandato. Sé que no lo haría en busca de gloria personal, pero es indudable que se la daría. Los sacerdotes y sus congregaciones le rendirían homenaje eterno por su clarividencia, su humanidad y su sabiduría.

Sea valiente, se lo ruego. Ha llegado el momento. La Iglesia debe dejar cuanto antes de permitir (es decir, perpetuar, es decir, cometer) unos crímenes que han arruinado tantas vidas en todo el mundo durante 10 siglos. ¡Di BASTA, Francisco!

Y si no lo dice, al menos, tenga la amabilidad de explicarnos las verdaderas razones de su decisión.

Nancy Huston es escritora. Uno de sus libros recientes es La especie fabuladora (Galaxia Gutemberg).

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

https://elpais.com/elpais/2018/08/18/opinion/1534610092_751368.html

Ser cristiano es decir: Tómalo y come, es mi cuerpo


19.08.18 | 08:25.

No nos atrevemos a decirlo y a ser pan compartido, pero Jesús pudo atreverse y les dijo (nos dijo ) dijo “tomad y comed”.

Éste es el evangelio de los últimos domingos que he venido comentando (cf. Jn 6, 51-58). Ésta es la palabra y obra central del cristianismo: El don gratuito de la vida; Dios en Cristo, el alimento del que somos y vivimos.

Lógicamente, los de fuera preguntaban:¿cómo puede éste darnos a comer su carne, es decir, su cuerpo? No podían creer, no querían creer, la religión era para ellos una ley o imposición sagrada.

También hoy preguntamos: ¿Fueron verdaderas esas palabras de Jesús,él dio su cuerpo/carne de verdad, o fueron sólo y siguen siendo una mentira falsamente piadosa (aprovechada) de clérigos que la utilizan la utilizan para dominar sobre la Iglesia?

¿Quién puede proclamar, en nombre de Jesús (es decir, en nombre propio, pues cada uno es Jesús al celebrar su presencia) éste es mi cuerpo, está es mi sangre?

Esa “palabra” (quizá la más importante de la Iglesia) cuyos ministros dicen en la misa con (como) Jesús “éste es mi cuerpo que yo doy para comida”) puede terminar siendo la mentira de muchos que dicen “esto es mi cuerpo que yo doy por vosotros” para aprovecharse del cuerpo y de la vida de los otros, incluso de los niños.

El evangelio es esto: Somos “Dios” o, mejor dicho, de Dios dando la propia vida como carne-vida para los demás, en una “misa” que se abre y expresa en formas distintas de dar el cuerpo/vida para que otros sean, a modo de “comida” (alimento) de los demás :

  • así la madre con el padre da su cuerpo al niño, para que sea, para que coma…;
  • así los enamorados que comparten (se comen, se dan) el propio cuerpos…
  • así los que trabajan y ayudan a los otros, dándoles de comer, acogiéndoles en casa (Mt 25, 31-46), pueden decir y dicen al menos implícitamente (pero muy en verdad) “esto es mi cuerpo”.

Las imágenes que siguen, conocidas casi todas, nos ayudan a situar el tema de la eucaristía, un tema iconográficamente poco definido (a mi entender), que nos lleva de la “comida de engaño” del “pecado” del principio, a la comida de “verdad” de Jesús con sus discípulos

Desde ese fondo quiero comentar algunos rasgos del despliegue de la eucaristía, en siete proposiciones fundamentales y una conclusión general. Buen día a todos.

>> Sigue…

D 19.8.18. Jn 6: Mi carne es comida. Nueva eucaristía, una iglesia distinta

Tiempo ordinario. Juan 6,51-58. He venido presentando en los domingos anteriores el “sermón del pan de vida” de Jn 6, con diversos rasgos de su visión de la eucaristía, desde una perspectiva mística, personal y social.

Desde ese fondo, sabiendo que “nuestra carne” es comida, quiero proponer y celebrar una nueva eucaristía.

Eso implica un cambio total, pues la iglesia católica ha sido, en los últimos siglos, un inmenso “aparato” litúrgico y jerárquico, personal y social, encargado de mantener un tipo de celebración, que ahora, entrado el siglo XXI, ha quedado “seco” (al menos en el hemisferio norte), pues no queda ya casi nada de la vieja eucaristía. Los números son claros;

‒ Donde antes (hace cincuenta años) venían a celebrar (oír) misa 300 personas ahora muy a duras penas llegan a 30 (y el número descenderá)

‒ El “aparato clerical” montado para esa celebración se resquebraja, por más heroicos y santos que sean la mayoría de sus miembros (a pesar de los escándalos que algunos pregonan).

Por exigencia de este tiempo y por fidelidad al evangelio, ha llegado el momento de replantear el tema de forma muy “mística” (de comprensión de la vida en Cristo) y muy personal y social”,redescubriendo el sentido de la “celebración” cristiana de Jesús, como experiencia y tarea radical de comunicación (de ser y vivir unos en otros).

Nos hallamos ante una nueva y antigua misión (misa y misión significa en realidad lo mismo: envío): re-descubrir y re-crear el evangelio, partiendo del evangelio de hoy, que con lenguaje durísimo y muy dulce (comernos: comer unos la carne de los otros) nos sitúa ante la experiencia radical de la fe (creer y crear la vida como don compartido: eso es Dios), expresada y realizada en forma de comida.

Lo que la “misa” celebra es que los unos vivimos de (en) los otros, para formar así un “pueblo en Dios” (=una humanidad solidaria), en gozo mutuo, en experiencia y esperanza de resurrección (resucitamos y vivimos en la vida de aquellos a quienes damos la vida).

En la primera imagen, tomada de un icono armenio, vemos a Jesús que se identifica con la “cruz abierta en forma de pan/circunferencia/mesa”, como Vida que se entrega y comparte (en forma universal) con todos los hombres representados por los once (doce menos Judas que prefiere salir con su bolsa del círculo de vida compartida).

Jesús nos introduce así en su mesa redonda (un cuerpo, un pan), de forma su somos “eucaristía”, pues somos (nos hacemos) Dios en Cristo al dar y compartir la vida unos con otros, esto es, al decir “que mi carne es comida”, haciendo que así sea.

Las imágenes que siguen evocan otros aspectos y elementos de la eucaristía, con rasgos que quizá debemos abandonar y otros que debemos potenciar (otras). Vea el lector lo que conviene en cada caso.

Sólo me queda recordar que el tema de fondo está tomada de un par de entradas de mi Diccionario de la Biblia. Buen domingo a todos, y siga leyendo quien lo quiere (quien esté dispuesto a ser eucaristía, haciendo a la vez que las eucaristía litúrgicas que celebramos sean distintas, según el evangelio.

> Sigue…

 

http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php

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