José M. Castillo: “Para acabar con la pederastia, hay que recuperar la ley de la expulsión del clero de los abusadores”


QUE SALGA DEL CLERO, QUE COMULGUE COMO LAICO, Y QUE SE BUSQUE LA VIDA COMO COMO TODO HIJO DE VECINO”

“Trento no consagra el carácter sacramental del Orden, sino que es un sacramento que no se puede repetir”José María Castillo, 11 de noviembre de 2018 a las 10:38  

Una casulla colgadaRELIGIÓN | OPINIÓN

El ocultamiento y la hipocresía sólo sirven para hacer más daño a la institución y a seres humanos inocentes

(José M. Castillo, teólogo).-Este problema, que tanto daño hace a las víctimas para toda su vida y tanto está destrozando la credibilidad de la Iglesia, no se resuelve suprimiendo la ley del celibato. Los hombres casados abusan sexualmente de menores probablemente lo mismo que los solteros.

Una medida positiva podría ser suprimir la prescripción, en el derecho penal, para este delito. Me consta que los menores, que se sienten humillados por este tipo de abusos, tardan muchos años en decirlo. Y, en la mayoría de los casos, cuando un adulto dice que, de niño, abusaron de él en esta materia, el delito ya ha prescrito. Si llega el día en que penalmente esto nunca prescribe, posiblemente habrá quienes se contengan ante la probabilidad de terminar, alguna vez, en la cárcel.

Pero lo más importante, que quiero decir en esta reflexión, es que la Iglesia tendría que recuperar y poner al día lo que fue la ley eclesiástica que duró en torno a mil doscientos años. La ley que consistía en expulsar del clero (incluso si eran obispos) a los eclesiásticos que cometían abusos que escandalizaban gravemente a los ciudadanos. Los papas, los concilios, los sínodos, tanto en la Iglesia occidental como en la oriental, no sólo insistieron en esta ley, sino que la aplicaron a tres clases de delitos: faltas contra el ordenamiento eclesiástico establecido, contra la sexualidad y abusos que ofendían al prójimo.

Tantas veces y en tantos casos, se repitió esta práctica, que la ley cuajó en una fórmula bien conocida: “sea degradado o expulsado” (y otras expresiones equivalentes) y que viva, de ahora en adelante, “laica communione contentus”. Dicho más claramente: “que salga del clero, que comulgue como laico, y que se busque la vida como como todo hijo de vecino”.

En 1983, publiqué un extenso artículo sobre este asunto, en la “Revista Catalana de Teología”(VIII/1, pgs. 81-111). Y allí cito, en 277 notas, la abundante y documentada bibliografía que existe sobre este penoso asunto. Son notorios los excelentes trabajos que han escrito sobre este tema: C. Vogel, P. M. Suriski, E. Herman, P. Hinschius, F. Kober, K. Hofmann.

El punto capital, que quiero destacar, es que no debe ser dificultad “para quitarle el sacerdocio”, a un clérigo ordenado, el argumento según el cual, si está “ordenado de sacerdote”, tiene el “carácter” sacramental, que es imborrable, eterno y nadie lo puede suprimir o prescindir de él.

El argumento teológico del “carácter sacramental” fue un invento de los teólogos escolásticos del s. XI-XII, que destaca Pedro Lombardo, y en el s. XIII desarrolla Tomás de Aquino (Sum. Theol. III, q. 34, a. 2). Pero ni entre los teólogos escolásticos hubo unanimidad, como demostró ampliamente el excelente estudio de J. Galot.

Y termino recordando que la enseñanza de la Ses. 7ª del concilio de Trento no se puede aducir como “dogma de fe” de la Iglesia, ya que lo que afirma el concilio es que hay tres sacramentos (bautismo, confirmación, orden sacerdotal) que no se pueden repetir (“Unde ea iterari non possunt”) (CT, vol. 5, 857, 9-10; 859, 16).

O sea, lo que afirma Trento es que los tres sacramentos mencionados solo se pueden administrar una sola vez en la vida. Sacarle a Trento que los curas pederastas tienen que seguir siendo curas toda su vida, eso no está definido por la Iglesia en ninguna parte.

Y termino: decir, como ha dicho el Sr. Giménez Barriocanal (El País, 10. XI. 18), que es “irrelevante el porcentaje de pederastia, insignificante”, eso o es una falsedad o una ignorancia impropia de un alto cargo en la Conferencia Episcopal.

Puedo asegurar que sólo el amor y la fidelidad a la Iglesia me mueven a decir estas cosas. El ocultamiento y la hipocresía sólo sirven para hacer más daño a la institución y a seres humanos inocentes.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí:

https://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2018/11/11/jose-maria-castillo-para-acabar-con-la-pederastia-iglesia-religion-dios-jesus-p

Elisa Leonida Zamfirescu, la primera mujer ingeniera de la historia


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la vanguardia

Su admisión en el Colegio de Puentes y Caminos de Bucarest fue rechazada por ser mujer, por lo que cursó en la Universidad Técnica de Berlín.

Elisa Leonida Zamfirescu se convirtió en la primera mujer ingeniera de la historia. Este fin de semana se cumple el 131 aniversario de su nacimiento, ocasión que Google ha aprovechado para dedicarle un doodle.

Zamfirescu, nacida en Galati -Rumanía- en 1887, trató de inscribirse sin éxito en el Colegio de Puentes y Caminos de Bucarest tras terminar el instituto con notas sobresalientes. Sin embargo, fue rechazada por ser mujer así que optó por marcharse a Berlín.

Google le dedicó un doodle a Elisa Leonida

No sin polémica, Elisa Leonida se inscribió en 1909 en la Universidad Técnica de Berlín, en Charlottenburg. El decano de entonces trató de convencerla para que renunciara a sus ambiciones citando las tres K: Kirche, Kinder, Küche (iglesia, niños y cocina), que definían el perfil y los objetivos que debían cumplir las mujeres de la época.

Iglesia, niños y cocina

El decano de la Universida de Berlín trató de convencerla para que renunciara a sus ambiciones citando las tres K: kirche, kinder, küche (iglesia, niños y cocina)

Los directores de la Academia estaban ante una situación nueva: era la primera candidata de la historia de la Academia, pero escribía y hablaba perfectamente el alemán y tenía conocimientos sobresalientes en matemáticas, física y química. Su hermano Dimitre Leonida, también estudió en la misma universidad, cosa que ayudó a que finalmente fuese admitida.

La historia cuenta que gran parte de sus compañeros la ignoraron y que algunos profesores se mostraron contrarios con comentarios como “la cocina es el lugar de las mujeres, no la Politécnica”. A pesar de las dificultades, Zamfirescu se graduó en 1912 con honores convirtiéndose en la primera mujer ingeniera del mundo.

Dificultades por ser mujer

Muchos de sus compañeros la ignoraron y que algunos profesores se mostraron contrarios con comentarios como “la cocina es el lugar de las mujeres, no la Politécnica”

Al graduarse, durante la Primera Guerra Mundial , trabajó como directora de un hospital de la Cruz Roja en Marasesti, lugar de la principal batalla entre Rumania y Alemania. Por su labor recibió varios galardones. Fue precisamente durante su estancia en el hospital cuando conoció al químico Constantin Zamfirescu, hermano del escritor Duiliu Zamfirescu. Se casaron durante la guerra.

Más tarde fue directora de los laboratorios del Instituto Geológico de Rumania y, al mismo tiempo, desempeñó labores de profesora de física y química en la Escuela de Niñas “Pitar Moș” y en la Escuela de Electricistas y Mecánica.

Zamfirescu también fue la primera mujer miembro de la Asociación General de Ingenieros en Rumania (AGIR) y formó parte de la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias. Trabajó hasta los 75 años y murió el 25 de Noviembre de 1973 en Bucarest.

Fue la primera mujer miembro de la Asociación General de Ingenieros en Rumania y formó parte de la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias

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Francisco De Roux: a un país no se le puede imponer una ética religiosa


SentiidoGénero, diversidad sexual y cambio social.Nov 2, 2018FacebookTwitterGoogle+LinkedInWhatsAppCompartir

Sentiido habló con el padre Francisco De Roux, experto en construcción de paz, sobre la creciente mezcla entre religión y política. De Roux cree que el apasionamiento religioso es manipulable políticamente y que el mensaje de Jesús es concreto: “ámense los unos a los otros como yo los he amado”.

Padre Francisco de Roux: a un país no se le puede imponer una ética religiosa
El padre Francisco De Roux es director de la Comisión de la Verdad, órgano creado en Colombia como parte del proceso de paz para contribuir a rescatar la verdad de lo ocurrido en el conflicto armado colombiano. Foto: © PUBLICACIONES SEMANA S.A – Pilar Mejía.

Esta es la historia detrás de esta entrevista. Primero, marchas y movilizaciones lideradas por sectores religiosos contra políticas que promueven la no discriminación en la escuela. Segundo, la creación de conceptos como “ideología de género” para desacreditar acuerdos y normas de inclusión. Tercero, la creciente mezcla entre religión y política en espacios políticos de toma de decisiones.

El problema central es la postura condenatoria de algunos líderes religiosos sobre ser –y ejercer– como lesbiana, gay, bisexual o trans (LGBT), sustentada en interpretaciones o traducciones bíblicas particulares. Y lo más preocupante: el objetivo de que sus creencias religiosas sean absorbidas a manera de ley por toda la sociedad.

El tema no es menor. En el fondo, hay dos visiones de mundo opuestas entre sí. Una, convencida de que para disminuir la discriminación por orientación sexual e identidad de género se necesita una educación que aborde la diversidad sexual y de género como parte de la realidad. Otra que considera que ser LGBT es una aberración y un pecado y que a los niños no se les puede enseñar la diversidad sexual y de género como algo “normal”. (Ver: Diversidad sexual y de género: lo que se dice vs. lo que es).

Para aportar al panorama, Sentiido entrevistó al padre Francisco José de Roux Rengifo (Cali, 5 de julio de 1943), una de las personas más respetadas en Colombia en temas de construcción de paz y actual director de la Comisión de la Verdad. El padre De Roux estudió filosofía y letras en la Universidad Javeriana e hizo una maestría en economía en la Universidad de los Andes antes de graduarse en teología y ordenarse como sacerdote en 1975. También cursó un doctorado en economía en La Sorbona en París y otra maestría en economía en el London School of Economics.

Según el portal La Silla Vacía, De Roux fue investigador, subdirector y director del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep); director del Programa por la Paz de la Compañía de Jesús y del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio. También lideró proyectos de economía campesina y de créditos asociativos como alternativas económicas en medio de la guerra y el retorno a sus territorios de poblaciones desplazadas. Es reconocido por impulsar zonas de reserva campesina y por buscar salidas a los conflictos por la tierra y estuvo a la cabeza de la comunidad jesuita en Colombia. “Su trabajo ha sido tan influyente que hay quienes dicen que el concepto de responsabilidad social empresarial en Colombia se le debe a él”, señala un artículo de la Revista Arcadia.

Según La Silla Vacía, su familia no se queda atrás: su hermano Gustavo fue ministro de Salud del presidente César Gaviria, director del programa de desarme de Cali (Desepaz) y candidato a la alcaldía de Cali en 2003. Su hermano Carlos Vicente fue concejal de Bogotá por la Alianza Verde, después de haber sido consejero de derechos humanos de los presidentes César Gaviria y Ernesto Samper y juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH). Otro de sus hermanos, Antonio, fue vicerrector académico de la Universidad Javeriana de Cali y ha sido miembro de juntas directivas de destacadas empresas vallecaucanas.

Sentiido: empecemos por un punto de tensión. ¿Cómo cambiar la idea en sectores progresistas de asociar todo lo religioso con fundamentalismo y retroceso, para reconocer que hay muchas voces religiosas que aportan a la pluralidad y a la inclusión?

Padre Francisco De Roux: en las distintas religiones hay diversidad. Por un lado, están las posiciones fundamentalistas y dogmáticas que fácilmente caen en aberraciones sobre el ser humano. Su objetivo es poner las normas creadas por la religión que sea, por encima del ser humano. Pretenden, incluso, establecer que lo que legitima a una persona ante Dios es el cumplimiento de esas normas.

En otro lado están las posiciones humanas fundamentadas en la convicción de que lo más profundo de la religión es la aceptación del ser humano en su totalidad, en su riqueza y en su vulnerabilidad y en la afirmación de la dignidad humana. Yo comparto esta posición. Lo que pasa con Jesús es una experiencia muy profunda de lo que significa ser humano, una actitud de aceptarlo como es y una invitación expresa de “no juzguen y no serán juzgados”, “no condenen y no serán condenados” y “perdonen y serán perdonados”.

“JESÚS NO PERTENECE AL MUNDO DE LAS LEYES. SU MENSAJE ES DIRECTO: ÁMENSE LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO LOS HE AMADO”

La Última Cena tuvo que ser un episodio muy dramático porque Jesús se daba cuenta de que sus propios compañeros no habían entendido su mensaje y que ahí mismo estaba quien lo traicionaba. De hecho, hasta el último momento los discípulos pensaron que Jesús iba a ser una especie de líder político y que con Él iban a conseguir imponerse en Israel. Pero Jesús les estaba hablando de otro reino: el de la dignidad humana, de la presencia de Dios en esa dignidad y de la grandeza del ser humano en su vulnerabilidad. A pesar de esto, tuvo un gesto muy profundo de comunión con el ser humano. Les dijo sin juzgarlos: tomen este pan como mi cuerpo y este cáliz de vino como mi sangre.

En mi caso, mi espiritualidad se fundamenta en la dignidad humana, en la grandeza de cualquier ser humano –hombre o mujer, heterosexual u homosexual o negro o blanco– en la libertad y en la posibilidad de acceder a la dimensión de los valores o aquello por lo que vale la pena jugarse la vida –la verdad, la justicia o el amor por ejemplo– sin buscar recompensa. La dignidad humana no se la debemos a nada ni a nadie, la tenemos por el hecho de ser humanos. Una persona no es más digna por tener un título universitario o por ser sacerdote o presidente de la República, es la misma para todo el mundo. Y esa dignidad existe en medio de una fragilidad profunda porque somos seres falibles. Todos nos equivocamos.

Padre Francisco de Roux: a un país no se le puede imponer una ética religiosa
El padre Francisco De Roux está convencido de que sociedades pluralistas como las nuestras no pueden regirse por éticas religiosas sino por éticas civiles o donde cada quien se compromete a cumplir con unos mínimos. Foto: Comisión de la Verdad.

¿La gran revolución del cristianismo es su mensaje de amor?

Yo siento que en la profundidad de nosotros hay un misterio de amor que se consolida en amanecer a diario en medio de un universo tan bello y de gente tan distinta. Siento que la dignidad humana pende de ese misterio de amor. Yo creo que la gran verdad del cristianismo es la convicción de ese amor en el que no importa si somos o no buenos ni si somos o no católicos. El gran mensaje cristiano es una opción por el ser humano sin condiciones. Por eso entiendo muy bien al papa Francisco cuando dice: “¿quién soy yo para juzgar a los demás?”.

Una idea muy difundida, quizás por la polarización que vive el país, es la de señalar a todo aquel que hable de “derechos humanos”, “justicia” e “igualdad” como “mamerto”, “pro FARC” o “pro lobby LGBT”, ¿por qué?

Uno de los problemas más delicados con las tradiciones religiosas y con la religión en su dimensión más fundamentalista –generalmente la más popular porque la gente no tiene tiempo para hacer teologías– es que son muy manipulables políticamente. Cuando yo actúo como sacerdote, me ubico dentro del pentagrama de la gente o en la manera cómo vive la experiencia de Dios: desde la seguridad que siente de ir a misa y de hacer los sacramentos. Y aunque eso hay que respetarlo, estos sentimientos religiosos elementales son muy manipulables políticamente.

“SI COLOMBIA SE DIERA CUENTA DEL SUFRIMIENTO QUE HA VIVIDO, SE DEJABA DE CARAJADAS”

Así, por ejemplo, el enfoque de género de los acuerdos de paz con las FARC que fue puesto después del paso de las víctimas por La Habana donde la dimensión humana tomó una fuerza importante, dio para que algunas personas dijeran que en los acuerdos había “ideología de género”. Esa creencia llevó al mundo católico fundamentalista y a las grandes confesiones cristianas del país a oponerse al plebiscito desde una posición religiosa. El mensaje fue: “vote ‘No’, vote contra la ideología de género”. (Ver: Es un “No” más profundo).

Trump hizo lo mismo en Estados Unidos: “vote contra el aborto, vote Trump” porque Hillary Clinton está de acuerdo con que cada mujer decida. Fue así como la mayoría de iglesias cristianas y católicas se sumaron a su campaña. Eso ya había pasado en Alemania en 1936. En un momento en el que el comunismo estaba creciendo, la campaña de Hitler fue: “vote contra el comunismo ateo, vote nacional socialismo”. Y los católicos y los protestantes votaron por él. Ya sabemos lo que vino después.

Parte de la tensión que existe es porque algunas creencias religiosas han dejado de ser entendidas como propias de la vida privada y están ganando terreno en lo público y en los espacios políticos de toma de decisiones. ¿Es así?

Vivir seriamente cualquiera de las grandes tradiciones religiosas de la humanidad saca a la persona del ámbito privado y lo lleva al público porque la experiencia religiosa, si se vive con profundidad, da un sentido muy hondo de lo que significa ser humano y de que participamos en una gran comunidad universal en la que tenemos que respetarnos.

Ahora, las éticas religiosas son éticas de la perfección donde la persona está llamada a ser perfecta como Dios, a sabiendas de que somos seres frágiles. Eso hace que las religiones establezcan caminos de perfección a los que la persona es invitada si de manera voluntaria quiere crecer en esa espiritualidad. Pero a un país no se le puede imponer una ética religiosa porque sus éticas son otras.

“QUIEN QUIERA VIVIR UNA ÉTICA RELIGIOSA, ADELANTE, PERO SIN IMPONERLA”.

Estas son sociedades pluralistas que requieren éticas públicas o de los mínimos o aquellos preceptos que todos los colombianos nos comprometemos a cumplir independientemente de nuestras diferencias. Por ejemplo: que no nos vamos a matar por nada, que nos vamos a decir la verdad al menos en los dineros públicos y que nos vamos a respetar. Es ponernos de acuerdo en unos mínimos pero no obligar a otra persona a que se ajuste a mi idea de matrimonio. Las éticas públicas nos permiten vivir como ciudadanos, desnudos de nuestras posiciones religiosas, filosóficas o políticas.

Pero ¿cómo participa una persona creyente en esa ética mínima?

Una persona dentro de su comunidad religiosa vive una ética de manera voluntaria porque quiere intentar ese camino pero también se compromete con la ética pública que reconoce, por ejemplo, los bienes públicos como sagrados y que la dignidad humana se respeta por encima de todo.

“UNA PERSONA NO TIENE QUE SER CRISTIANA PARA COMPROMETERSE COMO CIUDADANA”.

Lo peligroso es cuando a partir de las éticas religiosas se pretende imponerles a todos los colombianos que no pueden divorciarse o que el único matrimonio válido es el católico. Sin embargo, la sociedad se da cuenta de que esto no está bien. Por ejemplo, durante la constituyente de 1991, los obispos colombianos trataron de evitar que se permitiera el divorcio civil y resolvieron recoger firmas a la salida de las iglesias. No consiguieron las necesarias porque los mismos católicos, muchos de los cuales vivían en matrimonio, sabían que esa propuesta no se la podían imponer a todos los colombianos.

En los últimos años, en buena parte del mundo, muchos líderes religiosos han ganado un espacio importante en escenarios políticos de toma de decisiones, ¿por qué?

Es muy fácil manipular la creencia religiosa popular. Hay asuntos absolutamente discutibles como una reforma agraria o el monto de aumento del salario mínimo, pero decirle a una comunidad: “si ustedes no votan por determinada persona se van para el infierno” o “si no hacen tal cosa, Dios se vendrá contra ustedes”, fundamentado además en un discurso religioso para manejar emociones, es lo más manipulador del mundo. ¿De qué otra manera se hicieron las cruzadas o la inquisición?

“LA PASIÓN RELIGIOSA ES MANIPULABLE”.

Lo correcto es invitar a la gente a que vote a conciencia, pero no manipularla. Decir honestamente qué piensa uno, pero llamar a la gente al discernimiento con tranquilidad. Y si piensa distinto a mí, no deja de participar en una fe que puede compartirse, porque esos son asuntos civiles, no religiosos. Hay unos líderes que juntan la política con la religión y movilizan los votos de manera masiva. Sin embargo, conozco muchos hombres y mujeres de fe cristina, no católicos, que son grandes trabajadores, que tienen experiencias religiosas muy serias, que no están manipulando a nadie y por quienes siento un profundo respeto. Pero también está la manipulación política.

¿En el auge de algunos líderes religiosos evangélicos o pentecostales, tendrá que ver el hecho de que están llegando a sectores remotos y vulnerables del país, a donde nadie más llega?

Hay líderes religiosos que tienen una manera sencilla de llegarle a la gente, sobre todo, a los sectores populares. En muchos casos lo hacen bien y no para hacer plata a través de la religión. Le hacen ver a la gente que para conectarse con Dios no necesitan mediadores ni hablar con un cura sino que si cometió un error puede pedirle perdón directamente a Él. Es una relación más directa. Me refiero, especialmente, a iglesias tradicionales luteranas, metodistas y menonitas donde uno encuentra gente muy seria. Todo esto nos plantea preguntas de fondo a los católicos. Creo que le están haciendo un llamado a la Iglesia católica para que sus líderes realmente huelan a oveja, se bajen de los templos y se mezclen con el pueblo.

Yo creo que el papa Francisco hizo un aporte importante cuando estuvo en Colombia, les dedicó un día entero a las víctimas y les dijo a los obispos: dejen de ponerles más normas religiosas a las personas creyentes de este país. Si ustedes quieren que esto se arregle pongan sus manos en el cuerpo ensangrentado de su pueblo. En otras palabras: vayan a las víctimas. Vayan al ser humano.

Padre Francisco de Roux: a un país no se le puede imponer una ética religiosa
“La dignidad humana no se la debemos a nada ni a nadie, la tenemos simplemente por ser humanos”, padre Francisco De Roux. Foto: Comisión de la Verdad.

Varios líderes religiosos repiten, cada vez con más fuerza, la idea de que si una persona es lesbiana, gay, bisexual o trans es pecadora según las interpretaciones que hacen de la Biblia. ¿Qué decirles?

La Biblia no puede tomarse como una verdad literal. El texto bíblico siempre invita a captar su sentido profundo. El Antiguo Testamento es un proceso a través de siglos de maduración hasta la llegada de Jesús. Y en ese proceso hay una cantidad de leyes que convocan a los seguidores de Israel. Inicialmente cada pueblo tiene un dios y se asume que el de Israel permite la poligamia y considera a las mujeres como propiedad de los hombres. El Dios de Israel del Antiguo Testamento es guerrero, es el Dios de los ejércitos y su idea es demostrar que es más poderoso que los otros. (Ver: ¿Qué dice la Biblia realmente sobre la homosexualidad?).

Para que los profetas llegaran a la conclusión de que Yahvé es el único Dios pasaron muchas generaciones. Cuando aparece Jesús es un Dios absolutamente desarmado. Leyendo el evangelio no podrían aceptarse las peleas en nombre de Él. El mensaje de Jesús es amar a los demás. Lo que pasa es que algunas religiones cristianas no leen la Biblia ni el Antiguo Testamento como una evolución hacia Jesús. Lo fundamental de la revelación cristiana es que Dios ama a todas las personas independientemente de si son homosexuales o heterosexuales. Dios las ama porque no puede sino amarlas. Esto es lo más profundo del mensaje cristiano: Dios nos ama por el simple hecho de ser humanos.

¿Qué decirles a las personas LGBT que tanto han sufrido escuchando que su orientación sexual o su identidad de género son pecado?

Que Dios nos ama porque le da la gana y le da igual si somos ateos, católicos, protestante, homosexuales o heterosexuales. La pasión de Dios en Jesús es la dignidad humana y esto nos llama a tratar a cada ser humano con dignidad porque Dios nos quiere como somos.

¿Cómo empezar a tender puentes entre religiones y diversidad sexual?

Una espiritualidad basada en la dignidad humana implica un inmenso respeto por el otro. Durante la Última Cena Jesús se da cuenta de que los discípulos no entendieron nada. Hasta el último momento ellos pensaron que Jesús iba a ser una especie de gran líder político de Israel. Pero Jesús estaba hablando de otro reino, el de la dignidad humana. Aun así, en esa Última Cena Jesús toma un platón de agua y se arrodilla delante de cada uno de los discípulos para lavarles los pies. Se arrodilla ante la dignidad humana diciéndoles que si en realidad entendieron su mensaje hagan lo mismo con los demás.

Mucha gente se opone a la idea de “Estado laico” argumentando que Colombia ha sido tradicionalmente un país católico. ¿Qué opina?

El Estado laico es uno que construimos entre toda la ciudadanía para ponernos de acuerdo en unos principios básicos que aplican para todas las personas independiente de si tienen o no una religión. Es un acuerdo moral que se traduce en leyes. Y cada persona desde su tradición religiosa, filosófica o humanística apoya ese acuerdo. Cada quien tiene una motivación distinta pero lo importante es que todas las personas se comprometen a cumplir con unos acuerdos mínimo sin pretender imponerles a las demás una ética religiosa. Se trata de cumplir unos mínimos y no los máximos de las éticas religiosas.

https://sentiido.com/francisco-de-roux-a-un-pais-no-se-le-puede-imponer-una-etica-religiosa/?fbclid=IwAR28ftpf6J620YzXzfj2tbMFV8yht9dLvBlcp4VKH_PrJUD

POR QUÉ DIOS PERMITE LOS MALES Y LA MUERTE. Ariel Alvarez Valdes. Teólogo argentino


http://www.verbodivino.es/hojear/4963/por-que-dios-permite-los-males-y-la-muerte.pdf 

Ariel Álvarez Valdés, 2018. © Editorial Verbo … Según la Biblia, ¿cómo fue el cruce del mar Rojo? … terrogantes giraban en torno al Antiguo y al Nuevo Testamento. Entre ….. Pero si bien Dios no quiere el mal, el enigma de Epicuro sigue in-.

Haz clic para acceder a por-que-dios-permite-los-males-y-la-muerte.pdf

Vida oculta de Jesús


http://www.iglesia.cl/especiales/mesbiblia2006/articulos/vidaoculta.pdf 

Ariel Álvarez Valdés. Lo único que … inmediatamente después dice el evangelio que volvió a Nazaret, y de nuevo el velo del misterio desciende sobre su vida, .

¿CUANDO SE CELEBRÓ LA ÚLTIMA CENA?


Written by Ariel Álvarez Valdés

La postura del evangelista Juan

El jueves santo, todos los católicos del mundo celebran la última cena de Jesús, durante la cual instituyó la eucaristía, lavó los pies a sus discípulos, y nos dejó el mandamiento del amor al prójimo. Al día siguiente, a las 3 de la tarde, moría clavado en una cruz.

¿Pero esa cena realmente tuvo lugar un jueves? Para poder plantear el problema, conviene tener presente una característica de la cultura judía. Mientras para nosotros, el día comienza a la medianoche, es decir, a la hora cero, para los judíos el día comienza la tarde anterior, alrededor de las 5. Es decir, el lunes comienza el domingo a la tarde, el martes comienza el lunes a la tarde, y así sucesivamente.

Ahora bien, según el Evangelio de Juan, el año en que murió Jesús la Pascua cayó en sábado (Jn 19,31); por lo tanto, había que comer el cordero pascual la tarde anterior, es decir, el viernes. Pero como Jesús iba a estar muerto ese viernes a las 3 de la tarde, y no llegaría a cenar con sus discípulos, la adelantó para el jueves. Por eso Juan dice que Jesús celebró la última cena “antes de la fiesta de la Pascua” (Jn 13,1), es decir, el jueves por la noche. De ahí que también los cristianos celebremos el jueves como día de la última cena.

El disenso de los otros tres

Pero el problema se plantea cuando vemos que los otros tres evangelios, aunque coinciden con Juan en que Jesús murió un viernes a las 3 de la tarde (Mt 27,62; Mc 15,42; Lc 23,54), afirman que Jesús no adelantó la cena, sino que cenó el mismo día de Pascua.

Así, Mateo y Marcos dicen que cenaron “el primer día de los ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual” (Mt 26,17; Mc 14,12). Los “ázimos” era el primero de los siete días que duraba la pascua, y por lo tanto, el viernes a la noche. Lucas, más explícito, aclara que Jesús se sentó a cenar en “la fiesta de los ázimos, llamada Pascua” (Lc 22,1.7.14).

O sea que mientras para Juan, la última cena fue antes de la Pascua (el jueves), para los sinópticos fue el mismo día de Pascua (el viernes). ¿Cuál de las dos versiones sería la verdadera?

La solución: Qumrán

A lo largo de los siglos se han propuesto distintas soluciones, sin que llegara a convencer ninguna. Pero en 1947 fueron descubiertos los manuscritos del Mar Muerto, en Qumrán, y con ellos apareció una nueva solución, que parece arrojar nuevas luces a este acertijo.

¿Qué son los manuscritos del Mar Muerto? Formaban parte de una vieja biblioteca del s.I a. C, perteneciente a una secta judía llamada de los esenios. Entre los numerosos libros allí encontrados, se hallaron dos (el Libro de los Jubileos, y el Libro de Henoc), que revelaron que en tiempos de Jesús no había uno sino dos calendarios distintos en uso. El primero, llamado “solar” (porque se basaba en el curso del sol), estaba dividido en 12 meses, 8 de 30 días y 4 de 31, con un total de 364 días. Como este calendario tenía 52 semanas justas, todos los años eran iguales, es decir, siempre comenzaba el mismo día de la semana (el miércoles), y todas las fiestas importantes también caían el mismo día (miércoles).

¿Por qué el calendario solar daba tanta importancia al miércoles? Porque según el Génesis cuando Dios creó el mundo, fue el cuarto día, es decir, el miércoles, cuando hizo al sol, la luna y las estrellas, que son los astros que rigen el calendario. Por ello, es a partir del miércoles que se debe comenzar a contar el curso del tiempo.

Este calendario parece haber sido utilizado por los judíos en los primeros tiempos. En efecto, algunos libros del Antiguo Testamento, como el Pentateuco o Ezequiel, muestran que ciertas fechas, ciertos datos cronológicos, la fiesta de Pascua (que siempre caía en miércoles), y otras celebraciones, se regían según este calendario solar.

El cambio de calendario

En el siglo II a.C., se produjo un cambio en el calendario. Por influencia de la cultura griega, los dirigentes israelitas adoptaron el llamado calendario “lunar”, basado justamente en las fases de la luna. Éste tenía la ventaja de que todos los meses comenzaban con la luna nueva, lo cual permitía que las fiestas religiosas pudieran celebrarse según las fases de la luna. Así, por ejemplo, la Pascua coincidía con la luna llena. Pero tenía una desventaja: las fiestas ya no caían siempre en miércoles, sino que podían caer en cualquier día de la semana.

Debido a la practicidad de esta nueva manera de contar el tiempo, y a que era el calendario que estaba en uso internacionalmente, poco a poco se fue imponiendo en Palestina. Pero no todos lo aceptaron. Los círculos sacerdotales (que escribieron las tradiciones antiguas de los Patriarcas en el Pentateuco) prefirieron seguir con el solar, sobre todo en la liturgia. También algunos grupos judíos más conservadores, y los estratos más populares, mantuvieron el antiguo calendario.

Sabemos por ejemplo que un sector de los judíos (los esenios de Qumrán) se negó a aceptar el nuevo cómputo, considerándolo una alteración a la Ley de Moisés. Por eso los libros mencionados (el Libro de los Jubileos y el Libro de Henoc) ordenaban preservar el calendario primitivo. Lo mismo se lee en otra obra, llamada el Manual de Disciplina, también hallada en Qumrán, que dice: “Que no se salga ni un paso fuera de lo que la Palabra de Dios dice de sus tiempos. Que no se avancen sus fechas ni se retrase ninguna de sus fiestas”.

Los dos tenían razón

Al parecer, pues, en tiempos de Jesús estaban en vigencia los dos calendarios. El solar (más antiguo) en los estratos más populares, y en el que la fiesta de Pascua caía siempre en miércoles (es decir, el martes a la noche). Y el lunar, utilizado por el sacerdocio oficial y las clases más elevadas, en el que la fiesta de Pascua podía caer cualquier día de la semana. El año de la muerte de Jesús cayó en sábado, no en miércoles.

Ahora bien, si suponemos que Jesús con sus discípulos celebró la última cena según el calendario más antiguo (es decir, el martes por la noche), día en que lo hacía también el pueblo más simple, entonces desaparecen las contradicciones de los Evangelios. En efecto, cuando los sinópticos afirman que Jesús celebró la cena “el mismo día de Pascua”, se refieren al calendario antiguo, mientras que cuando san Juan dice que cenó “antes de la Pascua”, alude el calendario oficial.

Imposible que entrara todo

Si suponemos, pues, que Jesús celebró la última cena el martes por la noche, y que esa misma noche fue apresado por las autoridades, se solucionan también otras dificultades, admitidas por los estudiosos. Una de ellas es la cantidad de episodios vividos por Jesús en tan pocas horas. Porque si, como tradicionalmente pensamos, la última cena fue el jueves y la crucifixión el viernes, tenemos apenas 15 horas para colocar todos los acontecimientos de la pasión de Jesús, que son muchos.

En efecto, después de su arresto en el huerto de Getsemaní, Jesús fue llevado a casa de Anás, el ex sumo Sacerdote, donde tuvo lugar el primer interrogatorio (Jn 18,12).

Luego lo condujeron a la casa de Caifás, sumo sacerdote de turno (Jn 18,14). Allí esperaron a que reuniera el Sanedrín, tribunal supremo de justicia de los judíos, integrado por los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas (Mc 14,53).

Durante la sesión intentaron conseguir testigos falsos para acusar a Jesús, lo cual les resultó trabajoso porque los que encontraban no se ponían de acuerdo (Mc 14,55-59).

A continuación lo humillaron con golpes, escupitajos y burlas (Mc 14,65). Al amanecer se reunió por segunda vez el Sanedrín con sus 71 miembros (Mc 15,1) y decidieron condenarlo a muerte.

El largo proceso romano

Pero las cosas no terminaron ahí. Después del proceso religioso llevaron a Jesús ante Pilato, el gobernador civil (Lc 23,1). La sesión debió de durar bastante. Hubo primero una reunión de los judíos con el Prefecto romano, donde le presentaron las acusaciones. Siguió un interrogatorio privado a Jesús, con la posterior declaración de inocencia de Pilato, y nuevas y repetidas acusaciones por parte de los judíos.

Pilato, para desentenderse del acusado, al que juzgaba inocente, decidió remitirlo a Herodes Antipas, gobernante de la Galilea, ya que Jesús por ser galileo pertenecía a su jurisdicción (Lc 23,7). También este encuentro debió de llevar tiempo, pues el Evangelio afirma que Herodes le hizo muchas preguntas (Lc 23,9). Finalmente lo devolvió otra vez a Pilato (Lc 23,11).

El gobernador, entonces, volvió a reunir a los sumos sacerdotes, magistrados y todo el pueblo. Luego de conversar otra vez con Jesús, decide someter a la opinión popular la liberación de Barrabás o de Jesús. Ante la insistencia de la gente, Pilato acepta soltar a Barrabás (Mt 27,11-25). Siguió el rito de la flagelación, la coronación de espinas, los últimos intentos de Pilato de liberar a Jesús, y finalmente la sentencia y la lenta caminata hasta el calvario (Mt 27,27-31).

Y todo ello, entre la noche del jueves y el mediodía del viernes.

La nueva distribución

Resulta imposible colocar en tan breve tiempo todos estos sucesos. En cambio con la nueva fecha de la última cena todo se distribuye mucho mejor, de la siguiente manera:

Martes: por la noche Jesús celebra la Pascua. Luego va al monte de los Olivos a orar, donde es apresado y llevado ante el sumo sacerdote.

Miércoles: por la mañana, tiene lugar la primera sesión del Sanedrín, que escucha a los testigos. Por la noche, Jesús la pasa en la cárcel de los judíos.

Jueves: por la mañana, delibera por segunda vez el Sanedrín y condena a muerte a Jesús. Inmediatamente es llevado ante Pilato, quien lo interroga y lo envía a Herodes. Esa noche, Jesús la pasa en la cárcel de los romanos.

Viernes: por la mañana Pilato recibe por segunda vez a Jesús. Lo hace flagelar, lo corona de espinas, pronuncia la sentencia, y lo manda a crucificar. A las 3 de la tarde, muere en la cruz.

Un juicio según la Ley

Hay una tercera ventaja que favorece la nueva hipótesis de la última cena de Jesús en martes. Basándonos en la Mishná, (el libro sagrado de los judíos, que recoge la legislación complementaria del Antiguo Testamento), se habría violado una serie de leyes durante el juicio a Jesús, si es que nos atenemos a la fecha tradicional de la cena.

Efectivamente, la legislación judía ordenaba que todo juicio debía llevarse a cabo durante el día. Si la cena de Jesús fue el jueves, debemos suponer que el Sanedrín sesionó inmediatamente después, y por lo tanto durante la noche, lo cual habría sido ilegal. Por otra parte, resulta improbable que los sanedritas y los testigos estuvieran reunidos a esa hora para deliberar, sin tener la certeza de que Jesús sería apresado. En cambio si la cena fue el martes por la noche, podemos suponer que las sesiones tuvieron lugar en la mañana del miércoles y jueves.

Sabemos además por la Mishná que estaba prohibido condenar a muerte a un reo en víspera del sábado o de fiesta. Si seguimos el cómputo tradicional, Jesús habría sido condenado a muerte por el Sanedrín el viernes por la mañana, víspera de sábado y de fiesta de Pascua. En cambio con la nueva teoría, Jesús sería condenado a muerte el jueves por la mañana, cuando aún faltaba un día y medio para la Pascua y el sábado.

También ordenaba la Ley judía que no se condenara a muerte a nadie dentro de las 24 horas de su arresto, para evitar que en la decisión pesaran aún los ánimos caldeados. Según la cronología breve, Jesús fue condenado a muerte a las pocas horas de ser apresado. En cambio con la cronología larga, sería arrestado el martes por la noche y condenado el jueves por la mañana, en el plazo estipulado por la ley.

Dado el respeto reverencial que los judíos tenían por sus normas, es improbable que, en el juicio a Jesús, se transgrediera de un modo tan grosero las leyes, que por otra parte ellos mismos procuraban defender.

El silencio de los días

Otros detalles menores también quedan más claros si sostenemos que la última cena tuvo lugar el martes, y que Jesús murió el viernes.

Por ejemplo, los Evangelios narran paso a paso los últimos días de Jesús hasta el martes por la noche. Pero del miércoles y jueves no dicen una palabra. Este misterioso silencio llevó a pensar que Jesús habría pasado esos días en privado con sus discípulos. Ahora sabemos que estuvo en la cárcel, como parte de su larga pasión.

Lo apoya la tradición

Finalmente, una buena confirmación de esta hipótesis de la última cena la encontramos en el testimonio de la Iglesia primitiva. Así, una obra antigua del siglo III, llamado Didascalia de los Apóstoles, nos informa: “Después de haber comido la Pascua el martes por la tarde, nosotros (los apóstoles) fuimos al monte de los Olivos, y por la noche apresaron al Señor. Al día siguiente, que es el miércoles, permaneció El custodiado en la casa del sumo sacerdote” (5,14).

También Victorino de Pettau, Obispo de Estiria, fallecido hacia el 304, dejó un escrito donde dice: “Cristo fue apresado el cuarto día (martes por la tarde, miércoles para los judíos). Por su cautividad ayunamos el miércoles. Por su Pasión ayunamos el viernes”

Otro Obispo, Epifanio de Salamina, en Chipre, que murió en el 403, escribió: “Cuando comenzaba el miércoles (martes por la noche) el Señor fue apresado, y el viernes crucificado”.

Ya la Didajé, un libro del siglo I, conocía esta tradición, y recomendaba: “Vosotros ayunad el miércoles y el viernes” (VIII 1).

Hay, pues una antiquísima costumbre, desde el siglo I, que parece apoyar la hipótesis de la Cena pascual el martes por la tarde.

Fiel hasta el final

La Iglesia, siguiendo al Evangelio de Juan, siempre recordó como día de la última cena el Jueves Santo. Con la nueva hipótesis del martes, ¿habrá que cambiar la liturgia de la Semana Santa? Claro que no. La liturgia, en la Iglesia, tiene una finalidad pedagógica, no histórica. Y así como celebramos el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, aun cuando sabemos que esa fecha no es históricamente cierta, podemos seguir celebrando la última cena el jueves, pues de lo que se trata es de obtener un provecho espiritual.

Pero lo que si conviene tener en cuenta, es que la pasión de Cristo fue mucho más larga de lo que comúnmente pensamos. No duró unas pocas horas sino varios días, lo cual confirma que su muerte no fue el desenlace abrupto de una turba exaltada e irracional que en un breve lapso decidió su fin, sino la resolución premeditada y consentida de las autoridades judías, romanas y el pueblo todo.

Aparece, así, la pasión de Cristo con contornos mucho más dramáticos y pavorosos de lo que estábamos habituados a meditar. Pero aparece también con mayor claridad su inexorable voluntad de seguir hasta el fin, no obstante los penosos cuatro días de tormento en los que buscaron quebrantar su resistencia. Jesús no fue fiel por unas pocas horas, sino todo el tiempo que duró su pasión. Nosotros, sus discípulos, no debemos contentarnos con ser fieles un corto tiempo. Debemos serlo todo el tiempo que dure la lucha que la vida nos impone.

Ariel Álvarez Valdés

somos.vicencianos.org

http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4839-cuando-se-celebro-la-ultima-cena.html

María de Nazaret. Visión bíblica actual, de Ariel Álvarez Valdés (459)


20.09.13 | 00:40. Archivado en , CRISTIANISMO

Ariel Portada María de N.


Hoy escribe Antonio Piñero

He leído en un PDF la interesante obra Ariel Álvarez Valdés, exegeta inteligente, buen conocedor de la Biblia, agudo crítico, cuyo título (el de esta postal) indica muy bien su propósito. La palabra “actual” significa en la práctica, por una parte, un crítica bíblica interna que hace más inteligible el relato de los evangelistas y elimina ciertas dificultades o errores inveterados de comprensión y, por otra, una aplicación a la vida del cristiano de hoy de las enseñanzas y ejemplos que puede proporcionar la imagen de María obtenida del estudio de los textos.

He aquí su ficha: Editorial: NUEVA UTOPIA Colección: METANOIA Formato: 20 x 14 cm. Páginas: 185 ISBN: 9788496146624. Precio versión electrónica 12 Euros

Los temas tratados son diez: 1. ¿Dónde nació María? 2. ¿Conversó con el ángel Gabriel? 3. ¿Por qué José quiso abandonarla? 4. ¿Anduvieron María y José buscando posada para dar a luz? 5. ¿Tuvo María otros hijos? 6. ¿Por qué no acompañó a Jesús en su vida pública? 7. ¿Estuvo María junto a la cruz de Jesús? 8. ¿Murió o no murió?, y si murió 9. ¿Dónde? 10. ¿Cómo la describen en conjunto los Evangelios?

Aparte de estas cuestiones, que son en verdad interesantes, el libro ofrece tres complementos: 1. ¿Aparece María vestida de sol en el capítulo 12 del Apocalipsis? O con otras palabras, ¿se refiere a María esta famosa visión? 2. ¿Cómo es su tumba? Y 3. un tema muy de actualidad: ¿son reales las apariciones de la Virgen?

Álvarez Valdés sostiene, respecto a 1 que la ciudad que tiene más probabilidades de ser la patria chica de María no son Belén o Jerusalén, sino Séforis, cercana a Tiberíades, apoyado en la arqueología y las inverosimilitudes de las otras dos aspirantes.

Respecto a la anunciación por parte del ángel, insiste nuestro exegeta en que el conjunto en sí del relato tiene visos de legendario, por lo que no parece histórico A ello apunta, además que su estructura es típica de los relatos del mismo género en la Biblia en general, que presenta siempre cinco momentos: a) La aparición del mensajero celeste; b) La turbación o miedo del personaje; c) El mensaje, que el enviado trae de parte de Dios; d) Una objeción, que el personaje pone, y que servirá para que se aclare mejor el mensaje; e) Un signo, que el ángel da al personaje para confirmarle que viene de Dios. Esto es verdad y sitúa el relato en el plano puramente literario, no histórico. Sin embargo, para mí incomprensiblemente, sostiene Álvarez Valdés que el trasfondo, o núcleo del relato es histórico. Concluye así que “Lucas no nos dejó, en la anunciación, los detalles biográficos de cómo habló Dios con María, ni cómo fue su embarazo, ni qué experimentó en aquellas circunstancias. Pero sí hay algo cierto: que Dios habló con ella, y que ella dio su sí. Todo lo demás, es parte del género literario” (p. 19), de modo que cada día recibimos nosotros una invitación divina parecida a la que hay que responder con un “sí”. Esta bien en sí, pero este resultado es un puro relato teológico personal.

Respecto al deseo de José de divorciarse de María porque era “justo”, ofrece Álvarez Valdés la interesante explicación de que todo la narración sólo se entiende y se acomoda a la justicia que requiere la ley mosaica, si se parte del supuesto de que José sabía desde el principio que su prometía había concebido por obra del Espíritu de Dios. Por tanto, con esta exégesis, desaparece la figura tradicional de un José torturado por las dudas que toma una decisión incomprensible y se explica por qué desea dejar a María en secreto, sin una denuncia pública: José no se siente con fuerzas para competir con Dios que ha elegido a María y procura “quitarse de en medio” con prudencia. La tarea que Dios impone a José consiste sólo en aceptar un hijo que no es suyo, darle su nombre y hacer que con ello se cumplan las Escritura de que el mesías, Jesús, es del linaje de David como su padre putativo.

Algo que no me convence en este capítulo es la afirmación de que “sin entrar a plantearnos la veracidad del episodio”, se puede afirmar “que así como está no pretende ser histórico” (p. 22). Esta afirmación me plantea una notable duda: ¿sabía el evangelista Mateo (y creo que puede aplicarse también a Lucas) que lo que estaba narrando no era histórico? ¿Era entonces consciente de que estaba creando –como afirman muchos exegetas— una “historia teológica”? O ¿sabía que contaba sencillamente un mito para transmitir a sus lectores una verdad teológica? Sea como fuere, me parece muy inverosímil que el evangelio no creyera a pies juntillas lo que estaba escribiendo. Lo contrario me parece inverosímil para el siglo I d.C. Mateo transmitía a sus lectores algo que se narraba en su comunidad y que había ocurrido tal cual. O bien nos planteamos con David Friedrich Strauß, en su Vida de Jesús de 1835-7, de una manera racionalista, que la Biblia nos cuenta mitos, a veces conscientes, para transmitirnos en el fondo una verdad religiosa.

El capítulo dedicado a la presunta búsqueda de una posada por el matrimonio José y María en Belén, el nacimiento en una gruta y la colocación del niño Jesús en un pesebre me ha parecido especialmente brillante y convincente (por cierto debe corregirse el título del capítulo en el PDF puesto que, por lapsus machinae, se escribe “andubo”) cuando argumenta que toda esta imagen conjunta formada por una tradición constante es errónea debido a la mala traducción del griego katályma (Lc 2,7); no debe verterse por posada (griego pandocheîon: Lc 10,34), sino por “ “habitación”, “cuarto”, es decir, un sector especial de la casa, apartado o reservado”. Se trataría en concreto de una habitación para que la mujer de la casa (casa palestina; de una sola habitación), cuando diera a luz no contaminara con impureza a todo su entorno, por su flujo de sangre: ¡80 días nada menos en el caso de una niña! (Lv 15,19-24).

Y la prueba de que esta es la correcta traducción se halla en el mismo Lucas: cuando habla del aposento reservado, en casa de un amigo de Jesús en Jerusalén, en el que sus discípulos preparan la Última lo describe como una katályma (Lc 22,11 ). Por tanto es imposible que sea una posada… aparte que toda la escena describiría a María y José muy imprudentes, llegando a Belén en una situación delicada, atestado de gentes por el censo, y sin haber previsto un alojamiento para el parto. De este modo todo se aclara: José tiene una casa en Belén, típica del país; por espíritu amistoso y hospitalario ha dejado la habitación reservada a otros peregrinos, que se acumulaban a Belén a causa el censo; José y María no son imprudentes, por tanto, sino buenos amigos; por ello preparan con anterioridad el establo de la casa, una gruta de la vivienda (se supone que sitúan a los animales fuera) para que María dé a luz con comodidad y colocan al niño Jesús recién nacido en una artesa que sirve de pesebre portátil para la comida de los animales.

Podríamos seguir así describiendo otras explicaciones del exegeta, a veces muy brillantes, que aclaran el texto tal cual está…, pero sin tocar problemas de historicidad (Álvarez Valdés sabe de sobra las cuestiones espinosas que rodean, por ejemplo, el tema del censo universal y el nacimiento en Belén). No vamos a entrar en esta cuestión espinosa, sino que vamos a seguir dejando al lector que saboree las explicaciones, sencillas y convincentes de los otros pasajes tal cual se han transmitido. Pero, a la vez y solo en ciertos temas, sí entra Álvarez Valdés en la cuestión de la historicidad, como cuando no deja lugar a dudas de que la virginidad absoluta de María, ante, in y post partum, no es defendible con los datos del Nuevo Testamento; o la crítica realista a la presencia de la María a los pies de la cruz, totalmente inverosímil, las diversas interpretaciones propuestas por los biblistas al porqué el evangelista dibujó esta escena ideal, o cuando defiende que Jesús sí tuvo hermanos biológicos. Entre otros datos de la exposición, clara , sencilla y contundente aporta una estadística interesante: “El Nuevo Testamento emplea el término ‘hermano’ 343 veces, y sólo en dos sentidos: 60 veces para referirse a hermanos carnales, y 268 veces para referirse a los cristianos, considerados ‘hermanos’ en la fe. Jamás lo usa para un ‘primo’, u otro pariente”.

Mis dificultades con el libro afectan a ciertas cuestiones que conlleva el propósito de la obra de Álvarez Valdés: la cantidad de hipótesis complementarias que deben hacerse para describir un cuadro verosímil de lo narrado sucintamente por los autores neotestamentarios; a la falta de crítica histórica en diversos pasajes de los evangelios de la infancia y por qué sí se hace en otros. Por ejemplo, con la presencia de María a los pies de Jesús o con la insostenible teoría de que los “hermanos” de Jesús eran sus primos, o parientes, etc., ¿Por qué no se dedica un capítulo a la historicidad global de los evangelios de la infancia, censo incluido? Pienso además que cómo se dilucide esa historicidad global afecta a la imagen evangélica de María que se expone en cada uno de los capítulos y en uno especial al que trata el tema en su conjunto. Por tanto, debería tenerse en cuenta la historicidad global y particular, de cada tema concreto. Hay espacio de sobra porque el libro es breve.

¿Y qué ocurre si el lector llega a la conclusión de que no puede fiarse de los evangelistas en la mayoría de los casos, en especial en Mt 1-2 y Lc 1-2, al igual que no lo hacemos con el Protoevangelio de Santiago, al que Álvarez Valdés tacha de fantasioso y desmesurado? Por no decir que algunas aplicaciones a la vida del cristiano obtenidas de peripecias bíblicas –como por ejemplo, que la experiencia prenatal de Jesús al optar José y María por escoger un humildísimo establo para el nacimiento del mesías marcó indeleblemente su carácter y su vida austera y pobre en el futuro— me parecen a veces demasiado piadosas.

Por otro lado, opino que están muy bien vistas y bien resueltas las cuestiones a) de la incomprensión general de María respecto a la figura y misión de su hijo (¿no afecta esto a la credibilidad del conjunto de Lucas que parece haberse olvidado totalmente en el resto de su evangelio de que le ha antepuesto dos capítulos iniciales muy importantes y llenos de una teología concreta?); b) de la muerte de María; la falta de historicidad del Discípulo amado, dibujado por el Cuarto evangelista como imagen ideal del discípulo perfecto (coda que no eran los discípulos reales); c) de la aclaración del cap. 12 del Apocalipsis; d) de la explicación del silencio de las fuentes en torno a la tumba de María (situada muy probablemente en el “Valle de Josafat”) achacada al encono de las malas relaciones entre los judeocristianos – que no fenecieron todos en la toma de Jerusalén en el 70 d.C., sino que sobrevivieron y habitaron en Judea y Galilea hasta el siglo VI— por lo que la Iglesia oficial ignoró voluntariamente los monumentos que afectaban a la vida de Jesús y María conservados pos los judeocristianos, etc. Todo ellos son cuestiones que dejo a la lectura individual, sin “destriparlas” aquí, pero que –repito– están muy bien pensadas. Por último, muy interesante también y aclaratorio el capítulo dedicado a la apariciones marianas, a su improbabilidad intrínseca, a la necesaria distinción entre visiones subjetivas y apariciones objetivas, y la aclaración al respecto de la postura general de la iglesia sobre tales “apariciones”.

Una última palabra sobre la regla de oro respecto al discernimiento de si son verdaderos o no los mensajes presuntamente marianos de los numerosos videntes (casi todos mujeres): la regla es contrastar el mensaje atribuido a la Virgen con la “verdad bíblica”. Mi dificultad aquí es: ¿cuál es la “verdad bíblica”? Imposible llegar a conocerla en múltiples ocasiones, porque la Biblia es un cajón de sastre de sentencias, juicios y concepciones contradictorios. Los mismos rabinos tuvieron que admitirlo: “Setenta caras tiene la Torá”; “La Torá es una cueva de ladrones. El que entra en ella encuentra todo lo que quiere” (en estas sentencias Torá es igual a “Sagrada Escritura”). Un ejemplo: Álvarez Valdés sostiene que la Biblia afirma rotundamente que las apariciones de muertos son absolutamente imposibles, ya que vivos y difuntos pertenecen a dos áreas que son absolutamente incomunicables. Pregunto: ¿cómo debe entenderse la aparición de Samuel al rey Saúl lograda a través de la pitonisa de Endor narrada en 1 Sam 28,7ss?

Sabemos igualmente que muchos textos bíblicos de aparente lectura clara son en fondo multifacéticos, ambiguos o susceptibles de una doble lectura al menos. Pongo un ejemplo del mismo Álvarez Valdés: la interpretación de Sabiduría 2,23-24: “Dios creó al hombre para la inmortalidad. Lo hizo a imagen de su propia naturaleza. Pero por envidia del Diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen”. Álvarez Valdés defiende que el autor de Sabiduría no se refiere a la muerte física (de hecho todos mueren) , sino a la “muerte espiritual: “No puede referirse a la muerte física, porque el autor de Sabiduría aclara que “la experimentan los que le pertenecen (al Diablo)”, es decir, los pecadores. Y nosotros sabemos que la muerte física la experimenta todo el mundo: santos y pecadores, buenos y malos, justos e injustos. Por lo tanto, lo que quiso afirmar el autor es que Dios creó al hombre para la inmortalidad espiritual, es decir, para vivir por siempre como amigo de Dios; y que mientras no se aleje de él por el pecado, podrá compartir eternamente esa amistad. Pero en ningún momento habla de la inmortalidad biológica” (p. 66). Ahora bien, otra explicación es posible que fuerce menos el sentido claro del pasaje: Dios sí creó al ser humano para la inmortalidad –con el paso de la vida en el paraíso de la tierra al paraíso celestial y eterno–. Lo que ocurre que el pecado original, incitado por el Diablo, que tenia envidia del ser humano, entre otras cosas, por haber sido creado por Dios a imagen y semejanza suya y, por tanto, porque tenía un “espíritu” , consustancial con la divinidad, cosa que no tienen los espíritus angélicos. Pero tras la falta primigenia de Adán, Dios condenó también a su descendencia a estar en la tierra bajo el dominio de Satán, el arconte de este mundo sublunar, con un poder tolerado por Dios.

En síntesis, un libro breve, muy interesante, iluminador de muchos pasajes bíblicos…, de una lectura muy recomendable. Pero como el autor se halla en un terreno de nadie –critica y niega posiciones clave de la Iglesia; sin embargo, es muy creyente y no pertenece al bando de los exegetas no confesionales… recibe el fuego cruzado de las dos partes. Por ello estoy muy extrañado que un libro con unas cuantas herejías sea promovido por la Editorial San Pablo. Sl la vez quiero decir que Álvarez Valdés intenta ser imparcial y tiene en cuenta no sólo las opiniones de los historiadores confesionales, sino también la de los independientes. Ese intento le honra.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Universidad Complutense de Madrid
http://www.antoniopinero.com

PS. Para descargarse el libro, consúltese:
http://www.sanpablo.es/libreria/listado/2/1/maria_de_nazaret_vision_biblica_actual/112406007GuardarCompartir1

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  • Comentario por ????? 08.03.14 | 05:29astonished inquired. Would it be night time Hin? May be a little Zhongshu Shu required all of us towards! {dump|dans le but de|serve|strain|put|afin de|fill|storage containers . seen Coccinella without a doubt supply the aphid could be grabbed around, Using this method.
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 09.10.13 | 11:30Usted determina es su discurso lo que es distinto de lo que es igual. 

    En un discurso continuo la familia de María, sus padres, ella y sus tíos y primos viven en Sephoris, ciudad patrocinada por Herodes y el César. José que es tekton de oficio se va a trabajar a Sephoris, donde en aquel justo momento se contratan a cientos de su oficio tekton para los trabajos en la ciudad.

    Marí y José viven en Sephoris por familia y trabajo, y esa ciudad tiene carácter AUGUSTO por PATROCINIO.

    Y resulta que el dogma establece que NAZARET, que significa AUGUSTA en hebreo, es otro lugar a 3 km de Sephoris. Nazaret que además como tal no existía en el siglo I.

    La ciencia más básica tiene solución a estos discursos dogmáticos que tratan de ocultar realidades no afectas a propio dogma que establece que: 
    JESUS ES DE FAMILIA MUY HUMILDE Y SU PADRE ERA CARPINTERO EN UNA PEQUEÑA ALDEA EN MEDIO DE LA POBREZA MAS ABSOLUTA.

    Los evangelios en g…
  • Comentario por A.L. 27.09.13 | 22:22En el 66 no era diocesarea, se le conocia como Eirenopolis Ciudad de paz, 

    “Advierte atinadamente de que los estudios sobre Jesús y Séforis se han visto distorsionados por dicotomías falsas, como la de helenismo frente a judaísmo y la de lo urbano frente a lo rural. Señala que fue Antipas quien forzó una ten- dencia hacia la helenización en Galilea y que este hecho resulta patente en los realia y restos arquitectónicos posteriores.” (REED, 2000)

    Por lo cual sigo manteniendo que es muy dudable que Nazaret haya sido Séforis. Que los parientes de Jesús hayan sido de ahí, eso es distinto, hasta que Jesús mismo haya estado en Séforis tambien es distinto.

  • Comentario por A.L. 27.09.13 | 22:17Ahora bien como concebir la inscripción hayada en Cesárea Maritima que aluda a Nazaret como cuidad (aldea) no como Augusta, uso Latin no hebreo.

    Tambien, Fue precisamente en Séforis, distante de Nazaret unos ocho kilómetros, y cuando Jesús debía contar unos dos o tres años de edad, donde tuvo lugar el famoso levantamiento de Yehuda ben Ezequías contra Roma. 

    argumentas ” Nazaret es Seforis y así lo determina la traducción del término al Latín “La ciudad Augusta” que es como figura escrito en griego “ciudad” y en hebreo “Augusta”. y dices “Tzippori (Hebrew: צִפּוֹרִי, ציפורי), also known as Sepphoris, Diocesaraea (Ancient Greek Διοκαισάρεια)” Es correcto que los Macabeos Y Judos la conocian como 
    Tzippori, Pero no fua hasta el 120 que cambio el nombre a Diocesarea (Διοκαισ…
  • Comentario por A.L. 27.09.13 | 21:47Carlos, gracias por tu aclaración, sin embargo argumentas “Lo que le explico es facilmente reconocible en Europa según el método científico.” Meier, Brown Norteamericanos los dos, Gonzales Español entre otros, usan el método cientifico ¿que es distinto el europeo al americano? Sus conclusiones no son de lingustica o traducción, son arqueologicas e historicas “Nazaret fue una aldea marginal” (cf. Meier, Brown) distinta a sheforis, el desarrollo que expones es correcto, pero el termino de Agusta es un termino generalizado de uso romano a sus ciudades de mayor prestigio digamoslo así. Ahora bien Séforis y su continuo cambio de nombres, no significa el cambio toponimo de Agusta. 
    Falta contrastarlo con la evidencia biblica el arqueólogo Jonathan L. Reed y el exégeta John D. Crossan, en su libro “Jesús desenterrado”, afirman que Nazaret no tuvo sinagoga. ¿Qué pasa entonces con los relatos evangélicos, en los que se nos habla en varias ocasiones de una sinagoga?posiblemente fue añadid…
  • Comentario por Graciela Moranchel 27.09.13 | 15:51Muy buena recensión del libro de Ariel Álvarez Valdez, teólogo a quien admiro por su valentía en no temer pasar por “hereje”, como afirma Antonio, para exponer una exégesis histórico crítica que pueda brindar más inteligibilidad a los textos sagrados para el hombre actual. 
    Con todas las dificultades que esta tarea investigativa conlleva, sin embargo agradezco su esfuerzo por ayudarnos a liberar nuestra fe de tantos elementos míticos, supersticiosos e incongruentes de lo que la han llenado teologías y dogmas que hoy no pueden tener más que un valor anecdótico e histórico, pero de ningún modo vinculante. Gracias porque todo este trabajo nos ayuda a pensar mejor.
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 26.09.13 | 20:03Lo que le explico es facilmente reconocible en Europa según el método científico.

    Ciudades “Nazaret” con “mesías” que convierten al pueblo peregrino al “cristianismo” son varias y destacas. Las principales Alejandría la primera, luego Lyon, Lugo, Colonia, Viena. etc.

    Muchas de ellas ciudades sacramentales aún hoy en día.


  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 26.09.13 | 19:48A.L.
    Las ciudades mas destacas fundadas o patrocinadas por los emperadores de Roma en los diferentes territorios peregrinos del imperio recibían el título inequívoco de Augusta.

    Término que con anterioridad a ser el sobre nombre del propio Ocatvio, era el indicado para señalar lugares consagrados de acuerdo con el Rito etrusco de los augures. 

    En Hispania, Astúrica Augusta, Caesar Augusta, Lucus Augusti, etc etc. No digamos en Galia, Germania, Africa, Britania, Dacia etc etc. Las naciones peregrinas alcanzaban la “Nueva Alianza” con Dios a través del Sacramentum de estas capitales augustas.

    Sephoris según este método es la ciudad del Sacramentum en Palestina, el lugar donde se alcanza el Nuevo Testamento con Dios y la nación hebrea,

    Por ello entre todos los nombres “sagrados” que tenía la ciudad nominados por Roma uno definitivo AUGUSTA, que dicho de forma exacta en hebreo es NAZARET.




  • Comentario por martem 26.09.13 | 16:18La hermenéutica es la ciencia de interpretar correctamente un texto usando el método gramático-historico lenguístico sin ignorar las figuras literarias y retóricas, las parábolas, la poesía y la profecía, determinar su origen etimológico. Existe, la de tipo filológico variante que se originó en Alejandría a fin de determinar el carácter auténtico de los escritos antiguos; la hermenéutica bíblica surgió hacia los siglos XVII y XVIII con el propósito de lograr una adecuada, objetiva y entendible interpretación de la Biblia y la hermenéutica de perfil filosófico una modalidad que no depende de la lingüística y busca fijar las condiciones relevantes de toda interpretación. Exégesis.




  • Comentario por A.L. 25.09.13 | 19:10¿A que te refieres con “el sobrenombre de Agusta”? es Agusta una generalidad al referirse a Ciudad o ¿únicamente Séforis recibe ese sobrenombre?… seríia muy bueno aclararlo.
  • Comentario por A.L. 25.09.13 | 18:47Muy bien Carlos, creo que hay que aclarar aspectos, estoy de acuerdo contigo y yo nunca afirme en ninguna publicación que Jesús no haya estado en Séforis. Yo lo que desde un principio recalque, fue que es muy discutible que Nazaret no sea Séforis, Nazaret fue una aldea marginal, no creo que sea muy cientifico negar la existencia de Nazaret. Ahora bien su cercania con Séforis es algo concreto. Los parientes de Jesús recidieron en Séforis es tambien muy probable.Lo cual vuelvo a poner en consideración es que Nazaret como aldea es distinta a Séforis que en tiempos de Jesús fue como bien dice el link que anexas “Herodes Antipas renombró a la ciudad como Autocratis” que significa ciudad de paz y en tiempos de Neron recidieron los reyes Judios. ahora regreso la pregunta ¿Séforis fue despreciada por el sanedrin o por los judeocristianos? De contestar de manera positiva las dos implicaciones, se contradice con el dato de que haya sido ciudad de paz y lugar de los reyes judios y con Jn1,4
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 25.09.13 | 08:19AL
    En el siglo I en ese lugar del planeta existía una gran ciudad llamada Sephoris, capital de Galilea y DESPRECIADA por el sanedrín de Jerusalen. Que tenía el sobrenombre latino de Augusta (Nazaret en hebreo).

    Por otra parte en el actual enclave de Nazaret, a 2 millas de la ciudad de Sephoris, no existía ninguna construcción que podiése recibir es topónimo tan significativo e importante.

    Declama el dogma “Jesús nunca estuvo en Sephoris”. Es algo inconsistente, ya que la ciudad de sus abuelos maternos y de su madre, la ciudad donde trabaja su padre como tekton, SE VEÍA A SIMPLE VISTA DESDE CUALQUIER LUGAR DEL ENTORNO.

    http://www.viatorimperi.com/sepphoris

    Claro que estuvo, Nazaret, la ciudad augusta donde vivió no era otra que Sephoris
  • Comentario por A.L. 24.09.13 | 22:33Carlos, no es cuestión de una traducción, como ya mencione los nombres de Séforis fueron diversos, justificar el nombre de ciudad del griego y en hebreo, no son como usar un topónimo o generalidad (Carlos) “los restos arqueológicos son materiales que permiten comprobar de forma sistemática y científica que Nazaret es Sephoris.” 

    ¿cuáles restos? (Gonzales; cf. Brown y Meier )“ Nazaret se encuentra en la baja Galilea sobre unas lomas y colinas que dominan el cercano y anchuroso valle de Yizreel o Esdrelón. A 343 m de altura sobre el nivel del Mediterráneo, está situada 5 km al sureste de la que fue capital de la región, la populosa ciudad de Séforis. Por el contrario, Nazaret era sólo una aldea, que incluso merecía el desprecio más o menos justificado de los habitantes de los otros pueblos vecinos (Jn 1, 46)”. A Jesús se le conotaba con despresio como nazareno ¿era séforis despreciada, o como lugar insiginficante? De ninguna forma. Creo que por lo cual es discutible e improb…
  • Comentario por eduar 24.09.13 | 19:14El simbolismo de los reyes-pastores en las hondas raíces semíticas: Los hicsos como reyes de Egipto
    David el humilde pastor que se convierte en rey
    Jesús el buen pastor de Zacarías capítulo 11 y 12 , su resurrección es la partida de la esperanza de su retorno victorioso de Zacarías 14. El mesias sufriente de Isaías y victorioso Capítulo 5 de Isaías y Capítulo 9 del advenimiento del Príncipe de la Paz
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 24.09.13 | 10:47Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 5:14

    Esa ciudad es la “Ciudad Nazaret” mencionada en los textos como ” La Polis Nazaret”, la “Ciudad de Nazaret” (“polis Natzoree”). Lucas 1.26-27,

    Donde en griego Polis es Ciudad.
    Y en hebreo Nazaret es Augusta.

    La capital de Galilea asentada sobre un monte que es la Luz para el Mundo hebreo. Literalmente dicho así por Jesús.

    La Luz que emana de la propia ciudad ordenada y a imagen y semejanza de las otras ciudades Sacramentum que se construyen en el imperio.

    Jesús es universal, su lenguaje es universal, y su transformación de la tradición hebrea será hacia la universalidad. La Nueva Alianza sellada con el Sacramentum.

    Así en Palestina como en toda Europa.



  • Comentario por Xabier 24.09.13 | 10:44A.L.: “a los que sostienen la hipótesis del discípulo amado y su separación-reconciliación con Cefas, es sumamente discutible…las cabezas de la iglesia eran Pedro, Juan y Santiago. Pablo lo testifica…Entonces se estaría cayendo en un anacronismo en querer justificar una ruptura entre Pedro y Juan, sosteniendo que el evangelio de Juan lo evidencia, lo que evidencia es más bien el martirio de Pedro y que Juan siguió con la labor de extender la iglesia.”

    Estimado AL:

    Te daría la razón si el discípulo amado fuese Juan de Zebedeo, pero no lo es. 

    Entre los que sostienen que es una persona real, se han propuesto varias hipótesis alternativas a la de Juan de Zebedeo. Algunos sostienen que es otra persona citada en el Nuevo Testamento (muchos dicen que es Lázaro de Betania) y otros que es un personaje totalmente anónimo.

    Si el discípulo amado no es Juan, no es en absoluto imposible que rompiese con Pedro.
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 24.09.13 | 08:15Escribio AL: “Es sumamente discutible e improbable que Nazaret haya sido Séforis”

    Muy al contrario, a diferencia de las palabras los restos arqueológicos son materiales que permiten comprobar de forma sistemática y científica que Nazaret es Sephoris.

    Las evidencias arqueológicas presentan a la ciudad de Sephoris del siglo I como un magnífica ciudad romana, con teatro, odeón, foro, mercado, templos y una trama urbana que comunica todos los elementos. Era la capital de Galilea y la mas alta representación del imperio en la región.

    Por su parte la actual Nazaret no existía en el siglo I, la actual es un asentamiento muy posterior que fue levantado tras la decadencia de la capital a escasos 3 km del yacimiento arqueológico de Sephoris.

    Si a esto añadimos que en hebreo Sephoris era llamada Nazaret (Augusta), ya que ese es su título, podemos comparar el valor de ambos discursos.
  • Comentario por A.L. 23.09.13 | 20:31El estudio realizado por Meier es estupendo y sincero (opta por la probable existencia de los hermanos de Jesús), aunque el argumento de mayor peso para defender la virginidad, es el inexistente uso lingustico entre Primo y hermano en el hebreo. Este aspecto ha sido menospreciado por el argumento del uso helenístico que sí diferencia entre Primo y hermano, Para no ser pesado el comentario (que de por sí ya lo es) no puedo defender lo que menciono pero opto por una Virginidad de María (me gustaria luego argumentarlo)
  • Comentario por A.L. 23.09.13 | 20:30Ahora bien con el discutidísimo tema de la perpetua virginidad de María, como mencionan los estudios es muy “probable” que haya tenido más hijos, yo lo considero a discución. El estudio católico exegético (CF. Meier, Pagola etc) por ejemplo Meier, que hoy dia es considerado entre los pesos pesados de la exegesis católica –por cierto comparto un link con toda su obra de “un judío marginal” http://elmundobiblico.files.wordpress.com/2013/06/un-judc3ado-marginal-por-john-p-meier-i.pdf o http://elmundobiblico.wordpress.com/page/3/

    No basta con realizar una exegesis litera lista, pues por está vía, es ambiguo. El contexto de la virginidad era muy apreciado en el mundo helenista, por ejemplo la traducción de los LXX en Isaías 7. Muy apreciado, pero poco practicado, también en el antiguo Egipto y su religión de misterio se tenia la creencia de la perpetua virginidad (ISIS etc.),
  • Comentario por A.L. 23.09.13 | 20:27Ahora bien a los que sostienen la hipótesis del discípulo amado y su separación-reconciliación con Cefas, es sumamente discutible, recordemos que el evangelio de San Juan es el más tardío de los evangelios y casi del corpus neotestamentario, es cierto que existió una llamada escuela joanica, que tiene su cúspide en la época de los padres apostólicos como lo es Policarpio de Esmirna.

    Ahora bien por el registro se sabe que las cabezas de la iglesia eran Pedro, Juan y Santiago. Pablo lo testifica, si bien en todo el mediterráneo se sabia que así era, como lo menciona la carta a los Corintios, Gálatas y los Hechos. Entonces se estaría cayendo en un anacronismo en querer justificar una ruptura entre Pedro y Juan, sosteniendo que el evangelio de Juan lo evidencia, lo que evidencia es más bien el martirio de Pedro y que Juan siguió con la labor de extender la iglesia.
  • Comentario por A.L. 23.09.13 | 20:24Ahora Bien Nazaret nunca en nombrada en el siglo I ni antes ni después de Cristo (excepto los evangelios), Josefo, yal vez la confusión provenga de que Excavaciones arqueológicas a 6 km de la actual Nazaret (más exactamente en la ciudad de Séforis), han documentado asentamientos en la localidad desde 2000 a. C..

    Las primeras referencias de Nazaret provienen de Sexto Julio Africano y Origenes por allá del siglo II. Aunque como ya mencione nadie menciona a Nazaret en el primer siglo, Josefo nombra 45 ciudades y aldeas, pero nunca a Nazaret, lo más cercano es que nombra a la aldea de Japha. La única epigrafía registrada data del siglo II haya en cesárea marítima aludiendo a un grupo sacerdotal que residió allí, por lo que Nazaret fue muy diminuta. 


  • Comentario por A.L. 23.09.13 | 20:22Carlos..Es sumamente discutible e improbable que Nazaret haya sido Séforis, Séforis fue un establecimiento Persa por allá del siglo VII A.de.C. y aunque es cierto que recibió diferentes nombres, Herodes Antipas la nombro Autocratiz (recordemos que antes de ser reconstruida por Herodes el ejercito de Varo la había aniquilado, precisamente en el nacimiento de Jesús más o menos), había sido destruida y en Tiempos de Nerón fueron donde residieron los reyes Judíos.

    Un estudio señala (Mariam Shahin (2005). Palestine: A Guide. Interlink Books: Northhampton, Massachusetts) que es muy probable que los padres de María, (Ana y Joaquín) fueran nativos de Séforis, en la revuelta del 66 Séforis no se unió a la revuelta por lo que fue conocida como Eirenopolis (ciudad de la paz), fue hasta el año 125 que cambio al nombre de diocesarea.
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 22.09.13 | 20:09No tiene sentido mantener el dogma que establece que Nazaret se encuentra a 3 km de Seforis y a la vez que Jesús no estuvo nunca en Seforis.

    Estas cosas es mejor no mantenerlas porque solo provocan descrédito.

    Nazaret es Seforis y así lo determina la traducción del término al Latín “La ciudad Augusta” que es como figura escrito en griego “ciudad” y en hebreo “Augusta”.

    La virgen vivía en Seforis, y Jesús vivió en esa ciudad durante 30 años según determina de forma inequívoca el relato de los evangelios canónicos.


  • Comentario por J.P. 22.09.13 | 13:11Sobre Jesús, Jerusalén y la boca del lobo [Escritor fantasma “Qué curioso, amigo Xabier. Jesús en Jerusalén se metió muchas veces en la boca del lobo”]: eludir Tiberíades y Séforis es una cosa (en los evangelios no se cita que haya estado allí pero tampoco lo niega. Lo más sencillo, empero, es suponer que no estuvo en ellas durante su vida pública) pero olvidar Jerusalén, su templo, es otra. No es contraargumento a la objeción de Xabier.
  • Comentario por Escritor Fantasma 22.09.13 | 11:36Amigo Xabier, quizás era una llamada de Jesús o una manifestación de las respetables dudas de muchos de los creyentes o de los recién conversos, ya que una resurrección no se ve todos los días y a Dios tampoco, espero darme a entender. Los mismos apóstoles debieron desprenderse de la presencia física y visible de Jesús para trabajar en el establecimiento del reino.

    Quizás un testimonio a favor de esa independencia sería la fecha de la celebración de la Pascua que fue completamente diferente a la establecida en la iglesia oficial emergente y que causó problemas entre Policarpo y Aniceto. También me sorprende que si en el tiempo de Clemente de Roma aún vivía Juan el apóstol (?), porqué el segundo intervino sin tener el llamado expreso por sobre quien en dignidad lo superaba -vamos, un obispo sobre un apóstol o discípulo del cuerpo original-. Espero ser claro. Hay tantos misterios que esperan ser aclarados. ¡Hay tantas cosas que Jesús hizo! (Jn. 21:25)
  • Comentario por Xabier 22.09.13 | 07:49Escritor Fantasma:

    Para ser justo, muchos exegetas dicen que la comunidad del Discípulo Amado iba por libre, pero son pocos los que se atreven a decir que hubo una ruptura. De hecho, Ariel Álvarez dice que la ruptura con Pedro es “posible”. Yo creo que es más que posible. Si en Jn. 21 hay reconciliiación es porque ha habido una ruptura.

    En cuanto a los insultos a los fariseos, los más duros, como el de “raza de víboras”, solo aparecen en Mateo, por lo que soy algo escéptico. 

    Jesús podía ponerse en peligro en Jerusalén y más lugares, pero tendría muy presente la captura y posterior asesinato de Juan el Bautista.

    Y lo que dices de la escena de la tumba vacía es muy interesante. De hecho, poco después Jesús dice: “dichosos los que no han visto y han creído”
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 21.09.13 | 23:04“Que no cese nunca el influjo de Roma’sobre nuestras ciudades, porque cuando ello suceda, desapareceremos víctimas de nosotros mismos.” 
    Aludía al complejo mosaico de poderes locales, y la inestable balanza de los políticos aborígenes. 
    No es por ello, Sepphoris, una ciudad apóstata, sino un ejemplo valioso, en parte truncado, de la cultura helenística, la paideia de su tiempo (SS. 1 a.c. – 11)
    UNA CIUDAD EN LA PERIFERIA DEL HELENISMO: SEPPHORIS
    http://interclassica.um.es/var/plain/storage/original/application/4e5922c13b86bfca0784c5f35b35d602.pdf

    La ciudad donde vive Jesús 30 años, donde ejerce su oficio de tekton con su padre y hermanos, es la NAZARET de los textos evangélicos.

    Y NAZARET (Sephoris Augusta) es una ciudad romana completa y articulada a imagen de Roma.





  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 21.09.13 | 22:59Tzippori (Hebrew: צִפּוֹרִי, ציפורי), also known as Sepphoris, Diocesaraea (Ancient Greek Διοκαισάρεια) and Saffuriya (Arabic: صفورية‎, also transliterated Safurriya and Suffurriye)

    La ciudad ha recibido tantos nombres en su vida que posiblemente el más conocido es ignorado. Sephoris re-construida en honor de César aparece en la numismática como Sepphoris. Julia Domna. Augusta. 
    Sephoris es ciudad augusta y por tanto en hebreo recibe el nombre de NAZARET (augusta en hebreo)

    “Sepphoris una de especie ciudad-estado renacentista avant la lettre, abierta a todas las corrientes, y alejada de los fanatismos propios de los judíos ortodoxos de su tiempo. Filón, hombre sabio y a la vez piadoso, en sus oraciones rituales no dejó nunca de repetir, acaso premonitoriamente: “Qu…
  • Comentario por Escritor Fantasma 21.09.13 | 13:42Lo sé amigo Xabier, los textos hablan de la experiencia de cada comunidad que fue la receptora de los mismos y de su experiencia de fe, diferentes y únicas en la roca de Jesús. Así como Marcos acaba que las mujeres no dijeron nada por miedo -que se contradice en los demás-, el cuarto evangelio acaba en el capítulo 20. Lo que sí desconocía era la existencia de un cisma y de una iglesia “ortodoxa” al margen de la iglesia ortodoxa oficial original.

    Refiriéndonos a María, sin duda esta perteneció a la comunidad judeocristiana liderada por Santiago su hijo, hermano de Jesús, no a la helénica. Quizás por ello el silencio después de Pentecostés.
  • Comentario por Escritor Fantasma 21.09.13 | 13:35Qué curioso, amigo Xabier. Jesús en Jerusalén se metió muchas veces en la boca del lobo ante el desconcierto de sus discípulos y no dudó en llamar zorro a Antipas -quizás chacal, por su rapacidad- en público, quizás en Galilea; y a los fariseos, escribas y saduceos raza de víboras. No era tonto, sino atrevido y valiente. 

    No dudo que visitara Tiberíades en algún momento, aunque fuera sólo la comarca del lago, ya que su sinagoga era importante; pero sólo especulo ya que los textos no la mencionan sino de paso.

    Y el primero en llegar a la entrada del sepulcro vacío fue el Discípulo Amado y creyó sin necesidad de entrar, al contrario de Pedro, aunque algunos exegetas interpretan su no entrada como respeto a los mayores -¿?- Quizás el autor hizo eco de cuál comunidad creía en Jesús sin necesidad de señales explícitas o más testimonio que la fe de un hombre sobre la necesidad de apariciones, como bien apunta Pablo en su primera carta a los corintios cap. 15,1-8.
  • Comentario por Xabier 21.09.13 | 08:36Escritor Fantasma:

    Séforis no es mencionada en los evangelios por una razón muy sencilla: Jesús no predicó en esa ciudad. Si Jesús hubiese ido a predicar a Séforis o Tiberíades, en donde había “policía” de Herodes Antipas, se hubiese metido en la boca del lobo.

    Y, sobre el cisma entre el Discípulo Amado y Pedro, en el Cuarto Evangelio se ven ecos. Cuando aparecen juntos, se nota que hay rivalidad (p.e en la última cena, Pedro no se atreve a preguntarle a Jesús quién es el traidor y le pide al DA que se lo pregunte). Después de años de rivalidad, se produjo una reconciliación, que se plasma en el Capítulo 21, que se nota a la legua que es un epílogo.
  • Comentario por Escritor Fantasma 21.09.13 | 05:37Y para mí, que María no fuera virgen perpetua tampoco me importa, nuestra roca de fe es Jesús, nadie más. Para mí, es la consagración de Dios del don de la sexualidad y la confirmación de la humanidad de Cristo. Ya la familia de Jesús incluso fue más allá del modelo “familiar”, que Jesús inauguró cerrando la Ley.

    Sobre las visiones, me suscribo completamente a las palabras de Ariel: sumo cuidado y severo discernimiento. A veces pienso que la María venerada poco o nada tiene qué ver con la María histórica.

    También la Biblia debe ser leída según el contexto de la época y discerniendo lo que es verdadera Palabra de Dios que inspiró a los hombres, de las opiniones y prejuicios de los hombres que por muy inspirados que fueron tuvieron sus complejos y tabúes que hoy por hoy ya no valen. Y el criterio para interpretar la Biblia es el mensaje de salvación, misericordia, justicia y liberación de Jesús.
  • Comentario por Escritor Fantasma 21.09.13 | 05:22…no les interesaba saber de la vida cotidiana de María por el simple hecho de ya saberla: faenas del hogar, educación de los hijos, etc. pero si como dicen algunos María estuvo en el movimiento de Jesús, ¿porqué razón no la nombran sino en escasos versículos y siempre llegando y yéndose? Sin duda no comprendió del todo la novedad de su Hijo y a éste tampoco del todo como dejan bien en claro los textos donde Jesús prima a los que lo oyen y construyen en la roca de su mensaje sus casas sobre su familia. En este sentido, como nos sucede, ella también debió madurar su fe y transformarse. Siguiendo la linea de un presunto “cisma” entre la iglesia de Pedro y la de Juan, si María no estuvo presente durante la crucifixión, ¿el autor del cuarto evangelio la “llevó a su casa” para colocar su iglesia sobre la de su excompañero en un primado que rivalizara con la de aquella? A mí no me escandaliza la idea de los hermanos carnales de Jesús, las familias numerosas eran lo usual en la época…
  • Comentario por Escritor Fantasma 21.09.13 | 05:04Esta es una grata noticia sin duda alguna. Esperaré para descargar el trabajo de Ariel Valdés y leerlo atentamente. No me quedaré con tu opinión sino que quiero forjar la mía.

    Puede que naciera en Séforis, ciudad no mencionada en el evangelio, que yo recuerde, quizás porque Jesús no desarrolló actividad alguna allí o por alguna otra razón a los escritores de los cuatro textos oficiales no les interesó mencionar la ciudad que fue capital de facto y ciudad de residencia de los tetrarcas, una ciudad helénica y pro-romana entre un mundo judío. Sobre la anunciación, he notado que tiene similitudes con otros y los exégetas católicos usan la “excusa” de que los evangelistas -en este caso Lucas, Mateo no dice ni jota al respecto- usaron esos modelos como guías y verdaderos hechos históricos de sucesos transmitidos oralmente por las primitivas comunidades. Dudo que así fuera, o quizás el suceso ocurrió pero no como nos contaron. A los cristianos no ls interesaba saber la vida cotid…
  • Comentario por galetel 20.09.13 | 20:56Sagrada Escritura comprenda lo que Él quiso comunicarnos, debe investigar con atención lo que pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar con las palabras de ellos.
    Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas hay que atender a “los géneros literarios”. Puesto que la verdad se propone y se expresa de maneras diversas en los textos de diverso género: histórico, profético, poético o en otros géneros literarios. Conviene, además, que el intérprete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en cada circunstancia según la condición de su tiempo y de su cultura, según los géneros literarios usados en su época. Pues para entender rectamente lo que el autor sagrado quiso afirmar en sus escritos, hay que atender cuidadosamente tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de narrar vigentes en los tiempos del hagiógrafo, como a las que en aquella época solían usarse en el trato mutuo de los hombres.”
  • Comentario por galetel 20.09.13 | 20:54Gracias al trabajo –a veces incomprendido- de destacados investigadores bíblicos, creyentes (como Ariel Álvarez Valdés) y no-creyentes, los católicos vamos progresando en hacer una lectura no-fundamentalista, que sabe distinguir entre los datos históricos y los desarrollos teológicos, dando a ambos su importancia correlativa. Por supuesto, en esta investigación hay aciertos y desaciertos, afirmaciones más fundamentadas y menos, hipótesis plausibles y simples conjeturas; todo es digno de consideración y respeto para ir hallando entre todos la verdad dentro de lo que cabe. Hay algunos integristas que todavía se oponen, pero la investigación histórico-crítica es actualmente el deseo expreso de la misma Iglesia Católica, en documentos como este que cito a continuación:

    (De la CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA DEI VERBUM SOBRE LA DIVINA REVELACIÓN):
    “12. Habiendo, pues, hablado Dios en la Sagrada Escritura por hombres y a la manera humana, para que el intérprete de la Sagrada Escr…
  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 20.09.13 | 10:29“Álvarez Valdés sostiene, respecto a 1 que la ciudad que tiene más probabilidades de ser la patria chica de María no son Belén o Jerusalén, sino Séforis, cercana a Tiberíades, apoyado en la arqueología y las inverosimilitudes de las otras dos aspirantes.”

    Si María nació en Sephoris, aspecto que comparto, todo lo que luego se razona debe de tener, por congruencia, un valor diferente.
    ¿Que importancia tiene Seforis y sus ciudadanos en el siglo I?

    Que “cosmos” comparten los ciudadanos de Sephoris diferente. 

    Analizar estos aspectos es capital para la raíz histórica del relato.


  • Comentario por Xabier 20.09.13 | 09:29Como complemento de mi mensaje anterior, este es el sitio en el que vi que Ariel Álvarez defiende, si no lo he malinterpretado, que el Discípulo Amado está basado en un personaje real.

    http://www.san-pablo.com.ar/vidapastoral/?seccion=articulos&id=536

    También me parece valiente que diga que es “posible” que rompiese relaciones con Pedro, algo de lo que yo estoy completamente convencido
  • Comentario por Xabier 20.09.13 | 08:26Muchas gracias por la reseña. Admiro a Ariel Álvarez, aunque a veces estoy de acuerdo con él y otras veces no.

    Aplaudo su valentía por decir abiertamente que María tuvo otros hijos además de Jesús. Yo, por ejemplo, que soy algo independiente religiosamente, cuando en alguna misa y se reza el “Yo confieso”, me callo las palabras “siempre virgen”

    Sobre la historicidad del Discípulo Amado, creo recordar que Ariel Álvarez defiende que es una figura idealizada pero basada en un personaje real, que es lo mismo que creo yo. ¿Ha cambiado de opinión o sigue pensando lo mismo?

    Yo no creo que los símbolos escriban libros, mueran y se rumoree que nunca morirán. Además, los últimos versículos de Jn. 21 sugieren que el discípulo amado ha muerto. Yo creo que sí existió, pero que está idealizado (p.e no creo que sea histórica su imagen en la última cena escuchando en privado el nombre del traidor)
  • Comentario por A.L. 20.09.13 | 04:44(Piñero)”Una última palabra sobre la regla de oro respecto al discernimiento de si son verdaderos o no los mensajes presuntamente marianos de los numerosos videntes (casi todos mujeres): la regla es contrastar el mensaje atribuido a la Virgen con la “verdad bíblica”. Mi dificultad aquí es: ¿cuál es la “verdad bíblica”? Imposible llegar a conocerla en múltiples ocasiones, porque la Biblia es un cajón de sastre de sentencias, juicios y concepciones contradictorios.” 

    Creo que reducir a una “última palabara” con la comparación biblica es muy simplista, de abordarlo seriamnete se tendra que hacer un estudio (algunos casos ya se a hecho) serio de los testimonios de curación etc de los fieles que asisten a los lugares marianos..Por no decir el testimonio de los videntes y testigos, digo, creo que seria más amplio e interesante.

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http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2013/09/20/maria-de-nazaret-vision-biblica-actual-d-1

¿Puede Aparecerse la Virgen? Por Ariel Alvarez Valdés. Teólogo católico-argentino


Dos clases de revelaciones

De vez en cuando los diarios y las revistas dan la noticia de que la Virgen María se apareció en alguna parte del mundo, y que reveló ciertos mensajes a la persona que tuvo la suerte de verla.

Unos reaccionan de una manera incrédula. Otros las admiten como ciertas. Y algunos les dan tal importancia, que las equiparan casi a las Sagradas Escrituras y las convierten en el centro de su espiritualidad y de su reflexión.

¿Que enseña la Iglesia acerca de estos mensajes?

Ante todo, y para evitar confusiones, debemos distinguir dos tipos de “revelaciones”: la pública y la privada.

La revelación pública es la que Dios hizo al pueblo de Israel durante su historia. Comenzó a revelar su Palabra a Abraham (según la tradición, hacia el año 1800 a.C.) y terminó con la muerte de Jesucristo y de sus apóstoles (alrededor del año 100 d.C.). Es decir, duró 1900 años, y ya ha terminado. Actualmente, esa revelación está recogida en la Biblia, y se la considera obligatoria e imprescindible para la vida y la salvación de cualquier creyente. Sin conocer estos mensajes, nadie puede decir seriamente que es cristiano.

Se aprueban, pero no obligan

La segunda revelación, la privada, ocurre cuando Dios, la Virgen o algún santo se aparecen a alguien y le dan a conocer un nuevo mensaje.

¿Qué valor tienen estas revelaciones privadas? La Iglesia enseña dos cosas sobre ellas: a) que sólo el Papa o los obispos pueden aceptar oficialmente el culto nacido de la aparición de la Virgen; b) que aunque una devoción sea aprobada por la Iglesia, los mensajes que la acompañan nunca son obligatorios; uno puede rechazarlos y negarse a aceptarlos.

Las apariciones de la Virgen surgieron ya en los primeros siglos de la Iglesia, pero fue a partir del siglo XIX cuando se dieron las grandes manifestaciones: en 1803 la Medalla Milagrosa; en 1846 Ntra Sra de La Salette; en 1858 la Virgen de Lourdes; en 1917 Ntra Sra de Fátima.

Junto con estas devociones, que se extendieron rápidamente por todas partes, se propagó también, aunque quizás de buena fe, el afán de videncia y de lo sobrenatural. Y entre 1928 y 1975 se registraron 255 apariciones de la Virgen en distintas partes del mundo. Italia fue el lugar más prolífico (83 apariciones). Le siguieron Francia (30 apariciones), Alemania (20 apariciones) y Bélgica (17 apariciones).

No todos vienen de arriba

Desde 1975 las apariciones de la Virgen, lejos de disminuir, aumentaron en forma considerable, así como las personas que se presentan anunciando mensajes y revelaciones de ella.

Ahora bien, ¿qué actitud deben tomar los cristianos frente a un mensaje supuestamente revelado por María? En los casos en que la Iglesia no se pronuncia oficialmente (es decir, el 95 % de las veces, ya que conserva una extrema prudencia), ¿podemos nosotros averiguar si una determinada visión tiene cierta seriedad, o es mera sugestión del vidente?

No solamente podemos, sino que debemos hacerlos. El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica dice al respecto: “A lo largo de los siglos hubo revelaciones llamadas privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Guiados por el Magisterio de la Iglesia, los fieles deben discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia” (Nº 67).

El Catecismo, pues, advierte dos cosas: a) que no todos esos mensajes vienen necesariamente de Dios; b) que son los fieles quienes deben aprender a discernir cuáles son auténticos y cuáles no.

¿Puede aparecerse la Virgen?

Pero, ¿cómo saber si una revelación es auténtica? ¿Existe alguna regla práctica que pueda aplicarse? Sí, existe. Pero antes de enunciarla debemos hacer tres aclaraciones.

La primera, y siguiendo en esto a las Sagradas Escrituras, es que jamás la Virgen María se apareció a nadie, ni podrá aparecerse a ningún ser humano en este mundo. No existen las apariciones de la Virgen.

¿Por qué no? Porque la Virgen María ha muerto. Y según la Biblia, los muertos no pueden aparecerse nunca a nadie. Quien ha partido de este mundo a la otra vida, al más allá, no puede regresar, ni entrar en contacto físico, ni en comunicación sensible con los vivos (Sal 39,14; Job 10,21-22; 2 Sm 14,14; 12,22-23; Dn 12,2; 2 Mac 7,9; 7,36; Sab 16,14; Lc 16,19-31). El mundo de los vivos y el de los muertos que resucitaron son de dos especies distintas. Y mientras vivamos en la tierra jamás podremos ver, ni oír, ni palpar a éstos, pues no tienen ya un cuerpo físico como el nuestro.

Por eso la Biblia condena severamente todo intento de comunicación con los muertos (Lv 19,31; 20,6), dice que es algo abominable para Dios (Dt 18,11-12), y hasta decretaba la pena de muerte para quien lo hiciera (Lv 20,27). Dios no aprueba, pues, los intentos de comunicación física o sensible con el más allá.

La única excepción fue la de Jesús resucitado, que pudo aparecerse a sus apóstoles porque aún no se había ido al más allá. Pero luego de 40 días subió a los cielos y ya no se apareció más en la tierra. La Biblia afirma que sólo aparecerá por segunda vez al final de los tiempos (Hch 1,11; Jn 14,1-3; Hb 9,28).

¿Entonces cómo debemos tomar los fenómenos marianos llamados “apariciones”?

Apariciones y visiones

Para explicarlos, debemos distinguir entre “aparición” y “visión”. Una “aparición” es un hecho objetivo, que se produce fuera de nosotros, que no depende de quien lo capta sino de quien se presenta. Pongamos un ejemplo. Si se reúne un grupo de personas en una habitación, y de pronto entra alguien por la puerta, todos lo verán. Esa es una “aparición”.

Si, en cambio, en ese mismo grupo alguien comienza a decir: “¡Veo a la Virgen, veo a la Virgen!”, y nadie más que esa persona la percibe, se trata de una “visión”, no de una aparición. Para que sea una aparición debe producirse fuera de la persona, y ser captada por todos.

Ahora bien, todos los fenómenos marianos que se han dado en la historia, han sido siempre “visiones”, no “apariciones”. En el de Lourdes, por ejemplo, la única en “ver” a la Virgen fue la pequeña Bernadette. En el de Fátima o de La Salette, a pesar de los muchos testigos, sólo los pastorcitos “vieron” a la Señora. No fueron, pues, apariciones.

Incluso las miles de personas que el 13 de octubre de 1917, último día de las manifestaciones de Fátima, notaron cómo el sol giraba alocadamente en el cielo cual si fuera una bola de fuego, no contemplaron un hecho real sino una “visión”, aunque de tipo colectiva. En primer lugar, porque en los países vecinos, que estaban alumbrados en ese momento por el mismo sol, no lo vieron girar. Y además, porque de haber girado nuestro sistema solar se habría desencajado y habría saltado hecho trizas.

No debemos pensar que por tratarse de “visiones”, sean necesariamente delirios o desvaríos. Puede suceder que, en ciertas ocasiones, Dios toque la retina, o la sugestión, o la imaginación de una persona y le permita tener una experiencia divina cierta. Pero no deja de ser una “visión”. Ya el papa Benedicto XIV, en 1738, pedía que no se hablara más de “apariciones” de la Virgen, sino de “visiones”.

Para quiénes son los mensajes

La segunda aclaración que debemos hacer, es que las revelaciones marianas, cuando son auténticas, tienen como finalidad santificar al vidente, no a los demás. Por eso son “privadas”. Los casos de Lourdes (cuyos mensajes hicieron santa a Bernadette Soubirous) y de Fátima (cuyos mensajes hicieron a Lucía abandonar el mundo e ingresar como monja de clausura) lo confirman.

El primer destinatario de los mensajes es, pues, la persona que los recibió. Ella es quien debe meditarlos, convertirse y cambiar de vida. Sólo ella queda comprometida a vivir lo que los mensajes piden. En este sentido, la Iglesia considera, con razón, a los videntes como la mejor prueba de la autenticidad de un mensaje.

Si la Virgen quisiera hacer conocer sus mensajes a las demás personas, ¿por qué no se presenta directamente ante los demás? ¿Por qué emplea intermediarios, a veces dudosos, haciendo más difícil las cosas, con el riesgo de que éstos no sean creídos, si la intención de la Virgen es allanar los caminos hacia Dios?

Las experiencias místicas son para santificar al vidente, y a través de él a los demás. Pero no obligándolos a creer en los mensajes, que si bien pueden ser útiles a él, no necesariamente se adecuan a la espiritualidad del resto del pueblo de Dios. Por eso cuando alguna revelación mariana conlleva la orden de ser difundida y obe¬decida en todas partes, no es probable que sea auténtica.

Devoción y revelación

El tercer punto que hay que aclarar, es que cuando el Papa, o un obispo, aprueban una determinada manifestación de la Virgen María, lo que aprueban es el culto, la devoción, el rezo bajo esa determinada forma, pero no la visión ni los mensajes. La Iglesia simplemente constata que el rezar a María en ese lugar, bajo ese nombre, y con esas características, no hace mal ni tiene desviaciones. Pero no asegura que hayan sido auténticas las experiencias que le dieron origen.

Pongamos un ejemplo. En el pueblo de Italia, llamado Loreto, se venera una pequeña casa que, según la tradición, era la residencia de la Virgen María en Nazaret. ¿Cómo llegó esta casa desde Nazaret a Loreto? Según la tradición, cuando en el siglo XIII los cristianos europeos no podían peregrinar a Tierra Santa para visitar los lugares sagrados, porque habían caído en manos de los musulmanes, los ángeles trajeron “volando” la casa hasta Italia, para que los peregrinos pudieran visitarla y no tuvieran que viajar hasta allí. Por eso Nuestra Señora de Loreto es la patrona de la aviación.

Ahora bien, el Papa Sixto V en el s.XVI aprobó la devoción a la Virgen de Loreto, pero no sus “revelaciones”. Es decir, el viaje aéreo de la casa (la cual, según los estudios arqueológicos, ni siquiera corresponde al tipo de edificación palestina) no es objeto de fe.

La Iglesia, cuando acepta una devoción, no avala la revelación que la originó. Aceptó la devoción de La Salette pero no sus mensajes. Aceptó la devoción de Fátima pero no sus tres “secretos”. ¿Por qué esa diferencia? Porque mientras reconoce que las “devociones” no hacen mal (si están correctamente orientadas), las “revelaciones” privadas responden a las necesidades espirituales del que las experimentó, y no a la de los demás creyentes. Por eso la única revelación sobre la que se asienta la fe de la Iglesia, y de la cual da totales garantías, es la Biblia.

La regla de oro

Luego de estas tres precisiones, respondamos ahora a la cuestión central: ¿cómo saber si una revelación privada tiene posibilidad de ser auténtica? ¿Qué características debe mostrar?

Existe una regla de oro para saberlo, y es la siguiente: cuando una revelación privada contradice a la Biblia (revelación pública) no es legítima. Porque la Biblia viene de Dios, y Dios no puede contradecirse.

A la luz de este principio hagamos ahora un análisis de algunos “mensajes” que conocemos, y que se hallan ampliamente difundidos entre muchos cristianos bien intencionados.

En primer lugar, en las revelaciones privadas María ha asumido un rol preponderante. Se la ve por todas partes, varias veces al año, en las ciudades y pueblos más distantes del mundo. Ella es la figura central, fundamental, y a veces hasta reclamando una atención exclusiva a su persona. La Virgen María de los Evangelios, en cambio, siempre se mostró prudente, mesurada, discreta, y en segundo plano respecto de Jesús.

En las revelaciones privadas María habla muchísimo, muestra una locuacidad y verborragia impresionantes. Libros enteros recogen sus mensajes, y se publican gruesos volúmenes con sus profecías y vaticinios. María de los Evangelios, en cambio, casi ni habla. En todo el Nuevo Testamento apenas la oímos expresarse en seis oportunidades. Sólo dijo seis “palabras”. Una menos que las siete palabras de Jesús en la cruz.

En las revelaciones privadas la Virgen María anuncia casi siempre mensajes lúgubres, tétricos, sombríos. Sus vaticinios son de catástrofes y desgracias. Parece haberse vuelto pesimista, depresiva y amargada. María en los Evangelios, en cambio, es una mujer de esperanza, de optimismo y alegría. En los peores momentos de su vida la oímos cantar de gozo, y mirar con confianza el futuro del mundo.

Contra el Hijo

Pero lo peor de todo es que, en las revelaciones privadas, la Virgen María anuncia mensajes que contradicen las palabras de Jesús recogidas en la Biblia. Por ejemplo:

a) Jesús repite constantemente en su prédica: “no tengan miedo” (Lc 5,10; 12,7; Mt 14,27; 17,7; 28,5; 28,10; Jn 14,27; Ap 1,17). En cambio María en casi todos sus menajes parece que buscara aterrorizar a la gente con anuncios tremendistas de infortunios y cataclismos cósmicos.

b) Jesús no quiso dar la fecha del fin del mundo, ni siquiera de un modo aproximado. En cambio, en muchos mensajes María advierte que el fin del mundo está próximo, y hasta ha llegado a fijar la fecha.

c) Jesús enseñó que Dios está al lado de todos los hombres, sean santos o pecadores. Que Dios hace salir el sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos e injustos (Mt 5,45). En cambio María en sus mensajes promete únicamente estar al lado de los buenos, y ayudar a los que rezan el rosario, la invocan y la veneran.

La salvación por los ritos

d) Jesús nunca dijo que se salvará sólo quien amen a Dios. Al contrario, reconoció que es posible salvarse sin conocer a Dios, si uno ama y ayuda a sus semejantes; pues con esto está agradando a Dios, sin darse cuenta (Mt 25,40). Y desde el Concilio Vaticano II la Iglesia enseña claramente la posibilidad de salvación de los ateos. En cambio María dice que sólo se salvarán los que tienen fe en Dios y aman a ella.

e) Jesús nunca aseguró que por practicar un rito o devoción los cristianos ganarían la vida eterna. Dejó bien en claro que sólo el amor al prójimo es lo que salva (Mt, 25.31-46; Mc 10,17-22; Jn 13,33). En cambio María advierte en sus mensajes que, para poder salvarse, hay que tener agua bendita, velas para cuando venga la oscuridad final, rezar el rosario, y tener una imagen de Jesús.

f) La Biblia enseña que la idea de salvar a la humanidad viene de Dios. Que él es el autor del proyecto salvífico. La carta a Tito dice: “Dios, nuestro salvador” (1,3; 2,10), y el Apocalipsis: “La salvación viene de nuestro Dios” (7,10; 12,10; 19,1). En cambio María nos dice que Dios quiere castigar al mundo, destruirlo, acabar con los hombres, pero ella hace fuerzas para salvarnos. Con lo cual, quienes aceptan estos mensajes, en vez de buscar la protección en Dios, ¡buscan protección contra Dios!

Salvar a la Virgen

La Virgen María no puede ser la autora de estos mensajes, ni de ningún otro que se les parezca. Un examen sereno nos lleva a concluir que provienen más bien de los traumas, rencores, miedos y resentimientos inconscientes del supuesto vidente.

Y lo peor de todo, es que al atribuírselos a María la hacen quedar muy mal. No tenemos derecho a agraviar a la Virgen de ese modo, atribuyéndole textos y mensajes que lejos de expresar su grandeza resultan más bien ofensivos para ella. La imagen que se desprende de éstos es más la de un ser vengativo y rencoroso, que la de que aquella que cantaba: “La misericordia de Dios se extiende de generación en generación” (Lc 1,50).

María fue la criatura más sublime de la historia de la salvación. La Biblia le otorga títulos que no se los da a ningún otro ser humano. Es la “Llena de gracia” (Lc 1,28), la “Bendita entre las mujeres” (Lc 1,42), la “Bienaventurada por todas las generaciones” (Lc 1,48). Y los católicos debemos cuidar que su imagen nunca se opaque para que siga siendo el reflejo de la alegría, la esperanza y el optimismo cristianos.

Fuente Blog de X Pikaza

http://sintapujos.org/2010/08/05/puede-aparecerse-la-virgen-por-ariel-alvarez-valdes/#.W-if_5P0k2w

El Papa pide evitar la ostentación religiosa y anima a los cristianos a ser humildes


Redacción ACI Prensa

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El Papa habla desde el Palacio Apostólico. Foto: Vatican Media

El Papa habla desde el Palacio Apostólico. Foto: Vatican Media

Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano este domingo 11 de noviembre, el Papa Francisco advirtió contra la tentación de emplear la religión como instrumento para escalar socialmente, una actitud que Jesús criticaba en los escribas y en los fariseos.

El Santo Padre explicó que en el Evangelio de este domingo se presentan dos figuras contrapuestas: el escriba y la viuda. “El primero representa a las personas importantes, ricas, influyentes. La otra representa a los últimos, a los pobres, a los débiles”.

Francisco señaló que “el juicio de Jesús en su confrontación con los escribas (‘guardaos de los escribas’, llega a decir), no se refiere a toda la categoría, sino a aquellos que ostentaban su propia posición social, alardeaban del título de ‘rabí’, es decir, maestro, amaban que les reverenciaran y ocupar los primeros puestos”.

“Pero lo peor era que su ostentación era, sobre todo, de naturaleza religiosa”, “se servían de Dios para acreditarse como los defensores de su ley. Y esta actitud de superioridad y de vanidad los llevaba al despreció de aquellos que contaban poco o que se encontraban en una posición económica desventajosa, como los débiles”.

En su discurso en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre puso de relieve cómo “Jesús desenmascara ese mecanismo perverso: denuncia las opresiones sobre los débiles, ejecutadas de forma instrumental sobre la base de las motivaciones religiosas, diciendo claramente que Dios está de parte de los últimos”.

Así, “para imprimir bien esta lección en la mente de los discípulos les ofrece un ejemplo vivo: una pobre viuda, cuya posición social era irrelevante porque carecía de un marido que pudiese defender sus derechos, y que, por ello, era una fácil presa de cualquier acreedor sin escrúpulos”.

“Esa viuda”, continuó Francisco, “depositó en el tesoro del templo dos monedas, todo lo que tenía, hace su ofrenda tratando de pasar desapercibida, casi avergonzándose. Pero justamente en esa humildad ella cumple un alto encargo de gran significado religioso y espiritual”.

Aquel gesto de la viuda, “lleno de sacrificio no escapa a la mirada atenta de Jesús que, incluso en él, ve brillar la entrega completa de uno mismo en la cual quiere educar a sus discípulos”.

“La enseñanza que hoy Jesús nos ofrece nos ayuda a recuperar aquello que es esencial en nuestra vida, y que favorece una concreta y cotidiana relación con Dios. Las medidas del Señor son diferentes de las nuestras. Él mide de forma diferente a como lo hacen las personas y sus gestos. Así, no mide la cantidad, sino la calidad, escruta el corazón y mira la pureza de las intenciones”.

Esto significa que “nuestro ‘dar’ a Dios en la oración y a los demás en la caridad debería siempre refugiarse del ritualismo y del formalismo, así como de la lógica del cálculo, y ser expresión de gratuidad”.

En este sentido, recordó que esa misma actitud de gratuidad es la que tuvo “Jesús con nosotros. Nos ha salvado gratuitamente, no nos ha hecho pagar la rendición. Y nosotros debemos hacer las cosas con expresión de agradecimiento”.

Es por ese motivo por el que “Jesús señala a la viuda pobre y generosa como modelo de vida cristiana a imitar. De ella no sabemos el nombre, aunque conocemos, sin embargo, su corazón, y es eso lo que cuenta delante de Dios”.

“Cuando somos tentados por el deseo de aparentar y de contabilizar nuestros gestos de altruismo, cuando estemos demasiado interesados en la mirada de los demás, pensemos en aquella mujer. Nos hará bien: nos ayudará a despojarnos de los superfluo y dedicarnos a aquello que cuenta verdaderamente, y a permanecer humildes”.

https://www.aciprensa.com/noticias/el-papa-pide-evitar-la-ostentacion-religiosa-y-anima-a-los-cristianos-a-ser-humildes-78807?utm_source=boletin

Mujeres afrolatinas asumen el reto de transformar sus comunidades


En el año 2013, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró que entre 2015 y 2014 se desarrollará el Decenio Internacional de los Afrodescendientes. En este sentido, mujeres de 21 países se reunieron en la ciudad de Cali, Colombia, para evaluar lo realizado durante cuatro años y analizar el trabajo a desarrollar para el futuro.

En el año 1992 se estableció la Red de Mujeres Afrolatinoaméricanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, una organización que surge con la finalidad de trabajar por el desarrollo de distintas políticas públicas que beneficien a la población afrodescendiente en el continente americano.

En la actualidad, esta asociación se extiende por 22 países de América y busca que las mujeres trabajen en sus comunidades con la finalidad de cambiar la percepción en torno a sus orígenes y así promover la participación igualitaria en todos los ámbitos.

Cali, Colombia, fue la sede de un evento en el que las mujeres integrantes de esta agrupación debatieron sobre los avances que han mostrado durante los primeros años del decenio.

Ellas Hoy, entrevistó en este episodio a la fundadora de la red, Sergia Galván, quien destaca que lo primordial de su trabajo es que la mujer negra latinoamericana esté en el centro del poder, que forme parte de los procesos de cambio con roles importantes en la sociedad.

“No ha existido voluntad política de los Estados para hacer cumplir lo propuesto por el decenio (…) Necesitamos un mensaje para combatir el racismo, y la xenofobia, que forman parte de esa agenda”, explicó Galván.

https://www.france24.com/es/20181108-ellas-hoy-afrodescendientes-mujeres-latinoamerica

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