José María Castillo: “El Evangelio no es igualitario, es preferencial, porque Jesús prefirió a los últimos”


Publicado 30 marzo 2018

El “jueves santo” de cada año, los cristianos recordamos (o tendríamos que recordar) los tres mandatos que Jesús nos dejó a quienes decimos – o pensamos – que creemos en Cristo y, por tanto, somos cristianos.

Primer mandato es el del lavatorio de los pies. Después de lavar, él mismo, los pies a los discípulos, les dijo: “Si yo…, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros” (Jn 13, 14). En la cultura del Imperio, la tarea de lavar los pies era una de las obligaciones a las que estaban sometidos los esclavos. El Evangelio expresa este deber mediante el verbo griego “opheilo”, que significa “estar obligado”, como bien explican quienes mejor han estudiado este término griego. Ya Jesús había dicho esto mismo, con otras palabras y en otro momento: “Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo” (Mt 10, 24).

Por tanto, el primer mandato de Jesús a los cristianos consiste en que vayamos por la vida comportándonos como esclavos de lo que necesitan los demás. Aunque se trate de quienes están por debajo de nosotros.

Segundo mandato es el de la eucaristía: “Haced lo mismo en memoria mía”. Palabras que Jesús pronunció dos veces, después de dar a los discípulos el pan, del que Jesús dijo que es su cuerpo; y después de darles el cáliz, “la nueva alianza en su sangre” (1 Cor 11, 24-25). Se explique como se explique este “recuerdo peligroso” (J. B. Metz), lo que podemos decir hoy con seguridad es que, para entender lo que Jesús quiso decir, no podemos depender ni del pensamiento de Platón (que predominó hasta el s. X), ni de lo que decía Aristóteles (a partir del s. XI). Nuestra fe no depende de cómo explicaban la realidad los sabios de la Antigüedad. Lo que sabemos por la fe en la eucaristía, es que, al comer el pan consagrado y al beber el cáliz, Jesús se hace presente en nuestra vida. Y, por tanto, nuestra vida tiene que reproducir lo que fue la “peligrosa existencia” de Jesús en este mundo. Tan peligrosa que, como sabemos, acabó como acabó.

Por tanto, el segundo mandato de Jesús, en jueves santo, nos viene a decir que “no nos refugiemos en la práctica sacramental”, para quedarnos ahí y sólo en eso, satisfechos y tranquilos en nuestra conciencia, porque somos cristianos “de comunión diaria” (o quizá semanal), que podemos entrar en la iglesia (o ir por la calle) con la cabeza alta. El día que comulgar – o simplemente ir a misa – represente un peligro real, ese día hacemos el “recuerdo” o la “memoria” de Jesús tan auténtica como peligrosa. Porque será una “memoria subversiva”.

Tercer mandato es el más radical y el más complicado. Porque es el más profundamente humano. El IV evangelio no recuerda la institución de la eucaristía en la cena de despedida. En su lugar, pone el “mandamiento nuevo”: “que os améis unos a otros, como yo os he amado… En esto conocerán que sois mis discípulos” (Jn 13, 14-15). ¿Por qué este mandamiento es “nuevo”? Antes que Juan, los tres evangelios sinópticos habían insistido en que el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. Aquí, Jesús da un paso más. Y ya, ni menciona a Dios. El mandato es: “que os améis unos a otros”. Porque, dado que Dios “se humanizó” (eso es lo que entraña la “encarnación”), “lo que hicisteis por uno de estos, a Mí me lo hicisteis” (Mt 25, 40). Esta es la sentencia del “juicio final”.

¿Es España un país “cristiano”? Según la vigente Constitución no lo es(Art. 16, 3). Según el Evangelio y tal como están organizadas nuestras leyes y nuestra economía, el problema no está en que sea o no sea constitucionalmente “confesional”. Desde el punto de vista estrictamente religioso, es que España es un país “anti-cristiano”. Por lo que decretan nuestros gobernantes, por lo que aprueban nuestros electores y por lo que nos callamos y “tragamos” los demás. Con el silencio de nuestros obispos. Seguramente, con más cobardía que desvergüenza. Pero, a fin de cuentas, es lo que “tragamos”.

El Evangelio no es “igualitario” (como los Derechos Humanos). Es “preferencial”. Porque Jesús prefirió sobre todo a los últimos, los más pequeños, los más desgraciados. Justamente prefirió a todos aquellos que, en este país tan cristiano (y otros semejantes), se ven pisoteados, despreciados, maltratados. Y con una subida de pensiones, que se reduce a unos céntimos al mes. ¿Y no somos “anti-cristianos”? Lo estamos diciendo a gritos.

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Fuente: periodistadigital.comPublicado en News

SANTA OLIMPIA NOBLE CRISTIANA Y DIACONA


Santa Olimpíada, viudavolver a la lista de santosfecha:25 de julio
fecha en el calendario anterior:17 de diciembre
n.:361 – †:408 – país:Turquía
otras formas del nombre:Olimpia, Olimpíadis
canonización:pre-congregación
hagiografía:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SIElogio: En Nicomedia, de Bitinia, tránsito de santa Olimpíada, que, habiendo enviudado cuando era aún joven, pasó el resto de su vida piísimamente en Constantinopla, entre las mujeres consagradas a Dios, sirviendo a los pobres. Permaneció siempre fiel a san Juan Crisóstomo, al que acompañó en su exilio.refieren a este santo:San Juan Crisóstomo

Santa Olimpia -u Olimpíada-, a la que San Gregorio Nazianceno llama «la gloria de las viudas en la Iglesia oriental», fue para san Juan Crisóstomo lo que santa Paula fue para san Jerónimo. Olimpia pertenecía a una familia bizantina, tan rica como distinguida. Nació en el año 361. A la muerte de sus padres, su tío, el prefecto Procopio, se encargó de ella y, para gran gozo de la joven, confió su educación a Teodosia, hermana de san Anfiloquio. Era Teodosia tan extraordinaria que, según dijo san Gregorio a Olimpia, constituía un modelo de virtud, de suerte que encontraría en ella un espejo de todas las excelencias. Olimpia había heredado una cuantiosa fortuna y era hermosa y de carácter atractivo. Así pues, su tío no tuvo dificultad alguna en arreglar un matrimonio, agradable a ambas partes, entre ella y Nebridio, quien había sido un tiempo prefecto de Constantinopla. San Gregorio escribió disculpándose de no poder asistir al matrimonio a causa de su edad y mala salud, y envió a la novia un poema lleno de buenos consejos. Según parece, Nebridio era un hombre muy exigente; pero murió al poco tiempo. Inmediatamente, surgieron otros pretendientes a la mano de Olimpia, entre los que se contaban los personajes más distinguidos de la corte. El emperador Teodosio apoyaba la causa de Elpidio, un español que era pariente próximo suyo; pero Olimpia manifestó que estaba decidida a no volver a contraer matrimonio, diciendo: «Si Dios hubiese querido que siguiese yo casada, no se habría llevado a Nebridio». Teodosio siguió insistiendo, a pesar de todo. Como Olimpia no cediese, el emperador acabó por poner la fortuna de la joven en manos del prefecto de la ciudad, a quien constituyó tutor de Olimpia hasta que ésta cumpliese treinta años. El prefecto llegó hasta impedir a Olimpia que fuese a ver al obispo y acudiese a la iglesia. La santa escribió al emperador, quizá con demasiada dureza, que le agradecía la hubiese librado del cuidado de la administración de su fortuna, y que el favor sería completo si ordenaba que sus bienes fuesen distribuidos entre los pobres y la Iglesia. Impresionado por esa carta, Teodosio se informó de la vida que llevaba Olimpia y, el año 391, le devolvió la administración de sus bienes.

Entonces, santa Olimpia se ofreció a Nectario, obispo de Constantinopla, para recibir el diaconado, y se estableció en una espaciosa casa con cierto número de vírgenes que querían consagrarse a Dios. La santa se vestía sencillamente, vivía modestamente y era asidua en la oración y generosa en la caridad, hasta el grado de que san Juan Crisóstomo tuvo que aconsejarle en más de una ocasión que se moderase en la limosna, o más bien que fuese discreta en darla para socorrer a aquéllos que más necesitaban de su ayuda: «No fomentéis la pereza en quienes viven de vuestro dinero sin verdadera necesidad, porque eso sería como arrojar vuestro dínero al mar». El año 398, san Juan Crisóstomo sucedió a Nectario en la sede de Constantinopla. En seguida, tomó a santa Olimpia y su comunidad bajo su protección. Gracias a los consejos del obispo, las obras de beneficencia de santa Olimpia fueron extendiéndose. De su casa dependían un orfanatorio y un hospital; y, cuando los monjes que habían sido desterrados de Nitria llegaron a Constantinopla para apelar contra Teófilo de Alejandría, santa Olimpia se encargó de alojarlos y darles de comer. Entre los amigos de la santa se contaban san Anfiloquio, san Epifanio, san Pedro de Sebaste y san Gregorio de Nissa. Paladio de Helenópolis califica a Olimpia de «mujer extraordinaria», como «vaso precioso lleno del Espíritu Santo». Pero el amigo más íntimo y afectuoso de santa Olimpia era san Juan Crisóstomo, el cual, antes de partir al destierro el año 404, fue a despedirse de ella; fue necesario arrancar por la fuerza a Olimpia de los pies del santo para que le dejase partir.

Después de la partida del obispo, Olimpia compartió las amarguras de la persecución con todos sus amigos, pues todos estaban envueltos en ella. La santa compareció ante el prefecto de la ciudad, Optato, que era pagano, acusada de haber incendiado la catedral. En realidad, lo que querían los perseguidores era que la santa apoyase a Arsacio, el obispo usurpador; pero Olimpia dio muestras de ser muy superior a Optato y quedó libre por entonces. Durante el invierno, estuvo muy enferma y, en la primavera del año siguiente, fue desterrada y anduvo errante de ciudad en ciudad. A mediados del año 405, regresó a Constantinopla y compareció nuevamente ante Optato, quien la condenó a pagar una multa enorme por haber negado su apoyo a Arsacio. Ático, el sucesor de Arsacio, dispersó a la comunidad de viudas y vírgenes que la santa dirigía y acabó con todas sus obras de beneficencia. Las enfermedades, las más bajas calumnias y las persecuciones contra la santa se sucedieron unas a otras. San Juan Crisóstomo la alentaba y reconfortaba escribiéndole desde el destierro. Se conservan todavía diecisiete de sus cartas, que dejan ver los infortunios por los que atravesaron ambos santos. «Esta familiaridad con el sufrimiento debe regocijaros. Por haber vivido constantemente en la tribulación, habéis avanzado en el camino de las coronas y los laureles. Habéis sido con frecuencia víctima de enfermedades más crueles e insoportables que muchas muertes. En realidad, nunca habéis estado sana. Os habéis visto cubierta de calumnias, insultos e injurias, y las tribulaciones se han sucedido unas a otras sin interrupción. El llanto os es cosa familiar. Una sola de esas penas habría bastado para enriquecer vuestra alma». Y también: «Se necesita mucha paciencia para soportar el verse despojado de todo bien y desterrado a tierras malsanas, encadenado y prisionero, abrumado de insultos, burlas y menosprecios. Ni Jeremías con toda su serenidad hubiese podido soportar esas pruebas. Pero peor que estas pruebas, y peor que la pérdida de hijos muy queridos y aun que la muerte misma, es la mala salud que es el más terrible de los males, humanamente hablando». En otra carta escribe el santo: «No puedo dejar de llamaros bienaventurada. La paciencia y dignidad con que habéis soportado vuestras penas, la prudencia y sabiduría con que habéis sabido tratar los asuntos más delicados, y la caridad que os ha movido a arrojar un velo sobre la malicia de los que os persiguen, os han merecido un premio de gloria que, en adelante, os harán encontrar vuestros sufrimientos leves y pasajeros en comparación del gozo eterno».

Las cartas de San Juan Crisóstomo indican también que solía confiar a santa Olimpia misiones muy importantes. No sabemos dónde se hallaba la santa cuando supo que San Juan Crisóstomo había muerto en el Ponto, el 14 de septiembre de 407. Santa Olimpia murió en Nicomedia, el 25 de julio del siguiente año, poco después de haber cumplido los cuarenta años. Su cuerpo fue trasladado a Constantinopla, donde «llegó a ser tan famosa por su bondad, que todos la consideraban como un modelo y los padres esperaban que sus hijos se le asemejasen».

Las noticias que poseemos sobre esta noble viuda provienen de Paladio, de las cartas de San Juan Crisóstomo y de los escritos de algunos de sus contemporáneos. Pero existe también una biografía griega, que fue publicada por primera vez en Analecta Bollandiana, vol. XV (1896), pp. 400-423, junto con un relato de la traslación de las reliquias (ibid., vol. XVI, pp. 44-51), escrito mucho después por la superiora Sergia. Véase también el artículo de J. Bousquet, Vie d’Olympias la diaconesse, en Revue de l’Orient chrétien, segunda serie, vol. I (1906), pp. 225-250, y vol. II (1907), pp. 255-268.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_2546

El Papa, a la Comunidad de Bose: “Sigan prestando atención a los últimos, los extranjeros”


Les invita “a ser cada vez más testigos de amor evangélico”

La sobriedad de vuestra vida sea brillante testimonio del radicalismo del Evangelio” Redacción, 12 de noviembre de 2018 a las 18:48

Francisco y Enzo Bianchi Religión | Vaticano

Ancianos de la comunidad alienten a los jóvenes. Jóvenes, cuiden de los ancianos

(Vatican News).- En su 50 Aniversario el Papa Francisco alienta de la Comunidad de Bose frente a los desafíos contemporáneos, “a ser cada vez más testigos de amor evangélico, en primer lugar entre ustedes”

«Sigan prestando atención a los pequeños, a los últimos, a los peregrinos y extranjeros». Así el Papa Francisco alentó en una carta enviada al fundador del Monasterio de Bose, fray Enzo Bianchi, a la comunidad monástica con motivo de su 50 aniversario.

Bose es una comunidad de monjes y monjas provenientes de varias iglesias cristianas, que buscan a Dios en la obediencia al Evangelio, en la comunión fraterna y en el celibato. Estando en compañía de los hombres, se pone a su servicio.
Cercanía espiritual del Pontífice a la comunidad Monástica

En la misiva el Pontífice expresó asociarse “espiritualmente” a la acción gracias de la comunidad al Señor “por estos años de presencia fecunda en la Iglesia y en la sociedad, a través de una forma peculiar de vida comunitaria nacida en el surco de las orientaciones del Concilio Vaticano II”.

En efecto, la comunidad de Bose nació el 8 de Diciembre de 1965, en el mismo día de la clausura del Concilio Vaticano II, cuando Enzo Bianchi empezó a vivir solo, en una casa alquilada, en la sección del pueblo de Magnano llamada Bose, en el norte de Italia.

Haciendo referencia a la misión de la comunidad que ha “favorecido la renovación de la vida religiosa, interpretada como Evangelio vivido en la gran tradición monástica”, Francisco destacó que la comunidad “se ha distinguido por su esfuerzo en preparar el camino para la unidad de las Iglesias cristianas, convirtiéndose en un lugar de oración, encuentro y diálogo entre los cristianos, en vista de la comunión de fe y de amor por la que oró Jesús”.

En particular, demostró su aprecio por el ministerio de hospitalidad de la comunidad, sin distinciones a los creyentes y no creyentes. De hecho, en el sitio web de presentación de la comunidad de Bose, la propuesta de hospitalidad se dirige al “amigo, huésped o peregrino”, y explica que la comunidad no “pide nada”, pero “invita a dar algunos pasos de disponibilidad”:

“Mientras estés en Bose, – se pide – abandona tus preocupaciones, transfórmalas en solicitud y persigue la paz. Aquí tienes la oportunidad de hacer una revisión de vida, de conocer la alabanza gratuita a Dios en la oración de la comunidad, de escuchar el Señor que te atrajo a este lugar apartado, este silencioso desierto espiritual, para hablarle a tu corazón, y tienes también la posibilidad de confrontar con otros tu empeño en las iglesias y en el mundo”.

“Los frutos producidos por vuestra obra de fe y amor son tantos – les dice el Papa – y los más, conocidos solo por el Señor”.

“Ancianos de la comunidad alienten a los jóvenes. Jóvenes, cuiden de los ancianos”

En la carta Francisco alienta, frente a los desafíos contemporáneos, “a ser cada vez más testigos de amor evangélico, en primer lugar entre ustedes – les dice- , viviendo la auténtica comunión fraterna que representa el signo, ante la Iglesia y la sociedad, de la vida a la que están llamados”.

A los ancianos de la comunidad les pide que “alienten a los jóvenes” y a los jóvenes que “cuiden de los ancianos, un precioso tesoro de sabiduría y perseverancia”. “Así podrán vivir con grandeza de corazón también con otros, especialmente con los más pobres de esperanza. Sigan prestando atención a los pequeños, a los últimos, a los peregrinos y extranjeros: son los miembros más frágiles del cuerpo de Jesús”, añade.

Por último, el Santo Padre augura que este aniversario sea “un momento de gracia”, un momento “para meditar más intensamente” sobre la llamada y la misión, confiándose al Espíritu Santo para tener firmeza y valor para proseguir confiadamente su camino. “La sobriedad de vuestra vida – concluye – sea brillante testimonio del radicalismo del Evangelio; la vida fraterna en la caridad sea un signo de que son una casa de comunión donde todos pueden ser recibidos como Cristo en persona”.

Texto íntegro de la carta del Papa al hermano Enzo Bianchi

Al querido Hno. Enzo Bianchi
Fundador del Monasterio de Bose.

Con motivo del 50 aniversario de la fundación de esta comunidad monástica, me asocio espiritualmente a vuestra acción de gracias al Señor por estos años de presencia fecunda en la Iglesia y en la sociedad, a través de una forma peculiar de vida comunitaria nacida en el surco de las orientaciones del Concilio Vaticano. II.

El simple comienzo se ha convertido en una importante misión que ha favorecido la renovación de la vida religiosa, interpretada como Evangelio vivido en la gran tradición monástica. Dentro de esta corriente de gracia, vuestra comunidad se ha distinguido por su esfuerzo en preparar el camino para la unidad de las Iglesias cristianas, convirtiéndose en un lugar de oración, encuentro y diálogo entre los cristianos, en vista de la comunión de fe y de amor por la que oró Jesús.

Me gustaría expresar mi aprecio especialmente por el ministerio de hospitalidad que os distingue: la acogida de todos, sin distinciones, creyentes y no creyentes, la escucha atenta de quienes buscan confrontación y consuelo, el servicio de discernimiento para los jóvenes en busca de su papel en la sociedad. Los frutos producidos por vuestra obra de fe y amor son tantos, y los más, conocidos solo por el Señor.

Frente a los desafíos contemporáneos, os aliento a ser cada vez más testigos de amor evangélico, en primer lugar entre vosotros, viviendo la auténtica comunión fraterna que representa el signo, ante la Iglesia y la sociedad, de la vida a la que estáis llamados. Los ancianos de la comunidad alienten a los jóvenes y los jóvenes cuiden de los ancianos, un precioso tesoro de sabiduría y perseverancia. Así podréis vivir con grandeza de corazón también con otros, especialmente con los más pobres de esperanza. Seguid prestando atención a los pequeños, a los últimos, a los peregrinos y extranjeros: son los miembros más frágiles del cuerpo de Jesús.

Que este aniversario sea un momento de gracia para cada uno de vosotros, un momento para meditar más intensamente sobre vuestra llamada y vuestra misión, confiándoos al Espíritu Santo para tener firmeza y valor para proseguir confiadamente vuestro camino. Os acompaño con la oración para que perseveréis en vuestra intuición inicial; para que la sobriedad de vuestra vida sea brillante testimonio del radicalismo del Evangelio y la vida fraterna en la caridad sea un signo de que sois una casa de comunión donde todos pueden ser recibidos como Cristo en persona.

Con estos sentimientos, mientras os pido que recéis por mí, envío de todo corazón la bendición apostólica a Usted, al Prior y a toda la comunidad monástica, así como a los huéspedes, amigos y todos aquellos que comparten vuestro carisma.

Fraternalmente

Del Vaticano, 11 de noviembre de 2018.

Francisco

https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2018/11/12/el-papa-a-la-comunidad-de-bose-sigan-prestando-atencion-a-los-ultimos-los-extranjeros-iglesia-religion-di

La Eucaristía y las relaciones humanas


Gonzalez Faus 1

La Eucaristía es un tema central en la vida cristiana, pero está muy desenfocado. El paso del tiempo ha desviado su sentido originario. No debería ser un acto de culto, sino la celebración de que ningún acto de culto es necesario. Si la Eucaristía no se traduce en una transformación de las relaciones humanas, no estamos celebrando la cena del Señor.

La Keará y el alimento espiritual de la Pesah, la Pascua judía


Blanca de Ugarte | Abr 14, 2017

Pan, vino, cordero y otros alimentos que cobran un fuerte simbolismo religioso

La cena más popular de la historia, que millones de veces ha sido y seguirá siendo representada, siguió la tradición de la Pesah, la Pascua judía. Esta fiesta comienza, según el calendario hebreo lunisolar, el día 15 del mes de Nisan (marzo o abril, en nuestro calendario), coincide con la llegada de la primavera boreal, tiene una duración de 8 días y concretamente en 2017 comenzó la noche del 10 de abril y terminará durante la noche del martes 18 de abril. 

La cena de Cristo con sus apóstoles se celebró el primero de los siete días de los Ácimos, en los que según la Ley hebrea, los judíos recuerdan la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Era la noche de la Pesah, que significa “salto” por el “salto que dio Dios sobre las casas del pueblo de Israel” cuyas jambas y dinteles habían sido pintadas con sangre de cordero para así salvar a los primogénitos israelíes de la plaga que terminó matando, según cuenta la Torá, a todos los primogénitos egipcios, incluido el hijo del Faraón. Ese acontecimiento marcó la salida de Egipto del pueblo de Israel y su liberación y selló una alianza entre Dios y su pueblo.


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La Torá centra su mensaje en esta alianza y exige a los judíos recordar estos acontecimientos y transmitirlo a las generaciones venideras. Por ello, en cada casa judía donde se celebra la Pascua, el más pequeño de la familia pregunta al patriarca: “¿Qué diferencia hay entre esta noche y todas las demás?”.

Como respuesta, se empleará el alimento que esa noche cobra un fuerte simbolismo religioso. Hablamos de alimento espiritual que permite a los que lo toman el desarrollo de una profunda identidad. Así, el alimento se convierte en un elemento espiritual en cuanto se bendice y se agradece a Dios, e indica la superación de lo terreno por medio de la fe.

La Ley judía considera además que hay alimentos que alejan al hombre de Dios como las carnes impuras (cerdo), el marisco, la mezcla de la leche con la carne… y, por otra, establece el ayuno para preparar el encuentro con Dios, como señal de luto o de arrepentimiento por los pecados cometidos.

Por otra parte, el hambre y la sed son los máximos indicadores del sufrimiento y de la infidelidad. De ahí que sea sagrado ayudar al hermano y que esta ayuda se ejemplifique básicamente con el gesto de dar pan y agua. Pero el hambre y la sed no son simplemente físicas, también son espirituales, pues el hombre tiene necesidad de Dios que es el que puede saciar ese hambre y apagar esa sed.

Pan y vino

Volviendo a la cena de Pascua, los dos alimentos más importantes de aquel banquete espiritual son los más sencillos: el pan y el vino. El vino, que ha tenido siempre un papel importante en la cultura mediterránea,  es el primer alimento que se bendice en la Pesah y es servido en una única copa para toda la mesa pues se da a beber a todos los comensales para que esa bendición llegue también a ellos. Es un canal de bendiciones.

Actualmente,  el vino está presente en la mayoría de las celebraciones judías: en la sinagoga, se ofrece vino a los novios; en la circuncisión; la boca del niño es manchada con unas gotitas de vino; todos los shabatsarrancan con la bendición del vino… Y Jesús, durante su vida, conviertió el agua en vino en las bodas de Caná y en sus parábolas se menciona como fruto de la verdadera vid, mientras que Dios Padre es el viñador y sus discípulos, los sarmientos.

A lo largo de Pesah se toman cuatro copas de vino para agradecer a Dios la liberación de la esclavitud y todos, niños y mayores, lo prueban.

En cuanto al pan, la Pesah se considerada también la fiesta del pan ácimo, el Matsot. La Torá ordena tomar durante siete días este pan no fermentado para recordar la huida de Egipto que obligó al pueblo de Israel a salir con el pan horneado pero no lo suficiente y, por falta de tiempo, no pudo elevarse. El pan es el alimento más básico para el hombre. Ya es mencionado en el Génesis: “Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra pues de ella fuiste sacado”.

El pan ácimo en concreto fue la comida ideal concebida por los egipcios para sus esclavos judíos. Era barato, de sencilla preparación y lenta digestión. Por todo ello es considerado el pan de los pobres y a los judíos les recuerda la condición humillante de su cautiverio, su amargura y sufrimiento. Pero también tras la huida, el mismo pan sin fermentar, que fue su primera comida al salir de Egipto, adquirió otro gusto, el de la libertad, y así lo llaman también, el pan de la libertad.

La celebración de la Pascua, con tres panes en la mesa, continúa con la bendición de uno de los panes. Se alza, se contempla y se dice “hemos sido esclavos”. Después se parte y se comparte, cómo lo harían los pobres, porque la forma de vivir del pobre es recibir un trozo, y no un pan entero, de mano de aquel cuya puerta ha tocado.

La fermentación ha sido comparada por los judíos con la soberbia: la masa por sí misma comienza a agrandarse al igual que el hombre engrandece su ego. Por Pascua, los judíos quieren eliminar todo vestigio de soberbia de sus corazones. Al tiempo que limpian sus casas y pretenden quitar de su cuerpo de cualquier tipo de impureza. Este es el origen del lavatorio de manos tantas veces representado también en la Historia del Arte. Por eso también, antes de que llegue el 15 de nisán, tienen que sacar de sus casas todo alimento que esté fermentado: pan , pastas, pastelería, galletas, fideos, whisky, cerveza…

Cordero
Pero sobre la mesa en un banquete no sólo encontramos pan y vino. La Pascua se hace también en nombre de la ofrenda del cordero pascual que comieron los judíos en Egipto durante la noche de la muerte a los primogénitos. Como marcan las escrituras, cada familia debe sacrificar un cordero macho, sin defectos y menor de un año, siguiendo el rito marcado por la Torá. Ese cordero será asado y comido en la noche de Pascua. Nada puede sobrar. Por ello, si la familia es pequeña, se comparte con los vecinos. Lo que quede, es considerado impuro, y debe ser quemado.

La Keará: el plato ritual de la Pesah
Pero, además, en la tradición judía de la Pesah, encontramos otros alimentos simbólicos. Tras la bendición del pan y del vino, los judíos realizan el ritual de la Keará. A través de alimentos-símbolo reviven las experiencias de la esclavitud, el éxodo y la libertad. Es un rito que consiste en siete platos, colocados todos en una fuente redonda, con el pan ácimo en el centro, con el que se imaginan saliendo de Egipto.

La Keará está formada por los siguientes elementos:

  • Maror: Hierbas amargas, hojas de lechuga, en recuerdo de la amarga vida causada por los egipcios a los hijos de Israel.
  • Haroset: Mezcla de manzanas, nueces, dátiles, especias, pasas y vino que simboliza la argamasa que utilizaban los hebreos para la construcción de las pirámides.
  • Karpás: Apio que simboliza el verdor de la primavera y su florecimiento.
  • Hazaret: Tronco de lechuga, simboliza la dureza y amargura de la esclavitud
  • Beitsá: Huevo duro, el huevo cuanto más se cocina más se endurece, tal como se hacía más dura la esclavitud a medida que pasaban los años.
  • Zroa: trozo de carne de cordero que simboliza la antigua ofrenda.
  • Tres matsot: pan de la pobreza y de la libertad.

https://es.aleteia.org/2017/04/14

El obispo es un servidor, no un príncipe: FRANCISCO


Santa Marta © Vatican Media

Santa Marta © Vatican Media

Homilía del Papa FranciscoNOVIEMBRE 12, 2018 19:08ANITA BOURDINPAPA Y SANTA SEDE

(ZENIT – 12 nov. 2018).- El obispo es un “siervo”, “humilde y amable”, y no un “príncipe” recuerda al Papa Francisco en su homilía en la misa de la mañana, en la capilla de la Casa Santa Marta del Vaticano, este lunes, 12 de noviembre de 2018, fiesta de S. Josaphat (1584-1623), obispo de Polotsk, hoy Bielorrusia, y mártir. Un resumen reportado por Vatican News.

“Es la Palabra de Dios la que proclama que el obispo debe ser un servidor humilde y amable, no un príncipe”: “Esto no es una novedad postconciliar, sino que se remonta a los comienzos de la Iglesia cuando el se dio cuenta de que tenía que organizarse”, dijo el Papa.

“En la Iglesia, no podemos poner orden sin este tipo de obispos”, insiste el Papa: lo que cuenta ante Dios, recuerda, no es ser “amigable” sino “humilde” y “servidor”.

“Las cosas deben ser organizadas” en la Iglesia, dice el Papa Francisco. Esta era la preocupación del primer concilio en Jerusalén: los apóstoles tenían que “pensar” en la “salvación de los no judíos”.

A Tito, quien está en Creta, San Pablo recuerda, observar al Papa, que “lo primero es la fe”. Y luego el obispo debe ser un “administrador de Dios”, no de los bienes “materiales” o de “poder”: “El obispo siempre debe corregirse a sí mismo haciéndose esta pregunta: ¿Soy un administrador de Dios o un hombre de negocios?”

Y, como administrador de Dios, debe comportarse de una manera “irreprochable”, dice el Papa Francisco. Señala que esto ya es lo que Dios le pidió a Abraham: “Camina en mi presencia y sé irreprochable”. El Papa ve una palabra “fundamental” para un “líder”.

He aquí los defectos que debe evitar un obispo, Francisco insiste en que no debe ser “arrogante” ni “orgulloso” ni “colérico”, ni darse a las bebidas alcohólicas ‘ ni apegado al dinero”:” un obispo de esa manera, aunque tuviera sólo uno de estos defectos es una calamidad para la Iglesia”.

Y estas son las cualidades que debe cultivar el obispo, comenzando con la “hospitalidad”, y luego “estar enamorado del bien”, “razonable, justo, santo, maestro de uno mismo, fiel a la palabra que se le ha enseñado”.

El Papa Francisco se refirió a las “encuestas realizadas para nombrar a un obispo” para afirmar que “estas preguntas deben plantearse desde el principio para saber si se deben realizar más evaluaciones a continuación”.

https://es.zenit.org/articles/santa-marta-el-obispo-es-un-servidor-no-un-principe/

¿Que celebró Yeshúa, Pésaj o Santa Cena?


4 de abril de 2015 a las 14:57

Fuentes para este estudio: ¿fiestas judías o fiestas de Yahweh?(libro) / desdeelmontedeefraim.org/cms/fiestas

Algunos párrafos los he colocado textuales de las fuentes mencionadas.

Desde que comencé a estudiar desde una perspectiva hebrea las Escrituras, las creencias y prácticas que se me habían impuesto y enseñado en el cristianismo, me he topado con varias sorpresas, una de es la relacionada con la ceremonia llamada en el catolicismo como; “Misa”, “Comunión”,

“Sacrificio”, o también conocida en sectores evangélicos como la “Cena del Señor” o “Santa Cena”.

Si bien hay una diferencia de conceptos entre la “Santa Cena” Católica (Donde literalmente beben y comen, la sangre y el cuerpo del Mesías)

y la “Santa Cena” Evangélica (Donde simbólicamentebeben y comen, la sangre y el cuerpo del Mesías), la forma en la que se realizan ambas ceremonias es idéntica, y los errores teológicos que la sustentan son muy similares.

Me llamaba la curiosidad llamar  “cena” -primero porque se hace en la mañana-  a un pedacito diminuto de pan y una copita de jugo de uvas. De lo que si estaba seguro es que no podía llamarse “Cena” y también que no era la forma en que los discípulos y Yeshúa la hubieran celebrado. 

Pesaj es una fiesta tiene según las Escrituras ciertos requisitos que no deben dejar de cumplirse, de los cuales solo vamos a comentar algunos brevemente en contraste con algunos cambios realizados por las religiones. Las Escrituras entre otros varios requisitos exige que:

1. “En el primer mes (Abib), en el día catorce del mes, entre anocheceres, viene Pésaj para YHWH (Lev.23:5)

Se debe celebrar ANUALMENTE.Esto es muy importante, pues las fiestas de YHWH, entre estas; “Pesaj”, no pueden celebrarse en cualquier

día del año. Solo en el tiempo indicado por YHWH. El hombre no puede ni debe, por más piadoso que parezca, acomodar estas celebraciones a otra instancia del año, o repetirla seguidamente los domingos sin haber ordenanza del Eterno de por medio.

Concilio de nicea católico: “La celebración será el domingo después de la primera luna llena de primavera, para evitar que se celebrara el

mismo día en que los judíos celebraban Pesaj”.

2. Esa noche, comerán…(Exo.12:8)

Es una cena lo que esta instituido, no un desayuno.

Concilio de nicea católico: “La celebración será en misa (de día obviamente)”.

3. …la comerán con pan sin levadura (matzah) y hierbas amargas (maror) (Exo.12:8)

Se debe comer con pan sin levadura, no una hostia o diminuta galleta. Las hierbas amargas están ausentes en las iglesias cristianas.

4. Es el Pésaj [Pasar por Alto, Pascua] de YHWH. (Exo.12:8)
A pesar que si es una santa cena, El nombre dado por el mismo Creador es Pesaj (pasar sobre), no “santa cena” ni “eucaristía”.

Concilio católico de nicea: “se decreta que el nombre Pascua se daría ahora al domingo de resurrección y NO conforme a las Escrituras”.

5. Es el Pésaj de YHWH. (Exo.12:8)

La cena fue instituida por el Creador mismo. NO es una fiesta judía.

Otras añadiduras católicas del concilio de nicea:

40 días antes de la Pascua, se haría el tiempo llamado de “cuaresma”, se sustituyen los 40 días de lamento por Tammuz según la mitología por los 40 días que ayunó Jesús en el desierto.

Si revisamos los elementos de Pascua que la enciclopedia Católica se admite sin problemas:

huevos de pascua, conejos, juegos de balón-mano tradicionales en Europa, días de golpear las mujeres a los hombres, fuego de Pascua,

procesiones, bendiciones de la casa, y más recientemente encontramos la recolección de amuletos como el ramo del Domingo de Ramos, que se guarda como talismán de suerte.

Conclusiones:

La Iglesia Romana cada domingo (día del sol) hace la “Misa” (Sacrificio) de “Cristo”, donde según dicen, comen y beben a través de la transubstanciación del cuerpo y la sangre de su falso Cristo. Cada vez que realizan “misa” realizan un sacrificio literal de su Cristo, 

pues la misma palabra “misa” significa “sacrificio”, y contradicen lo que las escrituras señalan, que el Mashiaj murió una sola vez y para siempre por los pecados de su pueblo (Hebreos 9:26).Estas son ideologías que carecen de fundamento Bíblico.

Es cierto que con las palabras de nuestro Mesías “haced esto en memoria de mi”, el Pesaj para sus seguidores cobra un nuevo sentido. Ahora vemos como YHWH liberó también a las naciones de la esclavitud del pecado y la muerte. Viéndolo en un sentido más profundo, el Pesaj de Egipto fué una sombra para una mayor y más gloriosa redención, donde se sacrificó no un cordero de la manada ,sino el cordero de Elohim que quita el pecado del mundo. NOSOTROS LOS DISCÍPULOS DEL MESÍAS CELEBRAMOS ES UN MEMORIAL DE PESAJ, TAL COMO NOS ORDENÓ EL MAESTRO. Pero a pesar de toda esta hermosa revelación y redención que nos dió el Mesías, no hay motivos para cambiar las instrucciones de YHWH de como celebrar el memorial Pesaj.

Veamos algo de historia de Wikipedia:

“Los primeros cristianos —que eran judíos— celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía. Pero desde el Concilio de Nicea los cristianos separaron la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitándole los elementos hebreos”. http://es.wikipedia.org/wiki/Pascua

¿Cuándo comenzaremos a hacer las cosas Bíblicas de manera Bíblica?

Algunos hermanos (no todos) llamados judíos mesiánicos tristemente están promoviendo de que se tiene que comer cordero la noche de Pesaj, ver video para una explicación de esta nueva falacia.

VER VIDEO: EL PESAJ Y SU EVOLUCIÓN, ESCUELA HEBRAICA: https://www.youtube.com/watch?v=m9VrAtSV0cUShalom amigos,Un servidor.

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