El uso de la palabra Iglesia está llevando a los católicos al suicidio.


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La institución eclesiástica, principalmente los obispos, pero también los curas, cuando hablamos de la Iglesia lo hacemos para referirnos a nosotros mismos. Los laicos, por su parte, embisten contra “la Iglesia” cuando critican a la jerarquía eclesiástica. Pero la Iglesia son los bautizados y bautizadas, los cristianos en general, incluidos quienes pertenecen a otras iglesias. No puede decirse que el cristianismo esté en crisis de la misma manera que lo está la institución eclesiástica.

Parte importante del problema que vive hoy la Iglesia católica es haber olvidado la jerarquía católica su misión de servicio a la humanidad. Lo recordó el Papa a los obispos chilenos. Dejaron de ser profetas, les dijo, se pusieron al centro cuando el centro siempre ha debido ser el Cristo que ama a los que nadie ama. Pero lo que no se ve -precisamente porque suele ser callado y humilde como el cristianismo auténtico- son las innumerables organizaciones e iniciativas de tantísimos católicos en favor de los ancianos, los niños sin hogar, los adictos, las embarazadas adolescentes, los presos hombres y mujeres, la educación gratuita de los más pobres, los enfermos de todo tipo, los migrantes, la gente cuyo hogar es la calle y otras personas que sufren; son las comunidades cristianas en las que personas sencillas comparten sus vidas, comienzan a celebrar eucaristías de otras maneras y crean nuevos apostolados. ¿Quién pudiera decir que, a este respecto, la Iglesia es innecesaria? Si usáramos la ficción para imaginar un país sin cristianismo, nos quedaría un Chile ciertamente con muchos logros de generosidad, pero más triste.

El Papa Francisco sopla en esta dirección. Su opción preferencial por los pobres confirma la intuición mística de la Iglesia latinoamericana que, desde la conferencia episcopal de Medellín (1968), no cesa de proclamarla. “Cuanto querría una Iglesia pobre y para los pobres”, proclamó años atrás Francisco, dejando claro por dónde iría. Por lo mismo algunos quieren defenestrarlo. Pero el Papa solamente inspira cambios. No los realiza. Ha debido reformar la curia romana que tiene asfixiadas a las iglesias de los diferentes continentes, pero a estas alturas parece que ya no lo hizo. Los esperados cambios estructurales no llegan. Ejemplo: se acaba de aprobar un documento titulado Veritatis gaudium que le da todavía más poder a la Congregación para la Educación Católica en la gestión de las facultades de teología. Mala noticia para la catolicidad de la teología: más miedo, menos creatividad.

¿Qué alternativa queda a los católicos, cristianos que vagan como zombis en busca de reconocimiento? ¿Cuánto más resistirán sin autoridades que representen la unidad de la Iglesia a la que pertenecen? Una institución eclesiástica a la altura de los tiempos puede tomar décadas en reconstituirse, ¿o siglos? Por de pronto, los católicos debieran usar con más cuidado la palabra Iglesia. Reservarla para aquella comunidad de comunidades con que Cristo quiso acoger a los desamparados. Y, sobre todo, usar menos tiros contra una institución anacrónica que se derrumbará sola y más tiros en combatir los abusos de poder, los crímenes sexuales se den donde se den, la discriminación de la mujer, la humillación de la dignidad humana y la catástrofe ecológica en curso.

Jorge Costadoat, S.J

¿Fin de la Iglesia o de esta Iglesia?


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Me apena ver, como esta Iglesia se va hundiendo en el pantano, en busca de soluciones simples que solo provocan su aceleración.

Año de la Fe, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, Iglesia en salida, Congreso para la Evangelización, Primer anuncio…… ¿Qué ha quedado de eso? Nada, un Iglesia acobardada en sus trincheras, tratando de defender el poco poder que le queda.

La Iglesia de hoy, es una institución política, económica, administrativa, social y también religiosa. Es un Estado, trata de influir en la política; maneja capitales; administra un patrimonio; realiza funciones sociales, hospitales, colegios, Cáritas, misiones, y trata de ser mediadora entre las personas y la Divinidad.

En el caso del cristianismo, la figura de Jesús no proclama ni funda una religión o iglesia. Lo que hace es proclamar un kerigma o mensaje de amor y salvación, que abarca desde su percepción de filiación divina y la de todos los seres humanos, de su descubrimiento del rostro amoroso de Dios, de una propuesta de conducta basada en la ética y el amor al prójimo, hasta la garantía de salvación.

La Iglesia, fundada por San Pablo, que 20 años antes de que se escribiese el primer Evangelio fundaba pequeñas eklesias o comunidades, al aliarse con el poder, convierte el kerigma de Jesús en una religión, estructurándolo y codificándolo de acuerdo con la mentalidad de su tiempo, que pertenece a un paradigma greco-romano que no es el nuestro.

Nuestra conciencia es evolutiva, nadie piensa como cuando era niño, joven o adulto La visión del universo, del mundo, del hombre, del sentido de la vida… es muy diferente de la que se expresa en ese paradigma antiguo y por ello, si cambia el nivel de conciencia y también el paradigma o conjunto de valores, ideas, costumbres, con el que vemos la realidad …, es lógico que se necesite una nueva interpretación del kerigma, que sin negar la anterior, la integre , la transcienda y la haga inteligible al mundo de hoy.

Benedicto XVI en una de sus alocuciones dijo: “La palabra de Dios no está en la literalidad de los textos, sino en el seno de una interpretación y por eso la lectura de las Escrituras es un reto para cada generación. Y cada generación tiene el derecho y la obligación de interpretarla a la luz de su tiempo y así la fe puede regar y fecundar distintas épocas y culturas”.

La Iglesia tiene que tomar conciencia de que no es un fin en sí misma, que su función mediadora es la de estimular la búsqueda de Dios y que esta función parece que hace agua en estos momentos.

En la sociedad actual, la Iglesia no es más que la forma de una expresión religiosa, pero esta expresión no tiene la calidad y fuerza que contiene el mensaje que pretende transmitir. Y no tiene esa calidad y fuerza porque hay una crisis de pedagogía, pobreza de léxico e inadecuación de la palabra. Se observa un agotamiento de recursos verbales y un deterioro de la comunicación. Hay una dilución de los símbolos, una vaciedad en las frases convencionales y una necesidad de cambiar el lenguaje.

Agrade o no, el cambio acaban imponiéndose. Es, pues, necesario anticiparse al mismo o sumarse a él. Hay que controlar el cambio y disfrutar con la aventura del cambio y no cesar de cambiar.

A la crisis explicativa y a la de su presencia social, hay que añadirle su falta de liderazgo moral no sólo por su retraso en aceptar los avances del mundo, ya sean científicos o sociales, como la democracia, derechos humanos, feminismo…, sino por la conducta escandalosa de muchos de sus representantes oficiales, alejados del mensaje que pretenden comunicar.

La propuesta del Obispo de Mallorca de cerrar iglesias, con la escusa de que acude poca gente a las Eucaristías y concentrarlas en una sola para que haya más participantes, es de una simpleza enorme. Si acuden 12 personas a 10 iglesias y se cierran 9, de las 120 personas que acudían, sólo irán 60 a la que permanezca abierta.

La estructura actual de las misas, está muy lejos de ser una reunión de comunidad familiar en la que los fieles participen activamente. Y la petición de que canten, es una forma de adormecimiento colectivo.

A finales del año pasado, el Papa Francisco invitó a la Asociación de Teólogos Italianos a “repensar la Iglesia para que sea conforme al Evangelio que debe anunciar y a repensar los grandes temas de la fe cristiana, dentro de una cultura en profunda mutación”.

Entiendo que esta invitación se extiende a toda la Iglesia, incluidos los laicos, que deben sentirse aludidos por este mensaje. Es un valiente paso para actualizar y modernizar la estructura y el papel de la Iglesia en este cambio de época. Es tarea difícil, porque hay un sector del clericalismo reticente y temeroso que esclerotiza a la Institución y presenta resistencia a las reformas, que se quiera o no, acaban imponiéndose. Esta es mi esperanza.

Juan Alemany  –  Mallorca

Eclesalia   –   Reflexión y Liberación

http://www.reflexionyliberacion.cl/ryl/2018/11/04/fin-de-la-iglesia-o-de-esta-iglesia/

He aquí por qué el Vaticano impidió que los obispos estadounidenses votaran sobre las respuestas al abuso sexual Por Bill McCormick, y los Obispos están en conflicto sobre cómo deben cambiar para reducir el abuso sexual por Michelle Boorstein, Julie Zauzmer y Marisa Iati Washington Post


Debbie Yohn, quien fue abusada por el padre Joseph Maskell, el tema de una serie de Netflix llamada The Keepers, sostiene una foto de sí misma cuando era niña. Yohn y otros sobrevivientes de abusos están protestando en la reunión de obispos católicos en Baltimore el martes. (Katherine Frey / El Washington Post)

Mi respuesta: Ni el Vaticano ni los obispos entregarán el poder y el control a ningún grupo de católicos no ordenados para controlar las acusaciones de abuso sexual, incluso si esto puede ayudar a ser más responsable y transparente. El edicto del Vaticano que detuvo el voto de los obispos de EE. UU. Sobre propuestas para tratar las acusaciones de abuso sexual es un ejemplo de un modelo jerárquico de gobierno jerárquico que afirma la autoridad papal sobre los obispos. Ninguna supervisión laica será tolerada por el Vaticano o apoyada por los obispos mencionados en el artículo a continuación porque esto amenazaría la estructura de poder medieval del patriarcado. 

Si bien el Papa Francisco afirma que ordenar sacerdotes mujeres llevará a un refuerzo del clericalismo, esta reciente intervención del Vaticano es un ejemplo de una afirmación de arriba hacia abajo del poder eclesial, el elefante en la sala de estar de la Iglesia. Lo que se necesita es un nuevo modelo de un ministerio sacerdotal renovado en una comunidad de iguales que incluya a las mujeres. La Asociación de Mujeres Sacerdotes Católicas Romanas ofrece un ejemplo de un modelo circular en nuestra toma de decisiones. Bridget Mary Meehan ARCWP, https://arcwp.org , sofiabmm@aol.com https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2018/11/15/heres-why-the-vatican- paro-americano-obispos-de-votar-sobre-abuso-respuestas /? utm_term = .26d40aaca240


Por  Bill McCormick15 de noviembre a las 7:00 amEl domingo, el Vaticano ordenó a los obispos de Estados Unidos  que dejaran de considerar las  propuestas sobre cómo responder cuando los obispos son acusados ​​de abusos sexuales. Esas propuestas estaban en la agenda de esta semana en la  reunión  de otoño de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos en Baltimore.¿Por qué los obispos estaban considerando la acción ahora? Por varias razones. Este verano, el Vaticano retiró del ministerio al arzobispo retirado Theodore McCarrick después de descubrir que las acusaciones de que había abusado sexualmente de hombres jóvenes eran creíbles. En agosto, el fiscal general de Pensilvania emitió un informe del gran jurado  que  reveló un extenso abuso sexual administrativo en el estado, lo que llevó a otros fiscales generales a  investigar los  registros de abuso de la iglesia. La protesta pública resultante ejerció una tremenda presión sobre los obispos para que actuaran de manera decisiva.La asistencia regular a la iglesia no hace que los votantes de Trump sean más moderados. Los hace más entusiastas para Trump.]¿Qué iban a hacer los obispos?El lunes, los obispos planearon abordar una  brecha clave  en su respuesta al abuso sexual administrativo: cómo tratar las denuncias contra los obispos. La Iglesia Católica Romana de EE. UU. Publicó, en 2002, una directiva sobre las  mejores prácticas  para informar y responder al abuso sexual, denominada ” Carta de Dallas ” . ”Pero no incluía reglas para los obispos.La agenda de Baltimore de los obispos  , según la revista jesuita América, incluía:

¿Por qué el Vaticano detuvo la votación?Las muchas razones posibles surgen de la complicada dinámica del gobierno de la Iglesia católica. Por un lado, la iglesia ha llegado a ver el abuso sexual administrativo como un  problema global , no como un problema aislado en algunos países como Irlanda o los Estados Unidos. Así, la iglesia ha visto cada vez más la necesidad de una solución global. El Vaticano podría estar esperando que surja un frente más unido de una reunión de obispos de febrero de 2019   que ha llamado a este tema.Las propuestas de los obispos también podrían haber entrado en conflicto con la distinción de clérigos / laicos en la Iglesia Católica, ya que una propuesta asignaría a una comisión laica la autoridad para investigar las acusaciones contra obispos, que el Vaticano pudo haber considerado como ir demasiado lejos. Si bien muchos católicos estadounidenses y europeos piden regularmente que los laicos participen más  directamente  en el gobierno de la iglesia, muchos líderes del Vaticano piensan que los obispos mismos deberían supervisar las  reformas .Pero lo más probable es que el Papa, y solo el Papa, tenga la responsabilidad de supervisar a los obispos. El Vaticano querría examinar seriamente cualquier propuesta para diluir esa autoridad papal. Algunos medios de información católicos han sugerido que los miembros del Vaticano creen que las propuestas de los obispos pueden  violar la  ley de la iglesia o que el Vaticano no tuvo  tiempo suficiente  para revisar las propuestas. Aquellos sugieren preocupaciones sobre la primacía del papa.También es posible que el Vaticano esté tratando de alejar a los obispos de ver a las nuevas instituciones como una solución a la crisis. El Papa Francisco tiende a restar importancia a las instituciones; por ejemplo, argumenta en su carta  Evangelii Gaudium  que es infructuoso crear instituciones sin engendrar “nuevas convicciones y actitudes”. La comisión del Vaticano creada para investigar el abuso sexual del clero ha sido criticada por su controversia e inactividad. Como  señaló un obispo estadounidense, el Papa podría estar pidiendo a los obispos que tengan más en cuenta la propia “necesidad de conversión personal” de los obispos que los llevaría del “poder eclesial” al “verdadero liderazgo de servicio”. En otras palabras, el Papa Francisco puede pensar que la resolución vienen a través de cambios en las actitudes, no solo o principalmente a través de nuevas instituciones.La Iglesia ortodoxa ucraniana está tratando de retirarse del control de Moscú. El Kremlin no es feliz. ]¿Qué dice esto acerca de la relación entre el Vaticano y los obispos de Estados Unidos?A lo largo de su papado, Francis ha abogado por una  “descentralización” sólida  del poder de la iglesia, en dos niveles. Primero, ha aumentado el papel consultivo de los cardenales y obispos en su gobierno como papa, un enfoque conocido como ” colegialidad “. El papa incluso ha explorado otorgar a los obispos más autoridad para tomar decisiones, particularmente a través de reuniones conocidas como ” sínodos “.Segundo, el Papa ha avanzado una noción de “ sinodalidad ”: la idea de que todos los feligreses, feligreses y obispos de la iglesia deben ser agentes integrales en su misión y gobierno. Esto empuja contra el “clericalismo” que valora al clero más que a los laicos. Francisco, por ejemplo, incluyó a muchos jóvenes laicos en una reciente  reunión  de obispos.ALGUNOS VIERON SU DECISIÓN DE SEPTIEMBRE DE NO INTERVENIR EN LA CRISIS DE ABUSO DE LOS ESTADOS UNIDOS COMO PRUEBA DE ESTE DESEO DE TRANSFERIR MÁS DECISIONES A LOS OBISPOS. PERO EL VATICANO PARECE ESTAR SEÑALANDO QUE LOS PROBLEMAS QUE RODEAN A LA AUTORIDAD PAPAL O EL PAPEL DE LOS LAICOS PUEDEN NO SER NEGOCIABLES. EL VATICANO, EN OTRAS PALABRAS, PARECE ESTAR PONIENDO UN LÍMITE A LA SINODALIDAD Y LA COLEGIALIDAD, Y ENFATIZANDO SU PROPIA SUPREMACÍA. ¿QUÉ PASA DESPUÉS?
Esta complicación  eleva las expectativas  para la reunión de obispos de febrero en el Vaticano. Pero esa reunión no entregará una decisión final. Sus conclusiones probablemente estarán sujetas a revisión y debate en las conferencias nacionales de obispos.Este retraso también corre el riesgo de una mayor pérdida de confianza pública en la Iglesia Católica. En enero de 2018, el 45 por ciento de los católicos de Estados Unidos sentían que Francis estaba haciendo un trabajo “bueno” o “excelente” para manejar la crisis de abuso sexual,  según el Centro de Investigación Pew , mientras que el 46 por ciento sentía que su desempeño era “justo” o “justo”. pobres ”. Para septiembre de 2018, después de las devastadoras revelaciones veraniegas, el índice de aprobación había bajado a 31 por ciento y la desaprobación había  aumentado  a 62 por ciento. Los  activistas ya  están  protestando por  la decisión del Vaticano de detener las deliberaciones de los obispos. Francis sigue siendo popular, pero este escándalo puede estar empezando a disminuir esa popularidad.La mayoría de las noticias de cobertura de los musulmanes es negativa. Pero no cuando se trata de devoción. ]En medio de esta incertidumbre, una cosa está clara. La relación entre el Papa y los obispos seguirá desempeñando un papel importante en la respuesta católica a esos abusos.Bill McCormick  (@BMcCSJ) es profesor asistente de ciencias políticas en la Universidad de Saint Louis y trabaja sobre religión y política. 
https://www.washingtonpost.com/religion/2018/11/13/halted-voting-by-vatican-us-bishops-begin-heated-debate-about-anti-sex-abuse-measures/?utm_term=. a52e65f9a72e
Por  Michelle Boorstein  ,Julie Zauzmer  yMarisa Iati13 de noviembre a las 7:16 pmBALTIMORE – El Vaticano pudo haber desbaratado los planes de los obispos estadounidenses de votar esta semana sobre propuestas para abordar la crisis de abuso sexual de la Iglesia Católica. Pero el martes quedó claro que los obispos están lejos de estar unidos en sus puntos de vista sobre qué acciones tomar, así como su propia culpabilidad y el rol percibido de la homosexualidad en el escándalo que se desarrolla.En el primero de dos días de debate sobre las propuestas de abuso el martes, muchos obispos abogaron enérgicamente por empoderar a los laicos para que investiguen y sometan a los obispos a un nuevo estándar de conducta escrito, mientras que otros cuestionaron los escollos de tales investigaciones y algunos expresaron su escepticismo sobre el La necesidad de responsabilizar a los líderes de la iglesia en absoluto.El obispo Robert Evans, de Providence, llegó al micrófono para defender las acciones de los obispos en las últimas décadas que devolvieron al ministerio a los sacerdotes abusivos, siguiendo el consejo de los psicólogos en ese momento. “Muchos obispos, diría que casi todos, hicieron lo mejor que pudieron de acuerdo con las mejores luces de la época”.PUBLICIDADSu declaración, que recibió un importante aplauso, contrastó con las declaraciones hechas en la conferencia por el presidente de la National Review Board, un cuerpo dirigido por laicos que los obispos crearon en 2002 para monitorear el desempeño de la iglesia de Estados Unidos en el abuso. problema.Francesco Cesareo se opuso firmemente a cada sugerencia de que los obispos pueden hacer cualquier cosa menos que tomar medidas masivas. Más de 130 obispos actuales, “han sido acusados ​​durante su carrera por no responder a una conducta sexual inapropiada en sus diócesis”, dijo Cesareo, refiriéndose a investigaciones del Boston Globe y el Philadelphia Inquirer. “Otros han sido acusados ​​de cometer abusos. Pocos han enfrentado consecuencias reales. Esto debe cambiar “.[El Vaticano le dice a los obispos de EE. UU. Que no voten sobre las propuestas para abordar el abuso sexual, rechaza las investigaciones ]Una importante propuesta de los obispos, que se financiará con $ 500,000 de las diócesis, crearía una comisión para investigar la mala conducta de los obispos, incluidos tres miembros del clero y seis no miembros del clero, al menos uno de los cuales sería una hermana religiosa y al menos uno de quien seria una victima de abuso La participación de los obispos en las investigaciones sería voluntaria, y la comisión solo podría acceder a las pruebas en poder de un obispo o su diócesis si el obispo lo consiente, dijo en la conferencia el arzobispo Allen Vigneron de Detroit.Algunos obispos expresaron su preocupación sobre el plan, que habían sido programados para votar esta semana. “No creo que sea irrazonable decir que algunos de nosotros tenemos nuestra parte de enemigos allá afuera, que se puede presentar una acusación que está motivada por algo más que la verdad”, dijo el Arzobispo Alexander Sample de Portland, Oregon.Otra propuesta que se había programado para una votación es un nuevo código de conducta para los obispos, que algunos obispos se enojaron al decir que se habían adherido a un estándar de conducta, incluido el celibato, cuando se convirtieron en sacerdotes.Otros se preocuparon por la posibilidad de que las líneas telefónicas y las líneas telefónicas en línea informaran sobre la conducta indebida de los obispos, que los obispos han comenzado a buscar un proveedor externo para operar. La compañía que atiende las llamadas puede reportar las quejas directamente a la policía. Si se establece una comisión laica, la línea directa también podría canalizar las quejas a esa comisión.El obispo Nicholas DiMarzio de Brooklyn y el arzobispo Salvatore Cordileone de San Francisco se levantaron para preguntar cómo la línea directa manejará las quejas anónimas.“Tarde o temprano necesitan revelar su identidad. Creo que una queja anónima no irá a ningún lado ”, respondió el arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, vicepresidente de los obispos de Estados Unidos.Incluso si nombran a la persona que llama, el obispo Donald Trautman, un líder retirado de Erie, Pa., Dijo que aún se opone a la línea directa. “Creo que esta propuesta es muy peligrosa e injusta”, dijo. Dijo que no quiere que las acusaciones que no han sido “probadas” o “justificadas” se informen al nuncio apostólico, el embajador del Vaticano en Washington.Trautman, cuya antigua diócesis fue uno de los seis investigados en el informe del gran jurado de Pensilvania que llamó la atención sobre los abusos sexuales en la iglesia, se presentó en la reunión como una de las voces más fuertes contra otras medidas de rendición de cuentas de varios tipos. A primera hora del día, después de algunos elogiados fiscales estatales y periodistas seculares que exponen los delitos cometidos por sacerdotes, Trautman fue al micrófono para castigar a ambos.”No debemos ser tan ingenuos como para aceptar cada informe del gobierno, cada informe de la procuraduría general como completamente exacto o honesto”, dijo. Luego dijo que no confiaría ni en el Philadelphia Inquirer ni en el Boston Globe, que recientemente publicó una investigación conjunta sobre el registro de los obispos sobre encubrimiento de abusos sexuales, para publicar información precisa. Algunos de los obispos aplaudieron.La Congregación de Obispos del Vaticano dio a los obispos de Estados Unidos una directiva inesperada justo cuando comenzaron su reunión el lunes, diciéndoles que no voten formalmente ninguna de sus propuestas de abuso sexual. Las palabras exactas utilizadas por la Congregación de Obispos del Vaticano para decirles a los estadounidenses que no voten no se conocieron el martes, pero el presidente de la conferencia de obispos de Estados Unidos, el cardenal Daniel DiNardo, dijo que la detención tenía como objetivo mantener la unidad en los procedimientos de la iglesia mundial.John L. Allen Jr., editor del sitio católico Crux, dijo que existe una división entre el Vaticano y los obispos de Estados Unidos sobre la autoridad. Según la ley de la iglesia, el único superior de un obispo es el papa, y cualquier otra cosa “que se vería como la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos que trata de hacer valer la autoridad sobre otro obispo sería un problema”, dijo Allen. “Cualquier cosa que se parezca a un tablero laico, o una entidad laica que afirmaría autoridad sobre los obispos también sería un problema”.La crisis de abuso sexual del clero católico de 2018 trae nueva energía – y activistas anti-gay – al movimiento de sobrevivientes ]Los consejos consultivos externos ofrecieron palabras enérgicas para los obispos mientras contemplaban sus planes.”Queda claro que algunos obispos han escapado a las consecuencias de sus actos de omisión con respecto al abuso y que poco se está haciendo para abordar esta injusticia”, dijo Cesareo, de la Junta Nacional de Revisión. Pidió una investigación de las denuncias del arzobispo Carlo Maria Viganò, ex nuncio papal en los Estados Unidos, de que el Papa Francisco y otros en el Vaticano conocían las acusaciones contra McCarrick y se negaron a actuar.Cesareo criticó a los obispos por ocultar el alcance de los abusos hasta que intervinieron las autoridades civiles y los periodistas. “¿Cuántas almas se han perdido debido a esta crisis?”, Dijo. “Hoy los fieles y el clero no confían en muchos de ustedes. Están enojados y frustrados, ya no están satisfechos con las palabras e incluso con la oración. Buscan acciones que señalen un cambio cultural desde el liderazgo de la iglesia ”.La junta presentó a los obispos una lista de recomendaciones, incluida una que insta a todas las diócesis a revisar sus archivos, que se remontan a por lo menos 1950, ya hacer público el registro de abusos encontrados en esos archivos.El coronel retirado del ejército, Anita Raines, del Consejo Asesor Nacional de la Conferencia, dijo que el consejo quiere un código de conducta para los obispos y un nuevo compromiso público con la castidad y la santidad. También quiere que un sistema de terceros reciba informes de abuso y auditoría de los seminarios de los Estados Unidos “para investigar posibles patrones de abuso de poder y comportamiento homosexual depredador”, dijo.El tema explosivo de la homosexualidad surgió el martes por la noche, con algunos obispos tomando el micrófono sobre el tema.El obispo Joseph Strickland, de Tyler, Texas, dijo que el escándalo de McCarrick debería llevar a los obispos a considerar la cuestión del clero gay. “Es parte de nuestro depósito de fe que creemos que la actividad homosexual es inmoral”, dijo. “¿Creemos o no la doctrina de la Iglesia?”
Publicado por Bridget Mary Meehan a las 5:35 PM

https://bridgetmarys.blogspot.com/2018/11/heres-why-vatican-stopped-american.html

#OPINIÓN Del Guaire al Turbio: Sacerdotisas #14Nov


Alicia Álamo Bartolomé | Ilustración : Victoria Peña |14 noviembre, 2018

En la historia, la mitología y el arte tenemos no poca presencia de mujeres ejerciendo
funciones sacerdotales, estos es, ofreciendo sacrificios a algún dios de esos olimpos abarrotados de ellos, o bien encargadas de cuidar los templos y mantener el fuego sagrado. Las encontramos entre los egipcios, como entre los germanos y galos, donde se llamaban druidesas. No faltan entre griegos y romanos. En algunos casos eran mujeres casadas, en otros, debían ser doncellas, tales como les vestales de Roma que servían a la diosa del hogar Vesta. Estas eran una excepción en el clero romano que lo constituían sobre todo hombres. En el Perú, los conquistadores españoles encontraron sacerdotisas en la religión de los incas.

De manera, pues, que el sacerdocio femenino no era extraño en la antigüedad pagana, pero no lo había en el mundo judío, como tampoco en el cristianismo que nació en la sinagoga. Sin embargo, los tiempos han cambiado, hasta en el judaísmo, tan apegado a tradiciones, costumbres y preceptos inmutables, hay hoy mujeres rabinos. En el protestantismo, con polémicas que en algunos casos han separado a miembros de sus iglesias, las mujeres han asumido el sacerdocio. Sólo falta la presencia de sacerdotisas en la Iglesia Católica, ¿las habrá algún día?

Es lo que unos cuantos esperan, como otros cambios por los cuales abogan, tales, sacerdotes casados, acceso a la eucaristía de divorciados unidos civilmente, matrimonio gay, aprobación de anticonceptivos y el aborto… pero dejaré en el tintero –o el teclado- estos temas adicionales, me centraré sólo en lo del sacerdocio para las mujeres.

Una monjita trasnochada le pidió a Juan Pablo II, en una visita suya a los Estado Unidos, que estableciera el sacerdocio para las mujeres, al cual aparentemente aspiraba ella y por eso la llamo trasnochada, ¿no es suficiente varilla femenina la menstruación para pasarse horas y horas encerradas en el confesionario oyendo los mismos pecados? Porque originales -en plural- no queda ninguno. Claro, este es un motivo baladí, si se quiere, aunque de mucho peso práctico, para oponerse al sacramento del Orden administrado a las mujeres. Yo tengo algo de más envergadura, no porque sea antifeminista, ¿cómo serlo?, sino por razonamiento lógico.

En primer lugar, Jesucristo, aunque muchas mujeres lo siguieron, lo asistían y él les elevó el nivel de aprecio y respeto, que eran muy bajos en la sociedad judía, sólo escogió doce hombres como apóstoles y a ellos les dio el poder -trasmisible a través de las generaciones- de perdonar los pecados y realizar el misterio de la transubstanciación del pan y el vino para convertirlos en su cuerpo y su sangre.

¿Quién podía merecer más el sacerdocio que la Inmaculada Virgen María? Pero Jesús no le dijo: “Mamá, te voy a ordenar sacerdotisa para que me traigas sobre el altar”, si lo había traído al mundo; ¿qué más? Tampoco se lo dijo a María Magdalena, la que tanto lo amó porque mucho le había perdonado. ¿Machismo del Redentor?

Yo diría más bien coherencia. En el momento central y cumbre de la santa misa, la Consagración, las palabras del sacerdote que realizan el milagro, no son dichas en segunda o tercera persona, no dice: … este es tu o su cuerpo… esta es tu o su sangre, dice: … este es *mi* cuerpo… esta es *mi *sangre.
Porque desde que sale revestido a oficiar, es Cristo, por eso nos ponemos de pie para recibirle. Cuando consagra, es Cristo en el altar como sacerdote y víctima.

Si una fémina hace este sagrado rito, así sea la Santísima Virgen, se debe convertir en Jesucristo, hay entonces, necesariamente, un cambio de sexo, ¿parece eso lógico? A mí no, más bien absurdo. Como mujer, me quedo muy satisfecha y feliz porque mi sexo está presente en el altar, pues la humanidad de Jesús sólo proviene de María, de ella es su carne, de ella es su sangre. Si oficia una dama, el sexo masculino quedaría desplazado. Cuando el sacerdote es varón, hombre y mujer están igualados en presencia en el momento de realizarse el misterio eucarístico.

https://www.elimpulso.com/2018/11/14/opinion-del-guaire-al-turbio-sacerdotisas-14nov/

Carta de una mujer Indígena


Por GLADYS VILA PIHUE

Carta de una mujer Indígena

Soy una mujer indígena, hija de la tierra y el sol,
pertenezco a una cultura milenaria que hoy conservo como un tesoro…
Convivo con lo que me rodea, con la lluvia, el viento, la montaña, el cielo…
Soy feliz en estas soledades…
tengo tiempo para contar las estrellas,
tiempo para poner mis sueños al día,
para danzar con los pájaros sintiendo el aire fresco del amanecer
y hablar en silencio con los animales, con las plantas, con los espíritus…
Sé sembrar con la Luna los frutos del alimento,
teñir la lana para hacer el tejido,
hacer medicina como me enseñó mi abuela,
cantar al nuevo día.
Sé amasar sencillamente con fidelidad y con ternura…
Soy mujer indígena, mujer como la Madre tierra,
fértil, callada, protectora y fuerte.
Yo no sé de economía, ni de bancos, ni de política ni subvenciones.
Pero si sé cuando mi mundo está en peligro
y sé cuándo las cosas son buenas o no.
No entiendo de muchas cosas,
a la gente del gobierno que vienen con muchas promesas,
palabras de aire cuando hay elecciones y después nada,
a los que vienen a querer cambiar mi mundo, mis vestidos, mi espiritualidad…
los que roban, los que experimentan con mis hijos,
o les sacan sus órganos para los winkas ricos,
los que mienten, los que me sacan las tierras, los que me explotan,
los que intercambian mi arte y mis tejidos por comida o alcohol
y me pagan una miseria por el trabajo de meses
para venderlos en las ciudades lejanas de Europa.
No entiendo a los que se hacen mis amigos para sacarme conocimientos,
los que vienen con grandes máquinas para talar el bosque,
los que agujerean la tierra para sacarle su sangre,
los que esconden en la comunidad basura en bidones para contaminarnos,
los que nos ponen vacunas, los que experimentan con mi sangre,
los que tienen buena fe y creen que vienen a ayudarme a integrarme poniéndome cables de luz
y trayendo la “caja boba” para confundirme,
los que me ponen zapatos,
los que quieren cambiar mis costumbres ancestrales,
los que me miran como un bicho raro y me sacan fotos,
los que quieren que baile por dinero,
los que vienen con muchas palabras bonitas a hacer iglesias
en nuestros lugares sagrados,
los que intentan esclavizarme con dependencias ajenas a mi cultura,
los que entran armados en nuestras tierras para echarnos,
a los extranjeros que vienen de vacaciones
de guerrilla a enfrentarme con los militares y luego
se van protegidos a sus lejanas tierras…
a veces las cosas se ponen peor para nuestra gente, nos apresan, nos matan…
Tampoco entiendo a los que me desprecian,
los que me ignoran,
los que no les importo nada y me roban todo, hasta mi dignidad…
Soy mujer indígena y sé lo que quiero…
cambiar cosas, esas cosas que duelen dentro
y se van agrandando como la impotencia, el desamparo,
la destrucción, las palabras incumplidas, el desamor
y ese sentimiento de estar siendo violada constantemente.
Quiero gritar
¡Déjenme en paz!… Quiero seguir viviendo así
simplemente, con la tierra y mi gente,
la que ríe, la que crea,
la que vibra la vida así como es, sin alterar las cosas,
la que comparte, la que acaricia,
la que no tiene prisa y ama sin esperar nada,
la que no se aburre…
Quiero que me respeten,
soy mujer de la tierra, fuerte como el árbol
que resiste al viento como el junco en la corriente,
firme como la montaña más alta, frágil como el colibrí
y dulce como los atardeceres.
Soy mujer indígena, hija de la tierra y el sol
y aunque no entienda muchas cosas,
se lo que quiero, tengo esperanza y sé que las cosas
van a cambiar. 
Chelita.


Gladys Vila Pihue ha dado vida a la Carta de una Mujer Indígena, de la autora Chelita –y que se encuentra en la revista “Yo Indio” Nº 4, que se encuentra en la revista “Yo Indio” Nº 4, y que tenemos el gusto de compartir.

https://lanuevaprensa.com.co/component/k2/carta-de-una-mujer-indigena

Conoce las tribus católicas de América


Michael Warren Davis y Damian Thompson 15 de noviembre de 2018.Ilustración: Adam Dant



  • Ilustración: Adam Dant
  • El escándalo de McCarrick y los mensajes mezclados de Roma han provocado conflictos en la Iglesia estadounidense. Aquí están los coloridos combatientes.

Los nuevos lectores de The Catholic Herald en Estados Unidos saben que este es un momento horrible para los católicos estadounidenses. A los asistentes a la misa se les aseguró que la Iglesia había abordado el abuso sexual clerical. Por desgracia, las garantías provinieron de obispos que todavía estaban encubriendo delitos, incluidos los del abusador Theodore McCarrick, quien, increíblemente, elaboró ​​las pautas de abuso sexual de los obispos.

Lo que muchos lectores pueden no saber es que la guerra civil provocada por las revelaciones de McCarrick, y por mensajes mezclados de Roma, está siendo librada por una colorida gama de “tribus” católicas, grupos ruidosos de sacerdotes y laicos que no están de acuerdo en casi todo. Liturgia, moral sexual, Papa Francisco, finanzas del Vaticano: hay fallas en todas partes, cada vez más amplias gracias a una combinación mortal de escándalos y redes sociales.

Los observadores casuales generalmente asumen que la batalla se está librando entre dos campos: liberales y conservadores. Los piadosos católicos nos recuerdan que “no hay judío ni griego, ni conservador ni liberal”, porque todos somos uno en Cristo Jesús. Y eso es perfectamente cierto. Sin embargo, la Iglesia estadounidense está llena de faccionalismo: a veces es tóxica, a veces cómicamente mezquina, a menudo ambas cosas.

Sí, esto es esencialmente una lucha entre conservadores y liberales. Pero hay subdivisiones dentro de ambos campos, y sí importan. Por ejemplo, puedes ser ortodoxo y conservador sin ser “tradicionalista”. A muchos católicos de derecha les disgustan las rúbricas elaboradas del Antiguo Misal. Mientras tanto, muchos “intercambios” consideran a estos adeptos de la Nueva Misa de línea dura doctrinalmente como televangelistas vulgares.

En cuanto al Santo Padre, algunos conservadores retroceden ante la mención de su nombre. Otros están preocupados por su pontificado, pero no tolerarán las críticas personales al Sucesor de Pedro.

En la izquierda, mientras tanto, los propagandistas del “Equipo Francis” se acercan a la deificación del Papa. Otros liberales son pro-Francis, pero su verdadera obsesión es la política de identidad LGBT. Para confundir aún más las cosas, hay puntos inusuales de intersección. Por ejemplo, a algunos tradicionalistas les disgusta el libre mercado con tanto entusiasmo como los jesuitas modernos, y citan los mismos pasajes anticapitalistas de las encíclicas papales.

Para la primera edición en EE. UU. Del Catholic Herald, desafiamos las trincheras para que no tengas que hacerlo. Ahora les traemos los perfiles de seis de las tribus que luchan por el control de la Iglesia estadounidense.

Caballeros papales

La nueva facción católica para entrar en la contienda, los Caballeros Papales se enorgullecen de su perfecta obediencia a Roma. Son en su mayoría académicos, dirigidos por los profesores Adrian Vermeule de Harvard y Gladden Pappin de la Universidad de Dallas. Les gusta dar un giro ortodoxo a los actos más polémicos del Papa Francisco, por ejemplo, defender el trato de China con referencia a los concordatos medievales. Como resultado, irritan tanto a los conservadores como a los liberales, y, como saben sus seguidores de Twitter, se deleitan en hacerlo.

Militantes

Los Militantes son conservadores de línea dura que no gustan del Papa Francisco tan intensamente que, en su punto más extremo, lo hacen parecer el villano papal de un tracto de Jack Chick. Su portavoz más conocido es Michael Voris, cuyo sitio web de la Iglesia Militante lanza ataques feroces a diario (y sardónicamente ingeniosos) a deshonrados aliados papales. No cazan como una manada, porque luchan por la misma audiencia, pero están de acuerdo en que la sodomía es la mayor amenaza que enfrenta la Iglesia.

El descubrimiento de una aparente mafia gay, descubierta en parte por los periodistas militantes de LifeSiteNews, ha dado un salto en su paso. El único cardenal de Estados Unidos que admiran es Raymond Leo Burke, aunque desearían que no se vistiera tanto.

Rad Trads

La llegada del Rad Trad es anunciada por una bocanada de humo de pipa. Con el tweed ya veces con cruces pectorales deportivas que harían sonrojar a un arzobispo, Rad Trads desconfía de todo lo que siguió al año 1965 (y 1789, para el caso). Hacen todo lo posible para evitar el Novus Ordo; algunos de ellos se arrodillan en oración silenciosa para escapar de la temida Señal de la Paz. En los servicios de Old Rite, si detectan la más mínima desviación de las rúbricas, tendrán una palabra tranquila con el celebrante sobre las bebidas. (Toman en serio el mandato de San Pablo de “tomar un poco de vino por el bien de su estómago”.) Si fueran ingleses, serían jacobitas. Al igual que su héroe GK Chesterton, favorecen la pintoresca filosofía económica conocida como distributismo, inspirada en los gremios medievales.

Rad Trads es profundamente ortodoxo, siguiendo el ejemplo de Benedicto XVI en lugar de Juan Pablo II. Sin embargo, son la facción conservadora con menos probabilidades de hacer un escándalo sobre los “problemas de la habitación”. Están consternados por las descripciones casi pornográficas de los actos homosexuales de los Militantes, y prefieren verlos como síntomas de una decadencia social más amplia que se remonta a la Reforma, si no al Renacimiento.

Admiran al cardenal Burke, pero desearían que se vistiera más.

Equipo francis

El Equipo Francis es un grupo de académicos y periodistas que invirtieron mucho en el pontificado del Papa Francisco y están haciendo todo lo posible para aumentar el precio de sus acciones. Desafortunadamente, su culto cercano al pontífice (que debe avergonzarlo) está teniendo el efecto contrario.

Es posible que no se den cuenta de esto, ya que han puesto sus dedos en el hueso al presionar el botón de “bloqueo” en Twitter tan pronto como son desafiados.

El líder estadounidense del equipo es el profesor Massimo Faggioli, de la Universidad de Villanova, nacido en Italia, un hombre inteligente que necesita todos sus dotes intelectuales para interpretar la torcedura de brazos del Vaticano como “sinodalidad”.

Faggioli es afable, pero nunca pierde la oportunidad de atacar al informante Arzobispo Viganò, el ex nuncio que reveló el alcance del encubrimiento de McCarrick. Su aliado David Gibson de la Universidad de Fordham tampoco pierde la oportunidad de cuestionar los motivos de los conservadores católicos que llaman la atención sobre varios errores catastróficos del Vaticano.

Hasta ahora, el Equipo Francis ha podido hacer uso efectivo de dos o tres periodistas católicos que nunca se desvían de la línea del partido. Estos periodistas, que escribían para publicaciones católicas liberales, pudieron dar forma a la cobertura secular de la Iglesia. Ahora, sin embargo, los principales medios de comunicación están haciendo preguntas difíciles sobre el abuso sexual que el Equipo Francis no puede responder.

Al igual que a algunos Militantes les resulta difícil superar una oración sin mencionar a los Francmasones, el Equipo Francis atribuye casi todas las críticas del Papa a los oscuros grupos de presión de la derecha. Lo que no entienden es que si los conservadores ricos y sin escrúpulos estuvieran realmente decididos a socavar al pontífice, la mejor manera de hacerlo sería tirar dinero al Equipo Francis.

Tradinistas

Estos católicos inusuales, para decirlo con amabilidad, combinan las sensibilidades estéticas de un realista francés con los instintos políticos de un apparatchik cubano. Originalmente utilizado para referirse a una pequeña banda de marxistas latino-masivos comprometidos, el término ahora se refiere a cualquiera que intente conciliar la ortodoxia teológica con la política izquierdista, como la columnista del Washington Post Elizabeth Bruenig. Los tradinistas responsabilizan al liberalismo del colapso de la cristiandad y consideran que el capitalismo es incompatible con la enseñanza social católica. Sobre los grotescos fracasos del socialismo y su condena por los papas sucesivos, prefieren observar la tradición monástica del “Gran Silencio”. Los tradinistas tienen sentido del humor, pero les falla cuando los demás católicos se ríen de sus contorsiones intelectuales.

Jesuitas

No todos los jesuitas son jesuitas reales, pero su líder carismático pero de piel delgada ciertamente lo es. El padre James Martin, SJ, personifica a esta banda de sacerdotes conocedores de los medios de comunicación que se visten de manera conservadora (se ve muy bien en cámara) para decir cosas claramente no conservadoras. Lo que distingue a esta sub-facción de los liberales católicos es una fijación en la sexualidad humana tan obsesiva como la de los militantes, aunque no hace falta decir que llegan a conclusiones muy diferentes. El Padre Martin y sus compañeros de campaña quieren que la Iglesia sea más amigable con la comunidad LGBTQI, etc. (Parece que nunca se les ocurre que muchos católicos homosexuales están molestos por la bandera del arco iris y la sopa de letras de las iniciales).

Utilizan el vocabulario de las políticas de identidad y mantienen vínculos estrechos con el ala liberal del Partido Demócrata, al tiempo que sostienen que no están desafiando la enseñanza católica. La única forma en que pueden cuadrar este círculo es bailar sobre doctrinas duras de una manera que ha revivido el viejo (y en su mayoría injusto) estereotipo del jesuita demasiado inteligente por la mitad.

El escándalo de McCarrick los ha golpeado duro. Están disgustados por su comportamiento, pero también insisten en que toda la charla de una “mafia de lavanda” es una excusa para una caza de brujas contra sacerdotes homosexuales. Prefieren que no se les recuerde que el término fue acuñado por uno de sus héroes liberales, el difunto padre Andrew Greeley.

Teóricos de la conspiración

Todas las facciones anteriores contienen devotos católicos de los EE. UU. Que, lamentablemente, se odian mutuamente, y confían en que están difundiendo el Evangelio. Pero el teórico de la conspiración es una bestia diferente. Él o ella, escondido detrás de un seudónimo, representa lo que Richard Hofstadter llamó “el estilo paranoico en la política estadounidense”. Las teorías conspirativas han envenenado el discurso nacional desde antes de la fundación de la república.

Ahora estos tristes guerreros del dormitorio, para quienes la propagación del pánico es una especie de videojuego, se están abriendo camino hacia el catolicismo estadounidense. Los “moderados” entre ellos piensan que el Papa Francisco es un antipapa; el resto insinúa que él es el Anticristo, que está construyendo una “Iglesia de la Iglesia” satánica con la ayuda de los Illuminati masónicos sodomíticos. La única respuesta apropiada para los fieles católicos, liberales o conservadores, es orar por estas pobres almas y esperar que su WiFi se caiga.

Michael Warren Davis es el editor estadounidense de The Catholic Herald.Damian Thompson es editor en jefe de Catholic Herald y editor asociado de The Spectator. Ilustraciones de Jeremy Leasor (para comprar copias, correo electrónico editorial@catholicherald.co.uk)

https://catholicherald.co.uk/magazine/the-time-of-the-tribes/?fbclid=IwAR22Nmd8ci995YhYoIcc_Zpk1uUmM_4Za79D8Dz2adC9wfEXTtBrrUX4yfQ

Viganó, condenado por robar dos millones de euros a su hermano discapacitado


SU HERMANO CURA AFIRMA QUE NO REPARTIÓ DE FORMA EQUITATIVA UNA HERENCIA QUE LES CORRESPONDIÓ

La fortuna de la familia está estimada en más de 27 millones de eurosC.D./AFP, 15 de noviembre de 2018 a las 17:27  

El arzobispo Carlo Maria Viganò y su hermano, LorenzoIl SismografoRELIGIÓN | MUNDO

A principios de octubre, un miembro de la curia (gobierno del Vaticano) defendió al pontífice al referirse a un “montaje político privado” de Viganò para incriminar al Papa

(C.D./AFP).- Viganò cosecha lo que sembró. El exnuncio en EEUU que acusó al Papa Francisco de encubrir los abusos sexuales del ex-cardenal Theodore McCarrick ha sido condenado a pagar 1,8 millones de euros a su hermano discapacitado que afirmó que le robó, informó el jueves la prensa italiana.

El fallo de un tribunal civil de Milán, que data de octubre, condena a monseñor Carlo Maria Viganò, ex alto prelado del Vaticano, a pagar esta suma a su hermano Lorenzo, un sacerdote especializado en escrituras santas, detalló La Stampae Il Giornale.

En la década de 1960, esta familia numerosa heredó de un padre empresario del norte de Italia, una fortuna estimada en 2010 en más de 20 millones de euros en activos inmobiliarios y casi 7 millones en efectivo, cuya gestión fue encargada a monseñor Carlo Maria Viganò.

Confinado a vivir en una silla de ruedas después de un accidente cerebro vascular, Lorenzo, que vive en una comunidad religiosa en Chicago, apeló a la justicia en 2010 para reclamar un acceso directo y más equitativo a su parte de los intereses generados por la herencia.

Una historia familiar oscura, que reveló declaraciones sobre la fragilidad mental del sacerdote, condujo finalmente a esta decisión en primera instancia.

El arzobispo Viganò, quien lanzó la denuncia de supuesta corrupción financiera en el Vaticano, fue nombrado embajador de la Santa Sede en Washington en 2011. En ese momento, pidió en vano al Papa Benedicto XVI poder permanecer en Roma para cuidar a su hermano.

Ya jubilado, lanzó una bomba mediática a finales de agosto al acusar al Papa Francisco de haber silenciado durante cinco años los comportamientos de acosador del arzobispo estadounidense Theodore McCarrick, expulsado unas semanas antes por acusaciones concretas de abuso sexual.

A principios de octubre, un miembro de la curia (gobierno del Vaticano) defendió al pontífice al referirse a un “montaje político privado” para incriminar al Papa.

De su lado el Papa Francisco anunció una investigación exhaustiva de los archivos del Vaticano para aclarar el caso del ex cardenal McCarrick.

El arzobispo Carlo Maria Viganò

https://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2018/11/15/vigano-condenado-por-robar-dos-millones-de-euros-a-su-hermano-discapacitado.shtml

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