La “Biblia de las mujeres” en tiempos del #MeToo


PORQUE LAS MUJERES PRESENTADAS EN LAS TRADUCCIONES DE LA BIBLIA SON SIRVIENTAS, PROSTITUTAS O SANTAS

Un trabajo ecuménico riguroso, realizado por 28 mujeres católicas y de diferentes ramas del protestantismoRedacción, 27 de noviembre de 2018 a las 13:24  

Las teólogas posan con un ejemplar de la “Biblia de las mujeres”RELIGIÓN | LIBROS

En la introducción de “Una Biblia de las Mujeres”, las autoras señalan que los capítulos buscan “escudriñar (…) cosas que quedaron maquilladas, traducciones tendenciosas, interpretaciones parciales” en la tradición cristiana

Cansadas de ver cómo se usan los textos sagrados para justificar la sumisión de la mujer, un grupo deteólogas feministas protestantes y católicas unieron fuerzas para redactar una “Biblia de las Mujeres”.

Las mujeres presentadas en las traducciones e interpretaciones de la Biblia son sirvientas, prostitutas o santas.

Pero mientras el movimiento #MeToo sigue exponiendo abusos sexuales en todas las culturas e industrias y muchas feministas piden dejar de lado la religión, un ecléctico grupo de teólogas insiste en que, si se interpretan adecuadamente, las Sagradas Escrituras pueden ser una herramienta para promover la emancipación de la mujer.

“Los valores feministas y leer la Biblia no son incompatibles”, insiste Lauriane Savoy, una de las dos catedráticas que están detrás de “Une Bible des Femmes” (“Una Biblia de las Mujeres”), publicada en octubre.

Esta profesora de la facultad de Teología en Ginebra, establecida por el propio padre del Calvinismo en 1559, cuenta que la idea surgió cuando ella y su colega Elisabeth Parmentier se dieron cuenta de lo poco que conoce o entiende la gente de los textos bíblicos.

“Mucha gente pensaba que están totalmente desfasados, que no tienen relevancia en los actuales valores de igualdad”, cuenta a la AFP la profesora, de 33 años, bajo las esculturas de Juan Calvino y otros fundadores del Protestantismo en el campus de la Universidad de Ginebra.

Para rebatir tales nociones, Savoy y Parmentier, de 57 años, se unieron a otras 18 mujeres teólogasde varios países y corrientes del cristianismo y crearon una colección de textos que ponen en duda las tradicionales interpretaciones de la Biblia que presentan a las mujeres como débiles y subordinadas a los hombres.

Parmentier pone de ejemplo un pasaje del Evangelio de Lucas en el que Jesús visita a dos hermanas, Marta y María.

“Dice que Marta garantiza el ‘servicio’, lo que se ha interpretado como que sirve la comida, pero la palabra griega ‘diakonia’ también tiene otros significados, podría significar que era una diácono”, señala.

Acabar con la ortodoxia religiosa

Ellas no son las primeras que ofrecen una visión de las Escrituras más favorable a las mujeres.

Ya en 1898 la sufragista estadounidense Elizabeth Cady Stanton y un comité de otras 26 mujeres redactaron “La Biblia de la Mujer”, que buscaba acabar con la ortodoxia religiosa de que las mujeres deberían ser serviles con los hombres.

Las dos teólogas de Ginebra, inspiradas por el texto, pensaron en un primer momento en traducirlo al francés, pero después lo consideraron demasiado desfasado y decidieron crear una nueva obra acorde a los tiempos.

“Queríamos trabajar de forma ecuménica”, explica Parmentier, señalando que alrededor de la mitad de las participantes en el proyecto son católicas y las demás, de varias ramas del protestantismo.

En la introducción de “Una Biblia de las Mujeres”, las autoras señalan que los capítulos buscan “escudriñar (…) cosas que quedaron maquilladas, traducciones tendenciosas, interpretaciones parciales” en la tradición cristiana.

“Persistentes lecturas patriarcales”

Las autoras también advierten de las “persistentes lecturas patriarcales que han justificado numerosas restricciones y prohibiciones a las mujeres”.

Savoy pone el ejemplo de María Magdalena:“Estuvo al lado de Jesús cuando todos los discípulos masculinos estaban asustados. Fue la primera que visitó su tumba y descubrió su resurrección”, señaló.

“Es un personaje fundamental, pero se la describe como una prostituta (…) incluso como la amante de Jesús en ficciones recientes”.

Las académicas también intentan contextualizar los textos. Por ejemplo, algunos pasajes de cartas enviadas por San Pablo a las nacientes comunidades cristianas podrían considerarse antifeministras, y leerlas como instrucciones de cómo debería tratarse hoy a las mujeres es un sinsentido, señala Parmentier.

“Es como considerar una carta que alguien envía para dar consejos válida para toda la eternidad”, insiste.

Las autoras consideran que su trabajo es una herramienta útil en los tiempos del #MeToo.

“Cada capítulo aborda cuestiones existenciales para las mujeres, preguntas que ellas mismas se plantean actualmente”, dice Parmentier.

“Mientras algunas dicen que para ser feminista hay que tirar la Biblia, nosotras creemos lo contrario”, asevera.

RD/Agencias

https://www.periodistadigital.com/religion/libros/

COLOMBIA: Encapuchados amenazan a cuatro familias reclamantes de tierras en Macondo, Urabá


Por Agencia de Prensa IPC -27 noviembre, 2018033

COMUNICADO

Medellín, 27 de noviembre de 2018

La Fundación Forjando Futuros, la asociación de reclamantes Tierra y Paz y el Instituto Popular de Capacitación (IPC) denunciamos que: en la mañana de este martes 27 de noviembre de 2018, la comunidad de la vereda La Danta del corregimiento Macondo, zona fronteriza entre Urabá y Bajo Atrato, fue amenazada por un grupo de hombres armados.

Las víctimas fueron las familias de los campesinos José de la Cruz Castro Hernández, Santiago Calle Medina, Camilo Arteaga Castro y Oscar Blanquicet Berrío, quienes relataron que a las 6 de la mañana llegó a la zona un grupo de hombres encapuchados que los amenazaron diciéndoles “que tenían que desocupar la finca, porque no era de ellos y si no lo hacían los iban a quemar con todo y la casa”.

La situación ya fue denunciada ante la Defensoría del Pueblo, entidad a la que se solicitó un acompañamiento urgente para garantizar la vida y protección de las familias afectadas que a esta hora permanecen en la vereda con mucho temor sin saber qué van a hacer y sin garantías de que no les sucederá nada.

Con esta ya son varias las amenazas recibidas por este grupo de familias, quienes el pasado 2 de noviembre denunciaron ante la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo que venían sufriendo intimidaciones desde el mes de octubre en las cuales les ordenaban que abandonaran la finca a la cual retornaron sin acompañamiento institucional desde 2011.

Estas amenazas se suman a otras agresiones sistemáticas que de tiempo atrás vienen sufriendo los reclamantes de tierras en esta zona de Urabá y particularmente el corregimiento Macondo, pese a que este territorio está actualmente protegido con medidas cautelares emitidas por el Juzgado Primero de Restitución de Tierras Quibdó a través del Auto 00181 del 12 de diciembre de 2014 que ordena proteger a los reclamantes de tierras.

Adicionalmente, debido a la situación de riesgo y vulneración de derechos humanos de las comunidades reclamantes de tierras, el 13 de junio de 2018 la Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana de Inminencia Nº053-18 para todos los municipios de Urabá en Antioquia, inmersos en el proceso de restitución de derechos territoriales en el marco de la Ley 1448 de 2011 y los correspondientes decretos étnicos reglamentarios 4633 de 2011 y 4635 de 2011.

Lamentablemente, ante los hechos recientes, las organizaciones hoy tenemos que denunciar que, frente a estas medidas, la respuesta institucional ha sido insuficiente para proteger la vida, integridad, libertad y seguridad de los campesinos y campesinas reclamantes de tierras en la región de Urabá.

http://www.ipc.org.co/agenciadeprensa/index.php/2018/11/27/encapuchados-amenazan-a-cuatro-familias-reclamantes-de-tierras-en-macondo-uraba/

Columna de José Frías: Derechos humanos y proceso de paz en Colombia


The Clinic 30 Octubre, 2018 

Así se vive hoy en Colombia, una realidad que merece ser conocida, reconocida. Y junto con solidarizar con su pueblo, denunciar las responsabilidades y complicidades que se amparan en el silencio o tergiversación  de los medios de difusión del poder internacional y de gobiernos del continente, donde cabe especial papel al chileno por ser país acompañante del proceso de Paz.

Cuando los medios de comunicación  masivos poco o nada informan lo que está sucediendo en países de la región como México, Guatemala, Honduras o Colombia, específicamente en materia de  derechos humanos es legítimo preguntarse por la ausencia de ella, en estos países, sin duda uno de sus principales factores se vincula a los intereses de la potencia del norte en ellos.

Indicamos al respecto algunos elementos, relacionados con Colombia, este hermoso país andino y caribeño, privilegiado por su naturaleza, de enorme y rica biodiversidad, mosaico infinito de tradiciones, pueblos indígenas, culturas y cosmovisiones, sin embargo es también uno de los países, donde con mayor crueldad y masividad se han violado y se violan los derechos humanos más fundamentales de forma dramática y masiva.

Así lo  indican cifras oficiales como las del Museo de la Memoria de Medellín según las cuales habría, en los últimos 50 años, casi 9 millones de víctimas del llamado conflicto colombiano ocurridas en  masacres a comunidades campesinas y urbanas, desapariciones forzosas, violencia sexual, amenazas múltiples, homicidios, reclutamientos forzosos, desplazamientos forzosos, torturas, despojo de bienes, separaciones familiares, etc., a manos del ejército o de paramilitares, que actuaron y actúan  sistemáticamente y con total impunidad en labores de “limpieza”, en beneficio de los grandes terratenientes y de los intereses de la corrupta elite política. Parte de este holocausto corresponde también a los carteles de la droga que corrompen todos los estamentos del estado, y en un porcentaje menor, en años previos al acuerdo de paz, a las guerrillas.

En este contexto las comunidades campesinas se resisten a ser  desalojadas de sus territorios y toman liderazgo en defensa de sus bienes naturales, y por la  restitución de tierras arrebatadas; ello en ausencia de medidas eficaces de protección para que los legales y legítimos dueños las disfruten ya que a pesar de la activación de alertas, el gobierno continúa sin brindar garantías de protección a los pobladores de numerosas zonas. Una de las más martirizadas   es Urabá.

Otras movilizaciones de las organizaciones del pueblo, persiguen medidas del estado que permita la sustitución de cultivos ilícitos y lucha contra la megaminería vinculada a  grandes intereses nacionales e internacionales que se juegan en sus territorios. Sus dirigentes sufren persecución y solo desde 2016, luego de los acuerdos de paz entre la ex -guerrilla de las FARC y el Estado han sido asesinados, según cifras de la Defensoría del Pueblo, más de 450 líderes y lideresas sociales, -de ellos al menos  74 son ex –combatientes- a cargo de grupos paramilitares, quienes instauran su propia ley en contra de quien no coincida con el pensamiento del estado colombiano o de la poderosa ultraderecha.

Y lo que es peor, según están denunciando las organizaciones sociales colombianas, se viene dando una posible militarización de la vida social, retomando el actual gobierno la política que ya se aplicara en sus dos períodos presidenciales el Sr. Álvaro Uribe, donde se criminaliza actividades como la protesta social, la exigencia de garantías a los derechos humanos, las reivindicaciones de las personas excluidas, la participación política de la oposición, las solicitudes de democratización del derecho a la tierra, siendo ésta última la reforma  más  urgente que es preciso  resolver en Colombia debido a la actual concentración de la tierra; el 70% de ella está en manos del 0.6% la población, siendo la causa principal que generó el conflicto armado.

También es preciso  dejar constancia del estado de los derechos humanos en las urbes. En ciudades como Medellín sobreviven miles de familias en ranchas colgadas de los cerros de las ciudad,  en condiciones insalubres, en un clima de inusitada violencia. Ahí se ven obligadas a vivir miles de familias, buena parte de ellas llegadas de zonas campesinas, huyendo de la muerte, por la presión de los citados grupos paramilitares.

Con relación al Proceso de Paz  entre el Gobierno y las guerrillas de las FARC-EP,    las medidas acordadas en la Habana, actualmente están en fase de implementación. No obstante según informa el  Instituto Kroc – especialistas en acompañamiento a procesos de paz, – algunas se han completado casi en un 100 por ciento como es el caso de  la dejación de armas por parte de la guerrilla, pero otros ni siquiera han despegado. Por eso, para dicho  instituto “esto no significa que el éxito esté garantizado o que el riesgo de retornar al conflicto armado haya desaparecido”. 

En este contexto, una de las graves dificultades del proceso es que la  firma de los acuerdos no ha significado  la libertad para  todas y todos los guerrilleros que están en las cárceles y que tienen derecho a la amnistía  o al indulto. Tampoco  se ha empezado a implementar medidas de desarrollo acordadas para las llamadas zonas de formación y de reintegración, ni se han  beneficiado en nada los miembros de las comunidades campesinas que los acogen.

Así se vive hoy en Colombia, una realidad que merece ser conocida, reconocida. Y junto con solidarizar con su pueblo, denunciar las responsabilidades y complicidades que se amparan en el silencio o tergiversación  de los medios de difusión del poder internacional y de gobiernos del continente, donde cabe especial papel al chileno por ser país acompañante del proceso de Paz.

En todo caso y  como dijera el P. Javier Giraldo s.j., reconocido defensor de los derechos humanos en Colombia,  “nos encontramos ante una gota de esperanza en un mar de impunidad.”

Firma: José Frías del S.

Miembro de Comité Obispo Oscar Romero-Sicsal Chile.

http://www.theclinic.cl/2018/10/30/columna-de-jose-frias-derechos-humanos-y-proceso-de-paz-en-colombia/

Schoenstatt estudia que exobispo Cox regrese a Chile a asilo de ancianos


Autor: Sergio Rodríguez y Leyla Zapata

 LUN 26 NOV 2018 |  10:53 PM

UNA DE LAS ÚLTIMAS IMÁGENES DEL EXOBIPSO FRANCISCO JOSÉ COX, CAPTADAS POR TVN EN ALEMANIA.

“La idea es ponerlo a disposición de la justicia”, dijo el sacerdote Patricio Moore, vocero del movimiento religioso que acoge al otrora prelado, quien a mediados de octubre pasado fue expulsado del estado clerical por el Papa.


“Va a tener que obedecer lo que nosotros decidamos, es la única oportunidad que tiene. Por supuesto que nos vamos a preocupar de él, pero queremos hacerlo acá en Chile”, subrayó hoy el sacerdote Patricio Moore, vocero en el país del movimiento Padres de Schoenstatt. Y agregó: “La idea es que vuelva y se ponga a disposición de la justicia”.

¿El motivo de su alusión? Uno hasta hace pocos meses impensado y que, de hecho, ya casi descansaba en el olvido: el regreso al país del exprelado Francisco José Cox, quien pertenecía a este instituto secular y tuvo la calidad de obispo emérito de La Serena hasta el pasado 13 de octubre, cuando el Vaticano comunicó que el Papa Francisco había decidido su dimisión del estado clerical, como consecuencia de actos manifiestos de abuso a menores.

El caso es controvertido. Cox (84) tuvo diferentes cargos en la alta jerarquía eclesiástica de la Iglesia Católica. Fue obispo de Chillán (1975-1981), secretario del Pontificio Consejo para la Familia en Roma, arzobispo de La Serena (1990-1997), secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de la Visita de Juan Pablo II y funcionario del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), hasta que en 2002 se retiró, bajo silencio y hermetismo, a un convento en Alemania, a la ciudad de Vallender, donde actualmente reside.

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Si bien en diferentes momentos existieron denuncias periodísticas en su contra, sobre eventuales abusos sexuales, nunca hubo ningún proceso civil ni canónico concreto que las avalara. Lo que sí ocurrió este año, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Vaticano, comenzó a investigar una denuncia contra Cox por hechos que habrían ocurrido entre 2004 y 2007, en Alemania, pero que fueron dados a conocer por la presunta víctima en Estados Unidos. Y que habrían ocurrido cuando esta era menor de edad.

En paralelo, dos supuestas víctimas chilenas del religioso declararon ante la fiscalía y la Corte de Apelaciones de La Serena.

Y ahora, en enero, probablemente durante la primera quincena y después de 16 años, Cox regresará a Chile.

Respecto del lugar donde vivirá, el sacerdote Moore, de los Padres de Schoenstatt, explicó que “nosotros no queremos que esté en una residencia de nuestra casa; estamos viendo la posibilidad de llevarlo a algún asilo de ancianos. De hecho, estamos viendo las posibilidades de dónde vamos a ponerlo, porque él ya no es clérigo, ya que fue dimitido del estado clerical”.

También trascendió que el instituto secular le efectuó a Francisco José Cox una batería de exámenes para corroborar que podía viajar a Chile sin riesgo, ya que el exobispo padece una serie de enfermedades, entre ellas demencia senil. De allí la interrogante respecto de si podrá enfrentar a un tribunal de justicia.

“Esa es la idea, pero tienen que verlo los expertos acá. Nosotros lo vamos a poner a disposición de la justicia y ahí se verá si es capaz de responder a un interrogatorio. (…) El Vaticano, junto con dimitirlo, nos pidió expresamente preocuparnos de él. Por eso, se gestiona su venida y lo vamos a ayudar en todo lo que sea posible”, dijo Patricio Moore.

“Ver para creer”

La noticia fue bien recibida por Hernán Godoy, uno de los denunciantes de Cox en La Serena: “Es algo muy positivo, porque todo este proceso ha sido difícil. Son una congregación seria y tienen que cumplir”, dijo.

Quien tiene ciertas dudas es Felipe Barraza, vocero de los laicos de La Serena: “Schoenstatt ha encubierto durante mucho tiempo a este personaje, que hizo tanto daño, y ante eso no podemos confiar ciento por ciento en lo que están diciendo. Ver para creer. Cuando lo veamos acá, como un ciudadano más, vamos a creer”.

https://www.latercera.com/nacional/noticia/schoenstatt-estudia-exobispo-cox-regrese-chile-asilo-ancianos/419299/

Imperdible. La entrevista del cardenal Müller sobre homosexualidad y entorno.


27 de noviembre


Muller

La entrevista que sigue es absolutamente para leer, y más aún debido a la manta de silencio que la ha cubierto en Italia y en el Vaticano.

Maike Hickson lo recopiló para “LifeSite News” el 21 de noviembre de 2018, por la voz del cardenal alemán Gerhard L. Müller, de 71 años, prefecto de la congregación para la doctrina de la fe de 2012 a 2017:

> Cdl. Müller sobre la crisis de abuso y su relación con la homosexualidad en el sacerdocio

Se reproduce aquí en su totalidad en nuestra traducción italiana.

*

D. – Los obispos de los Estados Unidos acaban de cerrar su asamblea de otoño en Baltimore, durante la cual se les prohibió votar por directrices nacionales sobre la participación de los obispos en casos de abuso sexual (tanto por haberlos cometido como por han omitido intervenir o encubrirse), porque el Vaticano les dijo que no lo hicieran. Las nuevas directrices contenían un código de conducta y un órgano de supervisión dirigido por laicos para investigar a los obispos acusados ​​de conducta indebida. Muchos católicos en los Estados Unidos esperaban iniciativas concretas, y ahora están indignados. ¿Crees que esta decisión fue sensata o crees que a los obispos estadounidenses se les debería haber permitido adoptar sus directrices nacionales y establecer la comisión, al igual que los obispos franceses este mes?

R. – Es necesario hacer una distinción clara entre, por una parte, los delitos sexuales y las investigaciones realizadas por la justicia secular, ante las cuales todos los ciudadanos son iguales, por lo que una ley válida solo para la Iglesia Católica representaría una contradicción a los sistemas legislativos de los estados democráticos modernos y, por otro lado, procedimientos canónicos para el clero con el que la autoridad eclesiástica determina las sanciones que deben imponerse en el caso de una conducta que contradice la ética sacerdotal diametralmente.

El obispo tiene sobre cada sacerdote en su diócesis una jurisdicción canónica que en algunos casos especiales se comparte con la congregación de la fe en Roma, que a su vez opera bajo la autoridad del Papa. Si un obispo no cumple con sus responsabilidades, puede ser llamado para responder ante el papa. Las conferencias episcopales pueden, por lo tanto, establecer pautas tanto para prevenir como para proceder canónicamente, pautas que en ambos casos se convierten en instrumentos valiosos en manos de los obispos.

Debemos mantenernos lúcidos en medio de esta situación de crisis en los Estados Unidos. Ciertamente no saldremos adoptando reglas que permitan el linchamiento y promuevan un clima de sospecha general contra todo el episcopado o “Roma”. No creo que sea una solución dejar que los laicos tomen el control simplemente porque los obispos (como algunos creen) no podrían proporcionar sus propios recursos. No superaremos las incapacidades derrocando la constitución jerárquico-sacramental de la Iglesia. Catalina de Siena se volvió incansablemente hacia las conciencias de los papas y obispos, pero no los puso en su lugar. Esta es la diferencia con Lutero, debido a que todavía sufrimos la división de la cristiandad. Sería importante si la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos asumiera sus responsabilidades con independencia y autonomía. Los obispos no están empleados por el Papa sujeto a sus directivas y ni siquiera, como en un ejército, son generales que deben obediencia absoluta al mandato supremo. Más bien, comparten con el sucesor de Pedro, como pastores nominados por el mismo Cristo, la responsabilidad de la Iglesia universal. Pero desde Roma esperan que esté al servicio de la unidad en la fe y en la comunión de los sacramentos. Este es el momento de unir fuerzas para superar la crisis, en lugar de favorecer las polarizaciones y los compromisos, de modo que en Roma hay resentimiento hacia los obispos estadounidenses y en los Estados Unidos la gente está furiosa con Roma. Los obispos no están empleados por el Papa sujeto a sus directivas y ni siquiera, como en un ejército, son generales que deben obediencia absoluta al mandato supremo. Más bien, comparten con el sucesor de Pedro, como pastores nominados por el mismo Cristo, la responsabilidad de la Iglesia universal. Pero desde Roma esperan que esté al servicio de la unidad en la fe y en la comunión de los sacramentos. Este es el momento de unir fuerzas para superar la crisis, en lugar de favorecer las polarizaciones y los compromisos, de modo que en Roma hay resentimiento hacia los obispos estadounidenses y en los Estados Unidos la gente está furiosa con Roma. Los obispos no están empleados por el Papa sujeto a sus directivas y ni siquiera, como en un ejército, son generales que deben obediencia absoluta al mandato supremo. Más bien, comparten con el sucesor de Pedro, como pastores nominados por el mismo Cristo, la responsabilidad de la Iglesia universal. Pero desde Roma esperan que esté al servicio de la unidad en la fe y en la comunión de los sacramentos. Este es el momento de unir fuerzas para superar la crisis, en lugar de favorecer las polarizaciones y los compromisos, de modo que en Roma hay resentimiento hacia los obispos estadounidenses y en los Estados Unidos la gente está furiosa con Roma. La responsabilidad de la Iglesia universal. Pero desde Roma esperan que esté al servicio de la unidad en la fe y en la comunión de los sacramentos. Este es el momento de unir fuerzas para superar la crisis, en lugar de favorecer las polarizaciones y los compromisos, de modo que en Roma hay resentimiento hacia los obispos estadounidenses y en los Estados Unidos la gente está furiosa con Roma. La responsabilidad de la Iglesia universal. Pero desde Roma esperan que esté al servicio de la unidad en la fe y en la comunión de los sacramentos. Este es el momento de unir fuerzas para superar la crisis, en lugar de favorecer las polarizaciones y los compromisos, de modo que en Roma hay resentimiento hacia los obispos estadounidenses y en los Estados Unidos la gente está furiosa con Roma.

D. – Una parte importante de la discusión durante la asamblea de la Conferencia de Obispos de EE. UU. Todavía estaba dedicada al escándalo de McCarrick y cómo era posible que alguien como McCarrick pudiera ascender a los grados más altos de la Iglesia Católica de los Estados Unidos y, por lo tanto, pesar tal punto en roma. ¿Qué piensa sobre el caso de McCarrick y qué debería aprender la Iglesia de la existencia de esta red de silencio que rodeaba a un hombre que, practicando la homosexualidad, seducía a los seminaristas que dependían de su autoridad y los inducía a pecar? aún así, abusando de los menores, ¿ha llevado una vida constantemente opuesta a las leyes de la Iglesia?

R.- No lo conozco y por eso prefiero abstenerme de juzgar. Espero que pronto haya un proceso canónico en la congregación para la fe, que arroje luz sobre los delitos sexuales cometidos con jóvenes seminaristas. Cuando fui prefecto de la congregación para la fe (2012-2017) nadie me ha contado nada sobre este problema, probablemente debido al temor de una reacción demasiado “rígida” de mi parte. El hecho de que McCarrick, junto con su círculo y una red de homosexuales, haya podido causar estragos en la Iglesia con métodos similares a la mafia, está relacionado con la subestimación del grado de depravación moral de los actos homosexuales entre los adultos. Si alguien en Roma hubiera escuchado incluso algún ruido de acusaciones, tendría que investigar y verificar la validez de estas acusaciones, evitando que McCarrick fuera promovido al episcopado de una importante diócesis como Washington, y también evitando que fuera nombrado cardenal de la Santa Iglesia Romana. Y dado que las sumas también se han pagado debajo de la mesa, con esto admitir la responsabilidad de los delitos sexuales con hombres jóvenes, cada persona razonable pregunta cómo esa persona puede haber sido consejera del papa en las nominaciones de obispos. No sé si esto corresponde a la verdad, ciertamente sería necesario aclarar. Que un mercenario ayude a buscar buenos pastores para el rebaño de Dios, es algo incomprensible para cualquiera. En tal caso, debería haber una explicación pública sobre hechos similares y los vínculos entre las personas involucradas, tal como deberíamos preguntarnos cuánto sabían las autoridades de la Iglesia involucradas en cada nivel de la historia.

P.- Durante los últimos cinco años, ¿ha oído hablar de casos en los que el entonces cardenal McCarrick recibió una amplia confianza y que el Papa o el Vaticano le habían confiado misiones específicas?

R.- Como dije, no me han informado de nada. Se dijo que la congregación de fe solo era responsable del abuso sexual de menores, no de adultos, como si los delitos sexuales cometidos por un sacerdote con otra persona consagrada o con un lego no fueran también una violación grave de la fe y De la santidad de los sacramentos. En repetidas ocasiones he insistido en que incluso los actos homosexuales realizados por los sacerdotes nunca fueron tolerados y que la moral sexual de la Iglesia no fue relativizada por la aceptación secular generalizada de la homosexualidad. También es necesario distinguir entre conducta pecaminosa en un caso aislado y una vida pasada en un estado continuo de pecado.

D. – Uno de los aspectos problemáticos del caso McCarrick es que ya en 2005 y 2007 hubo acuerdos legales con algunas de sus víctimas, pero la Arquidiócesis de Newark, entonces bajo el arzobispo John J. Myers, no informó sobre esto. Público y ni siquiera sus propios sacerdotes. Por lo tanto, retuvo información esencial para aquellos que aún trabajaban con McCarrick y confiaban en él. El mismo cardenal Joseph Tobin hizo lo mismo cuando, en 2017, se convirtió en arzobispo de Newark. Que yo sepa, ni Myers ni Tobin se disculparon por estas omisiones y por traicionar la confianza de sus sacerdotes. ¿Cree que la arquidiócesis debería haber hecho públicos esos acuerdos legales, especialmente después de que la “tarjeta de Dallas” exigiera una mayor transparencia en 2002?

R. – En otras ocasiones, se creía que podíamos resolver casos tan difíciles en silencio y con discreción. Pero de esta manera, el culpable fue puesto en una posición para continuar abusando de la confianza de su obispo. En la situación actual, los católicos y el público en general tienen el derecho moral de conocer estos hechos. No se trata de acusar a alguien, sino de aprender de estos errores.

P.- ¿Se puede resolver un problema moral de esta magnitud adoptando nuevas pautas o es necesaria una profunda conversión de corazones en la Iglesia?

R.- El origen de toda esta crisis debe identificarse en la secularización de la Iglesia y en la reducción del sacerdote al papel de funcionario. En última instancia, es el ateísmo que se ha extendido a la Iglesia. Este espíritu maligno dice que la Revelación sobre la fe y la moralidad debe adaptarse al mundo, independientemente de Dios, para que Él ya no pueda interferir en una vida guiada por sus propios anhelos y necesidades. Solo el 5 por ciento de los perpetradores fueron evaluados como pedófilos patológicos. La gran parte de ellos, por otra parte, ha pisoteado deliberadamente el sexto mandamiento debido a su propia inmoralidad, desafiando la santa voluntad de Dios de una manera blasfema.

P. ¿Qué piensa usted de la idea de instituir nuevas normas canónicas que prevean la excomunión de los sacerdotes culpables de abuso?

R.- La excomunión es una sanción coercitiva que se elimina tan pronto como el gerente se arrepiente. Pero en el caso de graves abusos y ofensas a la fe y la unidad de la Iglesia, debe imponerse la renuncia permanente al estado sacerdotal, es decir, la prohibición permanente de actuar como sacerdotes.

D. – El antiguo código de ley canónica de 1917 preveía sentencias claras contra los sacerdotes involucrados en abusos e incluso sacerdotes homosexuales activos. Estas sanciones precisas han sido eliminadas en gran medida en el código de 1983, que es más vago y ni siquiera menciona explícitamente los actos homosexuales. A la luz de la severa crisis de abuso, ¿cree que la Iglesia debería volver a un sistema más estricto de sanciones para tales casos?

R.- Fue un error desastroso. Las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo contradicen completa y directamente el significado y el propósito de la sexualidad tal como se estableció desde la creación. Son la expresión de instintos y deseos desordenados, de la relación rota entre el hombre y su Creador, desde la caída al pecado original. El sacerdote célibe y el sacerdote casado en el rito oriental deben ser modelos para el rebaño y, al mismo tiempo, deben mostrar con su ejemplo cómo la redención implica el cuerpo y las pasiones físicas. La entrega física y espiritual, en “ágape”, a una persona del sexo opuesto, y no el deseo salvaje de satisfacción, es el significado y el propósito de la sexualidad. Esto conduce a responsabilidades hacia la familia y los hijos que Dios nos da.

D. – Durante la reciente asamblea de Baltimore, el cardenal Blase Cupich dijo que es necesario “diferenciar” entre los actos sexuales entre adultos que consienten y el abuso infantil, lo que implica que las relaciones homosexuales de un sacerdote con otros aduli no serían un problema importante. . ¿A qué responde este tipo de ajuste?

R. – Es posible diferenciar cualquier cosa, incluso considerarse uno de los grandes intelectuales, pero no es un pecado grave que excluya a una persona del Reino de Dios, al menos un obispo no puede hacer eso está obligado al deber de defender la verdad del Evangelio y No exhibir el espíritu del tiempo. El momento parece haber llegado “en el que ya no se tolera la sana doctrina, pero, debido a la picazón de escuchar algo, los hombres se rodearán de maestros según sus propios deseos, negándose a escuchar la verdad y recurrir a los cuentos de hadas” (2 Tim 4, 3s).

D. – En su trabajo como prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, tuvo la oportunidad de ver numerosos casos de abuso por parte de sacerdotes examinados por la congregación. ¿Es cierto que la mayoría de las víctimas de estos casos fueron adolescentes varones?

A.- Más del 80 por ciento de las víctimas de estos abusadores sexuales son adolescentes varones. Sin embargo, de esto no se puede concluir que la mayoría de los sacerdotes sean propensos a la fornicación homosexual, sino que la mayoría de los abusadores han buscado, en el profundo desorden de sus pasiones, las víctimas masculinas. Por las exhaustivas estadísticas sobre delitos, sabemos que la mayoría de los perpetradores de abuso sexual son familiares de las víctimas, incluso padres con sus hijos. Pero de esto no podemos inferir que la mayoría de los padres son propensos a tales crímenes. Siempre debemos tener cuidado de no hacer generalizaciones a partir de casos concretos, para no caer en consignas y prejuicios anticlericales.

P. Si esta es la situación, y el estudio del abuso sexual realizado por los obispos alemanes o el Informe John Jay da cifras similares, ¿no debería la Iglesia abordar directamente el problema de la presencia de sacerdotes homosexuales?

R.- En mi opinión no hay hombres homosexuales ni sacerdotes. Dios creó al hombre y la mujer a los seres humanos. Pero puede haber hombres y mujeres con pasiones desordenadas. La unión sexual tiene su lugar solo en el matrimonio entre un hombre y una mujer. En el exterior solo hay fornicación y abuso de la sexualidad, tanto con personas del sexo opuesto como en el agravamiento antinatural del pecado con personas del mismo sexo. Solo aquellos que han aprendido a controlarse a sí mismos satisfacen las condiciones previas para recibir la ordenación al sacerdocio (cf. 1 Tim 3, 1-7).

P.- En este momento parece haber una situación en la Iglesia en la que no hay consenso al reconocer que los sacerdotes homosexuales activos tienen una gran parte de responsabilidad en la crisis de abuso. Incluso algunos documentos del Vaticano hablan de “pedofilia” o “clericalismo” como problemas principales. El periodista italiano Andrea Tornielli ha venido a argumentar que McCarrick no tenía relaciones homosexuales, sino que ejerció su poder sobre los demás. Al mismo tiempo, hay algunos, como el jesuita James Martin, que viaja por el mundo (incluso invitado a la reunión mundial de familias en Irlanda) para promover la idea de “católicos LGBT” e incluso afirma que algunos santos probablemente fueron homosexuales. . Es decir, hoy en día hay una fuerte tendencia en la Iglesia que conduce a la minimización del carácter pecaminoso de las relaciones entre personas del mismo sexo. ¿Crees que es así? Y si es así, ¿cómo podría y debería remediarlo?

R.- Es parte de la crisis que el no querer ver las causas reales y esconderlas con la ayuda de las frases propagandísticas del lobby homosexual. La fornicación con adolescentes y adultos es un pecado mortal y ningún poder en la tierra puede declararlo moralmente neutral. Es la obra del diablo, contra la cual el Papa Francisco a menudo advierte, declarar que el pecado es bueno. “Algunos se alejarán de la fe, prestando atención a los espíritus mentirosos y las doctrinas diabólicas, seducidos por la hipocresía de los impostores, que ya están marcados en su conciencia” (1 Tim 4, 1s). De hecho, es absurdo que, de repente, las autoridades eclesiásticas se dirijan a las consignas contra los clérigos jacobinos, nazis y comunistas contra los sacerdotes ordenados sacramentalmente. Los sacerdotes tienen la autoridad de proclamar el Evangelio y administrar los sacramentos de la gracia. Si alguien abusa de su jurisdicción para lograr metas egoístas, no es clerical en forma exagerada, sino que es anticlerical, porque niega que Cristo quiera trabajar a través de él. El abuso sexual por parte del clero debe, por lo tanto, llamarse anticlerical al más alto grado. Pero es obvio, y puede ser negado solo por aquellos que quieren estar ciegos, que los pecados contra el sexto mandamiento del Decálogo se originan por inclinaciones desordenadas y, por lo tanto, son pecados de fornicación que excluyen del Reino de Dios al menos hasta que haya arrepentimiento y expiación. y no hay una firme intención de evitar tales pecados en el futuro. Este intento de ofuscar las cosas es un mal signo de secularización de la Iglesia. Piensas como el mundo, no según la voluntad de Dios.

D. – Se escucharon rumores sobre el mismo tenor en el reciente Sínodo sobre jóvenes en Roma. El documento de trabajo utilizó por primera vez la fórmula “LGBT”, mientras que el documento final insistió en la necesidad de dar la bienvenida a los homosexuales a la Iglesia, rechazando “cualquier forma de discriminación” contra ellos. ¿Este tipo de afirmación no socavaría realmente la práctica constante de la Iglesia de no emplear a homosexuales activos, por ejemplo, como maestros en escuelas católicas?

A. – La ideología LGBT se basa en una antropología falsa que niega a Dios como creador. Ya que es esencialmente ateo o, a lo sumo, pone el concepto cristiano de Dios en los márgenes, no puede tener lugar en los documentos de la Iglesia. Este es un ejemplo de la creciente influencia del ateísmo en la Iglesia, responsable de más de medio siglo de la crisis de la Iglesia. Desafortunadamente, no deja de funcionar en la mente de algunos pastores que, en su ingenua convicción de ser modernos, no se dan cuenta del veneno que se toman todos los días y terminan dando de beber a otros.

P. ¿Podemos negar hoy que en las filas de la Iglesia Católica existe un poderoso “lobby gay”?

R.- No lo sé porque estas personas no se exponen a mí. Pero puede ser que se regocijara de que ya no tengo la tarea, en la congregación de la doctrina de la fe, de lidiar con los delitos sexuales cometidos especialmente con los adolescentes varones.

D. – Recientemente, ha revelado que durante su mandato en la congregación por la doctrina de la fe, el Papa había instituido una comisión que asesoraría a la congregación sobre posibles sanciones contra los sacerdotes culpables de abuso. Esta comisión, sin embargo, se inclinó hacia una actitud más suave hacia los sacerdotes abusivos, a diferencia de ella que quería imponer, en los casos más graves, la reducción al estado laico (por ejemplo, en el caso de Don Mauro Inzoli). Bueno, el año pasado, cuando fue destituida como prefecta de la congregación, la revista jesuita “América” ​​reveló “que cierto número de cardenales le habían pedido a Francis que destituyera al cardenal Müller de esa posición porque en numerosas ocasiones se había manifestado públicamente en desacuerdo o se alejó de la posición del Papa, y vieron en esto un debilitamiento del oficio y del magisterio papal “. ¿También ve una posible relación entre los criterios estrictos adoptados por usted contra los sacerdotes abusivos y el grupo de cardenales cercanos al Papa que deseaban un enfoque más suave? De no ser así, ¿todavía afirmaría haber sido retirado debido a su firme defensa de la ortodoxia?

R.- La primacía del papa se ve debilitada por los aduladores y por los partidarios de la corte papal, lo mismo que el famoso teólogo Melchior Cano ya habló en el siglo XVI, y no por quienes aconsejan al papa con competencia y responsabilidad. Si es cierto que un grupo de cardenales me acusó ante el Papa por mis diferentes ideas, entonces la Iglesia se encuentra en una situación que no es buena. Si hubieran sido hombres valientes y rectos, habrían hablado directamente conmigo y habrían tenido que saber que, como obispo y cardenal, estoy llamado a representar la enseñanza de la fe católica y no a justificar las diversas opiniones privadas de un papa. Su autoridad se extiende sobre la fe revelada de la Iglesia católica y no sobre los puntos de vista teológicos individuales de él o sus asesores. Tal vez puedan acusarme de interpretar “Amoris laetitia” de una manera ortodoxa, pero no pueden probar que me he desviado de la doctrina católica. Agregue a esto la irritación que se siente al ver a las personas que carecen de formación teológica elevada al rango episcopal, quienes, además, consideran tener que agradecer al Papa por esto en formas de sumisión infantil. Tal vez harían bien en leer mi libro: “El Papa. Misión y mandato “(Herder Verlag, disponible en alemán y español, con traducciones entrantes de italiano e inglés). Al menos podríamos continuar discutiendo el tema a ese nivel. que, además, creen que deberían agradecer al Papa por esto en formas de sumisión infantil. Tal vez harían bien en leer mi libro: “El Papa. Misión y mandato “(Herder Verlag, disponible en alemán y español, con traducciones entrantes de italiano e inglés). Al menos podríamos continuar discutiendo el tema a ese nivel. que, además, creen que deberían agradecer al Papa por esto en formas de sumisión infantil. Tal vez harían bien en leer mi libro: “El Papa. Misión y mandato “(Herder Verlag, disponible en alemán y español, con traducciones entrantes de italiano e inglés). Al menos podríamos continuar discutiendo el tema a ese nivel.

El magisterio de los obispos y el papa está bajo la Palabra de Dios en las Sagradas Escrituras y la Tradición, y está a Su servicio. No es católico creer que el Papa es una persona que recibe la Revelación directamente del Espíritu Santo, y que puede interpretarla de acuerdo con sus deseos, mientras que el resto de los fieles deben seguirlo ciegamente y en silencio. “Amoris laetitia” debe estar absolutamente de acuerdo con la Revelación, y no somos nosotros quienes debemos estar de acuerdo con “Amoris Laetitia” en las interpretaciones que contradicen, de manera herética, la Palabra de Dios. Sería un abuso de poder sancionar a aquellos que insisten. sobre una interpretación ortodoxa de esta encíclica como de cualquier otro documento del magisterio papal. Solo aquellos en estado de gracia pueden recibir la Sagrada Comunión fructíferamente.

P.- En su papel como prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, ¿a cuál de las innovaciones propuestas a la Iglesia se ha opuesto más firmemente? Mirando hacia atrás, ¿qué parte de su testimonio cree que tiene más que ver con su eliminación y la forma en que se ha producido, sin que se le ofrezca una posición alternativa dentro del Vaticano?

R.- No me opuse a ninguna innovación o reforma. Porque reforma significa renovación en Cristo, no adaptación al mundo. No se me han comunicado los motivos de la no renovación de mi mandato. Esto es inusual porque normalmente el Papa permite que todos los prefectos continúen su trabajo. No conozco las posibles razones que podrían formularse como hipótesis sin caer en el ridículo. Después de todo, al contrario de lo que el Papa Benedicto creyó, uno no puede creer que Müller carezca de la preparación teológica suficiente, que no sea ortodoxo o que sea negligente en la búsqueda de delitos contra la fe y los casos de abuso sexual. Por eso es mejor estar callado y dejar a los medios “liberales” y progresistas que comenten mal.

D. En la actualidad, algunos observadores comparan su expulsión de una posición importante en el Vaticano, ciertamente también debido a su respetuosa resistencia con respecto a “Amoris laetitia”, con el tratamiento condescendiente recibido por otros como el Cardenal McCarrick. Incluso hoy en día no se ha reducido al estado laico, a pesar de su conducta criminal. Por lo tanto, parece que los que intentaron preservar la enseñanza católica sobre el matrimonio y la familia como siempre se transmitió se dejan de lado, mientras que los que están a favor de las innovaciones en este campo de la moralidad son tratados con mansedumbre o incluso promovidos, como el cardenal cupich y el padre james martin. ¿Tienes algún comentario sobre esto?

R.- Cualquiera puede formarse una idea sobre los criterios según los cuales algunos son promovidos y protegidos, mientras que otros son combatidos y eliminados.

D. – Aún sobre los méritos de esta supuesta supresión de los eclesiásticos ortodoxos y la promoción de los exponentes progresistas, el jesuita Ansgar Wucherpfennig acaba de recibir el permiso del Vaticano para regresar al puesto de rector de la facultad jesuita en Frankfurt, aunque apoya la ordenación. De las mujeres y la bendición de las parejas homosexuales. Incluso se le pidió que publicara artículos al respecto. ¿Cómo evalúa este desarrollo adicional?

R. – Este es un ejemplo de cómo la autoridad de la Iglesia de Roma se está dañando a sí misma y cómo se deja de lado la competencia y experiencia claras de la congregación para la fe. Si este sacerdote cree que la bendición de las relaciones homosexuales es el resultado de un mayor desarrollo de la doctrina, y continúa su trabajo en esta dirección, nos enfrentamos con nada más que la presencia de un pensamiento ateo en el cristianismo. No niega la existencia de Dios en su totalidad teórica, sino que la niega como fuente de moralidad, presentando como una bendición lo que a los ojos de Dios es el pecado.

El hecho de que la persona que recibe el sacramento del orden sagrado debe ser masculino no es el resultado de circunstancias culturales o de una legislación eclesial positiva que pueda modificarse. Se basa en la naturaleza de este sacramento y en su institución divina, al igual que la naturaleza del sacramento del matrimonio requiere la diferencia de los dos sexos.

P.- Desde su punto de vista, ¿cree que la Iglesia está cerca de alcanzar un control adecuado y consistente de la crisis de abuso y ha encontrado las soluciones correctas? ¿O cuál crees que ha sido el mayor obstáculo para una mejora sustancial de la situación hasta ahora? ¿Cómo puede la Iglesia volver a representar una institución creíble a los ojos de las familias católicas?

R.- Toda la Iglesia, con sus sacerdotes y obispos, debe agradar a Dios y no al hombre. Nuestra salvación es la obediencia en la fe.

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ESCRITOR POST : Algunas reacciones y comentarios, especialmente en Alemania, a esta entrevista con el cardenal Müller:

> Cardenal Dubia, los obispos defienden Cdl. Müller vincula crisis de abuso y homosexualidad.

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