Necios…


Alguien tendría que explicar a estos sujetos que las personas abusadas no hablan cuando quieren sino cuando pueden

Sacerdotes con cálices durante una misa.
Sacerdotes con cálices durante una misa. GETTY

Los curas tienen su propia Liga de la Justicia, y así logran que sus colegas pedófilos obtengan, como condena, graciosos retiros espirituales. Hay motivos para creer que los fallos de la tal Liga, además, se basan en la ignorancia. Este diario publicó conversaciones que el obispo de Salamanca, Carlos López, sostuvo en 2013 con Javier Paz, que denunció al cura Isidro López por haber abusado de él entre sus 12 y sus 20 años. En ellas, el obispo le reprocha a Paz: “¿Por qué no lo han denunciado a su debido tiempo? Ahora la Iglesia es culpable de haberlo ocultado (…) ¿las víctimas por qué se han callado?”. El 5 de noviembre, el consejo presbiteral de Salamanca divulgó un comunicado en el que pedía perdón por los abusos. Pero, apenas después, insistía en hacer una defensa corporativa y volvía a endilgar responsabilidad a las víctimas: “El obispo don Carlos (…) ha actuado con absoluta corrección (…), con honestidad e integridad”; “pedimos a todas las víctimas que denuncien abierta y claramente los hechos, que aporten las pruebas correspondientes ante el juzgado (civil o eclesiástico)”. Alguien tendría que explicarles a estos sujetos que las personas abusadas no hablan cuando quieren sino cuando pueden, entre otras cosas debido a la certeza que tienen de que nadie va a creerles, certeza que comunicados como este ratifican al exigir que presenten pruebas y hagan denuncias claras (sugiriendo que lo ya denunciado carece de las mismas y es oscuro), y al calificar la actuación de “don Carlos” como honesta e íntegra cuando se sabe que “don Carlos” ignoró durante décadas denuncias contra el cura Isidro López por no considerarlas “verosímiles” debido a “la buena fama” del acusado. Los ciudadanos deberíamos escribir un Manual del abuso para dummies, e inundar con él iglesias y conventos. Podría llevar, a modo de epígrafe, el verso famoso: hombres necios que acusáis.

https://elpais.com/elpais/2018/12/03/opinion/1543845488_696951.html

Monjas de todo el mundo se organizan contra los abusos sexuales y laborales que sufren en la Iglesia


La Unión Internacional de Superioras Generales, que aglutina al medio millón de religiosas católicas, condena «a los que mantienen la cultura del silencio y el secreto, bajo la apariencia de protección de la reputación de una institución»

Han pedido que se hagan públicos informes sobre abuso sexual, que se denuncie y se explicite la explotación laboral de religiosas, utilizadas muchas veces como criadas tratadas como «menores de edad»

«Tenemos que romper el silencio, solo en la verdad destruiremos la cadena de poder», sostiene Rocío Figueroa, teóloga que fue expulsada tras denunciar abusos sexualesJesús Bastante 04/12/2018 – 21:24C

Monjas denuncian haber sufrido "por años" abusos por parte de curas en Chile
EFE

MÁS INFO

Las mujeres en la Iglesia han dicho basta. Basta a los abusos sexuales, laborales, al machismo imperante en la estructura eclesial y a la «cultura del silencio y el secreto». Y alzan la voz. De distintas maneras. La más sonada, la que ha lanzado la Unión Internacional de las Superioras Generales (UISG), organismo que representa al más de medio millón de monjas católicas del mundo, que ha emitido un comunicado mostrando su «profunda tristeza e indignación» por «las formas de abuso que prevalecen en la Iglesia y en la sociedad en nuestros días».

Abusos que, sostienen, en la Iglesia se dan «de múltiples formas: sexual, verbal, emocional, o cualquier uso inapropiado del poder en las relaciones que merman la dignidad y el desarrollo sano de la víctima».

Frente a ello, las religiosas católicas «permanecemos al lado de las mujeres valientes y de los hombres que han presentado informes sobre los abusos a las autoridades». «Condenamos a los que mantienen la cultura del silencio y el secreto, a menudo bajo la apariencia de «protección» de la reputación de una institución o como «parte de la propia cultura», subraya el comunicado, que exige «informes civiles y penales transparentes de los abusos tanto en las congregaciones religiosas, en las parroquias y en los distintos ámbitos diocesanos, como en cualquier espacio público» para frenar esa cultura del silencio.

Estamos hablando de pederastia, pero también de clericalismo, que especialmente sufren las religiosas, abocadas a abusos de poder por parte de los clérigos, que casi las convierten en sirvientas del sacerdote u obispo de turno. La falta de voz en la sociedad, la firme jerarquía y los votos de obediencia agravan su situación como mujeres. Por ello, el comunicado del máximo organismo de las religiosas del mundo insta a «cualquier religiosa que haya sufrido abusos informe sobre este a la responsable de su congregación, a la Iglesia y a las autoridades civiles según se considere más conveniente», y se compromete a ayudar a la víctima a «actuar con valentía y presentar la denuncia a las organizaciones apropiadas».

Preparar a las monjas para denunciar

Un histórico documento que, tal y como confirma a eldiario.es Patrizia Morgante, encargada de la comunicación de la UISG, se decidió hacer coincidir con la Jornada de la Violencia contra las Mujeres «para que fuera más simbólico». «Es un asunto delicado y complejo, para el que tenemos que invertir mucho en educación y en la formación de las religiosas, para que todas se sientan más preparadas a manejar toda forma de abuso», el propio y el sufrido por otros. También apelan a la jerarquía eclesiástica, de la que denuncian que permanece inmóvil ante el problema, aunque conoce casos, publicados por ejemplo por el diario oficial del Vaticano.

El texto ha sido bien recibido por las religiosas españolas. Ana Almarza, de las adoratrices (congregación que trabaja con mujeres víctimas de explotación laboral y sexual, y también con menores que han sufrido la trata y la violencia), se une a la comunicación de las superioras generales, y aboga por «acabar con esa cultura del silencio».

«Agradezco este documento, que nos compromete, en la medida de nuestras posibilidades, a trabajar en colaboración con las autoridades civiles y de la Iglesia para ayudar a quienes han sufrido abusos a sanar el pasado a través de un proceso de acompañamiento, búsqueda de la justicia», constata la religiosa.

Mujeres no escuchadas

Por su parte, la dominica Sor Lucía Caram cree que la nota de la UISG es «una buena noticia». «La UISG ha tomado la palabra y que su voz ha resonado con claridad sonora en la Iglesia, encontrando un eco de esperanza, en no pocas monjas y religiosas, hermanas, mujeres, que hoy por hoy no son escuchadas, son ignoradas, explotadas e incluso maltratadas por una jerarquía, que todavía y mayoritariamente no huele a oveja ni está en sintonía con la Buena Noticia del Evangelio predicada y vivida por el papa Francisco».

«Es bueno que las hermanas hagan oír su voz, y sean cauce de tantas voces silenciadas y humilladas en la servidumbre de una Iglesia con demasiados príncipes que se resiste al Evangelio», denuncia sor Lucía, quien insiste en que «la reforma de la Iglesia pasa, sin duda por el respeto a las mujeres y por la tolerancia cero a cualquier y a toda forma de abusos en sus múltiples formas: sexual, verbal, emocional, o uso inapropiado del poder que las convirtió durante años en víctimas».

Por ello, documentos como el de la UISG son relevantes, pues puede convertirse «en altavoz de las hermanas silenciadas y humilladas y que claman y reclaman justicia, una justicia que les fue negada durante años por la vía eclesial, viviendo atenazadas por el miedo, y que tal vez, de la mano de Francisco y en su empeño por la justicia real, les llegará a través también de la justicia civil, a la justicia sin rebajas».

Monjas exportadas para ejercer de sirvientas

Otra religiosa, que ha conocido de cerca la elaboración del documento y que prefiere mantener el anonimato, destaca que «por fin las superioras mayores han despertado y han sido valientes» para actuar frente a la Congregación de la Vida Religiosa vaticana, «que no ha sido más que un engaño y un freno a tantas hermanas, sobre todo religiosas a las que se ha tratado como menores de edad».

«Tanto el prefecto (el cardenal brasileño Braz de Aviz), como el Secretario (el español Rodríguez Carballo), deberán oír a las Superioras mayores, y seguramente les saldrán los colores, porque ellos son parte de esa Iglesia que se resiste al aire fresco de Francisco, y que se han instalado en una Iglesia patriarcal, y también opresora».

«Ojalá este comunicado se traduzca en un encuentro con el Papa Francisco, sin filtros, en el que sin mediar la Congregación, nuestras hermanas mayores puedan convertirse en interlocutoras, en testigos y en denunciantes», concluye esta religiosa, que denuncia cómo, en los últimos años, «se ha facilitado la llegada de religiosas del tercer mundo para ser criadas de sus colegas cardenales y obispos. Se ha utilizado el poder y la ignorancia para tener mano de obra barata, y no reconocer la dignidad de muchas hermanas que han dejado sus países para servir al Señor en los más pobres, y se han convertido en pobres servidoras de los señores obispos».

Entretanto, desde Roma surgen nuevas denuncias de abusos contra mujeres y religiosas por parte de una jerarquía católica exclusivamente patriarcal. Una de ellas proviene de Rocío Figueroa, teóloga que llegó a dirigir la sección de Mujer del Pontificio Consejo para los Laicos, del que fue expulsada tras denunciar los abusos sufridos por parte del fundador del Sodalicio de la Vida Cristiana, Luis Figari (actualmente condenado por la Santa Sede y a la espera de juicio en Perú).

«Tenemos que romper el silencio, solo en la verdad destruiremos la cadena de poder, por eso tenemos que ser mujeres de verdad», sostiene Figueroa, quien constata la doble victimización de las mujeres en la Iglesia: «Es muy difícil ser víctima y ser mujer».

Silencio tras una violación

Doris Wagner es una teóloga alemana que sufrió abusos de todo tipo (desde control mental a la agresión sexual) en su comunidad religiosa y expuso públicamente su testimonio. «Pocos meses después de tomar los votos, un sacerdote de la comunidad entró a mi habitación y me violó. Mientras me desnudaba atiné a decirle: ‘No puedes hacerlo’, pero no sirvió de nada. Al otro día pensé que si hablaba de eso me inculparían a mí, así que fui a la capilla y sonreí, como si nada hubiese pasado», subrayó durante un encuentro de Voces de la Fe celebrado en Roma.

Cuando habló de aquel episodio con su superiora, ésta le respondió: «Ya sabes, él tiene una debilidad por las mujeres y nosotros tenemos que aceptarlo como es». En 2011 dejó la comunidad, y ahora asegura que existen estudios que apuntan que tres de cada diez religiosas del mundo han sufrido abusos por parte de sus superiores varones. «Es inconcebible que la Curia Romana, que sabe de todas estas cosas, no haya tomado medidas. Ninguno reacciona, ninguno habla. No existe un organismo independiente al cual acudir cuando el derecho canónico es violado», denuncia Wagner.

https://www.eldiario.es/sociedad/MeToo-monjas-abusos-Iglesia_0_842715994.html

¿Qué pasó con ‘¿Quién soy yo para juzgar?’


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¿Qué pasó con "¿Quién soy yo para juzgar?"

Los últimos comentarios del Papa Francisco indican que puede estar preparándose para culpar a las personas LGBTQ por los escándalos sexuales de niños de la Iglesia Católica.

POR MARIANNE DUDDY-BURKEDICIEMBRE 05 2018 6:01 AM EST106 ACCIONES

Hace cinco años, el Papa Francisco se hizo con los titulares internacionales cuando respondió a la pregunta de un reportero en vuelo sobre los sacerdotes homosexuales diciendo: «Si alguien es gay y busca al Señor con buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgar?»

Medios de comunicación, activistas LGBT y católicos de todo el mundo especularon acerca de si este comentario directo y el uso sin precedentes de «gay» por parte del pontífice, marcó una ruptura significativa con la condena inequívoca del Vaticano a las relaciones entre personas del mismo sexo y una mayor aceptación por parte de LGBT. Personas en la denominación cristiana más grande del mundo. Incluso esta publicación celebró la importancia del comentario del Papa Francisco al nombrarlo como su Persona del año 2013 . 

Advcoate notó el potencial del comentario para dar forma a la respuesta global a las personas LGBT al escribir: “Es más probable que los defensores de la aceptación de LGBT en la religión, los que bloquean el progreso en el trabajo que queda por hacer, sean persuadidos por una figura que conozcan. «De la misma manera que el presidente Obama transformó la política con su evolución en los derechos civiles LGBT, un cambio del Papa podría tener un efecto duradero en la religión».

Sin embargo, en un libro publicado en Italia el 1 de diciembre de 2018, el Papa Francisco emite un juicio explícitamente negativo contra personas gays y lesbianas en el sacerdocio católico y como miembros de comunidades religiosas de hermanas y hermanos. Los informes de los medios de comunicación basados ​​en la traducción del italiano original dicen que el Papa escribe que las personas gays y lesbianas no deben postularse ni ser admitidas en el sacerdocio católico o en las comunidades religiosas porque «en la vida consagrada y sacerdotal, no hay lugar para ese tipo de afecto». «También escribió que» en nuestras sociedades, incluso parece que la homosexualidad está de moda y que la mentalidad, de alguna manera, también influye en la vida de la iglesia «.

Estas declaraciones parecen demostrar que el líder de la Iglesia Católica está cediendo a las fuerzas tradicionalistas dentro de la jerarquía que ven más apertura a las personas LGBT como una amenaza para la unidad y autoridad global de la iglesia. Esto es problemático en muchos niveles. Los comentarios del Papa refuerzan los estereotipos negativos y desacreditados durante mucho tiempo que han llevado a la discriminación y la violencia contra nuestra comunidad. Son degradantes para todas las hermanas lesbianas y los sacerdotes y hermanos homosexuales que han servido fielmente a la iglesia a lo largo de su historia, y para todos los que actualmente se están preparando para tales ministerios. 

En cuanto a que la homosexualidad es vista como «de moda», el Papa Francisco parece estar confundiendo un progreso genuino pero limitado en el logro de los derechos civiles y humanos básicos para las personas LGBT en algunos países como una moda o tendencia frívola. Nada mas lejos de la verdad. Cualquier ganancia que se haya logrado en el logro de los derechos LGBT en las últimas décadas se ha producido a costa de un dolor incalculable y un sacrificio por parte de las personas LGBT.

Sin embargo, lo que más preocupa de inmediato es si las palabras del Papa prefiguran el enfoque que el Vaticano adoptará en la próxima reunión de «emergencia» para discutir la respuesta de la iglesia a las revelaciones cada vez más amplias sobre el alcance del abuso sexual de menores por parte de los sacerdotes. , y lo que el informe del Gran Jurado de Pensilvania calificó como el «encubrimiento sistemático» del abuso por parte de obispos y funcionarios del Vaticano. Más de una docena de fiscales generales de otros estados han iniciado investigaciones de amplia base aquí en los EE. UU., Y nuevas revelaciones sobre el abuso parecen provenir de otros países cada mes. En respuesta a la extraordinaria presión que siente la Iglesia católica, el Papa convocó a los jefes de todas las conferencias nacionales de obispos a Roma en febrero de 2019 para una sesión de estrategia.

Al insinuar que los sacerdotes gay y las hermanas y hermanos lesbianas y gays son menos capaces que sus colegas heterosexuales de manejar su sexualidad de manera consistente con sus votos, el Papa señala que seguirá el ejemplo de aquellos que han criticado abiertamente ¿El escándalo del abuso sexual en los sacerdotes gay? ¿Ha llegado a la conclusión de que la forma de salvar a la iglesia es usar como chivos expiatorios a las personas LGBT? Este sería un cálculo vilmente pecaminoso, y que alienará aún más a un gran número de católicos, muchos de los cuales ven la próxima cumbre como la última oportunidad para que la jerarquía tome medidas significativas para abordar el comportamiento deshonroso de tantos perpetradores y habilitadores. Sería un fracaso transparente del liderazgo ofrecer una excusa simplista y refutada,

Cada vez que la iglesia institucional se niega a avanzar hacia un abrazo de personas LGBT, como sucedió en el reciente Sínodo sobre la juventud en Roma, aplasta el espíritu de los católicos y aliados LGBT y pierde adeptos. La postura crítica de Francisco en su nuevo libro será la última gota proverbial para otro grupo de católicos que han tratado de persistir en su fe. En momentos como estos, puede ser difícil aferrarse a la profunda espiritualidad y la tradición de justicia social que creemos que el catolicismo aún ofrece, a pesar de los graves pecados institucionales de la iglesia por no reconocer la plena igualdad y dignidad otorgadas por Dios a las mujeres. y las personas LGBT, y para proteger a sus miembros más vulnerables de los abusos sexuales espantosos. Espero que estos católicos desilusionados puedan encontrar comunidades eucarísticas intencionales, capítulos de dignidad, comunidades de mujeres e iglesias,

MARIANNE DUDDY-BURKE es la directora ejecutiva de Dignity USA , que aboga por la igualdad LGBTQ en la Iglesia Católica.

https://www.advocate.com/commentary/2018/12/05/whatever-happened-who-am-i-judge

FUSIONES DE NAVIDAD 2018 por Rita Lucey ARCWP


Nuestros antepasados ​​viven en nosotros. Sabemos esto a través de la ciencia que rastrea nuestro viaje unos 50,000 años desde el África más oscura hasta el mundo de hoy. Sabemos que nuestro cerebro, nuestro corazón y nuestro cuerpo son muy parecidos a los de los seres humanos hace 150,000 años. ¿Puede ser entonces que tenemos muchas similitudes en muchas de nuestras experiencias? ¿Cuánto tiempo hemos entendido, como seres humanos, el mundo que nos rodea? ¿Están nuestros mitos, creencias, tradiciones y rituales enraizados en el pasado?¿Es este un hilo común … la filosofía perenne?
¡La temporada de Cristo está sobre nosotros! La luz del mundo regresa en lo que ahora llamamos el solsticio. Comprender el regreso de la luz durante esta temporada de Adviento hoy está muy lejos de nuestros antepasados ​​que temían que el sol no regresaría y que la muerte sería inminente.
El Sol, con su fuerza que da vida, fue personificado desde los primeros tiempos como el creador invisible, la luz del mundo, el salvador de la humanidad. Hay una larga y rica historia de la relación entre el Sol y el 21 y 25 de diciembre; una época en la que el Solsticio real puede determinarse como las horas de luz diurna más cortas del año. Sólo entonces puede volver la luz, la fuerza que da vida. Imaginemos entonces que el miedo como entendimiento primitivo del hombre solo sabía que su fuente de vida, el Sol, se estaba yendo. ¿Volvería?
A través de los jeroglíficos, ahora conocemos un mesías solar y los mitos que evolucionan a partir del movimiento del sol a través del cielo. O no de los más antiguos dioses egipcios perdurables, Horus,  se convirtió increíblemente importante como su papel evolucionó con el tiempo. Llevaba un disco solar para mostrar su representación del creador: el Dios Sol. De acuerdo con el mito arraigado en la tradición oral, Horus, nacido alrededor del 3000 aC el 25 de diciembre, de la virgen Isis, poseía rasgos y emociones humanas (antropomorfismo). Los atributos de Horus impregnaron muchas culturas,  aunque con nombres diferentes: Attis of Phrygia, nacido de la virgen Nanan. * Krishua de la India, nacido de la virgen Devaki, * Dionisio de Grecia también conocido como Baco de Roma, nacido de una virgen * Mithra de Persia, nacido de una virgen, son  algunos de los muchos dioses conocidos por la humanidad como encarnación de lo sagrado.
Las tradiciones orales, las historias contadas alrededor de las fogatas, encarnan tanto los mitos como las experiencias de un pueblo en sintonía con el movimiento del sol, la luna y los planetas: siempre presentes en los cielos, siempre como parte del gobierno de quienes son, ya quienes dan honor. Los antiguos construyeron observatorios sagrados como Stonehenge (Inglaterra)  y Newgrange (Irlanda). Los sitios astronómicos y matemáticos de todo el mundo dan crédito a la búsqueda del hombre por controlar el universo observable: Gobekdi Tepe en Siria / Turquía, Puna Punka de Bolivia, Macchu Picchu en Perú continúan sorprendiendo con sus ideas sobre un pueblo que busca a su (s) dios (es) honrando lo desconocido y esperando protección contra los elementos incontrolables de la vida cotidiana.  
Casi todas las naciones antiguas y avanzadas como Babilonia, Egipto, Persia, Grecia, Roma e Inglaterra marcaron el regreso del Sol en el solsticio de invierno con festivales. Brillantes hogueras, fiestas, decoraciones gay, intercambio de regalos, banquetes, cantos y bailes. No es de extrañar que nosotros también celebramos el regreso del Sol / Hijo en este día con una herencia tan maravillosa de muchas tradiciones.
Durante unos 2000 años, muchas personas, en muchas tierras, afirman a Jesús, el Cristo, nacido de la Virgen María en el solsticio de invierno. El Evangelio de Lucas relaciona las narraciones de la infancia con elementos de estas historias antiguas. Y nos regocijamos con los pueblos de otras creencias, ya que también celebran durante esta temporada de solsticio: Hanukkah, el Festival Judío de las Luces, Kwanzaa (Swahili para los primeros frutos), una celebración inspirada en África. Las principales celebraciones islámicas están basadas en la luna. El Islam reconoce a Jesús como Profeta y puede optar por celebrar esta temporada con la tradición de las culturas que varían de un país a otro (en mi hogar de infancia celebramos la Navidad el 25 de diciembre y también la fiesta de los Reyes Magos el 6 de enero, Epifanía, en honor a nuestros inmigrantes Tradiciones eslavas)
¡Así que mira a la luz y baila con el Sol / Hijo! Bendiga el calor que recibimos de estas maravillas en nuestra vida  y sepa que estamos aquí eneste momento AHORA con todo su caos y conflictos porque un pueblo antiguo, esforzándose por comprender quiénes somos, fomentó la búsqueda a través de todas estas generaciones. 

https://bridgetmarys.blogspot.com/2018/12/christmas-musings-2018-by-rita-lucey.html

¿Presbiteras Católicas Romanas-Suramérica, qué hacen?


Vivir y anunciar el Evangelio.

No somos un sindicado dentro de la Iglesia.
No es una segunda opción, después del trabajo laboral.
Prima anunciar el Evangelio, el cuidado y servicio a los más necesitados.

AQUÍ TIENES INFORMACIÓN SOBRE NUESTRO MOVIMIENTO:

http://romancatholicwomenpriests.org/

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/

http://arcwp.org/

https://arcwpamericadelsur.wordpress.com/

¿Por qué dejé la iglesia y lo que oigo al respecto?


5 de diciembre de 2018por Melinda HennebergerOpiniónGente

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Un feligrés reza el rosario a fines de julio cerca de una vidriera en esta foto de archivo de 2010 (CNS / Dave Crenshaw, católico del este de Oklahoma)

Después de tantos años de tratar de «permanecer y luchar» por la Iglesia Católica como debería ser, finalmente llegó el día en que alejarse no fue tanto una decisión como un reconocimiento de la realidad: simplemente no pude continuar ayudando a apuntalar. una institución a la que he amado toda mi vida, pero que está dirigida por hombres que, después de todo este tiempo, todavía están vacilando en respuesta a la devastación causada por los niños abusadores en los collares.

Quedarse «porque también es nuestra iglesia» se había convertido en una complicidad con otro nombre. E incluso quedarme para la Eucaristía me hizo preguntarme en qué punto tenía que dejar de permitir que la jerarquía usara la presencia real para excusar lo inexcusable. ¿Jesús siente alguna vez que está siendo rehén?

No pretendo saber la respuesta. Pero sí sé que había empezado a sentir que tenía más de lo que quería tener en común con los muchos partidarios de Trump que le dicen a los encuestadores que no hay nada que el presidente pueda hacer para alejarlos. La fe en un hombre y en una religión es muy diferente, obviamente. Pero si la inacción ante los nuevos informes de que los violadores de niños aún están siendo protegidos no fue mi clave para salir, ¿cuál sería? Que nadie pueda hacer esa llamada a nadie más debería ser obvio, pero no lo es.

La respuesta a la columna de USA Today que escribí acerca de irme (o de ser dejado, en realidad) fue abrumadora en sí misma. Escuché de dos obispos, muchos de los sacerdotes que aún vivían, que conocía todo el camino de regreso a la Escuela Primaria St. Mary’s y casi todas las paradas católicas en mi vida desde entonces, incluso desde mi época como joven voluntaria asociada de Holy Cross Associate justo después de la Universidad de Notre Dame y del Vaticano, que cubrí para The New York Times en el apogeo de los escándalos en 2002 y 2003.

Muchos de mis amigos dijeron que estaban tristes, y muchos extraños dijeron que yo estaba haciendo el trabajo de Satanás, o que no debo amar mucho a Jesús. (Te sorprenderías de cuántos católicos parecen pensar que el único camino hacia Cristo recorre Roma).

Ross Douthat escribió en The New York Times que estaba cometiendo un » terrible error » . En otra de las seis columnas sobre el tema de mi éxodo, todos ellos en contra, un escritor de El federalista me acusó de la herejía del donatismo . Leerlo me hizo sospechar que estaba entusiasmado por saber qué es el donatismo . Y nunca he estado más consciente del núcleo de la verdad en ese ensayo de Donald M. Murray, «Todo lo que escribe es autobiografía».

También hubo un poco de alivio cómico involuntario, como lo hizo la alumna de Notre Dame que escribió en una carta: «¿Un Notre Dame Grad renunciando a la iglesia? ¿Cómo te atreves? … Diviértete en el infierno».

También me acusaron de dejar la iglesia para vender periódicos, dejar la iglesia para avanzar en mi carrera y dejar a Cristo solo en la cruz. En un monasterio en Massachusetts, algunos monjes maronitas están orando para que yo me cure de mi ira y me dé cuenta de que solo me estoy lastimando.

Relacionados: ¿Por qué no me voy de la Iglesia Católica?

Pero por cada » perdónela, porque no sabe lo que hace » , hubo muchas más cartas sinceras de los católicos en todo el país que dijeron que habían llegado a la misma conclusión o que estaban «colgando de un hilo». Una mujer dijo que después de toda una vida de sentirse «menos que» porque estaba embarazada cuando ella y su esposo se casaron, se había indignado al saber que algunos de los hombres que «habían hecho que yo fuera el más grave» de los pecadores «había hecho» cosas indecibles a los niños y se disculpaba, ocultaba y conmovía «.

Muchos de los que escribieron trabajos en parroquias u organizaciones católicas, o solían hacerlo. «He perdido una gran parte de mi identidad», después de desilusionarme, dijo un hombre que había pasado toda su vida laboral recaudando dinero para la iglesia.

«Trabajé durante 12 años con la Voz de los Fieles», dijo otro, «con la esperanza de ayudar a erradicar los delitos religiosos y la insensibilidad del jerarcas ante el sufrimiento que han causado. Finalmente me fui, desanimada de que incluso estuvieran dispuestos a escucharnos , El Pueblo de Dios «.

Un asociado pastoral en una parroquia escribió: «No pasa un día sin que me pregunte: ‘¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy haciendo un buen trabajo aquí? ¿Dios me está utilizando aquí? ¿O estoy ayudando a apuntalar?» ¿Una institución que en última instancia es irredimible? «

Una que probablemente me hizo sonreír más de lo que debería haber sido de una madre de cinco hijos en Carolina del Norte. «Por favor, no permita que los hijos de puta tengan la última palabra», dijo, y luego firmó: «Con amor sincero en Cristo».

Otro mensaje afectivo y muy diferente, de un seminarista en Tulsa, dijo: «La Iglesia, mi querida Iglesia, está en llamas, y no huiré; correré hacia el edificio, daré toda mi vida, para construir la Iglesia y para difundir el Evangelio de Jesucristo. ¡Te invito a hacer lo mismo, a ser el cambio! «

Entre los que dijeron que ellos mismos habían sido maltratados por un sacerdote, había un preso en el corredor de la muerte que todavía se pregunta qué pasó con «el pequeño niño cubano» que el padre también llevó al sótano de la iglesia.

Algunos de los que dijeron que están a punto de dejar el desgaste espiritual y el impacto acumulativo de los escándalos de abuso, también son sacerdotes. Uno es tanto un sacerdote como una víctima de abuso clerical que dijo que fue atacado durante todo su sacerdocio.

Es como hay muchos de nosotros en este camino a puntos desconocidos que pensé que escribiría periódicamente sobre lo que viene ahora, aunque la respuesta corta en este punto es que no tengo idea. ¿Por qué lo haría yo, cuando la Iglesia Católica es el único hogar espiritual que he conocido, y un ex católico no es algo que realmente pensé que sería?

Para el caso, ¿es «antiguo» incluso la forma correcta de expresarlo? «Recuperarse católico» es demasiado despectivo para mí y también muy mediocre, especialmente cuando estoy bastante seguro de que gran parte de la jerarquía debería estar en tratamiento. Que la fe siempre forme parte de mí hace que llamarme «ex» parezca que es una mentira lo que me digo a mí mismo.

Es como mudarse a un nuevo país, pero sin saber cuál. Tal vez una donde yo sepa el idioma? Cuando una persona bienintencionada me contó acerca de una iglesia episcopal cerca de mí que es tan grande que podría ir allí y ser totalmente anónimo, pensé, bueno, si quisiera adorar donde nadie me hablara, ¡me mantendría católico!

Por supuesto, revisaré a nuestros primos más cercanos, aunque debo confesar que me reí un poco demasiado fuerte hace unos años cuando un editor me dijo que era un episcopaliano «, y eso es como caer por la ventana del primer piso».

ANUNCIO

La perspectiva de volver a empezar después de una vida es tan desalentadora que puedo ver por qué muchos de los que dejan la Iglesia Católica simplemente se dan por vencidos de la religión organizada. Sin embargo, necesito una comunidad de fe, y tendré que encontrar una.

Mi amigo Michael Sean Winters dice que sabe que volveré, «porque no quieres conformarte con una galleta y un poco de jugo de uva, ¿verdad?»

No lo hago, pero sin dramatizar demasiado, se siente un poco como cuando tuve cáncer y los médicos me decían que este era mi viaje, y todo lo que sucediera ahora dependería de mí. Oh, excepto que «ninguna de las anteriores» no era una opción. La vida como siempre no estaba en la mesa, ni entonces ni ahora.

[Melinda Henneberger es escritora de opinión para The Kansas City Star. Anteriormente trabajó como columnista para el periódico USA Today y se desempeñó como miembro visitante en el Instituto para la Investigación de Políticas y Estudios Católicos de la Universidad Católica de América.

https://www.ncronline.org/news/opinion/why-i-left-church-and-what-im-hearing-about-it

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