COLOMBIA. COMUNIDAD DE PAZ SAN JOSÉ DE APARTADÓ:Fin de año bajo controles, mordazas y resistencia


Nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de dejar nuevas constancias ante el país y el mundo sobre las formas de violencia, agresión y violación de los derechos humanos fundamentales que el Estado colombiano, a través de sus agentes directos e indirectos, aliados en la estrategia paramilitar, continúa perpetrando contra nuestra Comunidad.

Las últimas semanas de 2018 se caracterizaron por una arremetida intensa del paramilitarismo, con todo el apoyo pasivo y activo de las instituciones, para controlar a la población campesina de la zona: se está produciendo un sometimiento económico asfixiante del campesinado, ahorcándolo con vacunas o impuestos ilegales sobre los principales campos de su producción y trabajo de sobrevivencia: la tierra, el ganado, la madera. Simultáneamente las unidades veredales son copadas por “puntos” del paramilitarismo, quienes ejercen como espías y se afirman como “autoridades” ilegítimas que se creen con poder de dictar normas y mantener bajo chantaje a todos los pobladores. No han faltado intentos de soborno a los mismos integrantes de nuestra Comunidad de Paz, ofreciéndoles sumas atractivas de dinero para que se conviertan en informantes internos sin necesidad de retirarse de la Comunidad, aportando informaciones que consideran cada vez más urgentes para llevar a cabo las amenazas de muerte contra nuestros líderes e integrantes, amenazas que durante todo el año 2018 fueron recurrentes y que se presentaron con un cierto carácter de retaliación por no haber podido llevar a cabo los crímenes planeados para el 29 de diciembre de 2017.

Los hechos de los cuales queremos dejar constancia son los siguientes:

·         La Policía acantonada en el caserío de San José ha cometido verdaderos delitos contra pobladores: a mediados de noviembre le robó un cerdo al poblador José Policarpo Cataño, hijo del fundador de San José, y a pesar de que el animal fue plenamente reconocido por su dueño ante un delegado de la Defensoría del Pueblo el 15 de noviembre, no se lo devolvieron a su dueño.
 
·         El 20 de noviembre de 2018, cuando la familia Cataño quiso cortar una madera de la finca de su propiedad, el comandante de la Subestación de la Policía, Teniente GABRIEL RAMOS MARÍN, ingresó a la finca y le exigió al aserrador, Señor Gabriel López, que le pagara dos millones de pesos para permitirle cortar la madera, a lo cual el aserrador y la familia propietaria se opusieron rotundamente, condenando enérgicamente tan extrema corrupción de agentes del Estado. Todo muestra que la prohibición de cortar dicha madera obedecía a una retaliación contra la familia Cataño por haber denunciado ante la Defensoría el robo del marrano por la Policía la semana anterior, pues a las demás familias que han cortado madera no les ha hecho la misma corrupta exigencia.
 
 
·         A comienzos de diciembre, el paramilitar alias “MAJUTE” visitó a un miembro de nuestra Comunidad de Paz y le ofreció la suma de 900.000 pesos  para que se convirtiera en informante de los paramilitares sin necesidad de retirarse de la Comunidad.
 
·         En diciembre de 2018 los paramilitares le notificaron a los pobladores de la vereda La Esperanza que deben pagarles una vacuna (impuesto ilegal) de 10.000 pesos mensuales por cada cabeza de ganado que posean; otra de 10.000 pesos mensuales por cada hectárea de tierra que posean y otra de 3.000 pesos por cada rastra de madera que comercialicen.
 
 
·         El 24 de diciembre de 2018, en La vereda La Cristalina los paramilitares le exigieron a un campesino entregarles una vaca y ordenaron repartir su carne a la gente de la vereda. En los mismos días de Navidad, los paramilitares repartieron regalos a los niños en las veredas del departamento de Córdoba, particularmente del municipio de Tierralta, como estrategia para  ganarse la confianza de los pobladores.
 
·         En el caserío de San José, durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, los paramilitares   prohibieron la venta de carne a los expendedores y les revisaron sus enfriadores para asegurar el acatamiento a dicha prohibición. Luego exigieron vacunas por cada res sacrificada, al tiempo que les exigieron sumas más altas a los comerciantes del caserío.
 
·         En la semana de la Navidad y en la del Año Nuevo llegaron reconocidos paramilitares al caserío de La Unión, entre ellos alias “RAMIRO” y alias “SAMUEL”, quienes han actuado como “puntos de información” o espías del paramilitarismo en la vereda La Unión. También se vio llegar a alias “DAVIS” junto con otros ex guerrilleros que han pasado a las filas del paramilitarismo, como ELÍAS HIDALGO, quien trabajó con la Brigada XVII, y alias “RENÉ” quien coordina un grupo de jóvenes para distribuir droga en articulación con los paramilitares, tanto en San José como en La Cristalina.
 
 
·         El consumo de alcohol sigue produciendo tragedias en San José; en la noche de despedida del año 2018 un poblador ebrio agredió con machete a su hijastro dejándole casi completamente cercenado uno de sus brazos.
·         Durante las últimas semanas de 2018 los paramilitares hicieron circular la amenaza  de actuar contra la Comunidad de Paz en el asentamiento de San Josesito el 31 de diciembre. Pretendían mantener a los integrantes de nuestra Comunidad en gran zozobra.
 
·         La pasividad o tolerancia de la fuerza pública, del poder judicial y demás instituciones del Estado frente al avance y control progresivo y extorsivo del paramilitarismo en toda la región es algo indignante que hace comprobar  cada vez más la ilegitimidad del Estado colombiano, y todo esta complicidad se da en un caserío donde existe un puesto de policía y una base militar que se hacen ciegos y sordos frente a todo lo que sucede a su alrededor, algo que sólo puede ser interpretado como unidad de acción con el paramilitarismo. Frente a todo esto, la Juez Segunda Promiscua Municipal de Apartadó, MARÍA MARIELA GÓMEZ CARVAJAL, insiste en hacerle caso a la ilegal tutela de la Brigada XVII contra nuestra Comunidad de Paz, la cual pretende amordazarnos para que nos callemos sobre todas las ignominias que el Estado comete contra nosotros y que las ha cometido durante 22 años cobijándose todas las instituciones con la más desvergonzada e inicua impunidad.

Nuevamente agradecemos a tantas personas, comunidades e instituciones del país y del mundo quienes se han mostrado solidarias con nuestra causa desde principios éticos insobornables y resistiendo a todos los intentos de amordazamiento de la Brigada XVII y de su cooptada Juez Promiscua municipal.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Enero 4 de 2019


Comunidad de Paz de San José de Apartadó
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Papa dice que la crisis de abuso sexual ha dividido a la Iglesia de los Estados Unidos


Una carta enviada a los obispos estadounidenses en un retiro pide formas inspiradas en el Evangelio de responder a las víctimas

La Croix Internacional con el Servicio Católico de Noticias 
Ciudad del Vaticano4 de enero de 2019

La carta del Papa es altamente inusual. (Foto: Pixabay )

Según el Papa Francisco, el abuso sexual por parte de los clérigos y la crisis de credibilidad que creó provocaron serias divisiones dentro de la Iglesia Católica en los Estados Unidos.

En una carta de ocho páginas distribuida a los obispos de EE. UU. Cuando comenzaron un retiro del 2 al 8 de enero para discutir el abuso sexual y otros temas, Francis dijo que había una tentación de buscar soluciones administrativas a problemas que, de hecho, son mucho más profundos.

Hay una necesidad de un enfoque claro y “decisivo” en la conversión espiritual y en las formas inspiradas en el Evangelio de responder a las víctimas y ejercer el ministerio, dijo el Papa en la carta altamente inusual.

Sin tales elementos, las respuestas al abuso sexual clerical corren el riesgo de verse afectadas por la autorreferencialidad, la autoconservación y la actitud defensiva, y por lo tanto están condenadas desde el principio, agregó.

El Papa Francisco dijo que también se refería a negaciones pasadas e intentos de ocultar abusos.

Las respuestas futuras debían encontrarse a través de la “escucha sincera, orante y colectiva a la palabra de Dios y al dolor de nuestra gente”.

“Como sabemos, la mentalidad que encubriría las cosas, lejos de ayudar a resolver conflictos, les permitió avenir y causar un daño aún mayor a la red de relaciones que hoy estamos llamados a sanar y restaurar”, dijo el Papa Francisco en su carta.

Los abusos de poder y conciencia y los abusos sexuales, y la mala manera en que fueron manejados, continúan dañando a la Iglesia y su misión, dijo.

El Papa Francisco también se refirió al dolor de ver a un episcopado “carente de unidad y concentrado más en señalar con el dedo que en buscar caminos de reconciliación”.

Dicha división lo había llevado a recomendar el retiro para “mirar lo que es esencial y deshacernos de todo lo que se interponga en el camino de un claro testimonio del Evangelio de Jesucristo”.

Los buenos tiempos no están por venir para la iglesia de los Estados Unidos.


4 de enero de 2019por Michael Sean WintersR

Los obispos de EE. UU. Reciben la Comunión durante la misa en la Capilla de la Inmaculada Concepción en el Seminario Mundelein el 3 de enero en la Universidad de Santa María del Lago en Illinois, cerca de Chicago. (CNS / Bob Roller)

¿Qué traerá el 2019 a la vida de la iglesia? ¿Podrá el Papa Francisco liderar el camino hacia una nueva era de responsabilidad episcopal? Si es así, ¿cómo se unirá eso con otros de sus objetivos, como el aumento de la sinodalidad? ¿Comenzará la iglesia en los Estados Unidos a confrontar el grado en que algunos de sus ministerios se han convertido en una contraparte del Evangelio y en otros una mera extensión del Partido Republicano, con toda la fealdad que conlleva la Era de Trump? ¿Los obispos comenzarán a saber cómo lidiar con el declive de Trump, en la forma que sea necesaria, y se prepararán para el tsunami que los espera una vez que salga de su cargo? ¿La izquierda católica madurará y se convertirá en el tipo de fuerza que puede seguir siendo católico distintivo pero también tendrá un impacto en la vida de la iglesia y el estado?

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El desastre del abuso sexual del clero ha provocado más calor que luz en el año que acaba de pasar, pero anticipo que veremos un claro rechazo de los esfuerzos de reforma falsos y tontos y el abrazo de algunos de los verdaderos. Nada saldrá de los esfuerzos del zillonario conservador Tim Busch, quien organizó una conferencia sobre la “reforma auténtica” de la iglesia en la que personas laicas como él, adineradas en la billetera y un poco de luz en profundidad teológica, acudirían al rescate y Haz que la iglesia de los EE. UU. tenga su propia imagen, una imagen que conocen bien al admirarla tanto.

Igualmente estériles serán algunos de los llamamientos a la reforma de la izquierda, como el del ex representante Tim Roemer, cuyas soluciones se acercaron notablemente a abogar por el fideicomiso laico, que no funciona y no es católico. P. James Connell obtiene el premio a la peor idea única : quiere eliminar la inviolabilidad del confesionario. Su argumento se basa en el análisis canónico, no en la teología, especialmente en la teología de la conciencia que el Papa Francisco está tan interesado en revivir. Puedo predecir con confianza que el Papa no permitirá que nuestra venerable teología sacramental sea arrojada por la borda por los canonistas impulsados ​​ideológicamente.

En lugar de estas falsas reformas, me haré eco de la predicción de Mark Silk en RNS : apuesto a que el Papa Francisco va a encontrar la manera de hacer que la reunión de los presidentes de todas las conferencias episcopales del mundo en febrero funcione. Predigo que la reunión dará lugar a algunas propuestas concretas para su adopción, con algunas variaciones, en las conferencias episcopales locales y que, a lo largo del año, surgirán algunos métodos más claros para responsabilizar a los obispos en el Vaticano. La reunión de febrero puede decepcionar a algunos en los Estados Unidos, a pesar de que puede promover la causa de la protección de los niños en todo el mundo. Eso puede decir más sobre la miopía de la iglesia de los Estados Unidos que sobre la determinación del Papa de proteger a los niños.

Lo que la crisis de 2018 expuso a la crisis fue que todavía hay algo enfermo en la cultura clerical, y se manifiesta más en la incapacidad de crear cualquier medio de responsabilidad episcopal.

Un tema crítico que debe ser eliminado de una vez por todas es la idea de que un cuerpo “independiente” podría ser efectivo para disciplinar a los obispos. La curia ha estado en esto durante siglos y un cuerpo independiente, especialmente uno dirigido por laicos, se bloquearía y frustraría sin siquiera saberlo. Si el Consejo de Cardenales, el C-9, que ahora es el C-6, realmente está terminando la reforma de la curia, ¿por qué no dejar que sirvan como el cuerpo permanente para manejar los cargos de negligencia contra los obispos? Los cargos de abuso real pueden ser juzgados en la Congregación para la Doctrina de la Fe, como se hizo en el caso Jozef Wesolowski.

Lo más importante es que creo que 2019 será un año en el que el Papa duplica los esfuerzos de reforma que ha estado solicitando desde su elección. Lo que pasa con la crisis de abuso sexual es esto: no aprendimos nada en 2018 que no sabíamos antes. Es falso afirmar que los niños no están más seguros hoy que en las últimas décadas del siglo XX, aunque esa falsedad parecía abrumar la capacidad de cualquiera, incluidos nosotros en los medios, para establecer las distinciones necesarias. Que empiecen las distinciones. Lo que la crisis de 2018 expuso a la crisis fue que todavía hay algo enfermo en la cultura clerical, y se manifiesta más en la incapacidad de crear cualquier medio de responsabilidad episcopal. En resumen, no hay tanto una crisis de abuso sexual como una crisis eclesiológica.

Una de mis hermanas religiosas favoritas intercambió correos electrónicos conmigo durante las vacaciones sobre la crisis. “Los obispos necesitan actuar juntos y obtener una agenda que refleje los evangelios. O nunca podrán resolver ningún problema”, escribió. “Cuando la jerarquía dio la espalda a los pobres, a los que sufren, a los marginados, a los refugiados, al medio ambiente, cuando dieron la espalda a la paz y la pena de muerte, y optaron por las guerras culturales (todas relacionadas con la sexualidad humana) cometieron un enorme error pastoral “. Su acusación continuó: “También investigaron a los homosexuales en nuestros seminarios en los Estados Unidos; investigaron a las monjas en los Estados Unidos. La jerarquía de los EE. UU. Permitió que sucedieran esas cosas. El mal manejo clásico. No defendieron a las monjas, no lo hicieron”. Defender a los gays que viven una buena vida en el sacerdocio y en la vida religiosa. Allí hay algo de traición, algo de traición a la confianza que el pueblo de Dios depositó en ellos, o solía hacerlo. “Espero que, como los obispos se reunieron en Mundelein esta semana, espero que el Espíritu rompa el” asunto de siempre “. El clericalismo que expuso la crisis el año pasado. Espero que puedan reunir algo de la franqueza de mi amigo.

Otro amigo me envió esta cita del cardenal George Mundelein. “El problema con [la Iglesia] en el pasado ha sido que a menudo fuimos aliados o aliados en una alianza con el lado equivocado”, dijo el obispo que dio su nombre al seminario donde se reúnen los obispos. “Los empleadores egoístas del trabajo han adulado a la Iglesia al llamarla la gran fuerza conservadora, y luego la han llamado para que actúe como una fuerza policial mientras pagan solo una parte del salario a quienes trabajan para ellos. Espero que ese día haya pasado. . Nuestro lugar está al lado del trabajador “. Si los obispos hubieran permanecido cerca de los trabajadores de este país, como Mundelein, no estarían en el lío en el que se encuentran.

El Papa Francisco entiende la necesidad de este tipo de reforma más profunda. Al escribir a los obispos de EE. UU. Al comenzar su retiro, observó: “Esto requiere no solo un nuevo enfoque de la administración, sino también un cambio en nuestra mentalidad ( metanoia ), nuestra forma de orar, nuestro manejo del poder y el dinero. nuestro ejercicio de autoridad y nuestra forma de relacionarnos entre nosotros y con el mundo que nos rodea. Los cambios en la Iglesia siempre tienen como objetivo fomentar un estado constante de conversión misionera y pastoral capaz de abrir nuevos caminos eclesiales cada vez más en consonancia con el Evangelio Y, como tal, respetuoso de la dignidad humana “. Dijo que la iglesia necesita “obispos que puedan enseñar a otros cómo discernir la presencia de Dios en la historia de su pueblo, no simples administradores”.Relacionados: el Papa Francisco lleva a los obispos de Estados Unidos a la tarea de encubrimiento, conflicto, división

Parte de la reforma, entonces, y gran parte, debe venir de romper con los medios existentes y las conexiones del Vaticano para seleccionar a los obispos. No es solo que algunos obispos hayan dejado de conocer su rebaño y se hayan animado a la alta vida de unos pocos donantes ricos. Algunos se piensan a sí mismos como príncipes, es cierto, pero el problema mayor es que muy pocos de ellos tienen el coraje de enfrentar situaciones cuando se exige una confrontación. Se comportan como un hombre sí a los de arriba y esperan ser tratados de la misma manera por los de abajo. Tienen un minutante para pasar las páginas de su Sacramental y sacar el zucchetto de su cabeza. ¿Es este comportamiento principesco? Quizás. Lo veo como una especie de infantilización.

Demasiados fueron seleccionados como obispos porque han sido promovidos por un poderoso patrón. Por ejemplo, el cardenal Daniel DiNardo se convirtió en cardenal porque tenía al cardenal Giovanni Battista Re como su patrón, al igual que el arzobispo Carlo Maria Viganò. Tal patrocinio explica por qué DiNardo, cuya incompetencia en sus tratos con Roma se ha revelado recientemente , se convirtió en un cardenal. La gran cantidad de obispos mediocres producidos por las redes Re y Sodano acecharán a la iglesia durante años.

La Congregación para los Obispos necesita encontrar candidatos cuya permanencia como pastor y / o misionero sea fundamental, no su experiencia como apparatchik en la curia. Un buen primer paso fue la elaboración de un nuevo cuestionario para aquellos que están evaluando candidatos. Se necesita hacer más. Anticipo que tal reforma solo tendrá un éxito parcial en 2019 y que llegará en noviembre próximo, cuando los obispos se reúnan en Baltimore, la mayoría seguirá resistiendo al Papa Francisco y las elecciones de presidentes de comités y oficiales de conferencias reflejarán esa resistencia.

Es esta evitación de la confrontación lo que ha permitido que la situación en la Universidad Católica de América y en EWTN empeore, ya que ambas instituciones continúan buscando un camino sectario. ¿Un nuevo arzobispo en Washington abordará la situación en CUA? Lo dudo. ¿El nuevo obispo en Birmingham, Alabama, enfrentará a EWTN? Quizás. ¿Y quién asumirá el control en Filadelfia, la base del clericalismo, fortificada en la última década por los instintos guerreros de la cultura del arzobispo titular? Parece que la Santa Sede está castigando a Washington, no por un cambio de juego, sino por la continuidad y la conciliación. (Y hay algo que decir al respecto en tiempos normales. Estos no son tiempos normales). De los tres, creo que Birmingham es lo más importante debido al alcance de EWTN. Cuántos homebound,

La conferencia de obispos de Estados Unidos es una comedia de errores en tiempo real. Como se señaló anteriormente, la publicaciónLa carta del cardenal Marc Ouellet al cardenal DiNardo, que insiste en que la conferencia no vote sobre sus propuestas para enfrentar el abuso sexual, muestra en qué se ha convertido un tren en el que se ha convertido el liderazgo. Su forma de lidiar con el abuso sexual del clero es otra. Su lamentable respuesta débil a las políticas antiinmigrantes de la administración Trump es una tercera huelga. Lamentablemente, a diferencia del béisbol, DiNardo y su equipo no están fuera. Aquí hay un cuarto tema en el que los obispos deberían reflexionar antes de elegir a los presidentes y oficiales de los comités el próximo noviembre: ¿Qué han hecho los líderes y el personal de la conferencia para preparar a la Iglesia Católica para la mañana del gobierno de Trump, que probablemente le dará a los demócratas el tipo de control completo de los órganos de gobierno que disfrutaron después de Watergate en 1974. Pero, el Partido Demócrata de hoy, a diferencia de 1974, quiere un reembolso por haber sido etiquetado como el “partido de la muerte” por los principales obispos. La temeraria lucha por el mandato de la anticoncepción hizo muchos enemigos. ¿Msgr. Brian Bransfield, el secretario general de la conferencia de obispos, ¿tiene una relación con algún demócrata prominente? ¿Alguno de los secretarios generales asociados? ¿Han contactado a mujeres religiosas como la Hna. Simone Campbell o Hna. Carol Keehan, personas que tienen tales relaciones, y les pidieron ayuda, o aún tratan mal a esas religiosas? ¿Tiene una relación con algún demócrata prominente? ¿Alguno de los secretarios generales asociados? ¿Han contactado a mujeres religiosas como la Hna. Simone Campbell o Hna. Carol Keehan, personas que tienen tales relaciones, y les pidieron ayuda, o aún tratan mal a esas religiosas? ¿Tiene una relación con algún demócrata prominente? ¿Alguno de los secretarios generales asociados? ¿Han contactado a mujeres religiosas como la Hna. Simone Campbell o Hna. Carol Keehan, personas que tienen tales relaciones, y les pidieron ayuda, o aún tratan mal a esas religiosas?

¿La izquierda católica madurará en algo consecuente? Lamentablemente, lo dudo. Muchos católicos progresistas ya se han marchado y muchos de los que se quedan parecen estancados en la década de 1970 por sus preocupaciones y sus soluciones. Existe una gran preocupación por la sexualidad humana y los problemas de LGBT, pero la escasez de escritura inteligente e informada sobre el tema, muy poco que se destaca como algo que solo un católico podría escribir. Incluso nuestra preocupación por la justicia social se ha visto atenuada por preocupaciones de la clase media alta, como hacer que nuestros hijos ya privilegiados ingresen a Harvard o Yale. Los latinos son el futuro de la iglesia en este país, pero ¿dónde están sus líderes? Puedo pensar en un puñado de clérigos latinos prometedores, pero se debe hacer más para cultivar a docenas de futuros líderes pastorales latinos, clérigos y laicos por igual. Hay algunas estrellas en la academia,

Si todo esto parece pesimista, lo es. No veo buenos tiempos para la iglesia en los Estados Unidos. ¿La iglesia en el resto del mundo? Sin trabas por la riqueza material y los siglos de mala teología jansenista, creo que la iglesia en el resto del mundo florecerá. Sus obispos no odian al papa. Las iglesias en América Latina, Asia y África no han cedido el control de sus comunicaciones a grupos de derecha e ideólogos conservadores bien financiados. Tienen sus desafíos, sin duda, pero sus culturas siguen siendo más espirituales y menos materialistas que las nuestras. Una vez la iglesia en el norte de África fue vibrante, pero hoy ya no existe más. “El viento sopla donde quiere”, leemos en Juan 3: 8. “Y escuchas su sonido pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así sucede con todos los nacidos del Espíritu.

[Michael Sean Winters cubre el nexo de religión y política para NCR].

https://www.ncronline.org/news/accountability/distinctly-catholic/good-times-arent-ahead-us-church

Trump desestabiliza la presidencia y el alma de la nación: Joan Chittister *


2 de enero de 2019

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El presidente Donald Trump es visto en la Casa Blanca en Washington el 14 de agosto de 2017. (CNS / Jonathan Ernst, Reuters)

Hubo un momento en que la temporada de Navidad apagó los ruidos de lo mundano. Ahora no. Ahora hay mucho más estática en los Estados Unidos de lo que cualquier número de coros celestiales posiblemente pueda sofocar.

La inquietud surge, al menos en parte, de una creciente sensación de incertidumbre en el alma estadounidense. Ya nada parece normal; todo se siente dividido Cada día, nos encontramos en un nuevo dilema político que nos amenaza, nos desconcierta, nos divide en lugar de unificarnos. Y peor aún, la división emana de arriba hacia abajo.

Por primera vez en la historia moderna de Estados Unidos, la presidencia, el gran estabilizador del gobierno estadounidense, está siendo desestabilizada por el propio presidente. La Casa Blanca se ha convertido en una puerta giratoria de los asesores de Donald Trump, despedida, dimitida o sustituida sumariamente.

Algunos de estos ex funcionarios de alto nivel se fueron bajo el espectro de la corrupción; otros fueron despedidos por darle al presidente consejos y respuestas que no quería. Unos pocos raros se quedan, parece, por razones de conciencia. Cualquiera que sea la razón de las salidas, tientan a una persona a dudar de la estabilidad de la planificación presidencial, ya que un equipo político sigue a otro en rápida sucesión.

Finalmente, las “políticas” del presidente, en lugar de ser propuestas cuidadosamente, son tuiteadas compulsivamente. Tanto para los programas moldeados por el discernimiento, la discusión y el debate reflexivo en los Congresos anteriores a este. Relacionados: Editorial: Trump tweets, acusaciones de Mueller

Pero lo más importante de todo, tal vez, es la manera en que se lleva a cabo el gobierno: la gravedad presidencial ha sido arrastrada por el viento. Entonces, ¿deberíamos tomarlo en serio o no? El compromiso presidencial con el bienestar de todo el país, en lugar de la militarización de sus partes particulares, se ha reducido a la misma mezcla de políticas partidistas y racismo brutal. Entonces, ¿es él un presidente nacional o un presidente de facciones? Como resultado, gran parte de lo que pretende ser liderazgo presidencial se siente como capricho presidencial o, peor aún, agitación presidencial. Entonces, ¿es seguro el país o no?

En cualquier caso, la perspectiva presidencial parece conformada ahora por seis características subyacentes que ponen de manifiesto la confianza tradicional en el comportamiento presidencial.

El miedo  es el motor de la política estadounidense ahora. Donde, como país, una vez modelamos el idealismo, la justicia y el bien global, ahora predicamos el miedo al otro desconocido. La xenofobia, una política presidencial en esta administración, ha desatado el deseo de levantar el puente levadizo de la apertura estadounidense. Estamos ocupados convirtiéndonos en un mundo para nosotros mismos. La inmigración, el pilar del desarrollo de los Estados Unidos, se ha convertido en nuestro enemigo más que en nuestra fuerza. ¡Ni siquiera queremos jóvenes adolescentes hispanos nacidos en Estados Unidos!

En cambio, a los Estados Unidos, la nación construida sobre la espalda de pueblos enteros de otras naciones, ahora se les dice que los solicitantes de asilo traen pandillas, drogas, violaciones, terrorismo y carga social. Los inmigrantes, al igual que nuestros propios antepasados ​​que vinieron en busca de seguridad en los últimos 200 años o más, ahora son nuestros enemigos. 

Pero si el miedo es lo que nos impulsa, ¿cómo debemos lidiar con la paranoia que genera, que eventualmente nos dividirá incluso de nosotros mismos?

Bravado , el puntal que viene con ser un hombre blanco, señala un mensaje de archentitlement. Y, al parecer, tenemos a los mejores y los más inteligentes de todos. El que tiene “las mejores ideas”. El que ignora la experiencia profesional y lidera “desde las entrañas”, más que con la guía de expertos estadounidenses sobre la economía, los aspectos militares o internacionales del gobierno moderno.

Totalmente egocéntricos, entonces, nos dejamos sacudirnos por la vida como un país solo, sin defensa colectiva, desdeñosos tanto de aliados como de adversarios. Un coloso a horcajadas en el mundo crea ideas sobre el tamaño, el poder y el destino de los colosos que tenemos ante nosotros, ahora hace mucho que se han olvidado.

Pero si todo lo que tenemos que traer a las personas en busca de una nueva estabilidad en un mundo inestable es la gran fanática, no se trata de grandeza. Por el contrario, solo una cosa es clara. Es nuestro narcisismo el que realmente es “el más grande”. De todos los tiempos, en efecto. Nunca visto antes. Mientras el resto del mundo mira. Y se rie

La intimidación , la alegría de intimidar, ridiculizar y despedir como inútil a cualquiera que ignore nuestra pretensión de superioridad, aparentemente está diseñada para exigir respeto. Los amigos, los ciudadanos promedio, los aliados, especialmente los competidores, están sujetos a la difamación, a la burla, al desprecio que, suponemos, es nuestro deber. 

Pero, irónicamente, ese tipo de violencia en realidad exige un nuevo respeto solo para los líderes verdaderamente respetables que pueden estar en desacuerdo sin ser desagradables, cuyo juicio considerado vale más la pena que el simple bombardeo.

Una presidencia imperiosa  en un mundo democrático es en sí misma, un oxímoron, una contradicción en los términos. Niega el fundamento mismo de un sistema verdaderamente democrático que busca simplemente vivir bien y con justicia con el resto del mundo, así como dentro de sí mismo. En cambio, los presidentes imperiales no se molestan en dirigir; ellos buscan gobernar Se resienten y rechazan a cualquiera que se atreva a enfrentar su grandeza vacía. 

Pero el intento infructuoso de convertir una democracia en una monarquía no mejora el estatus de los aspirantes a emperadores. Solo profundiza la resolución de los acosados ​​y los burlones de resistir, de gastar sus esfuerzos para recuperar la tierra perdida de la igualdad política antes de que pueda ser confundida con el falso imperio en ciernes.

La falta de sentido  sustituye al progreso nacional real. Se hace mucho ruido sobre nada: sobre la construcción de muros para rivalizar con la Gran Muralla China como sustituto de la reforma migratoria, por ejemplo. Acerca de la modificación de los planes de salud que ya están establecidos. Acerca de otorgar beneficios fiscales a las personas que realmente no los necesitan, en lugar de proporcionar programas para apoyar a la clase media que lleva la responsabilidad del país sobre sus hombros. Acerca de hacer fotos con dictadores extranjeros que ejercen el poder total al que aspiran los presidentes imperiales. Todos los demás, se nos dice, son “débiles”. Como en, la ONU merece ser regañada; La OTAN es inútil; Los socios comerciales son los tramposos y los ladrones; Los extranjeros son peligrosos.

¿Pero cuáles son los efectos de ese tipo de presidencia? Claramente, estamos cosechando lo que hemos sembrado en nuestro intento de ser imperiales en lugar de nuestros seres viejos, aburridos y democráticos. El gobierno está perdiendo la confianza de su propia gente, que es realmente la base de una democracia. Estamos optando por el aislamiento nacional a nuestro riesgo, después de décadas de paz mundial a través de la cooperación internacional. Hemos abdicado el liderazgo ético y político en un mundo global. 

Desde mi punto de vista, la historia es clara: Estados Unidos ha estado en su mejor momento, el más fuerte y el más efectivo cuando fue el menos despreciativo de los demás, su portador de los ideales más elevados de la humanidad, su modelo más grande de lo que significa ser. un ciudadano del planeta, en lugar del emperador de una soberanía independiente, ficticia. 

El punto es que siempre hemos hecho lo mejor sin un potentate, tal como George Washington dijo que lo haríamos cuando nos dejó su discurso de despedida . Cada uno de los segmentos de nuestro gobierno, escribió, debe “limitarse dentro de sus respectivas esferas constitucionales, evitando en el ejercicio de los poderes de un departamento invadir otro”. 

Tal vez sea hora de dejar de temporizar con la presidencia, reafirmar el poder del presidente ciudadano y desterrar la idea y las actitudes de uno imperial.

*[Joan Chittister es una hermana benedictina de Erie, Pensilvania.]

https://www.ncronline.org/news/opinion/where-i-stand/trump-destabilizes-presidency-and-nations-soul?fbclid=IwAR1snXCM8Kofpgj8e

“¿Cuál es el problema con las mujeres diáconos? Nada, dice este erudito de la ordenación de mujeres en la iglesia primitiva”. Por Phyllis Zagano, católica de EE. UU.



Hace al menos 25 años, el fallecido Arzobispo de Nueva York, el Cardenal John O’Connor, me dijo que había discusiones secretas en Roma acerca de la restauración de las mujeres al diaconado ordenado. El problema, dijo, era que no podían descubrir cómo ordenar a las mujeres como diáconos y no como sacerdotes. La confusión permanece. Un sacerdote, converso al catolicismo, me escribió recientemente: “Parece un tanto falso que una experta en la ordenación de mujeres al diaconado insista en que no hay conexión con mujeres sacerdotes”.Pero la cuestión de las mujeres diáconos no está relacionada con ninguna discusión sobre mujeres sacerdotes.Aquí es donde radica el problema: en muchas partes de la iglesia primitiva, las mujeres y los hombres fueron ordenados diáconos. Gradualmente se desarrolló una jerarquía (diácono, luego sacerdote y luego obispo), aunque durante muchos años los obispos fueron elegidos entre los diáconos y entre los sacerdotes.En la Edad Media, lo que se llama el  cursus honorum , el “curso del honor”, se apoderó, eliminando gradualmente a las mujeres del diaconado. El  cursus honorum  comprendía las órdenes menores de portero, lector, exorcista y acólito, y las órdenes principales de subdiácono, diácono, presbítero y obispo. Una vez que el  cursus honorum se  convirtió en ley, solo los candidatos al sacerdocio podían seguir sus pasos desde la tonsura hasta el sacerdocio. En su mayor parte, nadie podía comenzar el proceso a menos que fuera apto para el sacerdocio. Así que el diaconado femenino se retiró a los monasterios y finalmente se extinguió.Con pocas excepciones, el diaconado durante siglos ya no era un ministerio permanente estable incluso para los hombres, sino solo un trampolín en el camino hacia el sacerdocio. Las decisiones del Concilio Vaticano II llevaron a la restauración del diaconado como una oficina permanente. En 1967, el Papa Pablo VI emitió su carta apostólica  Sacrum Diaconatus Ordinem  (Normas generales para restaurar el diaconado permanente en la Iglesia latina). Luego, en 1972 emitió otra carta apostólica,  Ministeria Quaedam. (En First Tonsure, Minor Orders y Subdiaconate), mediante el cual eliminó la tonsura, las órdenes menores y el subdiaconate mientras establecía dos ministerios instalados de lector y acólito, principalmente para candidatos del sacerdocio. Mientras el “diaconado de transición” continuaba y continúa, la recuperación del diaconado como un ministerio separado hizo que el Papa Pablo VI hiciera una pregunta simple: ¿Qué pasa con las diáconos?Obtuvo una respuesta de un académico muy respetado y miembro de la Comisión Teológica Internacional: Sí, una vez las mujeres habían sido ordenadas como diáconos y pueden ser ordenadas nuevamente. Eso fue en 1974, cuando el padre camaldolés benedictino Cipriano Vagaggini publicó un denso artículo académico en la revista italiana  Orientalia Christiana Periodica . La mayoría de los estudiosos importantes antes y desde entonces están de acuerdo con Vagaggini.Entonces, ¿pueden las mujeres ser diáconos? La misma pregunta gira en torno a incluso ahora, a medida que la iglesia durante los últimos 50 años continuó y continúa absorbiendo el diaconado como un ministerio permanente y nuevamente habla sobre las mujeres en él. Las llamadas reuniones secretas que el cardenal O’Connor mencionó en nuestra conversación fueron probablemente las consideraciones de la Comisión Teológica Internacional (ITC) de 1992–1997 de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Por todas las cuentas, el ITC votó para aprobar a las mujeres diáconas en un documento que su presidente, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, se negó a promulgar. De 1997 a 2002, el CCI escribió un segundo estudio, aproximadamente cuatro veces más largo que el primero, en el que las diáconas eran una pregunta que debía decidir el Magisterio. Es decir, no dijeron que no; simplemente no dijeron que sí.Dos papados, los de Juan Pablo II y Benedicto XVI, dejaron reposar el asunto. El Papa Francisco, respondiendo a una solicitud de la Unión Internacional de Superiores Generales (IUSG), abordó nuevamente la cuestión de las mujeres en el diaconado en 2016 y nombró un panel de académicos de 12 miembros. El trabajo de esta comisión papal es completamente secreto, pero en toda la iglesia la conversación continúa. Una pregunta espinosa (aún sin relación), como la presentó el sacerdote mencionado anteriormente, es: ¿Qué pasa con las mujeres como sacerdotes? Algunos críticos dicen que las personas que hablan de mujeres diáconos, o incluso mujeres que buscan la ordenación diaconal, tienen una agenda diferente, es decir, ordenar sacerdotes a las mujeres. En su mayoría, estos críticos no reconocen que el diaconado es una vocación separada y permanente y que la ordenación al diaconado no implica la entrada al sacerdocio. Hoy sabemos que los diáconos casados ​​no son elegibles para el sacerdocio. Tampoco serían elegibles las mujeres diáconos. Aun así, expresiones como “dales una pulgada. . . ”Y“ la nariz del camello debajo de la tienda ”ilustran la cautela de algunos individuos.Esa cautela puede deberse a que muchas personas no entienden la historia moderna de los documentos de la iglesia relacionados con el diaconado. El Concilio Vaticano II, en  Lumen Gentium  (Constitución Dogmática sobre la Iglesia), distinguió claramente entre los ministerios del diácono y el presbítero (sacerdote). En 2009, el Papa Benedicto XVI modificó el derecho canónico para reflejar el mismo hecho, agregando un tercer párrafo al Canon 1009: “Los que están constituidos en el orden del episcopado o del presbiterio reciben la misión y la capacidad de actuar en la persona de Cristo, la Cabeza”. , mientras que los diáconos están facultados para servir al Pueblo de Dios en los ministerios de la liturgia, la palabra y la caridad “.  Sin embargo, incluso si los críticos reconocen las distinciones entre diáconos y sacerdotes, existe una tendencia contra el diaconado en general que une los argumentos contra las mujeres diáconos. Un pastor diocesano me dijo hace poco que el diaconado es inútil y que sería mejor cerrar una pequeña parroquia y su rectoría que ponerle un diácono. Incluso dijo que pagarle a un diácono para administrar la parroquia sería una pérdida de dinero. Claramente, su noción de vida parroquial se centra en el sacerdocio, una perspectiva que no tiene espacio para la mayoría de lo que llamamos ministerio.Otro argumento contra las mujeres en el diaconado es que sería innecesario y solo se agregaría a la clericalización de la iglesia. Ese argumento se aplicaría de manera similar a los más de 44,000 hombres ya ordenados diáconos en todo el mundo. ¿Qué debería ser de ellos? Algunas personas que se oponen a las mujeres en el diaconado tienden a mezclar categorías aquí, señalando a cancilleres, directores de finanzas, recaudadores de fondos, directores espirituales y líderes de ministerios étnicos, lo que demuestra claramente que malinterpretan al diaconado como un ministerio ordenado separado y distinto.La vocación al diaconado, como un orden completo y permanente en la iglesia, es el servicio de la Palabra, la liturgia y la caridad. Es cierto que, como clérigo, el diácono calificado podría ser un solo juez en un tribunal matrimonial. Y sí, hay ciertas funciones litúrgicas y sacramentales que el diácono puede realizar. En Occidente, el diácono puede bautizar y ser testigo de matrimonios, así como predicar una homilía y desempeñar funciones específicamente diaconales en la misa. Pero el diácono como administrador de la Palabra también lleva el evangelio al pueblo de Dios en obras de caridad. Él (o, con suerte, ella) lleva el evangelio y la caridad en nombre del obispo, quien supervisa el ministerio y la misión de la iglesia. Negar al pueblo de Dios el ministerio ordenado de las mujeres diáconas es un grave error con el que la iglesia en Occidente ha vivido durante 800 años. Negar el diaconado como una vocación permanente es un error eclesiológico que se manifiesta a través de la ignorancia y la negación de las necesidades de ministerio por parte del pueblo de Dios

Este artículo también aparece en la   edición de junio de 2018 de  US Catholic  (Vol. 83, No. 6, páginas 18–22).Imagen: Flickr  cc  via  Episcopal FloridaGÉNERO ,  VIDA PARROQUIALPublicado: Lunes 26 de febrero de 2018Phyllis Zagano es investigadora principal asociada en residencia y profesora adjunta de religión en la Universidad de Hofstra en Hempstead, Nueva York. Es autora de Mujeres diáconos: pasado, presente, futuro  (Paulist, 2011).

Publicado por Bridget Mary Meehan a las 9:35 PM

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