Los curas, investigados por pederastia en Chile y Colombia


Redacción internacionales – 31 de diciembre de 2018 – 00:00

El exsacerdote Fernando Karadima es escoltado por la Policía y la salida de una audiencia en la Corte Suprema chilena (2015), Por denuncias de abuso sexual de menores. Foto: Archivo /

El Telégrafo NOTICIAS RELACIONADAS Víctima mantiene su fe en Dios y lucha contra el clero En enero pasado, la Fiscalía de Chile ha sido investigada a 158 curas, obispos, otras personas relacionadas con la Iglesia Católica, acusados ​​de cometer Abusos sexuales (desde 1960) contra 266 víctimas, 178 de ellos menores de edad. La pederastia dentro de la curia marcó el rechazo de la visita del papá Francisco. Jorge Mario Bergoglio, nombre secular, fue recibido en Chile -del 15 al 18 de enero- de una manera diferente a la que está habituado: manifestaciones, ataques a iglesias -que iniciará 12 días antes de su llegada-, respuestas explícitas y escaso público . ” y lo nombré Obispo de Osorno en 2015. Luego, en 2018, durante su visita a Chile, defendí y dijo que las acusaciones eran solo calumnias y pruebas. “¿Cómo si uno hubiera podido sacarse una autofoto o una foto mientras que Karadima me abusaba a mí o a otros con Juan Barros ¿Parar al lado de todo?”, Replicó Juan Carlos Cruz, una de las víctimas, en su cuenta de Twitter, tras Las declaraciones del papá A su regreso de Chile, Francisco designó al arzobispo maltés Charles Scicluna para que investigara el caso. Después de más de 2.300 páginas, Se registraron 65 testimonios de abusos sexuales, Bergoglio rectificó y perdonó a las víctimas “por sus graves errores y omisiones”. Tras el resultado de la investigación, la Iglesia chilena prometió cooperar. No obstante, las víctimas aún esperan que se haga justicia. En Colombia, donde Francisco llegó el 6 de septiembre en una visita de cinco días, la Fiscalía General investigó a 37 sacerdotes denunciados por pederastia y abuso a menores. Catorce casos más fueron archivados o terminaron en absolución. Solo siete terminaron en condena. Aquí están los casos de la fuerza en octubre, luego de que Patricia Osorio publicara una carta de suicidio de su hijo, Daniel, en el que detalló que curas del colegio donde estudiaba como una prostituta. Daniel, quien se suicidó a los 21 años, aseveró que fue violado desde los 12. En la carta se especifica ” Aquí están los casos de la fuerza en octubre, luego de que Patricia Osorio publicara una carta de suicidio de su hijo, Daniel, en el que detalló que curas del colegio donde estudiaba como una prostituta. Daniel, quien se suicidó a los 21 años, aseveró que fue violado desde los 12. En la carta se especifica ” Aquí están los casos de la fuerza en octubre, luego de que Patricia Osorio publicara una carta de suicidio de su hijo, Daniel, en el que detalló que curas del colegio donde estudiaba como una prostituta. Daniel, quien se suicidó a los 21 años, aseveró que fue violado desde los 12. En la carta se especifica “

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/mundo/8/curas-investigacion-pederastia-chile-colombia-iglesia
Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un enlace hacia la nota original. www.eltelegrafo.com.ec

Dom 20.1.19.María quiere vino: Las bodas de la Iglesia


17.01.19 | 22:41. Archivado en Iglesia InstitucionesNuevo TestamentoAmigos, la voz de losMaríaDomingo, dia de la PalabraFamilia

Dom 2, Ciclo 3. Jn 2, 1-11. El texto de las Bodas de Caná de Galileaofrece el tema final de la Navidad (es decir, de la Epifanía de Jesús), con los oros dos motivos anteriores: Adoración de los Magos y Bautismo de Jesús.

Es un evangelio rico en motivos históricos, cristológicos, eclesiales y marianos, que deberían exponerse con más cuidado. Yo lo he titulado María (=la madre de Jesús), quiere vino, no para ella, sino para la Iglesia, para todos los que buscan y quieren a Jesús, para todos los hombres y mujeres de la tierra.

— Hay ciertamente un recuerdo de Jesús participando en bodas, hombre de vida, al servicio del amor y de la vida.. Éste es el Jesús verdadero, iniciador de bodas, hombre de amor y de vino, promotor de una esperanza de paz (shalom), simbolizada en la Biblia con buenas bodas.

— Hay un matiz de Iglesia, es decir, de humanidad: Debemos pasar de las bodas de agua y purificación (mucha ley, muchas normas, piedra a piedra, gran pobreza) a las bodas del vino . Que todos los hombres y mujeres de la tierra, todas las casas, tengan lo necesario para vivir (pan, agua, casa…), pero también algo de vino, que es el gozo de la vida, algo que sobra para el regalo, para el amor, para las bodas…

— Hay un recuerdo de la Madre de Jesús, que es persona concreta y signo de Israel, una mujer festera, promesa de vino y de amor para hombres cargados de les y normas frustradas (los cántaros de piedra para las purificaciones).


a. Santa María de las bodas

La Madre de Jesús se sitúa ante las bodas humanas (antes judías, hoy cristianas) y descubre en ellas mucha mucha ley (agua de purificaciones, normas bien aseguradas…), pero sin vino de vida, que es la alegría de los novios que se irradia y expande a todos los invitados. Por eso critica las bodas antiguas (de Israel, quizá de gran parte de las bodas de nuestras Iglesias, cargadas de leyes y normas de piedra y agua, con poco vino de vida.

La Virgen de muchas “apariciones marianas” habla más de penitencia que de vino; ella puede ser piadora, pero no es la Virgen de Caná de Galilea, iniciadora de evangelio, de vino y de bodas, de alegría esperanzada (es decir, cristiana).

b. San Jesús del Vino

Jesús se manifiesta en Cana para dar vino y “marcha” de vida (esperanza, alegría) a las bodas de la historia humana, pasando de la pura ley (cántaras de agua de purificaciones) a la vida intensa, al vino abundante, sobrado, bueno, de la fiesta, con María su Madre (que es signo del paso, de camino que se debe hacer para ir del Antiguo al Nuevo Testamento).

Hemos manipulado a Jesús (hemos manipulado a su Madre), muchas veces, para seguir teniendo a la puerta de nuestras iglesias las seis cántaras de agua de las purificaciones (prohibiciones, normas…). Jesús, en cambio, ha venido y su madre le ha “presentado” para que sea fuente de vino, es decir, de amor, de bodas para el conjunto de la humanidad. Éste es el mensaje del evangelio de hoy.

Todo eso y mucho más está latente en este texto prodigioso, que comentaré en tres partes:

a) Comentario básico
b) Manifiesto del vino
c) Observaciones finales

Imágenes Son normales todas… menos la segunda: Una Fiesta de Bodas del pintor judío M. Chagall… Parece Caná de Galilea, bullicio de fiesta, con Jesús en algún lado, con la Madre, con los novios… y todos con sus ánforas de vino. Es la mejor representación moderna que conozco de las Bodas de Caná.

Buen domingo a todos.

Texto: Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: “No les queda vino.”
Jesús le contestó: “Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.”Su madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que él diga.”
Había allí colocadas seis cántaras de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: “Llenad las tinajas de agua.”
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: “Sacad ahora y llevádselo al mayordomo. “Ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.”
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

1. COMENTARIO BÁSICO

El evangelio nos sitúa en el centro del misterio humano, allí donde nos dice Gén 2, 24 que los hombres se encuentran a sí mismos para unirse: abandonan a los padres y se unen entre sí para formar una sola carne. Bodas son celebración de amor, fiesta de la humanidad que goza en su mayoría de edad, como unión matrimonial y promesa de vida.

Lógicamente, la madre de Jesús estaba allí (2,1).

No se dice que haya venido o que la inviten. Ella pertenece al espacio de las bodas, al lugar del surgimiento mesiánico, al camino de la nueva esperanza de familia de los hombres. Está precisamente en su función de madre y de esa forma se la llama, silenciando su nombre propio de María. En este primer plano, ella refleja la experiencia israelita: es la madre creadora de familia, entregada plenamente a la fiesta de esponsales de los hombres.

Pues bien, el hilo de la narración, la historia de la boda, se corta para introducir una novedad que cambiará toda la línea del relato: «pero también fue invitado Jesús y sus discípulos a la boda» (2,2). Ellos no estaban allí desde el principio, vienen de fuera a interrumpir y transformar el curso de los acontecimientos. Precisamente su venida pone al descubierto la carencia de la fiesta: ¡no tienen vino! En un nivel externo, aquí puede tratarse de carencia material, pero es evidente que el relato apunta a otro nivel: no es que se haya acabado un vino que antes hubo, aunque fue escaso; es que no hubo ni hay vino de ninguna especie.

Israel no puede terminar la fiesta de sus bodas: tiene la promesa y el camino, pero no llega por sí mismo al cumplimiento, porque falta el vino;
 tiene anhelo de familia, pero no logra crearla, porque se clausura en el padre (tradiciones) de la tierra. La Iglesia actual se parece mucho a ese Israel aquí criticado, incapaz de abrir para los hombres y mujeres el tiempo de las bodas.

Los novios de aquel antiguo Israel y de esta iglesia 2019 no han podido conseguir el vino de la vida, como indica certeramente la madre (Jn 2,3). Solamente tienen el agua de las purificaciones judías, el agua de los ritos y las leyes, que limpia una vez, externamente, para que volvamos de nuevo a descubrir que nuestras manos siguen estando manchadas (cf. Heb 9,23-10,18). Precisamente en ese fondo de insuficiencia israelita y búsqueda de bodas que no pueden culminar, viene a situarse la palabra de María. Sin entrar en sus matices teológicos más hondos señalamos su manera de ponerse ante las bodas. 49

En primer lugar,
María se muestra preocupada y atenta.

Por ser obvio, este nivel aparece pocas veces destacado. No sabemos si es que había otros que vieron y sintieron la carencia de vino, a la llegada de Jesús, pero sabemos que María lo ha advertido. Ella mira atenta a las necesidades de los hombres, gozosa ante unas bodas que prometen dicha. Pudiéramos decir que está al servicio de la fiesta del amor y de la vida: quiere que haya gozo, que haya vino y, mientras otros están quizá perdidos en quehaceres más pequeños, ella sabe mantener distancia y descubrir las necesidades de los hombres, lo mismo que lo ha hecho en el Magníficat (Lc 1, 46-55).

Tiene clarividencia especial y, en gesto de servicio abierto, descubre la carencia de la vida. Sabe que los hombres han sido creados para celebrar las fiestas del amor, para las bodas del vino escatológico, y por eso sufre al verlos deficientes, oprimidos, incompletos, sometidos al agua de los ritos y purificaciones del mundo. Por eso, quiere conducirles a la nueva familia del Reino.

En segundo lugar,
María lleva ante Jesús las carencias de los hombres.


La madre sabe ver, pero no puede remediar. Ella se encuentra ante un misterio que la desborda, ante una carencia que no puede solucionar por sí misma. Lógicamente acude al hijo: «no tienen vino» (2,3). La indicación es delicada, respetuosa, y, sin embargo, el hijo debe rechazarla: «¿Qué tenemos en común yo y tú, mujer? Aún no ha llegado mi hora» (2,4). He querido respetar la dureza del pasaje (ti emoi kai soi gynai), porque nos sitúa en la línea de los textos antes estudiados (Mc 3,31-35; Lc 11,27-28).

Humanamente hablando, en plano israelita, la madre carece de poder sobre Jesús. No puede marcar su camino, cerrándole en la vieja familia de la tierra.
Esto significa que la hora, el tiempo y gesto de Jesús, no viene marcado por María. Sin embargo, si miramos a más profundidad, descubriremos que la misma respuesta negativa refleja un tipo de asentimiento implícito: Jesús no rechaza la observación de su madre, no niega la carencia de vino. Simplemente indica que la hora se halla en manos de su Padre de los cielos (cf. Lc 2,48-49).

María le mostraba una carencia desde un punto de vista que es todavía humano. Jesús acepta esa carencia, pero sube de nivel: él no ha venido simplemente a rellenar un hueco de los hombres, a solucionarles un problema de la tierra. Sin este primer distanciamiento, sin esa ruptura creadora, ni Jesús hubiera sido verdadero salvador, ni su madre nos podría valer como modelo de fidelidad en el camino hacia el nivel de salvación definitiva donde surge la familia nueva de las bodas.

Esto nos conduce al tercer plano:
la actitud de la madre respecto a los servidores de la boda.

Ella acepta la palabra de Jesús, su trascendencia. Sabe que no puede dominarle ni mandarle, trazándole un camino sobre el mundo. Pero puede dirigirse a los ministros de la fiesta, a todos los hombres de la tierra: «haced lo que él os diga» (2,5).
Así deja la respuesta en manos de Jesús, deja el tiempo de su «hora» y poniéndose en el plano de los servidores, María viene a presentarse como gran diaconisa, servidora primera de la fiesta: prepara así las cosas para el cambio de las bodas. Su gesto viene a interpretarse como un reconocimiento mesiánico: está cerca de aquello que, en visión de Jn, ha realizado Juan Bautista.

También el Bautista pertenece al tiempo de las bodas. No es el Señor, no es el esposo, pero anuncia su venida y prepara a sus discípulos, llevándoles precisamente hasta el lugar donde está el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo (Jn 1,29; cf. 1, 19-42). Por eso se alegra de que el Cristo aparezca mientras él desaparece (1,30): «el que tiene a la esposa es el esposo. En cambio, el amigo del esposo, que está allí para atenderle, se alegra muchísimo al escuchar la voz del esposo» (Jn 1,29).

Juan es el amigo del esposo, el que ha preparado el camino de sus bodas y se alegra de estar a su servicio. Por eso le cede (le traspasa) sus propios discípulos y desaparece cuando empiezan ya los esponsales. Pues bien, de una manera semejante, podemos afirmar que María es la madre de Jesús esposo. También ella prepara el camino, pero no puede mandar sobre Jesús ni obligarle a comportarse de una forma determinada. Por eso dispone a los servidores, diciéndoles que escuchen a Jesús para realizar de esa manera el gran cambio de las bodas.

María actúa como «diaconisa»,
es el Antiguo Testamento que se abre al Testamento y Fiesta de Jesús

Ella aparece así como iniciadora de la nueva familia de Jesús, el protagonista (esposo-esposa) de las nuevas bodas mesiánicas, del Reino. Ciertamente, en la visión tradicional de Lc 14,15-24, María no aparece como sierva del banquete; no es de aquellos mensajeros-profetas que caminan anunciando la gran fiesta por los pueblos y los campos, recibiendo así nombre de «siervos» (douloi). Pero ahora ella está presente, realizando una función superior: prepara a los servidores (los diakonoi) del banquete (cf. Jn 2,5), enseñándoles a escuchar y acoger a Jesucristo.

María no está aquí para cuidar de Jesús, para arroparle en medio de los riesgos de una fiesta donde suelen perderse los modales de la buena educación y sobriedad sobre la tierra. Está para ocuparse de los hombres, de aquellos hambrientos y oprimidos que quisieran llegar hasta las bodas de alegría-vida de la tierra pero no pueden hacerlo porque falta el vino del amor y de la vida, la vida de la fiesta.

Precisamente al servicio de ese amor y de esa vida, de ese vino y de esa fiesta, se ha puesto María conforme al evangelio. Ella está con los diáconos, servidores del banquete, anunciando y preparando el gozo que se acerca. Está al servicio del festín de manjares suculentos y vinos generosos que el Dios de su hijo Jesucristo ha preparado sobre el monte de la tierra, conforme a la palabra ya citada de Is 25,6-
En esta perspectiva ha de entenderse un detalle textual bien significativo.

En medio del banquete donde los judíos sólo tienen el agua de purificaciones rituales (cf. Jn 2,6) ella ha conducido a los hombres hacia el tiempo nuevo de Jesús, el Cristo. Ciertamente, es judía. Pero es una judía que supera su antigua perspectiva legalista y muere al mundo viejo para renacer de esa manera en Cristo, conviniéndose en cristiana. Ella es la primera cristiana de la historia, miembro de una familia en la que todos somos con Jesús esposo-esposa de las nuevas bodas de un amor que nunca acaba.

2. CANTO AL VINO, MANIFIESTO DE LA IGLESIA

1. Un presente seco.

La iglesia actual se encuentra en la misma situación de los novios y los invitados de la escena: No tenemos vino. Anunciamos con trompetas nuestra fiesta, pero lo logramos ofrecer nada. Sólo la apariencia de unas bodas, UNA fiesta externa, incluso músicos pagados, pero nos falta vino.

Y sin vino ni los novios pueden pronunciar su palabra de amor, ni los amigos compartirla y celebrar con ellos, conforme al ritual judío. Ésta parece haber sido la situación de muchas iglesias judeo-cristianas (o paganas) del tiempo del Evangelista Juan. Para ellos va escrito el evangelio. Esta es nuestra situación. La iglesia 2019 parece un funeral de críticas, lamentaciones y abandono. Muchos se marchan de la fiesta, falta el vino.

2. Toma de conciencia, la Madre de Jesús…

Ella es la primera en tomar conciencia de la situación… Nadie se da cuenta de ella. Los convidados hablan, quizá discuten, pero no logran comprender que su fiesta está vacía. Los señores de esta fiesta de la Iglesia han nuevamente (año 2019) preparado seis grandísimas tinajas de agua (de leyes y normas para purificación, de derecho, de prohibiciones). Sólo tienen eso: Normas, leyes, prohibiciones, purificaciones y nuevas purificaciones, con leyes nuevas…

Una vuelta obsesiva a las normas de poder, simbolizadas por el agua de una liturgia vacía. Falta el vino, la boda no es boda, sino una forma de engañar al personal. Pero ella, la madre de Jesús (que es signo de las promesas del buen judaísmo) se da cuenta, y le dice a Jesús… También entre nosotros hay algunos que advierten la falta de vino, cristianos más comprometidos, poetas y profetas, servidores de los demás en un mundo donde se acaba la fiesta de la vida.

3. Resistencia, no es todavía mi hora.

¿Quién le dice a Jesús, de verdad, que nos falta el vino? ¿Quién puede llegar y decirlo: ¡es tu hora!? El evangelio concede ese “oficio” a la madre de Jesús, que es el signo de las promesas de la vida. No es ya tiempo de más purificaciones, de tinajas de agua, de normas y normas, y ella se lo dice a Jesús, parece resistirse, y dejarnos para siempre con el agua de los ritos, como si nada hubiera pasado (con templos externos, rituales vacíos, normas y normas llenas de prohibiciones).

Es como si Jesús nos hubiera abandonado, dejándonos en manos de nuestros cenáculos vacíos, de bodas que no son bodas, de vino que no es vino… Gran parte de la jerarquía actual de la Iglesia parece resistirse, diciendo que no es todavía la hora, para centrarse en sus ritos, en sus purificaciones sin vida, en sus fiestas sin alma.

4. Decisión: Llenad las tinajas de agua…

Pero Jesús escuchó a la madre y se puso en marcha, puso en movimiento su proyecto mesiánico de vino. Por eso pide a los servidores que llenen hasta arriba las tinajas, rebosantes… para que el agua del antiguo rito (purificación, gloria vacía…) se convierta en vino de fiesta. Éste es oficio de todos, de los servidores de la boda y del architriclino (que son los clérigos antiguos, que hoy serían el papa, los obispos y los celebrantes…). Es como si hubiéramos celebrado con agua de normas y ritos, queriendo purificarnos, pero sin nunca lograrlo.

Es el momento de la boda, de la vida, del amor, de la alegría…Sólo este paso del agua real al vino realísimo de la fiesta, de la nueva conciencia, del gozo compartido, expresa la novedad de Jesús. Hemos vuelto a cerrar el proyecto de Jesús y encerrarlos en grandes ánforas de agua… Pues bien, bien, es la hora de ponerse en marcha, de abrir las tinajas y llenarlas de agua nueva, para que Jesús nos ayude a convertir el agua en vino de fiesta sin fin.

5. Celebración: El vino nuevo de la fiesta.

Es ante todo el vino de los “novios”, de aquellos que se han unido para celebrar la fiesta de su vida, para beber juntos de una misma copa el vino del amor que crece y crece… Es la fiesta de todos los invitados, entre ellos los discípulos, que deben transformar el mundo a base de buen vino. Cuando abunda el vino, y aprende a beber en comunión de gozo, la vida cambia.

Este es el motivo central de la fiesta de Jesús que nos hace celebrantes de la vida, animadores de esa fiesta, que es de todos, hombres y mujeres, invitados al banquete de bodas, sin que nadie quede excluido, sin que nadie lo acapare. Éste es el tiempo de pasar del vino malo al buen vino de fiesta, de amor generoso, de bodas de vino para todos, superando las viejas leyes y las purificaciones, para ponernos al servicio de la vida.

6. Expansión: discípulos de Jesús.

El evangelio dice que ellos creyeron y le acompañaron, poniéndose en marcha. Pues bien, también los nuevos ministros han de creer y convertirse en o servidores de la fiesta del vino, ellos, los que ahora existen y muchos nuevos. Pero no les veo convencidos de ellos; se han hecho guardianes de tradiciones, conservadores de un agua que se termina perdiendo, pudriendo…

Por eso ha de darse un cambio radical. Ciertamente, muchos ministros de las iglesias (varones y mujeres) siguen siendo portadores de una fiesta de vida. Pero muchos otros me parecen cerrados en leyes de purificaciones, en normas ya antiguas (cuyo origen nadie sabe explicar…), andan a lo suyo, que no es aquello que empezó a realizar Jesús en Caná de Galilea, entre amores raros, mientras el corazón de muchos se seca. Aquí es precisa una tarea nueva al servicio del vino de Jesús, con gente nueva, vino nuevo en odres nuevos, dice en otro lugar el evangelio (Mc 2).

7. Compromiso gozoso, siempre el vino.

Las tinajas de las purificaciones no son algo del pasado. Ellas forman gran parte del presente de la Iglesia, hecha de ritos, envidias, cansancios, normativas… que no dejan que el vino se expanda y que corra por todos los sarmientos y cepas de la Iglesia y de la humanidad la savia de Jesús (cf. Jn 15). Pues bien, según su evangelio, Jesús nos quiere portadores del vino de la fiesta, animadores de la celebración, prontos al baile, al abrazo, a perder la cabeza en amor, por amor, en comunión… Ésta es la imagen que debíamos dar, desde el Papa de Roma hasta el monaguillo del puenlo… Celebradlo con vino, nos dice Jesús, o con el equivalente al vino, que es el amor que se expande, se contagia…

3. ANOTACIONES FINALES

(Para los que quieren aún seguir leyendo)

Seis ánforas, seis cántaras de piedra

Había seis ánforas de piedra, colocadas para las purificaciones de los judíos (2, 6). Eran necesarias y debían encontrarse llenas de agua, para que los fieles de la ley se purifiquen conforme al ritual de lavatorios y abluciones. Pues bien, el tiempo de esas ánforas (¡son seis! ¡el judaísmo entero!) ha terminado cuando llega el día séptimo del Cristo de las bodas.

Los judíos continúan manteniendo el agua, el rito de purificación en que se hallaba inmerso el mismo Juan Bautista (cf Jn 1, 26). La Madre de Jesús había descubierto ya que es necesario el vino, superando de esa forma la clausura legal (nacional) del antiguo judaísmo que se encuentra reflejado por el agua. Finalmente, cumpliendo la palabra de Jesús (que anuncia y anticipa el misterio de su Pascua), los ministros de las bodas ofrecen a los comensales el vino bueno de la vida convertida en fiesta.

En este comienzo eclesial, en el primero de los signos de Jesús, está su Madre, como iniciadora paradójica y sublime de su obra. Ella es la mujer auténtica que sabe aquello que los otros desconocen. Ella es la primera servidora de la Iglesia mesiánica que dice a los restantes servidores de las bodas: ¡haced lo que él os diga!

Acabamos de indicar que ella aparece como mediadora de la alianza: pide a los hombres que cumplan lo que Cristo les enseña. Pero dando un paso más podemos afirmar que ella se pone de algún modo en el lugar del mismo Dios (del Padre de la Transfiguración) cuando decía desde el fondo de la nube a los creyentes: ¡este es mi Hijo querido, escuchadle! (Mc 9,7 par). La que ahora pide a los humanos (especialmente judíos) que acojan a Jesús es ya su Madre. No lo hace por orgullo o vanidad, pues como vimos ya en Lc 2, 34-35 y veremos en Jn 19, 25-27, ella es madre sufriente que conoce el carácter doloroso del servicio de Jesús.

No tienen vino! (2, 3).

Esta es una de las palabras más evocadoras del NT y del conjunto de la Biblia. La Madre se la dice en primer lugar al Hijo, pero luego las podemos y debemos aplicar a nuestra historia. Son palabras que escuchan los cristianos, devotos de María, sobre todo los que están comprometidos en la gran tarea de liberación. Precisamente allí donde podemos sentirnos satisfechos, allí donde pensamos que las cosas se encuentran ya resueltas, todo en orden, se eleva con más fuerza la voz de la Madre de Jesús diciendo:

¡No tienen libertad, están cautivos! ¡No tienen salud, están enfermos!
¡No tienen pan, están hambrientos! ¡No tienen familia, están abandonados!
¡No tienen paz, se encuentran deprimidos, enfrentados!

Nosotros no podemos: ¿qué nos importa a tí y a mí? ¡no es nuestra hora! Sabemos que en Jesús y por Jesús ha llegado la hora de la Madre que nos muestra las necesidades de sus hijos, los humanos sufrientes. Sobre un mundo donde falta el vino de las bodas de la libertad/amor/justicia, sobre un mundo que sufre la opresión y el fuerte hueco de la vida, la voz de la Madre de Jesús resuena como un recordatorio activo de las necesidades de los hombres, es principio de fuerte compromiso.

¡Haced lo que él os diga! (2, 5).

Esta es la hora de la fidelidad cristiana de la madre de Jesús. Se ha dicho a veces que ella nos separa del auténtico evangelio, que nos lleva a una región de devociones intimistas y evasiones, desligándonos del Cristo (acusación de algunos protestantes). Pues bien, en contra de eso, los católicos sabemos que la Madre nos conduce al Hijo, recordándonos con fuerza que debemos hacer lo que él nos diga, igual que ella lo hizo.

Es la hora de la Madre a quien el mismo Jesús llama Mujer (2, 4). Es la hora de la mujer cristiana que puede y debe conducirnos al lugar del verdadero Cristo, para cumplir de una manera intensa su evangelio. Sólo allí donde se unen estas dos palabras (¡no tienen vino! y ¡haced lo que él os diga!) encuentra su sentido la figura de María. Tenemos que descubrir la necesidad del mundo (plano de análisis liberador) e iniciar con Jesús un camino de compromiso liberador, haciendo lo que él dice en su evangelio.

Ese es evangelio de bodas y por eso en el fondo de todo sigue estando la alegría de un varón y una mujer que se vinculan en amor y quieren que ese amor se expanda y que llegue a todos, expresado en el vino de fiesta y plenitud gozosa. El judaísmo era religión de purificaciones y ayunos (cf Mc 2, 18 par); por eso necesitaba agua de abluciones. Pues bien, en contra de eso, el evangelio empieza siendo (unir Jn 2, 1-12 con Mc 2, 18-22) experiencia mesiánica de fiesta. En medio de ella, como animadora y guía, como hermana y amiga, encontramos a la Madre de Jesús. No la busquemos en la muerte, encontrémosla en la vida. Sólo así, cuando gocemos con ella del vino de Jesús, podremos dedicar nuestro trabajo y alegría al servicio de los pobres (los que no tienen vino).

La madre Israel recuerda a Jesús su camino

Precisamente allí donde pudiera parecer que la madre intenta dominar al Hijo (¡no tienen vino!), ella aparece como servidora de ese Hijo, pidiendo a los humanos que cumplan su mandato. Y precisamente allí donde parece que el Hijo se separa de la madre está más cerca de ella, cumpliendo de manera más alta su deseo: no ofrece simplemente un normal vino de bodas del mundo, sino el Vino de las Bodas del Reino, de la plenitud definitiva de la historia.

La palabra de la Madre (¡haced lo que él os diga!) nos sitúa en el centro de la teología de la alianza, allí donde los antiguos judíos decían ¡haremos todo lo que manda el Señor!: Ex 24, 3). Así nos conduce al lugar donde se ha cumplido la historia antigua, ha llegado la alianza del vino, que hemos evocado al ocuparnos de la Última Cena (cf. Mc 14, 24-25; Lc 22, 20; 1 Cor 11,25). En esta perspectiva ha de entenderse el signo eucarístico, que ha estado presente (en ausencia) desde el comienzo de la escena: ¡no tienen vino!. La Madre habla de un vino, Jesús ofrece otro, mucho más valioso. En el lugar de unión y cruce del vino de la Madre (Israel) y de Jesús (eucaristía cristiana) nos sitúa Jn 2, iniciando un tema que desarrollarán los textos eucarísticos posteriores del evangelio, como indicaremos (Jn 6 y Jn 15). De esa forma suponemos que ella conocer de algún modo aquello que pasará, sabe que el vino de Jesús será distinto de que ella ha bebido hasta ahora. Por eso dice ¡haced lo que él os diga!

La Madre de Jesús no quiere adueñarse del Árbol de la Vida, como Eva, ni Tentar a Jesús (nuevo Adán), como algunos apócrifos del tiempo se han destacado. Ella es madre mesiánica que ha sabido educar a los humanos para la aceptación del Cristo: es mujer de bodas, la única que sabe lo que pasa lo que falta sobre el mundo, de la manera que podemos preparar y Preparar a los humanos (varones y mujeres) para el vino eucarístico final. No lo puede dar (ella no lo tiene); Pero puede pedírselo a su hijo.

http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2019/01/17/p421721#more421721

Otra vez el FMI contra los jubilados


El organismo impulsa una nueva reducción de las jubilacionesCon el argumento de la necesidad de garantizar la sustentabilidad del sistema previsional, un documento del Fondo Monetario Internacional plantea ahora que se debe disminuir la relación entre el haber inicial y el salario promedio previo al retiro. Así se recortaría el ingreso que reciben los nuevos jubilados.Por Tomás Lukin

Imagen: Guadalupe Lombardo

El Fondo Monetario Internacional vuelve a la carga con la reforma del sistema previsional. Después de la modificación en la fórmula de actualización automática de las jubilaciones, la creación de una pensión por vejez equivalente al 80 por ciento de la mínima, incrementar la edad de retiro para las mujeres más vulnerables y habilitar la venta de los activos del FGS de la Anses para financiar el déficit, llega el turno del ajuste del cálculo de la jubilación inicial. Un documento reciente del FMI recomienda a la Argentina reducir la tasa de sustitución: la relación entre el haber inicial y el salario promedio previo al retiro. Refugiada detrás de la necesidad de garantizar la sustentabilidad del sistema, la propuesta del Staff del Fondo implica reducir el ingreso que reciben los nuevos jubilados. La misma sugerencia corre para Brasil donde el flamante gobierno ya se comprometió a una reforma que, entre otras transformaciones, incremente la edad jubilatoria.

“Para lidiar con los costos del envejecimiento, muchos países implementaron significativas en las reformas de los sistemas de pensiones a lo largo de los últimos años. Las reformas apuntan en gran parte a contener el crecimiento en el número de jubilados, modificando los parámetros clave del sistema; por ejemplo, incrementando la edad de jubilación, endureciendo las reglas para acceder, reduciendo el tamaño de las pensiones a través del ajuste en el cálculo de los beneficios“, explican los técnicos del FMI al relanzar las habituales recomendaciones del organismo en materia previsional. Los autores del documento titulado “El futuro del ahorro: El rol del diseño de los sistemas de pensiones en un mundo que envejece” consideran, sin embargo, que los cambios no fueron suficientes. Por eso, explican, se necesitan “reformas adicionales”. Las sugerencias no son generalidades sino que tienen destinatarios puntuales que se precisan entre paréntesis. A la Argentina y Brasil les corresponde “reducir la tasa de sustitución”.

La sugerencia del Fondo no es novedosa. El ajuste de las jubilaciones iniciales formó parte del listado de propuestas desarrollado en su primer informe del Artículo IV realizado después de una década. Para enfrentar las dificultades financieras exacerbadas por las políticas del gobierno, el documento publicado en noviembre de 2016 proponía: 1) modificar la movilidad jubilatoria, 2) incrementar la edad de jubilación de las mujeres, 3) separar presupuestaria y administrativamente la seguridad social de la asistencia social, 4) incrementar la participación laboral y 5) reducir la tasa de sustitución. Consumados los primeros dos puntos con graves consecuencias para la capacidad de compra de los jubilados y mayores niveles de exclusión entre los adultos mayores, el organismo retoma sus propuestas. Dos años atrás aconsejaba reducir la tasa de sustitución promedio del 72 por ciento al 60 por ciento, una quita de 10 puntos. 

“La recomendación de reducir la tasa de reemplazo muestra que el FMI no solo pretende ajustar la cobertura del sistema, sino que también busca que los nuevos jubilados tengan un menor haber”, advirtió dos años atrás un informe del ITE de la Fundación Germán Abdala.

El documento del FMI es lo que se denomina una Staff Discussion Note. La investigación fue elaborada por los técnicos David Amaglobeli, Hua Chai, Era Dabla-Norris, Kamil Dybczak, Mauricio Soto y Alexander Tieman.  Como sucede con la mayoría de las publicaciones del organismo, la portada incluye una “renuncia de responsabilidad” donde indica que las visiones expresadas en el documento no  necesariamente representan al FMI. No es el caso. La presentación en sociedad del documento anteayer en Tokio estuvo a cargo David Lipton, subdirector gerente del FMI y hombre fuerte en la estructura de poder como representante de Estados Unidos. “¿Cuál es nuestra recomendación? Instamos a los países a pensar bien los sistemas de pensiones y las redes de protección social más efectivos, y después poner en marcha las reformas necesarias”, comentó el número dos del organismo que encabeza la francesa Christine Lagarde.

“Odio sonar como el FMI en este punto, pero hay países cuyos generosos sistemas públicos de pensiones pueden llevar a las finanzas públicas a una difícil situación. Deben considerar pasos como limitar las jubilaciones tempranas que reduciría las vulnerabilidades de largo plazo”, expresó Lipton. Sin hacer referencias específicas el documento reclama, siempre en pos de la sustentabilidad, “reducir la generosidad de los sistemas públicos”. El mecanismo para lograrlo es que los trabajadores activos “se preparen para el futuro ahorrando más y extendiendo sus vidas laborales”.

https://www.pagina12.com.ar/169126-otra-vez-el-fmi-contra-los-jubilados

Seis clérigos de una comunidad vinculada a los lefebvrianos, detenidos por abusos a menores en Francia


DEL INSTITUTO DE LA SANTA CRUZ DE RIAUMONT, GRUPO TRADICIONALISTA DEPENDIENTE DE ECCLESIA DEI

Los hechos se remontan van desde 2000 a 2014, y fueron denunciados por ex alumnos scouts en 2017Jesús Bastante, 16 de enero de 2019 a las 17:53  

Del Instituto de la Santa Cruz de Riaumont, grupo tradicionalista dependiente de Ecclesia DeiRELIGIÓN | MUNDO

En 2017, varios antiguos alumnos del organismo religioso denunciaron haber sufrido malos tratos físicos y psicológicos, pero también abusos sexuales

(J. B./Agencias).- Duro golpe para los sectores tradicionalistas, los mismos que vinculan los abusos sexuales a la apertura postconciliar. Seis sacerdotes pertenecientes al Instituto de la Santa Cruz de Riaumont, congregación francesa que celebra bajo el rito extraordinario y que, por ello, se encuentra adscrita a la Comisión Ecclesia Dei, han sido detenidos, acusados de abusos sexuales a menores.

Los curas, que vivían en la localidad de Liévin, al norte de Francia, organizaban actividades de scouts y educación con menores vulnerables, han sido detenidos en el marco de una investigación por maltrato de menores y abusos sexuales.

La investigación ya ha contado con la declaración de un centenar de antiguos alumnos del Instituto, que han declarado ante la Policía Judicial de Lille y de la Oficina Central de la Represión de la Violencia contra las Personas.

“La Voix du Nord” explicó que la operación policial comenzó el martes con el arresto de tres religiosos, que quedaron bajo custodia en Lille, y de un cuarto cerca de Toulouse (sur). Tres de ellos tienen entre 50 y 60 años y el otro una treintena.

Los hechos de los que se les acusan se remontan a los años 2000 y hasta 2014. En 2017, varios antiguos alumnos del organismo religioso denunciaron haber sufrido malos tratos físicos y psicológicos, pero también abusos sexuales.

El Instituto de la Santa Cruz de Riaumont es una congregación religiosa de espiritualidad scout. Fundado por el R.P. Revet, sus estatutos fueron aprobados en 1971, aunque no fue hasta 1991 cuando Juan Pablo II los erigió como congregación de derecho pontificio.

Entre sus finalidades, se encuentran “promover la gloria de Dios y la santificación de sus miembros por la práctica de los Consejos Evangélicos según la espiritualidad benedictina”. Los religiosospertenecen en calidad de oblatos a la Orden de San Benito.

Su campo de trabajo es la educación de la juventud, de manera singular a la niñez en la lucha por motivos de precariedad social, problemas familiares o de otra índole. El instituto celebra según la forma extraordinaria, encontrándose adscrito a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei.

https://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2019/01/16/seis-clerigos-de-una-comunidad-vinculada-a-los-lefebvrianos-detenidos-por-abusos-a-menores-

Caso de violación de monja de Kerala: las monjas de sobrevivientes de abusos han sido transferidas.


Caso de violación de monja de Kerala: las monjas de sobreviv .. 

Read more at:
http://timesofindia.indiatimes.com/articleshow/67555317.cms?utm_source=facebook.com&utm_medium=social&utm_campaign=TOIDesktop&fbclid=IwAR0vJA5wdUyC9kgh-n7Gc3NA80wbdinpVCqCqfGsC85zR6S9Ug4j0b4Umwo&utm_source=contentofinterest&utm_medium=text&utm_campaign=cppst

MEXICO: DIPLOMADO EN TEOLOGIA FEMINISTA.


Desde México, una invitación

January 17, 2019

Desde México, el grupo de Teólogas e Investigadoras Feministas  nos comparte la convocatoria al Ciclo 2019 de su Diplomado en Teología Feminista, en su modalidad on-line, listo para iniciar el 21 de enero del 2019.

El objetivo es proporcionar herramientas básicas para el estudio bíblico y teológico desde una perspectiva de género y feminista, con lo que pretende coadyuvar al fortalecimiento de la formación y la praxis pastoral de mujeres en diferentes espacios de incidencia socio-eclesial de México y América Latina. En el mediano plazo, busca así suscitar un compromiso ético-político–cívico de transformación social, familiar y eclesial de forma colectiva y sororal.


La propuesta se desarrolla en línea durante el primer semestre de 2019 (enero a julio) y contempla  actividades formativas (teóricas y prácticas) tales como: lecturas dirigidas, videoconferencias magistrales, encuentros de experiencias de mujeres, foros de discusión, entre otras.

El Diplomado está dirigido al público en general, y de manera especial a mujeres con liderazgo social y eclesial, estudiantes de teología y de otras áreas humanísticas y sociales, profesionistas que deseen conocer y profundizar en los estudios y propuestas de la teología feminista.

Más información

Plataforma de trabajo: http://teologiafeminista.org.mx/formacion

Para inscribirse:  Cuestionario

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2019/01/17/Desde-México-una-invitación?utm_campaign=9fbc2f9a-21e5-436b-9ee6-60068aeebb4

HOMENAJE A GERARDO VALENCIA CANO EN LOS 47 AÑOS DE AUSENCIA FISICA. GERARDO VIVE!!!.


s

s

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: