En medio del escándalo por espionaje, Francisco visita Emiratos: Le piden que denuncie represión


La ONG Human Rights Watch le pidió al Papa Francisco que aproveche su visita a Emiratos Árabes Unidos para denunciar la represión contra los disidentes y la campaña militar en la que participa contra los rebeldes yemeníes, acusada de cometer crímenes contra la población civil. Hace unos días, se desató un escándalo en Emiratos por una denuncia periodística sobre espionaje a personas contrarias al régimen.
Por URGENTE24
El pontífice llegó a Abu Dabi este domingo (3/2) para participar en la Reunión Internacional e Interconfesional sobre Fraternidad Humana. Se trata de una visita histórica, ya que Francisco es el primer jefe de la Iglesia católica que visita el país. Desde el próximo martes (5/2) mantendrá reuniones con líderes musulmanes.Desde 2015, Emiratos trabajó en la lucha contra los Hutíes, un grupo insurgente que opera en Yemen. Sin embargo, a la coalición que lucha contra este grupo (de la que forma parte Emiratos) fue acusada de bombardear indiscriminadamente escuelas, mercados y domicilios. Además, muchos la acusaron de atacar los derechos y libertades de la población.”A pesar de sus declaraciones a favor de la tolerancia, el Gobierno de Emiratos no ha demostrado verdadero interés a la hora de mejorar las condiciones de vida de la población”, ha lamentado la directora de la ONG para Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson. “El Papa debería usar su visita para presionar a los líderes emiratíes”, ha añadido.Hace unos días, se desató un escándalo por espionaje en Emiratos Árabes Unidos. Se denunció que el país usó una herramienta de espionaje llamada “Karma” para acceder a los iPhone de activistas, diplomáticos y líderes contrarios al regimen, según reveló la agencia Reuters. “Karma“, dicen, ha sido utilizada por una unidad de operaciones cibernéticas ofensivas en Abu Dhabi compuesta por funcionarios de seguridad de UAE y ex agentes de inteligencia estadounidense que ahora trabajaban para los Emiratos.Esta herramienta se estaría utilizando desde el año 2016, y algunos de sus objetivos habrían sido el Emir de Qatar y Tawakkol Karman de Yemen, ganadora del Premio Nobel de la Paz y una de las líderes durante la Primavera Árabe.”Karma” no funcionaba con dispositivos Android. Sin embargo, sí podía usarse para obtener imágenes, correos electrónicos, mensajes de texto y la ubicación de los iPhone.Por otro lado, algunos especialistas dicen que Emiratos Árabes Unidos no tiene la capacidad para desarrollar este tipo de herramientas. Según Reuters, que cita a Michael Daniel, encargado de Ciberseguridad de la Casa Blanca durante el gobierno de Obama, “se cree que solo unas 10 naciones, como Rusia, China y Estados Unidos y sus aliados más cercanos, son capaces de desarrollar tales armas”.De acuerdo a la agencia, la unidad operativa encargada de “Karma” lo habría usado para “piratear con éxito las cuentas de cientos de figuras políticas y activisitas de Medio Oriente en toda la región y, en algunos casos, en Europa”, aunque no dan detalles de objetivos europeos concretos.

VENEZUELA: LA IGLESIA PUEBLO DE DIOS, CLAMA AL CIELO.


EN LA CIUDAD DE CARACAS, LA IGLESIA PUEBLO DE DIOS, CLAMA AL CIELO. REUNIDOS LA COMUNIDAD ECUMENICA DE FUNDALATIN SE HA REUNIDO PARA CELEBRAR LA EUCARISTIA.

EN EL ALTAR PREVISTO ESTAN PRESENTES LOS ELEMENTOS DEL PAN Y DEL VINO, CON EL RECUERDO DE SU FUNDADOR, EL PADRE JUAN VIVES SURIA.

EN EL PAN ESTÁN PRESENTES NUESTRAS NECESIDADES FÍSICAS, Y MATERIALES LA CUALES NOS REÚNEN PARA COMPARTIR Y DAR GRACIAS A DIOS POR SU MISERICORDIA INFINITA . EL VINO SUAVIZA NUESTRO DOLOR Y SUFRIMIENTO SIGNIFICANDO DE MANERA ESPECIAL ESTOS MOMENTOS DE ANGUSTIA Y ESPERANZAS PARA SUAVIZAR NUESTRO SUFRIMIENTO CUBRIÉNDONOS DE GOZO, PAZ Y ESPERANZA.

REPORTE GRÁFICO DE LA CELEBRACIÓN,

PRESIDE LA REVDA. MARIA EUGENIA RUSSIAN

CARACAS, FEBRERO 3 DEL 2019

Remitidos al e-mail

MENSAJES PARA NIÑOS/AS: ¡Qué pesca!Tema: Jesús llama a sus discípulos a ser pescadores de hombres. (Epifanía 5-C)


  Título: Objeto: Equipo de pescaEscritura: “No temas; desde ahora serás pescador de. Hombres”, le dijo Jesús a Simón (Lucas 5:10 – NVI).¿Te has preguntado alguna vez por qué a tantas personas les gusta ir de pesca? Hay muchas razones por las cuales las personas van de pesca. Algunas van porque les gusta comer pescado y el pescarlo le sale más barato que comprarlo en la tienda de comestibles. Para otros la pesca puede ser su pasatiempo. Les da la oportunidad de salirse de su rutina diaria y tener un tiempo de descanso y relajación. He oído a algunas personas decir que no les importa el coger o no un pez ya que gozan de salir a pescar. Yo nunca sería parte de ese grupo. Cuando voy de pesca, espero lograr coger un pez. De hecho, deseo coger muchos peces y ¡deseo hacerlo ahora mismo!¿Sabes?, la Biblia nos dice mucho acerca de la pesca. La razón de esto es que los primeros discípulos que Jesús llamó fueron pescadores. Ellos no pescaban por diversión o relajación, no era un pasatiempo para ellos. Pescaban porque ese era el modo de ganarse su sustento. ¿Crees que les importaba si cogían peces o no? ¡Claro que sí les importaba!La lección Bíblica de hoy es acerca de uno de los viajes de pesca de los discípulos. La historia comienza con la predicación de Jesús en la orilla del mar de Galilea. Había un gentío alrededor de él que lo apretujaba acercándose más a él para poder escucharlo mejor. Jesús vio dos barcas vacías que estaban cerca de la orilla donde los pescadores estaban lavando sus redes, subió a una de ellas y le pidió a Simón, el dueño de la barca, que la alejara un poco de la orilla. Entonces Jesús se sentó en la barca y predicó desde allí a las personas.Cuando Jesús hubo terminado su enseñanza, le dijo a Simón: “Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar.”Simón le contestó: “Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada, pero, como tú me lo mandas, echaré las redes nuevamente.” Esta vez las redes estaban tan llenas de peces que comenzaron a romperse. Una llamada pidiendo ayuda hizo que sus compañeros de la otra barca se acercaran. Pronto ambas barcas estaban tan llenas de peces que comenzaron a hundirse.Cuando Simón vio lo que aconteció, estaba maravillado y tal vez con temor al estar en la presencia de alguien con tanto poder. Cayó de rodillas delante de Jesús.Jesús le dijo: “No hay nada que temer. De ahora en adelante serás pescador de hombres y mujeres.”Cuando llegaron a la orilla, pusieron sus barcas en la arena, las dejaron, aún con las redes, y siguieron a Jesús.¿Qué significaba Jesús al decir que ellos estarían pescando hombre y mujeres? Naturalmente no quería decir que ellos les tirarían redes a las personas. Lo que significaba era que tal como ellos habían traído peces a sus barcas, ahora traerían personas al Reino de Dios. Jesús desea que tú y yo seamos pescadores de personas también. Eso quiere decir que tendremos que contarles a otras personas acerca de Jesús para que ellos puedan conocerle y ser sus seguidores también.Padre celestial, tal como Jesús llamó a sus primeros discípulos a pescar personas, también nos ha llamado a compartir con otros acerca de su amor para que podamos traerlos al Reino. Ayúdanos a ser fieles para llegar a ser pescadores de personas. Amén.PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADESActividades Grupales InteractivasPágina Para ColorearCrucigramaPalabras SecretasSopa De LetrasBoletín Para NiñosENLACES A LOS SERMONESImpresión amistosa: “¡Qué pesca!”Otra sermon (Lucas 5:1-11): “Ve a pescar”
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Guterres: ONU reconoce solo a Maduro como presidente legítimo


Resumen Latinoamericano / HispanTV / 01 de febrero de 2019 – La ONU rechaza posicionarse a favor del golpista Juan Guaidó y dice que en Venezuela actúa en coordinación con el Gobierno reconocido por los países miembros.

Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres,confirmó el jueves que los Estados de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) reconocen a Nicolás Maduro como presidente constitucional y legítimo de Venezuela.

Por eso, el funcionario rechazó posicionarse a favor de los intereses del diputado de la Asamblea Nacional (AN) —en desacato—, Juan Guaidó, quien el pasado 23 de enero se autoproclamó “presidente encargado” de manera inconstitucional.

El líder opositor escribió a Guterres el pasado sábado, 26 de enero, para pedirle la puesta en marcha de “mecanismos de apoyo” para hacer frente a lo que llamó “crisis humanitaria” en la República Bolivariana.

En su respuesta, Dujarric aseveró que la ONU “está lista para aumentar sus actividades humanitarias y de desarrollo en Venezuela”, pero para ello “necesita el consentimiento y la cooperación del Gobierno”, en referencia al de Maduro, el único que reconoce.

El portavoz subrayó que el reconocimiento de Gobiernos no es una función de la Secretaría General de la ONU, sino de los Estados miembros, y que en su relación con los Estados miembros respeta “las decisiones” de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.

Además, reiteró su disponibilidad para ayudar a encontrar una solución política a la crisis desatada en el país hispanoamericano.

Las Naciones Unidas están listas para aumentar sus actividades humanitarias y de desarrollo en Venezuela (pero para ello la ONU) necesita el consentimiento y la cooperación del Gobierno (presidido por Nicolás Maduro)”, declara Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.

En cuanto a la detención en Venezuela de tres periodistas de la agencia española de noticias Efe, Dujarric consideró “crucial” que los periodistas “puedan informar con libertad y sus derechos se respeten plenamente”, en Venezuela como en cualquier otro país.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, responsabilizó ayer jueves de las detenciones a los medios, a los que acusó de enviar a empleados sin cumplir la ley para ‘luego armar un escándalo’ contra el Gobierno. El director de la agencia Efe informó en su cuenta de Twitter de la liberación de los detenidos.

El portavoz de la ONU celebró asimismo la iniciativa de México y Uruguay de convocar una reunión internacional con el objetivo de lanzar un diálogo político en Venezuela.

“Obviamente la comunidad internacional puede desempeñar un papel clave para facilitar acuerdos inclusivos”, dijo  el portavoz, antes de explicar que aún se están esperando los detalles y que Guterres se reunirá con representantes de los dos países “en los próximos días”. Según informes de prensa, la reunión tendrá lugar el 7 de febrero en la capital uruguaya, Montevideo.

Venezuela está viviendo jornadas de gran turbulencia debido a la autoproclamación de Guaidó como presidente interino, con el apoyo de EE.UU., pese a que Maduro, elegido legalmente en las urnas, comenzó su segundo mandato el pasado 10 de enero.

Aunque algunos países occidentales y latinoamericanos aliados de Washington han reconocido a Guaidó, otros como Bolivia, Cuba, México, Rusia, Irán, China, Turquía y Siria han anunciado su pleno respaldo al Gobierno de Venezuela. Moscú y Pekín han llegado a bloquear en una sesión del Consejo de Seguridad un proyecto de declaración pro-Guaidó de Washington.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/02/01/guterres-onu-reconoce-solo-a-maduro-como-presidente-legitimo/

COLOMBIA: ‘Ya no veo al país tan polarizado como antes’: cardenal Rubén Salazar


Habla de su renuncia como arzobispo de Bogotá, de la crisis con el Eln y de otros temas nacionales.

Cardenal Rubén Salazar

A sus 76 años Salazar es el único cardenal activo que tiene Colombia.Foto:

Rodrigo Sepúlveda / Archivo EL TIEMPO

IGLESIA CATÓLICA

ELN

CORRUPCIÓN

Por: José Alberto Mojica Patiño 03 de febrero 2019 , 01:25 a.m.

El cardenal Rubén Salazar se ve sereno, con la piel lozana y el cuerpo delgado. Sin asomos de achaques. 

La máxima autoridad de la Iglesia católica en Colombia cumplirá 77 años el próximo 22 de septiembre. Pero esas casi ocho décadas no se le notan. Es el ejercicio, la oración, los hábitos saludables de vida, dirá el también arzobispo de Bogotá. La edad del cardenal –el único cardenal activo que tiene un país católico como Colombia– podría ser un dato más. Pero no lo es.

Semanas después de cumplir 75 años –en septiembre del 2017– le envió su carta de renuncia al papa Francisco, siguiendo el protocolo que obliga a todos los obispos a dejar su cargo cuando llegan a esa edad. Por eso, desde entonces, ha guardado prudencia y se ha abstenido de aparecer en la prensa.

Pero está de vuelta.Papa dice que no cambiará reglas sobre celibato sacerdotalIglesia católica: “Hay que mantener la esperanza de paz”La Iglesia católica hizo un llamado de unión nacional‘Narcotráfico y corrupción son los problemas más graves de Colombia’

Cardenal, ¿cómo va lo de su renuncia?

A los 75 años, los obispos hacemos una renuncia –digamos, protocolaria– y el Papa nos reemplaza cuando a él le parece oportuno. Yo ya estoy renunciado. 

¿Y qué le dijo el Papa?

Me dijo: “Mientras estés bien y tranquilo, sigues”.

Y, en general, usted se ve muy bien…

Muy bien, a Dios gracias.

Usted es el único cardenal colombiano activo. Porque los cardenales Pedro Rubiano (86 años) y Pimiento (99 años) ya están en el retiro. ¿Eso es bueno o malo?

Es normal. Y pues si uno cumple la edad y tiene que retirarse, no queda más remedio.

Pero usted tiene 76…

Sí. Y si no me aceptan la renuncia y no he cumplido los 80, podré participar en un cónclave; si es que se presenta esa circunstancia, que no creo, porque el papa Francisco está sumamente bien.

Colombia tuvo una presencia muy fuerte en el Vaticano, con cardenales con cargos importantísimos (Darío Castrillón y Alfonso López Trujillo, ya fallecidos)… 

La presencia de colombianos en la Santa Sede es un reconocimiento que hace el santo padre al país, pero no es indispensable. En este momento no tenemos esa figuración, pero sí tenemos a un colombiano como secretario del Dicasterio para la Promoción de la Nueva Evangelización, que es monseñor Octavio Ruiz. 

Y monseñor Mauricio Rueda Beltz…

Claro, el encargado de los viajes del Papa. Ese es un puesto de una inmensa responsabilidad, que le da al país la satisfacción de que el santo padre confía en un colombiano para que organice y responda por sus viajes. 

¿Qué es de la vida del cardenal Rubiano? 

Está un poco afligido, tiene alzhéimer. Su salud no es buena desde el punto de vista mental. Está totalmente retirado porque ya no puede participar en nada. 

¿Y Pimiento? 

Va a cumplir 100 años en estos días y parece ser que va a tener muchos festejos. 

Pasando a otros temas, ¿cómo analiza la realidad colombiana?

Nuestra situación tiene características muy específicas; por ejemplo, tenemos un problema gravísimo que es la guerrilla; en este momento no hay ningún otro país que esté sufriendo eso, excepto una o dos naciones africanas. Tenemos el problema del Eln, del Epl, de las disidencias de las Farc.

Tenemos el problema del Eln, del Epl, de las disidencias de las Farc. Tenemos el problema enorme del narcotráfico, que se ha metido en todas partes, y la corrupción

Tenemos el problema enorme del narcotráfico, que se ha metido en todas partes, y la corrupción, que, como el papa Francisco lo califica, es un cáncer que ha hecho metástasis. No hay campo de la situación nacional que no esté, en algún sentido, sufriendo por la corrupción. 

Ese es un panorama muy desalentador…

Claro. Pero tenemos un Gobierno joven, que suscita expectativas y esperanzas. Esperamos que se vaya consolidando el proyecto del presidente Duque de sacar al país adelante. Y ojalá las fuerzas políticas busquen, por encima de intereses partidistas, el bien del país.

¿Qué hacer con el Eln, teniendo en cuenta hechos graves como el atentado reciente?

Yo pienso que hay una luz de esperanza en el sentido de que el Gobierno no ha cerrado definitivamente las puertas del diálogo. Y eso da esperanza porque yo estoy convencido, y no es mi opinión personal solamente, sino la de la Iglesia, de que este tipo de conflictos se deben solucionar con el diálogo porque la guerra nunca va a finalizar un conflicto así; la guerra significará más muertos y atentados terroristas. No hay que dejar de buscar la paz con el Eln. 

¿Y qué hacer?

Será necesario llegar a una negociación y poner fin al conflicto. Ojalá el repudio tan fuerte por el atentado en la Escuela de la Policía le haga tomar conciencia al Eln de que ese no es el camino y demuestre que quiere seguir con la negociación: que liberen a todos los secuestrados y cesen cualquier actividad terrorista. 

¿Cómo ve la posibilidad de una acción militar contundente contra el Eln? El presidente Duque ha hablado de “mano dura”…

Una acción militar siempre es necesaria, indudablemente, porque el Ejército tiene la obligación de luchar contra la subversión. Eso es parte fundamental de su identidad. Pero el gran problema es que haya una gran escalada de la acción militar, y que esa escalada lleve a respuestas cada vez más terroristas del Eln. Porque todos sabemos perfectamente que no sería una guerra regular, no sería una guerra de dos ejércitos que se enfrentan en un campo de batalla; las víctimas son, siempre, la población civil. Y sería terriblemente lamentable llegar a una multiplicación de muertos, sobre todo en las zonas más alejadas y pobres de este país. 

¿Y cómo deben ser esas acciones militares? 

Las acciones militares son necesarias. El Ejército no se puede replegar, no puede dejar de ser ejército y tiene que seguir haciendo lo que tiene que hacer para evitar que la guerrilla siga haciendo sus acciones terroristas. Pero yo pienso que tiene que discernirse bien sobre qué tipo de acción se hace, cómo se hace, y, sobre todo, que hay un principio fundamental que no se puede olvidar jamás, y es que se deben respetar los derechos humanos. 

Yo sé que los altos mandos del Ejército están en esa tónica y yo quisiera que todos en Colombia los apoyáramos en ese sentido. No se puede volver a esa época de los ‘falsos positivos’ o de ciertas ejecuciones extrajudiciales. No se puede caer en esos excesos violatorios de los derechos humanos porque eso le hace muchísimo daño al país. Necesitamos un Ejército que pueda levantar siempre la cabeza con dignidad.

El país sigue muy dividido políticamente. ¿Qué hacer? 

Yo soy optimista también en ese sentido. Pienso que aun cuando existe esa polarización, ha venido perdiendo fuerza. Tenemos un gobierno –y en esto hay que alabar al presidente Duque– que trata de romper esa polarización y de hablar un lenguaje de reconciliación, de participación de todos, de propósitos comunes. Yo creo que ese lenguaje va calando poco a poco. Incluso, aquellos que en algún momento dado fueron muy fuertes opositores de Duque, por ser ‘el que dijo Uribe’, ahora se dan cuenta de que es una persona inteligente y capaz, que está tratando de hacer las cosas bien hechas y que, por lo tanto, vale la pena apoyarlo.

¿Cómo ve la posibilidad de una intervención militar de EE. UU. en Venezuela, y a Colombia, en la mitad?

Sería una tragedia para Venezuela y para Colombia. Nosotros seríamos los principales perjudicados con una intervención militar en Venezuela. Pienso que en el mundo de hoy no podemos seguir hablando de ese tipo de intervenciones, ya la experiencia nos ha demostrado que no van para ningún lado. Acuérdense de la intervención de Estados Unidos en Irak o Siria. 

Se crean guerras interminables con un altísimo costo de vidas y destrucción. Yo pienso que la vía diplomática, que es la que está llevando adelante el gobierno Duque, es la que hay que seguir. Las presiones internacionales son válidas, pero nunca como una intervención militar.

¿Y los acuerdos con las Farc?

Yo soy optimista. En la Iglesia hemos sido muy conscientes de que implementar un acuerdo de paz como el que se pactó con las Farc no es una cosa fácil, que implica muchos factores y mucha persistencia. La paz no es simplemente que cese la guerra, esta se construye sobre la justicia social, sobre la equidad. Tenemos un país geográficamente muy difícil, con regiones totalmente marginadas, donde no ha llegado el desarrollo en ningún sentido. Entonces, todo ese trabajo de implementación del acuerdo debe poner bases sólidas para que no se repita la posibilidad de que la gente se alce en armas para buscar una justicia social.

JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO
Subeditor de Vida
En Twitter: @JoseaMojicaP

https://www.eltiempo.com/vida/religion/cardenal-ruben-salazar-en-entrevista-dice-que-ya-no-veo-al-pais-tan-polarizado-como-antes-322314

Para una ética global con Hans Küng


02.02.19 | 00:35. Archivado en Amistad Europea UniversitariaSociogenéticaPro paceÉticaPro justitia et libertate


La ética global que deseamos y que Hans Küng tiene el mérito de haber propuesto, tras un prolongado esfuerzo de investigación comparativa intercultural e interreligiosa, no es una nueva superestructura ideológica impuesta al resto del mundo por Occidente, sino que ofrece para toda la humanidad el resultado armónico de la confluencia de corrientes doctrinales sobre el buen comportamiento humano, cuyas fuentes religiosas y filosóficas son éticamente complementarias.

El nuevo paradigma de las relaciones internacionales y el papel de las religiones
Hans Küng,
Fundación Weltethos, Tubinga, Alemania.

Breve reseña histórica

Permítanme comenzar con un breve resumen histórico: tres fechas emblemáticas que señalan el nuevo paradigma de las relaciones internacionales que se está estableciendo despacio y trabajosamente: su anuncio (1918), su desarrollo (1945) y su consolidación (1989).

La primera oportunidad: 1918.

La Primera Guerra Mundial, desgraciadamente apoyada en ambos bandos por las Iglesias cristianas, acabó con un resultado de diez millones de muertos y el colapso de cuatro imperios: el alemán, el habsburgo, el zarista y el otomano. El imperio chino se había hundido antes. Por primera vez había tropas americanas en suelo europeo; por otro lado, el imperio soviético estaba en sus albores. Todo ello marcó el comienzo del fin del paradigma imperialista eurocéntrico de la modernidad y el nacimiento de uno nuevo, que todavía no estaba definido pero que ya muchos pensadores progresistas lo vislumbraban a largo plazo, y fue planteado por primera vez en el escenario de las relaciones internacionales por los Estados Unidos de América. Con sus “catorce puntos”, el presidente Woodrow Wilson buscaba alcanzar una paz justa y la autodeterminación de las naciones, sin las anexiones y demandas de indemnizaciones solicitadas en el Congreso. Pero en Estados Unidos el presidente Wilson ha sido muy ignorado, e incluso denigrado por Henry Kissinger, que frecuentemente polemizaba contra el “wilsonismo”.

El Tratado de Versalles de Clemenceau y Lloyd George impidió el desarrollo inmediato del nuevo paradigma. La Realpolitik, palabra utilizada inicialmente por Bismarck, cuya ideología desarrolló Maquiavelo y el cardenal Richelieu trató de practicar en su política. En lugar de una paz justa, emergió una paz dictada en la que las naciones vencidas no participaban. Las consecuencias de este planteamiento son bien conocidas: el fascismo y el nazismo (respaldados por el militarismo japonés en el Lejano Oriente), a los que no se opusieron suficientemente las Iglesias cristianas, son los catastróficos errores reaccionarios que dos décadas más tarde llevarían a la Segunda Guerra Mundial, con mucho, la peor de la historia.

La segunda oportunidad: 1945 .

Vio el final de la Segunda Guerra Mundial, con un resultado de cincuenta millones de muertos y muchos millones más de exiliados. El fascismo y el nazismo habían sido derrotados, pero el comunismo soviético se presentaba ante la comunidad internacional más fuerte y formidable que nunca, aunque internamente estaba en plena crisis política, económica y social debido a la política de Stalin.

De nuevo, la iniciativa para el naciente paradigma llegaba desde Estados Unidos. En 1945 se fundó la Organización de las Naciones Unidas en San Francisco y se firmó el Acuerdo de Bretton Woods para el reordenamiento de la economía global (creación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial). En 1948 se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y llegó la ayuda económica americana (Plan Marshall) para la reconstrucción de Europa y su incorporación al sistema de libre mercado. Pero el estalinismo bloqueaba este paradigma en su esfera de influencia y condujo a la división del mundo entre Este y Oeste.

La tercera oportunidad: 1989 .

Vio la revolución pacífica y triunfante de la Europa del Este y el colapso del comunismo soviético. Tras la primera guerra del Golfo, fue un presidente americano quien declaró el nuevo paradigma, el nuevo orden mundial, y encontró con este eslogan una entusiasta aceptación en todo el mundo. Pero en contraste con su predecesor Woodrow Wilson, el presidente George Bush senior se vio en apuros cuando tuvo que explicar el significado de lo que, a través de su visión, debería ser el orden internacional. Ningún cambio en Irak, sin democracia en Kuwait, ninguna solución para el conflicto entre Israel y Palestina, ningún cambio democrático en otros Estados árabes. Y en el presente, incluso en Estados Unidos crecen las dudas de que la llamada “guerra contra el terrorismo” sea nuestra visión de futuro. Así que hoy surge la cuestión: ¿hemos vuelto a dejar escapar la oportunidad de un nuevo orden mundial, el nuevo paradigma, en la última década?

No debemos perder la esperanza. Y especialmente los cristianos, judíos, musulmanes y miembros de otras religiones comprometidos, debemos luchar por ese nuevo paradigma. Después de todo, a pesar de las guerras, masacres y masas de refugiados del siglo XX, a pesar del archipiélago Gulag, del Holocausto, el crimen inhumano más grande de la historia, y la bomba atómica, no debemos pasar por alto algunos cambios positivos importantes. Tras 1945, la humanidad no sólo ha visto grandiosos logros científicos y tecnológicos; también se han consolidado muchas ideas planteadas desde 1918, que presionaban en pro de una nueva constelación posmoderna y global. Diversos movimientos, como el pacifista, el de los derechos de las mujeres, el medioambiental y el ecuménico, comenzaron a hacer considerables progresos: ha ido surgiendo una nueva actitud hacia la guerra y el desarme, una alianza entre hombres y mujeres, la relación entre economía y ecología, el entendimiento entre las Iglesias cristianas y las religiones del mundo. Desde 1989, tras el final de la división mundial impuesta entre Este y Oeste y la definitiva desmitificación de ambas partes, con la ideología evolucionista y revolucionaria de progreso se conformaron posibilidades para un mundo pacificado y cooperativo. En contraste con la modernidad europea colonialista, estas posibilidades ya no son eurocéntricas, sino policéntricas. A pesar de los monstruosos defectos y conflictos que todavía plagan la comunidad internacional, este nuevo paradigma es, en principio, postimperialista y postcolonial, con los ideales de una economía de mercado eco-social y con naciones realmente unidas en lo importante.

A pesar de los horrores del siglo XX, “hay todavía algo así como un vacilante progreso histórico”. En el siglo pasado, las orientaciones políticas predominantes fueron reemplazadas por otras mejores. Por una parte, el imperialismo ya no tuvo posibilidades en la política global tras la descolonización. Por otra, desde el final del régimen del apartheid en Sudáfrica, el racismo –potente política de privilegios y discriminaciones raciales– ya no vale como estrategia política en ningún estado. Asimismo, la palabra nacionalismo se convirtió en no-palabra en las naciones de la Europa occidental, precisamente donde se había acuñado, y para muchas personas ha sido reemplazada por vocablos como “diálogo”, “cooperación” e “integración”.

El movimiento ahora tiende hacia un nuevo modelo político de cooperación regional y de integración, e intenta superar pacíficamente siglos de confrontación. El primer resultado es la paz entre Alemania y Francia, luego en la Unión Europea (UE) y, finalmente, en toda el área de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, fundada en 1948 y desarrollada en 1960), incluyendo los países industrializados de Occidente (los europeos, Estados Unidos, Canadá, México, Australia, Nueva Zelanda y Japón): medio siglo de paz democrática. Ello, a pesar de los fallos y deficiencias, es realmente un exitoso cambio de paradigma. Sé que todavía hay conflictos en Asia, África, Sudamérica y en el mundo islámico (El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Colombia, Israel-Palestina, Sudán. Yemen, Argelia, golfo Pérsico, Bosnia y Kosovo), pero nadie podría ya imaginar una guerra entre Alemania y Francia o entre Estados Unidos y Japón.

El nuevo paradigma

Tras este breve periplo histórico, quiero avanzar ahora hacia la definición fundamental del nuevo paradigma de las relaciones internacionales. He recibido muchos estímulos y apoyos dentro del pequeño “grupo de eminentes personalidades” reunidas por el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, durante el año del “Diálogo entre Civilizaciones”, en el 2001, un trabajo que generó un informe para la Asamblea General de las Naciones Unidas: “Crossing the Divide, Diálogo entre civilizaciones”, Universidad de Seton Hall, 2001.

Basándonos en las experiencias de la UE y de la OCDE, en esta nueva constelación política la cuestión ética no puede ser ignorada. Para empezar, el nuevo paradigma significa políticas de reconciliación regional, entendimiento y cooperación, en lugar de las modernas políticas nacionalistas a favor del propio interés, poder y prestigio. En concreto, el ejercicio de la acción política ahora reclama cooperación recíproca, compromiso e integración en lugar de confrontación, agresión y venganza. Esta nueva constelación política presupone un cambio de mentalidad, que va más allá de la política de nuestros días. Para que esta nueva constelación política se mantenga, se necesitan nuevos planteamientos de política internacional.

Por una parte, para las organizaciones internacionales esto no es bastante; se necesita un cambio de pensamiento. Las diferencias nacionales, éticas y religiosas no deben ser nunca más consideradas, en principio, una amenaza, sino más bien fuente de enriquecimiento. Si el viejo paradigma siempre presuponía un enemigo, el nuevo paradigma ni lo ve ya ni lo considera; es más, busca socios, rivales y oponentes económicos para competir, en vez de la confrontación militar, y utiliza un poder blando (influencia diplomática y persuasión política, influencia cultural y prestigio) en lugar del poder duro militar (Joseph Nye).

Y es así porque está comprobado que, a la larga, la prosperidad nacional no avanza con la guerra, sino con la paz; no en oposición o confrontación, sino con cooperación. Y porque los diferentes intereses que existen se satisfacen en colaboración, ya no cabe una política con juegos de suma cero donde uno gana a costa del otro, sino con un juego de suma positiva donde todos ganan.

Por supuesto, esto no significa que la política se haya hecho más fácil en el nuevo paradigma. Permanece el “arte de lo posible”, aunque hoy se ha vuelto no violento. Si funciona no es basándose en un pluralismo posmodernista al azar, donde todo está permitido; más bien, presupone un consenso social sobre unos valores concretos básicos, unos derechos básicos y unas responsabilidades básicas.

Todos los grupos sociales y todas las naciones deben contribuir a este consenso social básico, especialmente los creyentes religiosos, pero también los no creyentes y los vinculados a diferentes filosofías o ideologías. En otras palabras, este consenso social, que no puede ser impuesto por un sistema democrático, sino que debe ser un presupuesto, no es un sistema ético específico, sino unas mínimas normas éticas comunes, una ética de humanidad.

Esta ética global no es una nueva ideología o superestructura impuesta por Occidente al resto del mundo, sino que ofrece juntas fuentes religiosas y filosóficas para toda la humanidad. Por ejemplo, la regla de oro ya la encontramos en las Analectas de Confucio, en los escritos del rabino Hillel (antes de Cristo), en el sermón de la montaña de Jesús y, también, en los 40 hadices de an-Nawani: “Lo que no deseas para ti, no se lo hagas a los demás”. Ninguno de nosotros es un verdadero creyente hasta que desea para su hermano lo mismo que desea para sí mismo y respeta unas pocas directrices básicas que podemos encontrar en todos los códigos humanitarios: no matar, no robar, no mentir, no abusar sexualmente. Volveré sobre este punto.

La ética global no debería imponerse por ley, sino llevarse a la conciencia pública. La ética global se orienta por igual a personas, instituciones y resultados. En este sentido, la ética global no se proyecta sobre la responsabilidad colectiva para eliminar cualquier responsabilidad individual que pueda haber (como si sólo las condiciones sociales, la historia y el sistema fueran los culpables de abusos y crímenes concretos). Al contrario, se dirige a la responsabilidad individual de cada uno, en su lugar dentro de la sociedad, y, más concretamente, a la responsabilidad individual de los líderes de la política, la economía y la cultura.

El libre compromiso con una ética común, desde luego, no excluye el apoyo de la ley, sino que lo incluye, y en ocasiones puede apelar a ella: en los casos de genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y agresiones contrarias a la ley, como en la antigua Yugoslavia. Así pues, con la adhesión de más de sesenta naciones al Tratado de la Corte Penal Internacional, actualmente está establecido que tales violaciones se traten en ella, sobre todo cuando un Estado firmante no puede, o no quiere, ejercer castigos legales sobre atrocidades cometidas en su territorio (por ejemplo, el presidente Milosevic). Pero nuestra visión tiene que hacer frente a la realidad política.

Alternativas realistas para el futuro

Es llamativo que sea precisamente la administración del segundo Bush la que se oponga a acuerdos internacionales como el de Kyoto, para reducir el calentamiento mundial, al Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares, al Tratado de Misiles Antibalísticos, a la implementación del Tratado de Armas Biológicas, etc. ¡Triste para los admiradores de la democracia americana! A mucha gente no sólo del mundo islámico, sino de Asia, África y Europa, le parece que la actual administración de la superpotencia mundial interrumpe la política del nuevo paradigma. Así pues, no puedo evitar comparar el nuevo paradigma con la realidad política tras el 11 de septiembre de 2001, puesto que, sin ninguna duda, la lucha contra el terrorismo tenía que comenzar y el monstruoso crimen de Nueva York y Washington no podía quedar impune.

Tras la, quizá evitable, guerra de Afganistán y la inmoral e ilegal de Irak –dos guerras que han llevado de todo menos la paz a estos dos países–, la cuestión decisiva es, más que nunca la siguiente: ¿qué compromiso internacional debemos tomar? ¿Debemos simplemente continuar luchando de este modo contra el terrorismo? ¿Pueden las fuerzas armadas resolver el problema del terrorismo? ¿Puede una Otan más fuerte parar el terrorismo? ¿Deberían las naciones europeas constituir y financiar una “legión extranjera” al servicio del Pentágono?
No me preocupan las alternativas del pasado, sino las alternativas para el futuro. ¿Tenemos alguna alternativa frente al hecho de que la política militar esté por encima de todas las políticas y se estén gastando billones pecaminosamente en nuevos sistemas de armas y aviones de transporte, en lugar de en guarderías y escuelas, sanidad y servicios públicos en Europa, y en luchar contra la pobreza, el hambre o la miseria del mundo? ¿Hay alguna oportunidad para el nuevo paradigma fuera de la zona OCDE?

Yo creo que sí las hay, y quiero señalarlas con cautela, no como firmes predicciones, sino como que “podría suceder que…”. Voy a hacerlo con plena conciencia de todas las incertidumbres del futuro, que hoy traen constantes cambios fundamentales mucho más rápidamente que antaño, cambios que, a pesar de todo, no siempre son para peor, como hemos visto en el cambio de actitud de la administración Bush con respecto a las Naciones Unidas.

Adoptaré el principio realista anti-Murphy: “Lo que puede ir mal no necesariamente va siempre mal…”. Y como admirador de la gran tradición americana de democracia y defensa de los derechos humanos, yo apostaría por la paz política, incluso de cara a la campaña contra el terrorismo, que no debería ser primordialmente una lucha militar, sino política, económica y cultural.

Podría suceder que la actual o la siguiente administración americana se den cuenta de que quienes piensan que pueden ganar la lucha contra el mal en todo el mundo se están condenando a sí mismos a una guerra eterna, y que la superpotencia mundial puede llevar a cabo una política exitosa sólo si no actúa unilateral y despóticamente, sino con socios y amigos, no satélites, practicando la humildad en su trato con el resto de las naciones, como G. W. Bush prometió antes de su elección, aunque después no la ha llevado a cabo.

Podría suceder que Estados Unidos, más astutamente que los antiguos imperios, no extienda su poder y fracase con su megalomanía, pero preserve su posición predominante teniendo en cuenta no sólo su interés, sino también el de sus socios. El intento de organizar al gusto personal un mundo desordenado es puro orgullo, y en los imperios el orgullo precede a la caída (recuerden los imperios de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Japón o Rusia).

Podría suceder que la actual o la siguiente administración americana, porque no desee alejarse del mundo islámico, se tome más interés en las raíces del resentimiento árabe y musulmán hacia Occidente, y hacia los Estados Unidos en particular, y que en lugar de preocuparse sólo de los síntomas se ocupe también de la terapia desde la raíz de los problemas sociales, económicos y políticos del terror, y que, en lugar de gastar aún más billones en objetivos militares y policiales, se preocupe de mejorar la situación social de millones de personas en su propio país y de los que salen perdiendo en todo el mundo, víctimas de la globalización.

Podría suceder también que la superpotencia de Estados Unidos no actuara en interés de su propio progreso con el objetivo de prevenir que el sentido internacional de la ley se viera trastocado, pues si la superpotencia fijara reglas diferentes de las aplicadas normalmente en derecho internacional, eso ayudaría a quienes no desean observar la ley internacional y, además, se reforzaría el terrorismo y se anularían las normas internacionales que regulan el uso de la fuerza.

Podría suceder – por decir también una palabra sobre el conflicto entre Israel y Palestina como fuente principal del terrorismo– que una nueva mayoría del pueblo israelí reemplazase a los líderes que no les han traído paz ni seguridad, sino una economía que hace equilibrios al borde de la ruina, y eligiese otros líderes políticos con mayor mentalidad de paz y con visión y habilidad para sacar al país del pantano y –con fuerte presión americana– implementar la Hoja de Ruta –apoyada por las Naciones Unidas, la Unión Europea, los Estados Unidos y Rusia–, para la retirada de los territorios ocupados y el reconocimiento del Estado de Israel por los Estados árabes, normalizando las relaciones políticas y económicas. La Iniciativa de Ginebra de diciembre de 2003 debería tomarse como sistema de navegación para implantar la Hoja de Ruta. Eso crearía condiciones para un Estado autónomo y viable (no desmembrado) de Palestina, preferiblemente en unión económica con Israel y Jordania, lo que sería una auténtica bendición para toda la región, especialmente para Israel.

Realmente, podría suceder que, entonces, incluso los palestinos extremistas que aplican la misma lógica de violencia, detuvieran sus sangrientas actividades terroristas, y que los palestinos restringieran de verdad su derecho al retorno, a un retorno simbólico para algunos casos particularmente duros, en un intercambio con nuevos asentamientos y compensación económica. A largo plazo, sólo el reconocimiento por parte de Israel traerá una administración menos autoritaria y corrupta y más democrática. Pero lo que ustedes esperan ansiosamente es el postre.

Consecuencias para las religiones y la ética

En este punto planteo demandas concretas para las tres religiones proféticas –judaísmo, cristianismo e islam– no para apoyar sin crítica alguna las políticas oficiales de sus respectivos gobiernos, sino para mostrarles su papel profético:

– “No devolváis mal por mal” (Romanos, 12,17). Esta cita del Nuevo Testamento va dirigida hoy a los cruzados cristianos de América y de cualquier otro lugar que sólo buscan el mal en el otro, pensando que una cruzada santifica cualquier sentido militar y justifica todos los daños humanos colaterales.
– “Ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21,24). Esta cita de la Biblia hebrea pone límite al daño y va dirigida a los fanáticos israelitas que prefieren sacar los dos ojos al adversario en lugar de uno y les gustaría sacarle varios dientes, olvidando que perpetuar el ojo por ojo conduce a que el mundo se quede ciego (Gandhi).
– “Y si ellos se inclinan hacia la paz, inclínate tú también” (Surah 8.61). Esta cita del Corán va dirigida a los palestinos soldados de Dios a los que todavía hoy les gustaría borrar del mapa el Estado de Israel y que intentan sabotear todas las iniciativas de paz.

La paz entre las religiones presupone la paz entre las naciones. Permítanme concluir con unos puntos elementales de ética global que, en la era de la globalización, son más urgentes que nunca. La globalización de la economía, de la tecnología y de las comunicaciones precisa la globalización de la ética para abordar problemas globales. Las dos demandas fundamentales de la Declaración de Chicago de 1993, confirmadas con la llamada lanzada a los líderes de nuestras instituciones en el III Parlamento de las Religiones –Ciudad del Cabo, 1993– y utilizadas en el manifiesto Crossing the Divide (“Salvando las diferencias”) dentro del Año para el Diálogo entre Civilizaciones de las Naciones Unidas, son las más elementales que pueden redactarse sobre este asunto, pero no son un mero trámite en absoluto.

El primero es el principio de humanidad: la petición de auténtica humanidad: “Hoy como ayer, hombres y mujeres son tratados inhumanamente en todo el mundo. Se les roban sus oportunidades y su libertad; sus derechos humanos son pisoteados; su dignidad ignorada. ¡Pero la fuerza no significa la razón! Frente a esa falta de humanidad, nuestras convicciones religiosas y éticas exigen que cada ser humano sea tratado humanamente”. Esto significa que toda persona –hombre o mujer, blanco o de color, joven o mayor, americano o iraquí– debe ser tratada no de modo inhumano, bestial, sino de modo auténticamente humano.

El segundo punto fundamental es la regla de oro: “Hay un principio que se encuentra y permanece en muchas religiones y tradiciones éticas de la humanidad desde hace miles de años: Lo que no desees para ti, no se lo hagas a los demás… Lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás… Estas palabras deberían ser irrevocables, norma incondicional para todos los aspectos de la vida, para familias y comunidades, para todas las razas, naciones y religiones”.

En la base de estos dos principios fundamentales, debemos recordar cuatro directrices éticas, presentes en todas las grandes tradiciones de la humanidad:

– No matar, torturar, atormentar, herir; en sentido positivo: preservar la vida o, lo que es lo mismo, el compromiso con una cultura de no violencia y de reverencia por la vida.
– No mentir, engañar, calumniar, manipular; en sentido positivo: hablar y actuar honradamente o, lo que es lo mismo, el compromiso con una cultura de sinceridad y tolerancia.
– No robar, explotar, sobornar, corromper; en sentido positivo: actuar con honestidad y transparencia o, lo que es lo mismo, el compromiso con una cultura de imparcialidad y orden económico justo.
– No abusar sexualmente, estafar, humillar, deshonrar; en sentido positivo: respetar y amar al prójimo; en otras palabras, el compromiso con una cultura de asociación-colaboración e igual dignidad para hombres y mujeres.

Concluyo ya. Comencé con la falta de visión tras 1989. Espero haber clarificado lo que pudo haber sido aquel panorama. No es una visión de guerra, sino de paz. Permítanme resumirlo en las cuatro propuestas siguientes:

– No habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones.
– No habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones.
– No habrá diálogo entre las religiones sin unas normas éticas globales.
– No habrá supervivencia del planeta sin una ética global.

Fuente: Tamayo Acosta, Juan José. “Interculturalidad, diálogo interreligioso y liberación” (Nuevos desafíos) . Editorial Verbo Divino/Digitalia. Édition du Kindle.

Este libro recoge las actas del I Simposio de Teología Intercultural e Interreligiosa de la Liberación, celebrado en el marco del Fórum de las Culturas de 2004 en Barcelona. Los ponentes trataron de poner las bases para una teología capaz de responder a las desigualdades de nuestro tiempo y a los fundamentalismos.

http://blogs.periodistadigital.com/aeu.php/2019/02/02/hans-kung-el-nuevo-paradigma-de-las-rela

Monseñor Eusebio Ramos: “¡Se mata a nuestro pueblo y no actuamos! ¿Hasta cuándo?”


EL OBISPO DE CAGUAS HACE UN LLAMAMIENTO A TERMINAR CON LA VIOLENCIA EN PUERTO RICO

“Se ha entronizado la violencia y la muerte en la convivencia puertorriqueña y se ha hecho parte de nuestra cultura de muerte”S.E.R. Mons. Eusebio Ramos Morales, 01 de febrero de 2019 a las 21:02  

Monseñor Eusebio Ramos, obispo de la Diócesis de CaguasRELIGIÓN | AMÉRICA

Las familias que pierden a sus seres queridos tienen que estar largas semanas esperando que les entreguen los restos de éstos. Esta insensibilidad no puede tolerarse cuando los contratos jugosos a particulares siguen otorgándose como si no pasara nada

(Mons. Eusebio Ramos Morales, obispo de Caguas).-  Nos hemos acostumbrado a ver o escuchar las noticias en radio, televisión y prensa sobre las continuas muertes violentas, pero ya no nos impresionan: balaceras por todas partes, asesinatos por armas de fuego, quemados en autos, cadáveres en bolsas plásticas, personas degolladas o encontrados con manos amarradas o sus cabezas cubiertas y baleadas. Además, el maltrato a la mujer y a los niños.

Se ha entronizado la violencia y la muerte en la convivencia puertorriqueña y se ha hecho parte de nuestra cultura de muerte. ¡Pero no pasa nada! Hasta pensamos y decimos que todo está bien.

También, hemos creado una forma particular de informar tanta violencia y criminalidad: les llamamos “individuos”, no personas. Así, los hijos de esta tierra se convierten en números y estadísticas frías de muerte cuando los contamos, porque a veces ni siquiera se cuentan.

Pero, ¿qué hay de las familias que pierden a sus seres queridos, de las madres y padres que pierden sus hijos, de los hijos que se quedan sin sus padres, de las esposas o esposos que quedarán viudos y desgarrados, de los matrimonios truncados por la muerte cruel y violenta, de la juventud apagada inmisericordemente, del recurso humano del país que se va diluyendo y de la sociedad diezmada y enferma que vamos encontrando? ¿Hasta cuándo?

El grito de los niños huérfanos, las lágrimas de los rostros adoloridos y los múltiples hogares y familias puertorriqueñas destrozadas que sufren este sin sentido, claman al cielo y a nuestras conciencias.

Ha llegado la hora de dejar a un lado la partidocracia fanática que nos convierte en tribus, la comodidad de nuestras posiciones placenteras, muy bien pagadas, y superar los intereses egoístas que nos encierran y aíslan del dolor ajeno.

Esta devastación social causada por la imparable ola violenta y cruel que nos acompaña en nuestra cotidianidad social tiene que terminar. Celebramos las iniciativas públicas y privadas que se han presentado, pero nos basta con las conferencias de prensa y cumbres para complacencias personales y noticiosas. Es urgente iniciar una amplia reflexión en todos los ámbitos de nuestra sociedad puertorriqueña: a nivel familiar, social, académico, cultural y religioso.Ver imagen en Twitter

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Hay preguntas que comienzan a brotar con fuerzas: ¿Qué ha pasado en nuestros hogares? ¿Qué hemos hecho con la familia? ¿Cómo construimos nuestros matrimonios? ¿Qué valores estamos inculcando y promoviendo? ¿Hay espacio para Dios en nuestros hogares?

Urge una revisión a la filosofía educativa que pretendemos imponer. Muchas reformas se han apartado de nuestra cultura e identidad de pueblo, por ser extranjeras. Los corazones de tantos religiosos, académicos y servidores de hombres y mujeres de buena voluntad en esta tierra están siendo zarandeados.

Para colmo, las familias que pierden a sus seres queridos tienen que estar largas semanas esperando que les entreguen los restos de éstos. Esta insensibilidad no puede tolerarse cuando los contratos jugosos a particulares siguen otorgándose como si no pasara nada en el País. ¿Dónde están nuestras prioridades? ¡Ojalá tengamos memoria y no olvidemos quiénes y cómo nos llevaron a esta deplorable situación!

Por otro lado, hacemos un llamado a los que tienen responsabilidades o son servidores ante el País para trabajar con urgencia esta situación de deterioro social, moral y religioso.

nivel eclesial, invitamos a los pastores y a todos los bautizados a poner en la agenda de cada consejo pastoral o de las diferentes estructuras de servicio la situación del país y empezar a tomar acción inmediata.

La educación y toma de conciencia de esta realidad, el acompañamiento y solidaridad a las familias en su dolor, la organización social y el discernimiento a la luz del Espíritu, la oración y rogativas por nuestro pueblo, son acciones que están a nuestro alcance y podemos trabajar desde la tarea pastoral y la responsabilidad ministerial. Es urgente vencer la tentación de la indiferencia.

Invoquemos a la Virgen María y con ella llevemos vida y esperanza a los que sufren o se les arrebata inmisericordemente. “Nosotros también, Padre, queremos ser una Iglesia que sostiene y acompaña, que sabe decir: ¡Aquí estoy!, en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado. En María aprendemos la fortaleza para decir “sí” a quienes nos han callado y no se callan ante una cultura del maltrato y del abuso, del desprestigio y la agresión, y trabajan para brindar oportunidades y condiciones de seguridad y protección”, (Papa Francisco en Viacrucis de la JMJ, 25 de enero de 2019).

Finalmente, hago un llamado a los señores de la industria del narcotráfico y de las armas, a los controladores y suplidores de los miles de puntos de drogas que arropan al País, y a los que les protegen y blanquean su dinero ¡Basta ya de tanta violencia!Piensen en sus hijos, sus padres y amigos. A los que les arrebatan la vida también son personas e hijos de Dios y tienen seres queridos que sufrirán sus partidas por siempre. Busquen en sus corazones las huellas de Dios y el respeto por la vida humana.

Qué Dios les bendiga y les transforme en el nombre de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y con el amor y la luz de su Santo Espíritu.

NotiUno 630@NotiUno

Estudiante de 14 años pide un alto a la violencia en Puerto Rico con una canción https://www.notiuno.com/noticias/estudiante-de-a-os-pide-un-alto-a-la-violencia/article_0ad4c548-2490-11e9-aa8a-f3f1bc0f337c.html … #NotiUno63071:00 – 31 ene. 2019Información y privacidad de Twitter AdsEstudiante de 14 años pide un alto a la violencia en Puerto Rico con una canciónUn joven estudiante de apenas 14 años recurrió a la música para expresar su preocupación ante la sensación de violencia que experimenta Puerto Rico.notiuno.comVer los otros Tweets de NotiUno 630

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