Sacerdotes de Barinas: “respetamos a la autoridad ganada con legitimidad”


El padre Víctor Manuel Roa, encargado de la Diócesis de Barinas, expuso que en la entidad sorprende el grado de desnutrición y hambre que azota a la poblaciónPor Marieva Fermín -8 febrero, 201935 Facebook Twitter Pinterest Email

El padre Roa alertó que en Barinas hay familias enteras que padecen de desnutrición. Foto: Marieva Fermín

Barinas.- A continuar caminando en medio del pueblo que busca la restitución del Estado de Derecho, la libertad y la democracia, se comprometieron a través de un documento público los sacerdotes de la Diócesis de Barinas, quienes en la voz del padre Víctor Manuel Roa, declararon el respeto a la autoridad, “pero a la autoridad ganada con legitimidad, justicia y verdad”.

Roa, como encargado de la Diócesis del estado llanero, leyó el comunicado en el que la iglesia toma posición respecto a lo que acontece en el país porque “como ciudadanos y como instituciones nos toca asumir la responsabilidad que nos compete para mejorar la actual situación y recuperar el país con sus valores y potencialidades”, tal como lo exhortó la Conferencia Episcopal Venezolana el pasado 5 de enero del 2019.

El clero barinés rechazó la violencia, la tiranía, la muerte, la persecución, la intimidación, la opresión, la mentira, la maldad, la falsedad, el engaño y la manipulación de la información. Igualmente, se opone a cualquier intromisión obstrucción del trabajo pastoral y acompañamiento que hacen a favor del pueblo y “toda usurpación y violación al Estado de Derecho y a las garantías constitucionales”.

A tal efecto, se comprometen a seguir caminando en medio del pueblo, reconocer a los pastores, los obispos, los poderes legítimamente constituidos con el voto libre y democrático de los venezolanos, también insistirán en mantener viva la esperanza en el pueblo a través de la oración, por lo que exhortaron a los hombres y mujeres de buena voluntad a mantener firme la esperanza y la fe en Dios, a seguir mostrando gestos de valentía y a fortalecer la unidad en el encuentro como hermanos.

El hambre es sorprendente

El encargado de la Diócesis no dio cifras en cuanto al número de personas que requieren de la ayuda humanitaria en el suministro de medicinas en Barinas porque a través de Cáritas de Venezuela tienen 4 años haciendo ese trabajo, no obstante, confesó que la desnutrición y el hambre que hay en la entidad llanera son sorprendentes. “Familias enteras están enfermas de desnutrición”, alertó el clérigo

Dijo que en este momento no puede decir cuántos barineses padecen de hambre y enfermedades, pero sí está casi seguro que todos necesitan de esa ayuda humanitaria, “por eso no podemos hablar de cifras, sino de crisis humanitaria porque las cifras son sorprendentes tanto en Barinas como en Venezuela”, precisó el sacerdote.

http://elpitazo.net/los-llanos/sacerdotes-de-barinas-respetamos-a-la-autoridad-ganada-con-legitimidad/

Iglesia Católica en Colombia pide mantener diálogo Gobierno-ELN


Resumen Latinoamericano / 8 de febrero de 2019El Episcopado colombiano pidió al gobierno de Iván Duque no cerrar la puerta al diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para avanzar hacia una paz completa en el país.El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Oscar Urbina, instó al presidente colombiano a convocar a todos los sectores políticos y sociales de Colombia para contribuir en la implementación de una política integral de paz.

Movidos por el clamor del pueblo colombiano, invitamos al Gobierno nacional a continuar la tarea de convocar a todas las fuerzas vivas del país para ‘definir e implementar una política integral de paz; lo respaldamos en este propósito’, expresó Urbina.

El Episcopado insistió que es preciso seguir buscando las condiciones necesarias para llegar a una solución política del conflicto armado.

En opinión del arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, mediador en las conversaciones con el ELN, debe predominar la necesidad que tiene el país de vivir en paz.

La última semana también los integrantes de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales señalaron que la salida política es la única solución al largo conflicto armado y a la injusticia y desigualdad social que viven miles de víctimas en Colombia.

Organizaciones políticas y sociales de la centroizquierda en el país sudamericano y congresistas de la oposición han enfatizado en la necesidad de persistir en las negociaciones con la fuerza insurgente en la búsqueda de una paz integral.

rgh/tpa

Se suicida sacerdote acusado por abuso sexual de menores


InicioMundo  Se suicida sacerdote acusado por abuso sexual de menores

El padre Francisco Núñez Calisto estaba siendo investigado por la policía en Chile; ya había presentado su renuncia al Papa FranciscoPor La Razón Online -9 febrero, 2019

Un sacerdote chileno investigado por abusos a menores y que había presentado su renuncia al Papa Francisco fue encontrado muerto en su hogar en el sur de Chile y la policía baraja el suicidio como la causa de su muerte.

El padre Francisco Núñez Calisto estaba siendo investigado por presuntos abusos a menores, confirmó la policía chilena el sábado y publicó en su página web el arzobispado de Puerto Montt, (más de mil kilómetros al sur de Santiago, al que pertenecía la pequeña ciudad de Calbuco donde Núñez Calisto había ejercido como sacerdote.

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El sacerdote apareció muerto en su casa el viernes por la noche, en una población de Puerto Montt, tras que sus familiares acudieron al lugar al no saber nada de él ni responder a sus llamados desde hace varios días.

Una vez desarrolladas todas las diligencias de rigor y el trabajo investigativo “se puede establecer que no existe intervención de terceros en la muerte de este señor, quién presenta lesiones cortantes que dicen relación con una muerte autoinferida, específicamente un suicidio con la utilización de un arma cortante”, dijo el comisario Franco Cárdenas, de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Puerto Montt.

Las autoridades afirmaron que se espera a la realización de una autopsia por parte del Servicio Médico Legal para confirmar esta versión.

“A fines del año pasado, recibí a dos personas que me entregaron y firmaron ante mí una carta con antecedentes que daban cuenta de actitudes impropias para la vida sacerdotal en que habría caído, en relación con jóvenes, el P. Francisco Núñez Calisto, en ese entonces párroco de la parroquia de Calbuco”, dijo en un comunicado Cristián Caro, Arzobispo Emérito de Puerto Montt el pasado 16 de junio, informando que el párroco solicitó la dimisión del ministerio sacerdotal.

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Caro fue uno de los arzobispos cuya renuncia fue aceptada por el Papa Francisco el 11 de junio pasado.

Otro comunicado del Arzobispado de Puerto Montt del pasado 25 de agosto que informaba de varias investigaciones de abusos en la diócesis se refería al caso del presbítero Núñez Calisto afirmando que el 16 de julio fue informado de la restricción de su ejercicio público y otras medidas cautelares, y que se había iniciado una investigación previa en septiembre de 2016.

También se decía que a finales de julio “el sacerdote Núñez Calisto presentó una carta dirigida al Santo Padre en que solicita dejar el ministerio. Además entregó otra carta en la que formula sus descargos respecto del proceso iniciado en su contra”.

Ambos documentos fueron enviados a la Santa Sede y los antecedentes puestos en manos de la fiscalía, para iniciar la investigación correspondiente, se informaba entonces.

AP trató de contactarse con el Arzobispado de Puerto Montt para obtener más datos sobre la investigación mencionada pero no obtuvo respuesta.

En Chile la Iglesia Católica vive la peor crisis de su historia asediada por el impacto de centenares de casos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes y personas vinculadas a la Iglesia que son investigados por El Vaticano, y también por la fiscalía y que han terminado con la renuncia de varios de sus obispos.

https://www.razon.com.mx/mundo/se-suicida-sacerdote-acusado-de-abuso-sexual-menores-de-edad-padre-francisco-nunez-

“Caso de violación de monja contra obispo sacude un bastión católico en India” “Estamos perdiendo la fe de la gente” Por Maria Abi-Habib y Suhasini Raj · ​​New York Times, 9 de febrero de 2019


Monjas en un convento en el sur de la India que apoyan a una monja que dice que fue violada por un obispo visitante. Crédito: Samyukta Lakshmi para The New York Times

    KOCHI, India – Cuando el obispo Franco Mulakkal acordó celebrar personalmente la Primera Comunión para el hijo de Darly, un raro honor en su Iglesia católica en la India, la familia fue superada con orgullo.Durante la ceremonia, Darly miró a su hermana, una monja que trabajaba con el obispo, para ver cómo se le llenaban los ojos de lágrimas, lágrimas de alegría, pensó. Pero solo más tarde se enteraría de la afirmación de su hermana de que la noche anterior, el obispo había convocado a la monja a sus aposentos y la había violado. La familia dice que fue el primer asalto en una dura prueba de dos años en la que el prelado la violó 13 veces.La policía que investiga el caso dijo que el acusado de violación e intimidación será acusado y acusado de juicio por acusación de violación e intimidación. Pero la iglesia reconoció las acusaciones de la monja solo después de que cinco de sus compañeras se amotinaron y se unieron públicamente a su lado para llamar la atención sobre su búsqueda de justicia de un año, a pesar de lo que describieron como una fuerte presión para permanecer en silencio.”Solíamos ver a los padres de la iglesia como equivalentes a Dios, pero ya no”, dijo Darly, su voz temblaba de emoción. “¿Cómo puedo decirle a mi hijo sobre esto, que la persona que nos enseña la diferencia entre el bien y el mal le dio su Primera Comunión después de cometer un pecado tan terrible?”El caso en India, en el estado sureño de Kerala, es parte de un problema mayor en la iglesia que el  Papa Francisco abordó el martes por primera vez después de décadas de silencio en el Vaticano . Reconoció que  el abuso sexual de las monjas por parte de los clérigos es un problema continuo en la iglesia.En un momento en que la asistencia a la iglesia es baja en Occidente, y las parroquias y monasterios vacíos se están cerrando en toda Europa y América, el Vaticano depende cada vez más de lugares como la India para mantener la fe en crecimiento.“El clero y las monjas de la India son muy importantes para la Iglesia Católica en Occidente. El entusiasmo de los cristianos en Asia contrasta con la religión de baja temperatura en Occidente ”, dijo Diarmaid MacCulloch, profesora de historia de la iglesia en la Universidad de Oxford.Pero el escándalo en Kerala está dividiendo a los católicos de la India, que suman unos 20 millones a pesar de ser una minoría relativamente pequeña de una vasta población.
Y puede que haya más por venir: más monjas han dado un paso adelante para denunciar el abuso sexual a manos de sacerdotes, dice la policía en el estado de Kerala. Y en el distrito de Pathanamthitta de Kerala, cuatro sacerdotes han sido acusados ​​de chantajear a las mujeres durante la confesión, usando la información para obligarlas a tener relaciones sexuales, según Sudhakaran Pillai, el jefe de la rama del crimen local.”Si este caso continúa, será un nuevo comienzo y los sacerdotes y obispos serán obligados a rendir cuentas”, dijo el reverendo Augustine Vattoly, un sacerdote en Kerala que fue uno de los primeros partidarios de las acusaciones de la monja y dijo que era Ordenado por sus superiores para retroceder o enfrentar las repercusiones.”La iglesia está perdiendo su autoridad moral”, dijo el padre Vattoly. “Estamos perdiendo la fe de la gente. La iglesia se convertirá en un lugar sin gente si esto continúa. Al igual que en Europa, los jóvenes ya no vendrán aquí “.Los detalles de las acusaciones de las monjas provinieron de entrevistas con oficiales de la ley y de su familia y las otras cinco monjas que vieron cómo se desarrollaba la saga dentro de la Iglesia Católica Syro-Malabar, que tiene su base en la India pero responde al Vaticano.También se enviaron al New York Times copias de las quejas oficiales que la monja dirigió a las autoridades de la iglesia por correo electrónico y correo postal. (La monja no está siendo nombrada y su hermana está siendo identificada solo por su primer nombre porque, según la ley de la India, los medios de comunicación, incluidas las organizaciones internacionales de noticias, no pueden identificar a las víctimas de violaciones).La familia de la monja acusa al obispo Mulakkal, de 54 años, de haberla violado repetidamente durante un período de dos años, que data del 5 de mayo de 2014.El obispo no pudo ser contactado para hacer comentarios, pero los oficiales de la iglesia y la policía de Kerala dicen que él sostiene que es inocente.La monja, que pertenece a la orden religiosa de los Misioneros de Jesús, informó por primera vez a las autoridades eclesiásticas de los ataques en enero de 2017, acercándose a casi una docena de funcionarios de la iglesia, incluidos obispos, un cardenal y representantes del Vaticano. Algunos le advirtieron que esperara, asegurándole que la iglesia tomaría medidas. Otros funcionarios le prohibieron ir a la policía, dijo su familia.Pero la única acción se produjo en septiembre pasado, después de que el silencio de la iglesia llevó a otras cinco monjas a amotinarse y acudir al Tribunal Superior de Kerala para organizar una protesta de un día de duración.”La iglesia está perdiendo su autoridad moral”, dijo el reverendo Augustine Vattoly, un sacerdote en Kerala. “Estamos perdiendo la fe de la gente.”La iglesia está perdiendo su autoridad moral”, dijo el reverendo Augustine Vattoly, un sacerdote en Kerala. “Estamos perdiendo la fe de la gente”.

Rev. Agustín Vattoly, un sacerdote en Kerala. Crédito Samyukta Lakshmi para The New York Times


Se sentaron frente a un gran cartel con la estatua de la Piedad, la famosa escultura ubicada en la Basílica de San Pedro, que representa a María sosteniendo el cuerpo inerte de Jesús en su regazo después de su crucifixión. En lugar de Jesús, el cartel mostraba el cuerpo sin vida de una monja. Un cartel decía “Justicia para monjas”.Aproximadamente dos semanas después de que comenzaran las protestas, el Vaticano despojó al obispo Mulakkal de sus deberes administrativos. Al día siguiente, el 21 de septiembre, la policía de Kerala lo arrestó.

El año pasado, monjas católicas y simpatizantes musulmanes exigieron el arresto del obispo Mulakkal ante el Tribunal Superior de Kochi. Agencia de crédito France-Presse – Getty Images

“Retrospectivamente, la iglesia debería haber tomado medidas más rápido si hubiéramos sabido que realmente había ocurrido un crimen. Si pensaba que la iglesia no estaba actuando adecuadamente, debería haber acudido antes a la policía ”, dijo el reverendo Paul Karendan, un portavoz de la archidiócesis que supervisa la sede de la Iglesia de Syro-Malabar.El padre Karendan dijo que la iglesia tardó en actuar al principio, ya que pensaban que la monja se resistía a las órdenes de transferencia dadas por el obispo Mulakkal.En Kerala, no es raro que las familias tengan una o dos hijas que tomen votos como monjas. Las estatuas de María y Jesús se alinean en las calles aquí e incluso la misa en un día de la semana es muy concurrida.Los cristianos de la India, solo alrededor del dos por ciento de la población, tienden a estar juntos ante cualquier crisis.El bloque gobernante de la India, el Partido Bharatiya Janata, o BJP, dirigido por el Primer Ministro Narendra Modi, está arraigado en el nacionalismo hindú. En ese ambiente, el escándalo en Kerala ha enfrentado a los cristianos que creen que el caso es un llamado a la reforma dentro de la iglesia contra aquellos que quieren mantener la unidad por temor.Mary Mavely, una católica de 36 años en la capital, Delhi, dijo que estaba dispuesta a dar a las monjas el beneficio de la duda en lugar de a su madre, quien inmediatamente apoyó al obispo.“Para mi madre, ella piensa que en el clima político actual, si ponemos a la iglesia en una mala posición, es una oportunidad para que BJP desapruebe las cosas. Para mí, quiero que sea tratado como un delito penal y debemos dejar que la corte decida ”, dijo la Sra. Mavely.
El obispo Mulakkal recibió una cálida bienvenida cuando fue puesto en libertad bajo fianza en octubre, lo aclamó y se bañó con pétalos de flores cuando regresó a su diócesis. Su iglesia publicó una gran pancarta con su foto y proclamando una “bienvenida cordial”.Un policía de alto rango que investigaba el caso dijo que creía que las autoridades tenían pruebas suficientes para demostrar que el obispo Mulakkal violó a la monja y luego intimidó a su familia y a las familias de las monjas que iniciaron la protesta para silenciarlas. El policía habló bajo condición de anonimato para discutir el caso, ya que el informe final de la policía se presentará este mes antes de que comience el juicio.”Estamos destrozados. La iglesia a la que hemos entregado nuestras vidas ni siquiera nos oirá ”, dijo Anupama Kelamangalathuveli, una monja que sirvió en el convento al mismo tiempo que la monja que dijo que había sido violada.”Esta pelea no es solo para nosotros”, agregó. “La iglesia necesita escuchar a las mujeres y no solo a los sacerdotes y obispos”En noviembre de 2017, el cardenal George Alencherry desalentó a la monja de llevar su caso a los medios de comunicación o la policía, de acuerdo con su familia y las otras monjas. Los representantes del cardenal Alencherry no respondieron a las reiteradas solicitudes de comentarios.Desesperada, la monja, miembro de la orden religiosa de los Misioneros de Jesús, decidió llevar su caso directamente al Vaticano escribiendo al representante del Papa en la India, el arzobispo Giambattista Diquattro.“Tan pronto como llegué a la habitación, él me atrajo hacia él. Yo estaba adormecida y aterrorizada por su acto. Tomé todos los esfuerzos para salir, pero en vano. Me violó brutalmente ”, lee una carta que la monja escribió al arzobispo Diquattro el 28 de enero de 2018.La carta continuó para acusar al obispo Mulakkal de intimidarla a ella y a los demás en silencio, y para explicar cómo se había quejado a varias autoridades de la iglesia que no actuaron.Varios correos electrónicos y llamadas telefónicas al Arzobispo Diquattro solicitando comentarios quedaron sin respuesta.A lo largo de más de un año de esfuerzos para recibir ayuda dentro de la iglesia, ella confió en otras cinco monjas que en algún momento habían vivido con ella en su convento, la Casa de la Misión de San Francisco, escondida en medio de la espesa jungla en la zona rural de Kerala. Entonces llegaron a un punto de ruptura.La iglesia de Mar Thoma en Kerala es donde los católicos indios creen que el apóstol Tomás de Jesús, aterrizó en un bote para traer el cristianismo a la India. La fe está profundamente arraigada en Kerala.
En abril del año pasado, los cinco, algunos que habían sido trasladados a otros conventos, desafiaron las reglas de la iglesia para escapar de sus residencias en toda la India, tomar autobuses y trenes para viajar cientos de millas para unirse a su hermana y apoyarla.Las monjas dijeron que decidieron hacerlo público solo después de que el obispo Mulakkal presentó varios casos policiales contra ellos y sus familias en junio, acusándolos de tramar su asesinato. La policía dijo que sus acusaciones habían sido desestimadas.La monja escribió una segunda carta al arzobispo Diquattro el 25 de junio, días después de que el obispo Mulakkal presentara sus acusaciones a la policía.”Estaba esperando a que la Iglesia Católica me hiciera justicia”, escribió, pero a medida que su situación empeoró, “me veo obligada a acercarme a los procedimientos legales”, leyó una copia del correo electrónico, escrita en inglés.Tres días después de enviar la carta, fue a la policía el 28 de junio y presentó una queja acusando al obispo Mulakkal de violación.A medida que pasaban las semanas, la iglesia ordenó a las monjas que abandonaran San Francisco y regresaran a sus respectivos conventos.Preocupados de ser desalojados, y con la policía demorada en responder, las monjas decidieron a principios de septiembre tomar el viaje de casi dos horas a Kochi, una ciudad importante en Kerala, y protestar frente al Tribunal Superior. Cuando regresaron al día siguiente con sus pancartas, se sorprendieron al ver a docenas de personas que asistían a la iglesia, activistas e incluso sacerdotes, sosteniendo sus propios carteles que exigían que el Obispo Mulakkal fuera responsabilizado.Las monjas ahora están presentando múltiples casos civiles contra funcionarios de la iglesia en India, alegando que intentaron intimidarlos para que abandonaran el caso o ignoraron las acusaciones de violación. Las monjas todavía están en San Francisco, ignorando las órdenes repetidas emitidas por las autoridades de la iglesia el mes pasado para disolverse. El sábado, con las monjas planeando otra protesta pública, la iglesia revocó esas órdenes, dando a las monjas una pequeña victoria.”Hicimos un voto de estar en una congregación, para hacer de la congregación nuestra familia”, dijo la hermana Josephine Villoonickal, una de las monjas, a las que se le había ordenado regresar a su convento en el norte de Jharkhand, a unas 1,500 millas de distancia. “Ahora están tratando de destruir a esta familia”.Shalini Venugopal y Hari Kumar contribuyeron desde Nueva Delhi.

COMENTARIO:MARCOS 6:30-34.


Comentario al Evangelio de hoy sábado, 9 de febrero de 2019

Eguione Nogueira, cmf

¡Hermanas y hermanos! ¡Paz y bien!

Después de enviar a sus discípulos a la misión, el Evangelio nos presenta los resultados de este envío: «le contaron todo lo que habían hecho y enseñado» (Mc 6,30). Jesús tiene una propuesta a sus discípulos: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco». La situación en la que ellos se encontraban es dramática, pues no encontraban tiempo ni para comer. Sabemos del valor que tiene la comida, no apenas para reponer las fuerzas, sino también para afianzar los lazos de comunión, algo que se está perdiendo en nuestra sociedad con las fast food y el ritmo enardecido de la vida urbana.

Si por un instante miramos nuestro ritmo semanal, puede ser que nos descubramos cansados: nos explotamos a nosotros mismos al exigir un rendimiento personal y laboral interminable. Incluso nuestros descansos están en función del trabajo. Descansar supone reconectar con nuestro interior, dedicar tiempo a Dios. Es verdad que muchas personas están en búsqueda de la meditación, lo que es algo muy bueno. Pero la meditación cristiana nos ofrece la oportunidad única de estar con Aquel que es nuestra fuente. Solo Él puede reponer nuestras fuerzas con su pan, con su propia vida.

La propuesta de Jesús es sencilla: romper con el activismo. Ni siquiera la actividad misionera debe ser continua. Todos tenemos necesidad del descanso, desconectarnos de los aparatos electrónicos para ir a la fuente de nuestra existencia. Sin vida interior, sin espiritualidad no es posible sacar buenos frutos en la misión. Cuando cultivamos la vida interior, con la oración, la lectura de la Palabra, la adoración, estaremos en condiciones de “sentir compasión” de los dolores de aquellos que vienen al nuestro encuentro.

Os invito a rezar accediendo en el enlace abajo con la canción Venid Conmigo de Ain Karem, que es una invitación a descansar en Cristo nuestras preocupaciones, nuestras actividades, nuestra vida, y a reponer nuestras fuerzas.

Vuestro hermano en la fe,

Eguione Nogueira, cmf
eguionecmf@gmail.com

Rafael Luciani: El falso enfrentamiento entre el Papa y los Obispos por Venezuela


LA SUPUESTA DIVISIÓN ENTRE UN PAPA DE IZQUIERDA Y UNOS OBISPOS DE DERECHAS

“No nos dejemos robar la esperanza”, el oficialismo venezolano ha buscado debilitar la credibilidad de la IglesiRafael Luciani, 18 de enero de 2019 a las 19:10  

Francisco y obispos venezolanosRELIGIÓN | AMÉRICA

(Rafael Luciani, teólogo).- El actual proceso de reformas eclesiales que preside Franciscobusca conceder mayor autonomía a las Conferencias Episcopales locales. En pontificados anteriores, la centralización del poder eclesial en manos de la Curia Romana causó un sin fin de abusos sobre las iglesias locales y regionales fruto de lo que Francisco describió, al inicio de su pontificado, como la patología del poder.

En términos geopolíticos esto se ha traducido en un trabajo en conjunto y coordinado entre las autoridades eclesiásticas en Roma y las directivas de las conferencias episcopales locales. 

De este modo, la orientación de la narrativa geopolítica vaticana busca enfocarse en la cura pastoral y la atención humanitaria de los países en crisis, dejando el recurso diplomático de la negociación y la apelación a la multilateralidad como vías que pueden evitar salidas violentas y sangrientas de los regímenes políticos que se adueñan del poder.

Corresponde a los obispos locales la calificación política y el posicionamiento ético frente a dichos regímenes. El Vaticano, desde los Pactos Lateranenses que le dieron carácter estatal en 1939, jamás ha calificado a un presidente de «dictador». No puede hacerlo. Experiencias como las de China, donde la Iglesia fue expulsada, sólo han podido ser sanadas muchos años después y con lentas negociaciones.

Sabiendo esto, el oficialismo venezolano ha buscado, por diferentes vías, debilitar la credibilidad de la Iglesia. En este juego han caído también sectores de la oposición polarizando así la dimensión pastoral de la acción eclesial bajo la idea de una supuesta división entre «un Papa de izquierda y unos obispos de derecha», o entre «un Papa que reconoce al gobierno ilegítimo de Maduro y unos obispos venezolanos que no lo reconocen».

Este tipo de argumentaciones sólo otorgan mayor fuerza a la estrategia del gobierno de buscar que el pueblo pierda la credibilidad en la institución eclesiástica que, por naturaleza organizacional, actúa siempre de forma colegiada, es decir, con una inquebrantable unidad entre el Papa, los obispos y los fieles. 

¿Acaso los que hoy critican a Francisco por haber hablado con Fidel Castro, levantaron su voz cuando San Juan Pablo II le dio la comunión a Pinochet? Ambos torturaron y asesinaron a miles de hermanos que pedían la misma libertad que hoy pedimos los venezolanos.

Para la Iglesia la fe no es ideológica ni doctrinaria. Su único interés es la atención pastoral a las personas traducida en la promoción del bienestar para con los más pobres y sufridos de una sociedad, como lo es hoy la venezolana, pues -como dice Francisco- no podemos «considerar a nada ni a nadie como definitivamente perdido en las relaciones entre las naciones, los pueblos y los estados».

«En la voz de los obispos venezolanos también resuena la mía»

¿Cuál es la posición del Papa Francisco? ¿es posible en la Iglesia, que exista un número 2 por encima del número 1? ¿acaso la Iglesia funciona como una democracia? ¿puede existir una división entre la postura del Papa -como pastor y jefe de estado-, su Secretario de Estado -el Cardenal Parolín-, y la Conferencia Episcopal venezolana que se ha manifestado en bloque al declarar a la presidencia de Maduro como ilegítima? 
 
El 8 de Junio de 2017, el Papa Francisco dijo personalmente a los miembros de la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana que «en la voz de los obispos venezolanos también resuena la mía».

A diferencia de otros pontificados, el reconocimiento de Francisco es a lo que han discernido y decidido los obispos locales,quienes conocen su realidad, y no lo que Roma pueda pensar desde lejos de nuestra realidad.

Esto no sólo dice de la honradez de Francisco ante lo que vivimos, sino también de su humildad al querer llevar un proceso de reforma y «descentralización» en la Iglesia Católica, como lo indicó en su primera Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (n.16).

 
Las 4 condiciones del Vaticano siguen hoy vigentes

 
Hagamos un poco de memoria sobre los varios llamados públicos de Francisco en torno a la crisis venezolana. El 10 abril de 2014 hizo un fuerte reclamo a los líderes políticos por la violencia e instó a respetar la verdad y la justicia. Un año más tarde, el 1 de marzo de 2015, condenó la muerte de estudiantes que protestaban pacíficamente.

Y en octubre de 2016 cuando aceptó la petición de facilitación que le hiciera primeramente la propia oposición nacional, el Vaticano dio a conocer el día 2 de diciembre las cuatro condiciones que debían acompañar una verdadera negociación con el gobierno:«elecciones, restitución de la Asamblea Nacional, apertura del canal humanitario y liberación de los presos políticos». 

El punto más álgido fue la denuncia del Papaante el incumplimiento de dichas condiciones por parte del gobierno, lo que llevó a la culminación del proceso de diálogo y a esto se refirió en la rueda de prensa que ofreció durante el regreso de su viaje apostólico a Egipto, el 29 de abril de 2017.

Ahí dijo que el diálogo «no resultó porque las propuestas no eran aceptadas» no sólo por la oposición política que, en ese momento, carecía de unidad política y estratégica, sino fundamentalmente por el gobierno, cuya falta de seriedad y coherencia la describió como un: «”sí,sí” pero “no, no”» y le hizo un «sentido llamamiento al gobierno para que se evite cualquier ulterior forma de violencia, sean respetados los derechos humanos y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está extenuando la población».

Un día después de este viaje, ante la crueldad de la represión a miles de personas que protestaban en el país, el domingo 30 de abril de 2017 en su mensaje Urbi et Orbe, Francisco difundió y cuestionó para el mundo «la situación en Venezuela, con numerosos muertos, heridos y detenidos»; abogó por los «derechos humanos» y exhortó a «soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria». 

Algo que muchos olvidan es que, paralelo a todas estas denuncias, el Papa ya se había reunido con Susana Malcorra, canciller argentina del recién electo gobierno de Macri, para conseguir el pronunciamiento en bloque de los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Paraguay y Uruguay sobre la crisis venezolana. Una reunión que llevó a otras más, como parte del ejercicio silente de la diplomacia Vaticana y que inspiró lo que luego se crearía bajo el nombre de grupo de Lima.

La movilización de la Iglesia latinoamericana en contra de la represión del gobierno venezolano

Todas estas acciones del Papa y los pronunciamientos de la Conferencia Episcopal Venezolana produjeron algo que pocos han valorado: por primera vez en la historia de la Iglesia latinoamericana, todas las entidades locales y regionales alinearon su posición reiterando, a su vez, las varias denuncias hechas por el Papa. Veamos a qué nos referimos.

A casi dos meses del inicio de las protestas estudiantiles, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) fijó posición, el 2 de abril de 2014, de forma pública y oficial, mediante el comunicado que lleva por nombre: «Responsables de la paz y el destino democrático de Venezuela».

Los Obispos comienzan su análisis con una premisa muy clara: «la causa fundamental de la actual crisis es la pretensión del partido oficial y autoridades de la República de implantar el llamado Plan de la Patria, detrás del cual se esconde la promoción de un sistema de gobierno de corte totalitario».

Para lograr imponer este modelo de corte totalitario, basado en la lógica del pensamiento único y, por tanto, excluyente de todo otro modelo sociopolítico, se han puesto «restricciones a las libertades de información y opinión», se ha incrementado «la inseguridad jurídica y ciudadana» y se han promovido «los ataques a la producción nacional». Todo esto, bajo el peso de una «brutal represión de la disidencia política» (num. 2).

Las cosas no cambiaron. Antes bien, se siguieron agravando y el 31 de marzo de 2017 la Conferencia Episcopal Venezolana se pronunció denunciando que para el gobierno «todo gira en torno a lo político, entendido como conquista del poder, olvidando las necesidades reales de la gente».

Ante la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de eliminar la Asamblea Nacional y suplantarla «por una representación de los poderes Judicial y Ejecutivo», indicó el episcopado que «no se puede permanecer pasivos, acobardados ni desesperanzados.

Tenemos que defender nuestros derechos y los derechos de los demás.

Es hora de preguntarse muy seria y responsablemente si no son válidas y oportunas, por ejemplo, la desobediencia civil, las manifestaciones pacíficas, los justos reclamos a los poderes públicos nacionales y/o internacionales y las protestas cívicas».

El 4 de abril 2017 se sumó la voz de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Venezuela contra «la falta de autonomía entre los cinco poderes públicos: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Ciudadano», y subrayó «la indolencia del gobierno nacional ante la situación crítica que vive nuestro pueblo, demostrando una vez más que solo le interesa la lucha por mantenerse en el poder» en un contexto de «inminente dictadura».

El camino inmediato para salir de la crisis, se lee en el documento, ha de pasar por el cumplimiento de tres exigencias: «respeto al Estado de derecho, separación de poderes, legitimidad del Parlamento».

Tres días más tarde, el 7 de abril 2017, la Compañía de Jesús en Venezuela, a través de la editorial de su revista SIC del Centro Gumilla, hizo pública su posición oficial: «nos enfrentamos a una dictadura como ciudadanos y como cristianos», la cual se consuma, a juicio de los jesuitas, con «las decisiones asumidas por el Tribunal Supremo de Justicia en Sala Constitucional de fecha 28 y 29 de marzo que suponen un claro golpe de Estado y un desenmascaramiento definitivo del gobierno como una dictadura».

Y añadió, en consonancia con la petición del Papa Francisco a través de su secretario de Estado, que la solución a la crisis actual del país pasa, necesariamente, por las siguientes condiciones: «democracia con elecciones, liberación de todos los presos políticos, pleno reconocimiento de la Asamblea Nacional, apertura a la ayuda humanitaria internacional y entierro de este modelo fracasado que atenta contra la vida de toda la población».

Nada menos de lo que exigió el bloque político de oposición, que por intereses partidistas no lograba llegar a una estrategia unitaria y permanente.

A este movimiento eclesial, se unieron las distintas Conferencias Episcopales Latinoamericanas. Entre ellas, el 21 de abril 2017, la Conferencia Episcopal Panameña se solidarizó con la posición de los obispos venezolanos expresando que «la difícil situación del país cada vez se hace más insostenible».

A este comunicado le siguió el de la Conferencia Episcopal Colombiana en pro de la labor de «obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos que en medio de dolorosas situaciones y privaciones, siguen trabajando por la defensa de los valores humanos». El día 26 de abril de 2017, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana declaró que «se trata de una situación donde está muerta y desaparece toda posibilidad de opinión divergente o contraria a quienes están en el poder, se abre la puerta a la arbitrariedad, la corrupción y la persecución, un despeñadero hacia la dictadura».

A lo largo de ese mes de abril se solidarizaron también, entre otras, las Conferencias Episcopales de Uruguay y Chile, así como la boliviana, que el 2 de mayo de 2017 se pronunció en torno a «la violencia fratricida, pobreza abrumadora y pérdida de la vigencia de los derechos humanos» en Venezuela.

Una nueva expresión de la colegialidad eclesial se manifestó, históricamente, entre el 9 y el 12 de mayo de 2017, cuando se celebró en San Salvador la XXXVI Asamblea Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).Ver imagen en Twitter

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CEV@CEVmedios

En la Eucaristía de la Divina Pastora: Mons. Azuaje “le pedimos a la Divina Pastora que con su autoridad de Madre, como hace mas de 163 años, se acabe esta tragedia nacional de miseria, de injusticia y corrupción”15410:41 – 16 ene. 201990 personas están hablando de estoInformación y privacidad de Twitter Ads

Allí, todas las Iglesias locales de América Latina y el Caribe decidieron, unánimemente, tomar posición frente a la situación de nuestro país al observar que «se vuelve insostenible la falta de alimentación, la falta de medicinas y la falta de libertades».

Tras la discusión se creó una Comisión de seguimiento de la situación sociopolítica y humanitaria venezolana. Es la primera vez que el conjunto de las Iglesias locales latinoamericanas se unen para levantar su voz en contra de lo que se vive sociopolíticamente en uno de sus países.
 
Un último ámbito de conciencia eclesial internacional que no podemos pasar por alto es el comunicado publicado por la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina. El 27 de abril de 2017, unas treinta universidades de catorce países latinoamericanos expresaron su «condena a los actos de represión que el gobierno está ejerciendo sobre quienes legítimamente salen a las calles a manifestar su protesta ante esta situación».

Todas las universidades jesuitas del continente se unieron para denunciar «la intolerancia a la discrepancia y la militarización de la sociedad», y demandaron «a todos nuestros gobiernos y organismos internacionales que defiendan el Estado de derecho, la institucionalidad democrática y el libre ejercicio de la ciudadanía en Venezuela».
 
El llamado del Vaticano a desconocer la Constituyente y retomar las 4 condiciones
 
Ante todos estos pronunciamientos internacionales, el 13 de mayo de 2017, poco antes de que oficiara la misa solemne en Fátima, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenalPietro Parolín, «número dos» de Francisco, declaró nuevamente que «la solución para la grave crisis en Venezuela son las elecciones».

Como es lógico, toda elección supone un cambio de gobierno o transición política. Por ello precisó, como ha dicho el Pontífice en repetidas ocasiones, que «se necesita mucha buena voluntad, empezando por el gobierno, que debe dar señales de que desea resolver la crisis y tener en cuenta el clamor del pueblo». 

Esto llevó a que el 4 de agosto de 2017, el mismo Papa enviara de nuevo un comunicado muy fuerte a través de la Secretaría de Estado diciendo que: «la Santa Sede pide a todos los actores políticos, y en particular al Gobierno, que se asegure el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, como también de la vigente Constitución; se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro; se creen las condiciones para una solución negociada de acuerdo con las indicaciones expresadas en la carta de la Secretaría de Estado del 1 de diciembre de 2016, teniendo en cuenta el grave sufrimiento del pueblo a causa de las dificultades para obtener alimentos y medicamentos, y por la falta de seguridad».

Nuevamente se recuerdan las 4 condiciones que han de marcar la hoja de ruta hacia el restablecimiento de la democracia en Venezuela: «elecciones, restitución de la Asamblea Nacional, apertura del canal humanitario y liberación de los presos políticos».
 
Un hecho aparentemente controversial sucedió el 10 de enero (2019) durante la juramentación de Maduro ante el Tribunal Supremo de Justicia para un nuevo período de gobierno.

Dicho mandato ha sido desconocido por la comunidad internacional. La Secretaría de Estado del Vaticano decidió enviar a un Encargado de negocios ad interim, en vez de al Nuncio en Caracas. Hecho que no ha de pasar desapercibido cuando el protocolo vaticano siempre ha prescrito la presencia de un Nuncio, sea el del propio país o de otro vecino que lo represente en su calidad de Jefe de Misión en tales actos de investidura.

Aquí se optó por un funcionario de menor rango, prácticamente desconocido. Ante las reacciones que surgieron, el Vaticano emitió un comunicado el pasado lunes 14 de enero explicando que «la Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas con el Estado venezolano.

Su actividad diplomática tiene como finalidadpromover el bien común, tutelar la paz y garantizar el respeto de la dignidad humana», y añadió nuevamente el principio de colegialidad geopolítica bajo el cual actúa, siempre en coordinación con los obispos locales. Por eso, dice el comunicado, «la Santa Sede y los obispos del país trabajan juntos para ayudar al pueblo venezolano, que sufre las implicaciones humanitarias y sociales de la grave situación en la que se encuentra la nación».
 
 «El nuevo período presidencial es ilegítimo y abre una puerta al desconocimiento»
 
Todas estas acciones y posiciones, frutos de una acción colegiada entre el Papa, los obispos y los fieles católicos, quedó claramente expresada y reconocida el 9 de noviembre de 2019 en la exhortación que lleva como título: «Lo que hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños a mí me lo hicieron» (Mt 25,40).

Ahí, la Conferencia Episcopal Venezolana en pleno exigió al gobierno «el cambio que el país pide a gritos: la recuperación del Estado de Derecho según la Constitución y la reconstrucción de la sociedad venezolana, en dignidad, libertad y justicia para todos».

Por tal motivo, dice la exhortación: «reiteramos que la convocatoria del 20 de mayo (para elegir el Presidente de la República) fue ilegítima, como lo es la Asamblea Nacional Constituyente impuesta por el poder ejecutivo. Vivimos un régimen de facto, sin respeto a las garantías previstas en la Constitución (…). La pretensión de iniciar un nuevo período presidencial el 10 de enero de 2019 es ilegítima por su origen, y abre una puerta al desconocimiento del Gobierno». 

Así como los obispos han sido claros en no reconocer la legitimidad de Maduro, el Papa fue el primero en desconocer a la asamblea nacional constituyente impuesta por Maduro sin voto popular. No olvidemos que las acciones de una diplomacia muchas veces silente y poco perceptible iniciaron un proceso de concertación entre gobiernos latinoamericanos y conferencias episcopales locales, que fueron alzando sus voces para pedir, con el Vaticano: «elecciones, restitución de la Asamblea, apertura del canal humanitario y liberación de los presos políticos».

Venezuela, Nicaragua, Yemen y Siria…

La decisión del Papa de incorporar a Venezuela el 25 de diciembre de 2019 en la lista de países que nombra en su mensaje Urbi et Orbi, es otro reconocimiento de un país que vive una severa tragedia humanitaria y en condiciones de estados fallidos, como Yemen y Siria, o totalitarios como Nicaragua. Es un mensaje fuerte y profético de la diplomacia vaticana que ha pasado desapercibido para muchos, y que ha sido enviado con contundencia a la comunidad internacional, reconociendo así, la necesidad de un cambio político urgente.

Hoy el Papa, en medio de nuevas críticas por parte de académicos y políticos latinoamericanos, especialmente de oposición, vuelve a insistir, el 7 de enero de 2019 en su Discurso a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede:

«Deseo para la amada Venezuela que se encuentren vías institucionales y pacíficas para solucionar la crisis política, social y económica, vías que consientan asistir sobre todo a los que han sido afectados por las tensiones de estos años y ofrecer a todo el pueblo venezolano un horizonte de esperanza y de paz». Vías que, como explicaron los obispos venezolanos, pasan por reconocer que «la Asamblea Nacional, electa con el voto libre y democrático de los venezolanos, actualmente es el único órgano del poder público con legitimidad para ejercer soberanamente sus competencias».

Lo que el Papa desea sigue siendo hoy el clamor de los nuevos líderes de la única y legítima Asamblea Nacional, elegida bajo el voto popular con una mayoría opositora abrumadora: «elecciones, restitución de la Asamblea, apertura del canal humanitario y liberación de los presos políticos».

Es esta la hoja de ruta vaticana para un proceso de transición hacia la democracia en Venezuela. Esla voz que llevan hoy nuestros jóvenes diputados con un mensaje que ha devuelto la esperanza en un cambio político en Venezuela que mira al bien común y se aleja de los intereses partidistas e ideológicos tanto de la oposición política como del oficialismo castrista.
 
No nos dejemos robar la esperanza, no perdamos la fe en las personas e instituciones que están trabajando por un cambio en Venezuela. Recordemos las palabras de Francisco en Paraguay: «las ideologías terminan mal, no sirven, las ideologías tienen una relación incompleta, enferma o mala con el pueblo porque no asumen al pueblo» (Visita Apostólica al Paraguay, 2015).

https://www.periodistadigital.com/religion/america/2019/01/18/falso-enfrentamiento-entre-papa-los-obispos-venezuela-religion-iglesia-dios-jesus-papa-francisco-fe-esperanza-luz-sinodalidad-compromiso-solidaridad.shtml?mrfCacheBuster=1547875077811

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