Retiran estatua de sacerdote acusado de pederastia en Polonia


Una grúa retiró la escultura de metal de su pedestal el viernes y la colocó en un camión que la llevó a un depósito.

Por Publimetro México Viernes 08 de marzo de 2019, a las 16:34

Retiran estatua de sacerdote acusado de pederastia en Polonia

La ciudad polaca de Gdansk retiró este viernes una estatua del difunto sacerdote Henryk Jankowski. Esto tras conocerse denuncias de que abusó sexualmente de menores.

La estatua reconocía el apoyo de Jankowski al movimiento democrático Solidaridad de la década de 1980, nacido de la huelga de trabajadores de los astilleros de Gdansk.

La controversia se desarrolla contra el trasfondo de los escándalos de abusos sexuales que remecen a la Iglesia católica en todo el mundo.

Retiran estatua de sacerdote acusado de pederastia en Polonia

Retiran estatua de sacerdote acusado de pederastia en Polonia

Los funcionarios de Gdansk votaron el jueves para que se retirara la estatua y para que se cambiara el nombre de la plaza donde estaba; llamada así por el religioso. También quieren despojarlo del título de ciudadano honorario de la ciudad báltica. El alcalde se pronunció a favor de retirar la estatua.

¿QUIÉN FUE EL SACERDOTE ACUSADO DE PEDERASTIA?

Una grúa retiró la escultura de metal de su pedestal el viernes y la colocó en un camión que la llevó a un depósito. Los detractores del cura reclaman una investigación.

El cuestionamiento de Jankowski afloró el mes pasado cuando al menos dos personas dijeron a la prensa que habían sufrido abusos de su parte cuando eran menores de edad. Una investigación anterior sobre denuncias de que el cura abusaba sexualmente de menores fue cerrada en 2003.

Varios manifestantes que querían llamar la atención sobre las acusaciones de abuso derribaron la estatua el mes pasado; pero los trabajadores de los astilleros la regresaron a su lugar.

Jankowski, quien murió en 2010, se destacó por su apoyo al movimiento Solidaridad y su dirigente Lech Walesa en la lucha contra el régimen comunista polaco.

Mandatarios de diversos países como el presidente estadounidense George H.W. Bush y la primera ministra británica Margaret Thatcher visitaron la iglesia de Santa Brígida en Gdansk; donde oficiaba Jankowski, en reconocimiento de su activismo anticomunista.

https://www.publimetro.co/co/mundo/2019/03/08/retiran-estatua-sacerdote-acusado-pederastia-polonia.html

FRANCIA: Otro cardenal fuera del Vaticano: A prisión por “no denunciar” abusos


 Jue, 07/03/2019 – 18:21  Enviado en: 

 Por Urgente24

El Tribunal de Lyon lo sentenció a seis meses de prisión, tras reconocerlo “culpable de no denunciar el abuso” contra un menor de edad entre 2014 y 2015. Ahora, el cardenal Philippe Barbarin anunció que tendrá un encuentro con el Papa Francisco y presentará su renuncia como cardenal. Se trata de una de las figuras más importantes de la Iglesia francesa.

Philippe Barbarin y el Papa Francisco

Contenido

He decidido acudir al Santo Padre para presentarle mi renuncia. Me recibirá en pocos días”, dijo el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon. El tribunal de esa ciudad francesa lo declaró “culpable de no denunciar el abuso” contra un menor entre 2014 y 2015.

El autor del abuso es el padre Bernard Preynat, un sacerdote de su diócesis que cometió abusos, siendo capellán de los ‘scouts’ en los años 70 y 80. Trabajaba en los suburbios de Lyon, y las víctimas fueron más de 70. El abusador trabajaba en la diósesis de Barbarin, pero este lo silenció.

El tribunal considera que “aunque sus funciones le daban acceso a todas las informaciones y que tenía la capacidad de analizarlas y comunicarlas de manera útil, Philippe Barbarin tomó, conscientemente, la decisión de no transmitirlas a la justicia para preservar la institución a la que pertenece”, destaca el diario local Le Progrès.

El cardenal dijo a la prensa que estaba “tomando nota” de la decisión del tribunal, reiterando el dolor y la “compasión por las víctimas”. Desde la Conferencia Episcopal Francesa (Cef) sostienen que van a respetar el veredicto y no pronunciarse sobre la decisión.

Los obispos toman la renuncia de Philippe Barbarin como una cuestión de “conciencia personal“. Ahora, Francisco deberá decidir si la toma o no. “Como todo ciudadano francés”, el cardenal Barbarin tiene el derecho de apelar la sentencia. “La motivación del tribunal no me convence. Por lo tanto, vamos a apelar esta decisión a través de todas las vías de derecho”, dijo su abogado. Sin embargo, no habría motivos para creer que la Justicia cambie la sentencia.

El Papa realizó hace unas semanas una cumbre en el Vaticano para tratar el tema de los abusos. Ahora, sigue insistiendo con el tema. En San Juan de Letrán, el tradicional encuentro con el clero al inicio de la Cuaresma, dijo que “Dios está purificando a la Iglesia, sorprendida en flagrante adulterio”.

Siento deber compartir con ustedes el dolor y la pena insoportable que causa en todo el cuerpo eclesial la ola de los escándalos de los que los periódicos del mundo entero están llenos“, agregó Francisco al respecto.

https://www.urgente24.com/mundo/panorama/otro-cardenal-fuera-del-vaticano-prision-por-no-denunciar-abusos

Juan Manuel de Prada: “Pederastia y Clero”


Jesús establece que sólo pueden ser sacerdotes quienes se hacen eunucos por el reino de los cielosPeriodista Digital, 02 de marzo de 2019 a las 10:14 

El Papa Francisco.EPRELIGIÓN | OPINIÓN

Es un artículo doloroso, entre otras razones, porque está escrito por un hombre brillante, ssnsible y que aborda el espinoso asunto desde dentro, con las perspectiva del creyente.

José Manuel de Prada comienza su columna de ‘ABC’, este 2 de marzo de 2019, subrayando que para abordar con tino esta cuestión basta con leer cierto pasaje del Evangelio de san Mateo, en el que Jesús se pronuncia contra el repudio de la mujer que admitía la ley mosaica «por la dureza de vuestro corazón» y los discípulos llegan a la conclusión de que no compensa casarse.

Entonces Jesús, con tácita ironía, se refiere a tres tipos de eunucos (o sea, de hombres que no deben casarse):

«Hay eunucos -afirma- que salieron así del vientre de su madre; a otros los hicieron los hombres; y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, que entienda». 

Subraya José Manuel de Prada que Cristo establece claramente que, entre estos tres tipos de «eunucos» o personas no aptas para el matrimonio, los únicos que pueden ser dignos sacerdotes son los últimos. ¿Y cuáles son los otros dos? Están, por un lado, los eunucos «que salieron así del vientre su madre».

“Por supuesto, Jesús no se refiere tan sólo a hombres privados de órganos genitales, ni siquiera tan sólo a los impotentes, sino también a los hombres asexuados o con inclinaciones sexuales torcidas. Todos ellos, no siendo aptos para el matrimonio, tampoco lo son para el sacerdocio. Y la Iglesia, que siempre mostró amor a estos hombres, sin embargo nunca los admitió a las órdenes sacras… salvo cuando la mundanidad delicuescente se infiltró en el corazón de la Iglesia. Así ocurrió, por ejemplo, en el Renacimiento; y así ha ocurrido también durante las últimas décadas”. 

La segunda categoría de «eunucos» que Cristo descarta para el sacerdocio son los que «hicieron los hombres».

Por supuesto, no se refiere sólo a hombres castrados en el sentido literal de la palabra, sino también a hombres en los que se ha reprimido exageradamente su instinto sexual. Y es que la castidad, como enseña santo Tomas, o es un paso del camino o se convierte tarde o temprano en un vicio. La castidad, cuando es mera continencia obligatoria, deforma el carácter y perturba la sensibilidad; y acaba engendrando monstruos. Castellani se refería a los curas que practican esta castidad falsa y perversa con los epítetos más feroces: «Cautelosos como gatos, fríos como culebras, reservados como crustáceos»… y a veces también depredadores y rapaces. 

Jesús establece que sólo pueden ser sacerdotes quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. O sea, los hombres que ordenan su castidad a la contemplación; los hombres que saben que la castidad no es un fin, sino que es el camino que los eleva y -como afirma santo Tomás en su Suma contra gentiles- los hermana con los ángeles.

Sólo esta castidad dirigida a la contemplación es virtud verdadera; y para dirigirla a esa perfección el sacerdote debe esforzarse mucho en la oración. Tengo la completa certeza de que ciertos activismos desnortados a los que algunos sacerdotes se han entregado en las últimas décadas han contribuido a extender el mal que ahora nos muestra su horror. Hace unos días, el diario El País publicaba el testimonio de una víctima de las aproximaciones torpes de un religioso. Y la víctima terminaba así su testimonio: «Hacía muchas actividades, no paraba, pero nunca le vi rezar». 

Y concluye José Manuel de Prada:

Yo he tenido la suerte de conocer a muchos buenos (y a veces excelentes) curas que se hicieron eunucos por el reino de los cielos. Me han salvado en muchas ocasiones, me han derramado consuelo y paz espirituales, han traído mucha luz a mi pobre vida pecadora.

En ellos he contemplado muchas veces a Cristo: en su alegría, en su sufrimiento y abnegación, en su ardor apostólico, en su bonhomía y mansedumbre, también en su santa ira. Y todos ellos son varones cabales, muy viriles y rezadores; que es, al fin y a la postre, lo que hace falta para ser buen cura. 


https://www.periodistadigital.com/religion/

“La extrema derecha rige el Vaticano. Es homosexual y va contra el Papa”


La extrema derecha rige el Vaticano – Enrique Zamorano

Posted: 08 Mar 2019 05:30 AM PST

Frédéric Martel publica ‘Sodoma’ en el momento más complicado para la Iglesia católica. “Cuanto más homófobos se muestran, más tienen que esconder”

Foto: Frédéric Martel, autor de ‘Sodoma’.

Frédéric Martel, autor de ‘Sodoma’.

Enrique Zamorano 07/03/2019

El sexo es poder, y el poder está en el sexo. Secretos que no podrían salir a la luz corroen el silencio sacro de cada una de las galerías de la Capilla Sixtina en forma de chantajes y sobornos. La homosexualidad de la curia romana está en el punto de mira desde que el periodista francés Frédéric Martel se lanzara a investigar durante más de cuatro años con entrevistas a más de 1.500 personas del entorno papal y por más de 30 países. ¿El resultado? ‘Sodoma. Poder y escándalo en el Vaticano’ (Roca Editorial), una bomba periodística que promete sacudir los cimientos de la Iglesia Católica y a la gran mayoría de sus representantes.

Por sus más de 600 páginas asistimos a testimonios que dan fe de los comportamientos homosexuales de las figuras cardenalicias. No son hechos aislados, sino la estructura que cimenta la sociedad papal. Una gran mayoría silenciosa que ha esgrimido la homofobia como discurso mientras, de puertas para dentro, cosechan amantes masculinos y actitudes sexualmente contradictorias para la orden cristiana. Además de una receta ideológica de extrema derecha, cada día más presente en las democracias occidentales. “Cuanto más homófobo es un cardenal o un sacerdote, más probabilidades existen de que sea gay”, afirma Martel, y señala directamente al presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, quien hace unos días declinó la idea de investigar los casos de abusos sexuales en España. Aprovechamos su parada en Madrid para hablar con él sobre el libro. Si hay algo claro es que no está aquí para permanecer callado.

PREGUNTA. ¿Es usted religioso?

RESPUESTA. No. Fui católico, pero solo hasta los doce años aproximadamente. He sido bautizado, he hecho la comunión y también la confirmación. Soy el típico hijo laico de la cultura católica francesa.

P. Ya había escrito antes sobre la comunidad homosexual en su anterior libro, ‘Global Gay’. ¿Cuál fue el detonante para escribir ‘Sodoma’?

R. La sensación de tener que ponerme a investigar. Lo hice porque lo necesitaba, como con cualquier otro tema. Quizás fueron la gran cantidad de fuentes fiables y serias que me dieron información en un primer momento. Pensé que de confirmarse, sería la revelación del secreto más grande de los últimos 50 años, por lo tanto me puse a investigar. Al principio no pensé creía que me fuera a llevar cuatro años, ni que iba a viajar por 30 países en busca de información.

P. ¿Cómo tuvo acceso a tantas fuentes?

R. A base de hacer puro periodismo. En un inicio me pasaron la informacion un grupo de fuentes primarias, como yo las llamo, que constaban de 27 sacerdotes que actualmente viven en el interior del Vaticano. Estos 27 sacerdotes fueron “explícitamente gays conmigo” y me aportaron datos y testimonios constantemente. Fue gracias a ellos por los que pude conocer al resto de fuentes.

Es una actitud esquizofrénica e hipócrita. Lo dice el Papa Francisco, no yo. Él sabe a la perfección los secretos que cuenta el libro.

Después, viajé mucho. Mi técnica de investigación es desplazarme y saber presentarme en los sitios. Una semana cada mes. Nunca acepto un “no” como respuesta. Si me dicen que no, vuelvo, y si me dicen otra vez que no, vuelvo. Si no me dejan entrar por la puerta, entro por la ventana.

P. ¿Había un interés por parte de las fuentes por sacar estas informaciones a la luz?

R. Hay muchos casos y cada uno es diferente. Había personas que querían que esto se supiera, sobre todo en el seno de la Conferencia Episcopal Española y la italiana. También había personas que me hablaban de ello “off-record”, siendo más o menos explícitos. Y había quien solo me hablaba de terceras personas. Pero normalmente fui yo quien salí a buscar estas declaraciones por diferentes países, y en concreto, he venido mucho a España.

P. Usted pone mucho énfasis en la cúspide eclesiástica española. ¿Cuál es el testimonio más llamativo que ha encontrado?

R. Es muy paradójico. Cuanto más homófobo se muestra un cardenal o un obispo en público, que incluso salen a la calle para manifestarse contra el matrimonio gay, es porque sin duda es homosexual. Es un comportamiento abismal, esquizofrénico, hipócrita.

Ellos llevan una doble vida, no lo digo yo, lo dice el Papa Francisco, que denuncia a “los cardenales esquizofrénicos e hipócritas, que llevan una doble vida”. Él sabe a la perfección los secretos que revelo en este libro.

P. ¿Cree que su libro puede alimentar el cliché en determinados sectores de la población de que los curas son homosexuales?

R. No es una idea tan típica, no es un cliché. Yo creo que es más bien al contrario: muchos cardenales son homófobos, y nadie podía imaginar que fuesen gays. Es un hecho que no es tan contradictorio, precisamente por ser gays son homófobos, así es como lo reconocen. Cuanto más homófobo es un cardenal, más probabilidades tiene de que sea gay.

P. Es muy llamativo que una de las comunidades que más rechaza la homosexualidad sea una de las que más homosexuales tenga entre sus filas.

R. No, precisamente es algo muy clásico y muy común. Desde siempre los homosexuales han funcionado así. Se muestran homófobos cuando quieren ocultarse. Un ejemplo que se me ocurre, fuera de la Iglesia católica, es el del primer presidente del FBI, John Edgar Hoover. Durante toda su vida estuvo persiguiendo a los gays, denunciándolos y deteniéndoles. Luego era sometido a chantajes, ya que él vivía con su número dos, su compañero de vida.

P. ¿Se podría decir que hay mucha gente que en su día vio que su deseo sexual no era normativo y para reprimirlo se metió al sacerdocio?

R. Totalmente, esa es la clave. Si eras homosexual en un pueblo español de los años 50 o 60, no te gustaban mucho las chicas, no te apetecía casarte, te hacían bromas pesadas en la universidad, se burlaban de ti por ser un poco afeminado o por tu forma de vestir… A veces no se daban cuenta, pero ahí existía un grave problema de identidad. A lo mejor eras homófilo, y no homosexual.

No son homosexuales normales, están muy reprimidos, se tienen odio a sí mismos, es una homofobia interiorizada

En esos tiempos y ante esas circunstancias era un proceso sociológico normal el hacerte cura. Pero además, lo veo muy simple: un día eres el objeto de burla de los demás y, de repente al siguiente aquellos que se burlaban de ti te respetan. También empezabas a vivir con otros hombres, podías ponerte vestidos, y tu madre que lo había entendido todo desde el principio recibía esta vocación mágica como una prueba del Señor. En definitiva, pasabas de ser un paria a ser un santo.

P. El Papa va a ofrecer un discurso histórico el 15 de abril contra la criminalización de la homosexualidad. ¿Cree que la Iglesia algún día acabará aceptando las relaciones homosexuales?

R. El discurso va a ser sobre las relaciones homosexuales consentidas entre adultos que se criminalizan sobre todo en el Caribe. Yo soy un periodista de investigación y he hecho un trabajo serio, sincero, puede que no te guste o que lo adores, yo solo lo ofrezco al público. Está enmarcado dentro del interés general y creo que está teniendo mucho eco. Ha recibido una acogida inesperada, estamos muy sorprendidos. Por tanto, yo he hecho mi trabajo, pero no tengo una agenda política, lo que cuento en el libro compete a los católicos y a las figuras eclesiásticas, sobre todo las más cercanas al Papa, para que puedan cambiar la Iglesia, si así lo desean. Mi trabajo ha sido de investigador, no de político o activista.

P. El Vaticano ha sido una institución intocable hasta hace muy poco. ¿Qué ha propiciado este cambio, al margen del Papa Francisco?

R. Los abusos sexuales, las mentiras, la doble vida… La verdad no está siendo respetada. La distancia entre el discurso del clero y sus prácticas es muy grande. La mentira ha llegado a un punto insostenible. Es una verdad a gritos que aquellos cardenales y obispos que son muy homófobos en público tienen amantes en privado. Pero de nuevo, yo no juzgo, no hay un solo sacerdote al que yo acuse en este libro. No los estoy sacando del armario, yo intento explicar un sistema, y el hecho de que un obispo, un sacerdote o un cardenal sea homosexual no tiene por qué ser un problema. La homosexualidad debería ser una opción aceptada por la Iglesia católica, entre muchas otras, ya que son la gran mayoría, o lo que yo llamo una mayoría silenciosa.

P. ¿Existe mucha oposición dentro del Vaticano a esta actitud reformista de Bergoglio?

R. Sí, sin duda. Yo no quería ser demasiado duro con este Papa. Al fin y al cabo es argentino, peronista y jesuita. Para un francés laico como yo no es nada fácil creer en lo que dice. A veces es gay-friendly, pero al día siguiente no.

Al principio no me hacía mucha gracia, pero luego me puse a investigar y entendí lo que verdaderamente pasaba. El complot. La cábala. La “camarilla” orquestada contra el Papa. Una extrema derecha muy homófoba le ataca por ser gay-friendly, cuando ellos mismos son homosexuales. Y de pronto empezó a gustarme Francisco. Comprendí el complot que había contra él, y eso hizo que sintiera mucha simpatía.

P. Entonces, ¿cómo es que fue elegido y sus seguidores ganaran frente a sus detractores?

R. Cuando dimite Benedicto XVI, quien negaba la cuestión homosexual, se presentan 14 razones para su dimisión. Diez de esas razones tienen que ver con la homosexualidad. Los cardenales dijeron que el sistema iba a explotar. Algo así como: “Estamos en una especie de Titanic que se está hundiendo”. Y los cardenales siguen dirigiendo el concierto, como si no pasara nada. Pero entendieron que había que cambiar algo, por eso le eligieron.

P. ¿Qué relación existe entre los delitos sexuales y los hechos documentados en su libro?

R. Bueno, en primer lugar mi libro no va sobre los abusos, sino sobre las organizaciones gays dentro del Vaticano. No hay ningún nexo entre homosexualidad y abuso, en la gran mayoría de los casos los abusos se cometen por hombres heterosexuales, en colegios y familias heterosexuales, y la mayor parte de sus víctimas son mujeres. Con la Iglesia existe una particularidad: es un mundo muy masculino, en los seminarios son casi todo hombres. Es ahí donde surgen la mayor parte de los abusos. No son homosexuales normales, están muy reprimidos, muy sublimados, se tienen odio a sí mismos, es una homofobia interiorizada. Luego hay otro factor, que es la cultura del secreto. Existe desde hace muchísimo tiempo para proteger el secreto de la homosexualidad en un gran número de obispos y cardenales.

P. ¿Cómo podría resolverse esta situación, más allá del perdón esgrimido por las figuras eclesiásticas?

R. En primer lugar, hay cardenales por todo el mundo que han encubierto abusos sexuales, como el cardenal Solano o Leonardo Sandri. Todos ellos deberían ser interrogados y sometidos a examen. Algunos ya lo han hecho. Yo no les juzgo ni les declaro culpables, pero deberían explicarse para declarar ante la justicia sobre todo lo que sabenRicardo Blázquez, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, acaba de declarar que la Iglesia no investigará sobre abusos sexuales a menores y que los archivos no se desclasificarán.

  • Los sacerdotes de extrema derecha necesitan del catolicismo para afirmar su identidad. Son muy peligrosos

Blázquez debería ser sometido a la justicia española por estas declaraciones, no digo que él sea culpable, pero debería explicarse. No se puede dejar esto así. No es Roma quien decide aquí, sino la justicia española, y las declaraciones de Blázquez son escandalosas,debería ser denunciado. Debería ser expulsado del órgano por estas declaraciones inadmisibles. Hay cardenales hoy en día que están siendo sometidos a examen en Estados Unidos, Chile o Francia por este tipo de declaraciones. Es absolutamente escandaloso.

P. ¿Cree que la justicia española no tiene las herramientas necesarias para hacerlo?

R. Sí, sí que las tiene. Yo creo en la justicia española. Todo esto va a ocurrir, todos esos casos se conocerán, todos los sospechosos deberán responder ante la justicia. Hay fotos, vídeos, hay registros, grabaciones, la prensa escribe, las víctimas hablan. Es un sistema que está desmoronándose.

P. ¿Cuál es el poder político real actual del Vaticano y qué herramientas tiene para seguir ocultando estos casos y escapando de la justicia?

R. Dentro de la Iglesia hay una organización homosexual muy homófoba que ha querido prohibir las uniones civiles. Por tanto, ha fracasado políticamente, porque la gente ha entendido que se trataba de una mentira demasiado visible. La fuerza del sistema es el secreto, una gran mayoría silenciosa, no es un gran armario lleno de gays, sino de cientos de miles de pequeños armaritos secretos relacionados con los demás. No hay un lobby gay, sino que hay una dispersión.

P. ¿Qué cree usted que pasaría si la institución eclesiástica cae y qué consecuencias políticas y sociales tendría para ese sector de la población conservadora que cree en la verdad de la Iglesia?

R. La Iglesia es una institución milenaria que empezó con doce personas. Y sobrevivrá. En Latinoamérica tiene mucho poder, en África se está desarrollando mucho y en Europa tiene dificultades. En Estados Unidos hay muchos menos católicos que antes. Pero la iglesia sobrevirá a todo esto. Por supuesto, tiene que evolucionar.

P. La Iglesia siempre ha tenido un papel muy importante dentro de la corriente conservadora y la ultraderecha. ¿Sigue siendo así?

R. Hay tres tipos de católicos. Los católicos progresistas, que están en disminución. Muchos de ellos eran sacerdotes heterosexuales que abandonaron la Iglesia y se casaron en los años 60, 70 y 80. Las parroquias se están quedando sin sacerdotes. Después está la llamada “teoría de la liberación”, una corriente más moderada, que fue destruida por Juan Pablo II y Benedicto XVI. Luego están los católicos identitarios de derecha o de derecha extrema. Rouco Varela sería un buen ejemplo. Afirman su catolicismo porque lo necesitan para afirmar su identidad de extrema derecha. Estos son muy peligrosos. En mi libro les ataco frontalmente.

La homosexualidad de muchos cardenales ha sido utilizada por los servicios secretos para realizar chantajes y sobornos

Y después la tercera categoría serían los católicos honestos que creen realmente en Dios, que leen positivamente mi libro y son de derecha moderada, pero son buenos católicos. Están muy enfadados por los hechos que están sacudiendo la Iglesia, sus mentiras, los abusos sexuales, la doble vida de los sacerdotes. Están esperando a que la Iglesia evolucione y sea más honesta.

P. ¿Por qué el grupo de los católicos (homosexuales) de ultraderecha ostenta tanto poder?

R. Porque es una fuerza política. Cuando algo va mal, los más radicales e identitarios son los que ganan y están ahí. Los moderados se van. Este libro es un libro también sobre la extrema derecha. Esto muestra como la Iglesia se ha visto comprometida por Pinochet en Chile, con la extrema derecha argentina, brasileña, los narcotraficantes y militares colombianos, con Franco aquí en España… La homosexualidad de muchos cardenales ha sido utilizada por los servicios secretos para chantajes y sobornos. Es un libro sobre el poder. Todo va sobre sexo, y el sexo tiene que ver con el poder, ya lo decía Oscar Wilde. En el mundo todo gira en torno al sexo, excepto el sexo, que gira en torno al poder. Eso es el Vaticano.

P. ¿Avanzaremos hacia un mundo más laico?

R. No estoy tan seguro. La condición humana es demasiado frágil. Para que un enfoque secular le baste. Necesita una especie de misticismo, si la Iglesia no se lo da, lo encontrará en otro lugar, en las filosofías budistas, en la ecología, en el yoga, en las nuevas espiritualidades. Por ejemplo, yo a título personal, lo encuentro en la literatura. Mi religión personal es la literatura. Mis figuras sagradas son Rimbaud, Dostoyevski, Shakespeare, Montaigne, Cousteau… Cada uno encuentra su espiritualidad en estas nuevas formas que la Iglesia no ha podido bloquear porque si no se redefine no va a saber hablar con el mundo.

P. ¿Cree que las innovaciones tecnológicas darán paso a un mundo menos oscurantista en el que la religión católica ya no tenga tanto peso?

R. Yo creo que sí. Cero que hoy el secreto ya no es posible. Es una estructura secreta en un mundo transparente donde todo se sabe. Hay vídeos y cámaras por todas partes. Un mundo en el que las víctimas hablan y la prensa les da voz, donde se sabe todo en las redes sociales. El secreto ya no puede mantenerse. Este libro no habría podido ser publicado hace 10 años, sobre todo en Italia. Y ahora está en todo el mundo.

Fuente:
Fe Cansada.

Mujeres: la rebelión que no cesa


A días de un nuevo 8 de marzo, la filósofa feminista Diana Maffía reflexiona sobre el tutelaje que el patriarcado aún impone sobre la vida intelectual, laboral, doméstica e íntima de las mujeres, y de cómo la única salida es un profundo cambio cultural que incluye la protesta y la disidencia.

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Por Gabriela Navarra / Especial para más

Mujeres: la rebelión que no cesa

Domingo 03 de Marzo de 2019

Hace unos años, después de dar una conferencia, una mujer se acercó a saludarla: “Me encantó escucharte —le dijo—. Se aprecia tu formación. Claro, podés estudiar porque no tenés marido e hijos…¿Cómo? ¿Sí tenés? pero… ¿no sos feminista?”.

“La presunción de que si sos feminista sos lesbiana o de que nunca el beso de un hombre te «rescató» siguen vigentes”, dice la filósofa Diana Maffía. Muchos interpretan al feminismo como rechazo a los varones. Es rechazo, sí, pero no al varón sino al machismo y a la violencia de los varones, algo que compartimos todas las personas feministas. También los varones feministas”.

Maffía (65) nació dos días antes de la primavera y cuenta que el papá rogó a todos los astros que su primera niña viniera al mundo el 21 de septiembre en lugar del 19. No lo logró, pero ella no parece haber heredado nada de aquella frustración paterna.

Doctora en filosofía, docente de la UBA, ex Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, ex legisladora de la Ciudad, fundadora de la Red Argentina de Ciencia, Género y Tecnología (Ragcyt) y actual Directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, es muy difícil recorrer su vida sin olvidarse de algo de lo que hizo o hace. Desde septiembre de 2018 también es Defensora de Género de la edición impresa del diario Perfil, una novedosa posición para un medio argentino. Y está al frente de Tierra Violeta, un polifacético centro cultural feminista.

Está en pareja con el mismo hombre desde hace años, con quien tiene dos hijos. Y es abuela de dos nietos. Diana Maffía reconoce que tuvo que trabajar críticamente para comprender que eso, tener marido e hijos, que parecía espontáneo era en realidad un privilegio. “Si yo hubiera amado a una mujer me habría visto en dificultades que no viví porque amo profundamente a un varón”, afirma. “Por haber tenido hijos no me vi en las dificultades de muchas mujeres que no los tuvieron. Haber entendido que esto es un privilegio me fuerza mucho más a trabajar”, agrega.

A días de un nuevo Paro Internacional Feminista previsto para el 8 de marzo, esta mujer de serenos ojos azules, tan activa como lúcida, repasa algunas de las principales dificultades que enfrentamos las mujeres.”En la Argentina existe una enorme brecha salarial: nosotras ganamos el 27% menos que los varones por igual trabajo”

“Un problema importante es que no hemos salido todavía de una situación de tutela que se expresa de múltiples maneras —reflexiona—. En 1921, cuando se sancionó el Código Penal, las mujeres no podíamos votar, ni tener la Patria Potestad de nuestros hijos ni ser testigos en un juicio o decidir solas un aborto porque se nos concebía como menores de edad perpetuas, tuteladas por un varón que podía ser el padre, el marido, un hermano. Es un problema que cuestiona nuestra capacidad para comprender y aplicar una norma. Y sigue vigente, por ejemplo, cuando analizamos la capacidad de las mujeres de hacer ciencia y vemos que en el Conicet ingresan la misma cantidad de varones y mujeres pero se llega a una meseta justo cuando ellas están por tener acceso a su propio proyecto de investigación y a su propio financiamiento. Mientras están al servicio de otro proyecto, está bien”.

—Respecto al acceso al aborto ¿la tutela parece más visible?

—Claro. ¿Cuál fue sino el problema del núcleo conservador intransigente? No fue si abortar o no. Se aborta igual: hay al menos 500 mil abortos por año en el país. Y hay causales. La resistencia es porque con este cambio el Estado dejará de apropiarse de nuestra capacidad reproductiva y las mujeres no tendremos que dar explicaciones a un poder misógino y patriarcal, al juez, al médico, al cura, sobre nuestras motivaciones y esperar que ese sujeto determine qué hacer.

— Y en el mundo del trabajo, ¿cuáles son las principales tensiones?

—En la Argentina existe una enorme brecha salarial: las mujeres ganamos un 27% menos que los varones por igual trabajo. Y en ciudades como Buenos Aires o Rosario entre el 35 y 40% de los hogares son mantenidos por una mujer. La informalidad es otro grave problema. El servicio doméstico, por ejemplo, es mayoritariamente informal y la casi totalidad es hecho por mujeres. Además, la disparidad también se da en el trabajo doméstico que hacemos en nuestras propias casas. En México, donde se mide, representa el 20% del PBI.

—Pero nadie paga por este trabajo, a pesar de lo que aporta…

—Efectivamente. ¿Y quién se beneficia? No sólo el varón sino también quien contrata a ese hombre por un salario de supervivencia que no incluye que alguien le va a cocinar, limpiar y tener su ropa en orden. Nadie paga por ese trabajo gratuito que además se espera que hagamos. Y si bien la combinación de patriarcado y capitalismo es de gran reforzamiento, tampoco oposiciones de izquierda ven en la masculinidad hegemónica algo a lo que tengan que oponerse. Y muchas veces lo reproducen, comparten y defienden.

—A menudo se dice que somos las mujeres quienes lo reproducimos…

—Es que lo más trágico del patriarcado es que las mujeres, que somos sus víctimas, seamos a la vez sus grandes transmisoras porque nos han delegado la función reproductiva de cuidado, la primera educación. Es una trampa perfecta. Las mujeres formamos las mentalidades, la reproducción de los roles. Queremos que nuestros hijos se adapten para ser felices. Si es gay o lesbiana van a tener problemas; igual que si el varón no es fuerte y competitivo y la nena no juega con brillantitos. En este modelo de felicidad, atado a la adaptación, el patriarcado, como todo sistema autoritario, tiene dos botones: el de la persuasión y los premios si te adaptás y el del castigo si no te adaptás. Es un modelo de silencio y de aceptación para no incomodar que se sigue imponiendo. Por eso chocan las pibas jóvenes que protestan, que se rebelan. Hay una generación que irrumpe de golpe en el feminismo y que no negocia.

—Las chicas que muestran sus pechos, tan repudiadas…

—Es algo chocante. Muchas feministas dicen “no me representan”. Se pueden mostrar los pechos de una vedette, no de una pareja de mujeres en la playa. No el pecho de una mujer que amamanta porque, dicen, no tiene que ver con lo público. Y sí tiene que ver. Porque si una mujer está en la calle esperando el colectivo que tarda 45 minutos y es hora de la teta, amamantará donde pueda. Está lleno de pechos que se muestran pero sólo son cuestionados cuando no se muestran para el agrado de los varones. Las mujeres estamos entrenadas para agradar al varón. La filósofa española Amelia Valcárcel habla de la ley del agrado para advertirnos, incluso a las feministas, esta debilidad. Si querés cambiar el patriarcado, tenés que cambiar críticamente su cultura”.

Leyes en vano

—¿Cómo operan estas desigualdades en el terreno político?

—Ahora varones y mujeres iremos en paridad y cremallera en los cargos públicos. Pero ¿quién decide cómo se cubren esos lugares? Los cupos hay que ponerlos en práctica. En los sindicatos, donde existen, no están vigentes y lo peor es que nadie lo exige. El Ministerio de Trabajo no cita a los dirigentes diciéndoles que deben ir un hombre y una mujer. Recuerdo muy bien la foto al inicio de la gestión de (Mauricio) Macri sentado con todos los sindicalistas. Todos varones. Hay ejemplos, como el de Ushuaia. Ahí se aprobó una Ley Electoral Paritaria en la gestión de la primera gobernadora mujer, Fabiana Ríos. Pero después se votó con boleta electrónica y quedó formado un Concejo Deliberante totalmente masculino. El juez electoral dice que sería complicado volver a votar. Ahí están, atornillados, pese a los reclamos.

—¿Subyace en este tipo de situaciones la idea de que las mujeres estamos por debajo, que somos “subalternas”?

—Absolutamente. Y esto es un error categorial porque además de ser tratadas como una minoría que no somos nos tratan como minoría subalterna. Hay una subalternidad de género acompañada por muchas otras formas de subalternidad: una mujer blanca, una negra; una rica, otra pobre; una capaz, la otra discapacitada; una migrante, una nativa. Estas subalternidades se dan también en varones pero en la mujer es peor. Entonces en política te dicen, por ejemplo: “Hay problemas más graves que las cuestiones de género, como la pobreza”. Sí, pero están peor las mujeres, que son el 70% de los pobres del mundo.”Si querés cambiar el patriarcado tenés que cambiar críticamente la cultura”

—Desde tu posición como directora del Observatorio Género en la Justicia, ¿cómo ves el accionar de del Poder Judicial en los femicidios? A menudo la mujer asesinada ya hizo denuncias, ya pidió protección

—Es que el sistema está totalmente desmembrado. La mujer que sufre violencia tiene que ir de juzgado en juzgado.Esto hace que la linealidad en la que se ve cómo esta espiral de violencia va aumentando no se perciba porque está dispersa en 10 juzgados distintos. Y en todos los casos es la misma mujer la que tiene que llevar la orden cautelar a la comisaría de la zona donde está el agresor para que la Policía se la comunique. El Estado no está presente para eximir a la mujer de esa tarea, y esto la revictimiza todo el tiempo. También pasa que si el hombre dice que quiere recuperar a su familia, rehabilitarse, algún juez lo hace regresar a la misma casa donde fue denunciado por violencia o abuso.

—Es una descripción apabullante de un escenario parecido al infierno ¿Cómo se remedia?

—En el Ministerio de Justicia se está trabajando en todo el país para que los Tribunales de Violencia tengan a la vez competencia civil y penal, y además estén centralizados. Existe un espacio de participación, Justicia 2020, (http://www.justicia2020.gob.ar) donde se aborda cómo responder a estas clases de desafíos. Desde nuestro Observatorio investigamos una definición de qué se entiende por violencia y sus distintas manifestaciones. A través de este trabajo, que parece muy académico, buscamos que alguien que deba decidir si una causa ingresa o no a los Tribunales de Violencia cuente con herramientas teóricas adecuadas para tomar una decisión correcta. Hay mucho por hacer, lo sabemos. Y trabajamos mucho. Nuestro trabajo nos apasiona.

Foto: Gustavo de los Ríos / La Capital

>> Grietas feministas

¿Cuál será el impacto del próximo del 8 M? “Después del año pasado, que fue de máxima visibilidad, surgieron rupturas. No son inocentes, porque aparecen además en un año electoral”, señala la filósofa Diana Maffía.

“Se discutió si en el país se haría como un paro contra el gobierno de Macri —dice—. El paro de mujeres es internacional, contra un sistema explotador e inhumano como el patriarcado, no contra un político equis. Es a la vez menor y expulsivo plantearlo así, incluso con los retrocesos en políticas públicas y presupuesto que le reclamemos a este gobierno”. Por otro lado, detalla, hay un enfrentamiento dentro del movimiento feminista en relación a la prostitución. Hay abolicionistas (que luchan contra la explotación sexual y el sistema prostituyente) y reglamentaristas (que demandan que la prostitución se reconozca como trabajo como vía para reclamar derechos).

“Soy abolicionista porque creo que el reglamentarismo protege al sistema prostituyente que transforma el cuerpo de las mujeres en una mercancía -puntualiza Maffía-. Me parece una argumentación individualista y que pierde de vista el sistema de explotación en el que están encerradas muchas compañeras, sostenido sobre la supuesta idea liberal de que el cuerpo es mío y con él hago lo que quiero. Algo similar se aplicaría en la subrogación de vientres, que pondría en marcha otro proceso de explotación de la capacidad de gestar de las mujeres, especialmente de las más pobres”. Otro problema que ha generado fuertes discusiones en la preparación del 8 M es si incluir a todas aquellas que se autoperciben como mujeres más allá de su sexo biológico, como las travestis y mujeres trans.

La filósofa explica que esta postura de grupos radicales que reivindican una marcha “únicamente de mujeres” cristalizan una molestia que existe “desde que se empezó con los derechos de la diversidad en los 90, algo que conozco bien porque tuve el privilegio de trabajar 20 años con Lohana Berkins”. “Para algunas, incluir a las trans haría invisibilizar décadas de lucha porque si están ellas ya nadie habla de las mujeres biológicas, como un escenario donde si se sube una trans se tiene que bajar una mujer. El retorno al biologicismo es un problema grave. Se interpreta que ser mujer es tener vagina. Como si alguna vez nos hubieran hecho un tacto antes de una marcha”, dice.

https://www.lacapital.com.ar/mas/mujeres-la-rebelion-que-no-cesa-n1741882.html?fbclid=IwAR0lV77eB1VV5D2a_WV37SVRiTSm0DoGUdw

Influencia social de la religión contra la mujer


Ana Rodrigo, 07-marzo-2019

Obertura al gran día de la mujeres. ATRIO es de vosotras. AD.

Voy a introducir este artículo con unas palabras sacadas del libro Otro Dios/Diosa, es posible de los hermanos María y José Ignacio López Vigil  [Edic. Fe Adulta, 1017, pág, 253]. Dice así:

La religión jerárquica y patriarcal que la Biblia refleja, que Jesús conoció en su tiempo y que ha sido predicada y practicada durante siglos en el cristianismo y que alientan a los otros dos monoteísmos, el judaísmo y el Islam, es la raíz más oculta, sólida y perversa de la discriminación de las mujeres y de la violencia contra ellas

        Es una evidencia que vivimos en una sociedad hecha desde los hombres y para los hombres. Sólo hay que ver una fotografía de los gestores supranacionales y/o nacionales (con alguna excepción, como el gobierno actual de España) para ver que los fotografiados son hombres y, en el mejor de los casos, aparecen una o dos mujeres.

Ellos son los que hacen las leyes, imponen las costumbres, dictan la moral universal, controlan el poder desde siempre, nos dicen a las mujeres lo que es bueno o malo en nuestro cuerpo, a qué tenemos que dedicarnos, cuál tiene que ser el sueldo de las mujeres (inferior al del hombre, claro), legislan la no retribución del trabajo de la mujer en el hogar, en la reproducción, en el cuidado, etc. etc. Se nos viene a decir: vosotras habéis nacido para servir, cuidar y sufrir (la maldición de Eva).

Y si vamos a una foto, y a una realidad, de los gestores de la Iglesia Católica, ahí no veremos ni la sombra de alguna mujer, eso sí, por orden divina; por añadidura, todos son clérigos, célibes y jerarquizados, varones completos, porque, según el nuevo portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Sr. Luis Argüello, los homosexuales no son hombres completos.

Hay un dicho popular que afirma que “la Iglesia es una cosa de hombres hecha para mujeres”. Y así es si observamos que el porcentaje de fieles que se hacen presentes, como asistentes pasivos, en los templos y en los oficios religiosos, son mayoritariamente mujeres. Y, por supuesto, las encargadas de la limpieza de los templos, de apagar y encender las velas, lavar y planchar manteles, poner y quitar floreros, etc. son mujeres. Últimamente, se les hace el favor de que puedan leer las dos primeras lecturas, no la tercera, que pertenece a los Evangelios y, por considerarla superior, la lee el clérigo, repartir la comunión, con preferencia a monjas célibes o diácono hombres. En el Estado Vaticano, la cocina, la limpieza, la lavadora, la plancha o la costura que sirven al Papa y a toda la curia, son actividades exclusivamente femeninas, son las esclavas de sus señorías.

Ah, pero ese sin número de clérigos de la Curia, todos hombres, son los únicos intermediarios entre Dios y los seres humanos, son los portavoces de la voluntad de Dios, sus intérpretes, los que en nombre de Dios legislan para toda la Iglesia, en la que, como acabo de decir, la mayoría somos mujeres.

Se atribuyen la autoridad para decir lo que quieran en sus prédicas (dependiendo de la cultura o incultura bíblica de cada uno). Yo he constatado, para mayor inri, que una inmensa mayoría de clérigos párrocos son unos analfabetos en exégesis moderna, en ciencias sociales, en estudios bíblicos actualizados, en hermenéutica. Por tanto, lo que le llega al pueblo, son las homilías de estos hombres, que, entre otras cosas, al ser célibes, tienen un déficit considerable en el conocimiento de las mujeres atreviéndose, incluso, a hablar en su nombre y decidir sobre su conciencia.

        Nota importante: los textos que voy a citar, al estar entresacados de su contexto, puede llevar a alguien a pensar que hago trampa. No es así, porque, en realidad lo que ha calado, y sigue haciéndolo en las conciencias de hombres y mujeres, es el mensaje mutilado de algunos textos, otras veces se hace intencionadamente el resaltar la parte que nunca se debería leer en público (como veremos más abajo). Por eso pienso que, si determinadas lecturas son las oficiales en la Iglesia a nivel mundial, deberían retirarlas, puesto que, si no se explican debidamente, hacen mucho daño a la sociedad.

  • Veamos algunos textos.

        Pablo de Tarso: Las mujeres guarden silencio en la asamblea, no les está permitido hablar; en vez de eso, que se muestren sumisas. Si quieren alguna explicación, que pregunten a sus maridos en casa, porque está feo que hablen mujeres en las asambleas” (I Corintios, cap.11.3-10).

Una mujer que ora o habla inspirada con la cabeza descubierta, abochorna a su cabeza, porque eso y estar rapada es uno y lo mismo. O sea, para estar destocada, que se pele; y si es vergonzoso para una mujer dejarse pelar o rapar, que se cubra. (ICor.11, 3-7)

De la carta a Timoteo: Por lo que toca a las mujeres, que vayan convenientemente arregladas, compuestas con decencia y modestia, sin adornos de oro en el peinado, sin perlas ni vestidos suntuosos; adornadas con buenas obras, como corresponde a mujeres que se profesan piadosas, (ITm.2, 9-10)

 La mujer, que escuche la enseñanza, quieta y con docilidad. A la mujer no le consiento enseñar ni imponerse a los hombres; le corresponde estar quieta, porque Dios formó primero a Adán y luego a Eva. Además, a Adán no lo engañaron, fue la mujer la que se dejó engañar y cometió el pecado, pero llegará a salvarse por la maternidad… (ITim. ,2, 11-15)

Hay quien adjudican estos textos a una intromisión de alguien que no era Pablo. Sea o no cierta esta sospecha, el caso es que se leen en todos los templos y se leen como si su autor fuese Pablo, y se dice que son palabra de Dios

Las mujeres sean dóciles a sus maridos como si fuera al Señor, porque el marido es la cabeza de la mujer, como el Mesías, salvador del cuerpo, es cabeza de la iglesia. Como la Iglesia es dócil al Mesías, así también las mujeres a sus maridos en todo (Ef. 5, 22-24)

Ojo, después de cada una de estas lecturas se dice “Palabra de Dios” y, en el mejor de los casos, en la homilía, cuando el cura de turno no sabe qué decir o no quiere comentar estas palabras, lo calla, y toma otra parte positiva del texto. Sin embargo, la audiencia ya se ha quedado con la lectura, dado el patriarcado y machismo subyacente. (Supongo que en estos tiempos habrá alguna excepción, aunque sólo sea por pudor ajeno)

        La Tradición

Bueno, pues la cosa no queda aquí, porque hombres preclaros y santificados nos dejaron perlas como las siguientes:

  • San Agustín: “la mujer es un ser inferior y no está hecha a imagen y semejanza de Dios. Corresponde, pues, a la justicia, así como al orden natural de la humanidad que las mujeres sirvan a los hombres… el orden justo sólo se da cuando el hombre manda y la mujer obedece”.
  • San Jerónimo: “Si la mujer no se somete al hombre, que es su cabeza, se hace culpable del mismo pecado que un hombre que no se somete a Cristo”. “Nada más impuro que una mujer con el periodo. Todo lo que toca lo convierte en impuro”
  • San Juan Crisóstomo: “Las mujeres están hechas esencialmente para satisfacer la lujuria de los hombres”.
  • San Ambrosio: “La mujer sólo es fuerte en el vicio y daña la valiosa alma del varón”. “Adán es igual al alma. Eva es igual al cuerpo”.
  • Santo Tomás de Aquino: “La mujer es un defecto de la naturaleza, una especie de hombrecillo defectuoso y mutilado. Si nacen mujeres se debe a un defecto del esperma o a los vientos húmedos (sic). Sólo es necesaria para la reproducción.

“En el Sínodo de Macón (Año 585) se debatió si “en el momento de la resurrección de la carne las mujeres deberían convertirse en hombres para poder ir al paraíso”.

¡¡¡¡¡!!!!!

Volvamos al Nuevo Testamente y veamos las obligaciones que Dios, a través de la voluntad de los hombres, nos imponen fuera de la organización eclesiástica, es decir en la vida real:

  • Igualmente, vosotras, mujeres, sed sumisas a vuestros maridos para que, si incluso algunos no creen en la Palabra, sean ganados, no por las palabras, sino por la conducta de sus mujeres, al considerar vuestra conducta casta y respetuosa. Que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas,” (I Pedro, 3, 1-3)
  • Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. (Cols. 3,18-19)
  • Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor,porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
  • Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Efesios, 5,22-24

———————–

  • Dato importante el momento actual

Además de éstas, se leen otras lecturas aparentemente inocuas e incluso avaladas por la virtud y la sacralidad, pero que la miopía de quienes las leen y las predican les impide ver la realidad de la calle, de las familias y de las mujeres.

Los textos que a continuación cito se presentan como virtudes universales sacadas del evangelio para todo el mundo, pero que aisladas de la realidad sangrante de las mujeres maltratadas, resultan muy duras y difíciles de digerir.

Decir:

  • “debéis de perdonar hasta 70 veces siete”. Mat. 18,22
  • “Si os dan en la mejilla derecha poned la izquierda” Luc. 6,29
  • “El amor todo lo aguanta, todo lo sufre” Icor.13,7

Son, como acabo de decir, textos inocentes y culmen de virtudes cristianas. Pero salgamos fuera del templo e intentemos leérselas a una mujer maltratada. Podemos preguntarles a estas mujeres maltratadas: ¿cuántas veces has perdonado a tu marido maltratador? ¿Cuántas veces te ha dejado moradas las mejillas? ¿Cuánto llevas aguantado a tu marido maltratador? Quizá al escuchar sus respuestas nos avergonzaríamos de estos textos, de este Dios y de esta religión o de quienes los predican sin ver que no siempre son virtudes, que todo texto tiene su contexto y sus límites. Quizá si hubiésemos silenciado estos consejos, muchas mujeres no habrían sufrido lo que han sufrido y muchas de las mujeres asesinadas, estarían vivas.

Da qué pensar, ¿no? Pues a pensar y a sacar conclusiones, para que las religiones salgan del mundo que ellos mismos han creado de puertas para adentro del templo y salgan a la sociedad, recojan datos y lean estos textos que he citado después de haber leído las estadísticas de mujeres maltratadas, humilladas, sumisas o sometidas, llenas de miedo, paridoras de hijos e hijas como premio de Dios o resultado de violaciones continuas, maltratadas psicológica y físicamente, mutiladas porque otro Dios lo haya dicho, escondidas, protegidas por la policía, muertas de miedo o asesinadas.

Conclusión, o esta Iglesia se encarna en la sociedad imitando a su fundador Jesús, o seguirá siendo un peligro, por lo menos en este aspecto.

Al mismo tiempo, sería necesario que los predicadores estudien sociología, antropología, ciencias sociales o sicología, que tengan un poco más de cultura básica en estas materias, no sólo religiosa. Y si no lo estudian, que salgan a la calle y abran los ojos. La sociedad lo exige y, si no se lo dan, pues abandona la religión como consecuencia lógica. Que no se quejen de que pierden clientela. O bien, que den la palabra a las mujeres maltratadas y/o preparadas para pensar en las mujeres y no en Dios cuando se hacen estas lecturas.

Todo lo dicho en esta reflexión es de una gran trascendencia social, porque son ideas que a lo largo del tiempo ha ido cayendo como lluvia fina en el imaginario colectivo que da como resultado tanta desigualdad, tanto menosprecio hacia la mujer, escasa o nula valoración de la misma, etc. etc., y ha cristalizado en machismo, patriarcado, androcentrismo, con todos los derivados que esta sociedad está llevando a cabo contra las mujeres. Menos mal que los movimientos feministas de mujeres y de algunos hombres está rompiendo estas rejas que aprisionan el desarrollo libre de las mujeres y su propia autonomía.

  • Termino como empezaba: “La religión jerárquica y patriarcal que la Biblia refleja, que Jesús conoció en su tiempo y que ha sido predicada y practicada durante siglos en el cristianismo y que alientan a los otros dos monoteísmos, el judaísmo y el Islam, es la raíz más oculta, sólida y perversa de la discriminación de las mujeres y de la violencia contra

Nota final

Aunque desde el título del artículo, así como el desarrollo del mismo analiza la parte negativa de lo que en el Nuevo Testamento se dice contra la mujer, (sin tomar en cuenta lo que dice el AT, que es terrible) pasando por algunos llamados Santos Padres, quiero dejar constancia de que en el mismo Nuevo Testamento se dan testimonios, muy revolucionarios en aquella época a favor de la mujer. Empezando por el ejemplo del propio Jesús El Galileo y, posteriormente, en las primeras comunidades cristianas en las que hubo mujeres con responsabilidades comunitarias en igualdad con los hombres.

   Pero este aspecto puede ser objeto de otro artículo si es preciso.

http://www.atrio.org/2019/03/influencia-social-de-la-religion-contra-la-mujer/#more-17158

José María Castillo: “Jesús nunca fue a rezar al templo, su templo eran la salvación, y la vida, de los más necesitados”


El teólogo presentó ‘El Evangelio marginado’ (Desclée) en la iglesia de San Antón.

Presentación del libro de José María Castillo en San Antón
Presentación del libro de José María Castillo en San Antón

Jesús Espeja: “En el Evangelio la pobreza no está canonizada (…) La Iglesia ha marginado el Evangelio”

Padre Ángel: “ Tenemos que cambiar las estructuras. Necesitamos profetas, de verdad, aunque nos quieran cortar la cabeza. Seguimos necesitando profetas como tú, Castillo”

Compra aquí ‘El Evangelio marginado’ (Desclée)

08.03.2019 Jesús Bastante

¿Dónde está Jesús en la Iglesia? ¿Dónde el Evangelio? El teólogo José María Castillolleva toda su vida tratando de dar respuestas a estas y otras preguntas. Con un lenguaje claro, sencillo, sin necesidad de mediadores. Por eso asusta, y mucho, a ciertas jerarquías. Ayer lo demostró durante la presentación de ‘El Evangelio marginado’ (Desclée), su última obra, en un lugar que acoge a todos los caídos, y a los que quieren levantarse: la iglesia 24 horas de San Antón

Y lo hizo con un animado debate, moderado por el director de RD, José Manuel Vidal, y en el que, además del autor, participaron el padre Ángel, el dominico Jesús Espeja, y tres mujeres que trabajan, desde el arte, el cuidado y la pobreza, por un mundo más justo. Paz, Natalia y Dully. Hoy, 8-M, más necesarios que nunca.

Castillo trazó un escenario atroz, y a la vez esperanzador, con una separación entre lo que entendemos tradicionalmente por religión y el seguimiento de Jesús. “En la Iglesia preocupa más el esplendor de la religión que la fidelidad al seguimiento de Jesús”, denunció el teólogo. “Un dios falso que ha llevado al mundo más avanzado al abandono de la religión”.

Y es que “la iglesia de los dogmas, los mitos, los ritos y las jerarquías fue útil mientras servía para explicar cosas que no sabíamos (…). Hoy todo eso ha perdido, los adolescentes cortan con el clero, se acaba y no vuelve a tener sentido la religión”.

Castillo, Espeja y Vidal

El templo, cueva de ladrones

“Lo determinante del Evangelio es la generosidad, por eso esta iglesia de San Antón es tan importante, porque rompe ese esquema”, agradeció un Castillo emocionado al padre Ángel. “Lo determinante no es la necesidad del padre Ángel, sino la generosidad de un templo donde todo el que sufre obtiene alivio y consuelo”.

Como sucedía con Jesús, aclaró el teólogo. “Lo primero para Jesús era la salvación y la vida, la acogida a los más necesitados”. “No encontraréis un texto en los Evangelios en los que diga que Jesús se fue a rezar al templo. Jesús tenía una constante preocupación, el sufrimiento humano. Por eso Jesús no quiso templo. Y el que había allí dijo que era una cueva de bandidos”, constató.

“Jesús no servía para campaña electoral, no. El vivía de otra manera”, subrayó el teólogo, quien recordó a los cristianos que “no tenemos que cambiar de partido, tenemos que cambiar nuestro corazón, nuestra conducta. Seamos como fue Jesús, que no soportaba ver a nadie sufrir”.

“Dejar a Dios ser Dios en cada ser humano”

La base de Jesús es la base de ese Evangelio marginado. “’Lo que hicisteis con uno de esos, a mí me lo hicisteis’. Jesús no prescinde de la religión, sino que ha desplazado la religión. La ha arrancado de lo sagrado, y lo ha puesto en el centro de lo profano, de lo laico, de lo más plenamente humano”, culminó. “Lo que hace el Evangelio es dejar a Dios ser Dios, y ser Dios en cada ser humano”.

Antes de Castillo, habló el teólogo dominico Jesús Espeja, quien insistió en la tesis de que “hay contradicción entre lo que la Iglesia dice y lo que la Iglesia hace en cuestiones fundamentales, que se refieren a planteamientos y problemas centrales que encontramos en los Evangelios”.

“La Iglesia ha marginado el Evangelio”, glosó el dominico, quien pidió “apostar por el cambio, pero sin caer en un estado de nervioso, porque esto va para largo”. Y, como buen predicador, criticó “el lenguaje que usamos en la liturgia, artificial, expiatorio, que nada tiene que ver con la vida o la conducta de Jesús.

Los participantes en la mesa redonda

“La pobreza no está canonizada”

“En el Evangelio la pobreza no está canonizada”, respondió Espeja a una pregunta de los asistentes. “No es bueno ser pobre, por eso hay que luchar contra la pobreza”, recalcó, desmintiendo a aquellos que, aún hoy, le piden a los pobres que vean su miseria como una bendición.

Junto a ambos autores, moderados por José Manuel Vidal, tres mujeres. Dully Lavine, autora de la cubierta del libro, se declaró maravillada por encontrar en la iglesia de San Antón tantos santos y santas de a pie de Evangelio. “Esta es la iglesia de Jesús”, subrayó.

Sirvientas de los curas

Por su parte, Natalia, una de las responsables del proyecto que esa noche se presentó en San Antón, con casas de acogida y atención para mujeres víctimas del descarte, reclamó que “hay que dar un impulso todavía mayor al papel de la mujer en la Iglesia”, un papel “muy relegado, casi de las sirvientas de los curas”. “Yo entré en esta iglesia, y mis luchas acabaron: esta es la Iglesia en la que yo creo, la que se acerca, trata, no rechaza, deja entrar a todo el mundo… Eso es lo que hace grande y me acerca a Jesús”.

Algo similar comentó Paz, una de las beneficiarias del proyecto, que lamentó cómo, hace unos años, no pudo bautizar a su hijo por no estar casada. “No creo una iglesia de puertas cerradas. Aquí me las encontré abiertas”.

Cerró el acto el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, quien clamó por “cambiar las estructuras” y construir, como pide el Papa Francisco, “una Iglesia pobre y para los pobres”. “Tenemos que cambiar las estructuras. Necesitamos profetas, de verdad, aunque nos quieran cortar la cabeza. Seguimos necesitando profetas como tú, Castillo”.

Los presentadores del libro de Desclée

https://www.religiondigital.org/libros/Jose-Maria-Castillo-Jesus-templo_0_2101589821.html

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