LA MINGA RESISTE


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Netamente Pueblo Macizeño 

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19 Marzo 2019

Choques entre indígenas y policías en la Panamericana dejan un patrullero muerto

Un patrullero de la policía murió durante los enfrentamientos entre mingueros y fuerza pública en un sector de la vía Panamericana. Las autoridades acusan a las comunidades de utilizar niños en los bloqueos y el Gobierno ratifica que no iniciará diálogos mientras se mantengan las vías de hecho. Así avanza la minga que ya cumple una semana.

Siguen caldeados los ánimos en la vía Panamericana, escenario desde hace una semana de bloqueos en el marco de la minga nacional. Los enfrentamientos más recientes se registraron en el sector de la vereda La Agustina -del corregimiento de Mondomo-, en donde, según denunciaron la Organización Nacional Indígena de Colombia, Onic, y el Cric, “desde la 7:00 de la mañana, agentes de Escuadrón Móvil de Carabineros EMCAR, Escuadrón Móvil Anti Disturbios, ESMAD, de la policía Nacional, y el Ejército Nacional arremeten contra la comunidad indígena”. A la 1 p.m., las autoridades territoriales alertaron de varios mingueros heridos que están siendo trasladados a Santander de Quilichao.

Cric. “En horas de la tarde del 19 de marzo, en el sector la Agustina la fuerza pública ESMAD dispara con armas de fuego de largo alcance contra la humanidad de los mingueros, dejando 3 heridos”.

Las autoridades reportaron además que durante los hechos murió el patrullero Alexander Benítez, quien fue impactado con una bala de fusil en medio del intento por despejar la vía internacional. El uniformado resultó herido en el lugar y aunque fue trasladado a la clínica valle de Lili, en el sur de Cali, finalmente falleció.

 Más de 15 mil indígenas mantienen cerrado el importante corredor nacional, a la espera de que se reabra el diálogo con el Gobierno para discutir sobre acuerdos pactados con administraciones anteriores que, alegan, no se han cumplido.

El Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, aseguró este domingo  que delegaciones indígenas y campesinas de diferentes partes del país están llegando para sumarse a la manifestación y a los bloqueos que ya han causado enormes pérdidas económicas a camioneros y transportistas de los departamentos vecinos. “No es que el paro impida el abastecimiento de comida, es que quienes producen la comida están en paro”, señalaron las comunidades.

Por su parte, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, denunció este martes que los indígenas que protestan desde hace una semana en el sur del país están utilizando niños para mantener la carretera Panamericana bloqueada.

“La carretera Panamericana se encuentra cerrada en dos puntos y hay un asunto sumamente preocupante: que para evitar el bloqueo están usando niños. Esto fue puesto en conocimiento de la Fiscalía de la Nación, y esta es una conducta delictiva”, dijo Botero.

Como respuesta, las comunidades aseguran que los integrantes de la Guardia Indígena se forman desde muy temprana edad y que los pueblos indígenas, como los emberas y nasas, participan activamente en familia.

Por otra parte, Botero aseguró tener fotografías que prueban que en las manifestaciones “hay infiltrados”, aunque no aclaró por cuál grupo armado. En la zona operan disidencias de las Farc y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, Eln.

En los  días que lleva bloqueada la vía, se han presentado constantes enfrentamientos entre manifestantes y fuerza pública. Las autoridades investigan la presencia de infiltrados, y las organizaciones marchantes han informado que al menos 20 personas han resultado heridas, algunas de ellas por arma de fuego
En cuanto a las posibilidades para la circulación, el ministro de Defensa aseveró que hay una vía alterna abierta, pese a que ayer permaneció cerrada durante unos 45 minutos. Asimismo, detalló que en el sureño departamento del Huila también se han reabierto las vías y “hay flujo normal de personas y carga”.

Según datos de la Gobernación del Cauca, por un corredor humanitario que comunica a Cauca y Valle por Piendamó, Morales, Suárez y Santander de Quilichao, se han movilizado más de 193 carrotanques con combustible, 580 vehículos pasajeros y más de 2.200 vehículos con cargas de cerca de 20 mil toneladas.

Este lunes los gobernadores de Cauca, Nariño, Huila y Valle del Cauca se reunieron en el Palacio de Nariño con el presidente Iván Duque, quien aseguró que los bloqueos en la vía Panamericana por parte de los indígenas no contribuyen a solucionar los problemas de la zona ni al diálogo, además de impedir el libre movimiento, que es un derecho constitucional.

Sin embargo, subrayó que “el Gobierno va a seguir enviando delegados para propiciar una conversación clara que parta de la base que no es a través de las vías de hecho como se construye un mejor país”.

… Más de 15 mil indígenas mantienen cerrado el importante corredor nacional, a la espera de que se reabra el diálogo con el Gobierno para discutir sobre acuerdos pactados con administraciones anteriores que, alegan, no se han cumplido.

El Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, aseguró este domingo  que delegaciones indígenas y campesinas de diferentes partes del país están llegando para sumarse a la manifestación y a los bloqueos que ya han causado enormes pérdidas económicas a camioneros y transportistas de los departamentos vecinos. “No es que el paro impida el abastecimiento de comida, es que quienes producen la comida están en paro”, señalaron las comunidades. 

https://www.elespectador.com/noticias/nacional/cauca/no-cesan-los-enfrentamientos-por-cierre-de-la-panamericana-articulo-845781

18 Marzo 2019

Asesinan a líder de sustitución de cultivos ilícitos, en Tumaco

Se trata de Argemiro López Pertuz quien sufrió un atentando este domingo en horas de la noche.

Los asesinatos contra líderes sociales en el país no paran. Este domingo 17 de marzo fue asesinado el reconocido líder de sustitución de cultivos ilícitos, Argemiro López Pertuz, en la vereda La Guayacana, corregimiento de Llorente, municipio de Tumaco, Nariño.

López Pertuz, quien estaba vinculado al programa desde abril de 2018, sufrió un atentando en su casa en un hecho en el que también habrían resultado heridan su pareja sentimental y su madre.  

El director ejecutivo de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, pidió a la Fiscalía,  través de sus redes sociales,  “una investigación exhaustiva para llevar a los responsables a la justicia” y aseguró que el Gobierno “debe redoblar medidas para poner fin a estos crímenes”.

El Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación,Emilio Archila, rechazó el asesinato e informó que en las próximas horas estará en Tumaco para acompañar a la familia.

Asimismo solicitó una investigación rigurosa y acelerada para esclarecer los hechos y aseguró que el gobierno del presidente Iván Duque está comprometido con el cumplimiento de lo pactado con todas las familias que se vincularon al Programa de Sustitución de Cultivos Ilícitos “y que dieron los pasos necesarios para vivir en la legalidad y construir un mejor futuro”.

… Precisamente, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), un organismo de la ONU encargado de supervisar el cumplimiento de los tratados antidrogas, señaló el mes pasado que los cultivos de coca en Colombia suben “constantemente desde 2013, de las 48.000 hectáreas registradas hasta las 171.000 en 2017”.

Tumaco, además, sigue siendo el municipio del país con más hectáreas cultivadas de coca, según el último monitoreo realizado por Naciones Unidas. 

https://www.elespectador.com/noticias/nacional/asesinan-lider-de-sustitucion-de-cultivos-ilicitos-en-tumaco-articulo-845564

18 Marzo 2019

La “minga” actual de los nativos americanos

Las comunidades de los nativos americanos (peyorativamente “indios”) de los departamentos de Cauca y Nariño y del suroccidente de Huila se siguen haciendo sentir por primera vez en la presidencia del abogado Iván Duque Márquez, quien por lo visto hasta el momento se ha hecho el desentendido del problema e invoca razones imposibles de superar para acercarse, así fuera aproximadamente, a los dirigentes y bases de este movimiento social de carácter ancestral, en procura de satisfacer sus reclamos.

El presidente ha puesto de presente que muchos de los reclamos que ahora se vuelven a formular por dichas comunidades ancestrales no fueron resueltos por el presidente Juan Manuel Santos Calderón, pasando por alto que tampoco lo fueron durante el octenio del presidente Álvaro Uribe Vélez, seguramente porque muchas de las situaciones que han originado los reclamos fueron heredadas de la Colonia española y, desde entonces, durante 200 años no han sido solucionadas por la República.

El problema central tiene que ver con la propiedad y tenencia de la tierra, sus costumbres y su modo de producción, especialmente agrícola, pero también hoy en día exigen que se hagan efectivos sus derechos a la vida, a la educación, a la seguridad social y al acceso de los mercados para sus productos, cuando menos, ante lo cual se requieren vías terciarias, todo esto dentro del marco constitucional de la supervivencia y el derecho a existir.

Los problemas que dieron origen a la actual “minga” de los nativos americanos de los sectores geográficos citados, en cuanto reunión masiva para su solución, merecen el máximo de atención por parte del presidente de la República y de que se dé aplicación, así sea en parte, a lo dispuesto en los artículos 7, 13, 329 y 330 de la Constitución Política vigente y a la Sentencia C-921 de 2007 de la honorable Corte Constitucional, pues no se trata de un problema de “indios”, sino de un problema de carácter social de ciudadanos colombianos.

En este orden de ideas, no podemos menos que solicitarle al señor presidente de la República que ya es hora de pensar en la solución que pueda dárseles a los problemas que llevaron a las comunidades ancestrales, señaladas antes, a realizar la actual “minga”, si se quiere, por una simple razón: los “indios” de los departamentos del Cauca y Nariño y del suroccidente de Huila también son colombianos.

Rafael Aguja Sanabria

https://www.elespectador.com/opinion/la-minga-actual-de-los-nativos-americanos-columna-845471

Comunicado a la opinión pública nacional e internacional ante ataques indiscriminados del esmad, emcar y ejército nacional contra comuneros/as de la Minga por la defensa de la vida, el territorio, la democracia, la justicia y la paz en la vereda La Agustina, Mondomo


20 marzo, 2019390t

Desde el escenario de Convivencia, Dialogo y Concertación ubicado en territorio ancestral de Sa’th Tama Kiwe en el Pital, Caldono, departamento del Cauca, los pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares que participan de la Minga Nacional informamos y denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional, defensores y organizaciones de DD.HH. y ante la comunidad en general, que hoy 19 de marzo de 2019 el Gobierno Nacional a través de su brazo armado reprimieron, amedrentaron, hostigaron, agredieron y lesionaron a las comunidades indígenas que se encontraban en el punto de concentración ubicado en la Vereda La Agustina, Mondomo, Cauca.

Hasta el momento se cuenta con información testimonial, audios y videos en los cuales aparecen hombres con armas de largo alcance pertenecientes al ESMAD, EMCAR y el Ejército Nacional quienes procedieron a lanzar gases lacrimógenos y a disparar indiscriminadamente con ráfagas de fusil contra las comunidades que se encontraban en ejercicio de su derecho a la protesta pacífica.

Esta incursión de las fuerzas militares mediante el uso violento, arbitrario y desproporcionado de la fuerza ha dejado un saldo de varios hechos trágicos que lamentamos. En primer lugar, como defensores de la vida condenamos enérgica y categóricamente la muerte violenta del Patrullero Boris Alexander Benítez, quien recibió dos disparos certeros en el cuello y tórax propinados al parecer por una persona con amplios conocimientos en armas de fuego como un francotirador.

Este hecho que hoy enluta nuestra protesta debe ser investigado por las autoridades competentes con el fin de identificar e individualizar al homicida y que responda ante las autoridades judiciales para lo cual proponemos crear mecanismos de coordinación entre la justicia indígena y la justicia ordinaria para adelantar dicha investigación.

En segundo lugar, reportamos que en la acción represiva de las fuerzas militares contra las comunidades dejó un saldo de 16 heridos: 5 policías, 3 militares y 8 comuneros, daños a la integridad de estas personas que se hubieran podido evitar si existiera voluntad real de dialogo por parte del presidente Duque.

Se hace necesario recordarle al Gobierno Nacional que la utilización de armas letales en el marco de una protesta social solo sería aceptable de acuerdo con los estándares nacional e internacionales sobre la materia por legítima defensa y que los actos aislados de violencia cometidos por otros en el transcurso de la manifestación no privan a las personas pacificas de su derecho a la libertad de reunión pacífica, de expresión y de asociación. Por tanto, nada justifica el uso indiscriminado de fuerza letal contra una multitud, lo que es ilícito en virtud del derecho internacional humanitario D.I.H.

Estas son acciones ilegales, desmedidas e injustas cometidas por la Policía y el Ejército Nacional bajo las órdenes del Gobierno Nacional, en un claro abuso de poder, una extralimitación en el ejercicio de sus funciones, un irrespeto a los Estándares Nacionales e Internacionales del Derecho a la Protesta Social y un uso excesivo, irracional y desproporcionado de la fuerza.

Estos hechos ocurren un día después de que el presidente Iván Duque se comprometiera con los Gobernadores de los departamentos del Valle, Cauca, Nariño y Huila a enviar una Comisión de Alto Nivel del Gobierno Nacional para buscar un dialogo y propiciar una conversación con la Minga de los pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares.

De los hechos relatados contrastados con las alocuciones públicas del primer mandatario queda claro que para el presidente Iván Duque:

  1. Prima el derecho a la movilidad de los vehículos que el derecho a la vida y la integridad personal de las comunidades y los mingueros que participan de las jornadas pacificas de protesta.
  2. Cuando afirmó que enviaría una Comisión de Alto Nivel para dialogar con la Minga debía entenderse el envío de todo su aparato armado y represivo contra quienes ejercen sus derechos fundamentales de reunión pacifica, de expresión y de asociación.
  3. Cuando habló de “creación de confianza” se refiere a doblegar y disuadir a sangre y fuego la voluntad de los mingueros en sus justas reivindicaciones y no a cumplir las obligaciones del Estado en materia de protección de los derechos humanos en el contexto de protestas pacíficas.
  4. Cuando afirmó que su gobierno está “abierto siempre al diálogo y a la propuesta, y a escuchar propuestas”, debemos entender que se refiere a las propuestas que están articuladas con la agenda política y legislativa del despojo y el proyecto de muerte que él representa y no nuestro proyecto que defiende la vida, para esté ofrece represalias, hostigamientos y detenciones arbitrarias.

Por lo anterior, denunciamos y exigimos al Gobierno Nacional que deje de mentir y engañar a los pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares que participan de la Minga y al país, posando de demócrata en los medios de comunicación, haciendo invitaciones vacías al dialogo, pero aplicando en terreno la más irracional represión física y psicológica contra las comunidades en pie de lucha y resistencia por la exigencia del derecho a la vida y al territorio.

Exigimos al Gobierno Nacional coherencia entre sus afirmaciones y sus acciones, que contribuya con honestidad a un dialogo abierto, incluyente, provechoso y que reconozca que la protesta pacífica:

  1. No puede ser criminalizada por el Estado ni tomar represalias, ni ser amedrentada, hostigada, lesionada, golpeada, detenida y recluida de manera arbitraria, y mucho menos estigmatizada.
  2. Es una forma de ejercer los derechos a la libertad de reunión, expresión y asociación, y el derecho a participar en la dirección de los asuntos públicos.
  3. Aporta al fortalecimiento y efectividad de la democracia.
  4. Contribuye al pleno disfrute de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.

Hacemos un llamado a los organismos defensores de DD.HH. nacionales e internacionales, a la Oficina del  Alto Comisionado para los DD.HH. de la ONU, a la Comisión Interamericana de DD.HH., a la Misión de Verificación de la ONU, a la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la OEA, a la Comisión Legal de DD.HH. del Senado de la Republica, a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación, para que, en el marco de sus funciones y competencias nos acompañen en nuestras exigencias al Estado para garantizar:

  1. Que no continúen los incumplimientos a los acuerdos logrados con el Gobierno Nacional que han afectado la materialización de los derechos de los pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares.
  2. Que el Gobierno Nacional cumpla los Estándares Nacionales e Internacionales del Derecho a la Protesta Social contenido en la Constitución Política y en tratados e instrumentos internacionales de DD.HH. que protegen los derechos de los pueblos indígenas.
  3. Que hagan incidencia ante el Gobierno Nacional para el dialogo con los pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares, y muestre una voluntad sincera de escuchar y atender nuestros justos reclamos.
  4. Que nos apoyen a visibilizar los hechos de violencia gubernamental ante los entes de control y organismos garantes de DD.HH. para proteger la vida, integridad y honra de los que participan en la Minga por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz.

Hacemos un llamado de urgencia al Gobierno Nacional para que detenga la represión y que acepte nuestra invitación al diálogo político y social haciendo presencia en la minga como máxima autoridad gubernamental.

Pueblos indígenas, organizaciones sociales y procesos populares del suroccidente colombiano

Minga por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz

https://www.cric-colombia.org/portal/comunicado-a-la-opinion-publica-nacional-e-internacional-ante-ataques-indiscriminados-del-esmad-emcar-y-ejerc

José María Castillo: “El Evangelio no es lo que dicen los curas”


“¿Nos han educado para creer en lo que dijo y vivió Jesús?”

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“No es suficiente ‘creer en Jesucristo'”

“No basta con estar bautizado y con ir a misa los domingos y fiestas de guardar”

20.03.2019 José María Castillo

¿Qué me importa el Evangelio? Esta pregunta – que produce la impresión de una falta de respeto – tendría que ser central en nuestra vida. Porque equivale a preguntarse si el Evangelio de Jesús me “conviene” o no me conviene; si me “interesa” o no me interesa; si “le hago caso” o me importa un bledo; si tiene o no tiene “consecuencias” en mi forma de vivir o en mi proyecto de vida.

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“¿Nos han educado para creer en lo que dijo y vivió Jesús?” José María Castillo: “El Evangelio no es lo que dicen los curas”

“No es suficiente ‘creer en Jesucristo'”

“No basta con estar bautizado y con ir a misa los domingos y fiestas de guardar”

20.03.2019 José María Castillo

¿Qué me importa el Evangelio? Esta pregunta – que produce la impresión de una falta de respeto – tendría que ser central en nuestra vida. Porque equivale a preguntarse si el Evangelio de Jesús me “conviene” o no me conviene; si me “interesa” o no me interesa; si “le hago caso” o me importa un bledo; si tiene o no tiene “consecuencias” en mi forma de vivir o en mi proyecto de vida.

¿Me he planteado alguna vez estas preguntas? ¿Me preocupa lo que representan en mi vida, en lo que me interesa y en lo que no pinta nada para mi forma de vivir, de relacionarme con los demás, en lo que me hace feliz y en lo que me alienta o desalienta? Quienes me conocen de cerca y se relacionan conmigo, ¿comentan entre ellos que mi comportamiento produce la impresión de que en mí palpan (o perciben) la puesta en práctica del Sermón del Monte (Mt 5-7)? Pero, sobre todo, quienes se relacionan conmigo, quienes saben de veras cómo es mi vida, ¿comentan (quizá alguna vez) que mi comportamiento (no mi religiosidad o mi “beaterío”) no tiene más explicación que “aquello por lo que se me conoce” (Jn 13, 34-35), es porque quiero tanto a los demás, a todo el mundo, que esto no tiene más explicación que el hecho de que “soy discípulo de Jesús”?  

Seguramente, habrá personas que, al leer estas preguntas, quizá piensen que a qué viene todo esto. ¿Es que no basta con “ser cristiano”? ¿No es suficiente “creer en Jesucristo”? ¿No basta con estar bautizado, con ir a misa los domingos y fiestas de guardar? ¿Es que no tiene ya su mérito “creer en Dios y cumplir sus mandamientos”?  

Esto último es lo que dicen los curas y los libros de religión. Pero no es lo que dice el Evangelio. Baste pensar (o caer en la cuenta) de que, si recordamos lo que ocurrió en la última cena, antes de la Pasión, Jesús, al despedirse de sus “amigos” (Jn 15, 14), les mandó tres cosas: 1ª) Que tenían que ir por la vida “lavando los pies” a los demás (Jn 13, 12-15). Es decir, tenían que relacionarse con los otros, como “esclavos y criados” (J. Zumstein), nunca como señores y maestros. 2ª) Que tenían que “recordar la muerte del Señor” cenando juntos sin diferencias ni desigualdades, compartiendo el mismo pan y bebiendo en la misma copa (1 Cor 11, 17-27). 3ª) Que tenían que quererse tanto, como el mismo Jesús los había querido a ellos, hasta tal punto que “en esto los tenía que reconocer todo el mundo como discípulos de Jesús” (Jn 13, 34-35).

Sin duda, habrá quien diga que todo esto está muy bien para leerlo en las iglesias y recordarlo en las ceremonias de la parroquia o del convento. Pero, ¿esto para ponerlo en práctica? ¿Y para hacerlo todos los días y, si es preciso, a todas horas? ¿Estamos locos?

¿No ocurrirá, más bien, que el Evangelio nos importa un bledo? Ya está bien con hacer lo que manda el catecismo, el cura de la parroquia o el prior del convento. Pero ¿tomar en serio el Evangelio y vivirlo todos los días y con todo el mundo? Perdonar siempre al que te odia y te daña lo que puede, no ver nunca la paja en el ojo ajeno, poner la otra mejilla al que te da una bofetada, perdonar siempre, ayudar siempre, anteponer el bien de los demás al propio bien… Pero, ¿es que estamos locos? No. Yo, más bien, me pregunto: ¿de qué nos sirve el Evangelio? ¿Nos han educado para creer en lo que dijo y vivió Jesús? Entonces, si es que vemos que todo eso es imposible o es un cuento de curas, frailes y monjas, ¿por qué no nos apuntamos a otra religión?

La Última Cena

¿Qué tendrá el Evangelio, que nos cuesta tanto tomarlo en serio?    

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Papa en Marruecos trae mensajes de puente con el islam y auxilio al emigrante


17/03/2019 11:02

Javier Otazu

Arzobispo de Rabat ( Marruecos)

Rabat, 17 mar (EFE).- El viaje del Papa Francisco a Marruecos los próximos 30 y 31 de marzo tendrá dos mensajes capitales: el diálogo entre el cristianismo y el islam y el auxilio a los emigrantes, según señala en una entrevista con Efe el Arzobispo de Rabat, el español Cristóbal López.

López, con jurisdicción sobre casi todo el territorio marroquí (a excepción de la franja norte, competencia del Arzobispado de Tánger), recuerda que son precisamente los emigrantes los que en los últimos años forman la mayor parte de la iglesia católica en Marruecos, formada por unas 30.000 personas de “más de cien nacionalidades”.

La iglesia marroquí está formada por “más hombres que mujeres, más jóvenes que ancianos (la edad media es 35 años) y más negros que blancos”, recuerda el Arzobispo, en alusión a las colonias subsaharianas que en las dos últimas décadas han cambiado la cara a la iglesia en Marruecos.

Un coro de 500 jóvenes, casi todos estudiantes subsaharianos, cantará para el Papa en la única misa que celebrará en Rabat y que será en varios idiomas, aunque Francisco leerá las partes fijas en español, precisó López.

El Papa visitará previamente el centro de Cáritas en Rabat, que el año pasado atendió a más de 9.000 emigrantes “en el espíritu samaritano del que acoge al que está herido o tirado sin preguntar de dónde viene ni a dónde va”, siendo estos beneficiarios (de medicinas, alimentos o consejo legal) las poblaciones más vulnerables: niños, madres, ancianos o enfermos.

López niega que la iglesia esté de modo alguno fomentando la emigración: “Ni estamos para alentar la emigración a Europa, ni para impedirla. No colaboramos con los que quieren llegar a Europa, pero tampoco vamos a hacer de barrera hacia esos países”, aclaró.

La Iglesia en Marruecos -aclaró el Arzobispo- sigue las cuatro acciones que el Papa ha pedido para con los emigrantes: acoger, proteger, promover e insertar en la sociedad, tal como dejó claro Francisco en su primer viaje a la isla de Lampedusa.

Puentes entre cristianismo e islam

El Arzobispo recuerda que, en relación con el islam, “el Papa siempre insiste en tender puentes donde muchos quieren construir muros”, porque “musulmanes y cristianos no somos enemigos ni adversarios, ni nos disputamos un mercado, sino que somos hermanos, creyentes en un solo Dios verdadero”.

Con respecto a dos viajes tan seguidos a países musulmanes (el de Emiratos Árabes en enero y el de Marruecos), López entiende que “hay una clara intención (de Francisco) de favorecer el diálogo entre islam y el cristianismo, de unir fuerzas para trabajar por la consecución de la paz y de un mundo mejor”,

En este sentido, destaca el encuentro que tendrá Francisco, como jefe de la Iglesia, con el rey Mohamed VI, cuyo título de “emir al muminín” lo convierte en comendador de los creyentes, es decir, es el líder religioso de su pueblo, tanto el musulmán como la minoría judía.

El Arzobispo no rehúye la espinosa cuestión de los cristianos marroquíes, no reconocidos por la ley, dejando claras dos cosas: primero, que el derecho de un marroquí a convertirse “no nos compete, es una cuestión interna de este pueblo”.

Pero además, en la iglesia -subrayó- “no queremos hacer publicidad, ni hemos venido a aumentar los efectivos o a hacer más clientes; nuestro objetivo es construir el Reino de Dios”.

Los dos últimos papas -subraya López- han dejado claro que “el cristianismo se difunde por atracción” y no por proselitismo (actividad que la ley marroquí pena con la cárcel si se trata de proselitismo cristiano).

De hecho, los conversos marroquíes al cristianismo practican en su práctica totalidad credos evangélicos, y se reúnen en “iglesias domésticas” con cierta tolerancia de las autoridades, que por otro lado no les reconocen el derecho a cambiar de nombre ni exime a sus hijos de la educación islámica en la escuela.

El Arzobispo de Rabat zanja la cuestión y evita toda crítica que pueda ser interpretada como política: “Estoy satisfecho de que los cristianos en Marruecos podamos vivir en paz y tranquilidad, y practicar nuestra fe con total libertad”. EFE

fjo/alf

https://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2019-03-17/papa-en-marruecos-trae-mensajes-de-puente-con-el-islam-y-auxilio-al-emigrante_206

Nadie nace odiando, el odio se inculca


18/3/2019  |  por Ana Jerozolimski

Nadie nace odiando, el odio se inculca

¿Puede ser que la mayoría de un pueblo idolatre la muerte?


Siempre lo pensé. Lo he dicho en incontables oportunidades en conferencias y entrevistas, y lo he escrito repetidamente: creo que la mayor parte del pueblo palestino quiere para sus hijos lo mismo que yo para los míos. Que sean felices, que crezcan en paz, que tengan buen trabajo, se casen y formen familias plenas de amor y valores. Lo pienso no sólo por aquellos palestinos a los que conozco personalmente, sino porque no es normal concebir siquiera lo contrario.

Pero debo reconocer que hay momentos en los que, aunque me duele, dudo. Dudo si realmente la mayoría quiere sólo eso, o quiere también la muerte de los míos.

El tema, claro está, no es el análisis numérico… si hablamos del 30, 50 ó 70%. Es irrelevante. El tema es que el espíritu que domina la calle es el de la glorificación de la violencia , el odio, la presentación de los atentados como “acciones heroicas”. No sólo este domingo en el que uno de los muertos en el atentado de la mañana —Gal Keidan, de 19 años— era un soldado, sino también cuando las víctimas son civiles, mujeres y niños.


Palestinos celebrando en Gaza el atentado terrorista del domingo 17 de marzo de 2019 en donde dos israelíes fueron asesinados por un terrorista palestino (y otro israelí aún está en estado grave).

Nadie nace odiando. Se aprende a odiar de acuerdo a la educación que se recibe. E indudablemente, en la sociedad palestina, algo en el espíritu general da legitimidad al odio contra Israel. Con esto no alegamos que esa sea la situación en cada hogar. No, estamos seguros que no. Sería injusta esa generalización. Pero es sin duda parte de la realidad palestina. De lo contrario no saldrían palestinos a la calle en Gaza —donde no hay ni un solo soldado israelí— a repartir felices dulces y caramelos a los transeúntes para festejar los atentados. Nadie sale a la calle tranquilamente a actuar como un enajenado o demente. Quienes reparten los dulces, saben que otros compartirán la celebración.

Terrible. Patético. Lamentable.

Por ellos, no solamente por nosotros.

Y no… no me digan que es por la ocupación. Claro que este tema debe ser solucionado. Se intentó, y ya mucho antes del gobierno actual —en el cual hay varios elementos opuestos totalmente a retiradas unilaterales— los palestinos jamás aceptaron las propuestas presentadas para un acuerdo de paz.

Hay que intentarlo de nuevo, por Israel, no por los palestinos.

Pero el odio es por la existencia misma de Israel.

Lo afirmamos sin tapujos ya que seguimos diariamente los mensajes palestinos, en las redes sociales, en comunicados a la prensa y —lo peor— a su propio pueblo. Son mensajes que educan al pueblo en la negación de Israel, que les mienten sobre la historia y así los envenenan en el presente. Les dicen que hubo un Estado palestino y que los judíos se lo robaron. Que Jerusalem fue siempre su capital. Que los judíos no merecen un Estado propio porque son ajenos a su tierra. Que no tienen vínculo histórico ninguno con el lugar en el que crearon Israel.

Y les enseñan que morir matando judíos marca el camino al paraíso. Que es “digno” y “noble” aspirar a morir así.

No estamos adivinando ni interpretando sino contando lo que lamentablemente confirmamos todos los días.

Por eso hay odio. Por eso hoy volvieron a repartir dulces en Gaza…


Fuente: semanariohebreojai.comCOMENTA EN ESTE ARTÍCULO


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Sobre el Autor

Ana JerozolimskiMás de este Autor >

Periodista uruguaya-israelí y directora de semanariohebreojai.com. Ana es un referente indispensable en todo lo referente a comunicación sobre Israel en español. Ella tiene un B.A. en Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalem y está radicada en Israel desde 1979. 

https://www.aishlatino.com/iymj/mo/Nadie-nace-odiando-el-odio-se-inculca.html?s=mm

Una carta a la comunidad musulmana tras la masacre en Nueva Zelanda


17/3/2019  |  por Yvette Alt Miller

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Una carta a la comunidad musulmana tras la masacre en Nueva Zelanda

Todos debemos condenar el odio.


Queridos miembros de la comunidad musulmana:

Ante la espantosa masacre del viernes en las mezquitas de Al Noor y Linwood en Christchurch, Nueva Zelanda, siento la necesidad de escribirles. Muchas personas que conozco me dijeron que no tenían palabras para referirse a esta horrible tragedia. “Quisiera saber qué decir”, me dijo un conocido. Otros publicaron en los medios sociales que “No hay palabras”.

Por el contrario, hay palabras, muchas palabras, y hay que decirlas. Yo no comparto su religión. Soy una judía ortodoxa que vive en los Estados Unidos, muy lejos de la comunidad musulmana de Nueva Zelanda. Pero la masacre en las mezquitas muestra que tenemos mucho en común.

El asesino nos odia a ambos, musulmanes y judíos, y a cualquier otro que no quepa en su odiosa perspectiva de supremacía blanca

El asesino que mató a 50 de sus correligionarios (no voy a escribir su nombre para no darle ni una pizca del reconocimiento y la gloria que tanto deseaba), nos odia a ambos, musulmanes y judíos, y a cualquier otro que no quepa en su odiosa perspectiva de supremacía blanca. “Ajustando la mira”, escribió en los medios sociales en los momentos previos a comenzar a disparar, una referencia directa al asesino de la sinagoga “Árbol de vida” en Pittsburg, que mató a 11 judíos en octubre, quien publicó las mismas palabras antes de entrar a la sinagoga a dispararles a los judíos.

El asesino de Nueva Zelanda lucía una serie de insignias neonazis y de los supremacistas blancos. Tenía la insignia de un grupo neonazi australiano, escribió en su rifle un eslogan neonazi norteamericano, y llevaba en su chaqueta un símbolo neonazi ucraniano. Al llevar a cabo esta masacre, puso una canción que glorifica al líder serbio bosnio Radovan Karadzic y alentó a la gente a suscribirse a PewDiePie, la estrella sueca de los medios sociales, asociada por algunos al supremacismo blanco. Aunque su objetivo fueron los musulmanes, al parecer odia a los judíos y a muchos otros.

Ante la espantosa masacre, las autoridades de Nueva Zelanda enviaron un mensaje sin precedente a los judíos del país: todas las sinagogas debían estar cerradas el sábado 16 de marzo. Con todo el país en estado de alerta, la policía era incapaz de proteger todas las casas de culto de todas las minorías. En Christchurch, las sinagogas emitieron un anuncio extraordinario avisando que no abrirían para los servicios de Shabat.

Es impactante pensar que todos los judíos de una ciudad no pudieron ir a la sinagoga en Shabat, y este Shabat fue todavía más terrible. Era Shabat Zajor, cuando los judíos recuerdan a la nación asesina de Amalek, que atacó a los judíos hace miles de años cuando salieron de Egipto. Esto se lee cada año el Shabat previo a Purim, cuando recordamos otro plan para aniquilar a los judíos, llevado a cabo por un descendiente de Amalek, el malvado Hamán. Shabat Zajor nos recuerda que en el mundo hay un mal implacable que sólo desea matarnos y destruirnos. Este año, cuando los judíos de Christchurch se vieron obligados a rezar en sus hogares en vez de hacerlo en sus amadas sinagogas, el mensaje resonó todavía con más fuerza.

En mi propia sinagoga, repleta de gente que participaba en la mitzvá de recordar la maldad de Amalek, no pude dejar de pensar en la escena en Nueva Zelanda: 50 personas asesinadas y muchas más gravemente heridas. Hombres, mujeres y niños. Madres que murieron al tratar de proteger a sus bebés. Personas asesinadas cuando corrían buscando refugio. No podía imaginar el terror que deben haber sentido. Fue terrible pensar en familias enteras asesinadas mientras rezaban.

En la larga historia del pueblo judío, también a nosotros nos dispararon mientras rezábamos. También nosotros fuimos perseguidos, asesinados y masacrados en medio de la plegaria. Hace sólo cinco años, en el barrio Har Nof de Jerusalem, dos terroristas árabes entraron a la sinagoga de la Kehilat Benei Torá y masacraron a los congregantes con armas de fuego, cuchillos y hachas. Cuatro judíos murieron mientras rezaban y también asesinaron a un policía israelí druso que acudió a la escena.

En los últimos años, en cientos de ataques terroristas murieron judíos en Israel, Francia, Argentina, los Estados Unidos y en cualquier otra parte por el mero crimen de ser judíos. Nosotros sabemos qué se siente ser perseguidos y asesinados por nuestra religión, y la agonía de ser odiados.

Yo juzgaré a las personas de acuerdo con sus actos y no con su origen étnico.

Algunos pueden señalar el hecho de que a menudo fueron terroristas musulmanes los que efectuaron esos ataques en los que asesinaron a judíos y preguntarse si nosotros podemos llegar a empatizar con su dolor. En mi opinión, esa es una pregunta ofensiva. A diferencia del despreciable asesino que mató a 50 musulmanes el viernes en Nueva Zelanda, yo no odio a categorías completas de personas. Cuando los prejuicios, el neonazismo y el islam radical, así como otras formas de odio extremista se expanden globalmente, yo tomo la postura de nunca odiar a un grupo de personas simplemente por quienes son. Cada persona es capaz de hacer el bien o el mal. Y cada uno elige el camino que va a seguir. Reconocer esto es una parte esencial de la civilización. No voy a ceder mi derecho de juzgar a cada persona de acuerdo con sus actos y no con su origen étnico.

Los musulmanes de Christchurch estaban pacíficamente ocupados de sus asuntos. Estaban rezando al mismo Dios a Quien yo rezo cada día. Es sumamente doloroso saber que fueron asesinados a sangre fría.

A mis hermanos musulmanes, lamento terriblemente sus pérdidas. Esta es una tragedia espantosa. Yo condeno el odio que llevó a esta masacre. Siento su dolor. Estoy con ustedes. Rezo por sus muertos y por los heridos que luchan por sus vidas. No están solos.

Sinceramente

Yvette Alt Miller

https://www.aishlatino.com/a/s/Una-carta-a-la-comunidad-musulmana-tras-la-masacre-en-Nueva-Zelanda.html?s=mm

COMUNIDAD DE PAZ SAN JOSE DE APARTADÓ: Y ahora el silencio amordazante: un sello en la boca


Nuevamente nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de acudir al país y al mundo para dejar constancia de los últimos hechos de los cuales hemos sido víctimas por seguir en nuestra resistencia civil en defensa de la vida y del territorio.

Es tanta la permisividad del Gobierno frente a las relaciones de sus instituciones militares con el paramilitarismo, pues el gobierno nacional, el departamental, el regional y el local siguen negando la existencia de los paramilitares, pero la verdad es que tanto los paramilitares como la guerrilla y la fuerza pública han tratado de controlar el territorio y es tanta la barbarie que se comete con el campesinado que al querer controlar sus vidas y sus propiedades les quitan todas las libertades y los convierten en verdaderos esclavos.

En estos momentos la zona se encuentra bajo el control paramilitar y la población civil es el principal testigo porque tiene que verlos a diario y callarse por miedo a ser asesinados o expulsados de sus propiedades. Además nunca ha habido confianza en las instituciones para dejar allí las denuncias, pues en años anteriores muchos pobladores dejaron denuncias en la Fiscalía para que se investigara y por el contrario, empezaron a ser investigados y judicializados quienes colocaron las denuncias y la mayor parte de ellos asesinados por los paramilitares que contaban con listas que al parecer se las suministraron las mismas instituciones judiciales del Estado.

El silencio no es más que un sello en la boca que el paramilitarismo le impone al campesino, Es claro que por miedo nadie denuncia, pues las fuertes amenazas a que se enfrenta una persona cuando se encuentra con los grupos paramilitares la llevan más bien a callarse, ya que es extorsionado por los mismos. Sus palabras siempre han sido: “hagan de cuenta que no vieron nada y si no, se atienen a las consecuencias”. Por esta razón nuestra Comunidad de Paz nunca ha callado frente a este modelo de muerte, pues siempre estarán allí nuestras constancias públicas como una manera de visibilizar y denunciar públicamente la barbarie a la que está sometida nuestra región.

Los hechos de los cuales dejamos constancia hoy son los siguientes:

El sábado 23 de febrero de 2019, fue realizada una fiesta en la vereda La Resbalosa de San José de Apartadó, organizada por campesinos de la vereda pero a la vez participó un grupo grande de paramilitares integrados durante el día en el campeonato de fútbol y en la noche en el baile. Era tal la concentración de paramilitares que conformaron un equipo de fútbol para jugar contra otros equipos de campesinos de otras veredas, en los alrededores de la celebración los campesinos que venían para participar en la fiesta observaron que avía una seguridad armada de los mismos paramilitares los cuales protegían a este grupo de paramilitares que se encontraba en la fiesta.
El domingo 3 de marzo de 2019 a las 9:00 a.m. llegó a nuestro asentamiento de San Josesito un hombre que se identificó como William Hernando Arcila Morales, según él, egresado de la Universidad Nacional de Colombia, solicitando una persona de nuestra comunidad para que lo acompañara a un recorrido por el rio a buscar unas coordenadas con una GPS, diciendo que eran unos puntos donde empezaría un exploración para extracción minera y que dichos puntos GPS se encontraban en terrenos de nuestra Comunidad de Paz. Inmediatamente se le impidió la entrada a nuestros terrenos, y mucho menos para ubicar puntos de explotación minera, pues como Comunidad de Paz siempre hemos rechazado la explotación minera y además esta persona llegó sin aviso previo alguno, lo cual lo hacía más sospechoso.
El jueves 7 de marzo de 2019, nos llegó una contestación, por medio del Juzgado Civil del Circuito de Apartadó, a una demanda de posesión sobre la finca llamada “La Roncona”, ubicada junto a nuestro asentamiento de San Josesito, la cual adquirimos como poseedores de buena fe desde hace más de 20 años. En dicha contestación el abogado de la familia Jaramillo menciona y se apoya en versiones que brinda el señor DAFNIS DANIEL SIERRA MARTÍNEZ alias “Samir”, al afirmar que fueron las FARC-EP las que nos entregaron esa finca y además que no fue desde el comienzo de la Comunidad sino en el 2005, por medio de nuestro Concejo Interno, lo cual es totalmente falso. Nuestra Comunidad de Paz nunca ha adquirido terrenos cedidos por las FSRC-EP en ningún momento de nuestra historia, por el contrario, fue alias “Samir”, un comandante de una columna llamada “Otoniel Álvarez”, quien desangró sin investigación alguna a mucha parte de la población civil de la región del Urabá, desde que ingresó como comandante en esta región. Él mismo, centenares de veces amenazó a nuestra Comunidad de Paz por no estar a su servicio. Sabemos que alias “Samir” fue el autor material e intelectual del asesinato de mucha gente que fue retornando a esta región después de haberse desplazado en años anteriores, y después él mismo se desmovilizó de las FARC- EP integrándose a la Brigada 17 del ejército en el municipio de Carepa, Antioquia, unidad militar que le brindó alojamiento ilegalmente y que además allí empezó a crear una gran cantidad de falsos testimonios en contra de nuestra Comunidad, en los cuales manifestaba muchas veces ser amigo de la Comunidad o que se reunía con ella, cuando la realidad fue que alias “Samir” siempre buscó cómo matar a miembros de nuestro proceso de vida y exterminarlo.
En este episodio se comprueba una vez más cómo el Estado actúa de mala fe a través de funcionarios diseminados en diversos órganos judiciales, tratando de deslegitimar a quienes siempre han sido sus víctimas para destruirlas siempre mucho más, pero en este caso no le da vergüenza de valerse de un personaje cuyas manos están manchadas con tantos crímenes y a quien el mismo Estado ha protegido desvergonzadamente violando todas las leyes que el mismo Estado ha promulgado.

El viernes 8 de marzo de 2019, a las 13:00 horas se escucharon muchos disparos de arma larga en la vereda Mulatos Medio de San José de Apartadó. Según informaciones de pobladores de la vereda, en el punto conocido como El Barro, de la misma vereda, estaba una tropa del ejército, y a esa misma hora, en la parte del río, se encontraba un grupo de paramilitares, los cuales amenazaron a varios campesinos que pasaron a esa misma hora por ese lugar, manifestándoles que: “nada vieron; que hicieran de cuenta que no encontraron a nadie, o que si no, se atuvieran a las consecuencias”. Dichos disparos fueron hechos en momentos muy confusos de movimientos de tropas militares y grupos paramilitares; pareciera como si fuera con previo aviso querían transmitir mensajes.
El domingo 10 de marzo de 2019, en horas del día, nos llegaron informaciones de campesinos de la zona, según las cuales hay una red clandestina de paramilitares que está extorsionando la región por vía celular y quien no pague la extorsión o informe de la llamada que le hicieron, sería asesinado junto con su familia.
El miércoles 13 de marzo de 2019, se volvieron a escuchar muchos disparos de armas largas en la vereda Mulatos Medio de San José de Apartadó. Después, según pobladores, había habido un intercambio de disparos entre grupos armados y entre ellos la fuerza pública. Al parecer los militares y paramilitares están llegando a la vereda y se acampan en las fincas de propiedad privada de los campesinos que allí viven con sus familias y los ponen en alto riesgo de ser asesinados.
El sábado 16 de marzo de 2019, en la mañana llegaron dos reconocidos paramilitares de civil al caserío de la vereda La Unión de San José de Apartadó, antiguo asentamiento de nuestra Comunidad de Paz, después fueron vistos reuniéndose con dos campesinos de la zona en las afueras del caserío.
Nuestra Comunidad de Paz está próxima a conmemorar sus 22 años de existencia. El 23 de marzo de 1997 hicimos pública nuestra decisión de no colaborar con ningún actor armado y de conformarnos como Comunidad solidaria, trabajando y resistiendo unidos para salvaguardar nuestras vidas, nuestra dignidad y nuestros territorios. Esa misma semana (Semana de Pasión en el calendario cristiano), el Estado colombiano inició una estrategia de genocidio para exterminarnos. En estos 22 años nos ha asesinado a 307 compañeros y amigos y ha perpetrado 1462 violaciones graves de los derechos humanos que en los tratados internacionales son identificadas como Crímenes de Lesa Humanidad por su sistematicidad, esto hasta junio de 2018. Al mismo tiempo ha desarrollado 7 estrategias de exterminio de la comunidad de paz, sostenidas durante muchas años: no solo de exterminio físico (ejecuciones) sino también de degradación mediática, de estigmatización ideológica, de extirpación biológica mediante cercos de hambre y eliminación violenta de todo proveedor o transportador alimentario, de criminalización legal sobre falsas pruebas y falsos testigos, de exclusión social y de depredación económica que incluye el despojo de territorios. Frente a todas estas estrategias convergentes y coordinadas para exterminarnos, nuestra decisión ha sido resistir unidos, sin echar para atrás, y seguir construyendo nuestro proyecto de vida enfrentando todas las tormentas. Invaluable energía nos la han dado numerosas comunidades solidarias en Colombia y en el mundo, las cuales nos transmiten fuerza moral permanente y solidaridad política frente a los victimarios que invocan poderes pervertidos para aniquilarnos.

Desde nuestro territorio amado y oprimido agradecemos las muchas voces de ánimo que recibimos desde el país y el mundo, pues todo su apoyo político y moral nos da mucho valor para seguir adelante, en resistencia, en este territorio tan dominado por el poder de las armas al servicio de las más inconfesables bajezas.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Marzo 19 de 2019

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Las definiciones de Ivone Gebara, la monja y teóloga feminista que fue castigada por el Vaticano por hablar del aborto


Las definiciones de Ivone Gebara, la monja y teóloga feminista que fue castigada por el Vaticano por hablar del aborto

La religiosa brasileña habla con El Desconcierto sobre los cuestionamientos del feminismo a la religión, los casos de abusos de curas a menores y monjas, y de la llegada de la ultraderecha a su país.

Por Meritxell Freixas / 19.03.2019 @MeritxellFrCompartir en FacebookCompartir en TwitterEnviar por WhatsAppCompartirEnviar por EmailCompartir en LinkedIn

Tenía 22 años cuando entró a la vida religiosa y desde entonces se ha dedicado en cuerpo y alma a ella. Ivone Gebara es una monja brasileña, doctora en Filosofía y Ciencias de la Religión por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. A su regreso a Brasil, en 1973, topó de frente con la Teología de la Liberación, que estaba en plena efervescencia en aquel entonces. Le llamó tanto la atención que la convirtió en su nueva opción religiosa. Desde ahí, reconoce que no sabe muy bien cómo se convirtió en una teóloga feminista. El cambio se dio de forma progresiva, sobretodo cuando tomó consciencia de que muchos temas que afectan a las mujeres han sido históricamente invisibilizados por la Iglesia.

Hija de una familia de inmigrantes siriolibaneses, en 1994 se enfrentó al Vaticano de la época de Juan Pablo II por defender el aborto en una entrevista. Un momento que, reconoce, fue “muy duro”, pero que consiguió superar sin tener que abandonar su comunidad, las Hermanas de Nuestro Señor-Canónigas, tal y como le pedía la institución religiosa. Entre sus principales referentes menciona a las feministas estadounidenses, francesas, brasileñas y nombra a mujeres tan diversas como Rosemary Radford, Mary Hunter o incluso textos de la teoría queer de Judith Butler.

– ¿Cómo pasó de identificarse con la teología de la liberación a unirse a la teología feminista?

– La primera vez que escuché hablar de la Teología de la Liberación fue en Lovaina (Bélgica) y me sentí totalmente revolucionada porque de repente me di cuenta que era una teología que tenía que ver con mis opciones: hablaba del pueblo y para el pueblo. Yo salía de una teología más bien tradicional y entré en la Teología de la Liberación, siempre con una clave de cuestionamiento a los conceptos teológicos. Con la teología de la liberación nunca me había abierto al feminismo, hasta que un día me llamaron por teléfono algunas feministas de Sao Paulo y Río de Janeiro y me invitaron a un almuerzo. Me preguntaron qué significaba hacer teología y les expliqué lo que yo hacía. Me preguntaron qué tienen que ver esos temas con los problemas de las mujeres y fue una pregunta crucial. Me preguntaron si yo estudiaba la sexualidad de las mujeres, qué dice la teología a las mujeres que abortan, o a las que usan anticonceptivos. Yo no sabía nada de eso. Muy respetuosamente me dijeron que no servía para nada. Hice un click teórico.

– ¿A partir de ese momento todo cambió?

– Después tuve otro click, desde la práctica. Esta historia la he contado miles de veces, pero es sugestiva. Era un momento en el que daba clases de teología una vez al mes a un grupo de obreros e iba a la casa de uno de ellos. Las mujer del obrero donde hacíamos los estudios siempre nos preparaba un tecito y se quedaba con sus hijas. Yo la llamaba muchas veces, pero siempre me decía que tenía que cuidar de las niñas. Un domingo fui a visitarla y me dijo: “¿Quieres saber de verdad por qué no vengo a las clases? Porque no me interesa. Tu hablas a los hombres, tienes un lenguaje de varón y explicas cosas que sólo interesan a varones”. Me preguntó: “¿Sabes qué significa ser mujer de un obrero? ¿Sabes cuál es el peor día para la mujer de los obreros?” Me contó que es el viernes, porque reciben su pago semanal el sábado. Me quedé muerta. No me creía así y fue una catástrofe. Mi autoestima bajó porque me despeñó completamente. Ahí me dije: “Es verdad, soy una ignorante”. Otro cambió llegó cuando empecé a leer a las feministas norteamericanas y alemanas. Ahí fue el momento en el que empecé a hacer teología feminista y a sufrir haciéndola.

– ¿Por qué sufrió?

– La teología hecha y recibida desde la Iglesia está anclada en figuras masculinas, Dios padre, hijo y espíritu. Todo me pareció un sufrimiento. En este punto hay diferencias entre teólogas, no todas han sentido lo mismo. Para mí, era casi una necesidad de encontrar otros sentires y empecé a escuchar a la gente, sus dudas e intentar ver si se puede explicar la tradición cristiana desde otras claves.

– ¿Cómo fue el episodio que vivió en el 1994, en el que la censuraron? Todo empezó por una declaración que dio en off a un periodista.

– Un grupo de feministas de Río de Janeiro me propuso dar una entrevista sobre la formación de los sacerdotes a la revista Bello, muy conocida en las peluquerías. Contesté lo que me preguntaron y cuando terminó y bajé en el ascensor con el periodista. Ahí me preguntó en off si conocía gente de mi barrio que hubiera abortado. Yo le digo que sí y me preguntó cómo había vivido eso. Le expliqué que mi vecina tenía cuatro niños y se embarazó una noche con un tipo que la dejó embarazada y se fue. Me preguntó si la condenaba y yo le dije que no podría condenarla porque la situación en la que estaba. “Entonces, en este caso, el aborto no es pecado”, me dijo. Yo le respondí: “Sí, no es pecado”. Luego él escribió que yo había hablado en contra de la hipocresía de la Iglesia y que decía que el aborto no es pecado, pero yo no había dicho eso. A los pocos días había una visita del Papa a Brasil e imagínate una monja católica diciendo eso. El tema llegó a mi obispo, que me pidió que hiciera una retractación pública. Le dije que no podía hacer eso porque lo que dije yo lo creo, no la forma como se escribió. Aún tengo las cartas que me mandaron.

– ¿Cómo la penalizaron?

– Querían echarme de mi congregación. Entonces, intervinieron algunos amigos, sobretodo el presidente de la Conferencia Episcopal de Brasil de la época, don Luciano. Después, cambiaron el castigo de expulsión, pero querían que hiciera de nuevo mis estudios de Teología. Me obligaron a hablar con un teólogo muy importante, pasé un día con él y me hizo muchas preguntas teológicas. Tuve la sensación que no aceptaba mis posiciones, pero era buena gente. Él escribió una carta a Ratzinger, entonces responsable de la Doctrina de la Fe, diciendo que era una buena persona, una religiosa muy comprometida con los pobres y que mi error fue por ingenuidad. Por eso recomendaba que en vez de echarme, me mandaran a estudiar Teología de nuevo. Cuando leí esa carta me sentí tan tan ofendida. Más que con la publicación de la revista porque yo no hacía eso por ingenuidad, sino por convicción. Le llamé por teléfono y le dije que para mí era muy triste lo que había hecho conmigo y me contestó que fue la única manera que encontró para que no me echaran de mi comunidad. Me fui a hacer un doctorado en Lovaina.

– ¿Quién financió esos estudios?

– Desgraciadamente, mi congregación. Yo pedí a mi superiora general que el Vaticano pagara mis estudios de un año, pero ella no aceptó y los acabó pagando el Consejo General.

“La teología tiene género”

– ¿Cómo definiría sus principales postulados de la teología feminista?

– Hablar de teología es hablar de género porque la teología tiene género: la dominación del género masculino, del poder masculino. Es suficiente ver que la imagen de Dios y que la relación que la gente tiene con Dios es la de un hombre invisible habitando tu terreno personal, tu interior. Dios se visibiliza a través de figuras masculinas: el clero, el obispo, los sacristanes. La mente y el cuerpo están controlados por un Dios que tiene representantes masculinos. Además, hay una idea extremadamente molesta de que es un Dios que siempre da órdenes que terminan siendo explicitadas por varones que dicen que es la voluntad de Dios, que toman la Biblia y la leen a su manera. Una teología feminista recusa estos límites que se pone al misterio de la vida, al nacimiento del plantea. Hay que admitir que poco sabemos de todo. Una teología feminista no quiere decir que Dios es una diosa. Hay muchas teólogas que lo defienden, pero, para mí, no se trata de feminizar los conceptos, sino de hablar desde otra perspectiva. Cuando ayudamos a las mujeres a pensar desde otra perspectiva, cada una desde su vida y experiencia, se produce una liberación en ellas.

– ¿Por ejemplo?

– Una mujer de un barrio popular de Sao Paulo perdió su hijo, que había sido un adicto al alcohol y luego se rehabilitó y consiguió entrar en la universidad. Justo la semana que termina su carrera se muere por problema cardíaco. La madre decía que tenía que descubrir cuál había sido su pecado para que Dios la castigara de esa manera. La lógica patriarcal, para las mujeres, vincula la muerte y la enfermedad a un castigo. Estoy harta de esta teología que dice que Dios sabe [por qué pasó esta muerte o enfermedad]. No, Dios no sabe, no sabemos. Pero sí podemos darnos las manos, estar juntos y recordar a esa persona. Ahora esta mujer recibe una indemnización por la muerte de su hijo y ese dinero le permite vivir. Hubo un cambio y desde entonces siempre da las gracias por eso. Las mujeres pueden empoderarse desde su vida cotidiana. Es otro discurso, menos sacrificial y culpabilizador.

– ¿Se trataría, entonces, de sacar el peso que la religión ha puesto históricamente en las espaldas de la mujer para que pueda resurgir al mismo nivel que vive un hombre?

– No quiero decir “resurgir al mismo nivel que un hombre” porque la religión patriarcal también los aplasta. Creo que hay que cambiar esa teología patriarcal, sacrificial y castigadora,que da determinadas órdenes que no existen. Lo que podemos hacer está en el Evangelio. Por ejemplo, una persona tiene sed y le comparto el agua. Tengo mucha tierra, hagamos una reforma agraria. Lo divino es el soplo de vida compartido. No puedo tomar todo el agua o todo el aire para mí porque sólo existimos como colectividad. Sí somos individuos, pero individuos colectivos. No queremos hablar de las mismas cosas que fueron consagradas en el Siglo III por Constantino, no queremos una teología desde el poder imperial. No queremos más obispos príncipes de la Iglesia. Yo sé que esto va a significar una pérdida de lugar de la Iglesia en la historia, pero el precio de esta pérdida de lugar va a ser una transformación ética del cristianismo, para estar más cerca del pueblo.

– En esta mirada que propone, ¿cómo hay que entender a las personas que son trans o homosexuales y que han sido víctimas por muchos años de la propia Iglesia? Me habló de Judith Butler, quien ahondó mucho en la construcción social del sexo y el género.

– La ética cristiana no tiene que imponer modelos de sexualidad, sino aceptar que la sexualidad humana es plural, diversa, multiforme. La dimensión ética no es la dimensión del control de las formas de vida sexual. Un trans, un gay o una lesbiana tienen tanta obligación como las personas hetero de compartir el agua, el pan, la solidaridad.

– Hay algunas corrientes del feminismo que defienden que no puede haber feminismo vinculado a la religión. ¿Qué opina de este argumento?

– Es una postura muy teórica y elitista considerando que el feminismo quiere ayudar a la gente, a las mujeres de los barrios populares. Por ejemplo, en Recife, el mundo de las mujeres pobres es muy religioso. Las mujeres católicas o protestantes son terriblemente esclavas de los preceptos religiosos. ¿Cómo voy a abandonar estas mayorías? No puedo dejar de escucharlas aunque no sean mis convicciones. No puedo no acercarme al sufrimiento de estas mujeres que encuentran en la religión un consuelo. Respeto que digan que feminismo y religión no se pueden juntar, pero puedo decir que más que juntarse hay una solidaridad entre mujeres que es más grande que la institucionalidad del feminismo o la institucionalidad de las religiones. Hay que juntarse a escuchar porque hay mujeres que dicen ‘yo no aborto porque la Virgen no me lo permite’. No podemos ser una élite o un baloncito feminista en el mundo y vivir en él como si el resto no me interesara.

– ¿Cómo observa el manejo del Vaticano y de Charles Scicluna del tema de los abusos sexuales (y sus encubrimientos) a menores y monjas?

– Este es un tiempo estupendo porque estas cosas están saliendo a la luz. Todo este sufrimiento no es reciente. El abuso de curas con niños y monjas es viejo, pero lo que me preocupa es el tratamiento de estos casos, que es siempre punitivo. Más que criminalizar, habría que tomar otras providencias y para mí una de ellas, además de un proceso educativo para los jóvenes que buscan sacerdocio, pasa por un necesario cambio de la concepción de la sexualidad en las iglesias cristianas y especialmente en la Iglesia Católica. El esquema sacrifical del que hemos hablado se reproduce en la sexualidad y se criminalizan en las relaciones prematrimoniales, el embarazo antes del matrimonio, las personas divorciadas, los que se casan por segunda vez, la sexualidad en sí misma. Lo criminalizan, pero ellos mismos lo hacen: criminalizan el aborto pero cuántos curas lo han pedido para las mujeres a las que han embarazado. El tratamiento antropológico de la sexualidad es muy limitado en la Iglesia y esta idea de que Dios controla la sexualidad a partir de un modelo establecido con el padre, la madre y la familia, tiene que revisarse.

– ¿Cree que esto puede abrir una puerta a un cambio real para que las mujeres puedan ejercer como curas?

– No. A pesar de que el Papa hizo una comisión para estudiar el diaconato, creo que es pura diplomacia. Lo hizo porque vio que el feminismo y los movimientos de mujeres crecen en el mundo. Es una concesión que no llevará a nada. La comisión empezó hace dos años y no se habló nunca más de eso. No ha invitado a ninguna mujer de las organizaciones que luchan por el sacerdocio de las mujeres. Ni una.

– ¿Cómo observa la llegada de la ultraderecha en Brasil y en el mundo y los valores que defiende en lo que se refiere a temas que afectan directamente a las mujeres?

– Vamos a vivir un periodo de triste oscuridad y por eso tenemos que organizarnos como resistencia, pero no podemos ser una resistencia que polarice sus posiciones. Las feministas y teólogas tienen que estudiar el fenómeno religioso con más seriedad y reflexión. Hacer grupos de estudio y de vida, de experiencias diferentes en arte, música. Tenemos que fortalecernos y ser un contrapunto a esta ola de ignorancia global.

https://www.eldesconcierto.cl/2019/03/19/las-definiciones-de-ivone-gebara-la-monja-y-teologa-feminista-que-fue-castigada-por-el-vaticano-por-hablar-del-abor

El padre Solalinde


DESDE HOLANDA

Por Dianeth Pérez ArreolaCOLUMNASmiércoles, 20 de marzo de 2019 · 00:00El padre Alejandro Solalinde cumplió, 19 de marzo, 74 años, por eso llevé a la plática que tuve con él el fin de semana pasado, unas galletas típicas holandesas y unos chocolates en forma de tulipanes. “Gracias -dijo emocionado-, no le voy a dar a nadie”. Su respuesta nos hizo reír a Dany, quien fue su traductora en Holanda, a su hermano Raúl y a mí. 

El padre Solalinde lleva como casi siempre una camisa blanca, pantalones claros y la cruz griega de madera que siempre lo acompaña, pendiendo de una sencilla cuerda en su cuello. Sus ojos son pequeños pero expresivos. La sonrisa a flor de piel.

No sólo es un renegado de los anquilosados modos de la iglesia católica mexicana, sino un feminista. “Sin las mujeres nada funciona, sin las mujeres los hombres somos unos perfectos inútiles”, dice sonriendo. Me platica la historia de Gina, una mujer mayor, que acoge en su casa a un migrante de Afganistán, en Italia. Recuerda también a Elizabeth, una religiosa de origen asiático que lo acompañó en su labor en el albergue para migrantes, así como hizo una pastora cristiana apellidada Cansino. Cuenta que de la iglesia católica mexicana no ha recibido ningún apoyo.

“Yo fui pionero en perder el miedo”, señala cuando recuerda lo que califica como el peor día de su vida; el 24 de junio de 2008. Ese día, gente incitada por el presidente municipal intentó quemar el albergue y a él mismo en dos ocasiones. “Vi cómo la gente destapaba las garrafas de gasolina, percibí su olor, vi los cerillos listos… de ésta no me escapo”, pensó.

Pero escapó. Una vez comparando a los migrantes que caminaban exhaustos y hambrientos detrás de él, con Jesús. La segunda ocasión, retando a sus detractores a que cumplieran sus amenazas. A más de una década de distancia y tras tres atentados contra su vida, aquí está el Padre Solalinde, en Holanda, para recibir un reconocimiento más -el Geuzenpenning 2019- por su labor defendiendo los derechos y las vidas de los migrantes.

El padre Solalinde declinó a ser titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos porque subraya que su labor está en otra parte. Aun así, es evidente que tiene una estrecha colaboración con el presidente Andrés Manuel López Obrador; porque él mismo lo dice y por su manera de hablar en plural cuando platicamos de planes y decisiones de gobierno.

Habla con demasiada confianza del pronto enjuiciamiento de Enrique Peña Nieto, y menciona las palabras “crímenes de lesa humanidad” y “La Haya”. Pero las condiciones de la Corte Penal Internacional para aceptar un caso son estrictas y una vez aceptado, el caso tarda años. “Padre, le tengo malas noticias sobre La Haya”, le digo. Pero mis explicaciones no reducen su entusiasmo. 

Me he tomado más tiempo del que me habían otorgado, así que me despido, no sin antes pedirle una foto con él, que no todos los días tiene una la oportunidad de conocer y platicar con un personaje así. Es un privilegio poder conocer a activistas como el padre Solalinde, Cristina Auerbach, Graciela Pérez y Lucía Díaz y ayudar a comunicar su mensaje. Va esta columna en homenaje al periodista Santiago Barroso, quien fue asesinado en San Luis Río Colorado el fin de semana pasado. Tus colegas seremos tu voz para pedir justicia.

https://www.elvigia.net/columnas/2019/3/20/el-padre-solalinde-324249.html

ORDENANDO A LAS MUJERES: DOS PUNTOS DE VISTA. Por: Jennifer Ferrara y Sarah Hinlicky Wilson


  1. Abril 2003

El argumento de Jennifer Ferrara se presenta primero. 

Hace unadécada, Michael Novak observó en las páginas de esta revista que “uno casi nunca encuentra un argumento teológico en contra de la proposición de que las mujeres deberían ser ordenadas sacerdotes” (” Mujeres, ordenación y ángeles”.“, Abril de 1993). Aunque algunos católicos han comenzado a defender abiertamente la posición de la Iglesia sobre la ordenación de las mujeres, con frecuencia lo hacen con menos celo que cuando tratan otros temas de importancia social y cultural. Sospecho que esto se debe a que los cristianos ortodoxos de todas las bandas a menudo se juntan en un “ecumenismo de las trincheras” y desde ese punto de vista no desean detenerse en temas que los dividen. Los católicos conservadores que están de acuerdo con la tradición de restringir el sacerdocio a los hombres no desean ofender a sus amigos protestantes que se han acostumbrado a las pastoras o que incluso pueden ser pastoras. Tampoco desean insultar a sus compañeros católicos que pueden pensar que las mujeres deben ser ordenadas. Un amigo que es sacerdote me explicó que no se opone abiertamente a la ordenación de mujeres porque conoce a varias monjas que “sufren mucho” porque no pueden ser sacerdotes. Puede, entonces, parecer más fácil y más caritativo para aquellos de nosotros que nos oponemos a la ordenación de las mujeres para mantener nuestras opiniones para nosotros mismos.

Sin embargo, al hacerlo, no ayudamos a las monjas que sufren, y concedemos el terreno elevado a quienes desean interpretar la doctrina de la Iglesia a la luz de la ideología feminista y no al revés. Este no es un problema pequeño: las feministas y sus aliados han ganado importancia en muchos seminarios y diócesis en todo el país. Además, como respuesta a los escándalos actuales dentro de la Iglesia, han aumentado sus pedidos de ordenación de mujeres, a pesar de que la falta de fidelidad a las enseñanzas de la Iglesia ayudó a crear los problemas en primer lugar.

Uns un ex pastor luterano que ahora es católica, entiendo la confusión y la tensión que rodea el tema de la ordenación de las mujeres. Mi propio viaje espiritual e intelectual me ha llevado a ocupar todas las posiciones posibles, desde apoyar la ordenación de las mujeres hasta saber lo que creía y oponerme. De hecho, cuando comencé a considerar seriamente convertirme en católico romano, no estaba de acuerdo con la práctica de la Iglesia de excluir a las mujeres del sacerdocio. Incluso me propuse escribir un artículo en el que describiera lo que presumí que eran las deficiencias teológicas con respecto a la posición de la Iglesia católica, que en retrospectiva parece una pura arrogancia. Cuando comencé a leer en preparación para el artículo, me convencí cada vez más de que mis suposiciones eran erróneas.

Como pastor luterano, apoyé la ordenación de mujeres como parte de un argumento más general de que Dios no pretendía que los hombres y las mujeres tuvieran diferentes roles, y encontré apoyo para esta posición en los escritos de Martin Luther. En sus Conferencias sobre Génesis., Explica Lutero, “la asociación [de Adán y Eva] involucra no solo sus medios, sino también los niños, la comida, la cama y la vivienda; Sus propósitos, también, son los mismos. El resultado es que el marido se diferencia de la esposa en ningún otro aspecto que el sexo; de lo contrario, la mujer es completamente un hombre “. La diferenciación entre los sexos según Lutero es el resultado de la caída de nuestros primeros padres:” Si la mujer no hubiera sido engañada por la serpiente y no hubiera pecado, habría sido igual a Adán en todos los aspectos. Por el castigo, que ahora está sujeta al hombre, se le impuso después del pecado y por el pecado. “Como resultado, ella” ha sido privada de la capacidad de administrar los asuntos que están fuera [del hogar] y que preocuparse por el estado “.

Según Lutero, los asuntos fuera del hogar incluyen los de la Iglesia porque la Iglesia es una propiedad dentro del reino del mundo y, por lo tanto, está guiada por las mismas leyes que pertenecen a la sociedad civil. Gálatas 3:28 (“No hay hombre ni mujer … porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús”) no invalida la ley que somete a las mujeres a los hombres porque se aplica solo al reino de Dios. Según nuestra conciencia, estamos libres de la ley, pero mientras sigamos viviendo en un mundo imperfecto, todavía estamos bajo la ley. La teología de Lutero de dos reinos (ley para uno, evangelio para el otro) crea un dilema para aquellos luteranos ortodoxos teológicamente y confesionalmente que desean oponerse a la ordenación de las mujeres. La pregunta que deben responder es por qué la ley que subordina a las mujeres a los hombres gobierna las relaciones en la Iglesia y quizás en el hogar, pero no en el resto de la sociedad. La consistencia requeriría una aplicación general, como argumentó Luther.

Entonces creí que esta inconsistencia generalizada en la aplicación de la ley de Dios invalidaba los llamados a la jefatura masculina en el hogar y en la iglesia. En un artículo en el foro luterano.Argumenté que el liderazgo masculino no era una ley natural, como pensaba Luther, sino más bien una capa cultural para la ley que exige orden en el hogar. Lutero creía que la ley que otorga a los hombres la autoridad sobre las mujeres estaba diseñada no solo para castigar a las mujeres sino también para frenar las malas intenciones. Las disciplinas que se derivan de ello tienen un buen propósito: “Tienden a humillar y mantener nuestra naturaleza, que no se puede controlar sin la cruz”. Como una mujer moderna, pensé que nuestras tendencias egoístas se podían controlar. Sujeción mutua elaborada a través de principios igualitarios. Según Lutero, los arreglos sociales deben preservarse dentro de la Iglesia para que no le demos escándalo al evangelio. Pensé que restringir la ordenación a los hombres se había convertido en un escándalo semejante; se había convertido en un obstáculo moderno para la conversión de las personas y la fe continua. Si la subordinación de las mujeres a los hombres es, de hecho, una ordenanza humana, negamos el principio de justificación cuando lo convertimos en ley. La aceptación de la igualdad entre los sexos en gran parte del mundo demuestra que las generaciones pasadas pensaron erróneamente que el principio de liderazgo era una cuestión de derecho natural. Por lo tanto, pensé que ordenar hombres y mujeres podría ser la mejor manera de servir a nuestro Señor en este momento y lugar, a pesar de los 2000 años de tradición en contra.

Wuando empecé a pensar en convertirse en católico, fui de nuevo al principio y leer, con un ojo crítico, de Juan Pablo IICatequesis en el libro de Génesis . Allí encontré una visión de la creación completamente diferente a la que se expone en las Conferencias de Lutero sobre el Génesis . Según Juan Pablo, Adán y Eva no fueron creados esencialmente igual. La masculinidad y la feminidad no son solo atributos; más bien, la función del sexo es “una parte constitutiva de la persona”. En otras palabras, Eva no es Adán con una anatomía femenina: “El hombre y la mujer constituyen dos formas diferentes de” estar en un cuerpo “humano en la unidad de la imagen de Dios “. O, de nuevo,” La condición de mujer expresa lo “humano” tanto como lo hace la condición de hombre, pero de una manera diferente y complementaria “.

Aunque diferentes, tanto hombres como mujeres tienen la capacidad de darse a sí mismos y recibir amor. Antes de la caída, Adán y Eva se dieron naturalmente unos a otros. En el momento de la caída, esta capacidad natural para dar se perdió. De aquí en adelante, los hombres y las mujeres son propensos a verse unos a otros como objetos, razón por la cual ahora están avergonzados de su desnudez. La sexualidad humana, en lugar de un medio natural de entrega, se convierte en una forma de manipular y explotar a los demás. Génesis 3:16 (“Tu deseo será para tu esposo y él te dominará”) no es una ley natural, como argumenta Lutero, sino una descripción de las consecuencias duraderas del pecado original. En particular, la mujer se convierte en objeto de dominación masculina. El pecado original carga la relación entre hombres y mujeres, pero en última instancia no la define.

John Paul cree que la entrega radical es lo que, al final, nos hace humanos. Señor sobre otros es la antítesis del servicio cristiano (Lucas 22: 25-27) y resulta en un alejamiento de Dios; es, por tanto, una negación del yo. Por lo tanto, Juan Pablo habla de la necesidad de sumisión mutua. Aquí se diferencia de otros cristianos conservadores, incluidos algunos católicos, que creen que el restablecimiento de la jefatura masculina responsable en la iglesia y el hogar es necesario para la reforma de la iglesia y la sociedad. El Santo Padre, por el contrario, dice que debemos observar nuestra historia teológica anterior a la caída, una historia que no implica la subordinación de las mujeres a los hombres, a fin de comprender la relación a la que Dios llama hombres y mujeres. Cuando Jesús habla sobre el matrimonio, usa dos veces la frase “desde el principio. “Esta frase es clave para el pensamiento de John Paul sobre la relación entre hombres y mujeres. Él dice que Jesús nos pide “ir más allá, en cierto sentido, de la frontera que en Génesis transcurre entre el estado de inocencia original y el de pecado, que comenzó con la caída original”.

Wuando leí por primera vez estas palabras, se sorprendió: que iban en contra de todas mis sensibilidades luteranas profundamente arraigado. Tuve que pensar fuera de la caja de los dos reinos en la que había residido durante la mayor parte de mi vida teológica. Como luterano, me había considerado a mí mismo como  simul iustus et peccator (a la vez santo y pecador). Aunque la justicia de Cristo me había sido imputada a cambio de mi pecado (haciéndome un santo), continué viviendo en este mundo (y por lo tanto continué pecando). El matrimonio era una parte muy importante de este mundo. La relación entre nuestros padres originales en el paraíso (el reino de Dios) no se pudo replicar en nuestro estado caído (el reino de este mundo). Para Juan Pablo II y los católicos, tradicionalmente, la vida cristiana es un progreso hacia la santidad, cuyo objetivo es ser como Dios al “llenarse de gracia” (1 Juan 3: 2).

La teología del papa del cuerpo y del matrimonio solo puede entenderse dentro de este contexto. Por la gracia de Dios recibida a través de los sacramentos (incluido el sacramento del matrimonio), podemos aspirar a algo más importante en el matrimonio que una lucha de poder limitada por leyes diseñadas para frenar nuestras intenciones egoístas. Los esposos y las esposas pueden ser socios en un matrimonio basado en una entrega sincera y radical de ambos cónyuges, una donación que se traduce en sumisión mutua. El dominio de los hombres sobre las mujeres es el resultado de la caída y, por lo tanto, es algo que debe superarse en Cristo, aunque sea imperfectamente, en esta vida.

Jesús, cuya autoridad y autoridad se ejerce a través del servicio, nos ha liberado del pecado y ha provisto a todas las personas, pero a los hombres de una manera especial, con un modelo para la entrega radical y la entrega. Este modelo se expone en Efesios 5: 21-33 (“Estén sujetos unos a otros por respeto a Cristo. Esposas, estén sujetas a sus esposos, al Señor …”). ¿Qué tiene que decir John Paul sobre la representación del matrimonio cristiano en lo que se ha convertido en uno de los pasajes más controvertidos de toda la Escritura? Reconoce que algunos de los conceptos en el pasaje son “característicos de la mentalidad y las costumbres de los tiempos”. Sin embargo, también dice que San Pablo demuestra “coraje” cuando usa estos conceptos para describir cómo funciona el sometimiento mutuo en Cristo. Hoy, nuestra mentalidad y costumbres son diferentes, Como es la posición social de las mujeres en relación con los hombres. John Paul continúa diciendo: “Sin embargo, el principio moral fundamental que encontramos en Efesios sigue siendo el mismo y produce los mismos resultados. El sometimiento mutuo ‘por reverencia a Cristo’. . . Siempre produce esa estructura profunda y sólida de la comunidad de los esposos en la que se constituye la verdadera “comunión” de la persona “.

Aunque Juan Pablo II nunca habla de la jefatura masculina, reconoce que inherentes a su naturaleza son las diferencias en la forma en que los hombres y las mujeres se expresan amor entre sí. Los hombres tienen un papel más activo en la relación: el esposo es el que ama, mientras que la esposa es la que es amada y, a cambio, da amor. Esta capacidad especial para recibir amor es lo que se entiende por sumisión femenina y es la base de la imagen de la sumisión de la Iglesia a Cristo. La sumisión aquí significa ser posterior o receptivo, no necesariamente obsequioso o subordinado. Para el hombre, un amor basado en el sacrificio de Cristo conduce a un deseo de proporcionar y proteger hasta el punto de una buena voluntad de dar la vida, tanto literal como figurativamente. Los hombres representan a Cristo de una manera que las mujeres no pueden porque la relación de los hombres con la creación es de desapego y distancia. No pueden compartir plenamente la intimidad que las mujeres tienen con sus hijos. Por lo tanto, sirven mejor como una imagen de amor trascendente, un amor que es completamente otro pero que busca solo el bienestar del otro. Como seres principalmente relacionales, las mujeres son imágenes de la inmanencia y, en última instancia, de la Iglesia, que está preparada en todo momento para recibir el amor de Cristo. El resultado es una sumisión mutua, incluso la dependencia mutua, que no socava el papel de los hombres en la iglesia o el hogar. Las mujeres son imágenes de la inmanencia y, en última instancia, de la Iglesia, que está preparada en todo momento para recibir el amor de Cristo. El resultado es una sumisión mutua, incluso la dependencia mutua, que no socava el papel de los hombres en la iglesia o el hogar. Las mujeres son imágenes de la inmanencia y, en última instancia, de la Iglesia, que está preparada en todo momento para recibir el amor de Cristo. El resultado es una sumisión mutua, incluso la dependencia mutua, que no socava el papel de los hombres en la iglesia o el hogar.

Juan Pablo II coloca a las diferencias inherentes entre los hombres y las mujeres en el contexto de “un orden de amor” en lugar de “una orden de la creación.” De acuerdo con este orden del amor, todas las personas que se encuentran dando sinceramente de sí mismos a los demás. La verdadera autoridad en la familia, en la sociedad y en la Iglesia se ejerce a través del servicio: “Reinar es servir”. Sin embargo, hombres y mujeres sirven de maneras particularmente masculinas y femeninas. Como el Papa explica en su “Carta a las mujeres” de 1995, “una cierta diversidad de roles no es en modo alguno perjudicial para las mujeres, siempre que esta diversidad no sea el resultado de una imposición arbitraria, sino que sea una expresión de lo que es específico de ser hombre”. y femenina “.

En el corazón de esta diversidad se encuentra la diferencia entre la maternidad y la paternidad. No importa lo que hagan los hombres y las mujeres, aportan características paternas o maternas a sus vocaciones. La santa católica y filósofa Edith Stein siempre dijo que todas las mujeres deben aceptar su naturaleza materna si quieren aceptar su vocación específicamente como mujeres. Esto significa que cada mujer, sin importar lo que haga, aporta características maternas a su vocación. Todas las mujeres, casadas y célibes, son madres todo el tiempo. Lo mismo puede decirse de los hombres y la paternidad. Juan Pablo nos recuerda que el celibato (la continencia por el bien del reino) no es un rechazo del matrimonio, sino una forma diferente de matrimonio. Es una “entrega nupcial de uno mismo con el propósito de corresponder de una manera particular el amor nupcial del Redentor”. Esta entrega de uno mismo,

En otras palabras, un sacerdote católico romano no es simplemente una figura paterna; el es un padre Para afirmar lo que ha dejado de ser obvio en una sociedad gobernada en gran medida por el principio de la androginia, los padres y las madres no son intercambiables. Las mujeres no son hombres y, por lo tanto, no pueden ser sacerdotes más de lo que pueden ser padres en el sentido físico. Si las mujeres pueden asumir el papel de sacerdote, entonces ya no es de paternidad.

Why puede no tenemos padres espirituales (sacerdotes) y madres espirituales (sacerdotisas)? La respuesta es una que a las feministas no les gusta escuchar, es decir, que el sacerdote es un ícono de Cristo y actúa in person Christi en el altar y en el confesionario. En 1976 el Vaticano emitió Inter Insignores. o “Declaración sobre la admisión de mujeres al sacerdocio ministerial”. Como se dice en este documento, no podemos ignorar el hecho de que Cristo es un hombre. Él es el novio; La Iglesia es su novia. Este misterio nupcial se proclama en todo el Antiguo y el Nuevo Testamento. Uno debe ignorar por completo la importancia de este simbolismo para la economía de la salvación a fin de presentar un argumento a favor de la ordenación de las mujeres. Hay acciones “en las que está representado el mismo Cristo, el autor del Pacto, el Esposo y la Cabeza de la Iglesia”. En estos momentos, el hombre debe asumir el papel de Cristo (este es el sentido original de la palabra persona ). . Esto es especialmente cierto en el caso de la Eucaristía, cuando Cristo está ejerciendo su ministerio de salvación.

Aquellos que favorecen la ordenación de las mujeres argumentan que las mujeres pueden representar a Cristo así como a los hombres porque la feminidad es un atributo en la línea de la condición de judío. Decir que las mujeres no pueden representar a Cristo es sugerir que son menos plenamente humanos que los hombres. Este argumento podría tener mérito si fuera sensato creer que los hombres y las mujeres son, como sugiere Lutero, ambas versiones de los hombres, y que esas diferencias, que se derivan de la caída, se superarían en el Eschaton. De acuerdo con esta línea de razonamiento, a las mujeres se les debe permitir representar a Cristo como un signo de la consumación final.

Tal visión, sin embargo, es simplemente contraria a la antropología católica. La masculinidad y la feminidad no son rasgos como la piel o el color de los ojos; Son modos de ser humanos. Como argumenta Inter Insignores , estos modos están integrados en la economía de la salvación. Jesús no solo era un hombre. Su masculinidad es un reflejo de la paternidad de Dios. La paternidad de Dios reside en su ser completamente diferente de su creación. Por supuesto, Dios no tiene género y contiene en sí mismo verdadera masculinidad y feminidad. Como el teólogo católico Louis Bouyer explica en Mujeres en la Iglesia, “Dios no es ni hombre ni mujer, aunque abarca desde el principio todo lo que la humanidad jamás llevará a cabo. “Va más allá de la masculinidad en la única paternidad digna de ese nombre, y es al mismo tiempo, en esta virginidad eterna, el antitipo de toda maternidad”. Sin embargo, el hecho es que Dios eligió desde la eternidad para tomar la forma de un hombre , y que Jesús es la encarnación del amor del Padre.

Másaún, el sacerdote como hombre representa la trascendencia de Dios. Sin embargo, como símbolo del regalo del amor de Cristo por su esposa, no tiene el mismo tipo de autoridad que los “gobernantes de los gentiles”. La autoridad del sacerdote se deriva del servicio y el sacrificio personal. Es una autoridad que debe conducir al respeto mutuo y al afecto entre sacerdotes y feligreses, no a sentimientos de superioridad e inferioridad. Como señala Henri de Lubac en La maternidad de la iglesia.La autoridad paterna es mucho menos propensa a resultar en abuso de poder y tiranía que la autoridad derivada de otras fuentes. La respuesta de algunos a la actual crisis sexual en la Iglesia Católica es decir que los entendimientos paternos de la autoridad deben ser reemplazados por entendimientos funcionales. Como suele ser el caso de los que disienten de las enseñanzas de la Iglesia, lo tienen precisamente al revés. La forma más obvia de asegurar menos casos de abuso clerical en la Iglesia Católica sería ver que los encargados de los seminarios y las rectorías tengan un claro entendimiento del papel del sacerdote como padre. No estoy sugiriendo que esta sea la única solución a la crisis actual, pero los candidatos al sacerdocio deben ser evaluados por su aptitud para la paternidad. Un padre en forma, un buen padre, no abusa de sus hijos.

En cambio, las paternidades espirituales han sido atacadas en la Iglesia por feministas y sus aliados que creen que la Iglesia debería reflejar la visión unisex de hombres y mujeres que impregna la sociedad, y han tenido una influencia en muchas diócesis y seminarios mucho más grandes de lo que lo harían. sugerir. Un seminarista llamado Daniel Scheidt escribe en la revista católica Crisis. que los hombres en los seminarios y las rectorías sufren una forma de crisis de identidad que refleja eso entre los hombres en la sociedad en general. Scheidt dice que los esfuerzos para minimizar las interrelaciones teológicas de la paternidad (Dios el padre) y la maternidad (la Iglesia de la Madre encarnada en María) han “enseñado al seminarista a ser inseguro y avergonzado, o incluso sospechoso y hostil, hacia las facetas de los misterios divinos que dan significado último para su vida como hombre y, un día, como un ‘Padre’ ”. Claramente, muchos en la Iglesia de hoy están tomando sus señales de la cultura en lugar de la doctrina tradicional católica.

Yosé lo fácil que esto puede suceder. Como pastor luterano, acepté completamente la idea de que los hombres y las mujeres son finalmente los mismos. Para ser tomado en serio, pensé que era absolutamente imperativo que actuara como un hombre y que me percibieran como exactamente igual a un hombre. Traté de imitar a mi padre, que también era un pastor, que debió parecer y sonar bastante tonto. Pronto descubrí que mis feligreses disfrutaban viéndome en roles “maternales”, especialmente aquellos que involucran a niños. En repetidas ocasiones me dijeron que había traído sensibilidades maternas a la oficina y que eso les había gustado. Cuando me fui, el liderazgo de la congregación me dijo que querían que otra mujer me sucediera. Encontré esto gratificante y una prueba de que las mujeres pertenecían al ministerio.

Ahora pienso que la reacción de mis feligreses hacia mí apunta a una profunda deficiencia dentro de las iglesias de la Reforma. Los protestantes tienen pocos modelos femeninos de santidad a los que recurrir en busca de consuelo y guía. Aquí estoy pensando no solo en María y las santas sino en las religiosas. Asisto a una parroquia que es servida por monjas decididamente tradicionales, y encuentro que ellas y los sacerdotes ofrecen el mismo tipo de equilibrio entre lo femenino y lo masculino que existe idealmente entre madre y padre, y que nos enseñan en la parroquia con el ejemplo de lo que significa ser hombres y mujeres, padres y madres. Las mujeres consagradas son nuestras madres espirituales, aunque muchas parecen rechazar esta autocomprensión.

Como laica católica romana, mi vida como mujer, esposa y madre ha adquirido un nuevo sentido de definición. Por primera vez, trato de escuchar lo que la Iglesia tiene que decir acerca de quién soy en lugar de esperar que la Iglesia se ajuste a lo que creo que debería ser. En general, las mujeres y los hombres modernos se enojan contra la autoridad revelada porque esperan que la vida exterior de las instituciones sea útil para la vida interior psicológica de los individuos. Por lo tanto, si las mujeres quieren ser sacerdotes y afirman sentir dolor porque no son sacerdotes, se deduce automáticamente que deben ser sacerdotes. Sin embargo, las monjas y otras mujeres que insisten en que tienen un llamado al sacerdocio y usan su dolor como evidencia de una auténtica llamada interior de Dios, de hecho, están usando la política principal del dolor y no la teología católica para explicar sus experiencias.

De maneracontraria a la opinión popular, la Iglesia Católica ofrece una comprensión rica y multidimensional de lo que significa para los humanos ser hombres y mujeres, mucho más complejo que la visión unisex de muchas feministas. La interacción entre la masculinidad y la feminidad no es en absoluto rígida. El catolicismo siempre ha reconocido que tanto en la vida espiritual de los casados ​​como en los célibes, las mujeres adquieren virtudes masculinas y los hombres adquieren las femeninas. No es el principio de la androginia o la flexión de género en el trabajo en la teología católica. Más bien, la Iglesia tiene una antropología que reconoce las diferencias entre hombre y mujer, la maternidad y la paternidad. En Corazón del Mundo, Centro de la Iglesia., David Schindler señala que la complementariedad de la tradición católica no se basa en una fragmentación del hombre y la mujer en dos partes distintas: “Cada imagen es el ‘todo’ de la Trinidad, pero lo hace de manera diferente “. Hombres y mujeres comparten en lo que es propio de cada uno.

En una tradición que se remonta a la Iglesia primitiva, todas las almas cristianas han sido descritas como femeninas. Esto es porque la receptividad es necesaria para la santidad. En la tradición católica, las mujeres siempre han proporcionado modelos de santidad para los hombres. Louis Bouyer explica la importancia de las mujeres para los hombres de la siguiente manera: “El hombre, el hombre, nunca se encuentra a sí mismo excepto por un proceso de descubrimiento manchado por el narcisismo y, excepto por y en las mujeres, nunca se encuentra con el mundo en un encuentro que es real. Comunión en lugar de una simple confrontación. El mundo nunca es real para el hombre, excepto por las simbiosis con las mujeres. “Es, además, solo por eso que el hombre alcanza la conciencia de sí mismo, que no es una absorción solipsista, sino el descubrimiento de esta identidad como participación en la imagen divina”.

Los sacerdotes no son diferentes de otros hombres en este sentido. A diferencia de Jesús, deben comenzar siendo fundamentalmente receptivos. Como escribe Schindler, “Lo ordenado depende primero de la orden deMaria,  incluso como lo es él. . . habilitado para representar la iniciativa de Cristo “. María es la mujer a través de la cual se encuentra el sacerdote. ¿Qué dice esto acerca de los sacerdotes que constantemente evitan tener una relación espiritual con Nuestra Señora? Si Bouyer tiene razón, corren el riesgo real de convertirse en narcisistas profunda y peligrosamente.

En laactualidad, todos, hombres y mujeres, sufren cuando la Iglesia y la sociedad ya no reconocen la importancia de lo verdaderamente femenino o el “genio femenino”, como lo llama Juan Pablo II. La filósofa católica Alice von Hildebrand sugiere que “cuando la piedad se extingue en las mujeres, la sociedad se ve amenazada en su propia estructura; porque la relación de una mujer con lo sagrado mantiene a la Iglesia y a la sociedad en un nivel estable, y cuando se rompe este vínculo, ambos están amenazados por el caos moral total “.

La comprensión católica de lo femenino se perdería para siempre si la Iglesia tuviera un sacerdocio femenino. Quienes insisten en que la Iglesia ordene a las mujeres a elevar su estatus son, en realidad, denigrantes a la feminidad, especialmente a la maternidad. También están participando, como señala Schindler, en un “clericalismo” que enfatiza desproporcionadamente la importancia de los sacerdotes y la importancia de lo masculino: “Común a. . . “clericalismos” es una falta de sentido de la anterioridad y primacía de lo femenino en el llamado a la santidad “. No elevamos el estatus de las mujeres al convencerlas de que lo que deben ser son los hombres. Aunque a las mujeres se les debe y se les debe permitir que realicen la mayoría de los trabajos que tradicionalmente ocupan los hombres (que les proporcionan una sensibilidad femenina), no pueden y nunca serán padres biológicos o espirituales.

Una pérdida de lo femenino y su importancia en la economía de la salvación es parte del legado de la Reforma Protestante y su falta de énfasis en los elementos icónicos de la fe. Lutero colocó a la Iglesia institucional directamente en el reino de la mano izquierda, y el resultado fue una Iglesia de carácter más sociológico. También negó efectivamente un papel para lo femenino en la Iglesia y en la salvación cuando desarrolló una antropología que tomaba al hombre como la suma de lo que significa ser más completamente humano. El resultado fue una eclesiología minimalista que tenía un carácter marcadamente masculino.

Para los católicos, el ícono más importante de la Iglesia y el femenino es María, Madre de Dios. La disminución de María y la ruptura de su conexión con la Iglesia por los reformadores fue un paso en el largo camino hacia la ordenación de las mujeres. Curiosamente, el famoso teólogo luterano Paul Tillich reconoció el profundo cambio que se produjo en las iglesias protestantes cuando se eliminó la figura de María: “El poder cada vez más simbólico de la imagen de la Santísima Virgen. . . Presenta al protestantismo un problema difícil. En la lucha de la Reforma contra todos los mediadores humanos entre Dios y el hombre, este símbolo fue abolido y, con ese proceso de purificación, se eliminó en gran medida el elemento femenino en todo lo que más preocupa “.

Con el tiempo, el protestantismo invirtió a Dios con símbolos de inmanencia. El resultado ha sido una nivelación de las diferencias entre la creación y el creador. Al mismo tiempo, la Iglesia adquirió un carácter más sociológico e institucional. Hans Urs von Balthasar observa que la prominencia de María como arquetipo de la Iglesia ha protegido a la Iglesia “de desintegrarse en la mediocridad y, finalmente, en la sociología”. Estos desarrollos dentro del protestantismo allanaron el camino para la ordenación de las mujeres, ya que el ministerio adquirió una naturaleza cada vez más funcional y los hombres Ya no se veían como símbolos de la trascendencia de Dios.

Para aquellos que están decididos a ver a la Iglesia Católica abrazar el principio de la androginia que domina el resto de la cultura, ningún argumento en contra de la ordenación de las mujeres será persuasivo. Sin embargo, aquellos que reconocen las diferencias inherentes dadas por Dios entre hombres y mujeres, esposos y esposas, padres y madres, y ven su importancia no solo para el buen funcionamiento de la sociedad sino para nuestra salvación, deben dar gracias por la determinación de la Iglesia Católica en adherirse a dos mil años de tradición, una tradición arraigada en los buenos propósitos de Dios para todos los hombres y mujeres.

Jennifer Ferrara es la coeditora de  The Catholic Mystique: How Fifteen Women Found Fulfillment in the Church .



Sarah Hinlicky Wilson hace su argumento a continuación. 

To considerar que la ordenación de mujeres es sumergirse en las profundidades de la teología cristiana. De hecho, es un viaje salvaje, con altas apuestas, fieros debates y todas las partes ardiendo por la pureza del Evangelio. Esto es de esperar. Aunque Vicente de Lérins definió la ortodoxia como aquello que se creía “en todas partes, siempre, por todos”, lamentablemente estaba equivocado. La ortodoxia ha sido una batalla desde el principio, como demuestran ampliamente las epístolas apostólicas. Una apelación a la enseñanza inmutable de la Iglesia hace poca justicia a los Padres de la Iglesia que comprometieron sus mentes y almas en la defensa y la articulación de la verdad, basadas en las Escrituras, la razón, la liturgia, los mechones peculiares de la filosofía y varios otros aliados. Reunidos a su lado. Los estudios en la historia de la doctrina demuestran que hay un desarrollo en la enseñanza de la Iglesia. Estamos en la encrucijada de lo que se convertirá en un desarrollo posterior o en una herejía tirada a un lado.

Fundamentalmente, la cuestión de la ordenación de las mujeres es ontológica. Aunque existen argumentos a favor y en contra de otros tipos, al final no son concluyentes para el debate. En primer lugar, los preceptos bíblicos al silencio de las mujeres en la iglesia no se observan en ninguna parte, ni siquiera en las iglesias que prohíben a las mujeres en el altar. Las mujeres cantan, cantan, rezan y hablan en lenguas de humanos y ángeles por igual. Además, los mandatos contra el habla y la autoridad son contradichos internamente por el testimonio igualmente escritural de la actividad de las mujeres en la Iglesia más antigua: María, la madre de Dios, orando con los discípulos, Priscila instruyendo a Apolos, Phoebe actuando como diaconisa, etc. Los Padres de la Iglesia también reconocieron esto:

El mismo inconcluso se aplica al argumento de que Jesús llamó solo a los hombres para servir en los Doce y que debemos seguir su ejemplo. Una vez más, nuestra atención se dirige a las mujeres que estaban con él y luego dirigió la Iglesia primitiva; más al punto, sin embargo, la ordenación como tal no existe en las narraciones del Evangelio. Se desarrolló a lo largo de varias generaciones, de modo que si bien las mujeres del Nuevo Testamento no fueron llamadas al sacerdocio litúrgico, se puede observar con precisión que ninguno de los dos era uno de los hombres.

Aparte de estos temas específicamente bíblicos, también hay argumentos sociológicos e ideológicos montados desde cada lado. Aquí ignoraremos deliberadamente tales preocupaciones, sin importar cuánta información contengan, ya que finalmente no son convincentes de una forma u otra.

Lamateria es ontológica porque en la base es necesario discernir la verdadera naturaleza del género y cuán esencial es en la enseñanza de la Iglesia. Puede ser que el género sea una categoría absoluta que dicta todas las relaciones en esta tierra, dentro y fuera de la Iglesia; a la inversa, puede ser que el género sea provisional e incluso incidental en lo que concierne a la Iglesia. O la verdad puede estar en algún punto intermedio. Hay tres niveles a los que se debe enfrentar el problema: a nivel trinitario, de la relación interna entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; a nivel cristológico, con respecto a Jesucristo, quien nació verdadero Dios y verdadero hombre; ya nivel antropológico, sobre hombres y mujeres creados en la imagen divina. 

Desde el principio, es decir, comenzando con el libro de Génesis, se hace referencia al Señor Dios con pronombres masculinos. Jesús se dirige a este Dios como su Padre e invita a sus seguidores a hacer lo mismo. La fórmula bautismal de Mateo 28, adherida por los cristianos durante veinte siglos después, está “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Todos estos son términos inequívocamente masculinos. ¿Qué conclusiones sobre el género y la Santísima Trinidad sacaremos de ellas?

Desde el principio, ha sido un error claramente señalado sacar la conclusión de que Dios es así internamente, esencialmente, ontológicamente masculino. El mismo Antiguo Testamento que proporciona los pronombres también dice: “Como no vieron ninguna forma cuando el Señor le habló a usted en Horeb desde el fuego, cuídese y obsérvense de cerca, para no actuar de manera corrupta haciendo un ídolo para ustedes mismos. , en la forma de cualquier figura: la semejanza de hombre o mujer ”(Deuteronomio 4: 15-16). La inferencia de la masculinidad en Dios no solo es inexacta, sino que también es idolátrica. Los pronombres funcionan como convención. Puede ser que la preferencia se derive de la resistencia a las religiones de fertilidad locales que identificaron a la deidad demasiado cerca del suelo “materno”. Pero la lógica corta en ambos sentidos. El peligro inverso y, a juzgar por los relatos bíblicos de la lucha, el más amenazador es vincular la divinidad con la masculinidad a causa de rasgos supuestamente similares, como la trascendencia, en contraste con la tierra inmanente. Esto equivale a una elevación del proceso biológico que suena más como el dios de la lluvia Baal fertilizando a la madre tierra pasiva que el Señor de Israel. El paganismo ve la masculinidad en Dios y la feminidad en la tierra y sus habitantes; El judaísmo y el cristianismo no lo hacen.

Apesar de que los cristianos deben rechazar decididamente esta línea de defensa para el pronombre masculino y los nombres de Padre e Hijo, existen razones de peso para mantener la elección de las palabras de todos modos. Estas palabras son, ante todo, el lenguaje de las Escrituras, la cuna del evangelio. También son el lenguaje del culto, la primera respuesta de los primeros testigos de la resurrección antes de que se escribieran los primeros documentos del Nuevo Testamento, y el lenguaje de los credos, que en pocas palabras resume cuatro siglos de lucha por la verdad. Ninguno de estos puede ser descartado si todavía debemos reconocer el cristianismo en dos mil años de continuidad.

La línea de base de este lenguaje se encuentra en dos términos de dirección entrañables. Jesús llama a Dios como Padre; Incluso su grito arameo de “¡Abba!” se conserva para nosotros. Este Dios, el Padre, a su vez reclama al Jesús humano como su Hijo amado. Estos nombres son dados a la Iglesia; simplemente no hay razón para usar ninguna otra. Sólo estos nombres llevan la seguridad de la fe.

Sin embargo, una vez más, inferir una relación interna masculina entre el Padre y el Hijo es perder el punto. Los términos no se refieren a la masculinidad. Desde la era patrística, se ha entendido que se refieren a la generación eterna de la segunda persona de la Trinidad por la primera. El Hijo es “engendrado por el Padre desde la eternidad”, y para esta realidad la metáfora llama nuestra atención. Las metáforas tienen dificultades para sostenerse en nuestros días y en nuestra era; o están absolutizadas (en cuyo caso dejan de ser metáforas y se convierten en identidades) o se consideran opcionales y, por lo tanto, se descartan libremente (lo que las anula de todo su contenido). La metáfora de Padre e Hijo no puede significar padre e hijo en un sentido terrenal idéntico, de hecho, eso haría que el Hijo sea secundario al Padre en el tiempo, lo que nos involucra en más problemas teológicos de los que podemos contar. Más bien, a medida que Ireneo ilumina la necesidad y limitación simultáneas de la metáfora, “[Dios] puede denominarse Luz, pero no se parece en nada a esa luz con la que estamos familiarizados. Y así, en todos los demás detalles, el Padre de todos no se parece en nada a la debilidad humana. Se habla de él en estos términos según el amor [lo llevamos a Él]; pero en cuanto a la grandeza, nuestros pensamientos con respecto a Él trascienden estas expresiones. “Dios es Padre, y sin embargo, a diferencia de cualquier padre humano que conocemos. El Padre de todos no se parece en nada a la debilidad humana. Se habla de él en estos términos según el amor [lo llevamos a Él]; pero en cuanto a la grandeza, nuestros pensamientos con respecto a Él trascienden estas expresiones. “Dios es Padre, y sin embargo, a diferencia de cualquier padre humano que conocemos. El Padre de todos no se parece en nada a la debilidad humana. Se habla de él en estos términos según el amor [lo llevamos a Él]; pero en cuanto a la grandeza, nuestros pensamientos con respecto a Él trascienden estas expresiones. “Dios es Padre, y sin embargo, a diferencia de cualquier padre humano que conocemos.

Cualquier intento más específico de decir que Dios el Padre es como un padre humano en el sentido de que es cariñoso, desinteresado y perdonador con Sus hijos, es cierto en la medida en que estos atributos le son asignados por la Escritura, pero son engañosos cuando se considera que están en Contraste con una madre: las madres son todas estas cosas también. Como escribió Julian de Norwich, “A la maternidad como propiedades pertenecen el amor natural, la sabiduría y el conocimiento, y esto es Dios”.

El punto sobresaliente de nuestra discusión sobre la ordenación es que un hombre no es un signo intrínsecamente más preciso de la Trinidad que una mujer. El género no es una característica de Dios.

Enla enseñanza cristiana, la doctrina de la encarnación es crucial para revelar la naturaleza de Dios. Dios no es meramente distante, nublado, indiferente e incognoscible. Dios se muestra a sí mismo al enviar a su Hijo unigénito, Jesús el Cristo, que es la imagen de su Padre en el cielo. Lo que sabemos de Dios nunca puede ser separado de lo que sabemos de Jesús.

Una cosa que sabemos de Jesús, sin lugar a dudas, es que nació hombre y no mujer. Por la misma lógica señalada anteriormente, este hecho encarnacional podría llevar a uno a concluir que Dios es, por lo tanto, masculino, porque Su imagen es un hombre humano. Sobre bases trinitarias, tal conclusión debe ser rechazada. Pero el hecho de la masculinidad de Jesús todavía plantea ciertas preguntas.

Sin embargo, sucede que estas preguntas son de mucho más interés para los cristianos de las últimas décadas que nunca antes. Creyentes contemporáneos exigen saber lo que la masculinidad de Jesús significa ; pero los creyentes antes que ellos, cuando se molestaron con la pregunta, estaban considerablemente más interesados ​​en explicar lo que no significa la masculinidad de Jesús .

La indiferencia tradicional sigue el ejemplo de la Escritura. Muy poco está hecho de Jesús en cuanto hombre en el canon. El evangelista Juan, por ejemplo, se ocupa de la dialéctica: por un lado, dice que Jesús es la Palabra de Dios que es Dios y mora con Dios; por el otro, que el Verbo se hizo carne ( sarx).) y habitó entre nosotros. Esta tipología Palabra-carne estuvo en el centro de la controversia en el Concilio de Éfeso, en donde el cirilo ortodoxo de Alejandría insistió en que Jesús era la Palabra hecha carne, no la Palabra unida a un hombre humano, una distinción sutil, pero que coloca el énfasis en la suposición completa de la naturaleza humana por la Palabra en lugar de la elección particular de un hombre por parte de Dios. Una mejor traducción del Credo de Nicea para los angloparlantes no leería “por el poder del Espíritu Santo se encarnó de la virgen María”, sino que “fue hecho carne del Espíritu Santo y de la Virgen María”.

En las cartas de Pablo, que de hecho tiene muy poco que decir acerca de la vida de Jesús en la tierra y mucho más que decir acerca de Cristo resucitado, el enfoque está en el Salvador como humano o antropos, el término griego que incluye a ambos géneros . El más conocido y mejor amado de estas afirmaciones se encuentra en el himno de los filipenses, que proclama que Cristo Jesús en la forma de Dios “se vació a sí mismo, tomando la forma de un esclavo, naciendo en semejanza humana. Y al encontrarse en forma humana, se humilló a sí mismo “(2: 7-8; en ambos casos, la palabra traducida como” humano “es anthropos). Lo que importa es el sacrificio del privilegio divino por la humildad de la humanidad, independientemente del género. Del mismo modo, la analogía matrimonial de los efesios (compuesta por Pablo o más probablemente un admirador suyo) debe, como la metáfora del padre e hijo, ser tratada con cuidado. El mismo escritor dice de la relación conyugal: “Este es un gran misterio, y lo estoy aplicando a Cristo y a la Iglesia”. La pareja de hombres y mujeres no es un rasgo inherente de la Iglesia y su Señor, sino una imagen para comprender su La intimidad y la permanencia.

Denuevo nos preguntamos: ¿Por qué la reciente epidemia de interés en la masculinidad de Jesús como tal? La conversación comenzó por iniciativa de las feministas y sus aliados, como es lógico, y ha sido retomada por los descontentos con los resultados de las feministas. La pieza más importante para abrir el debate es el ensayo de Rosemary Radford Ruether ” ¿Puede un salvador masculino salvar a las mujeres ?” Ruether plantea la pregunta soteriológica de que Jesús-como-hombre precipita: Si la salvación viene a través de la asunción de la naturaleza humana por lo divino, puede ¿Una mujer que sea salvada por una persona que es hombre? ¿O es el útero un bloqueo insuperable entre las mujeres y la vida eterna?

Claramente, para el cristianismo ortodoxo, la salvación de las mujeres nunca ha sido cuestionada, al menos no en la práctica de la fe. Peroteológicamente, la razón por la cual la pregunta nunca se ha convertido en una crisis es precisamente por el énfasis en la carne, en los antropos., sobre Jesús asumiendo toda la humanidad para sí mismo, lo que significa que su masculinidad no tiene énfasis. No es solo la crucifixión en sí misma, sino la crucifixión de la carne hecha por Dios lo que trae la salvación a la humanidad. La base de la cristología de Gregorio de Naziano, afirmando que Jesucristo asumió toda la naturaleza humana, es que “lo que no se asume es lo que no está sano”. En ese caso, si los hombres y las mujeres son tan profundamente diferentes, y si Jesús es tan profundamente masculino, entonces, la lógica rudimentaria completará el silogismo. La teología patrística no conduce hacia la diferencia, sino hacia la similitud esencial, con implicaciones obvias. Las sospechas de Ruether solo ganan credibilidad en un cristianismo más enamorado de la masculinidad de Jesús que de su humanidad.

No es una exageración histérica, entonces, afirmar que la ordenación de mujeres está estrechamente vinculada a la salvación de las mujeres. Si la mujer no puede representar a Cristo debido a su feminidad, es difícil entender cómo Cristo en su masculinidad puede representarla en su muerte y resurrección.

Porahora, debe quedar claro lo que está en juego en la construcción de una antropología de seres humanos masculinos y femeninos. Distinguir las respectivas naturalezas de hombres y mujeres en un nivel ontológico tiene importantes consecuencias.

Sin embargo, es justo en este momento que debemos notar cuán resbaladizo es el término “ontología”. Con la Santísima Trinidad y Jesucristo, el asunto es algo más claro, ya que estamos tratando con los sui generis de quienes se ha hablado mucho en la tradición cristiana. Además, nuestros reclamos por la naturaleza de Dios son bastante modestos debido a nuestra propia ignorancia. Pero cuando hablamos de hombres y mujeres de la raza humana y su ontología, el término en sí comienza a revelar su ambigüedad. ¿De qué estamos hablando exactamente?

Una discusión sobre el uso adecuado de la categoría filosófica de ontología nos llevaría demasiado lejos aquí, pero por ahora consideremos a los humanos en los tres niveles básicos del ser. En primer lugar está el cuerpo. Seguramente no hay duda de que hombres y mujeres son miembros de Homo sapiens. Biológicamente hablando, la diferencia no es tan grande: la principal diferencia es la cantidad de ciertas hormonas durante la gestación que desarrollan tejido idéntico en dos conjuntos diferentes de órganos paralelos. De lo contrario, todas las partes se mantienen en común. Pero presumiblemente, como cristianos, no estamos hablando en el nivel de la ciencia.

En lo que respecta al alma, de nuevo dudaríamos en decir que las almas masculinas y las femeninas son cosas completamente diferentes. Tanto hombres como mujeres comparten la naturaleza humana a la imagen de Dios, en todos sus aspectos, que Cristo asumió para sí mismo; decir lo contrario es quedar atrapado en otro remolino teológico. (Otra controversia cristológica surgió porque algunos querían decir que Cristo no tenía un alma humana, en cuyo caso el alma humana no fue asumida y, por lo tanto, no fue sanada. El mismo razonamiento mencionado anteriormente también se incluye aquí). Y ciertamente, nadie querrá hacerlo. digamos que los cerebros masculino y femenino son “ontológicamente” diferentes, especialmente porque la genealogía de esa línea de pensamiento ha conducido históricamente a juicios decididamente misóginos sobre el intelecto femenino.

Si excluimos el cuerpo, la mente y el espíritu de las diferencias que el término “ontología” parece tener, nos quedamos con una extraña mezcla de evaluaciones personales y culturales de la situación. Que los hombres y las mujeres sean diferentes de alguna manera es innegable, pero señalar esas diferencias a menudo resulta una tarea difícil. En el momento en que decimos “las mujeres son amables” al instante pensamos en hombres que lo son más y mujeres que no lo son en absoluto; Tan pronto como afirmamos “los hombres son agresivos”, se me ocurren ejemplos contrarios. El hecho mismo de que tendemos a asociar ciertos rasgos con un grupo, y luego nos vemos obligados a aplicarlos al otro, revela el estereotipo como un atajo para el pensamiento, preferido por las mentes perezosas y las sociedades perezosas. Como mínimo, es difícil decir que cualquier conjunto de características, especialmente tan características como las de los seres humanos,

Pal vez en la raíz de fuertes afirmaciones de las diferencias entre hombres y mujeres es el miedo a lo que la identificación a los dos como para que sean intercambiables. La biología bloquea claramente tal movimiento; Los hombres son padres debido a los órganos que poseen y las mujeres son madres debido a los órganos que poseen, y sin una cirugía altamente invasiva, nada va a alterar esa realidad. Aún así, la paternidad es la actividad común de ambos, y si la biología va a aclarar las diferencias en los roles, casi no necesitamos recurrir a la ontología para hacer el trabajo. El hecho biológico también subvertirá a aquellos que emplearían una noción de intercambiabilidad para defender la homosexualidad, quizás otro temor subyacente que impulsa el pensamiento ontológico en lo que concierne al género.

Todo esto es altamente teórico; es sabio dejar que la teología tenga su opinión también. La oposición a la ordenación de las mujeres depende en gran medida de la presión del pensamiento cristiano que, a pesar de lo resbaladizo del término, todavía insiste en la diferencia “ontológica” entre hombres y mujeres. Pero una línea teológica igualmente cristiana y venerable se encuentra en el otro extremo. La división de hombre y mujer no fue en absoluto la buena voluntad de la Santísima Trinidad desde el principio, según esta perspectiva, sino una anticipación de la Caída y una disposición para la procreación. Gregorio de Nyssa propuso una doble creación, primero el ser humano como imagen de Dios y luego la diada hombre-mujer como una concesión a los problemas del pecado inminente. Él escribe en referencia a Génesis 1, “Hay un final de la creación de lo que fue hecho ‘en la imagen’: luego retoma la cuenta de la creación y dice: ‘varón y hembra los creó’. Presumo que todos saben que esto es una desviación del Prototipo: porque ‘en Cristo Jesús’, como dice el apóstol, ‘no hay hombre ni mujer’. . . . Así, en cierto sentido, la creación de nuestra naturaleza es doble: una hecha como Dios, una dividida según esta distinción “.

Maximus el Confesor va más allá al decir que Cristo “libera a toda la naturaleza de los atributos de hombre y mujer. . . . El hombre no estaba destinado a dividirse en las categorías de hombre y mujer, como es el caso ahora. “Esto es tomar muy en serio a Gálatas 3:28. El Nuevo Testamento (y el Antiguo también) proporciona amplia evidencia de que se imaginó una división “ontológica” entre los gentiles y los judíos, incluso más grave que entre hombres y mujeres, y una parte abrumadora de las luchas de la Iglesia en el primer siglo. superando esa división. Maximus aplica la lógica a otra pareja separada, hombre y mujer, que también se hacen uno en Jesucristo.

Tdos cadenas que compiten stos de la tradición cristiana ortodoxa (la cadena ontológico- diferencia y la hebra de género-como-compromiso), ambos afirman las historias de la creación de Génesis por sí mismos. El breve poema de Génesis 1:27 dice: “Y creó Dios a los hombres a su imagen, a imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó ”. Este breve texto ha sido diseñado para que tenga más peso del que pueden soportar sus pocas palabras, por más deliciosas que sean. Por ahora, podemos afirmar con seguridad y sin temor a la interpolación que el pasaje hace dos afirmaciones: primero, que todos los humanos están hechos a imagen de Dios, y segundo, que todos los humanos son hombres o mujeres. No hay nada para resolver la disputa antes mencionada, porque no hay nada para prestar apoyo a ninguna de las partes.

La segunda historia de la creación de Génesis en el capítulo 2 es un poco más iluminadora. Adán, que simplemente significa “tierra”, cae en un sueño profundo mientras el Señor extrae una costilla de su costado para crear a Eva. La respuesta del hombre es de alegre reconocimiento, después de demasiados días en la aburrida compañía de animales: “¡Por fin esto es hueso de mis huesos y carne de mi carne!” El énfasis está en la unidad y la similitud, porque la mujer viene bien. fuera del hombre; y con la procreación, el hombre sale directamente de la mujer (un punto reiterado en las tipologías de Adán-Cristo y Eva-María). Juntos dejan de ser dos entidades separadas; en cambio se convierten en una sola carne.

Cuando hablamos de la diferencia, la distinción escolástica entre esencia y existencia nos sirve mejor. La esencia es lo que es algo (correspondiente a la ontología, correctamente entendido); la existencia es como algo es; Básicamente, hombres y mujeres son iguales, pero existencialmente, difieren. El conflicto entre los dos es la maldición de la Caída, pero es superada por la unidad de Cristo. La unidad no es una cuestión de cortesía o cooperación social, sino la unidad esencial de aquellos que comparten la misma carne y los mismos huesos. Por esta razón, la respuesta de Jesús a los saduceos astutos: “Porque en la resurrección no se casan ni se dan en matrimonio, sino que son como los ángeles en el cielo” (Mateo 22:30), no es una negación herética de la vida encarnacional o un enchufe. por la intercambiabilidad, pero una anticipación de la reunión que su propia vida ya inaugura.

La conclusión a extraer es que todos los seres humanos, hombres y mujeres por igual, tienen la misma imagen de Dios y la misma naturaleza humana. Jesucristo tomó la carne de la naturaleza humana y la hizo completamente suya. En la unidad de la Iglesia, un gentil es tanto una imagen del Cristo judío como un judío; un esclavo es tanto la imagen de Cristo libre como un ciudadano; una mujer es tanto la imagen del Cristo masculino como un hombre. Es arbitrario dividir las unidades de una manera y no de la otra. Es una extraña fijación en el género que requiere que las partes del cuerpo masculino representen a Cristo. De hecho, es una negación de la encarnación y resurrección de Jesús por igual decir que las mujeres no pueden pararse en persona Christi .

Ysi esto no fuera suficiente, existe además el hecho irónico de que insistir en una diferencia ontológica entre hombres y mujeres es otorgar la victoria a las mismas feministas y sus aliados que insisten en filtrar todo a través de las experiencias, los sentimientos y las opresiones. De mujer. Si los hombres y las mujeres son realmente muy diferentes, entonces las prácticas y enseñanzas de la Iglesia Cristiana, que son abrumadoramente los productos de los hombres, no pueden necesariamente hablar a las mujeres, por lo que las mujeres no tienen más remedio que reinterpretar todo a su imagen. Solo si nuestras Escrituras, nuestra doctrina y nuestra adoración son tanto el trabajo como la iluminación de la naturaleza humana en su conjunto, las mujeres también tendrán una participación en esa herencia.
Mucho se ha dicho aquí de por qué no hay razón para no ordenar a las mujeres. Todavía se necesita una o dos palabras de por qué debería hacerse. Sería absurdo decir que las mujeres traen dones únicos al ministerio que los hombres no, dada la imposibilidad de decir cuáles son estos dones. También sería desagradable decir que se exige a la ordenación de mujeres que muestre a las mujeres su participación plena en la Iglesia y en la humanidad, ya que las iglesias que no ordenan a las mujeres todavía las abrazan como hermanas en la fe, y las mujeres cristianas han logrado durante muchos siglos sin entrada al altar

Como dijo una vez la hermana Thekla: “La única justificación para la vida monástica radica simplemente en el hecho de que Dios llama a algunas personas”. De la misma manera, la única justificación para la ordenación de mujeres reside en el hecho de que Dios llama a algunas mujeres lo. Es profundamente poco caritativo atribuir el deseo de la oficina a un dolor egoísta, o una búsqueda de poder, o la determinación absoluta de hacer un punto. Al igual que Deborah y Priscilla, si una mujer es llamada a liderar y servir, entonces está obligada a seguir la llamada. La Iglesia discierne la legitimidad de su llamado, identifica sus dones y los pone a trabajar. La ordenación de las mujeres no es más ni menos elevada que el reconocimiento de la obra del Espíritu por el bien de la Iglesia y del mundo. Las mujeres no tienen nada que ofrecer, excepto su propio ser llamado al sacrificio, al sufrimiento,

La Dra. Sarah Hinlicky Wilson es profesora asistente de investigación en el Instituto de Investigación Ecuménica, ministra ordenada en la  Iglesia Evangélica Luterana en América  y editora de la  Foro luterano trimestral teológico estadounidense .

https://www.firstthings.com/article/2003/04/ordaining-women-two-views

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