El canónigo Rafael Vez pide la dimisión de Antonio Diufaín: “Más vale que renuncies al cargo de ecónomo diocesano y te marches por donde has venido”


Zornoza, con Antonio Diufaín
Zornoza, con Antonio Diufaín Agencias
“Las relaciones de trabajo en la Iglesia deben de estar iluminadas, además de por la justicia, por la caridad. No somos una empresa”
“Eramos una familia y en estos años el talante y el estilo que se ha impuesto, ha aparcado a un lado el Evangelio de la caridad”
“No olvides el Libro de los Evangelios, que un día tocaste con tus manos, y que has dejado olvidado tantas veces, cuando tenías que haber hecho uso de él para no cometer tantas injusticias”
“Algún día se sabrá toda la verdad y algunos silencios serán cómplices de esos desmanes”

05.06.2019 José Manuel Vidal

Rafael Vez Palomino es canónigo de la catedral de Cádiz y, además, el único cura del clero gaditano que se atreve a plantar cara públicamente a los turbios, desafortunados y antievangélicos “desmanes” pastorales y económicos del obispo, Rafael Zornoza, y de su ecónomo, Antonio Diufaín.

Esta vez, en una nueva carta publicada en su cuenta de Facebook, el padre Vez centra su crítica en el ecónomo, al que pide abiertamente que dimita y que se vaya por su mala gestión económica de la diócesis y por los despidos con los que viene sembrando su labor. El último, el caso de M. Carmen Amigueti, que llevaba 18 años trabajando para el obispado, y, en cuyo juicio, celebrado anteayer, el propio abogado del obispado reconoció que se trataba de un despido improcedente.

Ante esta situación repetida, Rafael Vez conmina a Antonio Diufaín: “Más vale que renuncies al cargo de ecónomo diocesano y te marches por donde has venido”. Y, a renglón seguido, le lanza una serie de preguntas, que son otras tantas acusaciones: “¿Cuánto ha costado ya a la Diócesis tus decisiones? ¿Cuánto va a seguir costando tus imposiciones, tus compras de productos financieros, tus meteduras de pata? No crees que va siendo hora de que delante de Dios mires tu conciencia y dejes de hacer daño? ¿A quién obedeces en este camino demencial por el que estás llevando las riendas de la diócesis? ¿Cuánto lleva pagado la diócesis en indemnizaciones? ¿Cuánto en abogados y pleitos?”

El canónigo acusa, asimismo, al ecónomo de haber ocasionado pérdidas a la diócesis por sus “operaciones con el Banco Popular”, de las que no avanza la cuantía, pero que otras fuentes del propio clero gaditano sitúan por encima del medio millón de euros.

Rafael Vez
Rafael Vez

En la posdata de su carta, el canónigo apela a la conciencia sacerdotal del ecónomo: “No olvides el Libro de los Evangelios, que un día tocaste con tus manos, y que has dejado olvidado tantas veces, cuando tenías que haber hecho uso de él para no cometer tantas injusticias e infligir tanto dolor en las personas que trabajaban con nosotros y sus familias”.

Tras invitarlo de nuevo a que se vaya y que se lleve “a todo su equipo”, Rafael vez concluye su misiva con otra carga de profundidad contra Diufaín: “Es mucho el daño que tu forma de actuar y proceder ha provocado, y sobre todo, tu constante desprecio al trabajo de tus compañeros sacerdotes y de muchos seglares”.

Y es que, como advertía el padre Rafael en otra carta abierta, también publicada en su Facebook, el pasado domingo y dirigida a Carmen Amigueti, la trabajadora despedida, “las relaciones de trabajo en la Iglesia deben de estar iluminadas, además de por la justicia, por la caridad. No somos una empresa. Eramos una familia y en estos años el talante y el estilo que se ha impuesto, ha aparcado a un lado el Evangelio de la caridad”.

Tras recordarle a la señora despedida que no está sola y que muchos la acompañan “desde el miedo y el silencio”, asegura que, algún día, los rectores de la diócesis tendrán que dar cuentas a Dios “por tanto daño que han inflingido a personas y familias”. Y el canónigo pronostica que “algún día se sabrá toda la verdad y algunos silencios serán cómplices de esos desmanes”.

Diufaín
Diufaín

Sr. ecónomo diocesano: ¡Qué locura! ¿No será mejor que vayas pensando en tu dimisión?

Poco a poco nos vamos enterando de lo ocurrido esta mañana en el juicio de M. Carmen Amigueti. Es una verdadera locura, lo que allí se ha podido oír. El Obispado estaba dispuesto a indemnizarla con 50.000 euros para no entrar a juicio. Y el representante del obispado ha reconocido el despido improcedente. Incluso a preguntas del Magistrado ha dicho que el despido ha sido decisión del Señor Ecónomo, P. Antonio Diufaín Si esto es así, ¡Qué locura! Más vale que renuncies al cargo de ecónomo diocesano y te marches por donde has venido. ¿Cuánto ha costado ya a la Diócesis tus decisiones? ¿Cuánto va a seguir costando tus imposiciones, tus compras de productos financieros, tus meteduras de pata? No crees que va siendo hora de que delante de Dios mires tu conciencia y dejes de hacer daño? ¿A quién obedeces en este camino demencial por el que estás llevando las riendas de la diócesis? ¿Cuánto lleva pagado la diócesis en indemnizaciones? ¿Cuánto en abogados y pleitos? Porque desde que todo esto empezó, no has ganado ni uno de ellos. Y aún quedan algunos, que a buen seguro, perderás también. 

Si a esto unimos lo que se ha perdido en las operaciones del Banco Popular, y otras muchas cosas más, quizás nos salga más rentable invitarte a que te largues. 

Ahh…. Y de camino llévate también a todo tu equipo y así, a buen seguro, descansaremos todos.

P.D. No olvides el Libro de los Evangelios, que un día tocaste con tus manos, y que has dejado olvidado tantas veces, cuando tenías que haber hecho uso de él para no cometer tantas injusticias e infligir tanto dolor en las personas que trabajaban con nosotros y sus familias

Por último, quiero decir que hemos sido compañeros de estudio dos años en Sevilla. Te sustituí en Ceuta en la Parroquia de San José de Hadú. He seguido tu trabajo Misionero en Latinoamérica. Y me alegré de tu vuelta a la Diócesis. Pero estos últimos años, desde que asumiste el cargo de ecónomo, y luego de canónigo, no te reconozco. No he comprendido tu forma de actuar si no es por despecho a una Diócesis, y a unos compañeros, que no te aplaudieron y siguieron oficialmente tus proyectos, pero que sin embargo colaboraron contigo. Piensa si realmente estás haciendo un bien, porque es mucho el daño que tu forma de actuar y proceder ha provocado, y sobre todo, tu constante desprecio al trabajo de tus compañeros sacerdotes y de muchos seglares.

A M. Carmen Amigueti

Dentro de unas horas estarás en la puerta del Juzgado de Cádiz para afrontar tu lucha por el despido de tu puesto de trabajo. Antes fueron otros muchos de tus compañeros y tristemente no serás la última. ¡No tengas miedo! No dejes de luchar por lo que es justo.

Estoy convencido de que tratarán de llegar a un acuerdo in extremis, o bien seguirán con esa prepotencia que les caracteriza, como han hecho con otros de tus muchos compañeros, a los que también les tocó el turno de echarlos.

Piensa, aunque sea tu puesto de trabajo lo que está en juego, tu futuro y el de tu familia, que tu lucha es la de todos aquellos que creen que las relaciones de trabajo en la Iglesia deben de estar iluminadas, además de por la justicia, por la caridad. No somos una empresa. Eramos una familia y en estos años el talante y el estilo que se ha impuesto, ha aparcado a un lado el Evangelio de la caridad.

No estás sola. No te sientas sola. Siente la cercanía de tantos, que incluso desde el miedo o el silencio, sienten rabia e impotencia ante estos desmanes. Algún día tendrán que rendir cuentas ante Dios por todo el daño que han inflingido en tantas personas y familias.

No tengas miedo. Piensa que Dios pondrá en tu boca las palabras necesarias para tu defensa.

Estos días atrás, nos enterábamos por la prensa de que varios inspectores de trabajo visitaban el Obispado buscando información sobre la movilidad de los trabajadores. No sé qué encontrarían, a pesar de los intentos de ciertos personajes de esconder y acallar voces. Es de todos conocido lo que en esa casa, desde la planta tercera, administración, se lleva cociendo estos últimos años. Algún día se sabrá toda la verdad. Y algunos silencios serán cómplices de esos desmanes. 
¡Ánimo y adelante! ¡No estás sola!

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La escala de la persecución cristiana en todo el mundo “perturba profundamente” al secretario extranjero del Reino Unido


La escala de la persecución cristiana en todo el mundo "perturba profundamente" al secretario extranjero del Reino Unido

El patriarca católico sirio Ignace Joseph III Younan concelebró la misa del Domingo de Ramos, el 25 de marzo de 2018, en la Catedral de la Inmaculada Concepción en Qaraqosh, Irak. A la izquierda, los pilares muestran el daño de los militantes del Estado Islámico. (Crédito: foto NS / cortesía del Patriarcado católico siríaco).

LEICESTER, Reino Unido – El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña dijo que estaba “profundamente perturbado” por el hecho de que 215 millones de cristianos sufrieron persecución en 2018, uno de los muchos casos de intolerancia religiosa destacados en una nueva encuesta publicada por el gobierno del Reino Unido.

El informe de los Derechos Humanos y la Democracia de 2018, publicado cada año por la Oficina de Relaciones Exteriores y el Commonwealth, dijo que la negación del derecho a la libertad de religión o de creencias se ha convertido en un asunto “de creciente preocupación internacional”.

“Las violaciones en 2018 iban desde inhibir la libertad de adoración, por ejemplo, en Maldivas y Rusia, hasta la discriminación o ataques dirigidos contra miembros de grupos minoritarios debido a su identidad religiosa, como en Irán, Irak, Pakistán y Birmania”, dijo El informe, publicado el 5 de junio.

Señalando a la gran cantidad de cristianos que enfrentan la persecución, el informe señaló que “las mujeres y los niños cristianos son particularmente vulnerables y, a menudo, son víctimas de violencia sexual como resultado de sus creencias”.

El secretario de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, anunció el 26 de diciembre que había pedido al obispo anglicano Philip Mounstephen de Truro que dirigiera una revisión independiente del apoyo que la Oficina de Relaciones Exteriores del Reino Unido brinda a los cristianos perseguidos, y que haga un mapa de los niveles de persecución y discriminación contra Cristianos de todo el mundo. El mes pasado se emitió un informe provisional, mientras que el informe final, incluidas las recomendaciones, se publicará a finales de este verano.

En el prefacio del informe de derechos humanos, Hunt dijo que los cristianos se enfrentaron al acoso en 144 países en 2016, en comparación con 128 en 2015.

“No estoy convencido de que nuestros esfuerzos siempre hayan sido acordes con la magnitud del problema o la evidencia empírica de que los cristianos a menudo soportan la mayor carga de la persecución. “Nunca debemos permitir que un sentido equivocado de corrección política inhiba nuestra respuesta”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores.

Las cuestiones de libertad religiosa ocuparon una parte significativa del informe de Derechos Humanos y Democracia, en parte debido al hecho de que el gobierno del Reino Unido no publica un informe separado sobre la libertad religiosa, como el Informe anual internacional sobre libertad religiosa del Departamento de Estado de EE. UU. (El gobierno de los Estados Unidos produce dos documentos de este tipo, ya que la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional también produce un informe anual).

Sin embargo, el gobierno británico ha intensificado su compromiso con el tema, y ​​en 2018 se designó a Lord Tariq Ahmad como el primer enviado especial para la libertad de religión o creencias del primer ministro. En comparación, los Estados Unidos legislaron para un Embajador general para la Libertad Religiosa Internacional, actualmente ex gobernador de Kansas y el senador Sam Brownback.

Ahmad ayudó a lanzar el primer programa del gobierno del Reino Unido para encontrar soluciones innovadoras para promover y defender la libertad religiosa, y el informe de derechos humanos señaló que ha “trabajado estrechamente con socios clave como la Santa Sede, el enviado especial de la UE para la promoción de la libertad de “La religión y el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión o de creencias”

En el avance, Ahmad dijo que está “determinado a extender esa libertad y defender los derechos de las personas, sin importar dónde vivan o quiénes sean, o cuál sea su creencia”.

“Adoptamos un enfoque de tres frentes: desafiamos a los estados que violan o no protegen los derechos humanos; trabajamos constructivamente con aquellos que están abiertos al cambio; y colaboramos con gobiernos, organizaciones internacionales y grupos de la sociedad civil que comparten nuestros objetivos “, explicó.

El informe de derechos humanos de 2018 destacó las violaciones y preocupaciones de la libertad religiosa en muchas partes del mundo.

En Pakistán, señaló “el uso indebido de la legislación sobre la blasfemia, y en particular el caso de Asia Bibi”, como un ejemplo para cuando los países “abusaron de sus leyes de blasfemia para atacar a las minorías religiosas”.

También señaló otras preocupaciones en el país.

“Hubo informes recurrentes de conversiones forzadas al Islam y matrimonios forzados con hombres musulmanes de mujeres hindúes y cristianas”, agregó.

En Sudán, el informe dijo que las minorías “siguen sufriendo, con limitaciones preocupantes a las libertades religiosas, incluida la restricción de los días de apertura de las escuelas cristianas y los informes de iglesias destruidas”.

Señaló que en el Medio Oriente, el Reino Unido estaba “a la vanguardia de los esfuerzos globales” para llevar a los miembros del Grupo del Estado Islámico a la justicia, incluido el apoyo a un equipo de investigación para recopilar pruebas de sus delitos.

“Apoyamos los esfuerzos para ayudar a los cristianos y otros grupos minoritarios en Irak a regresar a sus hogares, y en Siria brindamos una variedad de apoyo para ayudar a reforzar la sociedad civil y promover los derechos humanos y la responsabilidad”, dice el informe.

El informe también mencionó a Irán, donde “a pesar de que se benefician teóricamente del reconocimiento y la protección constitucional, los cristianos continuaron siendo perseguidos de una manera sistémica e institucionalizada”.

“En junio, cuatro conversos recientes al cristianismo fueron sentenciados a diez años de prisión, y en diciembre fueron arrestados 114 cristianos acusados ​​de hacer proselitismo”, documenta el informe.

En cuanto a China, el informe dijo que el gobierno del Reino Unido tiene “serias preocupaciones sobre la represión del gobierno de China contra las minorías religiosas y étnicas, incluidos informes creíbles sobre el uso de campos de reeducación política, y una vigilancia y restricciones generalizadas dirigidas especialmente a los uigures”. Musulmanes “.

“Las nuevas regulaciones introducidas en febrero dieron a las autoridades un mayor control sobre cómo los individuos practicaban sus religiones. En septiembre, el Vaticano firmó un acuerdo sobre el nombramiento de obispos con China. Sin embargo, continuaron los informes de persecución y detención de cristianos, y la iglesia de la casa más grande de Beijing (la Iglesia de Zion) y la Iglesia Early Rain Covenant en Chengdu fueron cerradas ”, continuó el informe.

El informe también expresó su preocupación por la ley del Estado de la nación de Israel, que se aprobó en julio y se opuso a las iglesias cristianas de la región, y dijo que si se aprobaba en el parlamento israelí, “podría socavar la igualdad de los miembros de las minorías, en particular de los cristianos árabes de Israel”. Comunidad musulmana “.

El informe dijo que en el futuro, la Oficina de Relaciones Exteriores del Reino Unido continuará utilizando la diplomacia para defender la libertad religiosa y promover el respeto entre las comunidades religiosas; y hacer frente a las violaciones de la libertad religiosa en el extranjero.

“Comenzaremos a analizar el papel de la educación en la promoción del respeto entre personas de diferentes religiones y sin religión, y desarrollaremos un conjunto de herramientas para desafiar las normas educativas que incitan a la violencia y el odio”, dijo.

cruxnow.com/church-in-uk-and-ireland/2019/06/06

Mil dólares al mes en alcohol y cien al día en flores frescas: los gastos del ‘obispo Rockefeller’


Michael Bransfield no solo sobornó a prelados mientras abusaba de curas jóvenes: también llevó una vida de lujo total
El ex-obispo de Wheeling-Charleston, Michael J. Bransfield
El ex-obispo de Wheeling-Charleston, Michael J. Bransfield
El ex-obispo de Wheeling-Charleston gastó en trece años 2,4 millones en viajes, 4,6 millones en reformas a su palacio episcopal y $300.000 en ropa, joyas y “servicios personales”, según el Washington Post
El dinero procede de una explotación petrolífera en la diócesis en Texas, lo que genera para la Iglesia local $15 millones al año

06.06.2019 Cameron Doody

2,4 millones de dólares en viajes -muchos de ellos personales- con aviones privados y hoteles de lujo incluidos. $1.000 en alcohol. $4.6 millones en reformas al palacio episcopal después de que un incendio destrozara una sola habitación. $182.000 en flores frescas -$100 al día- para la curia local. Son algunos de los detalles del estilo de vida “extravagante y fastuoso” que llevó a costa de las arcas de la Iglesia el que fuera obispo de Wheeling-Charleston durante trece años, Michael J. Bransfield, según los documentos eclesiales internos a los que ha tenido acceso el Washington Post.

Desde que fue nombrado en 2005 y hasta que fue suspendido como obispo por abusos sexuales en septiembre del año pasado- luego para ser apartado del ministerio público el pasado marzo- Bransfield no solo dio más de $350.000 en “regalos” a prelados poderosos en EEUU y en Roma, los cardenales Timothy Dolan o Raymond Burke o el ex-nuncio Carlo Maria Viganò incluidos. También se mantuvo fiel a “la fama de vividor” que se cosechó para sí mismo en su anterior etapa como rector de la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington (1990-2005), según el informe independiente mandado al Vaticano que resultó en el cese de Bransfield el año pasado.

El palacio episcopal en el que vivía Bransfield
El palacio episcopal en el que vivía Bransfield (Michelle Boorstein/The Washington Post

Más de $300.000 dólares en ropas, joyas y “servicios personales”

Los “regalos”, viajes, alcohol, reformas a su residencia y las flores frescas no fueron los únicos chanchullos de los que Bransfield disfrutaba, de acuerdo con los correos y registros financieros consultados por el Post. El prelado también pedía que los administradores financieros de la diócesis le subieran el sueldo de acuerdo con el importe de sus lujos y obsequios, más el correspondiente cargo fiscal, de modo que sus caprichos siempre corrieran a cargo de la Iglesia. Un modo de proceder, en efecto, que ahora le ha merecido una posible investigación por evasión fiscal por las autoridades de EEUU, según expertos consultados por el Post.

Incluso los gastos personales que Bransfield ni intentaba justificar como necesarios para el ejercicio de su cargo los sufragó la Iglesia. El obispo recibió durante su mandato pagos de $324.129 en conceptos como ropa, joyas y “servicios personales”, incluyendo por 87 compras al valor de $61.000 en Ann Hand, una boutique en Washington especializadas en joyas patrióticas como águilas de oro y zafiros.

¿De dónde vino el dinero?

Pero, ¿de dónde venía el dinero que financió los excesos de Bransfield? El Post recuerda algo bastante desconocido incluso para los fieles de Wheeling-Charleston: la tierra de Texas Occidental donada a la diócesis en 1904 y en la que fue descubierto petróleo en los años treinta.

La explotación petrolífera de estas tierras genera para la diócesis ingresos anuales de $15 millones, más un fondo de reserva de $230 millones, según los datos de esta jurisdicción eclesial, y de los que Bransfield siempre proclamaba, según el Post“Son míos”. A cambio, el estado de Virginia Occidental -colindante con la diócesis de Wheeling-Charleston- tiene una de las más poblaciones católicas más bajas per cápita de todo el país, con solo un 4% de la población en general, o 78.000 fieles.

Toda una anomalía que ha permitido a la diócesis de Wheeling-Charleston ser la única en EEUU en la que la diócesis financia a las parroquias, a cambio de la práctica habitual de que las parroquias financian a la diócesis.

Michael J. Bransfield (i) presenta una tarta de cumpleaños al Papa Benedicto XVI
Michael J. Bransfield (i) presenta una tarta de cumpleaños al Papa Benedicto XVI

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CHILE: Clericalismo, el pecado que debemos afrontar


Publicado el 25 de julio de 2018    |   Por Bernardita Zambrano rscj y Judith Schönsteiner    | Desde el corazón

La Iglesia está herida por su pecado, así lo sentenció el papa. Francisco pidió a los obispos chilenos la virtud de la magnanimidad[1] y es lo que nos parece tenemos que pedir todos/as para reconocer que en este pecado todos somos parte, algunos con culpa, otros con responsabilidad. Y esto porque todos somos Iglesia. Por eso es necesario adentrarnos en la espesura del mal que percibimos en la cultura eclesial o más bien eclesiástica, que ha posibilitado abusos de todo tipo.

1. Clericalismo y teología

Si estamos juzgando, y es necesario juzgar el bien como bien y el mal como mal, el primer paso que debemos dar es “darnos cuenta” para luego querer cambiar modos de mirar, pensar, reflexionar y decidir el andar eclesial y eclesiástico. En la Iglesia hay una fuerte relación entre teología y poder, por ello tenemos que velar para que la formación teológica sea transversal, es decir, tanto para quienes tienen el sacramento del orden, como para aquellos/as personas que sienten la vocación a la profundización del misterio de Dios mediante la investigación y la docencia de la teología. Si queremos “desclericalizar” la teología, esto implicará poner a disposición recursos económicos que garanticen estudios no solo para los sacerdotes, sino también para las mujeres de la vida consagrada y/o para laicos y laicas que deseen dedicarse a esta misión de la iglesia. Necesitamos mayor formación teológica en toda la Iglesia y más agentes pastorales preparados en todo el país.

Sin embargo, no es solamente un problema quien accede a la formación teológica, lo es también, el contenido de lo que se enseña y estudia. No ayuda al pueblo de Dios una enseñanza cristiana que bordea en lo que el papa Francisco llama “el gnosticismo actual”. Cuando alguien tiene respuesta a todas las preguntas demuestra que no está en un sano camino y es posible que sea un falso profeta. Los sacerdotes y teólogos no tienen por qué tener respuesta para todo. ¡Como pretender que podamos medir y sondear el misterio de Dios! No deben ellos creer que podrían tener respuestas para todo, ni nosotros debemos esperarlo en una actitud infantil de docilidad o en la búsqueda de seguridades ante un Dios insondable. Dios nos supera infinitamente (…) quien lo quiere todo claro y seguro pretende dominar la trascendencia de Dios[2].

Por otra parte, las elites eclesiales, entendidas como estas minorías selectas que pretenden regir los destinos de la Iglesia, se reproducen fácilmente no sólo en las iglesias locales en sectores acomodados. Las comunidades cristianas tenemos que poner atención en quienes son los grupos hegemónicos que imponen sus ideas, ya sea porque tienen el poder económico o algún otro tipo de supremacía intelectual, social, política, etc. Todo esto ha decantado tristemente en una teología masculina, europea y de escritorio, desafectada de la realidad. Haber dado toda la autoridad teológica (litúrgica, moral, sacramental, etc.) a estas elites nos ha dejado en una Iglesia dividida, donde quienes han tomado las decisiones están desenraizados de la vida sencilla del pueblo de Dios. En el pensamiento teológico del Magisterio de la Iglesia faltamos las mujeres, los pueblos indígenas y los pobres. Sería muy fácil testear dentro de la jerarquía cuántos de los pastores que tenemos actualmente han leído teología desarrollada por mujeres o teología escrita por indígenas o teología latinoamericana, escrita desde el sufrimiento de los más pobres.

2. Clericalismo y laicado

Otro signo del clericalismo es la escucha poco atenta al aporte laical. El laicado ya está sacando la voz en muchos lugares del país, pero aun es necesario que muchos más y sobre todo que las mujeres lo hagamos. Somos las que en muchos lugares hemos sostenido la vida de las comunidades, con el anuncio, con la preparación de la liturgia, con la asistencia a largas y tediosas reuniones donde, por lo general, más escuchamos que lo que opinamos o decidimos, porque nos toca ser ejecutoras de las grandes líneas pastorales, planes maestros, programas u orientaciones doctrinales, que fueron pensadas por otros, todos varones: papa, obispos, presbíteros, diáconos, vicarios, etc. Hoy es tiempo de que el laicado hable más, pero que también la jerarquía se disponga a escuchar, de un modo atento, sin subestimar, con la reverencia necesaria de reconocer que “el pueblo de Dios está ungido con la gracia del Espíritu Santo; por tanto, a la hora de reflexionar, pensar, evaluar, discernir, debemos estar muy atentos a esta unción”[3], como lo reconoce el papa Francisco.

Pero no todo es clericalismo, en justicia hay que decir que también hay muchos sacerdotes que dan la vida por amor en las zonas más recónditas de Chile, sacerdotes de pueblo y que con muy pocos recursos acompañan y caminan en medio del Pueblo de Dios; pero también hay muchos laicos/as y religiosos/as que lo hacen, que hace mucho tiempo comprendieron, que su vida entregada sería con y desde los marginados. Son ellos y ellas quienes han optado por poner el corazón a palpitar junto a los que sufren la injusticia, la pobreza, la discriminación, los distintos modos de marginación. Son ellos y ellas quienes pueden decir una palabra en la toma de decisiones respecto de la doctrina, de los modos de celebrar la fe, de los tiempos litúrgicos, de los discursos sobre Dios que hacen sentido a estos tiempos. Es necesario propiciar espacios de diálogo, de búsqueda conjunta sobre cuáles serán los caminos que la Evangelización y la encarnación del Evangelio tienen que recorrer hoy. Y, otra vez, una escucha confiada en la acción del Espíritu Santo en medio del pueblo que busca en hermandad una iglesia que responda de mejor manera a los desafíos de estos tiempos.

Los liderazgos son necesarios en toda organización, pero hay que decirlo claro, el sacramento del orden no trae aparejado ningún liderazgo, y en la Iglesia se necesita liderar. Urgen líderes –hombres o mujeres- en los consejos, comisiones, vicarías, cancillerías, tesorerías, tribunales, dicasterías, etc. ¿Por qué no dejar estos puestos que implican cuotas de poder, además de conocimiento técnico (por ejemplo, financiero), en manos de hombres y mujeres que cuenten con habilidades de liderazgo necesarios para cumplir dichas funciones? La trampa del clericalismo es creer que estas funciones sólo pueden ser ejercidas por quienes ostentan el sacramento del orden, lo cual es falso e ingenuo.

3. Clericalismo y verdad

Las dificultades en la Iglesia siempre estarán, las experimentaron los discípulos frente al orgullo de Santiago y Juan, los apóstoles Pedro y Pablo al decidir si evangelizar o no a los paganos, santa Teresa y los presbíteros de su época que no creyeron que ella pudiera hacer teología, la disputa entre Lutero y sus contemporáneos que derivó en una gran reforma de la Iglesia, en fin: la historia eclesial y eclesiástica ha estado marcada por diferencias y ellas seguirán estando, al final de cuentas nos enriquecen. La actitud adecuada siempre será mirar la dificultad de frente, con altura de miras, invitando a dialogar a los actores, sin esconderse, sin encubrir responsabilidades, sin ocultar información, volver a la corrección fraterna que puede ser de gran ayuda, sin poner obstáculos al diálogo, sin temer a la confrontación respetuosa, a la búsqueda conjunta de soluciones. Aunque muchos piensen que los sacerdotes deban resolver los problemas solos: no queremos una Iglesia así. Eso implica que también en esta crisis, asumamos nuestra responsabilidad de mujeres y hombres miembros de esta Iglesia.

4. Clericalismo y estatus

Otro tema es el estatus y la autoridad que reciben los diáconos, presbíteros, obispos solo por el hecho de ordenarse. Creo que es tiempo de revisar lo categórico que resulta decir que “la consagración episcopal (que se transfiere a los presbíteros, dirá luego el derecho canónico), junto con el oficio de santificar, confiere también los oficios de enseñar y de regir”[4]. Santificar, enseñar y regir, son tres actos que se arrogan tal autoridad, que necesariamente tiene como primera tentación cualquier tipo de abuso y la consiguiente infantilización del Pueblo de Dios.  Además, hoy, reconociendo el pecado del clericalismo y que dichos “oficios” están en manos de una mínima porción del pueblo de Dios, que además excluye a las mujeres, son a lo menos cuestionables, e invitan a un diálogo honesto que pueda redundar en cambios significativos para subsanar consecuencias clericales nefastas. Si el poder eclesiástico no es compartido, si sólo se concentra en menos de la mitad del pueblo de Dios (los varones), hay algo que falla. El plan de Dios no está completo sin la plena participación y el despliegue de todas las capacidades humanas y espirituales de las mujeres. La Iglesia del futuro tiene que ser pensada, santificada y regida por las mujeres, o no será.

También se han criticado los signos visibles de ese estatus que generan un distanciamiento de las personas que gozan del sacramento del orden; creo que en estos tiempos ya no se justifican, ni un atuendo diferente (vestimenta negra, clériman) ni los títulos nobiliarios (Excelencia, eminencia, reverendo, monseñor, etc.), que acentúan diferencias que finalmente se traducen en privilegios. incluso el adjetivo “padre” ya no tendríamos que usarlo, que por lo demás, dicho sea de paso, es antievangélico, fue el mismo Jesús quien dijo “No llamen Padre a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, el que está en el Cielo” (Mt. 23, 9). Si queremos de verdad caminar hacia una cultura del cuidado y la protección[5] dentro de la Iglesia, como pide el Papa Francisco, tenemos que fomentar esa igualdad fundamental[6] que preciosamente, y a fuerza de mucha discusión, resultó victoriosa en el Concilio Vaticano II, la igualdad que nos da el bautismo, consagración en la que Dios nos primerea a todos de igual modo, antes que el sacramento del orden que hoy es exclusivo para los varones.

5. Clericalismo y dinero

Una breve palabra sobre otro peligroso vicio del clericalismo. Se trata de la relación del clero con el dinero. Si bien es cierto, la Iglesia ha dado pasos en una mayor transparencia al respecto, y ya se han institucionalizado en muchas iglesias locales los Consejos económicos, continúa habiendo una nebulosa en cuanto a las propiedades de la Iglesia y sus inversiones, que en gran medida han sido producto de donaciones de cristianos bondadosos. Sin embargo, hoy, en este contexto cabe preguntarse también sobre las donaciones, ¿quiénes donan aún a la Iglesia? ¿A quiénes les donan? ¿Cuán evangélicas son las intenciones de los donantes? ¿Cómo se gastan esas donaciones? ¿Qué se hace con ellas? Nuevamente, frente a esta realidad, también necesitamos diálogo y corrección fraterna para recuperar confianzas y construir ambientes libres de todo tipo de abusos.

Finalmente, cristianos y cristianas, conscientes de la responsabilidad en todas estas cuestiones referentes al clericalismo, tendremos que optar. Y para ello contamos con lo más precioso que Dios nos ha regalado: nuestra consciencia libre, entendida como “el núcleo más secreto y el sagrario del ser humano, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla[7]Si decidimos un cristianismo entendido como poder, como poseedor de la verdad y que por tanto excluye a los que no empatizan con nuestro credo o más bien una Iglesia que viva el Evangelio de Jesús, de la no violencia, el no poder, el no saber, de una inclusión a prueba de todo y de la cruz vivida misteriosamente como don, como momento liminal a la espera de la Resurrección…

“Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de las naciones actúan como dictadores y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. Pero no será así entre ustedes. Al contrario, el de ustedes que quiera ser grande, que se haga el servidor de ustedes, y si alguno de ustedes quiere ser el primero, que se haga el esclavo de todos; hagan como el Hijo del Hombre, que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida como rescate por la multitud.»” 
Mt. 20, 25-28


[1] Benevolencia, clemencia/ desprendimiento o generosidad. Rae

[2] Cfr. Exhortación apostólica Gaudete et Exsultate, 41

[3] Cfr. Carta del Papa Francisco al Pueblo de Dios que peregrina en Chile, 1

[4] Cfr. LG 21, CVII

[5] Cfr. Carta del Papa Francisco al Pueblo de Dios que peregrina en Chile, 4

[6] Cfr. LG 9, Concilio Vaticano II

[7] GS 16, Concilio Vaticano II

Fuente: rscj.cl.reflexiones

El poder del pueblo. El pueblo tiene poder para elegir a sus obispos y quitar al obispo indigno – José Mª Castillo


Posted: 06 Jun 2019 11:20 AM PDT

¿No nos damos cuenta de que, en cosas muy importantes, la cultura y la sociedad cambian a una velocidad que la Iglesia no es capaz de seguir? Es un hecho, por ejemplo, que hay curas jóvenes que miran más al pasado que les conviene a sus ideas conservadoras que al futuro que les interpela.

Hace más de cuarenta años, yo enseñaba a mis alumnos que, en el s. III (en otoño del 254), los cristianos de la España romana le presentaron al obispo Cipriano (el más importante de entonces, aunque estaba en Cartago) un problema complicado. Tal problema consistía en que los fieles de tres diócesis españolas (León, Astorga y Mérida) se enteraron de que sus obispos no habían dado el debido testimonio de su fe en una persecución del emperador Decio. Y aquellos fieles, ante el ejemplo escandaloso de sus obispos, tomaron la decisión (impensable ahora) de quitar a los obispos, echarlos a la calle y deponerlos de sus cargos. Los cristianos, en aquel tiempo, se sentían responsables de sus diócesis. Y no toleraban el escándalo de obispos que no eran capaces de confesar su fe en Jesucristo, cuando se veían amenazados. Así las cosas, los cristianos acudieron al obispo más reconocido y ejemplar de entonces, que era Cipriano de Cartago.

Pero todo se complicó cuando uno de los obispos depuestos, un tal Basílides, recurrió al papa Esteban, obispo de Roma. Pero se valió de una información manipulada y en la que el asunto era presentado como a Basílides le convenía. Con lo que el asunto de complicó. Y esto fue lo que motivó el recurso de los cristianos de la España romana al obispo Cipriano, el más reconocido y respetado de la Iglesia de entonces.

Cipriano convocó un concilio, cuyas decisiones nos han llegado en la carta 67 de Cipriano, que está firmada por 37 obispos que participaron en aquel sínodo. Esta solución, para un conflicto local, era perfectamente aceptada en el s. III.

Ahora bien, en aquel sínodo local, se tomaron tres decisiones, que constan en la carta mencionada:

1) El pueblo tiene poder para elegir a sus ministros, concretamente al obispo: “Vemos que viene de origen divino el elegir al obispo en presencia del pueblo, a la vista de todos… Dios manda que ante la asamblea se elija al obispo” (Epist. 67, IV, 1-2).

2) El pueblo tiene poder para quitar al obispo indigno: “Por lo cual el pueblo… debe apartarse del obispo pecador y no mezclarse en el sacrificio de un obispo sacrílego, cuando sobre todo, tiene poder de elegir obispos dignos o de rechazar a los indignos” (Epist. 67, III, 2).

3) Incluso el recurso a Roma no debe cambiar la situación, cuando el recurso no se ha hecho con verdad y sinceridad: “Y no puede anularse la elección verificada con todo derecho, porque Basílides… haya ido a Roma y engañado a nuestro colega Esteban que, por estar lejos, no está informado de la verdad de los hechos, y haya obtenido el ser restablecido ilegítimamente en su sede, de la que había sido depuesto con todo derecho” (Epist. 67, 5, 3).

Queda patente, por tanto, que la Iglesia del s. III tenía una mentalidad según la cual la Iglesia consistía más en la comunidad que en el clero. Lo cual no era atentar contra los derechos del clero, sino sencillamente reconocer el papel que desempeñaba y los derechos que tenía la comunidad de los fieles.

Ahora bien, si la Iglesia de los primeros siglos se comportaba y era gestionada de esta manera, ¿Por qué, con el paso de los siglos, se le ha quitado a la comunidad de los fieles un derecho que tuvo en sus orígenes más antiguos y originales?

Y quede claro que, al plantear esta pregunta, no se trata – de ninguna manera – de limitar los derechos y poderes del obispo de Roma. Se trata de todo lo contrario. Lo que más nos tiene que importar es lo que más desea el Papa actual, el Papa Francisco: recuperar la dignidad, autoridad y grandeza de un Papa que no desea ni quiere poderes y grandeza, sino una Iglesia en la que todos los fieles cristianos sientan y vivan como problema de todos lo que a todos nos va a devolver la fuerza evangélica de una Iglesia, que no quiere grandezas humanas, sino la eficacia evangélica de la comunidad de los seguidores de Jesús el Señor.

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El CMI respalda los llamamientos a una paz y un diálogo cruciales en Colombia


El CMI respalda los llamamientos a una paz y un diálogo cruciales en Colombia

El obispo Atahualpa Hernández (centro) fue uno de los miembros de la delegación ecuménica que visitó a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. Foto: Douglas Leonard / WCC

06 de junio de 2019

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) celebró en Nueva York del 27 al 30 de mayo una delegación compuesta por dos líderes eclesiásticos y una víctima de amenazas de muerte que perdieron familiares por el conflicto en Colombia. Los tres hablaron con los estados miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre el empeoramiento de la situación en relación con los acuerdos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el estancado diálogo con el Ejército de Liberación Nacional.

El obispo Atahualpa Hernández, presidente de la Iglesia Evangélica Luterana en Colombia, el Rev. Milton Mejía, de la Iglesia Presbiteriana en Colombia, y Nidiria Ruiz Medina, de la Comisión Inter-Eclesiástica de Justicia y Paz, fueron a las Naciones Unidas para abogar por la plena la implementación de los acuerdos de paz, la protección de los defensores de los derechos humanos y la reanudación del diálogo con el Ejército de Liberación Nacional. Todos ellos son miembros de DIPAZ, la plataforma inter-eclesial de diálogo para la paz en Colombia.

“La situación está empeorando en Colombia. Hay regiones enteras donde el gobierno no está presente para proteger a la gente. Setecientos defensores de derechos humanos y excombatientes han sido asesinados en los últimos dos años ”, dijo Nidiria Ruiz Medina, víctima del conflicto de la región de Naya. Sus principales preocupaciones son la protección de los defensores de los derechos humanos, el importante papel de las mujeres en el proceso de paz y la protección de los derechos a la tierra de los pueblos indígenas.

“Las entidades corporativas tienen contratos con paramilitares para forzar a las personas desarmadas de la tierra. La tierra es luego robada para ser utilizada para empresas corporativas e intereses privados “, dijo. “Esto desplaza comunidades enteras de indígenas y residentes. Estamos pidiendo al gobierno que cumpla su promesa de protección “.

La delegación de DIPAZ se reunió con ocho Estados miembros del Consejo de Seguridad y el Departamento de Mantenimiento de la Paz y Asuntos Políticos de las Naciones Unidas.

Parados firmemente contra la violencia.

Durante una reunión con el embajador de Guinea Ecuatorial, recibieron la seguridad de que el consejo está unido al querer ver la implementación completa de los acuerdos de paz.

Durante un evento público celebrado en el Centro de la Iglesia, el 29 de mayo, Mejía expresó su preocupación por el hecho de que el gobierno colombiano proponga enmendar los acuerdos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia de manera unilateral y que ciertos gobiernos asuman que cualquier organización que busca dialogar con el El Ejército de Liberación Nacional está en connivencia con los terroristas. “Nos oponemos firmemente a todas las formas de violencia. Defendemos la paz ”, dijo. “El Evangelio nos obliga a promover la paz con justicia y buscar la reconciliación”.

Y del obispo Atahualpa Hernández: “Estamos pidiendo a la comunidad internacional que apoye a Colombia en la implementación total de los acuerdos de paz, que apoye la protección de los defensores de los derechos humanos y ex combatientes, y que reanude el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional”.

“En la Oficina Ecuménica de las Naciones Unidas, trabajamos con las iglesias miembros para ayudarlas a elaborar su defensa internacional en las Naciones Unidas de una manera que se vincule con los procesos y mecanismos actuales y conduzca a resultados mensurables”, dijo el Rev. Douglas Leonard, WCC Representante ante las Naciones Unidas en Nueva York.

“En el caso de Colombia, es importante que la defensa y las posiciones de las iglesias se escuchen tanto en el Departamento de Mantenimiento de la Paz y Asuntos Políticos de las Naciones Unidas como en las reuniones directas cara a cara con los embajadores que forman parte del consejo de seguridad. “, él dijo.

“El CMI expresa su preocupación por el proceso de paz de Colombia a la luz de los recientes asesinatos de líderes comunitarios de Micoahumado” – Comunicado de prensa del CMI 24 de mayo de 2019

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CHILE: Paula Córdova, profesora en Arica: “Mi vocación es el llamado a servir a los más excluidos”


Nació en el sur, estudió en Santiago y hoy trabaja en el norte. Fue voluntaria en la Pastoral juvenil y actualmente es profesora en una escuela básica municipal en Arica. En esta entrevista, Paula nos cuenta sobre cómo la fe y la espiritualidad ignaciana están ligadas a su rol de educadora.POR ANDRÉS MARDONESMARTES 4 DE JUNIO DE 2019

Artículo publicado en Revista Jesuitas Chile número 46  

Profesora de educación básica con mención en Lenguaje y Comunicación. Paula Córdova trabaja  actualmente en una escuela básica municipal en la ciudad de Arica. Nació en Puerto Montt y estudió en Santiago. ¿Cómo llegó al norte del país? Según nos cuenta, fue por “una búsqueda permanente de dar mi más y mejor al servicio de otros. En 2016, al finalizar mis estudios   superiores, discerní que era tiempo de descentrarme y compartir con otros lo que me había sido dado. Por esta razón, postulé al voluntariado VOLCAR (Voluntariado Comunidad, Acción y Reflexión) de la Red Juvenil Ignaciana. Y de acuerdo a mi perfil, fui destinada a trabajar en el Servicio Jesuita a Migrantes. Esa labor, de la que estoy profundamente agradecida, me llevó a reconocer la importancia de estar en el aula y en los procesos de cambios locales de cada escuela. En 2018, comencé a trabajar como profesora en una escuela municipal”.

—El ser voluntaria en la Pastoral juvenil, ¿cómo marcó tu adolescencia?

Soy miembro de la CVX (Comunidad de Vida Cristiana) desde 2009. Este caminar me ha enseñado no solo la importancia del discernimiento como opción de vida, sino seguir el estilo de Jesús de forma permanente como una opción en mi vida. Durante mi adolescencia me ayudó el ser parte de una comunidad, pues comprendí —quizás no de forma inmediata— la importancia de reconocer el paso de Dios en la vida de otros y en la propia. Vivir en comunidad y pensar por el bien común. Creo que esta idea la logré afianzar en mi época universitaria, cuando la comunidad no solo se transformó en un grupo de acompañamiento, sino en una familia cotidiana que camina junta por la justicia.

—¿Por qué decidiste ser profesora?

Porque siempre pensé que este era un vehículo para revolucionar el mundo y construir el Reino de la justicia, diversidad, solidaridad y amor. Sin duda, hoy soy más consciente de que revolucionar o cambiar todo el sistema educacional es complejo, pero tengo mucha esperanza en que el trabajo con otros que creen en la educación como un medio de liberación y reflexión, es posible. Ser profesora es un privilegio que como católica, ignaciana y mujer abrazo fuertemente. Es un regalo que mi trabajo sea también mi vocación, y desde ahí, sentirme llamada a más amar y servir con ojos de niños y adolescentes del siglo XXI.

—¿Cómo ves la educación chilena hoy?

Con todos los cambios que se han dado en los últimos años en materia de reformas, inclusión… El sistema educacional chileno está cambiando y, de forma personal, me alegra saber que estamos empezando a comprender que la educación va más allá de calificar a nuestros estudiantes o exigirles ciertos contenidos según su edad. Hoy, nuestras escuelas están asumiendo su función social per se y eso significa un aumento de responsabilidades —a veces agobiantes, pero necesarias— para educar desde la multidimensionalidad del educando. Lo que más me ha gustado ha sido la posibilidad de incluir a todos, todas y todes nuestros estudiantes; la escuela debe ser pensada y construida por todos quienes la componen.

—¿Y cómo se expresa la fe en tu labor profesional, concretamente?

Ser profesora es el mayor regalo que pude haber aceptado. Cuando eres joven, te asustan por el tema vocacional, pero a mí siempre me dijeron que mi vocación la debía buscar, y pensar alguna carrera que encaminara mi vocación. Hoy, mi vocación es el llamado a servir a los más excluidos, luchar por un mundo más justo y desde ahí, construir el Reino. No fue aleatorio querer trabajar en una escuela municipal y tampoco que esta opción haya sido en Arica. Para mí, la frontera entrega elementos enriquecedores para reflexionar sobre el mundo que estamos construyendo y el que soñamos. A partir de ahí, la escuela se configura como el escenario de llegada de diversas personas desde distintos lugares, que buscan en la escuela no solo un espacio de aprendizaje, sino también niños y niñas que desean encontrar un lugar que les acoja y en el que puedan conocer a otros como ellos.

Los niños frente a la sociedad actual

—Tú que eres formadora de niños y jóvenes, ¿cómo los preparas para enfrentar los retos que presenta el mundo de hoy?

Admiro profundamente a nuestros niños, niñas y adolescentes que se están educando. Tienen una capacidad única de cuestionar todo lo que ocurre a su alrededor. Por tanto, me encanta generar clases de discusión, ya sea a través de cortometrajes, noticias, literatura o canciones, como también promover espacios en que ellos se construyan con libertad no solo pensando que deben ser algo por haber nacido hombres o mujeres, sino que en sus manos tienen una variedad de opciones que deben conocer y así decidir lo que quieran.

La crisis de la Iglesia

—¿Qué opinión tienes sobre la situación actual de la Iglesia?

Hoy nuestra Iglesia está en un proceso de enorme deconstrucción.  Creo que necesitamos reflexionar cada arista de cómo hemos construido la Iglesia, con todos y todas. No creo que sea el tiempo de dividirnos entre consagrados o no, sino que todos debemos hacernos cargo de los abusos que se han develado y re-pensar cómo volver a caminar como Pueblo. Como un Pueblo que está dolido, que ha sido golpeado y que se ha equivocado enormemente.

— ¿Y cómo ves a las nuevas generaciones frente al tema de la fe?

Tengo el presentimiento de que nuestra Iglesia se irá haciendo cada vez más pequeña. Y es que los jóvenes de hoy no van a la Iglesia como un deber o como una imposición familiar, que por mucho tiempo fue así, sino que tienen una mirada mucho más profunda de lo que significa comprometerse con algo. Quienes actualmente están en nuestras parroquias son jóvenes responsables, alegres y valientes. Valientes porque no es una moda ser católico, no es algo envidiable, hoy ser católico es una opción radical frente a un llamado que se nos presenta.

—¿Y cómo crees tú, como profesora creyente, que puedes contribuir a superar esta crisis?

Para superar la crisis actual, creo que debemos permearnos de lo que sucede afuera de nuestras iglesias. Escuchar los hermosos y potentes movimientos sociales que marchan por las calles, escuchar a la tercera edad, que cada vez es mayor, escuchar a nuestros niños, niñas y jóvenes que están en un mundo de la inmediatez, y escuchar a las mujeres, a todas, religiosas, jóvenes, madressolteras, mujeres violadas, mujeres que decidieron abortar, mujeres golpeadas, mujeres que cumplen un rol doméstico en casa, y también a las que trabajan durante horas fuera del hogar. Debemos escuchar a las mujeres que llenan todos nuestros espacios parroquiales de forma

diaria con sus distintas expresiones de fe. Tenemos que discernir el futuro de nuestra Iglesia desde los signos de los tiempos, y eso significa contemplar nuestra cotidianidad —hoy, 2019, en el siglo XXI—, escucharla y conversar. El diálogo y la simetría de ese diálogo es, para mí, una fuente esencial para reconstruir nuestra Iglesia; sabiendo que nos urge una Iglesia democrática, en la que hombre y mujer y sus diferentes formas de expresión puedan dialogar y tomar decisiones a la par.

http://www.jesuitas.cl/paula-cordova-profesora-en-arica-mi-vocacion-es-el-llamado-a-servir-a-los-mas-excluidos/?fbclid=IwAR2NJPBtc1bjRjSjRMT0WanRbHS2VnpBXnq0YWMCkb39Ut0ywBHmIHrHymY

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