“La soledad de Francisco”: un libro analiza la conspiración contra el Papa y los duros momentos de un pontificado tormentoso


Vaticano

El reconocido vaticanista Marco Politi recorre los seis años de  Jorge Bergoglio como líder de la Iglesia. Enemigos, intrigas y luchas de poder.

El Papa argentino enfrenta cada vez más oposición de los sectores tradicionalistas de la Iglesia. /REUTERSLAS MÁS LEÍDAS

de Mundo

 15/06/2019 – 17:18

“El Papa está solo”. La conclusión de Marco Politi, uno de los más influyentes vaticanistas, en su nuevo libro “La soledad de Francisco – Un Papa profético en una Iglesia tempestosa”, representa el balance de un pontificado que vive un segundo tiempo resbalando hacia el ocaso.

“Es impresionante como esta observación recurre en las conversaciones privadas del mundo eclesial romano y no romano”. Una monja agrega; “Es una persona muy sola, se siente”. La soledad del Papa “es más intensa por la inercia de tantos obispos del mundo que no se asoman en la escena pública para relanzar los temas sostenidos por Francisco. Obispos poco valerosos que “no se movilizan ni siquiera si el Papa los exhorta a moverse”.

Marco Politi, vaticanista autor del libro "La Soledad de Francisco" en la plaza San Pedro. /VICTOR SOKOLOWICZ

Marco Politi, vaticanista autor del libro “La Soledad de Francisco” en la plaza San Pedro. /VICTOR SOKOLOWICZ

El libro cuenta cómo en la fase menguante de la era Bergoglio se ha hecho cada vez más exasperada una guerra civil de una agresividad organizada, que atormenta a Francisco y lo obliga a rediseñar sus planes para evitar que la conspiración termine abiertamente en un cisma.

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Politi afirma, y los hechos están a la vista, queconservadores y tradicionalistas llevan adelante una lucha sin cuartel que acusa al Papa argentino de herejía y ha conseguido el arma letal de un arzobispo, Carlo María Viganó, ex nuncio en Washington, que le exige la renuncia.

La Iglesia y el mundo católico aparecen divididos entre lo que creen que Francisco ha sido capaz de reformar a la Iglesia, dando comienzo a una transformación que muchos católicos esperaban, considerándolo incluso un revolucionario, y los que piensan que muchas de esas reformas no se han concretado debidamente.

"La Soledad de Francisco", el libro de Marco Politi. /VICTOR SOKOLOWICZ

“La Soledad de Francisco”, el libro de Marco Politi. /VICTOR SOKOLOWICZ

Los conspiradores conservadores y tradicionalistas quieren volver atrás, a la Iglesia inmóvil, de las celebraciones y las viejas normas.

Golpes al prestigio del Papa

Las cosas cambiaron tras un primer período que se presentó brillante para Jorge Bergoglio, decidido a perorar la causa de una Iglesia abierta, pobre y para los pobres, con un nuevo lenguaje, “hospital de campo” de los descartados, orientada a convertir las periferias geográficas y existenciales en el centro del futuro catolicismo del siglo XXI.

Entrado en el segundo tiempo del pontificado, “el Papa Bergoglio está obligado a afrontar un mundo bruscamente cambiado y empeorado”, escribe Politi. Un mundo donde el esfuerzo multilateral de perseguir el bien común “se debilita y se agrieta la cooperación dentro de la cual la Santa Sede ha operado durante decenios”.

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Francisco se mueve en un planeta donde crece el abismo de la desigualdad para miles de millones de personas. El Papa argentino “ha denunciado desde los primeros meses del pontificado los peligros de la desigualad creciente en el planeta”. La misma directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, evocó el arribo de una “edad de la cólera” si continua con mas intensidad aún la desigualdad”.

El Papa emérito Benedicto XVI se ha convertido en un adversario de Francisco. /ANSA

El Papa emérito Benedicto XVI se ha convertido en un adversario de Francisco. /ANSA

El empobrecimiento de las clases medias, el abandono de las periferias, la crisis de los obreros, preocupan cada vez más al pontífice, señala Poliiti. “Ese empobrecimiento pone en peligro la democracia participativa”.

Los cambios para peor han golpeado contra el prestigio papal, que había alcanzado su momento más luminoso durante el gobierno del presidente Barack Obama en Estados Unidos. Francisco medió exitosamente entre Cuba y Estados Unidos, logró evitar un bombardeo contra Siria, armó un encuentro entre israelíes y palestinos en el Vaticano para defender la convivencia de los dos Estados.

Todo ese tinglado se derrumbó cuando triunfó el Brexit para hacer que Gran Bretaña abandonara la Unión Europea y Donald Trump ganó las elecciones. Mezclado con la expansión del mundo de la desigualdad y la duradera crisis mundial de 2008 que se sigue manifestando en Europa, se ha difundido un enemigo terrible para el Papa argentino: “Una ebullición social que exalta el soberanismo estatal, el nacionalismo agresivo, el lenguaje plebeyo y un orgullo nacional-clerical”.

“Ningún otro Papa ha sido tan atacado y odiado como Francisco”, señala Marco Politi. En el libro cuenta que Bergoglio dijo a un eclesiásitco: “Hay un grupo de curas que se reúnen a rezar por mi muerte. El cardenal Klaus Kasper lanzó la alarma por la televisión alemana. “Hay gente a la que no le gusta el pontificado bergogliano. Quieren terminarlo lo antes poible y quieren un nuevo cónclave pronto. También desean preparar el cónclave para que dé el resultado que buscan sus intenciones”.

Escribe Politi que “en el momento más dramático del pontificado, el 2018, en el que se revelaron la enormidad de los escándalos sexuales y el pedido del arzobispo Viganó de la renuncia del pontífice, el Papa hundió el bisturí en el tumor escondido que corroe la vida eclesiástica: el clericalismo”.

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En definitiva Bergoglio atribuye el ejercicio inapropiado del poder clerical como fuente de los abusos. A esta posición responde con una carta que echa mucho veneno el Papa emérito Benedicto XVI, Joseph Ratizinger, quien identifica en el “boom” de la movilización del ’68 en Europa una causa cierta que favoreció los desbandes de los abusos sexuales.

El Papa ayudó en la mediación para el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba y se reunió con el entonces presidente estadounidense Barack Obama en 2015. /REUTERS

El Papa ayudó en la mediación para el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba y se reunió con el entonces presidente estadounidense Barack Obama en 2015. /REUTERS

El libro de Marco Politi pasa en revista los principales acontecimientos del pontificado de Bergoglio. Vienen bien para recordar el formidable impulso inicial que tuvo la gestión del Papa argentino, su carisma y su lenguaje y simpatía personal que le atrajeron masas enormes de fieles.

Por ejemplo, los dos sínodos de la familia que convocó en 2014 y 2015 hicieron creer que las grandes reformas atacaban el corazón del atraso de la Iglesia en las cuestiones sexuales. No fue así, Francisco quedó sorprendido por la vastedad de la oposición que le alinearon los conservadores, mayoritarios entre los obispos con el agregado de los episcopales que navegaban entre las dos líneas.

Fue un fracaso resonante el intento de cambiar la aproximación de la Iglesia a la cuestión de la homosexualidad. Los obispos rechazaron en el primer sinodo del 2014 el intento de modificar una posición secular, casi eterna, de la Iglesia bimilenaria. Y en el segundo sinodo, el de 2015, el punto crítico fue la intención del Papa de hacer aprobar una via penitencial que permitiera a los católicos divorciados y vueltos a casar por civil de poder recibir la comunión que les está prohibida.

Finalmente el Papa optó por la decisión retorcida de meter en la famosa nota al pie de página 351 de su carta apostólica, que definió las directivas del Sínodo de la Familia, un agregado para permtir a los obispos que decidieran por el permiso o el mantenimiento de la prohibición.

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Lección aprendida. Francisco quiso evitar una confrontación riesgosa en el Sínodo dedicado a los jóvenes, que se realizó en octubre de 2018, diluyendo las conclusiones hasta convertirlo en una oportunidad perdida. de la que se habla poco y nada.

La conspiración contra Jorge Bergoglio, con sedes principales en Estados Unidos y la Curia Vaticana, encontró lo que necesitaba con los divorciados vueltos a casar: una violación de la doctrina, una herejía. Desde entonces, este fue el punto central del ataque para conseguir desmontar del papado al argentino y evitar que al trono de San Pedro se elija un segundo Francisco.

Lo que si ha cambiado es la temática estratégica contra el Papa. Ahora los conservadores y tradicionalistas acusan a Bergoglio de proteger a los homosexuales. El arzobispo Carlo María Viganó hasta señaló la existencia de un fuerte grupo de presión gay en el Vaticano, capaz de influir en los nombramientos de obispos y cardenales del Papa, Faltan las pruebas, pero Viganó es un ariete fundamental en la agresión de las ultraderechas contra Francisco.

Los nacionalismos de ultraderecha 

Los peligros de desestabilización contra el papado bergogliano se han duplicado con la difusión de los nacionalismos de ultraderecha, inevitablemente vinculados al catolicismo tradicional.

En el capítulo “Un antipapa en Italia”, Politi describe la pesadilla. “El 4 de marzo de 2018, tras las elecciones generales, Francisco se encuentra en minoría en Italia. Es como si hubiera perdido las elecciones. Conquistan el Parlamento el Movimiento 5 Estrellas y la Liga”. El gobierno populista conquista la mayoría absoluta. “Un cuarto de siglo de historia termina pulverizado. También para la Iglesia es un golpe”.

El autor cita al historiador Andrea Ricciardi, fundador de la Comunidad de San Egidio. “El mensaje durante cinco años de Fracisco ha sido de esperanza, de apertura a los extranjeros, incluso de una mayor integración europea. Han ganado en cambio, la rabia, el miedo y un confuso antieuropeísmo. La Iglesia y el mundo católico se dan cuenta que el electorado va en otra dirección. En cualquier modo es una derrota para la Iglesia”.

El hombre fuerte del gobierno italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, está enfrentado con el Papa por su postura sobre los inmigrantes. /ANSA

El hombre fuerte del gobierno italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, está enfrentado con el Papa por su postura sobre los inmigrantes. /ANSA

Las elecciones europeas del 26 de mayo dieron en Italia una victoria neta al Hombre Fuerte populista, Matteo Salvini, ultraderechista que besa cruces y rosarios en los mitines, muestra el Evangelio y es amigo de los enemigos del Papa Francisco. Los estudios revelan que del 34,5% de votos que logró, el 27% corresponde a católicos observantes. Las cosas están peor de lo que el Papa imaginaba. La mayoría de los católicos justifica la represión de Salvini a los inmigrantes.

Parte de su fama Salvini la conquistó con una permanente campaña y con medidas como ministro del Interior. Su caballo de batalla “es la lucha contra la ‘invasión’ de los inmigrantes y su expulsión en masa. “Respecto a la predicación del Papa Salvini está en las antipodas. Su lenguaje manda al margen la Iglesia bergogliana”.

En este segundo tiempo del pontificado no es favorable a Jorge Bergoglio el balance de su relación con el clero. “Los sacerdotes se sienten frustrados por Francisco”. Uno de ellos dice: “Nunca tiene una frase gentil para nosotros”. El cardenal Veglió advierte: “Me parece que hace muchas críticas a los curas que también hacen cosas buenas”. Politi titula el capítulo: “Una Iglesia en ansiedad”.

Una minoría de los 32 mil curas en Italia acogió con entusiasmo la elección de Francisco. Pero hoy el clero vive estresado. En las parroquias crece la edad, la falta de vocaciones ralea las filas de los sacerdotes, mucho con más de 60 años, y disminuyen el número de monjas y de laicos para ayudar.

El estilo de Francisco es cuestionado mucho más que antes.Por ejemplo llueven las críticas a su decisión de crearse un mundo paralelo a la Curia Romana en la Casa de Santa Marta, el hotel interno vaticano donde vive. Allí se ha organizado un pequeño grupo de colaboradores “temiendo ser fagocitado por la estructura burocrático”. Pero “a largo andar esta relación escindida con la máquina curial no ayuda al pontífice”.

Los críticos destacan que “habla tanto de sinodalidad (gobierno colectivo), en las cuestiones importantes, pero después adopta decisiones solitarias”.

Los mismos partidarios de las reformas qusieran “una relación mejor entre Francisco y la Curia”. Pero “con los años se ha creado un ambiente de extraneidad”. Un monseñor observa: “Se siente la necesidad de un gobierno robusto y de una visión teológica de la reforma de la Curia. La Iglesia católica no funciona sin Roma”.

Francisco “es un carismático, un combatiente solitario, que no se hace grandes expectativas con la estructura institucional”. “Habrá que ver como teje la tela en el futuro”, cavila un experto, “y cuales serán sus últimos golpes”.

Vaticano, corresponsal

http://www.clarin.com/mundo/soledad-francisco-libro-analiza-conspiracion-papa-duros-momentos-pontificado-tormentoso_0_WMSegTBSt.html

Denunciantes de abusos sexuales acusan de “encubrimiento” a un obispo chileno


Los exseminaristas y denunciantes de haber sufrido abusos sexuales en el interior de la diócesis de Valparaíso: Gustavo Donoso (i), Marcelo Rodríguez (ci), Marcelo Soto (c) y Mauricio Pulgar (d), junto al testigo en la causa, Sebastián del Río (cd)
Los exseminaristas y denunciantes de haber sufrido abusos sexuales en el interior de la diócesis de Valparaíso: Gustavo Donoso (i), Marcelo Rodríguez (ci), Marcelo Soto (c) y Mauricio Pulgar (d), junto al testigo en la causa, Sebastián del Río (cd)
Todos ellos lamentaron “los actos de encubrimiento de las autoridades del obispado de Valparaíso” y sostuvieron que con esta denuncia esperan “esclarecer” esta situación y que se asuman “responsabilidades”
Sebastián del Río, testigo en esta causa y querellante en otro caso de abusos, no descartó este viernes que aparecieran más víctimas
“Ha habido una cultura del encubrimiento en la diócesis de Valparaíso. Queremos que se haga justicia con nosotros y con todas las que eventualmente podrían salir”

15.06.2019 | RD/EFE

Cuatro exseminaristas, que denunciaron abusos y violaciones por parte de dos sacerdotes de la región chilena de Valparaíso, acusaron este viernes al obispo Pedro Ossandón, actual administrador apostólico de esa diócesis, de “encubrimiento” y “negación” de los hechos delictivos.

En una rueda de prensa, los cuatro denunciantes y un testigo de los presuntos abusos y violaciones se reunieron para explicar la querella que presentaron este miércoles contra Humberto Henríquez, expárroco de la ciudad de Los Andes, y Jaime Da Fonseca, quien fuera el cura de la vecina localidad de Quilpué.

Todos ellos lamentaron “los actos de encubrimiento de las autoridades del obispado de Valparaíso” y sostuvieron que con esta denuncia esperan “esclarecer” esta situación y que se asuman “responsabilidades”.

Los hechos denunciados habrían sucedido en la década de 1990 en el seminario San Rafael en Lo Vásquez, donde ambos curas estaban relacionados con la formación de los sacerdotes, entre los que se encontraban los querellantes.

“El obispo Ossandón se niega a reconocerlo y es por eso que nos vemos obligados a demandar. No estamos denunciando porque nos guste. Ossandón se burló de nosotros, nos usó para hacer creer que estaba a favor de las víctimas y no fue así”, afirmó Mauricio Pulgar, uno de los denunciantes.

A pesar de que Ossandón no se encuentra incluido en la querella -ya que no se le acusa de ningún abuso- el abogado que representa a todas las víctimas, Juan Pablo Hermosilla, estudiará la posibilidad de denunciarlo en una instancia civil, al ser el máximo representante legal de la diócesis de la ciudad porteña.

Abusos sexuales en la Iglesia

Ossandón fue nombrado administrador apostólico de la diócesis de Valparaísodespués de que el papa aceptara la renuncia del obispo Gonzalo Duarte, quien en mayo de 2018 presentó su renuncia ante el pontífice junto a los otros 33 obispos chilenos tras haber cometido “graves errores y omisiones” en la gestión de los abusos sexuales.

Por su parte, Gustavo Donoso, otro de los denunciantes, explicó que Ossandón solo accedió a reunirse con él tras amenazarle con ir a la prensa.

“Solo así quiso verse conmigo. Todo lo que pueda decir de la escucha de las víctimas o la recepción para con nosotros ha sido muy negligente”, agregó Donoso.

Otra de las presuntas víctimas, Marcelo Soto, explicó que la primera denuncia contra el sacerdote Humberto Enríquez la hizo ante la institución religiosa en 1992 y que si el obispo Ossandón quisiera, “podría investigar estos antecedentes”.

“La pregunta es por qué hasta ahora no ha abierto una investigación”, apostilló.

Sebastián del Río, testigo en esta causa y querellante en otro caso de abusos, no descartó este viernes que aparecieran más víctimas: “Ha habido una cultura del encubrimiento en la diócesis de Valparaíso. Queremos que se haga justicia con nosotros y con todas las que eventualmente podrían salir”.

A fines del pasado abril el fiscal nacional de Chile, Jorge Abbott, informó que las causas abiertas por abusos sexuales en la Iglesia católica chilena suman ya 166, y las víctimas a 248, de las que 131 eran menores de edad al sufrir los delitos, mientras las personas relacionadas con el clero que son investigadas suman 221.

Entre estas últimas hay 10 obispos, 152 sacerdotes, 9 diáconos, 15 laicos, 8 personas de las que no se dispone información, y 27 pertenecientes a órdenes o congregaciones sin ser clérigos.Ver imagen en Twitter

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Diócesis de Valparaíso investigará denuncias contra cinco sacerdotes #CooperativaAM http://bit.ly/2AekccL

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“La homofobia no está en la Biblia, sino en sus intérpretes”. Entrevista con el teólogo Renato Lings.




El Dr. Renato Lings es traductor e interprete; doctor en Teología y escritor. Ha trabajado entre otras cosas como intérprete en el Parlamento Europeo, como profesor en la Universidad Bíblica Latinoamericana o investigador en la Queen’s Foundation for Ecumenical Theological Education. En 2011 publicó: “Biblia y homosexualidad; ¿se equivocaron los traductores?”. Hace unos días le propuse una entrevista para el blog Homoprotestantes a la que accedió amablemente. Le agradezco que comparta su experiencia, reflexiones y conocimientos con nosotr@s.

Empecemos por el principio. Naciste en Dinamarca dentro de una familia evangélica muy activa dentro de la Iglesia, de hecho tu padre era maestro y encargado parroquial. ¿Cómo fue para ti descubrir tu homosexualidad en ese contexto? ¿Y para tu familia?
Descubrir mi homosexualidad fue una experiencia muy extraña. A partir de los once años aproximadamente me fui dando cuenta que algunos varones me atraían poderosamente. Al mismo tiempo no me atrevía a mostrarles ningún afecto especial. Crecía en un ambiente rural cerrado y represivo en el que era peligroso “pasarse” y reinaba la conformidad en todo. La homosexualidad era un tema tabú y, como medida de autoprotección, yo guardaba instintivamente mi secreto. Durante toda mi adolescencia, nadie se enteró de mi vida sentimental.

¿Cómo era el Dios que tenías dentro del armario? ¿Cambió en algo cuando finalmente pudiste salir de allí?
Era un Dios contradictorio. Por un lado me enseñaron en la escuela dominical la importancia de Juan 3,16, versículo que dice: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para que todo el que crea en él no perezca sino que tenga vida eterna.” Es una afirmación hermosísima que me ha permitido conservar mi fe cristiana hasta la fecha. Al mismo tiempo, sin embargo, el Dios que reinaba en mi ambiente familiar tenía bastante de dictador porque muchas cosas nos estaban prohibidas. Por ejemplo, a mí y a mis hermanas y hermanos no nos permitían aprender a bailar y no podíamos leer libros y revistas con contenido erótico. A los 18 años intenté salir del armario acudiendo al médico de cabecera pero él me remitió a un psiquiatra bastante retrógrado que me aconsejó esperar algunos años más. Fue una etapa dura y depresiva, de una gran soledad. Sólo conseguí liberarme del armario cuando cumplía 24 años. Fue una auténtica experiencia liberadora. Empecé a entender a Dios de otra manera, aceptándolo como Creador de todo el universo y, por tanto, de la sexualidad humana.
Tus primeros estudios a mediados de los años sesenta fueron “Literatura y Cristianismo” “Filosofía, griego y hebreo”… interpreto que tenías interés por conocer más profundamente la Biblia. En aquel momento, ¿Qué significaba para ti la Biblia? ¿Era una fuente de liberación o de condena?
Durante mi adolescencia llegó a aburrirme la Biblia hasta el punto de saciedad debido a la manera autoritaria en que nos la imponían. Para una persona joven como yo era prácticamente un documento fosilizado. Además, no me permitían cuestionar nada. Cuando tenía 21 años escuché una charla en que un teólogo analizaba el pecado de Sodoma y Gomorra. Terminó su reflexión afirmando que este relato bíblico condenaba “la homosexualidad”. Eso me asustó y aquel día la Biblia empezó a preocuparme de verdad. A partir de aquella experiencia me he esforzado por entender la naturaleza de la supuesta condena bíblica y desde entonces busco el lado liberador de las escrituras.

Si nos centramos ahora en los textos bíblicos que tradicionalmente son utilizados por los cristianos conservadores para condenar a las personas homosexuales, me pareció interesante la propuesta de tu artículo “Los –yaceres- de una mujer”[1]en la que afirmabas que Levítico 18,22 se puede traducir como. “No cometerás actos de incesto con varones”. Nos puedes explicar brevemente, y para que podamos entenderlo, las razones de esta traducción y sus implicaciones.
Es muy interesante el versículo 18,22 del Levítico. El lenguaje hebreo del texto original es opaco, muy difícil de entender. Por eso vienen acumulándose, desde tiempos antiguos, diferentes interpretaciones. Actualmente mis investigaciones bíblicas me permiten catalogar 14 lecturas distintas de Lev 18,22. ¿Cuál es la correcta? La respuesta es sencilla: “No sabemos”. La lectura menos probable es la que pretende presentar el versículo como una condena de “la homosexualidad”. Hace años que esta lectura está de moda porque a los traductores les facilita grandemente su trabajo. No obstante, es un anacronismo atribuir al redactor del texto hebreo actitudes “homófobas”. Este versículo no aporta ningún dato de interés para la gente LGTB de nuestros días. Si nos valemos de criterios literarios y lingüísticos a la hora de analizarlo, la clave interpretativa aparecerá por otro lado. Hasta tiempos muy recientes los estudiosos han hecho caso omiso del tema del incesto. No obstante, una amplia parte del capítulo 18 habla justamente de ese problema. Por tanto, recomiendo que tengamos en cuenta el tema del incesto a la hora de reflexionar sobre Lev 18,22.
En otro de tus artículos, “Sodoma, escenario de un choque cultural”[2] afirmas que dramas como el de Sodoma pueden convertirse en instrumentos de liberación para las personas LGTB. ¿Puedes ponernos un ejemplo? ¿Cómo podemos acercarnos a esta historia bíblica desde nuestra realidad lgtb y sentirnos liberados?
De acuerdo, es muy buena la pregunta porque a primera vista mi propuesta tal vez pueda parecer contradictoria. Si nos atenemos estrictamente a la tradición cristiana, el drama de Sodoma y Gomorra es opresor y violento. Ahí está el origen de toda nuestra vía crucis. Ahora bien, hay otra manera muy distinta de acercarnos al relato bíblico. Si deseamos respetar el testimonio que nos presenta la Biblia hebrea, ahí tenemos a los profetas Isaías, Ezequiel, Jeremías, y otros. Históricamente son los primeros intérpretes del drama de Sodoma. Según esta corriente interpretativa, el pecado de la ciudad no tiene nada que ver con supuestos delitos sexuales. Todas las voces proféticas utilizan el nombre de Sodoma como metáfora para criticar sin pelos en la lengua a los gobernantes y políticos de su época, tildándoles de idólatras, egoístas, arrogantes, opresores y violentos. Por ejemplo, léete el capítulo 1 de Isaías, fijándote en los versículos 10-17. También vale la pena estudiar Ezequiel capítulo 16, versículos 46-51. Si aprendemos a escuchar a los profetas para que nos enseñen a interpretar bíblicamente el drama de Sodoma, el proceso nos ayudará a liberarnos a nosotros mismos, a denunciar la injusticia y a ser solidarios con los desfavorecidos que malviven en nuestro entorno.
Y si vamos al Nuevo Testamento y a las cartas Paulinas, por ejemplo en textos como Rm 1:26-27 o 1 Cor 6:9-10, podríamos interpretar que el Apóstol se posiciona en contra de las relaciones sexuales entre dos hombres. ¿Crees que es así? ¿Cómo deberíamos acercarnos las cristianas y cristianos de hoy a esos textos?
Bueno, son textos muy curiosos y cada uno tiene sus complejidades. Te sugiero que vayamos por partes. Si nos acercamos primero a 1 Cor 6:9-10, te diré que muchos traductores se equivocan a la hora de interpretar dos vocablos griegos como son malakoi y arsenokoitai. Por su parte, malakoi significa “blandos”, “blandengues” o “débiles”, mientras que no se sabe prácticamente nada de arsenokoitai. Literalmente vendría a significar “varones-cama” o “varones que se acuestan”. Posiblemente la palabra tenga que ver con los burdeles y con el tráfico ilegal de prostitutas y de prostitutos jóvenes, negocio muy lucrativo en el imperio romano. Insisto, sabemos muy poco de este vocablo. Es importante darse cuenta que no aparece en la literatura erótica redactada en griego. Por esta razón no podemos interpretarlo como referencia a varones homosexuales. Debemos rechazar enérgicamente las traducciones equivocadas, de las que hay, lamentablemente, unas cuantas.
En cuanto a Rom 1:26-27 la situación es distinta. Según la tradición cristiana, Pablo critica allí a las personas homosexuales. Sin embargo, si sometemos estos versículos a un cuidadoso análisis literario, veremos que todos los verbos principales aparecen en tiempo pasado indicando que el apóstol se refiere a sucesos históricos conocidos. Algunos traductores de nuestra época se han atrevido a modificar los verbos convirtiéndolos en tiempo presente, tal vez para herir a la gente LGTB de hoy, pero se equivocan gravemente. El apóstol cita hechos ocurridos en el pasado remoto. Con respecto al versículo 26, se refiere probablemente a un grupo de mujeres que se prestó, en un momento determinado, para dedicarse a actividades sexuales “antinaturales” con varones. En tiempos antiguos, lo de “antinatural” quiere decir que sucede al margen del coito vaginal. Puede tratarse del sexo oral o anal. Los varones descritos en el versículo 27 parecen haber participado activamente en orgías, tal vez dedicadas a la Cibeles, diosa originaria de Asia Menor. En todo caso, el discurso de Pablo en este pasaje se inspira grandemente en el Libro de la Sabiduría que contiene una larga serie de denuncias de las prácticas idolátricas y de los excesos que acarrean. Ante todo, las críticas de Pablo se centran en la idolatría. En ningún momento le interesa condenar a dos personas que viven en pareja. La gente a que se refiere el apóstol en este pasaje no es cristiana sino pagana. Es absurdo aplicar esta polémica puntual, que surge en un debate ocurrido hace dos mil años, a las personas LGTB cristianas de nuestro tiempo que vivimos en una realidad muy distinta.
Para entender mejor a Pablo en la Carta a los Romanos, hay que leer la carta entera hasta llegar al capítulo 16. Demasiados lectores se limitan a estudiar algunos versículos del capítulo 1, ignorando que el texto continúa y que sirve para criticar a una persona determinada que vive en Roma. Esa persona aparece en el capítulo 2. En tiempos del apóstol no existía la división en capítulos que conocemos nosotros. Las denuncias expresadas en el capítulo 1 desembocan en el capítulo siguiente donde Pablo castiga verbalmente al “instructor” de origen judío que siembra la confusión en la comunidad cristiana recién constituida. Hacia el final de la carta (16:17) Pablo previene a sus lectores contra quienes predican doctrinas que le son ajenas: “Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que suscitan divisiones y escándalos contra la doctrina que habéis aprendido”.
Para estudiar este contexto, recomiendo las obras de los teólogos James Alison y Douglas Campbell. Este último intuye que la diatriba expresada en el capítulo 1 de la carta pertenece realmente al instructor judío y que Pablo la cita para después rechazarla enérgicamente. O sea, las opiniones vertidas en los versículos 1,26-27 no las comparte el apóstol sino todo lo contrario. Leída así, la carta comienza a tener una coherencia profunda, permitiéndonos apreciar mejor cuál es la misión principal del Apóstol de los Gentiles. Como él mismo dice en Rom 1:1 y 1:3, su cometido es anunciar y compartir el evangelio de Cristo Jesús.
Si analizamos hoy el camino andado durante varias décadas por muchos cristianos y cristianas lgtb intentando aclarar o reinterpretar los textos bíblicos que los conservadores utilizan para condenarlos… ¿No te parece que intentar siempre justificarnos sólo muestra que no nos hemos liberado realmente de la homofobia? ¿Qué todavía les estamos intentando pedir que nos acepten en sus iglesias y en su mundo? ¿No te parece que esa dinámica siempre sitúa a las personas LGTB como las que tienen que justificarse y a las heterosexuales las que tienen que ser convencidas para dar su visto bueno?
Es muy importante esa pregunta. Reconozco de plano que yo mismo caigo a veces en la postura defensiva viéndome obligado a justificar mi compromiso cristiano y mi derecho de pertenecer a una iglesia determinada. Hace tantos años que nos tienen acostumbrados a esta rutina que nos cuesta una barbaridad salir de ella, por muy incómoda y desagradable que sea. Yo he dedicado los últimos diez años de mi vida a reinterpretar los textos bíblicos explicándolos como mensajes que no condenan a las personas LGTB. Ya estoy seguro, completamente convencido, de que la Biblia no es enemiga sino una gran amiga nuestra. Pero todos necesitamos educarnos y estudiar mucho, tanto heterosexuales como las y los que nos definimos de otro modo. Llevamos encima una larga tradición eclesiástica que nos ha amargado la vida. Seamos claros: el problema está en la tradición y no en las escrituras. Volviendo a tu pregunta inicial, me parece que ya es hora que nos acostumbremos a interrogar y cuestionar a los que quieren condenarnos para conocer el motivo de tales actitudes. Ellos piensan tener a su lado la Biblia y la realidad es muy otra. Y, desde luego, insisto y repito que nos urge aprender a analizar las traducciones de la Biblia que usamos habitualmente para poder exponer y denunciar los fallos y errores que cometen los traductores con escalofriante frecuencia. A nosotros nos toca demostrarle al mundo lo que significa amar los escritos bíblicos.
Supongo que hay muchos textos bíblicos en los que has reconocido a un Dios que te habla como cristiano y gay. Textos que te han liberado, dado fuerzas, te han consolado o dado esperanza… pero sin tener que dejar tu orientación sexual fuera. ¿Podrías compartir brevemente uno de ellos?
Un texto bíblico que me ha inspirado grandemente es el libro de Rut. Se trata de una perla literaria y teológica. El narrador demuestra cómo una joven mujer pobre, viuda y extranjera (Rut) es aceptada por toda la comunidad de Belén, y bendecida por el Dios de Israel, gracias a su amor incondicional por una mujer israelita (Noemí). Cuando Rut ha dado a luz a Obed, su primogénito, todas las vecinas llevan al bebé al regazo de Noemí diciendo: “A Noemí le ha nacido un hijo”. De esta manera celebran públicamente el vínculo afectivo que existe entre ambas mujeres.
La experiencia nos confirma que la homofobia no puede tener nada que ver con el evangelio de Jesús, ni con el amor de Dios. ¿Puedes compartir también un texto bíblico que muestre la incompatibilidad del seguimiento de Jesús y la homofobia?
La homofobia es excluyente. Las personas que Jesús critica más a menudo son aquellas que excluyen y desprecian al prójimo. Jesús no tiene nada de homófobo. En Mateo 19:12 habla de los “eunucos”, término que abarca a personas que nacen asexuales o sin ganas de casarse heterosexualmente, por el motivo que sea. Es posible que esté incluida la gente LGTB. De todas maneras el texto pone en evidencia que Jesús se refiere a estos grupos con respeto. Recordemos también al centurión romano (Lucas 7 y Mateo 8). El diálogo que este oficial mantiene con Jesús nos demuestra que cualquiera que se acerque al Maestro con sinceridad y humildad será escuchado, por muy diferente que sea de la mayoría y a pesar de ser, como en este caso, representante de nada menos que la odiada ocupación militar romana. Por otra parte, es probable que el centurión lleve una relación de afecto especial con el joven siervo moribundo y que es justamente ese amor el que lo motiva a solicitar la intervención de Jesús. El Maestro celebra la gran fe del oficial y lo bendice en términos prácticos sanando inmediatamente al criado amado. También en esta situación cabemos, de alguna manera, las personas LGTB, si nos identificamos con el centurión y su pareja. Por último, he de señalar la relación de afecto que existe entre Jesús y el discípulo amado como la plantea repetidamente Juan Evangelista a partir del capítulo 11. A Jesús no le inquietan en lo más mínimo las relaciones entrañables entre dos personas del mismo sexo sino que las acepta en la práctica. Tanto es así que él mismo se nutre de la ternura especial que lo une a un discípulo muy querido.
Actualmente los cambios sociales están haciendo que las iglesias tengan que posicionarse respecto a las personas LGTB. Vemos como algunas iglesias en Europa abren sus puertas para ellas, pero otras, como en el caso de España, todavía las tienen cerradas. Todo eso se traduce en tensiones y enfrentamientos…. ¿Qué papel puede tener la Biblia para superar todo esto? ¿Cómo deberíamos acercarnos a ella para que fuera un lugar donde buscar luz y no un ladrillo que lanzarnos a la cabeza?
La persecución homófoba que orquestan algunas iglesias poderosas se basa ante todo en el prejuicio y en unos pocos textos bíblicos interpretados erróneamente. El problema no está en la Biblia sino en sus intérpretes. Estos hechos vienen documentándose cada año más como lo demuestran, por ejemplo, algunos libros míos. La documentación más amplia de esta temática se encuentra en mi última obra en inglés titulada Love Lost in Translation. Todo mi trabajo teológico lo dedico a dos esfuerzos: (1) reinterpretar la Biblia y (2) denunciar los múltiples errores cometidos por los traductores, quienes actúan así no por maldad sino por ignorancia y debido a su formación en el seno de una larga tradición eclesiástica de índole homófoba y misógina. Y mientras yo viva no me cansaré de hablar de la gran riqueza psicológica y teológica que contiene la Biblia para toda la gente LGTB que quiera profundizar su fe y crecer espiritualmente. El mejor guía para el viaje es el que nos llama diciendo: “Sígueme”.
Muchas gracias Renato Lings por tus respuestas y por tu colaboración.

Carlos Osma

http://www.homoprotestantes.blogspot.com/2014/07/la-homofobia-no-esta-en-la-biblia-sino.html?m=1&fbclid=IwAR16SRPEBRlksYLVUejY1nMrAK6Ou8RDWpgnCWQMR

Hannah Arendt en Bogotá


10 Junio, 2019

Fernando Ortega

Por: Fernando Ortega

“Es absurdo.  Esto parece una nueva versión de la banalidad del mal…”, se reprochaba así misma Hannah Arendt en su apartamento en Nueva York, mientras leía las noticias que le llegaban de Colombia.

A mediados de mayo del presente año, revelaciones hechas por el diario New York Times dieron a conocer el posible regreso de los llamados “falsos positivos” en el Ejército Nacional.  Se trataba de nuevas “Órdenes de Comando” y el planteamiento de nuevos “Objetivos Operacionales” para los cuales se asumió el número de “afectaciones” como indicador de “eficiencia” y se permitió un mayor margen de error (reducción del “grado de perfección”) a la hora de medir el balance de las operaciones.  Según dichas instrucciones, no habría diferenciación alguna del tipo de “enemigo” a combatir.  En la práctica, no es la protección de la vida de los no combatientes, de la población civil, sino la cantidad de personas dadas de baja lo que sirve de principal indicador.  El medio se convirtió en el resultado a conseguir. 

Por su parte, luego de que se diera a conocer la noticia en el New York Times, en un tweet inicial de la cuenta oficial del Comandante en Jefe del Ejército Nacional, Nicacio Martínez Espinel, se leía: “Una onza de lealtad vale más que una libra de inteligencia”.      

– “Es absurdo.  Esto parece una nueva versión de la banalidad del mal…”, se reprochaba así misma Hannah Arendt en su apartamento en Nueva York, mientras leía las noticias que le llegaban de Colombia.  “Esto no se puede permitir en un Estado constitucional moderno.  No de nuevo.  Colombia no es una dictadura… ¿Dónde está el presidente? ¿Qué dice la gente del común, los medios?”, se cuestionaba en voz alta.  “Tengo que ir a Bogotá… no entiendo nada”.

Como humanista radical, la angustia de Arendt por lo que pasa en el país se encuentra más que justificada.  Lo dado a conocer en Colombia en las últimas semanas podría evidenciar no solo la comisión de delitos a nivel interno.  Vista la respuesta del aparato estatal luego de darse a conocer los hechos, adquieren especial relevancia las normas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Penal Internacional. El Art. 28 del Estatuto de Roma podría jugar un rol definitivo en el futuro.  

Aterrizamos a las 6:45 pm del día siguiente en el aeropuerto El Dorado de Bogotá.  Hannah Arendt aún intentaba organizar sus ideas y no paraba de escribir a mano en su libreta.  De hecho, nunca pudo dejar de hacerlo. 

– “Tengo que escribir para poder entender”, me dijo cuando bajábamos del avión.  “Este viaje a Colombia me hizo volver en el tiempo, a la época cuando tuve que afrontar la polémica por lo de Eichmann.  Perdí muchos amigos en Israel en ese entonces.  Casi todas las comunidades de judíos en Alemania, Europa y Estados Unidos en la época llamaron al boicot de un libro que yo no escribí.  Me atacaron sin piedad y sin si quiera haber leído mi libro.  No se lo deseo a nadie.  No quisiera volver a vivir eso de nuevo”.  Sin entender lo que me quiso decir, guardé silencio.  “Estuve tratando de analizar el prolongado conflicto interno colombiano y tuve acceso a muchas noticias sobre el país en estos últimos días.  El problema es que, en Colombia, con demasiada frecuencia se confunde violencia con poder.  La violencia en sí misma nunca puede ser legítima, y aunque pueda destruir el poder, en realidad la violencia es absolutamente incapaz de crearlo”,[1] afirmó mientras llenaba la tarjeta de inmigración.  Después agregó sin levantar la cabeza: “Es posible que esa sea una de las varias explicaciones que requiere la persistencia de la violencia en este país”.

Su vida parece una leyenda.  Nacida como Kant en Kaliningrado (entonces Alemania, ahora Rusia), la filósofa alemana de origen judío Hannah Arendt fue compañera de estudios de, entre otros, Edmund Husserl en la misma época en que tuvo una relación con quien fuera su profesor, Martin Heidegger (acaso uno de los más importantes filósofos en tiempos modernos).  Se doctoró en Heidelberg bajo la tutela de Karl Jaspers y fue amiga cercana de Walter Benjamin.  Perseguida por los nazis durante la guerra, en 1941 logró salir del campo de detención de Gurs en Francia para exiliarse en Nueva York de forma definitiva.  Su obra es una radiografía del siglo XX, pero sobre todo un monumento a la libertad e independencia del ser humano frente al fenómeno del totalitarismo.  Sus análisis están hoy màs vigentes que nunca.

Una vez registrados en el hotel, me pidió que la acompañara un rato a la terraza antes de irse a descansar.  Como de costumbre, quería tener un espacio donde pudiera fumar sin ser molestada.  Fuimos a nuestras habitaciones, luego nos encontramos en el bar y nos sentamos en una mesa con buena vista a la sabana.  A pesar del cansancio del viaje, no paraba de reflexionar mientras observaba la carátula de un libro que había traído de la habitación.

“¿Ya lo leyó?”, me preguntó señalándolo con los mismos dedos con los que sostenía el cigarrillo.  Se trata de una publicación del periodista Javier Osuna, titulado “Me hablarás del fuego. Los hornos de la infamia”, del año 2015. 

En hechos ocurridos en Norte de Santander a comienzos de la década del 2000, grupos de autodefensa utilizaron hornos crematorios para calcinar y desaparecer los cuerpos de lo que se ha calculado que son 560 colombianos.  La historia, así como la noticia del ataque sufrido por el periodista que investigó los hechos fue dada a conocer en el año 2015 por parte del noticiero “Noticias Uno”.  Existen muy pocos registros de los hornos y, por desgracia, aún no se cuenta con la capacidad del Estado para investigar lo sucedido y establecer responsabilidades, dada la presencia de actores armados en la región.

“No. No conozco el libro ni el autor”, respondí. 

– “Cualquier comparación con el holocausto carece de sentido, pero es imposible evitar recordar esa época oscura cuando se lee ese relato”.  Hizo una pausa larga, mientras probaba el vino que nos acababan de servir.  Luego me preguntó: “¿En donde han estado los medios masivos de comunicación? Esta historia tiene más de una década y al autor le quemaron incluso todos sus archivos en su residencia acá en Bogotá para que no pudiera contarla.  ¿Como es posible tanta indiferencia, tanta pasividad de la sociedad frente a la barbarie?”. Su rostro reflejaba cierto desconcierto.

“Pues muy indiferentes tampoco es que hayamos sido los colombianos”, atiné a responder.  Y agregué: “Existen o han existido varias iniciativas ciudadanas por la paz, también hubo varias marchas contra la violencia, como contra las entonces aún armadas FARC, por ejemplo”

Hannah Arendt estaba impactada, pues considera que los colombianos actúan con cierta indiferencia social y política frente a la violencia.  Sabe lo que eso significa y no es para menos.  Hace algunas décadas, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, en un cuestionamiento radical a la consciencia del pueblo alemán que había tenido que convivir con la barbarie de la dictadura nacionalsocialista, fue ella quien se encargó de levantar la voz desde su exilio universitario en los Estados Unidos para poner en entredicho el rol de aquellos millones de ciudadanos alemanes que, sin ser fieles seguidores del partido nazi, nunca actuaron, no reaccionaron para evitar que se siguieran cometiendo todo tipo de crímenes, incluido el genocidio contra diversos grupos de población por razones políticas, ideológicas y particularmente por razones raciales contra el pueblo judío. 

“¿Usted cree que puede existir algo así como una responsabilidad personal bajo un régimen dictatorial, incluso bajo un régimen totalitario?”, me preguntó con agudeza. 

“No creo, en Colombia nadie se siente culpable.  Rara vez hay responsables”, aduje con cierta resignación, sin saber muy bien a que se refería.

“Por supuesto, yo me refiero a un concepto de responsabilidad que supera su connotación jurídica, relacionado más bien con el ámbito moral de todo individuo.  Es algo que ha sido muy debatido desde el final de la guerra en Alemania, aún hoy se mantiene vigente a manera de ¨culpa¨ en la consciencia de las viejas generaciones de alemanes como la mía”.

– “No, acá no sufrimos de eso.  Más bien nos gusta pensar siempre que son otros los responsables.  Los demás, por así decirlo, los “malos”, menos nosotros”, traté de aclararle. 

– “La sociedad civil en Colombia tiene que dimensionar de una vez por todas la gravedad del conflicto interno.  O del posconflicto, no importa.  Lleva demasiado tiempo conviviendo con la violencia, tengo la sensación de que la gente se acostumbró a ella.  Eso es muy grave”; afirmó, algo contrariada.

– “Yo sé que este país es muy difícil de entender, especialmente para un extranjero”.  Le respondí, esta vez con cierto grado de certeza.  “Colombia a pesar de todo cuenta con una democracia estable, con instituciones fuertes.  La Corte Constitucional colombiana es, probablemente junto a la surafricana, el tribunal constitucional más respetado en el sur global.  Es decir, tan grave no puede ser.  Tan grave no podemos estar”. 

Hannah Arendt se había enfrentado con valentía a lo que significaba indagar a fondo las razones que posibilitaron la normalización de la barbarie durante la época del nacionalsocialismo en Alemania y quería dejarme claro lo que eso significa actualmente en Colombia.

– “Pues yo la verdad no estaría tan convencida de ese tipo de normalidad “a la colombiana”.  Lo que evidencian las noticias sobre el posible regreso de la política del “body-counting” en las Fuerzas Armadas es la absoluta ausencia de poder.  Si se analiza su historial, de acuerdo con la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dicha práctica se remonta a principios de los años 80.  El crimen de civiles no combatientes pareciera haberse convertido en una práctica normal en Colombia.  Lo único que se logra mediante la pretensión de querer imponer el poder mediante la violencia ilegítima y criminal, es destruirlo”.

“Sinceramente no entiendo”, le dije.

– “Colombia no es una dictadura”, afirmó mirando su cigarrillo.  Luego prosiguió: “Pero la violencia es cotidiana, las violaciones a los derechos humanos llevan décadas y no se terminaron con el acuerdo de paz con las FARCMas allá del rol del narcotráfico, para entender lo que pasa en el país y su violencia social y política, creo que es necesario diferenciar las formas de dominio en regímenes totalitarios de las formas de gobierno dictatoriales”. 

“¿Cuál es el punto?”

“En las dictaduras, se trata de una situación excepcional, temporal, en donde queda suspendida la garantía de derechos constitucionales, así como las libertades políticas y civiles.  En dicho sentido, en las dictaduras un partido tiende a apropiarse de la totalidad del aparato estatal a costa del régimen político, desapareciendo con ello la oposición.  Pero ese no es exactamente el caso colombiano”.  Y mientras apagaba el cigarrillo, agregó:“Bajo los regímenes totalitarios, en cambio, el ser humano no solo pierde sus libertades constitucionales y derechos políticos, también desaparece todo tipo de capacidad de reflexión individual.  La libertad que define al ser humano, su capacidad de juicio, de discernimiento, deja de operar.  Cuando ello sucede, nos encontramos ante una forma de dominio totalitario, pues es solo bajo dichas circunstancias de barbarie que se puede llegar a condicionar la libertad de juicio del ser humano.  Mientras los crímenes cometidos en una dictadura siguen siendo a pesar de todo la excepción, en un régimen totalitario se pierde la capacidad de reconocer su naturaleza criminal.  Los crímenes tienen el potencial de dejar de ser la excepción para convertirse en la regla”.[2]

Hannah Arendt tiene razón.  En muchas ocasiones, la percepción de la opinión pública en Colombia no logra diferenciar en los actos cometidos por los actores armados entre legalidad e ilegalidad, mientras los agentes del Estado insisten en utilizar métodos ilegales al momento de querer combatirlos.  Por su parte, el crimen sistemático de líderes sociales se minimiza de forma permanente.  Cierto sector de la sociedad incluso lo justifica.  Así, el crimen tiene el potencial de volverse la regla común, para dejar de ser la excepción.  La persistencia de la práctica de los falsos positivos o el crimen de lideres sociales, son evidencias de la existencia de un sistema totalitario en el sentido de Arendt, en la medida en que la sociedad a través del tiempo ha venido perdiendo su libertad de discernimiento al “normalizar” dichos fenómenos criminales.  La frontera entre lo legal y lo criminal ha dejado de existir.

“Según esa perspectiva, ¿lo que vivimos en Colombia es un régimen totalitario?”, le pregunté. 

“Así es.  Al no ser controlada la violencia generada en las regiones por la ausencia estatal, se ha venido normalizando de facto la barbarie impuesta por actores armados, con o sin participación de agentes del Estado.  Un Estado constitucional no puede existir parcialmente y solo se materializa en su capacidad para otorgar las más elementales garantías a sus ciudadanos, entre otras la vida y la seguridad, sin excepción a nivel territorial.  Incluso con un respetado tribunal constitucional y sus grandes avances, no es posible considerar que existe un Estado constitucional propiamente dicho en este país”, respondió de forma lapidaria.

En efecto, en los términos de Arendt se trata de una sociedad en situación de dominio totalitario, no a través de una dictadura estatal, sino a través de la violencia.  Colombia, sin estar viviendo formalmente en una dictadura, ha padecido a lo largo de varias décadas las consecuencias de la imposición de la fuerza armada en muchas regiones.  No se trata de una dictadura que abusa del poder estatal para imponer su régimen de manera temporal.  Se trata más bien de aquella situación particular de una sociedad, en donde se impone un régimen de dominio totalitario por parte de diversos actores armados a través de la violencia, con o sin ayuda de agentes del Estado, pero siempre aprovechando la ausencia de dicho poder estatal. 

En consecuencia, el número de víctimas que arroja el conflicto armado colombiano en todas las regiones del país, entre actores armados y agentes del Estado, particularmente la cantidad de desplazados y desparecidos, desde 1958 hasta la fecha, tiene pocos paralelos en la historia del continente americano y del mundo de la postguerra. 

Pero en Colombia pareciera que no somos conscientes de eso.  A pesar de lo dado a conocer en las últimas semanas, el Senado de la República aprobó con 64 votos a favor y uno en contra el ascenso a general de cuatro soles del Comandante en Jefe del Ejército Nacional, Nicacio Martínez Espinel.  Independientemente de los resultados de las investigaciones, al permitir que no exista ningún tipo de responsabilidad política luego de la ocurrencia de crímenes atroces, la sociedad evidencia su propio colapso moral, tal y como solo sucede en contextos totalitarios.

El Estado constitucional, a pesar de ciertos avances, no se ha podido materializar para millones de personas en Colombia.  En muchas regiones (y ciudades) gobernó y sigue gobernando la violencia.  Sin embargo, la persistente ausencia del poder estatal, el olvido de los territorios por parte del poder político no sería posible sin nuestra indiferencia.  No reconocer esa realidad significa hacernos responsables de que la violencia se prolongue; con nuestra indiferencia, no hacemos nada distinto que banalizar la barbarie.

Luego de su diagnóstico, ambos guardamos silencio.  Ya era algo tarde, y al siguiente día le esperaba un ciclo de conferencias desde bien temprano.  Antes de irse me preguntó:

“¿Ahora sí entiende por que no quería tener que recordar de nuevo la época del libro de Eichmann?  Lo único que hice en aquel entonces fue demostrar que existen seres humanos que carecen de capacidad de reflexión, del juicio libre de la razón, y que eso es lo que explica la barbarie que caracteriza un régimen totalitario.  Sigo considerando que el genocidio contra el pueblo judío es, ante todo, contra la humanidad.  Pero en Israel nunca me entendieron”.  

“¿Y eso que tiene que ver con el conflicto colombiano o con los colombianos?”, le pregunté mientras pedía la cuenta.

“Pues al dejar en evidencia el mito de la “normalidad institucional” en Colombia, y al insistir en que es ante todo la indiferencia social y política lo que permite que, como en cualquier régimen totalitario, se pierda la libertad de juicio y de reflexión ante actos de barbarie, temo perder los muy pocos amigos colombianos que tengo… Le pido un permiso, hasta mañana”. 

*Fernando Ortega, Abogado y docente universitario, hizo parte del “Masterclass 2019” del Instituto Max Planck de Derecho Público e Internacional en Heidelberg (Alemania).  Cuenta con una Maestría en Derecho Financiero Alemán y Europeo en la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz y es actualmente candidato a Doctor en Derecho a través de una beca del DAAD en la misma universidad, @FerOrtegaC


[1] Arendt, Hannah: „Macht und Gewalt“ (“Poder y Violencia“), págs. 52 – 53, 57, TB, München, Zürich 2003.

[2] Arendt, Hannah: „Was heißt persönliche Verantwortung in einer Diktatur?“ (“¿Qué significa responsabilidad personal en una dictadura?“), págs. 29 – 39, 2da. Ed., Piper Verlag GmbH, München, Octubre de 2018.  Dicho ensayo da lugar a las presentes reflexiones.  Tiene su origen en un manuscrito de la cátedra dictada por Arendt entre los años 1964 y 1965, en respuesta a las críticas recibidas tras la publicación de una de sus principales obras: “Eichmann en Jerusalén: Un informe sobre la banalidad del mal”, publicada en 1964.

http://www.lalineadelmedio.com/hannah-arendt-en-bogota/

Un nuevo miembro de la oficina del Sínodo dice que el Papa está haciendo “pequeños pasos” para las mujeres


Un nuevo miembro de la oficina del Sínodo dice que el Papa está haciendo "pequeños pasos" para las mujeres

El Papa Francisco saluda a la hermana María Luisa Berzosa González antes de una sesión del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional en el Vaticano, 16 de octubre de 2018. También se muestra a Chiara Giaccardi, profesora italiana de sociología. (Crédito: CNS photo / Vatican Media.)

ROMA – La semana pasada, el Vaticano anunció que el Papa Francisco incorporó a cuatro mujeres como Consultoras de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.

Fue la primera vez que se nombró a una mujer para el cuerpo, que se creó en 1965 y, como su nombre lo indica, es tradicionalmente masculina.

Entre ellos se encuentra la hermana española María Luisa Berzosa, presidenta de Faith and Joy, una federación internacional dedicada a la educación y la promoción del bienestar social.

Hablando con Crux , Berzosa dijo que ella cree que las mujeres necesitan una mayor visibilidad dentro de la Iglesia, y que se están tomando los pasos necesarios, pero son pasos “pequeños”.

A pesar del ritmo, se definió a sí misma como una “optimista”, y mientras la Iglesia Católica continúe “avanzando”, no tiene prisa.

Ella cree que, en última instancia, no habrá roles dentro de la Iglesia que sean inaccesibles para las mujeres, incluido el sacerdocio, pero cree que eso no sucederá hasta más adelante.

“Las cosas tendrían que cambiar”, dijo. “Pero creo que si se toman medidas, se hacen procesos, se asumen responsabilidades, la [ordenación de mujeres] puede estar al final de este proceso, sin más preámbulos, como una progresión natural”.

“Es cierto que cuando acompaño a una persona espiritualmente, no puedo escuchar su confesión, y tengo que llamar a otra persona para dirigir la liturgia”, dijo Berzosa. “Y a veces me gustaría poder hacer eso”.

Berzosa habló con Crux el viernes mientras estaba en Roma para la asamblea de Fe y Alegría. Lo que sigue son extractos de esa conversación.

Crux: ¿Esperaba ser nombrado para la comisión permanente del Sínodo?

Berzosa: Absolutamente no. El año pasado participé en el Sínodo de los obispos sobre la juventud y el discernimiento vocacional, y tuve la oportunidad de viajar por España para compartir esa experiencia. Pero cuando eso terminó, pensé que también lo era mi experiencia sinodal. ¡Ni siquiera sabía que había una comisión permanente de la Secretaría del Sínodo!

¿Dio algún discurso memorable durante el sínodo de 2018, o sabe si fue elegido para algo que dijo o hizo en octubre pasado mientras la reunión tuvo lugar en Roma?

No. Participé en el Sínodo como miembro de la comisión a la que me asignaron, la de expertos y consultores. Como todos mis colegas en esa comisión, trabajé muy duro, porque había mucho que hacer todos los días. Fue un gran encargo trabajar. Trabajamos duro, pero estábamos muy sincronizados.

Pero como en el sínodo había muy pocas mujeres, 12 de nosotros fuera de los jóvenes, fuimos muy importantes porque insistimos en ser visibles. Nos hicimos escuchar, hicimos un “desastre”, como el Papa Francisco nos pide que hagamos.

¿Qué tan significativo es que la comisión permanente del sínodo ahora tenga cuatro mujeres, tres religiosas y una laica?

Quiero leerlo como una pequeña señal, un pequeño paso en el camino para dar más visibilidad a las mujeres, para incluir sus voces, una pluralidad de voces que va más allá de la del clero. Es una forma de abrir la perspectiva, agregando diferentes vistas. Al final del día, esta fue la propuesta del sínodo del año pasado: una iglesia que es sinodal, de acuerdo con el Concilio Vaticano II, donde no hay una sola voz o una persona, sino una iglesia que es una comunidad de comunidades.

¿Cuál es el papel de las mujeres en la Iglesia?

¿Cuál es el papel de las mujeres en la Iglesia, o cuál debería ser? Aquellos de nosotros que estamos dentro, que sentimos que somos miembros vivos de la Iglesia y no simples espectadores, sentimos que somos parte de ella a través de una pertenencia cordial y debido a la fe que tenemos, pero necesitamos más visibilidad, más lugares de liderazgo. , cargos de responsabilidad, mayor presencia en la toma de decisiones.

¿Hay un largo camino por recorrer para lograr esto?

Sí. Es cierto que la sociedad civil se ha movido mucho sobre esto y aún queda mucho por hacer, y lo mismo en la Iglesia. Pero soy optimista, nunca pierdo la esperanza y quiero creer que mientras continuamos dando pequeños pasos en la dirección correcta, aunque parezcan insignificantes, avanzamos sin parar.

Y creo que esto es algo que beneficia a toda la Iglesia, no solo a las mujeres.

¿Implica eso que el sacerdocio debería estar abierto a las mujeres también?

Personalmente, como la estructura es en este momento, no me gustaría que este fuera el caso. Las cosas tendrían que cambiar. Pero creo que si se toman medidas, se hacen procesos, se asumen responsabilidades, la [ordenación de las mujeres] puede estar al final de este proceso, sin más preámbulos, como una progresión natural.

Es cierto que cuando acompaño a una persona espiritualmente, no puedo escuchar su confesión, y tengo que llamar a otra persona para dirigir la liturgia. Y a veces me gustaría poder hacer eso.

Hay muchos religiosos que no son tratados adecuadamente, que son maltratados o tratados como si fueran inferiores. Conociendo la realidad desde adentro, ¿crees que es así?

Sí, y hay mucho que hacer, pero en ambos lados. Creo que no hay subyugadores sin subyugación, ni personas subyugadas sin subyugadores. A veces una persona cede o se abre a la subyugación. Otros, es claramente un caso de abuso de poder que impide que una persona sea libre.

Debemos prestar atención, y si ha habido casos de subyugación dentro de la Iglesia, debemos asegurarnos de que nunca vuelva a suceder. Necesitamos mantener los ojos abiertos y hablar, decir lo que se debe decir y hacer las preguntas que deben hacerse.

Este comportamiento abusivo no se puede permitir, pero no solo cuando se trata de hermanas religiosas. Una persona, quienquiera que sea, no puede ser tratada como algo menos que como un ser humano. Los abusos de poder no benefician a los abusados, pero también disminuyen la dimensión humana del abusador.

Muchas veces, quienquiera que “sirve” no entiende el significado de la palabra servicio, que no es un sinónimo de esclavitud …

Exactamente. Sin embargo, muchas veces termina siendo esclavitud. Por eso necesitamos dialogar, hablar, exponer situaciones, sin tener miedo de hacerlo. Debido a que el miedo también es una forma de someter a las personas, eso evita que una persona se desarrolle por completo.

Usted habla de la importancia del diálogo, de hablar. ¿Qué papel desempeña el Papa Francisco en la construcción de lo que usted describe como un camino para avanzar a través del diálogo, sin temor a hablar?

Él construye este camino a través de sus gestos, con sus palabras, sus actitudes … Creo que es un hombre que habla más con gestos que con palabras, aunque sus palabras son muy claras. Su forma de acompañar el camino de la Iglesia es abriendo puertas con gestos, con palabras y dando pequeños pasos.

Tal vez no pueda hacer todo lo que quiere hacer, o queremos que haga más, pero valoro esos pequeños gestos, cada pequeño paso hacia adelante. La esperanza me estimula. No debemos tener miedo de correr riesgos. El miedo puede ser paralizante.

Debe ser posible avanzar sin tener miedo, también cuando se trata de mujeres en la Iglesia: no somos niñas, también somos adultos en nuestra fe y, por lo tanto, merecemos tener una opinión.

Sigue a Inés San Martín en Twitter:  @inesanma

http://www.cruxnow.com/interviews/2019/06/15/new-member-of-synod-office-says-pope-making-small-steps-for-women/

“Más tiempo, más dinero, más respeto”


June 15, 2019

El 14 de junio de 1991, diez años después de que la igualdad entre hombres y mujeres fuera reconocida en la constitución de Suiza, medio millón de mujeres marcharon desde sus lugares de trabajo o desde sus casas para protestar por las desigualdades que todavía persistían.

Sin embargo, tres décadas después, las asociaciones y grupos de mujeres informan de que la situación apenas ha mejorado.

Los organizadores hicieron un llamado a las mujeres suizas a unirse a la manifestación que se llevó a cabo de nuevo este 14 de junio de 2019 para pedir “más tiempo, más dinero, más respeto”.

En Ginebra, el grupo ecuménico local de iglesias católicas y protestantes dio apoyo a esta llamada al respeto, a la dignidad y la igualdad. La iglesia en Plainpalais acogió un programa de talleres y presentaciones sobre diversos temas, incluyendo el “#Me Too en la Biblia” y facilitando materiales y espacios de trabajo para hacer pancartas para la manifestación de la tarde.

Cuando las campanas sonaron a las 11h de la mañana en Ginebra, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) celebró una oración especial en la capilla del Centro Ecuménico.

“El CMI está comprometido con los valores de la igualdad para las mujeres que las acciones de este 14 de junio quieren visibilizar. Acompañaremos el trabajo que las iglesias locales en Ginebra están haciendo”, dijo el secretario general del CMI, el Rev. D. Olav Fykse Tviet.

https://www.oikoumene.org/en/press-centre/news/church-bells-to-ring-for-womens-equality

Sexualidad y el fin de la Iglesia católica – RAI con Matthew Fox (6/8)


13 de junio de 2019

La negativa de la Iglesia a eliminar a los abusadores y pedófilos del clero y aceptar la sexualidad humana como una bendición, está llevando al final de la Iglesia como la conocemos, dice Matthew Fox sobre Reality Asserts con Paul Jay

PAUL JAY: Bienvenido de nuevo a Reality Asserts. Soy Paul Jay. Continuamos nuestra discusión con el ex sacerdote católico, y ahora el sacerdote episcopal, Matthew Fox. Gracias por acompañarnos nuevamente.

MATTHEW FOX: Gracias, Paul.

PAUL JAY: Y como has estado, si has estado observando, y realmente deberías volver a la Parte 1 para entender dónde estamos, pero Matthew era un sacerdote católico que se encontraba en la mira de la Inquisición. por el cardenal Ratzinger, y fue primero … bueno, primero que nada silenciado, y luego pidió que abandonara la orden dominicana; Más o menos césped, y continuó hablando. Y aquí él está hablando.

Usted ha sido, cuando nos entrevistamos por primera vez, el Papa Francisco acababa de ser nombrado. Y tú, y debo decir que yo, teníamos dudas acerca de Francis en cuanto a su historia en América Latina. Algunas conexiones no se relacionan directamente con el Opus Dei, sino con una versión italiana de algo como el Opus Dei que Francis parecía tener alguna conexión. Y toda la historia de los últimos 30 más o menos, 40 años. Usted describe a la Iglesia Católica tan decrépita como los Borgia. Pero él te sorprendió. Y parecía haber sorprendido a mucha gente con sus posiciones sobre el cambio climático y su discurso sobre la desigualdad y otros tipos de problemas. Y esencialmente una especie de socialdemócrata.

Pero no está satisfecho con su respuesta sobre el tema de la iglesia y el encubrimiento de los crímenes de los sacerdotes de la pedofilia. Entonces, ¿cuál ha sido la respuesta del Papa y por qué no estás satisfecho con ella?

MATTHEW FOX: Esta última revelación desde el lado cívico del estado de Pennsylvania, principalmente el fiscal general, por así decirlo, es realmente horrible. Y el Papa tardó un par de días en responder, y luego escribió una carta pública sobre la pedofilia en el sacerdocio. Y hace algunos puntos allí que son buenos puntos sobre la cultura del clericalismo, que definiría como una mentalidad de club en la que los niños se reúnen y guardan secretos de todos los demás, y demás. Y él lo critica.

PAUL JAY: ¿Es la idea de defender primero la hermandad de los sacerdotes, y luego puedes preocuparte por los efectos negativos, tal vez?

MATTHEW FOX: Sí, eso es parte de eso. Sí. Y es una especie de versión mini de la idea de que defiendes a la iglesia a toda costa, y no le dices la verdad al mundo sobre lo que está sucediendo en los rincones oscuros de la iglesia. Así que es una versión mini de eso, creo. Una vez más, creo que es una cosa muy tribal. Y es una cosa muy masculina, creo, donde se reúnen y guardan secretos.

Entonces él tiene algunos puntos buenos en esa carta. Pero para mí es una carta muy decepcionante, porque antes que nada, él sigue y sigue hablando sobre la oración y el ayuno, y el ayuno y la oración. Y para mí eso no es lo que hizo sonar el silbato en esta cosa. Fue una buena ley que hizo sonar el silbato de esta cosa. Y esa es una decepción. Pero además, no dice cómo deshacer el clericalismo. Él no presenta ningún paso para lo que se puede hacer. Y buenas palabras, ya sabes, hemos tenido muchas de ellas durante los últimos 25 años sobre lo terrible que es la pedofilia. Así que necesitamos más que palabras. Necesitamos más acción.

Y entonces, si le aconsejara sobre la acción, en primer lugar, ¿cómo deshacer el clericalismo? Bueno, traes mujeres a la imagen. Y así, mucho: lograr que las mujeres se apropien de su poder, su autoridad, su toma de decisiones en la iglesia, es una de las cosas más importantes. Eso desharía muchas de estas cosas. No sucedería si a las mujeres se les permitiera tomar decisiones.

PAUL JAY: Ahora, en la Iglesia Episcopal hay mujeres en las posiciones de poder. ¿Es la cultura diferente en la Iglesia Episcopal?

MATTHEW FOX: Oh, muchísimo. Las mujeres son ordenados sacerdotes.

PAUL JAY: ¿ Pero ha marcado una diferencia en temas como la pedofilia?

MATTHEW FOX: Creo que sí. Creo que sí. Ahora, ya sabes, acordemos que la pedofilia es un problema humano. No es solo el problema de la Iglesia Católica. Y lo vemos en el estado de Ohio. Lo vemos en los deportes de Penn State, y en los equipos de lucha en Ohio, y en este médico y en Michigan State y USC. Pero note lo que pasó. Cuando se descubrió que esto estaba sucediendo, los presidentes fueron despedidos, mientras que en la Iglesia Católica, cuando descubrieron que esto estaba sucediendo, los obispos simplemente están en su lugar. No han sido despedidos. Y el papa no fue despedido. Y muchas de estas cosas sucedieron en los dos papas anteriores.

PAUL JAY: Esto es Ratzinger.

MATTHEW FOX: Ratzinger. Ratzinger se sentó como principal inquisidor, como jefe de la Congregación de la Fe. Uno de sus trabajos era supervisar a los sacerdotes descarriados. Y se sentó en un informe durante nueve años sobre este hombre horrible, el padre Maciel, quien inició seminarios en toda América del Sur y trajo mucho dinero para la iglesia. Y él estaba abusando personalmente de sus seminaristas, jóvenes adolescentes. Terrible. Y estas cosas se sentaron en el escritorio de Ratzinger durante nueve años. Cuando se convirtió en Papa, actuó y comenzó a actuar en consecuencia. Y al final salió la verdad.

Pero la verdad es que, y una parte triste de la carta del Papa Francisco es que cita a Ratzinger justo al principio. Ratzinger tuvo, nuevamente, algunas palabras elegantes y fuertes sobre lo horrible que es esto, los sacerdotes pedófilos. Pero para citar a Ratzinger, si conoce toda la historia de lo lento que fue para seguir adelante con esto, y John Paul II no lo apoyó, fue muy parecido a este Padre Maciel, lo puso en un avión con él cuando se va. viajando, y todo. Ordenó a 49 de sus sacerdotes en una gran ceremonia al aire libre en San Pedro en Roma. Papa Juan Pablo hizo esto. Y sin embargo, los rumores incluso entonces estaban alrededor.

Así que es horrible, la forma en que el encubrimiento es el verdadero pecado aquí. Bueno, obviamente la pedofilia es un pecado y un mal, pero el encubrimiento es un doble.

PAUL JAY: ¿ Y es porque muchos de los sacerdotes involucrados son en realidad bastante mayores? ¿No solo en el encubrimiento, sino en el involucrado? ¿Por qué no lo harían? Sería de su interés, pensaría uno, no dejar que esto se vuelva tan maligno.

MATTHEW FOX: Se basan en esta ideología de que todo se trata de mantener a la iglesia con un aspecto puro y santo. Y entonces no quieres mostrar el-

PAUL JAY: ¿ Pero ellos también piensan que en realidad no es tan malo?

MATTHEW FOX: Bueno, puedes llegar a esa conclusión. Podrías llegar a esa conclusión, que es más malo arrojar luz sobre la oscuridad de la iglesia que destruir la vida de una persona. Porque cuando esto le sucede a un niño, te persigue por el resto de tu vida. Y muchos [hay] suicidios. Por supuesto, la adicción, los drogadictos, los alcohólicos que salen de este tipo de abuso. Y, por supuesto, el hecho de que esté en el nombre de la religión agrega una dimensión distinta de la perversión y el dolor a toda la experiencia.

Así que sí, está más allá de lo pálido. Y por supuesto, mira lo que pasó en Irlanda. Cuando esto explotó hace unos años en Irlanda, la iglesia irlandesa prácticamente se ha derrumbado. Hace quince años, algo así como el 85-90 por ciento de los católicos en Irlanda estaban practicando. Ahora es el 15 por ciento. En pocos años. Y toda la generación más joven se acaba de ir. Han dejado la iglesia. Y recuerdo haber escuchado a una teóloga católica de unos 30 años de edad, aquí en los Estados Unidos, hablar sobre cómo su generación tenía 12 años cuando se rompieron las historias sobre el abuso de niños de 12 años. Sabes, y sabes, ella lo entendió de inmediato. Quiero decir, ella lo sintió muy personalmente, por decir lo menos. Y a pesar de que ella misma ha colgado en la iglesia, dijo que puede entender por qué toda su generación acaba de dar la espalda.

Hace unos años me invitaron a hablar en Detroit y recibí un correo electrónico que decía: “¿Puedo llevarlo desde el aeropuerto?”, Dije. Era esta joven, 30, 31. Ella acaba de tener un bebé. Recuerdo que el bebé estaba en el asiento trasero y en un asiento para bebés. Y ella dijo: Yo me crié católica. Ahora tengo un bebe Quiero que mi bebé crezca con la moralidad y todo eso, pero no voy a ponerlo en peligro al enviarlo a las escuelas católicas, ni a la Iglesia católica. Ella dijo, ¿qué hago? Es por eso que ella quería venir conmigo, para hablar de esto. Ya sabes, es un dilema para las parejas jóvenes, los padres jóvenes, que no pueden confiar en la Iglesia Católica.

Y, por supuesto, veo esto en una especie de cuadro más amplio sobre el que he escrito en mi libro The Pope’s War, que vivimos en una época del fin de la Iglesia Católica tal como la conocemos. Y eso no es algo malo. Creo que es: el llamado, el desafío, es regresar y descubrir de quién es este Jesús. ¿Qué está enseñando? ¿Qué nos está enseñando? ¿Cómo se relaciona con la sabiduría de Oriente, la sabiduría de los pueblos indígenas, la sabiduría que necesitamos como especie para sobrevivir hoy? Y hay muchas cosas; mucho, como digo, ya no tenemos que viajar con basílicas en la espalda. Sólo mochilas. Tenemos que deshacernos de un montón de cosas.

Y creo que este tipo de tragedias son un despojo del significado mismo de la religión. Tenemos que volver a lo que llamo espiritualidad. La religión solo lleva muchas cosas, y es hora de seguir adelante.

PAUL JAY: Dijiste anteriormente, y has escrito, que en el siglo IV, cuando la iglesia se apodera del imperio, tienes una división de clase real dentro de la iglesia. Esta jerarquía de primer nivel es la aristocracia feudal. Y los Borgia son el ejemplo más escandaloso de lo depravado y corrupto que puede ser el estrato de la iglesia. Pero no terminó con los Borgia, y están aliados con todas las secciones de, en primer lugar, la aristocracia feudal, y luego con las secciones de la aristocracia capitalista fascista. Y luego tienes sacerdotes ordinarios, que como jóvenes irlandeses deciden que esta es la manera de hacer el bien. Esa pelea todavía está en marcha. ¿Y hasta qué punto Francis no está siendo más fuerte al purgar a la Iglesia de este estrato decrépito es que él está en una gran lucha con ellos y quieren derrocarlo debido a sus posiciones? Particularmente sobre el clima y la desigualdad, e incluso solo amenazando todo este estrato? ¿Y que no puede hacer mucho más, al menos no demasiado abiertamente ahora, porque hay un movimiento activo para deshacerse de él?

MATTHEW FOX: Bueno, eso es cierto. Tiene un trabajo imposible, creo. Lord Acton, el historiador, dijo que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Y creo que lo ves en la historia de hoy. No solo en la historia de la iglesia, sino en otros asuntos políticos que enfrentamos hoy. Pero creo que, por ejemplo, mi solución, una de mis soluciones, tiene que ser una solución múltiple, a la pedofilia es, por supuesto, atraer a las mujeres. Bueno, eso es muy difícil en la Iglesia católica, porque los últimos pocos papas Las mujeres nunca pueden ser ordenadas, las mujeres nunca pueden ser ordenadas. Y este papa ha repetido ese mantra. Entonces, no se va a eliminar el clericalismo si las mujeres no entran en la habitación.

PAUL JAY: ¿ Pero si él también puede, tiene que despedir a muchas personas mayores?

MATTHEW FOX: Bueno, también está eso. Usted puede saber que en Chile, cuando la pedofilia explotó hace unos años, todos los obispos se ofrecieron a retirarse. Enviaron sus papeles de jubilación. Solo ha aceptado, creo, cinco de ellos como jubilados. Pero ahora la gente está pidiendo eso ahora en la iglesia estadounidense. Están diciendo que cada obispo debe entregar sus papeles y retirarse.

Pero, una vez más, esto solo muestra el caos en el que se encuentra la Iglesia Católica en la actualidad. Y obviamente un hombre en la cima no puede resolver todo esto. Y como dices, hay un ala derecha tirando de él con mucha fuerza. Y el ala derecha, por supuesto, no se trata solo de católicos. Los católicos están en la cama con los evangélicos de derecha hoy. Están en la cama con Rush Limbaugh. Ya sabes, cuando el Papa publicó su buena encíclica sobre el medio ambiente, Rush Limbaugh dijo que este tipo es un marxista. Este papa es un marxista. Bueno, eso dice mucho de este Papa. Y es complementario, creo, ser: tener un enemigo como Rush Limbaugh. Pero el punto es que hay estos: hay todo esto, estas presiones vienen.

Pero una vez más, si tuviera que pasar por una lista, mencioné traer mujeres. Creo que, por supuesto, hacer que el celibato sea voluntario sería una ventaja. No va a resolver el problema por completo. Todas estas personas que cometieron pedofilia en estas universidades eran hombres casados. Así que estar casado no garantiza nada. Pero, sin embargo, para que el celibato sea opcional, sería menos atractivo para los pedófilos pensar que “puedo salirme con la suya en esa organización”. Y, por supuesto, creo que es lo civil. Creo que muchas personas han dicho ahora El estado de Pensilvania ha encontrado esto; ahora necesitamos otras 49 investigaciones en los otros estados. Y creo que eso es verdad. Los poderes cívicos pueden mostrar la luz sobre esto. La Iglesia católica ha demostrado que no puede iluminar esto. No es capaz de hacerlo. Y necesitas demandas legales como citaciones,

Pero una cosa que se debe decir es que la gran cantidad de estas horribles historias de Pennsylvania son del pasado.

PAUL JAY: Por lo que sabemos.

MATTHEW FOX: Por lo que sabemos. Ellos pusieron, empezaron a poner reglas hace unos 15 años, y más reglas, y más reglas. Así que ya sabes, hicieron algunos progresos. Pero sin embargo, ya sabes, las verdades tienen que salir. =.

Ahora, otro tema que hay que enfrentar, lo mencioné antes, es la mala teología de la sexualidad que no proviene de las Escrituras. Viene de neuróticos como San Agustín y algunos otros hombres patriarcales. Por ejemplo, Orígenes, si has escuchado su nombre, es un teólogo conocido del siglo III; un chico muy inteligente Se castró de joven. Así es como lidió con su sentido de la lujuria. Bueno, ya sabes, creo que eso es bastante grave, para decirlo suavemente. Pero aquí hay un tipo que nos está diciendo a los demás cómo vivir nuestras vidas sexuales, ¿sabe? Y no está diciendo que todos se castran, pero así fue como lo manejó. No es una forma muy hospitalaria de recibir tu sexualidad. El segundo chakra. Ya sabes, tenemos que, ya sabes, pensar inteligente. Y, por supuesto, la psicología, Freud y el resto, pueden ayudarnos con esto. Este es un avance de la conciencia humana en los últimos 200 años, que podemos pensar un poco más benignamente sobre nuestra sexualidad. Y de nuevo, que la sexualidad es una bendición. Es una bendición original. No es un problema. Pero, por supuesto, tienes que aprender a lidiar con eso bien para que no se te escape. Pero eso también es válido para todas nuestras otras pasiones, incluida la ira, etc.

Entonces, nuevamente, aquí es donde las tradiciones del mundo pueden realmente ayudarnos. El hecho de poder hablar de sexualidad como un segundo chakra lo coloca en otro contexto de lenguaje que no es solo occidental, y de alguna manera te abre la mente a pensar de manera diferente al respecto. Y ya sabes, en la Biblia hay un libro completo, el Cantar de los Cantares, que es una celebración del misticismo de hacer el amor; La teofanía, la experiencia de Dios cuando las personas hacen el amor. De eso se trata. Así que la Biblia no es contra el sexo. Pero muchos de estos hombres patriarcales que han venido como ascetas, tratando de golpearse a sí mismos porque no saben cómo lidiar con su sexualidad, eso se ha proyectado en la iglesia. Es necesario deconstruir esas cosas para resolver realmente el problema de los pedófilos, porque … Y, por supuesto, también la homofobia.

PAUL JAY: Pero también en la iglesia, es la ironía de ello.

MATTHEW FOX: Esa es la ironía de ello. Pero sabes, los pueblos indígenas de todo el mundo enseñan que los homosexuales aportan una dimensión espiritual especial a la comunidad. Y así, las personas gay y lesbianas se sentirán atraídas por la espiritualidad. Y así, la idea de que vas a resolver esto, como han dicho algunos estúpidos cardenales, al expulsar a todos los homosexuales de los seminarios, es completamente estúpida, porque te estás disparando a ti mismo en términos de energía espiritual. Pasar de la homofobia a reconocer lo que dice la ciencia, que el 8 o el 10 por ciento de cualquier población humana dada va a ser gay, es muy importante, por lo que damos la bienvenida a los dones y los carismas que las personas gays y lesbianas llevan a la religión.

PAUL JAY: OK En el siguiente segmento de nuestra entrevista, hablaremos sobre el cabo fascista Opus Dei, Steve Bannon, el cardenal estadounidense Burke, que están atacando no solo al Papa Francisco, sino que están tratando de alentar un aumento de la extrema derecha, realmente fascista. Movimientos en Europa, y aquí, y directamente en la Casa Blanca. Así que únase a nosotros para la continuación de Reality Asserts en The Real News Network.Sexualidad y el fin de la Iglesia católica – RAI con Matthew Fox (6/8)

http://www.therealnews.com/stories/sexuality-and-the-end-of-the-catholic-church-rai-with-matthew-fox-6-8

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