Ideas claras sobre el sacerdocio


Miguel Ponce y Nicolás Álvarez de las Asturias ofrecen algunas repuestas a cuestiones como el sacerdocio “ad tempus”, el acceso al sacerdocio de la mujer y el celibato

FECHA01/07/19access_time 1:52COMPA

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Llamados y enviados. Una introducción a la teología del sacerdocio ministerial.
Miguel Ponce Cuéllar y Nicolás Álvarez de las Asturias
Palabra

Para empezar. No está nada mal este tándem de autores para una introducción al estudio del ministerio sacerdotal en tiempos de confusión. Don Miguel Ponce Cuéllar, vamos a llamarle factor principal, es un teólogo veterano, residente en la más profunda Extremadura, hombre de lecturas múltiples y actualizadas. Son muy numerosos sus trabajos de síntesis teológica, que además de síntesis contienen una clara pedagogía. De hecho hay que conectar este manual con su libro anterior “Teología del sacerdocio ministerial. Llamados a servir” (BAC, Madrid 2016).

Y don Nicolás Álvarez de las Asturias es un joven profesor de San Dámaso, una de las cabezas más bien amuebladas del panorama teológico y canónico de hoy. Por lo tanto, a la hora de escribir, de nuevo, sobre el sacerdocio en retornados tiempos de confusión, qué mejor idea que unir el trabajo de dos generaciones distintas, distantes en el tiempo, pero convergentes en una concepción del sacerdocio que debe ser, primero, vivida, y, después, puesta en valor. 

Vayamos al grano. Entre el Concilio Vaticano II, cuyos textos sobre el sentido del ministerio sacerdotal son meridianamente claros, y el tiempo actual, en el que vuelve cierta confusión sobre la teología y la espiritualidad sacerdotal, media el rico magisterio de Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y, últimamente del Papa Francisco. Y sin embargo, algunas “especies” teológicas que adquirieron peso público a finales de los sesenta y setenta ahora han vuelto al protagonismo eclesial. Se habla aquí por tanto de la adecuada respuesta, desde el punto de vista
teológico, a una “crisis de identidad sacerdotal”.

Leemos en el prólogo: “Los sacerdotes de nuestro tiempo desarrollamos nuestro ministerio en un momento marcado todavía por las –esperemos que- últimas oleadas de interpretaciones del sacerdocio, surgidas como alternativas a
cuanto la Iglesia había ido comprendiendo a lo largo de su historia. Esto se traduce todavía en modos muy diversos de entender el propio ministerio y su lugar específico en el seno de la comunidad cristiana, independientemente que, desde el punto de vista doctrinal, las cosas parezcan estar muy claras”.

Pongamos por caso algunas ideas a las que este libro da una adecuada respuesta. Cuando usted lea, u oiga en alguna homilía, algunas de las siguientes ideas que les sintetizo, recomienden este libro. A saber que: a) Cristo no fundó la
institución eclesial, porque esperaba la inmediatez de la parusía; b) la elección de los Doce tuvo solo un sentido escatológico y simbólico; c) la implantación del ministerio en las comunidades eclesiales nació como fruto de las necesidades de una Iglesia concreta; d) la asunción por parte de la Iglesia del modelo ministerial de las comunidades, de Hechos de los Apóstoles y Cartas Pastorales, no es la única posible y tal eclesiología no es la única acorde con el pensamiento de Cristo; y e) la Iglesia de hoy debe estar abierta a las diferentes posibilidades que ofrecen actualmente los movimiento renovadores eclesiales.

Este manual introductorio tiene tres núcleos principales: el análisis de la Sagrada Escritura respecto al ministerio sacerdotal, la historia de la comprensión en la Iglesia del ministerio, y un apartado final sobre cuestiones relevantes, como por ejemplo, la identidad del sacerdote, su fundamento cristológico, la vocación sacerdotal, la funciones ministeriales al servicio de la comunidad o la espiritualidad sacerdotal.

Se podría aducir que este es un libro solo para seminaristas, para estudiantes de teología o para sacerdotes. No lo creo. Este es un libro de formación para todos los cristianos que quieran saber sobre el sacerdocio, que respeten y
valoren y cuiden el ministerio del sacerdote “in persona Christi” y a los sacerdotes. 

Es cierto que, sobre todo, en la parte final se ofrecen algunas repuestas a cuestiones, digamos, siempre discutidas y presentes en la opinión pública eclesial, como el sacerdocio “ad tempus”, el acceso al sacerdocio de la mujer y el celibato.

Temas que se abordan, quizá no de forma obsesiva, pero sí desde el claro fundamento teológico en la comprensión del ministerio. Lo que lleva a sacar de forma clara las conclusiones a los aludidos mantras.

Interesante, por último, un epílogo breve sobre el ministerio ordenado y la renovación pastoral en la Iglesia, que dice mucho más que lo que afirma. Y también muy interesante la perspectiva histórica y teológica de la relación entre
episcopado y presbiterado, entre los sacerdotes y los obispos.


religion.elconfidencialdigital.com/articulo/de-libros/ideas-claras-sacerdocio/20190701014524028236.html

JUAN ANTONIO ESTRADA (1) LA IGLESIA. «ATRAVIESA UNA CRISIS ESTRUCTURAL».


La iglesia atraviesa una crisis estructural propiciada, entre otras causas, por los cambios en la teología de los últimos cincuenta años y la pérdida de prestigio con los escándalos financieros y sexuales. Pero sobre todo, se enfrenta a un cambio de época y a la definición de un nuevo paradigma cristiano. Se trata de redescubir la iglesia, gracias a una nueva comprensión del carisma fundacional de Jesús de Nazaret y al mayor conocimiento de la iglesia primitiva. También es importante revisar las claves de la renovación que intentó el Concilio Vaticano II y que han sido silenciadas posteriormente.

«No hace mucho perseguían a los teólogos católicos ‘progresistas’. Hoy se oponen al papa Francisco»


Los rostros de García Laviana
Los rostros de García Laviana Agencias

En marzo de 2019 el CIS ha evidenciado que los ritos religiosos se están desplomando

Obligar a ser creyentes no es un buen camino para “creer en Dios”

Hoy es un imperativo moral denunciar que el capitalismo deja morir

30.06.2019 Faustino Vilabrille

Lo primero que queremos hacer, como Foro de Cristianos Gaspar García Laviana, es dar las gracias a la Iglesia, santa y pecadora al mismo tiempo, porque a través de ella hemos conocido a Jesús de Nazaret y el mensaje cristiano. Nosotros, hijos de esa Iglesia en la que vivimos, conocemos sus virtudes y sus defectos, de los que nos sentimos responsables junto con todos sus miembros.

La publicación del Macrobarómetro del CIS de marzo de 2019 ha hecho que refresquemos algunos datos sobre la evolución del sentimiento religioso en España. Parece que la religión pierde influencia, pues se desploman los ritos y hay menos que se declaran creyentes. Es verdad que lo más importante del cristianismo no es la “religión”, las estructuras ideológicas o formales (los dogmas, el culto, la jerarquía…). Lo más importante es el vivir cristiano, la fidelidad a Jesús, la coherencia con los valores del Evangelio. De esto no habla el Macrobarómetro del CIS. Nos sentimos obligados a estar atentos a la vida de la Iglesia. Sus problemas y logros nos conciernen. La verdad es que estamos preocupados, pues creemos que tanto Jesús de Nazaret como su mensaje pueden ser una importante fuerza para ir haciendo un mundo cada vez mejor. Nos gustaría que nuestra Iglesia fuese lo suficientemente ilusionante para que nadie la abandone y tan atractiva que provoque cada día nuevas adhesiones al movimiento cristiano. Hemos querido reflexionar sobre la actual situación de nuestra Iglesia y compartir con todos las ideas que nos fueron saliendo.

Nos gustaría que nuestra Iglesia fuese lo suficientemente ilusionante para que nadie la abandone y tan atractiva que provoque cada día nuevas adhesiones

Ver y analizar

1. Obligar a ser creyentes no es un buen camino para “creer en Dios”. La fe tiene que estar fundamentada en la libertad del ser humano, a quien se le presenta la opción de dar un determinado sentido a su vida. Por eso, hay quien considera que los abandonos de hoy aquí en España son fruto, entre otras causas, del nacionalcatolicismo, que obligaba a todos a ser católicos. Mirando hacia atrás vemos causas más generales que no afectaron solo a nuestro país: la jerarquía y la mayoría del clero se pusieron al lado de los poderosos y en contra, primero, de los campesinos y, luego, también de la clase obrera; se pusieron en contra de los ideales de la Revolución Francesa, en contra de los avances científicos… En los últimos tiempos desde posiciones conservadoras se impidió el desarrollo del Concilio Vaticano II. No hace mucho perseguían a los teólogos católicos “progresistas”. Hoy se oponen al papa Francisco. Los mismos sintonizan con las políticas de derechas que defiende el neoliberalismo, de tan nefastas consecuencias para los más débiles, causante de que en nuestro país creciera la desigualdad.

 2. Hay más hechos que afectan a la credibilidad en nuestra Iglesia: no evoluciona al ritmo de la sociedad. Dice NO a todo lo nuevo, lo dijo a la Teología de la Liberación, a los curas obreros, a los curas casados, al sacerdocio femenino… , a la participación real, decisoria, del laicado –hombres y mujeres- en la gestión de todos los asuntos de la Iglesia. Últimamente la pederastia del clero, ejercida y silenciada, dio más razones para su desprestigio.

3. Es imprescindible terminar con el clericalismo, -que afecta a hombres y mujeres-, y con la mentalidad patriarcal que incide en menoscabo de la mujer. A nuestro querido papa Francisco hay que decirle que para superar estos problemas es necesario hacer cambios en el Código de Derecho Canónico. Debe tener en cuenta lo que este Pentecostés le decían las mujeres chilenas: «Las mujeres queremos un rol más activo en nuestra Iglesia, más participación en las decisiones, más responsabilidades y más protagonismo… De lo contrario el éxodo de mujeres de la ‘barca de Pedro’ será cada vez más grande e inevitable». Esto se puede decir del laicado en general.

¿Cuál es el papel de la mujer en la Iglesia?
¿Cuál es el papel de la mujer en la Iglesia?

4. A la Iglesia se la ve como una institución rica, donde se da más importancia de lo debido al dinero: cobran por todos los servicios (siguen vigentes aranceles y estipendios), para muchos las inmatriculaciones fueron un escándalo, lo mismo que no poner las propiedades de la Iglesia al servicio de los indigentes, de los inmigrantes, de los desahuciados… Tiene que ser solidaria con sus propios bienes y no sólo a través de Cáritas, que reparte lo que recibe de otros. Hay que encontrar la manera de ser de verdad una Iglesia pobre.

5. Vemos a nuestra Iglesia encerrada en sí misma, dedicada sobre todo a sus ritos religiosos, a los sacramentos, a la revitalización de Cofradías y Hermandades… Las procesiones llenan las calles, la peregrinaciones los santuarios, se hacen grandes concentraciones de jóvenes…, pero el Evangelio no llega a la calle ni a los centros de trabajo, no cala en el corazón de quienes lo escuchan. Se echa en falta la robustez misionera de los movimientos apostólicos especializados. Se percibe una cierta apatía pastoral generalizada. Debemos sacar el Evangelio fuera del ámbito de los templos. La mayor parte del tiempo los curas lo emplean en el culto y en gestiones administrativas parroquiales. Jesús convivía día a día con la gente y les transmitía su mensaje principalmente “al aire libre”.

6. La formación religiosa ha de ser liberadora y popular, donde todos nos educamos mutuamente, en un proceso continuo, tiene que dejar de ser tan infantil y dar los contenidos adecuados para vivir una fe adulta. Su objetivo ha de ser conocer al Jesús del Evangelio cuya propuesta esencial fue: “Que os améis los unos a los otros como yo os he amado”. Amor que conlleva ser solidarios, justos, considerar que todos somos iguales… Lo que ha hecho todo el montaje artificial doctrinal es ocultar el mensaje del Evangelio y a veces adulterarlo hasta el punto de hacerlo irreconocible o incluso inaceptable. La Teología dogmática tradicional no da respuesta a nada de lo que las personas del mundo actual necesitan. Los teólogos tienen que liberar al Evangelio de todo lo que le ha añadido la religión.

7. Hay que superar el concepto de un dios mágico, de un dios humanizado, de un dios creacionista (el mito bíblico ya no sirve ni como metáfora para hablarnos del origen del mundo), de un dios que puede hacer milagros alterando las leyes de la naturaleza (curar enfermedades, proteger de catástrofes…). No se pueden utilizar conceptos que no encajan con nuestra mentalidad moderna, que usa otros modelos para conocer y hablar de la realidad.

La Virgen de la Ecología
La Virgen de la Ecología Agencias

8. Más importante que la moral eclesiástica es la moral evangélica que debe ser la referencia fundamental de la conducta cristiana de la gente, que nunca ha de olvidar que la norma definitiva de moralidad es la propia conciencia personal. Estamos obligados a informarnos, pero no a someternos a la conciencia de otros.

¿Qué podemos hacer?

Debemos ejercer más la función profética, que conlleva la crítica social y salir en defensa de los marginados, de los sin trabajo, de los desahuciados. Hoy es una necesidad social y un imperativo moral denunciar al neoliberalismo, origen de tanta marginación, al capitalismo que mata o deja morir, al poder financiero que nos gobierna tan despiadadamente. A lo que hay que decir NO es a la economía de la exclusión, a la idolatría del dinero, a la inequidad. No podemos quedar indiferentes ante los problemas de la Iglesia, pero la manera de implicarnos no será centrarnos en ellos, sino, como miembros suyos, comprometernos en hacer un mundo cada vez mejor para todos y para la Madre Tierra, estando en asociaciones políticas, sindicales, culturales, ciudadanas…, ONGs. El testimonio es la mejor manera de anunciar el mensaje cristiano. Casi todos nosotros vivimos y celebramos nuestra fe en una “comunidad de base” y creemos que este puede ser un buen camino para la vida cristiana.

Una de las preocupaciones centrales de todos los cristianos ha de ser el cuidado de la Madre Tierra y en ella las personas marginadas (empobrecidos, diferentes…), o rechazadas (emigrantes…). La solidaridad y las inquietudes ecológicas encuentran buen eco entre los más jóvenes. Por otra parte, la gente más consciente y responsable exige una Iglesia más democrática o al menos más participativa. Hoy somos especialmente sensibles a la desigualdad entre mujeres y hombres. La situación en la Iglesia al respecto es escandalosa y motivo de que algunos –hombres y mujeres- se aparten de ella. Nuestra Iglesia está obligada a sintonizar con las sensibilidades de hoy. Por eso, debe conocer nuestro mundo, saber por qué es así y qué puede hacer en él. Todos estamos obligados a hacer un esfuerzo intelectual de comprensión global, de crítica de la realidad y de compromiso creador.

laicado
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http://www.religiondigital.org/espana/importante-cristianismo-religion_0_2134586549.html

COLOMBIA PARA DIFUNDIR:COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA



Medellín, ## de julio del 2019

El pueblo de Dios camina por la paz

Los anhelos de paz han sido nuevamente maltratados, heridos de muerte por una dirigencia sorda ante los cambios de fondo que exige este país empobrecido por décadas de guerra contra la dignidad de los pueblos. Aunque la firma de un acuerdo político con las FARC-EP, insurgencia armada más numerosa del continente, trajo gozo y esperanza en los territorios, el panorama hoy no podría ser más desolador. Los liderazgos sociales y populares están siendo sistemáticamente asesinados y judicializados, la palabra empeñada por el anterior Gobierno hoy se entiende como un manual de buenas intenciones y promesas vacías, y el conflicto abierto hace más de medio siglo con el ELN permanece activo mientras se multiplican los frentes de batalla a nivel nacional.

La paz, como nos lo ha hecho entender a fuerza de tropiezos la realidad, no es ningún pacto de fusiles entre guerreros. Antes bien, es un resultado, un regalo que solo obtendremos luego de sincerarnos con la realidad e iniciar todas aquellas transformaciones necesarias para que hombres y mujeres puedan reunirse en la mesa, y sin hipocresías, compartir el pan como auténticos hermanos. Esta paz que soñamos es un imperativo ético para los seres humanos justos; pero más aún para aquellos que de muchas maneras buscamos mantener vivo el proyecto militante por la vida de Jesús.

Es por eso que diferentes iniciativas por la paz, la justicia y la solidaridad nos juntamos en Medellín, una ciudad que se resiste a la guerra, para apoyar y sumarse decididamente a los esfuerzos de paz adelantados actualmente por el Arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve. Resulta del todo desalentador que un hombre de paz como él, fundamental en la protección y promoción de la vida de tantos y tantas que se encuentran amenazados en nuestro país, sea víctima de tergiversaciones, calumnias e incluso amenazas.

Este, nuestro pueblo de Dios, que sufre en medio de la violencia, la corrupción y la falta de dirección política recibe con alegría y esperanza el compromiso de nuestros pastores y jerarcas católicos en la defensa de la paz lograda y la búsqueda de una paz completa y definitiva para Colombia. El noble gesto del Nuncio apostólico en nombre de la Iglesia de Roma y el manifiesto de los obispos de suroccidente colombiano junto con los de zonas fronterizas del Ecuador nos renuevan la fe en Cristo Jesús junto a su pueblo que lucha por la paz con justicia social.

Por esa razón asumimos la tarea de llamar a todas las personas creyentes, católicas, cristianas, de otras confesiones religiosas y no creyentes que contribuyen a defender la paz lograda a aunar esfuerzos en la movilización social y en la educación para la paz, de manera que podamos lograr mayor efectividad en el cuidado de nuestros hermanos y hermanas líderes amenazados, en el acompañamiento a las familias de quienes han sido asesinados en medio de la más grande indiferencia del Gobierno nacional, en la superación del miedo, y por lo tanto, en una acción colectiva más eficaz en la transformación de la cultura, de la sociedad y de las instituciones hacia un horizonte de nueva convivencia y garantía efectiva y material de los derechos humanos.

¡Aceptamos el llamado de una paz completa y artesanalmente tejida! ¡Sigamos juntando iniciativas por la paz justa que merecemos!

Remitido al e-mail

Actualización: los obispos de EE. UU. Se unen al Papa reaccionando a las fotos de un padre migrante ahogado, un niño


Por Catholic News Service

6.26.2019 11:35 AM ET

Foto CNS / ReutersLos cadáveres del inmigrante salvadoreño Oscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria de 23 meses se ven el 24 de junio de 2019, después de que se ahogaron en el Río Grande en Matamoros, México, mientras intentaban llegar a los Estados Unidos. (Foto CNS / Reuters) Ver POPE-MIGRANTE-MUERTE 26 de junio de 2019. Editores: Note el contenido gráfico.

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WASHINGTON (CNS) – Los obispos de Estados Unidos se unieron al Papa Francisco para expresar su tristeza luego de ver fotos de los cuerpos sin vida de un padre migrante y su hija que se ahogó cerca de la frontera de Estados Unidos con México.

«Esta imagen clama al cielo por justicia. Esta imagen silencia la política. ¿Quién puede ver esta imagen y no ver los resultados de los fracasos de todos nosotros de encontrar una solución humana y justa a la crisis de inmigración?» dijeron los obispos en una declaración del 26 de junio.

«Lamentablemente, esta imagen muestra la difícil situación diaria de nuestros hermanos y hermanas. No solo su grito llega al cielo. Nos llega a nosotros. Y ahora debe llegar a nuestro gobierno federal», dijo la declaración, emitida por el cardenal Daniel N. DiNardo, presidente. de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE. UU. y el obispo Joe S. Vasquez de Austin, presidente del Comité de Migración de la USCCB.

Las fotos del migrante salvadoreño Oscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria, de 23 meses de edad, tumbados boca abajo en las aguas poco profundas del Río Bravo provocaron indignación contra el gobierno de los EE. UU. Debido a las condiciones escuálidas en las instalaciones de los migrantes, así como a políticas cada vez más duras contra los inmigrantes, muchos de los cuales son de América Central, que huyen de sus países debido a la violencia, la pobreza y la corrupción.

«Podemos y debemos seguir siendo un país que brinda refugio a los niños y familias que huyen de la violencia, la persecución y la pobreza extrema», dijeron los obispos. «Todas las personas, sin importar su país de origen o estatus legal, están hechas a imagen de Dios y deben ser tratadas con dignidad y respeto».

En respuesta a las preguntas de los periodistas el 26 de junio, Alessandro Gisotti, portavoz interino del Vaticano, dijo que el Papa Francisco vio «con inmensa tristeza» las fotos.

«El Papa está profundamente triste por su muerte y está orando por ellos y por todos los migrantes que han perdido la vida mientras buscan huir de la guerra y la miseria», dijo Gisotti.

En una entrevista con el periódico mexicano La Jornada, la esposa de Martínez, Tania, dijo que ella y su esposo decidieron cruzar el Río Grande el 23 de junio después de esperar dos meses para recibir una respuesta a su solicitud de asilo de Estados Unidos.

Con la esperanza de cruzar el río hacia Brownsville, Texas, Martínez cruzó primero con su hija y la dejó por la orilla mientras regresaba para ayudar a su esposa a cruzar. Sin embargo, al quedarse sola, Valeria se asustó y saltó al río.

Corriendo para salvarla, Martínez y su hija fueron arrastrados por la corriente. Tania fue rescatada por una persona cercana, le dijo a La Jornada.

Doce horas después, los bomberos de Matamoros, México, encontraron los dos cuerpos, ambos boca abajo, con el brazo sin vida de Valeria agarrando el cuello de su padre.

Durante su audiencia general semanal más temprano en el día, el Papa pidió a los cristianos que sean más acogedores con los demás.

Mientras saludaba a los peregrinos de habla hispana, elogió a México, que ha visto una mayor afluencia de migrantes centroamericanos, «porque son muy acogedores, tan acogedores para los migrantes».

«Que Dios te pague», dijo.

Al abordar los informes de hacinamiento y condiciones insalubres en los centros de migrantes, el cardenal DiNardo y el obispo Vásquez dijeron que «tales condiciones no pueden usarse como herramientas de disuasión».

«El Congreso tiene el deber de proporcionar fondos adicionales para atender las necesidades de los niños bajo custodia federal», dijeron. «Su proyecto de ley de asignaciones complementarias también debe aumentar las protecciones para los niños inmigrantes, incluidos los estándares más altos y la supervisión de las instalaciones fronterizas. Es posible y necesario cuidar la seguridad de los niños migrantes y la seguridad de nuestros ciudadanos. Al dejar de lado los intereses partidistas, una nación Tan grande como el nuestro es capaz de hacer ambas cosas «.

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Contribuyendo a esta historia fue Junno Arocho Esteves en el Vaticano.

http://www.catholicnews.com/services/englishnews/2019/pope-saddened-by-drowning-of-migrant-fat

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