Su iglesia evangélica era todo para ella, hasta que su hija acusó a un pastor por abuso sexual


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Christi Bragg con su hija, quien le dijo que había sido sido abusada sexualmente en un campamento de verano que fue organizado por su iglesia
Christi Bragg con su hija, quien le dijo que había sido sido abusada sexualmente en un campamento de verano que fue organizado por su iglesia créditoAnnie Flanagan para The New York Times

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Las iglesias evangélicas en Estados Unidos han buscado distanciarse de la crisis de abuso sexual que ha consumido a la iglesia católica. Sin embargo, en sus congregaciones se registran más de setecientas víctimas desde 1998; esta es la historia de una de ellas.

Por ELIZABETH DIAS 12 de junio de 2019Volver al artículo principalComparte esta página

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HURST, Texas — Christi Bragg escuchó sin poderlo creer. Un domingo de febrero, Matt Chandler, el conocido pastor evangélico de su iglesia, predicaba sobre la maldad de los líderes que abusaban sexualmente de aquellos a los que se suponía que debían proteger. Sin embargo, Chandler le aseguró a los feligreses de The Village Church que las víctimas de ataques sexuales serían escuchadas y sanarían: “Nosotros sí las vemos”.

Bragg casi vomitó. Se levantó y salió del recinto.

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Exactamente un año antes, el 17 de febrero de 2018, Bragg y su esposo, Matt, denunciaron a The Village Church porque su hija, que en ese entonces tenía 11 años, había sido abusada sexualmente en el campamento de verano de la iglesia.

Desde entonces, Matthew Tonne, quien era el ministro asociado para la infancia de la iglesia, fue investigado por la policía, acusado formalmente y arrestado por el abuso sexual de la hija de Bragg.

Bragg esperaba que los líderes religiosos explicaran lo ocurrido e informaran a otras familias de la congregación. Esperaba que la iglesia asumiera su responsabilidad y se disculpara. Esperaba poder hablar, aunque fuera una vez con Chandler, un líder al que admiraba desde hace mucho tiempo.

Nada de eso sucedió.

“Ni siquiera puede cuidar de la familia que conoce”, pensó mientras salía del enorme auditorio. “No les diga a más víctimas que acudan a usted, porque lo único que causará es más sufrimiento”.

Desde hace mucho tiempo, las iglesias evangélicas se han distanciado de la crisis de abuso sexual que ha consumido a la iglesia católica. Muchos bautistas del sur han desestimado el abuso sexual por ser un problema ocasionado por el “Hollywood corrupto” o “la teología liberal”. Sin embargo, llegó la hora de la verdad.

Alrededor de cuatrocientos líderes bautistas del sur, desde pastores juveniles hasta altos ministros, se han declarado culpables o han sido sentenciados por delitos sexuales contra más de setecientas víctimas desde 1998, según una investigación reciente de The Houston Chronicle y The San Antonio Express-News. Pastores superestrellas como Bill Hybels y Andy Savage han sido obligados a renunciar por acusaciones de conductas inapropiadas.

Tras años de resistirse a la reforma, la Convención Bautista del Sur, la denominación protestante más grande de Estados Unidos, prometió que atendería el problema esta semana en su reunión anual de miles de pastores. El nuevo presidente de la organización, J. D. Greear, ha hecho un llamado para hacer un acto de contrición por “una cultura que ha hecho del abuso, el encubrimiento y la evasión de la responsabilidad algo demasiado sencillo”.

En The Village, una de las iglesias bautistas más destacadas del sur del país y un pilar de la cultura evangélica de Texas, Bragg mencionó que los líderes le ofrecieron sus oraciones. En ocasiones se sintió agradecida y trató de respetar sus decisiones.

No obstante, a medida que transcurrieron los meses, se dio cuenta de que el instinto de los líderes de proteger a la institución pesaba más que la preocupación por su hija o su interés en investigar la verdad.

Durante años, confió en que los principales líderes de su iglesia actuaban pensando en lo que era mejor para la congregación y que, si ella no estaba de acuerdo, era su problema. Tenía un motivo espiritual: dudar de ellos era dudar de Dios.

The Village Church en Flower Mound, Texas, es una de las cinco sedes de la iglesia en el área de Dallas. La familia Bragg perteneció a The Village Church durante casi once años. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

No obstante, el calvario de su hija le mostró el otro lado de su iglesia. The Village, como muchas otras iglesias evangélicas, usa un acuerdo de membresía por escrito que contiene cláusulas jurídicas que protegen a la institución. El acuerdo de The Village evita que sus miembros demanden a la iglesia y, en vez de ello, piden mediación y luego arbitraje vinculante, procesos jurídicos que suelen darse en secreto.

The Village también recurre a una firma de prevención del abuso llamada MinistrySafe, que muchas iglesias evangélicas citan como una salvaguarda de responsabilidad. Bragg dio por hecho que MinistrySafe defendería a su hija, pero luego descubrió que los líderes del grupo eran los asesores jurídicos de la iglesia.

The Village retiró a Tonne de su personal, semanas después de que la familia Bragg mencionó su nombre. A la fecha, la iglesia niega que haya sido despedido por la acusación de abuso sexual.

El abogado de Tonne afirmó que fue acusado falsamente.

The Village se negó a contestar una lista de preguntas detalladas sobre este tema, y Chandler rechazó varias solicitudes para entrevistarlo.

“Desde nuestros inicios ha sido una de nuestras prioridades no solo procurar el cuidado espiritual de nuestros miembros e invitados, sino además la seguridad de aquellos que asisten a nuestros servicios, campamentos, eventos comunitarios y otras actividades”, mencionó The Village en una declaración. “Empleamos una serie de mejores prácticas desarrolladas como resultado de nuestro trabajo con expertos externos, que incluyen la verificación de antecedentes, capacitaciones de seguridad y varios protocolos de seguridad para hacer todo lo posible con el fin de garantizar el cuidado y la protección de todos los participantes”.

The Village afirmó que la iglesia se reunió “a la brevedad” con los Bragg, les ofreció asesoría profesional externa y que todas sus comunicaciones públicas contaron con la aprobación de ellos “en un esfuerzo para ejercer la honestidad, la transparencia y para evitar que alguien se sintiera avergonzado o preocupado”.

La iglesia también dijo que había presentado una denuncia ante la policía y que sigue apoyando el trabajo de las autoridades civiles asignadas al caso.

No obstante, los Bragg, junto con varios de sus amigos, no comparten esa opinión. Ya no forman parte de The Village, puesto que creen que criar a sus hijos en un entorno en el que la familia no recibe apoyo es, en palabras de Christi Bragg, “un abuso espiritual”.

“Nadie veló por lo que era mejor para nuestra hija”, dijo hablando de manera pública por primera vez. “Ella importa. Jesús dice que importa. Nosotros decimos que ella importa”, agregó.

Y continuó: “Ahora vemos su postura muy claramente. La iglesia no está haciendo esto bien, y no solo en mi caso”.

‘Tu mundo entero se viene abajo’

Desde que se unieron a la iglesia hace casi once años, The Village fue un hogar para la familia Bragg. El lugar estaba tan abarrotado, que les tomó dos domingos para que toda la familia —Christi Bragg, su esposo y sus hijos— pudiera entrar. La comunidad que encontraron fue magnética.

En una ocasión, cuando su podadora se descompuso, amigos de su grupo de estudio de la Biblia les compraron una nueva. Los líderes pagaron los análisis médicos de Bragg cuando sintió un dolor en el cuello y subsidiaron el pago a los campamentos de la iglesia para que sus hijos asistieran.

Matt Chandler, el pastor principal en The Village Church, tiene seguidores en todo Estados Unidos. Se presentó durante una conferencia en Irvine, California, en 2013. CreditRyan Longnecker

Era el tipo de comunidad que Bragg, quien no fue criada con apego a la iglesia, quería para sus hijos. Firmaron el acuerdo de membresía de la iglesia, un contrato que declaraba que se someterían a la Biblia y a la autoridad y disciplina espiritual de los líderes. Los miembros prometen “practicar la castidad absoluta” salvo que se encuentren en un matrimonio heterosexual, “abstenerse del consumo de drogas ilegales, de embriagarse, de diseminar rumores” y “luchar de manera diligente por la unidad y la paz dentro de la iglesia”. Los líderes prometen “ejercer amorosamente la disciplina cuando sea necesario”.

Bragg podía sentir que su fe crecía. Aceptó los principios evangélicos, como confiar en Dios, no en los sentimientos personales. Aprendió la importancia de ser lenta para enojarse y rápida para perdonar.

Admiraba a Chandler, un guapo pastor que era una estrella en ascenso de 1,95 metros de estatura, cuyos sermones siempre hacían reír a la gente.

Chandler se ha convertido en un nombre reconocido del evangelismo estadounidense con una infinidad de seguidores en todo el país. Muchos jóvenes consideran que su fe es auténtica, incluso atractiva.

Con más de diez mil asistentes semanales, The Village ahora tiene cinco iglesias en la región de Dallas. Chandler está recaudando dinero para construir una nueva sede que probablemente cueste más de 70 millones de dólares. Hace poco declaró que The Village ha “entrado en una especie de era dorada”.

Esta comunidad, dijo Bragg, fue “nuestra vida entera”.

Pero en un día frío de febrero del año pasado, Christi Bragg estaba empacando la camioneta para que la familia pasara un fin de semana en un lago con amigos. Su hija le preguntó si podía hablar con ella en el porche trasero, a solas.

En el campamento de verano para niños al que había ido unos seis años antes, relató su hija, estaba durmiendo en el dormitorio de las niñas cuando se despertó al sentir que alguien le había bajado la ropa interior. Un hombre, a quien no mencionó, estaba sentado en la cama, tocándola. Se encendió una luz en el baño y el hombre se fue.

“Tu mundo entero se viene abajo”, recordó Bragg.

Sin respuestas claras

Bragg, quien también fue víctima de abuso sexual, se dio cuenta de que su peor pesadilla se había vuelto realidad. De repente, todos los problemas en la vida de su hija cobraron sentido. Las pesadillas recurrentes. La noche que decidió no suicidarse para que sus hermanas no la encontraran muerta. Las horas de terapia y tratamientos médicos.

Cuando la familia llegó al lago, Bragg presentó una denuncia policial. También alertó a la iglesia. No sabía cómo era el proceso de denuncia, así que una amiga la puso en contacto con uno de los pastores de alto nivel.

Tuvo noticias de inmediato. El pastor, Josh Patterson, dijo que la iglesia también presentaría una denuncia ante la policía y que oraría por su familia. El pastor le dio el nombre de alguien que se pondría en contacto con ella.

Cuando la policía comenzó a investigar, Bragg buscó información.

Llamó a la mujer que había estado a cargo del campamento de The Village para tratar de confirmar qué líderes habían asistido ese año. Trató de conseguir que el centro de retiro bautista donde se realizó el campamento le diera una fotografía, una lista de las asignaciones de las cabañas, cualquier cosa. Incluso comenzó a llamar a otras iglesias que también habían realizado campamentos en ese centro. No obtuvo respuesta a ninguna de las llamadas que hizo.

Pasaron semanas, y su hija, por primera vez, comenzó a mencionar el nombre de un hombre que había frecuentado su cabaña: el ministro asociado para la infancia en la iglesia, Tonne.

“Nadie velaba por los intereses de nuestra hija”, dijo Bragg. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

Incapaz de esperar más para recibir noticias de los líderes de la iglesia, Bragg solicitó reunirse con ellos. La iglesia respondió que podrían reunirse dentro de algunas semanas, tres meses después de que la familia denunció el incidente.

En la reunión, ninguno de los tres principales pastores de la iglesia estuvo presente. Bragg y su esposo llevaron una lista de quince preguntas sobre las políticas de la iglesia y el campamento. No recibieron respuestas claras.

Bragg mencionó la posibilidad de que el abusador pudiera ser alguien de The Village. Eso era imposible, recordó que le dijo Doug Stanley, un director de alto nivel, porque los líderes seguían el código moral de la iglesia que estaba consagrado en el acuerdo de membresía.

Ella volteó a mirar a su esposo cuando salieron. “Gracias a Dios” por el detective de policía asignado al caso, dijo. “Si dependiéramos de nuestra iglesia para que nos diera información, nos estaríamos yendo con las manos vacías”.

‘Conflicto de intereses’

Los líderes de The Village le aseguraron a Bragg que se estaban asesorando con expertos sobre su caso, incluida Kimberlee Norris, fundadora de MinistrySafe, una empresa cuyos servicios son populares entre las iglesias evangélicas.

La firma, que anuncia que su visión “se centra en las víctimas”, ofrece capacitación sobre seguridad infantil y prevención del abuso sexual a las iglesias deseosas de demostrar que están al día sobre cómo proteger a sus congregaciones. Muchos miembros de la iglesia confían en que, si su congregación trabaja con MinistrySafe, debe ser en beneficio de las víctimas.

En su sitio web, The Village cita actualmente su trabajo con MinistrySafe como prueba de que es “un lugar seguro para los niños y las víctimas”.

Bragg pensó que MinistrySafe defendería a su familia. “Dicen que protegen a los niños de los depredadores. Nuestra hija ha sido víctima de un depredador”, afirmó.

No obstante, cuando Bragg preguntó a The Village si podía hablar con un representante de MinistrySafe, la iglesia dijo que no. Uno de los pastores de alto nivel, Brian Miller, dijo que, dado que la iglesia era clienta de Norris, habría un “conflicto de intereses” si ella hablaba con la empresa, relató Bragg.

Lo que Bragg no sabía era que Norris y su esposo son abogados y socios en un bufete jurídico dedicado a gestionar crisis y minimizar riesgos para sus clientes. El sitio web de MinistrySafe ofrece asesoría jurídica y esos servicios se proporcionan a través del despacho de abogados de Norris, Love & Norris.

En una entrevista, Norris se negó a comentar sobre cuestiones específicas de su trabajo con The Village y mencionó que desconocía que la familia Bragg quería ponerse en contacto con MinistrySafe. Comentó que, en general, aconseja a las iglesias retirar a cualquier miembro del personal acusado para que no tenga acceso a los niños durante el tiempo en el que se realiza la investigación penal y emprender pesquisas para ver si otros menores también fueron afectados. Norris explicó que su trabajo consistía en trabajar con la iglesia, no con víctimas particulares, pero que no representaría a un acusado en un caso de abuso sexual infantil. “Mi trabajo es preparar ministerios”, dijo. “Soy abogada, pero no los represento”.

Algunos defensores de sobrevivientes han manifestado su preocupación por la manera en la que las iglesias usan los servicios de MinistrySafe después de que se ha denunciado un abuso.

Bragg cree que los líderes religiosos se preocupaban más por proteger a la iglesia, que por el bienestar de su hija. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

MinistrySafe puede encargarse de los riesgos jurídicos para las iglesias, pero no ayuda a promover una mayor transparencia como parte de su respuesta al abuso, dijo David Pittman, un sobreviviente.

“Los cristianos quieren creer que todo lo que la iglesia hace por ellos es por su seguridad y salvación”, afirmó. “Sencillamente, eso no es cierto, no ahora”.

Noticias sorprendentes

A comienzos de junio, los Bragg le habían informado a The Village que el nombre del hombre que creían que había tocado a su hija era Tonne, pero miles de miembros de la iglesia seguían sin saber que se había denunciado un abuso.

Bragg supo que Tonne acababa de ausentarse debido a un permiso por motivos “personales” que no se dieron a conocer. The Village había enviado correos electrónicos a las familias y les había pedido que le enviaran cartas de aliento.

Ella preguntó a los líderes de la iglesia si su ausencia se relacionaba con su familia. Uno de los pastores de mayor rango le contestó que no.

Luego, de manera repentina, Tonne fue retirado de manera permanente del personal. “Esta decisión es resultado de un problema de consumo de alcohol y es triste para todos nosotros”, dijo Chandler en un correo electrónico que envió a los miembros de la congregación el 15 de junio. “Matt quiso que ustedes supieran la razón específica de su destitución en vez de recibir un noticia vaga y general”.

Bragg no entendía nada: ni el motivo que se dio ni por qué se tomaban en cuenta las preferencias de Tonne, pero no las suyas, ni por qué a él le enviaron cartas, pero no a su familia. Sus amigos se preocuparon más.

“Las cosas siempre me parecieron un tanto extrañas”, dijo una amiga de los Bragg, Ericka Eskam, quien asiste a otra iglesia. “¿Y si no era la única? ¿Por qué no quisieron averiguar de inmediato si no había más niños afectados?”.

La iglesia le pagó a Bragg para que asistiera a ocho sesiones de terapia y le entregó 1000 dólares a su familia en Navidad, no para la atención de su hija, sino para bendecirlos, dijo Bragg.

Tabatha Pino, quien educa a sus hijos en casa junto con Bragg, dejó The Village a principios de este año en parte debido a la falta de respuesta de los pastores. Las nuevas madres tienen más atención que los Bragg, dijo.

“Uno pensaría que estarían con la víctima”, dijo. “Eso lo dice todo”.

Cuando terminó el verano, Bragg recibió noticias alentadoras. El detective de policía había llevado el caso ante la fiscalía de distrito del condado de Dallas, y The Village por fin estaba dispuesta a emitir una declaración pública. Aliviada, preparó una declaración de la familia para acompañar el anuncio de la iglesia, que se publicó en línea.

Entonces, un domingo de septiembre, Chandler dijo a la congregación que había surgido una acusación de abuso sexual. No mencionó al sospechoso. “Es una muestra de la valentía del menor y la fortaleza de la familia el haber compartido esto, y queremos apoyarlos de todas las maneras en las que sea posible”, declaró.

Lo que dijo a continuación, enfureció a Bragg. “Queremos anunciar con toda claridad que no hay personas de interés en esta investigación que tengan acceso a los menores de The Village Church”, dijo. “No dejaríamos que alguien que esté siendo investigado por un delito semejante esté cerca de ninguno de los niños de The Village Church”.

Matthew Tonne, que era el ministro asociado para los niños de la iglesia, fue arrestado por cargos de conducta sexual inapropiada con la hija de Bragg.CreditCárcel del condado de Dallas

Se trataba de un tecnicismo. Tonne ya había sido destituido.

The Village dijo en la declaración que el detective policial había pedido a la iglesia “no mencionar el nombre del acusado a sus miembros en aquel momento”.

“Cumplimos su petición”, afirmaba la organización en la declaración. “Posteriormente, comunicamos el nombre del acusado cuando fue parte de los archivos públicos porque los cargos ya se habían presentado y estuvimos en condiciones de hacerlo”.

Para la mayoría de las personas que estaban en la iglesia, la noticia fue una sorpresa. Lancine Aday, de 41 años, dijo que Chandler parecía realmente afectado, pero se sintió un poco intranquila. Su hijo había asistido al campamento en 2012, y tenía dudas.

No obstante, esperaba que la iglesia le estuviera dando a la víctima “todo lo que quiere y necesita”.

“Conociendo a Matt y sabiendo el gran corazón que tiene, me imagino que hizo todo lo posible por hacer por la víctima todo lo que pensó que era correcto”, dijo Aday, en referencia a Chandler.

‘No tenemos ni idea de qué hacer ahora’

En noviembre, el caso se hizo público después de que un gran jurado sentenció a Tonne y los cargos en su contra se publicaron en el sitio web del tribunal del condado de Dallas. Fue arrestado a principios de enero y puesto en libertad tras pagar una fianza de 25.000 dólares.

En vista de que la iglesia seguía sin nombrar a Tonne ante la congregación, Bragg dijo que se sentía tan desesperada que quería pararse frente a todos con un letrero un domingo, con el nombre de Tonne y su número de caso, F1800705, que había memorizado.

Pero el 20 de enero, estuvo presente cuando Chandler se levantó para dirigirse a la congregación. Ella había tenido muy pocas noticias suyas; él le había enviado a su familia una tarjeta breve escrita a mano en julio, disculpándose por no haberse puesto en contacto con ellos. Cuando Bragg le preguntó si aceptaría tomarse un café con ellos, la asistente de Chandler le ofreció una fecha para la que faltaban meses.

Esa mañana de enero, Chandler dio una actualización vaga sobre “el incidente del campamento infantil de 2012”.

Refirió a los miembros de la congregación a una declaración en el sitio web de la iglesia, agregando que no quería entrar en detalles. “Todo aquello” lo hacía sentirse “débil, cansado, fatigado y dolido”.

Chandler agradeció a Dios por la “evidencia de gracia” en la familia de la víctima. “Todavía están aquí”, oró desde el escenario. “Todavía estamos caminando con ellos. El Señor se mueve con ellos”.

La declaración decía que Tonne había sido acusado formalmente, pero no mencionaba los cargos; decía que había sido retirado del personal “por otras razones”.

La abogada defensora de Tonne, Sheridan Lewis, dijo recientemente que le preocupaba cómo la iglesia había manejado el caso y que estaba analizando la que pareció ser una “decisión calculada” de los líderes de la iglesia de retirar a su representado después de “una investigación evidentemente superficial”.

Durante meses, familiares de los Bragg los habían presionado para que contrataran a un abogado pero la familia estaba nerviosa. Sus amistades de la iglesia decían que contratar a un abogado no sería bíblico, citando las Escrituras y el acuerdo de membresía.

Bragg con su hija en casa. La familia ya no asiste a The Village Church. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

Bragg recordó un episodio que presenció en The Village unos años antes, cuando una mujer anuló su matrimonio tras descubrir que su marido veía pornografía infantil. Los líderes de la iglesia la sancionaron por no seguir los protocolos para el matrimonio establecidos en el acuerdo. Al final, los líderes se disculparon, pero Bragg temió un castigo similar por parte de la iglesia.

Sin embargo, cuando los Bragg se reunieron con representantes de The Village para una mediación jurídica a mediados de mayo, la pareja acudió con sus abogados. Ningún pastor estuvo presente ni se llegó a una resolución. Al día siguiente, Christi Bragg y su marido cancelaron su membresía de The Village.

“Lo que encontramos el miércoles fue una iglesia que tomó la decisión consciente de protegerse en lugar de reflejar al Jesús que dice seguir”, escribió al pastor de su iglesia en Southlake.

“Es una broma tremendamente triste”, continuó. “Nosotros seguimos las reglas. Seguimos los estatutos. No tenemos ni idea de qué hacer ahora”.

Los pastores no han pedido a los Bragg que regresen, según la familia.

En una declaración, The Village afirmó: “Continuamos rezando para que se sepa la verdad, para que se haga justicia y por la sanación de todos los involucrados”.

Boz Tchividjian y Mitch Little, los abogados que representan a la hija de la familia Bragg, quien ahora es mayor de edad, dijeron que su clienta planeaba seguir adelante con el litigio formal a fin de hacer a The Village “responsable por el trauma sexual infligido a su persona, cuando era una niña, por parte de un empleado adulto”.

Una iglesia que fuera su casa

La Convención Bautista del Sur no tiene ningún procedimiento ni mecanismo de seguridad para responder a una acusación de abuso cuando surge en alguna de las iglesias de la denominación, las cuales son autónomas. La convención se ha resistido a peticiones de reforma desde hace años, pero atender la cuestión del abuso sexual será una parte importante de su convención anual de esta semana en Birmingham, Alabama.

Se espera que los representantes voten para determinar si se creará un nuevo comité que evalúe las acusaciones contra las iglesias por manejar mal los casos de abuso, y respecto a una modificación constitucional propuesta que permitiría expulsar a dichas iglesias de la convención si las acusaciones se comprueban. Hace poco, los líderes también dieron a conocer un nuevo programa para atender a los sobrevivientes.

Analizar cómo se protegen jurídicamente las iglesias en los casos de abuso no forma parte de la agenda. Algunos de los altos funcionarios a los que se les ha dado responsabilidad para atender este problema también han buscado asociarse con MinistrySafe.

Un pequeño grupo de defensores ha planeado realizar una protesta durante la conferencia, siguiendo el ejemplo de la reina Ester, una mujer que según la Biblia fue escogida para enfrentarse a los líderes “en momentos como estos”.

Al presidente de la denominación, Greear, le preocupa cada vez más que las familias puedan ver hipocresía y se vayan.

“Dios entregó su vida para proteger a los vulnerables”, señaló Greear. “¿Qué mayor mentira podríamos haber dicho sobre el Evangelio si hacemos de la vista gorda cuando la gente recurre a nosotros en busca de ayuda?”.

Christi Bragg dijo que todo lo que había querido era una iglesia que fuera su casa y se preocupara por su familia. Los evangélicos de Dallas están encantados con The Village, con Chandler y con todo lo que la iglesia representa, dijo ella recientemente. Luego comenzó a llorar.

“Es nuestra palabra contra la de esta gente”, afirmó. “¿Dónde podremos ir y decir: ‘Esto es lo que nos ha pasado’, y que realmente nos respeten?”.

http://www.nytimes.com/es/2019/06/12

POLONIA: Renuncia el jefe de una fundación polaca anti-abusos entre acusaciones de extorsión


El Papa besó la mano de Marek Lisinski en la cumbre antipederastia en el Vaticano
Marek Lisinski
Marek Lisinski
Habría intentado sacar dinero a una víctima y pedido una compensación económica a los productores de un documental sobre la pederastia clerical

30.05.2019 | RD/AFP

El fundador y presidente de una organización polaca dedicada ayudar a las víctimas de sacerdotes pedófilos renunció el jueves luego de la publicación de acusaciones de que habría intentado extorsionar dinero a una víctima y pidió una compensación económica a los productores de un documental sobre abusos sexuales.

La fundación “No tengas miedo” dijo que el presidente de su junta, Marek Lisinski, dimitió y que se abrió una auditoria interna sobre las acusaciones reportadas el jueves por el diario Gazeta Wyborcza.

La auditoría también revisará si los actos de Lisinski a título personal afectaron a las finanzas y a la actividad de la fundación, explicó el organismo en un comunicado en su web.

El papa besó su mano

El papa Francisco besó la mano de Lisinski durante una reunión con víctimas de abusos celebrada en febrero en el Vaticano. El activista formaba parte de un grupo que entregó al pontífice un informe sobre abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes en Polonia.

Una víctima de un cura pedófilo contó que ofreció una suma de dinero a Lisinski y le prestó otra cantidad luego de que él le dijese que padecía cáncer de páncreas, dijoGazeta Wyborczaen su reporte. La mujer, que se identificó solo como Katarzyna, de 29 años, fue secuestrada y sufrió abusos de un sacerdote cuando tenía 13 años. Un tribunal polaco halló culpable al religioso y el año pasado decretó que la Iglesia católica obligase al cura a indemnizarla por daños.

La renuncia se produjo en un momento en el que el país, de mayoría católica, ha empezado a reconocer el problema de los abusos sexuales cometidos por el clero.

Lisinski, que también es un superviviente de este tipo de abusos, jugó un papel clave para forzar a la población a enfrentar el problema con la creación de la fundación hace cinco años.

Prometió que seguirá trabajando para ayudar a las víctimas.Ver imagen en Twitter

Ver imagen en Twitter

Periódico de México@pmxico

Renuncia jefe de fundación polaca contra abusos del clero http://elperiodicodemexico.com/nota.php?id=916779 …9:38 – 30

https://www.religiondigital.org

1 de cada 10 jóvenes protestantes han abandonado la iglesia debido al abuso sexual


PARA LEER LA NOTICIA, ABRIR EL SIGUIENTE ENLACE:

http://www.noticiacristiana.com/estudios/2019/05/protestantes-abandonado-iglesia-abuso-sexual.html


Noticias Cristianas NoticiaCristiana.com
Según Christianity Today, el 10 por ciento de los feligreses protestantes menores de 35 años informan que han abandonado una iglesia porque la …

“Usan la Biblia para hacer presión”: Mujeres revelan casos de abusos de pastores evangélicos


“Usan la Biblia para hacer presión”: Mujeres revelan casos de abusos de pastores evangélicos
Las pastoras evangélicas consultadas por El Desconcierto aseguraron que el control de la Iglesia Evangélica es tan fuerte, que el discurso que se maneja al interior es que siempre los problemas se resuelvan en los cultos y que no salten al Poder Judicial. Por eso, dicen, una de las principales razones por las cuales las mujeres no denuncian los abusos sexuales, es el círculo de presión de sus propias pastorales.

Por Natalia Figueroa / 03.04.2019

Nadia Domínguez (44) creció en una iglesia evangélica ubicada en avenida Brasil, en la comuna de Santiago. Era un culto pequeño que estaba constituido, en su mayoría, por familias emparentadas entre sí. Su recuerdo de ese lugar es claro:

“Cuando tenía once años fui víctima de abuso sexual por parte de dos pastores de esa congregación. Uno de ellos era pastor en la iglesia donde yo asistía con mi familia los domingos. Además, era uno de los profesores del seminario donde tomaba clases de música, dos veces a la semana. Nos veíamos seguido”, relató.

Como a ella le gustaba mucho leer, el pastor la llevaba a su biblioteca y le prestaba los libros; también, intercambiaban estampillas y conversan mucho. Él tenía un departamento cerca del seminario, donde la invitaba a tomar once, después de sus clases de música. “Allí fue donde me tocó y me besó”, dijo.

Nadia cuenta que a los 25 años, cuando hacía clases en la escuela dominical de la iglesia, uno de sus estudiantes, un niño de nueve años, contó que había sido víctima de una violación. Fue ahí cuando se dio cuenta de la dinámica de abuso: establecer una relación de confianza y afecto con la víctimausar el poder y el prestigio del pastorado para detectar la vulnerabilidad en una niña o niño.

Ese fue el momento en que decidió contarle a su familia.

“Nunca le conté a nadie hasta el fallecimiento del pastor, ahí se lo dije a mi madre. Nunca quise hacerlo público por temor a crear conflictos dentro de la iglesia, que es muy pequeña y todos se conocen”, comentó Nadia.

Si bien las denuncias por abusos sexuales en contra de sacerdotes católicos han remecido las estructuras del poder eclesiástico durante los últimos años en el país, los casos de los pastores evangélicos no han sido lo suficientemente visibilizados debido a las mismas redes de protección de sus comunidades.

La influencia de los evangélicos ha ido en ascenso en el último tiempo en el país y ha tenido mayor presencia en sectores populares. De acuerdo al censo de 2012, el 16,4% de los chilenos se reconoce evangélico y, según datos que publicó La Tercera, en la última década se han abierto causas penales en contra de 42 pastores de iglesias, de un total estimado de 22 mil pastores en el país.

Claudia Gómez, directora de la Fundación Vasti -que trabaja desde hace nueve años con mujeres víctimas de violencia sexual- asegura que los pastores son muy defendidos en estos espacios y que la mayor dificultad para ellas es sentir que no van a tener un apoyo real para denunciar. “La mirada desde las mujeres no es parte de la voz oficial de la Iglesia Evangélica”, aseguró la pastora.

Durante el 2018 la Fundación recibió a 120 mujeres y en lo que va de este 2019 han llegado cerca de 30 a denunciar. De ellas, cuatro fueron interpuestas ante la justicia.

Claudia asegura que el control de la Iglesia Evangélica es tan fuerte que el discurso que se maneja al interior es que siempre los problemas se resuelvan en los cultos y no salten al Poder Judicial. Por eso, asegura, una de las principales razones por las cuales las mujeres no denuncian, es el círculo de presión de sus propias pastorales.

Aquí usaron la Biblia para hacernos presión y eso lo tenemos tan arraigado que lo aprendimos de generación en generación. Nos dice que tenemos que perdonar tantas veces y esos son patrones que hasta recitamos. Aquí hay que explicarles que el tema no es de Dios el que un hombre tiene conductas perversas y violentas”, expresó Claudia.

Validados en sus círculos

La semana pasada ingresaron dos denuncias por abusos sexuales en la Iglesia Luterana, las que serán revisada por un comité conformado por seis personas, entre ellas, el pastor. Las dos cartas firmadas por mujeres evangélicas llegaron a la secretaria ubicada en la misma sede de la iglesia en Ñuñoa.

La presidenta de la Iglesia Luterana, Elizabeth Grünholz, dijo que los casos están en proceso y que como comunidad eran conscientes del abuso que sufren las mujeres y la violencia al interior de la iglesia.

“Estamos en un proceso de consensuar como directorio protocolos de acción y procedimientos para poder prevenir, educar y actuar en caso de acoso sexual, abuso o violación”, sostuvo.

Para Catalina Arias, pastora pentecostal de la Iglesia el Río en la comuna de La Granja, a las cúpulas de las iglesias les interesa la imagen que se da a conocer de ellas, pero ignoran mucho más lo que pasa con las mujeres dentro de sus templos. Además, reconoce que hay pastores muy violentos para manejarse, pero que de igual manera son validados por sus círculos.

Mientras que la pastora brasileña Izani Bruch, de la Iglesia Evangélica Luterana el Buen Samaritano de Peñalolén, advirtió que la alianza política y evangélica puede ser de gran peligro y enfatizó en el caso de Brasil, con la elección del presidente Jair Bolsonaro.

“Con el apoyo de la bancada evangélica salió electo un presidente machista, racista y homofóbico y aquí veo que se puede replicar esa misma situación, donde crece la ultra derecha y que tiene representantes del mundo evangélico del sector más conservador y fundamentalista”, opinó.

https://www.eldesconcierto.cl/2019/04/03/pastores-evangpelicos-iglesias-abusos-sexuales/?fbclid=IwAR0GYFdPWgEx0Vf-LEcj_yfGi7TVxeBoN0OMD8i-zHK9mOJHPNygyCr3rY0

Las mujeres no son veneno para la formación de los seminaristas por Mary Pezzulo


“Tuve una conversación extraña con un sacerdote, después de publicar mi  artículo  sobre el acoso sexual de los seminaristas en Buffalo.El sacerdote dijo que nada de esto había sucedido en su seminario: no había sacerdotes abusivos involucrados en la formación allí. Sin embargo, dijo, había muchas mujeres en el campus y en las clases en su seminario, lo que ofrecía “un desafío para la formación humana”, desafío que no dio más detalles. Y luego dijo, “elige tu veneno, supongo”.Para mí, eso parece una elección bastante fácil. Dada la opción entre los sacerdotes presa que acosan a los seminaristas que sienten miedo de dejar una fiesta y mujeres genéricas en el campus, yo elegiría mujeres en el campus. Porque, a diferencia de esos sacerdotes, las “mujeres” en general no son un veneno. Las personas que se supone que son modelos a seguir, pero que se comportan de manera abusiva, son tóxicas para la formación humana y todo lo que tocan. Las mujeres, por el contrario, son solo personas. Algunos son abusivos o peligrosos, pero la mayoría de nosotros solemos ocuparnos de nuestros propios asuntos, sin pensar en cómo podemos lastimar a los seminaristas.Dije algo así al sacerdote, que se enojó. Comenzó a enumerar a las mujeres que conocía y a las eruditas que lo ayudaron con su tesis, para demostrar que no era un misógino. No había dicho que era un misógino; Acabo de señalar que dijo “elige tu veneno” en una elección entre la formación de un seminarista que involucra a sacerdotes abusivos o mujeres que se presentan a clase y estudian teología. Insistió en que yo no entendía, y tenía razón. Yo no. Como demostró el propio sacerdote, no es realmente peligroso dejar que las mujeres interactúen con los seminaristas.Quizás incluso podamos nombrar algunos beneficios para la práctica.El hecho es que aproximadamente la mitad de las personas en una parroquia católica dada serán mujeres.Es necesario que un sacerdote diocesano sepa cómo comportarse frente a las mujeres, porque eso va a surgir en su línea de trabajo.También es necesario que un sacerdote diocesano sepa cómo comportarse frente a los sacerdotes abusivos, por supuesto: debe alejarse de ellos lo más rápido posible, informar a las autoridades y advertir a su congregación que se mantenga alejado de ellos. Los seminaristas que informaron sobre los sacerdotes en esa fiesta en Buffalo y luego fueron a la prensa dieron un gran ejemplo de esto. Pero creo que esa lección podría enseñarse en ausencia de cualquier sacerdote abusivo real, de la misma manera que me enseñaron a no tomar drogas de extraños en el patio de recreo del programa DARE en la escuela primaria.Por lo que he notado en mi experiencia, interactuar con mujeres como si fueran seres humanos es algo que podría no ser tan fácil sin la práctica.
Cuando era niña, rápidamente noté que los niños que no interactuaban con las chicas con regularidad eran el peor tipo de niño. Los niños que no tenían hermanas en casa tenían más probabilidades de acosarme y perseguirme por el patio cuando iba a la escuela católica. Los niños en el grupo de educación en el hogar que fueron alentados a mantener a las niñas a distancia para mantener la pureza eran insoportables: en el grupo de teatro de la escuela en el hogar y en otras reuniones, se amontonaron en las esquinas burlándose de todos y no ayudaron en nada.

Cuando llegaron a la pubertad, algunos de ellos se volvieron  francamente depredadores y aterradores.. Los muchachos que pasaron directamente del grupo de educación en el hogar a la escuela preparatoria de chicos, cuando eran adolescentes, parecían permanecer en esa etapa incómoda adolescente de burlas y chicas molestas en lugar de formar relaciones hasta que se fueron a la universidad.Si alguno de esos muchachos alguna vez fue a un seminario que consideraba el contacto con cualquier mujer como un veneno parecido a tener un sacerdote abusivo en el personal … bueno, puedo entender por qué tantos sacerdotes que he conocido actúan de forma tan extraña alrededor de las mujeres. No todos ellos por un largo tramo; Mucho del sacerdote que conozco no tiene problema con la presencia de mujeres. Pero hay un número considerable de personas que no saben qué hacer con nosotros, que actúan como adolescentes perpetuos, que ignoran o frecuentan a las mujeres que las rodean en lugar de tomarlas en serio como seres humanos.Por supuesto, esto no es una relación directa de uno a uno. He conocido a sacerdotes que están acostumbrados a estar cerca de mujeres y también son idiotas. He conocido a hombres jóvenes sin ninguna experiencia en torno a las mujeres que se relajaron y aprendieron a estar bien. Pero aún así, veo un patrón.Me parece que, no solo la presencia de mujeres no es venenosa para la formación de los seminaristas, en realidad es algo que necesitan. Es algo a lo que tendrán que estar completamente acostumbrados, si van a funcionar con la madurez como sacerdotes y tratan a los miembros de sus congregaciones como seres humanos.Eso es lo que queremos, ¿no es así?


https://bridgetmarys.blogspot.com/2019/05/women-are-not-poison-to-seminarians.html?spref=fb&fbclid=IwAR0TNFuBE7LHNo0sP

COLOMBIA: Pese a acto de perdón por abuso sexual, Iglesia católica no se retractó por acusaciones a víctimas


Cabe recordar que en 2017 el abogado de Arquidiócesis de Cali señaló a familias de los menores como responsables por aberrantes actos cometidos por un sacerdote.

“Se cita el artículo del código civil donde deja imperiosamente determinado que la responsabilidad de los padres no es sólo en lo bueno, sino también en lo malo. El Padre de familia de ser guía, modelo a seguir, núcleo de la familia, eje central”, dijo en este entonces Walter Collazos, el abogado de la Arquidiócesis.

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Abogado de Arquidiócesis de Cali culpa a padres de niños por abuso de sacerdote

En medio del acto de perdón por los abusos cometidos por un religioso a cuatro menores en la capital del Valle del Cauca, la periodista Alejandra Ospina de Noticias Caracol preguntó al arzobispo de la ciudad por dichas afirmaciones, que están grabadas en video, pero él sostuvo que eran falsas.

“Esa pregunta no la acepto porque me da pena que una periodista como tú me haga esa pregunta, porque tú sabes que eso es una ‘fake news’. Eso es una falsa noticia, una forma de reversar las cosas para presentar siempre la defensa de los propios intereses”, expresó monseñor Darío De Jesús Monsalve, arzobispo.

En el acto de perdón que fue citado por la Arquidiócesis de Cali en la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, no hicieron presencia las víctimas, ni sus familias, quienes por medio de su abogado aseguraron que no perdonarán a la iglesia católica hasta que no haya una verdadera reparación moral.

Mientras tanto, la iglesia expresó que cumplió con lo ordenado por el fallo de un juez, donde se exigía una reparación moral al pedir perdón y una reparación económica al indemnizar a las víctimas con $310 millones.

https://noticias.caracoltv.com/valle/pese-acto-de-perdon-por-abuso-sexual-iglesia-catolica-no-se-retracto-por-acusaciones-victimas

LA IGLESIA MORMONA HA SIDO ACUSADA DE USAR LA LÍNEA DIRECTA DE VÍCTIMAS PARA OCULTAR LAS DENUNCIAS DE ABUSO SEXUAL


Por Barry Meier 3 de mayo de 2019

Helen W. no nació mormona, pero abrazó la religión cuando tenía 17 años y esta la abrazó a ella.

Cuando su hijo Alex nació con un defecto cardíaco y discapacidades del desarrollo, fue la Iglesia Mormona la que pagó sus operaciones y tratamientos. Cuando su segundo hijo, Zachary, nació dieciocho meses después, fueron los miembros de su congregación de Martinsburg, Virginia Occidental, quienes ayudaron a encontrar a las niñeras. Y cuando Helen y su esposo necesitaron guía de vida o sabiduría, se dirigieron a su obispo.

Los obispos de la Iglesia Mormona, o la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, como se la llama formalmente, son laicos, no clérigos profesionales. El obispo de Helen, Donald Fishel, había trabajado a tiempo completo como liniero de una empresa de servicios públicos antes de su retiro. Pero como obispo mormón, desempeñó un papel que lo abarca todo en la vida de sus feligreses.

Un obispo supervisa el bienestar espiritual de sus seguidores, instruyéndolos sobre cómo actuar de acuerdo con las enseñanzas de los mormonismos; y él supervisa el diezmo, la práctica de dar el 10 por ciento de los ingresos de uno a la iglesia. Él también atiende sus necesidades diarias, brindando asesoría matrimonial, organizando ayuda financiera, encontrando empleos para desempleados, asesorando a adolescentes y ocupando otros roles. Un obispo es “tu lugar para todo”, dice Helen. “Tienes un problema, tienes una preocupación, preocupaciones financieras, cualquier cosa. La puerta del obispo siempre está abierta. Ve a tu obispo y pídeles su consejo.

Helen dice que ella y su esposo recurrieron al obispo Fishel en 2008, cuando se enfrentaron a la peor pesadilla de un padre.

Helen estaba esperando con sus hijos el autobús escolar una mañana de invierno cuando Zachary, quien tenía 4 años, comenzó a llorar. Le dijo que no quería que Michael Jensen, el hijo de 16 años de una respetada familia mormona local, lo cuidara más. Jensen, dijo Zachary, era “mala”. A Helen le gustaba la adolescente y no entendía por qué su hijo estaba actuando de manera tan extraña. Ella lo presionó para que le explicara.

“Mamá, él me hace chupar sus privadas”, dijo Zachary.

Una década más tarde, Helen recordó ese momento en una demanda civil relacionada con el abuso sexual que ella y otras cinco familias presentaron contra los líderes mormones locales, incluidos Fishel y la Iglesia Mormona. (Debido a que muchos de los niños involucrados aún son menores de edad, VICE News está usando la primera inicial de los apellidos de sus familias). Helen declaró que ella y su esposo se reunieron con el obispo Fishel tan pronto como pudieron para decirle lo que Zachary había dicho.

“Le dije al obispo Fishel que Zachary me dijo que se vio obligado a poner el pene de Michael en la boca”, explicó. “Nos dijo que lo investigaría, que iba a hablar con Michael”.

En su testimonio, Fishel insistió en que no sabía que se habían cometido abusos y que Helen nunca le habló en absoluto. Fishel también dijo que el esposo de Helen no le dijo nada sobre el abuso sexual, sino que solo dijo que su hijo le tenía miedo a Michael Jensen y que lo había descrito como “el hombre que me lastimó”.

Cuando Fishel fue a ver a Michael Jensen para discutirlo, dijo que el niño de 4 años lo había pisoteado mientras miraba pornografía en internet y estaba molesto por las imágenes gráficas que había visto.

Los mormones creen que los obispos tienen un don espiritual conocido como el poder de discernimiento que les permite adivinar si alguien está diciendo la verdad. Fishel dijo a la corte que oró pidiendo orientación después de reunirse con Michael Jensen, y determinó que el adolescente estaba siendo sincero.

En muchos estados, incluido West Virginia, se requiere que los clérigos notifiquen a las autoridades públicas cuando se enteren de un posible abuso infantil. Como Fishel dijo que le dijeron que no había abuso, no había razón para que él lo denunciara.

Helen y su esposo aceptaron su decisión. Después de todo, la Iglesia Mormona era su proveedora y protectora.

BLINDANDO LA IGLESIA

La Iglesia Mormona considera que el sistema de denuncia de abusos que creó hace dos décadas es innovador y dice que debería servir de modelo para otras religiones y grupos.

“La Iglesia tiene tolerancia cero cuando se trata de abusos”, afirma la Iglesia Mormona en su sitio web. “No tenemos conocimiento de ninguna organización que haga más que la Iglesia para detener y prevenir el abuso”.

En el corazón del sistema se encuentra una línea de ayuda de 24 horas que los obispos y otros líderes de las 14,000 congregaciones de la religión en los Estados Unidos deben llamar cuando escuchan sobre presuntos abusos.

Pero el testimonio en el caso de Helen W. reveló detalles previamente desconocidos acerca de cómo funciona el sistema de informes de la Iglesia Mormona, y a quiénes realmente ayuda.

Los líderes mormones han insistido durante mucho tiempo en que el único propósito de la línea de ayuda es asesorar a los obispos sobre el cumplimiento de las leyes locales de denuncia de abusos. Pero el testimonio de la corte, así como otros documentos revisados ​​por VICE News, sugiere que el sistema tiene un propósito muy diferente: proteger a la Iglesia Mormona de posibles demandas legales que representan una amenaza financiera para la Iglesia.

La iglesia también usa el secreto para enmascarar la efectividad del sistema. Nunca ha revelado la cantidad de llamadas relacionadas con el abuso que se realizan anualmente a su línea de ayuda o qué porcentaje de esas llamadas se refiere a las autoridades de protección infantil.

Consultado por VICE News para esa información, Eric Hawkins, un portavoz de la Iglesia Mormona, dijo: “La Iglesia no comparte información sobre la línea de ayuda”. Se negó a decir por qué.

La falta de transparencia de la Iglesia Mormona contrasta con las acciones tomadas por otros grupos e instituciones religiosas. Desde principios de la década de 2000, cuando la Iglesia Católica se vio envuelta en el escándalo de los sacerdotes pedófilos, un grupo afiliado publica anualmente la cantidad de informes relacionados con el abuso que los obispos católicos hacen a las autoridades.

Pero la negativa de la Iglesia Mormona a divulgar datos de la línea de ayuda es solo el síntoma más visible de un sistema que parece colocar los intereses de la iglesia por encima de las víctimas de abuso.

Las llamadas a la línea de ayuda no se transfieren inmediatamente a las autoridades para que puedan tomar medidas. En su lugar, se canalizan en un bufete de abogados estrechamente vinculado a la Iglesia Mormona. Como resultado, la misma firma que creó el sistema de denuncia de abusos de la Iglesia Mormona en 1995 ahora lo defiende en demandas relacionadas con el abuso, incluida la presentada por Helen W.

Estructuralmente, ese bufete de abogados, Kirton McConkie, es independiente de la Iglesia Mormona. Pero durante décadas, la firma ha servido como su alter ego legal, su espada y su escudo en los juicios, su asesor de políticas y su defensor legislativo.

La firma, que fue fundada por miembros de la Iglesia, está ubicada a pocas cuadras del creciente Tabernáculo Mormón en Salt Lake City. La Iglesia es el cliente más grande de Kirton McConkie y, junto con los casos de abuso sexual, representa a la Iglesia en los negocios y otros tipos de disputas. Hoy en día, la Iglesia Mormona aún impide que las mujeres sirvan como obispos. Una encuesta reciente encontró solo a cuatro mujeres entre los casi 100 socios en su oficina de Salt Lake City.

Kirton McConkie y la Iglesia de los Santos de los Últimos Días rechazaron las solicitudes de entrevistas para esta historia. Los funcionarios de Kirton McConkie no respondieron a las preguntas escritas sobre el papel de la empresa en la línea de ayuda. En una declaración escrita, un portavoz externo de la firma dijo que se adhiere “a los estándares que son consistentes con las prácticas de los bufetes de abogados” y siempre aconseja “cumplir con las leyes relevantes”.

Pero varios expertos dijeron que no podían ver ningún beneficio para las víctimas de abusos al hacer que los abogados defensores revisaran las llamadas sobre tales incidentes antes de que las autoridades sean alertadas.

Los obispos católicos han recibido instrucciones desde 2002 para alertar a la policía sobre sospechas de abuso antes de contactar a los abogados de la iglesia. “Si solo lo está viendo desde afuera, podría decirse a sí mismo: ‘¿Están tratando de encontrar una manera de no reportar [incidentes]’?”, Dice Kathleen McChesney, ex alto funcionario de la Oficina Federal de Investigaciones. quien consultó con la Iglesia Católica sobre sus nuevas políticas de información.

Los detalles sobre el sistema de denuncia de abusos de la Iglesia Mormona y el papel de Kirton McConkie en él surgieron durante la demanda de Helen. Y otras revelaciones sobre el papel de la firma podrían haber salido a la luz, según ha sabido VICE News, si la Iglesia Mormona no había resuelto esa demanda en marzo de 2018 mientras se estaba llevando a cabo un juicio.

Timothy Kosnoff, un abogado que representó a Helen y otros demandantes, dice que un abogado de Kirton McConkie llamado Joseph Osmond reconoció durante una deposición previa al juicio que la firma utiliza información obtenida de las llamadas de la línea de ayuda para identificar los casos que representan un alto riesgo financiero para la Iglesia Mormona. Osmond también dijo durante su deposición, que permanece sellada, que no sabía por qué la iglesia no le dice a los obispos que se comuniquen directamente con la policía, como lo hace la Iglesia Católica, en lugar de llamar a la línea de ayuda, según Kosnoff.

Según Kosnoff, otra deposición sellada en el caso muestra que las llamadas a la línea de ayuda se responden primero en las oficinas de Salt Lake City de una agencia patrocinada por la Iglesia Mormona conocida como LDS Family Services. Normalmente, los empleados de la agencia brindan servicios a los mormones, como el asesoramiento psicológico. Pero en el caso de la línea de ayuda, están bajo las órdenes de transferir a las personas que llaman a Kirton McConkie, según indican esas revelaciones.

Los funcionarios de Kirton McConkie se negaron a comentar sobre estas acusaciones.

Dirigir llamadas relacionadas con el abuso a abogados de la iglesia, según expertos legales, permite que la Iglesia Mormona los clasifique como comunicaciones de “abogado-cliente” y así los proteja de la divulgación en juicios y otros foros. El mantenimiento del secreto de la Iglesia es tan absoluto que los empleados de LDS Family Service que toman notas durante las llamadas a la línea de asistencia deben destruirlos al final de cada día, dijo Kosnoff, el abogado de los demandantes.

“Es una línea de ayuda para los abogados, no para los niños o cualquier otra persona”

“Es una línea de ayuda para los abogados, no para los niños o cualquier otra persona”, dijo Kosnoff, quien se ha enfrentado a Kirton McConkie en más de cien casos. “Les da la oportunidad de involucrarse, de enviar rápidamente abogados. Habla con las víctimas. Silencien a ellos si pueden.

Por separado, un documento interno de Kirton McConkie obtenido por VICE News sugiere que la firma también asesora a los funcionarios de la Iglesia Mormona sobre si deben notificar a las autoridades públicas sobre incidentes de abuso sexual o mala conducta.

El documento de 2012, titulado “Investigaciones y proyectos especiales”, es una hoja de cálculo que enumera varios casos de abuso sexual que involucran a miembros de la iglesia en ese momento. La mayoría de los casos citados en el documento ocurrieron fuera de los Estados Unidos e involucraron a hombres mormones que estaban en misiones religiosas, o los llamados “ancianos”.

Pero un caso se refería a un hombre de Texas que tenía al menos 18 años, la edad más joven a la que un mormón puede ser un misionero. En 2012, mientras cumplía su misión en Arizona, el hombre le confesó a los funcionarios de la iglesia que antes de abandonar su hogar en Texas, había intercambiado fotografías sexualmente explícitas con una niña de 15 años. También reconoció que, desde que llegó a Arizona, besó y tocó a una niña de 15 años, según el documento de Kirton McConkie.

Los líderes de la iglesia habían decidido poner fin a la misión del hombre. Pero el documento de Kirton McConkie señaló que si bien los funcionarios de la iglesia en Texas tendrían “un deber” bajo la ley estatal de informar su comportamiento a los funcionarios estatales si regresaba a casa, hacerlo podría resultar en cargos de felonía en su contra. “Su conducta es claramente ilegal en Texas, y el presidente de su estado tendría el deber de informar”, afirma el documento. “Está claro que el Anciano necesita irse a casa. ¿Dirección?”

Eric Hawkins, el portavoz de la Iglesia Mormona, y Randy Austin, un abogado de Kirton McConkie, recibieron una copia del documento de VICE News. Ninguno respondió a las preguntas escritas al respecto, incluso si la Iglesia informó al hombre a las autoridades.

Teresa Huizar, la directora ejecutiva de National Children’s Alliance, un grupo que aboga por leyes más estrictas para denunciar los abusos, dijo que el documento era “perturbador” porque organizaciones como la Iglesia Mormona tienen el deber legal y moral de denunciar el maltrato infantil. “Es uno de integridad personal e institucional”, dijo Huizar.

DEBER DE INFORMAR

Por coincidencia, Michael Jensen también estaba trabajando como misionero en Arizona en 2012. El incidente que involucró al hijo de Helen W. llevaba cuatro años de retraso.

Pero luego surgieron más acusaciones de abuso sexual que involucraban a Jensen en Martinsburg.

A fines de 2007, Spring T., que era miembro de una de las dos congregaciones mormonas de Martinsburg, no pudo encontrar una niñera de último minuto para sus dos hijos, luego de 3 y 4 años. Así que contrató a Jensen para que cuidara a sus hijos por unas pocas horas. Cuando regresó, su casa estaba hecha un desastre y había manchas de ketchup en la cocina y el baño.

Esa fue la primera y única vez que usó a Jensen. Pero cinco años más tarde, en 2012, sus hijos revelaron repentinamente que mientras Jensen cuidaba niños, él había embadurnado ketchup en su pene y los obligó a practicar sexo oral con él.

“Me rompí”, dice Spring. “Nada realmente te prepara para eso”.

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Spring T. contrató a Michael Jensen para que cuidara a sus dos hijos, luego de 3 y 4 años (Foto: Zachary Caldwell / VICE News)

Su reacción inicial fue la misma que la de Helen W. “Traté de ponerme en contacto con el obispo, realmente lo hice”, dice Spring. “Pero le agradezco a Dios porque no estaba disponible”.

Su siguiente llamada fue a la policía estatal de Virginia Occidental. “Cuando lo miras desde un punto de vista diferente de que no es un pecado y que es un crimen, entonces … necesitaba ponerlo en sus manos”, dice ella.

La policía estatal inició una investigación y, a petición de ellos, los oficiales de la iglesia acordaron traer a Jensen, aún en su misión en Arizona, para que lo interrogaran en West Virginia. Pero el testimonio del tribunal muestra que los líderes de la iglesia en Martinsburg no alertaron a las autoridades cuando Jensen regresó. Un policía estatal también declaró que los abogados de Kirton McConkie no le notificaron que Jensen había regresado.

Como resultado, varias familias, inconscientes de las acusaciones de abuso, permitieron a Jensen quedarse en sus hogares en los meses previos a su arresto a mediados de 2013.

Jensen fue declarado culpable ese año de abusar sexualmente de los niños de Spring y actualmente cumple una condena de prisión de 35 a 75 años en una prisión estatal de Virginia Occidental. En el momento de su sentencia, un juez estatal lo clasificó como un “depredador sexual violento”.

Spring se unió a la misma demanda en la que Helen era una demandante. Otra familia involucrada dijo que más tarde se enteraron de que Jensen, mientras se quedaba en su hogar después de su regreso de Arizona, había abusado sexualmente de dos de sus hijos, que tenían 10 y 6 años. Al resolver la demanda en 2018 por una suma no revelada, la Iglesia Mormona negó cualquier delito. Los abogados defensores también dijeron que la Iglesia trató de ayudar a las familias afectadas.

La Iglesia de los Santos de los Últimos Días rechazó las solicitudes de entrevista para esta historia, pero envió un correo electrónico diciendo que tomó las medidas apropiadas cuando se enteró del abuso por parte de Michael Jensen. En lo que respecta a los casos de abuso, la iglesia dice que toma medidas para alentar el reporte y, cuando esté disponible, proporciona consejeros para ayudar a las víctimas.

Fishel y la familia Jensen no devolvieron nuestras llamadas.

Helen y Spring dicen que, en lugar de ser abrazados por sus compañeros de la congregación por presentarse, han sido rechazados. Algunos de sus antiguos amigos insisten en que los padres de Michael Jensen eran buenos mormones que nunca habrían criado a un abusador de niños. Otros le dijeron a Helen y Spring que, como mormones, era su obligación perdonarlo.

La fe y las familias de las mujeres son destrozadas. Helen y Spring ahora están separadas de sus esposos y sus hijos están siendo tratados por traumas.

“Fue devastador”, dice Spring. “Nos hicieron a un lado y Michael recibió la protección de la iglesia”.

McChesney, el ex funcionario del FBI, y Huizar, el experto en abuso infantil, dijeron que la falta de transparencia de la Iglesia Mormona y el uso de abogados defensores para detectar informes de abuso virtualmente garantiza que el tipo de tragedia que ocurrió en Martinsburg volverá a suceder.

“Puedes orar para obtener orientación sobre cómo manejar el abuso sexual”, dijo Huizar. “Pero puedes rezar y también reportarlo a las autoridades públicas”.

Una versión de esta historia apareció en VICE News Tonight en HBO el 2 de mayo de 2019.

Portada: Helen W. se unió a la Iglesia Mormona cuando tenía 17 años. Un miembro de la iglesia fue condenado por agredir sexualmente a su hijo de 4 años. (Foto: Zachary Caldwell / VICE News)

https://news.vice.com/en_us/article/d3n73w/duty-to-report-the-mormon-church-has-been-accused-of-using-a-victims-hotline-to-hide-sexual-abuse-claim

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