Castillo: “El celibato no es dogma de fe. El Papa o un Concilio lo pueden suprimir”


El celibato clerical, a debate
El celibato clerical, a debate
“Cuando la pureza, más bien que la justicia, se convierte en el medio cardinal de la salvación, hemos caído en una auténtica aberración”

18.05.2019 José María Castillo

El año 1971 publiqué un libro titulado “¿Hacia dónde va el clero?” (edit. PPC). El último capítulo trataba el tema del celibato. Un estudio histórico, que fue redactado por el gran historiador de la Iglesia, que es el profesor Manuel Sotomayor. Voy a resumir lo más importante que Sotomayor decía entonces. Y añadiré algunos datos, que pueden ayudar para hacerse una idea de lo que más conviene a la Iglesia, en este momento, cuando el reciente informe del Washington Post ha reavivado la preocupación por este asunto.

Jesús no dijo ni palabra sobre la ley del celibato. San Pablo invoca el derecho que tienen los apóstoles a llevar con ellos una mujer hermana en la fe (1 Cor 9, 5). Y en las cartas pastorales, se pide que los ministros de la Iglesia tengan una mujer, que sepan administrar su casa y educar a sus hijos (1 Tim 3, 2-5. 12; Tit 1, 6). Se sabe, con seguridad, que hasta el s. IV, los sacerdotes y los obispos se casaban y tenían hijos. El historiador Sócrates dice que, en el concilio de Nicea, algunos obispos pidieron que se obligara a los clérigos a vivir célibes. Pero un obispo, llamado Pafnucio, hombre célibe y austero, se opuso a aquella petición “y gritó bien alto que no se debía imponer a los hombres consagrados ese yugo pesado, diciendo que es también digno de honor el acto matrimonial e inmaculado el mismo matrimonio” (Sócrates, Hist. Ecl. I, XI. PG 67, 101-104).

Pero el rigorismo puritano empezó, relativamente pronto, a imponer sus exigencias. El año 385, el papa Siricio prohibió a los sacerdotes que enviudaban que pudieran volver a casarse (PL 56, 561). Además, desde el concilio de Nicea (año 325), los clérigos que querían casarse, tenían que hacerlo antes de ser ordenados “in sacris” (órdenes sagradas). Una vez ordenados, ya no podían contraer matrimonio.

Celibato opcional
Celibato opcional

Más estricto fue el concilio de Elvira (en la actual Granada), a principios del s. IV, que decretó, no la ley del “celibato” (como se suele decir), sino la obligación de la “continencia” (can. 33). Los sacerdotes podían casarse. Pero, desde el momento en que eran “ordenados in sacris”, no podían usar del matrimonio. Un decreto que, según parece, encontró serias resistencias en el clero. Por eso, sin duda, el año 385, el papa Siricio escribió la conocida carta a Himerio, obispo de Tarragona, en la que reprende a los clérigos que no observaban la “continencia” (PL 56, 554-562). Señal de que, por lo visto, quebrantaban esa obligación con frecuencia.  La prohibición absoluta del matrimonio a los diáconos y sacerdotes es del concilio primero de Letrán año 1123(can. 3. DH 711).

En cuanto al celibato de los obispos, el motivo fue el interés económico. Para que los bienes de la Iglesia no fueran heredados por los hijos del prelado. Justiniano, en el año 528, lo testifica sin lugar a dudas (Epist. Ad Victricium. PL 20, 475-477).

Después de la Edad Media, lo mismo en Trento que en el Vaticano II, se ha repetido la prohibición que provenía de la Alta Edad Media. La ley del celibato, pues, no es un dogma de fe. Por eso, el papa o un concilio ecuménico pueden suprimir esa ley en cuanto lo consideren necesario.

Pero queda por responder una pregunta importante: ¿qué motivos de fondo explican esta ley? En la Biblia no hay ninguno. Entonces, ¿de dónde proviene esta “incompatibilidad” de “lo sagrado” con “el matrimonio”? Los lazos, que puede haber, entre “lo sagrado” y “los lazos de la carne” han sido bien analizados por el profesor Carlos Domínguez (“Creer después de Freud”, pg. 173 ss). Ya, en 1970, R. Grysonpublicó un buen estudio histórico en el que demuestra que la ley del celibato no tiene ningún origen revelado por Dios. Entonces, ¿de dónde proviene históricamente la confusa y complicada relación entre lo sagrado con la correcta experiencia de la sexualidad?

El profesor E. R. Dodds, en un excelente estudio sobre “los orígenes del puritanismo”, demostró (hace ya años) la influencia decisiva, que tuvieron los chamanes, de los que quedan influencias en el norte de Asia, en autores tan reconocidos como es el caso de Pitágoras o el de Empédocles de Agrigento. “El placer – dice el catecismo pitagórico – es malo en todas las circunstancias; porque venimos aquí para ser castigados y deberíamos ser castigados” (E. R. Dodds, “Los griegos y lo irracional”, Madrid, Alianza, 2001, pg. 149). Empédocles llegó más lejos, defendiendo incluso el suicidio racial. En todo caso, “cuando la pureza, más bien que la justicia, se convierte en el medio cardinal de la salvación” (Dodds), hemos caído en una auténtica aberración. Un camino equivocado del que, muchas veces, no se ha librado la Iglesia.    

Pues bien, si el fundamento del celibato es tan dudoso e inconsistente, ¿no ha llegado ya el momento de que la Iglesia piense, muy en serio y con urgencia, en que ya son demasiados los cristianos, las parroquias, los ciudadanos en general, que se quedan sin poder oír la Palabra de Dios, sin poder celebrar el “recuerdo de Jesús”, que es la Eucaristía, o simplemente resolver sus dudas o encontrar alivio para sus problemas de conciencia? Si pensamos que una decisión de esta importancia necesita de tiempo y de personas bien preparadas, ¿qué más necesitamos para dar el paso que esperan y anhelan millones de cristianos?

https://www.religiondigital.org/teologia_sin_censura/Castillo-celibato-Papa-Concilio-suprimir_7_2122957691.html

“Siempre habrá sacerdotes homosexuales, el celibato debería ser opcional”


27 DE ABRIL 2019 – 01:21 Entrevista con Anselm Grün, sacerdote y monje benedictino alemán.Silvia Noviasky

"Siempre habrá sacerdotes homosexuales, el celibato debería ser opcional"

Foto Andrés Mansilla

Luego de casi nueve años, el sacerdote y monje benedictino alemán Anselm Grn llegó nuevamente a Salta. El doctor en teología es reconocido por sus cerca de 300 escritos sobre espiritualidad, de los que se vendieron más de 10 millones de copias traducidas a diferentes idiomas. Cada visita suya suele ser polémica, al punto que en algunas ciudades se organizaron marchas oponiéndose a sus charlas. A pesar de eso, no deja de ser convocante. Llegó a la Argentina para presentar “Víctimas y victimarios, romper las cadenas en la Iglesia, la sociedad y la familia”, en el que aborda el tema que aqueja a la Iglesia desde un punto crítico: los abusos eclesiásticos. Advierte que la institución no formó a sus sacerdotes en enseñanzas teológicas del poder clerical ni de la sexualidad. Desde los diez años ya sabía que quería ser cura, y hace casi 30 está al frente de la Abadía de Mnsterschwarzach (Alemania). Allí, en una casa de recogimiento asiste a “personas en crisis”, entre ellas a varios sacerdotes. Advierte que “siempre habrá sacerdotes homosexuales”, que serlo no es un pecado y que el celibato debería ser opcional. Yendo más allá, asegura que las mujeres podrían ser sacerdotes de una iglesia que las ha relegado.

Su libro habla de los victimarios, que deben rendir cuenta, que deben sentir dolor y de la empoderación de las víctimas. ¿Puede cumplirse esto en las condiciones actuales?

Las víctimas deben ser valoradas por la Iglesia. La Iglesia debe ocuparse de los primeros puntos, de que los victimarios, sacerdotes, no triunfen sobre las víctimas, de que la Iglesia lamente, llore y reconozca el dolor de las víctimas. La Iglesia debe tener humildad, si no se vuelve dura y estéril como dicen los psicólogos. Es un proceso muy largo este duelo, no son meras disculpas. El tercer punto creo que es el aspecto personal de lo que es el acompañamiento pastoral con la víctima. En la terapia, la víctima puede volver a tomar su vida en sus propias manos.

¿Cree que la Iglesia dimensiona lo que sucede, que siente ese dolor al que se refiere?

En Alemania de alguna manera se la obliga, no puede dar excusas. La prensa escribe sobre el tema, las víctimas se organizaron y exigen que se las escuche. Tenemos que pensar en cómo manejar el poder clerical. También en cómo manejar adecuadamente la sexualidad. El celibato se cuestiona, aunque seguramente no es la única causa. Hay investigaciones que hizo el Estado alemán en las diócesis alemanas. El 4% de los sacerdotes célibes cometió abuso sexual, pero solo el 1% de los diáconos casados. El celibato es un tema sobre el que hay que cuestionar. A nuestra abadía van sacerdotes y mujeres que han entrado en crisis. El celibato es posible, pero debería ser optativo. Para nosotros, los monjes, el celibato es una decisión, pero para los sacerdotes del mundo no es necesario. Antes el celibato era aceptado y el sacerdote vivía en comunidad. Ahora vive en soledad y las sociedad cuestiona eso. Para muchos el celibato es una sobreexigencia.

Varios medios reflejaron la postura de obispos de diferentes países en las que se podía ver que aún ponían el foco en la víctima y no reconocían abiertamente como algo negativo el abuso sexual.

No conozco a esos obispos, pero en algunos países como en Polonia, la Iglesia tiene una acción muy poderosa. Hay muchos obispos que están en una situación difícil, pero darles la culpa a las víctimas es absolutamente inadecuado. Quien tiene la culpa es el adulto, nunca la víctima. Si le echa la culpa al niño se lo vuelve a abusar. Es una señal de inmadurez , típica represión para la Iglesia de los últimos 30 años. Al menos en Alemania la Iglesia despertó, no puede taparlo con excusas piadosas, no va más.

Cuando hay que explicarle a alguien que el abuso está mal, es difícil ver un cambio a corto plazo…

En un clima así evidentemente no. La Iglesia protegía a los victimarios y no a las víctimas. La Iglesia debe estar siempre al lado de las víctimas, no de los victimarios. La herida es muy profunda en varias formas: primero el abuso sexual en sí, el abuso de poder, el abuso de la confianza. El monaguillo confió en el sacerdote. Muchos monaguillos alumnos en internados católicos habían disfrutado de esa atmósfera sagrada que se abusó. Eso es una herida muy profunda, porque en quién más vamos a confiar si todo eso que es sagrado ha sido violado.

¿Cuánto tiempo llevará reponerse a la Iglesia? ¿Qué medidas concretas se necesitan?

Lo que la Iglesia tiene que hacer es no mentir, escuchar a las víctimas. Ese proceso tardará varios años. El peligro de que uno siempre reprima, tape o cubra está siempre. Obviamente, es importante que los periodistas lo descubran y lo revelen y no sean parte de esa metodología de ceder al poderoso. Para la Iglesia son 10 años seguro.

¿Cómo la Iglesia llegó a esta crisis?

El sacerdote tiene una posición muy autárquica, y no tienen la formación en materia de sexualidad. La teología romana evaluaba de alguna manera negativamente a la sexualidad. Todo lo evaluado negativamente queda pegado en mí, y lo exteriorizo, no positivamente. El sacerdote debe tener un manejo maduro de su sexualidad. Sin reconocerse a sí mismo lo que está haciendo, es exteriorizar sus propias necesidades con otros. Hay un principio de la psicología que dice que solo lo que acepto, lo que reconozco, lo puedo transformar. Es difícil decir cómo llegamos hasta acá. El mayor riesgo fue el mal uso de poder. No había una teología de poder ni de sexualidad en la Iglesia, y con ambos temas ahora la Iglesia tiene problemas.

¿La Iglesia debería denunciar los abusos?

Obviamente que sí, debe hacerlo públicos. Quien tiene privilegios los retiene, aunque con esta crisis la Iglesia comience a despedirse de privilegios.

¿Qué piensa de la homosexualidad?

La homosexualidad no es un pecado. Tal vez para la teología moral romana, pero no para la alemana. Hace 28 años acompaño a sacerdotes en la casa de recogimiento. Siempre hay sacerdotes homosexuales. En general el homosexual es gente muy espiritual, tienen mucho sentido de la estética. Por eso me enoja cuando alguien dice para afuera de una manera y en la realidad, en el interior, es totalmente diferente.

¿Es posible recuperar a un abusador sexual?

Hay que diferenciar, la pedofilia es una enfermedad que no se puede sanar. Ahí solamente hay que proteger a las personas expuestas. De vez en cuando hay casos donde se hace un trato exagerado de demasiada cercanía física inadecuada. Lo que necesita el sacerdote es ver su propia verdad. Debe ver cuál es el dolor que ha generado e intentar resarcirlo, siendo consciente de sus propias limitaciones, ya no va a ser arrogante, va a ser humilde y ya no va a moralizar. Entonces en ese momento podría estar recuperado.

¿Qué piensa sobre el movimiento mundial feminista?

Hay sacerdotes que no aceptan a las mujeres como tales. La Iglesia está perdiendo a muchas mujeres. Hay profesoras de teología y muchas dan la misa de responso en el lugar del diácono, y son mucho más cálidas en esos momentos. Son avances. También hay comunidades dirigidas por una mujer, pero no pueden dar los sacramentos. No hay motivo teológico para que la mujer no sea sacerdote. La sociedad se va desarrollando y la Iglesia debe adaptarse.

¿Qué piensa sobre el pedido de aborto legal?

No juzgo a las mujeres que hicieron abortos. Todos los psicólogos que no son cristianos saben que un aborto siempre es un problema para la mujer. De alguna manera siempre hay sentimientos de culpabilidad, y si eso solo se expresa como un derecho… En la Iglesia también hubo sacerdotes que se opusieron agresivamente en contra del aborto. Se pusieron por encima de las mujeres, sin realmente acercarse a ellas. Los sacerdotes, sobre todo si son célibes, deberían quedarse afuera del tema.

https://www.eltribuno.com/salta/nota/2019-4-26-22-14-0–siempre-habra-sacerdotes-homosexuales-el-celibato-deberia-ser-opcional

LOS SACERDOTES CASADOS SOLICITAN AUDIENCIA AL PAPA.


SANTO PADRE FRANCISCO:

Me presento: me llamo Sebastián Cozar Gavira, sacerdote casado, resido en Chile, y en la actualidad soy Presidente de la Federación latinoamericana de los sacerdotes casados.

El motivo de esta carta es que tenga a bien darnos audiencia para hacerle conocer cómo es en la realidad nuestro movimiento a nivel de Latinoamérica, cómo vivimos en nuestra actualidad, qué pensamos y esperamos de nuestra Iglesia, de nuestros encuentros diocesanos, en cada país y a nivel latinoamericano.

Le diré que somos bien queridos y aceptados por nuestras comunidades no siendo motivo de escándalo, compartiendo con sencillez cristiana la vida familiar.

Lo que más nos preocupa es la Evangelización en nuestros tiempos.

Los sacerdotes casados vamos a tener un encuentro en Manaos-Brasil, los días del 3 al 7 de julio del 2019 organizado por Brasil y con participantes de otros países. Allí vamos a reflexionar y aportar nuestras inquietudes para bien de nuestra Iglesia sobre el encuentro sinodal que tendrá Su Santidad con los Obispos de la Amazonia.

Por tal motivo, por su importancia e interés, a Vd. le convendría saber qué pensamos y queremos para el bien del presente y del futuro de nuestra Iglesia y su relación con los sacerdotes casados y la Evangelización.

Por esta razón solicitamos con humildad y respeto nos conceda una audiencia para informarle, en un diálogo sin confrontación después de nuestro encuentro.

A la espera de su atenta respuesta, la cual desde ya agradecemos.

Cuente con nuestras oraciones. Unidos en Cristo Resucitado.

Sebastián Cozar Gavira 
Presidente de la Federación Latinoamericana de sacerdotes casados 

San Carlos Chile, 26 abril 2019
Fono 56 990221117
Calle Independencia 798
San Carlos 
Chile.

Remitido al e-mail

Las remotas raíces del clericalismo


Muchas organizaciones religiosas tienen clero, pero hasta donde sé solo la Iglesia Católica estipula para el suyo la obligación del celibato.byMiguel Picado, Pbro.Abr 23, 2019

Muchas organizaciones religiosas tienen clero, pero hasta donde sé solo la Iglesia Católica estipula para el suyo la obligación del celibato. La única y reciente excepción (desde el Concilio Vaticano II, 1962-1965) son los diáconos permanentes, que pueden ser hombres casados, aunque las mujeres continúan excluidas. Pero si un diacono enviuda, no puede contraer un nuevo matrimonio.

Lo anterior es un atisbo de la inquina del sector conservador de la jerarquía sobre lo sexual, irritación carente de fundamento bíblico e histórico, bases sobre las que se funda la doctrina católica. Comprender tal contrasentido tiene vital importancia, dada la enorme influencia del clero en la formación-deformación emocional del vecindario, un asunto de salud pública.

El Nuevo Testamento solo en dos ocasiones recomienda abstenerse del matrimonio. Una es Mt 19:11-12 y la otra 1 Cor 7:1-7. En la primera Jesús dice que alguien puede renunciar al matrimonio (hacerse eunuco) para dedicarse completamente al proyecto de Reino. El teólogo Eduardo Schillebeeckx lo explica así: “Dada la alegría de haber encontrado la perla escondida, (Mt 4:11) algunos únicamente pueden vivir en el celibato”. Jesús mismo dice: “Entienda el que pueda”.

En 1 Cor 7:1-7, Pablo recomienda una vida matrimonial normal, pero aconseja para algunos evitar el matrimonio, sin que sea un mandato.

En ambas ocasiones, la decisión parte de una experiencia religiosa personal, sin ninguna relación con ejercer el servicio de presbítero. Los textos referidos no son disposiciones legales.

Durante los tres primeros siglos las eucaristías se celebraban en ambientes domésticos, entre llantos de bebés y con mujeres amamantando. La Escritura enaltece el matrimonio: “La alegría que encuentra el marido con su esposa, la encontrará tu Dios contigo” (Isaías 61:10). No fue que marido y mujer compartieron un café. En muchas otras ocasiones, lo erótico-matrimonial expresa el amor de Dios a su pueblo. El Cantar de los Cantares exalta el amor entre mujer y hombre, en razón de su bondad y belleza. La carta a los Efesios 5:23-31 encomia la vida matrimonial. Señala que el marido debe amar a su mujer como Cristo a la Iglesia: con una entrega absoluta, pero cede a la cultura de su tiempo al indicar que el marido es cabeza de su mujer.

¿Por qué en la Iglesia decreció el aprecio al matrimonio? ¿Por qué se privilegia la vida monástica? ¿Por qué la teología de la espiritualidad matrimonial se encuentra en pañales? Concurren varios factores, pero solo comentaré el principal.

En la mentalidad bíblica el ser humano es su cuerpo y esto se mantiene incluso en las confesiones de fe: “Creo en la resurrección de la carne”, reza el credo de Nicea, del año 325. Pero en la cultura grecorromana el ser humano es un compuesto de alma y cuerpo, se sufre el dualismo cuerpo-espíritu. El alma o espíritu es noble y digno; lo corpóreo es despreciable, destinado a desaparecer. El cuerpo es la cárcel del alma; hay que dominarlo.

Fue inevitable que la concepción dualista del ser humano contaminase la bíblica y nos legara una espiritualidad que vilipendia nuestro ser material. El catolicismo mezcla ambas concepciones.

Esa disparidad de antropologías, de noción de lo que somos los humanos, se refleja en el encratismo, herejía presente desde el siglo II hasta el IV. Sus partidarios se abstenían del vino, eran vegetarianos y aborrecían el matrimonio. Se autocalificaban como cristianos de élite y miraban a los casados como inferiores. El dualismo brotó de nuevo con los maniqueos –cuyo apogeo se dio en los siglos III y IV- y los cátaros (los puros) que eclosionan en el sur de Francia durante los siglos XII y XIII. Esas fechas tan distantes denotan un fenómeno de larga duración, todavía vigente.

Propongo la hipótesis de que el celibato del clero católico se fundamenta en una vivencia encratista. Son indicios el rigorismo de la moral sexual predicada durante siglos, la exclusión del sacramento del orden sacerdotal para los casados, la minusvaloración de la mujer, el aire de superioridad con respecto a los laicos, inscrita en el Derecho Canónico.

https://semanariouniversidad.com/opinion/las-remotas-raices-del-clericalismo

Obispo francés respalda ordenación de hombres casados


Lo que es sagrado es sagrado para todo ser humano, no solo para los sacerdotes, dice el arzobispo Pascal Wintzer

Clémence Houdaille 
Francia15 de marzo de 2019

Arzobispo Pascal Wintzer de Poitiers. (Foto por P. Lavaud / PHOTOPQR / LA NOUVELLE REPUBLIQUE) 

Un arzobispo francés ha anunciado públicamente que está a favor de ordenar a hombres casados ​​y está pidiendo una mayor reflexión sobre el tema.

El arzobispo Pascal Wintzer, de Poitiers, anunció durante una transmisión del 8 de marzo en la radio RCF que está a favor de ordenar a hombres casados, pidiendo una mayor reflexión sobre “las formas de llamar a los hombres casados ​​para que se conviertan en sacerdotes”.

“Elegí el celibato y eso corresponde a lo que soy”, dijo el arzobispo de 59 años.

“Pero creo que, como en las Iglesias orientales, los hombres casados ​​podrían ser llamados a ser sacerdotes, mientras continúan en sus trabajos”, agregó.

Todavía podrán mantener “su vida familiar y profesional”, dijo Wintzer.

“Los domingos, presidirán la asamblea litúrgica, dirigirán la oración y predicarán el Evangelio”, explicó.

Añadió que también deseaba ver a “mujeres, no presidir en la misa, sino predicar con más frecuencia”.

Los comentarios del Arzobispo Wintzer siguen las recientes revelaciones de abuso por parte de los sacerdotes, que han suscitado preguntas sobre “la concepción del ministerio de sacerdotes y obispos basándose en la noción del carácter sagrado (del sacerdocio)”.

“Algunos ven esto como parte de la lógica cristiana”, señaló. “De hecho, no, el sacerdote y el obispo no son personas sagradas”.

“Es bueno que vivamos en un país secular donde cada ciudadano es responsable ante la justicia como cualquier otra persona. Y eso incluye a los obispos”, observó.

“También es necesario que esto ocurra dentro de nuestras comunidades cristianas. El sacerdote no es un hombre sagrado, ni tampoco el obispo. Somos personas que hemos sido llamadas a un servicio particular para una misión”, insistió.

“Todo ser humano es sagrado, no solo sacerdotes”, dijo.

En una entrevista con La Croix , el arzobispo Wintzer amplió estos pensamientos.

“Los abusos a menudo están relacionados con el abuso de poder y la imagen de los sacerdotes que pueden existir”, señaló.

“Los sacerdotes a veces aparecen retirados de la gente común, lo que puede llevar a todo tipo de excesos de poder”, continuó. “El hecho de que es posible tener sacerdotes casados ​​ordenados podría ayudar a evitar el camino falso que algunos toman para abusar de su poder”.

“Lo que es sagrado es sagrado para todo ser humano, no solo para los sacerdotes”, enfatizó.

El deseo del Arzobispo Wintzer de tener la opción de ordenar sacerdotes casados ​​también refleja su negativa a “resignarse al hecho de que cada vez más católicos ya no tendrán acceso a la Eucaristía”.

“La posibilidad de ordenar a hombres casados ​​que están involucrados en la Iglesia podría permitir que la Eucaristía se celebre nuevamente en lugares donde ya no es así”, enfatizó.

Sin embargo, insistió, “esto de ninguna manera implica renunciar a llamar a los hombres célibes al sacerdocio”.

“Uno de los principales problemas que enfrentamos hoy es la formación de sacerdotes y las demandas de equilibrio humano y madurez espiritual en su consideración”, agregó.

Los obispos alemanes anuncian un debate interno sobre el celibato en la Iglesia


Marx: “La iglesia necesita un avance sinodal”

Plenaria de los obispos alemanes
Plenaria de los obispos alemanes

El cardenal agregó que es “importante” asumir la necesidad de reformas en tres ámbitos, como son “el uso del poder”, “el futuro de la forma de vida sacerdotal” y la “evolución de la moral sexual en la iglesia”

14.03.2019

La Conferencia Episcopal Alemana anunció este jueves la apertura de un diálogo interno sobre el celibato, el abuso de poder y la moral sexual en la iglesia católica a raíz del sínodo sobre la pederastia recientemente celebrado en el Vaticano.

Éste es el principal resultado de un encuentro de cuatro días que han celebrado los obispos alemanes en Lingen (noroeste), en el que se ha analizado el reciente sínodo vaticano convocado por el papa Francisco, explicó el presidente de la Conferencia Episcopal, Reinhardt Marx.

“Tenemos viento a favor, pero tenemos que hacer nuestra tarea ahora en Alemania”, dijo Marx, quien consideró que la iglesia “necesita un avance sinodal” y que “la dirección” actual impulsada en el reciente encuentro en el Vaticano “es la correcta”.

Poder y moral sexual

Marx agregó que es “importante” asumir la necesidad de reformas en tres ámbitos, como son “el uso del poder”, “el futuro de la forma de vida sacerdotal” y la “evolución de la moral sexual en la iglesia”.

Sobre el celibato, consciente de las sensibilidades que esta cuestión despierta entre la jerarquía eclesiástica, afirmó que “se debe permitir (plantear) la cuestión”.

“Valoramos el celibato como expresión de la unión religiosa con Dios. Descubriremos hasta qué punto debe ser símbolo de sacerdocio en nuestra iglesia”

Marx prometió a los afectados por los escándalos de pederastia dedicar “todos sus esfuerzos” a poner en marcha las reformas necesarias para que abusos como los que se han dado en el pasado no se vuelvan a repetir: “estamos en camino y no voy a abandonar”.

Asimismo, aseguró comprender a los creyentes, que se encuentran muy afectados por las revelaciones de los escándalos de abusos a menores en el seno de la iglesia y les pidió fuerza de ánimo.

https://www.religiondigital.org/mundo/obispos-alemanes-anuncian-celibato-Iglesia_0_2103389678.html

Temas que duelen


BLU Radio, Alberto Linero / Foto: BLU Radio

BLU Radio, Alberto Linero / Foto: BLU Radio

“El presbiterado femenino y el celibato opcional son necesarios muy pronto en la Iglesia”


Por: Redacción Digital BLU RadioEntré al Seminario a los 17 años, luego de haber hecho durante un año un intenso proceso de discernimiento. Viví feliz y contento al interior de la Iglesia. Fueron años de estudio, de fraternidad, de servicio y de mucha experiencia espiritual. Fueron 33 años viviendo en las dinámicas institucionales de la vida eclesial. Soy agradecido con todo lo que allí viví y aprendí. Conocí hombres y mujeres extraordinarios que desde sus limitaciones humanas servían apasionadamente al Dueño de la vida. No fui testigo de estas manifestaciones de abusos que el papa Francisco ha reconocido.

Vea también: Francisco, contra la lacra de los abusos en la Iglesia: opinión de Alberto Linero

En el suplemento ‘Donne Chiesa Mondo’ (Mujeres, Iglesia, Mundo), ‘L’Osservatore Romano’, Luccetta Scaraffia trataba uno de los asuntos más espinosos y ocultos de la Iglesia católica. “¿Por qué no se habla de los obispos que violan monjas?, se preguntaba la autora, que denunciaba que muchas religiosas se ven se ven obligadas a abortar o a abandonar la vida consagrada después de sufrir abusos sexuales por parte de sacerdotes y obispos. El papa en el vuelo de vuelta este martes a Roma tras concluir su viaje a Emiratos Árabes Unidos, afrontó este problema y reconoció que hay eclesiásticos «que hicieron eso». Francisco dijo que las violaciones a monjas se dan «en todas partes», si bien son más frecuentes en «algunas congregaciones nuevas y en algunas regiones». África e India son los territorios donde este fenómeno es más habitual. Sin querer dar nombres ni países concretos, el Pontífice aseguró que el Vaticano lleva «mucho tiempo trabajando con este asunto» y que «varios clérigos» han sido apartados por este motivo, que también está detrás de la disolución de algunos institutos religiosos femeninos.

El papa se comprometió a «hacer más» para atajar esta lacra y aseguró que «tenemos la voluntad de hacerlo». Este nuevo escándalo es un mazazo a los creyentes de todo el mundo porque muestra la necesidad de cambios urgentes en la estructura eclesial. Es necesario que se dejen a un lado esas dinámicas patriarcales que subyugan a las mujeres, es hora de tener unas prácticas que den cuenta de la igual dignidad entre hombre y mujer que atraviesa la revelación bíblica. Pero sobre todo es hora de tener una mirada más sana y natural sobre la sexualidad. Es importante reconocer el delito, el pecado, pero no basta. Es necesario hacer algo para que no vuelva a repetirse. Temas como el presbiterado femenino, el celibato opcional y dinámicas más democráticas en la vida eclesial son necesarias muy pronto.

No se puede ser tozudo y creer que las cosas cambian sin acciones concretas. No se puede seguir creyendo que todo el que señala estos lunares es un enemigo de nuestra fe. Dios nos ayuda y nos bendice pero nos corresponde a nosotros actuar con decisión y responsabilidad. Los creyentes podemos lograr que del mundo desaparezca el machismo y que las mujeres puedan desarrollarse sin ninguna de esas manifestaciones destructoras que un mundo androcéntrico ha generado.

https://www.bluradio.com/opinion/temas-que-duelen-205155-ie435

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