‘Me quemaron el brazo para impresionar a un aspirante’


El Vaticano intervino al Sodalicio, sociedad católica sobre la que pesan escandalosas acusaciones.
Salud Hernández-Mora

Una iglesia del Sodalicio en Lima (Perú), país donde esa institución religiosa viene siendo escrutada por daños sexuales y psicológicos.

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Salud Hernández-Mora

20 de febrero 2018 , 09:30 p.m.

“No sé si el Sodalicio se pervirtió con el tiempo o si nació ya dañado”, se cuestiona Andrés Cardona, paisa de Medellín. “Los maltratos que sufrimos superan los de escuelas militares que a veces se han denunciado. A mí no me violaron como a otros hermanos, pero los abusos psicológicos son más soterrados y sutiles, terminan quedando ahí, te dejan graves secuelas”.

Si una institución religiosa lleva impreso el ADN de su fundador, el “Sodalicio de Vida Cristiana” sería siniestro. No solo porque el abogado y teólogo peruano que lo creó, Luis Fernando Figari, abusó sexualmente de unos discípulos, sino por su extravagante y despótica manera de formar laicos consagrados y sacerdotes.

“Es un coctel de religión, secta y política fascista. Uno cumplía las órdenes porque la voz del superior es la voz de Dios y nunca se equivoca. Te vuelves un talibán, estás radicalizado, fanatizado”, asegura el periodista peruano Pedro Salinas, que también perteneció al Sodalicio. Su libro, Mitad monje, mitad soldados, destapó un escándalo con tentáculos en Colombia. “Hay una historia escalofriante (en el centro de formación). Sacan una pistola y le dicen a un joven ‘apúntale al pie y jala del gatillo’. Y lo jaló. No había bala, pero lo jaló. Si Figari decía matas, matas. Era Isis”.

Si bien el Sodalicio (similar a los Legionarios de Cristo) continúa su camino eclesial y ahora está regido por una nueva cabeza, cada día le resulta más difícil ignorar al número creciente de antiguos miembros que rompen el silencio para denunciar abusos que padecieron. No solo dirigen su dedo acusador hacia Figari, también señalan a otros dirigentes y a su sistema de adoctrinamiento.

Son denuncias de secuestro, abuso sexual y de autoridad, maltrato psicológico, físico, tráfico de tierras, encubrimiento.

Todos los entrevistados, tanto en Lima como en Medellín, dan su testimonio con la esperanza en que la justicia ordinaria y el Vaticano tomen medidas drásticas contra una institución que surgió en Lima (Perú), recibió la bendición de Juan Pablo II y se expandió a Colombia –impulsada por el entonces arzobispo Alfonso López Trujillo–, Chile, Brasil, entre otros países. En la actualidad suma unos veinte mil seguidores y posee colegios de estrato alto, centros pastorales, parroquias, universidades y diversas iniciativas sociales.

Las víctimas consideran que sigue imperando una actitud de encubrimiento y permisividad de la Iglesia católica y del propio Sodalicio. Prueba de ello es que la comisión creada para investigar los casos solo obligó a Figari a mantener en Roma, donde reside, “un estilo de vida decoroso” por sus “actos pecaminosos” y le prohibió regresar al Perú.

Idéntica impunidad que disfruta otro jerarca del Sodalicio, Jeffrey Daniels, que violó al peruano Álvaro Urbina cuando tenía 14 años. Vive libre en Estados Unidos. “Aunque sé que será difícil que lo extraditen, decidí contar lo que me ocurrió para salvar a los niños. Al menos ahora, a Jeffrey nadie le va a dejar a sus hijos”, comenta Urbina. Cree que su ejemplo, y el de otros, animará a nuevas víctimas a salir a la luz. “El único interés de la Iglesia católica es que pase la tormenta, no ven que cada vez aparecerán más nubes negras”.

Salud Hernández-Mora

Pedro Salinas, Álvaro Urbina, Óscar Osterling y Andrés Cardona.

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Salud Hernández-Mora

Monos y ricos

El colombiano Andrés Cardona padeció discriminación y maltratos físicos y psicológicos durante la década en que perteneció al Sodalicio. Natural de Medellín, hijo de madre soltera, trabajadora, desde niño quiso ser cura, con 5 años se sabía la misa de memoria. Al cumplir los 13 conoció al Sodalicio y de inmediato le atrajo una sociedad cristiana de hombres recios, duros, comprometidos con cambiar el mundo de la mano de Dios. Aunque la mayoría eran blancos y muchos de familia pudiente, no imaginaba que su piel oscura y su modesta cuna serían obstáculos insalvables para lograr ser sacerdote sodálite.

“Me repetían: ‘Aquí hay un estilo y si no lo sigues, no puedes estar acá’. Yo sabía que debía caminar, vestirme, peinarme como los sodálites, me generaba angustia pensar que no podría ser uno de ellos”, rememora. “Organizaban el reinado del más feo, y yo me lo ganaba, o me decían: ‘no creemos que hayas nacido para ser sodálite, no te dio la estatura’ ”.

Pero Andrés no tiraba la toalla. “Yo estaba hecho para la vida religiosa, era obediente”. Por eso, con tal de lograrlo, soportó “un calvario de golpes. Una semana me tocó dormir en tablas porque un cura me pidió la hora y no le gustó cómo miré el reloj. ‘Así no mira la hora un hombre. Bájate el colchón de la cama y duermes en tablas para que aprendas a ser hombre’. En otra ocasión me pusieron a andar un mes descalzo por todas partes, tenía heridas; o, a veces, debía aguantar once golpes en el estómago de un compañero, sin doblarme. Pero lo más importante era sostenernos ahí porque si no, seríamos infelices toda la vida, nos íbamos a condenar”.

Aunque Andrés recibía más torturas que otros –“los monos que podían dar plata tenían más privilegios, era muy doloroso reconocer la discriminación”–, casi ninguno quedaba indemne.

“A mí me quemaron el brazo con una vela con el único propósito de impresionar a una persona que quería ingresar a una comunidad”, recuerda Pedro Salinas, piel blanca, de buena familia. Entonces no cuestionaba las órdenes, convencido de que eran pasos necesarios en la ruta hacia la santidad.

Óscar Osterling, peruano que pasó veinte años como sodálite, también conserva su propio listado de abusos. “Una noche que el mar estaba bravísimo, mandaron al agua a un chico brasileño que no sabía nadar. Al rato salió por la playa; si se ahoga, hubiese sido un santo”. Otros dos chicos no corrieron la misma suerte. “Uno en Chile y un brasileño en Perú, tratando de emular que todo se puede, se ahogaron. Y unos colombianos casi se ahogan en grupo”.

No solo imponían pruebas físicas extremas, también humillantes. “Otra vez, mi tutor me obligó a no volver a mirarlo a los ojos porque, dijo, ‘tienes una mirada muy coqueta’. Y un día me ordenó que dejara de reír, decía que la risa es del demonio”,cuenta Andrés Cardona.

Junto a la obediencia, cultivaban el culto a la personalidad del fundador. “Era una persona oscura, racista, con ansia de poder. De madrugada, se le antojaba un chocolate que solo vendían a unos 25 kilómetros, despertaba a un sodálite para que se lo fuera a comprar. Mientras más rápido y obediente fuese uno, más fiel a Dios”, describe Osterling, que ha demandado al Sodalicio por daños psicológicos.

La colombiana Sara Cobaleda fue otra víctima. Natural de Medellín y de honda vocación religiosa, anhelaba ser monja. Conoció al Sodalicio en Bello y dejó la carrera de ingeniería química para viajar a Lima, a la casa de formación de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, la rama femenina. Corría el año 2004.

“Al año fui a visitarla a Lima. Estaba muy contenta, todo lo vi normal, excepto que las chicas de dinero no tenían restricción de llamadas ni de visitas, como sí tenía Sara”, afirma Carolina, su única hermana, bacterióloga que trabaja en una clínica de Medellín.

A los tres meses de la visita, la familia recibió una llamada del Sodalicio. “Nos anunciaron que estaba hospitalizada. Mi mamá viajó a Lima y la encontró en una casa de reposo. La superiora aseguraba que había intentado suicidarse”. A finales de 2005 la mandaron de vuelta a Medellín, con sus padres.

“Llegó desubicada, lloraba mucho. Buscamos un psiquiatra, y la encontró muy medicada. Seguía sin contar nada, y, cuando el psiquiatra hacía preguntas, respondía que tenía que preguntar a su superiora para saber qué le decía. El médico sospechaba que le habían hecho algo en Lima y quiso hacerle una regresión, Sara pidió permiso, y no se lo dieron. Lo último que me mencionó fue que ya no podía volver a la fraternidad. Estaba muy deprimida”, rememora.

A los pocos días, su familia la halló muerta. Se había tomado un frasco de pastillas.“Algo le pasó, algo vio. No es normal que de la noche a la mañana termine en una casa de reposo y luego se suicide. La Fraternidad pidió que mantuviéramos todo en privado, y contaron que falleció de un infarto. Temo que nunca sabremos qué pasó”, indica Carolina, tragándose las lágrimas.

A Pedro Salinas no le sorprende un final trágico, puesto que rehacer la vida, una vez abandonas el Sodalicio, “es infernal. Tardas años en desengancharte, es muy fuerte”. Les convencen de que fuera de la entidad están condenados al fracaso, a ser eternos pecadores.

“Uno queda muy dañado psicológicamente, y pierdes la fe”, señala Andrés Cardona. “Siempre creí que para ser un buen religioso debía tener vocación, ser célibe y obediente, y lo fui al extremo. Nada de eso sirvió porque lo que contaba es que yo no era mono, ni bonito ni mi familia tenía dinero. Cuando salí porque vi que nunca sería sacerdote, me desenfrené en mi vida moral debido a todo lo que viví”.

Mantuvo relaciones sexuales con desconocidos que contactaba en redes sociales y luego admitían ser curas. Uno de ellos, asevera Cardona, es un poderoso jerarca de la Iglesia en Medellín (EL TIEMPO se reserva el nombre).

Una comisión anterior, independiente, concluyó que al menos 19 menores de edad fueron abusados sexualmente y otras recibieron malos tratos.

Dictaminó indemnizar a medio centenar de víctimas, Andrés entre ellas, pero marginó a otras. Y, de todas formas, muchos no quedaron satisfechos porque no ven una voluntad real de contar la verdad ni de cambio, y más de uno considera que el único fin razonable sería el cierre. “La cúpula del Sodalicio nunca dejará de pensar como piensan, no quieren cambiar; para ellos, todo lo que ha pasado es una injusticia”, asevera Osterling.

El reputado abogado limeño José Ugaz representa a cinco denunciantes. “Vamos a pedir la extradición de Figari y veremos qué hará el Vaticano”, dice en su despacho de Lima.

Allí solicité al Sodalicio una entrevista para responder a las acusaciones. Me remitieron a su página web. El superior general, Alessandro Moroni, defiende su institución asegurando que ya declararon persona non grata a su fundador y que son acontecimientos del pasado ya superados. Sin embargo, el Vaticano intervino este año el Sodalicio dadas las graves acusaciones, y José Ugaz no piensa que hayan pasado la página.

“Creo que es una organización diseñada para hacer básicamente dos cosas: (reclutar) cientos de jóvenes, algunos depredados sexualmente, pero la gran mayoría con un problema de control mental que les ha generado muchos desajustes. Y, por otro lado, traficar con tierras, emprender negocios, tener un emporio económico con la cobertura de una organización eclesial que no paga impuestos”.

SALUD HERNÁNDEZ-MORA
ESPECIAL PARA EL TIEMPO – LIMA (PERÚ) / MEDELLÍN).

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/sodalicio-la-comunidad-catolica-que-tortura-a-sus-miembros-185176

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CHILE. Scicluna recoge testimonios e Iglesia aclara: Esto no es un tribunal


La Conferencia Episcopal dijo que el obispo de Malta realiza un “proceso de escucha” sobre acusaciones contra Barros.

Varios de los participantes en los encuentros con el enviado especial del papa pidieron reserva de su identidad.

Después de haber celebrado la santa misa, a las 09:00 de este martes Mons. Charles Scicluna @BishopScicluna inició sus cuatro días de encuentros de escucha a personas sobre situación de obispo de Osorno, en dependencias de Nunciatura (Obras Misionales Pontificias).

ATON

Previo a su arribo a Chile, el obispo de Malta se reunió en Estados Unidos con Juan Carlos Cruz.

Previo a su arribo a Chile, el obispo de Malta se reunió en Estados Unidos con Juan Carlos Cruz.

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El obispo Charles Sciclunaenviado especial del papa Francisco para investigar las acusaciones contra del obispo de Osorno, Juan Barros, empezó a recoger testimonios este martes en Chile.

Desde las 09:00 horas de este martes se realizan las reuniones en la Nunciatura Apostólica, en calle Sotero Sanz, Providencia, teniendo Scicluna más de 20 encuentros que se extenderán hasta este viernes.

En breves declaraciones, el obispo de Malta expresó que “he venido a Chile enviado por el papa Francisco para recoger informaciones útiles concernientes a monseñor Juan Barros Madrid”.

El obispo de Malta leyó un texto en el cual también agradeció a las personas que están reuniéndose con él en este proceso, además de saludar a la prensa que llegó hasta el lugar, pero no respondió preguntas.

Mientras que el vocero de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, indicó que varios de los participantes en estas citas pidieron reserva de su identidad, algunos de los cuales llegaron en vehículos con vidrios polarizados al recinto: “No vamos entregar ni número de personas ni nombres”.

“Éste es un proceso de escucha, esto no es un tribunal y éste no es un auditorio, es una sesión, es un encuentro”, aclaró.

Además, indicó que Scicluna “está disponible también para recibir durante estos días y después de estos días aquellos antecedentes que quieran hacerle llegar directamente en un sobre dirigido a su nombre a la Nunciatura Apostólica”.

Coiro indicó que, una vez finalizado este proceso de escucha, el obispo Scicluna entregará un informe al papa Francisco sin plazo establecido, aunque sostuvo que “no hay ninguna posibilidad que pueda descartarse” sobre una eventual investigación canónica.

El arzobispo de Malta llegó durante la pasada jornada a Santiago para reunir antecedentes de las acusaciones contra el jefe de la Diócesis de Osorno de encubrir los abusos del ex párroco de El Bosque Fernando Karadima.

Previo a su arribo a Chile, se reunió en Estados Unidos con Juan Carlos Cruz, quien le entregó su testimonio sobre Barros.

subir“Tenemos las más altas esperanzas”

Si bien la mayor parte de la agenda se mantiene en reserva, entre las personas a las que Scicluna tomará testimonio están James Hamilton y Juan Andrés Murillo, víctimas de Karadima.

El abogado Juan Pablo Hermosilla confirmó a Cooperativa que Hamiton llegará a las 16:00 horas de este martes a la Nunciatura, mientras que Murillo entregará su testimonio el miércoles entre las 10:00 y las 11:00 horas. En ambas declaraciones estará presente el jurista.

“Lo primero es ser escuchados para las personas que llevan tanto tiempo sin ser escuchadas, más bien atacadas y denigradas públicamente. El ser escuchadas con respeto ya es un acto reparador importante“, reconoció Hermosilla.

El abogado agregó que “ojalá que todo este cuadal de información que van a recibir, que en parte ya estaba a disposición de la Iglesia, sirva para que se ordenen las cosas. Nosotros hemos venimos sosteniendo desde hace rato atrás, incluso a través de nuestras acciones legales, de que aquí hubo encubrimiento por parte del obispo Barros, sino de otros obispos y de otras personas al interior de la Iglesia, y eso es muy importante que Scicluna que pueda resolver”.

“Tenemos las más altas esperanzas”, aseveró.

subirLaicos de Osorno reunieron antecedentes para entregar a Scicluna

A su vez, los Laicos de Osorno serán recibidos este miércoles a las 16:00 horas, cuyo vocero, Juan Carlos Claret, explicó que ya le hicieron llegar -por correo electrónico- algunos de los documentos que entregarán al obispo de Malta.

Recopilar de la manera más seria posible y más objetiva posible todos los antecedentes que durante tres años hemos recabado y que en el último tiempo, desde que se supo que Scicluna nos iba a recibir, voluntariamente muchas personas de distintas partes de Chile nos han querido entregar para que sirvamos como puente entre Scicluna y el testimonio que ellos sufrieron”, adelantó.

En 2005, el arzobispo de Malta investigó -por encargo entonces de Benedicto XVI- las miles de denuncias que había en torno al fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, y hoy se desempeña como el “promotor de justicia” de la Congregación para la Doctrina de la Fe, investigando los casos más graves de abuso sexual en la Iglesia Católica.

Bajo ese cargo, Scicluna estará en Chile hasta el 23 de febrero.

 http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/iglesia-catolica/scicluna-recoge-testimonios-e-iglesia-aclara-esto-no-es-un-tribunal/2018-02-20/095757.html

CHILE: El tiempo del “gran acusador”: Charles Scicluna, el “halcón maltés”


Charles Scicluna, arzobispo de Malta

(José M. Vidal).- En la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio) le llamaban el “halcón maltés”. Halcón por lo duro e intransigente en la defensa de la moral católica. Y maltés, por ser originario de la isla mediterránea. Por halcón y por maltés monseñor Charles J. Scicluna no se casa con nadie. Excepto con su amigo y antiguo jefe, Benedicto XVI, con el Papa reinante, que lo nombró arzobispo de Malta, y con la Iglesia, a la que sirve con pasión y celo casi templario.

El Papa Ratzinger le encargó bailar con la más fea y ocuparse directamente de los pecados más graves de los 400.000 curas y frailes católicos que hay en el mundo. Y, por orden del ahora Papa emérito, aplicó a rajatabla la consigna de “tolerancia cero” con los clérigos pederastas dela Iglesia católica.

Por su oficina del palacio romano del Santo Oficio pasaba toda la “porquería” de la Iglesia. En términos canónicos y en latín, les llaman los “delicta graviora”, los delitos que la institución considera más graves. Tanto que esos pecados/delitos están “reservados” directamente a la Santa Sede.

Unos son de carácter doctrinal: consagrar obispos sin permiso del Papa, profanar las sagradas especies o romper el secreto de la confesión. Pero la mayoría tienen que ver con la moral: solicitar favores sexuales en la confesión, absolver al cómplice de una relación sexual o abusar de un menor de 18 años.

El encargado de esa sección disciplinar fue, precisamente, Scicluna. Su título oficial, entonces, era el de “promotor de justicia” de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El fiscal acusador, el hombre sin piedad que trata de limpiar la Iglesia de los escándalos que más la manchan y más credibilidad social y moral le restan.

Un cargo de máxima responsabilidad y de la máxima delicadeza. De hecho, Scicluna llega a él nombrado en el mes de octubre de 2002 por el propio Ratzinger, cuando todavía era prefecto del ex Santo Oficio. Desde entonces, formó parte de la cúpula del dicasterio más poderoso de la Curia romana. Con la información más reservada y delicada de toda la cristiandad. Un personaje clave, que, por lo delicado de su misión, siempre se mantuvo en la sombra y alejado de los focos de los medios.

Juan Carlos Cruz, víctima de Karadima

Tímido y reservado, este maltés nacido en 1959 se ordenó sacerdote en la Valetta en 1986, tras una brillante carrera eclesiástica. Especialista en derecho canónico, su primer destino fue el de defensor del vínculo en el tribunal metropolitano de Malta. Desde allí pasó, en 1995, al supremo tribunal de la Signatura Apostólica, y en 2001, a Doctrina de la Fe. Allí lo conoció el entonces cardenal Ratzinger.

Pequeñito (no mide más de metro y medio) y dinámico, sus amigos y colaboradores lo definen como “persona de mentalidad abierta y gran sentido del humor, lo que no le impide disponer de un serio rigor científico y de una enorme prudencia”. Algo de eso debió ver en él Ratzinger. Porque a Benedicto XVI, profesor y teólogo reservado, siempre le gustaron los tímidos, los fieles y los que no aspiran a hacer carrera en la Curia. Y todas esas condiciones las reunía el joven sacerdote maltés.

De hecho, Benedicto le encargó, ya en 2004, uno de los escándalos sexuales más sensibles: la verificación de las innumerables acusaciones que por aquel entonces llegaban a Roma contra Marcial Maciel. El fundador de la Legión de Cristo estaba entonces en la cima del poder y contaba en Roma con sólidos apoyos, como el del Secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano.

El 2 de abril de 2005, en el mismo instante que en Roma fallecía Juan Pablo II, en Nueva York, Scicluna, estaba entrevistando a Paul Lennon, uno de los líderes de la Legión que acusaba al fundador de los Legionarios de Cristo. Y si, ya Papa, Ratzinger condeno, en mayo de 2006, a Maciel, fue en base a las pruebas recogidas por su fiel colaborador.

El arzobispo de Malta no es ajeno tampoco a la controversia en torno a Barros en Chile, ya que jugó un papel clave en la condena de su mentor, el sacerdote Karadima, que era párroco de uno de los barrios más exclusivos de la capital chilena y tenía poderosos contactos en Santiago.

Scicluna fue, pues, el “verdugo” de Maciel y de Karadima y, junto al cardenal Ratzinger, tuvo que vivir una de las épocas más duras, cuando, en los años 2003 y 2004, explotó la crisis de los abusos sexuales en Estados Unidos. Desde entonces, la pederastia no ha parado de salpicar a la Iglesia católica. De hecho, a la mesa de Scicluna llegaron 3.000 casos en 9 años. Unos 250 casos de media al año.

No todos ellos se referían a delitos de pedofilia. El fiscal vaticano distingue tres categorías: efebofilia (atracción sexual por adolescentes del mismo sexo), con un 60%; relaciones heterosexuales, un 30%, y pedofilia, el 10% restante. “Los casos de sacerdotes acusados de pedofilia verdadera y propia son unos trescientos en 9 años”, matiza. Por países, el más pecador, Estado unidos, que aglutina el 80% de los casos.

En 2015, el Papa Francisco designó a Scicluna como líder del equipo doctrinal que se encarga de las denuncias presentadas contra religiosos acusados de abuso dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Fue poco después de nombrarlo Arzobispo Metropolitano de Malta, el país donde creció tras llegar de pequeño con sus padres provenientes de Canadá. En 2012 el papa Benedicto XVI lo había designado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Malta y ya entonces el Vaticano resaltaba que Scicluna era “muy respetado entre sus colegas de todo el mundo” por “su experiencia en temas de protección infantil”.

Tras tanto años persiguiendo esta lacra, Scicluna tiene claras sus causas. Primero, “algunos obispos, en la praxis, han sido demasiado indulgentes con este tristísimo fenómeno”, por un “malentendido sentido de defensa del buen nombre de la institución”. Y, en segundo lugar, la todavía difundida “cultura del silencio” o la costumbre de lavar los trapos sucios en casa.

Con Francisco, la tolerancia cero ha pasado de ser una frase teórica a convertirse en realidad. Y de eso se seguirá encargando monseñor Scicluna, al que algunos ya llaman el “inquisidor” de los pederastas o el “gran acusador”, que tendrá que dar pruebas de su “santo celo” una vez más con el caso Barros.

Porque el caso Barros (el eventual encubrimiento de los abusos de su ‘padrino’ el sacerdote Karadima) se ha convertido en la prueba del algodón de la tolerancia cero de Francisco. Un caso que ha roto barreras y se ha colado en la agenda mediática mundial. Gran parte de la credibilidad de Francisco en este ámbito dependerá de la resolución de este caso.

Scicluna lo sabe y, por eso, ha empezado ya a emplearse a fondo. Primero, visitando a Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima, en Nueva York, donde vive. Y, según cuentan las crónicas, llorando con él, tras escucharle. El día 20 llega a Chile, dispuesto a seguir escuchando, con ternura, a otras víctimas. Hará su informe y se lo entregará a Francisco, que dictará sentencia. El Papa Francisco y el “gran abogado defensor de las víctimas”, dos “barrenderos de Dios”.

Pedofilia ‘legal’ en la Iglesia Católica y la mayor amenaza para los jóvenes católicos de ser elegido como representante al Sínodo de la juventud. 


 

Después de huir de terror de la Iglesia este año, he encontrado la evidencia documentada. Los abogados australianos canon publicaron dos documentos. El primero es un informe jurídico titulado “Derecho Canónico -. Un factor sistémico en el abuso sexual infantil en la Iglesia Católica” (descarga gratuita de National Catholic Reporter) La segunda es la versión laica (comprar en línea por dinero real “la esposa de Potifar.” ) Tanto explicar el encubrimiento de las leyes de delito grave que debe ser promulgada para obligar a los OBISPOS pARA ENCENDER los registros a la policía. Esto también debe ser otra herramienta en el cinturón de aplicación de la ley para obligar a los testigos a declarar. Tendrían que ser escrito a proteger a los testigos de la violencia.

27 de mayo de 1917 fue el aniversario de 100 años del inicio de la pedofilia ‘legal’ en la Iglesia Católica; debido a que era el día en que la pedofilia se convirtió en un “crimen” con ningún castigo! No se olvide que el Vaticano es su propio país separado. En ese día, el Vaticano decidió que la pedofilia no era un crimen si nadie sabía de TI. La ley hecha secreta sobre la pedofilia de suma importancia y todos los casos tuvieron que ser manejados directamente por el Vaticano; que no tenía provisiones para castigarlos. La penalización por romper el voto de silencio era automática EXCOMUNIÓN.

Yo era de 50 años, más católica de la crisis de pedofilia en el horror, sobre todo cuando la anterior en posesión de las mujeres en comparación Vaticano que quieren ser sacerdotes pedófilos. A continuación, los obispos PA ordenaron a todos los sacerdotes a mentir descaradamente sobre PA Bill 1947 que extendió el plazo de prescripción de los pedófilos. Bill Donahue de la Liga Católica fue especialmente elocuente. “El único propósito de la era de la ley, que se pegue a los católicos”. Si el único propósito de la ley era que se pegue a los católicos, entonces él debe creer que el propósito de la Iglesia Católica es que los niños de violación. Esto coincidiría perfectamente con su creencia en ‘la astrología Católica’ – Filadelfia arzobispo le da una palmada está catalogado como uno de sus principales partidarios.

Ellos afirmaban falsamente que Bill PA 1947 proyecto de ley dirigido injustamente sin multas de lucro. Ellos fueron que el proyecto de ley excluye a los del sector público. El proyecto de ley dice exactamente lo contrario. Se renuncia a la inmunidad soberana en concreto por lo que está en el sector público puede ser demandados. Obligaron a todas las parroquias en el estado de publicar sus mentiras en sus boletines. (El hecho de que el proyecto de ley esté en mal estado no viene al caso)

Me quejé a mi cura local; que repartió el “Ensayo Católica” de la Liga ‘Descenso moral de la mujer’ con su tema que los hombres tienen el derecho y la obligación moral de decidir qué las mujeres merecen ser violadas. Cuando Bill Donahue se levantó para mí como la personificación de la verdad católica y la sabiduría, boom sónico que llamaba mi hija en la escuela. Me llamaba mi hija en el colegio, llorando, diciendo que todos los sacerdotes eran pervertidos depravados totalmente dedicados a la adoración de sus vidas. ¡Duh, mamá! ¡Qué pena! ¡Qué lástima que una manera tan dolorosa! “. La Iglesia en el terror y nunca más en una iglesia católica de nuevo.

A continuación, los delincuentes depravados se encuentran respaldados por el matón depravado, mintiendo por el presidente, lo que demuestra que ellos creen que la abstinencia no es una opción, es un privilegio revocable por cualquier persona, una mujer puede entrar en contacto con. Porque el cuerpo de una mujer debe estar siempre disponible para adorar el pene de un hombre.

Obispo le da una palmada, que ha hecho más que obispo en los EE.UU. para jepodize la salud y la seguridad de los jóvenes era solo elegido para representar a los EE.UU. en el Nod Sin en la juventud.

Luego se puso aún peor. Él comprobado esto con uno de los colaboradores de escritura de Australia y la firma legal indicada en la película “Spotlight”. Pre Benne Dick, no creía nada de esto. Ahora, creo que cada palabra. La “piedad” oración “, que suscriben a los hombres que asesinan esposas por las afirmaciones falsas de adulterio me ayudó a convencer.

Yo sabía que la incompetencia de la Iglesia sobre la crisis de la pedofilia y todo lo demás no podía ser accidental. Tuvo que ser deliberado. Ambos libros son a la vez instructivos y explican muchas cosas que han visto en la Iglesia que no hicieron un poco de sentido antes.

37. Hace 100 años – en lugar de admitir que podría ser capaz de hacer un error, y se asustó por la idea de RADIO, LOS PAPAS WROTE canon canónico que se convirtió en la iglesia en un ‘legal “A nivel mundial, la prostitución infantil ANILLO! – DOCUMENTACIÓN IE más detallado que el más peligroso MENTAL HANDICAP es el macho EGO (La confesión es buena para el alma, menos que el papá, entonces es un gran mal).

Ambos libros son útiles para documentar el proceso y los recursos legales que se pueden tomar para detener y obligar a los obispos a los registros. (Ahora veo donde Marino obtuvo la inspiración para crear sus anillos legales empujando a las drogas). Encubrimiento de delito grave fue abolida en la mayoría de las jurisdicciones. El derecho canónico exige a los obispos a obedecer la ley civil en la que están legalmente obligados a la comunicación. Está empeorando. Francis era todo – Somos una nación de pedófilos – en frente de la ONU.

El Vaticano ha proclamado con orgullo y eficaz que Cristo es el gran pene en el cielo a la que se debe sacrificar a los niños. Yo, literalmente, ESTARE represado SI ADORO LA GRAN PENE EN EL CIELO PARA QUE USTED debe sacrificar NIÑOS!

mansplaingod.me

Ann Wingert,

1 Terraza Campana

Stroudsburg, PA 18360

570-421-7412

CHILE: Obispo Scicluna ya está en Santiago para recoger los testimonios sobre Barros


El arzobispo de Malta estará hasta el viernes para escuchar a víctimas de Karadima sobre el rol de Juan Barros.

La Iglesia remarcó que previo al encuentro con el obispo, los denunciantes deberán entregar un resumen de su declaración.

EFE (Archivo)

Scicluna se reunió el fin de semana con Juan Carlos Cruz en Nueva York.

Scicluna se reunió el fin de semana con Juan Carlos Cruz en Nueva York.

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Este lunes aterrizó en Chile el enviado especial del papa Francisco para investigar las acusaciones de encubrimiento contra del obispo de Osorno Juan BarrosCharles Scicluna.

La Iglesia, a través de un comunicado, confirmó el arribo de Scicluna a Santiago y corroboró que el obispo escuchará “a quienes han manifestado la voluntad de dar a conocer elementos que poseen en torno a la situación del obispo de Osorno Juan Barros”.

“Scicluna, que ha llegado a Chile en la mañana del lunes 19 de febrero, realizará este encargo de escucha entre los días martes 20 y viernes 23 de febrero, en dependencias de la Nunciatura Apostólica en Chile”, confirmó la Conferencia Episcopal.

La Iglesia aseguró que, a petición del arzobispo de Malta, la Nunciatura solicitó “expresamente, a quienes han solicitado ser escuchados, hacerle llegar previamente un relato por escrito que detalle los elementos que tienen interés en exponer durante la entrevista personal. Los documentos serán entregados, en el respeto de su carácter reservado, a S.E. Mons. Scicluna”.

La Conferencia Episcopal además manifestó que algunos de los testimonios serán reservados.

El primero en participar de este proceso, donde se recolectaron antecedentes y testimonios, fue Juan Carlos Cruz, quien se reunió con Scicluna en Nueva York, Estados Unidos.

Tras la cita, que se extendió por cerca de tres horas y media en una parroquia estadounidense, Cruz dijo que el enviado especial incluso lloró con él al contarle los abusos que sufrió por parte de Fernando Karadima en la parroquia de El Bosque.

Scicluna se desempeña como el promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, por lo que se dedica a investigar los casos más graves de abuso sexual en la Iglesia Católica, y su estadía en Chile se extenderá hasta este viernes.

Durante su tiempo en nuestro país, el arzobispo de Malta se reunirá con víctimas de Karadima y agrupaciones como los Laicos de Osorno, siendo estos últimos recibidos el miércoles a las 16:00 horas en las dependencias de la Nunciatura Apostólica.

[Lea también] Caso Barros: Decisión del papa de enviar a Scicluna no cayó bien en la curia, según vaticanista

http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/iglesia-catolica/obispo-scicluna-ya-esta-en-santiago-para-recoger-los-testimonios-sobre/2018-02-19/084921.html

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Zornoza Boy

¿Quién o quienes inspiraron, decidieron y determinaron el nombramiento de este sacerdote para obispo? ¿Por qué su traslado desde su condición de obispo auxiliar de Getafe a la diócesis andaluza?

(A. Aradillas).- Con fidelidad semántica y reverencial, la relación “obispo” y “picota” no querría expresar otra idea distinta a la necesidad que este segmento de la jerarquía tiene de buscar y situarse en puntos de elevación congruentes para, desde ellos, descubrir y atender lo que pastoralmente precisan los sacerdotes y laicos de sus diócesis. Es posible que la relación aludida coincida, en ocasiones, con la intención con la que, en otros tiempos se encargaban y aplicaban misas “contra malos epíscopos”, con su ritual litúrgico respectivo.

Recientemente en las páginas de RD, se han escrito y descrito situaciones “episcopales” con nombres y apellidos “gaditanos”, que merecen profunda consideración pastoral, sobre todo después de haber pasado el tiempo prudencial para su posible desmentido o, en penúltima instancia, hasta para iniciar acciones penales contra los divulgadores de hipotéticas patrañas o fabuladoras mentiras.

Es serio, muy serio, y más en los tiempos “franciscanos” en los que vivimos, que grupos de sacerdotes hagan públicas quejas tan graves contra el obispo, apuntando con veracidad dolorosa, por ejemplo, a que “convierta y trate a la diócesis como si fuera una empresa, denuncie que sus “sacerdotes son poco espirituales, carecen de formación” y los distinga y defina su “baja talla humana”.

Ni a seglares ni a tantos otros sacerdotes de las diócesis cercanas, o lejanas, pueden resultarles medianamente “normales”, las denuncias formuladas por una parte importante de la clerecía gaditana, en cartas personales dirigidas al Papa y al Nuncio de SS. en España. En ellas se describen la “lamentable gestión pastoral y económica de la diócesis, el comportamiento antievangélico del obispo,, su talante de “señorito” andaluz de los de antes, a quien le complace comer y beber abundante y ricamente, con mención vituperable para los doscientos euros de una botella de vino, y otros suculentos detalles, en el restaurante “El Faro”

La descripción de la presencia y de algunas andanzas episcopales, con inclusión del coche “oficial” y otros particulares “para camuflaje”, organización y participación en peregrinaciones, -léase giras-, sobre todo juveniles, a Fátima, Roma, Tierra Santa y otros destinos, con sus explicables “dispendios y la argumentación bochornosa de que “hago esto porque soy el obispo” y ya está. Con tan “evangelizadora” misión están
de acuerdo la veintena de curas importados por él , de otras diócesis y naciones, pero no la mayoría de los 155 de su Cádiz-Ceuta “indígenas a quienes hay que evangelizar“. El desacuerdo adquiere dimensiones monumentales entre el personal de “Cáritas”, y los ceses laborales de algunos de los miembros de tan ejemplar organización.

En sus cartas a las altas esferas de la Administración Eclesiástica, cuyos representantes hasta el presente no hicieron caso alguno, los sacerdotes “indígenas” críticos, o “ángeles caídos”, en lenguaje episcopal, carecen de presente y de futuro. El mismo directos espiritual del Seminario gaditano cumple su misión desde Toledo, con medios y procedimientos “milagrosos” del don de la ubicuidad, o telemáticamente, haciendo uso de las nuevas técnicas.

La procedencia “opusina” de los responsables llegados de fuera, las técnicas agresivas empresariales impuestas en la administración de la diócesis, el propósito de convertir esta en una especie de “Sociedad Anónima”, merced a las imposiciones y prácticas del nuevo equipo económico, dejan atónitos a católicos con sus extrarradios, obligados a confundir a propios y a extraños “con procedimientos financieros all límite de la moral y de la ley, y cercanamente mafiosos” ,sin descartar en operación tan integral, los tests psicológicos efectuados a los seminaristas.

Con razón, responsabilidad y sorpresa infinita, dentro y fuera de la Iglesia, se formulan cascadas de preguntas, entre las que acentúo estas: ¿Quién o quienes inspiraron, decidieron y determinaron el nombramiento de este sacerdote para obispo? ¿Por qué su traslado desde su condición de obispo auxiliar de Getafe a la diócesis andaluza? ¿Cuales y cuantos fueron los “regates” que necesitaron hacerle al mismísimo Espíritu Santo para ubicar a tal personaje al frente de tan prestigiosa demarcación eclesiástica diocesana, con antecesores tan santos y responsables como don Antonio Añoveros, don Antonio Dorado y otros?

Si las denuncias cursadas y publicadas con reiterados y escandalosos relieves, no son veraces, ¡exijan que cuanto antes sean retiradas y reparados sus perniciosos efectos! Si están documentadas, ¡tomen también cuanto antes, las correspondientes medidas canónicas, y tachen del episcopologio los nombres de quienes se colaron en él, en ocasiones, hasta con procedimientos semi- simoníacos!

Y conste -lo que es más triste y preocupante-, es que picotas-picotas episcopales no solo están erigidas en demarcaciones eclesiásticas gaditanas. Son más las diócesis en las que están implantadas con báculos, mitras, palacios, sedes y “Nos por la gracia de Dios”. Al menos en estas tierras andaluzas quedan todavía sacerdotes con redentora capacidad de voz y de grito proféticos. A otros, predispuestos sempiternamente a decir AMÉN, les prestaremos algún día atención, con los datos identificadores correspondientes

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2018/02/05/en-lo-alto-de-la-picota-episcopal-religion-iglesia-opinion-diocesis-zornoza-cadiz-aradillas.shtml

Juan Carlos Cruz: Monseñor Scicluna lloró conmigo cuando le contaba cosas


“Por primera vez siento que nos están oyendo”, dijo tras reunirse con el enviado especial del papa.

El periodista Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Fernando Karadima, destacó el encuentro que sostuvo en Estados Unidos con el arzobispo de Malta, Charles Scicluna,enviado especial del papa Francisco para investigar las acusaciones de encubrimiento de abusos en contra del obispo de Osorno, Juan Barros, uno de los religiosos más cercanos del ex párroco de El Bosque.

Tras la cita, que se extendió por cerca de tres horas y media en una parroquia de Nueva York, Cruz dijo que el enviado especial incluso lloró con él al contarle los abusos que sufrió.

“Fue una reunión larga, emocionalmente difícil, pero estoy muy contento de haber podido hablar con monseñor Scicluna, ellos se portaron increíblemente bien y por primera vez siento que nos están oyendo”, dijo el comunicador.

“También lloró conmigo cuando le contaba cosas, sentí su compasión muy grande, que espero que los que van a testificar en Chile sientan lo mismo que he sentido yo con monseñor (Scicluna)”, recalcó Cruz.

Este fue el primero de una serie de encuentros del arzobispo de Malta que llegará a Santiago para recoger los testimonios de otras víctimas de Karadima, entre ellos James Hamilton y Juan Andrés Murillo, además de reunirse con organizaciones como los Laicos de Osorno.

Tras tres horas y media de reunión, @jccruzchellew contó que el Arzobispo de Malta lloró cuando le contó de los abusos que sufrió por parte de Karadima y de los antecedentes que apuntan al Obispo Barros como encubridor de los hechos. @Cooperativa

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