Marta López: “Una divergencia política nunca debe enturbiar la fraternidad”


En este octubre que hoy empieza fuerte se cumplen 500 años de la Reforma protestante, una comunidad perseguida y encarcelada durante el franquismo y soslayada desde la Transición [los pastores que ejercieron antes de 1991 y sus viudas no cobran pensión pese a que existe una sentencia de Estrasburgo]. Marta López Ballalta (Barcelona, 1973) encabeza la Església Protestant Barcelona-Centre, fundada hace 145 años en el corazón del Raval.

¿Cómo debo llamarla? ¿Pastor? ¿Pastora? Marta. En nuestra comunidad nos llamamos por el nombre.

¿De qué puede ir el sermón en un día como hoy, Marta? Decía el teólogo protestante Karl Barth: “Hay que tener la Biblia en una mano y el periódico, en la otra”. Es el mejor consejo para una homilía. Mis últimos sermones han hablado del perdón, de la libertad y de cómo miramos al otro. Una divergencia política nunca puede enturbiar la fraternidad. Hay que sentarse en una misma mesa, pensemos lo que pensemos.

Al menos, la Conferencia Episcopal ha decidido no enviar las siete plagas a Catalunya.  Me parece perfecto. La iglesia no debe tomar partido político, pero sí implicarse en la vida social y pedir respeto por los derechos civiles. La vocación de la iglesia es hacer un mundo mejor.

¿Y la suya, su vocación, cómo la explica? Yo nací en una familia protestante de Guinardó. Durante la dictadura, mis padres [el padre fue detenido por repartir folletos sobre su fe] encontraron en el protestantismo a un Dios diferente al tridentino, menos juez y más amoroso, que se aproximaba más al ser humano. Ellos pertenecían a la familia de Asambleas de Hermanos, y cuando yo tuve una conciencia de fe, decidí cambiar a la unión de metodistas y presbiterianos.

¿Qué plus le ofrecía? Un marco teológico más amplio. Hay que respetar los puntos básicos –democracia y ecumenismo–, pero permite el libre pensamiento sin ninguna restricción y el papel de la mujer está normalizado.

¿Puede fumar? ¿Beber? Los pastores somos seres humanos. No tenemos aura de santidad. En la única cosa en la que me esfuerzo en dar ejemplo es en servir a los otros.

Está casada y tiene un hijo. Sí. Mi marido, Jonathan, es pastor en Rubí y tenemos un hijo de 13 años.

O sea, es la envidia de miles de monjas. El espacio religioso es el que más ha minusvalorado a las mujeres.

La Biblia no ayuda. No ayudan ciertas lecturas. Tampoco puedes leer a Aristóteles y aplicarlo literalmente. Claro que hay pasajes de san Juan que pueden parecer misóginos, pero son del año 150 después de Cristo, en una sociedad mediterránea, patriarcal a más no poder.

Han pasado 2.000 años y ya ve. Hay que reconocer que la gran mayoría de sociedades siguen siendo patriarcales. El patriarcado es una manera de control y eso es totalmente anticristiano. El cristianismo debe ofrecer libertad a hombres y mujeres.

Hay sectores protestantes que eso de ser pastoreados por una mujer… El protestantismo es muy amplio. Yo no he oído críticas por el hecho de ser una pastora ordenada. Quizá porque no estoy en el lado derecho.

¿En qué lado está? Caigo por la izquierda. Somos de las pocas iglesias en España en la que no hay discusión sobre la homosexualidad, por ejemplo.

Antes de todo esto, ¿qué hacía? Mi marido y yo nos conocimos en la iglesia. Éramos muy activos, pero llegó un momento en que creímos que faltaba compromiso. Yo trabajaba en comercio exterior, en una empresa de transportes, en Aduanas. Cogimos los trastos y al niño, que tenía 4 años, y con la ayuda de nuestra comunidad –la de la calle Nació, en el Clot– nos fuimos a estudiar teología al seminario de El Escorial.

¿A Madrid? Sí. Con penurias, becas y ayuda de los amigos, sobrevivimos cuatro años. Renunciamos a lo que teníamos y fue una muy buena decisión. Lo importante es vivir y trabajar en lo que crees.

¿Es el mensaje a rescatar de Lutero? Lutero hizo que el cristiano no fuera una persona pasiva delante de la divinidad y comenzara a ser un agente activo ‘con’ la divinidad. El culto dejó de hacerse en latín –que nadie entendía– y de espaldas, para que participara todo el mundo. Cuando cambias al ser humano delante de Dios, transformas la sociedad. Eso revoluciona la visión del mundo.

¿Tendrá alma protestante Catalunya? (Ríe) Quizá. Mucho de lo que sucede hoy en el Estado español es fruto del Concilio de Trento, que aquí nunca acabó de cuajar.

http://www.elperiodico.com/es/opinion/20170930/marta-lopez-una-divergencia-politica-nunca-debe-ser-una-divergencia-fraternal-6320169

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Un Papa en primavera eclesial



Impactos y desafíos de la visita del Papa Francisco a Colombia

 

Después de haber vivido intensamente la primavera eclesial propiciada por el advenimiento del Papa Juan XXIII (1959-1963), por el Concilio Vaticano II (1962-1965), por el testimonio de amor eficaz del padre Camilo Torres Restrepo (1959-1966), por la encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI (1967), por la asamblea de obispos latinoamericanos de Medellín (1968) y su opción por las Comunidades Eclesiales de Base, la Educación Popular y la Catequesis Liberadora, por el movimiento de cristianismo revolucionario de Golconda (1968-1972) y el episcopado profético de Mons. Gerardo Valencia Cano en el puerto de Buenaventura (1953-1972)…. Después de sobrevivir al largo invierno eclesial articulado desde la Conferencia Episcopal de Colombia y la secretaría general del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) a partir de 1972, con el fin de demonizar y perseguir a la teología de la liberación como “infiltración marxista en la iglesia”…. Después de estos 40 años (1972-2013) de catacumbas, martirios y condenaciones… hoy nos sentimos como volviendo a renacer bajo el soplo de la RUAH – Espíritu de Dios en nosotras y nosotros – más libres, con mayor autonomía y creatividad, con apertura y acogida al actual proceso renovador que inició el Papa Francisco desde su elección en 2013 y que nos mostró con tanto vigor, alegría y esperanza durante la pasada visita a Colombia del 6 al 10 de septiembre de 2017.

 

Para compartir diversos pareceres y a modo de balance de la visita del Papa Francisco, nos encontramos en la sede de Kairós Educativo – KairEd – el pasado miércoles 13 de septiembre en un conversatorio de intercambio, escucha, aprendizaje y fortalecimiento mutuo. Compartimos los siguientes impactos y desafíos:

 

Impactos

 

  • Cuando el actual catolicismo no responde más a las búsquedas espirituales de la población, cuando las actuales instituciones que sustentan al sistema se hallan en su peor descrédito, el mensaje y las acciones del Papa Francisco llegaron a millones de personas impactándolas profundamente en sus opciones y sentido de vida a tal punto de llevarlas, en muchos casos, a re-pensar su pertenencia a espacios de fe y a re-vivir su relacionalidad de hermandad con otras personas y con la naturaleza a través de acciones concretas. Expresiones tales como “ahora hago oración con textos bíblicos”, o “deseo amar a todas las personas” dicen mucho en cuanto a la vivencia personal y cotidiana de una espiritualidad de la vida y de la esperanza fortalecida por la visita papal.

 

  • En medios ateos y seculares se suscitó movimiento hacia nuevas actitudes sobre las personas en situación de vulnerabilidad, sobre los derechos de la Amazonía y el aprendizaje que debemos tener de los pueblos indígenas, sobre el interés por lo comunitario, por no sentir miedo a los otros, ir más allá de los cercados nidos familiares, pensarse como país viviendo mejor de lo vivido hasta el momento, recuperando el sentido de la política como cuidado del bien común… Queda a nivel del impacto colectivo la pregunta por su continuidad…y ahora ¿qué sigue? ¿Fueron tan solo días maravillosos y fugaces o hay algo más?

 

  • Los mensajes del Papa con hondo sentido de humanidad despertaron y movieron la espiritualidad de creyentes y no creyentes. Este sentido fue muy bien identificado y recibido en esa esfera de lo espiritual. Por eso molestó mucho y fue rechazado el oportunismo de políticos, como Germán Vargas Lleras, que llegaron a los lugares de encuentro buscando firmas de apoyo para su próxima campaña electoral. Fueron mensajes de aliento y de esperanza acompañados de gestos de cercanía y acogida contundentes en sinceridad y humildad como los abrazos, las bendiciones, los besos hacia las niñas y los niños, las personas enfermas y diferentemente capacitadas, las mujeres vulneradas, las víctimas de la guerra y la discriminación, etc. Por eso su mensaje de perdón y reconciliación tiene tanta credibilidad por la coherencia con sus hechos y actitudes. Es un ser humano rico en sencillez y credibilidad que batalla contra la corriente, por eso convoca multitudes involucrándolas a hacer parte del despertar de la alegría y la esperanza.

 

  • Nos encontramos con un Papa que conocía y sentía muy bien el contexto colombiano, lo que pasaba con las víctimas, con el proceso de paz, con la polarización política, con la crisis de espiritualidad y de ética. Supo hacer una lectura crítica y esperanzadora de ese contexto. Se movió muy bien diciendo con finura pero con firmeza lo que había que decir a los jóvenes, a los obispos, a las religiosas y religiosos, a las víctimas, a los políticos y gobernantes. Ayuda mucho su agudeza, su sabiduría, su sentido de humor, su profunda espiritualidad. Se ve que es una persona de oración con un hondo sentido del encuentro, de la escucha, de la necesidad de caminar juntos, siempre con una frase del evangelio en su boca. A las mujeres les llama la atención su sencillez, su sensibilidad, “se dejaba tocar y abrazar”. Es a partir de esta cercanía al pueblo que pudo hacer una crítica creíble y esperanzadora de la crisis colombiana.

 

  • Impactó el lenguaje que todo mundo entiende, sencillo y profundo, capaz de mover y sacar de adentro la espiritualidad que todas las personas tienen, abriéndola a la coherencia con lo que creen. Le ayudó mucho el hecho de expresarse en el mismo idioma de sus oyentes, como hablando con cada persona, moviendo emociones profundas y abriéndoles al mensaje que quería comunicar de una manera interpelante y penetrante. Se vivió un tiempo de fuerte efervescencia del sentimiento religioso desafiado hacia el profetismo, la denuncia, el cuestionamiento de realidades injustas y dolorosas, toca la llaga y la remueve, llamando a la vez con insistencia hacia el perdón y la reconciliación, pero faltó convocar a las iglesias y espiritualidades diversas a hacer parte de él. Queda por ver hasta dónde la gente del común tiene la capacidad de canalizar esta emocionalidad espiritual y encaminarla hacia “dar el primer paso”, a nivel personal y a nivel comunitario; hasta dónde construye nuevas simbólicas y lenguajes que expresen y celebren nuevas comprensiones de fe más acorde con los cambios culturales, con los desafíos del contexto y con las nuevas generaciones.

 

  • El mensaje a la gente joven en la Plaza de Bolívar fue muy impactante y bien recibido, con fuerza y resonancia, sobre todo en la invitación a no cargar las historias de dolor y sufrimiento de las generaciones pasadas que les impida soñar en grande y trabajar por otro mundo posible, tratándoles como personas valiosas con inmensas capacidades creativas en medio de un contexto tan urgido de sus aportes, sueños y rebeldías.

 

  • Las mujeres fueron reconocidas, apreciadas, respetadas y resaltadas. Muchos varones se sintieron interpelados y llamados a cambiar las relaciones y los conceptos hacia ellas. Muchas mujeres se sintieron apoyadas y fortalecidas para replantear las relaciones intra-familiares, se escucharon expresiones como “eso va a cambiar en mi casa!!!”. Mostró una actitud hacia las mujeres que recuerda al modo cómo lo hizo Jesús.

 

  • Mostró el contraste entre su manera de vivir su liderazgo político-espiritual con los líderes de la iglesia tan excluyentes y lejanos, tan desconocedores e insensibles del sufrimiento de la gente. El liderazgo de Francisco siente la realidad, la conoce y la estudia, escucha a las víctimas y aprende de ellas, reconociéndolas y re-afirmando su aporte como “lecciones de altísima teología”, especialmente si se trata de mujeres; presenta un liderazgo diferente, impacta en el mundo no católico, en ámbitos sociales y políticos seculares. Está el desafío de rumiar los aportes que nos da este liderazgo, ahondar en lo que significa esta novedad primaveral del ejercicio del papado y cómo entrar a participar de él. Cómo hacer para que la relación líder-masas no se quede en un vínculo y un impacto personal sin perspectiva comunitaria, como si las opciones políticas y éticas sólo se movieran en el terreno de la voluntad personal. Cómo hacer para articular los sentimientos exacerbados mediante las movilizaciones masivas, para articular la rica dimensión personal con lo comunitario y lo contextual, para que las interpretaciones del Evangelio no se queden en el plano personal sino que además toque lo estructural y abra hacia la acción, entonces aparece aquí el tema de las mediaciones de la acción… ¿qué mediaciones coherentes construir?

 

  • El rol que cumplió la sede de la nunciatura como lugar libre de protocolos y programas, propicio para el encuentro, la expresión espontánea, la cercanía, el saludo, el cariño, la diversidad, la fiesta. Esto hace pensar en un nuevo sentido que las nunciaturas podrían tener como espacios de encuentro, articulación y testimonio para animar el perdón, la reconciliación y la paz. No podemos olvidar que fue en este espacio donde una niña con síndrome de Down –Lina Maria – posicionaron el tema de la vulnerabilidad y que el Papa Francisco retomó, afirmando que todos somos vulnerables, que todos necesitamos que la vulnerabilidad sea respetada, reconocida, curada y que dé frutos a los demás….y concluyó el encuentro solicitando a la concurrencia que rezara por él porque también él es vulnerable. Esta idea aprendida de Lina María, Francisco la retomó varias veces durante su gira.

 

  • Las misas en los espacios abiertos al mundo, a la multitud serena, tranquila, dispuesta al silencio y a la escucha discipular pero también a la participación alegre y afectuosa. Impresionó las lecturas bíblicas y su interpretación a partir de la realidad colombiana llevando a la reflexión, a la meditación y al cuestionamiento personal y colectivo. Las liturgias incluyeron la belleza con sobriedad. La música en el pPrque Simón Bolívar impactó y ayudó a vivir la interioridad espiritual.

 

  • Los llamados hacia el rostro afroamericano y amazónico de la iglesia, hacia la ecología, hacia la niñez y la juventud pidiendo más espacio, reconocimiento, acompañamiento y formación. La recuperación que hizo de Gabriel García Márquez, rescatándolo del “infierno”, al citarlo en dos de sus discursos. En la manera como ejerce el pontificado pone en el centro la vida y la espiritualidad del pueblo de Dios, su palabra, su clamor, sus pedidos y solicitudes, sus cartas y llamados, sus devociones y creencias. Es así que las niñas y los niños del IDIPRON, en la bienvenida que ofrecieron al Papa en su llegada a la nunciatura, se sintieron con toda la confianza para solicitar la beatificación del sacerdote salesiano Javier de Nicoló, fundador de la obra.

 

  • La visita papal mostró que el país está sediento de creencias y que éstas se hallan en disputa en donde está en juego qué tipo de “dios” se impone, una verdadera lucha de dioses e ídolos. Esta visita se enmarca dentro de esta lucha, destacando la veta espiritual del Papa como un referente importante en la construcción de creencias. Plantea el desafío de llenar de contenido este referente. El gobierno y la conferencia episcopal refrendan de la visita lo que les interesa, al gobierno con relación al proceso de paz que agencia, a la jerarquía católica con relación a su papel protagónico en el nuevo contexto. La pregunta es ¿quién capitaliza la visita? Entendida la visita papal como una actividad de masas hay que comprender también que es dentro de este marco que la misma tiene sus posibilidades y límites, y que lo más relevante es la movilización de sentimientos llevándolos hasta su efervescencia, pero pasada la actividad, éstos bajan. Queda el desafío, desde nuestros procesos comunitarios y desde un cristianismo liberador, de canalizar lo que se ha despertado, cómo y hacia dónde, cómo hacer para que el impacto de la visita tenga durabilidad y continuidad. Cómo hacer para aprender a creer en nosotros y nosotras mismas, aprender que la fe no es depender de un líder carismático autoritario, o creemos en nosotros y nosotras mismas o no creemos, este es el núcleo para hacer frente a la expansión del fundamentalismo religioso.

 

  • El tema de las víctimas puesto en el escenario de Villavicencio, dejó la idea del victimario y las víctimas sólo de las guerrillas, el discurso en cuanto al tema del conflicto y la producción de la víctima y la victimización quedó, aunque valioso, muy corto.

 

  • En cuanto al impacto político, dejó ver la fragilidad del discurso de la extrema derecha colombiana al sacar tema de la paz de la polarización y ubicarlo en el horizonte más amplio de la ética y de la espiritualidad a la vez que presentó la perspectiva restaurativa del perdón y la reconciliación, al poner en un escenario mundial a las víctimas, sus relatos y reclamos no escuchados, su identificación con el Cristo mutilado de Bojayá como simbólica colectiva interpelante; el haberse ubicado, no en los templos, sino en espacios abiertos y públicos como plazas, atrios y parques, y desde ahí denunciar las injusticias y las porquerías humanas suscitando adhesión y simpatía colectiva e impactando de manera significativa la cotidianidad de las personas; el hablar a la juventud en una sociedad sin esperanza es asumir el rol del “papá” que muchas y muchos jóvenes no tienen, imprimiendo orientación de la vida, lo cual es muy importante en una sociedad en crisis; decir en una cultura tan conservadora como la paisa que la fe se “callejea” es un llamado fuerte hacia la apertura de una fe encerrada y controlada en las cuatro paredes del templo; el poner “contra las cuerdas” a la jerarquía de la iglesia diciéndole lo que queríamos decir pero que nadie se había atrevido a hacerlo.

 

  • La visita produjo un “remezón espiritual” llevándonos a revisar nuestra vocación humana y cristiana tocándonos “lo que nos mueve por dentro” y que nos han arrebatado las iglesias a lo largo de tantos años despojándonos de nuestra dignidad de indígenas, mujeres, jóvenes, población LGBTI, niñez, ancianidad, etc.; ayudándonos a hacer camino de restauración simbólica de una manera pública en espacios urbanos abiertos y acogedores de las diversidades lo que produjo reconocimiento de la identidad y dignidad como pueblo, en ciudades donde la elite política y el poder local lo pisotea negando sus derechos y sus capacidades creadoras y transformadoras. Esta “zarandeada” nos puede ayudar a seguir visibilizando y reconociendo las nuevas y diversas espiritualidades como conexiones profundamente interhumanas necesitadas las unas de las otras. A nivel de iglesia nos interpela a conectar la experiencia de fe individual con la espiritualidad de la vida, con la dimensión comunitaria centrada en la construcción del Reino de Dios, una fe integral que pasa por opciones políticas, económicas, sociales, culturales y ecoambientales.

 

  • Impactaron las multitudes buscando orientación y sentido espiritual, el protagonismo de la niñez, la juventud, las mujeres, las víctimas del conflicto, irrumpiendo de múltiples maneras en el escenario y poniendo ahí su voz y su reclamo, como mostrando en dónde está la fuerza para hacer los cambios urgidos tanto de las iglesias como de la sociedad y a la vez resaltado la enorme crisis de las instituciones inamovibles e indiferentes al dolor de las mayorías, a las estructuras de la corrupción y de la impunidad. Esa potencialidad de cambio de las multitudes que han sido excluidas y subalternadas, en esta coyuntura favorable de construcción de paz, requiere mediación ética, política y espiritual que ahora no tienen y que se expresa de manera emocional cuando tienen oportunidad. Mostró la enorme crisis de la estructura y de la ideología colonial, clerical y patriarcal del catolicismo y de su incapacidad para dejarse interpelar y cambiar por esas multitudes reclamantes de orientación y de liderazgo espiritual.

 

  • Los medios de comunicación jugaron un papel muy importante de acuerdo con sus intereses políticos y económicos impactando a creyentes y no creyentes, silenciando e invisibilizando lo que quisieron o tergiversando la riqueza de lo vivido con comentaristas que iban en otra dirección. A pesar que los medios de comunicación y redes sociales han generado miedos, odios, desconfianzas, polarización, manipulación y tergiversación, el mensaje de esperanza, paz y reconciliación del Papa, fue claro y contundente, quedó grabado profundamente en el corazón del pueblo moviéndolo a revisar y cambiar su manera de vivir. 

 

¿Qué hacer?

Surgieron diversas inquietudes y sugerencias a fin de aprovechar al máximo este impulso espiritual hacia una nueva primavera eclesial generado por la visita del Papa Francisco, para que su invitación a “dar el primer paso” hacia el perdón y la reconciliación no se quede en buenas intenciones sino que tenga caminos concretos para seguir adelante:

 

  • Ayudar a dar un salto cualitativo a nivel eclesial – hacia una iglesia de salida, iglesia hospital de campaña, iglesia pobre para los pobres – desde los espacios y los procesos micro que animamos, “callajeando la fe”, sensibilizando lo que ahí pasa y articulando con las alternativas comunitarias de vida en los barrios, en los campos y en los movimientos sociales donde se construye la paz día a día.

 

  • Fortalecer la conexión de lo personal con lo comunitario como camino educativo que convoca y dinamiza la fe. Ayudar a conectar lo que cada quién sintió como llamado personal a cambiar, con vinculación a procesos comunitarios cercanos o afines a ese sentimiento interior.

 

  • Desde el lugar en el que cada uno se encuentra y desde su cotidianidad fortalecer lo comunitario y lo alternativo y desde ahí reflexionar, mirar, arriesgar y construir país de otra manera, comenzar por lo pequeño, en lenguaje distinto, empoderar de otro modo, apostar por la autonomía laical, por los derechos de las mujeres, por tejer procesos largos y profundos…
  • Retomar el mensaje a los jóvenes y cuestionar nuestra mentalidad adultocéntrica, seguir animando a los jóvenes a ser más críticos, a tener voz propia, a tomar la juventud como algo diferente e interpelante, aprovechar la “inexperiencia” para construir en el dialogo intergeneracional algo nuevo…
  • Conectar los sentimientos y emociones despertadas con la visita del Papa con las experiencias del cristianismo de liberación que han venido siendo construidas desde los años 60, reconstruyendo y difundiendo las memorias de lo vivido por las generaciones anteriores entre las generaciones actuales, construyendo así un puente que ayude al encuentro y la comunión intergeneracional.
  • Que lo que cada persona y proceso comunitario construye por la paz, el perdón y la reconciliación se visibilice, se escuche, se reconozca de una manera amplia en nuevos espacios donde pudiéramos participar como parte de lo que el Papa propone como “cultura del encuentro” generando narrativas de esperanza que nutran e interpelen a las diversas espiritualidades tradicionales y emergentes.
  • Asumir, formar y acompañar desde las periferias existenciales y sociales el ministerio de la reconciliación como una manera de ser iglesia desde la clave de la misericordia que aporta activamente y a largo plazo en procesos ecuménicos de perdón y reconciliación generando narrativas de amor y esperanza que contrarreste las retóricas de odio y miedo imperante contra todo lo que identifica como amenaza a la familia, a la propiedad, a la tradición: lo distinto, lo diferente, lo diverso, lo interpelante, lo marginal, lo excluido, lo revolucionario.

 

Personas que participaron en el conversatorio:

Elia Morales, Norma Sarmiento, Carmen Cecilia Alfaro, Karen Cadena, Cecilia Naranjo, Sandra Liliana Caicedo, Marta Elena Mejía, Blanca Leticia Arteaga, María Helena Céspedes, Edgar Iván Segura, Miguel Angel Estupiñán, Carlos Enrique Angarita, Fernando Torres Millán

http://kaired.org.co/archivo/3262

Francisco afirmó que la evangelización pertenece al Pueblo de Dios


Viernes 29 Sep 2017 | 12:17 pm

Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco destacó hoy que “la evangelización pertenece por naturaleza al Pueblo de Dios”, al recibir en el Vaticano a los participantes de la sesión plenaria del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización. El pontífice también animó a los miembros de ese dicasterio a realizar un buen trabajo de preparación para la Jornada Mundial de los Pobres, que por primera vez se celebrará el 19 de noviembre.

El papa Francisco recibió hoy a los participantes de la sesión plenaria del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, que reflexionó en estos días sobre la urgencia que siente la Iglesia de renovar los esfuerzos y el entusiasmo en su misión perenne de evangelización.

“Este Año Santo ha sido un tiempo de gracia que toda la Iglesia ha vivido con gran fe e intensa espiritualidad. Por lo tanto, no podemos permitir que tal entusiasmo se diluya u olvide. El pueblo de Dios ha sentido fuertemente el don de la misericordia y el Jubileo vivido, redescubriendo especialmente el sacramento de la Reconciliación, como lugar privilegiado para experimentar la bondad de la ternura y el perdón de Dios que no conoce límites”, destacó.

“La Iglesia, por lo tanto, tiene la gran responsabilidad de seguir siendo sin detenerse, un instrumento de misericordia. De esta manera se puede permitir más fácilmente que la acogida del Evangelio se perciba y experimente como un acontecimiento de salvación y pueda traer un significado pleno y definitivo a la vida personal y social”, agregó.

El pontífice sostuvo que el anuncio de la misericordia, “que se vuelve concreto y visible en el estilo de vida de los creyentes”, pertenece al compromiso de cada evangelizador, que ha descubierto de primera mano la llamada del apostolado, gracias a la misericordia que le fue reservada. Por ese motivo quien tiene la tarea de anunciar el Evangelio no debe olvidar las palabras del Apóstol Pablo: “Cristo Jesús me tuvo compasión para demostrar conmigo toda su paciencia dando un ejemplo a los que habrían de creer y conseguir la vida eterna”.

Francisco subrayó dos aspectos del concepto “la evangelización pertenece al pueblo de Dios”: El primero, la necesidad de tomar de conciencia de que la primera contribución a la evangelización es la que los pueblos y sus culturas individuales, ofrecen al camino del pueblo de Dios.

“De todos los pueblos hacia los que nos dirigimos, emerge una riqueza que la Iglesia está llamada a reconocer y valorar para llevar a cumplimiento la unidad de ‘todo el género humano’, del cual es ‘signo’, y ‘sacramento’. Esta unidad no está constituida ‘según la carne, sino en el Espíritu’ que guía nuestros pasos. La riqueza que viene a la Iglesia de la multiplicidad de buenas tradiciones que poseen los pueblos individuales, es preciosa para vivificar la acción de la gracia que abre el corazón a acoger el anuncio del Evangelio. Son dones auténticos que expresan la variedad infinita de la acción creadora del Padre, y que confluyen en la unidad de la Iglesia para acrecentar la necesaria comunión con el fin de ser semilla de salvación, preludio de paz universal y lugar concreto de diálogo”, precisó.

El Papa indicó como segundo aspecto que este “ser Pueblo evangelizador”, hace tomar conciencia de una llamada que trasciende cada particular disponibilidad personal, para ser insertada en “una compleja trama de relaciones interpersonales”, algo que tiene una particular valencia, “en un período como el nuestro en el cual se asoma con fuerza una cultura nueva, fruto de la tecnología que mientras fascina por lo que ofrece, hace evidente en la misma medida la falta de una verdadera relación interpersonal y de interés por el otro”.

“Pocas realidades como la Iglesia se pueden jactar de tener una conciencia del pueblo en grado de valorizar el patrimonio cultural, moral y religioso que constituye la identidad enteras generaciones”, afirmó el Papa, y destacó que ese es el motivo por el cual es tan importante, dicho en palabras textuales, “saber entrar en el corazón de nuestra gente, para descubrir aquel sentido de Dios y de su amor que ofrece la confianza y la esperanza de mirar adelante con serenidad, no obstante las dificultades graves y la pobreza que se está constreñidos a vivir a causa de la avaricia de pocos”.

“Si somos aun capaces de mirar en lo profundo, – continuó – podremos encontrar el genuino deseo de Dios que vuelve inquieto el corazón de muchas personas caídas, a su pesar, en el abismo de la indiferencia”. “La alegría de la evangelización los puede alcanzar y restituir la fuerza para la conversión”.

Asimismo, reiteró a los obispos que el camino de evangelización es obra de toda la Iglesia “pueblo en camino hacia Dios” y consideró que redescubrir ese horizonte de sentido y de concreta práctica pastoral facilitará el impulso para la evangelización misma, esto “sin olvidar el valor social que le pertenece para un genuino desarrollo humano integral”.

Por último, Francisco deseó un buen trabajo en modo particular en vistas a la próxima Jornada Mundial de los Pobres, que será celebrada en su primera edición el próximo 19 de noviembre, y les aseguró su cercanía y su apoyo.+

http://www.aica.org/30481-francisco-afirmo-que-la-evangelizacion-pertenece-al-pueblo-de-dios.html

Los obispos concluyen la reunión en Alaska con una carta en que instan a ‘escuchar en oración’ testimonios sobre raza, medioambiente y pobreza


Por David Paulsen | September 26, 2017 Leave a Comment |
Bishops with sign in Fairbanks

Los obispos episcopales reunidos en el centro de Fairbanks, Alaska, el 23 de septiembre, como parte de una jornada de “escuchar en oración” las historias de los nativos alasqueños y de bendecir la tierra. En Fairbanks desplegaron esta pancarta desde un puente peatonal al tiempo que se manifestaban en defensa del Refugio Nacional de Vida Silvestre en el Ártico. Foto de Neva Rae Fox/Oficina de Relaciones Públicas de la Iglesia Episcopal.

[Episcopal News Service – Fairbanks, Alaska] La Cámara de Obispos de la Iglesia Episcopal aprobó una carta a la Iglesia el 26 de septiembre en la que invocan las experiencias de los obispos al escuchar las historias de la población indígena del estado, y llaman a los episcopales a unírseles en laborar en pro de la justicia medioambiental y racial.

La carta fue el toque final de la reunión de otoño de los obispos que se extendiera por seis días, y que tuvo lugar en Fairbanks, pero que incluyó un fin de semana de viajes fuera de esta pequeña ciudad. A través del vasto Interior de Alaska, grupos de obispos visitaron comunidades nativas que luchan por preservar el estilo de vida de subsistencia que han practicado durante miles de años.

Las amenazas a ese estilo de vida son muchas, aunque los residentes nativos les expresaron específicamente a los obispos sus preocupaciones acerca del cambio climático y del impacto de la industria de extracción de recursos.

“Los obispos de la Iglesia Episcopal vinieron a Alaska para escuchar a la tierra y a su gente como un acto de oración, solidaridad y testimonio”. Aludiendo a Efesios 2:19,  el mensaje prosigue: “Los residentes del interior de Alaska a quienes conocimos no son extraños, son miembros de la misma familia de la fe”.

Los obispos aprobaron la carta por unanimidad y de viva voz luego de hacerle varios cambios al texto en varios pasajes del borrador original.

El texto completo en inglés y en español se encuentra aquí.

El mensaje incluye un llamado a los episcopales de todas las diócesis y congregaciones a unirse a los obispos  en “escuchar en oración” en sus propias comunidades las conexiones entre racismo, desigualdad económica e injusticia medioambiental.

“Dios nos llama a escucharnos los unos a los otros con creciente atención. Es sólo con oídos destupidos y ojos abiertos que nuestros corazones y vidas serán transformados”, dijeron los obispos en la carta. “Es mediante el amor reconciliador de Dios en Jesús y el poder del Espíritu Santo que nosotros y la Tierra misma seremos restaurados”.

Bishops vote on letter

Los obispos episcopales debaten cambios al borrador de una carta a la Iglesia sobre racismo, injusticia medioambiental y pobreza antes de votar su aprobación el 26 de septiembre en Fairbanks. Foto de David Paulsen/ENS.

La reunión de la Cámara de Obispos comenzó el 21 de septiembre en el Hotel y Centro de Conferencias Westmark Fairbanks con una[s palabras de] bienvenida de parte de dos ancianos nativos, Will Mayo y Steve Ginnis. Mayo es un ex presidente de la Conferencia de Jefes de Tanana. Ginnis es el director ejecutivo de la Asociación Nativa de Fairbanks.

Las sesiones del 22 de febrero se centraron en la cultura nativa, incluida un conversatorio con Poldine Carlo, fundadora de la Asociación Nativa de Fairbanks. Activistas guichenes hablaron acerca de sus esfuerzos por crear conciencia sobre los efectos del cambio climático en la vida de la aldea nativa. También pidieron continuo apoyo en la protección del Refugio Nacional de Vida Silvestre en el Ártico de la perforación petrolífera. El refugio es una importante reserva para la procreación del caribú y los nativos alasqueños, que cazan el caribú cuando los rebaños emigran al sur, consideran ese territorio sagrado.

Los obispos pasaron el tercer día de su reunión en busca de historias de vecinos de aldeas a través de la poco poblada región al norte de Fairbanks. Los obispos y sus cónyuges se dividieron en ocho grupos para abordar pequeños aviones fletados con destino a Alakaket, Arctic Village, Beaver, Eagle, Fort Yukón, Huslia, Tanana and Venetie. Un noveno grupo fue por tierra al sitio de una antigua mina de oro y otros obispos se quedaron en Fairbanks para participar de una procesión junto a la margen del río Chena.

“¿Qué significa escuchar a la tierra y a sus gentes?”, preguntan los obispos en su carta a la Iglesia. “Para nosotros los obispos significa salir y caminar por la tierra, detenerse junto a los ríos, sentarse al lado de aquellos cuyo sustento depende de esa tierra. Tuvimos que desacelerarnos y vivir al ritmo de las historias que oímos. Tuvimos que confiar en que escuchar es orar”.

Lo que  oyeron fueron relatos de veranos más largos e inviernos más cortos, de fundición de los hielos perennes que afecta los ríos en que pescan, de la dificultad de obtener alimentos que toman de la naturaleza y de su preocupación por el futuro de las tierras donde se reproduce el caribú.

Blessing river in Venetie

Un grupo de obispos episcopales junto con vecinos de Venetie, Alaska, bendice, el 23 de septiembre, el río que corre junto a la aldea. Foto de David Paulsen/ENS.

Cada uno de esos viajes del 23 de septiembre culminó en el momento en que los obispos bendijeron la tierra, el agua y las personas a las 2:00 P.M. Y al día siguiente, los 120 obispos y unos 80 cónyuges se reunieron en Nenana con miembros de la comunidad nativa local y de la congregación episcopal para un festín potlatch, que incluía comida, cantos, danzas y regalos para los obispos.

La Iglesia Episcopal fue una vez la única denominación cristiana con presencia en el Interior de Alaska, y la mayoría de las personas con quienes se reunieron los obispos en sus viajes eran episcopales. La Iglesia también ha estado activa durante años en los temas de justicia para el pueblo indígena y justicia medioambiental, incluida la lucha por proteger el Refugio Nacional de Vida Silvestre en el Ártico.

El obispo primado Michael Curry habló de esta historia del activismo de la Iglesia Episcopal y de los nexos históricos de la Iglesia con las comunidades nativas alasqueñas en un vídeo que resumió la reunión de la Cámara de Obispos el 26 de septiembre.

“Mientras estuvimos aquí nos reunimos con la gente, que son episcopales, que son personas fieles y devotas para quienes esas tierras son sagradas, y nuestras resoluciones y nuestro apoyo y nuestra labor en Washington para proteger que esa tierra no sea violada por la perforación petrolífera es un deber sagrado”, dijo Curry.

Los obispos concluyen su reunión de otoño

Los obispos también aprobaron por unanimidad una resolución el 26 de septiembre en que brindaban apoyo a las diócesis de la Costa del Golfo y de las islas del Caribe que habían sido severamente azotadas por los huracanes Harvey, Irma y María, así como los afectados por los incendios forestales en el Oeste.

“Estamos de duelo con ustedes y queremos estar con ustedes en la reconstrucción de sus comunidades”, dijeron los obispos. “Nuestra Cámara de Obispos está tristemente disminuida por la ausencia de esos obispos que no pudieron asistir a esta reunión debido a estas tormentas”.

Esa resolución citaba también los factores medioambientales detrás de tal devastación y “la relación entre los patrones de consumo humanos y el cambio climático global”.

“Reconocemos que todos tenemos un papel que desempeñar en la reducción del impacto de nuestras acciones que dan lugar a la destrucción de islas y de zonas costeras debido a tormentas cada vez más frecuentes y más severas”, afirmaron los obispos. “Nos comprometemos a tomar las iniciativas adecuadas en nuestras diócesis para educarnos y educar a nuestra gente acerca del cambio climático, y para abogar en pro de políticas e iniciativas que reduzcan los impactos ambientales adversos que han sido un factor en las recientes tormentas”.

Y los obispos oyeron una detallada actualización de las conversaciones entre la Iglesia Episcopal y la Iglesia Metodista Unida respecto a entrar en plena comunión.

El obispo Frank Brookhart, de la Diócesis Episcopal de Montana, dijo que se esperaba que los metodistas votaran [a favor de la plena comunión] en 2020, seguido por un voto de la Convención General de la Iglesia Episcopal en 2021. Hasta entonces, él instó a los obispos y congregaciones episcopales a comenzar a entablar relaciones con sus homólogos metodistas.

–David Paulsen es redactor y reportero de Episcopal News Service. Puede dirigirse a él a dpaulsen@episcopalchurch.org. Traducción de Vicente Echerri.

http://episcopaldigitalnetwork.com/ens/2017/09/26/los-obispos-concluyen-la-reunion-en-alaska-con-una-carta-en-que-instan-a-escuchar-en-oracion-testimonios-sobre-

Nuevos sacerdotes y teoindividualismo: Tatiana Hidrovo Quiñónez


A lo largo de la historia del mundo occidental siempre existieron iglesias, sacerdotes o especialistas encargados de homogeneizar las creencias, generalmente para consagrar la hegemonía, o en otro caso, para cohesionar y guiar la sociedad bajo los preceptos del ‘bien’. Las iglesias, fueren católicas o protestantes, estaban más o menos definidas e institucionalizadas y, salvo excepciones, formaban parte del Estado. El precepto de sociedad fue predominante sobre todo en la Iglesia católica, cuya doctrina pregonaba la solidaridad con los pobres. Las iglesias protestantes se centraron en el individuo y su salvación. De una u otra manera, la cultura occidental se movía dentro de un teocentrismo. Durante la segunda mitad del siglo XX se desarrolló la creencia en la felicidad como un estado terrenal e ideal, que podía alcanzar el individuo ligado al consumo de bienes materiales a partir del sobretrabajo. Proliferaron desde entonces, los movimientos guiados por líderes autónomos, quienes inventaron sus propios manuales a partir de una mixtura de creencias unidas a principios judeocristianos. Todos tuvieron en común el dominio de la persuasión y en muchos casos comenzaron a usar la técnica de la libre interpretación de la Biblia.

A pesar de la aparente diversidad de este fenómeno visible en el contexto de la globalización, en el fondo, la mayoría de los movimientos vigentes comparten el fundamento del individualismo y procuran la enajenación para evitar la politización, la conciencia social y fortalecer el consumismo capitalista, mediante el cual se pueda alcanzar ese imaginado estado de realización material y equilibrio espiritual. En la actualidad, al mismo tiempo que proliferan los nuevos movimientos esotéricos, míticos y religiosos, cambian los conceptos sobre la vida y la muerte, desplazando la idea del Paraíso e interiorizado la noción de que la existencia es una sola, cuota personal, asunto de un sujeto que la debe experimentar intensamente día a día, sin mayor compromiso con los demás. En ese contexto, los individualistas demandan sacerdotes posmodernos propios, por lo que algunas corrientes ofrecen, en la misma lógica que una mercancía, los estados de autorrealización, ‘autoestima’, el éxito, el cambio, el optimismo permanente, para que atraigan las buenas energías y con ellas el dinero para poder comprar más y con ello alcanzar la felicidad. En ese sentido, se interpreta que quien no tiene dinero es porque atrae malas energías y es culpable por el fracaso, lo cual recuerda la teoría de Max Weber sobre la ética protestante y el espíritu del capitalismo. Otra versión de lo mismo, con algunas características propias, reúne a una serie de organizaciones que fusionan antiguos principios religiosos con deformaciones de la filosofía griega, la psicología y la ciencia. Algunas, muy de moda, como el coaching, usan el conocimiento de la neurolingüística, camino de lograr, en algunos casos, el ‘lavado de cerebro’, prácticas que recuerdan mecanismos del nazismo. Un componente visible es la estructura de empresa privada que acompaña el desarrollo de sectas, movimientos religiosos y servicios de ‘autoayuda’. Se sabe que millones o quizás trillones de dólares se mueven en el mundo por donaciones aparentemente voluntarias, que no son sino formas de apropiación de una parte del dinero logrado por trabajadores de clase media, recursos que van a parar a manos de guías, pastores y líderes, por lo que muchos seguidores terminan fundando por cálculo su propia iglesia, las mismas que proliferan por todas partes. Por servicios aparentemente más científicos-profesionales, se obtienen ingentes recursos, caso de algunos coachs que llegan a cobrar hasta 400 euros por sesión individual en Europa, cifra que sube si se trata de mejorar el rendimiento y productividad del talento humano de corporaciones. Vale decir, que todo lo que se acerca al pensamiento crítico es rechazado por las nuevas iglesias, movimientos o sectas, porque va en contra de lo que los une y es esencial para ellos: la ideología del teoindividualismo, donde prevalece el Yo Dios. (O)

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/nuevos-sacerdotes-y-teoindividualismo
Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un enlace hacia la nota original. www.eltelegrafo.com.ec

José Comblin, La crisis de la religión en la cristiandad


J.Comblin (Crisis-Religion)

Antonio Aradillas presenta ‘Francisco, el papa reformador’: “Solo se le puede reprochar que no vaya más de prisa”


En la presentación: Vidal, García, Aradillas, del Pozo y Rodríguez

(José M. Vidal).- “Un cura de los grandes. Un tipo diferente, valiente y con duende”. Así definía el conocido periodista deportivo José María García a Antonio Aradillas, sentado a su derecha, en la presentación del libro ‘Francisco, el papa reformador’ (Sial-Pigmalión). Desde su izquierda, Raúl del Pozo, insistía en los halagos al autor y a su obra: “Antonio es un iconoclasta adorable y su libro, una enmienda a la totalidad”.

Clima de homenaje a una de las ‘vacas sagradas’ de la información religiosa española. Al nivel de José María Javierre, Manuel Unciti o el gran Martín Descalzo. Con todos ellos llegó a codearse Antonio Aradillas… Después, durante una larga temporada, se pasó a escribir de tapas y de viajes y, desde hace 8 años, vuelve a ejercer, desde Religion Digital, de lo que es: un referente de la información religiosa en este país. Con dos cualidades que sólo se adquieren con la madurez: la sabiduría, que dan los años, y la libertad, que siempre tuvo. Incluso en los tiempos de la dictadura o de la involución eclesial.

Más de 150 personas se sumaron a esta presentación-homenaje, que se celebró ayer por la tarde-noche (en noche de Champions) en el colegio madrileño Valdeluz de los Agustinos. Entre los presentes, muchos amigos y algunos personajes, como el profesor Aguinaga, maestro de tantas generaciones de periodistas.

En la mesa, Aradillas, estuvo arropado por este cronista, que actuó de moderador, por Basilio Rodríguezpresidente de la editorial Sial-Pigmalión, por García y por Del Pozo. “Amigo Antonio, estás rodeado de dos ladrones, como Cristo. Pero, en este caso, no se sabe quién es el bueno o el malo”, decía, con su sorna habitual, José María García, el hombre que marcó a fondo la información deportiva del país y creó escuela.

Y añadía, para intentar definir a los “dos ladrones”, que flanqueaban a Aradillas:

“Yo soy un católico practicante pecador y Raúl es un ateo bueno. O mejor, dicho, Raúl no es ni rojo ni ateo. Lo que sí está claro en esta mesa es que el bueno es el cura, que puede presumir de haber publicado 90 libros en sus 90 años y que sólo cometió un desliz en su vida: casarme a mí”.


Tanto García como del Pozo recordaron los mágicos tiempos vividos en el diario Pueblo, “con lo mejor de cada casa”. Y comenzaron a citar nombres de “aquella redacción mágica”, como Jesús Hermida, Yale, Tico medina, Talón, Emilio Romero, el propio Antonio y sus dos copresentadores.

Ambos tambièn se deshicieron en elogios hacia Aradillas. Y se notaba que no lo hacían por compromiso, sino por cariño. Por un profundo cariño hacia el cura que, en aquellos años, supo ganarse el corazón de todos y hacerse uno más en la redacción. Tanto que, a menudo, cuando lo veían aparecer, para chincharle un poco, le cantaban “el cura Aradillas se quiere casar, para no vivir en pecado mortal”.

“Se hizo con todos nosotros”, reconoce García, agradecido. Y añade: “Además de ser bueno, fue un ejemplo para todos y un excelente profesional, que nunca se ha mordido la lengua. Primero, con Tarancón y, después, contra Suquía y, sobre todo, contra un cardenal gallego, de cuyo nombre prefiero no acordarme”.

Por su parte, Raúl del Pozo, comenzó apostillando a su amigo García que “ser ateo es muy difícil y creyente, también”, porque “somos el resumen de Atenas, Jerusalén y Roma, somos hijos de la piedad y del ateísmo, síntesis de todas las contradicciones”. El famoso columnista continuó con los recuerdos de Aradillas: “En ‘Pueblo’, tuvimos la suerte de tener un cura maravilloso y lleno de fe”.

A continuación, ambos periodistas ejercieron de tales y sometieron a Aradillas a una serie de preguntas, de las duras y complicadas, de las que sólo se responden desde el corazón y la sabiduría de un sacerdote creyente y cultivado.

Por ejemplo, la postura de los curas catalanes, animando a los fieles a votar en el referéndum ilegal. A lo que Aradillas contestó: “Cristo, en el Evangelio, hace desaparecer las fronteras y nunca se presenta como un patriota judío. Lamento que no haya habido en la Iglesia un ‘hombre bueno’ capaz de mediar entre ambas partes, como hizo Tarancón”.

“Eso pasa, porque no hay prelados con carisma y personalidad en la Iglesia española: son todos medianías”, matizaba José María García, que dijo conocer bien el paño episcopal, entre otras cosas por sus 10 años pasados en la cadena Cope. Aradillas le replicó que su apreciación parece evidente y que se debe al mecanismo de nombramientos episcopales. “De hecho, cuando el Nuncio pide opinión sobre algún candidato al episcopado, la primera pregunta que aparece en el cuestionario es si se trata de un sacerdote dócil. Además, en muchas ocasiones, la mitra es como un apagavelas”.

“¿Te perjudicó ser iconoclasta, recibiste presiones y coacciones eclesiásticas?”, volvió a lanzar Raúl del Pozo. “Humanamente, sí. Por ejemplo, cuando el arzobispo de Madrid me suspendió ‘a divinis’ por un reportaje sobre los manejos de los tribunales eclesiásticos. Al poco tiempo, me levantó la suspensión y gané el pleito a los jueces eclesiásticos, que me denunciaron ante la justicia civil”.

“¿Por qué el Papa Francisco gusta tanto a los ateos?”, volvió a la carga Raúl. “Francisco es respetado o temido por los poderosos y querido por la gente como ningún otro Papa en la historia reciente”, contestó Aradillas, que, siempre libre, también le puso algún ‘pero’ al pontificado del Papa jesuita.

Aradillas le reprocha sobre todo el ‘tempo’, a su juicio demasiado lento, con el que está reformando la Iglesia, y que no sea capaz de abordar a fondo y con rapidez unos cuantos temas esenciales: la discriminación de la mujer en la Iglesia, el que siga siendo Jefe de Estado, el celibato de los sacerdotes y la forma nada austera de vivir que tienen los obispos. “No al Papa Jefe de Estado, no a los palacios episcopales, sí al celibato opcional y sí a la mujer sacerdote”, resumió, en forma de titular, Antonio.

Y la conversación continuó un poco más en torno a otros temas, como el del infierno o el de Lutero. Al final, emocionado, Antonio Aradillas dio las gracias a los presentes, con su sempiterna sonrisa y su proverbial humildad de extraordinario periodista y de buena persona. Y los amigos volvieron a abrazarse y a quedar para otros encuentros.

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