¿Cómo nació la tradición del nacimiento en Navidad?


Marie Le Goaziou | Nov 23, 2017

Christmas Crib

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“Ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor”. Para celebrar como merece este milagro, los católicos representan la historia de la natividad de Jesús a través de los portales de Belén

En el Evangelio según san Lucas (Luc 2,6-7), María deposita al niño Jesús en el pesebre o comedero de animales de un establo en el que José y ella habían encontrado refugio porque no había sitio para ellos en el albergue. Una palabra para pesebre en latín es ‘scripia’, donde se encuentra el origen de la palabra francesa ‘crèche’, la alemana ‘krippe’ o la inglesa ‘crib’. Por extensión, la palabra pesebre en estos idiomas designa al portal entero y se ha convertido en símbolo de la Navidad.

El portal de Belén rinde homenaje a la maternidad, a la infancia y a la vida. En francés, de hecho, la misma se utiliza para designar a las guarderías. Desde la historia de la Natividad en el Evangelio de Lucas hasta los portales de Belén contemporáneos, la tradición del Belén ha evolucionado mucho… La primera celebración de la noche de Navidad se sitúa en la iglesia de Santa María de Roma con las estatuas de la Virgen María, José, el asno y el buey, en el siglo VI.

De nuestro partner:Holyart: Las más bellas figuritas del nacimiento

El nacimiento viviente de san Francisco de Asís

Debemos en especial a san Francisco de Asís el primer portal de Belén, de 1223. Francisco de Asís, que soñaba con ser trovador antes de dedicarse a recorrer los caminos para anunciar la Buena Nueva, tuvo la idea de celebrar la Navidad montando todo un Belén viviente delante de la ermita de los Frailes Menores de Greccio, antes de la misa de medianoche.

Thomas de Celano, el primer biógrafo de Francisco, cuenta que predicó durante la misa de Navidad y le vieron inclinarse hacia el pesebre para sostener al niño en sus brazos. José, la Virgen María, los magos, los pastores y los campesinos eran interpretados por las gentes de la aldea. Los animales también eran reales.

Los nacimientos de iglesias

A las representaciones teatrales las siguieron representaciones talladas de la Natividad. Hablamos de figuras de madera presentadas en 1252 en el monasterio franciscano de Füssen, en Baviera, y del Belén más antiguo que todavía se conserva: uno esculpido en piedra a petición del papa Nicolás IV en 1288, conservado en el Museo de la basílica de Santa María Mayor en Roma. Pero fue sobre todo durante la Contrarreforma cuando los jesuitas utilizaron la tradición del Belén como “herramienta pedagógica” y difundieron un modelo de portal, con figuras independientes vestidas con telas preciosas, que se instalaba en las iglesias durante la temporada navideña. El primer registro data de 1562 en una iglesia de Praga.

Los portales domésticos

Muy rápidamente, las familias nobles italianas hicieron suya esta representación de la Natividad. Parece que la duquesa de Amalfi instaló el primer portal de Belén doméstico en 1567, en la región de Nápoles. En Francia, como toda práctica religiosa fue prohibida durante la Revolución Francesa, las familias celebraban la Navidad instalando un portal de Belén en su hogar. Hoy en día, en países y regiones de Europa de mayoría católica, como Francia, Italia, España, Portugal y Polonia, montar el portal de Belén en casa es el primer gesto de las familias para entrar en el periodo navideño.

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ARIEL ALVAREZ: LA VIRGINIDAD DE MARIA NO ES UN ASUNTO GINECOLÓGICO SINO DE FIDELIDAD.


https://www.vidanuevadigital.com/2018/12/13/ariel-alvarez-la-virginidad-de-maria-no-es-un-asunto-ginecologico-sino-de-fidelidad/

“La Iglesia siempre ha sido un nido de víboras, las luchas de poder son despiadadas”: Lucetta Scaraffia, directora del suplemento femenino de “L’Osservatore Romano”


Irene Hernández VelascoEspecial para BBC News Mundo

Lucetta Scaraffia con el papa Benedicto XVI.
Image captionScaraffia le propuso a Benedicto XVI sacar una vez al mes junto con ‘L’Osservatore Romano’ una revista dedicada a las mujeres de la Iglesia. Él aceptó.

“El papa Francisco abre caminos, pero es necesario que seamos nosotras, las mujeres, las que los caminemos”. Lucetta Scaraffia habla claro sobre la posición de las mujeres y sobre los retos a los que se enfrenta la Iglesia católica.

L’Osservatore Romano, el periódico oficial del Vaticano, existe desde hace más de un siglo y medio, exactamente desde 1861. Pero, en sintonía con la Iglesia católica en general y la Santa Sede en particular, apenas ha prestado atención a las mujeres.

Al fin y al cabo la Iglesia siempre ha pecado de ser una institución profundamente machista que reserva a las mujeres un papel secundario, reduciéndolas en numerosos casos a la categoría de meras empleadas domésticas. Hasta que llegó ella, Lucetta Scaraffia.

Esta historiadora nacida en la localidad italiana de Turín en 1948, profesora de Historia Contemporánea en la Universidad romana de La Sapienza y colaboradora de numerosos medios de comunicación, puso en marcha hace ocho años una pequeña revolución en el Vaticano.

Le propuso a Benedicto XVI, quien por aquel entonces aún no había presentado su dimisión como Pontífice, sacar una vez al mes junto con L’Osservatore Romanouna revista dedicada a las mujeres de la Iglesia.

Benedicto XVI le dijo que sí y, desde entonces, Scaraffia lleva las riendas de Donne Chiesa Mondo (Mujeres Iglesia Mundo), el suplemento mensual en clave femenina de L’Osservatore Romano.

“Mi objetivo al poner en marcha esa revista era dar voz a las mujeres de la Iglesia y hacer entender que las mujeres, que en la Iglesia parecen no existir, hacen sin embargo muchas cosas y tienen mucho que decir”, asegura a BBC Mundo.

Lucetta Scaraffia.
Image captionLucetta Scaraffia es profesora de Historia Contemporánea en la Universidad romana de La Sapienza y colaboradora de numerosos medios de comunicación.

¿Se considera feminista?

Por supuesto, claro que sí, siempre fui feminista. Me considero feminista, y como tal reflexiono sobre el papel de las mujeres hoy.

Hace seis años que Francisco se convirtió en Papa, y aunque ha habido algunos cambios las mujeres en general siguen sin existir para el Vaticano. ¿Se esperaba que con Francisco tuviera lugar un cambio más grande?

Creo que el papa Francisco ha hecho muchísimo, pero lo que no puede es cambiarle la cabeza a la gente. Y en el Vaticano no quieren ni ver a las mujeres, nadie, nadie, absolutamente nadie. Yo misma, de vez en cuando, tengo que soportar momentos de humillación total: si me encuentro con un cardenal o con funcionarios importantes de la Secretaría de Estado vaticana y les pregunto qué piensan de Donne, Chiesa, Mondo, me contestan cosas tremendas tipo: “Lo lee mi secretaria, lo lee mi gobernanta”. Ahora han entendido que es importante, aunque no lo admitirán nunca.

Yo quiero mucho al papa Francisco y le estoy muy agradecida, ha abierto caminos muy importantes. Pero pienso que no puede hacer por las mujeres más de lo que ha hecho.

¿Y qué ha hecho exactamente el papa Francisco en relación con las mujeres?

Pues un ejemplo lo tiene en el caso de la Magdalena. El Papa ha fijado la paridad litúrgica de la fiesta de la Magdalena, lo que quiere decir que Magdalena es una apóstola, imagínese qué pilar ha puesto. Y otra cosa importantísima que ha hecho, después del Jubileo de la Misericordia, ha sido modificar el perdón en el pecado del aborto.

El papa Francisco abre caminos, pero es necesario que seamos nosotras, las mujeres, los que los caminemos”

Antes el aborto era un pecado por el cual había que recurrir a un obispo para obtener la absolución, mientras que ahora puede darla cualquier cura. Imagínese qué situación tan injusta: antes un asesino podía ir a solicitar el perdón de sus pecados ante cualquier cura, pero una mujer que había abortado no podía. Francisco eliminó esa gigantesca injusticia, esa es una de las cosas enormes que ha hecho.

Pero el Papa no puede cambiar él solo la situación de las mujeres. Y nosotras tenemos que dejar de pensar que de repente llegará un papa bueno que de golpe llamará a las mujeres para que estén por todos lados. Porque no, no puede hacerlo.

Es inimaginable el modo en que los altos estamentos de la Iglesia ignoran a las mujeres. Le pongo un ejemplo: a mí me invitó un día a comer un obispo y en la mesa, en la que todos eran curas, fui la última en ser servida por monjas que trabajaban en la cocina. Creo que ellos se sienten superiores a las mujeres, creo que no ven a las mujeres.

Portadas del suplemento 'Donne Chiesa Mondo'.
Image captionPortadas de ‘Donne Chiesa Mondo’, el suplemento mensual en clave femenina de L’Osservatore Romano.

La revista que usted dirige publicó hace algunos meses un artículo que levantó una enorme polémica sobre cómo el papel de las mujeres en la Iglesia se reduce fundamentalmente a servir como empleadas domésticas

Es que el Vaticano está lleno de monjas-mucamas. El cardenal Poupard, por ejemplo, tiene cinco, todas ellas muy jóvenes, no sé de qué país. Nunca comen junto a él en la mesa. Y en el Vaticano también hay muchas mujeres que trabajan como empleadas, pero son explotadas en modo increíble: por lo general son mujeres muy competentes, laicas consagradas, pero el trabajo que hacen, que es muchísimo, se lo suelen adjudicar los curas. Ellas trabajan en la anulación de su personalidad y dicen que está bien, que lo hacen por Dios y por la Iglesia, pero no es justo.

Antes hablaba del aborto. ¿Cree que la Iglesia debería de cambiar su posición al respecto?

Yo creo que la Iglesia debería dejar de protestar cuando un país, como por ejemplo Argentina, quiere despenalizar el aborto. Estoy de acuerdo con que el aborto es un pecado, pero no con que sea también un delito. Además me parece injusto que sea la mujer la que paga, no el hombre: la mujer paga con su cuerpo, con su dolor físico y psíquico. Se trata de una injusticia hacia las mujeres.

Cuando llegué a L’Osservatore Romano ponían títulos del estilo: “La vida está salvada, han votado en favor de la ley contra el aborto”. Yo les hice quitar todos estos títulos, les dije que no los podían poner.

Además, como historiadora, le diré que el aborto comenzó a ser considerado un delito solo después de la Revolución Francesa, cuando surgió el reclutamiento obligatorio y todos los ciudadanos debían servir al ejército como soldados. El aborto era contrario al ejército porque sustraía soldados.

No es casualidad que las leyes que castigaban el aborto desaparecieran en la mayoría de los países occidentales en la década de los 70, cuando se entendió que los ejércitos ya no servían para nada. Al desaparecer el reclutamiento obligatorio, desapareció el delito del aborto.

Mujer se manifesta por la legalización del aborto en Argentina.
Image caption”La Iglesia debería dejar de protestar cuando un país, como por ejemplo Argentina, quiere despenalizar el aborto”, afirma Scaraffia.

Usted aboga por una mayor presencia de mujeres en los órganos de la Iglesia católica. Sin embargo, está en contra de la ordenación de mujeres como sacerdotes. ¿Por qué?

Porque estoy en contra de la clericalización de las mujeres, y si las mujeres se vuelven sacerdotes es un modo de clericalizarlas. El papa Francisco dice continuamente que el peligro de la Iglesia es la clericalización, y estoy de acuerdo. Las mujeres debemos luchar por tener una mayor representación pero sin ser clericales. Las que apoyan el sacerdocio femenino nos consideran unas “traidoras”, lo sé. Pero yo creo que la belleza de la presencia femenina es la de ser libres, distintas. La riqueza viene dada por la diversidad, y las mujeres son distintas, libres, no hacen carrera.

¿Cómo sería su Iglesia ideal respecto a las mujeres?

Me gustaría que las mujeres fueran parte de todos los organismos de la Iglesia. Como ya le he comentado, no quiero que sean clericalizadas, ni siquiera que sean diáconas, eso no me importa nada. Pero me gustaría que en el C-9 (el consejo de nueve cardenales que asesora al Papa) hubiera representantes de las asociaciones de religiosas, como por ejemplo la presidenta de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) o Maria Voce, presidenta del movimiento eclesial de los Focolares. Y lo mismo en las congregaciones generales: debe haber mujeres que hagan oír su voz.

¿La Iglesia entonces ignora a las mujeres?

A mí lo que más me impresiona de la Iglesia no es solo que ignore la existencia de las mujeres, sino que se humille a las religiosas aún más que a las mujeres laicas. Lo he visto con mis propios ojos. Yo soy una laica, soy una profesora universitaria, y me pueden tratar mal, pero hasta cierto punto. Pero a las religiosas las tratan pésimo. Y eso que las religiosas son mucho más numerosas que los religiosos y están manteniendo en pie la Iglesia. Ahora están bajando muchísimo las vocaciones, pero aún hay.

Las mujeres deberían participar en todas las organizaciones, acudir a todas las reuniones, a través de sus representantes. Porque sus organizaciones son democráticas: son ellas las que eligen a sus representantes. En cambio, cuando los curas eligen a las mujeres para ponerlas en los dicasterios, le aseguro que buscan mujeres muy obedientes, las seleccionan para poder controlarlas. Pero si son las asociaciones las que deciden qué mujeres van, sería otra cosa. Las mujeres deberían participar en todas las tomas de decisión de la vida de la Iglesia.

El papa Francisco abrazando a una fiel.
Image caption”El Papa no es feminista. Pero es muy inteligente, entiende la situación política actual y sabe perfectamente que ahora a las mujeres hay que darles espacio”, asegura Scaraffia.

¿Cree que las mujeres también deberían formar parte del Colegio Cardenalicio, el órgano que entre otras cosas se encarga de elegir a los Papas?

Por supuesto.

Pero para ser cardenal hay que ser cura, ¿no? Sin la ordenación de las mujeres como sacerdotes no podrían acceder al Colegio Cardenalicio…

No estoy de acuerdo, las mujeres podrían formar parte del colegio cardenalicio sin ser sacerdotes, sin clericalizarse. Siempre hubo cardenales que no eran sacerdotes. La obligación de nombrar cardenales a los sacerdotes es muy reciente: del código canónico de 1917. El famoso papa Borgia, que tenía hijos y amantes, no era sacerdote.

¿Podría entonces haber una mujer papisa?

No, el Papa tiene que ser sacerdote. Pero sí debería haber mujeres cardenales que pudieran votar en la elección del papa.

En el Vaticano no quieren ni ver a las mujeres, nadie, nadie, absolutamente nadie”

En los últimos años, la Iglesia católica se ha visto sacudida por el escándalo de los abusos sexuales a menores. Sin embargo, apenas se habla de los abusos sexuales contra mujeres, en especial monjas, cometidos por sacerdotes. ¿Es que no existen?

Claro que existen. De hecho la Unión Internacional de Superiores Generales hizo un llamamiento a denunciar el pasado 25 de noviembre, Día contra la Violencia contra las Mujeres. Es el fin del silencio.

¿Y por qué no ha estallado aún el escándalo de los abusos contra mujeres en la Iglesia?

Porque las mujeres han callado, y han callado porque eran muy débiles. Ahora han empezado a hablar las mujeres occidentales, mientras que la mayor parte de mujeres víctimas de abusos se encuentran en Asia y África.

El papa Francisco en el Vaticano.
Image captionLucetta Scaraffia se muestra muy crítica con el trato de la Iglesia católica hacia las mujeres.

¿Qué piensa del celibato?

El celibato eclesiástico tiene razones históricas para existir, porque la mujer del cura tiene una posición muy difícil, y los hijos de un cura también. Piense en un cura que tiene una mujer que lo traiciona, o un hijo que se droga… Eso le debilitaría muchísimo. Pero también es verdad que es dificilísimo mantener la castidad, y está claro que muchos curas no la mantienen. Creo que son pocos los sacerdotes que mantienen la castidad.

Quizás habría que hacer como en las iglesias orientales, que tienen sacerdotes que se casan pero solo pueden convertirse en obispos aquellos que no se han casado. Pero no lo sé, es un tema muy difícil. Los anglicanos es verdad que han resistido bastante bien el matrimonio, no han estallado muchos escándalos con las esposas e hijos de sacerdotes anglicanos.

La Iglesia siempre ha sido un nido de víboras, en el sentido de que las luchas de poder son despiadadas”

¿Diría que el papa Francisco es feminista?

No, no es feminista. Pero es muy inteligente, entiende la situación política actual y sabe perfectamente que ahora a las mujeres hay que darles espacio. Es muy concreto, muy práctico, sabe cómo es el mundo real, no vive en el mundo teológico. Y para mí está haciendo todo lo que puede. El papa Francisco abre caminos, pero es necesario que seamos nosotras, las mujeres, los que los caminemos.

¿Quiere decir que las mujeres también son de algún modo responsables del papel tan pobre que juegan en la jerarquía eclesiástica?

Yo estoy convencida de que en las mujeres de la Iglesia hasta ahora ha imperado una actitud demasiado pasiva, de espera. Pero el papa Francisco abre unas puertas y nos alienta a movernos. La Unión Internacional de Superiores Generales lo ha entendido y se está moviendo mucho en esa dirección. Ahora, por ejemplo, da becas para que las mujeres estudien Derecho canónico, porque el Derecho canónico es el camino al poder en la Iglesia.

Portada del suplemento 'Donne Chiesa Mondo'.
Image captionEl número de mayo 2018 de ‘Donne Chiesa Mondo’ fue dedicado a las mujeres latinoamericanas.

Y siendo tan terrible la situación de las mujeres dentro de la Iglesia, siendo sistemáticamente ignoradas e incluso humilladas, ¿nunca tuvo la tentación de dejar la Iglesia católica?

A veces sí, tengo momentos de mucha rabia. Pero amo a la Iglesia, trabajo por la Iglesia. Si no fuera por eso, le aseguro que no resistiría.

En los últimos meses el papa Francisco ha sido objeto de una fuerte ofensiva, está bajo asedio. Los ataques contra él proceden fundamentalmente de la derecha ultraconservadora estadounidense. ¿A qué cree que responde esa ofensiva?

Creo que es una reacción al hecho de que el papa Francisco toca puntos muy profundos en la Iglesia. Cuando algunos dicen que no está haciendo reformas porque no cambia algunos ministerios es una tontería: hace reformas más profundas. Y esas reformas más profundas son las que ponen en marcha estas oposiciones tan fuertes como la que vemos en este momento.

Considero que hay una fuerte oposición a Francisco, pero la verdad es que la Iglesia siempre ha sido un nido de víboras, en el sentido de que las luchas de poder son despiadadas. El papa Francisco tiene posiciones muy netas y claras, y eso implica que nunca está cubierto. Es muy claro en lo que piensa, y eso es algo que apreciamos muchísimo y que aprecian numerosos no católicos que finalmente ven a alguien que dice siempre lo que piensa. Sin embargo, en la Iglesia eso es utilizado para crear bandos.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-46539384

Miriam de Nazaret, Nuestra Señora de Guadalupe


12 DE DICIEMBRE DE 2018 POR JEANNINE PITAS.0 COMENTARIOS{CONTAR}

Hoy, 12 de diciembre, los católicos de todo el mundo han celebrado la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, en conmemoración de la aparición de la Virgen María en San Juan Diego, en la colina de Tepeyac, en las afueras de la actual ciudad de México, en 1531. Desde entonces, el joven Juan logró Para convencer a las autoridades eclesiásticas de que construyan una iglesia en su honor, esta imagen particular de María ha llegado a asumir una multiplicidad de significados. Conocida como la Patrona de las Américas, es considerada sagrada por los ricos y los pobres, por personas de diversos orígenes culturales, por los católicos de Estados Unidos que “respetan la vida” y que se centran principalmente en los derechos de los no nacidos y en la “justicia social”. Católicos que están más enfocados en los indocumentados. La poeta chicana y teórica literaria Gloria Anzaldua, cuyo libro de 1987 Borderlandsimplica una meditación multifacética sobre las identidades híbridas de las personas que existen en los márgenes, ve esta imagen de la Virgen María, que habló a Juan Diego en su idioma nativo del náhuatl y asumió una forma similar a la diosa azteca Tozantzín, como un gran mediador. entre los humanos y lo divino, pero también entre diferentes grupos humanos:

“Guadalupe une a personas de diferentes razas, religiones, idiomas: protestantes chicanos, indios americanos y blancos […] Ella media entre las culturas española e india (o tres culturas como en el caso de los mexicanos de ascendencia africana o de otro tipo) Y entre el chicano y el mundo blanco. Ella media entre los humanos y lo divino, entre esta realidad y la realidad de las entidades espirituales. La Virgen de Guadalupe es el símbolo de la identidad étnica y la tolerancia a la ambigüedad que poseen los chicano-mexicanos, las personas de raza mixta, las personas que tienen sangre indígena, las personas que cruzan culturas, por necesidad ”(Anzaldúa 52).

Como la mayoría de los católicos, crecí con la veneración de María como parte de mi rutina habitual. Orar el rosario era estándar en octubre y mayo, y hasta el día de hoy, esa oración, una meditación sobre la vida de Jesús desde la perspectiva de su madre, sigue siendo uno de mis recursos espirituales más preciados, particularmente en tiempos de dolor y lucha. Considero que el arte mariano es uno de los más bellos de toda la tradición occidental. Y, a medida que con el tiempo he aprendido más sobre la literatura latinoamericana y me he involucrado en las comunidades de Latinx, he llegado a apreciar la belleza de la historia de Guadalupe y el complejo significado que esta imagen de Nuestra Señora tiene para muchos, trascendiendo muchas de las Divisiones culturales e ideológicas que, lamentablemente, pueden aislar a los católicos entre sí.

Al mismo tiempo, siempre me ha costado relacionarme con la figura de María. Desde temprana edad me enseñaron que ella, con su decisión de decir “sí” a ser la madre de Jesús, fue el modelo que debía seguir como mujer cristiana. Pero esto fue increíblemente difícil de hacer. ¡Obviamente, ser una virgen física y una madre no es posible para la mayoría de nosotros! Además, su aparición en los evangelios es mínima; la mayor parte de nuestra veneración a María proviene de una amalgama de tradiciones de la iglesia que la tratan como una especie de figura de otro mundo. La María a quien rezaba cuando era niña era una divina femenina abstracta, una eterna “santa reina entronizada” rodeada de querubines y serafines en lugar de una verdadera mujer judía de carne y hueso que vivía hace dos mil años, en la pobreza y la pobreza. bajo un régimen colonial.

Muchos teólogos han comentado, desde diferentes perspectivas, sobre los aspectos problemáticos de nuestra veneración a María. En Verdaderamente nuestra hermana: una teología de María , Elizabeth Johnson sostiene que muchos católicos se han equivocado al proyectar sobre María los aspectos femeninos de Dios. Señalando las muchas imágenes maternas y otras imágenes femeninas de Dios en las escrituras hebreas y cristianas, argumenta que nos hemos equivocado al ver la Santísima Trinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo como irrevocablemente masculinas y luego proceder a deificar a María como una figura divina maternal. – Despojándola así de su humanidad. Para Johnson, el verdadero lugar de María está en la Comunión de los Santos; es una mujer ejemplar de fe, amor y justicia (como se ejemplifica en su famoso Magnificat, Lucas 1: 46-56) en lugar de una diosa madre lejana en el cielo.

Esta imagen de María es mucho más fácil de relacionarme para mí como mujer católica que la que encontré con mayor frecuencia cuando era una niña que crecía en esta tradición de fe. Al cantar himnos como “Hail Holy Queen Enthroned Above” o “Hail Mary: Gentle Woman” realmente obtuve la imagen de una especie de diosa madre, una contraparte femenina, algo periférica, de la muy trinidad masculina del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. . Y, desafortunadamente, esta imagen de María, como digna de honor pero marginada, estaba muy relacionada con la visión general de la feminidad que se me dio.

De niño me enseñaron a considerar normal que había siete sacramentos en la Iglesia Católica, pero solo seis estaban abiertos para mí. Nunca se me ocurrió preguntarme por qué un sacerdote o un diácono ordenado podía dar una homilía, pero no una mujer. Cada vez que preguntaba por qué no había sacerdotes mujeres, inicialmente acepté la respuesta que se daba: “Los hombres pueden ser sacerdotes y las mujeres pueden ser monjas”. Sin embargo, también aprendí que las monjas no eran consideradas miembros del clero o de la decisión. haciendo jerarquía. Las mujeres simplemente no estaban al mismo nivel. Más tarde, me dijeron que incluso hablar de la ordenación de mujeres estaba prohibido.Este es un mensaje muy difícil de tomar como mujer. Para mí, la verdad implícita en estas restricciones llegó a significar que los hombres están de alguna manera más cerca de Dios que las mujeres. Llegó a significar que Dios es masculino (y por lo tanto, por extensión, el hombre es Dios). Significaba que las mujeres están destinadas a ser las ayudantes y los complementos para los hombres, en lugar de los sujetos por derecho propio. Significaba que nuestras ideas no son tan importantes o valiosas. Obviamente, esta actitud no reside únicamente en la Iglesia Católica. Está incrustado, de diferentes maneras, en la mayoría de las sociedades humanas. Pero esta fue la iteración particular del patriarcado que encontré, y la imagen de María como una dócil “luz silenciosa” reforzó esa idea más de lo que la desafió.

A principios de este otoño, asistí a un simposio en Romacomo parte del lanzamiento de Visions and Vocations , una recopilación de ensayos de mujeres católicas de todo el mundo sobre el tema de la vocación. Antes del evento real, asistimos a una misa como ninguna otra a la que haya asistido. La persona que preside, un joven jesuita, había organizado la liturgia para que las mujeres estuvieran tan involucradas como una mujer posiblemente pueda estar bajo las reglas actuales. Lo más significativo para mí fue escuchar a Ania, un herborista de Polonia que ahora vive en Inglaterra, leer el Evangelio; luego, Catalina, una maestra de Canadá, pronunció una “reflexión” (no se llamó “homilía”, pero se produjo justo después del Evangelio, y no hubo otra homilía del sacerdote presidente).

Al presenciar esto, casi lloré. Algo se rompió en mí; Se liberó algo de tensión prolongada. Había estado deseando escuchar a una mujer predicar durante tanto tiempo, y hasta que escuché a estas dos mujeres proclamar el Evangelio y reflexionar sobre él, nunca supe cuánto lo había anhelado. Sin darme cuenta, había llegado a aceptar la idea de una mujer predicando como imposible.

Pero no es imposible. Después de todo, nosotros los cristianos tenemos un ejemplo muy poderoso de una mujer predicando en María, quien, al visitar a su prima Isabel, proclama la grandeza del Señor que “ha visto la humillación de su sirviente […] que ha derribado a los príncipes de sus tronos y subieron a los humildes ”(Lucas 46: 48,52). Lo que hace que su “sí” al ángel Gabriel sea tan maravilloso es en gran parte que acepta concebir a una hija como una mujer soltera, algo que en su contexto cultural la habría sometido a la muerte por lapidación como adúltera, y luego, con Con la ayuda de José, ella da a luz a este niño en circunstancias difíciles.

Lo que hace a esta Miriam de Nazaret tan admirable es que ella tiene fe en el amor perdurable de Dios a pesar del hecho de que vive bajo un régimen político opresivo, a pesar de la realidad de verse obligada a recoger todo de repente y emigrar a África para proteger a su hijo. Más tarde, esta misma María pasa por lo que ningún padre debería tener que experimentar: ver morir a su hijo, violentamente, asesinado por el estado, cuando aún es un hombre joven. Sin embargo, ella también es testigo de su resurrección; luego ayuda a construir la primera comunidad cristiana y recibe el Espíritu Santo en Pentecostés, siguiendo el mandato de su hijo de ir y “hacer discípulos de todas las naciones” (Mateo 19).

Esta imagen de María es mucho más relatable e inspiradora para mí como mujer católica que cualquier imagen gloriosa de María asumida en el cielo o coronada. Y, la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe adquiere un nuevo significado cuando recordamos sus orígenes: en la diosa azteca Tonantzín y en Miriam de Nazaret, la histórica madre de Jesús. Como ha sugerido Anzaldua, esta es una figura que media entre los opuestos; en ella se juntan la mujer humana terrenal y el principio femenino divino. Quizás esto sea parte de lo que la hace relacionable con muchos: es una constructora de puentes en lugar de paredes.

En este día, me gusta pensar en la persistencia de Juan Diego en convencer a las autoridades de la Iglesia para que crean en su testimonio. Me gusta recordar que el genocidio europeo de los pueblos indígenas en las Américas no fue absoluto, y que las personas marginadas en todo el hemisferio occidental y en todo el mundo se sienten cómodos con esta imagen. Y, me gusta recordar que el honor de María a los católicos no es una luz tranquila, sino un predicador: en palabras, en acción y en la inspiración que brinda a quienes buscan seguir su ejemplo.

https://www.patheos.com/blogs/voxnova/2018/12/12/miriam-of-nazareth-our-lady-of-guadalupe/

LOS PEDERASTAS Y LOS CORRUPTOS SE OS ADELANTARÁN EN EL REINO DE LOS CIELOS


Written by José Ignacio González Faus

Comprendo bien el escándalo y la indignación que puede suscitar ese título. Según y cómo, yo soy el primer indignado. Pero ese escándalo puede ayudarnos a comprender el impacto de la misma frase cuando Jesús la dijo referida a “publicanos y prostitutas”.

La terminología de Jesús ya no nos escandaliza: hoy no hay publicanos (al menos con ese nombre), y las prostitutas son hoy, en un 90 %, víctimas de la trata de blancas, cosa que no ocurría entonces: mientras que la meretriz de Lucas 7, parece ser una prostituta de aquellas “de alto standing”. (Prescindiendo ahora de si se identifica o no con “la Magdalena” del capítulo siguiente, pregunta que en mi opinión no tiene respuestas científicas sino sólo sentimentales)

Por ambas razones, los términos de la denuncia de Jesús ya no hieren nuestros oídos. Pero si situamos esa terminología de Jesús en su época, resultan ser dos de los calificativos moralmente más escandalosos. Se comprende así la reacción de “ganas de acabar con él”, que provocaba Jesús en los doctores y cumplidores. Y la que nos puede provocar a nosotros hoy, su parodia en mi título.

Porque, por otro lado, las víctimas son para Dios más sagradas y más dignas de cuidado de lo que puedan serlo para el mejor de nosotros. Y los pederastas y los corruptos le provocan a Dios más dolor y más indignación de la que pueden provocar a cualquiera de nosotros y a todos los bien-pensantes de nuestros días. Aquí aparece lo que el japonés Kazoh Kitamori califica como el dolor de Dios y que define así: “el amor de Dios triunfando sobre su ira”.

En nosotros, tan incapaces de amar, es casi imposible que nuestro amor triunfe sobre nuestra ira. Tenemos tanta capacidad para condenar como incapacidad para compadecer al que condenamos. Aquello de “odiar al pecado y amar al pecador” nos lo aplicamos a nosotros y a nuestras pequeñas (o grandes) infidelidades. Pero si intentáramos llevarlo a la práctica, tendríamos que añadir a todo cuanto estamos condenando (¡y con plena razón!), otra palabra dirigida a esos ejemplos de bajeza moral: pederastas y corruptos. Una palabra más o menos como ésta:

Condenamos vuestros actos pero no queremos condenar a vuestras personas. No sabemos cuántas veces se cumple aquello de que el verdugo de hoy fue una víctima ayer. No podemos ser jueces de nadie porque eso sería erigirnos en dioses. También para pederastas y corruptos sigue habiendo hoy una posibilidad y una oferta de rehabilitación y de perdón. También para vosotros sigue vigente la palabra bíblica: “aunque vuestros pecados sean rojos como la grana (y lo son) pueden volverse blancos como la nieve”.

En los mundos de ETA y de las FARC colombianas se han dado historias estremecedoras de reconciliación y de abrazo entre víctimas y verdugos. Que no han tenido publicidad: porque el bien no hace ruido y la publicidad del mal genera muchos más ingresos. Pero que devuelven al género humano una calidad humana y una posibilidad de admiración, mayores que todo el desprecio que merecemos con tanta frecuencia. Y si somos cristianos, sabemos que por un pederasta o un Bárcenas arrepentido habrá en el cielo más alegría que por todos nosotros.

Tomar en serio las palabras de Jesús no significaba, por tanto, cohonestar a los publicanos y las prostitutas. Pero sí que es una llamada a no sentirnos superiores a ellos. Cuentan que el gran Francisco de Asís, ante cualquier crimen o atrocidad moral de que tenía noticia solía exclamar: “yo en su lugar quizás habría hecho lo mismo”. Era una manera de no sentirse mejor sino, simplemente, privilegiado, más afortunado y, precisamente por eso, más responsable. Y solo si intentamos acercarnos a esa manera de sentir, evitaremos ponernos por encima de ellos.

Algo de eso lo intuía el genio de Nietzsche en su denuncia de la moral como hipocresía. Pero esas palabras del loco de Basilea nosotros las aplicamos solo cuando los otros nos hablan de moral. No cuando moralizamos nosotros. Con lo que acabamos dándole la razón sin querer.

Y dejando a Nietzsche, eso mismo es lo que quiere decir Pablo de Tarso en los capítulos 9-11 de su carta a los romanos, hablando de la relación entre judíos y paganos. No niega nada de la bondad y de cierta superioridad de aquellos (“de ellos son las promesas etc.”). Pero al aplicarse esa superioridad a sí mismos y no a la elección de Dios, se han quedado por detrás de los paganos, y Dios se ha valido de ese pecado suyo para abrir las puertas a los de fuera: se creyeron hijos de Jacob y han acabado siendo hijos de Esaú, dice Pablo aludiendo a esos dos hermanos bíblicos. Para añadir en seguida que si ahora los paganos se sienten superiores a los judíos, dejarán de ser la iglesia de Jacob para pasar a ser la iglesia de Esaú. Y Dios se vuelve entonces a los judíos. Y así se vale Dios del pecado de todos, para salvarlos a todos.

Pablo no tenía el don de la expresión clara: era demasiado impetuoso para ser diáfano. Por eso se enreda algo en sus explicaciones y prefiere terminar con mil exclamaciones de asombro sobre los designios y la sabiduría de Dios, las cuales le permiten callar. Pero creo que al menos podemos intuir por dónde va. Y me permito añadir, por si a alguien le es útil, que el comentario a esos capítulos 9-11, en el libro de Xavier Alegre sobre la carta a los romanos, me parece de lo mejor, no solo de ese libro de Alegre sino de cuanto se ha escrito sobre esos capítulos.

En cualquier caso, no debemos sentirnos mejores sino solo más agradecidos y más responsables. Y ¿no parece que, si intentáramos sentir algo de eso, será mucho más fácil la convivencia humana que hoy se está degradando a niveles alarmantes?

José I. González Faus sj, teólogo

Religión Digital

Un obispo de EEUU hace historia y nombra a una mujer al frente de una parroquia


ELEANOR W. SAUERS MANDARÁ A UN EQUIPO DE CURAS EN UNA IGLESIA DE BRIDGEPORT, CONNECTICUT

Le encarga las mismas responsabilidades que a cualquier párroco: “fomentar la misión pastoral”Cameron Doody, 12 de diciembre de 2018 a las 11:49  

Eleanor W. Sauers, nueva Coordinadora de Vida Parroquial en la Iglesia de St. Anthony of PaduaRELIGIÓN | AMÉRICA

Trabajando con un equipo de sacerdotes que proporcionará los ministerios sacramentales en St. Anthony, Eleanor tendrá poder decisorio en la parroquia

(Cameron Doody).- El Sínodo de los Jóvenes, cuyo documento final calificó el liderazgo de mujeres en la Iglesia como “un deber de la justicia”, ya está dando frutos en la Iglesia de Bridgeport en los EEUU. Menos de dos meses después de participar como delegado en la cumbre vaticana, el obispo de esta diócesis de Connecticut, Frank Caggianoha hecho historia al nombrar a una mujer al frente de una parroquia, tal y como informa Crux.

“Me ha quedado evidente que muchas laicas y laicos están buscando nuevas formas de servir sus parroquias y, en colaboración con el clero, de crear comunidades vibrantes y florecientes”, escribió el obispo Caggiano a los fieles de la iglesia de St. Anthony of Padua en Fairfield para anunciarles el nombramiento de la Dra. Eleanor W. Sauers comoCoordinadora de Vida Parroquial. Una elección que viene, señala el prelado, tras “mucho tiempo de oración y discernimiento”, incluyendo dos reuniones con otros líderes parroquiales.

La Dra. Sauers cuenta, entre otros estudios, con un doctorado la Escuela de Postgrado de Religión y Educación Religiosa de la Universidad de Fordham. Ya asumió gran parte del liderazgo de la parroquia tras la muerte repentina de su párroco en marzo.

“Mi decisión de pedirle a Eleanor que asuma este modelo del ministerio, el primero de su estilo para una laica en esta diócesis, está basada en varios factores”, explica en su carta el obispo Caggiano. El prelado señala, entre otras cosas, su “profundo agradecimiento” por el trabajo que ya ha realizado esta mujer en la parroquia y “el precedente en otras diócesis alrededor del país para este modelo de liderazgo pastoral”. “El papel de Coordinadora de Vidal Parroquial está apoyado en la ley canónica”, precisa Caggiano, a la vez que explica que “trabajando con un equipo de sacerdotes que proporcionará los ministerios sacramentales en St. Anthony, Eleanor tendrá poder decisorio en la parroquia“.

Las responsabilidades de Eleanor, continúa el obispo, serán las mismas que las de cualquier cura o diácono administrador: las de “trabajar con la comunidad parroquial para desarrollar y fomentar su visión y misión pastoral”. Un trabajo para el que, recuerdo Caggiano, la “formación y experiencia” de Eleanor “le hacen profesional, académica y espiritualmente preparada”.

.@BishopCaggiano has named a woman to head the pastoral team of a Connecticut parish, granting her decision-making authority over a team of priests who will be responsible for sacramental ministry. https://cruxnow.com/church-in-the-usa/2018/12/10/connecticut-bishop-appoints-laywoman-to-lead-parish/ …

Bishop Frank Caggiano has named a woman to head the pastoral team of a Connecticut parish.

https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/12/12/religion-iglesia-america-obispo-eeuu-bridgeport-connecticut-caggiano-hace-historia-n

Las ‘vírgenes consagradas’, las mujeres que se casan con Cristo (pero no son monjas)


La nueva tendencia es una forma de vivir la fe, pero fuera del hábito religiosoPD América, 10 de diciembre de 2018 a las 12:24  

Vírgenes consagradasPD AMÉRICA | SOCIEDAD

Jessica Hayes consiguió un vestido de novia, un velo y un anillo. Pero cuando estaba en el altar frente al obispo y en una solemne ceremonia religiosa, a su lado no había ningún novio. Ella se iba a casar con Jesucristo. (Las vírgenes y la santa a las que rezaron los amigos creyentes de Pablo Iglesias e Irene Montero)

Hayes, de 41 años, es una virgen consagrada, una vocación adoptada por algunas mujeres dentro de la Iglesia Católica que desean entregarse como novias a Dios.

Durante la ceremonia de consagración, la candidata, que lleva un vestido blanco parecido al de una novia, hace votos de castidad de por vida y promete que nunca mantendrá relaciones sexuales o románticas.

Las religiosas que deciden dar este paso, también llevan un anillo de bodas, símbolo de estar místicamente comprometidas con Cristo. (Adiós a las ‘vírgenes’ menores: sólo podrán consagrarse a partir de los 25 años)

“A menudo me preguntan: ‘¿está casada?”, dice Hayes. “Por lo general les doy una breve explicación de que soy algo parecido a una hermana religiosa, con un compromiso total con Cristo, pero que vivo en el mundo exterior”. 

Al contrario que las monjas, las vírgenes consagradas no viven en comunidades cerradas o llevan ropa especial. Llevan una vida secular, tienen sus trabajos y se mantienen financieramente de forma independiente.

“He trabajado como profesora durante 18 años. Actualmente doy clases en el mismo instituto en el que estudié”, cuenta Hayes, que vive en Fort Wayne, Indiana (Estados Unidos). 

“[Antes de mi consagración] me di cuenta de que no compartía el llamado a una vida comunitaria tal y como la que se hace en una congregación religiosa, en un apostolado o la que hacen las monjas”.

Cuando no está dando clase, dedica la mayor parte de su tiempo a la oración y a cumplir penitencia.Mantiene informado a un obispo y tiene reuniones regulares con un consejero espiritual.

“Vivo en un vecindario, pertenezco a la parroquia que está a poco más de 3 kilómetros y estoy disponible para ayudar a familiares y amigos. Luego enseño, así que estoy rodeada de gente durante el día, pero sigo teniendo lugar para consagrarme al Señor”. 

Un compromiso de por vida

Incluso dentro de la Iglesia Católica, las vírgenes consagradas son poco conocidas, en parte porque la vocación solo fue sancionada públicamente por la Iglesia hace menos de 50 años.

Sin embargo, las vírgenes han sido parte de la Iglesia desde los primeros tiempos del cristianismo. En los primeros tres siglos después de Cristo, muchas murieron como mártires cuando intentaron mantener su fidelidad con el Dios con el que se habían comprometido.Entre ellos se encontraba Inés de Roma, quien, según reportes, se negó a casarse con el gobernador de la ciudad para vivir una vida de castidad.

En la época medieval, y a medida que crecía la popularidad de la vida religiosa monástica, esta práctica disminuyó.

El concepto de vírgenes consagradas volvió a emerger con el documento Ordo consecrationis virginum en 1971, donde el Vaticano reconoció la virginidad perpetua femenina como un estado voluntario de vida dentro de la Iglesia.

Para Hayes este tipo de vocación era algo desconocido: no había pensado en convertirse en una virgen consagrada hasta que se encontró con un asesor espiritual que, según ella, “comenzó a hacer las preguntas correctas”.

“Simplemente quedó muy claro que el Señor me estaba pidiendo que viviera en una relación conyugal con él”, recuerda. 

Tomó la decisión en 2013 y su consagración tuvo lugar dos años después. El clímax del rito lo marcó el momento en el que la virgen se postra ante el altar.

“Esa era yo haciéndole un regalo a Él y a la vez era yo recibiéndolo, en un compromiso permanente”, explica.

“Aunque tengo muchas de los mismas obligaciones que tenía antes [de la consagración], ahora es diferente porque relacionarme con el Señor como cónyuge es completamente diferente a relacionarme con él como amiga“.

Es una de las 254 “novias de Cristo” que hay en Estados Unidos, según la Asociación Americana de Vírgenes Consagradas (USACV, por sus siglas en inglés), y cuyos trabajos diurnos van desde enfermeras y psicólogas hasta contables, mujeres de negocios y bomberas.

Hay por lo menos 4.000 vírgenes consagradas en el mundo, según una encuesta de 2015 y el Vaticano dice que existe un aumento de vocaciones “en áreas geográficas muy diversas”.Hayes no había hecho un voto específico de castidad antes de decidir unirse a la orden de las vírgenes a la edad de 36 años.

Había tenido relaciones románticas antes, pero asegura que nunca se sintió completa. “Pensé que yo estaba hecha para la vida matrimonial, [lo cual] es un deseo muy natural para la persona humana. Así que tuve citas … pero nunca fueron en serio”.

“Siempre encontré a personas buenas, pero con ninguno sentí que debía seguir adelante”. 

https://www.periodistadigital.com/america/sociedad/2018/12/10/las-virgenes-consagradas-las-mujeres-que-se-casan-con-cristo-pero-no-son-monjas.shtml?fbclid=IwAR1Fqcx3g

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