Los Orang Rimba: la tribu de Indonesia que creía en los árboles y obligaron a practicar una nueva religión


  • 18 noviembre 2017
Orang Rimba boys who have converted to Islam
Image captionLos niños también son obligados a convertirse al Islam.

Las selvas tropicales de Sumatra, en Indonesia, son el hogar de los Orang Rimba, la gente de la jungla.

Su fe y su modo de vida nómada no son reconocidos por el Estado y, a medida que sus bosques son destruidos para dar paso a las plantaciones de palmas aceiteras, muchos se ven obligados a convertirse al Islam para sobrevivir.

En una cabaña de madera sobre pilotes, un grupo de niños vestidos de blanco se sientan en el piso. Cantan “Protegeré al Islam hasta que muera” y gritan “No hay más dios que Alá”, al unísono.

Hace tres meses, las 58 familias que componen la tribu Celitai de los Orang Rimba se convirtieron al Islam.

Los recogieron y los llevaron a Jambi, la ciudad más cercana, y les dieron ropa y tapetes de oración.

El Frente de Defensores Islámicos, un grupo de vigilantes cuyo líder enfrenta cargos de incitación a la violencia religiosa, ayudó a facilitar la conversión.

Ustad Reyhan, del grupo misionero islámico Hidayatullah, se ha quedado para asegurarse de que se practique la nueva fe.

“Por ahora nos estamos enfocando en los niños. Es más fácil convertirlos: su mente no está llena de otras cosas. Con los mayores es más difícil”, dice.

Missionary Ustad Reyhan (right) with a young Muslim boy
Image captionUstad Reyhan (der.) es el encargado de vigilar por que se practique la nueva fe.

Antes del Islam solo creían en espíritus, dioses y diosas, no en el dios supremo Alá. Cuando alguien moría, ni siquiera enterraban a los muertos, simplemente dejaban el cuerpo en el bosque. Ahora su vida tiene sentido y dirección”, afirma.

“(Antes) vivían en el bosque. Vivían el día a día. Cuando morían, morían. Pero ahora tienen una religión, saben que hay una vida después de la muerte”.

‘Sin elección’

Pero el líder de la aldea, Muhammad Yusuf, -Yuguk era como lo conocían entre los Orang Rimba- asegura que, al convertirse al Islam, en realidad estaban pensando en sobrevivir.

Fue una decisión muy pesada y difícil, pero sentimos que no tenemos otra opción si queremos avanzar“, dice en voz baja.

“Para que nuestros hijos puedan tener las mismas oportunidades que los de afuera, la gente de la luz, no teníamos otra opción. Todos teníamos que convertirnos al Islam”.

Yusuf Rimba
Image captionYusuf Rimba asegura que no tuvieron otra alternativa que convertirse al Islam.

Los forasteros son la “gente de la luz”, porque viven en áreas abiertas y a menudo están bajo el sol, a diferencia de la gente de la jungla.

La población musulmana mayoritaria circundante llama a los Orang Rimba “Kubu”.

Significa que están muy sucios, son basura, que ni siquiera se pueden mirar porque son muy desagradables“, explica el antropólogo Butet Manurung, que ha vivido con los Orang Rimba durante muchos años.

“También significa primitivo, estúpido, mal olor. Básicamente prehumanos. La gente dice que su evolución no es completa”.

Se cree que hay unos 3.000 Orang Rimba viviendo en el centro de Sumatra.

The Orang Rimba forest
Image captionLos bosques habitados por los Orang Rimba han sido destruido por sembrar palma aceitera.

“Si hubieras venido antes, habrías visto nuestro bosque. Era prístino, con árboles enormes”, dice Yusuf.

Ahora parece que hay un sinfín de fantasmagóricos palos blancos quemados en una misma dirección y palmas aceiteras en hileras ordenadas en la otra.

La ausencia de sonidos naturales es espeluznante.

“Todo se acabó. Sucedió solo en los últimos años. Las plantaciones de palma entraron y luego el bosque comenzó a arder”, agrega Yusuf, refiriéndose a los devastadores incendios del 2015, que quemaron más de 21.000 kilómetros cuadrados de bosques.

Cada año, los propios terratenientes inician los incendios para quemar la maleza, pero tienen efectos devastadores. Los de hace dos años fueron catastróficos debido a una temporada seca más larga.

Undated handout photo issued by Greenpeace taken from drone footage of smoke from smouldering peat land fires rising through trees in forest and orang-utan habitat near a PT Artu Energi Resourses concession in Ketapang, West KalimantanDerechos de autor de la imagenPA
Image captionMuchos terratenientes incendian los bosques para luego plantar palmas aceiteras.

Medio millón de personas se vieron afectadas por la neblina tóxica del fuego y docenas murieron por problemas respiratorios.

“Estaba aterrorizado. Teníamos mucho miedo a las llamas y al humo a nuestro alrededor”, comenta Yusuf.

Su tribu corrió al pueblo más cercano para escapar y aquí fue donde comenzó el proceso de conversión.

Población en peligro de extinción

“Después de un tiempo, queríamos enviar a nuestros hijos a la escuela, pero la maestra quería ver sus certificados de nacimiento, y para eso debe tener una religión estatal que el gobierno reconozca. Así que tuvimos una reunión tribal, y discutimos qué religión elegiríamos, y decidimos elegir el Islam”, explica Yusuf.

Indonesia, el país musulmán más grande del mundo, reconoce oficialmente seis religiones: el islam, el protestantismo, el catolicismo, el hinduismo, el budismo y el confucianismo.

Orang Rimba children praying
Image captionLos niños Orang Rimba tuvieropn que adoptar una de las religiones aprobadas por el Estado para poderse inscribir en las escuelas.

Los organismos de derechos indígenas están luchando para obtener el reconocimiento de los cientos de otras religiones practicadas en toda Indonesia.

El Tribunal Constitucional del país dictaminó recientemente a su favor y consideró que era contrario a la Constitución obligar a las personas a declarar una religión.

Rukka Sombolinggi, directora de la Alianza de Pueblos Indígenas del Archipiélago, ha sido una figura clave en esta lucha.

“Hemos estado presentes antes de que llegaran las nuevas religiones, pero ahora es como si nos gobernaran y quisieran eliminarnos de este país. Tenemos que luchar”, dice.

Asegura que los Orang Rimba son una de las tribus indígenas más amenazadas en Indonesia.

Orang Rimba people
Image captionLos Orang Rimba fueron tradicionalmente tribus nómadas que se cambiaban de un lugar a otro en los bosques.

“Llegaron al punto de total desesperanza y tuvieron que abrazar una de las religiones oficiales que probablemente les ayudaría a salir de esta situación tan crítica. Es una cuestión de supervivencia”.

‘No hay espacio para vivir’

Experimenté una sensación de discriminación hacia los Orang Rimba cuando conocí a una tribu remota que todavía practicaba esta forma de vida nómada y politeísta.

Estábamos comiendo con ellos en la jungla cuando llegaron un oficial de policía y funcionarios del gobierno local y nos preguntaron qué hacíamos y si teníamos permisos.

Nuestra guía de los Orang Rimba, Miyak, estaba visiblemente molesto, y les preguntó por qué serían necesarios tales documentos en su propia tierra.

No tenemos espacio para vivir. Siempre nos dicen que somos nómadas sin religión, sin cultura“, dice mi guía.

An Orang Rimba woman in the forest
Image captionMuchos Orang Rimba sienten que su cultura y su religión no son respetadas.

“Nuestra religión no es respetada. El gobierno siempre insiste en que nos convirtamos y vivamos en un solo lugar. No podemos hacer eso. Nuestra forma de vida no es así”.

El oficial, Budi Jayapura, me llevó a un lado para revisar mis documentos y me dijo: “Tenemos que vigilarlos”.

“No entienden el concepto de robo. Dicen que la fruta creció sola en el árbol para que pueda ser tomada, pero fue plantada por alguien. Tal vez en su sistema de creencias está bien, pero no en nuestra sociedad”, afirma después.

El problema del cerdo

El hecho de que los Orang Rimba cacen y coman cerdos salvajes también crea tensiones sociales.

“Esta es una comunidad musulmana. Si ven la sangre del cerdo y las sobras, se sienten perturbados”, explica el oficial.

Lo que es tabú, o haram, para los Orang Rimba contrasta directamente con lo que comen los musulmanes, explica Manurung.

“Los Orang Rimba no comen animales domésticos como gallinas, vacas u ovejas. Piensan que es una forma de traición. Alimentas al animal, y cuando engorda, lo comes. Lo justo es luchar. Quien gana puede comer al perdedor“.

Este choque de culturas comenzó en la década de 1980, cuando el entonces presidente Suharto dio tierras e incentivos a los migrantes de la superpoblada Java para que se movieran y abrieran las selvas de Sumatra.

Sigungang
Image captionLas tribus enfrentan serios problemas con la caza, luego de que sus bosques fueron quemados.

Desde entonces, vastas áreas de bosques, tradicionalmente hogar de los Orang Rimba, han sido entregadas a compañías de aceite de palma, caucho y pulpa sin compensación a las tribus indígenas.

Zulkarnai, un funcionario del Ministerio de Silvicultura, que ayudó a facilitar la conversión masiva de la tribu Celitai, admite que cuando era niño, pensó que los Orang Rimba no eran humanos.

Un día, un niño ‘Kubu’ le robó fruta a uno de mis vecinos, y él le disparó. Nos acercamos al cuerpo y me di cuenta de que no era una especie de animal, sino un humano, como nosotros. Me di cuenta de que tenemos que ayudarlos. Lo siento por ellos. Se morirán de hambre si no cambian”.

En las últimas décadas, se han arrasado millones de hectáreas de selva tropical en Indonesia, en lo que algunos estudios consideran la tasa de deforestación más rápida del mundo.

Tierra contaminada

Las nuevas plantaciones de palmas aceiteras han aumentado a un ritmo de entre 300.000 y 500.000 hectáreas por año durante los últimos 10 años.

En los últimos 30 años, más de la mitad de los bosques de Sumatra han desaparecido, reemplazados por plantaciones de monocultivo de palma.

La familia de Sigungang vive en una plantación de este tipo. Él trata de cazar cerdos salvajes cuando vienen.

The forests of the Orang Rimba
Image captionLos cultivos de palma han arrasado los bosques tradicionales de esta región de Indonesia.

“Pero si no podemos encontrar nada, nos vemos obligados a comer fruta de palma. Te hace dar vueltas la cabeza”, dice.

Los ríos en la plantación están contaminados con pesticidas y las familiastienen problemas estomacales por beber de ellos.

“No hay bosque para que puedan cazar. El agua de la que pescaron y bebieron está contaminada, y también el aire. Así que les estamos dando casas, pueblos para vivir”, dice con naturalidad el ministro de Asuntos Sociales, Khofifah Parawansa.

El gobierno, trabajando con empresas de plantaciones, ha construido varias urbanizaciones para los Orang Rimba.

El año pasado, el presidente Joko Widodo anunció que entregaría más viviendas nuevas y algo de tierra para ellos, luego de una reunión con líderes tribales, la primera organizada por un jefe de estado indonesio.

A girl looking out of the window on the Orang Rimba estate
Image captionMuchas de las viviendas construidas para los Orang Rimba han quedado vacías, ya que sus habitantes han regresado a los bosques donde siempre vivieron.

El ministro Khofifah dice que la fe es parte de este proceso.

En la tarjeta de identidad, tienen que decir qué religión tienen. Hay quienes se han convertido en musulmanes, algunos se han convertido en cristianos. Así que ahora están conociendo a Dios”.

Pero muchas de las urbanizaciones han fallado y son ahora pueblos fantasmas.

Sin trabajo o una manera de alimentar a su familia, muchos Orang Rimba que vivieron allí volvieron brevemente a los rastros de jungla que quedan.

“Lo que queremos es que dejen de llevarse nuestro bosque. No queremos casas como las de afuera”, dice Ngantap, uno de los ancianos de una tribu.

Ngantap
Image captionNgantap asegura que nunca dejará los bosques ni se convertirá al Islam.

Estoy en paz y feliz en el bosque, soy una persona de la jungla“.

Ngantap usa el taparrabos tradicional de los Rimba, con una bolsa de cigarrillos colgando del costado.

Las mujeres solteras tradicionalmente llevan pareos sencillos que cubren los senos. Una vez casadas, el sarong se ata a la cintura dejando los pechos abiertos para alimentar a los bebés. Muchas ahora usan ropa traída desde las ciudades.

Pero Ngantap insiste en que se están aferrando a su fe.

“Está mal decir que no tenemos fe. La religión es un derecho personal de todas las personas. Es muy incorrecto desacreditar la fe de alguien. Si nuestro sistema de creencias se pierde, y los dioses y la diosa no tienen un hogar en el bosque, el desastre reinará”.

Orang Rimba women and a childDerechos de autor de la imagenEMPICS
Image captionPara los Orang Rimba la conexión con el bosque comienza en el mismo momento del nacimiento.

La esposa de Ngantap, Ngerung, me dice que están conectados a los árboles desde el nacimiento.

“Cuando nace un bebé, se deben plantar tres árboles, uno para la placenta, uno para el bebé, uno para el nombre. Nunca se pueden cortar ni herir. Cuando caminamos por nuestro bosque, le recordamos a la gente esto”.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-42022293

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Eliana María Krawczyk, la primera oficial submarinista de Argentina y de Sudamérica


Entre los 44 tripulantes del submarino San Juan se encuentra Eliana María Krawczyk, la primera oficial submarinista de Argentina y de Sudamérica. La mujer de 35 años nacida en Oberá, Misiones, tiene el rango de jefa de armas en la nave extraviada. “Hablé con ella el día previo al embarque, hace 15 días más o menos. Me comentó que llegaron a Tierra del Fuego y que la gobernadora (Rosana Bertone) subió al submarino y la felicitó porque una mujer es tripulante”, contó ayer su padre, Eduardo Krawczyk, y aseguró que vive “un momento dramático” desde que se enteró que la nave perdió la comunicación con tierra. Eduardo recordó en una entrevista radial que hace tres años asistió a la ceremonia en la que Eliana recibió el título de primera oficial submarinista. Para llegar hasta ese rango, comenzó la carrera naval más de 10 años antes, cuando vio un anuncio en internet que convocaba a jóvenes para la Armada y viajó a la ciudad de Posadas a inscribirse. “Es la pasión de ella, el amor de ella es el mar”, contó Eduardo.

A los 21 años, Eliana nunca había salido de Misiones. Es decir, todavía no conocía el mar. En su provincia natal estudiaba ingeniería industrial, hasta que la muerte de su hermano y, poco tiempo después, la de su madre, provocaron que se replanteara su carrera. El anuncio que vio en internet disparó el deseo: Eliana dejó por primera vez la provincia y viajó a la Escuela Naval Militar de Ensenada, en la localidad de La Plata, Buenos Aires. En 2003 rindió el examen de ingreso a la Escuela Militar y en 2004 ya formaba parte de la que sería, años después, la promoción Nº 137. Durante el primer año en la Escuela, el grupo viajó a Mar del Plata; conocieron a la Base Naval de la ciudad balnearia, en donde juraron la bandera. Fue entonces cuando, al ver las misteriosas naves subacuáticas, supo que quería ser submarinista. Pero la historia de la Fuerza de Submarinos no resultaba alentadora para ella: en sus siete décadas nunca había integrado mujeres.

En el año 2008, Eliana viajó como guardiamarina en comisión a bordo de la Fragata Libertad. La travesía duró ocho meses y recorrió los océanos Indico y Pacífico. A bordo, pudo darse el gusto de preguntarles a los suboficiales submarinistas que formaban parte de la tripulación cómo eran los viajes en submarino, y cómo eran esas naves. Una vez de vuelta, pasó un breve período en tierra firme y emprendió otro viaje, esta vez en la Corbeta ARA Robinson; más adelante hizo dos campañas antárticas. En 2009 la condecoraron con el rango de oficial. En 2012 solicitó su ingreso a la Escuela de Submarinos y Buceo.

Finalmente, en diciembre de 2014 se transformó en la primera oficial submarinista, como recordó ayer su padre Eduardo. El primer viaje que le tocó a bordo de un submarino lo hizo en el ARA Salta, como única mujer, con 35 hombres. Su puesto era el de jefa de Navegación, Detall, Servicios y Pañoles. En la travesía actual,  su puesto es el de jefa de armas.

https://www.pagina12.com.ar/76751-guiada-por-la-pasion

Nadie puede permanecer indiferente: Por Washington Uranga


Comunicación y democracia
Imagen: Leandro Teysseire

Lo hemos dicho muchas veces y vale la pena repetirlo hoy cuando apenas estamos tomando conocimiento de que el colega Víctor Hugo Morales ha sido despedido de C5N: sin comunicación democrática no hay democracia política. En nuestras sociedades la comunicación habilita el juego de las ideas, las miradas distintas, las perspectivas diferentes.

Cuando las voces se acallan, cuando desaparecen los matices, cuando la comunicación se vuelve concentrada y monocorde, cómplice, complaciente y aliada con los grupos de poder, no queda espacio para la democracia.

Los que ejercemos la comunicación somos primariamente trabajadores de los medios, pero simultánea e inevitablemente cumplimos la función, la tarea y también la responsabilidad de ser articuladores de la palabra, estrategas del diálogo necesariamente público entre actores diferentes y posiciones disímiles. Es la única manera de que una comunidad, una sociedad sea verdaderamente democrática.

Cuando –por lo motivos que sean o con los argumentos que falazmente se arguyan– se silencian sistemáticamente las voces disidentes lo que realmente se está haciendo es ponerle límites a la democracia misma, una mordaza no solo a la expresión sino a la libertad en todos sus términos y manifestaciones.

Cada vez que se cierra un medio, se despiden periodistas o comunicadores, primero se cancelan fuentes de trabajos. Pero al mismo tiempo es la comunidad la que resigna libertad y posibilidades de construir política, social y culturalmente.

Sólo para recordar:

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El derecho a la comunicación es un derecho ciudadano. El Estado es directamente responsable de garantizar su vigencia. Y toda la comunidad tiene la responsabilidad, en defensa propia, de luchar por la vigencia de ese derecho. Nadie puede permanecer indiferente.

https://www.pagina12.com.ar/76684-comunicacion-y-democracia

MEXICO. CAMPECHE. AVANZA PARTICIPACION DE MUJERES EN LA IGLESIA.


Avanza participación de mujeres en Iglesia

El presbítero manifestó que es importante la participación de las mujeres en la Iglesia Católica, pues ser madres de familia no les impide ocupar …

COLOMBIA.ESPECIAL: MUJERES REVOLUCIONARIAS


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13 Nov. 2017

Mujeres colombianas revolucionarias en las artes plásticas

Karen Rodríguez Rojas

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/mujeres-colombianas-revolucionarias-en-las-artes-plasticas-articulo-722830

 

Ofelia Uribe De Acosta, la voz insurgente

Natalia Piza Calvache

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/ofelia-uribe-de-acosta-la-voz-insurgente-articulo-722822

 

Mujeres en pie de lucha

Silvia Miguens

 

https://www.elespectador.com/noticias/cultura/mujeres-en-pie-de-lucha-articulo-722876

 

Policarpa, la heroína de mil colores

Andrés Olivos Lombana 

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/policarpa-la-heroina-de-mil-colores-articulo-722838

 

“Yo fui La Pola durante un año y ocho meses”: Carolina Ramírez

Carolina Ramírez

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/yo-fui-la-pola-durante-un-ano-y-ocho-meses-carolina-ramirez-articulo-722819

 

La política como obra de arte

Angela María Robledo

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/la-politica-como-obra-de-arte-articulo-722820

 

Las protectoras del río Atrato

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/las-protectoras-del-rio-atrato-articulo-722821

 

Las mujeres nos enseñaron a ganar

 

https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/las-mujeres-nos-ensenaron-ganar-articulo-722908

 

Las madres que dan la cara por quienes ya no están

 

https://colombia2020.elespectador.com/verdad-y-memoria/las-madres-de-la-candelaria-que-dan-la-cara-por-quienes-ya-no-estan

 

 

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Detalles

“A los indígenas se les deja ser poderosos en cosas que no ponen en riesgo la estructura social”


 

Con mingas como la reciente que hicieron, los indígenas han ido ganando espacios de poder en el país. Pero, paralelamente, algunas comunidades han ido perdiendo un poder más difícil de entender para el resto de colombianos pero esencial para su identidad como es el poder del yajé.

A propósito de esto, la Silla Académica habló con Alhena Caicedo, antropóloga y profesora de la Facultad de Ciencias Sociales de Los Andes, autora del libro “La alteridad radical que cura”, sobre cómo ha evolucionado el poder del yajé en los indios del Amazonas y las implicaciones que ha tenido su boom en las ciudades.

La Silla Académica: Usted dice que la demanda de yajé ha sido creciente desde hace treinta años sobre todo por las clases medias urbanas y algunas élites, ¿cuál es la razón?

De esta forma el blanco encuentra en el salvaje el espejo que lo cura de su propio salvajismo mediante las noches de yajé

TAUSSIG

Alhena Caicedo: La primera cosa que hay que considerar es que la representatividad del mundo indígena tuvo un momento de inflexión que fue el reconocimiento por parte del Estado de la diversidad étnica y multicultural en la constitución del 91, eso implicó un cambio frente a las connotaciones de que eran menores de edad, inferiores, pobres, todos los estereotipos que tienen ser indígena. Les reconocieron derechos que les habían negado empezando por la ciudadanía.

Más que las élites, pues la clase alta en este país es absolutamente goda, fueron las clases medias profesionales, conformadas, especialmente, por médicos, antropólogos, artistas, quienes desde los 80’s empezaron a viajar al piedemonte amazónico del Putumayo, por pura curiosidad intelectual y apertura mental, y a crear los primeros vínculos con los taitas.

Las clases medias de Pasto fueron de las primeras en hacerlo y por ello fue una ciudad importante en el proceso de urbanización del yajé.

¿Qué es el yajé?

En su libro se muestra que los indígenas reivindican el poder sobre el yajé y la práctica de los taitas en razón de su sangre india, ¿el yajé es exclusivo de ellos?

AC: En Colombia es imposible diferenciar el yajé de lo indígena, pero lo cierto es que no es una exclusividad de los indios pese a que, históricamente, han sido los yajeceros los más poderosos ; es más bien exclusivo de una región, el Putumayo-Caquetá en el piedemonte amazónico del suroccidente colombiano donde la planta se da naturalmente y donde ha sido usada tanto por indígenas como por mestizos.

¿Por qué los indígenas son los más poderosos?

AC: Así como en las ciudades, la mayoría de la gente sale a la calle y reconoce las diferentes marcas de los carros que le pasan al frente; para la gente del Amazonas el mundo son las plantas y aunque allá todo el mundo sabe cómo se llama cada mata y para qué sirve, hay unos especialistas, que son los taitas, que tienen un conocimiento botánico avanzado, especialmente, de las plantas maestras (borracheros, shishaja, vinanes, chondures, cuyanguillos, etc.) que no son las comunes y corrientes. De todas, la más importante es el yajé.

¿Qué es un taita?

Usted dice que en el contexto urbano se prefiere hablar de taitas o chamanes porque tienen una connotación positiva, en vez de curacas que implican que pueden hacer el bien o el mal, ¿por qué esa invisibilización de lo negativo?

AC: Tiene que ver con un cambio en la representación de lo indígena en la sociedad urbana en los últimos treinta años. Se pasó del imaginario del indio brujo amazónico, asociado entre otros al “indio amazónico” de la Caracas, que practica magia negra, roja, blanca, que es brujo, consultado por las clases populares supersticiosas, a la imagen de lo que Astrid Ulloa ha denominado el “nativo ecológico”, esa idea del indígena sabio, aislado del mundo mestizo, conectado con la naturaleza.

Ese cambio de mentalidad pasó por darle una connotación moral al yajé, por modificar los valores asociados al mismo y reivindicar sólo lo positivo, su poder terapéutico.

Y ¿qué fue lo positivo que encontraron en el yajé que los hizo cambiar de opinión?

(El yajé) es como el efecto del Prozac”

CARLOS ALBERTO URIBE

AC: Su capacidad de limpiar en diferentes dimensiones, limpia en términos físicos, es una purga en su mejor expresión, te da diarrea y vómito. También, te limpia en términos espirituales o psicológicos, como dice el antropólogo Carlos Alberto Uribe, es como el Prozac moderno, saca lo malo como el dolor, la angustia y la suciedad en general.

Le permite a la gente tener “la pinta”, “ver” qué es lo que lo está enfermando, mirar cuál es el espíritu del otro lado que le está causando lo que tiene y en ese sentido de alguna forma es psicoanalítico.

El yajé permite ordenar, internamente, las cosas.

 

¿Ese poder de cura tiene que ver con lo que en su libro usted llama el poder de apropiarse de lo diferente?

AC: Para las culturas chamánicas amazónicas, el mundo está dividido en dos: nuestro mundo, que es en el que hacemos lo cotidiano y “el otro lado del mundo”, (una especie de mundo espiritual para ponerlo en términos occidentales) donde viven las madres o espíritus de todas las cosas, de los dantes, de los peces y, hasta, de los celulares, o los carros en esta etapa de industrialización.

¿Y qué tiene que ver con el yajé?

AC: Por medio de la ingesta del yajé el taita conoce y comprende ese “otro lado del mundo” donde está la posibilidad de atrapar lo que es diferente y aumentar su poder de curación. Un taita que requiere el poder del colibrí, por ejemplo, puede ir hasta el otro lado del mundo, donde está la madre de los colibríes y negociar con ella para obtener el poder moverse muy rápido y entrar y salir casi sin ser percibido; si eso es lo que necesita en un momento dado.

De todos los poderes, el más potente es el del jaguar, porque es un animal importante en la selva. “El taita que lo convoca debe domarlo; si lo logra, podrá encaminar la fuerza hacia la curación; de no tener éxito, el jaguar lo matará”, dice el taita Juan Mutumbajoy.

¿Y para qué sirven esos poderes?

AC: Para las culturas chamánicas, lo que pasa en este mundo es el resultado de algo que falló en el otro lado del mundo. Entonces, por ejemplo, si lleva varios meses sin llover, el chamán es el especialista que es capaz de pasar de este mundo al otro lado y negociar con la madre del agua que vuelva a llover.

En su libro se dice que la creciente demanda de yajé en las ciudades, visibilizó a muchos taitas y les dio autoridad, ¿eso se tradujo en un poder político?

AC: En los 90’s y en el 2000 hubo grandes taitas que hicieron grandes cosas, por ejemplo, el taita Antonio Jacanamijoy llegó hasta la Asamblea de Naciones Unidas para denunciar la patente que tenía Loren Miller, estadounidense, dueño de una farmacéutica, sobre el yajé desde 1986, lo que benefició a las comunidades indígenas de nueve países amazónicos.

Ya no hay grandes taitas como los que conocimos hace 20 años. Los taitas Querubín Queta (kofán), Pacho Piaguaje (siona), Antonio Jacanamijoy (inga) y Martín Agreda (kamentsá) que se encargaron de visibilizar el uso ritual del yajé en las ciudades ya murieron y después de que hubiera un pico, con el paso del tiempo, el reconocimiento político ha decaído de la mano de una pérdida del monopolio sobre el yajé.

Entonces ¿uno podría decir que así como la urbanización del yajé les dio reconocimiento e incidencia política, también se los quitó?

AC: El yajé hace parte de la cosmovisión y forma de habitar el mundo de ciertos pueblos indígenas, que es diferente a la occidental, pues los referentes culturales del mundo urbano son otros, por eso el uso que se ha hecho en las ciudades es muy diferente.

Se ha reducido a un uso médico-terapéutico especializado que se suele asimilar al de la medicina alopática pero en los mundos indígenas esa especialidad no existe como tal, el taita puede ser también autoridad política, religiosa y médica.

Adicionalmente, se ha mercantilizado.

Hoy en día uno puede ver consumo de yajé en muchos de los países alrededor del mundo: Europa, Norteamérica, Australia, entre otros.

Estos nuevos escenarios de consumo no son iguales, hay modalidades terapéuticas que van desde el spa a la consulta psiquiátrica, tomas más afines con la nueva era o con nuevas terapias de ayuda personal.

Hay gente que invita a taitas amazónicos a dar tomas en Hungría o en Polonia, y uno encuentra también neochamánes alrededor del mundo que combinan el consumo ritual de yajé con otros psicoactivos y con otras tradiciones indígenas y místicas. También están las iglesias ayahuasqueras de Brasil que tienen gente en muchos países. El escenario es enorme y descontrolado.

En países como Perú ha habido un boom del turismo chamánico. La ciudad de Iquitos está llena de gringos y europeos, que pueden pagar miles de dólares por una semana de dieta de yajé. La cantidad de dinero que deja es impresionante, hay nuevos taitas indígenas y gringos que ganan mucho dinero, aunque eso no es extrapolable a las comunidades indígenas.

En respuesta a lo anterior, hay un extractivismo yajecero voraz en la amazonia. El yajé se está exportando a países de Europa, ya no sólo en líquido sino en gel o pastillas y para el consumo individual, sin ritual y sin taita.

¿Por qué la mercantilización del yajé se han reflejado en pérdida de poder de los indígenas?

Ya están cultivando yajé en Villeta

ALHENA CAICEDO

AC: Porque antes el acceso al yajé y a los taitas estaba acotado en términos espaciales, sólo se encontraban en el piedemonte amazónico de Colombia y sólo se podía llegar a ellos a través de las redes de intercambio que existen desde la época prehispánica entre la parte andina y la amazonía. Por esas redes los yajeceros indígenas y campesinos intercambiaban plantas de frío y de calor y también saberes entre los de las tierras altas y los de las tierras bajas. Entre ellos sabían quién tenía el poder de curar y qué tipo de males.

La realidad ha cambiado significativamente. Ya están cultivando yajé en Villeta. Han logrado cultivarlo por fuera de la selva. Se demora más en crecer pero ya no es un producto silvestre.

En cuanto a los taitas, el conocimiento botánico se ha perdido en buena medida. Hay personas indígenas y no indígenas que se autoproclaman chamanes después de cinco meses de tomar yajé e incluso uno encuentra ofertas de cursos con diploma. Mucha gente en las ciudades que asiste a rituales puede estar convencida hasta el tuétano de que se trata de un taita cuando en realidad puede ser un perfecto charlatán. La desregulación del campo es muy dramática, las mismas autoridades indígenas reconocen la situación, y los indígenas como siempre son los más perjudicados.

El libro relata que para convertirse en taitas los indígenas dedican toda una vida y su cualidad más importante es el aguante ¿eso es cosa del pasado?

AC: A diferencia de nuestra concepción de poder como la capacidad de acumular cosas, para los indígenas yajeceros tradicionales, el poder, es poder hacer, e implica poner a prueba permanentemente la capacidad física, emocional y mental.

Anteriormente, no cualquiera llegaba a ser taita. El entrenamientos pasaba por probar todos los tipos de yajé y plantas maestras y aprenderlas a pilotear sin morir en el intento. Por ejemplo una de las pruebas más duras es la del borrachero, porque la cabeza se va completamente.

El poder acumulado de su relación con el yajé es lo que les da la capacidad para interpretar las visiones, intervenirlas e incluso transformarlas.

En otras palabras, la práctica constante, es lo que les da la capacidad de curar. Pero el poder también se pierde si no se se sabe usar, o si no se tiene el cuidado necesario,

Los nuevos taitas, producto de un reducido entendimiento del poder del yajé, han dejado de lado que así como el yajé le da al aprendiz la capacidad para tomar el camino del bien y emplear su poder y fuerza para curar, también podrá desviarlo hacia el camino del mal para atacar y hacer daño. Por eso a los taitas antes les tomaba toda la vida entrenarse.

¿Cuáles son los riesgos de no hacerlo?

AC: Como ya lo dije es reduccionista meter el chamán dentro de la categoría de médico, pero para responder esta pregunta es útil hacerlo. La idea que tenemos de un médico es la de un especialista en quien confiamos para que nos cure. Lo que pasa con un mal médico que no es capaz de encontrar la cura y que, por el contrario, te puede enfermar, pasa con un mal taita. Los que realmente lo son, son hiper rigurosos.

Asimismo, el extremo al que se ha llegado de que una persona puede pedir yajé a domicilio y tomárselo sólo en su casa, es igual a automedicarse y además de los riesgos que eso tiene, no te garantiza que te puedas volver médico a partir de automedicarte.

¿Qué se podría hacer para que vuelva a haber control?

“en Colombia no hay un solo ente que le apueste a la investigación en el campo del yajé”

ALHENA CAICEDO

AC: “Tenemos demasiados prejuicios, estamos atrapados en la imposibilidad de asumir nuestra raíz indígena”.

Como siempre la forma de regulación que encuentran los gobiernos es la prohibición. En Colombia, por ahora, hay ambigüedad jurídica porque el yajé no es legal ni ilegal. En Europa, cambia de un país a otro, en Francia, por ejemplo, está prohibido, en España y Bélgica no.

El panorama es muy complejo, yo no sabría exactamente qué hacer pero lo más importante es visibilizar lo que está pasando a nivel mundial y fomentar la investigación.

En Colombia no hay un solo ente que le apueste a la investigación en este campo, el día que Colciencias financie algo así podremos asumir que hubo un cambio de era en las políticas de ciencia y tecnología. Tenemos demasiados prejuicios, estamos atrapados en la imposibilidad de asumir nuestra raíz indígena.

Mientras tanto Brasil (al menos hasta el gobierno de Dilma) y Canadá, han sido potencia y dentro de los resultados han encontrado que el yajé es muy útil en el tratamiento de la depresión y de las adicciones, y están investigando las potencialidades en otro tipo de trastornos.

 

En su libro usted menciona el caso de una organización que intentó regular el uso del yajé, ¿qué pasó?

AC: En el 2000 se creó Umiyac (unión de médicos indígenas yajeceros de la amazonía colombiana) Se trató de la unidad gremial de médicos yajeceros del Amazonas patrocinada por una ONG norteamericana que estableció un proceso de certificación, un Código de Ética Médica y un tribunal de ética, para regular el uso que se estaba dando del yajé en las ciudades. Ellos previeron lo que estaba por venir. Sin embargo, fue muy difícil poner en práctica el código de ética y la unión sufrió una crisis por escasez de recursos, muchos se retiraron y algunos de los mayores fallecieron. Hoy en día están nuevamente reactivando el trabajo.

Recientemente organizaciones como Iceers, ONG española, han tenido iniciativas interesantes para intentar que la cosa no se desborde, pero aún no son suficientes.

En su libro, hay un reconocimiento de pérdida del poder sobre el yajé por parte de los indígenas, ¿cuál es la principal consecuencia de esto?

AC: El uso que ellos le han dado al yajé no es utilitarista, el chamanismo es parte de su manera de vivir y de su concepción milenaria del mundo.

Yo no creo que ellos logren recuperar la autoridad frente al yajé. Ya no se puede, se salió de madre, pero lo que está en riesgo es más que eso, es la desaparición de esa sabiduría de la vida de las culturas indígenas yajeceras porque no existe la voluntad de conservarlas y no me refiero en términos de patrimonio, que creo que no sirve de mucho, sino de que puedan vivir en condiciones dignas, haciendo lo que saben hacer y sin todas las amenazas que se ciernen sobre sus territorios y formas de vida..

Tampoco creo que que el uso tenga que seguir siendo el mismo que le han dado las comunidades indígenas. El problema es que no hay suficientes estudios científicos (médicos, farmacológicos, psiquiátricos, sociológicos, antropológicos etc.), vamos muy rápido y no tenemos conocimiento en tiempo real de lo que está pasando con el uso de un psicoactivo tan poderoso.

¿Cómo repercute el uso que están haciendo las comunidades urbanas en las comunidades indígenas yajeceras?

Estamos perdiendo diversidad todos los días en este mundo

ALHENA CAICEDO

AC: Ellos no están aislados y resienten todo lo que pasa.

Cada vez los jóvenes indígenas tienen menos interés y posibilidad de formarse toda la vida como chamanes. En un mundo donde en general sobrevivir como indígena y como campesino a partir de lo que hacen es casi imposible, cada vez es más difícil reproducirse físicamente y culturalmente, esta sociedad lleva 500 años diciéndoles que dejen de serlo.

Estamos perdiendo diversidad todos los días en este mundo, estamos regidos por un sistema que se alimenta de perder diversidad.

¿A qué sistema se refiere?

AC: Al capitalismo que necesita homogeneizar las cosas.

¿Por qué?

AC: Para poder controlar todo necesita que haya una sola manera de ser y hacer las cosas, la diversidad le genera inestabilidad al capital.

Entonces, la frase del libro “a través del yajé lo indio adquiere poder nuevamente” ¿hoy ya no está vigente?

Para el Estado donde mejor se ven los indios es en Expoartesanías

ALHENA CAICEDO

AC: Indio es el equivalente a ser colonizado. Tanto en el siglo XV como en el siglo XXI los pueblos indígenas siguen siendo víctimas de las desventajas que recaen sobre ellos en una sociedad que, aunque no lo reconozca, es racista. El estatus ganado con el yajé nunca puso en cuestión su marginalidad.

El poder de lo indígena tiene que ver más con los imaginarios que la sociedad colombiana tiene sobre los indios que con ellos mismos. Es decir, se les permite ser poderosos en cosas en las que no ponen en riesgo la estructura social como existe actualmente, al mejor estilo de cuando el presidente Juan Manuel Santos fue a la Sierra Nevada a tomarse la foto con los mamos.

Mientras tanto los indios han peleado, sistemáticamente, en los últimos 80 años, por intervenir esa estructura, a través de las recuperaciones de tierras, las mingas indígenas, bloqueando las vías más importantes, o incluso insertándose en el aparato clientelar de la política nacional, lo que es considerado como un suerte de indianidad inapropiada. Para el Estado donde mejor se ven los indios es en Expoartesanías y en la publicidad de las entidades públicas que los considera patrimonio nacional.

http://lasillavacia.com/silla-academica/los-indigenas-se-les-deja-ser-poderosos-en-cosas-que-no-ponen-en-riesgo-la

COLOMBIA: DE AGUAS, PARAMOS Y PETROLEO


7 Nov. 2017

Acueductos comunitarios vs. Privatización

Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Mediante la autogestión comunitaria en armónica relación con el medio natural, las comunidades rurales se autoabastecen y regulan el uso del agua. En veredas, pequeños poblados e incluso en barrios populares de grandes ciudades, el acueducto comunitario ha sido, es y seguirá siendo una forma de relación directa de la comunidad con su entorno y sus ecosistemas.

Paradójicamente, los diversos gobiernos, en lugar de apoyar esta forma de autogestión y relacionamiento directo de las comunidades con su medio natural, han pretendido, mediante múltiples leyes, distanciar a las comunidades de su entorno, apoyando y casi imponiendo servicios privados que hacen más costoso y menos eficiente el acceso a este preciado líquido vital. Una evidencia de esta intención fue la declaración de Simón Gaviria quien, siendo director del Departamento Nacional de Planeación y refiriéndose a los acueductos comunitarios, dijo: “Tenemos pequeños operadores que no tienen recursos para hacer las inversiones correspondientes y que tampoco pueden mejorar el tratamiento del agua. Hay que forzar la fusión de los portadores de acueductos, para volverlos de naturaleza departamental o supradepartamental” (El Tiempo, octubre 19/2015).

                              

La historia en Boyacá evidencia lo contrario. Según el Instituto Nacional de Salud (Sivicap, Informes 2013-2015), en el año 2013 las empresas privadas abastecían de agua al 43 % de la población boyacense y los gestores comunitarios al 57 %. Para el año 2015 los privados abastecían el 37 % y los comunitarios el 63 %. Esta dinámica nos señala que en Boyacá, como en muchas otras regiones de Colombia, los acueductos comunitarios son más eficientes y efectivos que los privados.

Lo más relevante es que, cuando la autogestión comunitaria construye y mantiene la infraestructura y realiza los cobros para cubrir los costos del servicio de suministro de agua, se valida y exige una buena relación de la comunidad con su entorno, generando un mejor y más consciente manejo de los ecosistemas como reguladores hídricos naturales.

La Asociación de Acueductos Comunitarios de Boyacá ha creado la Escuela Comunitaria del Agua, cuyos principios son el fortalecimiento de la identidad, la articulación regional y la incidencia. La Escuela busca que mediante la gestión comunitaria se evite la privatización, se garantice el derecho al agua, se proteja el territorio, se adelante la gestión de conservación de las fuentes hídricas y se generen formas de apoyo mutuo con solidaridad y participación democrática.

Con el cambio climático, la recuperación y conservación de la estructura ecológica principal, asociada a la regulación hídrica, es clave para generar territorios sostenibles. Y los acueductos comunales contribuyen a este propósito. Es absurdo que el Plan Nacional de Desarrollo vaya en contravía de los acueductos comunitarios y promueva los planes departamentales del agua que pretenden sustituirlos.

La Red Nacional de Acueductos Comunitarios está impulsando un proyecto de ley que sirva de marco regulatorio para reglamentar las actividades desarrolladas por comunidades campesinas, barriales, veredales, indígenas y afrodescendientes, tendientes a garantizar el acceso y suministro de agua y/o saneamiento básico a las poblaciones ubicadas en los territorios que habitan. Apoyemos esta iniciativa ciudadana, que requiere apoyo y firmas para generar la ley propia que ayude a consolidar, controlar y vigilar la gestión del agua de la gente para la gente.

6 Nov. 2017

Primer páramo en delimitarse a una escala más detallada en el 2014

Corte Constitucional tumba delimitación de páramo de Santurbán

 

Según el alto tribunal no se tuvo en cuenta a la comunidad a la hora de delimitar el páramo. Dio el plazo de un año para consultar a la población y emitir una nueva resolución. Algunos títulos mineros podrían quedar en incertidumbre. …

https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/corte-constitucional-tumba-delimitacion-de-paramo-de-santurban-articulo-721844

6 Nov. 2017

Presagio de nueva bonanza petrolera

Norbey Quevedo Hernández.

 

Se intensifica la actividad exploratoria en el país. De los 41 pozos perforados, el 31,7 % ha sido exitoso. Reporte oficial destaca además que este año se han presentado 13 avisos de descubrimiento de crudo. Inversionistas, a la expectativa de más negocios. …

https://www.elespectador.com/noticias/investigacion/presagio-de-nueva-bonanza-petrolera-articulo-721890

Noviembre 2, 2017

El rescate de Vista Hermosa: de potrero de vacas a fuente de agua

Por: Julián Parra

Cuatro generaciones de campesinos de Guatavita aprovechaban el páramo para cultivar papa y sembrar pasto. Ahora aceptaron liberarlo para que se convirtiera en un parque que alguna vez fue sagrado para los muiscas. …

https://www.las2orillas.co/el-rescate-de-vista-hermosa-de-potrero-de-vacas-fuente-de-agua/

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