Tradiciones espirituales femeninas en la historia de la iglesia


La presencia femenina en la expansión del cristianismo fue muy fuerte. Buceando en la historia descubrimos figuras importantísimas como Tecla, María de Magdala, Marcela de Roma, las Madres del desierto, Melania la Mayor, Olimpia de Constantinopla, Hildegarda de Bingen, Clara de Asís o las Beguinas, Hadewijch de Amberes y Margarita Porete. Constatamos que en todos los casos, la historia no ha sido justa con su valía: en el mejor de los casos han sido silenciadas, pero algunas fueron calumniadas y otras quemadas en la hoguera. Nos preguntamos el motivo y constatamos que no es otro que el mismo que le impide a la iglesia en la actualidad aceptar el sacerdocio femenino.

http://www.feadulta.com/es/effa/95-secc5cat/4204-seccion5col26.html

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LA ENCARNACIÓN COMO REALIZACIÓN DEL ESPÍRITU


por Diarmuid O’Murchu

Árbol y sol

Tradicionalmente, la palabra Encarnación denota la venida de Dios a nuestro mundo en la persona y la vida de Jesús, que ocurrió por primera y única vez hace 2000 años.

Quiero desafiar el estrecho reduccionismo de la tradición heredada y, en cambio, ofrecer una perspectiva evolutiva en la que entendamos la Encarnación como un proceso de encarnación que ha estado sucediendo durante miles de millones de años, un florecimiento que continúa a través de la creciente y creciente complejidad de el proceso evolutivo en sí mismo.

 

El cuerpo

En primer lugar, propongo que comprendamos la Encarnación en su significado fundamental de encarnación . Para adoptar una frase utilizada a menudo por la teóloga canadiense Sallie McFague, ¡Dios ama los cuerpos! Y el primer y más antiguo cuerpo por el cual Dios revela a Dios mismo no es el humano, sino el cosmos mismo. Entonces la creatividad reveladora de Dios se manifiesta en y a través de todos los cuerpos galácticos y planetarios, incluido nuestro Planeta Hogar, la Tierra. Y dentro de nuestra Tierra hay varias formas incorporadas, montañas, lagos, plantas, animales e incluso bacterias. Por último, están aquellas criaturas encarnadas que llamamos humanos, cuya identidad más profunda es la de los terrícolas, y no simplemente criaturas con alma algo suspendidas sobre la tierra.


El cuerpo es el medio a través del cual el Espíritu obra, a través del cual todo en la creación crece y florece.

El Espíritu Divino no puede lograr nada sin cuerpo. El cuerpo es el medio a través del cual el Espíritu obra, a través del cual todo en la creación crece y florece.

 

El espíritu

La noción de Dios como Espíritu, lo que los cristianos llaman Espíritu Santo, generalmente se entiende como lo opuesto a todas las formas corporales, y no puede funcionar hasta que Jesús haya vivido, muerto y resucitado de entre los muertos. Sin embargo, el libro de Génesis deja muy claro que el Espíritu está activo en los albores de la creación; además, es el Espíritu el que saca el orden, la belleza y el significado del caos fundamental.


… es el Espíritu quien saca el orden, la belleza y el significado del caos fundamental.

Según las primeras naciones / pueblos indígenas, es el Espíritu el que viene primero, la Encarnación original, y accedemos (experimentamos) el poder de tal Espíritu a través de la misma tierra viviente, una idea que no debe confundirse con el panteísmo o cualquier negación. de la trascendencia divina. En cambio, me parece mucho más profunda -y mística- la comprensión de la encarnación de Dios como foco central de la fe.

 

El humano

La encarnación de Dios en lo humano no comienza con Jesús de Nazaret, ni con una comprensión no evolutiva de lo humano, que data de nuestra especie a apenas 5-10 mil años. En cambio, necesitamos una visión ampliada de la encarnación de Dios en el humano que se remonta a hace 7 millones de años, la fecha paleontológica actual para los orígenes humanos.

¿Por qué vino Jesús a la tierra hace solo dos mil años? Sugiero que estamos marcando un tiempo axial en el cual la venida de Jesús significa una afirmación, confirmación y celebración de todo lo que ha evolucionado en nuestra humanidad a lo largo de 7 millones de años. Durante la mayor parte de ese tiempo lo hicimos bien, precisamente porque nos mantuvimos muy cerca de la tierra y de los ciclos naturales de la creación. En otras palabras, estábamos mucho más en sintonía con el Gran Espíritu de la tierra, la tierra y el suelo.


La salvación se convierte en nuestra principal responsabilidad al aprender de nuevo lo que significa ser auténticamente humano en nuestra tierra infundida por el Espíritu.

Contrariamente, por lo tanto, a la historia de salvación convencional, ¡Jesús no vino a rescatarnos de nada! La salvación se convierte en nuestra principal responsabilidad al aprender de nuevo lo que significa ser auténticamente humano en nuestra tierra infundida por el Espíritu. Jesús logró esta integridad de una manera singularmente notable, dejándonos un proyecto sobre cómo llegar a ser personas encarnadas de una manera más auténtica.

De pie en el sol

 


Diarmuid O'Murchu Diarmuid O’Murchu , es miembro de la Orden Misionera del Sagrado Corazón y un psicólogo social que ofrece un ministerio social predominantemente en Londres, Reino Unido. Ha trabajado como consejero de pareja, en el trabajo de duelo, consejería de SIDA-VIH, y con personas sin hogar y refugiados. Es un líder de taller popular a nivel internacional, y facilita programas sobre Desarrollo de Fe para Adultos. Su último libro es  Encarnación: Un nuevo umbral evolutivo . Otros libros populares incluyen la teología cuántica , la gracia ancestral , Jesús en el poder de la poesía , la memoria peligrosa del cristianismo , Dios en medio del cambio , y el hecho de ser un cristiano poscolonial. Puede obtener más información sobre Diarmuid O’Murchu y su trabajo en su sitio web aquí .

https://www.omegacenter.info/incarnation-as-embodiment-of-spirit/

XV Jornadas de la Asociación de teólogas españolas. “La cuestión de la mujer es fundamental para que haya reforma en la Iglesia” Belén Brezmes


nov202017

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

“Ha llegado el momento de reivindicar nuestro espacio de autoridad como adultas”
Comienza una nueva autoconciencia, una nueva manera de reconocerse mutuamente y de actuar. Las estructuras de interacción y comunicación necesitan ser renovadas
Silvia Martínez Cano: “Se trata de reflexionar sobre qué tipo de Iglesia estamos buscando o soñando”
Cuerpo de mujer, cuerpo sagrado, cuerpo de Cristo
María Clara Bingemer: “Hay sed de espiritualidad, que se busca fuera de las instituciones religiosas”
(Belén Brezmes).- En las XV Jornadas de la Asociación de Teólogas Españolas, que se celebraron en Madrid en el Colegio Mayor Chaminade los días 11 y 12 de noviembre, profundizamos sobre Reforma y reformas en la Iglesia, miradas críticas de las mujeres cristianas.

Tras la apertura de la presidenta Silvia Martínez Cano que nos abría el horizonte de las mismas, la primera ponencia fue impartida por Mireia Vidal Quintero, profesora titular de Historia y Teología y de la Iglesia en la Facultad de Teología Protestante SEUT y miembro de la Iglesia Evangélica Española (tradición presbiteriana y metodista).
El título es Semper reformada. El discurso de la reforma en la Iglesia. Nos hizo explorar el concepto de reforma eclesial desde la época medieval, para pasar a su concreción en le Reforma protestante del siglo XVI y su cristalización en torno al concepto de ecclesia reformata semper reformanda est secundum verbum Dei acuñado en el siglo XVII.

Este slogan es un referente para los protestantes hoy para construir su identidad protestante que lleva incluso a enfrentamientos debido a las distintas hermenéuticas bíblicas. Así mismo el análisis crítico desde la perspectiva de las mujeres descubre que el uso discursivo del semper reformanda abre tantos espacios como cierra. Es necesaria unadesacralización de la persona para romper los techos de cristal que conducen a una acción ya establecida para las mujeres y mantiene el “pastorcentrismo”.

La segunda ponencia fue llevada a cabo por Estela Aldave Medrano, Terciaria Capuchina, profesora de Sagrada Escritura en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón CRETA, en Zaragoza y en la Facultad de Teología de Vitoria. El título es Liderazgos de mujeres en los orígenes del cristianismo: desplazamientos, retóricas y dinámicas patriarcales. El caso del cuarto evangelio.
El liderazgo de las mujeres en las comunidades del cristianismo naciente, aunque está atestiguado por las fuentes literarias, es un fenómeno que en buena medida se oculta tras los textos, tanto canónicos como extracanónicos, debido a las estrategias patriarcales que dominaron su puesta por escrito. La reconstrucción de tal liderazgo requiere adoptar algunas estrategias metodológicas, entre las cuales la interdisciplinariedad constituye una herramienta de mucho valor.

Partiendo de la tradición joánica nos asomamos desde la siguiente cuestión: algunos de los dichos de Jesús consignados en el cuarto evangelio transparentan experiencias propias del mundo de las mujeres haciéndonos sospechar que han podido nacer en grupos de mujeres de la comunidad joánica que eran sujetos de profecía. Algunos textos apuntan a la existencia de mujeres profetas en la comunidad de Juan, dando los indicadores que permitan detectar tradiciones evangélicas creadas y transmitidas por estas mujeres, en especial aquellas que tienen que ver con los contextos de duelo, gestación y parto.
Con el título La construcción de la autoridad de la primera generación de mujeres de la reforma, la tercera ponencia fue impartida por Lidia Rodríguez Fernández, presbítera ordenada de la Comunidad Cristiana Evangélica y profesora de Teología de la Universidad de Deusto en Bilbao y de Antiguo Testamento en la Facultad Protestante de Teología UEBE en Alcobendas.

Durante las primeras décadas del siglo XVI, mujeres de toda condición social -pertenecientes a la nobleza, a la incipiente burguesía e incluso al campesinado-, abrazaron con entusiasmo los ideales de Lutero, Calvino o Zwinglio. Estas mujeres encontraron en la Reformas claves para repensar y resignificar los roles tradicionales que venían desempeñando en la sociedad y en la Iglesia de su tiempo. Sin las esposas de los ministros que hicieron de su hogar un lugar de servicio a la comunidad; sin las activistas que pusieron su fortuna y su influencia al servicio de los reformadores; sin las maestras y predicadoras que formaron a los primeros conversos protestantes; sin las mártires que dieron su vida por causa del evangelio, el movimiento reformado no habría alcanzado la popularidad que logró en las primeras décadas del siglo XVI.

Descubrimos así los modos de agencia, negociación y resistencia que todas ellas pusieron en juego. Esta nueva forma de comprenderse las mujeres es impulsado por este momento carismático que luego se va domesticando al institucionalizarse, cortándose su proceso emancipatorio. La primacía de la conciencia ayudaba a desarrollar la libertad cristiana, el sacerdocio universal, el derecho al libre examen y la pneumatología. Destacan nombres como Caterina von Bora, María Dentière, Caterine Zell, Juana III de Albret, Bárbara Rebstock o Úrsula Jost.

Pasamos después a la mesa redonda donde Carmen Soto Varela, Dolores López Guzmán, Marta López Ballalta y Mercedes Navarro Puerto nos visibilizaron las reformas de las mujeres en distintos contextos y épocas. En el siglo XIX nacieron un gran número de congregaciones religiosas femeninas que fueron fundadas e impulsadas por mujeres para dar respuesta a situaciones de vulnerabilidad de diversos colectivos sociales especialmente femeninos.

Este fue el caso de Bonifacia Rodríguez Castro. Comenzó un proyecto con el que se respondía a la precaria situación laboral de las mujeres en la naciente revolución industrial y ofrecía un espacio nuevo en la iglesia que posibilitase un nuevo estilo de seguimiento de Jesús de Nazaret desde la experiencia de las mujeres, en el que realidad laboral y espiritualidad se hermanasen. Este proyecto fue tutelado por miembros del clero que en ocasiones bloquearon su novedad y audacia.
Dorothy Day tiene una biografía apasionante y su sensibilidad hacia la dimensión social, comunitaria de la vida, inconformista, reivindicativa y pacifista jalonan toda su vida. Buscadora de la verdad y la autenticidad en la sociedad y frente a los que le rodean. Forma parte de The Catholic Worker Movement de principios del siglo XX.

Las pastoras protestantes, es una normalización más avanzada que en otras confesiones cristianas en cuanto al papel de la mujer en la iglesia, pero ¿es una realidad en todos los espacios protestantes o es otro signo de la gran debatida diversidad evangélica? ¿Podríamos hablar de feminización cultural del espacio religioso?

Teología, cultura y cosmovisión deben ser los ejes de nuestra mirada y los retos sobre los que construir el espacio femenino religioso. La Asociación de Teólogas Españolas empezó su andadura en 1992 con el fin de sumar y hacerse fuertes iniciando una carrera académica para transformar la teología con sus aportaciones. Después de este recorrido necesitamos ser autocríticas para no caer en la inercia paralizante y generar redes para superar la repetición y no bajar la guardia y crecer en creatividad y dinámica sin caer en la trampa de complacer eclesiásticamente. En esta situación más serena de la teología seguir en el fortalecimiento de la identidad sin difuminarla.

La mañana del domingo estuvo marcada por la ponencia Reformas que queremos las mujeres en la Iglesia de Serena Noceti, profesora de Teología Sistemática en el Istituto Superiore di Scienza Religiose di Firenza y vicepresidenta de la Associazione Teologica Italiana. La Iglesia es un “cuerpo inquieto” que desde la condición post-moderna se abre a una nueva sensibilidad para el cambio. El Concilio Vaticano II impulsó un aggiornamiento, una renovación, una reforma. La reforma litúrgica que se llevó a cabo fue rápida y se empezó a interpelar la transformación estructuraldesde la perspectiva de estar ante el otro (ecumenismo) y una mirada diferente desde el margen, la disidencia, las minorías críticas.

Una nueva manera de vivir las formas eclesiales, de reconocerse mutuamente y de actuar juntos. Comienza una nueva autoconciencia, una nueva manera de reconocerse mutuamente y de actuar. Las estructuras de interacción y comunicación necesitan ser renovadas. No es tiempo de cambiar una estructura con otra sino debemos entender un proceso que debe darse en tres planos simultáneamente y de manera convergente: autoconciencia colectiva, de la forma eclesial y de la transformación de la estructuras.

Los procesos de reforma de conjunto debe de ser de forma interrelacionada. Las mujeres no tienen la autoridad necesaria para la reforma del cuerpo eclesial ni están involucradas en esa reforma de conjunto de la Iglesia. La novedad necesita que las mujeres sean reconocidas como sujeto de reforma de Iglesia no sólo en la Iglesia. Las mujeres quieren volver a poner en juego las formas y las estructuras del nosotros eclesiales. Son las mujeres en la Iglesia las que proponen que no sólo está en juego un cambio incremental que se logra mediante la ampliación de los sujetos involucrados o por colaboración con la jerarquía que seguiría siendo el primer y real sujeto de la reforma eclesial. El desafío es una reforma de conjunto.

Transfiguración en el nivel de la autoconciencia de la Iglesia, de hombres y mujeres, en el nivel de la forma de las relaciones eclesiales y en el nivel de las estructuras.
La perspectiva de género se convierte en una categoría crítica y político transformativa. La Iglesia como institución está orientada, estructurada, pensada, configurada según el género aunque se percibe como neutral. La Iglesia de hoy tiene, en muchos aspectos, sus raíces en una estructura patriarcal. La institución sigue una lógica patriarcal. La reforma exige un posicionamiento total de todos los sujetos eclesiales: nuevas coreografías para interrelacionarse los unos y las otras y comprender y redibujar de forma correlativa nuestras identidades, nuestras palabras.

La palabra de las mujeres hoy es autoritativa, pública y competente. Esta irrupción de la palabra inédita de las mujeres lleva a la Iglesia más allá. Sujeto de reforma de Iglesia no sólo en la Iglesia.
Finalmente la presidenta de ATE, Silvia Martínez Cano nos invitó a hacer un diálogo con preguntas adecuadas que nos llevasen a propuestas consensuadas. La cuestión de la mujer no es secundaria sino fundamental para que haya reforma cierta pues nos lleva a saber de qué Dios estamos hablando y de qué Iglesia. Esto nos lleva a implicarnos buscando la colegialidad en los lugares intermedios y hacer real el principio de subsidiaridad en la toma de decisiones en igualdad.

Estamos implicadas en la santidad de le Iglesia, comprometidas en la búsqueda. Somos un reto en una mayoría silenciada. Llega el momento de reivindicar nuestro espacio de autoridad como adultas en la palabra y en la responsabilidad compartida para con nosotras y las generaciones futuras. Y así, fuimos emplazadas para las Jornadas ATE de 2018.

“LAS MUJERES NO SON SUFICIENTEMENTE CONSIDERADAS EN LA IGLESIA”
Jorge Costadoat, al Papa: “Continúe anunciando el Evangelio a los más pobres”
“También le pido a Francisco que fomente la creación de comunidades”
José Manuel Vidal, 12 de noviembre de 2017 a las 19:47
Sería conveniente que se revisara la exigencia del celibato para los sacerdotes. Es un requisito muy oneroso

(Jorge Costadoat sj).- El Papa Francisco visitará Chile en enero próximo. ¡Bienvenido! Sus palabras y sus gestos, han sido una señal poderosa de por dónde va el Evangelio. Impacta él mismo, porque evoca el reino que Jesús anunció a los menospreciados de su época. Asimismo, su empeño por proseguir con la misión de Jesús también entusiasma para sumarse a sus varias causas.

Su viaje a Chile, a mí en particular, me motiva para hacerle algunas peticiones que, planteadas desde este rincón del planeta, pueden tal vez parecerle pertinentes para el gobierno de la Iglesia.
Le pido, en primer lugar, y como lo más importante, que continúe anunciando el Evangelio a los más pobres. Al hacerlo, nos hace saber a todos que el reino de Dios es cosa de crucificados. Cada víctima de la infinidad de pobrezas que pueden aquejar a un ser humano, es Cristo: los migrantes indocumentados, las mujeres aprovechadas, los padres que han perdido a hijo, los jóvenes empepados… ¡Son tantos! Le pido a Francisco que no ceje de anunciar a ellos que el reino de Dios les pertenece.

Él ha señalado que las mujeres deben ser aún más incorporadas a la Iglesia. Las bautizadas, a diferencia de los bautizados, no son consideradas suficientemente “hijas de Dios” y “hermanas” nuestras. Solicito al Papa que remueva los obstáculos -canónicos y teológicos- que impiden que las mujeres participen en la Iglesia de acuerdo a los estándares de la civilización contemporánea. ¿Por qué no pueden ser elegidas en ningún cargo importante? ¿Por qué no pueden elegir a ninguna autoridad importante? ¿Por qué no votan en la aprobación de ningún documento importante? La importancia de la mujer en la Iglesia es secundaria. Esto no es cristiano.

También le pido a Francisco que fomente la creación de comunidades. Los católicos necesitan “tocar” la Iglesia de Jesús. Les es necesario “experimentarla” como un lugar que los acoja y los quiera. Las personas hoy están muy solas. Nadie pertenece a nadie.

http://www.redescristianas.net/xv-jornadas-de-la-asociacion-de-teologas-espanolas-la-cuestion-de-la-mujer-es-fundamental-para-que-haya-reforma-en-la-iglesiabelen-brezmes/#more-85229

Hacen falta nuevas imágenes religiosas: José María Vigil


nov222017

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Algunas imágenes tradicionales están gastadas y hasta son dañinas
VER: ¿Qué es la realidad según la religión?
Toda cosmovisión se puede reducir a unos cuantos rasgos o imágenes básicas. ¿Qué es, en esquema, el
mundo, la realidad, según lo ve la religión? La inmensa mayoría de los creyentes respondería: la realidad es
-un Dios que vivía solo eternamente, que un día decidió crear este mundo frágil, que continúa existiendo
porque Él lo sostiene en el ser;
-un Dios Señor todopoderoso, que nos dicta su ley moral para que nos incorporemos a su Plan de Salvación
sobre el mundo, cuyo triunfo final Él garantiza;
-un Dios Padre que nos prueba en este mundo material, para llevarnos después a la vida eterna con él en el cielo, después de juzgarnos…

Éstos son tres esquemas básicos o «escenarios» como la realidad es concebida o imaginada por las religiones, p.ej. las monoteístas. Y muchísimos creyentes piensan que la realidad es así, literalmente tal.

JUZGAR:
Pero la realidad, en sí misma, sigue siendo un misterio inaccesible para nosotros. «¿Por qué existe
la realidad, y no la nada?», preguntaba Leibniz. Las culturas -y dentro de ellas las religiones- respondieron a ese angustioso interrogante irresuelto, representándose la realidad como alguno de esos u otros «escenarios», por medio de imágenes y metáforas originales, creativas, incluso a veces geniales, que han permitido vivir en ellas a nuestros antepasados dándoles un sentido, una comprensión del mundo, una esperanza, una misión…

Preguntémonos: ¿«describen» esas imágenes la realidad tal como es? Obviamente no; la Realidad misma es un misterio que nos sobrepasa. Sólo los fundamentalistas piensan que la realidad es literalmente
tal como la «describen» sus tradiciones religiosas.
Estas tradiciones son simbólicas: verdades profundas, no verdades literales, no descriptivas. ¿Son imágenes perfectas? ¿O tienen también sus inconvenientes? ¿Son mejorables? ¿Son imágenes eternas, «para siempre», o también se gastan? ¿Puede ser que algunas no sólo estén obsoletas, sino que hoy puedan estar
resultando incluso negativas, nocivas?

Problemas concretos de estas tres imágenes
• La imagen de un Creador que todo lo creó de la nada, tiene sus dificultades. Si desde siempre existía
Dios solo, y pudiera haber sido siempre así… ¿qué sentido tiene la realidad? ¿Es un capricho (de Dios)?
¿Podría no haber existido? ¿No es nada en sí misma?
La imagen de creación escinde totalmente la realidad entre Creador y creación, vaciando a ésta de entidad y reduciéndola a mera contingencia, sólo «sostenida en el ser por Dios». Un Dios transcendente
y ajeno al mundo sería la verdadera totalidad del ser.
– Pero ¿quién ha dicho que la realidad es dual, y que hay un principio creador expatriado de la realidad, enteramente diferente, transcendente… y que la realidad real que conocemos y somos… es pura vaciedad y dependencia? El mundo que hoy vivimos, y que la actual explosión científica nos presenta, es incompatible con esa imagen. Para la ciencia hace tiempo que no es plausible la creación. ¿Puede la religión contradecirla?

Esa imagen dual, escindida, nos hace daño, porque nos aliena, reduce el cosmos a la nada óntica, lo
despoja de inmanencia y pone a ésta fuera del mundo, impide una vivencia holísticamente unificada de transcendencia e inmanencia: nos hace esquizofrénicos.
• La imagen de Dios como un gran Señor feudal todopoderoso a quien se deben todos los que nacen
en su feudo, cuya relación esencial principal con los humanos es una relación de dominio-sumisión total,
tiene también grandes problemas.
Imaginar a Dios como Rey que gobierna el mundo, tiene toda apariencia de ser una proyección de
la sociedad agraria patriarcal que se extendió por las culturas a partir del neolítico, cuando comienzan a aparecer las «religiones» (no la religiosidad) del Dios guerrero, patriarcal, monárquico…
– Pero una imagen así no responde a nuestra sensibilidad, nuestra visión, nuestra situación actual. Hoy
nos resulta inaceptable esa «ontología señorial de la dominación jerárquico-patriarcal». Por otra parte, esta imagen nos destituye de responsabilidad al hacernos confiar en que Dios salvará al mundo pase lo que pase.
Esta imagen nos hace daño en la situación actual de posibilidad de un desastre planetario final (nuclear
o climático) causado por los humanos, porque nos hace ciegos a lo que ahora vemos claro: que el mundo está en nuestras manos, y que nadie va a venir a salvarlo si no asumimos nuestra responsabilidad. En este sentido concreto, el discurso religioso habitual sobre Dios como Señor hace daño a la Humanidad y al cosmos.

• La imagen de que somos almas venidas a menos de nuestra condición espiritual, viviendo por un
corto tiempo encadenadas a un cuerpo material, pero destinadas a retornar a una vida eterna espiritual en el cielo tras la superación de un juicio individual, ha estado en vigor con mucha fuerza, durante milenios.
Esa visión mira sólo el drama histórico de los humanos.
Éstos son lo único importante de la realidad: todo el resto de la realidad sería accidental, adicional,
puesto sólo como escenario en el que representar la historia de la salvación espiritual de los humanos.

La materia sería un aspecto o un episodio negativo marginal que finalmente desaparecerá.
– Pero nosotros no vivimos ya en ese mundo dualista de materia y espíritu enfrentados. Aquellos planteamientos platónicos son simplemente inaceptables una vez que abrimos los ojos al mundo de hoy, en el que la distinción materia/espíritu es cada vez más incierta.

No existe la materia absolutamente despojada de mismidad, de energía, de vida. Partículas y ondas, materia y energía, tierra y vida, mente y conciencia… son sólo aspectos distintos de una misma realidad única. No podemos pensar que estamos expatriados de nuestro mundo original, ni que estemos concursando para una salvación individual para fuera de este mundo.

Ya no compartimos aquella visión por la que lo más importante del cosmos era el ser humano, sus intereses, su historia y su salvación personal celestial… Queremos vivir la dimensión religiosa en el mundo real del cosmos, de Gaia, en el todo holístico de materia, energía, vida, mente, espíritu y Divinidad, en el que somos los últimos llegados, con el privilegio de estar capacitados para hacernos cargo humilde y responsablemente de la co-gobernanza con la naturaleza.

Muchas más cosas se debería decir de estas y otras imágenes -algo decimos en los materiales complementarios- que hoy chirrían, y que a muchos cristiano que viven en sintonía con los mejores avances del pensamiento actual les resultan ya extrañas (pecado original, redención, cielo, infierno…).

ACTUAR:
Reconocer la naturaleza del lenguaje religioso
Hay que tomar conciencia de la peculiaridad del lenguaje religioso: es simbólico, metafórico. Expresa
verdades «profundas». Pero no tiene capacidad ni competencias para describirnos o informarnos sobre la
realidad, el mundo, el otro mundo, la materia, el espíritu…
Es como la poesía: nos dice cosas maravillosas y transmite vivencias profundas, con mucho contenido
verdadero, pero no nos confundimos interpretándolas literalmente, sino «poéticamente».

Nuestros antepasados interpretaron los símbolos religiosos literalmente, como descripciones. Somos
la primera generación que está viviendo este cambio epistemológico cultural.
La Realidad Última nadie la ha visto, pero todos los pueblos han necesitado preguntarse por ella para
vivir la dimensión religiosa. Esa inaccesibilidad se ha suplido con intuición, imaginación, creatividad, símbolos, metáforas… Las imágenes religiosas así elaboradas no pueden ser perfectas (pues son humanas), ni para siempre (pues se desgastan con el tiempo y pueden quedar sin base con el avance del conocimiento).

Y puede llegar un momento en que no sólo ya no sirven, sino que incluso resultan dañinas.
Por lo demás, si miramos la historia, vemos que las tradiciones -también la nuestra- no han dejado
nunca de crear imágenes y de abandonar otras. No es nada nuevo. Sólo que ahora el cambio es más rápido,
más radical, y, por primera vez, consciente.
El problema es complejo, y no tiene solución fácil, porque las metáforas no surgen por decreto, ni por la imaginación genial de un individuo… Surgen coyunturalmente del subconsciente colectivo…

¿Qué hacer entonces, sólo esperar pasivamente?
Se pueden hacer cosas muy importantes: tomar conciencia de la peculiar epistemología religiosa, superar
el fundamentalismo, saber que nuestro discurso religioso no describe la realidad, y plantearse la necesidad de renovarlo aun cuando nuestra comunidad viva tranquila con sus imágenes ancestrales heredadas.
No necesita cambiar quien no siente la necesidad, pero sí es conveniente que conozca el problema, para
comprender lo que está pasando a muchos, y para no impedir la necesaria transformación.
En los materiales complementarios de esta Agenda ofrecemos textos, reflexiones y sugerencias.

http://www.redescristianas.net/hacen-falta-nuevas-imagenes-religiosasjose-maria-vigil/#more-85200

¿Eliminará el Papa Francisco la “advertencia” del Vaticano de los escritos de Teilhard de Chardin?


Pierre Teilhard de Chardin, el influyente paleontólogo y filósofo jesuita cuyos escritos fueron citados con una “advertencia” por el Vaticano en 1962, puede finalmente ser borrado de su registro.

Los participantes en la reciente asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la Cultura que discutieron “El futuro de la humanidad: nuevos desafíos para la antropología” aprobaron por unanimidad una petición que se enviará al Papa Francisco pidiéndole que renuncie al “monitum” emitido por el Santo Oficio en 1962 con respecto a los escritos del Padre de Chardin.

Los participantes, que incluyeron científicos de primer nivel, así como cardenales y obispos de Europa, Asia, América y África, aplaudieron cuando se leyó el texto de la petición.

Le dijeron al Papa Francisco que “en varias ocasiones” durante sus discusiones “los pensamientos fundamentales del jesuita p. Pierre Teilhard de Chardin, antropólogo e eminente pensador espiritual, ha sido evocado. “Dijeron,” acordamos unánimemente, aunque algunos de sus escritos podrían estar abiertos a la crítica constructiva, su visión profética ha sido y es inspirador para teólogos y científicos “. Mencionó que cuatro papas, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco, habían hecho “referencias explícitas” a su trabajo.

Teilhard de Chardin fue un filósofo, teólogo, paleontólogo y geólogo que participó en el descubrimiento del Hombre de Pekín.

Por todas estas razones, “respetuosamente” le pidieron al Papa Francisco que “considere la posibilidad de renunciar al Monitum que desde 1962 ha sido impuesto por la Congregación para la Doctrina de la Fe (anteriormente el Santo Oficio) sobre los escritos del Padre. Pierre Teilhard de Chardin SJ ”

Concluyeron expresando su convicción de que “este acto no solo reconocerá el genuino esfuerzo del piadoso jesuita por reconciliar la visión científica del universo con la escatología cristiana, sino que representará un estímulo formidable para todos los filósofos, teólogos, teólogos y científicos del bien. voluntad de cooperar hacia un modelo antropológico cristiano que, siguiendo las líneas de la encíclica ‘Laudato Si’, ‘encaja naturalmente en la maravillosa urdimbre y trama del cosmos’.

Teilhard de Chardin (1881-1955), fue un filósofo, teólogo, paleontólogo y geólogo que participó en el descubrimiento del Hombre de Pekín. En la década de 1920 fue sometido a medidas disciplinarias del Santo Oficio y su propia orden de puntos de vista que expresó en escritos inéditos; pero eso no detuvo su trabajo. Luego pasó a concebir la idea del punto Omega (un nivel máximo de complejidad y conciencia hacia el cual creía que el universo estaba evolucionando, y que identificó con Cristo como el Logos, o “Palabra” de Dios). Él también desarrolló el concepto de la noosfera (la esfera del pensamiento).

“Su visión profética ha sido y es inspirador para teólogos y científicos”.

Muchas veces durante su vida, Teilhard expresó el deseo de morir en el Día de la Resurrección. Su deseo fue otorgado, porque murió de un ataque al corazón después de asistir a la misa en la Catedral de San Patricio en la ciudad de Nueva York el domingo de Pascua, 10 de abril de 1955. Está enterrado en el cementerio de los jesuitas en el antiguo noviciado de los jesuitas en Poughkeepsie Después de su muerte, sus trabajos fueron publicados en Nueva York, entre ellos el Fenómeno Humano (1959, traducción al inglés) y The Divine Milieu (1960, traducción al inglés), y tuvo un gran impacto. Esto molestó al Santo Oficio en Roma, luego dirigido por el cardenal Alfredo Ottaviani, y, el 30 de junio de 1962, impuso un “monitum” sobre sus escritos.

El monitum señaló que “varias obras del p. Pierre Teilhard de Chardin, algunos de los cuales fueron publicados póstumamente, están siendo editados y están teniendo un gran éxito “. Declaró que” prescindiendo de un juicio sobre los puntos que conciernen a las ciencias positivas, es suficientemente claro que lo anterior- las obras mencionadas abundan en tales ambigüedades e incluso errores graves, como para ofender la doctrina católica. “Por esta razón, el Santo Oficio pidió a los obispos, superiores de institutos religiosos, presidentes de universidades y rectores de seminarios” proteger las mentes “, especialmente de los jóvenes, “contra los peligros presentados por las obras del p. Teilhard de Chardin y sus seguidores “.

Cuatro papas, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco, han hecho “referencias explícitas” al trabajo de Teilhard.

Pablo VI, que fue elegido Papa casi exactamente un año después, claramente tenía reservas sobre el monitum. Esto se hizo evidente cuando, en un discurso a empleadores y trabajadores de una importante compañía farmacéutica el 24 de febrero de 1966, mientras expresaba algunas reservas, elogió una visión clave de la teoría de los jesuitas sobre la evolución del universo, señaló que era una modelo para la ciencia y citó la declaración del autor: “Cuanto más estudio la realidad material, más descubro la realidad espiritual”.

Quince años después, en el centenario del nacimiento de Teilhard de Chardin, el cardenal Agostino Casaroli, secretario de estado de Juan Pablo II, escribió una carta a Monseñor (ahora cardenal) Paul Poupard, director del Instituto Católico de París, en la que elogiaba la Jesuita francés en palabras que fueron ampliamente interpretadas como una señal de que su rehabilitación estaba en el horizonte. Pero la Congregación para la Doctrina de la Fe lo negó el 24 de julio de 1981, llamó la atención sobre el hecho de que la carta del cardenal contenía reservas, y dijo que el monitum todavía estaba en vigor. Pero el 1 de junio de 1988, Juan Pablo II en una carta a George Coyne SJ, director del Observatorio del Vaticano, también pareció referirse positivamente al jesuita francés.

Benedicto XVI también lo hizo en una homilía durante la oración vespertina en la catedral de Aosta, en el norte de Italia, el 24 de julio de 2009. Elogió un aspecto de la visión del jesuita francés cuando dijo: “El papel del sacerdocio es consagrar el mundo para que se convierta en un anfitrión viviente, una liturgia: para que la liturgia no sea algo paralelo a la realidad del mundo, sino que el mundo mismo se convierta en un ser viviente, en una liturgia. Esta es también la gran visión de Teilhard de Chardin: al final lograremos una verdadera liturgia cósmica, donde el cosmos se convierte en un anfitrión viviente.

https://www.americamagazine.org/faith/2017/11/21/will-pope-francis-remove-vaticans-warning-teilhard-de-chardins-writings

CARTA A DIOS. DE M. CORBI


CARTA A DIOS, Marià Corbi

 

Fuente: Fe adulta.

 

 

 

Un Papa en primavera eclesial



Impactos y desafíos de la visita del Papa Francisco a Colombia

 

Después de haber vivido intensamente la primavera eclesial propiciada por el advenimiento del Papa Juan XXIII (1959-1963), por el Concilio Vaticano II (1962-1965), por el testimonio de amor eficaz del padre Camilo Torres Restrepo (1959-1966), por la encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI (1967), por la asamblea de obispos latinoamericanos de Medellín (1968) y su opción por las Comunidades Eclesiales de Base, la Educación Popular y la Catequesis Liberadora, por el movimiento de cristianismo revolucionario de Golconda (1968-1972) y el episcopado profético de Mons. Gerardo Valencia Cano en el puerto de Buenaventura (1953-1972)…. Después de sobrevivir al largo invierno eclesial articulado desde la Conferencia Episcopal de Colombia y la secretaría general del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) a partir de 1972, con el fin de demonizar y perseguir a la teología de la liberación como “infiltración marxista en la iglesia”…. Después de estos 40 años (1972-2013) de catacumbas, martirios y condenaciones… hoy nos sentimos como volviendo a renacer bajo el soplo de la RUAH – Espíritu de Dios en nosotras y nosotros – más libres, con mayor autonomía y creatividad, con apertura y acogida al actual proceso renovador que inició el Papa Francisco desde su elección en 2013 y que nos mostró con tanto vigor, alegría y esperanza durante la pasada visita a Colombia del 6 al 10 de septiembre de 2017.

 

Para compartir diversos pareceres y a modo de balance de la visita del Papa Francisco, nos encontramos en la sede de Kairós Educativo – KairEd – el pasado miércoles 13 de septiembre en un conversatorio de intercambio, escucha, aprendizaje y fortalecimiento mutuo. Compartimos los siguientes impactos y desafíos:

 

Impactos

 

  • Cuando el actual catolicismo no responde más a las búsquedas espirituales de la población, cuando las actuales instituciones que sustentan al sistema se hallan en su peor descrédito, el mensaje y las acciones del Papa Francisco llegaron a millones de personas impactándolas profundamente en sus opciones y sentido de vida a tal punto de llevarlas, en muchos casos, a re-pensar su pertenencia a espacios de fe y a re-vivir su relacionalidad de hermandad con otras personas y con la naturaleza a través de acciones concretas. Expresiones tales como “ahora hago oración con textos bíblicos”, o “deseo amar a todas las personas” dicen mucho en cuanto a la vivencia personal y cotidiana de una espiritualidad de la vida y de la esperanza fortalecida por la visita papal.

 

  • En medios ateos y seculares se suscitó movimiento hacia nuevas actitudes sobre las personas en situación de vulnerabilidad, sobre los derechos de la Amazonía y el aprendizaje que debemos tener de los pueblos indígenas, sobre el interés por lo comunitario, por no sentir miedo a los otros, ir más allá de los cercados nidos familiares, pensarse como país viviendo mejor de lo vivido hasta el momento, recuperando el sentido de la política como cuidado del bien común… Queda a nivel del impacto colectivo la pregunta por su continuidad…y ahora ¿qué sigue? ¿Fueron tan solo días maravillosos y fugaces o hay algo más?

 

  • Los mensajes del Papa con hondo sentido de humanidad despertaron y movieron la espiritualidad de creyentes y no creyentes. Este sentido fue muy bien identificado y recibido en esa esfera de lo espiritual. Por eso molestó mucho y fue rechazado el oportunismo de políticos, como Germán Vargas Lleras, que llegaron a los lugares de encuentro buscando firmas de apoyo para su próxima campaña electoral. Fueron mensajes de aliento y de esperanza acompañados de gestos de cercanía y acogida contundentes en sinceridad y humildad como los abrazos, las bendiciones, los besos hacia las niñas y los niños, las personas enfermas y diferentemente capacitadas, las mujeres vulneradas, las víctimas de la guerra y la discriminación, etc. Por eso su mensaje de perdón y reconciliación tiene tanta credibilidad por la coherencia con sus hechos y actitudes. Es un ser humano rico en sencillez y credibilidad que batalla contra la corriente, por eso convoca multitudes involucrándolas a hacer parte del despertar de la alegría y la esperanza.

 

  • Nos encontramos con un Papa que conocía y sentía muy bien el contexto colombiano, lo que pasaba con las víctimas, con el proceso de paz, con la polarización política, con la crisis de espiritualidad y de ética. Supo hacer una lectura crítica y esperanzadora de ese contexto. Se movió muy bien diciendo con finura pero con firmeza lo que había que decir a los jóvenes, a los obispos, a las religiosas y religiosos, a las víctimas, a los políticos y gobernantes. Ayuda mucho su agudeza, su sabiduría, su sentido de humor, su profunda espiritualidad. Se ve que es una persona de oración con un hondo sentido del encuentro, de la escucha, de la necesidad de caminar juntos, siempre con una frase del evangelio en su boca. A las mujeres les llama la atención su sencillez, su sensibilidad, “se dejaba tocar y abrazar”. Es a partir de esta cercanía al pueblo que pudo hacer una crítica creíble y esperanzadora de la crisis colombiana.

 

  • Impactó el lenguaje que todo mundo entiende, sencillo y profundo, capaz de mover y sacar de adentro la espiritualidad que todas las personas tienen, abriéndola a la coherencia con lo que creen. Le ayudó mucho el hecho de expresarse en el mismo idioma de sus oyentes, como hablando con cada persona, moviendo emociones profundas y abriéndoles al mensaje que quería comunicar de una manera interpelante y penetrante. Se vivió un tiempo de fuerte efervescencia del sentimiento religioso desafiado hacia el profetismo, la denuncia, el cuestionamiento de realidades injustas y dolorosas, toca la llaga y la remueve, llamando a la vez con insistencia hacia el perdón y la reconciliación, pero faltó convocar a las iglesias y espiritualidades diversas a hacer parte de él. Queda por ver hasta dónde la gente del común tiene la capacidad de canalizar esta emocionalidad espiritual y encaminarla hacia “dar el primer paso”, a nivel personal y a nivel comunitario; hasta dónde construye nuevas simbólicas y lenguajes que expresen y celebren nuevas comprensiones de fe más acorde con los cambios culturales, con los desafíos del contexto y con las nuevas generaciones.

 

  • El mensaje a la gente joven en la Plaza de Bolívar fue muy impactante y bien recibido, con fuerza y resonancia, sobre todo en la invitación a no cargar las historias de dolor y sufrimiento de las generaciones pasadas que les impida soñar en grande y trabajar por otro mundo posible, tratándoles como personas valiosas con inmensas capacidades creativas en medio de un contexto tan urgido de sus aportes, sueños y rebeldías.

 

  • Las mujeres fueron reconocidas, apreciadas, respetadas y resaltadas. Muchos varones se sintieron interpelados y llamados a cambiar las relaciones y los conceptos hacia ellas. Muchas mujeres se sintieron apoyadas y fortalecidas para replantear las relaciones intra-familiares, se escucharon expresiones como “eso va a cambiar en mi casa!!!”. Mostró una actitud hacia las mujeres que recuerda al modo cómo lo hizo Jesús.

 

  • Mostró el contraste entre su manera de vivir su liderazgo político-espiritual con los líderes de la iglesia tan excluyentes y lejanos, tan desconocedores e insensibles del sufrimiento de la gente. El liderazgo de Francisco siente la realidad, la conoce y la estudia, escucha a las víctimas y aprende de ellas, reconociéndolas y re-afirmando su aporte como “lecciones de altísima teología”, especialmente si se trata de mujeres; presenta un liderazgo diferente, impacta en el mundo no católico, en ámbitos sociales y políticos seculares. Está el desafío de rumiar los aportes que nos da este liderazgo, ahondar en lo que significa esta novedad primaveral del ejercicio del papado y cómo entrar a participar de él. Cómo hacer para que la relación líder-masas no se quede en un vínculo y un impacto personal sin perspectiva comunitaria, como si las opciones políticas y éticas sólo se movieran en el terreno de la voluntad personal. Cómo hacer para articular los sentimientos exacerbados mediante las movilizaciones masivas, para articular la rica dimensión personal con lo comunitario y lo contextual, para que las interpretaciones del Evangelio no se queden en el plano personal sino que además toque lo estructural y abra hacia la acción, entonces aparece aquí el tema de las mediaciones de la acción… ¿qué mediaciones coherentes construir?

 

  • El rol que cumplió la sede de la nunciatura como lugar libre de protocolos y programas, propicio para el encuentro, la expresión espontánea, la cercanía, el saludo, el cariño, la diversidad, la fiesta. Esto hace pensar en un nuevo sentido que las nunciaturas podrían tener como espacios de encuentro, articulación y testimonio para animar el perdón, la reconciliación y la paz. No podemos olvidar que fue en este espacio donde una niña con síndrome de Down –Lina Maria – posicionaron el tema de la vulnerabilidad y que el Papa Francisco retomó, afirmando que todos somos vulnerables, que todos necesitamos que la vulnerabilidad sea respetada, reconocida, curada y que dé frutos a los demás….y concluyó el encuentro solicitando a la concurrencia que rezara por él porque también él es vulnerable. Esta idea aprendida de Lina María, Francisco la retomó varias veces durante su gira.

 

  • Las misas en los espacios abiertos al mundo, a la multitud serena, tranquila, dispuesta al silencio y a la escucha discipular pero también a la participación alegre y afectuosa. Impresionó las lecturas bíblicas y su interpretación a partir de la realidad colombiana llevando a la reflexión, a la meditación y al cuestionamiento personal y colectivo. Las liturgias incluyeron la belleza con sobriedad. La música en el pPrque Simón Bolívar impactó y ayudó a vivir la interioridad espiritual.

 

  • Los llamados hacia el rostro afroamericano y amazónico de la iglesia, hacia la ecología, hacia la niñez y la juventud pidiendo más espacio, reconocimiento, acompañamiento y formación. La recuperación que hizo de Gabriel García Márquez, rescatándolo del “infierno”, al citarlo en dos de sus discursos. En la manera como ejerce el pontificado pone en el centro la vida y la espiritualidad del pueblo de Dios, su palabra, su clamor, sus pedidos y solicitudes, sus cartas y llamados, sus devociones y creencias. Es así que las niñas y los niños del IDIPRON, en la bienvenida que ofrecieron al Papa en su llegada a la nunciatura, se sintieron con toda la confianza para solicitar la beatificación del sacerdote salesiano Javier de Nicoló, fundador de la obra.

 

  • La visita papal mostró que el país está sediento de creencias y que éstas se hallan en disputa en donde está en juego qué tipo de “dios” se impone, una verdadera lucha de dioses e ídolos. Esta visita se enmarca dentro de esta lucha, destacando la veta espiritual del Papa como un referente importante en la construcción de creencias. Plantea el desafío de llenar de contenido este referente. El gobierno y la conferencia episcopal refrendan de la visita lo que les interesa, al gobierno con relación al proceso de paz que agencia, a la jerarquía católica con relación a su papel protagónico en el nuevo contexto. La pregunta es ¿quién capitaliza la visita? Entendida la visita papal como una actividad de masas hay que comprender también que es dentro de este marco que la misma tiene sus posibilidades y límites, y que lo más relevante es la movilización de sentimientos llevándolos hasta su efervescencia, pero pasada la actividad, éstos bajan. Queda el desafío, desde nuestros procesos comunitarios y desde un cristianismo liberador, de canalizar lo que se ha despertado, cómo y hacia dónde, cómo hacer para que el impacto de la visita tenga durabilidad y continuidad. Cómo hacer para aprender a creer en nosotros y nosotras mismas, aprender que la fe no es depender de un líder carismático autoritario, o creemos en nosotros y nosotras mismas o no creemos, este es el núcleo para hacer frente a la expansión del fundamentalismo religioso.

 

  • El tema de las víctimas puesto en el escenario de Villavicencio, dejó la idea del victimario y las víctimas sólo de las guerrillas, el discurso en cuanto al tema del conflicto y la producción de la víctima y la victimización quedó, aunque valioso, muy corto.

 

  • En cuanto al impacto político, dejó ver la fragilidad del discurso de la extrema derecha colombiana al sacar tema de la paz de la polarización y ubicarlo en el horizonte más amplio de la ética y de la espiritualidad a la vez que presentó la perspectiva restaurativa del perdón y la reconciliación, al poner en un escenario mundial a las víctimas, sus relatos y reclamos no escuchados, su identificación con el Cristo mutilado de Bojayá como simbólica colectiva interpelante; el haberse ubicado, no en los templos, sino en espacios abiertos y públicos como plazas, atrios y parques, y desde ahí denunciar las injusticias y las porquerías humanas suscitando adhesión y simpatía colectiva e impactando de manera significativa la cotidianidad de las personas; el hablar a la juventud en una sociedad sin esperanza es asumir el rol del “papá” que muchas y muchos jóvenes no tienen, imprimiendo orientación de la vida, lo cual es muy importante en una sociedad en crisis; decir en una cultura tan conservadora como la paisa que la fe se “callejea” es un llamado fuerte hacia la apertura de una fe encerrada y controlada en las cuatro paredes del templo; el poner “contra las cuerdas” a la jerarquía de la iglesia diciéndole lo que queríamos decir pero que nadie se había atrevido a hacerlo.

 

  • La visita produjo un “remezón espiritual” llevándonos a revisar nuestra vocación humana y cristiana tocándonos “lo que nos mueve por dentro” y que nos han arrebatado las iglesias a lo largo de tantos años despojándonos de nuestra dignidad de indígenas, mujeres, jóvenes, población LGBTI, niñez, ancianidad, etc.; ayudándonos a hacer camino de restauración simbólica de una manera pública en espacios urbanos abiertos y acogedores de las diversidades lo que produjo reconocimiento de la identidad y dignidad como pueblo, en ciudades donde la elite política y el poder local lo pisotea negando sus derechos y sus capacidades creadoras y transformadoras. Esta “zarandeada” nos puede ayudar a seguir visibilizando y reconociendo las nuevas y diversas espiritualidades como conexiones profundamente interhumanas necesitadas las unas de las otras. A nivel de iglesia nos interpela a conectar la experiencia de fe individual con la espiritualidad de la vida, con la dimensión comunitaria centrada en la construcción del Reino de Dios, una fe integral que pasa por opciones políticas, económicas, sociales, culturales y ecoambientales.

 

  • Impactaron las multitudes buscando orientación y sentido espiritual, el protagonismo de la niñez, la juventud, las mujeres, las víctimas del conflicto, irrumpiendo de múltiples maneras en el escenario y poniendo ahí su voz y su reclamo, como mostrando en dónde está la fuerza para hacer los cambios urgidos tanto de las iglesias como de la sociedad y a la vez resaltado la enorme crisis de las instituciones inamovibles e indiferentes al dolor de las mayorías, a las estructuras de la corrupción y de la impunidad. Esa potencialidad de cambio de las multitudes que han sido excluidas y subalternadas, en esta coyuntura favorable de construcción de paz, requiere mediación ética, política y espiritual que ahora no tienen y que se expresa de manera emocional cuando tienen oportunidad. Mostró la enorme crisis de la estructura y de la ideología colonial, clerical y patriarcal del catolicismo y de su incapacidad para dejarse interpelar y cambiar por esas multitudes reclamantes de orientación y de liderazgo espiritual.

 

  • Los medios de comunicación jugaron un papel muy importante de acuerdo con sus intereses políticos y económicos impactando a creyentes y no creyentes, silenciando e invisibilizando lo que quisieron o tergiversando la riqueza de lo vivido con comentaristas que iban en otra dirección. A pesar que los medios de comunicación y redes sociales han generado miedos, odios, desconfianzas, polarización, manipulación y tergiversación, el mensaje de esperanza, paz y reconciliación del Papa, fue claro y contundente, quedó grabado profundamente en el corazón del pueblo moviéndolo a revisar y cambiar su manera de vivir. 

 

¿Qué hacer?

Surgieron diversas inquietudes y sugerencias a fin de aprovechar al máximo este impulso espiritual hacia una nueva primavera eclesial generado por la visita del Papa Francisco, para que su invitación a “dar el primer paso” hacia el perdón y la reconciliación no se quede en buenas intenciones sino que tenga caminos concretos para seguir adelante:

 

  • Ayudar a dar un salto cualitativo a nivel eclesial – hacia una iglesia de salida, iglesia hospital de campaña, iglesia pobre para los pobres – desde los espacios y los procesos micro que animamos, “callajeando la fe”, sensibilizando lo que ahí pasa y articulando con las alternativas comunitarias de vida en los barrios, en los campos y en los movimientos sociales donde se construye la paz día a día.

 

  • Fortalecer la conexión de lo personal con lo comunitario como camino educativo que convoca y dinamiza la fe. Ayudar a conectar lo que cada quién sintió como llamado personal a cambiar, con vinculación a procesos comunitarios cercanos o afines a ese sentimiento interior.

 

  • Desde el lugar en el que cada uno se encuentra y desde su cotidianidad fortalecer lo comunitario y lo alternativo y desde ahí reflexionar, mirar, arriesgar y construir país de otra manera, comenzar por lo pequeño, en lenguaje distinto, empoderar de otro modo, apostar por la autonomía laical, por los derechos de las mujeres, por tejer procesos largos y profundos…
  • Retomar el mensaje a los jóvenes y cuestionar nuestra mentalidad adultocéntrica, seguir animando a los jóvenes a ser más críticos, a tener voz propia, a tomar la juventud como algo diferente e interpelante, aprovechar la “inexperiencia” para construir en el dialogo intergeneracional algo nuevo…
  • Conectar los sentimientos y emociones despertadas con la visita del Papa con las experiencias del cristianismo de liberación que han venido siendo construidas desde los años 60, reconstruyendo y difundiendo las memorias de lo vivido por las generaciones anteriores entre las generaciones actuales, construyendo así un puente que ayude al encuentro y la comunión intergeneracional.
  • Que lo que cada persona y proceso comunitario construye por la paz, el perdón y la reconciliación se visibilice, se escuche, se reconozca de una manera amplia en nuevos espacios donde pudiéramos participar como parte de lo que el Papa propone como “cultura del encuentro” generando narrativas de esperanza que nutran e interpelen a las diversas espiritualidades tradicionales y emergentes.
  • Asumir, formar y acompañar desde las periferias existenciales y sociales el ministerio de la reconciliación como una manera de ser iglesia desde la clave de la misericordia que aporta activamente y a largo plazo en procesos ecuménicos de perdón y reconciliación generando narrativas de amor y esperanza que contrarreste las retóricas de odio y miedo imperante contra todo lo que identifica como amenaza a la familia, a la propiedad, a la tradición: lo distinto, lo diferente, lo diverso, lo interpelante, lo marginal, lo excluido, lo revolucionario.

 

Personas que participaron en el conversatorio:

Elia Morales, Norma Sarmiento, Carmen Cecilia Alfaro, Karen Cadena, Cecilia Naranjo, Sandra Liliana Caicedo, Marta Elena Mejía, Blanca Leticia Arteaga, María Helena Céspedes, Edgar Iván Segura, Miguel Angel Estupiñán, Carlos Enrique Angarita, Fernando Torres Millán

http://kaired.org.co/archivo/3262

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