COLOMBIA: ¿La Ley de Feminicidio protegerá realmente a la mujer?


| 2015/07/07 13:01

Vea el debate sobre la ley que ha sido sancionada por el Presidente Santos y que ha castiga con severidad el crimen contra la mujer.

Desde ahora en Colombia, el crimen contra una mujer por su condición femenina es un delito autónomo y con penas más altas. Se trata del feminicidio, ley que firmó el presidente Santos en las últimas horas y que se convierte en una herramienta legal para ponerle fin a este horror de nuestra sociedad.

A diario en el país se reportan 38 casos de violencia sexual contra las mujeres. Cada 14 minutos, en promedio, una mujer en Colombia es víctima de algún tipo de agresión por parte de su pareja o expareja. Según Medicina Legal, cada mes se asesinan 80 mujeres. Lo que significa que esta tragedia silenciosa produce más víctimas que el conflicto armado.

Las preguntas naturales son: ¿por qué nuestra sociedad produce esta clase de hechos? ¿cuál es la razón para menospreciar a tal grado a las mujeres? Esperemos que la Ley de Feminicidio no sea como otras normas que se crean con la mejor intención, se anuncian con bombos y platillos y después se esfuman entre la avalancha de informaciones que sacuden a nuestra sociedad.

Hoy en Semana en Vivo, ¿La Ley de Feminicidio protegerá realmente a la mujer?
Participe en Twitter en @semanaenvivo y con el hashtag #ViolenciaDeGenero

Nuestros invitados son:
Clara Rojas, representante a la Cámara por el Partido Liberal.
Isabel Cuadros, directora de la asociación Afecto.
Ángela Rodríguez Vergé, periodista.
Lucas Calderón, asesor de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer.

El programa se puede ver por Cable Noticias a las 8:00 p.m. por los siguientes canales:
Directv: 147
Une: 21
Claro básico: 31
Claro avanzado: 465
Vía streaming por Semana.com

http://www.semana.com/nacion/multimedia/semana-en-vivio-la-ley-de-feminicidio-protegera-realmente-la-mujer/433962-3

Feminicidio en México


Regreso al artículo que publiqué en estas páginas hace dos semanas, Agenda: Aborto, feminicidio. Imposible no regresar: El Estado mexicano no se ha pronunciado tras la publicación del desplegado publicado en El País por múltiples organizaciones mexicanas sobre la situación de las mujeres víctimas y asesinadas en nuestra nación. Intitulado, El riesgo de ser mujer en México. Comunicado feminista frente a la situación actual, el manifiesto retrotrae a la realidad números fríos, números reales que representan muertes y sufrimientos inimaginables.
Debido a su crudeza comparto nuevamente las cifras del desplegado: 3 mil mujeres víctimas de feminicidio entre 2012 y 2013; un millón 604 mil 976 hospitalizaciones y 771 muertes maternas por aborto entre 2000 y 2008; 31 defensoras de derechos humanos y periodistas asesinadas entre 2010 y 2014; miles de madres, esposas e hijas, y mujeres huyendo cada día de la violencia y enfrentando los impactos de la desaparición forzada.
Amoral no regresar: El Estado mexicano debe responder. El gobierno es responsable, directa o indirectamente de la situación debido a sus obligaciones en materia de derechos humanos. La inacción o la falta de protección estatal frente a la violencia contra la mujer los responsabiliza. Basta recordar su ineptitud durante la (casi)epidemia de feminicidios en Ciudad Juárez. Entre 1993 y 2003, aproximadamente 800 mujeres fueron asesinadas después de haber sido torturadas.
En la década de los setentas del siglo pasado el término femicide se popularizó en el idioma inglés. Aunque feminicidio en español es una palabra de uso frecuente, fue hasta 2014 cuando la Real Academia Española aceptó incluirlo en el diccionario a su cargo. No todos los expertos coinciden con la definición de la última edición del Diccionario de la lengua española (2014): Feminicidio: “Asesinato de una mujer por razón de su sexo”. La Real Academia erró al no incorporar la perspectiva de género.
Marcela Lagarde, antropóloga mexicana, abunda y explica el embrollo. La condición de género se refiere al conjunto de “características sociales, económicas, jurídicas, políticas y culturales que determinan relaciones de poder y de dominio de los hombres sobre las mujeres”. Y agrega, “El femicidio se inscribe en la violencia de género contra las mujeres y las niñas, se trata de crímenes surgidos de la desigualdad y la discriminación, de las relaciones de poder de género” —femicidio: “asesinato misógino de mujeres cometido por hombres”.
La omisión de la Real Academia tiene historia. La Academia es una institución masculina. En 300 años, más de mil hombres —no cuento con el dato exacto— han sido miembros de la institución frente a ocho mujeres. Actualmente, siete son mujeres, treinta y nueve son hombres. Comparto una hipótesis: Si aceptamos que los Estados —el mexicano seguro— son corresponsables de los feminicidios y extrapolamos las cuotas masculinas de la Academia a las dirigencias de la mayoría de las naciones, el resultado es similar: El número de hombres presidentes en el mundo ha sido mucho mayor que el de mujeres.
¿Son corresponsables nuestros gobiernos de los feminicidios? “Sí”: A) En México seis mujeres son asesinadas al día. B) México ocupa la posición 23 a nivel mundial en la tasa de feminicidios. C) Entre 2011 y 2014 los feminicidios se dispararon: Nos convertimos en el quinto país con el mayor crecimiento en la tasa de asesinatos misóginos. D) Por tipificación inadecuada en México no se investiga el feminicidio. E) En el Estado de México cada 4 horas asesinan a una mujer. El número supera al de Ciudad Juárez. F) De acuerdo al periódico The Guardian sólo un 5% de los casos de feminicidio son resueltos con éxito por las autoridades. G) Etcétera (casi se agotó el espacio).
Concluyo. Nada ha cambiado. En 1990 Diana Russel y Jane Caputi publicaron el artículo Femicide: Speaking the unspeakable, donde denuncian que los asesinatos de mujeres es el culmen de un sinfín de violencias como abuso sexual verbal y físico, tortura, violación, mutilación genital, esclavitud y maternidad forzada.

NOTAS INSOMNES
Dos datos. 1. Según la ONU el 35% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual. 2. De los 25 países con tasas altas de feminicidios, 14 están en Latinoamérica o el Caribe

 

http://www.tiempoenlinea.com.mx/index.php/oaxaca-9/46558-feminicidio-en-mexico

Declaración VIII Conferencia sobre Femicidio/Feminicidio


 

Recomendaciones de la sociedad civil para la cumbre UE CELAC sobre violencia contra las mujeres y feminicidios/femicidios
11/06/2015
Declaración

Las organizaciones de la sociedad civil de Latinoamérica y Europa estamos convencidas que la erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas (VCM) en todas sus formas y, en particular, en su manifestación más extrema, el femicidio/feminicidio, requiere que los Estados cumplan con el deber de actuar con la debida diligencia para garantizar los derechos de las mujeres.

 

El diálogo bi-regional sobre género EU-CELAC de Santiago en 2013 tiene como uno de sus ejes centrales la lucha para la erradicación de la violencia contra las mujeres y los femicidios o feminicidios. Esto constituye un hito en la cooperación birregional, sin embargo, hasta ahora se ha mostrado insuficiente. Tal como se señaló en dicha cumbre, el diálogo se debe fortalecer con la participación de las organizaciones de mujeres y feministas de ambas regiones, promotoras de los avances en esta materia en cada uno de sus países.

 

Consideramos necesario que esta Cumbre acuerde medidas efectivas para asegurar avances en la erradicación de esta violencia. Para ello solicitamos:

 

Que el nuevo plan de acción estratégico bi-regional EU-CELAC refuerce el eje sobre  erradicación de la discriminación y eliminación de todas las formas de VCM.

 

El capítulo de género debe estar basado en los estándares de la CEDAW,  la Convención de Belém do Pará, el Convenio de Estambul y los instrumentos delos sistemas regionales de derechos humanos, incluyendo la Carta Europea de derechos fundamentales.

 

Para combatir todas las formas de VCM, el diálogo bi-regional sobre género debe incluir al menos dos sesiones anuales y se debe establecer, con la participación de organizaciones de mujeres y feministas objetivos operacionales y actividades, con plazos determinados y mecanismos eficaces de evaluación y seguimiento de su cumplimiento.

 

Sobre la base del reconocimiento de la diversidad de las mujeres por razones étnicas, de edad y orientación sexual, entre otras; este capítulo debe garantizar al menos:

 

1) Visibilidad de todas las formas de VCM y, en particular, el feminicidio/femicidio, la violencia sexual, la trata con fines de explotación sexual y las desapariciones, así como el reconocimiento de la interrelación entre todas estas expresiones de violencia.

 

2) Acceso a una justicia efectiva y eficiente para todas las mujeres y la erradicación de la impunidad, incluyendo la reparación adecuada para las víctimas y sus familias, el establecimiento de garantías de no repetición, asegurando la justicia transicional.

 

3) Reconocimiento del papel estratégico de las organizaciones feministas y de mujeres en la definición y evaluación social a la respuesta estatal frente a todas las formas de VCM, garantizando la sostenibilidad de los avances, procesos de monitoreo y de rendición de cuentas.

 

 

La debida diligencia, que implica prevenir, proteger, investigar, sancionar todo acto de violencia y reparar a las víctimas, debe manifestarse en que los Estados:

 

  • Firmen y ratifiquen el Convenio de Estambul, así como el Protocolo Facultativo de la CEDAW, con miras a avanzar en estándares compartidos en materia de derechos de las mujeres.

 

  • Avancen en el cumplimiento de las recomendaciones y resoluciones de los órganos de derechos humanos de Naciones Unidas, en especial del Comité CEDAW, y promover la colaboración y el diálogo entre los mecanismos de seguimiento de la Convención de Belem do Pará y el Convenio de Estambul.

 

  • Produzcan, en coordinación con el movimiento feminista y de mujeres, información estadística oficial y accesible sobre todas las formas de VCM en  el ámbito privado o público y, en particular, sobre los femicidios/feminicidios.

 

  • Eliminen las normas y prácticas que impiden el ejercicio pleno de la ciudadanía de las mujeres, garantizando sus derechos sexuales y reproductivos, así como la laicidad del Estado y el cambio de los imaginarios culturales que contribuyen a la perpetuación de la discriminación y la VCM, mediante acciones sostenidas y de alto impacto.

 

  • Promuevan la educación para la igualdad como herramienta clave en la prevención y la construcción de modelos que contrarresten la violencia por razones de género.

 

  • Fortalezcan el trabajo con medios de comunicación para avanzar en la erradicación de los estereotipos sexistas y establecer criterios éticos mínimos sobre el tratamiento mediático de la discriminación y la VCM, promoviendo y supervisando el cumplimiento de los derechos humanos, recomendando sanciones si es necesario.

 

  • Implementen medidas de protección para las mujeres que viven violencia que no restrinjan su autonomía y derechos, que no se limiten a denuncias, procedimientos penales o de otro carácter, así como mecanismos efectivos.

 

  • Aseguren la disponibilidad de diversas medidas de protección utilizando las más avanzadas tecnologías existentes, adecuadas a la situación de cada mujer en sus diversos roles sociales incluyendo activistas y defensoras.

 

  • Adopten legislación específica para la penalización de la VCM y el femicidio/feminicidio en todos los ámbitos, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos. Legislaciones que incluyan sanciones a agentes estatales que incumplen con su deber de actuar con debida diligencia en esta materia, por acción u omisión.

 

  • Implementen un plan de formación feminista sobre VCM para profesionales de todos los ámbitos que intervienen en estos casos: aparatos de justicia, servicios de salud, policías, instituciones educativas, asociaciones vecinales, medios de comunicación, entre otros.

 

  • Mejoren y especialicen los sistemas judiciales asegurando la accesibilidad física, económica y cultural de las mujeres a la justicia, incluyendo instrumentos adecuados para la investigación y sanción efectiva de los crímenes, y generación de la información judicial necesaria para su retroalimentación, así como la publicidad de las sentencias para la rendición de cuentas y control desde la sociedad civil.

 

  • Eliminen procedimientos policiales, administrativos o judiciales que discriminan a las mujeres o las ponen en peligro, incluyendo la conciliación. Asimismo, deben poner en práctica mecanismos y acciones concretas para erradicar los estereotipos de género en los procesos judiciales, etapas de investigación y/o procesamiento de casos.

 

Es necesario que los Estados europeos y latinoamericanos reconozcan los múltiples factores interrelacionados que agravan la VCM, incluyendo políticas económicas de carácter transnacional que impactan en la vida de las mujeres y niñas, en particular:

 

  • El impacto desproporcionado que ha tenido las estrategias para el combate de la violencia armada y la “guerra contra las drogas” en la vida de las mujeres y su exposición a la violencia, así como en la debilitación de los Estados, frustrando los esfuerzos por combatir la impunidad. Este reconocimiento debe llevar a los Estados a promover un cambio en la política global de drogas en la próxima sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS 2016), poniendo en el centro el resguardo de los derechos humanos y la urgencia de la erradicación de la extrema violencia y la reducción de la venta de armas hacia los países latinoamericanos.

 

  • Las consecuencias para las mujeres de los acuerdos comerciales que favorecen grandes proyectos industriales en países latinoamericanos, poniendo en riesgo las condiciones de vida de sus comunidades e incrementando su vulnerabilidad frente a diversas formas de violencia. Se debe garantizar que los acuerdos comerciales, sean coherentes con los estándares internacionales de derechos humanos individuales y colectivos.

 

Por último, es necesario que:

 

  • La Unión Europea y los Estados de América Latina incluyan como prioridad la lucha contra todas las formas de VCM dentro de la cooperación al  desarrollo bilateral y regional, las relaciones económicas y el diálogo político.

 

  • El capítulo de género sea dotado de recursos necesarios para su ejecución,  constituyendo un fondo específico para promover y fortalecer el trabajo estratégico de las organizaciones feministas y de defensa de derechos humanos de mujeres.

 

  • La UE aplique sus directrices sobre VCM en su política exterior y de derechos humanos y promueva su erradicación dentro del Gender Action Plan on Women’s Empowerment and Development (GAP II) y en la nueva Estrategia Europea sobre Igualdad entre Mujeres y Hombres.

 

  • Finalmente, este plan de acción bi-regional UE CELAC debe promover un posicionamiento fuerte de ambas regiones ante la 60ª Sesión de la Comisión sobre el Estatuto Jurídico y Social de la Mujer (CSW, Marzo 2016) y así asegurar las mejores conclusiones posibles en lo que se refiere a la lucha contra la VCM a nivel internacional, como objetivo fundamental de la agenda post-2015.

 

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¿Es el castigo la respuesta contra el feminicidio?


Por: | junio 07, 2015
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

 Esta semana como muchos celebré la aprobación de la ley contra el feminicidio en Colombia. Una ley que castiga hasta con 50 años de cárcel a los victimarios que atentan contra la vida de las mujeres.

Pero mientras eso sucedía en nuestro país, miles de ciudadanos en Argentina y otros países del cono sur llevaban a cabo una masiva movilización en las calles para protestar contra este mismo tipo de violencia y resaltar el fracaso de las políticas públicas en la materia.

Entonces tuve menos razones para celebrar. Argentina tiene desde el 2012 leyes que castigan el feminicidio con cadena perpetua pero los casos de violencia contra las mujeres siguen en aumento. Según lo reportaba CNN esta semana entre 2008 y 2014 en este país se contabilizaron 1808 feminicidios y se dice que cada 35 horas matan a una mujer.

Me quedó claro que no es el castigo el que prevendrá incidentes  tan tristes como el de tan mencionado asesinato de Rosa Elvira Cely violada y torturada hasta la muerte en el Parque Nacional de Bogotá o el homicidio de la adolescente argentina Chaira Pérez quien embarazada muriera a manos de su novio.

Ahora, creo que es necesario sacar del anonimato los millones de crímenes que se cometen anualmente contra mujeres indefensas que ni siquiera se conocen porque están incorrectamente clasificados.

La justicia debe tener las herramientas necesarias para poder catalogar adecuadamente este tipo de homicidios, así como la prensa y los investigadores deben dejar de cargar de pasión, o celos la descripción de estos terribles delitos.

Desde ese punto de vista la ley aprobada en Colombia es importante porque estará proveyendo a las autoridades con mecanismos para que puedan identificar este tipo de violencia y logren clasificarla como tal. Más aún, se dice que prevé la sensibilización de la población sobre el tema de la violencia de género.

Este último punto sí que es importante. El feminicidio es un asesinato que se comete por que el victimario se siente empoderado a matar por que el otro  —la mujer— no es igual que él. Por que su género es distinto y como tal puede ser aniquilado.

Estamos frente a una problemática que responde directamente a un elemento cultural arraigado en el machismo de nuestros países. Y es tan profundo que como lo vimos ahora en Argentina, no se puede prevenir ni con cien o más años de cárcel.

La respuesta sigue siendo cultural. Como nos lo recordaron esta semana miles y miles de argentinos, hay que seguir buscando las raíces.

El feminicidio es un síntoma de un problema mayor que persistirá mientras no aceptemos que las causas van mucho más allá de las penas

http://www.las2orillas.co/es-el-castigo-la-respuesta-contra-el-feminicidio/

COLOMBIA: ‘El feminicidio es menospreciado en las decisiones judiciales’


Experta en el derecho de las mujeres explica por qué el asesinato contra las mujeres debe ser sancionado con todo el peso de la ley. Bogotá, en la lupa.

Por:   |

7:06 p.m. | 2 de junio de 2015

La muerte de Tatiana Grueso a manos de su pareja sacó a la calle a todos su familiares, en protesta contra el crimen.

Foto: Juan Diego Buitrago

La muerte de Tatiana Grueso a manos de su pareja sacó a la calle a todos su familiares, en protesta contra el crimen.

No solo viaja alrededor del mundo explicando por qué se les debe dar el nombre de feminicidio a los asesinatos en contra de las mujeres por el hecho de serlo, sino que ha sido la promotora del proyecto de ley Rosa Elvira Cely contra el feminicidio en Colombia, que ha pasado por múltiples debates sin aún ser aprobado. Mientras tanto, en Bogotá se conocen nuevos casos casi todas las semanas. Solo el años pasado hubo 118 casos en la capital.

¿Qué define la palabra ‘feminicidio’?

Es el asesinato de las mujeres por el hecho de serlo, producto de las violencias que se ejercen en su contra en el ámbito público o privado como una manifestación del poder y del control que ejercen los hombres sobre su libertad, intimidad, cuerpo, pensamiento y vida, avalado culturalmente, consentido explícitamente hace un tiempo por el derecho y actualmente menospreciado y justificado en las decisiones judiciales. Es la mayor expresión de violencia y discriminación contra las mujeres.

Algunos ejemplos de casos sucedidos en Bogotá…

Son feminicidios el de Rosa Elvira Cely, violada, empalada y asesinada hace tres años en el parque Nacional por Javier Velasco; el de Emperatriz Romero, ultimada por su nieto; los de Alejandra Lezama Días y Viviam Urrego, asesinadas por sus respectivos esposos ante la decisión de separarse después de múltiples violencias, así como aquellos que se perpetraron después de una violación o en los que se privó de la vida a las mujeres en ejercicio de la prostitución, lesbianas, transexuales; o contra aquellas que decidieron romper los roles, terminar con una relación afectiva o matrimonial.

¿Qué avances se lograrían con la ley que actualmente cursa en el Congreso?

Que el Estado reconozca que las mujeres son asesinadas por motivos diferentes que los hombres y sancione esta conducta de desprecio, de odio, de misoginia, de discriminación. La penalización del feminicidio desvirtúa y desnaturaliza la violencia que históricamente han ejercido los hombres y que culturalmente los ha legitimado para instrumentalizar a las mujeres, cosificarlas, tratarlas como despreciables, usables, maltratables. Implica reconocer que no puede disponerse de la vida de las mujeres por ninguna circunstancia y que hacerlo representa una manifestación de discriminación y la mayor expresión de la violencia, acto que debe sancionarse y prevenirse.

¿Qué le diría a la gente que dice que no es necesario llamarlo feminicidio sino homicidio?

Les diría que la expresión ‘feminicidio’ nombra una realidad que existe, y que no nombrarla contribuye a invisibilizarla y a perpetuar la impunidad. No es una expresión discriminatoria, sino necesaria, para nombrar un fenómeno que históricamente ha terminado con la vida de las mujeres. Les diría que no se trata de un capricho de feministas, sino que responde a la necesidad de nombrar una práctica que ocurre en todas las latitudes del mundo como manifestación de la desigualdad y la subordinación producto de una cultura patriarcal. Las Naciones Unidas lo definen como el asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género. Comprende muertes a manos de sus parejas, exparejas o familiares, asesinadas por acosadores, agresores sexuales y/o violadores, así como aquellas que trataron de evitar la muerte de otra mujer ; la Corte Interamericana, en el caso Campo Algodonero vs. México, lo define como el homicidio de mujeres por razones de género; y la Relatora para la Violencias contra las Mujeres de la ONU, como un índice del fracaso del sistema de justicia penal en cuanto a conducir a los perpetradores de estos crímenes ante la justicia.

¿Cuáles son las fallas de la justicia?

El principal error es no reconocer que las violencias contra las mujeres constituyen una violación de los derechos humanos y que por lo tanto requiere adoptar todas las acciones que sean necesarias para prevenirlo, investigarlo sancionarlo.

Es muy frecuente que las sobrevivientes de feminicidio se enfrenten con autoridades que no creen en sus denuncias, que ignoran la gravedad de las amenazas o que las justifican y naturalizan atribuyendo la responsabilidad de los hechos violentos a la víctima.

Es triste que se realicen rebajas de penas, preacuerdos en los que se ve seriamente afectado el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la no repetición en casos de tentativa, o que se traten como de lesiones personales muchos casos que en realidad corresponden a tentativa de feminicidio; que se otorguen beneficios como la detención domiciliaria o que se elimine la circunstancia agravante del homicidio por el hecho de ser mujer, sin justificación.

¿Qué está pasando con las comisarías de familia, por qué las mujeres se quejan de sus servicios a la hora de poner en conocimiento un caso de violencia?

Es frecuente la reproducción de los prejuicios y estereotipos que justifican las violencias contra las mujeres; ignoran la gravedad de los hechos y, por lo tanto, en muchos casos no detectan el riesgo feminicida; no creen en la palabra ‘víctima’, no aplican de manera efectiva las medidas de protección, desconocen el principio de la debida diligencia incumpliendo el deber de garante que les asiste.

¿Por qué las víctimas de este delito, en algunos casos, quieren hacer justicia por sus propios medios?

Por la ineficiencia del Estado, el grado de impunidad frente al feminicidio, en particular; sentencias irrisorias, decisiones que otorgan rebajas asombrosas e injustificadas o que conceden beneficios como la casa por cárcel transmiten un mensaje de tolerancia a la violencia basada en género. Cuando la justicia es tolerante, omisiva o cómplice, transmite el mensaje que se puede disponer de la vida de las mujeres sin consecuencias que temer.

¿Qué atención se le está dando en Bogotá a esta problemática?

Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de la Mujer, ha avanzado en investigar el fenómeno, visibilizarlo cuantitativa y cualitativamente. Realizó un protocolo para la detección del riesgo feminicida destinado a las autoridades distritales con competencias en violencias contra las mujeres, para prevenirlo y adoptar las medidas de protección efectivas que protejan la vida y la integridad de las mujeres. Actualmente está conformando un grupo especializado de abogadas para litigar estos casos y lograr sentencias condenatorias ejemplarizantes; adelanta acciones de investigación sociojurídica sobre el fenómeno, y de formación.

¿Cómo debe reaccionar la sociedad cuando es testigo de un caso de feminicidio o sospecha que puede ocurrir uno?

Debemos reaccionar a la violencia contra las mujeres en todas sus formas, física, sexual, psicológica, patrimonial; comprometernos con cero tolerancia que promueva la denuncia, y la exigencia de rendición de cuentas al Estado.

¿Cuál ha sido el caso de feminicidio que más la ha conmovido?

Todos; los cuatro que ocurren diariamente en el país y, sobre todo, la respuesta tímida y complaciente del Estado en algunas de sus decisiones. Es lamentable, inadmisible y reprochable que en muchos casos las mujeres acudieron al Estado en busca de protección y resultaron asesinadas, sin que se hubiera detectado el riesgo. El país desconoce el drama de las sobrevivientes de feminicidio y sus familiares, y está en mora de adoptar una política integral de reparación.

¿Por qué en nuestra cultura sigue tan presente la figura de la mujer como elemento de posesión absoluta?

Por una ideología patriarcal que predispone a todas las mujeres a ser asesinadas por el hecho de serlo, o por no serlo de manera “adecuada”; es decir, por cambiar los roles que históricamente se le han impuesto y una constante impunidad que ratifica el mensaje según el cual la vida de las mujeres puede ser instrumentada, poseída, cosificada por el varón hasta quitarle la vida.

Investigan doble crimen en Usme

Solo un día después de que se llevara a cabo una marcha en conmemoración de los tres años del asesinato de Rosa Elvira Cely y en rechazo a los crímenes contra las mujeres, se conoció el caso de un doble homicidio en el barrio Danubio Azul de Usme.

Las dos víctimas, identificadas como Leidy Castañeda, de 25 años, y Umbelina Gómez, de 37, murieron luego de ser heridas con arma de fuego, aparentemente por el excompañero sentimental de Leidy.

Aunque el crimen es materia de investigación –el CTI de la Fiscalía quedó a cargo del caso–, el hombre ya había tenido comportamientos violentos hacia ella, según sus allegados. Incluso, se atrevió cortarle el cabello en la calle, explicó ayer la Policía.

Leidy llegó sin signos vitales al Hospital El Tunal, mientras que Umbelina falleció en medio de una intervención quirúrgica, cuando los médicos intentaban retirar el proyectil que le impactó el abdomen.
Solo en el primer trimestre del año, han sido reportados 32 casos de feminicidio en la ciudad.

Carol Malaver Sánchez
Redactora de EL TIEMPO

http://www.eltiempo.com/bogota/el-feminicidio-es-menospreciado-en-las-decisiones-judiciales/15878815

Este 31 de mayo, Marcha contra el Feminicidio ¡Ni Una Rosa Más!


Publicado por

Ni una rosa más sliderEste domingo 31 de mayo de 2015, las mujeres marcharán juntas desde la Calle 26 con Carrera 30 hasta el Parque Nacional, manifestando el derecho que todas las mujeres tienen a una vida libre de violencias.

En la madrugada del 24 de mayo de 2012, Rosa Elvira Cely fue víctima de violencia física, sexual y tortura, hechos que desencadenaron su muerte 4 días después. El feminicidio de Rosa Elvira, perpetrado por un compañero de estudio, se constituye en un caso emblemático que evidencia las barreras en la atención y la garantía de los derechos de las mujeres en casos de violencias. En memoria de ella y de todas las víctimas de feminicidio hoy continuamos diciendo ¡Ni una Rosa Más!

Este caso no es un evento aislado, es la máxima expresión de la violencia contra las mujeres que ocurre diariamente en los ámbitos públicos y privados. Las manifestaciones diciendo “Basta Ya de Feminicidios”, no han sido suficientes para frenar los continuos hechos de violencia que afectan la vida e integridad de las mujeres. Su cuerpo sigue siendo territorio de violencias, miedo y silencio forzado.

Durante estos 3 años desde la muerte de Rosa Elvira, se han denunciado miles de situaciones que amenazan la vida de las mujeres en diferentes espacios privados y públicos y se han registrado más de 250 casos de FEMINICIDIOS. Por ello, La Secretaria Distrital de la Mujer, la Secretaría de Educación del Distrito, junto con movimientos, organizaciones, instituciones, redes de mujeres, docentes, jóvenes y estudiantes, han generado acciones de denuncia, acompañamiento y garantía efectiva de los derechos de las mujeres.

Específicamente frente a las violencias contra las mujeres, la Administración Distrital, con la coordinación de la Secretaría Distrital de la Mujer, trabaja en la implementación del Sistema Distrital de Protección para Mujeres Víctimas de Violencia –SOFIA- cuyo objetivo es generar una estrategia interinstitucional que permita atender de manera prioritaria y con enfoque de género las violencias contra las mujeres en la ciudad.

Para rechazar el feminicidio y tomando como símbolo de justicia la vida de Rosa Elvira, se ratifica el propósito de aprender a re-significar el miedo y el dolor para no olvidar y exigir que Ni una rosa más sea víctima de las violencias contra las mujeres y el feminicidio.

Programación domingo 31 de mayo de 2015

8:30 am. Bici-memoria, caminata y Batucada. Desde Catastro (Cra 30 Calle 26) Calle 39 Rio Arzobispo hasta el Parque Nacional. Se hará un recorrido con 3 estaciones en medio del canto y el cuento.

9:30 am. Performance “Jardín de Rosas”, dirigido por Patricia Ariza. Parque Nacional. A partir de un performance, acompañado de bailarinas, actrices, actores y músicos, se hará un sembrado de rosas en la placa de Rosa Elvira Cely.

Domo. Tejiendo Memoria Colectiva – Aseguranzas

Encuentro de palabras. Testimonios de mujeres dirigido por Adriana Cely, hermana de Rosa Elvira Cely.

10:30 am. Presentación del libro “La vida es Rosa: El oscuro amanecer de Rosa Elvira Cely en el Parque Nacional.

Encuentro de palabras. Testimonios de mujeres

11:30 am. Presentación musical.

Encuentro de palabras. Testimonios de mujeres

Presentación musical.

http://www.radiosantafe.com/2015/05/31/este-31-de-mayo-marcha-contra-el-feminicidio-ni-una-rosa-mas/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+radiosantafe+%

SIRIA.  Palmira: Daesh asesina 400 mujeres y niños


La ciudad, que está en sus manos desde hace unos días, ya sufre la represión sangrienta de este grupo terrorista.

FUENTES AFP DAMASCO 24 DE MAYO DE 2015 16:00 h

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Antigua ciudadela de Palmira, ahora en manos del Daesh (Estado Islámico) / Joseph Eid AFP-PH-NIC Según la televisión estatal siria, los miembros del Daesh (autodenominado Estado Islámico) han matado a cientos de mujeres y niños en el centro de Palmira. La ciudad, que está en sus manos desde hace unos días, ya sufre la represión sangrienta de este grupo terrorista. El conflicto se recrudece y se hace cada vez más salvaje contra una población civil indefensa. También este domingo los ataques aéreos del ejército sirio mataron al menos a 300 insurgentes e hirieron a cientos más durante una operación militar para liberar a las tropas sitiadas en un hospital en el noroeste de Siria, según la misma fuente. Mientras, más de 50.000 voluntarios de las milicias chiíes iraquíes “Movilización Popular” están preparados para liberar la provincia occidental iraquí de Al Anbar del control del grupo yihadista Daesh (Estado Islámico, EI), según el portavoz de estas fuerzas paramilitares, Karim al Nuri. Al Nuri, citado por el diario nacional ‘Al Alam’, indicó que hay “facciones de la Movilización Popular que se encuentran desplegadas en la mayoría de las unidades de operaciones de Al Anbar”. “Su movilización se efectuará de acuerdo a planes elaborados y a las prioridades en los campos de batalla”, explicó. El portavoz destacó que existe una gran decisión y entusiasmo en los milicianos para intervenir en los combates, pero que estas brigadas paramilitares sólo tomarán parte en la lucha tras una buena planificación. El problema es que la zona es de mayoría suní, y estas tropas son chiíes. Es decir, que muchos lugareños pueden preferir combatir junto al Estado Islámico, a pesar de sus brutalidades, que esperar a la secta rival enviada por el gobierno de Bagdad ante la incapacidad del ejército nacional iraquí para hacer el trabajo.
Leer más: http://protestantedigital.com/internacional/36282/Daesh_asesina_400_mujeres_y_ninos_en_Palmira

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