COLOMBIA.VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Más cifras espeluznantes


Son varias, por supuesto, las interpretaciones que pueden proponerse sobre estos datos y su aumento (que ahora se están reportando más que antes porque se ha combatido el miedo de las mujeres a denunciar, por ejemplo), pero hay algo claro: es abrumadora la violencia que las mujeres del país tienen que soportar cada día.

Por: El Espectador

Más cifras espeluznantes¿Cuántos de esos crímenes ocurren gracias a que hay personas que se sienten con el derecho de cometer abusos contra las mujeres, reforzados por una cultura machista que sigue perpetuando nociones antiguas de la inferioridad de ese género? / Foto: Archivo El Espectador

Este año dedicamos en varias ocasiones este espacio a denunciar la multiplicidad de formas en que las mujeres son víctimas de violencia por causas estructurales y la impotencia de las autoridades para reducir los índices de impunidad. Ahora, con un informe revelado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, hay cifras actualizadas que permiten tener un panorama general y preocupante: estamos empeorando.

Según Medicina Legal, a través de su boletín “Violencia de género en Colombia”, en los primeros diez meses del 2016 se registraron 15.082 casos de violencia sexual. Un aumento del 7,5 % si se compara con el año anterior (14.021) y muy superior a los 12.614 casos registrados en el 2014. El informe también dice que en ese lapso fueron asesinadas 731 mujeres, por encima de las 670 del 2015, pero inferior a las 810 del 2014. Los casos de violencia intrafamiliar también aumentaron: los 49.217 reportados este año opacan los 40.483 del 2015 y los 44.228 del 2014.

Son varias, por supuesto, las interpretaciones que pueden proponerse sobre estos datos y su aumento (que ahora se están reportando más que antes porque se ha combatido el miedo de las mujeres a denunciar, por ejemplo), pero hay algo claro: es abrumadora la violencia que las mujeres del país tienen que soportar cada día.

¿Por qué, si hace poco utilizábamos los resultados de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud para hablar de un país con muchas más mujeres cabezas de hogar y empoderadas de su sexualidad, también somos una Colombia donde persiste esta magnitud de abusos irracionales?

Los motivos están en las mismas cifras publicadas por Medicina Legal. Por ejemplo, en la violencia intrafamiliar, el principal sitio donde ocurre es en el hogar y es perpetrada por la pareja o la expareja, lo que, por cierto, fomenta que las mujeres no denuncien, porque la sociedad muchas veces les dice que es más importante una familia que salir de esos ciclos perversos de violencia.

Que las mujeres solteras sean las principales víctimas de violencia sexual confirma que tenemos un país hostil y que detrás también hay prejuicios culturales con los que es necesario entrar a chocar si queremos empezar a cambiar estas cifras.

¿Cuántos de esos crímenes ocurren gracias a que hay personas que se sienten con el derecho de cometer abusos contra las mujeres, reforzados por una cultura machista que sigue perpetuando nociones antiguas de la inferioridad de ese género? Es, por supuesto, imposible saberlo, pero cuando seguimos viendo, año tras año, que los mismos delitos ocurren, con los mismos victimarios y en condiciones similares, es imposible no hablar de que existe un patrón. A eso se refieren las activistas cuando critican las estructuras patriarcales que es necesario cuestionar.

Está claro que el Estado debe seguir adelantando políticas públicas que empoderen a las mujeres, sobre todo que ayuden a cerrar la brecha económica, y que las autoridades tienen que encontrar la manera de reducir la impunidad, fomentando así la denuncia. Pero también tenemos pendiente la batalla cultural que es fundamental dar para que, de una vez por todas, dejemos atrás esa sociedad que ve con buenos ojos ciertas violencias, y que cree que, en efecto, las mujeres están condenadas a tener que soportarlas en silencio. Que esa sea una de las resoluciones nacionales de fin de año.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a yosoyespectador@gmail.com.

http://www.elespectador.com/opinion/editorial/mas-cifras-espeluznantes-articulo-672225

¿Por qué matar mujeres importa tan poco?


Qué pasaría si en un solo año se mataran 94 militares, 94 políticos, 94 jueces, o que 94 clérigos católicos fueran asesinados; ¿Pueden imaginárselo? Yo sí puedo. Si eso ocurriera se convocarían reuniones al más alto nivel y un gabinete de crisis nacional para evaluar la trágica situación. Inmediatamente, el Parlamento español se reuniría con carácter de urgencia para dictar leyes antiterroristas que pusieran fin a los atentados cometidos contra los soportes de la democracia. ¡Sí!, estoy convencida de que se podría en alerta todos los resortes del Estado.

Pues son 94 mujeres las asesinadas en lo que va del año 2016, entre parejas, ex parejas, personas allegadas y prostitutas; la cifra oficial rebaja el número para no hacer tan ostensible la tragedia. Y ahora viene la pregunta necesaria; ¿qué somos las mujeres para el Estado español y para los estamentos mencionados? Me excedería en páginas si enumerase lo que las mujeres han significado y siguen significando para dichos estamentos; ese análisis da para un nuevo ensayo sobre la influencia de la cultura patriarcal en nuestras sociedades, pero sí puedo apuntar algunos datos:

Es evidente que el status de cosificación que se dio a las mujeres desde que se estableció dicha cultura se ha perpetuado a través del tiempo. No ha cambiado su esencia, aunque las formas han variado o se hayan mitigado algunos aspectos a través de las leyes; cambios que han sido posibles por las movilizaciones de las mujeres y no por la gracia de los gobernantes de turno. Pero ya sabemos que estas mejoras no son globales, ya que en algunas regiones del planeta persisten las formas más arcaicas.

Tampoco se han logrado cambios substanciales en las zonas “llamadas civilizadas”, y en España no nos quedamos cortas; tenemos a una joven Vicepresidenta y al mando del Ministerio de Defensa está Dolores de Cospedal, y antes estuvo Carme Chacón. ¿Hay quién de más? España es mucha España y de nuestras fuerzas armadas qué les voy a decir que ustedes no sepan. Pero esa demostración del poder de ciertas mujeres es una falsa visión que esconde una trágica realidad; la pervivencia de la agresiva cultura patriarcal, desencadenante de todo tipo de conflictos.

Y es que hace mucho tiempo que los hombres que NO amaban a las mujeres comenzaron a desprestigiarlas, a utilizarlas y a despreciarlas. Si Aristóteles aseguró que la mujer era un hombre incompleto, y que por tal motivo no podía pensar ni tener juicios acertados, otros santos varones de la iglesia, muy influyente, conservaron el discurso inicial para seguir denigrando a las mujeres. Ese fue el caso del clérigo y poeta, Fray Luis de león, que en su manual de La perfecta casada daba instrucciones a las mujeres de cómo debían comportarse; que no era nada diferente a los consejos que dieron anteriores teóricos de la iglesia y de la filosofía. Para todos ellos, la mujer debía estar al servicio del hombre, fuese padre, marido, hermano, Estado y Dios.

Y llegaron los ilustrados en el siglo XVIII; ¡qué gran momento histórico! Se le llamó el siglo de las luces, aunque las mujeres quedaban fuera de la luz redentora; con la digna excepción de Nicolás de Condorcet, el resto de ilustrados siguieron viendo de igual modo a las mujeres. Que se lo digan a Jean-Jacquet Rousseau, que llegó a plasmar en Emilio, o sobre la educación, el ideario educativo por el que se guiaron las nuevas generaciones; normas de comportamiento para hombres y mujeres. Y en ese ideario educativo, Sofía es para el filósofo la mujer ideal, mujer que perpetúa la cultura patriarcal de sumisión al hombre. Mary Wollstonecraft discute la propuesta de Rousseau de darles a las mujeres una educación diferencial, se basa para ello en la razón. Olympia de Gougues comprobó que, una vez más, los ilustrados varones se olvidaban de las mujeres en la famosa Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.Olympia protestó enérgicamente y elaboró, Los derechos de la mujer y la ciudadana, pero su declaración de principios solo sirvió para llevarla al patíbulo.

Dejo para otro momento las declaraciones misóginas de ciertos obispos actuales, pero cuando escucho sus argumentos me vienen a la memoria Las Misiones Evangélicas y el Patronato de Protección a la mujer del régimen franquista; organismos estatales-religiosos creados para reeducar a las “mujeres descarriadas”, el desvío convertido en embarazo, en algunas ocasiones era producido por padres, padrastros u hombres cercanos a la familia.

Y para mayor firmeza educadora en pleno siglo XX, ahí estaban las proclamas sobre la mujer de Pilar Primo de Rivera, directora de los servicios sociales obligatorios para la mujer: Las mujeres nunca descubrirán nada; les falta, desde luego, el talento creador reservado por Dios para las inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar mejor o peor lo que los hombres nos han hecho. Y si no fuese suficiente el ideario misógino de de doña Pilar, el insigne psiquiatra del régimen franquista, Antonio Vallejo Nájera, afirmaba: A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de las islas de Kerguale, ya que su misión en el mundo no es de luchar por la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ellas. Hay que reconocer que el nacional-catolicismo dejó su huella bien marcada.

La historia y sus consecuencias:

Los hombres que NO amaban a las mujeres dejaron su influencia a través de la historia, del pensamiento, de la religión, de la literatura, de la ciencia… Y las consecuencias son terribles. Sobran las buenas palabras, las disculpas y la propaganda para decirnos que se va por el buen camino. En nuestro país las violaciones, los maltratos y los asesinatos dan cifras alarmantes, pero a los sucesivos gobiernos, al parecer, les parece que son efectos colaterales de nuestra compleja sociedad.

Y llegamos a la actual Ley de violencia de género. ¡Púes bien!, por más que digan los redactores y defensores de ella, No es una buena ley. No es buena porque permite seguir matando mujeres impunemente. No es buena porque cuando las mujeres denuncian los continuos malos tratos y las amenazas de muerte no se pone suficientes mecanismos en marcha para abortar los asesinatos anunciados. No es buena porque se exige la carga de la prueba a la mujer y no al agresor y presunto asesino.

Las mujeres merecemos una ley integral que nos proteja de violadores y de asesinos, pero eso no está entre las prioridades del gobierno. Hacen falta leyes que penalicen la violencia marchista, leyes que no puedan ser interpretadas de diversas formas, leyes que protejan a la mujer y que condenen al agresor. La paridad de hombres y mujeres en la representación política no es suficiente sino se logran leyes que saquen a la mujer del estado de servicio y cosificación que aún perdura; leyes que garanticen el respeto que las mujeres merecemos como protagonistas de nuestras vidas, y sin peligro de ser asesinadas. Los crímenes de mujeres deben tipificase como crímenes de lesa humanidad, por cuanto se ejerce terrorismo sobre una determina población. No queremos flores para la tumba, ni leyes que nos retiren a guaridas mientras dejan en las calles a potenciales criminales.

Y vuelvo a lo que exponen las líneas iniciales; ¿qué pasaría si en un año se asesinaran 94 personas de los estamentos anunciados? Estoy convencida de que se establecerían todas las prevenciones y, por supuesto, se haría una ley antiterrorista que apresara preventivamente a los presuntos asesinos antes de cometer el acto final de la tortura. Pero somos mujeres, seres incompletos según algunos filósofos antiguos y contemporáneos, seres para satisfacer a prostituidores y proxenetas, o para alquilar vientres, (vasijas según Platón y Aristóteles).

Los políticos, con algunas dignas excepciones, no entienden la situación porque asumen la ideología patriarcal. Y ese virus les lleva a decir que debe legalizarse la prostitución, aunque ésta sea la nueva esclavitud del siglo XXI (de cada diez víctimas de la trata de mujeres siete son menores de edad). Y compruebo, con mucha tristeza, que cuando las mujeres llegan al poder utilizan los mismos parámetros mentales que los hombres, que no es otro que afianzar la milenaria cultura patriarcal que rige el mundo.

La cosificación de la mujer llega al paroxismo cuando los anuncios que denigran a la mujer están permitidos, cuando la mujer se expone como un objeto que pueden comprar los hombres para afianzar su masculinidad y su poder. La realidad es que se fomenta la violencia marchista desde  diversos estamentos del Estado y de la sociedad, normalizando actitudes que deberían ser condenadas con contundencia.

Las sufragistas que exigían el voto y las obreras que reclamaban salarios dignos y jornadas humanas nos legaron la heroicidad de sus luchas. A todas ellas debemos los avances logrados, pero a la vez nos dicen que la tarea que emprendieron no ha terminado, que hay motivos más que sobrados para no relajarnos, que se sigue menospreciando y matando a las mujeres.

http://www.nuevatribuna.es/opinion/teresa-galeote/matarmujeresimportatanpoco/20161226184057135116.html

VIOLENCIA DE GÉNERO: “LA MATÉ PORQUE ERA MÍA”


Colau lamenta que se hable más de Quintà que de su víctima, la doctora Bertran

La alcaldesa de Barcelona critica que los medios de comunicación se centre en la figura del asesino en lugar de la persona asesinada

Colau lamenta que se hable más de Quintà que de su víctima, la doctora Bertran

JULIO CARBÓ

La alcaldesa Ada Colau, durante el minuto de silencio por el asesinato de la doctora Bertran.

EL PERIÓDICO / BARCELONA

MIÉRCOLES, 21 DE DICIEMBRE DEL 2016 – 13:14 CET

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que este miércoles ha presiddio el minuto de silencio en memoria de la doctora Victòria Bertran, asesinada por su marido, el periodista Alfons Quintà, ha criticado que las noticias hayan destacado el historial profesional del asesino.

“Un hombre ha asesinado a una mujer en Barcelona. No digo ‘su’ mujer aunque estuvieran casados, porque precisamente el hecho de considerarla ‘suya’ ha sido, en este caso, el injustificable motivo de este horrible crimen“, ha escrito la alcaldesa en su cuenta de Facebook.

“Resulta que el hombre era conocido, un periodista famoso. La mujer era médica en un ambulatorio de barrio. Los primeros artículos de prensa se llenaron de datos sobre la biografía de él. Nos explicaban su vida profesional, sus logros, sus apariciones públicas y opiniones políticas, también nos daban detalles de su enfermedad, de su reciente operación”, subraya la alcaldesa.

ALGUIEN IMPORTANTE

“De ella ayer no sabíamos ni el nombre, porque los primeros titulares hablaban de ‘su esposa’, y siempre de forma pasiva, como objeto directo de oraciones en las que el sujeto era él, el asesino”, critica Colau.

“Que él la hubiera matado parecía algo secundario porque la noticia era que él, alguien importante, había muerto”, insiste la alcaldesa.

Ada Colau, que por primera vez ha activado el protocolo de duelo por la muerte de una mujer víctima de violencia machista en Barcelona, ha convocado un minuto de silencio a las 12,00 horas en la plaza de Sant Jaume “para mostrar el absoluto rechazo de esta ciudad hacia los asesinatos machistas”.

MINUTO DE SILENCIO

“Espero que la plaza se llene, y que los y las que no podáis venir, hagáis ese minuto allá donde estéis”, ha pedido Colau.

“Mientras tanto -ha añadido-, habrá tiempo para los matices, habrá tiempo para los detalles de interés periodístico, pero la noticia que hoy debe interpelarnos, la que debemos exigir por rigor y por justicia, es esta: ‘La doctora Victòria Bertran ha sido asesinada por su marido'”.

“Hoy lo importante no es él, sino ella, y el injusto sufrimiento de su familia, amigos y compañeros de trabajo, a quienes esta ciudad acompaña en su dolor”, ha concluido la alcaldesa.

Por su parte, también la decana del Col·legi de Periodistes de Catalunya, Neus Bonet, ha opinado: “El caso de la doctora Victòria Bertran, asesinada el lunes, pide a gritos revisar qué periodismo hacemos“.

FUENTE: www.elperiodico.com/.

COMUNICADO DE PAX CHRISTI-MEDELLIN ANTE LA VIOLACIÓN Y ASESINATO LA NIÑA INDIGENA YULIANA ANDRE SAMBONY MUÑOZ


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ANTE LA VIOLACIÓN, TORTURA Y ASESINATO

DE LA NIÑA INDÍGENA YULIANA ANDREA SAMBONY

 

 

Como seguidores y seguidoras de Jesús que amamos y respetamos la vida, todas las formas de la vida, queremos manifestar y aún más, compartir nuestro dolor  ante el abominable suceso de violación, tortura y asesinato de la niña indígena Yuliana  Andrea Sambony en días muy recientes en la ciudad de Bogotá.

 

Nos duele profundamente toda muerte violenta. Y nos duele de manera especial la de esta niña por ser niña, indígena, mujer y  pobre. Nos duele que todavía en nuestra sociedad colombiana, en esfuerzos de construcción de paz, se dé ese tipo de violencias. Nos duele la tortura, nos duele la violación de una niña inocente. Rechazamos que la mujer siga siendo objeto del maltrato y la violencia de los hombres. Rechazamos este hecho en el que un hombre de los sectores económicos y políticos poderosos de nuestra sociedad, egresado de una prestigiosa universidad, que estaría llamado a ejercer una profesión al servicio del bien común y del bien vivir haya hecho uso de sus privilegios para la crueldad irracional de un feminicidio y un infanticidio con tortura y violación. Como organización de creyentes al servicio de la paz, queremos seguir contribuyendo a la construcción de una sociedad nueva en done las espadas se cambien por arados y las lanzas se cambien en hoces y podaderas.

 

Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos. Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”. Isaías 2, 4.

 

 

PAX CHRISTI MEDELLÍN

Diciembre 13 de 2016

Voy a violarte, baby


Rafael Uribe Noguera consumió licor y cocaína antes de secuestrar a la menor

Rafael Uribe Noguera consumió licor y cocaína antes de secuestrar a la menor

Publicado 12 diciembre 2016
En el mundo hay miles de millones de sujetos que usamos estimulantes y no violamos ni asesinamos niñas ni mujeres. El que es caballero sigue siéndolo aunque se tome diez copas. El guache es guache aunque solo tome agüita de valeriana.

Cuesta creer que un ser humano sea capaz de cometer un hecho tan atroz. Podemos tranquilizar la conciencia social pensando que se trata de un (1) individuo defectuoso, sí, pero ¿cómo explicar que haya recibido la colaboración de muchas personas perfectamente normales?

Por ejemplo la hermana del asesino, que lavó el cuerpo de la niña con agua y luego lo ungió con aceite para camuflar los fluidos del asesino y confundir al legista. Por ejemplo el hermano abogado, que sugirió el uso del aceite y le aconsejó a Rafael que se metiera cuatro pases de cocaína para provocar una taquicardia y ser internado en una clínica.

A propósito, el “atenuante” de que el sujeto estaba drogado es ridículo. En el mundo hay miles de millones de sujetos que usamos estimulantes y no violamos ni asesinamos niñas ni mujeres. El que es caballero sigue siéndolo aunque se tome diez copas. El guache es guache aunque solo tome agüita de valeriana.

Una duda: ¿los Uribe Noguera son una familia o un colectivo que opera en concierto para delinquir? Parecen un equipo perfectamente sincronizado, con roles bien asignados: hay un señor violento que viola, golpea y asfixia; hay una señora fría que manipula la escena del crimen, y un intelectual que los asesora y se encarga de la coartada, los detalles técnicos y las sustancias adecuadas.

Cómo entender que en una clínica, donde la atención es lenta para cualquier paciente que no esté clasificado como triage uno o dos, vuelen a internar al asesino en la UCI y le practiquen un proceso delicado, un cateterismo expres, sin necesitarlo.

¿Cuántos días y trámites debe cumplir un enfermo real para recibir estos cuidados? ¿Cuántos han muerto sin recibirlos porque les faltó un sello o unos pesos? La clínica incurrió en una práctica criminal de complicidad por encubrimiento al proporcionarle al asesino excusas conducentes a impedir su captura y coartadas para atenuar su responsabilidad.

Cómo entender que algunos medios hayan tratado de ocultar la noticia y que luego insistan en que el asesino es un “prestante arquitecto” y la víctima una “indígena desplazada”.

Todavía falta la cereza del pastel: la colaboración de la sociedad, la aprobación popular de canciones que cosifican la mujer como objeto puramente sexual, en el mejor de los casos, o como saco de boxeo, en el peor, o ambas cosas, el combo completo: “A ella le gusta que le den duro y se la coman” (Jiggy Drama).

“Si sigues con esa actitud voy a violarte, así que no te pongas alzadita” (Jiggy Drama).

“Ella se vuelve loca cuando le meto agresivo, cuando la cojo por el pelo, la pego a la pared y le digo que la voya a mandar pa’ intensivos”. (Alex y Fido).

Este tipo de joyas líricas pululan en el reguetón. Las niñas se las saben de memoria y las cantan como loritas. Sus padres les pagan la boleta para los conciertos de Maluma, el ídolo reguetonero, y los más ricos lo contratan para celebrar los 15 de la niña.

En nuestras narices, estos ídolos “sado” están avalando socialmente el maltrato a la mujer. Ellos venden mierda explosiva y nosotros la compramos sin chistar.

Si estas son las partituras de la educación sentimental de los niños, y la sociedad quiere madurarlos biches con reinados infantiles y moda precoz, y los adultos son una suerte de coreografía zombie que ni oye, ni ve, ni entiende, lo raro es que no haya millares de Yulianas en los cementerios. O quizá las hay y nadie, ni los atareados medios, ni sus zombies padres, se han enterado.

Este artículo fue publicado en El Espectador 

http://www.telesurtv.net/opinion/Voy-a-violarte-baby-20161212-0026.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=39

Asesinato de cuatro mujeres americanas en El Salvador


3 de diciembre el año 2016 por

Hace treinta y seis años de ayer, 2 de diciembre de 1980, y sólo unos pocos meses después del asesinato de monseñor Romero, cuatro mujeres estadounidenses fueron violadas y asesinadas por miembros de la Guardia Nacional de El Salvador.

Jean Donovan, un misionero laico de la Diócesis de Cleveland, y la hermana Dorothy Ursulinas Kazel recogieron en el aeropuerto dos Maryknoll religiosa, la hermana Maura Clarke y hermana Ita Ford, que llegaban de una conferencia en Nicaragua.Debido a su trabajo con los miembros pobres y olvidados de la sociedad, la Guardia Nacional había colocado estas mujeres bajo vigilancia.

Cinco miembros de la Guardia Nacional que había estado observando a las mujeres en el aeropuerto detuvieron su furgoneta poco después de las mujeres abandonaron el aeropuerto. Los hombres no estaban en uniforme, y una orden para ejecutar estas mujeres habían venido de arriba. Esa misma noche, los campesinos por una carretera desolada dijeron haber escuchado fuego de ametralladora y vieron una furgoneta huir a toda velocidad del lugar. Cuando se acercaron, los aldeanos encontraron los cuerpos de cuatro mujeres que habían sido violadas y tiro. A la mañana siguiente, las autoridades locales tuvieron las mujeres enterradas en una fosa común y el párroco local que vivía en una ciudad cercana fue notificado.

A la derecha, bloques marcan la tumba donde fueron enterradas las mujeres
Desolada carretera donde fueron violadas y asesinadas las mujeres

El cura, el padre Paul Schindler, había estado esperando ansiosamente Jean y la hermana Dorothy la mañana del 3 de diciembre. Ambas mujeres trabajaron directamente con él en la parroquia en la ciudad costera de La Libertad. Él asumió que se había retrasado y pasó la noche con las Hermanas de Maryknoll. Luego de enterarse de las cuatro mujeres ejecutadas, Padre Schindler notificado inmediatamente al embajador de Estados Unidos, Robert White, quien junto con el cura, viajó a la carretera desierta, donde habían sido enterrados a las mujeres. Padre Schindler identificó los cuerpos de las cuatro mujeres estadounidenses.

Padre Schindler (en rojo) celebra la misa hace tres años en la capilla construida en donde se encontraron las cuatro mujeres
Padre Tom Peyton y yo después de celebrar la misa con el padre Schindler en el lugar donde se ejecutaron las cuatro mujeres de la iglesia de América

Meses más tarde, embajador White fue desestimada por el Departamento de Estado de su cargo después de que se negó el fin de encubrir la responsabilidad de los militares salvadoreños por el asesinato de estas cuatro mujeres. Él no sólo fue despedido como embajador, pero esto marcó el final de su carrera diplomática. El asesinato de estas cuatro mujeres pone en tela de juicio el apoyo irrestricto del Gobierno de El Salvador por los Estados Unidos. Aunque en duda, el apoyo continuó durante muchos años más. En un intento desesperado de dar sentido a las ejecuciones en 1980, la Secretaría de Estado de EE.UU. ridículamente sugiere que las mujeres pueden haber sido disparado debido a que se había acabado un retén militar.

Hoy en día, un pequeño y humilde capilla se encuentra en las cuatro mujeres fueron brutalmente asesinados. Una carretera desierta, la suciedad sigue líder al sitio donde el atroz acto se llevó a cabo. ¿Cómo pudo pasar esto? María Luisa d’Aubuisson de Martínez, la hermana del hombre que supuestamente ordenó la ejecución de monseñor Romero, proporciona una cierta penetración en una entrevista días seguidos ante la beatificación de monseñor Romero en San Salvador.

Al hablar de su hermano Roberto d’Aubuisson, afirma que, “para ellos [los militares], el comunismo era el trabajo social en las comunidades, la promoción de las organizaciones de base para mejorar los barrios, cooperativas … avance social. Todo esto era sospechoso, que era peligroso y monitoreada. Monseñor Romero, los seis sacerdotes murió mientras era arzobispo, los cuatro Maryknoll religiosa [ de su error, sólo dos eran Maryknoll ], los seis jesuitas, doscientos catequistas, miles de miles de desaparecidos, todas estas personas cayó en esta [categoría] que eran peligrosos, demasiado cerca de las personas que puedan ser subversivo, que pueden organizarse.Estas personas tuvieron que ser monitoreados y ‘limpiado’ “. Ver toda la entrevista en español aquí .

Desafortunadamente para estas mujeres, su ministerio llegó a su fin temprana, pero su valiente testimonio cristiano perdurará. Puede que no hayan sido declarados mártires como arzobispo Romero y el padre Stanley Rother, pero estas cuatro mujeres sin duda son mártires de la fe.

subvención descanso eterno a ellos, Señor, y puede luz perpetua brille sobre ellos. Que descansen en paz. Amén.

Preparación para la misa en la capilla en 2013
Parroquia de La Libertad, donde Jean Donovan y la hermana Dorothy Kazel trabajaron. Padre Schindler, un cura de Cleveland, sigue siendo el pastor.
En la parroquia local, la placa dedicación de una cruz para Dorothy Kazel y Jean Donovan, que “entregó su vida al servicio de sus hermanos de la Iglesia en El Salvador.”
Las fotos son mías, todos los derechos reservados.

JUSTICIA PARA YULIANA Y TODAS LAS MUJERES VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA FEMINICIDA!


Bogotá, 6 de Diciembre de 2016
 
Desde Católicas por el Derecho a Decidir – Colombia, rechazamos de manera enfática la violencia machista, feminicida, racista y clasista cometida contra la niña indígena Yuliana Andrea Samboni, y desde el profundo dolor e indignación que nos genera su tortura, violación y feminicidio, exigimos a las entidades correspondientes garantizar acceso a la justicia, protección para su familia y la inmediata judicialización de Rafael Uribe Noguera.
 
En Colombia cada día 21 niñas son víctimas de violencia sexual, cada mes 11 niñas mueren por causas violentas y cada día 18 niñas entre los 10 y 14 años tienen un parto producto de violencia sexual[1], estas cifras nos muestran que la violencia contra mujeres y niñas ha operado de manera sistemática bajo la mirada silenciosa de las iglesias, estados y sociedades, que hoy a través de sus discursos, negligencia institucional e impunidad, siguen naturalizando y perpetuando la idea de que los cuerpos de las mujeres y niñas pueden ser expropiados, violentados y vulnerados.
 
Frente a lo anterior:
 
Demandamos el cumplimiento de la Ley 1257 de 2008 (Ley de no violencias contra las mujeres) y la Ley 1761 de 2015 (Ley de Feminicidio); en el caso de Yuliana, de Dora Lilia y de todas las mujeres y niñas víctimas de la violencias.
 
Expresamos nuestra preocupación por el incremento de las violencias contra niñas y mujeres, la impunidad en los casos de feminicidios y la persecución y asesinato de defensoras de derechos humanos en los territorios. No habrá Paz si a las mujeres y niñas nos siguen asesinando.
 
Esperamos que desde los púlpitos de las iglesias y en consonancia con el deber cristiano, líderes religiosos se pronuncien, indignen, se comprometan y exijan justicia para Yuliana; que eliminen el odio y la misógina de sus discursos; que usen su poder político para exigir la garantía de una vida libre de violencias para las mujeres y no para obstaculizar sus derechos.
 
Exigimos al Estado encontrar al responsable del feminicidio de Dora Lilia, aplicar justicia para la familia de Yuliana, poner un alto a la violencia feminicida y ser garante de manera inmediata de los derechos humanos de todas las mujeres.
 
Desde Católicas por el Derecho a Decidir, nos solidarizamos con la familia de Yuliana y de todas las mujeres y niñas víctimas de violencia de género, como también reiteramos nuestro compromiso con el derecho de las mujeres a una vida digna y libre de violencias.
 
Seguiremos gritando desde nuestra más profunda convicción:
 
¡Vivas nos queremos!
 
 


[1] Fuente – Informe “Estado de la Población Mundial 2016” – Fondo de Población de las Naciones Unidas.
Católicas por el Derecho a Decidir -Colombia
Telefax: (57-1) 2885306
Diag. 43 Bis No. 15-71 piso 3
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