“Me preocupa que mi apoyo a la Colombia Humana me haya pasado factura”: Luciana Cadahia


Educación2 Jun 2019 – 9:00 AMJuan Miguel Hernández Bonilla / @juanmiguel94

Nadie en el mundo de la filosofía entiende por qué la Universidad Javeriana despidió a la profesora Cadahia si su trabajo era excelente. Su caso ha generado indignación y solidaridad en la academia nacional e internacional.

La profesora de filosofía de laUniversidad Javeriana, Luciana Cadahia, fue despedida sin justa causa. Cortesía Centro Maria Sibylla Merian de Estudios Latinoamericanos Avanzados

En pocos días, el despido “sin justa causa” de la profesora de filosofía de la Universidad Javeriana Luciana Cadahia se ha convertido en un referente de la lucha por la libertad de cátedra. La Red Colombiana de Mujeres Filósofas, el Departamento de Sociología y Estudios de Género de la Flacso-Ecuador y las maestras de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid han expresado su extrañeza y su rechazo ante esta decisión y le han pedido a las directivas de la Javeriana que expliquen públicamente las razones del despido. Sus estudiantes y varios de sus compañeros docentes han hecho lo mismo. El semillero de filosofía “Tiempos de Crisis” respaldó a Cadahia y confrontó la decisión de la facultad: “Sus clases, publicaciones y, sobre todo, su apoyo constante nos ha permitido encontrar inspiración y un espacio de organización para el ejercicio de una filosofía viva […] ¿Acaso el tipo de reflexiones que propiciaba Luciana son tan incómodas para la Universidad? Consideramos que esta decisión amenaza con clausurar lo que es posible pensar. Exigimos razones públicas al respecto”. Desde la cultura y la política también se han escuchado voces de protesta. Carolina Sanín, Sara Tufano y Gustavo Petro mostraron su inconformidad en redes sociales. Parece que nadie en el mundo de la filosofía entiende por qué despidieron a la profesora Cadahia si su trabajo académico era excepcional.

Cadahia nació en Argentina, estudió el pregrado de filosofía en la Universidad Nacional de Córdoba e hizo una maestría y un doctorado en filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid. En 2017 llegó a la Javeriana para dar la clase de Filosofía Contemporánea. Dictó, además, Filosofía Latinoamericana y seminarios de estética y política. El próximo semestre iba a tener el curso de Filosofía Política. En el campo del pensamiento político moderno, se ha especializado en autores como Schiller y Hegel; en pensamiento político latinoamericano, en José Carlos Mariátegui y Zabaleta Mercado. También ha hecho investigaciones sobre el republicanismo democrático y su uso en el derecho.

¿Cómo le anunciaron su despido?

El martes pasado, a las 5 de la tarde, fui al despacho del decano de la Facultad de Filosofía, Luis Fernando Cardona. Ahí estaban también Héctor Salinas, director de la carrera, y una empleada de recursos humanos. Me senté y de manera muy fría me dieron la carta de despido y me dijeron que desde la fecha la Universidad Javeriana prescindía de mis servicios.

¿Cuál fue su reacción?

Yo quedé completamente sorprendida. Pregunté por qué me estaban despidiendo y el decano y el director del departamento bajaron la mirada y se quedaron en silencio. Quien asumió las riendas de la conversación fue la señora de recursos humanos que estaba allí. Me dijo que no me asustara, que no iba a tener ninguna mancha en la hoja de vida, que no había ninguna razón académica para despedirme, simplemente que a veces las universidades tomaban esas decisiones y ya. Yo le dije que justamente una decisión de esas siempre debía estar acompañada de razones y que me gustaría conocer por qué me estaba despidiendo. La señora me dijo que a veces no había razones para los despidos y que no enredara la cosa.

¿Qué les dijo en ese momento al decano y al director de carrera?

Les pregunté si ellos estaban dispuestos a que se desvinculara de esa forma a una profesora que había cumplido con el desempeño académico exigido por la Universidad: creación de redes internacionales, creación de semilleros y proyectos de investigación, publicación en revistas de alto impacto, publicación en la misma Editorial Javeriana. Les dije, además, que mis resultados académicos habían sido excelentes, según las evaluaciones de los estudiantes. Pero ninguno dijo nada. Así que me fui y desde ese momento la Universidad no se ha contactado conmigo.

Si no fue por razones académicas ni profesionales, ¿por qué cree entonces que la despidieron?

A mi me preocupa que esto pueda tener relación con mis posiciones públicas en cuestiones de género y en cuestiones políticas. Dos antecedentes para recordar: yo firmé la carta en la que muchas profesoras manifestábamos que el hecho de que una mujer no hubiera ganado el concurso por una plaza en la facultad de filosofía de la Universidad Nacional era expresión de cierta misoginia estructural en la universidad colombiana. Prácticamente en todos los departamentos de filosofía del país la presencia femenina es minoritaria. Yo soy una feminista militante. A mis colegas de la Javeriana les he hecho explícita mi preocupación porque el 80% de los profesores de planta de la Facultad de Filosofía de la Javeriana son hombres.

¿Y sus posiciones políticas?

Siempre he defendido ideas progresistas, que muchas veces se interpretan de izquierda. He defendido  también movimientos y líderes sociales. Creo que hay un vínculo directo entre las ideas y la política para poder vivir en sociedades democráticas, igualitarias y pacíficas. Yo no sé entonces si esas dos posturas públicas que tengo en redes y en prensa puedan haber influido en mi despido. Me preocupa que tengan que ver con eso, sobre todo en este momento en que en Colombia está gobernando la derecha.

A raíz de su despido, muchas personas han expresado inconformidad con la Javeriana y solidaridad con usted. Incluso personajes públicos como Carolina Sanín, Sara Tufano y Gustavo Petro le han manifestado su apoyo. ¿Cuál es su relación con ellos?

He recibido apoyo de estudiantes y profesores de la Javeriana, de profesores de Colombia y de la academia global, sobre todo de América Latina y Europa. Mi despido se ha convertido en una preocupación internacional. La demostración de afecto y solidaridad de la gente me da mucha fuerza. Me da alegría saber que cuento con ellos. Yo hice un apoyo público a la Colombia Humana, porque uno no apoya personas, uno apoya proyectos. Como estudiosa de la filosofía y de la política estaba convencida de que ahí había mayores posibilidades de paz, de democracia e igualdad en Colombia y me preocupa que ese apoyo me haya pasado factura.

¿Usted cree que sus ideas estaban amenazando el statu quo de la Universidad Javeriana?

Mis ideas no amenazan el statuo quo porque yo jamás he dicho nada en contra de la universidad ni de la comunidad jesuita. Al contrario, siempre me he sentido cómoda trabajando con ellos. En cambio sí creo que mis posturas políticas generan malestar en el actual gobierno de Iván Duque.

Además de las clases, usted venía construyendo un semillero con los estudiantes, ¿en qué consistía ese proyecto?

El semillero que estaba en proceso de aprobación era un grupo de lectura de textos filosóficos. Estábamos leyendo a Michel Foucault, a Chantal Mouffe, a distintos autores importantes de la filosofía contemporánea.

Estaba a punto de publicar un segundo libro con la Universidad Javeriana, ¿de qué es y qué cree que pase con ese proyecto?

Es un libro conjunto entre la Javeriana y la prestigiosa editorial Herder sobre mujeres filósofas, escrito por pensadoras y académicas de Colombia, de América Latina y de España. No sé si ese proyecto quedó truncado o no. En todo caso ya están todos los textos listos, solo faltan unos detalles de edición.  

¿Sabe de otros casos de maestros despedidos en la Javeriana sin justa causa?

Preferiría no pronunciarme sobre eso. He recibido muchos correos, pero aún no puedo decir nada concreto. Solo sé que en el mes de enero desvincularon a otra profesora de planta de la facultad de filosofía. Entonces mi despido es el segundo caso en menos de seis meses. Actualmente en la facultad quedan solo 3 profesoras en una planta de 25 profesores.

http://www.elespectador.com/noticias/educacion/me-preocupa-que-mi-apoyo-la-colombia-humana-me-haya-pasado-factura-luci

Los diarios de Raimon Panikkar ven la luz en India en el año de su centenario: Milena Carrara


PRETENDEN MOSTRAR EL “CAMINO HUMANO Y TAMBIÉN ESPIRITUAL” DEL FILÓSOFO ESPAÑOL

‘El agua de la gota, fragmentos de los diarios de Panikkar’, una selección de su “enorme” trabajoRedacción, 08 de diciembre de 2018 a las 15:14  

El filósofo y teólogo Raimon PanikkarRELIGIÓN | MUNDO

Dejé Europa como cristiano, me encontré a mí mismo como hindú, luego me convertí en budista sin perder mi identidad cristiana

Los diarios del filósofo español de origen indio Raimon Panikkar (Barcelona, 1918) han visto hoy la luz en Nueva Delhi en una presentación que ha ensalzado la figura de este sacerdote católico como una persona abierta a todas las tradiciones religiosas, al cumplirse este año el centenario de su nacimiento.

Milena Carrara Pavan, presidenta de la Fundació Vivarium Raimon Panikkar, a la que el catalán de padre indio dejó a cargo de su obra, ha viajado hasta la capital de la India para mostrar al mundo una recopilación extraída de más de medio centenar de manuscritos en cuatro idiomas, que ha sido presentada en el Instituto Cervantes.

Carrara ha explicado a Efe cómo conoció a Panikkar “por casualidad” y comenzó a traducir sus libros hasta que se convirtió en su “colaboradora”, “traductora” y ayudante en la preparación de su Opera Omnia -recientemente publicada en la India tras las versiones en italiano, catalán, español, francés e inglés-.

Creía en mi lealtad, así que me dio sus 50 manuscritos escritos con una letra pequeña, pequeña y dijo: ‘puedes hacer lo que quieras con ellos, si los quieres quemar, quémalos; si los quieres guardar o publicar sólo una parte, eres totalmente libre'”, ha recordado Carrara.

Así fue como nació “El agua de la gota, fragmentos de los diarios de Panikkar”, una selección del “enorme” trabajo que dejó detrás, con el que la presidenta de la Fundació Vivarium pretende mostrar el “camino humano y también el camino espiritual” del filósofo español.

“El título es ‘El agua de la gota’, da una idea de cuál era mi objetivo ya que él usaba a menudo la metáfora de la gota de agua, todos somos gotas de agua. Pero descubrir que no somos la gota, sino lo que está dentro de la gota, es encontrar el camino divino del ser humano”, ha concluido.

Milena Carrara

Aunque con motivo de su centenario, que se cumplió el 2 de noviembre, 2018 acogió todo tipo de eventos para conmemorar a Panikkar por todo el mundo, los celebrados en la India tienen un valor especial por su origen indio.

El especialista en estudios de Panikkar Anand Amaladass, de la Facultad Loyola de Chennai (sur), ha recordado en declaraciones a Efe que el padre del filósofo era un hindú y su madre una católica española, por lo que el sacerdote quiso ser “fiel a ambas tradiciones”.

El español había sido ordenado sacerdote católico en 1946 y viajó por primera vez a la India en 1954.

Era un hombre, ha afirmado, “abierto a otras tradiciones” y de ahí su famosa cita: “Dejé Europa como cristiano, me encontré a mí mismo como hindú, luego me convertí en budista sin perder mi identidad cristiana”.

Panikkar mantuvo esta filosofía hasta su muerte y pidió que parte de sus restos fuesen enterrados en el cementerio familiar en Barcelona y la otra fuese esparcida en el sagrado río Ganges de la India, de acuerdo con Amaladass.

Además, a juicio del experto, fue gracias a sus traducciones del Libro de los Vedas, texto sagrado hindú, que los cristianos pudieron sumergirse en ellas. (RD/Efe)

https://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2018/12/08/los-diarios-de-raimon-panikkar-ven-la-luz-en-india-en-el-ano-de-su-centenario-iglesia-religion

Francesc Torralba: «El sentido de la vida te la tienes que construir siempre tú»


 El filósofo dice que «la cuestión no es cuánto tiempo vivos, sino qué haces»

Gemma Ventura FarréEspecial: Conversaciones
Desde el sentido de la vida hasta el arte de saber estar solo . El filósofo y teólogo Francesc Torralba (Barcelona, 1967) mira la vida desde el matiz, y sobre todo desde la profundidad. Hablamos del reto de la vida: ser. 

Esta conversación está patrocinada por la bodega Más Que Palabras . 

Foto: Archivo Francesc Torralba
Vivimos mucho de cara a la galería?

Vivimos muy pendientes de lo que dirán los demás, y esto es una forma de alienación y de subyugación. Nos autolimitado las conductas y los mensajes verbales, pensando mucho qué recibimiento tendrán. Y esto lleva censuras. Lo veo incluso en el ámbito universitario: cuando una persona tiene un criterio que no es habitual, si no tiene audacia, tiende a esconderse. Entonces, la minoría y la singularidad se disuelven.Podríamos decir la esclavitud de lo políticamente correcto. Es una cárcel y hace que buscamos mucho la aceptación, el reconocimiento y la veneración de los demás. 

Estamos pendientes de encajar en un patrón.

En el fondo, preferimos pertenecer al rebaño, ser reconocidos, tener el calor y saber que somos alguien para los demás, que no apostar por el camino de la libertad y de la autenticidad, que a menudo es solitario. Lo veo en personas que eligen opciones muy diversas. Por ejemplo, quien se hace cura, o monja, o quien estudia una carrera de humanidades aunque se considere inútil y absurda. La cultura del éxito es fundamental y lo que se espera de ti es que tengas beneficios, que seas relevante. En nuestro contexto, las minorías sufren siempre y hay que ser muy valiente para tener autenticidad y poder manifestar, porque muchas veces sólo es vivida hacia dentro.Públicamente no manifiesto lo que creo, porque me dirán conservador o lo que quieras. Por lo tanto, voy diciendo lo que toca decir para ser aceptado. Pero en el ámbito privado e íntimo sí que manifiesto lo que pienso y creo. 

Estamos más preocupados por aparentar que para ser.

Sí, la diferencia es importante: una cosa es aparentar, que es lo que muestras hacia fuera, y otra cosa es lo que eres. Muy a menudo hacemos una selección de lo que somos y sólo mostramos lo que los demás aceptarán. Esto lo vemos en el terreno de las creencias, de las opciones políticas, espirituales, sexuales. Y aunque pasa más en contextos de desconfianza, como lo puede ser la empresa. Donde hay un nexo de confianza -el amigo, la pareja- no debes aparentar. El otro te conoce desnudo: estas son mis heridas, mis límites, mis fronteras. Acéptame como soy. Pero en contextos de desconfianza, donde no sabes qué hará el otro con tus fragilidades, aunque vallas más la puerta. Imagínate en un contexto de tanta hipercompetitvitat que significa mostrar tus debilidades. 

Pero es de valientes mostrarse débil.

Por supuesto, pero pide un pacto de confianza. Cada vez tienes que seleccionar más a quien confías esta información que puede utilizar de manera muy contraproducente hacia ti. 

O al contrario, te puede hacer mejor.

Exacto. Y eso lo vas viendo en el trato. Cuando abres el corazón? Cuando tienes garantías que el otro, con ello que le revelo, no se reirá, sino que lo respetará y velará para que pueda crecer. Esto significa que en contextos de desconfianza tendemos más a encerrarnos. En contextos marcados por la tiranía de lo políticamente correcto lo hacemos mucho. Sobre todo si las opiniones son muy diferentes de la mayoría o son puntos de vista que podrían ser considerados muy extraños. 

Nos toca ser valientes.

Sí. Nos toca decir lo que pensamos, mostrar lo que somos. Porque si todos acabamos pensando lo mismo, vistiendo el mismo, comiendo lo mismo, creyendo lo mismo, esto se convierte en una autopista gris y se pierde riqueza. En cambio, en la medida en que hay singularidad, tendemos a una sociedad multicolor. 

Es que si no, perdemos el poder sobre nosotros mismos.

Pierdes el poder, la autenticidad y perdemos riqueza de diversidad de pensamiento.Tenemos otra asignatura pendiente: como entendernos siendo tan diversos. De acuerdo, somos diferentes, pero debemos coexistir en una plaza, en un bar, a las ramblas. Esto nos pedirá trabajos de consenso, de pactos. 

De escuchar.

Es básico. ¿Por qué te comportas así? ¿Qué piensas? ¿Qué esperas de tu vida? La escucha es una sabiduría básica en el diálogo entre religiones. La escucha pide tiempo, pero no tenemos. Si el otro te dice “sólo dispongo de treinta segundos, dime todo lo que piensas”, necesariamente harás una simplificación, una especie de esperpento de lo que eres. Entonces hay incomunicación e incomprensión. El imperio de la velocidad a la que estamos tan sometidos hace que los procesos de escucha queden reducidos al mínimo. 

E incluso con personas muy cercanas a ti.

Y tanto. Con el hijo, la pareja, el hermano. 

Puedes vivir toda la vida y no saber nada.

Como si fuéramos dos extraños bajo un mismo techo. Nos vemos mañana y por la noche, un rozamiento: buenos días y buenas tardes, en el mejor de los casos.Cortesía, buena educación. Pero dices: “Tú y yo por qué nos casamos un día?”, O: “¿Por qué me engendraste?”. Los pocos intersticios que tenemos de relación los saturamos con estímulos audiovisuales: televisión, radio, redes. Es que el rostro a rostro es muy violento: mientras hay alguien que habla o que dice tonterías en las redes, tenemos un pretexto para hablar. Pero en el rostro a rostro no hay redes, internet, televisión. Por primera vez dices: “Hija, ¿qué quieres hacer con tu vida? ¿Cómo te van las relaciones?”. Pero estas preguntas piden tiempo, silencio y la interrupción del ruido ambiental, que es la gran excusa para no profundizar. 

Nos da miedo profundizar?

Sí. Nos hace un miedo terrible profundizar, porque rompemos los tópicos. El etiquetado rápido es lo que funciona en la sociedad industrial. En cambio, cuando escuchas a alguien las etiquetas que le habías puesto caen. 

Y vienen los matices.

Y, aparte, las preguntas inquietantes. Tú tenías calificado de una manera, y la persona te rompe ese tópico. A medida que vas cogiendo confianza, ya no te dirá sólo lo que t’afalaga: “Eres cojonudo, lo haces todo muy bien”. Y viene el: “De todos modos, padre, creo no hablamos nunca. Trabajas demasiado.” Esto significa que tienes que estar dispuesto a escuchar críticas. Es como el director general que sale del despacho y recorre toda la empresa. Te expones que alguien te diga: “Oiga, ha visto las humedades que hay?”. Estás encerrado en tu despacho y tienes un consejo de dirección que te lo blinda, y no pasa nada. Pero tampoco sabes nada. Sales, eres más vulnerable. Pero puedes crecer, puedes ver como es la organización en la que estás, qué esperan de ti, como está la tribu; porque has roto los filtros. 

No dejemos que las personas estén tristes.

No aceptamos la tristeza. 

Y hay una especie de alegría postiza.

Siempre toca estar alegre. Parece que estemos obligados a ser felices ya ser divertidos. Hay una serie de estados que no aceptamos: la tristeza sería una. La miramos de suplir con el fármaco. La nuestra es una sociedad farmacocràtica, la del poder del fármaco para resolver todos los males del alma. 

Pero no los resuelve.

Ciertamente. Este señor se siente culpable: pastilla. Este señor se siente vacío: pastilla. Este otro está angustiado porque tiene que decidir si se separa o no: pastilla.Si se te muere alguien, toca estar triste. Y desesperado. Todo lo intentamos tipificar como estados patológicos, que tienen un correlato que es el fármaco o la terapia inmediata para resolverlo. Y no es así: te puedes levantar por la mañana y estar triste.Y al día siguiente estar triste. Y el otro, también. Y el otro. Y no saber por qué lo estás. 

Y no sentirse te culpable, porque a veces te hacen sentir mal por estar mal.

Hay situaciones que no se aceptan: tenemos una intolerancia al envejecimiento.Tienes que aparentar, sea como sea, ser joven. Porque si no lo eres, no estás aceptado socialmente. Estás en el cajón de los que sobran. 

Todo esto esconde miedos.

Miedo al envejecimiento, al paso del tiempo, a la muerte. El tabú del siglo XIX era el sexo, estaba prohibido hablar. El tabú de ahora es el fracaso: nadie dice que fracasa.Mira, escucha, me casé con mi pareja, lo hemos intentado y no ha ido bien. ¿Qué he aprendido de este fracaso? O he fracasado con esta empresa: hice un estudio de mercado, pensaba que saldríamos y tuvimos plegar. El fracaso es una palabra prohibida. U otra palabra sería dependencia: todo el mundo debe ser autónomo, yo sólo dependo de mí. En cambio, lo que somos es extraordinariamente dependientes unos de otros. 

Incluso dependemos de la mirada del otro.

Por supuesto. Hay dependencias que son muy evidentes, pero el caso es que no lo queremos reconocer. Yo soy independiente, me he hecho solo, no necesito a nadie: mi piso, mi sueldo, mis vacaciones. 

No nos gusta mostrarnos frágiles.

La fragilidad es otra palabra prohibida. Los frágiles no los soportamos, los llevamos a hospitales y geriátricos. Nos resulta muy pesado convivir con una persona que sufre una grave fragilidad. En cambio, nos rompemos con facilidad. La Biblia utiliza una imagen muy bonita: compara el hombre con un vaso de barro. Sólo que haga un poco de aire y caiga, se rompe en mil pedazos. Contiene un tesoro dentro, pero tienes que ser muy cuidadoso con él. Y eso es lo que somos nosotros. 

Hay que tratar con tacto.

El tacto es una virtud clave. Quiere decir cuidar del objeto que tienes entre manos. Si vas demasiado rápido, el romperás. Si gritas demasiado, el romperás. Tienes que tener cuidado, y eso quiere decir tener delicadeza. Por lo tanto, requiere tiempo, conocimiento del otro, empatizar con ellos. En medio de una cubertería de porcelana, no entres como si fueras con un caballo siciliano, ve con pies de plomo. El cuidado y la escucha van ligadas al tiempo, y no tenemos. 

Es absurdo, porque vivimos 80 o 90 años y decimos que no tenemos tiempo.

Vivimos más tiempo que nuestros antepasados. Hacemos muchas más cosas en un día para que la tecnología nos lo permite. Sin embargo, tenemos la sensación de tener menos tiempo. 

Nos toca ser, y no tanto hacer?

Exacto. Toca priorizar y discernir: con el tiempo de que dispongo, que son 24 horas para todos, qué hago? Hay un tiempo que tengo que dedicar a resolver las necesidades básicas: comer, dormir, descansar. Y por eso necesito recursos. Pero qué hago con el tiempo sobrante? De tiempo hay mucho, pero el tema es cómo lo utilizas.Tenemos adolescentes que cada día están navegando seis horas. El tiempo es un don precioso. 

Y que se acaba.

Justamente por eso lo es. Te ha sido dado un tiempo, no sabes hasta cuándo. En mayo celebré 50 años, y no me lo imaginaba, que pasara tan rápido. Si hace cuatro días que iba en bicicleta. Lo tienes que asumir, es muy difícil que viva 50 años más. A medida que te vas haciendo mayor vas viendo que el tiempo es precioso porque no es indefinido. 

Valoramos las cosas cuando vemos que se han terminado.

Exacto. No serás siempre. Aprovecha el tiempo al máximo. Pero aprovecharlo no significa hacer tanto dinero como puedas, o trabajar lo mejor, sino tomar partido de la manera que te parezca más creativa: paseando, conversando, escribiendo, mostrando como eres en el mundo. La cuestión no es cuánto tiempo vivos sino qué haces, de lo que tienes. Hay gente que ha vivido muy poco y ha hecho grandes cosas, y otros que han vivido mucho y son un parásito de la historia. 

Hay quien sólo se proyecta en el futuro.

Sí, que dicen “haré esto, haré aquello”. Pero el ahora les disuelve entre los dedos.Podemos planificar, pero esto no nos debe sacar ser plenamente en el ahora. Que ahora no haya nada más en el mundo que lo que tú y yo decimos. Se trata de no dejar escapar el momento que vivos, estar presentes. 

La Montserrat Abelló decía que ” nuestro peor enemigo somos nosotros mismos“.

En la vida hay varias luchas, porque con los demás también te tienes que encontrar: te frenan el paso, te limitan, las envidias, los celos, los resentimientos, debes defender tu espacio al trabajo. Ojalá no fuera así, pero no vivimos solos en una isla. La lucha más fuerte es la que contra ti mismo. Nos exigimos demasiado. 

Y nos castigamos masa.

El peor examen es lo que te haces a ti mismo, porque te conoces muy por dentro. A veces hay un exceso de exigencia: tengo que hacer, tengo que decir, tengo que ser el número uno, tengo que tener esta inteligencia, este sueldo, ser reconocido. Esto te pone con una tensión enorme contigo mismo. Cuando te liberas de estas expectativas, vivos mucho mejor. 

Y como te liberan?

Aprendiendo lo que eres y lo que puedes aportar. Es como aquella persona que está desquiciada porque quiere tener el mismo cuerpo que aquella actriz, y se cambia la nariz, los labios. Hace todo tipo de ejercicios, de inversiones, de cirugías plásticas. Tú eres tú, debes aceptar quién eres y agradecerlo, y tratar de extraer todo tu potencial.Pero no estás hecha para ser el clon de otra persona. 

Dices que la peor envidia no es la de tener sino la de querer ser igual que otro.

Una cosa es la envidia del tener: quiero tu coche, tu propiedad. Lo peor que te puede pasar es querer ser como alguien, porque tú siempre serás tú. Podría llegar a tener las mismas zapatillas que tú, pero no puedo ser quien eres. Lo que tienes que ser es capaz de aceptar tu ser, amarlo, agradecerlo, trabajarlo y dar todo lo que hay en ti.Pero la envidia nos puede devorar por dentro. 

A veces estas comparaciones vienen de fuera.

Porque este espíritu comparativo ya nos la han transmitido educativamente: “Mira tu hermano qué notas”. Ya te ponen el veneno del espíritu de la comparación dentro de tu ADN. ¿Y si te dicen un día y otro y otro? Que al final deseas que muera esa persona, que desaparezca. Le tienes ojeriza, porque constantemente te lo ponen como referente. Hay hubieras podido tener una buena relación, pero es que te comparan y eso te va vaciando la personalidad. 

En las comparaciones siempre hay alguien que sale perdiendo.

Siempre, porque te ponen un modelo. Tengo que ser lo que estoy llamado a ser, no como él. La comparación la tenemos muy metida: comparamos la escuela -este niño juega al fútbol, ​​yo no-, en la universidad -él tiene una beca, yo no-, a la empresa -él tiene un alto cargo, yo no- y los geriátricos -este tiene salud, yo no-. Nos pasamos la vida comparando. 

Faulkner decía: “Intenta ser mejor que tú mismo”.

Esta sería la buena. Compárate con como eras cuando tenías treinta años, o quince.¿Qué has aprendido, en el que podrías mejorar. Pero la comparación con el otro es destructiva, porque suele ser jerárquica: es mejor o peor. Y no vemos que en lo que es mejor también hay debilidades. De acuerdo, cobra tres veces más que tú, pero no tiene ningún amigo, no tiene sábados ni domingos y no tiene ninguna relación con sus hijos. Ha ganado el Tour de Francia, pero mira los sacrificios que ello conlleva.Hacemos trampa: nunca comparamos las debilidades, sino la excelencia. Esto lo hacemos mucho: “Si hubiera dicho eso a mi padre!” Las comparaciones destruyen quien tienes delante y hacen que mitifican el que es ausente. Lo que no está es el mejor, pero tú que estás en frente no vales nada. Y no es así, porque el de antes no era tanto y el de ahora tiene capacidades. 

Deberíamos cultivar un poco más la autoestima.

Sin caer en el narcisime, que es un defecto muy común. Yo, yo, yo y nadie más que yo.Y posesivo: mío, mío, mío. Me preocupo por mí, mis cosas, mi cuerpo, mi móvil. Nadie quiere vivir con un individuo que tiene como única preocupación es él mismo. El destino final de un narcisista es la soledad. No lo aguanta nadie. 

No es lo mismo estar solo que sentirse te.

Puedes estar solo, en el bosque, y no sentirse te. Puedes estar aislado en una prisión y no sentirte solo, porque sabes que a tres mil kilómetros alguien llora por ti. En cambio, el sentimiento de soledad va ligado con el “nadie se interesa por mí”. Es un abuelo en el Eixample de Barcelona: se ha levantado, pero podría no haberse levantado y nadie se habría dado cuenta. Luego está la soledad buscada, para meditar y ordenar las ideas. 

La vida tiene sentido?

Debemos construir un sentido. No bajará del cielo. Y lo tenemos que construir por ensayo y error. Te puedes equivocar. Hay personas que durante parte de su vida han pensado que lo que les daría sentido sería tener mucho dinero. Después, tienen 45 años, se miran al espejo y piensan que su vida es un asco. Tengo una casa donde no voy nunca, un coche maravilloso, pero me siento vacío. Lo contrario del sentido es el vacío, que es terrible. Es muy temerario decir a alguien cuál es el sentido de la vida.Una bailarina te dirá que lo que le llena es bailar cada día ocho horas, aunque viva en un piso precario, y no sepa si el próximo año tendrá contrato. 

Es tener un vínculo con la vida.

Encontrar una narración, un argumento, un porque a lo que hacemos. Hay quien encuentra el sentido de su vida en sus hijos, en amarlos en acompañarlos. Y cuando se van de casa? Tienes que reconstruir. Tienes que reinventarte, porque el argumento que tenías se acaba. Usted se jubilará. Es que el sentido de mi vida era venir a enseñar estos jóvenes. Pues tal vez ahora puede pasear con sus nietos, que es lo que no hacía con los hijos. 

Y si está permitido estar tristes, también lo puede estar no encontrar sentido.

Por supuesto. A todos nos puede pasar que no encontramos sentido a una enfermedad, a un trabajo, a una relación. Hay momentos de bajada, de crisis de sentido. Pero lo tienes que volver a encontrar, a alimentar, porque si no, no sales de casa. Si no hay sentido, no hay lucha. 

El empuje te lo tienes que hacer tú mismo.

A veces los demás te darán una vez, pero el sentido de tu vida te la tienes que construir siempre tú. 

https://www.catorze.cat/…/francesc/torralba/…/vida/te/…/construir/…

Tres pasos para estudiar filosofía por tu propia cuenta


Leer, pensar, cuestionar, volver a leer, conversar, dudar y llevar a la práctica tus ideas es la mejor forma de estudiar filosofía por tu cuenta.

Leer, pensar, cuestionar, volver a leer, conversar, dudar y llevar a la práctica tus ideas es la mejor forma de estudiar filosofía por tu cuenta. | Foto: EFE

Publicado 13 agosto 2018
Estudiar filosofía puede parecerte más confuso que pensarla, pero si te organizas a ti y a tus idea, verás cuan atractivo y enriquecedor es para tu mente y tu espíritu.

La filosofía, al contrario de otras materias, no cuenta con fórmulas o reglas ni tampoco se puede memorizar, por lo que quienes la estudian necesitan de una buena técnica para no abandonarla, mientras intentan razonar y entender el mundo que nos rodea.

La filosofía es el estudio del pensamiento y la justificación de las creencias, lo que puede generar grandes y enriquecedoras dudas. Para disfrutarla y sacarle el mayor provecho, te damos tres consejos fundamentales para que puedas estudiar esta materia por tu cuenta.

Paso 1: Investiga a los grandes filósofos y lee algo de historia

Imagen: heavenandearthdesigns.com

La historia nos ha dejado a grandes filósofos como AristótelesPlatón Sócrates que marcaron el inicio de esta ciencia; puedes leerlos a ellos, además de investigar la historia de la materia que vino después, te ayudará a contextualizar y saber el desarrollo de los problemas filosóficos. Asimismo, te brindará la motivación y curiosidad que causan los problemas filosóficos que, aunque no lo creas, son los que enfrentamos día a día.

¡Aquí te dejamos una lista de libros que te podrán ayudar!

* Historia de la filosofía, de Frederick Copleston.

* Historia de la filosofía occidental, de Bertrand Russell.

* La colección “Historia del pensamiento”, de Jesús Mosterín. (está compuesta por nueve libros)

* Fundamentos de filosofía, de Bertrand Russell.

* 100 ideas. El libro para pensar y discutir en el café, Crisis y reconstrucción de la filosofía, y Evaluando filosofías, de Mario Bunge.

* Bombas de intuición, de Daniel Dennett.

* Filosofía para Victoria, de Gabriel Andrade.

Otro buen dato es buscar diccionarios de filosofía como el Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora, el Diccionario de Filosofía de Mario Bunge, el Diccionario de Lógica y Filosofía de la Ciencia de Jesús Mosterín y Roberto Torretti y la Enciclopedia Oxford de Filosofía.

Paso 2: Lee, resume y esquematiza tus ideas 

Imagen: Abrir Mundo Castellano

Para entender la filosofía es necesario leer mucho sobre el mismo tema, ya que puede que las primeras veces que leas no entiendas o no comprendas del todo lo que el texto te quiere decir.

Una forma para facilitar este proceso, es resumir los textos y crear tus propios apuntes para, en poco tiempo, hacer referencia a los conceptos, como definiciones e ideas concretas, breves y concisas.

Una vez que hayas leído y resumido todos tus apuntes, pruébate a ti mismo, intenta poner a prueba todas esas ideas que has desarrollado en el tiempo que has invertido en estudiar. Puedes ponerte en contacto con otras personas que, como tú, han decidido ser autodidactas y conversar con ellas las ideas que se les han ido nacinedo o que les causen dudas.

Paso 3: Desarrollar tus propias ideas

Imagen: fondos.wallpaperstock.net

Es recomendable que después de un tiempo vuelvas leer tus apuntes, reflexiones y pensamientos, además de las nuevas reflexiones que van surgiendo. Esto ayudará a aclarar tu mente. Recuerda que según el filósofo Descartes “vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados sin tratar de abrirlos jamás”.

¿Aún sin muchas motivaciones? Tal vez, ver la serie catalana Merlí (2015-2018), producida por Veranda TV y emitida en Netflix pueda ayudarte. En ella, un profesor de filosofía -llamado precisamente Merlí- estimula a sus alumnos a pensar libremente mediante interesantes métodos que sin duda también podrán estimularte a ti.

https://www.telesurtv.net/news/tres-pasos-estudiar-filosofia-cuenta-20180812-0047.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=29

LO EFÍMERO DEL SER Y EL HACER: ELENA ESTRADA FERNANDEZ (9°B)


En esas noches, cuando prima el insomnio, y ni el café ni el tabaco apaciguan el sueño; en esas noches, finitamente eternas, sombrías e indómitas, que entre el delirio y la razón me siento y pienso, en mis pensamientos me pierdo, y en mi perdida me encuentro. Es en el torbellino de la incertidumbre en el que encuentro mis certezas, y construyo mis verdades, sin saber si hijo, o si vivo en el engaño. Cargo en mi conciencia el fantasma constante de la curiosidad, que me agobia, que me hace cuestionar la trascendencia de las palabras que hago, que me ahoga en el desengaño de rato en rato. Es este el cuento de las noches, de mis conclusiones, de mis adicciones …

¿Quienes somos? ¿Qué venimos a hacer al mundo ?, acaso, ¿Hay algún producto que sirva a una fuerza mayor ?, ¿Es acaso nuestra vida parte de un ciclo de eternidad inmutable? No sé, no sé si nuestro rastro perdura para la eternidad. Sé que son muy pocos los personajes en los libros. Pero hemos realizado hazañas que han afectado, para bien o para mal. la vida de millones de personas en lo ancho y largo del planeta, que han ameritado el contar de sus historias, que han sido tan grandes y tan célebres, que no queda más remedio que preservarlas para la posteridad. Han logrado independencias, conglomerado vastos imperios, llevado a cabo genocidios, promulgado mensajes de paz sin precedentes en la historia del hombre, han tenido impactos en masa. Sí, no hay nada que ver lejos para darnos cuenta como la cultura aún nos afecta, o para el impacto de una guerra en la humanidad y su desarrollo, pero más allá de eso, ¿Qué hay? ¿Qué fuerza mayor mueve todo esto? Los libros se archivan, y en muchos casos, hasta se funden en el polvo del tiempo y la ignorancia, pero todo lo que pasa, todo, lleva a una reacción, una cascada de hechos y eventos a un tatuaje en la historia.

Los seres humanos tendemos a pensar en la Tierra como la fuente de todo, concebir nuestro conocimiento como la prueba y la verdad absoluta, y pensar en nuestro planeta, nuestras ideas, nuestros dioses, nuestra concepción de “vida”, como las únicas o las mejores. Pensar que tenemos tanta trascendencia, es obviamente, un producto del desconocimiento y de las fronteras cerradas que existe entre nosotros y lo que sea que haya más allá. Esa brecha que existe, entonces, prueba que nuestras verdades son, en su mayoría, certezas, pero que últimamente, es casi imposible saber el qué, el cómo o el para qué con exactitud. ¿Qué hacemos entonces? ¿Qué limita a nuestros efectos de acción y reacción? ¿Cómo afectamos el orden de todo, siendo nosotros simples pasajeros humanos? ¿Acaso vale algo nuestro vivir? ¿Cómo contribuimos a la eternidad? Puede que nuestra vida sea efímera, y que paso y legado no sea en el mar, que los niños en el futuro, que nuestros niños tengan que hacer en su vida, familiares, arcáicos para que valerse de nuestra existencia; pero, sí, tengo una certeza, una que no sea ni una ni la otra ni la reflexión, la introspección ni el cambio de imagen, lo que hagamos, cualquier cosa que pueda, afectar a los demás, y tiene un efecto así, involuntario del mar, en la vida de todos a nuestro alrededor. Es inevitable que nuestra vida acabe y terminemos bajo tierra, que nuestro paso y sus recuerdos pasen al exilio junto con nosotros. Pero entonces, si de pronto no hay nada más allá, hay que hacer que cuente lo del acá. Pienso entonces en el efecto mariposa; se cree que el batido de las alas de una mariposa, un ser pequeño, un ser de vida precoz, puede desatar tornados. Con el tiempo y su paso, estos subsiden, se calman los cielos, pero sus efectos quedan. Las ciudades se reconstruyen, la gente deja vivir el miedo, pero inevitablemente, el presente tuvo sus bases en el ayer, y el paso del tornado, aunque no sobrevivió en la memoria de quienes lo siguieron, el desarrollo de todo lo que hizo pasó subsecuentemente. Y así como funcionaremos nosotros, y funcionarán los que vivieron en atrás, y funcionarán los que vivirán después. Morimos, se olvida nuestro nombre, pero está tatuado nuestro rastro, y, así que el camino que andamos lo vamos haciendo, y dejamos caer las manos para que los otros lo pavimenten, dañen, o reconstruyan, y que el conocimiento de lo que hay detrás, sobre todo,

Y entonces, aunque al vender, la luna vista en la amargura y el vicio, y me pesan las espaldas y las manos me tiemblen, y las noches sean largas y me aspen el pensamiento, sé, en el fondo de mi ser, que no somos casos perdidos, ni irrelevantes, ni inútilmente efímeros, y entonces se calma el miedo, se ilumina mi alcoba y viene con esa luz la paz del sueño.

Encuentro Literario . Primero a Undécimo grado.

Colegio Marymount: Comité Cultural Marymount

Escuela Marymount-Medellín

2018

 

Lo sagrado y lo profano


June 11, 2018

ITALIA. VENECIA.ELENA CORNARO PSICOPIA, LA PRIMERA MUJER EN EL MUNDO CON TITULO DE “DOCTORA”


Elena Cornaro Psicopia, la doctora

Teniendo diecisiete años Elena ya era una destacada compositora y concertista. Llegó a ser una virtuosa tocando el arpa, el clavicémbalo y el violín. Era reconocida como una gran compositora y concertista

Nace el cinco de junio de 1646 en Venecia. Sus padres fueron Giovanni Battista Cornaro y Zanetta Boni. Fue la tercera hija de la pareja. Su padre era procurador de San Marco, un puesto por detrás del Dogo de la ciudad, que significaba tener un alto cargo en la República veneciana. Su alta responsabilidad le permitía vivir en la plaza de San Marcos.

Su madre Zanetta era campesina y no estaba casada aún con Giovanni cuando nació Elena. Vivió veinte años con su futuro esposo y le dio sus primeros cinco hijos antes de casarse, mostrando una libertad poco común en aquellos momentos históricos rompiendo muchísimo con el convencionalismo tradicional.

Estaba inscrita en el noble registro de nobles, cuando su padre pagó 100.000 ducados para criar patricios para ella y sus hermanos. Durante el siglo XVII, la educación era un mundo cerrado para la mayoría de las mujeres y, también para muchos hombres, a menos que fueran de las clases privilegiadas.

Por lo tanto, Elena tuvo la suerte de nacer en Venecia en una familia noble muy antigua y distinguida que se remonta a la época romana, lo que le permitió asegurar a Giovanni que su hija fuera educada junto con sus hermanos.

e8Elena tiene una educación muy esmerada basada en el humanismo, que estaba en boga en la época. Para este fin, contrató al teólogo Giovanni Battista Fabris, al latinista Juan Valier, al erudito griego Alvise Gradenigo, el profesor de Teología, Felice Rotonfi y Shemel rabino Aboaf con el que Elena aprendió el hebreo.

Enseguida empezó a estudiar latín y griego con muy buenos profesores y ya con siete años dominaba ambas lenguas. Siguió estudiando español, francés, hebreo y árabe, lo que le sirvió para obtener el título de “Oraculum septilingue”.Al mismo tiempo, estudia matemáticas, filosofía, música, gramática y teología.

Teniendo diecisiete años Elena ya era una destacada compositora y concertista. Llegó a ser una virtuosa tocando el arpa, el clavicémbalo y el violín. Era reconocida como una gran compositora y concertista.

Su formación, su nivel y su aspecto la hicieron objeto de numerosos pretendientes al matrimonio. Sin embargo, se declara célibe y con diecinueve años tomó los hábitos benedictinos, pero nunca llegó a ser monja porque su padre no le concedió su deseo de convertirse en monja.

Se predisponía así a llevar una vida alejada de los roles tradicionales de las mujeres y aspiraba con su renuncia a ser respetada por los hombres eruditos y estudiosos.

Con veintitrés años, Elena tradujo del español al italiano la obra de Giovanni Laspergio “Colloquio di Cristo nostro Redentore all anima devota”.

Su fama se fue extendiendo. Era invitada a participar en numerosas sociedades intelectuales y ya en el año 1670, con veinticuatro años fue nombrada presidente de la sociedad veneciana “Accademia dei Pacifici”. Durante su formación, disfrutaba de encuentros con personas de toda Europa, en los que se producían debates que se hicieron famosos en toda Venecia.

e7Mientras que en Europa los debates filosóficos estaban en decadencia, en Italia se seguían con gran pasión, tanto sobre las matemáticas como la filosofía, ramas ambas inseparables en esa época. Durante los doscientos años precedentes, los mejores matemáticos proponían problemas y daban soluciones a ellos.

Fue su padre Giovanni, quien la animó para que se inscribiera en la universidad de Padua. Elena aceptó la propuesta de su padre y en el año 1672, comenzó sus estudios de Teología. Fue el momento en que su precaria salud comenzó a mejorar. Reconocía que el aire de Padua y el disfrute por el estudio, le estaban sentando muy bien. Hemos de saber, que su presencia en la universidad, la convirtió en una de las personas más influyentes de la época. Sus intervenciones siempre provocaban una gran expectación.

Su profesor de filosofía solicita a la universidad de Padua que se le otorgué el título de doctora en Teología. Sin embargo, el obispo de Padua se niega totalmente a la concesión de dicho título, su único argumento es que es mujer. Sí se le permitió conseguir el título de doctora en filosofía. El título de doctor en Teología le habría otorgado el derecho automático a predicar, lo que iba en contra de la posición aceptada por la Iglesia, de que las mujeres debían “aprender en silencio con toda sujeción”,según Timoteo I: 11- 12.

La petición de doctorarse en Teología produjo confusión y resistencia entre el clero. Se formuló un compromiso que le presentaría “un libro cerrado y abierto, para meditar y describir los misterios divinos”,en lugar de “un libro cerrado y abierto, con el derecho de interpretar, exponer, glosar, predicar y abriendo los misterios divinos”.Esto demostró ser insuficiente para calmar las preocupaciones de los clérigos, por lo que se le ofreció la oportunidad de solicitar un doctorado en filosofía.

Elena se graduó en la Catedral de Padua, ante la presencia de las autoridades de la universidad, los profesores de todas las facultades, los estudiantes y la mayoría de los senadores venecianos, junto con numerosos invitados de las Universidades de Bolonia, Perugia, Roma y Nápoles. Elena habló durante una hora en latín clásico, explicando pasajes complejos seleccionados al azar de un libro de Aristóteles.

Ha siso siempre muy comentado el debate filosófico protagonizado por Elena en el año 1677 en la universidad de Padua en presencia del Senado de Venecia, donde se enfrentó con gran oratoria a Giovanni Gradenigo, G. Fiorello y el padre Caro que eran todos personajes de gran prestigio intelectual.

No es de extrañar que los miembros que evaluaban, a pesar de que se había solicitado voto secreto, no se resistieran a emitir su juicio positivo en voz alta ante todo el público asistente. Se decidió por unanimidad proclamarla “Magistra et doctrix en philosophia”.

Este debate fue debido al intento de obtener el grado de doctora por la Universidad de Padua, pues era la primera mujer que quería obtenerlo. Elena quería el título de Teología, pero este título le hubiera permitido poder enseñar a los monjes y ante esto, como siempre la Iglesia se negó. De ahí que solicitara el doctorado en Filosofía.

Elena fue una de las primeras mujeres que recibió un título académico avanzado. Fue miembro de varias academias y era bien considerada en toda Europa por sus logros y sus virtudes.

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El veinticinco de junio del año 1678, Elena Cornaro Piscopia recibió el Doctorado en Filosofía de la Universidad de Padua. A la edad de treinta y dos años ella fue la primera mujer en el mundo en recibir un doctorado. Además del doctorado, recibió el Anillo del Doctor, la capa de armiño del maestro y la corona de laurel del poeta.

Durante gran parte de su vida estuvo mal de salud, y el extenso trabajo de caridad, las penitencias rigurosas que realizó y su extrema dedicación a sus estudios, hicieron mella en su débil condición física.

Fue famosa por su fuerte espíritu religioso y caritativo, así como por su gran religiosidad. Quedan algunas de sus obras literarias como Discorsi y Elegie., coplas, epigramas, versos en varios idiomas. En ellos se puede comprobar la vivacidad de su temperamento. Se le ha considerado durante mucho tiempo, sobre todo como un fenómeno.

Elena aparece siempre como una figura tremendamente humana, rodeada de una gran soledad además de un profundo compromiso por su pensamiento religioso y por ayudar a los pobres.

e4Dedicó los últimos siete años de su vida al estudio y la caridad. Se dedicó a cuidar a los menos afortunados y terminó sus días como oblata, o monja laica. Tenía una constitución no muy fuerte y el estudio y las maceraciones ascéticas a las que fue sometida la habían debilitado aún más.

Falleció en Padua en el año 1684 de tuberculosis cuando tenía treinta y ocho años Los pobres de Padua y Venecia lloraron en público, afirmando que había muerto una santa.

Recibió sepultura en la Basílica de Santa Justina en la capilla mortuoria de San Luca como monja oblata, donde estaban enterrados los monjes de esa orden y no en el lujoso sepulcro de su familia. Su fama desapareció con ella y hasta bien entrado el siglo XIX no se recuperó su memoria.

En la Universidad de Padua se erigió una estatua en su honor. Tras su muerte, se le realizaron servicios funerarios en Venecia, Padua, Siena y Roma. Sus escritos, publicados en Parma en 1688, constaron de discursos académicos, traducciones y tratados religiosos. Incluso hoy, Elena es ampliamente citada por otros estudiosos y escritores. Por desgracia, poco ha quedado de sus escritos, pero al menos podemos asegurar como logros científicos, el probar la capacidad de las mujeres para la actividad científica, para su enseñanza, su divulgación y el contraste de ideas.

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La universidad de Padua no vuelve a conceder un doctorado a una mujer hasta pasado más de trescientos años. Elena sigue siendo un símbolo extraordinario, ejemplo de libertad y autoridad femenina. El logro científico más grande de Elena fue demostrar que las mujeres podían ser académicas consumadas y eruditas.

En el año 1895, la abadesa Mathalida Pynsent de las monjas benedictinas inglesas de Roma abrió la tumba de Piscopia. Su cuerpo fue enterrado nuevamente en un ataúd y una nueva tableta, elogiando sus virtudes y relatando la historia de su vida, se colocó en su cabeza.

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En 1685, la universidad de Padua creó una medalla en su honor. En el año 1773, Caterina Dolfin donó una estatua de Elena Cornaro Piscopia al Ateneo de Padua, que ahora se encuentra al pie de la escalera de Cornaro, en el antiguo patio del Palazzo Bo. Es un homenaje a la primera mujer graduada en el mundo, siendo actualmente un símbolo de la emancipación femenina. Uno de sus retratos está en la Galería de Arte Ambrosiana en Milán.

El Vassar College construyó una vidriera conmemorativa el día de la lectura de su tesis en el ala oeste de la Biblioteca Thompson Memorial en Estados Unidos. Diseñado por Dunstan Powell, representa a Elena Cornaro Piscopia vistiendo un vestido con los colores rosa y gris originales de la universidad, con las luces en la tracería representando gramática, dialéctica, música, filosofía, astronomía, medicina, geometría y teología, todas las áreas en las que siempre destaco.Por iniciativa de Ruth Crawford, quien se graduó allí, un fresco está dedicado a ella en la Universidad de Pittsburg.

Mujer de una gran capacidad intelectual, fue referente de su época.

https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/elenacornaropiscopia-doctora-elenacornaro-mujeres-historia-mujeresdepelicula/20180509175817151725.html

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