“MI HIJO MAYOR, MARCOS, ES GAY”: EL SIGNIFICADO DE LAS SIGLAS LGBTQ


[Ivan Briggiler, Parroquia de San Ignacio de Loyola, Manhattan, New York. Él y su mujer, Maria Gualdoni, son de origen argentino y participan en la comunidad desde hace 20 años. Este texto fue presentado originalmente  en una charla en su parroquia el 7 de diciembre de 2017 dentro del panel “LGTB Católicos y amigos” donde compartió el recorrido espiritual de su familia con su hijo gay.  

Este post fue publicado primero en Bondings 2.0, New Ways Ministry’s daily blog of Catholic LGBT news, opinion, and spirituality. Puedes ver el artículo original en inglés en:https://www.newwaysministry.org/2018/01/07/father-gay-son-explains-meaning-lgbtq/]

Ivan BriggilerDios nos ha bendecido, a mi esposa y a mí, con tres hijos. Mi hijo mayor, Marcos, es gay.

Cuando Marcos tenía cinco años, mi mujer empezó a decir que pensaba que Marcos podía ser gay. Mi reacción en ese momento fue fría y racional. Dije que era muy pronto para decirlo, quería que Marcos resolviera esto por él mismo y me lo comunicara en sus propios términos. En otras palabras, yo le estaba diciendo a mi mujer que era imposible conocer eso acerca de nuestro hijo a una edad tan temprana.

Estaba equivocado.

Mirando atrás puedo ver que yo no estaba preparado para aceptar la posibilidad de que mi hijo fuera gay. Pude haber sido más comprensivo con mi esposa. Pude haber estado más abierto al diálogo. Pude haber sido más sensible y haber estado más abierto a la posibilidad de que sí, los niños pueden empezar a revelar su verdadera identidad a temprana edad.

El instinto de mi mujer era correcto. Ella pudo percibir algo diferente en Marcos incluso antes que él lo hiciera. Todo lo que ella necesitaba era que la escuchara y escogí no hacerlo. Caminó por un camino solitario durante algunos años hasta que Marcos salió del closet[1]. Siento no haber sido más solidario y abierto de mente.

A pesar que no estábamos seguros, o no estábamos de acuerdo sobre si Marcos era gay o no, desde el principio ambos sí que estábamos de acuerdo en algo: queríamos asegurarnos de crear un entorno en el que nuestro hijo se sintiera cómodo y seguro creciendo en nuestra familia. Queríamos asegurarnos de que Marcos saliera del closet primero con su familia.

Cuando Marcos nos compartió su identidad gay fue un verdadero momento de alegría para todos nosotros. Recuerdo que fue un momento feliz, y también un alivio: finalmente sabíamos dónde estábamos parados y podíamos salir adelante.

Fue entonces cuando mi voz interior dijo: “Ahora es tu momento de correr con la pelota”. Me dije a mí mismo que si mi hijo tenía el coraje de salir del closet, yo también debería tenerlo. Decidí salir como el padre de un hombre gay. Elegí comenzar a contárselo a mi jefe, clientes, colegas y amigos.

Para mí, esto ha sido un proceso de aprendizaje, y todavía tengo mucho que aprender. La mejor manera de comenzar el proceso fue haciéndole preguntas a Marcos, porque tenía curiosidad y estaba ansioso por aprender. También quería mostrar mi amor y apoyo haciendo preguntas. Era mi manera de tratar de decirle a Marcos que estaba a su lado y de su lado.

Y lo primero que necesitaba aprender era el significado de cada una de las letras de “LGBTQ”[2]. Esto es lo que he aprendido hasta ahora:

La “L” es de Amor (Love) y también de Aprender (Learn)

A través de mi hijo, estoy aprendiendo nuevas formas de amar. Y la mejor manera de aprender es siendo curioso, hacienda preguntas, participando en conversaciones, estando dispuesto a conocer a otras personas en sus propios términos.

La “G” es de Gracia (Grace)

Por la gracia de Dios tengo a Marcos en mi vida. Marcos es creación de Dios y tengo la suerte de ser un instrumento elegido para cuidarlo.

La “B” es de Nacer (Born) y Ser (Be)

Mi hijo nació gay. Esta es una importante lección que he aprendido. Mi hijo no escogió ser gay: mi hijo nació gay. Es parte de su ser.

La “T” es de Confiar (Trust) y también de Tiempo (Time)

Confiar en tu voz interior. Y es tiempo. Algunas personas han estado esperando durante décadas para ser considerados bienvenidos a nuestra iglesia, ser acogidos y aceptados en nuestra iglesia siendo quienes son, no teniendo miedo de ser rechazados. Es tiempo para que nosotros, como miembros de la iglesia, salgamos a recibirlos. Todos ellos son parte de la creación de Dios. Yo soy un hombre de mediana edad, pero mi mentalidad no es de la Edad Media.

La “Q” puede ser de Pregunta (Question)

¿Puedo estar equivocado en mis creencias o ideas preconcebidas?

¿Quizás no esté acogiendo lo suficiente?

Tal vez Dios me está dando una ventaja en comparación con otros, bendiciéndome con alguien especial que me mostrará nuevas formas de amar y respetar a los demás.

La “Q” podría también representar lo desconocido (unknown) -lo que no puedo entender o explicar. Y eso está bien. No necesito entender todo el plan de Dios, todo lo que necesito hacer es amar la Creación de Dios.

Quiero compartir algunas de mis esperanzas. Espero que en nuestra familia estemos plantando las semillas para nuestras futuras generaciones, donde cualquier persona de cualquiera de las letras LGBTQ se sienta amada, acogida y segura.

Tenía pavor de entregar mi hija a otro hombre. Ahora sueño con el día en que Marcos nos presente a nuestro nuevo yerno, uniéndose a nuestra familia. Sueño y espero tener nietos. Espero poder acompañar a mi hijo hacia el altar el día de su boda.

Para finalizar, quiero volver a la primera letra “L” de Amor (Love). El padre Anthony de Mello, jesuita y escritor espiritual, dice que hay dos fuerzas en el mundo: el miedo y el amor. Así que realizo estas declaraciones llenas de esperanza:

Elijo pasar del miedo al amor.

Elijo no temer sobre lo que podría salir mal.

Elijo soñar con lo que puede ir bien.

Elijo amar para la mayor gloria de Dios.

***

[1] Salir del armario, declarar voluntaria y públicamente su homosexualidad.

[2] Acrónimo que define las minorías sexuales  “Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero, Queer”

http://blog.cristianismeijusticia.net/2018/01/15/hijo-mayor-marcos-gay-significado-las-siglas-lgbtq

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EL ESPECTACULO DE FANÁTICOS RELIGIOSOS Y LA IDENTIDAD DE GENERO.


http://www.eldinamo.cl/nacional/2018/01/24/video-el-triste-espectaculo-de-fanaticos-religiosos-tras-aprobarse-la-ley-de-identidad-de-genero/

Hombre abandonó a su hija de tres meses por no haber nacido varón


Como me gustaría ver a ese hombre en unos años, y será tan de buenas que la creatura que hoy abandona, es quien le cuida en su enfermedad o vejez.

Evangelizadoras de los apóstoles.

Foto referencia AFPFoto referencia AFP

El hecho sucedió en zona rural de Tunja, en Boyacá.


Por: Redacción Digital BLU Radio

Las autoridades lograron capturar a un hombre que decidió abandonar en un potrero a su hija de tres meses de nacida, porque quería, según la Policía, un hijo varón.
El hecho sucedió en la vereda Chorro Blanco de Tunja, en Boyacá.
“Un ciudadano al ver frustrado su oportunidad de tener un hijo varón, busca la oportunidad para sacar a la menor de tres meses, para dejarla abandonada en un paraje ahí cercano a la residencia. Este hecho obviamente que causa incomodidad entre la familia y la comunidad, lo cual dan a conocer este hecho a las autoridades y así nuestras unidades de Infancia y Adolescencia inician la búsqueda de la bebé, a la cual hallan horas más tarde cerca a la casa”, señaló el coronel Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana de Tunja.
La denuncia se conoció por parte de la madre de la bebé, quien ya está con su hija mientras que el hombre fue recluido en la cárcel de El Barne.

Feminismo radical, ideología de género y manipulación política | Alex Roig


 

POSTED ON 09/01/2018

Suena siniestro leer que tras la ideología de género se encuentra el marxismo cultural y el feminismo radical, amén de otros agentes, empeñados en acabar con la familia tradicional y el mundo occidental tal como lo conocemos.

¿En relación a qué es “radical” el feminismo así calificado? Según sus críticos es “radical” en relación al feminismo moderado o tradicional de las primeras feministas, las cuales fueron buenas chicas que portaron el estandarte de la liberación femenina con justas reivindicaciones sociales como un salario digno o acceso a profesiones consideradas exclusivamente de hombres. Un feminismo al cual nada se puede objetar, sino todo lo contrario. Pero a finales de los años sesenta surge en Estados Unidos un grupo de feministas radicales que empieza a desmarcarse de lo que hasta ese momento había sido el movimiento feminista reivindicativo en todo el mundo, dando lugar al feminismo agresivo contra el hombre y toda su cultura patriarcal, cuyo germen debe buscarse en la nueva izquierda surgida después de mayo del 68[1]. “El corpus de esta ideología totalitaria incluye el sexo libre, el aborto, y la desaparición del matrimonio, la familia y la religión por ser instituciones opresoras”[2].

A juzgar por lo extremado de las afirmaciones de algunas de sus representados es fácil satanizar el feminismo radical, sin pararse a pensar en sus causas y razones reivindicativas, tras las que se esconden muchas experiencias de dolor, como la de, por ejemplo, la escritora estadounidense y activista Andrea Dworkin, cuya vida es todo un rosario de abusos. Para empezar, abusos por parte de su padre, abusos de su primer marido. A los 18 años fue arrestada durante una protesta contra la guerra del Vietnam y estuvo en la cárcel de mujeres del Village, donde sufrió abusos de dos médicos. Todos estos factores dominaron sus batallas subsiguientes contra toda forma de violencia contra la mujer. Tras licenciarse en Literatura en 1968 por el Bennington College, dedicó todas sus fuerzas a la lucha feminista. Básicamente, fueron batallas contra la pornografía, la pedofilia, la violencia contra la mujer y la conducta sexual del hombre como referente de la desigualdad imperante, ahondando en la utilización del sexo por el hombre como vehículo del poder patriarcal. En 1999, a los 53 años, fue drogada y violada en un hotel de París, un suceso que le hizo un daño enorme, agravado, además, porque hubo quien no creyó su historia[3].

Es evidente que muchas mujeres no han llegado al feminismo radical por pura teoría ni por promover caprichosamente una ideología de género, sino sencillamente como consecuencia de su propia experiencia de vejación y dolor. Se entiende perfectamente que sea una mujer, monja y teóloga católica, Ivone Gebara, la que pueda escribir una teodicea teológica hasta aquí no tratada por ningún teólogo o filósofo masculino, me refiero a El rostro oculto del mal. Una teología desde la experiencia de las mujeres (Trotta, Madrid 2002)[4].

Ciertamente, la experiencia de violencia sexual o machista no justifica necesariamente las posiciones extremas o radicales, pero ayuda a comprenderlas y obliga a buscar otras perspectivas y hermenéuticas más comprensivas, según el principio cristiano destacado por San Ignacio, de que antes de condenar la posición contraria, hay que intentar salvarla. Así es como se es fiel a aquel que dijo, “no he venido a condenar al mundo, sino a salvarlo” (Jn 12, 47).

Cuando cada día somos testigos del abuso de la mujer, que en estos últimos meses ha tenido por protagonista a la industria del espectáculo de Hollywood, pero que es una realidad cotidiana que muchas niñas —y niños— llevan sufriendo desde la más tierna infancia en el seno mismo de su familia[5]. Es triste comprobar que la violencia contra la mujer está presente en tanto en ámbitos privados como públicos; en el hogar y en trabajo; en la economía canalla de la prostitución, la pornografía y la trata de blancas; en la violencia física directa; en los feminicidios[6], que muchas veces quedan impunes.

Los que señalan los años ’60 como génesis de la ideología de género, deben recordar que aquellos fueron marcados no solo por el movimiento feminista radical, sino también por protestas internacionales contra la guerra en Vietnam y contra la aceptación y hasta el apoyo de brutales dictaduras en Latinoamérica. Parte de aquella juventud se radicalizó al no ver posibilidades de eliminar esta violencia institucional. Protestaba por igual contra la violencia política y todo tipo de violencias, entre ellas la violencia de género.

Dicho esto, hay que aclarar que este tipo feminismo radical de los años 60-70 ya apenas si existe, excepto en Estados Unidos, donde siempre ha contado con grandes representantes, cuyo pensamiento fluctuó entre lo radical y lo moderado. Hoy muchas feministas abogan más por la cooperación que por la confrontación. En la actualidad, se puede decir con María Blanco, que «nadie tiene el monopolio de lo que piensan las mujeres, ni del feminismo auténtico, ni de la feminidad» (Afrodita desenmascarada. Una defensa del feminismo liberal. Deusto Ediciones, Barcelona, 2017).

Cathy Young, escribiendo a mediados del 2016 para The Washington Post, afirmaba que casi nadie niega la realidad histórica de la dominación masculina, pero la solución al problema, que ha creado un gran fractura en nuestra cultura, pasa no sólo por la guerra entre sexos. “Para formar parte de la curación, el feminismo debe incluir a los hombres, no sólo como aliados sino como socios, con una misma voz y una misma humanidad”[7].

Después de una década complicada, la Conferencia Episcopal Española reconocía que el tiempo transcurrido desde la publicación Directorio de la Pastoral Familiar en España (2003), donde los obispos llamaban la atención sobre las nuevas circunstancias en las que se desarrollaba la vida familiar, y la presencia en la legislación española de presupuestos que devaluaban el matrimonio, en la actualidad “permite advertir que, desde entonces, no son pocos los motivos para la esperanza. Junto a otros factores se advierte, cada vez más extendida en amplios sectores de la sociedad, la valoración positiva del bien de la vida y de la familia; abundan los testimonios de entrega y santidad de muchos matrimonios y se constata el papel fundamental que están suponiendo las familias para el sostenimiento de tantas personas, y de la sociedad misma, en estos tiempos de crisis”[8].

Los múltiples desafíos al concepto cristiano de la sexualidad y la familia están ahí, pero para responder a esta problemática, amplia y compleja, a la Iglesia no le queda otra vía que volver a reflexionar las viejas creencias a la luz de las nuevas realidades. Su labor es la búsqueda de la paz y el bien en cada nuevo contexto y en cada nuevo momento de la historia, sanar el egoísmo visceral que nos lleva a preferir siempre nuestros intereses en detrimento de los demás. El ser humano, debido a lo arraigado de su pecado, ha construido una sociedad injusta y discriminadora, donde las esclavitudes antiguas da lugar a nuevos tipos de esclavitud, donde en última instancia todo se reduzca a mantener la diferencia entre los de arriba y los de abajo, entre la élite y la no-élite; entre los nuestros y los otros. “Establecemos —como dice Ivone Gebara—, colores y etnias superiores unas a otras, sexos superiores a otros, orientaciones sexuales más normales que otras. Y quien está del lado del poder y de la normalidad no duda en mantener relaciones excluyentes y culpabilizar a «los diferentes» por muchos males del mundo”.

La Iglesia no es inmune a estos combates históricos entre la igualdad y la desigualdad, lo que en la Biblia se describe como “acepción de personas”, intolerable para el creyente. La Iglesia tiene miedo de las feministas radicales y la feministas tienen miedo de la Iglesia. “Las feministas —escribía Alicia Miyares—, sabemos que los valores, tanto morales como políticos, de la igualdad y la libertad son falazmente cuestionados por discursos religiosos que pretenden interrumpir de continuo la marcha de la humanidad hacia modelos de democracia más perfectos” (“Que Dios nos coja confesadas).

Los últimos papas, comenzando por Juan Pablo II, pasando por Benedicto XVI y llegando a Francisco, se han pronunciado inequívocamente contra la “ideología de género”, esto no se puede negar. En la exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia sobre el amor a la familia, publicada en marzo de 2016, el Papa Francisco advierte: “Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo” (n. 86). Con ello no hace sino defender la enseñanza sustentada en la Escritura y la Tradición sobre las relaciones hombre-mujer y el matrimonio.

Pero, téngase en cuenta una nota importante. Para Francisco, denunciar la ideología de género no implica negar ayuda o compañía a los homosexuales, no cierra los ojos a la urgencia de una teología pastoral adecuada, sensible y atenta a la realidad.

En la habitual conferencia de prensa que concede en el retorno de sus viajes internacionales, específicamente en el vuelo de Azerbaiyán a Roma, el Papa señaló que “las personas se deben acompañar como las acompaña Jesús. Cuando una persona que tiene esta condición llega hasta Jesús, Jesús no le dirá seguramente vete porque eres homosexual. No. Lo que yo he dicho, es esa maldad que hoy se hace en el adoctrinamiento de la teoría del género”. “Antes que nada, yo he acompañado en mi vida como sacerdote, obispo y también como Papa, he acompañado personas con tendencia homosexual y también con prácticas homosexuales. He acompañado, los he acercado al Señor, algunos no podían, pero yo he acompañado y nunca he abandonado a nadie, esto que quede claro”.

Anteriormente, el 26 junio 2016, Francisco se había atrevido a decir que la Iglesia católica debería disculparse con las personas gays por la forma en que las ha tratado. Fue durante el vuelo de regreso al Vaticano tras su visita a Armenia. El Papa hizo estas declaraciones cuando le preguntaron si estaba de acuerdo con los comentarios del cardenal alemán Reinhard Marx, quien dijo que la Iglesia debía disculparse con los homosexuales por haberlos “marginado”. Francisco respondió literalmente: “Creo que la Iglesia no sólo debe pedir disculpas a una persona homosexual que ofendió, sino que hay que pedir perdón a los pobres, a las mujeres que han sido explotadas, a los niños obligados a trabajar, pedir perdón por haber bendecido tantas armas”.

Por si fuera poco, el 3 de octubre de 2016, de nuevo a bordo de un avión, de regreso de su viaje a Georgia y Azerbaiyán, Francisco aseguró que Jesús no abandonaría a un homosexual o un transexual. Fue en respuesta a la pregunta sobre qué opinaba de las personas transexuales, de aquellas con disfunciones hormonales o aquellas que cambiaban de sexo porque no aceptaban su cuerpo de hombre o mujer. “Cuando una persona con esta condición llega delante de Jesús, nunca le dirá vete porque eres homosexual”, dijo y agregó: “A las personas hay que acompañarlas cómo hace Jesús siempre”.

A la luz de estas declaraciones “en vuelo”, no es de extrañar que el Papa Francisco haya sido reconocido por la comunidad gay como el papa más “clemente” de los últimos años. El escritor colombiano Giuseppe Caputo, aunque no cree que es para echar las campanas al vuelo, reconoce que “ha habido un cambio, dentro del estrecho margen de cambio que un discurso de derecha como el católico puede tener: el suyo es un gesto sutil, muy sutil, pero ha demostrado ser simbólico y, sobre todo, beneficioso. Definitivamente no es lo mismo que una institución con tanto poder de influencia hable de hogueras y penalización a que pida abiertamente que los gays no sean marginados. Que la extrema derecha rechace las declaraciones de Francisco, evidencia que ha habido un giro: las personas homosexuales, señores creyentes, no pueden ser discriminadas ni tratadas con violencia, lo pide el papa”[9].

Esta es lo diferencia de la crítica papal de la “ideología de género” de la crítica de los que la instrumentalizan para sus intereses particulares, principalmente políticos. En todos los países latinoamericanos, con nula educación política en general, muchos políticos debeladores de la “ideología de género” la utilizan interesadamente como un instrumento muy importante para ganarse la voluntad que pueblo, siempre dispuesto a defender la moral tradicional y sus creencias religiosas, al tiempo que también, cómo no, excitan los prejuicios, odios y fobias populares, con el fin de conseguir su voto, o al menos, el rechazo de aquellos partidos zurdos señalados como defensores de la subversiva “ideología de género”. Muchos pastores, principalmente de las iglesias evangélicas fundamentalistas, pentecostales y carismáticas, se suman a con tal fervor a este discurso que arrastran tras de sí a toda su congregación, llegando a traspasar el límite del rechazo a la homosexualidad por causas doctrinales, para caer en el odio más visceral al que es tildado de abominable y digno de la pena de muerte, según la ley de Moisés. Imagino que aderezado con amor por la salvación del alma.

En estos casos, la “ideología de género” se convierte en una nube de humo que no solo oculta los problemas del pueblo de carácter social y económico, y desvía la atención del subdesarrollo y la corrupción política, sino lo que es mucho más grave, oculta por completo el mensaje evangélico de gracia y misericordia. El humo generado por muchos críticos de la “ideología de género” impide ver el sentido cristiano de la gracia y la reconciliación. En lugar de ser portadores de esperanza, se convierten en mensajeros de odio y miedo. Han pisado el umbral de la gracia, sí, pero se han quedado en la antesala de ley; pertenecen más en la escuela del Juan Bautista tronante que del apacible Jesús de Nazaret. Amelia Valcárcel, desde su posición de observadora, estos predicadores evangélicos pentecostistas son más veterotestamentarios que neotestamentarios; son capaces de sacar enseñanzas de los versículos más abstrusos del Antiguo Testamento, por el que tienen especial predilección. Los Evangelios se escuchan poco, pero JosuéJueces, Esdras, Reyes, o Ezequiel son citados de continuo[10].

Lamentablemente, los rigoristas e integristas, “convierten la defensa de la moral, de la vida y familia en una ideología e ideologización que les lleva a despreocuparse o legitimar, al mismo tiempo, otros males e injusticias sociales-globales. Como son el hambre y la pobreza, la precariedad (explotación) laboral, el trabajo basura e indecente y el paro, la pena de muerte, las guerras, armas e industria militar, las violencias y destrucción ecológica.

”Es la parcialización e ideologización de la fe y la moral que cae en la moralina burguesa e individualista, obsesionada por las cuestiones personales como la familia o la sexualidad. Sin enmarcarlas y responsabilizarse por las otras cuestiones sociales y éticas, que o bien no les preocupan o quieren justificar dichas injusticias sociales. Para ser una moral coherente, hay que defender la vida en todas sus fases, dimensiones y aspectos, desde el inicio con la concepción-fecundación, durante toda la existencia humana con el bien común, la dignidad y derechos de las personas hasta el final de la misma”[11].

En la Carta a los obispos de la Iglesia católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, publicada en 1986 durante el papado de Juan Pablo II y que estuvo a cargo del cardenal Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se afirma con rotundidad que los actos homosexuales son “intrínsecamente desordenados” y que en ningún caso pueden recibir aprobación — enseñanza que recogía la anterior declaración sobre la “Persona humana” y la ética sexual, del 29 de diciembre de 1975—, sin embargo en dicha carta el cardenal Ratzinger, advierte con no menos énfasis, que “es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen” (n. 10). Importante nota pastoral que muchos parecen ignorar. Lo grave es que aquí no están en juego ciertas doctrinas o ideas, sino las personas, las mismas que estamos llamados a servir con amor y diligencia.

Seguiremos.

_______

[1] Mario Cely, Ideología de género y feminismo radical (CLIR, Costa Rica 2016); Clementino Martínez Cejudo, La ideología de género y la crisis de Occidente (Ediciones De Buena Tinta, 2015); Francisco Serrano, La Dictadura de Género (Almuzara, Córdoba 2012); Jesús Trillo-Figueroa, La ideología de género (LIBROSLIBRES, Madrid 2009); Juan Varela, Origen y desarrollo de la Ideología de Género, Alianza Evangélica Española, Barcelona 2017.

[2] Magdalena del Amo, “Feminismo de género, una ideología totalitaria”, http://blogs.periodistadigital.com/opinion.php/2011/07/15/feminismo-de-genero-una-ideologia-totali

[3] Isel Rivero, “Andrea Dworkin, feminista polémica”, https://elpais.com/diario/2005/04/13/agenda/1113343209_850215.html

[4] En esta obra se analiza el mal en sus diversas manifestaciones, oculto en la familia, en los hogares, en los prostíbulos, en los conventos, en las Iglesias y en las teologías. Este mal no sólo sale aquí a la luz pública, sino que se convierte en objeto de investigación científica e irrumpe en el mundo académico.

[5] A este respecto es de felicitar la publicación del libro Rompamos el silencio. Prevención y tratamiento de la violencia en la familia, de María Elena Mamarian (Kairós, Bs. As. 2010), donde alza la voz y pone una luz en la oscuridad de las relaciones violentas en la familia.

[6] Véase “Feminicidio: De Ciudad Juárez a Europa”, http://blog.cristianismeijusticia.net/2013/01/03/feminicidio-de-ciudad-juarez-a-europa?lang=es

[7] C. Young, “Las feministas tratan mal a los hombres” https://elpais.com/elpais/2016/07/04/opinion/1467635693_524761.html.

[8] “La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar”, XCIC Asamblea Plenaria de la CEE, Madrid, 26 de abril de 2012.

[9] G. Caputo, “El papa Francisco y el arcoíris”

http://www.semana.com/nacion/articulo/papa-francisco-en-colombia-relacion-del-papa-con-la-comunidad-lgbti/535712)

[10] Amelia Valcárcel, “Religiones, sectas y ganancias morales. El atractivo del fundamentalismo y la desconfianza hacia el feminismo, en Feminismo, género e igualdad, Pensamiento Iberoamericano, p. 212. Madrid, Septiembre 2011.

[11] Agustín Ortega, “Con Francisco y su moral liberadora ante el rigorismo e integrismo”, http://blogs.periodistadigital.com/accion-formacion.php/2017/10/23/con-francisco-y-su-moral-liberadora-ante

http://www.lupaprotestante.com/blog/feminismo-radical-ideologia-de-genero-y-manipulacion-politica-alex-roig/

Arremetida conservadora socava avances de género en América Latina


Tres generaciones de mujeres de una familia argentina enarbolan carteles con la consigna “Ni Una Menos”, en una de las manifestaciones contra los feminicidios/femicidios en Buenos Aires. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS
Tres generaciones de mujeres de una familia argentina enarbolan carteles con la consigna “Ni Una Menos”, en una de las manifestaciones contra los feminicidios/femicidios en Buenos Aires. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

Tres generaciones de mujeres de una familia argentina enarbolan carteles con la consigna “Ni Una Menos”, en una de las manifestaciones contra los feminicidios/femicidios en Buenos Aires. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

BUENOS AIRES, 22 nov 2017 (IPS) – Una “arremetida conservadora y fundamentalista” en América Latina contra una alegada “ideología de género” pone en riesgo o está ya derogando avances para las mujeres, entre otros en la lucha contra la violencia hacia ellas, denuncian activistas feministas.

Susana Chiarotti, una  abogada argentina integrante del Consejo Asesor del Comité Latinoamericano y del Caribe para la Defensa de los derechos de las Mujeres (Cladem), considera este uno de los temas “preocupantes”, al reflexionar sobre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, este 25 de noviembre.

Esa jornada abre la campaña de activismo Unete, hasta el 10 de diciembre, el Día de los Derechos Humanos, en que participan diferentes agencias de la Organización de las  Naciones Unidas, bajo el lema de “No dejar a nadie atrás: Poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”.

“Hay algo perverso en esa caracterización (de ‘ideologia de género’). Se trata de volver a instalar a la mujer en los espacios tradicionales: a cargo de las tareas de cuidado, pero sin quejarse; volver al hogar y dejar los pocos empleos que quedan a los varones; recuperar la obediencia al paterfamilia”: Susana Chiarotti.

“Estas campañas antiderechos de las mujeres no son aisladas, ni dispersas ni erráticas. Están bien organizadas, financiadas y coordinadas. Los sectores conservadores de todos los países se conectan entre sí y comparten estrategias y actividades”, señaló Chiarotti a IPS al explicar los alcances de la ofensiva conservadora.

Para la también directora del Instituto de Género, Desarrollo y Derecho,el ataque a la supuesta “ideología de género”, “se reproduce con las mismas expresiones” en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, El Salvador, México Perú, Paraguay, República Dominicana o Uruguay, por citar algunos países.

“En todos ellos, entre otras iniciativas, tratan de eliminar la educación sexual integral, o borrar la igualdad de género y la no discriminación por orientación sexual de las currículas escolares; de oponerse a la autonomía de los cuerpos de las mujeres impidiendo los abortos, incluso los legales”, explicó.

Un informe de ONU Mujeres y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), lanzado este miércoles 22, subraya que, aunque en la región el número de países con políticas nacionales de protección para las mujeres aumentó de 24 en 2013 (74 por ciento) a 31 en 2016 (94 por ciento), las altas tasas de violencia contra las mujeres siguen siendo un desafío grave.

“A pesar de los notables avances en los planes de acción nacionales, la región registra las tasas más altas de violencia contra la mujer fuera de la pareja y la segunda más alta dentro de ella”, agrega.

El informe “Del compromiso a la acción: políticas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe“, alerta que  el número de feminicidos/femicidios está en aumento, y dos de cada cinco son resultado de la violencia doméstica, aquella dentro de los muros del hogar.

Además, indica el informe de las agencias de la ONU, alrededor de 30 por ciento de las mujeres han sido víctimas de violencia por parte de su pareja y 10,7 por ciento han sufrido violencia sexual fuera de la pareja.

Para Chiarotti el número de estos asesinatos por razones de género los convierte  “prácticamente un genocidio, y además oculto”. Si se matase a la misma cantidad de personas por razones étnicas, religiosas o de otra índole las autoridades y la gente reaccionarían de otra manera, “pero son mujeres y la sensiblidad desgraciadamente decae”, ha argumentado.

Maltratadas, familiares de víctimas de feminicidios/femicidios y cruces que simbolizan las mujeres asesinadas por razones de género, en un collage de imágenes en diferentes países de América Latina. Un llamado al fin de la violencia contra las mujeres, un objetivo que se aleja en la región. Crédito: Juan Moseinco /IPS

Maltratadas, familiares de víctimas de feminicidios/femicidios y cruces que simbolizan las mujeres asesinadas por razones de género, en un collage de imágenes en diferentes países de América Latina. Un llamado al fin de la violencia contra las mujeres, un objetivo que se aleja en la región. Crédito: Juan Moseinco /IPS

“En Brasil están tratando de introducir la mediación en la Ley María da Penha sobre Violencia Doméstica y Familiar”, aprobada en 2006 y que lleva el nombre de una biomédica que quedó parapléjica tras ser disparada por su marido mientras dormía, citó la especialista entre los ejemplos del retroceso regional en materia de violencia de género.

Allí, “además han boicoteado la posibilidad de que las mujeres embarazadas por violación puedan abortar”, precisó, aunque ese sea uno de los restrictivos supuestos en que en Brasil es legal interrumpir el embarazo.

“En mi país, Argentina, esto se está haciendo a través de la campaña de algunos sectores, de instalar la ‘probation (suspensión de juicio a prueba)’ en los juicios de violencia de género y al utilizar la objeción de conciencia de manera masiva para impedir las prácticas legales de interrupción de embarazos”, argumentó Chiarotti.

En Paraguay grupos conservadores  emprendieron una arremetida contra algunos programas del Ministerio de Educación, utilizando este concepto.

“Al conceptualizarlo como ideología aprovechan el rechazo de la gente a ser ‘ideologizada’ o alienada en una línea de pensamiento. Pero género es una categoría de análisis para revisar la realidad, no una ideología”, opinó Chiarotti.

“Hay algo perverso en esa caracterización. Se trata de volver a instalar a la mujer en los espacios tradicionales: a cargo de las tareas de cuidado, pero sin quejarse; volver al hogar y dejar los pocos empleos que quedan a los varones; recuperar la obediencia al paterfamilia”, planteó.

También se pretende con esta ofensiva, añadió, “negar la existencia de las diversas formaciones familiares e instalar la idea que lo natural es un solo modelo de familia (heterosexual, nuclear), así como que la única forma válida de amar es la heterosexual, entre otras negaciones de la realidad”.

Karina Bidaseca, coordinadora del Programa Sur-Sur del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), se refiere a este tema entre otros en el libro que coordinó para esa organización junto con la Universidad Nacional San Martín, “Genealogías críticas de la colonialidad en A. Latina, África, Oriente” (2016).

“Esta razón inscribe los guiones de los que defino como ‘fundamentalismos coloniales globales’ (culturales, religiosos, políticos, económicos y epistémicos) y que son los fundamentos de los frentes expansivos de aquellos discursos fundamentalistas, conservadores, morales y racistas como lo que se da en llamar la ideología de género”, dijo a IPS.

“Se trata de un ataque que es antifeminista y transhomofóbico y proviene de parte de un sector ultraconservador fundado en las iglesias cristianas evangélicas”, planteó Bidaseca, también profesora de estudios de género y afrofeminismo en dos universidades argentinas.

“En Colombia la ‘ideología de género’ es crucial para comprender por ejemplo los procesos de paz que se vieron atravesados por esta discusión”, afirmó.

“Algunos ejemplos de movilizaciones en muchas ciudades del país salieron marchas multitudinarias afirmando que eran padres y madres de familia que defendían los valores de la familia tradicional heterosexual, contra la ‘ideología de género’ que, según ellos se está imponiendo en las escuelas a través del Ministerio de Educación”, ilustró.

“Feminazis es el  modo de clasificar con que este discurso nomina a quienes defendemos los derechos de la diversidad sexual, y de las mujeres contra los femicidios”, añadió. Recordó así un término acuñado por el comentarista radial estadounidense Rush Limbaugh en 1992, al referirse a las mujeres que defendían el derecho al aborto, que calificó como un “holocausto”.

La falta de educación sexual o de abortos permitidos en caso de violencia sexual, es atribuida en cambio por otras organizaciones, entre otras causas, al gran número de embarazos de niñas y adolescentes que se producen en América Latina.

“Por la edad, se presumen gestaciones producto de abuso sexual o coerción. Son maternidades forzadas y su número es cada vez mayor en países de Latinoamérica y el Caribe, la única región del mundo donde vienen en aumento”, indicaron más de 150 organizaciones civiles ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en una sesión el 24 de octubre en Montevideo.

Un año atrás, en la misma capital uruguaya, un Foro de Organizaciones Feministas dictaminó que la región “enfrenta retrocesos democráticos por golpes ‘destituyentes’ de la voluntad ciudadana” y por la asunción de gobiernos que entre otras consecuencias están “generando mayor exclusión de las mujeres”.

En ese contexto, señaló que “la arremetida fundamentalista intentando expandir la supuesta existencia de la ‘ideología de género’ busca frenar las luchas feministas por la igualdad” y por acabar con “el patriarcado”.

“Lo que vemos es un movimiento mundial, que ha atravesado países como Francia, Alemania, España e incluso México y Panamá, donde se han hecho marchas contra esa alegada ideología”, consideró Bidaseca.

Editado por Estrella Gutiérrez

http://www.ipsnoticias.net/2017/11/arremetida-conservadora-socava-avances-genero-america-latina/

 

Google recuerda a Sor Juana Inés de la Cruz con un doodle


El doodle muestra a la escritora sobre un escritorio entre dos libreros en los que destacan seis  volúmenes formando la palabra Google. | Foto: Google

Publicado 12 noviembre 2017
Conocida como la “décima musa”, Sor Juana Inés de la Cruz es una de las más destacadas representantes de la literatura hispanoamericana.

Google dedicó este domingo su doodle a la escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, en el marco de su 366 aniversario de nacimiento.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez nació en Nepantla México el 12 de noviembre de 1651. Conocida como la “décima musa”, Sor Juana Inés de la Cruz es una de las más destacadas representantes de la literatura hispanoamericana.

El doodle muestra a la escritora sobre un escritorio entre dos libreros en los que destacan seis volúmenes formando la palabra Google.

La primera mujer astrónoma que fue cruelmente asesinada por una turba de cristianos


Martes, 24 de enero de 2017 7:51
|Geovanni M

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¿Cómo se asesina a una mujer inteligente? La historia está colmada de episodios donde la lucha entre los argumentos científicos y religiosos pugnan por tratar de demostrar quién tiene la razón y al hacerlo, han convertido a grandes científicos en atormentados mártires debido a la originalidad de sus planteamiento que les costaron el juicio mental o la existencia.

Sin embargo, no sólo los hombres se han dedicado al estudio de diferentes fenómenos. Las mujeres también han destacado en el desarrollo de hipótesis y cuestionamientos que han contradicho el régimen establecido, tal como sucedió con Simone de Beauvoir, Rita Levi-Montalcini o Hannah Arendt, ejemplos de mujeres comprometidas con su labor.

Tal vez la primera de ellas fue Hipatia. Filósofa y maestra griega que sobresalió en Matemáticas, Astronomía y formó parte de la Escuela neoplatónica de Alejandría donde desarrolló estudios lógicos y amplió los horizontes de las ciencias exactas. Pero todo hombre y mujer tiene un punto débil e Hipatia no fue la excepción. Su prolífica y extraordinaria trayectoria comenzaría su final el mismo instante en el que se enamoró.

hipatia rostro

Hipatia se enamoró del conocimiento y los misterios del cielo gracias a su padre Teón, matemático y astrónomo destacado en la antigüedad. Él apoyo la instrucción de su hija desde pequeña, hasta que llegó a convertirse en la renombrada profesora que impartía lecciones públicas acerca de los preceptos y las ideas desarrolladas en su momento por Platón y Aristóteles.

hipatia

Uno de sus más fieles discípulos fue Sinesio de Cirene, con quien sostuvo por muchos años una correspondencia afectuosa, sin que sucediera más nada entre ellos. Gracias a esos mensajes se conoce más de la obra de la científica que se salvó de la destrucción. Los historiadores han descubierto que Sinesio solía pedir el consejo de Hipatia, llamándola “queridísima maestra” e incluso, en una de ellas le asegura que la recordará en el más allá.

Debido sus ideas innovadoras y de carácter completamente agnóstico (un pensamiento revolucionario que, sin negar la existencia de Dios, considera inaccesible para el entendimiento humano la noción de lo absoluto o el orden que rige el destino de los hombres), Hipatia era considerada por el creciente cristianismo una pagana instruida al servicio de “falsos dioses”.

De acuerdo con registros de Sócrates de Constantinopla –que no el filósofo–, el alcance de sus conocimientos llegó a sobrepasar el razonamiento de su época:

“Llegó a tal grado de cultura que superó a todos los filósofos contemporáneos y heredó la escuela platónica que había sido renovada en tiempos de Plotino. Explicaba todas las ciencias filosóficas a quienes lo deseaban y gente de todas partes acudía a consultarla”.

hipatia

Por si fuera poco, Hipatia superó los conocimientos matemáticos y astronómicos de su padre. Algunas fuentes aseguran que ella fue la responsable del surgimiento del astrolabio, esa herramienta empleada por astrónomos y navegantes para determinar la posición en el cielo de un cuerpo celeste, además de ser utilizado para especificar la latitud local, entre otros usos. Sin mencionar sus investigaciones con respecto a las ciencias lógicas; aspectos que la transformaron en una líder de opinión que disfrutaba expresar su parecer sobre diversas cuestiones públicas de su entorno, una posición avanzada para una mujer de la época, razón que desagradó al obispo Cirilo.

hipatia astrolabio

Luego de que el obispo la identificara como una mujer influyente y capaz de poner en riesgo las ideas defendidas por el cristianismo, las relaciones entre el poder eclesiástico y el poder civil comenzaron a tensarse tanto, que Cirilo aprovechó esa inquietud y arremetió contra Hipatia, argumentando discursos de odio contra la mujer más inteligente de Alejandría.

hipatia

Fue así como se gestó un horrible crimen. Corría el cuarto año del obispado de Cirilo cuando una multitud de monjes rodeó a la científica a las afueras de su propia casa y a punta de golpes, insultos y humillaciones la arrastraron hasta el interior de una iglesia. Allí la desnudaron, lapidaron, descuartizaron y desgarraron hasta el último centímetro de su cuerpo, para después cremar sus restos. Era el mes de marzo del año 415 d. C. e Hipatia tenía 50 años de edad y una mente lúcida cuando perdió la vida ante el fanatismo religioso, pero jamás la dignidad.


La historia de Hipatia sobrevivió gracias a sus discípulos, pero su figura no es reconocida con la importancia que reviste ser considerada la primera científica de quien se tenga registro. Como ella, un sinfín de mujeres han desfilado por la historia que, sesgada por el machismo imperante desde aquellos tiempos, omite sus conocimientos y aportes a la gran empresa colectiva de la ciencia; sin embargo, su labor directa, tal y como sucede en el caso de varios hombres de pensamiento crítico, desapareció de las fuentes historiográficas por el resentimiento de la ideología dominante y por supuesto, por su condición de mujer.

https://culturacolectiva.com/tecnologia/hipatia-la-primera-mujer-astronoma-que-fue-asesinada-por-una-turba-de-cristianos/

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