SEMBLANZA DE LA HNA MARIA CONSUELO VALENCIA CANO. GLORIA A DIOS!!!


A SOLO DIOS EL HONOR Y LA GLORIA HERMANAS MISIONERAS DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS

Hna. María Consuelo Valencia Cano

(Hna. María de Jesús de S. T.)

“Clínica Medellín”- 17 de marzo de 2017

Recogemos en esta semblanza su herencia de fidelidad a Cristo, a la Iglesia y a la vocación de Misionera Teresita. El ejemplo de su fe y piedad; su bondad y gentileza; el testimonio de obediencia humilde y generosa, su servicio dedicado, su entrega hasta el final. Murió irradiando la misma paz y serenidad con que vivió, expresión de su profunda vida espiritual. Nos dejó pasado el mediodía de ayer 17 de marzo, tras un largo periodo de sufrimiento, llevado siempre con ejemplar fortaleza cristiana. Hoy nos acercamos a la vida de esta gran Mujer, convencidas de que será para nosotros un estímulo en la fe, un ejemplo a seguir, motivo de gozo para dar gracias al Señor que bendice a su Iglesia con vidas santas como la de ella.

Hna. María Consuelo nació en la población antioqueña de Santo Domingo – Antioquia el 15 de abril de 1924 – Martes Santo – en el cristiano hogar formado por Don Juan de Dios Valencia Osorio y su señora Doña María Cano de Valencia. Familia eminentemente misionera de la cual el Señor separó para su servicio exclusivo en la tarea evangelizadora, de sus doce hijos, dos varones para el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal – Mons. Gerardo Obispo de Buenaventura, y el Padre Félix muerto en Venezuela con sólo 10 años de sacerdocio, y tres hijas para la vida religiosa, la Hna. Consuelo para la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita, Hermana Julia del Calvario y Sor Inés de la Cruz q.D.g.

Fue bautizada y confirmada a los 4 días de nacida, el 19 de abril de 1924- Sábado Santo- en el templo parroquial de su pueblo natal Santo Domingo; la Primera Comunión a los seis años, el 21 de junio de 1930. Desde los primeros años de su niñez, aprendió en su familia a amar a Dios y a imitar a Jesucristo. Desde pequeña la caracterizó una serena sonrisa que reflejaba la paz de su alma. Transcurrió la infancia, niñez y juventud en su cristiano hogar, recibiendo de sus padres ejemplo de piedad ferviente y caridad exquisita para todos.

Se educó con las Hermanas de la Presentación, la primaria en el municipio de Santo Domingo y el bachillerato en Envigado, quienes continuaron como en su hogar, guiándola por las sendas del saber y la virtud moldeando su corazón con una sólida formación cristiana, intenso amor a Jesucristo y una tierna devoción a la Virgen María. En ese 2 ambiente cultural y religioso se desarrolló, marcada siempre por la alegría constante, reflejo de su sencillez y claridad que mostraba la belleza de su alma. Escuchó la llamada de Dios a la vida consagrada e ingresa a la Congregación el 28 de julio de 1944. En la carta de recomendación para el ingreso, las Hermanas de la Presentación testifican que “su conducta fue buena, como también su carácter, muy aplicada al estudio y muy piadosa. Se le vio siempre muy buena voluntad para dejarse formar”; el 12 de febrero de 1945, vistió hábito en Santa Rosa de Osos, donde al año siguiente emitió su profesión religiosa, el 13 de febrero de 1946. Desde aquel día practicó siempre ese “sí” pronunciado y nunca retirado, ofuscado o contradicho, y el 3 de octubre de 1949 en San José de la Montaña hizo los votos perpetuos convirtiéndose en esposa de Jesús para toda la eternidad.

En la Congregación adelantó estudios de Pedagogía en la Normal Superior “María Inmaculada” de San José de la Montaña, de Antropología, y Pastoral Social, entre otros. Fue siempre una religiosa muy ejemplar, humilde, sencilla, prudente, acogedora, comprensiva y muy caritativa con las hermanas; estaba siempre pendiente de lo que necesitaban. Se preocupaba de todos y, especialmente, de los pobres. Sus palabras, obras, su modo de vivir y de tratar a sus hermanas de la Comunidad, traducían su amor y unión con Dios y con la Virgen María. Su vida consagrada misionera, transcurrió en la discreción, en la sencillez, el silencio, con un talante comprometido: Maestra en, San José de la Montaña, Betulia, Caucasia, El Jordán, San Carlos y Toledo – Antioquia-, Magangué- Bolívar; Puente Aranda en Bogotá, Mucuchíes –Venezuela, Nuquí entre los indígenas; Vice maestra de Postulantes el año 1954, Maestra de Novicias los años 1967 y 1968 en la Casa Madre; superiora local por más de 25 años; catequista en Zaragoza; Pastoral Indígena en Panguí y Nuquí- Chocó; en Jaqué– Panamá, casa de la que fue fundadora, en la Pastoral Afro; en Barranquilla formación de Laicos Asociados; Bucaramanga, Canapote, Ovejas en Colombia; Cumaná, El Vigía, Santa Rosa de Ocopí Venezuela y Sánchez Magallanes –en Pastoral Misionera.

Formó con la palabra y el ejemplo el corazón de sus discípulos, en el amor a la Eucaristía y en los valores cristianos. La pastoral social, el trabajo de promoción, la formación, la evangelización y la enseñanza religiosa por medios diferentes a los de las aulas escolares, fueron puestos en obra por la Hna. María Consuelo.

Ella estuvo atenta a colaborar especialmente en la pastoral sacramental y misionera. A partir del año 2013 es enviada a la casa de la salud “La Serrana” en Pueblo Viejo-La Estrella a la actividad más profundamente misionera, desde la enfermedad y la limitación física. En el silencio de esta casa, continuó ejerciendo el apostolado de la sonrisa, de la amabilidad, de la entrega. El amor y fidelidad inquebrantable a la Iglesia es el rasgo más firme de su fisonomía moral. Junto a él, el amor a la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús y a la Virgen María. En estos tres amores, que ella supo conjugar entre sí y con otras cualidades de su personalidad, radica, el origen de todas sus actividades misioneras. Para ella, la Virgen María fue una experiencia vital que condicionó muchas de sus opciones más profundas y su modo de vivir la propia espiritualidad, iluminó su camino, sostuvo sus esfuerzos. Su ser y que hacer mariano lo vivió desde el “Hágase en mí”, de María. Quiso pasar la vida siendo su eco de humildad, de silencio pleno de amor y de entrega. 3 Las virtudes que practicó se conjugan admirablemente con las características que San Juan Pablo II destaca en su Encíclica «Redemptoris Missio» y que deben identificar al auténtico misionero. Entre ellas: Deseo y empeño por alcanzar la santidad, piedad, gran estima por la vida sacramental, la pobreza, la mansedumbre, el ardor misionero, la aceptación de los sufrimientos, el interés por la auto-formación, aprender, capacitarse, estudio asiduo de la biblia y los documentos de la Iglesia. Siempre deseó aprender a tocar algún instrumento musical. Cumplía sus deberes con fervor; también todas las reglas de la Congregación, estaba siempre recogida y silenciosa, pero a la vez era natural, alegre, siempre llena de amor benévola y desinteresada hacia el prójimo. Todas las etapas de su vida tuvieron como denominador común la profunda raíz en el amor de Dios, y la firme voluntad de crear comunión en cuantos la rodeaban. Entregándose con generosidad al carisma congregacional, renunciando a tantas cosas para servir, supo granjearse el afecto, la estima y la amistad. Dios la dotó de un fino espíritu y una exquisita sensibilidad. Si toda su vida estuvo orientada a Dios, en la recta final aceleró el paso deseando ardientemente la partida.

La Hna. Consuelo, respondiendo con la gracia de Dios al don de su vocación, entró en la Congregación, a la edad de 20 años, y volvió a la “Casa del Padre” a los 93, cuando la Congregación celebraba el octavo día de la novena a San José– patrono de la buena muerte. Alrededor de las 2:30 de la tarde, queda como un cirio consumido en los brazos del Padre, en la Clínica Medellín. Con afecto y gratitud acompañemos a esta hermana nuestra en su último viaje hacia el verdadero Oriente, hacia Cristo, sol sin ocaso, con plena confianza en que Dios la acoja con los brazos abiertos, reservándole el lugar preparado para sus amigos, fieles servidores del Evangelio y de la Iglesia.

Fue testimoniante su actitud de aceptación ante el dolor y, muy gratificante para nuestra amada Congregación el contar con estos modelos de santidad. Agradecemos, la fraterna compañía de nuestros hermanos de la Familia MAB, los que siempre caminan con nosotras en penas y alegrías, a todos los miembros de la familia Valencia Cano, amigos y conocidos por el Don de nuestra Hermana Consuelo a la amada Congregación, también a la querida comunidad de la Serrana, a las enfermeras y médicos que solícitamente atendieron su salud y al personal de apoyo por sus generosos y oportunos cuidados.

Casa de la Salud “Villa María” Medellín, 18 de marzo de 2017

 

Remitido al e-mail

 

Los problemas de la visita del papa Francisco a Colombia


bergoglio

La semana pasada se confirmó que el papa Franciscovendrá a Colombia desde el 6 hasta el 10 de septiembre. Existen muchos motivos de peso para oponerse a esta visita — el primero y más importante, por supuesto, es que Colombia es un Estado laico, y si un líder religioso quiere venir al país, que se pague él mismo su visita (o la paguen sus borregos), pero no con dinero de los contribuyentes.

Este es el argumento de mayor peso: el Estado debe tratar a todos sus ciudadanos por igual, y darle un tratamiento privilegiado a una religión particular (o a varias religiones, o a todas) atenta contra todos los que no adhieren a esas creencias, por tanto el Estado debe ser absoluta y totalmente laico, para no violentar el derecho humano a la libertad de culto de nadie — ninguna religión se verá beneficiada por dineros públicos.

Esto, que es la piedra angular de cualquier sociedad que aspire a ser civilizada, no debería tener vuelta de hoja, aunque como buena pocilga de trogloditas, en Colombia casi todos ignoran olímpicamente este mandato constitucional —incluso la Corte Constitucional—.

Y hay gente que cree que el laicismo es negociable, que, bajo ciertas circunstancias (‘culturales’, extraordinarias o la excusa del momento), se puede —y, peor, sería deseable— destinar recursos públicos a la promoción religiosa. Entre esos, nunca falta el argumento utilitarista, que es el colmo de lo absurdo. Para la muestra, en el caso que nos ocupa, un talDiego Perdomo salió a decir que no jodamos tanto, que nos callemos con nuestra libertad de culto, y nuestros molestos derechos humanos, pues al fin y al cabo, la visita del Papa traería réditos económicos al país, y que el dinero está por encima de nuestras libertadesindividuales, así que olvidémonos del asunto, dejemos de preocuparnos por lo que es legítimamente nuestro, y sigamos pagando impuestos para que se despilfarren en la superstición ajena, porque eso ayudará a la economía.

La esclavitud también era económicamente muy rentable, y eso no la hace menos equivocada. Permítanme rectificar: a diferencia de la visita papal, la esclavitud sí era económicamente rentable… porque tenemos razones para pensar que la visita del papa Francisco no lo será — su visita al Encuentro Mundial de las Familias 2015 en Filadelfiadejó completamente endeudada a la ciudad, aún cuando los organizadores se habían comprometido a pagar todo (y no lo hicieron).

Así que voy a ser meridianamente claro: no podría importar menos si la visita del Papa diera tanto dinero como para pagar la deuda externa y que ningún colombiano tuviera que trabajar ni un día más por el resto de su vida, ni siquiera eso justificaría que se despilfarre dinero de los contribuyentes en la promoción religiosa; sea católica, musulmana, judía, hindú o budista. Cero, nada, zip. El respeto a los derechos humanos no está condicionado a que resulten rentables: y a quien no le parezca, que se vaya a Arabia Saudita, donde prevalece la economía nacional sobre los derechos de la ciudadanía.

Y no me vengan con la excusa de la visita de jefe de Estado. Vamos, ¿acaso no había un Mandamiento que prohibía mentir? Toda la pompa de la noticia es porque el Papa es una celebridad católica, no más. Las palabras del presidente Juan Manuel Santos al recibir la noticia fueron la bienvenida a un líder religioso, no a un jefe de Estado — el propio Santos dijo que es una “visita apostólica” para que Bergoglio venga a repartir las “enseñanzas de Jesús” a los “hijos de dios”.

Si todavía no se han muerto de pena ajena, aún hay más razones para desfallecer.

Por ejemplo, la Conferencia Episcopal se puso a soltar spoilers y resulta que el Papa viene a decirle a los colombianos que hay que dar el primer paso hacia la reconciliación. No shit, Sherlock!! O sea: vamos a gastar miles de millones de pesos en la visita de un líder religioso para que escupa una obviedad como un castillo que, para completar, podría haber dicho en teleconferencia, o subido a YouTube.

O eso de las enseñanzas de Jesús, que es un cliché tanto ridículo como peligroso, porque el protagonista principal del mito judeocristiano ciertamente tiene enseñanzas moralmente cuestionables y repugnantes.

Como si el tema no fuera ya una cadena sistemática de absurdos, aquí está la guinda del pastel: en enero de 2015, tras la masacre de Charlie Hebdo, el papa Francisco justificó el terrorismo diciendo que, con sus provocadoras blasfemias, los caricaturistas se habían buscado que los hermanos Kouachi segaran sus vidas esa fatídica mañana de enero. Wow!Pues vaya forma de “dar el primer paso hacia la reconciliación”. En mi humilde opinión,ningún apologista del terrorismo es idóneo para promover el proceso de ‘paz’, mucho menos la reconciliación.

En todas sus giras, Francisco repite su monserga contra el laicismo, los derechos sexuales y reproductivos, la población LGBTI, los métodos anticonceptivos, la adopción homoparental, la tecnología y —ohh, la ironía— las “noticias falsas” de las que tanto se ha servido la mafia que dirige. No hay motivos para pensar que esta vez será la excepción.

Después de esto, si alguien vuelve a decir que Juan Manuel Santos es un buen gran de póker, entonces yo soy Messi, porque sólo a un inepto se le ocurre hacerle propaganda estatal a un tipo que promueve todas las fantochadas fascistas y antiderechos de la oposición (el uribismo y Ordóñez) a escasos meses de las elecciones.

https://laicismo.org/2017/los-problemas-de-la-visita-del-papa-francisco-a-colombia/159522

CHILE: Abogado querellante caso Karadima: “El fallo establece impunidad para la Iglesia Católica”


por Rodrigo Fuentes y Raúl Martínez (Chile)
Viernes 17 de marzo 2017 

jp hermosilla

Juan Pablo Hermosilla aseveró que existen pruebas suficientes de “negligencia sistemática e ignorancia deliberada” por parte de las autoridades del clero, por lo que apelará a la decisión judicial que rechazó la denuncia.

Este jueves, el ministro de fuero Juan Muñoz Pardo objetó la demanda por 450 millones de pesos interpuesta contra el clero local por el médico James Hamilton, el periodista Juan Carlos Cruz y el presidente de la Fundación para la Confianza, José Andrés Murillo.

El abogado Juan Pablo Hermosilla, representante de los tres profesionales, víctimas de abusos sexuales del párroco Fernando Karadima, aseveró que las pruebas presentadas en contra de las autoridades del Arzobispado son contundentes, por lo que apelarán en los próximos días a la decisión del ministro Muñoz.

“Nos sorprendió el fallo, creo que no se condice con los antecedentes que se presentaron. Además, se establece una suerte de inmunidad para la Iglesia Católica que es intolerable para un Estado de derecho democrático, es como volver al comienzo del Siglo XIX. Eso no es tolerable y por eso vamos a recurrir dentro de los plazos legales en contra de este fallo”, detalló.

El jurista Juan Pablo Hermosilla acusó a la justicia de proteger a la Iglesia Católica y confesó que no es fácil dar la pelea contra una institución tan poderosa en el  país.

El abogado querellante argumentó que son públicas las pruebas, correos electrónicos entre los cardenales Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati donde tratan el tema y denostaban a las tres víctimas del párroco de la Parroquia de El Bosque.

“Hay antecedentes que muestran que la demora en investigar era una obstrucción a la investigación. El comportamiento posterior, incluso hasta el año 2014 con las cartas y correos entre los cardenales Errázuriz y Ezzati, acredita que ellos están por impedir que se investigue por parte del Estado y, al mismo tiempo, han tratado pésimos a mis defendidos, contrario a lo que dicen públicamente, expresándose de la peor forma respecto de ellos”, subrayó.

En el fallo de 291 páginas, el juez Muñoz desechó la demanda civil “que en la valoración de la prueba rendida por la demandante, apreciada legalmente en conjunto con los descargos y argumentos de la demandada, no permiten formarse convicción acerca de la existencia de coerción, difamación y silenciamiento por parte del Arzobispado de Santiago, en desmedro y sufrimiento de los actores, por insuficiencia probatoria”.

Respecto de las denuncias de las víctimas sobre el conocimiento del Arzobispado de los delitos que cometió Karadima, el juez concluyó que “no resulta posible, asimismo, configurar encubrimiento de los abusos sexuales de Karadima por parte del Arzobispado, ya que no hay prueba alguna a su respecto. La tardanza en dar tramitación progresiva a las denuncias de dos de los actores, ha sido explicada por el Arzobispo de ese entonces, e incluso ha pedido perdón por dicho atraso”.

*Fuente: Diario UdeChile


Juan Carlos Cruz: “La justicia chilena nos ha decepcionado”

Raúl Martínez |Jueves 16 de marzo 2017 

cruz_162334_816x544

Uno de los querellantes contra la Iglesia Católica por su encubrimiento del ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima, criticó la decisión del tribunal que desechó la denuncia que exigía una indemnización y disculpas públicas del clero local.

Decepcionado se manifestó Juan Carlos Cruz, uno de los acusadores del ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima, luego de la decisión del ministro de fuero Juan Muñoz Pardo, quien rechazó la querella contra la Iglesia Católica chilena por encubrir al religioso luego que lo acusaran de abusos sexuales.

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile desde los Estados Unidos, Cruz dijo lamentar el fallo que significa una desprotección frente a los abusos de quienes se escudan en su condición de guías espirituales como fue en el caso de Karadima.

“Una tristeza muy grande, un desamparo muy grande. La justicia chilena nos ha decepcionado tremendamente, el ministro Muñoz. Y también la forma. Porque el fallo está lleno de contradicciones, en que nos da muchas veces la razón, pero al final dice que el Arzobispado, la Iglesia Católica chilena no tiene responsabilidad jurídica. Entonces uno dice, qué queda para gente que ha vivido lo que hemos vivido nosotros, o para niños que están bajo la tutela de la iglesia en hogares o en colegios… es tremendamente desconcertante”, indicó Cruz.

 En una de sus partes, el fallo de 291 páginas reconoce la jerarquización de la Iglesia Católica, por lo que Cruz cuestiona que la decisión del magistrado finalmente sostenga que no existe responsabilidad del Arzobispado en este caso.

 “La Iglesia Católica en Chile es la única institución que no tiene que responder ante la justicia. ¿Cómo puede ser eso? Eso me parece absolutamente increíble. Y deja a un montón de personas en un estado de vulnerabilidad tremenda. Eso es muy, muy preocupante”, cuestionó.

 Juan Carlos Cruz reiteró sus acusaciones contra los cardenales Ricardo Ezzati y Francisco Javier Errázuriz, a quienes calificó como “los mayores encubridores que ha tenido la Iglesia de Chile”.

 “Es cosa de ver los testimonios. Errázuriz ha dicho que ha parado investigaciones. Están las cartas de Errázuriz a obispos y a Diego Ossa, un cura, diciéndoles cómo tienen que actuar. Están los correos electrónicos entre Errázuriz y Ezzati hablando pestes sobre mí. De verdad que es una cosa que es para no creerlo que una institución tenga un poder y una mano tan larga que pueda manipular a la justicia chilena”, subrayó Cruz.

 Si bien cuestionó el “retiro dorado” como calificó la sanción impuesta por los tribunales canónicos contra Karadima, apuntó a la impunidad que con sus fallos ha impuesto la justicia nacional contra el ex párroco confinado a un convento “a una vida de oración y penitencia”, según la decisión del Vaticano.

Juan Carlos Cruz adelantó que los abogados que lo representan junto a José Andrés Murillo y James Hamilton, apelarán a la decisión para buscar justicia y reclamar el pago de una indemnización de 450 millones de pesos, además de disculpas públicas del Arzobispado de Santiago.

El caso Karadima involucró a importantes personalidades nacionales, incluyendo a Eleodoro Matte quien en su momento se reunió con el entonces Fiscal Nacional Sabas Chahuán a quien pidió celeridad en la investigación que llevaba en contra del religioso el Ministerio Público.

Pero a pesar de la extensa investigación, Karadima fue absuelto por los tribunales nacionales al declarar prescritos los delitos de abuso sexual que había cometido mientras era el vicario de la parroquia El Bosque de Providencia, frecuentada por la elite chilena.

Consuelo Vélez: “Me sigue doliendo la situación de la mujer en la Iglesia, incluso con Francisco”


Olga Consuelo Vélez

“Hay que lograr el reconocimiento pleno de las mujeres en el corazón de la Iglesia”

“La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos”

José Manuel Vidal, 19 de marzo de 2017 a las 22:38

La presencia de la Iglesia en el proceso de paz, no es tan contundente como uno esperaría para este tipo de realidades. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son

Ponencia/>

Ponencia

(José M. Vidal).- Consuelo Vélez se define a sí misma como una teóloga colombiana interesada por aportar, desde el laicado y desde la mujer, un compromiso de la fe con la realidad en la que vivimos, para dinamizar una Iglesia cada vez más inclusiva, más comprometida y más solidaria. Abanderada de la defensa de la mujer, le duele su situación en la Iglesia, incluso con Francisco y pide su “reconocimiento pleno”.

Hablamos con ella durante el I Encuentro Iberoamericano de Teología, que se celebró en Boston hace aproximadamente un mes. En su brillante ponencia, habló de los desafíos de la Teología y de la exclusión. De las periferias geográficas y existenciales.

Consuelo ¿Desde cuándo eres teóloga profesional?

El doctorado lo hice en Brasil del 96 al 99, entonces, desde el 99. Fue la plataforma definitiva como para yo sentir que podía escribir, decir, comunicar y enseñar. Pero desde el 87 ya enseñaba en la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana. Primero, en los cursos de Teología que se le dan a los diferentes estudiantes de las otras carreras que hay en la Universidad. Luego, en lo que se llamaba la carrera de Ciencias Religiosas, donde había más religiosas o laicos. Y alguna clase daba en la Facultad de Teología, propiamente.

Cuando volví con el doctorado, se abrieron mucho más las puertas, de hecho, me nombraron directora de la carrera de Teología, que fue toda una novedad, porque era una mujer y laica.

¿Fuiste de la primeras mujeres en ser teóloga?

Sí, fui la primera.

En Colombia.

Y hasta ahora. Hace un mes nombraron a otra mujer como directora de la carrera de Teología. La segunda, en todos estos años, en Colombia.

¿Por qué hay tan pocas mujeres teólogas?

Creo que no es fácil estudiar Teología porque, para una mujer, luego no hay un campo de trabajo claro. En las facultades, eclesiásticas o civiles, por la tradición, en principio se prefiere a un sacerdote. Y si las facultades son de comunidades religiosas, se prefiere un sacerdote de esa comunidad.

También hay muchas comunidades religiosas femeninas y sin embargo esas mujeres no tienen tanta salida hacia la Teología.

No, porque tradicionalmente, lo mismo que pasa en Roma, en Colombia las religiosas estudiaban por la tarde, y Ciencias Religiosas. Y por la mañana se estudiaba Teología, dirigido para los que iban para el sacerdocio.

Siempre ha habido alguna religiosa y algunas laicas, aunque poquitas. La Facultad de Teología, ha sido más bien para los sacerdotes. No es que se hayan cerrado las puertas, pero digamos que el primer interés de la vida de las religiosas, no es ser teólogas, sino responder a sus colegios, sus hospitales, sus obras sociales…

Estudiar Teología, que implica primero estudiar Filosofía, resulta demasiado para los planes que tienen las comunidades religiosas. Se pretende que la religiosa estudie algo de formación teológica, y de ahí que lo haga en la carrera de Ciencias Religiosas.

Pero también, por debajo de todo eso, hay algo más estructural.

Cuando fui directora de carrera, intenté motivar, pero creo que fracasé, a las comunidades religiosas femeninas a pensar cuál es la diferencia entre estudiar Ciencias Religiosas y Teología. A que no debería haber esa diferencia entre las dos disciplinas, y que ellas, que se dedicaban a evangelizar, deberían estudiar Teología.

Pero había un problema de fondo: a las religiosas no les dan tanto tiempo para estudiar como a los varones, para estudiar su Teología. Las religiosas, ya bastante hacían con estudiar Ciencias Religiosas, porque por la mañana tenían que trabajar en el colegio y por la tarde iban a estudiar. Y por la noche, quitándole horas al sueño, responder a los trabajos.

Yo les preguntaba que por qué no podían ser como los varones, que vienen a estudiar por la mañana, por la tarde hacen sus trabajos, y en el fin de semana tal vez hacen algún apostolado. Ellas me respondían que no, porque no querían vivir cómodas como los varones. Que la vida tiene que ser de entrega, de servicio, etc. Cosa que es loable, pero también es cuestionable.

Creo, que si no se entiende que el estudio también es un apostolado, y un servicio a la evangelización para hacerlo bien, se recortan horizontes. Y pienso, que detrás también está la imagen de la mujer sacrificada, que tiene que entregar hasta el último suspiro. Y que si una no dice esto parece que va en contra del Evangelio, o de la mujer, o del papel de generosidad y entrega que debería caracterizar a las mujeres.

Pero pienso, que cuidando que la vida sea de entrega, de seguimiento y de fidelidad, las mujeres tenemos derecho, como los varones, a tener tiempo para estudiar y para formarnos, para ejercer ser teólogas.

Tengo que reconocer, que sí hay algunas religiosas en Colombia que han estudiado Teología, como Carmiña Navia, Marta Inés Restrepo, algunas dominicas…

Son las mínimas.

Sí, no hay muchas.

¿Y una especie de florero? Es decir, estructuralmente los hombres están desde siempre. Y las monjas, pues bueno, son monjas y se dedican a servir.

Realmente, cuando yo estudié Teología, algunos profesores se burlaban de las religiosas que estudiaban hasta Ciencias Religiosas. Algún sacerdote, que impartía esta disciplina, las trataba mal. Era un desprecio. No de todos, pero sí algunos.

Ayer sacudiste el I Encuentro Iberoamericano un poco, con tus tesis sobre la mujer. ¿Te sigue doliendo la situación de la mujer en la Iglesia, incluso con Francisco?

Sí, creo que para el Papa, en este momento, la preocupación de la mujer no es la suya, y a veces, es peor lo que dice que lo que no dice. Porque, mejorar la situación de la mujer no es que se nos diga: “mire, que como la Virgen María es mujer, ustedes quédense tranquilas”. O, “que ya voy a nombrar más mujeres para equis comisión o para tal otra…”

Eso, puede acontecer y tiene que acontecer, pero la pregunta es más de fondo: ¿cómo hacemos para liberar a la Iglesia (y esto el Papa lo dice), del clericalismo? A lo que habría que añadirle: y alcanzar el reconocimiento pleno del papel de las mujeres en el corazón de la Iglesia.

En este mismo evento, ayer decían: “pero mire, hemos invitado a diez mujeres…” Como si nos hicieran un favor. Ya es mucho, abrieron el camino para diez mujeres… Y no sé si estamos diez, pero digamos que sí.

Esas frases son las que se tienen que ir acabando. La responsabilidad, es ver cómo hacemos para enriquecernos con voces distintas. Y esas voces distintas son de mujeres, de laicos (varones y mujeres) y son de pobres. En este congreso, pensaba ayer, hablamos mucho de los pobres pero no los invitamos para escucharlos de primera mano.

La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos. Todo eso lo decíamos ayer: de qué manera cambiamos las estructuras para que se abran un poquito esas experiencias. Cada uno, luego, en su trabajo pastoral, posiblemente sea muy cercano y amigo de los pobres. Pero son dudas que uno tiene, de cómo hacemos para cambiar esa mentalidad.

¿Mientras no se conceda el derecho de la mujer de subir al altar, estaréis siempre en un segundo lugar? ¿Ése es el gran objetivo? ¿O cuál es?

No. Yo no creo que sea el objetivo, ni que es el punto de llegada, aunque posiblemente pasa por ahí. Pero no es mi interés en este momento pelear o no pelear ese punto.

Para mí lo importante es liberar esa mentalidad clerical y esa vinculación entre el sacerdocio ministerial y la autoridad total, a todo nivel, en enseñanza teológica y en enseñanza magisterial, que está totalmente unido. La palabra de los laicos, mujeres y varones, no tiene una autoridad. Yo creo que debería ser reconocida y que no necesariamente venga unida al sacerdocio.

Que luego lleguemos hasta allí, sí. Pero ahora, no es mi lucha primera porque no quiero contribuir al clericalismo, aunque sí me gustaría que hubiera mucha más participación.

Cuando yo fui directora de carrera, escribí: “ojalá que se acabe pronto, esto de “primera directora mujer”. Pero terminé mi directorio por el 2008 y estamos en el 2017. Han pasado nueve años para que se vuelva a nombrar una mujer. Es mucho. No solo en ese cargo de directora de carrera, sino como directora de posgrados u otra cosa, porque en la Facultad tenemos diferentes cargos… Nueve años sin que otra mujer estuviera en esas esferas de decisión.

Y ¿por qué? Pues porque siempre, si hay un clérigo, y un clérigo de la comunidad, parece que es más importante. Y ya no digo mujeres, sino también varones.

Pero ahora, las mujeres estamos un pasito por detrás de los laicos varones, porque para bien o para mal, estamos en una sociedad patriarcal. Y en la sociedad patriarcal, el varón sigue teniendo la palabra de autoridad, mientras que la mujer sigue teniendo la palabra de: ¡Ay, qué bonito aportó! ¡Qué maravilla que nos da este toque femenino! Hay una cosita ahí que no acaba de cambiar en la mentalidad.

Y en la mentalidad actual, ese desfase es un tremendo anti-testimonio. La Iglesia es de las pocas instituciones donde sigue habiendo una discriminación real, práctica y teórica.

Yo creo que es un anti-testimonio, por eso ayer hablé de la ley de cuotas positivas. Y algunos siempre protestan cuando lo hago, porque piensan que es una discriminación.

Pero es discriminación positiva.

Es una discriminación positiva y creo que debería ser una ley transitoria. Mientras no se tengan en cuenta esas leyes, no vamos a lograr la equidad. Si yo fuera directora de la Facultad o de algún órgano eclesial, intentaría dar el testimonio. Buscaría activamente, al menos, para dar el testimonio de que la cosa es más compartida, de que en todos los estamentos hay varones y mujeres.

Porque, mujeres preparadas sí hay, incluso en Teología ¿O no?

Sí. En nuestra Facultad estamos un grupito, y en otras facultades de Colombia también. No somos muchas. Muchas mujeres no estudian Teología porque no hay campo de trabajo, dado que sigue siendo un campo reservado a varones. Imaginar lo costoso que es, porque en la Universidad Javeriana es muy costoso, para luego no tener salida, hace difícil que te decidas.

Se ha intentado. La Universidad tiene sus programas de ayuda y de becas, y alguna mujer ha sido favorecida. La facultad no tiene discriminación para pagarle el doctorado a mujeres o a varones cuando somos profesores. En este caso no existe ninguna discriminación, esto hay que reconocerlo. Pero, digamos que otro tipo de becas, que existen por este mundo, se reservan para clérigos. Entonces, para estudiar un posgrado en Teología, o tienes mucho dinero y tiempo, o no lo haces.

También están reservadas esas ayudas para comunidades religiosas.

Las comunidades religiosas, como dije antes, sí financian algunas veces, pero luego no les dan tiempo a las religiosas para que se dediquen a la Facultad, porque siempre tienen cosas que atender en sus apostolados.

¿Estamos pagando esta dinámica? ¿Estamos pagando el hecho de predicar hacia afuera lo que no cumplimos hacia adentro, en este caso concreto, con la mujer?

Creo que sí. Hay que reconocer que como toda la sociedad es patriarcal, el pueblo de Dios vive el mismo síndrome de no darse cuenta. Solo lo aprecia gente como tus hijas, por ejemplo. Algunos jóvenes lo comentan.

En España, ya es muy común que haya listas cremallera en los partidos, mujer-hombre-mujer-hombre. Hay discriminación positiva.

En mi país, puede que en algunos partidos políticos lo intenten. Pero digamos que se puede hablar de que en el pueblo de Dios, dentro de la Iglesia, eso no existe. Por eso sigue siendo normal, por ejemplo, en la eucaristía, que ante un ministro de comunión mujer y otro varón, la gente va más al varón. Y si está el clérigo, va al clérigo.

En cuanto a los estudiantes, creo que vamos ganando peso y empiezan a estimarnos más, y a valorarnos. En este sentido, estoy en un momento de recoger frutos. Ya hay una comunidad estudiantil que te valora. Pero no ha sido fácil.

No es que sea perfecto, y vayan las cosas súper bien. El hecho de ser mujer, hace que te exijan más, que te critiquen más y que sean más capaces de rebatirte con fuerza. Hay estudiantes que no le dirían lo mismo a un profesor sacerdote que a una profesora mujer. Eso sigue existiendo. Pero en la Facultad, creo que ya hay una tradición de respeto, aunque la mentalidad siga siendo un poquito machista.

¿Este encuentro demuestra que lo hispano está de moda, incluso en Estados Unidos, y que, de alguna manera, empieza a sacar cabeza a nivel teológico también?

Yo sé que aquí, en Boston concretamente, con esta escuela de Teología y de catequésis, le han dado mucha importancia a lo hispano y a que la Teología se divulgue entre ellos. Pero es un primer acercamiento, no diría que está de moda.

Se han hecho esfuerzos mutuos para que el trabajo que se ha hecho aquí se divulgue, y este esfuerzo de conectar ahora con otras realidades, es un primer paso. Un paso de que estamos conociéndonos.

¿A tu juicio, lo hispano, eclesiásticamente, sigue estando marginado o infravalorado en Estados Unidos?

No puedo meterme a hablar de esta realidad, porque la desconozco.

¿Te da miedo Trump?

Pues sí. Me parece que las declaraciones que ha hecho, desde un principio, sí son de temer, porque están en una postura más egoísta que de apertura. Son más de identidad personal que de preocupación por el devenir del mundo y de los más pobres.

Me da miedo, sin conocer por dentro la dinámica de Estados Unidos, pero sin lugar a dudas, los mensajes, desde mi punto de vista, desdicen desde un humanismo mayor de colaboración entre países y de una colaboración por los últimos. Todo eso, son realidades que me asustan.

¿Es previsible que nos haga llorar, y que haga llorar sobretodo a Latinoamérica, que es lo que ellos llamaban “el patio trasero”?

Sí, es posible. Pero como este mundo está tan extraño, uno no puede predecir lo que va a pasar. A veces, en lo que parece que es un invierno y que va a terminar mal, de repente surge algo nuevo, como cuando cayó el muro de Berlín, como cuando en la Iglesia hablábamos de invierno eclesial, y de repente surge la primavera…. Y en política, tengo la esperanza de que si este señor endurece ciertas medidas, los países que hemos estado dependientes de Estados Unidos, seamos capaces de mirar para otro lado.

Por ejemplo, si hay una colonia en América Latina de Estados Unidos, es Colombia. A cuenta del narcotráfico y del conflicto armado, hemos estado supeditados a Estados Unidos para que nos ayude. Una ayuda que es ambigua, porque es ayuda en armas que les compramos a ellos. Ahora estamos en otro momento en Colombia, y ojalá que esto que nos parece ahora asustador, haga brotar otra cosa que nos sorprenda.

En cambio, la dinámica política actual, en Latinoamérica en concreto, parece que es la vuelta a los regímenes o a los gobiernos más liberales.

Ese es el drama que estamos viviendo, y que uno no acaba de entender.

Los esfuerzos por gobiernos alternativos al neoliberalismo, desde mi punto de vista con mil fallas, pero también con muchas cosa positivas, no se valoran.

Hablo de las políticas, no hablo de las personas. Porque yo veo que la gente confunde la persona con programas políticos. Te dicen: “no me gusta tal persona como presidente o presidenta…” Pero no dicen: “no me gusta tal o cual política”

No critican la política, o la critican cuando afecta a las clases altas. Pero no valoran todas aquellas políticas que han favorecido a los más pobres.

Estamos en esa realidad de que se intentó, de diferentes maneras, hacer proyectos alternativos, y ahí se ve la resistencia. Esa es la mentalidad colonizada: ni siquiera somos capaces de valorar positivamente los esfuerzos que se han hecho por contrarrestar este neoliberalismo a ultranza. Creo que estos países han intentado valorizar lo nacional, poner medidas para que lo interno se reivindique.

Algo que no ha valorado ni siquiera la propia jerarquía de la Iglesia en muchos países de estos.

Sí, así es. No voy a hablar de los otros países, porque soy colombiana. Me voy a referir al proceso de paz que se está llevando en Colombia, aunque no es precisamente de lo que estábamos hablando:

Una porción de Iglesia apoyó y sigue apoyando. Pero en un momento crucial, como fue el plebiscito, la Iglesia, bajo la aparente neutralidad, no colaboró positivamente a que esto saliera adelante. Y cuando perdemos el plebiscito, entonces la Iglesia habla y dice que el plebiscito no tenía ideología de género… La ideología de género fue una de las causas por la que se perdió. Pero no la única. La Iglesia lo dice después, no antes.

La pregunta es, por qué muchas veces, la Iglesia como institución, bajo la capa de neutralidad, lo que realmente apoya es el lado que llamamos tradicionalmente de derechas, de conservar el status quo. Por qué no es capaz de arriesgarse a valorar las cosas positivas que tiene lo que llamamos de izquierda, de cambio, de transformación.

Y eso, que en ese proceso está implicado todavía el propio Vaticano y el mismo Papa.

Sí claro. Y yo creo que la Conferencia Episcopal Colombiana, especialmente el presidente, ha sido protagonista en positivo de este proceso de paz. La Iglesia ha designado a un representante, que es el padre Darío Echevarría, y muchos obispos han participado activamente en la construcción de la paz y en los diálogos.

Pero que aunque ha habido presencia, no es esa presencia contundente que uno esperaría para este tipo de realidades que se viven. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son. Incluso, y es muy gracioso, en el periódico salió una foto de un obispo y de la multitud que inundó las calles para protestar por eso. Y uno entonces, no entiende por qué no sale también una foto así de algunos jerarcas con toda la gente para apoyar el proceso de paz, o para reivindicar los derechos de los más pobres. Eso no se ve tanto.

Pero sí hay voces también en la Iglesia colombiana de la institución jerárquica, que se han empeñado en el proceso de paz.

¿Es irreversible el proceso de paz? ¿Va a culminar? ¿Tienes esperanza en que cuaje de una vez?

Yo tengo esperanza, pero aquí, sí que tenemos que tener esa paciencia histórica, y asumir con anticipación muchos fracasos que se van a dar en el camino.

Y si hablamos de los medios de comunicación, nos venden que todo lo malo que pasa ahora en el país es a causa de los guerrilleros, de los disidentes y de los fracasos en los procesos de paz.

Pero lo bueno es, que los guerrilleros están llegando y que la gente los está recibiendo. Que se ven brotes de esperanza. Y esto no pasa por los medios de comunicación más masivos. Tenemos la dificultad de que no hay unos medios de comunicación que acompañen lo positivo, sino que magnifican lo negativo. El camino, por ello, es arduo y es difícil. Es de tener que asumir muchos fracasos…

Pero pienso que sí, que es irreversible. Y apuesto por que, aún teniendo que sortear muchas dificultades que se van a presentar, siga adelante. Ahora, tenemos la esperanza de que se van a empezar los diálogos con el otro grupo guerrillero, con el LN, que no sé si comenzaban ayer, 7 de febrero.

Ojalá. Dios te oiga. Muchas gracias.

Otros titulares

“Cuando me nombraron directora de la carrera de Teología, fue toda una novedad porque era una mujer, y laica”

“Muchas mujeres no estudian Teología porque no hay campo de trabajo, dado que sigue siendo un campo reservado a varones”

“A las religiosas no les dan tanto tiempo para estudiar Teología como a los varones”

“Cuidando que la vida sea de entrega, de seguimiento y de fidelidad, las mujeres tenemos derecho, como los varones, a tener tiempo para estudiar y para formarnos, para ejercer ser teólogas”

“Cuando yo estudié Teología, algunos profesores se burlaban de las religiosas que estudiaban, hasta Ciencias Religiosas”

“Creo que para el Papa, en este momento, la preocupación de la mujer no es la suya, y a veces, es peor lo que dice que lo que no dice”

“En este congreso, hablamos mucho de los pobres pero no los invitamos para escucharlos de primera mano”

“La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos”

“Lo importante en la Iglesia, es liberar la mentalidad clerical y la vinculación entre sacerdocio ministerial y autoridad total, a todo nivel”

“La palabra de los laicos, mujeres y varones, no tiene una autoridad. Yo creo que debería ser reconocida, y que no necesariamente venga unida al sacerdocio”

“Este encuentro es un primer acercamiento a lo hispano, pero no diría que está de moda”

“En política, tengo la esperanza de que si este señor (Trump) endurece ciertas medidas, los países que hemos estado dependientes de Estados Unidos seamos capaces de mirar para otro lado”

“Los esfuerzos por crear gobiernos alternativos al neoliberalismo, desde mi punto de vista con mil fallas pero también con muchas cosa positivas, no se valoran”

“Veo que la gente confunde a la persona con los programas políticos. Te dicen: “no me gusta tal persona como presidente o presidenta…” Pero no dicen: “no me gusta tal o cual política”

“Creo que la Conferencia Episcopal Colombiana, especialmente el presidente, ha sido protagonista en positivo de este proceso de paz”

“Aunque ha habido presencia de la Iglesia en el proceso de paz, no es esa presencia contundente que uno esperaría para este tipo de realidades que se viven. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son”

“En el proceso de paz, se ven brotes de esperanza. Pero tenemos la dificultad de que no hay unos medios de comunicación que acompañen lo positivo, sino que magnifican lo negativo”


http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/03/19/muchas-mujeres-no-estudian-teologia-porque-no-hay-campo-de-trabajo-dado-que-sigue-siendo-un-campo-reservado-a-varones-religion-iglesia

Jesús y su sombra: MERCEDES NAVARRO


March 16, 2017

Detrás de este sugerente título está la última publicación de nuestra socia Mercedes Navarro: “Jesús y su sombra. El mal, las sombras, lo desconocido y amenazante en el evangelio de Marcos” No hacen falta presentaciones. Publicado en la Editorial Verbo Divino nos hacemos eco de la presentación que del libro hace la propia editorial.

“Jesús y su sombra” es un enunciado condensado. Se refiere a la sombra del personaje narrativo del Jesús de Marcos, la suya personal interna y las proyecciones externas. Se refiere a la sombra que le llega de fuera, a la que le afecta y a la que no lo logra, pese a sus intentos por afectarle. Es la sombra del mal y la sombra protectora, a menudo procedente de la tradición israelita.

El libro trata, también, de las sombras de otros personajes del evangelio, de la dimensión sombría presente en su trasfondo y de la sombra que lo atraviesa trasversalmente: sombras personales e impersonales, sombras negativas y dañinas que proceden de actores concretos o de la familia, grupos e instituciones. La sombra como el mal y la sombra como lo desconocido y percibido, con frecuencia, como amenazante.

El libro no olvida la sombra positiva, la que precede a la luz y la que sigue haciéndola posible, la sombra de lo enigmático que, como el Reino, por ejemplo, oculta más de lo que desvela, sugiere más de lo que dice.

Todo ello convierte este estudio en una compleja tarea interpretativa en la que tiene un lugar importante el símbolo. No es un libro solo para saber, aunque también, sino sobre todo para comprender.

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2017/03/16/Jes%C3%BAs-y-su-sombra

ARCWP. VIDEO EN INGLÉS: MUJERES ENTONCES Y AHORA. BRIDGET MARY MEEHAN


Publicado el 11 jul. 2016

The Roman Catholic Women Priests is an international movement within the Roman Catholic Church. The mission of Roman Catholic Women Priests is to prepare, ordain in apostolic succession, and support, primarily women ,who are called by the Holy Spirit and their communities to a renewed priestly ministry rooted in justice and faithfulness to the Gospel. The Association of Roman Catholic Women Priests’ mission is to promote a community of equals in our organization and faith communities. http://www.arcwp.org

Carlos Schickendantz: “En este momento le toca a la Iglesia latinoamericana ofrecer su estilo, sus acentos”


Carlos Schikendantz

“El gran servicio que tiene que hacer el Papa es descentralizar su ministerio”

“Con Francisco, los teólogos respiramos. Es un nuevo ambiente y un nuevo momento”

José Manuel Vidal, 18 de marzo de 2017 a las 21:51

Creo que es un momento providencial, y que para reformar la Iglesia Dios piensa que hay que empobrecerla, y de esta manera, aproveche los carismas dormidos

(José M. Vidal).- La llegada de un Papa del “fin del mundo” ha hecho que el centro de gravedad de la Iglesia se haya desplazado del Vaticano a las periferias. Esa es la convicción del teólogo argentino de la Universidad Hurtado de Santiago de Chile, Carlos Schickendantz. A su juicio, estamos en el “momento de la Iglesia latinoamericana”, reconoce que, con Francisco, los “teólogos respiran” y le pide al Papa lo que, para él, es la reforma más importante: reformar el papado y descentralizar su ministerio.

Tiene usted un apellido complicado de pronunciar. ¿De dónde viene?

Es alemán. Pero mi familia alemana vino en el siglo XIX a Argentina. Somos completamente argentinos, aunque el apellido sea alemán. Mi madre era española. Se apellidaba Martínez Paz.

¿Seguís teniendo algunas raíces en España y Alemania?

No. De ninguna de las dos. Porque la familia Martínez está desde hace mucho tiempo en Argentina y los alemanes llegaron en el siglo XIX. No tenemos ningún tipo de vinculación con familiares.

Un ejemplo típico de mestizaje argentino.

Claro.

Eres cura diocesano

Soy diocesano de la diócesis de Córdoba en Argentina y he trabajado siempre con los jesuitas en la Universidad de Córdoba. Ahora, estoy trabajando también con los jesuitas en la Universidad Hurtado, de Santiago de Chile.

¿Los jesuitas te mandaron allí?

Me invitaron a trabajar. Yo estudié en Alemania, y ya había conocido a los chilenos allí. Hicimos buenos contactos y, cuando volví a Argentina, empecé a viajar a Chile como profesor invitado. Como profesor estable, pero viajando. Y ahora, llevo seis años trabajando como investigador en la Universidad Hurtado.

¿En qué te has especializado?

Trabajo normalmente sobre Teología Sistemática. Mi tesis doctoral la hice en Alemania, en Tubinga, sobre Rahner.

En Tubinga, nada menos y, sobre Rahner, además.

Sí, muy buena experiencia, la de dejarse formar.

Rahner pasa por ser el mejor. ¿Para ti también?

Sería difícil hablar en singular, sería injusto. Porque habría que poner a von Balthasar, Congar. Sería injusto…Es injusto decir uno.

Pero está entre los grandes, entre los más grandes.

Sí, entre los cinco mejores. Eso seguro.

Entonces, te especializaste en Sistemática, pero ahora escribes un poco de todo.

Ahora estoy bastante tiempo dedicado a la investigación. A investigar y a escribir. Hemos tenido diversos proyectos de investigación en camino. Uno, bajo el tema general de “Signos de los tiempos”. Después, he estado trabajando bastante sobre Vaticano II, con conexiones en Europa. Y hace muchos años que me dedico a temas de reforma de la Iglesia. Aunque no he sido nunca profesor de Eclesiología, pero por interés personal y quizás, por la formación alemana también.

O sea, ¿que estás de moda?

El tema está de moda, y me alegro, porque escribir sobre este tema diez años atrás era bastante más complicado.

Yo creo que nadie lo imaginaba entonces, ¿no? Casi nadie hablaba de reformas, de renovación…

Que las ideas de reforma sean asumidas por el mismo obispo de Roma es un salto cualitativo, que se vivió en el Concilio y, ahora, lo estamos viviendo de nuevo con el Papa Francisco.

¿Cómo ha podido pasar algo así? Antes, en España, siempre que preguntaba a algún teólogo, si había alguna posibilidad de reforma en la Iglesia, y si la había, de dónde podía surgir, todo el mundo decía: de arriba no. Que tenía que venir por abajo. Y resulta que el Espíritu Santo nos ha descabalado a todos y ha empezado por arriba.

No empieza por arriba. Lo que a mí me parece genial del momento, y es la analogía del Vaticano II, es que se juntó: el movimiento de abajo y el movimiento de arriba. Y eso, crea un momento único de posibilidades, se abren escenarios, se crean espacios de libertad. Lo que hizo Juan XXIII en el Concilio: “Yo soy garante de la libertad para que discutan los obispos”. Se abren espacios de libertad que pueden ser momentos creativos súper importantes.

¿Se está aprovechando debidamente esa oportunidad de oro, única?

Es difícil saberlo. Es verdad que se está produciendo mucho. Ojo, también sobre el tema de la reforma de la Iglesia hay ya mucho hablado, y mucho escrito. Muchas de las cosas hay que ponerlas en práctica, simplemente. El Papa no puede hacer todo. Eso depende de muchos factores. El problema es que entremos en una dinámica donde sea posible conversar, discutir, discernir, ensayar, corregir…

Pero sin que tener la espada de Damocles siempre pendiendo, que hasta ahora era lo que pasaba.

Claramente, los teólogos ahora respiramos. Es un nuevo ambiente y un nuevo momento.

Incluso se contesta cualquier pasito que da el propio Papa. Diría que hasta se le desobedece.

Pero con esa misma desobediencia se está reformando el papado. Si ya los que eran tan obedientes al papado se animan a plantear dudas y a escribir en contra, ellos mismos están devaluando en cierto sentido la figura papal, que es uno de los puntos de la reforma de la Iglesia: Reubicar al papado. Como obispo de Roma y en la comunión de las Iglesias.

Eso mantenías en tu conferencia. Me llamó la atención el que centras toda la reforma en torno a la reforma del papado.

No solo en la reforma del papado. Pero sí creo que es el núcleo, porque si tú tomas la mayoría de los asuntos (la promoción del laicado, la revalorización de las iglesias locales, la revalorización de las conferencias episcopales), todo es de una reformulación del centro romano.

Desgraciadamente, en el segundo milenio se orientó la Iglesia hacia poseer un centro de gobierno. Y hay que tener cuidado para que, en las reformas que se están proponiendo ahora, no se potencie aún más la figura de un obispo de Roma, porque nos resulte atractivo. Pero que no es lo que debe ser, según una concepción de eclesiológica abierta. Esta nueva concentración de la Iglesia en la figura del obispo de Roma muestra una cierta anomalía.

Sí, dicen que caemos en la papolatría que antes criticábamos.

Exacto. Por eso, el gran servicio que tiene que hacer el obispo de Roma ahora, es descentralizar su ministerio para que crezcan las otras instancias eclesiales: Las diócesis, la participación del laicado, etc.

Francisco lo está haciendo, al menos teóricamente. Está diciendo sí a la sinodalidad, sí a la colegialidad.

Sí. Es indudable que ha dado pasos importantes. El discurso de octubre 2015 con ocasión del Sínodo, cuando se cumplieron 50 años de la creación del Sínodo de los obispos, fue tremendamente importante desde el punto de vista de la eclesiología. Claramente, el Papa está actuando en este sentido.

Está pidiendo a los obispos mayor capacidad de iniciativa, advirtiendo que él no puede resolverles todos sus problemas. Si le dicen que en Brasil faltan sacerdotes, les pide que traigan una propuesta corajuda…

¿Por qué el episcopado no le sigue en ese camino? Ni siquiera en Brasil

Puede ser que hayan estado en juego distintas dinámicas. La elección de personas. Probablemente hay un episcopado que sigue más fácilmente que un episcopado que es capaz de liderar. Pero esto es, quizá, porque está elegido así y está educado así.

Eso significa que en una institución clericalizada como la que tenemos, si no cambia el clero, difícilmente la nieve de la montaña baja al valle y llega a la gente.

Claramente, porque es una reforma que es global.

Para eso hay que cambiar el nombramiento de obispos.

Ahora, Dios nos está reformando el clero, cuando está dejando con menos vocaciones sacerdotales a las iglesias y las está obligando a una relación diferente con el laicado.

Desgraciadamente, la promoción del laicado no es tanto una convicción, sino más bien una necesidad. El mismo Dios se encarga de educar a la Iglesia. No consigue reformarla, si no la empobrece. Creo que es un momento providencial, y que para reformar la Iglesia Dios piensa que hay que empobrecerla, y de esta manera, aproveche los carismas dormidos que están en le corazón de cada creyente.

¿Cómo se cambia el chip de varias generaciones de sacerdotes formados, “formateados” en una determinada visión eclesiológica y que ahora les cuesta abandonar? A veces, no es que no quieran, es que les cuesta cambiar el chip.

Como en todos los asuntos complejos no hay una medida. Cuando se piensa en los temas de la reforma en general, se tiene que poner una batería, una decena de medidas en movimiento. Son pequeñas cosas en distintos niveles que van produciendo progresivamente un cambio institucional.

Y de este cambio institucional lo que es importante es acertar la dirección. Y luego, orientar el camino. Y los que conducen instituciones, saben que un punto clave es definir bien la orientación del camino, y luego desarrollar la institución. Y que lo demás es cuestión de tiempo.

La reforma del clero es ciertamente un punto capital. Algunos dicen que es el punto débil del post-Concilio. El Concilio se ocupó del espicopado, del laicado, y quedaron los clérigos allí.

Lo que pasa es que también hay que ser paciente, porque estamos en una reformulación del fenómeno religioso y de la experiencia religiosa que obliga a las identidades a procesos no fáciles de reconversión. Pero uno tiene que confiar que tanto los procesos espirituales y teológicos, como los procesos culturales van a ayudar a una actualización, a una renovación del clero.

El proceso este que estamos siguiendo, ¿puede tener marcha atrás? Porque parece claro que el Papa no lo va a culminar, por ley de vida. Iniciará el proceso y lo pondrá en marcha, pero no lo podrá culminar. Es un poco lo que pasaba con Juan XXIII y Pablo VI. Juan XXIII inicia el proceso, lo pone en marcha y después viene Pablo VI y sedimenta el cambio.

Yo diría que sí. Es difícil volver atrás pero es posible frenar determinados dinamismos. Pongamos este ejemplo: el Papa Francisco está frenando un dinamismo de reforma de la reforma litúrgica que estaba en ejecución.

El cardenal Koch, que desde Benedicto preside el Pontificio Consejo del Ecumenismo, decía que el Summorum Pontificum del texto de 2007, que permite ya de manera libre la utilización del misal de Pío V, era el primer paso de la reforma litúrgica. El mismo Papa Benedicto dio varias señales en ese sentido. Francisco ha frenado ese dinamismo.

A la inversa, se podría pensar que el dinamismo que pone en marcha el papa Francisco, otro obispo posterior podría frenarlo, detenerlo de una manera legítima, según el modo de concebir, que ponga el acento en otro lugar.

O sea, que todo se va a jugar en el próximo cónclave y en función de los cardenales que vaya eligiendo Francisco, porque en eso sí tiene mano.

Sí, pero aún así sucede. Los cardenales anteriores eligieron a Francisco y aquí está este hombre que les ha resultado inesperado. O cuando uno ve la foto de los participantes en Medellín, no puede creer que esos grandes hombres con sotana hayan producido un hecho simbólico de liberación que marca épocas. Así que, hay un gran espacio para la novedad de la historia, y si queremos teológicamente, para el Espíritu subsiste algo nuevo.

Ahora, no hay que descartar posiciones que se vuelvan de nuevo hacia atrás. En un mundo complejo, plural, la reacción conservadora es una reacción previsible frente a estos procesos de pluralismo y modernidad. Y por eso, estarán siempre ahí.

Reacción conservadora que se está dando a nivel político, por ejemplo.

Por ejemplo. O sea, formas de nacionalismo. De recuperar la propia identidad. Porque es difícil construir una identidad mundial o intercultural. Está siempre la tentación de refugiarse en la identidad construida solo a partir de la propia tradición. Benedicto es el mejor ejemplo de esto.

Y la Inglaterra de hoy, que rompe con el Brexit y quiere aislarse otra vez, y construirse. ¿Tienes miedo de lo que pueda pasar con Trump?

Un dato importante es que la mitad de la sociedad norteamericana lo apoya. Porque cuando uno mira la situación social, puede tener la sensación de la gran oposición que hay, en los distintos lugares del mundo incluso. Pero este hombre tiene un apoyo importante en los Estados Unidos. Lo que a mí me invita a que debemos leer muy bien lo que pasa. Tenemos que tratar de entender por qué esa gente obtiene consenso, y debemos salir al encuentro de esas necesidades y de esas preocupaciones, para resolverlas de una manera mejor, más adulta, más respetuosa de la diversidad.

¿Es previsible que Latinoamérica sufra más todavía?

Por ahora, gracias a Dios, en el horizonte de Trump -salvo México- America Latina no existe. Según dicen unos historiadores, lo que mejor le puede pasar a América Latina es que Estados Unidos no le preste mucha atención.

¿En qué sentido?

Que no se ocupe de ella, para que no intervenga. Que no lo haga un tema propio.

Esos obligaría a los países latinoamericanos a buscar su propio desarrollo sin tener una dependencia. Lo digo pensando en México, por ejemplo.

Claro. La situación que está viviendo México es súper-complicada. El hecho de que el resto de América Latina no esté en las perspectivas de Trump es mejor para nosotros.

Lo del muro y lo del stop a la inmigración es un escándalo. Al menos visto desde Europa. Y eso que allí estamos haciendo lo mismo. Puede que sea porque este hombre es tan histriónico que dice lo que otros, sin decir, hacen.

Esas políticas tienen mucho consenso. Políticas plenas de nacionalismo y a la defensa de lo propio, de lo identitario. Y además, ojo, miremos también en nuestros países. Cuando Argentina tiene problemas con otro país, o Chile con Bolivia, emerge inmediatamente un nacionalismo que dificulta cualquier diálogo y comunicación.

Así que a mí me parece que el tema de la inmigración es, quizá, el gran tema común que hoy tenemos, no solo en América y Europa. Es un tema de hospitalidad y de dignidad humana, pero tampoco hay que minimizarlo. No es fácil la convivencia con extranjeros y ese aprendizaje necesita tiempo.

Como se dijo hoy, un musulmán que llega a Europa viene de un lugar donde su religión ha sido religión de Estado y donde su religión es mayoría, tiene que aprender a vivir en minoría y en una sociedad plural y secularizada. Es un proceso de aprendizaje.

Lo que necesitamos ahora son personas sabias, que puedan conducir estos procesos de la manera más armónica y pacífica posible. Pero son situaciones objetivamente complejas, para las que no hay receta.

¿Cómo está la Iglesia chilena?

La Iglesia chilena ha sufrido. Yo no soy originario de allí y mi visión es desde fuera. Ha sufrido un golpe tremendamente fuerte con la experiencia de Karadima, el sacerdote que fue acusado de abusos de menores. Eso produjo una crisis enorme. Algunos chilenos dicen que la mayor crisis de la historia de la Iglesia católica de Chile.

Ha perdido mucho en credibilidad social.

Es una Iglesia muy golpeada. Sobre todo cuando piensas que fue una Iglesia tan prestigiada por su vicaría de Solidaridad y por su compromiso con los derechos humanos. Eso es, en gran medida, una historia pasada.

Era un gran ejemplo. Incluso en Europa se la miraba con admiración.

Pero es la típica Iglesia que, cuando entra en procesos democráticos de debate, de bioética, de asuntos de familia y de sexualidad, comienza a mostrar las debilidades de su argumentación. Y su poca capacidad para convencer a otros ciudadanos. La Iglesia chilena no tiene un episcopado de gran liderazgo tampoco.

Lo de Barros también fue otra china

Lo de Barros fue un golpe bastante llamativo, y continúa. Es parte del mismo problema. Pero uno sería injusto si solo analiza el catolicismo chileno a partir de estos datos, porque hay muchas señales positivas de compromiso.

Ahora, por ejemplo, con la catástrofe de los incendios, ha habido muchas muestras de solidaridad y, de ellas, muchas generadas por la Iglesia católica. También conviven muchas formas de vitalidad. Hay Universidades importantes, la Católica lo es, con buenas bibliotecas y profesores. Como en la que yo trabajo.

¿Y vocaciones?

Pocas.

¿Eso demuestra que a mayor nivel económico bajan más las vocaciones?

Puede ser. Pero también las vocaciones provienen no de los lugares medios y pobres sino más bien de la clase alta. El catolicismo chileno es un catolicismo de clase media y clase alta. Conservador, en ese sentido.

No es una salida de movilidad social.

No, hoy no lo es de ninguna manera. Si en algún momento lo fue, hoy ciertamente no lo es. Al revés.

En Latinoamérica, ¿no lo es en ningún sitio?

En muchas sociedades más chicas es probable que lo sea todavía. Pero hoy, en los grandes centro urbanos latinoamericanos, más bien el sacerdote está sometido a crítica. Y tiene que justificar su modo de vida: celibato, obediencia, y sobre todo llevar el peso de que representa una institución que a menudo está sometida a crítica y no está a la altura de los problemas de la sociedad.

¿Por qué el influjo, el buen ejemplo, el efecto Francisco no cala en las iglesias nacionales? En España todo el mundo dice que el Papa es fenomenal y todo el mundo le aplaude. Pero a la Iglesia española, a los obispos españoles, no.

El mensaje de Francisco es bastante exigente, si se piensa. Por ejemplo, si nos tomamos en serio lo que el Papa está diciendo de opción por los pobres, de Iglesia de los pobres, tendríamos que hacer reformulaciones y preguntas muy hondas en nuestras iglesias.

Y qué hablar de las iglesias con las sociedades de más bienestar, como aquí, en Estados Unidos, o en Europa. Difícilmente podríamos mantener esos niveles de vida, si tomáramos más a fondo el estilo del que habla Francisco, por ejemplo, con el tema de la pobreza.

Porque eso, ¿es de cara a la galería? Quiero decir, en España, en concreto, que es lo que más conozco, todos los obispos viven en palacios. Eso a un pobre le repele. Es imposible que un pobre se acerque y entre en ese palacio, por mucho que tengamos la casa abierta…

La única pregunta es cuánto vamos a demorar en dejar eso.

Pero, ¿por qué, en el post-concilio, en España se hizo? Todos los obispos dejaron los palacios y se fueron a vivir o a las casas sacerdotales, o a pisos. Ahora, viendo que el Papa lo ha hecho, no lo imitan. Solo hay un obispo en España que lo hizo, el de Palencia. Después, en la época de Juan Pablo II, volvieron todos otra vez a los palacios. Y ahora, en cambio, esa dinámica de dejar el palacio, que es muy simbólica, no se da.

Sí, y es muy potente. Empobrecerse voluntariamente y por propia decisión es una cosa mayor. Y por eso es un testimonio tan nítido cuando aparece un hombre que voluntariamente se empobrece, se auto-limita. En Roma, apareció un testigo y deja mudo a todos. Pero somos lentos para ser evangélicos, desgraciadamente.

Porque exige una conversión personal, un cambio de vida, sobre todo en los jerarcas. A ellos tiene que notárseles de una forma especial. Que es un poco lo que se les reprocha en la sociedad española: “Ustedes no hacen lo que hace su jefe”.

Es uno de los puntos de la reforma que también ha tocado Francisco, con la intención de la reforma de la curia romana. Las formas de vestir, las formas de trato, en general de toda la cultura institucional. Él usó la palabra de “una corte” de otra época. Es difícil salir de esa estructura, pero cuanto antes se haga, será más beneficioso para la transmisión del Evangelio.

Las inercias nos pueden a veces, ¿no?

Sí. Y con las instituciones, son de las más importantes. Como se dice, las instituciones solo se reforman, cuando están amenazadas por su existencia. Y normalmente la Iglesia católica no está amenazada, con lo que las inercias tienen mayor capacidad. En cambio, un colegio que depende de cuotas, si no se reinventa, en poco tiempo cae. La Iglesia puede vivir más de inercias. Es lo que decía Benedicto: El gris. Una fe gris que al final no es profunda y por eso no es radical.

Lo que sí parece evidente es que estáis de moda los del Sur, los latinoamericanos.

Sí, pero eso también hay que tomarlo con cuidado. Aquí, está la ventaja de la llegada de otro modo de ser al centro de la Iglesia, al centro romano. Otro modo de ser, de hablar, de sentir, de cantar, de celebrar… Pero este modo latinoamericano también está cargado de límites. En todo caso, es uno más. Está bien, es el aporte. Luego vendrán de otros continentes. Sí, se ha iniciado y se está experimentando este proceso de interculturalidad, este intercambio recíproco.

Y en este momento le toca a la Iglesia latinoamericana ofrecer su estilo, su terminología, sus acentos, su teología, su pastoral. Después, será otro y así, tendremos que ir enriqueciéndonos recíprocamente. Porque, vaya si tenemos que agradecerle también nosotros a Europa. Pero ya no es el tiempo de exportar el modelo cultural europeo.

¿El próximo será África?

En África, es verdad que la Iglesia crece mucho. La idea de que el catolicismo está en decrecimiento no se corresponde con los números. Leyendo hace poco investigaciones del Pew Forum de Estados Unidos, calculan que para el 2050 el cristianismo (no el catolicismo), va a ser el 30% de la población mundial. Lo cual es ya actualmente. Y que los porcentajes del catolicismo, van a ser parecidos. Y va a haber un crecimiento del Islam.

Lo que quiero decir con esto, es que la sensación de crisis eclesial es una sensación occidental. El cristianismo crece a niveles muy importantes en África, y también en Asia. Las sensaciones allí, son completamente diferentes. Por eso, cada vez más, hay que tener una mirada global para poder analizar y entender mejor los procesos que están en juego.

 

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/03/18/schikendantz.shtml

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

A %d blogueros les gusta esto: