Una responsabilidad para prevenir el genocidio


 

Miles de nuevas llegadas de refugiados Rohingya cruzan la frontera cerca de la aldea de Anzuman Para, Palong Khali, Bangladesh. Crédito: ACNUR / Roger Arnold

NACIONES UNIDAS, 12 de diciembre de 2017 (IPS) – Casi 70 años después de la adopción de la Convención contra el Genocidio, la comunidad internacional todavía enfrenta un riesgo constante y creciente de genocidio.

En el Día Internacional de Conmemoración y Dignidad de las Víctimas del Crimen de Genocidio, la ONU lanzó un llamado para que los estados miembros ratifiquen la convención de 1948 a fines de 2018.

“El genocidio no ocurre por accidente; es deliberado, con señales de advertencia y precursores “, dijo el Secretario General Antonio Guterres.

“A menudo es la culminación de años de exclusión, negación de los derechos humanos y otros males. Dado que el genocidio puede tener lugar en tiempos de guerra y en tiempos de paz, debemos estar siempre vigilantes “, continuó.

El Asesor Especial del Secretario General para la Prevención del Genocidio, Adama Dieng, hizo eco de sentimientos similares y dijo: “Es nuestra inacción, nuestra ineficacia al abordar los signos de advertencia, lo que permite que se convierta en realidad. Una realidad donde las personas son deshumanizadas y perseguidas por lo que son, o a quienes representan. Una realidad de gran sufrimiento, crueldad y actos inhumanos que tienen en la base motivaciones inaceptables “.

La Convención define el genocidio como “actos cometidos con la intención de destruir, en todo o en parte, un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Esto incluye no solo matar a miembros del grupo, sino también causar graves daños corporales o mentales y imponer medidas destinadas a prevenir nacimientos dentro del grupo.

A pesar de la definición exhaustiva de genocidio en la Convención, el genocidio ha recurrido en múltiples ocasiones, dijo Guterres.

“Todavía estamos reaccionando en lugar de prevenir, y actuando solo cuando a menudo es demasiado tarde. Debemos hacer más para responder temprano y evitar que la violencia se intensifique “, dijo.

Uno de esos casos puede ser Myanmar.

Después de un año de investigación, la organización Fortify Rights y el Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos dijeron que hay evidencia “creciente” que apunta a un genocidio contra musulmanes Rohingya en Myanmar con soldados, policías y civiles del ejército birmano como los principales perpetradores.

“Los rohingya han sufrido ataques y violaciones sistemáticas durante décadas, y la comunidad internacional no debe fallar ahora cuando su misma existencia en Myanmar se ve amenazada”, dijo Cameron Hudson del Museo Conmemorativo del Holocausto de los EE. UU.

“Sin una acción urgente, existe un alto riesgo de más atrocidades masivas”, continuó.

Más de la mitad del millón de rohingyas de Myanmar han huido del país desde que la violencia volvió a encenderse en agosto.

“Intentaron matarnos a todos”, dijo Mohammed Rafiq, de 25 años, oriundo de Maungdaw Township, a los investigadores al recordar cómo los soldados reunieron a los aldeanos y abrieron fuego contra ellos el 30 de agosto. Ha sido el mayor y más rápido flujo de personas indigentes a través de una frontera desde el genocidio de Ruanda de 1994, dijo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

“No quedaba nada. Las personas recibieron disparos en el pecho, el estómago, las piernas, la cara, la cabeza, en todas partes “.

Testimonio presencial reveló que civiles rohingya fueron quemados vivos, mujeres y niñas violadas y hombres y niños detenidos en masa.

“Estos crímenes prosperan en la impunidad y la inacción … las condenas no son suficientes”, dijo el consejero delegado de Fortify Rights, Matthew Smith.

En el otro lado de la frontera, los refugiados se encuentran viviendo en campamentos superpoblados con acceso limitado a comida, agua y refugio. Necesitan tratamiento no solo para sus lesiones físicas, sino también para las cicatrices mentales y emocionales de sus experiencias traumáticas.

La OIM habló con algunos de los sobrevivientes que hicieron el traicionero viaje en barco a Bangladesh, incluido Arafat, de 8 años. Toda su familia, incluidos sus padres, dos hermanos y una hermana, se ahogaron cuando el barco pesquero que los transportaba se volcó en un clima tormentoso.

“¿Dónde iré ahora?”, Lloró, paralizado por la sorpresa.

Las estrictas restricciones del gobierno sobre la vida cotidiana de Rohingya también apuntan a signos de genocidio.

En 2013, las autoridades pusieron un límite de dos hijos a las parejas Rohingya en dos municipios predominantemente musulmanes en el estado de Rakhine.

Otros se han presentado para afirmar que la crisis en Myanmar puede constituir un genocidio, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein, y el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento británico.

“Teniendo en cuenta que los Rohingyas se identifican a sí mismos como un grupo étnico distinto con su propio idioma y cultura, y [que ellos] también son considerados por los propios perpetradores como pertenecientes a un grupo étnico, nacional, racial o religioso diferente, dado todo esto, ¿Alguien puede descartar que haya elementos de genocidio? “, preguntó al-Hussein.

Aunque el Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenó recientemente las violaciones sistemáticas y graves de los derechos humanos en Myanmar, el Consejo de Seguridad no ha actuado sobre la crisis.

A medida que la ONU hace un llamamiento para que los 45 estados miembros restantes ratifiquen la Convención contra el Genocidio, ¿qué pasa con naciones como Myanmar que ya son parte en el documento?

La Convención requiere que todos los estados actúen para prevenir y castigar el genocidio. No solo Myanmar, sino toda la comunidad internacional no ha logrado proteger a los civiles rohingya de las atrocidades masivas.

“El mundo ha reaccionado con horror ante las imágenes de su huida, y las historias de asesinatos, violaciones e incendios provocados por sus aldeas aún en llamas en el estado de Rakhine Norte. Pero este horror tendrá que ser acompañado por la acción de la comunidad internacional, si queremos evitar un desastre humanitario en ambos lados de la frontera “, dijo el Director General de la OIM, William Lacy Swing.

Quizás la comunidad internacional deba considerar mecanismos adicionales para abordar y prevenir el genocidio, asegurándose de que “nunca más” realmente signifique nunca más.

Hasta la fecha, un total de 149 Estados Miembros han ratificado la Convención para la Prevención y la Sanción del Genocidio.

http://www.ipsnews.net/2017/12/responsibility-prevent-genocide/

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ALEMANIA: Merkel se juega la carta de la reconciliación para seguir gobernando


EFE

Después del fracaso para aliarse con el partido verde y los liberales, la canciller alemana busca restablecer la coalición que le permitió gobernar en el pasado.

AFP

La canciller alemana, Angela Merkel, y el líder socialdemócrata, Martin Schulz, abrieron hoy una vía de diálogo, diez semanas después de las elecciones generales y ante la evidencia de que solo ellos pueden negociar un gobierno estable para la primera economía europea.

A las siete de la noche (hora local), en Berlín y bordeando los cero grados, la líder de la Unión Cristianodemócrata (CSU), el del Partido Socialdemócrata (SPD) y el de la Unión Socialcristiana bávara (CSU), Horst Seehofer, acudieron a su cita con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, para tantear salidas que eviten nuevas elecciones.

(Lea también: ¿Quién hizo caer el castillo de naipes de Ángela Merkel?)

Era una reunión sin agenda marcada ni más imágenes que las de la entrada en la sede presidencial. Tampoco se esperan declaraciones al final de la reunión, puesto que cada uno de los líderes deberá evaluar lo abordado primeramente con su partido.

Teóricamente no debería haber escollos insalvables entre las tres formaciones, que gobernaron en alianza durante la primera y en la tercera legislatura de Merkel, también siguen gobernando mano a mano en varios de los 16 estados federados del país.

Pero tanto conservadores como socialdemócratas han sufrido una fuerte erosión, ya que si en la primera coalición de Merkel sumaron el 70 % de los votos, ahora estarían en el 53 %, en medio del ímpetu de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).

La canciller tanteó primero una coalición inédita, con los verdes y los liberales, pero fracasó tras cinco semanas de contactos, mientras que Schulz, inicialmente determinado a ir a la oposición, ha tenido que abrirse al diálogo, a instancias del presidente.

Steinmeier ha cobrado una inusitada relevancia, en un país donde la Constitución reserva al presidente un papel representativo y neutral, ya que deja en suspenso su militancia durante su mandato.

Procede del SPD y tiene su peso en el partido -fue su candidato a la Cancillería en 2009-, pero a la vez mantiene una muy buena relación con la canciller, de quien fue ministro de Exteriores, hasta que en febrero accedió a la presidencia como candidato consensuado por la gran coalición.

Tras fracasar los contactos entre conservadores, liberales y verdes, Steinmier llamó a la CDU/CSU y SPD al diálogo, lo que favoreció el propósito de la canciller de romper el bloqueo del SPD.

Steinmeier encarna en esta crisis la solidez, en contraste con la canciller, Schulz y el bávaro Seehofer, cada uno en su encrucijada.

Merkel quedó debilitada en las generales del 24 de septiembre, ya que se impuso claramente, pero obtuvo para la CDU/CSU el peor resultado desde 1949 -un 33 %-, lo que su ala más derechista atribuye a la falta de un perfil más claramente conservador.

Schulz está bajo presión, ya que bajo su liderazgo el SPD se hundió en su mínimo histórico -un 20,5 %- y ahora se va visto forzado a rectificar, tras haber rechazado categóricamente la posibilidad de reeditar la gran coalición.

El rival de Merkel no podía negarse a la llamada de Steinmeier de abrirse al diálogo, pero la izquierda del SPD le apremia a no entrar en otro gobierno con la canciller.

Cualquier forma de apoyo a un Ejecutivo de Merkel, inclusive si es brindando apoyo parlamentario a un gobierno en minoría, deberá ser sometido a la aprobación de sus bases.

Desde su posición de líder derrotado en las urnas, pero forzado a seguir en diálogo con Merkel, Schulz se presentará a su reelección como líder del SPD en el congreso federal del partido, que tendrá lugar del 7 al 9 de diciembre próximos,

Extremadamente delicada es también la posición del líder bávaro, cuyo partido se debate entre la fracción continuista -representada por el ministro de Interior, Joachim Herrmann- y el eterno rival interno de Seehofer, su ministro de Finanzas, Markus Söder.

(Le puede interesar: Angela Merkel, la implacable sobriedad en el poder)

Tras varias prórrogas en la toma de decisiones, se espera que el lunes se defina un nuevo liderazgo, en medio del nerviosismo creciente ante el empuje de la AfD en Baviera, el próspero “Land” donde la CSU ha sido partido hegemónico desde los 50.

El próximo año se celebran regionales en dicho estado federado y los sondeos apuntan a que la CSU podría quedar en el 38 % de los votos, tal vez con la AfD como segunda fuerza.

La CSU tuvo bajo presión a Merkel en la pasada legislatura con sus exigencias de limitar la entrada de los refugiados y un proceder más propio de un rival que de un aliado, lo que dificulta cualquier vía de diálogo con el SPD necesitado de recuperar electorado.

https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/merkel-se-juega-la-carta-de-la-reconciliacion-para-seguir-gobernando-articulo-725983

PARA DIOS NO HAY FRONTERAS.


WashingtonWashington, REPAM, 23 set 2015.- “Dios no tiene fronteras, porque la vida es un regalo que dios nos da. Y cada uno de nosotros tiene su propia dignidad, porque somos creados a imagen y semejanza de Dios”, afirmó Mons. Pedro Barreto, Vocero de la Red Eclesial Pan-Amazónica, REPAM, al recibir la marcha de 100 mujeres migrantes que caminaron 100 millas, por acceder a derechos y contar con una adecuada integración jurídica en los Estados Unidos.

“La tierra es de Dios. No hay fronteras. Somos ciudadanos del mundo. Y así nos lo dice Dios”, reiteró Mons. Barreto, al grupo de mujeres. “Las fronteras fueron creadas por el hombre, pero nuestra fe, el valor que ustedes han manifestado y manifiestan, no va a ser en vano. No va a ser en vano”, manifestó Barreto en respaldo a las migrantes, de diversos países.

Mons. Barreto, junto con otros líderes de otras Iglesias y religiones, bendijo a estas caminantes, reconoció su valentía, su solidaridad y su esperanza, y las acogió en el llamado del Papa a optar por los más excluidos.

El emotivo encuentro del día 22 de setiembre en horas de la tarde, “finalizó con un lavatorio de pies y con un mensaje muy profundo que produjo mucho llanto de dolor y esperanza en las caminantes y los que estuvimos ahí, en donde Mons. Barreto y múltiples líderes religiosos expresaron este símbolo de ponernos a los pies de estas mujeres valientes que sostienen sus familias y sociedades y que viven una realidad de exclusión por su situación migratoria.”, comentó Mauricio López, miembro de la delegación de REPAM, en EEUU.

La delegación integrada también por Mons. Pedro Barreto, enlace del CELAM para la REPAM, el P. Peter Hughes, miembro del Comité Ejecutivo y Enrique Pinilla, secretario adjunto del DEJUSOL-CELAM y Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la REPAM, acompaña la visita del Papa Francisco en esta histórica presencia en EEUU.

Durante el día 22 de setiembre, en la Ciudad de Washington, la delegación cumplió varias actividades. Por la mañana se reunió con la Conferencia Jesuita de los EEUU y Canadá para explorar posibilidades de colaboración en ámbitos de incidencia internacional y para el eje de investigación con las redes jesuitas en dicho país y en diálogo con el proyecto Jesuita Pan-Amazónico.

Posteriormente sostuvieron reuniones con múltiples redes de la Iglesia Católica (Franciscans International, Franciscan Action, Columbanos, Mercy International Maryknoll, Jesuitas, Pax Christi International, Global Catholic Climate Movement -GCCM-, y Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos de EEUU) que hacen incidencia en Naciones Unidas y Washington, para presentar la REPAM, definir posibles acciones conjuntas, y buscar un apoyo directo a la misión en la Pan-Amazonía

Redacción EVARED, con informe y fotos de Mauricio López

http://redamazonica.org/2015/09/monsenor-barreto-a-migrantes-en-eeuu-para-dios-no-hay-fronteras/

El Papa en la migración: la paz no es posible a menos que vayamos más allá de las polémicas


El Papa Francisco saluda a un migrante en un centro acogedor cerca de Cesena, Italia, el 1 de octubre de 2017. Crédito: L'Osservatore Romano.

El Papa Francisco saluda a un migrante en un centro acogedor cerca de Cesena, Italia, el 1 de octubre de 2017. Crédito: L’Osservatore Romano.

 .- Cuando se trata de migración, el Papa Francisco dijo que el mundo, particularmente los cristianos, deben abordar el tema con una “mirada contemplativa” que va más allá de las polémicas y se guía por la justicia y la solidaridad, ayudando a construir la paz a nivel global y local.

Citando el mensaje de San Juan Pablo II para la Jornada Mundial de la Paz en 2000, el Papa dijo: “todos pertenecemos a una sola familia, los migrantes y las poblaciones locales que los acogen, y todos tienen el mismo derecho a disfrutar de los bienes de la tierra cuyo destino es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia “.

Se refirió a las profecías bíblicas de Isaías y el Apocalipsis, que describen a la “nueva Jerusalén” como una ciudad cuyas puertas están abiertas a personas de todas las nacionalidades. Y en esta ciudad, “la paz es el soberano que la guía y la justicia el principio que rige la convivencia en ella”.

Los cristianos también deben tener esta “mirada contemplativa”, dijo, y señaló que cuando miramos a los inmigrantes y refugiados, vemos que “no llegan con las manos vacías”. Más bien, traen consigo su coraje, habilidades, energía y aspiraciones. , así como el regalo de su propia cultura, que enriquece las vidas de las naciones que los reciben.

Francis también señaló la “creatividad, tenacidad y espíritu de sacrificio” que muestran las muchas personas, familias y comunidades que “abren sus puertas y corazones a los migrantes y refugiados, incluso cuando los recursos son escasos”.

Una mirada contemplativa sobre la migración, dijo, también ayudará a guiar a los líderes mundiales en su discernimiento sobre el tema, y ​​los alentará a seguir políticas de bienvenida “dentro de los límites permitidos por una correcta comprensión del bien común”, mientras que al mismo tiempo el tiempo teniendo en cuenta las necesidades de toda la humanidad y el bien del individuo.

“Aquellos que vean las cosas de esta manera podrán reconocer las semillas de paz que ya están brotando y nutrir su crecimiento”, dijo el Papa.

Y con esta mirada, “nuestras ciudades, a menudo divididas y polarizadas por conflictos relacionados con la presencia de migrantes y refugiados, se convertirán en talleres de paz”.

La reflexión del Papa Francisco fue parte de su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2018, que este año se titula “Migrantes y refugiados: hombres y mujeres en busca de la paz”. Firmada en la fiesta del 13 de noviembre de San Francisco Javier Cabrini, el mensaje fue publicado el 24 de noviembre.

Instituido por Bl. El Papa Pablo VI en 1968, el Día Mundial de la Paz se celebra cada año el primer día de enero. El Papa da un mensaje especial para la ocasión, que se envía a todos los ministros de relaciones exteriores de todo el mundo, y que también indica el tono diplomático de la Santa Sede durante el próximo año.

Hasta ahora, los mensajes del Papa Francisco se han centrado en temas cercanos a su corazón, como la fraternidad, el fin de la esclavitud, incluido el trabajo forzoso y la trata de personas y la no violencia como estrategia política.

Sus mensajes para el evento han incluido consecuentemente audaces consejos pastorales y políticos para líderes eclesiales e internacionales, incluyendo su impulso para la abolición de la pena de muerte y la amnistía para los presos condenados por delitos políticos.

El mensaje de este año se centra principalmente en el “plan de acción” de cuatro puntos que la Santa Sede ha desarrollado para el tema migratorio y del cual el Papa Francisco y sus representantes diplomáticos han hablado a menudo, particularmente a nivel de la ONU. Este plan consta de cuatro verbos: para recibir, proteger, promover e integrar.

Estos son los cuatro “hitos” para la acción, dijo Francis, explicando en su mensaje que dar la bienvenida significa sobre todo ampliar el acceso a las vías legales para entrar en los países de acogida. Hacer esto, dijo, ya no empujará a los migrantes y las personas desplazadas “hacia los países donde enfrentan la persecución y la violencia”.

También ayudará en términos de “equilibrar nuestras preocupaciones sobre la seguridad nacional con la preocupación por los derechos humanos fundamentales”.

Cuando se trata de proteger a los migrantes y refugiados, este imperativo nos recuerda la necesidad de reconocer y defender “la dignidad inviolable” de aquellos que huyen de situaciones precarias en busca de protección y seguridad, para evitar su explotación.

En este punto, el Papa se dirigió específicamente a las mujeres y los niños, que a menudo están expuestos a riesgos y abusos “que incluso pueden llegar a ser una esclavitud”.

Promover a los migrantes y refugiados, dijo, implica promover un desarrollo humano integral de migrantes y refugiados, particularmente en lo que respecta a la educación de niños y adultos jóvenes.

Integrar, entonces, significa permitir a los refugiados y migrantes “participar plenamente en la vida de la sociedad que los acoge, como parte de un proceso de enriquecimiento mutuo y cooperación fructífera al servicio del desarrollo humano integral de la comunidad local”.

Con más de 250 millones de migrantes en todo el mundo, 22,5 millones de los cuales son refugiados, abrir nuestros corazones no es suficiente, dijo Francis, pero se necesita acción.

El siglo XX estuvo marcado por guerras, conflictos, genocidios y ‘limpiezas étnicas’, dijo, y señaló que esto no ha cambiado, pero ahora otros factores contribuyen al problema de la migración, como un aumento en el número de familias que buscan una mejor futuro con más oportunidades profesionales y educativas.

Al referirse a su encíclica 2015, Laudato Si, el Papa señaló que también hay un aumento en el número de migrantes que huyen de la creciente pobreza en su tierra natal causada por la degradación del medio ambiente.

La mayoría de las personas migran a través de canales regulares, pero algunos toman rutas más peligrosas por la desesperación cuando sus propios países “no ofrecen seguridad ni oportunidades, y cada vía legal parece poco práctica, bloqueada o demasiado lenta”, dijo.

En muchos países de destino ha habido un aumento en la retórica “denunciando los riesgos para la seguridad nacional o el alto costo de acoger a los recién llegados”. Y esta retórica, dijo, “degrada la dignidad humana debido a todos como hijos e hijas de Dios”. ”

“Aquellos que, por razones políticas, fomentan el miedo a los migrantes en lugar de construir la paz, están sembrando violencia, discriminación racial y xenofobia, que son motivo de gran preocupación para todos aquellos preocupados por la seguridad de todos los seres humanos”, dijo.

Las cifras indican que los inmigrantes continuarán desempeñando un papel importante en la comunidad internacional en el futuro, dijo Francis. Y aunque algunos consideran esto una amenaza, invitó al mundo a “verlo con confianza como una oportunidad para construir la paz”.

Luego, el Papa Francisco recurrió a la propuesta para los pactos globales de la ONU de 2018 sobre migración y refugiados, que dijo proporcionará un marco para las propuestas de políticas y los pasos prácticos que se deben tomar.

Estos pactos “deben inspirarse en la compasión, la previsión y el valor, a fin de aprovechar todas las oportunidades para avanzar en el proceso de construcción de la paz”, dijo. Solo haciendo esto la política internacional puede evitar “rendirse al cinismo y a la globalización de la indiferencia”.

Subrayó la necesidad de un mayor diálogo y coordinación dentro de la comunidad internacional, diciendo que más allá de las fronteras nacionales, “un mayor número de refugiados puede ser bienvenido -o mejor recibido- también por países menos ricos, si la cooperación internacional les garantiza los fondos necesarios”.

Citando el mensaje de San Juan Pablo II para el Día Mundial de los Migrantes y Refugiados, Francis dijo que “si el sueño de un mundo pacífico es compartido por todos, si la contribución de los refugiados y los migrantes se evalúa adecuadamente, entonces la humanidad puede ser más y más de una familia universal y nuestra tierra un verdadero hogar común “.

A lo largo de la historia, muchas personas han creído en este sueño, dijo, incluyendo a St. Frances Xavier Cabrini, una misionera que pasó su vida trabajando con inmigrantes italianos en los Estados Unidos.

“Esta notable mujer, que dedicó su vida al servicio de los inmigrantes y se convirtió en su santa patrona, nos enseñó a dar la bienvenida, proteger, promover e integrar a nuestros hermanos y hermanas”, dijo el Papa.

Él cerró su mensaje rezando para que por medio de su intercesión, el Señor “nos capacitara a todos para experimentar que una cosecha de rectitud es sembrada en paz por aquellos que hacen las paces”.

http://www.catholicnewsagency.com/news/pope-on-migration-peace-isnt-possible-unless-we-go-beyond-polemics-25772

El papa dice que “quienes fomentan el miedo hacia los inmigrantes, con fines políticos crean violencia”


MENSAJE DE FRANCISCO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ 2018

Francisco vuelve a llamar a la paz

(José M. Vidal/Agencias).- Lleva a emigrantes y refugiados en su corazón y se ha convertido en su máximo abogado defensor. El Papa Francisco aprovecha cualquier ocasión para ponerse a su lado. Y ha vuelto a criticar a quienes fomentan el miedo hacia ellos, a veces con fines políticos, en su mensaje para la Jornada de la Paz que la Iglesia católica celebra el 1 de enero y que fue publicado hoy.

“Los que fomentan el miedo hacia los inmigrantes, en ocasiones con fines políticos, en lugar de construir la paz, siembran violencia, discriminación racial y xenofobia, que son fuente de gran preocupación para todos aquellos que se toman en serio la protección de cada ser humano”.

Con un deseo de “paz a todas las personas y a todas las naciones de la tierra” inicia el Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz 2018, titulado “Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz”.

Una paz que es una aspiración profunda de todas las personas, asegura, señalando que la paz “es el deseo especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia”. Con esta premisa el Papa recuerda, de manera particular, a los más de 250 millones de migrantes en el mundo que buscan un lugar “donde vivir en paz”.

En el Mensaje, el abrazo misericordioso del Papa “a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o que se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental”. Con este espíritu de misericordia, el Pontífice evidencia que acoger al otro exige un “compromiso concreto, una cadena de ayuda y de generosidad, una atención vigilante y comprensiva, la gestión responsable de nuevas y complejas situaciones que, en ocasiones, se añaden a los numerosos problemas ya existentes, así como a unos recursos que siempre son limitados”.

El Santo Padre exhorta entonces a los gobernantes a ejercitar “la virtud de la prudencia” necesaria para que sepan acoger, promover, proteger e integrar, estableciendo medidas prácticas que, “respetando el recto orden de los valores”, ofrezcan a los ciudadanos los bienes materiales y espirituales necesarios, garantizando en las comunidades el desarrollo armónico.

El Pontífice reitera que conflictos armados y violencia organizada siguen causando el desplazamiento de las poblaciones, pero no es ésta la única causa: porque las personas, dice el Papa, también migran “por el anhelo de una vida mejor” y con el deseo de dejar atrás la “desesperación” de un futuro imposible de construir. Quien no puede disfrutar del derecho de construir su propio futuro, “no puede vivir en paz”, asegura.

Y es que, a su juicio, “las migraciones globales seguirán marcando nuestro futuro” y, por eso, propone  no verlas como una amenaza sino “contemplarlas con una mirada llena de confianza, como una oportunidad para construir un futuro de paz”.

De ahí que pide “la aprobación por parte de Naciones Unidas de dos pactos mundiales: uno, para una migración segura, ordenada y regulada, y otro, sobre refugiados”, que constituyan “un marco de referencia para desarrollar propuestas políticas y poner en práctica medidas concretas”.

El Papa cree, sin entrar en mayores detalles, que los tratados que pide deben estar “inspirados por la compasión, la visión de futuro y la valentía, con el fin de aprovechar cualquier ocasión que permita avanzar en la construcción de la paz”.Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz.

Texto completo del mensaje del Papa

1. Un deseo de paz

Paz a todas las personas y a todas las naciones de la tierra. La paz, que los ángeles anunciaron a los pastores en la noche de Navidad,1 es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y en mi oración. De entre ellos quisiera recordar a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados. Estos últimos, como afirmó mi querido predecesor Benedicto XVI, «son hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos que buscan un lugar donde vivir en paz».2 Para encontrarlo, muchos de ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas a través de un viaje que, en la mayoría de los casos, es largo y peligroso; están dispuestos a soportar el cansancio y el sufrimiento, a afrontar las alambradas y los muros que se alzan para alejarlos de su destino.

Con espíritu de misericordia, abrazamos a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o que se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental.

Somos conscientes de que no es suficiente sentir en nuestro corazón el sufrimiento de los demás. Habrá que trabajar mucho antes de que nuestros hermanos y hermanas puedan empezar de nuevo a vivir en paz, en un hogar seguro. Acoger al otro exige un compromiso concreto, una cadena de ayuda y de generosidad, una atención vigilante y comprensiva, la gestión responsable de nuevas y complejas situaciones que, en ocasiones, se añaden a los numerosos problemas ya existentes, así como a unos recursos que siempre son limitados. El ejercicio de la virtud de la prudencia es necesaria para que los gobernantes sepan acoger, promover, proteger e integrar, estableciendo medidas prácticas que, «respetando el recto orden de los valores, ofrezcan al ciudadano la prosperidad material y al mismo tiempo los bienes del espíritu».3 Tienen una responsabilidad concreta con respecto a sus comunidades, a las que deben garantizar los derechos que les corresponden en justicia y un desarrollo armónico, para no ser como el constructor necio que hizo mal sus cálculos y no consiguió terminar la torre que había comenzado a construir.4


2. ¿Por qué hay tantos refugiados y migrantes?

Ante el Gran Jubileo por los 2000 años del anuncio de paz de los ángeles en Belén, san Juan Pablo II incluyó el número creciente de desplazados entre las consecuencias de «una interminable y horrenda serie de guerras, conflictos, genocidios, “limpiezas étnicas”»,5 que habían marcado el siglo XX. En el nuevo siglo no se ha producido aún un cambio profundo de sentido: los conflictos armados y otras formas de violencia organizada siguen provocando el desplazamiento de la población dentro y fuera de las fronteras nacionales.

Pero las personas también migran por otras razones, ante todo por «el anhelo de una vida mejor, a lo que se une en muchas ocasiones el deseo de querer dejar atrás la “desesperación” de un futuro imposible de construir».6 Se ponen en camino para reunirse con sus familias, para encontrar mejores oportunidades de trabajo o de educación: quien no puede disfrutar de estos derechos, no puede vivir en paz. Además, como he subrayado en la Encíclica Laudato si’, «es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental».7

La mayoría emigra siguiendo un procedimiento regulado, mientras que otros se ven forzados a tomar otras vías, sobre todo a causa de la desesperación, cuando su patria no les ofrece seguridad y oportunidades, y toda vía legal parece imposible, bloqueada o demasiado lenta.

En muchos países de destino se ha difundido ampliamente una retórica que enfatiza los riesgos para la seguridad nacional o el coste de la acogida de los que llegan, despreciando así la dignidad humana que se les ha de reconocer a todos, en cuanto que son hijos e hijas de Dios. Los que fomentan el miedo hacia los migrantes, en ocasiones con fines políticos, en lugar de construir la paz siembran violencia, discriminación racial y xenofobia, que son fuente de gran preocupación para todos aquellos que se toman en serio la protección de cada ser humano.8

Todos los datos de que dispone la comunidad internacional indican que las migraciones globales seguirán marcando nuestro futuro. Algunos las consideran una amenaza. Os invito, al contrario, a contemplarlas con una mirada llena de confianza, como una oportunidad para construir un futuro de paz.

3. Una mirada contemplativa

La sabiduría de la fe alimenta esta mirada, capaz de reconocer que todos, «tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuya destinación es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia. Aquí encuentran fundamento la solidaridad y el compartir».9 Estas palabras nos remiten a la imagen de la nueva Jerusalén. El libro del profeta Isaías (cap. 60) y el Apocalipsis (cap. 21) la describen como una ciudad con las puertas siempre abiertas, para dejar entrar a personas de todas las naciones, que la admiran y la colman de riquezas. La paz es el gobernante que la guía y la justicia el principio que rige la convivencia entre todos dentro de ella.

Necesitamos ver también la ciudad donde vivimos con esta mirada contemplativa, «esto es, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas [promoviendo] la solidaridad, la fraternidad, el deseo de bien, de verdad, de justicia»;10 en otras palabras, realizando la promesa de la paz.


Observando a los migrantes y a los refugiados, esta mirada sabe descubrir que no llegan con las manos vacías: traen consigo la riqueza de su valentía, su capacidad, sus energías y sus aspiraciones, y por supuesto los tesoros de su propia cultura, enriqueciendo así la vida de las naciones que los acogen. Esta mirada sabe también descubrir la creatividad, la tenacidad y el espíritu de sacrificio de incontables personas, familias y comunidades que, en todos los rincones del mundo, abren sus puertas y sus corazones a los migrantes y refugiados, incluso cuando los recursos no son abundantes.

Por último, esta mirada contemplativa sabe guiar el discernimiento de los responsables del bien público, con el fin de impulsar las políticas de acogida al máximo de lo que «permita el verdadero bien de su comunidad»,11 es decir, teniendo en cuenta las exigencias de todos los miembros de la única familia humana y del bien de cada uno de ellos.

Quienes se dejan guiar por esta mirada serán capaces de reconocer los renuevos de paz que están ya brotando y de favorecer su crecimiento. Transformarán en talleres de paz nuestras ciudades, a menudo divididas y polarizadas por conflictos que están relacionados precisamente con la presencia de migrantes y refugiados.

4. Cuatro piedras angulares para la acción

Para ofrecer a los solicitantes de asilo, a los refugiados, a los inmigrantes y a las víctimas de la trata de seres humanos una posibilidad de encontrar la paz que buscan, se requiere una estrategia que conjugue cuatro acciones: acoger, proteger, promover e integrar.12

«Acoger» recuerda la exigencia de ampliar las posibilidades de entrada legal, no expulsar a los desplazados y a los inmigrantes a lugares donde les espera la persecución y la violencia, y equilibrar la preocupación por la seguridad nacional con la protección de los derechos humanos fundamentales. La Escritura nos recuerda: «No olvidéis la hospitalidad; por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles».13

«Proteger» nos recuerda el deber de reconocer y de garantizar la dignidad inviolable de los que huyen de un peligro real en busca de asilo y seguridad, evitando su explotación. En particular, pienso en las mujeres y en los niños expuestos a situaciones de riesgo y de abusos que llegan a convertirles en esclavos. Dios no hace discriminación: «El Señor guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda».14


«Promover» tiene que ver con apoyar el desarrollo humano integral de los migrantes y refugiados. Entre los muchos instrumentos que pueden ayudar a esta tarea, deseo subrayar la importancia que tiene el garantizar a los niños y a los jóvenes el acceso a todos los niveles de educación: de esta manera, no sólo podrán cultivar y sacar el máximo provecho de sus capacidades, sino que también estarán más preparados para salir al encuentro del otro, cultivando un espíritu de diálogo en vez de clausura y enfrentamiento. La Biblia nos enseña que Dios «ama al emigrante, dándole pan y vestido»; por eso nos exhorta: «Amaréis al emigrante, porque emigrantes fuisteis en Egipto».15

Por último, «integrar» significa trabajar para que los refugiados y los migrantes participen plenamente en la vida de la sociedad que les acoge, en una dinámica de enriquecimiento mutuo y de colaboración fecunda, promoviendo el desarrollo humano integral de las comunidades locales. Como escribe san Pablo: «Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios».16

5. Una propuesta para dos Pactos internacionales

Deseo de todo corazón que este espíritu anime el proceso que, durante todo el año 2018, llevará a la definición y aprobación por parte de las Naciones Unidas de dos pactos mundiales: uno, para una migración segura, ordenada y regulada, y otro, sobre refugiados. En cuanto acuerdos adoptados a nivel mundial, estos pactos constituirán un marco de referencia para desarrollar propuestas políticas y poner en práctica medidas concretas. Por esta razón, es importante que estén inspirados por la compasión, la visión de futuro y la valentía, con el fin de aprovechar cualquier ocasión que permita avanzar en la construcción de la paz: sólo así el necesario realismo de la política internacional no se verá derrotado por el cinismo y la globalización de la indiferencia.

El diálogo y la coordinación constituyen, en efecto, una necesidad y un deber específicos de la comunidad internacional. Más allá de las fronteras nacionales, es posible que países menos ricos puedan acoger a un mayor número de refugiados, o acogerles mejor, si la cooperación internacional les garantiza la disponibilidad de los fondos necesarios.

La Sección para los Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral sugiere 20 puntos de acción17 como pistas concretas para la aplicación de estos cuatro verbos en las políticas públicas, además de la actitud y la acción de las comunidades cristianas. Estas y otras aportaciones pretenden manifestar el interés de la Iglesia católica al proceso que llevará a la adopción de los pactos mundiales de las Naciones Unidas. Este interés confirma una solicitud pastoral más general, que nace con la Iglesia y continúa hasta nuestros días a través de sus múltiples actividades.


6. Por nuestra casa común

Las palabras de san Juan Pablo II nos alientan: «Si son muchos los que comparten el “sueño” de un mundo en paz, y si se valora la aportación de los migrantes y los refugiados, la humanidad puede transformarse cada vez más en familia de todos, y nuestra tierra verdaderamente en “casa común”».18 A lo largo de la historia, muchos han creído en este «sueño» y los que lo han realizado dan testimonio de que no se trata de una utopía irrealizable.

Entre ellos, hay que mencionar a santa Francisca Javier Cabrini, cuyo centenario de nacimiento para el cielo celebramos este año 2017. Hoy, 13 de noviembre, numerosas comunidades eclesiales celebran su memoria. Esta pequeña gran mujer, que consagró su vida al servicio de los migrantes, convirtiéndose más tarde en su patrona celeste, nos enseña cómo debemos acoger, proteger, promover e integrar a nuestros hermanos y hermanas. Que por su intercesión, el Señor nos conceda a todos experimentar que los «frutos de justicia se siembran en la paz para quienes trabajan por la paz».19

Vaticano, 13 de noviembre de 2017

Memoria de Santa Francisca Javier Cabrini, Patrona de los migrantes

FRANCISCO

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1 Cf. Lc 2,14.
2 Angelus, 15 enero 2012.
3 Juan XXIII, Carta. enc. Pacem in terris, 57.
4 Cf. Lc 14,28-30.
5 Juan pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2000, 3.
6 Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2013.
7 N. 25.
8 Cf. Discurso a los Participantes en el Encuentro de Responsables nacionales de la pastoral de migraciones organizado por el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), 22 septiembre 2017.
9 Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2011.
10 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 71.
11 Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris, 57 [en español, n. 106].
12 Cf. Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2018, 15 agosto 2017.
13 Hb 13,2.
14 Sal 146,9.
15 Dt 10,18-19.
16 Ef 2,19.
17 «20 Puntos de Acción Pastoral» y «20 Puntos de Acción para los Pactos Globales» (2017). Cf. Documento ONU A/72/528.
18 Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2004, 6.
19 St 3,18.


Rescatan a 4.000 personas en un solo día en Italia


AGENCIAS | REDACCIÓN

30/06/2017

Cientos de ellas eran menores de edad sin acompañar. Esta semana han llegado a Italia más de 15.000 personas a través de la travesía del Mediterráneo.

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  • Dos niños llegan la puerto de Salerno, en la Campaña italiana. Foto: EFE

Alrededor de 4.000 personas han sido rescatadas solamente durante la jornada de ayer, jueves, y después trasladadas a puertos del sur de Italia, según han informado a Efe fuentes de la Guardia Costiera italiana, que coordinó el salvamento.

De esta cifra, 1.200 han llegado al puerto de Salerno a bordo de la nave “Río Segura”, de la Guardia Civil, que participa en la Operación Tritón, de la agencia para la protección de la frontera exterior comunitaria, Frontex.

La nave “Acquarius”, de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha trasladado al puerto calabrés de Corigliano a otras 1.000 personas, de las cuales al menos un 25 % eran menores no acompañados, según ha explicado la propia organización humanitaria a través de Twitter.

A la capital calabresa, Reggio Calabria, han llegado más de 1.000 personas migrantes a bordo de una nave de Save the Children, mientras que una patrullera maltesa ha llevado al puerto siciliano de Messina a alrededor de 400.

Foto: EFE

Por último un mercante privado ha llegado a Trapani, también en Sicilia, con 400 personas a bordo que han sido desembarcadas.

El desembarco de estas personas se produce después de unos días de un elevado flujo migratorio procedente principalmente de las costas de Libia, que supuso la llegada a puertos italianos de 12.000 personas aproximadamente entre el martes y el miércoles.

Desde el comienzo del año y hasta el 28 de junio, han llegado al país 76.873 personas migrantes, un 13,43 % más que en el mismo periodo del año anterior, de acuerdo a las cifras aportadas por el Ministerio del Interior.

Estas cifras están colapsando el ya de por sí abarrotado sistema de acogida italiano, hasta el punto de que el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, ha señalado su “extrema preocupación” por la situación ante sus colegas europeos en Berlín, durante la cumbre preparatoria del G20.

Foto: EFE

http://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/4939262/rescate-migracion-italia-rescatan-4000-personas-solo-dia/

Un arzobispo polaco amenaza con suspender ‘a divinis’ a los sacerdotes anti-inmigrantes


Wojciech Polak, arzobispo de Gniezno y primado de PoloniaAgencias

(Cameron Doody).- Contundente advertencia del arzobispo de Gniezno (Polonia) a menos de dos semanas de que tuviera lugar el controvertido evento “Rosario en las fronteras”, en el que más de un millón de polacos rezaron la oración mariana a lo largo de los límites del país, para pedir a la Virgen “que salve a Europa de la islamización”. “Si escucho una protesta contra los refugiados en la que mis sacerdotes participen, tendré una respuesta rápida: cada sacerdote que se junte a estos eventos será suspendido“, ha replicado el arzobispo Wojciech Polak, el también primado de Polonia.

“No hay otro camino que tomar, ya que soy responsable de mi diócesis”, ha explicado Polak al seminario Tygodnik Powszechny, a propósito de la decisión que ha adoptado. “En situaciones donde hay sacerdotes que apoyen explícitamente un lado de un conflicto político, tengo que actuar de inmediato”.

Y esta obligación de cortar de raíz cualquier actitud xenófoba de sus curas, ha explicado el arzobispo, se hace más imperativa dado que “Cristo sufre en los refugiados”, con lo cual la Iglesia tiene un mandato evangélico de “abrirnos a estos refugiados”.

El arzobispo de Gniezno ha precisado que aunque no está a favor de “una apertura cualquiera de las fronteras, sin ningún tipo de control”, sí defiende “la ayuda sabia y sistemática que podemos y debemos dar, y que no representará ninguna amenaza para nosotros”.

Y esto frente al mensaje explícito del evento ‘Rosario en las fronteras’ -apoyado por 22 de las 42 diócesis polacas, junto con el gobierno del país- de que el islam representa un peligro palpable e inminente para la cultura, la salud, el bienestar y hasta la propia vida de los ciudadanos polacos.

Citado por la agencia Ap, un experto polaco en xenofobia y extremismo, Rafal Pankowski, consideró que la manifestación ‘Rosario a las fronteras’ fue una expresión problemática de islamofobia, en un momento en que en Polonia se respiran sentimientos anti-musulmanes cada vez de mayor calado.

“El mismo concepto de hacerlo [rezar el rosario] en las fronteras refuerza el modelo étnico-religioso y xenofóbico de la identidad nacional”, dijo Pankowski, director de la asociación “Nunca más” en Varsovia, coincidiendo así con la perspectiva de otros expertos de que aquella parte de la Iglesia tomó parte en el evento había dado su apoyo implícito al rechazo del Gobierno nacional de acoger a inmigrantes musulmanes.

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