LOS JÓVENES DE HOY, NOS DESAFÍAN Y ENSEÑAN :Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*


 

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¿Quién dice eso? No necesitan decirlo, simplemente lo hacen. Con sus actitudes, nos lo están diciendo y haciendo. Escuchemos.

 

¿Será que los jóvenes tienen algo que enseñar? ¿Acaso tienen experiencia?

 

Aunque no lo creamos tienen su experiencia, desde que nacieron nos han venido observando, y ante lo que nos ven realizar tienen sus buenas inquietudes y preguntas.

 

Nos han visto en continuas guerras…con los vecinos, con las familias, con los hermanos, con los compañeros/as.  Han visto como mueren niños, jóvenes, mujeres, ancianos, por la corrupción del Estado, por hambre, o por la violencia.

 

¿Quién genera todo este desastre? La ambición, el egoísmo, la competencia, la envidia, el regionalismo, el racismo, el sexismo, sectarismo religioso y político. La falta de humanidad.

 

Por qué tanta pelea, tanta guerra, tanto hambre, tanta incomprensión, discordia, engaño, mentira, corrupción, en la humanidad?

 

Los jóvenes comentan: “Nos quieren meter en semejante lío, que no nos interesa”. “Por eso, ahora dicen, que los jóvenes sufrimos de una especie de “autismo crónico”.

 

“Los adultos nos ofrecen según ellos, buenas regalías”. “Vea, mijo/a, esta tierra es suya, este carro último modelo, es suyo, esta casa, o apartamento es suyo”.

“Vea, mijo, le traje esta ropa de marca, este celular, este reloj lo último que ha salido al mercado…”

 

Los jóvenes responden: “Gracias, eso me hace daño, si salgo a la calle, me secuestran, me roban, atracan o matan…” “Nada, de todo lo anunciado queremos, nada que nos ate, que nos amarre, y que esclavice”.

 

“Vaya, lío! Y ahora?” Manos en la cabeza de los adultos.

 

Pasa un tiempo…nadie quiere volver a tocar el tema…Y al final del año, los jóvenes salen de su supuesto “autismo” e informan:

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“Papá, mamá, con las mesadas, con algunos trabajos que he hecho en lo que estoy aprendiendo…aquí tengo mis pasajes y mis reservas, tengo todo listo incluso visa, salgo para….Francia, Alemania, España, Chile, Uruguay….”

 

Los padres se quedan de una pieza!!! “Pero, esta/e,  a quien le salió de la familia? Ninguno de los nuestros, ha hecho semejante cosa!”

Los jóvenes, nos enseñan: Lo hacen con sus propios esfuerzos. No esperan ser chantajeados con premios.

 

Quieren conocer el mundo, hacer amistades, de muchos colores y diferentes lenguas. Apreciar la vida, la naturaleza. Romper los cercos, barreras, muros y borrar, el punto y raya, que nos separa a unos y a otros…como si no fuéramos hermanos.

A todas estas…tenemos jóvenes profesionales en todas las áreas sin empleo: arquitectos/as, médicos/as, enfermeros/as,abogados/as, ingenieros/as, contadoras/es, administración de empresas, etc etc. No hay empleo, son una “reserva” de profesionales,  esperando el “cambio”, o serán proximamente una fuga de cerebros?

Se quejan los jóvenes: “escuchamos, las empresas o patrones, no pagan lo justo”, “que los patrones, son dictadores, y maltratan a sus empleados”.

La juventud  desafía, a la sociedad,a la cultura, a la religión, en la era de la “modernidad”

Qué el mundo, la sociedad, la cultura y la religión, no pueden cambiar? De hecho ya está cambiando…toda norma, toda ley, regla, dogma, que no nos haga ser más humanos, hay que romperla!.

“NADIE ECHA VINO NUEVO EN ODRES VIEJOS”Marcos 2:22

*Presbitera católica.

 

 

COLOMBIA: Los abusos sexuales de los ‘paras’ contra las mujeres en el sur de Chocó


Durante los años de dominio del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Auc, sus integrantes cometieron decenas de ataques sexuales que, según lo consideró el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín, constituyen crímenes de guerra, con un agravante: el componente discriminatorio y racial.

violencia sexual choco 1En la actualidad, las mujeres chocoanas esperan que la violencia perpetrada contra ellas sea reparada. Foto: Juan Diego Restrepo E.

“La violencia sexual tenía como objetivo específico a las mujeres negras y lo fueron no sólo por su género, sino particularmente por su raza. No fue una forma de represalia o castigo a las mujeres del enemigo, como suele suceder en los conflictos armados, sino que tenía sus raíces en la historia de discriminación, servidumbre y esclavitud a que han estado sometidos los hombres y mujeres de las comunidades negras”.

A esa conclusión llegó la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín al evaluar los vejámenes, ultrajes, ataques sexuales, casos de servidumbre sexual y tratos degradantes que los miembros del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) perpetraron contra las mujeres de las comunidades afros asentadas en el sur del departamento de Chocó.

Las valoraciones de los relatos de las víctimas quedaron consignadas en la sentencia proferida recientemente por este Tribunal contra Rodrigo Zapata Sierra, alias ‘Ricardo’ y otros cinco desmovilizados de esta estructura paramilitar postulados a los beneficios de la Ley de Justicia y Paz, entre ellos a purgar sólo ocho años de cárcel. (Descargar sentencia)

La magistratura analizó en detalle 31 casos de violencia sexual cometidos por los integrantes del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó en los municipios de Bajo Baudó (Pizarro), Condoto, Quibdó, Medio Baudó (Puerto Meluk), Istmina, Alto Baudó (Pie de Pató), Medio Atrato y Lloró.

Para los magistrados, se trata de una cifra que encierra un alto subregistro, pues las víctimas de este crimen generalmente eran intimidadas por los ‘paras’ con el fin de que no denunciaran dichas agresiones o, en el peor de los casos, las mismas mujeres afectadas optaron por guardar silencio para evitar los señalamientos y los juicios de sus comunidades o el rechazo de sus parejas y familiares.

En los casos analizados se advierten patrones de sistematicidad que dan a entender que se trató de una “clara manifestación de abuso de poder, dominación y sometimiento del grupo armado y sus hombres sobre las mujeres negras, asociado al dominio y control que tenían sobre la población”, con lo cual se infringieron las normas internacionales que regulan los conflictos armados, constituyéndose así en crímenes de guerra agravados por su carácter discriminatorio y racial.

Tal como quedó demostrado a lo largo del proceso judicial, la violencia sexual en el sur de Chocó se incrementó notoriamente desde 1997, año en que ingresaron los primeros paramilitares que sirvieron de base para la conformación del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó (ver más en: Baudó, Chocó: dos décadas de guerra intensa). Desde entonces, esta práctica criminal comenzó a registrar incrementos, siendo el periodo comprendido entre los años 2000-2004 el pico más alto.

El análisis de estos casos dejó entrever que, a diferencia de episodios similares registrados en otras regiones del país, “ninguno obedeció a la humillación, represalia o castigo de las niñas, adolescentes y mujeres del enemigo, o una especie de ‘botín de guerra’ que se le arrebata y del que se despoja a éste”, así como también quedó claro que “ninguna de ellas tenía vínculos con los otros grupos armados ilegales que hacían presencia en la región ni se les acusó de tenerlos. Todas ellas hacían parte de la población civil y eran mujeres civiles”.

Uno de los señalamientos más graves de la sentencia es que este tipo de prácticas “se ejercían y realizaban de manera pública y continúa, con el conocimiento y la tolerancia, permisividad o indiferencia de las autoridades. La omisión de éstas constituye un incumplimiento de los deberes del Estado”.

Relatos de dolor

violencia sexual choco 2La violencia sexual en el Chocó tiene un gran subregistro, pues muchas mujeres aún se niegan a denunciar por temor al rechazo social y familiar. Foto: Juan Diego Restrepo E.M* fue víctima del asedio desde que tenía 10 años y los paramilitares del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó ingresaron al corregimiento Aguacatico del municipio de Medio Baudó (Puerto Meluk). “Alias ‘el vaquero’ comenzó a molestarme, a decirme que le parara bolas, a enviarme razones. Como no le prestaba atención me cogió a la fuerza y me violó”, describe uno de los casos consignados en la sentencia.

Este fue uno de los aspectos más llamativos de los crímenes documentados: en el 49 por ciento de los casos las víctimas fueron objeto de seguimientos y acosos previos por parte de sus victimarios. El caso de T* da cuenta de ello: “antes que de que me violaría, el ‘Yuca’ (paramilitar) me decía que estaba muy buena (sic), que esos vestidos me quedaban muy bien, que tenía un cuerpo muy bueno (sic)”.

Al momento de los ultrajes sexuales, ambas víctimas eran menores de edad. Este fue otro de los dolorosos hallazgos que dejó el análisis de este crimen cometido por los paramilitares: 12 de los 31 casos documentados correspondieron a mujeres menores de 18 años y en tres de esos casos la víctima no superaba los 14 años de edad.

Además, si algo demostró el estudio realizado por la Sala de Justicia y Paz de Medellín es que la violencia sexual se convirtió en una práctica para ejercer poder y dominación sobre las poblaciones donde se asentaron los paramilitares. En ese sentido se estableció que “aunque la violencia sexual se concentraba en cierto tipo de mujeres, y dentro de éstas privilegiaba la edad y la condición civil, de alguna manera también asociada a la edad, terminaba siendo indiscriminada y no distinguía las demás condiciones de las víctimas. De ella no escapaban las embarazadas, ni las mujeres recién paridas, ni las que sufrían de algún trastorno mental, ni las vírgenes

El caso de Y* también es diciente al respecto: “llegaron dos hombres, que iban de parte de su jefe y que él quería que me presentara en su casa, me tocó irme (…) me llevaron a un cuarto donde estaba alias ‘don Mario’ vestido con una pantaloneta y sin camisa (…) se me presentó como el jefe de la zona y que necesitaba de mis servicios, que estuviera con él, a lo que yo me rehusé y este se puso como bravo, me cerró la puerta y me dijo que tenía que estar con él”.

En otros casos, los ataques sexuales ocasionaron embarazos no deseados entre las víctimas, como en el caso de L*: “llegó un muchacho y me dijo que fuera donde el comandante y yo le dije que no iba a ir porque no tenía nada que hablar con él. A la media hora llegó con otro muchacho, me dijeron que el jefe había mandado por mí, yo le dije que no y cada uno me cogió del brazo y me llevaron, cuando llegamos allá, el comandante me dijo que yo me las tiraba de muy creída, que de qué me las aplicaba, que nunca una mujer lo había despreciado y me violó”.

violencia sexual choco 4Por varios años los paramilitares del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Auc sometieron a las comunidades del Baudó a sangre y fuego. Foto: Ricardo CruzTal como lo consignó el Tribunal, la víctima, que tenía 19 años para el momento de la violación, quedó embarazada. Ella decidió ocultarle el hecho a su victimario, pero cuando este se enteró ordenó golpearla por “haberle dicho mentiras”.

Como si fuera poco, la violencia sexual vino aparejada con casos de servidumbre y esclavitud sexual, como lo revela el caso de S*, quien a la edad de 15 años fue retenida por un comandante paramilitar en zona rural de Bajo Baudó: “alias Ronald apenas me miró dijo que yo tenía que ser de él y me cogió y me llevó para el monte y no me dejaba salir y para donde él iba yo tenía que ir con él (…) me obligaba a tener relaciones con él (…) y me decía que si me volaba me mochaba la cabeza”.

En otro de los casos, estuvo asociada a la desaparición forzada, tal como lo narró R*, luego de describir cómo fue violada por dos hombres: “en ese momento llegó mi hijo de nombre F.M. y trató de defenderme, pero no pudo hacer nada porque los tipos lo amarraron y se lo llevaron… por la desaparición de mi hijo tampoco pude hacer nada, cuando preguntaba a la gente si habían visto a mi hijo me contestaban que los grupos armados estaban matando la gente y la estaban tirando al río, que era mejor que me quedara callada y las cosas quedaron así… yo no tengo esperanza de que sea encontrado”.

La magistratura también destacó que “hubo verdaderos casos de humillación y degradación”, entre ellos la violación sucesiva por dos o tres hombres, uso de objetos y violencia innecesaria y excesiva. Así quedó constatado en el caso de F*, al describir qué le ocurrió luego de que un grupo de por lo menos cien paramilitares llegara a donde ella estaba junto con otra mujer.

“Dos de ellos nos detuvieron… me decían que no gritara que nadie iba a hacer nada… me llevaron detrás de una casa… [y] entre los dos me arrancaron la blusa también tenía una falda short, también me la arrancaron… yo estaba temblando del miedo y gritaba, y ellos me metieron un trapo en la boca… seguí gritando y el negro me pegó en la cara y me reventó la boca, ellos estaban discutiendo quién era primero y me preguntaron si yo había estado con algún hombre yo les dije que no… me violaron, primero el negro, y yo botaba mucha sangre y luego el paisa y después vino otro paramilitar y también abusó de mí, yo quede tendida en el suelo llena de mucha sangre, y como pude me levanté”.

Tras estos dolorosos relatos, la magistratura concluyó que “todo ello no era más que una forma de negar o eludir la propia degradación e indignidad, pues para no experimentarla era preciso hacer todo lo posible para humillar, vejar, pisotear y aniquilar la integridad y dignidad de la mujer”.

Los efectos fueron devastadores para las víctimas. De los 31 casos analizados, “en 11 de ellos las mujeres quedaron en embarazo y casi todas tuvieron su hijo a pesar de ser el fruto de la violación y las dos que no, fue porque lo perdieron. En la larga lista de efectos de la violación, además del daño emocional y sicológico, está el desplazamiento forzado, las ideas suicidas, las enfermedades de transmisión sexual, la ruptura de la relación con sus compañeros y/o la dificultad para sostener nuevas relaciones sentimentales y sexuales, el abandono del estudio”.

Los responsables

violencia sexual choco 3Las mujeres jóvenes, incluso menores de edad, fueron el blanco de la violencia sexual infringida por paramilitares en el sur del Chocó, así como en su capital, Quibdó. Foto: Juan Diego Restrepo E.Según lo estableció la Unidad de Justicia Transicional de la Fiscalía, finalizando 1995 se realizó en Quibdó una reunión en la que participó un selecto grupo de mineros y comerciantes chocoanos con Carlos Mario García, alias ‘Rodrigo Doblecero’, en aquel entonces mano derecha del máximo comandante de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), Carlos Castaño Gil.

El motivo del encuentro fue concretar la creación de un grupo de autodefensas que incursionara en el sur de Chocó. El primer contingente paramilitar arribó en los primeros meses de 1996, en total 30 hombres bajo el mando de Rafael Antonio Londoño Ramírez, alias ‘Rafa’, a quien le encomendaron la misión de proteger los intereses de mineros y comerciantes de Quibdó, la región del San Juan, así como recuperar los ejes viales Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira.

Santiago Uribe, ante nueva investigación por violación a los derechos humanos

Ese primer grupo tomaría el nombre de Frente Minero y sería la génesis del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó, una máquina de guerra que sembró el terror en los pueblos asentados a lo largo de la cuenca de los ríos Baudó y San Juan, y responsable del éxodo de decenas de comunidades negras de sus territorios ancestrales. Curiosamente, buena parte de los miembros de este Bloque eran hombres mestizos, provenientes de Antioquia y la costa norte del país.

Y fueron principalmente los mestizos (paisas y costeños) los responsables de los ataques y ultrajes sexuales perpetrados contra las mujeres negras, como lo pudo establecer el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín y, según constataron los magistrados que lo integran, dichos actos no solo fueron cometidos por los jefes paramilitares, también los patrulleros de bajo rango, incluso bajo beneplácito de sus jefes.

De acuerdo con los testimonios consignados en la sentencia, reconocidos paramilitares como Hernán Darío Aristizábal, alias ‘King Kong’, quien luego fuera comandante del Bloque Cacique Nutibara en la comuna 13 de Medellín; Aldemar Echavarría Durango, alias ‘Mario’; José María Negrete, alias ‘Raúl’; y Nilson Machado Rentería, alias ‘Capaceño’, aparecen como los máximos responsables de estos crímenes de violencia sexual.

Pero más allá de ello, la conclusión del Tribunal es que se trató de un crimen con connotaciones discriminatorias: “En su inmensa mayoría, la violencia sexual fue ejecutada por hombres blancos o mestizos o de regiones distintas a Chocó o el litoral pacífico. En múltiples casos, el perpetrador, blanco o mestizo, emitía un mandato imperativo y perentorio y las mujeres, negras, eran retenidas o sustraídas y conducidas forzosamente ante él, quien las sometía a distintas formas de violencia sexual”.

En los apartes finales, la magistratura exaltó la valentía de las víctimas ante hechos tan aberrantes: “Esta sentencia es un reconocimiento del sufrimiento de las mujeres negras víctimas de violencia sexual, pero también un homenaje a su capacidad de soportar el dolor, a su fortaleza para seguir adelante y a su entereza para enfrentar el futuro con dignidad, dar a luz y levantar a sus hijos fruto de la violencia, con el mismo afecto y ternura que los demás y sin discriminación alguna”.

  • Nombre cambiado para preservar la identidad de la víctima

http://www.verdadabierta.com/violencia-sexual/6556-los-abusos-sexuales-de-los-paras-contra-las-mujeres-en-el-sur-de-choco

COLOMBIA. Aves Negras en la Catedral: Por Juan Esteban Londoño


 

Ladrillo macizo sostiene las columnas y los arcos neo-románicos de la Catedral de Medellín.

El nombre completo es el de Catedral Basílica Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María: contraluz del barrio de las prostitutas, del parque de los borrachos y los viejos que discuten sobre la intelectualidad criolla, de la tradición de los narcotraficantes.

Memoria de una capital de obreros, tejedores, mercaderes. Espejo de una sociedad que ha puesto el trabajo como su máximo valor, por encima del arte y la cultura, por encima incluso de la moral que pretende defender.

Allí fue celebrado el funeral de Elkin Ramírez, vocalista del grupo de rock duro progresivo Kraken, el 30 de enero de 2017.

El templo se pobló de aves negras: revoloteaban con sus plumas y candelabros en la mano. Habitantes marginales a la religión oficial, ironistas dudantes, o tal vez creyentes, lejanos de los ritos que conectan al ser antioqueño con la memoria de la conquista.

Voces: no una lamentación de plañideras, ni las canciones que se solía poner a los sicarios en una pequeña grabadora junto al ataúd, después de ser asesinados.

Se trató de una espiritualidad de la música, un grito vitalista que ahondaba en las raíces, mientras los músicos de la banda tocaban en silencio. La voz de Elkin fueron todos:

Lenguaje de mi piel, camino fiel que lleva a mi verdad,

tiempo y voz, noche de luna para danzar.

Lenguaje de mi piel, ausencia que me duele soportar,

porque yo te siento aire al respirar.

Un funeral religioso, católico, como lo es hasta el hueso la ciudad de Medellín.

Elkin no lo era. O, por lo menos, vivía la mística de otro modo.

En una entrevista declaró que le había costado mucho liberarse de las trampas de la culpa y de la religión; pidió que tampoco lo confundieran con los carismáticos ni con los adoradores que usan el poder para extirpar las mentes y saquear la alforja de los incautos.

El incienso que se respiraba en la Catedral era distinto: una legión de rockeros, marcados por el signo de Caín, como escribiera Hermann Hesse, se acercaba a uno de los lugares desde donde más condenas han salido al pensamiento diferente en el departamento de Antioquia.

(Fue desde allí, por ejemplo, que el Cardenal López Trujillo inició una persecución sistemática contra la Teología de la liberación).

Los cuervos de sal resignificaban una mitología. Celebraban sobre la maqueta de la religión tradicional un rito con otro contenido: el tributo a la tenacidad de un hombre que renunció a las comodidades para entregarse a la música: lo bello es difícil, escribió Platón.

Pero también, desde el otro lado, el reconocimiento a una generación de jóvenes que se fue contra las leyes no escritas de la ciudad: las de matar o morir.

En los años 80, el rock en Medellín representó dos cosas: la música de los jóvenes, alentada por un par de emisoras que lucharon contra la tradición arraigada de esta ciudad de montañas; y también la melodía hostigada, que recibió amenazas anónimas, declaraciones de muerte, boletines y panfletos que rezaban: todo el que lleve el pelo largo y se vista de negro va a ser fusilado; firmaban los diferentes grupos: la mafia, las milicias de la guerrilla, los paramilitares.

Este arte del demonio, proscrito por la religión de la época, permitió a muchos salvarse de la cultura de la muerte. A otros, por lo menos, de ser sus legionarios.

Los bandidos, mientras tanto, tenían acceso a los centros religiosos y pedían extravagancias a sus dioses, como lo narra Fernando Vallejo en La virgen de los sicarios:

¿De qué le estaría dando gracias Alexis, perdón, Wilmar a la Virgen? ¿Qué le estaría pidiendo? ¿Ropas, bienes, antojos, mini-Uzis?

Estos asesinos a sueldo –de quienes también hablara Kraken en una sus canciones, “Fugitivo”- rezaban las balas y las ungían con agua bendita.

En la Medellín de aquella época, los jóvenes que pasaban de los veinte se sentían veteranos, sobrevivientes a una guerra disparatada:

A los doce años un niño de las comunas es como quien dice un viejo: le queda tan poquito de vida -comenta el escritor.

La desazón de los rockeros era aún más fuerte, sospechosos de ser extraños para una cultura que solía satanizar al otro y así justificaba la eliminación de lo distinto:

-Ese metalero condenado ya nos dañó la noche –me quejaba.

-No es metalero –me explicó Alexis cuando se lo señalé en la calle al otro día-. Es un punkero.

-Lo que sea. Yo a ese mamarracho lo quisiera matar.

-Yo te lo mato (Vallejo).

En otros lados del continente, fueron las dictaduras las que eliminaron a los movimientos estudiantiles, desaparecieron a los hippies y torturaron a los artistas.

En Medellín, fueron los sicarios los que buscaban acabar con quien pensara diferente o se viera distinto.

Muchos rockeros, punks o metaleros, como lo expresa la música de Kraken, se sentían habitando en una selva: animales susceptibles a ser cazados, objeto de las miras de las pistolas y los chismes desde los balcones, cuestionados por los grupos a cargo de la vigilancia de los barrios populares:

Vas burlando el afán felino,

que en la jungla de calles

devora lo humano

y viste de extraño a tu enemigo

(Kraken, Aves negras).

Afuera de las lógicas de muerte, en los pequeños bares, en los parches de terraza, en las comunas ubicadas en las laderas, unos amigos miraban a la ciudad, abajo, quieta y peligrosa; se reían de su estética de plástico, su moral de mercachifles, su religión colonial; cantaban la letra de “Todo hombre es una historia”:

Nunca nadie se sentaba

a escuchar lo que pensaba:

a nadie le importó.

Era amante de la vida,

de la música que un día

sus sueños despertó

Y con su pelo en hombros

se le escapó

un día a toda esa opresión.

 

La leyenda de un muchacho del que todos hablaron mal, a quien su barrio no entendió, y muchas veces los pillos amenazaron. Pero, al final, logró vencerlos: no con armas, sino con arte.

Ese hombre fue Ramírez; también fueron muchos: que lograron sobrevivir.

(Valga decir que también hubo rockeros involucrados en el pillaje –los ejércitos de la mafia reclutaron soldados de todos los rincones e ideologías).

Han transcurrido más de treinta años, y aquella época de persecución ha menguado. El recinto sagrado se abre, por lo menos en el funeral, al canto de los que siempre permanecieron afuera.

Es un ritual de despedida que trasciende los límites de las estructuras religiosas y, por lo tanto, es más religioso: persigue lo que en el fondo nos concierne a todos: el sentido.

Uno de los visitantes me decía que nunca antes había ido al funeral de un hombre con el que no había cruzado palabra, pero lo hizo porque las palabras de ese hombre lo atravesaron a él: eran espinas.

Herían a una sociedad podrida. Ofrecían a los jóvenes el sueño de ser distintos, a un precio alto, convirtiéndose a veces en chivos expiatorios.

Y no sólo hallaron en la música de Kraken –y de muchas otras bandas- un llamado propio, al modo de una mitología personal, sino también una posición política y social, que da cuenta de las víctimas de la guerra:

Despojados, sin esperanzas,

huelen a olvido.

Mezcla de piel y de dolor.

Ángeles mutilados,

hombres ignorados, seres de barro y miedo.

Palabras que son chispas incendiarias, memoria de una de música que se filtró algunas veces en las emisoras pero que, durante mucho tiempo, sobrevivió en la periferia.

Homenaje de muchos que hoy agradecen a un artista una salvación telúrica, la posibilidad de ser distintos en una cultura de silicona y balas: poetización de la existencia, hacer de la vida una obra de arte.

En la Catedral de Medellín, donde en los años 80 y 90 se maldijo a los rockeros y se bendijo a los sicarios, se celebra un funeral con batería y guitarras eléctricas, con teclado y bajo, por personas que usualmente no van a una iglesia.

Los jóvenes de aquel entonces, ya encanecidos, regresan junto a generaciones nuevas, para seguir cantándole a la vida, a la terquedad de ser un grito, a nuestro ser ancestral y a la pasión por la memoria:

Si este pasado pesa como una cruel condena,

hijos del Popol-Vuh, un tiempo azul se acerca.

Cómo ignorar cuánto valor posee la vida.

Lucha y grita: latino, latino, latinoamericano.

Y más que todo soy: latino.

https://observatorio-religionyasuntospublicosal.org/

El ex sacerdote episcopal RI acusado de agredir a adolescente en la década de 1970


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El ex sacerdote episcopal RI acusado de agredir adolescente en la década de 1970
Howard White Jr. fue procesado en una Corte Superior de Suffolk, acusado de abusar sexualmente de un adolescente en la década de 1970

Por Laura Crimaldi
El Boston Globe
https://www.bostonglobe.com/
13 de de diciembre de, el año 2016

Un ex capellán asociado de la Escuela de San Jorge en Rhode Island que ha sido acusado de abuso sexual en otros tres estados y despojado de su sacerdocio por la Iglesia Episcopal fue acusado el martes por cargos de haber abusado sexualmente a un adolescente durante dos viajes a Boston en 1973.

Los cargos criminales contra Howard White Jr., de 75 años, surgió de una investigación de la Policía del estado de Rhode Island sobre las acusaciones de asalto sexual y mala conducta sexual por el ex profesores y estudiantes de la escuela preparatoria de élite en Middletown, Rhode Island, que se remonta a 1970, de acuerdo con la oficina del fiscal de distrito de Suffolk.

La oficina del fiscal y abogado civil por tres presuntas víctimas dijeron que los procedimientos penales son los primeros que saben de que se inicie contra el blanco, que vive en Bedford, Penn.

Un gran jurado acusó Blanca el mes pasado de cinco cargos de asalto y agresión. Se declaró inocente en su comparecencia en la Corte Superior de Suffolk.

El vicefiscal de distrito de Suffolk Audrey Mark dijo White no podría ser acusado de asalto indecente y la batería ya que la ley no estaba en los libros en el momento de los presuntos delitos. El plazo de prescripción no se aplica en este caso, los fiscales dijeron que, debido a White nunca residió en Massachusetts.

“Ya sea como un niño o un adulto, que describe el abuso sexual puede ser la experiencia más desalentadora en la vida de una persona”, dijo el fiscal de distrito de Suffolk, Daniel F. Conley en un comunicado. “Los supervivientes de todo el mundo deben saber que pueden sentirse seguros y apoyados venir a nosotros.”

Las acusaciones de abuso sexual en contra de Blanco han sido reportados a las autoridades de Carolina del Norte y Nueva Hampshire, según las autoridades.

En 1996, frente blanco de una demanda de un ex feligrés de una iglesia en Virginia Occidental que lo acusó de abuso sexual, de acuerdo con un informe independiente sobre el abuso sexual en St. George. Dicha reclamación fue desestimada porque la ley de prescripción se había agotado, según el informe.

En un comunicado, de St. George dijo que ha cooperado con la investigación y “tiene confianza en que el proceso judicial dará lugar a un resultado justo.”

“La escuela mantiene firme en su compromiso de apoyar a la comunidad sobreviviente de St. George,” dijo.

Carmen Durso, un abogado que representa a la presunta víctima, alabó la decisión de procesar blanca.

“El hecho de que él ha sido permitido para ir de un lugar a otro y el hecho de que las personas no toman medidas para detener lo es impensable”, dijo.

Se ha producido el supuesto abuso cuando el estudiante masculino fue de 15 y 16 años de edad, dijeron los fiscales. Blanco hizo amigo del niño, lo invitó a su apartamento para ayudarlo con el trabajo escolar, y lo llevó a cenar, dijo Mark.

En dos ocasiones durante la primavera del primer año del niño y la caída de su segundo año, Blanco tomó el adolescente en los viajes de noche a Boston, donde se alojaron en un hotel, dijo Mark.

Durante un viaje, el blanco y el estudiante cenaron en el restaurante Pier 4 de Anthony y vieron la película de terror “El Exorcista”, dijo Mark. Blanco atacó sexualmente al niño en una habitación de hotel, ella dijo.

En el medio del segundo año del estudiante, dijo Mark, el chico se enfrentó Blanca y dijo que el abuso “tiene que parar.”

Blanco supuestamente respondió diciendo, “Yo te lo digo. No va a parar. Si se intenta detener, voy a hacer la vida difícil”, dijo Mark.

El estudiante dijo el director de la escuela lo que había sucedido, Mark dijo, y blanco presuntamente confesó haber abusado del chico.

Sin fianza se solicitó es el blanco, que apareció en la corte voluntariamente, dijeron los fiscales.

Después de su aparición en la corte, el abogado de la defensa blanca y David Duncan no quiso hacer comentarios. La fecha del juicio se fijó tentativamente del 26 de junio, de 2017.

White fue retirado del sacerdocio en octubre por la Diócesis Episcopal de Pennsylvania central, de acuerdo con un comunicado en su página web. La diócesis dijo que había colocado blanca de permiso en enero después de las acusaciones en su contra fueron hechos públicos.

En Carolina del Norte, los investigadores están estudiando una demanda de una mujer que dice que, cuando era un adolescente, Blanca abusó sexualmente de ella en Grace Iglesia en las montañas en Waynesville, el Globe informó en febrero.

Durso, que representa a la mujer y otro hombre que dice que fue abusado sexualmente por White en Carolina del Norte, dijo que la investigación no sigue pendiente.

En agosto, la escuela de St. Paul en Concord, Nueva Hampshire, anunció que un alumno había revelado recientemente una denuncia de abuso sexual en el pasado por White. La escuela dijo que informó de la denuncia a la policía de Concord.

FIN

http://www.virtueonline.org/former-ri-episcopal-priest-charged-assaulting-teenager-1970s

ARCWP: REPUDIO Y VERGUENZA ANTE EL ASESINATO DE LA NIÑA YULIANA ANDREA SAMBONY MUÑOZ. ASESINADA DE SIETE AÑOS!!! Olga Lucia Álvarez Benjumea arcwp*


Juliana Andrea Sambony Muñoz

Yuliana Andrea Sambony Muñoz

Contra quien es la rabia, la ira, la venganza?

No hay derecho! Colombia, está de pie frente al asesinato de la niña Yuliana Andrea! TODAS SOMOS YULIANA!!!

Esta es la humilde casa donde residía la menor y donde fue raptadaEsta es la humilde casa donde residía la menor y donde fue raptada / Pulzo

Todavía no se hace nada…
Ya vendrán, las audiencias, costalados de expedientes de los procesos y tiempo perdidos, juzgados cerrados, jueces amenazados/as, fiscalias compradas ó amenazadas. En qué quedó la jurisprudencia, de este país?  Y después…vencimiento de términos, los testigos? Unos comprados otros desaparecidos o declarados falsos…Todo eso ya lo sabemos!
Y el pueblo, ofendido, callado, asustado, ignorante, o metido en el “quemimportismo” o sea;  “el a mi que me importa?” Eso no es conmigo, ni con mi familia… Una, que otra voz se levanta tímidamente. El periodismo? Las Ongs? Las redes sociales? Falta, falta, falta algo…
Pero y el Estado…la Iglesia institucional…sus respuestas clásicas: “se encuentra en exhaustiva investigación…”, “hasta no conocerse los resultados de la investigación”. “No, no nos toca, son de la otra parroquia”. “No tenemos sacerdotes suficientes, hay escasez de vocaciones…”
Acaso será que nos estamos acostumbrando al feminicidio, la violencia,abuso sexual, a mujeres, niñas y niños? Cada vez, se van dando a conocer, abusos sexuales a los niños/as de la calle, abandonados, y recién llegados del campo desplazados por la violencia…Todo va quedando en la impunidad? Colombia, DESPIERTA!
La protección de la vida humana, es responsabilidad de mujeres y hombres por igual, a todo nivel.
NO NOS  VAMOS A CALLAR! LA FALTA DE RESPETO A LA VIDA, LA FALTA DE PROTECCIÓN A LAS MUJERES, NIÑAS Y NIÑOS, YA TOCA FONDO. SI NADIE TOMA RESPONSABILIDAD, LAS MUJERES UNIDAS, SI LO VAMOS A HACER!!! ÚNETE A NUESTRA LUCHA! TU TIENES HIJOS/AS, NIETOS/AS, SOBRINAS, HERMANAS/OS PEQUEÑOS! NO NOS VAN A ACORRALAR!. EL CERCO Y EL MURO VAMOS A ROMPER!
Olga Lucia Alvarez Benjumea
*Presbitera Católica Romana.
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ENTERATE DE ESTA REALIDAD QUE HOY LLAMA LA ATENCIÓN AL MUNDO ENTERO:

Colombia | Feminicidio

Colombia, Bogotá, 15/01/2016 – En julio de 2015 Colombia se sumó a otros 15 … que cuentan con normativa basada en el concepto y categoría feminicidio, …

Feminicidio en Colombia deja 399 mujeres asesinadas en primer …

http://www.noticiasrcn.com/…/feminicidiocolombia-deja-399-mujeres-asesinadas-primer-se…

Estamos acercándonos a que la mitad de homicidios en Colombia son feminicidios“, aseguró Carolina Tejada, defensora delegada para la mujer.

Colombia, el país donde son asesinadas cuatro mujeres cada día …

10 ene. 2016 – En el país son asesinadas en promedio cuatro mujeres cada día, la mayoría entre 20 y 34 años de edad, en vías públicas, con arma de fuego y …

Entre 2014 y 2015 van 1.351 feminicidios: Medicina … – El Colombiano

http://www.elcolombiano.com/colombia/entre-2014-y-2015-van-1-351-feminicidios-medic…

21 jul. 2015 – Estos cinco departamentos suman el 53% del total de feminicidios. … Colombia, en general, no tiene los mejores índices de feminicidio.

La aberrante realidad del feminicidio en Colombia – Radiomacondo

radiomacondo.fm/2016/02/07/la-aberrante-realidad-del-feminicidio-en-colombia/

7 feb. 2016 – Resulta ofensivo que hasta antes del 2015, las cifras de las mujeres asesinadas por cuestiones de género no figuraban en los registros de …

Alarmantes cifras de feminicidios en Colombia. 6 febrero 2016 – reddhfic

http://www.reddhfic.org › Denuncias Publicas Otras Organizaciones › 2016

6 feb. 2016 – Alarmantes cifras de feminicidios en Colombia. Mujeres piden paz para el país. Mujeres para la Acción Pública y Alianza Nacional de Mujeres …

Feminicidios en Colombia | El Heraldo

http://www.elheraldo.co/feminicidios-en-colombia

Con este caso ya son 12 los feminicidios ocurridos en Córdoba en lo que va corrido de este año. Yuranis Narváez asegura sentirse triste por la experiencia que ..

En Colombia hay cuatro feminicidios al día, la impunidad es del 90 …

29 ene. 2016 – Martha Ordóñez, consejera para la Equidad de la Mujer, afirma que apoyarán a todos los alcaldes y gobernadores que quieran incluir una …

ARGENTINA: Curas abusadores: testimonios del horror que conmueve a Mendoza


“Nos convencían de que el servicio era el mejor y nos mintieron en la cara”, expresó la madre de un ex alumno

Una masiva concentración se llevó a cabo en el centro de Mendoza

Una masiva concentración se llevó a cabo en el centro de Mendoza

Las múltiples denuncias por abuso sexual infantil formuladas contra sacerdotes y empleados del Instituto Antonio Próvolo desataron un escándalo en la provincia de Mendoza. El último viernes, cientos de personas marcharon por las calles del centro de la capital provincial. Entre los presentes se encontraban madres y padres de víctimas que expresaron su dolor y pidieron que la investigación se extendiera a todos los empleados y profesionales del establecimiento.

“Nos mintieron en la cara. Nos hacían firmar confiados y nos convencían de que el servicio era el mejor; que nuestros hijos estarían bien cuidados. Y miren lo que hicieron, manga de canallas”, dijo Antonia Rojo. “Ahora ¿quién me asegura que no fue víctima, si él no puede expresarse bien?”, planteó Rojo, madre de un joven de 16 años a quien retiró de colegio en junio pasado, cuando regresó a su casa con una pierna quebrada.

“Lo que ha pasado duele en el alma; no hay condena que alcance para esos curas porque arruinaron la vida de esos chicos para siempre”, expresó por su parte Elizabeth Moyano a Los Andes.

“Lo obligaban a tener sexo oral con otro compañero, mientras los curas y sus cómplices miraban“, declaró Cinta, mamá de otro de los chicos abusados, quien decidió denunciar todo en la Fiscalía 15.

Claudia, otra madre, precisó: “Les quitaban los audífonos para que los chicos no escucharan las sesiones en las que había abusos”.

Por las denuncias ya hay cinco detenidos

Por las denuncias ya hay cinco detenidos

Hasta el momento, se calcula que unos 60 alumnos dijeron haber sido víctimas de abusos en el marco del Próvolo, una institución de educación especial para chicos con hipoacusia grave o sordera completa. En paralelo, la causa adquirió otro tono cuando se encontraron cientos de miles de pesos en el marco de un allanamiento que se realizó en las oficinas de la institución.

Los testimonios de los denunciantes apuntaron contra los sacerdotes Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (55), un ex empleado del instituto, José Luis Ojeda (41), el monaguillo Jorge Bordón (55) y el jardinero, Armando Gómez (46). Los cinco hombres se encuentran detenidos, acusados por el delito de abuso sexual agravado por la guarda y convivencia.

El caso de Corradi llamó especialmente la atención porque el cura arrastra denuncias de abuso sexual a menores hipoacúsicos desde 1955, en Verona, Italia. Su caso había sido expuesto en 2015 en el marco de la Conferencia Internacional de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico que se celebró en Washington, Estados Unidos.

El abogado Sergio Cavaliere, quien representa a algunas de las víctimas del Próvolo, declaró que en 2009 presentó el caso de Corradi -junto al de otros sacerdotes argentinos- ante el Vaticano y nunca recibió respuesta. En diálogo con Los Andes, apuntó contra el rol del papa Francisco: “Está en silencio porque en 2014, a través de nuestros corresponsales en Argentina, la activista Julieta Anazco y el abogado Carlos Lombardi, ya habíamos denunciado la presencia de estos sacerdotes en Argentina en la sede de La Plata, cerca del arzobispado de Buenos Aires que presidió Bergoglio hasta 2013”.

“Es imposible que el papa Francisco no supiera lo que pasó”, dijo el abogado de las víctimas

Y sentenció: “Es imposible que él no supiera lo que pasó junto a su arquidiócesis, porque las denuncias ya eran conocidas en todo el mundo, aunque la opinión pública no sabía que los 4 religiosos estaban escondidos en la Argentina”. El letrado insistió en que “como Sumo Pontífice no puede ignorar que una Comisión había investigado en 2011 en el Vaticano a 27 religiosos, un número enorme”.

El abogado Sergio Cavaliere

El abogado Sergio Cavaliere

“Ahora no dice nada porque es demasiado fuerte la vergüenza por lo que estaba ocurriendo en su patio trasero, justo frente a sus ojos. Y no dice nada porque la mentira del arzobispo (Franzini) de Mendoza es irreparable”, añadió.

Asimismo, Cavaliere dio detalles de cómo se perpetraban los abusos: “Las personas sordas denuncian haber sido sodomizadas por la fuerza, obligadas a masturbarse y a practicar sexo oral y otros actos similares. Añaden que la violencia física fue sistemática, agravada por su dificultad para hacerse entender”.

Según información del Programa Provincial de Maltrato Infantil y del Poder Judicial, en Mendoza existen mil denuncias anuales, que provienen de la Dirección General de Escuela (DGE) y de la Línea 102 de Atención al Niño. Los datos indican que el 72% de las víctimas son niñas y el 80% de los responsables de estos actos son hombres.

VENEZUELA: La nueva tragedia de 17 jóvenes campesinos que conmueve a Venezuela


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Fueron torturados, asesinados y


en fosas comunes durante operativos creados por el Gobierno de Maduro

La nueva tragedia de 17 jóvenes campesinos que conmueve a Venezuela

“Le pegaban con las peinetas de los FAL (fusiles automáticos livianos) en las rodillas y en la cabeza. Le metieron corriente en sus partes íntimas, en las nalgas y en el cuello. Fue torturado. Lo amarraron por órdenes del teniente coronel José Ángel Roa Córdoba, quien daba las órdenes de como tenían que ser torturados los muchachos. Todos los militares, después que lo amarraron, uno por uno se le montaron en la cabeza”.

Así, de manera muy descriptiva, narraba Jenny Díaz, el 29 de noviembre desde la tribuna de oradores de la Asamblea Nacional, la experiencia que vivió su hijo de 17 años, sobreviviente de “la masacre de Barlovento”, luego de un Operativo de Liberación del Pueblo, OLP, realizado en esta región del estado Miranda (Venezuela) el 15 de octubre.

La suerte del hijo de Jenny no fue la misma que corrieron 12 jóvenes campesinos también detenidos a partir de esa fecha, y que posteriormente aparecieron muertos en fosas comunes, víctimas de estos operativos creados por el gobierno de Nicolás Maduro, supuestamente para combatir a la delincuencia y grupos al margen de la ley.

Zulay Hernández, hermana de uno de los jóvenes asesinados, dijo que fue a la morgue y aunque su hermano Freddy “no se encontraba entre esos cuerpos”, los funcionarios le mostraron la fotografía de una dentadura que no coincidía con la de él y le pidieron “reconocer y llevarse” a quien no es su pariente. “Yo tengo que verlo que sea él”, dijo.

Comentaron que fue el 15 de octubre de 2016 cuando Elizer Ramírez, Antony Vargas, Antonio Aladejo, Luis Sanz, Dennys Acevedo, Oscar Rodríguez, Yorman Mejias, Freddy Hernández, Víctor Manuel Martínez, Jairo Rivas, Kenry González y Carlos Marchena fueron detenidos por un grupo de militares integrados a los OLP. Después de casi mes y medio de búsqueda, el desenlace llegó el viernes 25 de noviembre, cuando hallaron los cadáveres en dos fosas comunes en los municipios Acevedo y Brión del estado Miranda.

Los diputados oficialistas intentaron defender la efectividad de los operativos contra la delincuencia, argumentando que este caso fue “un hecho aislado”; no obstante, se les veía sin ánimos para debatir porque ciertamente no era la primera vez. El proyecto de acuerdo fue aprobado por unanimidad, ante las evidencias ofrecidas por los familiares.

La historia de esta nueva tragedia

La ahora conocida como “masacre de Barlovento”, inscrita e iniciada como parte de los OLP del Gobierno de Nicolás Maduro, totaliza el asesinato de 17 jóvenes campesinos, algunos sin saber leer ni escribir, desaparecidos, torturados y abatidos sin justificación.

De acuerdo con Laura Roldán, directora de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz -organización que contactó con Mary Isabel Silva, la madre de una de las victimas quien denunció por primera vez los hechos ocurridos el 15 de octubre en Barlovento– hizo seguimiento y constató que el Ministerio Público comenzó sus actuaciones en el caso.

Ninguno de los jóvenes tenía antecedentes penales, ni relaciones con las bandas delictivas de Barlovento”, estableció la oenegé.

También confirmaron que habían sido detenidos por efectivos militares, sin que mediara en su contra “ni el supuesto de flagrancia ni una orden judicial de aprehensión”. El 27 de noviembre, el Ministerio Público informó que imputaría a 11 funcionarios del Ejército Nacional por su presunta responsabilidad en la masacre de Barlovento.

Anuncian nuevas víctimas de los OLP

Así las cosas, este primero de diciembre, el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, se pronunció reconociendo que al grupo de 12 fallecidos se suman ahora 5 personas que todavía se encuentran desaparecidas, según denuncias recibidas en las últimas horas.

“En este renglón puedo destacar que hemos recibido de parte de los familiares de Yulmar José Rengifo, de 31 años de edad, detenido y desaparecido en el sector El Café el 13 de octubre; Andriz Bandres, de 37 años de edad, detenido el 12 de octubre en el sector El Café; Wilmer Enrique Serrano, de 22 años, detenido el 15 de octubre en Capaya; Jefferson Suárez, de 27 años, detenido el 13 de octubre en Caucagua; y Reivi Torres Campos, de 22 años, detenido el 18 de octubre en Caucagua”, dijo

 

http://es.aleteia.org/2016/12/02/la-nueva-tragedia

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