COLOMBIA: ¿Por qué se dice que el país es una megapotencia hídrica?


AGUA
BENDITA

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UN GRUPO DE PERIODISTAS RECORRIÓ CON UN EQUIPO DE FOTOGRAFÍA, VÍDEO Y DRONES, CINCO FUENTES HÍDRICAS ESTRATÉGICAS PARA LA SUPERVIVENCIA DEL PAÍS. DE SU CONSERVACIÓN DEPENDERÁN LAS FUTURAS GENERACIONES, LA ECONOMÍA Y EL LIDERAZGO DE COLOMBIA EN EL MUNDO. UNA ALIANZA DE POSTOBÓN Y SEMANA

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Colombia nunca había sufrido tanto por agua como en 2016. Puede que no sea para menos. Este ha sido el año más caliente de la historia reciente en el planeta. El fenómeno El Niño pegó con fuerza y dejó ver lo que podría ser un apocalipsis terrenal. Los primeros meses los recursos hídricos, que muchos colombianos creían tener en exceso, se evaporaron. La sequía dejó a 200 municipios sin agua y a varias capitales como Medellín, Cali y Santa Marta al borde de fuertes racionamientos. Las llamas arrasaron 200.000 hectáreas de bosques y ríos como el Magdalena y el Cauca llegaron a mínimos históricos. El costo de atender esa emergencia superó los 1.6 billones de pesos. Más de 60 mil animales murieron de sed, como se creía que solo pasaba en las secas planicies africanas.

No han pasado sino un par de meses y ahora al país se le viene encima una situación exactamente opuesta. La llegada de la Niña amenaza a muchos pueblos, a todos los sectores económicos y promete incluso encrispar el ambiente político. El agua se ha convertido en un factor decisivo pero olvidado, en un tesoro refundido y subvalorado que puede poner a temblar los cimientos de un país que ha crecido a sus espaldas.

Por esta razón, SEMANA, con el apoyo de Postobón, recorrió durante varios meses algunos de los lugares más estructurales para la protección de este valioso recurso. Se trata de puntos fundamentales: la Sierra Nevada, los Nevados, la estrella fluvial de Inírida, el nacimiento del Magdalena y el Páramo de Belmira. Un equipo periodístico recorrió esos destinos armados de un dron y varias cámaras de fotos y vídeos para presentarle al país, en esta serie de reportajes y en un especial multimedia disponible en semana.com, el más completo especial periodístico que se haya hecho sobre los nacimientos de agua.

La principal conclusión de este trabajo es que Colombia se mueve entre dos postales distintas y opuestas, la de “Magia Salvaje” y la de “Mad Max”, la de la selva amazónica y la Guajira, la de la abundancia y la escasez extrema.

En el país todavía no ha hecho carrera la idea catastrofista de una guerra por el agua, pero puede que no tarde. Como explica el director del Ideam, Omar Franco, “la idea de ser una potencia hídrica nos ha hecho un daño enorme”. Para el técnico, que lleva años dirigiendo el conocimiento científico de los recursos hídricos en el país, ese panorama está cada vez más cerca. “El agua va a ser el objeto del principal conflicto social del país”, concluye.

La frase puede parecer el eslogan de una protesta de ecologistas, pero quienes conocen las dinámicas del conflicto, como el ex ministro de Ambiente Frank Pearl, no lo ven improbable. Es más, el negociador en los procesos con las Farc y el ELN explica que en Colombia “la lucha por la tierra y la lucha por el agua vienen siendo lo mismo”. El territorio sin ese recurso valioso pierde todo su valor. Para Pearl, al igual que en el conflicto armado, los conflictos que hoy se viven por este recurso tienen origen en un problema de equidad.

El agua genera conflicto porque, al igual que la riqueza en el mundo, alcanzaría para todos, pero no está repartida en partes iguales.

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A pesar de que el Chocó es una de las regiones con mayor pluviosidad del mundo, el suministro de agua es deficiente. Aquí decenas de personas en Quibdó recogen agua de una motobomba.

FOTO: DANIEL REINA ROMERO

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Los ríos son una de las principales víctimas del conflicto armado. La voladura de cinco pozos petroleros por parte de las Farc produjo esta tragedia ecológica en Puerto Asís (Putumayo).

FOTO: GUILLERMO TORRES

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La sequía tiene en jaque a los pobladores de la Alta Guajira. En algunos puntos no llueve hace más de cuatro años.

FOTO: LEÓN DARÍO PELÁEZ

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El fenómeno de El Niño en 2014 produjo la muerte de cientos de animales, entre ellos chigüiros, en Casanare.

FOTO: DANIEL REINA ROMERO

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Andrés Epieyu, indígena wayúu, tiene que hacer largas caminatas, acompañado de sus nietos, para recoger agua.

FOTO: LEÓN DARÍO PELÁEZ

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Los pescadores de Honda han visto como los peces se han menguado en el Magdalena. En el pasado fenómeno de El Niño no hubo subienda.

FOTO: DANIEL REINA ROMERO

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Y hay mucho menos para repartir de lo que se pensaría. Del total de agua que hay en el planeta, el 97 por ciento es salada y está en los mares y solo el 3 por ciento es dulce. De ese 3 por ciento, dos tercios están congelados en los glaciares y casi un tercio es agua subterránea. Eso quiere decir que menos del 1 por ciento de toda el agua está disponible en la superficie en forma de lagos, ríos y quebradas.

Ese escaso 1 por ciento no está distribuido de forma igualitaria. Según un informe de la Revista Economist “apenas nueve países concentran el 60 por ciento de los recursos de agua dulce del mundo y, entre estos, solo Brasil, Canadá, Colombia, Congo, Indonesia y Rusia los tienen en abundancia”. Como afirma Aldo Palacios, presidente de la Asociación Mundial para el Agua (GWP) -Chile, “América Latina es la reserva mundial en agua” y, específicamente, Suramérica, pues cuenta con el 26% de la disponibilidad de agua en el planeta. En el caso colombiano, la oferta hídrica es seis veces superior a la oferta mundial y tres veces mayor que la de Latinoamérica.

Víctor Pochat, Consultor Internacional en Planeamiento y Gestión de los Recursos Hídricos y miembro del Comité Directivo de GWP, manifiesta que “Colombia es un país con una magnitud muy importante en cuanto a recursos hídricos”. En ese sentido, según publicación del CAF, Colombia cuenta con 2.360 Km³/año de recursos hídricos renovables, lo que la posiciona por encima de Perú (1.894 Km³/año) y Venezuela (1.325 km3/año). Con esa posición privilegiada, nadie entendería por qué el país puede sufrir por agua.

La verdad es que Colombia también es como un pequeño mundo y el agua tampoco se reparte de forma equitativa. En el centro del país y en la costa Caribe, que es donde habita el 80 por ciento de la población y se produce el 80 por ciento del PIB, apenas está el 21 por ciento de la oferta hídrica. Los cántaros de agua que se imaginan los colombianos cuando hablan de una “potencia hídrica” sí existen, pero en la inmensidad de la selva amazónica, en el Pacífico y en la Orinoquía.

A eso se suma que a medida que crece la población, crece también la falta de agua. Hace 60 años, cuando el planeta contaba con 2000 millones de personas, las preocupaciones por este recurso apenas si existían. Ahora con más de siete mil millones de personas el tema es de supervivencia. Un informe de World WildLife Fund (WWF) aseguró que el pasado 8 de agosto la humanidad entró en “sobregiro” pues usó más recursos de lo que el planeta está en capacidad de regenerar. Es decir, emitió “más dióxido de carbono a la atmósfera de lo que los océanos y bosques pueden absorber, y agotó pesquerías y taló bosques más rápidamente de lo que pueden reproducirse y volver a crecer”.

Una tarde en Nueva Venecia, municipio de la Ciénaga grande de Santa Marta.

FOTO: JUAN CARLOS SIERRA
Por eso, los conflictos por el agua cada vez más pone en jaque la estabilidad del planeta. El Banco Mundial acaba de alertar que su escasez es la mayor amenaza al crecimiento económico mundial y puede además empujar una crisis de migrantes sin precedentes. El Pentágono aseguró en un informe que la falta de recursos hídricos pone en peligro la seguridad de Estados Unidos. No es una exageración. El agua explica en parte la tragedia que vive Siria, un país en el que antes de la guerra, la sequía ya había desplazado a 250 mil personas. También la de Darfur, que el mismo secretario de la ONU, Ban Ki Moon, catalogó como una “catástrofe ecológica”. Y ha sido uno de los principales ejes del conflicto irresuelto entre Israel y Palestina. Por eso, John F. Kennedy decía que “quien fuera capaz de resolver los problemas del agua, merecería de dos premios Nóbel: uno por la Paz y otro por la Ciencia”.

Resolver esos problemas no es una tarea ambiental, sino una apuesta política y económica del más alto nivel. Según explica el codirector del Banco de la República, Carlos Gustavo Cano, el agua hoy es el principal elemento determinador de las finanzas nacionales. La explicación es sencilla: la oferta y la demanda. Cuando la demanda supera la oferta, como sucedió en el primer semestre con el fenómeno El Niño, el agua se convierte en un bien escaso. Y el valor de los bienes y servicios que dependen de esta –que son todos- aumentan de precio. Esto explica por qué durante el último año la inflación aumentó a 8.97 cuando la meta era no superar el 4 por ciento.

Cano sostiene que en el Banco de la República, por ejemplo, los instrumentos de política monetaria pueden intentar medidas de choque para otras externalidades, pero nunca para una sequía. Por eso cree que Colombia está en mora de crear una política ambiental fiscal que, por ejemplo, grave las conductas contaminantes y obligue a devolver a la naturaleza lo que se le ha quitado. “Ahora que se habla tanto de una reforma tributaria estructural, esta sería imposible sin incluir el componente ambiental”, concluye. Si a eso se suma que el agua no tiene valor económico, pues lo que cobran los acueductos es su distribución y no el valor que tiene en el medio ambiente, la situación se agudiza.

6 MAPAS PARA ENTENDER
EL AGUA EN COLOMBIA

¿Por qué se dice que el país es una megapotencia hídrica? ¿Por qué entonces Colombia sufre por este recurso? ¿Quiénes son los que más lo utilizan? ¿Qué peligros tiene esa riqueza?

FUENTE: ESTUDIO NACIONAL DEL AGUA. IDEAM, 2014.
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Esas teorías económicas se traducen en el hecho de que con el agua que tiene, Colombia podría ser una potencia alimentaria, pero está lejos de serlo. Según el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, hace 15 años el país exportaba más de lo que importaba (5 millones de toneladas contra 4,2 millones anuales); hoy esa cifra es opuesta (4,2 millones contra 11 millones de toneladas).

Todos los problemas del país se reflejan en el agua. La falta de ordenamiento territorial, por ejemplo, es un factor decisivo. Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), de los 114 millones de hectáreas que tiene el país, 26 millones tienen vocación agrícola, pero solo se produce en 6,3 millones de hectáreas. En cambio, solo 8 millones de hectáreas tienen vocación ganadera, pero se usa para ese fin 38 millones de hectáreas.

El conflicto con la naturaleza es aún mayor. En más de un millón de hectáreas de páramos, lugares sagrados para la producción de agua, existen títulos mineros u otras actividades económicas. La cifra se duplica a dos millones en otros ecosistemas como humedales, ciénagas y pantanos. Mientras usted se leyó este artículo, se han perdido cerca de 16 hectáreas por hora de bosque. “Entre más bosques, más páramos, más glaciares, más agua va a haber. Es una lástima que Colombia no entienda eso”, explica el ex director del Ideam, Ricardo Lozano.

La razón tiene que ver con la falta de Estado y con un problema político estructural. En otros países, la distribución del agua es uno de los asuntos públicos más importantes. En Colombia, el sistema nacional ambiental no solo es muy débil sino que le entregó ese manejo a las CAR, unos organismos manejados por el clientelismo y en el que ha reinado por años la impunidad.

El río Magdalena es el eje de la vida de muchos municipios. Aquí niños disfrutan de sus aguas en Puerto Ricaurte (Cundinamarca).

FOTO: JUAN CARLOS SIERRA

El Magdalena es la principal arteria fluvial del país. Muchos municipios se comunican gracias a sus aguas. En la foto un planchón o ferry en el municipio de Gramarotal (Cundimarca).

FOTO: JUAN CARLOS SIERRA

La muerte de los ecosistemas de manglar en la Ciénaga Grande amenaza la seguridad alimentaria de muchos municipios en la costa Caribe.

FOTO: LEÓN DARÍO PELÁEZ
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Esas entidades deberían asegurarse de que todos los colombianos en las regiones tengan acceso a los recursos hídricos, pero como en muchas ocasiones están coptadas por los caciques regionales, entonces quienes tienen el poder político, tienen también el poder del agua. Por eso, en departamentos como los de la costa Caribe es muy normal ver que el pueblo no tenga el líquido, pero la finca del gamonal sí.

El agua es una de las principales fuentes de corrupción en las regiones del país. Como señala el fiscal, Néstor Humberto Martínez, “en lugares como la Guajira no hay agua, no porque no haya plata para construir acueductos sino porque se la robaron”. Esas investigaciones se volvieron una prioridad en el ente investigador y se cree que existan resultados rápidos pues según Martínez la forma en que se ha desfalcado al Estado ha sido “burda y evidente”. El ex ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, padeció en carne propia ese fenómeno. “La infraestructura del agua es muy atractiva para los políticos para hacer corrupción”, sostiene.

A todo eso se suma que Colombia está lejos de tener reglas claras en materia de quién, cómo, y en dónde se pueden aprovechar esos recursos hídricos. La mayoría de macroproyectos económicos y de inversión están hoy frenados o generan enormes conflictos sociales por el temor que existe en las comunidades de que se acaben los recursos hídricos.

Ese limbo hace que el país sea hoy, según el Atlas Internacional de Justicia Ambiental, el segundo del mundo con mayores conflictos ambientales. Muchos al menos tienen que ver con actividades legales, como la minería a cielo abierto en el Tolima, que están ad portas de que toda una ciudad, Ibagué, salga a votar un referendo para proteger su agua. Pero la gran mayoría están relacionados con actividades ilegales, como la minería criminal, que está financiando la guerra, corrompiendo a las instituciones y llenando los ríos colombianos de mercurio.

Por eso, no es de extrañar que cada vez sea más común que Colombia sufra por agua. Como explica Julio Carrizosa, uno de los mayores conocedores de los recursos naturales del país, “lo que vivimos hoy es lo nuevo normal y lo anormal será vivir como antes”. El concepto del “Agua Bendita”, que durante muchos siglos fue solamente religiosos, quizás nunca había tenido tanta relevancia.

http://especiales.semana.com/agua-bendita/introduccion.html

COLOMBIA. PERSEGUIDA, ACOSADA Y VIOLADA LA MADRE TIERRA. OLGA LUCIA ALVAREZ BENJUMEA*


“No le hagan daño, ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que hayamos puesto un sello en la frente a lxs siervxs de nuestra Divinidad. Apocalipsis 7:3

No cesan las denuncias, dando a conocer los acosos, violaciones y asesinatos de nuestras mujeres, sean aniñas, adultas o ancianas, en los diferentes escenarios de la sociedad: en sus casas, en la calle, en lo laboral, en la Iglesia, de parte del machismo, en Colombia y en cualquier parte del mundo.

Hoy quiero levantar mi voz, por aquella Madre Tierra que un día, nos pario, a través del soplo de la Divinidad. (Génesis 2:7). Ella, también sufre la violación de sus derechos humanos. Hasta ahora, sus defensores, que no son muchxs todavía, a algunos de ellxs, los están persiguiendo, acosando y asesinando.  Es un escándalo,  en solo 4 meses de lo corrido de este año, en Colombia, ya hayan asesinado 6 mujeres liderezas, guardianas y protectoras de la Madre Tierra!

Qué esta pasando? Quien persigue, acosa, viola y asesina a nuestra Madre Tierra?

Como siempre el enemigo, se niega a dar su cara. Sus argumentos siempre serán y son “para una mejor producción y exportación de nuestros productos, generando empleo”.

Qué pinochada tan horrible! Así se enuncia cada “nuevo” programa para una limpia campaña electoral, supuestamente…

Por qué estoy tan enojada? No soy ingeniera Agrícola, no soy ingeniera del Medio Ambiente, no soy Economista, no soy Agronoma. Soy una hija de la Madre Tierra!

Campo Rubiales
El fracking rompe la roca madre ubicada por encina de los YNC con una emulsión de agua y químicos. (archivo particular) 1)

Me duele, la Madre Tierra, sentirla perseguida, violada y asesinada, por estas infames máquinas, rompiendo hasta el alma de sus entrañas, para envenenar sus venas (sus aguas subterráneas), cual leche materna que proteje y guarda para sus hijxs.

A ese feminicidio le llaman “Fracking”,  fracturar, romper, rasgar el himen de la Madre Tierra!

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Quienes somos citadinos, de este feminicidio no sabemos NADA! Pero, si lo sabe nuestro pueblo, nuestros indígenas, campesinos y afros. Ellos, siente el retumbar de las máquinas. Sienten que se les saca de las tierras, se les roba o masacra. Ahí no hay trabajo, ya no se siembra “el pan coger”,porque es mejor que ellxs no se enteren de lo que el machismo patriótico, le hace a nuestra Madre Tierra. Y los que no se quieren ir a las buenas, porque “mi tierra no se regala, ni se vende” 1 Reyes 21:1-4. ya sabemos lo que le pasa a nuestros campesinos, como la historia de Nabot que acabas de leer.

Qué esta sucederá con Colombia en su amor patriótico? Mirá este mapa te puede interesar, para averiguar que pasa en tu región. 3)

Fidel Mingorance

 

No te canso más, podés seguir averiguando por tu cuenta. Piensa, y mirá haber si te conviene cuidar a nuestra Madre Tierra.

“Desde el corazón del Cielo, al corazón de la Tierra, al corazón de los Mares, al corazón de los Aires” (bendición maya) que la presencia de la Divinidad, nunca nos falte!

*Presbitera católica

 

 

 


BIBLIOGRAFIA:

1)http://www.portafolio.co/economia/colombia-esta-cerca-de-implementar-el-uso-del-fracking-para-producir-crudo-502958

2) http://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/fracking-llego-colombia/31672

3) http://www.contagioradio.com/mapa-del-fracking-colombia-articulo-33672/

 

 

 

Colombia está cerca de implementar el uso del fracking para producir petroleo.


Precios del petróleo reviven la posibilidad de iniciar producción con fracking

Términos de referencia para extraer de manera sostenible petróleo en yacimientos no convencionales estarán vigente en pocas semanas.

Campo Rubiales

El fracking rompe la roca madre ubicada por encina de los YNC con una emulsión de agua y químicos.

ARCHIVO PARTICULAR

ECONOMÍA
POR:
PORTAFOLIO
ENERO 24 DE 2017 – 11:23 P.M.

En cuestión de semanas el sector petrolero de Colombia conocerá los términos de referencia que permitirán la producción de crudo en Yacimientos No Convencionales (YNC) con la técnica del fracking.

(Lea: ¿Qué piensa el Minambiente del ‘fracking’?)

Portafolio pudo establecer con fuentes consultadas que el texto está en sus ajustes finales en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), incluso un vocero de esta entidad precisó que el texto en las próximas semanas será llevado a consulta ante el Ministerio de Minas y Energía.

(Lea: No estamos preparados para el ‘fracking’)

La técnica del fracking, para la explotación de crudo en YNC no es nuevo en Colombia, y ya ha sido utilizada para mejorar el rendimiento de algunos pozos convencionales en los Llanos Orientales, y el aumento del interés radica en el alza en los precios internacionales del crudo.

El fracking le permitiría a Colombia tener reservas adicionales de petróleo las cuales se estiman en 3.000 millones de barriles”, señala Francisco José Lloreda, presidente de la ACP.

Agrega el vocero del sector petrolero del país que la producción de hidrocarburos de YNC debe superar los mitos y falencias que existen al rededor de la técnica del fracking.

Datos de la ANH señalan que en el país existen 43 bloques de hidrocarburos con YNC ubicados en los departamentos de Norte de Santander, Santander, Cesar, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Tolima.

De ese total, seis bloques hacen parte de los Proyectos de Interés Estratégico para la Nación (Pines), lo cual quiere decir que están entre las prioridades económicas del Estado. Por eso reciben tratamiento especial para que sus procesos de licenciamiento, consulta previa y compra de predios sean más rápidos.

(Además: ‘Fracking’, la técnica minera que genera polémica en EE. UU.)

Así, una vez esté lista la norma con los términos de referencia establecidos, las petroleras que poseen los bloques con YNC deberán sincronizar estos términos con su Plan de Manejo Ambiental (PMA), para recibir el aval de las autoridades y comenzar la producción.

Discusión académica

A diferencia de los yacimientos convencionales, con el fracking se trata de romper la roca madre ubicada por encina de los YNC con una emulsión en la que se combina agua y químicos.

Sin embargo, mientras a nivel académico sigan alentando el debate por las posibles implicaciones al medio ambiente y el subsuelo, las petroleras salen al paso para indicar que no se presentan efectos colaterales.

“La Resolución 90341 del Ministerio de Minas y Energía que contiene los lineamientos técnicos para el fracking fue prácticamente emulada de normas que se aplican en Estados Unidos, y en el caso de las aguas subterráneas tratables, el manejo es diferente, a como lo indica el Ministerio”, explica el geólgo Julio Fierro.

(Lea: Las mayores quejas por el ‘fracking’ en EE. UU. son por agua)

Ante el debate por la falta de precisión en la información técnica geológica, la ANH sale al paso para indicar que con los términos de referencia la actividad en un YNC no solo debe estar debidamente licenciada y autorizada, sino que además están sometidas a estrictos controles ambientales por las autoridades competentes, y desde el punto de vista técnico y contractual por la ANH y el Ministerio de Minas y Energía.

Por su parte el Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional ha indicado en varias oportunidades que el Gobierno está equilibrando la necesidad para acceder a los recursos petroleros mediante el fracking con una efectiva y eficaz gestión ambiental a través de iniciativas que regulen la normatividad.
Proyectos en proceso

(Lea: ONG solicita a las autoridades no usar ‘fracking’)

En la ronda petrolera 2012, la ANH entregó para exploración y producción los primeros bloques de YNC. Y en la actualidad cuatro compañías petroleras adelantan o tienen entre sus planes futuros trabajos de fracking.

Ese es el caso de Ecopetrol, empresa que tiene para exploración y producción en YNC tres bloques, dos de los cuales están en asocio con ExxonMobil.

“Con el nuevo Plan Estratégico que se trazará en el 2020, Ecopetrol tendrá en cuenta los proyectos YNC”, afirma un vocero de la petrolera a Portafolio.

Uno de los proyectos YNC más adelantados es el que desarrolla la empresa estadounidense ConocoPhillips, en el bloque VMM3, en la zona de San Martín (Cesar).
Según esta petrolera, la fase de exploración culminaría en pocas semanas y solo esperan que los términos de referencia esté listos para comenzar el proceso de producción.

Otra petrolera que está con proyecto YNC es Parex, con el bloque VMM9. Hasta el momento esta empresa adelanta los estudios de impacto ambiental para poder armar el Plan de Manejo Ambiental (PMA), sin embargo espera los términos de referencia para sincronizarlos a fin de que le sea avalada la licencia ambiental.

Desarrollo del shale ‘oil’ en Colombia 

Desde el 2012, cuando se entregaron en concesión los primeros bloques para ‘fracking’ en YNC, el Gobierno empezó a construir una normatividad específica para esta actividad.
Así, la Agencia Nacional de Hidrocarburos realizó talleres en los que participaron conferencistas internacionales, así como funcionarios de entidades nacionales y locales y algunos académicos.

Además, se visitaron campos petrolíferos donde se realiza el ‘fracking’ en Canadá y Estados Unidos.

En enero de 2014, la ANH firmó un convenio con el Servicio Geológico Colombiano para recopilar y estructurar información relacionada a sismicidad y de geología estructural en las zonas donde se encuentran los 43 bloques de YNC.

El diario británico ‘The Independent’ publicó en marzo de 2014 un artículo en el que explicaba como EE. UU. aumentó su producción petrolera gracias al fracking.

Alfonso López Suárez

http://www.portafolio.co/economia/colombia-esta-cerca-de-implementar-el-uso-del-fracking-para-producir-crudo-502958

COLOMBIA. VICTIMA DEL FRACKING. ESO QUE ES? ENTERATE!!!


El fracking llegó a Colombia

Esta práctica, que ha sido prohibida en varios países del mundo como Alemania y Francia, ya tiene dueños en el país.

Imagen de los pozos de fracking en Texas.

Imagen de los pozos de fracking en Texas.

Qué es el Fracking

El Fracking o fraccionamiento hidráulico es una forma de explotación de hidrocarburos en la que  una mezcla de agua, arena y productos químicos es inyectada al subsuelo a alta presión con el fin de fracturar la tierra y liberar los hidrocarburos en forma de gas que están en los esquistos que son la parte más profunda de este subsuelo. Esta práctica ha sido condenada por su impacto en la salud humana que es fruto de los gases que emana, por los efectos que tiene sobre el medio ambiente que se ven, sobre todo, en las fuentes de agua que quedan contaminadas por elementos radioactivos, por contaminar la atmósfera y por alterar las placas tectónicas generando temblores.

Aunque los defensores de esta actividad han dicho que estos son mitos, el Servicio Geológico de Estados Unidos, donde más de 15 millones de personas viven a menos de un kilómetro de un lugar donde se hace fracking, encontró que el número de temblores ha pasado de 20 a 100 desde octubre de 2013 en estados como Oklahoma y Ohio debido a la reinyección del agua no reciclable en la tierra que se hace en esta actividad.

Según Emily Brodsky, física especializada en terremotos de la Universidad de Santacruz en California, la rapidez con se pierde el agua en los procesos de fracking es lo que estaría causando estos temblores.

La situación en Colombia

En 2012, cuando Juan Gabriel Uribe era ministro de Medio Ambiente, la Contraloría emitió una advertencia para Minambiente y la Anla sobre los riesgos ambientales de este tipo de explotación. Aparte de ennumerar estos riesgos, el ente regulador solicitaba, por encima de todo, que si llegaba a aprobarse esta práctica en el país se hiciera siempre teniendo en cuenta el medio ambiente y sus necesidades.

Por sus efectos nocivos para el mambiente y la salud de los seres humanos esta actividad ya recibió una sanción en Estados Unidos que hizo que una petrolera tuviera que pagarle a una familia, los Parr en Texas, una suma millonaria debido a efectos secundarios como: hemorragias nasales y sarpullidos. Así mismo, Francia prohibió el fracking del todo, Australia está en moratoria y República Checa y Bulgaria suspendieron las actividades de explotación mientras evalúan los daños que estas puedan causar. Lo grave es que el tema no da para esperas.

Según el Ministerio de Minas y Energía, sin embargo, no hay peligro de que esto suceda en Colombia gracias a la reglamentación que expidió en marzo de 2014 para la explotación de yacimientos no convencionales.  Para Amylkar Acosta, entonces ministro de Minas y Energía, “Este ha sido el resultado de un trabajo coordinado entre las distintas instancias del Gobierno Nacional donde se partió de la base del conocimiento más avanzado para lograr un reglamento técnico que incentive a la industria, exija los mayores estándares de calidad, estimule las buenas prácticas  y proteja el medio ambiente”. A pesar de esto, la reglamentación no establece medidas claras para cuidar las aguas ni para asegurar que  la explotación se hará lejos de comunidades que puedan, como la familia Parr en Texas, presentar efectos secundarios de salud.

En la Ronda Colombia 2014, que ofreció un total de 98 bloques para explotación de hidrocarburos, 19 fueron ofrecidos para hacer fracking de petróleo y gas de esquistos o lutitas.

En este evento el viceministro de minas y energía, Orlando Cabrales, afirmó que el “sector de hidrocarburos debe seguir apalancando el desarrollo del país”. Como fruto de esta ronda el lunes 11 de agosto se sabrá cuáles son las empresas a las que serán adjudicados estos bloques para usar esta técnica. Estosin que siquiera exista todavía una política pública sólida que asegure que la explotación se hará sosteniblemente.

Segun explicó Javier Sabogal, steward de la WWF en temas políticos en Colombia, en su blog “Tío Conejo” escrito para LaSillaVacia en mayo de este año, ” la principal preocupación no está relacionada con la cantidad de agua que se usa con esta práctica sino con el agua residual, es decir la que sale del proceso, que contiene contaminantes peligrosos. Un estudio, por ejemplo, de la Universidad de Texas encontró altos niveles de arsénico en aguas subterráneas cercanos a proyectos de fraccionamiento hidráulico, otro de la Universidad de Duke encontró altos niveles de radioactividad y salinidad cerca a un sitio de vertimientos de un proyecto de shale gas en Pensilvania, y un reporte del New York Times señaló que la gran mayoría de las plantas de tratamiento de residuos no pueden remover los materiales radioactivos para cumplir las regulaciones federales de agua potable, entre otros”.

Lo que esto deja claro es que, si bien tenemos algunos avances en materia ambiental, no estamos listos para exponer las cuencas de agua a una presión como la del fracking. Por ahora los bloques se entregarán a pesar de que varios ambientalistas y ong han pedido al gobierno que instaure una moratoria igual a la de Australia mientras se termina de elaborar la debida reglamentación para esta actividad.

¿Por qué se sigue haciendo fracking?

El diario británico The Independent  publicó Marzo de 2014 un artículo donde mostraba que esta técnica estaba logrando que  Estados Unidos produjera más barriles de petróleo que Arabia Saudita, mayor productor de petróleo en el mundo. Así mismo, reportó que la producción de gas se había aumentado a un ritmo tan acelerado que, de seguir así, podría dejar de depender de Rusia para abastecerse.

Así, esta actividad no solo genera un bien económico evidente, sino que podría incluso llegar a alterar el orden geopolítico del mundo.

http://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/fracking-llego-colombia/31672

COLOMBIA: Santos entrega escritura de hectáreas a indígenas arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta


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Noticiascaracol.com

La idea es que ellos se encarguen de recuperar estas zonas que estaban bajo la amenaza de las FARC y la minería.

“La paz que queríamos, la obtuvimos. Pero la paz se construye. Lo que hicimos fue silenciar los fusiles”, manifestó el presidente de Colombia.

“La paz que tenemos que construir ahora es la paz con la naturaleza. Tenemos que abrazar la naturaleza y reconciliarnos con ella”, agregó Juan Manuel Santos.

Durante su discurso, el mandatario colombiano pidió a las Fuerzas Militares, retirar a quienes ocupan ilegalmente estas tierras.

http://noticias.caracoltv.com/el-acuerdo-final-paz-en-colombia/santos-entrega-escritura-de-hectareas-indigenas-arhuacos-de-la-sierra-nevada-de-santa-marta

CUANDO LOS CERROS LLORAN…


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http://redamazonica.org/wp-content/uploads/2017/02/N%C2%BA-1-CUANDO-LOS-CERROS.pdf

La limpieza de la selva. La minería no es desarrollo


 

Estas frases se han tomado al azar de algunos encuentros recientes que han tenido algunas  iglesias de la región (Bogotá, 16 septiembre, 2016) en relación a los conflictos de explotación minera que se están dando cada vez  con más frecuencia y violencia en varios países sudamericanos.

Hay un clamor que se ha vuelto grito y que está movilizando en concreto, a los pueblos indígena y campesinos en defensa de sus derechos locales a la tierra (“el clamor de los territorios ancestrales”), en defensa de la naturaleza (“clamor por los derechos de la naturaleza”), derecho a la autodeterminación (“Circunscripciones Territoriales Indígenas” de la Constitución), subiendo al plano político, un discurso nuevo de crítica al modelo económico neoliberal que ya no lo aguantan más. Pasado el “boom” petrolero que comenzó en la amazonia en la década de los 70 bajo el signo militar con un propio y distinto contexto socio-económico. Ahora  se avecina el “boom” minero que hay que actualizarlo también para ponerlo en su propio contexto socio- económico.  La experiencia  enseña que  en ninguna época la minería es una alternativa de desarrollo para nuestras poblaciones. Individualmente se llega a ser rico por la rapiña y la corrupción.

La protección y fomento de estas realidades socio ambientales necesitan un creciente consenso político ya en marcha. Son iniciativas parecidas que promueven la justicia ambiental y el derecho a los territorios ancestrales, el clamor de los pobres y el compromiso responsable con la sociedad. La economía y la política, la sociedad y la cultura,  no pueden estar sometidas a una mentalidad del corto plazo y a la búsqueda de un inmediato provecho económico o electoral de consumir más de lo que se necesita o de la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social y destrucción de la naturaleza que producen.

El diario el Comercio de Quito del 18 de Diciembre del 2016 escribe en primera plana la noticia, ampliada en páginas interiores, sobre el conflicto de Panantza, de la Provincia de Morona Santiago Ecuador, entre miembros indígenas de la nacionalidad shuar y algunos mestizos, contra  la compañía Explorcobres, de capital chino,  que tiene su campamento minero en el recinto la Esperanza San Carlos. Se describe allí un operativo policial militar, planificado y llevado a cabo en toda regla, como ideado para la guerra de las galaxias y que sucede realmente en plena selva amazónica, que dejó un policía muerto, siete militares y policías heridos y cuatro pobladores detenidos cuando estaban en sus trabajos campesinos o mientras dormían (dos mujeres, el presidente de la parroquia y un vocal de la misma) ¡El parto de los montes!

En el operativo participan unos 1.000 efectivos de élite entre policías, militares y 4 camiones, “vehículos operativos blindados”, aparte de helicópteros que sobrevuelan los poblados shuar. En la parroquia S. Juan Bosco y en los centros shuar aledaños se están viviendo días de tensión y angustia, ruido atronador de vuelos rasantes de máquinas de guerra y militares con petos negros y armas sofisticadas en ristre que patrullan los caminos desiertas de los bohíos de paja y latas de zinc. Las fuerzas policiales y militares entran en las casas de los lugareños con el objeto de detener a los responsables del ataque al campamento minero. Muchos han huido a esconderse en las selvas vecinas. Se declaró por un mes el estado de excepción para que nadie se entere de nada, a parte de la versión oficial y el silencio que aumenta la zozobra de la dignidad humillada. La policía trabaja sobre una lista de 41 nombres, confeccionada por los informantes de los trabajadores asalariados de la empresa minera, que supuestamente participaron el 21 de Noviembre del 2016 en una anterior toma del campamento, de donde fueron desalojados pocas horas después por la fuerza armada y policía. Están acusados de “sabotaje” y “terrorismo,” sin pruebas.

Veamos el proceso llevado hasta ahora por los centros shuar de la Cordillera del Cóndor en relación al proyecto minero. Hacia el año 2000 organizaron un amplio territorio de unas 200.000 hectáreas para toda la zona, – lo correspondiente al área de un bloque de tierra ancestral de una comunidad, que el Estado concede por licitación a una compañía petrolera para que lo explote, sin ningún escrúpulo-. La lucha de estos centros shuar es una lucha larga de más de 17 años para proteger sus territorios ancestrales y cuidar sus recursos y su ecología. Estas decisiones se toman en reuniones comunitarias en las que determinaron que el 40 % del territorio quede para zonas ecológicas de: reserva forestal, turismo, agricultura y futura expansión demográfica.

Por medio de la discusión comunitaria los socios interiorizan sus derechos colectivos y los contrastan con las propuestas que traen los delegados de las empresas mineras que los acosan permanentemente, día y noche, a través del personal de “relaciones comunitarias”, de los que sufren continuas amenazas o jugosas ofertas; escuchan las engañosas promesas de trabajo y salarios preferenciales, reciben, por una sola vez y después de firmar en ceremonia solemnemente, la respectiva documentación y la limosna de 40 dólares por hectárea por indemnizaciones y mejoras comunitarias a cambio de permitir la actividad minera. Han sufrido el trauma del odio por la división entre socios y familiares por compra de conciencias y traición de algunos compañeros mestizos y mestizados shuaras que vendieron sus lotes, obtenidos para vivir y escapar de la pobreza, y que luego se pasaron de “vivos” al venderlas a la empresa minera por plata y trabajo. Ahora, “el proyecto minero” es el propietario de grandes zonas de territorio mal adquirido. La mayoría ha optado en sus decisiones comunitarias, reflexionadas durante años de años y el silencio de sus conciencias, no permitir la explotación minera. Las decisiones comunitarias se toman por consenso, no por mayoría democrática al estilo mestizo. Por eso es nula la firma del presidente sin la decisión de la autoridad máxima que es la comuna que la avala. Si una comunidad ancestral durante más de 17 años se ha mantenido en la decisión de no permitir la minería en sus territorios hay que respetarla como dice la Constitución y las leyes internacionales sobre pueblos indígenas: OIT, NNUU…

En noviembre del 2006, hace diez años los pueblos shuar y mestizo, afectados por las compañías mineras en Warints, San Carlos, Rosa de Oro y Tundayme se “convocaron a una limpieza de la selva”. El liderazgo de las mujeres fue definitivo. A pesar de la presencia del batallón del ejército se consiguió “limpiar” de  compañías mineras todo el territorio. Desde esos años quedó, sin embargo sembrado el pánico en la región y el miedo se hizo muy peligroso. El Estado no tiene un plan para manejar el conflicto minero. Por ello lo deja en manos del ilegal departamento de relaciones comunitarias, dependiente de las empresas, que funciona a base de coimas, falsas informaciones, promesas, incertidumbre y división, que produce, tanto en las comunidades como en las personas el miedo, la inseguridad y la sospecha, a la vez que les inoculan el veneno cultural del mestizo: la envidia, el egoísmo, el individualismo, el oportunismo económico, la ambición, un falso prestigio de amistad con ciertas personas (“panas”) del grupo de relaciones comunitarias, el alcohol y la prostitución. Así rompen el tejido social y cambian la escala de valores: destruyen la cultura colectiva. Una vez destruidos los lazos comunitarios y corrompida la conciencia cultural se les hace fácil manejar a la comuna y a los mandos  medios del gobierno que reciben sus sesgados informes. Al Estado no le interesa el diálogo más que con estos lacayos, a los otros los sataniza y les niega hasta la capacidad mental de intervenir en cualquier diálogo constructivo. Le basta con aprobar y reforzar la división obtenida por los “relacionadores comunitarios”. Es un cuerpo racista incrustado entre la comunidad y el dinero de las empresas que debiera ser eliminado para  beneficio de toda la sociedad. Todas las comunidades están divididas entre los pro-Estado/pro-empresa y el resto de la comunidad, entre organización del estado y organización étnica, Federación del Estado y federación étnica. ¡Una vergüenza!

El proyecto minero inconstitucional del Estado está trayendo muerte y violencia a la amazonia minera y a los que se oponen a ella. José Tendetza, líder shuar opositor del proyecto “Mirador”, apareció muerto el 3 de Diciembre del 2014 con señales de haber sido torturado. Freddy Taish, joven shuar, muerto el 7 de noviembre del 2013 en Bomboiza a manos de oficiales del ejército durante un operativo efectuado por la ARCOM (Agencia de Regulación y Control Minero) en contra de la minería ilegal, y el 30 de septiembre del 2009 muere Bosco Wisum en Macas, en un enfrentamiento con la policía, en una protesta a favor de declarar la provincia de Morona Santiago libre de minería y de actividad petrolera

El 30 de Noviembre del 2015 personal del consorcio chino ECSAT/Tongling – CRCC con apoyo de la fuerza pública desalojó de manera violenta a 16 familias en Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe. Sin previo aviso, niños, jóvenes estudiantes, personas enfermas y de la tercera edad perdieron sus campos y casas bajo la pala de las retroexcavadoras. Los desalojos forzosos se produjeron para dar paso al megaproyecto de explotación de cobre a cielo abierto el “Mirador”, sin considerar la inmensa afectación que se producirá en la rica diversidad de la zona y en los territorios ancestrales de la nacionalidad shuar.

El mismo consorcio minero chino provocó los violentos desalojos de Nankints el 11 de Agosto del 2016 con pérdida de hogares, dentro del proyecto minero Panantza San Carlos. Las familias se organizan y ubican en el mismo lugar para nuevamente ser desalojados con más violencia. Actualmente existen presos, perseguidos y amenazados. El día 21 de Noviembre del 2016 un grupo shuar asalta y se toma por unas pocas horas el campamento minero de La Esperanza, hasta que son desalojados por la policía y las fuerzas militares. Estos asesinatos, atropellos a la Constitución y a los derechos humanos de los pueblos indígenas se han solucionado por la represión armada pero continúan en la impunidad. Los proyectos económicos persiguen hoy a los defensores de sus territorios ancestrales como si ellos fueran los criminales.

El día miércoles, 14 de Diciembre se da un enfrentamiento armado que deja un policía muerto y 7 policías y militares heridos. Y ahora sí, se escucha a Júpiter Tonante que lanza rayos y truenos desde la altura del dorado Olimpo Chino. El Sr. Presidente fogosamente dice que “aquí no cabe diálogo, aquí cabe cualquier cosa, después de capturar a los asesinos”. No cabe nada – tiene que decirlo ante la cara adusta y la mirada rasgada del Presidente Chino- ni el pedido de diálogo o intervención de organismos internacionales de mediación que hace la CONAIE. La aplanadora de Júpiter tonante se lleva por delante todo: Acción Ecológica debe desaparecer: “se otorga a las autoridades  poderes para disolver unilateralmente y en cuestión de días cualquier tipo de organización que desafía u ofrece ideas alternativas a las del gobierno”… Las tierras ancestrales ya no existen, el Sr. Presidente afirma que las tierras de esas comunidades no son “territorios  ancestrales”, que la zona no es “una selva virgen”. El pueblo ancestral shuar debe desaparecer, pues los componentes de esa nacionalidad que llevaron a cabo el ataque son “un grupo de paramilitares”,  “semi delincuentes que no luchan por ideales, sino por imponerse a la fuerza”. Medidas tomadas en medio de un conflicto con la nacionalidad shuar que tratan de detener las actividades mineras en lo que consideran sus tierras ancestrales y parece que se cansaron de no ser escuchados. ¡Demasiado tonante para que sea cierto sin investigar un poquito más!

Achakaspi

1703999019

5 de Enero del 2017

http://www.vicariatoaguarico.org/joomla3/index.php/documentos/achakaspi/1468-53-la-limpieza-de-la-selva-la-mineria-no-es-desarrollo

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