Bienaventuranzas de la vida consagrada


La Vida Consagrada, “signo escatológico” para la Iglesia

RD

“Camino de austeridad y sencillez”

“Bienaventurados los laicos que caminan con nosotros”

Alejandro Fernández Barrajón, 15 de agosto de 2017 a las 10:57

Bienaventurados los consagrados que no insisten en el “estado de perfección” y en la “fuga mundi” sino que han decidido construir en la vida, en la calle y entre la gente su mejor santuario, porque tienen vocación samaritana

Vida religiosa, rito y representación/>

Vida religiosa, rito y representación

(Alejandro Fernández Barrajón).- 1.- Bienaventurados los consagrados que saben bien de Quién se han fiado y buscan apasionadamente a Dios sin treguas.

2.- Bienaventurados los consagrados que buscando a Dios de corazón se han encontrado necesariamente con los pobres y se han dejado evangelizar por ellos.

3.- Bienaventurados los consagrados que en un mundo dividido y crispado apuestan firmemente por la fraternidad y hacen del Reino de Dios su preocupación primera como lo era de Jesús.

4.- Bienaventurados los consagrados que no renuncian a su libertad y mantienen en alto su dignidad sin dejarse condicionar por nada ni por nadie que no sea la voluntad de Dios en sus vidas o el sufrimiento de los más pequeños.

5.- Bienaventurados los consagrados que se convierten en testigos y quieren cada día más dejar de ser maestros y doctores para ser discípulos siempre dispuestos a aprender de Jesús y a seguirle más de cerca.

6.- Bienaventurados los consagrados que cultivan una espiritualidad encarnada y comprometida y no dan rodeos para llegar pronto al templo.

7.- Bienaventurados los consagrados que han hecho de la comunión una auténtica tarea y no desmayan tendiendo puentes y trazando caminos.

8.- Bienaventurados los consagrados que no insisten en el “estado de perfección” y en la “fuga mundi” sino que han decidido construir en la vida, en la calle y entre la gente su mejor santuario, porque tienen vocación samaritana.

9.- Bienaventurados los consagrados que se saben convocados al presente, a este día que tiene su propio afán y no viven empeñados en mirar al pasado y en descalificar permanentemente la modernidad.

10.- Bienaventurados los consagrados que quieren participar gozosamente en el concierto divino que anuncia la justicia para todos, la paz y la integridad de la creación.

11.- Bienaventurados los consagrados que quieren hacer de su opción vital un camino de austeridad y sencillez, para denunciar el consumismo enfermizo que nos despoja de nuestra condición de personas y la vergonzosa desigualdad que exhibe este pequeño planeta llamado tierra.

12.- Bienaventurados los consagrados que hacen de sus carismas una mano tendida en nombre de Dios a la humanidad y saben decir sí y no, desde un discernimiento compartido.

13.- Bienaventurados los laicos que caminan con nosotros, unidos a nosotros y comparten con el mismo empeño este sueño carismático de fraternidad
… Porque ellos ven y verán a Dios.

http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2017/08/15/religion-iglesia-opinion-alejandro-fernandez-barrajon-bienaventuranzas-de-la-vida-consagrada-camino-de-austeridad-y-sencillez.shtml

Como ateos, ¿es posible encontrar una razón para apoyar la visita del papa a Colombia?


“Creo que un ateo que odia a la Iglesia o a Dios, muchas veces siente lo mismo que un niño que, al ir creciendo, descubre que su papá ya no es su héroe”

Por: Luis Daniel Pico Agosto 15, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

Como ateos, ¿es posible encontrar una razón para apoyar la visita del papa a Colombia?

Muchas personas cercanas, a las que les debo mucho respeto, parecen bastante molestos con la visita del líder religioso. Las razones son muchas, una de ellas sostiene los gastos requeridos para traerlo que pueden usarse para cosas con efectos materiales visibles (infraestructura, salud, educación, cultura, etc.). Otra de las razones afirma que Colombia, al ser un estado laico, no debería financiar la estadía de un líder religioso. Otra pone en entredicho su importancia moral al no destapar la escandalosa estructura de ocultamiento de sacerdotes abusadores de niños en todo el mundo. Entre muchas otras. No quiero discutir con cada argumento. Tampoco quiero convencer a nadie de que el papa es buen ser humano. Menos quiero defender sus actuaciones. Solo quiero dirigir la discusión a un sitio que creo que nos permite analizar otras causas de esta molestia.

Desde el resultado del plebiscito aprendí dos cosas. En primer lugar, que los argumentos siempre son producto de un estado del alma, una emoción, una disposición anímica. Unos y otros, desde sus deseos trataban de argumentar sus pensamientos a favor o en contra del acuerdo tratando de ser fieles a sus sentimientos. En realidad, no había lugar a hechos que hicieran cambiar de parecer a unos u otros. Cada hecho era interpretado a partir de esa emoción que acaparaba el sentido de las cosas. La emoción solo usaba la razón para imponer su perspectiva.

Así, la situación del conflicto entre religiosos y ateos o agnósticos que se oponen a la visita del papa podría interpretarse desde este modelo. ¿Cuáles son las emociones que se encuentran en conflicto? Por más que quisiera, y seguramente se encontrarían cosas muy interesantes, no partiré del conflicto entre razón y fe. La razón, como muestra Nietzsche, tiene sus propias emociones y está borracha con ellas, tanto como la fe.

Una emoción que me parece que está en el sustento de dicha discusión es el de traición. Es interesante ver cómo se les endilga a los seres humanos que hoy están en la Iglesia Católica, responsabilidad por las cruzadas, las violaciones, la discriminación a las mujeres, las alianzas con el poder, etc. Me parece curioso que no se haga lo mismo, o al menos con tanta pasión, contra empresas que han participado en ejecuciones y violaciones sistemáticas de derechos humanos (United Fruit Company, ahora Chiquita Brands o Coca Cola Company o Cerrejón). La traición puede haber sido también producto del rompimiento de una promesa de una felicidad eterna, de un Dios benévolo que, se suponía, nos cuida a todos paso a paso y que quiere únicamente lo mejor.

Ahora bien, tengo la sensación de que la espiritualidad, la fe, al ser algo tan sensible y personal, cuando es manipulada por alguna institución, formada por seres humanos, es tomada como una traición a algo muy íntimo. La molestia tiene que ver con un decirle al mundo que esa traición no será aceptada ni perdonada; por más años que pasen, por más obras buenas que hagan miles de sacerdotes, por más sacerdotes que vayan a la cárcel, esa traición no se reparará.

Así, no habrá una nueva forma de leer la biblia. Siempre saldrán los pasajes bíblicos de asesinatos y castigos extraños y completamente fuera de nuestras formas de hacer justicia para condenar a la Iglesia católica y a las creencias en la bondad del Dios de los católicos. No habrá argumento que valga. El juicio ya está sentenciado.

No creo en el psicoanálisis, pero sí algunas de sus metáforas. Creo que un ateo que odia a la Iglesia o a Dios (obviamente no puede odiar a algo que no crea que exista, pero resiente de cualquier cosa que lo simbolice), muchas veces siente lo mismo que un niño que, al ir creciendo, descubre que su papá ya no es su héroe, que tiene fallas, que es un ser humano imperfecto. Descubrimos entonces la imperfección de los seres humanos, eso no es nuevo.

Pero Dios, ¿decimos que es imperfecto por haber creado seres humanos imperfectos? ¿Es la misma emoción de traición la que nos lleva a los ateos a argumentar que no existe? ¿Si no supiéramos nada de la Iglesia, de su historia, tendríamos distintas creencias de Dios? No sé. Cada respuesta es distinta en cada uno.

Entonces, ¿debemos apoyar la visita del papa a Colombia? Bajo este modelo, esa no es la verdadera pregunta. La pregunta sería, ¿sirve la visita del papa para perdonarnos entre víctimas y victimarios, traidores y traicionados, para traer algo de esperanza a un pueblo con tanto por hacer en términos de reconciliación en todos los niveles de la sociedad? La respuesta indudablemente es no. No sirve. Nadie más que cada uno de nosotros es responsable por perdonar o no a su victimario —la iglesia y Dios incluidos—. Ese acontecimiento solo sirve si cada uno de nosotros quiere verlo como una oportunidad para hacerlo de corazón. De lo contrario, será simplemente otro ser humano en una visita costosa a un país pobre, que recorta gastos en ciencia, cultura y deporte.

https://www.las2orillas.co/ateos-posible-encontrar-una-razon-apoyar-la-visita-del-papa-colombia/

“Es inaplazable promover obispos con entrañas pastorales”


Volver a Jesucristo para construir la Iglesia

“Resultados espectaculares” en Poitiers

Es posible otra renovación pastoral (II)

“Es inaplazable promover obispos con entrañas pastorales”

Jesús Martínez Gordo, 02 de agosto de 2017 a las 09:49

El carisma, además de insuflar esperanza a lo pequeño y débil, ha acabado siendo casi siempre -por su implantación evangélica- la tabla de salvación de lo institucional

'Iglesia en salida' en Poitiers bajo monseñor Rouet/>

“Iglesia en salida” en Poitiers bajo monseñor Rouet

(Jesús Martínez Gordo, en Vida Nueva).- 3.- La organización de los equipos pastorales

Los ministerios laicales son designados -siguiendo el libro de los Hechos- por el sucesor de los apóstoles (a propuesta de las comunidades locales y previa aprobación de sus candidatos por los consejos pastorales de arciprestazgo o de vicaría). Los dos “delegados” restantes son elegidos por cada comunidad local, siendo suficiente una ratificación posterior por parte del obispo.

Corresponde a cada ministerio laical, como se ha adelantado, formar su equipo de colaboradores. Esta manera de proceder está abierta a lo que se conoce en Poitiers como el “segundo círculo”, es decir, a atender las demandas de ayuda de aquellas personas que, estando cercanas al primer círculo (formado por la comunidad local con el equipo pastoral), se interesan por la fe (sin ser practicantes regulares) y que están dispuestas a colaborar más activamente, siempre que la comunidad local se lo pida.

El ministerio o servicio que prestan estas personas es voluntario y por un tiempo determinado: tres años renovables por otros tres. Nadie puede comprometerse por más de seis ni de manera indefinida o “de por vida”.

Como viene siendo habitual en las diferentes iglesias locales de Francia, el obispo (o un delegado suyo) entrega la misión pastoral a estos equipos pastorales en una celebración litúrgica que ha tenido la virtud de abrir un debate (de largo alcance) sobre la identidad de estos ministerios laicales: ¿simples colaboradores -en conformidad con el canon 517 & 2- del ministerio ordenado por penuria de sacerdotes? ¿Inicio -como sostiene, por ejemplo, B. Sesboüé- de una nueva forma de sacerdocio ministerial que va más allá de la mera “participación” en el ejercicio de las tareas pastorales del presbítero? ¿Puerta abierta (como propone F. Moog prolongando la vía facilitada en su día por J. – Y. M. Congar) a la superación del binomio sacerdotes-laicos en favor del de comunidad-ministerios?

4.- Un nuevo modelo de presbítero

A diferencia de en otros tiempos, en nuestros días se está pasando de una situación en la que los laicos giraban alrededor del presbítero a otra en la que el sacerdote se pone al servicio de las comunidades locales. Es otro indicador de la renovación eclesial en curso.

Ello quiere decir que se necesita un modelo de sacerdote que ejerza y viva la presidencia de la comunidad cristiana de una manera más apostólica que la habida hasta ahora; que no sea clerical ni autoritario; que acompañe en la fe a un conjunto de comunidades locales con sus respectivos equipos pastorales de base; que cuide la comunión eclesial entre todas ellas y que recuerde permanentemente que la misión evangelizadora es la razón de ser y el corazón de todas y de cada una de las comunidades locales.

Evidentemente, se trata de un sacerdote que ya no es el responsable primero y último de toda la trama organizativa y que, por tanto, no tiene por qué conocer, saber y proceder sobre cada uno de los detalles, dirigiéndolo todo. Por ello, puede atender debidamente lo que es esencial y propio de su misión apostólica: el crecimiento de la fe, el dinamismo misionero de los equipos pastorales de base y de las comunidades y la comunión entre todas ellas y con las demás realidades diocesanas.

Además, es un modo de ser sacerdote que vive el ministerio litúrgico en la importancia que realmente tiene, sin incurrir en la tentación sacramentalista a la que tan proclives son muchas espiritualidades triunfantes en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Las liturgias hermosas están bien, pero sin la preocupación por los demás o sin una praxis habitual y continuada de corresponsabilidad o sin el cuidado de la misión, son insuficientes.

La activación de esta nueva articulación de la identidad y de la espiritualidad presbiteral lleva a que a los sacerdotes que no celebren -como sí sucede en Poitiers, a propuesta del obispo- más de tres misas cada fin de semana: una el sábado a la tarde y dos los domingos.

5.- Resultados espectaculares

Este proyecto es debatido, enmendado y aprobado por el Consejo presbiteral (21 de noviembre de 1994) y por el Consejo Pastoral Diocesano de Poitiers.

A los diez meses de su aprobación, el 11 de septiembre de 1995, se crea la primera comunidad local.

Un año más tarde, el 26 de septiembre de 1996, se reúne el grupo que se ha dado en llamar de los “12 sacerdote fundadores” y el 7 de diciembre de 1996 se encuentran los 25 primeros “delegados pastorales”.

En junio de 1997 están en marcha unas 50 comunidades locales y en 1998 son ya un centenar.

Entre 2001-2003 se celebra el segundo sínodo diocesano para leer los Hechos de los Apóstoles y mostrar su continuidad en la Iglesia de Poitiers. Es el acontecimiento eclesial en el que la diócesis asume el proyecto de las comunidades eclesiales y de los equipos pastorales.

En enero de 2003 son ya 220 las comunidades locales en funcionamiento. Y diez años después de haberse dado el banderazo de salida (2004) ascienden a 273 las constituidas y a 265 las que están funcionando. Hay que reseñar que una buena parte de las que se quedaron en el camino fue porque tuvieron dificultades para renovar los equipos pastorales de base.

Lo más probable, pronosticaba monseñor A. Rouet en 1999, es que se abran unas 230 nuevas comunidades locales de base para el año 2010; año en el que la diócesis contará con unos 150 sacerdotes en activo y unos 60 diáconos.

La realidad, sin embargo, ha superado las previsiones más optimistas: en 2010 la diócesis de Poitiers contaba con 200 curas, 45 diáconos y con unas 10.000 personas involucradas en las 320 comunidades locales.

6.- El “munus regendi” de los presbíteros (2010)

El 17 octubre de 2010 monseñor Albert Rouet firma el decreto por el que sustituye el sistema tradicional de las parroquias por el modelo organizativo experimentado durante los últimos años: las comunidades locales con sus equipos pastorales de base y la nueva manera de vivir y entender el ministerio ordenado.

Un grupo de once sacerdotes (casi todos ellos menores de 50 años y con una edad media de 45) manifiestan el 19 de octubre de 2010 su disconformidad con dicho decreto:

1.- Entienden que el derecho canónico ha sido mal aplicado y vaciado de contenido con el fin de establecer una autoridad paralela en la Iglesia y supuestamente fundada en el sacerdocio bautismal de los fieles.

2.- Manifiestan que la tarea como “cura” queda diluida en una maraña de consejos de diferentes niveles, impidiendo que el sacerdote pueda ejercer libremente su responsabilidad de pastor (“munus regendi”), intrínsecamente vinculada al sacramento del orden que han recibido.

3.- Apuntan que se asiste a la desmovilización de los jóvenes aspirantes al sacerdocio(minando las vocaciones al mismo o facilitando su huida fuera de la diócesis) y al agotamiento de los sacerdotes (y también de los laicos) ya que, frecuentemente, acaban absorbidos en tareas organizativas internas que descuidan la evangelización, tan urgente en nuestros días.

4.- Declaran que la reforma activada está generando inevitables conflictos por la puesta en funcionamiento de un sistema que disuelve la verdadera responsabilidad, en particular, la de los presbíteros

5.- Y denuncian que se están promoviendo principios teológicos y eclesiológicos más que ambiguos, amenazando la plena comunión eclesial con la Santa Sede y con otras iglesias particulares.

Este recurso, presentado ante A. Rouet, es posteriormente elevado a la Congregación para el Clero y al Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos.

En un decreto, firmado por el cardenal-prefecto de la Congregación para el Clero, se suspende la ejecución del decreto diocesano “hasta que el Dicasterio tome una decisión al respecto” ya que las cuestiones planteadas sobre la “estructura global de la diócesis” y, en particular, sobre “la cura pastoral de los sacerdotes” se consideran “graves”. Otro tanto hace el Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos.

El 13 de febrero de 2011 Albert Rouet presenta, en cumplimiento de lo marcado por el código de derecho canónico, su dimisión por haber alcanzado los 75 años, sucediéndole en enero de 2012, monseñor Pascal Wintzer, hasta entonces su obispo auxiliar.

7.- El (estéril) retorno del clericalismo

Una de las primeras decisiones del nuevo arzobispo es aprobar un decreto en el que “vuelve a precisar” la misión de cada uno en conformidad con las “recomendaciones” remitidas por la curia vaticana y cuyos puntos más sobresalientes son los siguientes:

1.- La constitución de cada nueva parroquia se hará por decreto del arzobispo, después de haber escuchado al consejo presbiteral, quedando bajo la responsabilidad pastoral de un sacerdote que será el cura (“munus regendi”) de la misma. Otros sacerdotes podrán ayudarle como vicarios (CIC 545) e, incluso, diáconos o laicos, pero según el derecho.

2.- Cada parroquia estará dotada de un consejo pastoral parroquial (CIC 536) y de un consejo parroquial para los asuntos económicos (CIC 537) que serán presididos por el cura, siendo este último su único representante, además de responsable de sus bienes (CIC 532)

3.- Las parroquias estarán formadas por las comunidades locales, animadas por personas enviadas por el cura y que tendrán como misión velar, bajo la autoridad del cura, del anuncio de la fe, de la oración y de la caridad

En conclusión

La crisis provocada por el requerimiento de estos once sacerdotes jóvenes ante las instancias vaticanas para que se preservara su “munus regendi” (en definitiva, su poder), no sólo evidencia las enormes carencias teológicas, espirituales y la falta de entrañas pastorales de quienes, a veces, son propuestos (solo por su juventud) como un (mal) ejemplo a seguir, sino, sobre todo, la improcedencia de aplicar el código de derecho canónico al margen de su adecuada referencia interpretativa: el Vaticano II y el “bien espiritual de los fieles”.

Evidentemente, para que ello sea viable es imprescindible encontrarse con obispos que entiendan su ministerio, como así lo ha sido durante mucho tiempo (y también en el caso de A. Rouet), en términos de relación matrimonial con la diócesis que presiden, y no como trampolín para conseguir otros objetivos, no siempre confesables.

Frecuentemente, el “carrerismo”, denunciado por el Papa Francisco, les impide abordar con la lucidez y pasión requeridas los problemas y acompañar, como se merecen, a los laicos, laicas, sacerdotes, religiosos y religiosas que hace tiempo que ya se han percatado de la esterilidad de aplicar el código de derecho canónico en situaciones altamente secularizadas. Es inaplazable promover obispos con entrañas pastorales y, por ello, dispuestos a pagar el precio que supone ser más fieles al Vaticano II y a las exigencias pastorales que a las propias aspiraciones personales o a la legislación canónica, cada día más obsoleta. Sólo con ellos tienen un futuro esperanzador la Iglesia y las comunidades cristianas, sencillamente, porque es su liderazgo es determinante.

Y también sacerdotes que ensayen (con sus respectivas comunidades, por débiles y avejentadas que puedan estar) el inédito viable activado en Poitiers, incluso al precio de tener que escuchar la acusación de “ir por libre” o de no atender debidamente las directrices diocesanas. Estas personas (más carismáticas que institucionales) casi siempre han salvado a la comunidad cristiana de la insignificancia y de su disolución, a pesar de mantener frecuentemente unas complicadas relaciones con lo institucional. No está de más recordar que, curiosa y sorprendentemente, el carisma, además de insuflar esperanza a lo pequeño y débil, ha acabado siendo casi siempre -por su implantación evangélica- la tabla de salvación de lo institucional y hasta de las personas que han criticado su “espontaneismo”, creatividad, indisciplina y un supuesto (para nada, fundado) “desafecto”.

 

9. FRANCIA. II POITIERS EXPERIENCIAS

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/08/02/religion-iglesia-opinion-jesus-martinez-gordo-es-posible-otra-renovacion-pastoral-ii-resultados-espectaculares-en-poitiers-francia.shtml

“Ya es el tiempo de los laicos: el futuro de la Iglesia depende de nosotros”


Hora de los laicos

RD

“Los líderes que hacen falta en una verdadera época de cambio”

“Somos los más numerosos, pero también los que menos papel oficial tienen”

Gabriel Mª Otalora, 13 de agosto de 2017 a las 08:56

Francisco recuerda al estilo de Jesús cuando transmite sus mensajes. Es el estilo del pastor que va delante de sus ovejas a pesar del mal tiempo

Laicos en la Iglesia/>

Laicos en la Iglesia

Kevin Farrell, Prefecto de Laicos, Familia y Vida/>

Kevin Farrell, Prefecto de Laicos, Familia y Vida

(Gabriel Mª Otalora).- Leo la noticia del nombramiento de Alexandre Awi Mello, obispo brasileño, como nuevo secretario de Laicos, Familia y Vida. Dependerá jerárquicamente del cardenal norteamericano Kevin Farrell, quien se estrenó el 1 de septiembre de 2016 como el primer Prefecto al frente del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida.

Dicen que “huele a oveja” y vive en total sintonía con el Papa Francisco. Parece que al fin se ha impuesto la lógica de crear una congregación específica para laicos (solo existe un Consejo Pontificio para los Laicos, cuando somos los más numerosos en la Iglesia católica cuando hace tiempo que existe una congregación para obispos, otra para sacerdotes y otra más para religiosos).

Pero lo que me ha llamado la atención es que, en los dos puestos de mayor responsabilidad en este nuevo organismo, no haya ningún laico al frente, máxime cuando entre las primeras declaraciones del cardenal Farrell dejaba claro que el futuro de la Iglesia depende de nosotros.

No parece la declaración más adecuada cuando muchos templos reducen misas porque no llega el relevo de laicos ni de curas; y la tónica general es que un puñado de personas mayores, mayoritariamente mujeres, son las que más acuden y, oh paradoja, menos papel oficial tienen en la institución eclesial.

Pero ahí siguen, al pie del altar. Un gran mayoría social no quiere pisar más una iglesia, aparte de su presencia social en funerales o bodas, que decrecen en beneficio de las ceremonias laicas (ya se celebran funerales laicos en dependencias municipales, siguiendo la estela de las bodas civiles).

Si lo miramos en positivo, la excelente noticia de la exhortación papal Alegría del Amor, ha dado paso a esta nueva oficina vaticana para laicos, aunque falta mucho camino a recorrer. En un contexto más amplio, crece el número de agnósticos y creyentes no católicos que siguen con atención las andanzas de este Papa.

 

Francisco recuerda al estilo de Jesús cuando transmite sus mensajes. Es el estilo del pastor que va delante de sus ovejas a pesar del mal tiempo. En este principio del siglo XXI nos encontramos ante un verdadero cambio de era. Los católicos debemos afrontarlo conscientes de esta realidad, de la que solo sabemos que estamos saliendo de una gran etapa y que entramos inexorablemente en otra realidad nueva, por tanto llena de incertidumbres y esperanzas, a construir necesariamente entre toda la humanidad.

La crisis general y de fe ha golpeado directamente a las vocaciones religiosas a tiempo que se ha incrementado el número de agnósticos e indiferentes. Los laicos y las laicas también hemos sufrido muchas bajas. Nuestro mensaje no es una Buena Noticia para demasiadas personas a pesar de nuestras potencialidades teologales (fe, esperanza, amor) que tenemos para ser luz del mundo y experiencia luminosa para quienes buscan y no encuentran hoy en nuestra oferta religiosa.

El mestizaje cultural, que ya es un hecho, y la apertura hacia un diálogo interreligiosomás profundo, no debe hacernos olvidar que la lógica reivindicación por una presencia eclesial más activa y responsable, tiene dos caras: la necesidad de reforzar institucionalmente nuestro papel de laicos, pero también la obligada mejora de nuestra responsabilidad cristiana.

Es cierto que hemos sido “mal educados” en la fe con un papel pasivo, inmersos en un nacionalcatolicismo que todavía se siente y hace mucho daño. Pero no es menos cierto que nos ha venido muy bien para escudarnos en una indolencia a rebufo de “lo que digan los curas”.

En medio de esta crisis generalizada, los laicos tenemos que transformarnos cada uno para transformar nuestra Iglesia en una verdadera comunidad de vida a la escucha, prestos para trabajar más en serio por el Reino. Solo así podremos transformar con hechos nuestras realidades sociales. Pero necesitamos caminos en la Iglesia en lugar de dificultades a cada paso. “El siglo XXI es el siglo de los laicos”, y quien lo dijo hace tiempo es Juan María Laboa, experto en el tema.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/08/13/religion-iglesia-opinion-gabriel-maria-otalora-ya-es-el-tiempo-de-los-laicos-el-futuro-de-la-iglesia-depende-de-nosotros-crisis-vocacion

Ya es el tiempo del laicado


12.08.17 | 13:33. Archivado en Acerca del autor

Leo la noticia del nombramiento de Alexandre Awi Mello, obispo brasileño, como nuevo secretario de Laicos, Familia y Vida. Dependerá jerárquicamente del cardenal norteamericano Kevin Farrell, quien se estrenará el 1 de septiembre de 2017 como el primer Prefecto al frente del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida. Dicen que “huele a oveja” y vive en total sintonía con el Papa Francisco. Parece que al fin se ha impuesto la lógica de crear una congregación específica para laicos (solo existe un Consejo Pontificio para los Laicos, cuando somos los más numerosos en la iglesia católica cuando hace tiempo que existe una congregación para obispos, otra para sacerdotes y otra más para religiosos.

Pero lo que me ha llamado la atención es que, en los dos puestos de mayor responsabilidad en este nuevo organismo, no haya ningún laico al frente, máxime cuando entre las primeras declaraciones del cardenal Farrell dejaba claro que el futuro de la Iglesia depende de nosotros. No parece la declaración más adecuada cuando muchos templos reducen misas porque no llega el relevo de laicos ni de curas; y la tónica general es que un puñado de personas mayores, mayoritariamente mujeres, son las que más acuden y, oh paradoja, menos papel oficial tienen en la institución eclesial. Pero ahí siguen, al pie del altar. Un gran mayoría social no quiere pisar más una iglesia, aparte de su presencia social en funerales o bodas, que decrecen en beneficio de las ceremonias laicas (ya se celebran funerales laicos en dependencias municipales, siguiendo la estela de las bodas civiles).

Si lo miramos en positivo, la excelente noticia de la exhortación papal Alegría del Amor, ha dado paso a esta nueva oficina vaticana para laicos, aunque falta mucho camino a recorrer. En un contexto más amplio, crece el número de agnósticos y creyentes no católicos que siguen con atención las andanzas de este Papa. Francisco recuerda al estilo de Jesús cuando transmite sus mensajes. Es el estilo del pastor que va delante de sus ovejas a pesar del mal tiempo.En este principio del siglo XXI nos encontramos ante un verdadero cambio de Era. Los católicos debemos afrontarlo conscientes de esta realidad, de la que solo sabemos que estamos saliendo de una gran etapa y que entramos inexorablemente en otra realidad nueva, por tanto llena de incertidumbres y esperanzas, a construir necesariamente entre toda la humanidad.

La crisis general y de fe ha golpeado directamente a las vocaciones religiosas a tiempo que se ha incrementado el número de agnósticos e indiferentes. Los laicos y las laicas también hemos sufrido muchas bajas. Nuestro mensaje no es una Buena Noticia para demasiadas personas a pesar de nuestras potencialidades teologales (fe, esperanza, amor) que tenemos para ser luz del mundo y experiencia luminosa para quienes buscan y no encuentran hoy en nuestra oferta religiosa.

El mestizaje cultural, que ya es un hecho, y la apertura hacia un diálogo interreligioso más profundo, no debe hacernos olvidar que la lógica reivindicación por una presencia eclesial más activa y responsable, tiene dos caras: la necesidad de reforzar institucionalmente nuestro papel de laicos, pero también la obligada mejora de nuestra responsabilidad cristiana.

Es cierto que hemos sido “mal educados” en la fe con un papel pasivo, inmersos en un nacional catolicismo que todavía se siente y hace mucho daño. Pero no es menos cierto que nos ha venido muy bien para escudarnos en una indolencia a rebufo de “lo que digan los curas”. En medio de esta crisis generalizada, los laicos tenemos que transformarnos cada uno para transformar nuestra iglesia en una verdadera comunidad de vida a la escucha, prestos para trabajar más en serio por el Reino. Solo así podremos transformar con hechos nuestras realidades sociales. Pero necesitamos caminos en la iglesia en lugar de dificultades a cada paso. “El siglo XXI es el siglo de los laicos” y quien lo dijo hace tiempo es Juan María Laboa, experto en el tema.

http://blogs.periodistadigital.com/punto-de-encuentro.php/2017/08/12/ya-es-el-tiempo-del-laicado

GERARDO VALENCIA CANO Y EL PAPEL DEL LAICADO EN LA IGLESIA. Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*


 
Aprovechando las celebraciones que se están realizando con ocasión del Centenario Natalicio de Gerardo Valencia Cano, un Obispo del Pueblo, para el Pueblo, Profeta, Visionario, Maestro, Apóstol de la No-Violencia, queremos dar a conocer cómo fue un hombre que realmente se adelanto a su tiempo y al Concilio Vaticano II.

Siendo el primer Prefecto Apostólico de Mitú-Vaupés, entre 1949-1953; cuando no se había llevado a cabo el Concilio Vaticano II (1962-1965), ni existía la Lumen gentium, ni se conocía su capítulo IV sobre los Laicos; a Gerardo, lo movía el Espíritu de la Sabiduría, la Ruahj, por ello fue un hombre que se adelantó a la época! Desde aquel entonces nos deja ver clara la necesidad de empoderar a los laicos en la Iglesia, y así lo dejó consignado en sus escritos:

El escribe: “Cuando en 1949 volando sobre el rio Isana, en el Vaupés, encontré misioneras seglares protestantes trabajando con éxito y ejemplar celo en medio de los indios, tomé la resolución de organizar un movimiento de Misioneras Seglares, apóstoles del año dos mil y de un mundo al que no lo convierten milagros, sino el testimonio de una fe viva por quien evangeliza. Es necesario que los seglares católicos se convenzan de que la vanguardia en nuestra Iglesia son ellos. Por eso el afán de laicos misioneros que, optando por el trabajo con los pobres, saben que la base de toda actividad misional es la unión vital con Cristo y que la evangelización es de acuerdo con las necesidades de la época”. (1)

Él, ante la llamada de la Esencia Divina del Espíritu, no se queda quieto y tampoco se queda callado: “Tengo que gritar, ay! de mi si no lo hago” (2) Sin pensarlo mucho, rápidamente empieza a dar a conocer su inquietud, en varias ciudades del país; Manizales, Bogotá, Medellín. (3)

El conocer el testimonio de Sofía Muller,(4) misionera seglar protestante, trabajando en el Vaupés en medio de los indígenas, era un desafío, que era preciso dar a conocer y motivar a otras jóvenes que quisieran arriesgarse a anunciar el Evangelio, allí donde nadie se atrevía a ir y menos una mujer sola, ante los peligros de la selva.

En Bogotá, los primeros meses de 1950, en el Colegio Alvernia, Gerardo inicia el motivar, al despertar de vocaciones misioneras seglares. La primera en responder al llamado fue Teresa Guevara, natural de Fomeque-Cundinamarca:

“-A dónde va? le preguntó el Prefecto de Mitú.

-Al estudio de modistería, contestó Teresa.

-Aprenda su modistería para que haga muchas camisas para los indios.

Teresa se alegró de su llamada, pero agregó:

-Pero yo sé hacer muy pocas cosas. Y sintiéndose aceptada agregó que lo pensaría.

– Y se dio tres meses para pensarlo

– Luego, sopesadas bien todas las cosas, se marchó al Vaupés.” (5)

El 10 de Junio de 1950 llegó Teresa, al Vaupés, luego se sumarían  Margarita Franco y María de Jesús Loaiza, todas tres, mujeres sencillas y humildes, dispuestas a entregar lo mejor de sí, a la labor de evangelización, al servicio de la Iglesia. Sin experiencia, sin nada de academia, pero con la mente y el corazón abierto, para aprenderlo todo de manera creativa, pues, nada había hecho, fueron ellas, las que acompañaron a Gerardo y demás misioneros, expuestas a los comentarios ridículos del machismo y su morbo. Así se dio inicio al movimiento de Misioneras seglares.

El Padre Gerardo Jaramillo, con toda la autoridad que le acredita, como compañero y hermano, en el sacerdocio de Gerardo; en sus notas, nos comparte su pensamiento y sus apreciaciones hacia los seglares:

“-Tenía en muy alto concepto al seglar: Sabía que la grandeza del hombre le viene de que es creación de Dios, de que fue hecho a su imagen y semejanza y luego, después del pecado de origen, redimido por Cristo, por el bautismo, alcanza su máxima grandeza, de hijo de Dios, de heredero de la gloria, de incorporado al cuerpo místico de Cristo, de copartícipe de su realeza y de su sacerdocio. Ahí está la grandeza del laico y en todo ello radica su capacidad para participar en la construcción del Reino. Más que en la confirmación, más que en la eucaristía, más que en la unción que le da el ministerio sacerdotal, más que en la grandeza que le da la imposición de manos que lo consagra diácono, sacerdote u obispo, y más que cualquier nombramiento posterior como el de arzobispo o cardenal o Papa, es el bautismo el que lo hace grande y lo hace llamado a propagar el Evangelio de Cristo. Con una ventaja, por lo demás, y es que mientras que tantas unciones, imposiciones de manos, hábitos religiosos y nombramientos a altos cargos segregan del pueblo a los agraciados o llamados, a los seglares se les hace grandes y dignos con todo lo que hemos enumerado, sin sacarlos de su ambiente, sin segregarlos de sus comunidades, sin quitarles su carácter de laicos, sin desencarnarlos de su pueblo.

-Y confiaba en la capacidad de entrega de la mujer, especialmente de la mujer joven. Para Monseñor Valencia la mujer es igual al hombre, tan criatura de Dios como el hombre, tan redimida del pecado de origen como el hombre, tan elevada a la dignidad de hija de Dios como el hombre, tan partícipe de la realeza de Cristo como el hombre y tan partícipe del sacerdocio único de Cristo como el hombre. Por tanto es tan llamada al apostolado y predicación del Evangelio como el hombre. Por eso y por la moción del espíritu santo este hombre de Dios, quiere un Movimiento, una Unión de mujeres seglares que se entreguen a la obra del apostolado como otras tantas Muller, en una entrega total y sin ser segregadas del pueblo”.(6)

El 22 de Diciembre de 1950, estando ya Teresa y Margarita en el Vaupés, llega la tercera misionera seglar; María de Jesús, para formar con las dos que ya la habían precedido, el primer equipo en el puesto indígena de Santa Cruz de Waracapurí. (7)

Esta trinidad de mujeres seguras de sí misma, llenas de coraje, fueron pioneras creando misiones a lo largo y ancho del Vaupés, que comprendía en ese entonces, el Guainía y el Guaviare. De Teresa Guevara se conoce que ella, fundó y dejó sus huellas de evangelización en los pueblos de: El Rosario de Arara, Santa Cruz de Waracapurí, San Javier de Waracú y San Gerardo de Wayapisá.(8) Enseñando la modistería, evangelizando con su testimonio de vida, mediante la Catequesis, a colonos e indígenas.

Estando en plenas vísperas de la fiesta de la Virgen Carmen, el 15 de Julio de 1952, sucedió el trágico accidente, en la que perdieron la vida la misionera seglar Margarita Franco y el misionero javeriano P. Alfonso Villegas, tragados por el rio Vaupés, en la cachivera Tatú. Golpe duro para Gerardo y el equipo de misioneras seglares que recién estaban despegando. No faltaron los comentarios mal intencionados y morbosos ante este doloroso acontecimiento.

Siendo Nuncio Apostólico de Colombia, Monseñor Antonio Samoré, -quien más tarde fuera Cardenal, en la jerarquía de la iglesia-, visitó la prefectura del Vaupés en el mes de Septiembre de 1952. Esta visita es decisiva tanto de apoyo para Gerardo en su labor misionera, como para el futuro del movimiento de Misioneras Seglares, en un momento muy importante para todos/as, ya que recién había sucedido el accidente que había privado de la vida tanto a Margarita, como al P. Villegas.

En esta visita el Nuncio Apostólico, ha podido palpar la labor misionera de Gerardo, visitando varios puestos de misión y continúa diciéndonos el P. Gerardo Jaramillo, comentando acerca de la visita del Nuncio:

“cada día se siente más admirado del trabajo que se adelanta en esta inmensa extensión de selva colombiana y cada vez se siente más admirado de la virtud y celo apostólico del Prefecto. De esa visita y del conocimiento de Valencia, nace en el Nuncio la idea de que este hombre, no debe permanecer en la selva, sino que debe ser promovido al episcopado, en un territorio donde pueda desplegar con mucha mayor eficacia todo su celo apostólico. Por entonces ya se estaba cocinando la idea del Vicariato Apostólico de Buenaventura y en el Nuncio la idea de que el Obispo Vicario de ese territorio fuera el Prefecto de Mitú” (9).

Ante el inminente traslado de Gerardo, a Buenaventura-Valle, como Obispo del Vicariato, su experiencia como pastor y la potencializarían del movimiento de Misioneras, se planteaba una revisión y cambios, para una mejor formación y entrenamiento a las personas vocacionadas.

Estando en esas latentes expectativas, en Medellín, desean hacer parte del movimiento de Misioneras, Sofía Toro Isaza y María Eugenia Posada G. Ante su traslado, estas dos nuevas solicitantes se proyectarían para iniciar su trabajo con él, en la Isla del Cascajal=Buenaventura.

Gerardo, es consagrado como Vicario Apostólico de Buenaventura el 24 de Mayo de 1953. Ya en el Puerto, le recibe el ministerio pastoral; al Padre José Ramón Bejarano, primer sacerdote afro de Colombia y el primer párroco de Buenaventura.(10)

Sofía y María Eugenia, arriban al Puerto del Pacifico en Julio de 1953, donde estuvieron por 10 días. Con la idea de regresar en Diciembre del mismo año,

Para iniciar sus actividades apostólicas durante un mes. Esta experiencia, María Eugenia no la pudo realizar completa, ya que a pesar de estar acompañadas por el P. Emilio Carvajal, su padre le mandó regresar. Ante la fuerte oposición de su familia, se le prohibió asistir a las reuniones preparatorias aislándola del grupo. (11)

Gerardo, como hombre precavido y preocupado del futuro del Movimiento de las Misioneras Seglares, no duda en compartir su inquietud, al Fundador del Instituto de Misiones de Yarumal, instituto al que él pertenece, así lo deja consignado el Padre Gerardo Jaramillo:

“Hasta la fecha, Monseñor Builes, el Fundador del Instituto de Misiones de Yarumal, para quien Monseñor Valencia profesara profundo respeto y veneración, se ha opuesto rotundamente, y esto con las razones que sobre todo para su tiempo no carecen de validez. El primer hombre cayó por la tentación de la mujer, siempre la mujer ha sido una tentación para los hombres, la mujer es el principal peligro para la virtud de los sacerdotes, y en relación con los Misioneros de Yarumal, las Misioneras Seglares van a ser, por lo menos, un peligro. Pero el 19 de enero de 1954, el Gran Obispo de Santa Rosa escribe en su diario: “Hoy tuve una visita casi sorpresiva: Vino de Buenaventura Monseñor Valencia a tratarme el asunto de las Misioneras Seglares. Cuando ya conocí todos los detalles y la virtud de Monseñor Valencia, le dije: ore mucho, haga preparar con la mayor perfección en algún oficio, ciencia o ministerio especial a cada una de esas señoritas; que sean santas, pues de otro modo serían un peligro para los Javieres.

Adhiéralas a manera de confederadas, a la asociación de constituciones similar belga, o mejor a uno francés, haga una especie de constituciones con voto de obediencia y castidad, temporales (al principio, y ensaya). Podría, en efecto, esta obra, ser de Dios, y yo no me opondré más al querer divino. Por lo demás, si no es de Dios no pelechará. Si es de Dios y por mi resolución se mata la obra al nacer, podría yo impedir la gloria de Dios antes que ponerla por todos los caminos. Porque debo anotar las palabras de Monseñor: “Excelencia, si no le gusta la empresa, mañana la disuelvo”. Me confirmó en el pensamiento de que puede ser de Dios la empresa, vistas las disposiciones, de Monseñor Valencia”. (Diario de Monseñor Builes, enero 19 de 1954. Tomado de unas notas del Padre Francisco Arango mxy).(12)

Ante las recomendaciones y sugerencias de Monseñor Miguel Angel Builes. Gerardo decide seguir indagando sobre otras experiencias parecidas o similares, es así como viaja a Europa, a principios de 1954, a fin de conocer algunos movimientos de misioneros laicos, que tenían presencia en Asia, Africa y América, como GRAAL-en Holanda, la AFIC (Auxiliares Femeninas Internacionales Católicas), Ad Lucem de Francia, y conseguir algunas becas, que fueran aprovechadas para conocer más a fondo, si éstas coincidían con el perfil propuesto para el movimiento de las Misioneras Seglares. De las anteriores instituciones nombradas, no se pudo encontrar referencia alguna, lo que nos deja la impresión de que al día de hoy ya no existen, o han cambiado de nombres.

Es así como Gerardo, pide a Sofía, Elena Barrientos y Cecilia Convers, de viajar, conocer e informarse sobre dichas instituciones. Sofía nos comparte que las que más podrían parecerse al movimiento que se estaba formando, eran: AFIC en Bruselas y la AMS (Asociación Misionera Seglar) en España.

El movimiento de Misioneras Seglares, empieza a mover. Se organizan excursiones al Pacifico, aprovechando las vacaciones. En Buenaventura, germinan y maduran dos misioneras afro: Doris Granja, Diva Maria Ibarra, Lesvia Martínez, con las dos primeras conviví, conocí y aprendí de su cultura afro. Van apareciendo varias solicitudes de peticiones de algunos obispos, pidiendo misioneras para atender diferentes sitios: Casanare, Valledupar (Sierra Nevada), Changuinola (Panamá), Barquisimeto (Venezuela), Chiapas (México).

¿Cuál es el carácter legal oficial, para que el movimiento pueda cumplir sus funciones propuestas? Hasta ese momento, documentos, estampillas, y papel sellado, no se ha hecho gala de ellos.

A estas jóvenes misioneras, el único papel legal que las potenciaba, era y es el Bautismo! Es la vivencia bautismal, que gesta la Esencia Divina del Espíritu en cada ser bautizado; el coraje, la fortaleza, y aquellas ansias locas del “Tengo Sed” lanzado desde la Cruz, del compartir la alegría, la dignidad, de ser hijos/as en la unidad del UNO creados a su imagen y semejanza, que nos ama y protege y arropa!

La sociedad y la jerarquía eclesiástica de este mundo, piden papeles, el movimiento de Misioneras Seglares nada de eso tenían. Era el llamado del Espíritu, que se hacía manifestar y sentir de diferentes maneras. El Espíritu de la Esencia Divina, no está atado, ni es propiedad privada: “Sopla donde quiere” (Juan 3:8). Varias jóvenes le escucharon y atrevidamente, se adentran a dominar mares, ríos y montañas, en busca de indígenas, afros, campesinos pobres, marginados y desprotegidos.

Es solo hasta 1968 que el inspirador del movimiento de las Misioneras Seglares redacta lacónicamente el siguiente decreto canónico:

“La certificación a la letra dice: “El Vicario Apostólico de Buenaventura, certifica: Que la Unión Femenina Misional, UFEMI, con personería jurídica nacional, es aceptada canónicamente en cada una de las diócesis, donde trabajan sus miembros por contrato con cada Ordinario. Dado en Buenaventura, a los catorce días del mes de marzo de mil novecientos sesenta y ocho.” Firmado, Gerardo Valencia Cano, Vicario Apostólico de Buenaventura. (13)

Gerardo, de manera profética, en comunicación del el 3 de Agosto de 1954 da a conocer el papel del misionero/a seglar a sus co-hermanos obispos, he aquí algunos apartes de su pensamiento al respecto:

“Valencia define su Movimiento Misionero:

En las siguientes palabras de Pio XII: “Jamás en la historia de la humanidad los acontecimientos han exigido, de parte de la mujer, tanta iniciativa y audacia, tanto sentido de responsabilidad, tanta fuerza moral, tanto espíritu de sacrificio en una palabra, tanto heroísmo. No hay obra más grande en la vida que contribuir a la salvación de nuestros hermanos no católicos. En la lucha que el catolicismo sostiene hoy contra el mal es casi un delito de traición no ser apóstol. ” (14)

En varios de sus escritos y circulares, Gerardo ha dejado plasmado el perfil del laico en la Iglesia, no títulos, no hábitos, no congregación religiosa. Estado seglar sin clericalismo, con sentido de Iglesia, al servicio de la Iglesia sin segregaciones racistas, culturales, regionalistas o religiosas, de mentalidad abierta.

Al referirse en ese sentido, a fin de hacerse entender y el concepto como tal fuera asimilado, preguntaba a las Misioneras Seglares:

-“Apóstoles y seglares! ¿No suena esto a contradicción?

-¿Podrá existir un apóstol en cuerpo y alma que no se haya consagrado totalmente al amor de Jesús?

-¿O podrá nuestro humilde Movimiento, resistir las embestidas de la relajación sin que sus miembros sean totalmente apóstoles?

-¿Será posible ser totalmente apóstoles, permaneciendo totalmente seglares?

Sin embargo cuando miro en vosotras, con cualquier amago de congregación (religiosa), os digo: no es eso. Lo mismo que os diría si os viese mundanas.”

Valencia trae en esta circular un ejemplo muy diciente. Si una reina de belleza se casa…

-“¿Renuncia al mundo?

-Renuncia a su rango?

-Podrá olvidarse tanto de sí misma, que el esposo le permita ser, culpablemente, un tris menos bella? O menos amable? O menos atractiva?

Para mí la posición de una USEMI es idéntica…pero sin salirse un “pite” del mundo, porque sois la luz y la sal del mundo. …

Cuando una señorita se ha desposado con el andariego de Jesús, como apóstol seglar, ha de comprender que sus hijos, se conciben no en el silencio del claustro, ni bajo la toca sino en las bodas de Caná, en las playas del Tiberíades, en el pozo de Sicar, en el banquete de Simón el leproso, en los caminos, en los trigales, en las calles o en las sinagogas. Y siendo así, el esposo les perdonará el ser, culpablemente menos atrayentes?

Y no se diga que el atractivo de una UFEMI ha de ser únicamente la virtud interior. Eso es para las monjas. Y allá está la diferencia con vosotras. Me diréis entonces que yo cultivo en vosotras la vanidad que la Iglesia condena. Ya os he puesto de ejemplo, el caso de Judith, que el Espíritu Santo aplaude.” (L.C. Pags.41-43). (15)

Era una delicia escuchar los relatos misionales, de las hazañas y logros de estas valientes mujeres pioneras, mensajeras del Evangelio, quienes unidas a Gerardo fueron abriendo camino hacia el empoderamiento del laico en la Iglesia.

Unas se desempeñaron como catequistas, preparaban materiales delicadamente para la evangelización analizando y reflexionando la Palabra mediante la metodología de la lectura popular de la Biblia, otras eran enfermeras, otras alfabetizadoras, otras como maestras. La mayoría de las veces solas con las Comunidades, en equipos de 3 ó 4, corriendo infinidad de riesgos, no por parte de los indígenas o afros, sino por la naturaleza, otros poniendo en peligro sus vidas en defensa de estos hermanos atropellados, por las multinacionales que explotaron el caucho en los Llanos Orientales,

Se veía muy necesario articular los trabajos de la evangelización con los principios de la antropología, que nos lleva a conocer, respetar y proteger la cultura y la identidad de nuestros hermanos, notoria preocupación de Gerardo, en la que le vimos apoyando el interés de Beatriz Toro (misionera seglar) de ir estudiar Antropología en México. La creación del Museo Ethnia, ubicado por mucho tiempo cerca al Parque Nacional, calle 34, esquina carrera séptima, segundo piso, siendo él, su Presidente y Luz Lotero Villa, (misionera seglar) la secretaria del museo.

Son las Misioneras Seglares, sin más consagración que la unción del Bautismo, las que con autorización, las vemos no solo acercarse al altar para arreglarlo para la Eucaristía, sino abrir el sagrario, ofrecer la Comunión y darla a los fieles después de haber una liturgia propia para tal ocasión, 15 años antes del Concilio Vaticano II!

El permiso para esta sencillo y hermoso momento, lo empezaron a dar varios obispos, en las zonas donde estaban trabajando las misioneras como monseñor Samuel Ruiz en Chiapas-México, Monseñor Legarra en Panamá, Monseñor Arturo Salazar en Casanare, Monseñor Vicente Roig-Villalba de Valledupar, este último con una anécdota digna de contar. Cuando el Cardenal Anibal Muñoz Duque, decidió exigir a los obispos, que retiraran a las Misioneras Seglares de los sitios de misión, Monseñor Roig-Villalba, las llamó y las puso al tanto de la situación, pero inmediatamente les dijo: “es absurdo que yo como español, les vaya a sacar a Uds. de su propio territorio, quédense, pero que no lo sepa él, yo conozco el trabajo que Uds. hacen” (conversatorio con Leila Rosa Betancurt):

“….muy gratificante para las misioneras fue que el Vicario Apostólico el muy apreciado Monseñor Arturo Salazar, les dio el permiso a las misioneras para que distribuyeran la sagrada comunión a los fieles y la llevaran a los enfermos. Apunta Libia Restrepo, que ella era llamada por el Obispo “Mi Párroca”. (16)

Así como compartimos el apoyo de estos obispos, Gerardo y el grupo de Misioneras Seglares, tuvieron tropiezos graves con los Nuncios Apostólicos de Paolo Bertoli y Angelo Palmas, ambos se opusieron. Monseñor Bertoli opinaba que:

“…el ambiente en Colombia no estabas para iniciar la institución dentro de los parámetros del ahora Vicario de Buenaventura. Era una simple opinión de un personaje ajeno a la realidad colombiana, pero fue de mucho peso, tanto que a Valencia se le hizo que era grave y fue El entonces Arzobispo de Pamplona el encargado de traer la mala noticia al grupo de Medellín” (17)

A pesar de las dificultades, comentarios destructivos y las oposiciones por parte de algunos, Gerardo, no se amedranto y siguió dando fortaleza al movimiento de Misioneras Seglares, el Espíritu de la Sabiduría, estaba en él, y tanto el Concilio Vaticano II como la Historia le han dado la razón, acerca del valor, la necesidad y potencialidad de los seglares en la Iglesia. Ante la aparición de la corriente seglar en la Iglesia, cundió el pánico, varios movimientos de los conocidos a nivel internacional, se vieron obligados a convertirse en institutos seculares, o congregaciones religiosas, bajo la dirección y potestad oficial de la jerarquía, cuidándose de no perder “el poder”.

Gerardo, visionaba la situación a futuro y por ello, siempre manifestó su deseo claro y conciso de que quería:

“….una unión de señoritas misioneras, seglares, sin juramentos de obediencia, sin votos, sin hábitos, es decir una unión de Señoritas que en fuerza de su Bautismo, en donde radica la dignidad altísima de los cristianos, se dedicara a la evangelización especialmente de los pobres y marginados. Pero aparte de esto, que es muy claro y contundente, quería una Unión o Movimiento de señoritas, que con un alto grado de espiritualidad, se entregaran totalmente en la opción por los pobres, y que se organizaran por ellas mismas. Por eso en repetidas ocasiones les dijo: “Ya ustedes son mayores, por lo tanto ya deben gobernarse por ustedes mismas, sin esperar directrices de fuera, ni superiores clérigos o religiosos”.

Desde Buenaventura les decía: “Me parece que ustedes están maduras para gobernarse sin mi intervención. Gracias a Dios.” (Carta de agosto de 1966).(18)

Rindo homenaje de gratitud a Gerardo, a mis compañeras mensajeras del Evangelio, que hoy gozan de la resurrección absorbidos por la Luz de Esencia Divina del Amor y de la Vida: Margarita Franco, Ligia Bernal, Mariela Gallón, Amparo Galeano, Beatriz Toro, María Eugenia Posada G, Matilde Gallo, Doris Granja, Diva Ibarra, Teresa Guevara, Luz Lotero, Olga Bustamante, Amparo Arango, Olga Gutierrez, ustedes nos abrieron un camino que hoy sigue abierto cada vez más dentro de la Iglesia al servicio del Reino de Dios! Su proselitismo, no fue tanto de palabras, estatutos, dogmas, reglas, fue su compromiso y testimonio, que hoy recordamos.

USTEDES SON RAZA ELEGIDA, SACERDOCIO REAL, NACIÓN SANTA Y PUEBLO ADQUIRIDO PARA QUE PROCLAMEN LAS MARAVILLAS DEL QUE LOS LLAMÓ DE LAS TINIEBLAS A SU MARAVILLOSA LUZ (1 P 2, 9).

______________________________________

NOTAS:

1) Yarce, Astrid. Pastoral misionera en América Latina a partir del Concilio Vaticano II. Tesis de grado.En: Apuntes para una historia de Usemi. Escritos inéditos del P. Gerardo Jaramillo González.

2) Canción El Testigo, de autor desconocido.

3) Apuntes para una historia de Usemi. Op. Cit.

4) Sofia Muller (1910-1995) : hija de inmigrantes alemanes en EE.UU. su padre católico, fue seminarista. Era una artista que cambio su profesión, haciéndose misionera de la Misión Nuevas Tribus, realizando su ministerio en medio de muchas dificultades, perseguida porque en esa época, Colombia rechazaba a los misioneros protestantes y no les daba visa para entrar al país, ella entró como artista. Los indígenas la tenía como la “Diosa blanca” hermana del dios Yapericoli, quien había superado la prueba de envenenamiento a que había sido sometida. Se ganó el apoyo y solidaridad de los indígenas, mediante la alfabetización, el conocimiento de sus lenguas, llevándoles el mensaje del Evangelio haciendo uso de la antropología y sus conocimientos lingüísticos. http://es.scribd.com/doc/130083786/su-voz-retumba-en-la-selva-sofia-muller

5)Apuntes para una historia de Usemi. Op. Cit.

6) Apuntes para una historia de Usemi. Op. Cit.

7) Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit.

8) Apuntes para una historia de Usemi.Op.Cit.

9) Apuntes para una historia de Usemi.Op.Cit.

10)https://evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com/2011/07/25/padre-jose-ramon-bejarano-el-primer-sacerdote-afro-de-colombia/

11) Apuntes para una historia de Usemi.Op.Cit.

12) Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit.

13) Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit.

14) Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit

15) Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit.

16)Apuntes para una historia de Usemi. Op.Cit.

17) Apuntes paa una historia de Usemi. Op. Cit

18) Apuntes para una historia de Usemi. Op. Cit

*Presbitera católica.

EN MEMORIA DE ROSARIO MONTES CARRIO. PARROQUIA DE SAN MELCHOR DE GIJON


 

Mucha gente pequeña, en lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo

Eduardo Galeano

Ayer, 31 de julio, hemos celebrado el paso a la plenitud de la vida de Rosario Montes Carrio. Casi nunca la gente pequeña, anónima, que trabaja en silencio y pasa por la vida haciendo mucho bien, apenas aparece en los medios sociales de comunicación. Estas son las personas que en realidad hacen funcionar el mundo. Una de ellas fue Rosario, Rosi, para los amigos. Por eso en la celebración he hemos dedicado, con mucho afecto, las siguientes palabras. Veamos por qué:

“Querida Rosi: amiga, hermana muy fraterna, y compañera durante más de treinta años en la Parroquia, en Cáritas y en Cooperación Internacional.
Queremos darte infinitas gracias por tu testimonio de vida y especialmente por tu compromiso con los preferidos de Jesucristo, que son los pobres. Dime qué haces por los pobres y te diré quién es tu Dios. Tu Dios ha sido un Dios maravilloso para ellos por medio de ti durante muchos años.
San Gregorio de Nisa, comentando el pasaje del Evangelio donde Jesús se identifica con los hambrientos, sedientos, desnudos, enfermos, emigrantes, y encarcelados, escribió estas palabras: “los pobres son los porteros del Reino de los Cielos”, porque gracias a lo que hacemos por ellos Jesús nos dirá que entremos a su Reino. Pues bien, hoy Jesús te dice: Rosi “entra a formar parte del Reino de los Cielos, porque tuve hambre y me diste de comer, estaba desnudo y me vestiste, era extranjero y me acogiste. Lo que hiciste a ellos, a Mi me lo hiciste”.
Rosi, queremos felicitarte con todo el corazón, porque sin duda, muchos cientos de los pobres que tu atendiste durante 30 años, salieron, llenos de alegría, a abrirte de par en par las puertas de la casa del Cielo, y con ellos Jesucristo, que seguro que te dijo: entra a formar parte del Reino de los Cielos porque tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me diste ropa, era extranjero y me acogiste… Cuando lo hiciste con ellos a mi me lo hiciste”.
Querida Rosi: voy a leerte el testimonio de una de esas muchas personas a las que tu acogiste, venida de allende los mares: Cuando le comuniqué por un mensaje que te habías ido a la casa del Padre-Madre Dios, me escribió: “Estoy muy triste porque para mi fue como una madre cuando llegué a España. Me abrió las puertas con mucho cariño y me enseñó a trabajar con paciencia, dedicación y humildad. Nunca tuvo una mala palabra para mi, siempre me apoyó y me hizo ser fuerte en mis adversidades. Un gran ejemplo para mi persona. Que Dios que se lo pague de todo corazón. Rosi rezará desde cielo por todos nosotros. El lunes estaré sin falta en la celebración”.
Querida Rosi: nos duele profundamente tu ausencia, pero al mismo tiempo nos sentimos muy felices porque has sido un gran modelo de vida y fidelidad al Evangelio de Jesucristo, siempre llena de serenidad, de servicio, de discreción, de afecto y compresión para todos, sin hacer el menor ruido, porque el bien no hace ruido.
En nombre de los sacerdotes que pasaron por san Melchor queremos darte también las gracias por tu constante disponibilidad para estar al servicio de todos.
Personalmente también quiero agradecerte tu preocupación y tu colaboración y solidaridad con los más pobres de los pobres, que son los del Tercer Mundo: siempre muy interesada por saber cómo se iban desarrollando los proyectos de Guatemala y de Ruanda, y además tomando diferentes iniciativas, alguna aun bien reciente, junto con tus compañeras de Caritas, para conseguir medios para financiar los proyectos. Gracias también a todos los que las habéis secundado, porque así hay familias que ya tiene agua, otras una casa un poco más digna, niños que tienen escuela, calzado para no andar descalzos, un poco de ropa para no pasar frío…
Por todo ello, muchas gracias, Rosi. Sigue ayudándonos desde el Cielo como nos ayudaste en la tierra, para que siguiendo tu ejemplo sigamos luchando como tu lo hiciste por un mundo más justo, fraternal, solidario y un poco más lleno de vida y esperanza, especialmente para los más empobrecidos y maltratados de este mundo , y así un día seamos dignos, como tu, de tener muchos porteros que nos abran las puertas de la Casa eterna del Cielo.
Rosi, no necesitas nuestra oración, necesitamos nosotros la tuya, que queremos agradecerte, siguiendo tu ejemplo, con los hechos y las palabras de nuestra vida.

Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino

http://blogs.periodistadigital.com/faustino-vilabrille.php/2017/08/01/en-memoria-de-rosario-montes-carrio-de-s

 

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: