Presencia de la mujer en los cuatro Evangelio


20 de Junio de 2019

[Por: Pablo Richard]

La cercanía de Jesús a las mujeres, narradas en los Evangelios, rompe con todos los paradigmas históricos de presencia de mujeres en los movimientos sociales en su época.

Relatamos algunos ejemplos más significativos.

Lucas 7,36-49: Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Una pecadora pública unge los pies de Jesús y con sus cabellos los secaba. El fariseo piensa mal de Jesús, pero Jesús le dice: quedan perdonados sus pecados porque ha mostrado mucho amor (no debe identificarse esta mujer ni con María de Betania ni con María Magdalena).

Juan 8,1-11: A una mujer sorprendida en adulterio los escribas y fariseos la llevan donde Jesús y le dicen “según nuestra ley esta mujer debe ser apedreada”. Jesús la perdona y solo le dice “no peques mas”.

Lucas 18,1-5: una viuda fue donde un juez inicuo y le pidió que le hiciera justicia contra su adversario. El juez no la escuchó, pero como ella perseveró en su pedido, el juez le hizo justicia para que no lo molestara mas. En esta parábola Jesús muestra la fuerza de una viuda cuando lucha por la justicia.

Quienes están a los pies de Jesús crucificado.

En el Evangelio de Marcos: “María Magdalena, María la madre de  Santiago, Salomé y muchas otras que habían subido con el desde Galilea” (15, 4O-41).

En el Evangelio de Mateo: “Muchas mujeres, María Magdalena, María madre de Santiago y José y la madre de los hijos del Zebedeo” (27, 55-56)

En el Evangelio de Lucas: “todos sus conocidos y las mujeres que habían venido de Galilea” ( 23,49).

En el Evangelio de Juan: “junto a la cruz  estaban su madre, la hermana de su madre María madre de Cloplás y María Magdalena. También el discípulo amado “ (19,25-26) 

Todas son mujeres. Tres veces se menciona a María Magdalena y una vez a un discípulo. Estar cerca de un crucificado era de alto riesgo, pues estaba prohibido y normalmente se crucificaban a todos los discípulos y discípulas del crucificado. Por eso la ausencia de los apóstoles junto a la cruz y Pedro que niega ser discípulo de Jesús.

Apariciones de Jesús resucitado: presencia de las mujeres:

Evangelio de Marcos: “Se apareció primero a María Magdalena”.

Evangelio de Mateo: “Jesús salió al encuentro de la mujeres. Ellas acercándose se asieron de sus pies”

Evangelio de Lucas: “Las que llevaron el anuncio de la resurrección de Jesús a los apóstoles eran María Magdalena varias mujeres que estaban con ella”.

Evangelio de Juan: Cuando Jesús resucitado se encuentra primero con María Magdalena le dice una sola palabra “María” y ella lo reconoce y le dijo “Maestro”.

En todos los relatos de la resurrección, el anuncio de las mujeres a los apóstoles y otros discípulos, se nos dice que no creen en lo que las mujeres les anuncian.

Conclusión: la relación de la mujer con Jesús, en todas sus manifestaciones personales y grupales, no se refleja en las estructuras de la Iglesias. La Iglesia, especialmente, la católica, sigue siendo un “un poder sagrado dominado por varones”. La lectura total de los Evangelios, desde la mujer, exige un cambió radical.

Imagen: http://www.proyectosluzcasanova.org/jesus-y-las-mujeres/

CONGREGACIÓN EPISCOPAL SE SEPARA DE LA IGLESIA DE ESCOCIA POR SU INTERPRECIÓN LIBERAL.


Para conocer el articulo en mención abrir el siguiente enlace:

http://www.noticiacristiana.com/iglesia/2019/06/congregacion-se-separa-iglesia-episcopal-escocia-liberal-biblia.html

HERMANAS, ¡LEVANTAOS! Mª TERESA SÁNCHEZ CARMONA


 teresa_sc@hotmail.com
SEVILLA.

ECLESALIA, 10/06/19.- Todo gran camino empieza con un paso. Y para darlo resulta imprescindible ponerse en pie. Tomar conciencia de uno mismo, de la presencia y la potencialidad. De la propia dignidad. El oído se abre, la mirada se aclara, el corazón comprende, el cuerpo se yergue, la vida se reinicia: talitá cumi.

Por desgracia, estamos lejos de que las mujeres reciban tal invitación dentro de la Iglesia. La misma que, curiosamente, sigue al Jesús que lloraba con Marta y María, que permitía a una mujer besar y lavar sus pies, que desveló a María de Magdala un amor mayor. Veintiún siglos después las mujeres siguen siendo elegidas: para arreglar las flores del altar, dirigir los cantos en misa, coordinar las catequesis o limpiar la casa del cura. Ah, sí, el Papa también ha elegido a cuatro mujeres como consultoras del Sínodo. Curiosa estoy de ver si les dan la voz cantante o de coristas.

¿Y por qué se permite y legitima marginar a la mujer, considerándola incapaz de realizar las mismas tareas que los hombres? Ellos dicen:

Jesús pudo haber elegido mujeres y no lo hizo. Si en pleno siglo XXI seguimos utilizando el masculino genérico para hablar de ambos sexos, ¿qué podemos esperar de quienes escribieron el Nuevo Testamento?, ¿no es evidente que la mujer ha sido sistemáticamente relegada al anonimato? Si ahora no reconocéis su dignidad, ¿pensáis que iban a hacerlo los primeros cristianos? Hablan de discípulos, claro. Testigos, por supuesto. ¿Mujeres? sin duda. Mujeres fuertes que, en un mundo de hombres, cambiaron la historia y aparecen en la Biblia. Lástima que no escaparan del filtro machista que reduce su papel y lo (a)sexualiza: Eva tentadora, Judith atractiva, María virgen, Magdalena prostituta.

Hombres y mujeres cumplen diferentes roles en la Iglesia. Mi argumento preferido, por retrógrado. Algo así como “hombre sale a cazar, mujer cuida el fuego”. Por suerte, la misión es una: proclamar que la Buena Noticia es para todos. Uno el mandamiento: “Amaos los unos a los otros”. Pero muchos, sí, los dones del Espíritu. Esos cambian de persona a persona, pero no en razón de su sexo sino por el Misterio que nos habita: hijos de un mismo Dios. Hermanos/as. Sin distinción ni categorías.

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Asumiendo que no hay conciencia ni interés por retribuir a la mujer el papel que le corresponde en la Iglesia, me pregunto: ¿por qué lo permiten ellas?

Y aquí dirijo mi apelo a mis hermanas (mujeres de Dios, monjas, consagradas; personas que creen en una comunidad igualitaria). A vosotras os pregunto: ¿por qué no presidís la Eucaristía este domingo? ¿De quién esperáis “el permiso”, de Dios o de los hombres? ¿Os prohibiría Jesús reuniros en su nombre, proclamar la Palabra, bendecir el Pan y repartirlo? ¿Hace falta revestir la consagración de algo más que de fe y entrega? ¿Hay un componente “mágico” que os impide a vosotras hacerlo?

Quizá ha llegado el momento de abandonar esta espera pasiva, ponernos en pie y afirmarnos desde esa libertad que nace de dentro. Con la suave mansedumbre y la firme rebeldía que el propio Jesús manifestó ante quienes se creían señores, jueces y sabios. Como testigos que no pueden ni quieren permanecer encerrados por más tiempo: os invito a presidir la Eucaristía vosotras mismas. Y celebrar la Vida en comunión con quien quiera acompañaros. ¿Se atreverán a echaros de las iglesias? Y si lo hacen, ¿podrán impedir que celebréis al Dios de la Vida en las calles, las casas, los parques y jardines, a plena luz del día?

Ha llegado el tiempo de hacer algo nuevo. Nada hay más revolucionario que levantarse y proclamar que Dios está en medio de nosotras porque lo llevamos dentro. Que encarnarlo no es privilegio de unos pocos. Y que sólo por ÉL, con ÉL y en Él nos sentimos legitimadas a administrar los sacramentos. Para que la Palabra se haga cuerpo (también en el nuestro). Que así sea

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Claudia Prócula: Isabel Pavón


  Ella sintió algo que nunca, ni en ese instante ni pasado el tiempo, supo explicar. Su esposo, con asombro y miedo le pidió que se retirase. No era usual en ella ese tipo de comportamiento. TUS OJOS ABIERTOS AUTOR Isabel Pavón 19 DE ABRIL DE 2019 10:00 h

Grabado de El sueño de la esposa de Pilato, por Alphonse François. / Wikimedia Commons Mientras Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa mandó a decirle:  –No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueño horrible por causa suya.  Mateo 27:19 Como un pequeño arroyo la sangre, roja clara, corría monte abajo. Bajo el cielo gris oscuro, un cordero sin mancha había sido abandonado a su suerte y era atacado por un grupo de lobos hambrientos en presencia de los soldados del gobernador romano, de los jefes de los sacerdotes y de los ancianos del pueblo que miraban impasibles. Una multitud observaba la escena satisfecha, gustando de los hechos violentos de aquellos animales que sólo sabían actuar en grupo. El entretenimiento era atroz. A la misma velocidad que el fluido, corrían los niños inventando juegos. 

Claudia Prócula, esposa de Poncio Pilato, el quinto prefecto de la provincia romana de Judea, se hallaba presente entre el gentío alborozado. Quería gritar a los lobos para espantarlos pero la voz parecía no querer salir de su boca. En medio del sufrimiento, el cordero tenía su mirada clavada en ella, como si desease que lo salvara de aquella injusta matanza. Sintió como si el animal fuese algo suyo y cada mordedura le dolía en su propio cuerpo.  Los soldados apartaron a los lobos antes de que estropeasen la piel de la víctima, aún viva. Remataron el trabajo que las bestias habían comenzado y a jirones la fueron separando de la carne, luego la echarían a suerte y verían cual de ellos se la llevaría a casa.

En perfecta simbiosis, los vestidos de Claudia Prócula se iba manchando de rojo como la piel del animal que moría. Quería quitarse de encima aquella impureza que terminó por cubrirla entera y no podía. Se sentía turbada. Miraba a la gente y la gente también la miraba. La señalaban con el dedo por no querer participar de lo que estaba sucediendo y se le iban acercando para dañarla. En aquél instante, el ajetreo de la calle la despertó sobresaltada de su ensoñación. Respiró aliviada al verse acostada. ¿Había sido una pesadilla o una premonición más de las tantas que padecía? Prefería estar en su casa de Cesarea pero se veía obligada a viajar a Jerusalén para asistir a las principales fiestas.  Las protestas que se desarrollaban en el patio penetraron en su estancia y la hicieron saltar del lecho. Todavía sentía el corazón golpeándole la garganta a causa del mal sueño. Se asomó por la ventana. Estaba amaneciendo y el frío intenso reinaba en el aire.

Fue entonces cuando oyó como el gentío gritaba agitado: —¡Crucifícalo, crucifícalo! Sabía que se referían a Jesús, el profeta de Galilea que había sido apresado la noche anterior. El hombre de Nazaret que se acercaba a los pobres y curaba a los enfermos, el que hacía que los ciegos viesen y los mudos hablasen. Entendió entonces el significado de lo vivido mientras dormía. Aquel cordero indefenso que la miraba antes de ser asesinado entre lobos y soldados delante de la complicidad de la multitud y los principales responsables.  Supo que no tenía tiempo para efectuar sus arreglos personales. Como si de ella dependiera la vida del profeta, llamó de prisa a una de sus sirvientas y la mandó con un recado a Pilatos. Sabía que se hallaba presidiendo el tribunal que juzgaba a aquel inocente. —Corre y dale a mi marido este recado: No te metas con ese hombre justo, porque toda la noche la he pasado soñando cosas horribles por causa de su inocencia. No permitas que la envidia que le tienen triunfe sobre él. Pilatos conocía los sueños premonitorios de su esposa y tuvo miedo de condenar al preso.

No obstante, ante la presión que los jefes de los sacerdotes y los ancianos ejercían sobre la gentuza que había reunido allí para que hicieran alboroto, preguntó al pueblo: — Ni el rey Herodes ni yo, gobernador Poncio Pilato, encontramos culpable a este hombre, por eso os pregunto de nuevo, ¿a quién queréis que os ponga en libertad, a Jesús Barrabás o a Jesús a quien llaman el Mesías? El pueblo respondió: —¡A Jesús Barrabás! —¿Y qué debo hacer con Jesús al que llamáis rey de los judíos, qué mal os ha hecho? —¡Crucifícalo, crucifícalo!, contestaron todos a la primera pregunta excluyendo la segunda. Los gritos de los congregados crecían. El gobernador entendió que no podría hacer nada más. Mandó traer agua y se lavó las manos delante de todos diciendo: —Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre. Es cosa vuestra.

Claudia Prócula se acercaba en ese momento. Aceleraba el paso para llegar hasta donde su esposo se encontraba. Al verse cara a cara con él, se acercó a la vasija, la tomó y la quebró con furia contra el suelo. El agua de la cobardía salpicó a Pilato y a los que se encontraban cerca.  Se hizo el silencio mientras la mujer permanecía firme. Jesús se encontraba muy cerca. Sus miradas se encontraron. Ella sintió algo que nunca, ni en ese instante ni pasado el tiempo, supo explicar. Su esposo, con asombro y miedo le pidió que se retirase. No era usual en ella ese tipo de comportamiento. A continuación, sin mediar palabra, Claudia Prócula le dio la espalda y regresó a sus aposentos. Su talle recto y sus andares calmos disimularon las lágrimas amargas que corrían por sus mejillas. A partir de esta interrupción, Jesús continuó indefenso ante la ley y el pueblo. Fue azotado, burlado y ultrajado. Pocas horas después moría en una cruz entre ladrones. Resucitó al tercer día y se apareció a muchos.


Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/46861/Claudia_Procula

Mujeres en la Biblia poco conocidas y muy inspiradoras


HOLY BIBLE

By poylock19 | ShutterstockComparte194Luisa Restrepo | Jun 06, 2019

“Ocultas” en las Sagradas Escrituras llevan mensajes muy útiles y esperanzadores

Si nos detenemos a ver, hay muchas figuras “ocultas” en la Biblia, personas no tan obvias que hacen parte de momentos importantes en las Escrituras pero que a nuestros ojos pasan desapercibidas.

Hoy quisiera resaltar a algunas mujeres que –desde mi perspectiva– pueden asumir un papel menor en las páginas bíblicas, pero que tienen el poder de asumir un papel importante en las páginas de nuestra propia vida.

Sus historias se han transmitido a lo largo de los siglos y siguen siendo causa de inspiración en la vida de fe de cada uno de nosotros. Cada una de ellas ejemplifica virtudes que nos enseñan cómo amar más profundamente a Cristo.

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Rut

Rut, cuyo nombre significa “compañera”, fue una mujer moabita. Después que Noemí y Elimelec, junto con sus hijos Quelión y Mahlón (por causa del hambre) tuvieron que abandonar su hogar de Belén, Rut se casó con Mahlón. Murieron los varones y quedaron viudas Noemí, Rut y Orfa.

Noemí decidió regresar a Belén, y Rut, por el cariño que le tenía, se fue con ella. No tenía por qué hacerlo pues no era su obligación. Dejó su tierra y su religión y abrazó la tierra y la fe de Nohemí.

Cuando llegaron a Belén comenzaba la cosecha de la cebada. Rut espigó los campos para ganarse el sustento y mantener a su suegra(cosa inusual en una mujer de la época).

En ese trabajo conoció a Booz, pariente de Noemí, quien la trató bondadosamente y luego se enamoró de ella. Booz compró la herencia de Mahlón y así, de acuerdo con la ley hebraica (Deuteronomio 25, 5-10) adquirió el derecho de casarse con Rut. Su hijo primogénito fue Obed, quien fue padre de Isaí y abuelo de David.

La historia de Rut es sin duda una de las historias más bellas sobre una mujer en el Antiguo Testamento. Rut es modelo de mujer fiel, noble y llena de coraje.

El amor desinteresado de Rut es un amor muy femenino, un amor que actúa de inmediato ante la necesidad física o espiritual de otro, incluso cuando resulta inconveniente. La fidelidad y fortaleza de Rut son comparadas con las de María, pues de su descendencia proviene Jesús.

“No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque donde tú vayas, yo iré, donde habites, habitaré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios” (Rut 1, 16).

La madre macabea

El relato bíblico no es tan solo la memoria del valor de los jóvenes macabeos. Es también una preciosa consideración sobre la madre de aquellos valientes. Esta madre vio morir en un mismo día, uno a uno, a sus siete hijos.

En esta historia vemos su grandísima fortaleza de ánimo y la fuerza de su esperanza. Por otro lado, en sus labios se colocan algunas expresiones cargadas de sentido teológico.

La madre proclama a Dios como Señor de la vida humana. Vincula la fe en el Dios creador con la fe en la Resurrección, y nos ofrece la seguridad que el Dios de la vida retribuirá con creces a los que han entregado su vida por fidelidad a su voluntad.

“Admirable de todo punto y digna de glorioso recuerdo fue aquella madre que, al ver morir a sus siete hijos en el espacio de un solo día, sufría con valor porque tenía la esperanza puesta en el Señor. Animaba a cada uno de ellos en su lenguaje patrio y, llena de generosos sentimientos y estimulando con ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: “Yo no sé cómo aparecisteis en mis entrañas, ni fui yo quien os regaló el espíritu y la vida, ni tampoco organicé yo los elementos de cada uno. Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el origen de todas las cosas, os devolverá el espíritu y la vida con misericordia” (2 Macabeos 7, 20-22).

Débora

Débora fue el cuarto juez de los israelitas después de la muerte de Josué. Mientras la mayoría de las personas adoraban ídolos, Débora era fiel a Dios.

Cuando llegó la guerra contra los cananeos, comprendió que Israel debía ir a la guerra, a pesar que eran superados en número. Barac, que dirigía el ejército israelita, carecía de fe para hacer frente a los enemigos, pero sabía que Débora tenía la fe y el poder de Dios que él no tenía. Por lo tanto, le dijo a Débora: “si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré”.

Débora lo acompañó. Cuando estaban a punto de enfrentarse al comandante cananeo Sísara con sus novecientos carros herrados, Barac volvió a vacilar. Débora le dijo:

“Levántate, porque este es el día en que Yahveh ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No es cierto que Yahveh marcha delante de ti?” (Jueces 4,14).

Dios continúa trabajando en nosotros hoy, así como lo hizo con Débora. No dejemos de hacer algo por los demás siempre que podamos o, cuando dudemos porque no estamos seguros de cuál será el resultado, pidamos la fe de Débora, porque Dios, que ha comenzado la obra buena, con seguridad la completará.

Claudia Prócula

Una mujer que tuvo el coraje de abogar por Jesús. Ella era la esposa de Poncio Pilato, y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:

“No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él” (Mateo 27,19).

No tenemos idea si ella llegó ser parte del grupo de los primeros cristianos, pero lo que sí sabemos es que Jesús la quería cerca de Él y por eso inspiró ese sueño en su interior.

Me gusta pensar que la fe de Claudia creció y a que durante los acontecimientos de la pasión de Cristo ella no fue una simple observadora, sino que permitió que el amor de Jesús la transformara.

http://www.es.aleteia.org/2019/06/06/mujeres-en-la-biblia-poco-conocidas-y-muy-inspiradoras/

UNA LISTA DE LAS VEINTINUEVE PERSONAS EN ROMANOS 16: 1-16


Publicado por marg | 18 de mayo de 2019 |

Lista de personas en romanos 16 prosopography

Soy terrible con los números. No puedo mantenerlos en mi cabeza, y fácilmente pierdo la pista al contar. Así que, por mi bien, he compilado esta lista de personas a las que Pablo menciona en Romanos 16: 1-16 para no tener que volver al pasaje para verificar cuántas personas hay.

He nombrado y numerado a la gente, junto con el versículo o frase de Romanos 16: 1-16 donde se mencionan. Y he incluido una o dos líneas sobre ellos. Quizás esta lista sea útil para otros también.

1. Phoebe Romanos 16: 1-2

Te encomiendo a nuestra hermana Phoebe, diácona [o, ministra] de la iglesia en Cenchreae, para que puedas darle la bienvenida en el Señor como corresponde a los santos, y ayudarla en lo que sea que requiera de ti, porque ella Ha sido un benefactor de muchos y también de mí. NRSV

Phoebe era ministra en Cenchrea, una ciudad portuaria de Corinto, que había viajado a Roma, donde una de sus tareas era entregar la carta de Paul a los romanos. Pablo le presenta a los romanos en términos de su ministerio. [1] Más sobre Phoebe aquí .

Después de Phoebe, veintiocho cristianos romanos figuran en la lista. Una mujer, Prisca (también conocida como Priscilla), encabeza esta lista.

2. Prisca Romans 16: 3-5a
3. Aquila Romans 16: 3-5a

Saluda a Prisca y Aquila, mis compañeros de trabajo en Cristo Jesús, quienes arriesgaron sus cuellos por mi vida. No soy el único que agradece a Dios por ellos, pero todas las iglesias de los gentiles hacen lo mismo. También saluda a la iglesia que se reúne en su casa. CEB

Prisca y Aquila eran una pareja casada. Eran amigos de Pablo, y los tres habían vivido, trabajado, viajado y ministrado juntos. El nombre de Prisca aparece antes que el de su esposo en cuatro de las seis veces que sus nombres se mencionan en el Nuevo Testamento. Esto puede indicar que Prisca fue más prominente en el ministerio que Aquila. La pareja acogió y dirigió una iglesia en la casa en Roma que también fue recibida. Más sobre Prisca y Aquila aquí .

4. Epaenetus Romanos 16: 5b

Saluda a Epaenetus, mi querido amigo, que fue el primer converso [literalmente, “primicia” en Asia para Cristo “.  CEB

Este es el único versículo de la Biblia que menciona a Epaenetus. Él era un amigo (literalmente, “amado”) de Pablo, pero no sabemos nada de él, aparte de la afirmación de Pablo de que fue la primera persona en Asia Menor que se convirtió en cristiano.

5. María Romanos 16: 6.

Saluden a María, que trabajó duro para usted. (Mi propia traducción)

Pablo usa palabras de “trabajo / obrero” para el ministerio y los ministros en algunas de sus cartas. Más información sobre el uso de María de Roma y la terminología de “trabajo” de Pablo aquí .

6. Andronicus Romans 16: 7
7. Junia Romans 16: 7

Saluden a Andrónico y Junia, mis compañeros judíos que han estado en la cárcel conmigo. Son sobresalientes entre los apóstoles, y estuvieron en Cristo antes que yo. NIV

Andrónico y Junia eran una pareja de misioneros que habían sido perseguidos por su fe. Habían sido cristianos más tiempo que Pablo, quizás incluso habían sido discípulos cuando Jesús estaba vivo. La pareja se describe en términos de su relación con Pablo (y otros apóstoles) y su ministerio. Más sobre Junia aquí .

8. Ampliaciones romanas 16: 8.

Saluda a Ampliato, mi querido amigo en el Señor.

Ampliatus era un nombre masculino común, especialmente de esclavos en la casa imperial, pero no sabemos nada acerca de este hombre, excepto que era un amigo (“amado”) de Paul.

9. Urbanus Romanos 16: 9.

Saluda a Urbanus, nuestro compañero de trabajo en Cristo. . . CEB

Al igual que Prisca y Aquila, Urbanus, un hombre, se describe usando la palabra favorita de Paul para un compañero ministro: compañero de trabajo.

10. Stachys Romanos 16: 9

. . . y mi querido amigo Stachys. CEB

Stachys es la tercera persona en esta lista que Paul describe como un amigo (“amado”).

11. Apelles Romanos 16:10

Saluda a Apelles, quien es probado y verdadero en Cristo. CEB

Apelles es un hombre cuya fe en Cristo ha sido probada y probada de alguna manera.

12. Romanos de la casa de Aristóbulo 16:10

Saluda a los miembros de la casa de Aristóbulo. CEB

Literalmente, “aquellos de / de Aristóbulo” probablemente se refiere a la familia y / o a los esclavos de un hombre llamado Aristóbulo. También puede referirse a una congregación (o iglesia de la casa) organizada por Aristóbulo, pero es un poco extraño que el propio Aristóbulo no sea recibido explícitamente.

13. Romanos herodianos 16:11

Saludad a Herodion, mi compañero judío. NIV

Pablo hace hincapié en resaltar la etnicidad de algunos de sus compañeros judíos ( Romanos 16: 7 , 11 , 16:21 NVI; cf. Romanos 9: 3 NVI ). Esto es significativo ya que hubo tensiones entre los judíos y los gentiles en la Iglesia romana en el momento en que Pablo escribió su carta.

14. Romanos de la casa de Narciso 16:11

Saluda a los miembros de la familia de Narciso que están en el Señor. CEB

Literalmente “los de / de Narciso”. Narciso es un nombre masculino, y como Aristóbulo, probablemente fue el anfitrión de una iglesia en casa.

15. Tryphaena Romans 16:12
16. Tryphosa Romans 16:12

Saluden a esos trabajadores en el Señor, a Trifena y a Trifosa. (Mi propia traducción)

Estas mujeres, probablemente hermanas, ministraban “en el Señor”. A pesar de los sentidos de la delicadeza y de la vida lujosa que transmite la etimología de sus nombres , estas mujeres trabajaban arduamente.

17. Persis Romanos 16:12

Saluden a mi querido amigo Persis, que ha trabajado duro en el Señor. (Mi propia traducción)

Al igual que Epaenetus, Ampliatus y Stachys, Paul se refiere a Persis, una mujer, como una amiga (“amada”). El apóstol miró a estas cuatro personas con afecto cálido. Pero en su saludo, Pablo también se refiere al ministerio de Persis; algo que no hace por los tres hombres.

Se han mencionado siete mujeres hasta ahora, incluida Phoebe, y Paul ha dicho algo sobre los ministerios de cada una de estas mujeres.

18. Rufus Romanos 16:13
19. La madre de Rufus Romanos 16:13

Saludad a Rufo, escogido en el Señor; Y saluda a su madre, una madre para mí también. NRSV

Rufus se describe como “elegido” o “elegido”. (La misma palabra que se usa para describir a la dama a quien se dirige en 2 Juan y su hermana). La madre de Rufus es la octava mujer mencionada en esta lista en Romanos 16: 1-16 . Paul no dice nada sobre su ministerio, excepto que ella actuó de manera maternal hacia él. El hecho de que no sea nombrada puede ser una marca de respeto y quizás indica que es una persona mayor. Más sobre mujeres anónimas en la Biblia aquí .

20. Asyncritus Romans 16:14
21. Phlegon Romans 16:14
22. Hermes Romans 16:14
23. Patrobas Romans 16:14
24. Hermas Romans 16:14

Saluda a Asíncrito, Flegón, Hermes, Patrobas, Hermas y los hermanos y hermanas que están con ellos. CEB

Cinco nombres se dan en el versículo 14. Los primeros cuatro son nombres masculinos. No está del todo claro si Herma (s) es un nombre masculino. Estas personas probablemente pertenecen a la misma iglesia de la casa en Roma.

25. Philologus Romans 16:15
26. Julia Romans 16:15
27. Nereus Romans 16:15
28. La hermana de Nereus Romans 16:15
29. Olympas Romans 16:15

Saluda a Filólogo y a Julia, a Nereo ya su hermana, a Olimpas ya todos los santos que están con ellos. CEB

La gramática griega muestra que Philologus y Julia son una pareja. Junto con Nereus y su hermana, así como con Olympas (que puede ser una contracción del nombre masculino Olympiodorus, ¿o es el nombre femenino Olympa?), Estos cinco son probablemente miembros prominentes de una iglesia en casa. O quizás son los anfitriones y líderes de tres iglesias en diferentes casas en Roma.

Salúdense unos a otros con un beso santo . Todas las iglesias de Cristo envían saludos. Romanos 16:16 NIV

Veintinueve personas se mencionan en Romanos 16: 1-16 , y veintiocho en Roma. Pero este pasaje no es una lista seca de nombres. Más bien, da una idea de la iglesia en Roma y revela la estima y respeto de Pablo por algunos de los creyentes allí. Él comenta sobre la fe de algunas de estas personas, sobre sus relaciones con algunas de estas personas y sobre algunos de sus ministerios.

Además, como una forma de mostrar solidaridad y fomentar la unidad entre los creyentes en Roma y entre las diferentes iglesias en las casas, Pablo quería que ellas y las diversas familias se saludaran entre sí. Pablo quería aliviar las tensiones entre los cristianos romanos, incluidas las tensiones étnicas (cf. Gá. 3:28 ).

De las veintinueve personas, diez son mujeres. Lo que es especialmente interesante, sin embargo, es que siete de las diez mujeres se describen en términos de su ministerio (Phoebe, Prisca, Mary, Junia, Tryphena, Tryphosa, Persis). [2] En comparación, solo tres hombres se describen en términos de su ministerio (Aquila, Andronicus, Urbanus), y dos de estos hombres están ministrando junto a una pareja (Aquila con Prisca, Andronicus con Junia). Estos son números que vale la pena considerar y recordar.

Es evidente que las mujeres estaban activas en ministerios importantes en la iglesia en Roma. También es evidente que Paul no tiene ningún problema con estas mujeres. Más bien, él los afirma y sus ministerios. ¿Apuntó Pablo a afirmar a estas mujeres en un esfuerzo por aliviar las tensiones causadas por algunos cristianos romanos que tenían problemas para ministrar a las mujeres?


NOTAS AL PIE

[1] Pablo aún no había visitado la iglesia en Roma, pero ya estaba familiarizado con algunos de sus ministros. Se había encontrado con algunos de ellos cuando se cruzaron el suyo y sus viajes (por ejemplo, Priscila y Aquila, Andrónico y Junia). Otros que puede haber conocido por su reputación. Sin embargo, algunos eruditos creen que el último capítulo de Romanos no fue originalmente parte de la carta de Pablo a los Romanos, sino parte de una carta que el apóstol escribió a los cristianos en Éfeso. Pablo conocía bien a los cristianos en la iglesia de Éfeso. Sin embargo, creo que Romanos 16 es parte de una carta que Pablo escribió a los Romanos.

Varios libros y documentos discuten si Romanos 16 estaba destinado a Roma o a Éfeso. Aquí hay una pequeña muestra de ellos: 
Günther Bornkamn, Paul (Minneapolis: Fortress Press, 1995) 80; Joan Cecelia Campbell,  Phoebe: Patrona y emisaria (Collegeville: Liturgical Press, 2009), 13-14; Robert Jewett, “Paul, Phoebe y la misión española” en El mundo social del cristianismo formativo y el judaísmo: en homenaje a Howard Clark Kee (Filadelfia: FortressPress, 1988), 153-154; Susan Mathew, Women in the Greetings of Rom 16: 1-16 : A Study of Mutuality and Women’s Ministry en la Carta a los Romanos   (Durham University: Durham E-Theses, 2010), 4-19.

[2] El comentario de Paul de que la madre de Rufus era “una madre para mí” puede estar en referencia a su ministerio a Paul y no solo a su relación.

IMAGEN

Joanne Whalley y John Lynch interpretan a Priscilla y Aquila en la película de 2018 Paul: Apostle of Christ . Disfruté mucho esta película.


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La palabra de Dios debe ser el ‘corazón palpitante’ de la iglesia, dice el Papa Francisco


CATHOLIC NEWS SERVICE
12:28 PM EST MAY 2, 201956

CIUDAD DEL VATICANO (Por Cindy Wooden/CNS)—. La lectura de la Biblia y rezar con ella es “la mejor vacuna” contra las comunidades católicas que se cierran en sí mismas o se enfocan solamente en la auto-preservación, dijo el papa Francisco.

Dios quiere “una iglesia que no hable sobre sí misma, sino que tenga en su corazón y en sus labios al Señor y que se apoye diariamente en su palabra”, dijo el papa a miembros de la Federación Bíblica Católica.

Al saludar a los 200 miembros de la federación de 68 países, el papa Francisco dijo el 26 de abril que cuando los cristianos básicamente se proclaman ellos mismos en vez de a Jesús, no le transmiten nada al mundo.

Es la palabra de Dios, no la nuestra“, dijo, y “nos insta a dejar de ser el centro, nos salva de la autosuficiencia y el triunfalismo y nos llama continuamente a salir” al encuentro.

El Papa Francisco recibiendo un obsequio durante su encuentro en la Sala Clementina con los miembros del Congreso Internacional organizado por la Federación Bíblica Católica, el pasado 26 de abril. (Medios Vaticano)

La Federación Bíblica Católica, la cual está celebrando su 50 aniversario, fue fundada para hacer la Biblia más accesible a los católicos y destacar “el rol central que tiene la palabra de Cristo en la fe y la misión”, le dijo el cardenal Luis Antonio Tagle de Manila, Filipinas, presidente de la federación, al papa Francisco.

En las enseñanzas del Concilio Vaticano Segundo, reafirmadas por el entonces papa Benedicto XVI en su exhortación “Verbum Domini” (“Palabra de Dios”) del 2010, según el cardenal Tagle, se le pregunta a los católicos y a la iglesia entera si la palabra de Dios realmente inspira y guía su visión del mundo, prioridades pastorales y el uso de los recursos.

“Si la palabra de Dios no inspira todas estas acciones eclesiales, entonces ¿de dónde viene la inspiración?”, preguntó el cardenal. “No es una pregunta retórica”.

Coincidiendo con él, el pontífice respondió: “Sería hermoso si la palabra de Dios se convirtiera cada vez más en el corazón de cada actividad de la iglesia, el corazón palpitante que da vida a los miembros del cuerpo”.

La Biblia le da a la iglesia una constante y necesaria “inyección de vida”, dijo, por esa razón es que las homilías fundamentadas en la lectura de las Sagradas Escrituras en Misa son tan importantes.

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