ES POSIBLE EL EMPODERAMIENTO EN UNA IGLESIA? ABIGAIL ELTZROTH. ARCWP


Sí. La iglesia de autorización está vivo y bien. Lo puede encontrar que viven con, entre, ya través de los miembros de la Asociación de Católicos romanos Mujeres Sacerdotes. (www.arcwp.org )

El único propósito de esta organización es formar y ordenar sacerdotes, concentrando sus esfuerzos para llegar a aquellos que han sido marginados por la jerarquía católica. El movimiento ha abrazado y la mujer, los hombres casados, y  a los miembros de la comunidad LGBTQ.

El movimiento de las mujeres sacerdote ha crecido a pasos agigantados. Cuyas raíces se remontan a las siete mujeres que fueron ordenados por los obispos católicos de sexo masculino en un barco en el río Danubio en 2002, este movimiento ahora cuenta con más de doscientos cincuenta sacerdotes en diez países.  

Los líderes masculinos de la mayor iglesia católica, 1,2 mil millones fuertes, tratan a las mujeres como sacerdotes molestias: nos golpeando lejos como zumbidos, jejenes irritantes. Sin embargo, el clamor incesante de los derechos de las mujeres dentro de la Iglesia católica ya ha llevado a la creación de un comité para examinar la apertura del diaconado a las mujeres y el nombramiento de mujeres en posiciones de liderazgo que había sido previamente reservadas a los varones a todo el clero.  

Estos movimientos en la iglesia, que son mini-pasos de bebé hacia la potenciación completa, son una indicación de que las mujeres sacerdotes persistentes y molestos han metido bajo la piel de la dirección. 

El liderazgo se quejará de que el zumbido y las mujeres sacerdotes urticantes ellos están impulsando a la distracción. Sin embargo, las mujeres sacerdotes se entierran en. 

A corto plazo, podemos esperar mucho drama del clero todos hombres, una gran cantidad de golpes ineficaces y palmadas. Pero la jerarquía se encuentra que el movimiento de la potenciación es imposible de quitar.

A largo plazo, el liderazgo reconocerá que las mujeres sacerdotes  están  bajo su piel. Sacerdotes mujeres harán una impresión memorable en la jerarquía. El liderazgo llegará a alcanzar una comprensión profunda de los papeles importantes que todos los bautizados pueden preformas en la iglesia. Como resultado, habrá cambios profundos en la comprensión teológica de lo que significa ser humano.   

Preveo un día en que la jerarquía crecerá a apreciar el movimiento de las mujeres sacerdote. Un día la iglesia proclamará que el movimiento de las mujeres sacerdote ha tenido un fuerte efecto positivo sobre la iglesia.  

El movimiento mujer sacerdote está aquí para guiar a la iglesia a ese día. El movimiento mujer sacerdote es el catalizador para la formación de una iglesia poderosa.

≈ publicado una semana antes de mi ordenación como sacerdote mujer católica romana.

Abigail Eltzroth ARCWP

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2017/04/is-empowering-church-possible-by.html

México: Asesinan al activista LGTB y periodista independiente Juan José Roldán


TITULAR20 ABR. 2017

H12 juan jose roldan

En México, el activista LGTB y periodista independiente Juan José Roldán fue asesinado en el estado de Tlaxcala. Su cadáver fue hallado el domingo por la mañana con signos de tortura. La Unión de Periodistas de Tlaxcala solicitó una investigación. Roldán ejerció su labor de periodismo en una emisora de televisión local y en un periódico hasta hace unos cinco años, cuando comenzó a dedicarse al activismo LGTB.

James Alison: “Dios tiene como costumbre escoger lo inadecuado para darle chispa a sus obras”


James Alison

Reflexiones de un sacerdote y teólogo gay en primera persona

“El amor es el amor, independiente de la orientación sexual”

James Alison, Newsweek, 17 de abril de 2017 a las 10:34

o es exactamente un secreto el que la proporción de hombres gay en el sacerdocio supera en mucho aquella de la población en general

El sacerdote Jmes Alison/>

El sacerdote Jmes Alison

(James Alison, Newsweek).- Mis papás ayudaron a organizar una marcha en Londres a favor de la familia en 1971. Fue parecida a aquellas que tuvieron lugar en México y en Colombia el año pasado. Eran manifestaciones masivas de repudio al movimiento hacia la normalización de la vida de las personas LGBT, sea por la descriminalización de la homosexualidad, sea, más recientemente, por la llegada del matrimonio civil igualitario.

Ahora me ha tocado ir en el sentido contrario de mis papás: hablar en primera persona como teólogo y sacerdote católico, que también se da el caso de que es un hombre gay sin armario, o fuera del “closet” al respecto de las marchas y sus efectos. Me ha tocado dar este testimonio ante varios públicos, católicos y ecuménicos, en Colombia el año pasado, y en México en esta cuaresma.

¿Por qué levantar la voz? Pues, en primer lugar, porque ni mi papá, un diputado evangélico de la línea dura del partido Conservador, ni mi mamá, que participó en la organización de la marcha británica, sabía que el niño que tenían en casa era gay. Yo, sí, acababa de aprender en el colegio, a los nueve años, que era un “queer” – joto o puto. Pero de haber sabido ellos, es de dudarse que hubieran cambiado de parecer.

Durante muchos años, y en el caso de mi papá hasta poco antes de su muerte, seguían pensando que ser gay era una elección libre que la hace cierta gente perversa y contraria a la fe cristiana. Mi papá hasta llegó a sospechar que me había hecho gay como acto personal de hostilidad o venganza hacia él. En todo caso, el modelo que seguían en aquella época personas de convicciones evangélicas fuertes, era el de Abrahán. Este manifestó su obediencia a Dios al mostrarse dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac. ¿Cómo no imitarle, entonces, con todo el dolor de alma que provocara, al sacrificar psicológicamente al hijo gay?

Ciertamente no fui el único niño de la época en haber crecido bajo esta sombra. Aunque muchísimos de mis contemporáneos no están aquí para dar su propio testimonio, pues la cosecha del sida entre los que llegamos a la adultez sexual entre 1980 y 1985 fue devastadora. Pero no cabe duda de que entre las familias que organizaron las marchas recientes, habrá más de un corderito rosa que corre el riesgo de llegar con terror a la adolescencia y a la adultez como oveja o carnero rosa. Irá descubriendo que la tan alabada vida familiar de su hogar se verá sometida a fuerzas estresantes inmensamente destructoras para todos sus miembros.

Pero no las habrá causado él o ella, y sí la falta de veracidad de gente religiosa que poco pretexto tiene, pues ya sabemos mucho más de lo que se sabía hacía medio siglo.

Por esto me parece ineludible hablar de estas realidades en primera persona, como una tentativa, sin duda inadecuada, de dar testimonio del proceso de los últimos lustros que ha permitido que personas LGBT, católicas y evangélicas, entre otras, comencemos a vivir de manera armoniosa tanto la fe como la realidad de la orientación sexual o la verdad sobre el género.

Dirán algunos que hablar de lo gay en primera persona, me hace indigno de ser un sacerdote. Mi respuesta: Dios tiene como costumbre escoger lo inadecuado para darle chispa a sus obras; aun así, sobre mi indignidad para el sacerdocio, estamos de acuerdo. Sin embargo, dudo que sea mucho mayor que la de muchísimos hermanos sacerdotes. A fin de cuentas, no es exactamente un secreto el que la proporción de hombres gay en el sacerdocio supera en mucho aquella de la población en general.

La cuestión es si sí o si no la indignidad se rescata un poquito al arriesgar vivirla con algo de transparencia. Y mi experiencia es que al tener que escoger entre la indignidad transparente y la indignidad tapada, el pueblo fiel prefiere la primera en su cura. A fin de cuentas, la vulnerabilidad es siempre más atractiva que una rigidez mantenida por el miedo. Muchos clérigos se refieren a “ellos” al hablar de la gente gay, cuando, visto quien habla, la palabra “nosotros” sería más adecuada. Y esto ya está pasando de ser mentirita blanca a algo bien más grave. Sobre todo, cuando el tono es acusador ¡como tantas veces lo es!

Entonces ¿qué es lo que ha pasado en las últimas décadas para que nos demos cuenta de que, en verdad, la defensa de la familia pasa más bien por la aceptación serena de sus miembros LGBT y la convivencia con ellos, y no por su rechazo, con la consiguiente destrucción de la familia?

Quiero hablar aquí primero con lenguaje católico y luego con lenguaje evangélico. Conozco bien a los dos, pues me convertí de la religión evangélica de mis papás al catolicismo a los 18 años. En parte por haberme enamorado de un compañero católico de colegio, y en parte por haber apreciado que la comprensión católica de la naturaleza humana, más abierta al aprendizaje sobre lo que verdaderamente existe, desembocará en el reconocimiento de que el amor es el amor, independiente de la orientación sexual.

Pero, mi historia personal aparte, la verdad es que, en los dos campos, a esta altura del campeonato, existen recursos más que suficientes para que toda persona de buena voluntad pueda reconocer aquello que es verdadero sin colocar en riesgo la integridad de su fe.

Lo primero que me ha tocado vivir es el cambio de percepción de las ciencias humanas con respecto a lo gay. Aquello que antiguamente se consideraba o bien un vicio o una patología ya se ha comprobado, vez tras vez, que es una variante minoritaria y no patológica dentro de la condición humana, y una que ocurre regularmente. Se ha hecho evidente en la medida en que los estudiosos fueron descubriendo que no existe patología alguna intrínseca al hecho de tener una orientación sexual gay. O sea, que todos, gente hetero y gente gay tenemos tendencia a toda clase de problemas psicológicos, pero nuestra respectiva orientación sexual no es de por sí uno de ellos.

Esto ya se había demostrado en los años ‘50 del siglo pasado, y poco a poco fue comprobándose a nivel mundial hasta llegar a ser ciencia pacíficamente aceptada. A esta altura del campeonato, sólo no la aceptan los teóricos de conspiración que dicen que la ciencia ha sido adulterada por un poderoso “lobby gay” internacional, y algunos entre el alto clero para quienes la versión pre-científica es conveniente.

Antiguamente se comparaba el ser gay con una patología: por ejemplo, la anorexia, la cual es, objetivamente hablando, un desorden muy serio. Ahora más justamente puede parangonarse con la zurdera, que nadie duda que sea una variante minoritaria y no patológica.

Esto significa, sobre todo en la Iglesia Católica, donde la llamada “ley natural” nos enseña a discernir como actuar a partir de lo que realmente somos, que el hecho de esta u otra orientación sexual es de mínima importancia moral. Es el uso de la vivencia relacional y erótica de la persona según su orientación sexual que sería bueno o malo según el caso. Hasta uno de los obispos que estuvo presente en el sínodo de la familia de 2015 reconoció esto al constatar que “el reconocimiento de la existencia de la orientación estable lo cambia todo”.

Todo esto se hace más patente aún si tomamos en cuenta los avances de los últimos veinte años, donde ha quedado claro que la configuración biológica, con componentes genético, hormonal y otros, que se manifestará en una persona adulta gay o lésbica ya está presente antes de nacer. O sea, el que los adultos busquen ejercer una presión hacia la heterosexualidad sobre un niño que va a ser gay, solo resultará ineficaz. Como también toda “cura” que se pueda intentar. Y toda tentativa en este sentido tenderá a lastimar al niño.

Por otro lado, tampoco a un joven o una joven hetero se le puede “reclutar” para el otro equipo: hasta los que durante la adolescencia fueron más curiosos, o los que pasan meses o años encerrados con el mismo sexo, en la cárcel o la marina, por ejemplo, típicamente terminan por ser lo que siempre fueron una vez abierta la posibilidad de una vivencia según su naturaleza.

Sin siquiera que tengan muchos de los elementos científicos a su disposición, los pueblos de mayoría católica parecen haberse dado cuenta de lo real sin demasiado problema: si alguien es así, entonces lo importante es que sea así de la mejor manera posible. Y como se ama la familia, entonces es evidente que la pareja de “mi tío Roberto” no es un tal Eduardo, sino “mi tío Eduardo”. O sea, distinguir entre algo violento, abusivo y pecaminoso, y algo tierno, amoroso y enriquecedora de la vida de la familia no es tan difícil. Y los Obispos que truenan, sólo pierden credibilidad.

Igualmente, en el mundo evangélico, para los que quieren, sobran recursos para mostrar la inexistencia de pasaje alguno en la Biblia, tanto hebrea como cristiana, que denuncia aquello que tan sólo desde 1868 venimos llamando “la homosexualidad”.

Cualquier traducción de la Biblia que utilice esta palabra para actualizar las realidades muy antiguas allí descritas es hija de una moda interpretativa moderna, politizada y poco caritativa. Por ejemplo, es perfectamente evidente que el pecado de Sodoma fue de soberbia, engreimiento e inhospitalidad: así lo describe el profeta Ezequiel.

El abuso sexual que se practicó sobre los visitantes nada tenía que ver con una orientación sexual, y todo que ver con la práctica de humillar a un anfitrión degradando a sus invitados. Los abusos de la cárcel de Abu Ghraib tienen todo que ver con Sodoma. La vivencia del matrimonio igualitario, absolutamente nada.

Hasta la famosa frase del Levítico 18, cuya traducción exacta es “no yacerás con un varón los yacimientos de los varones (plural) con una mujer (singular)” es, con su sintaxis misteriosa, con toda probabilidad una referencia a la prostitución sagrada de los cultos de fertilidad del pueblo Cananeo. Forma, además, parte del código de santidad del pueblo de Israel que fue derogado para todo cristiano proveniente de la gentilidad por San Pedro en Hechos 10.

O sea, para los cristianos, en materia de pureza, nada está prohibido y la cuestión de la bondad de algo depende de si o no es apropiado, conveniente. Para esto, se necesita una práctica habitual de discernimiento para determinar el bien a seguir y el mal a evitar, y cualesquiera reglas son guías que nunca pueden reemplazar la conciencia.

Entendida la diferencia entre una orientación sexual estable vivida de manera amorosa y las prácticas de humillación sexual y de prostitución sagrada que proliferaban en el mundo antiguo, resulta fácil entender que es a la idolatría subyacente a estas últimas realidades, que se refieren los trechos del nuevo Testamento.

Sobre la primera realidad, el Nuevo Testamento, a ejemplo de Jesús, mantiene un silencio total. Y ¡no es que faltaban en la cultura griega palabras que avistaban una realidad más cercana a la moderna si era esta la que San Pablo buscaba condenar! Sin embargo ¡cuántas traducciones tergiversan estos matices de la palabra de Dios y se prestan para ensombrecer cruelmente la conciencia de jóvenes LGBT y sus familiares!

Poco después de las marchas de la familia en México, llegó al país un nuevo Nuncio Apostólico. Aparentemente pidió a los obispos que bajaran de tono. Y hasta se disculpó el Cardenal (Norberto) Rivera, pidiendo ayuda. Afirmó que el clero sabe poco sobre lo LGBT, y necesita quienes le eduque.

Pregunto a quienes de veras tengan en su corazón los intereses de las familias, actuales y venideras, ¿por qué no tomar en serio aquella invitación? Hay que insistir en que se prepare a gente que no tema hablar de estos asuntos en primera persona. Así una verdadera información tanto científica como bíblica podrá ser repasada para el bien de la familia, por medio de testimonios sanos que saben de qué hablan: información no contaminada ni por las prácticas esquivas del mundo eclesiástico en esta materia, ni por el oportunismo político partidista.
James Alison es un teólogo y sacerdote católico nacido en Inglaterra que vive actualmente en Madrid. Se puede leer sus textos y saber más sobre él y sus libros en su página

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/04/17/reflexiones-de-un-sacerdote-gay-religion-iglesia-dios-jesus-papa-francisco-fe-homosexualidad-familia-cristianos-judios-biblia-ciencia-soci

El papa Francisco contra el matrimonio homosexual, el aborto, la anticoncepción y la eutanasia


 https://www.youtube.com/watch?v=inE-oChceeM
Publicado el 17 eno. 2015

El papa Francisco Contra el matrimonio homosexual, el aborto, la anticoncepción y la eutanasia Filipinas, 16 de enero de 2015.
Discurso completo: https: //www.youtube.com/watch? V = al2z0 …

Lo que Jesús sí dijo


Maxi Heusser

POSTED ON 31/03/2017POR

 

Algunas personas consideran que la homosexualidad no está condenada por Dios porque Jesús nunca se refirió al tema. Si bien esta afirmación es correcta, resulta fácilmente observable que este criterio presenta dificultades, porque Jesús no se refirió a infinidad de cuestiones que entendemos que están mal y que no deben practicarse.

Ahora bien, resulta interesante cómo algunos autores pretenden a raíz de un solo pasaje bíblico y de un solo modo de interpretación, fijar principios y verdades cardinales. Por ejemplo, he leído recientemente que el pasaje del Evangelio de Mateo 19:4-6, donde Jesús responde sobre la cuestión del divorcio, resuelve todo lo concerniente a la sexualidad humana y al matrimonio. De esta manera, se deja ver que “el matrimonio está constituido por un hombre y una mujer, cuya unión matrimonial no es un convencionalismo social sino la voluntad de Dios para los dos sexos”[1]. Esta afirmación ya presenta algunas dificultades.

Sin lugar a dudas, no sólo se trata de una interpretación particular del pasaje en cuestión, sino que establecer criterios bíblicos, éticos y sociales de forma general teniendo como base un solo texto, le resta fuerza, sustento y seriedad al análisis.

A modo de ejemplo, podríamos reflexionar si la cita del Evangelio no tiene, por lo menos, alguna otra interpretación. Jesús parece cuestionar el divorcio, pero ¿En qué sentido? Jesús cuestiona la dureza de los hombres que se preocupan en saber cuándo pueden separarse de su mujer, en vez de preocuparse por poder llegar a ser una sola carne con ellas. Es decir, en tener una unión que los conforme y defina como una cosa nueva, donde se fundan mutuamente el uno con el otro.

Ahora, si buscáramos en este pasaje algo que nos ayudara a iluminar la cuestión de la homosexualidad, o de forma general, sobre la comunidad LGBT, podríamos sacar algunas conclusiones. Entendiendo, como hemos dicho, que Jesús afirma la necesidad de preocuparse en ser una sola carne el uno con el otro, deberíamos analizar si esta preocupación o consejo de Jesús no puede ser aplicado a toda pareja que se ame. Si esto fuera así, hasta podríamos llegar a pensar qué diría Jesús si los fariseos de hoy le preguntaran sobre el matrimonio o las parejas del mismo sexo.

Siguiendo esta línea, podríamos escuchar a Jesús respondiendo que superemos la dureza de nuestros corazones, porque Dios hizo al ser humano para que sea feliz y viva plenamente su vida. Esa vida debe ser vivida con otras personas, en comunidad. Pero también, pudiendo elegir tener una persona que les acompañe en el caminar con quien puedan vivir en unión siendo una misma carne. Sean hombre y mujer o tengan el mismo sexo. De esta manera, el pasaje del Evangelio de Mateo nos permite reflexionar en un sentido completamente distinto al propuesto por algunos autores.

Es verdad que Jesús no habla de homosexualidad en el Nuevo Testamento, pero sí habla en reiteradas oportunidades de los fariseos y su obsesión con el cumplimiento de la Ley. Práctica ésta, que oprimía a tantas personas en su tiempo. En la actualidad, líderes cristianos lo siguen haciendo a diestra y siniestra, señalando personas, discriminando, juzgando, escudados en la defensa de la sana doctrina.

Deberíamos todos y todas reflexionar, si Dios nos llama a defender las doctrinas o a amar a nuestro prójimo. Este mandamiento del amor, sí puede ser un principio y una verdad cardinal, porque es el corazón del Evangelio y del ministerio público de Dios hecho ser humano, Jesús de Nazaret.

* Licenciado en Teología (Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires), Pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, Integrante del Equipo Editorial de El Estandarte Evangélico, Coordinador de la Red de Liturgia del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI).

 

[1] Wenceslao Calvo “El silencio de Jesús sobre la homosexualidad” en: Protestante Digital, 30 de Marzo de 2017.

http://www.lupaprotestante.com/blog/lo-jesus-dijo/

COLOMBIA: En Sucre iglesia católica pide perdón por mural homofóbico


El obispo de Sincelejo, monseñor José Clavijo, se reunió comunidad LGTBI y acordaron mesa conjunta.
Obispo de Sincelejo y comunifdad LGTBI

Obispo de Sincelejo y comunifdad LGTBI / Caracol Radio

La polémica generada en Sincelejo por un mural con mensaje homofóbico de una parroquia, tuvo este jueves 30 de marzo, un final feliz tras una reunión entre miembros de la comunidad LGTBI con el obispo de Sincelejo, monseñor José Clavijo.

Mural homofóbico

Mural homofóbico / Caracol Radio

Tras la reunión, de más de dos horas, el prelado de la Iglesia Católica pidió perdón a la comunidad LGBTI por las ofensas causadas por el mensaje escrito en una pared del barrio Las Américas.

“A nombre de la Iglesia pido perdón a las personas afectadas, pero resultó que la reunión nos abrió caminos no solamente para un comunicado conjunto de reconciliación, sino para mucho más para continuar un diálogo, un acercamiento una convicción de que en la casa e Dios cabemos todos” señaló el prelado.

El obispo de Sincelejo recordó que, según la fe católica, Jesucristo murió por todos y no hizo discriminación “porque en Dios no cabe la excepción de persona” dijo.

Nuevo mural

Nuevo mural / Caracol Radio

Indicó, igualmente, que, tras la reunión de este jueves en la sede de la Diócesis de Sincelejo, surge un trabajo conjunto a través de la Pastoral Social para realizar unas tareas que darán a conocer próximamente en un comunicado que suscribirán junto a los miembros de la comunidad LGBTI.

Por su parte, Pedro Geney, miembro de la Corporación Hijos, defensora de derechos humanos que también participó de la reunión, calificó como “histórica” la reunión de acercamiento entre la Iglesia y la comunidad LGBTI.

http://caracol.com.co/emisora/2017/03/30/sincelejo/1490893890_449757.html

Seminario de Princeton rescinde Premio de Tim Keller después de las protestas


Por los Editores Web 03-22-2017
Una foto de los estudiantes que caminan pasado Miller capilla en el campus de Princeton Seminario
La imagen a través de flickr / Kate Elliot

El presidente del Seminario Teológico de Princeton, dijo el miércoles la escuela marcha atrás en su decisión de otorgar el premio al Rev. Kupyer, Timothy Keller siguientes preocupaciones sobre las opiniones del pastor Nueva York ACC sobre las personas LGBTQ y ordenación de las mujeres. El Premio Kuyper, ofrecido por el Centro para la Teología Abraham Kuyper Pública, se otorga a la “Excelencia en la Teología Reformada y testimonio público” e incluye tanto una invitación para hablar en el seminario y un premio de $ 10.000.

“No es mi práctica de censurar las invitaciones para el campus de cualquiera de nuestros centros teológicos u organizaciones estudiantiles,” presidente del seminario Craig Barnes dijo en una carta dirigida a la comunidad del seminario. “Sin embargo, muchos consideran que la concesión del Premio Kuyper como una afirmación de la creencia del reverendo Keller que mujer y LGBTQ + personas no deben ser ordenadas … Con el fin de comunicar que la invitación a hablar en la próxima conferencia no implica una aprobación de la Iglesia Presbiteriana en vistas de Estados Unidos sobre la ordenación, hemos acordado no conceder el Premio Kuyper este año “.

Las críticas a la selección de Keller como el destinatario premio 2017 surgieron tan pronto como se hizo el anuncio. Tim Keller es un escritor cristiano conservador conocido y el pastor fundador de la Iglesia Presbiteriana Redentor en Nueva York. Él es también un líder prominente en la Iglesia Presbiteriana en América, que se formó como una reacción al progresismo dentro de la iglesia y no es compatible con la ordenación de mujeres o personas LGBTQ. Seminario Teológico de Princeton es una institución de la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.), que ordena a las mujeres y las personas LGBTQ.

Los críticos de la selección de Keller afirmaron la importancia de escuchar ideológicamente diversas voces, pero señalaron el daño en la celebración y premiar a alguien que no sea compatible con la ordenación de una porción significativa del total de estudiantes del seminario.

Los estudiantes y ex alumnos enviaron cartas al presidente de Barnes en protesta por la decisión de adjudicación, y muchos firmaron a una carta escrita por el Centro para la Teología, la Mujer y el Consejo Asesor de Género y el Centro de la Mujer, así como BGlass , grupo LGBTQ del seminario:

Respetuosamente solicitamos: si este seminario se ha comprometido a entrenar a todo el cuerpo de Cristo para el ministerio y el servicio ordenado a la iglesia, ¿cómo puede cumplir sus compromisos con estos ideales a la vez que en honor a un pastor cuyo propio ministerio y la práctica se encuentra en oposición directa a ¿ellos? Si el alumnado es casi cuarenta por ciento de las mujeres, y también incluye a los estudiantes LGBTQ, ¿cómo puede el Seminario Teológico de Princeton otorgar un honor tan significativo sobre alguien que niega su llamado al ministerio? Lo que podría Seminario Teológico de Princeton comunicar acerca de sus valores mediante el cumplimiento Rev. Keller con más de un premio de $ 10,000?

Predicar en el diseño de la camiseta.
Imagen cortesía Cara de Dost y Zac Calvo

Los estudiantes también organizaron una “predicar-in” que se produzca el 6 de abril para la hora antes de la conferencia de Keller, que contaría con predicadores que son mujeres y / o futuros pastores LGTBQ. El evento está programado antes de la charla de Keller ofrecer a las personas la oportunidad de asistir a ambos si así lo desean.

Estudiante Cara de Dost también ha diseñado una camiseta para ser usados ​​ese día que actualmente está siendo vendido a los estudiantes y los partidarios actuales.

Mientras Keller ya no recibirá el Premio Kuyper, todavía presentará su conferencia en la fecha prevista. A partir de ahora, la predican-in está siendo programado para ocurrir también.

Lea a continuación la carta completa presidente de Barnes:

Estimados miembros de la comunidad del seminario,

El 10 de marzo envié una carta a la comunidad del seminario respondan a los cargos emergentes a la invitación del Centro Kuyper al Reverendo, Timothy Keller para hablar en su conferencia anual y recibir el Premio Kuyper. Los que se refiere al apartado de papel de liderazgo del Reverendo Keller en la Iglesia Presbiteriana en América, una denominación que impide a las mujeres y las personas LGBTQ + de la plena participación en el ministerio de la Palabra y el Sacramento ordenado.

Como indiqué en mi carta anterior, no es mi práctica de censurar las invitaciones para el campus de cualquiera de nuestros centros teológicos u organizaciones estudiantiles. Este compromiso con la libertad académica es vital para la investigación crítica y la diversidad teológica de nuestra comunidad. Al hablar con los que están profundamente preocupados por la visita del reverendo Keller al campus, me parece que la mayor cuota de este compromiso con la libertad académica. Sin embargo, muchos consideran que la concesión del Premio Kuyper como una afirmación de la creencia de que las mujeres reverendo Keller y LGBTQ + personas no deben ser ordenados. Esto entra en conflicto con la postura de la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.). Y es un tema importante entre las comuniones Reformadas divididas.

También he tenido conversaciones votos de esto con el Presidente del Comité de Kuyper, el Presidente de la Junta de Síndicos, y el reverendo Keller. Con el fin de comunicar que la invitación a hablar en la próxima conferencia no implica una aprobación de la Iglesia Presbiteriana en vistas de Estados Unidos sobre la ordenación, hemos acordado no conceder el Premio Kuyper este año.

Sin embargo, la invitación del Centro Kuyper al reverendo Keller simplemente para dar una conferencia en su conferencia se cumplirá, y él gentilmente ha aceptado mantener el compromiso. Somos una comunidad que no silenciar las voces en la iglesia. En este espíritu que somos una escuela que puede acoger un líder de la iglesia para hacer frente a uno de sus centros sobre su tema, incluso si no estamos de acuerdo fuertemente con su teología de la ordenación al ministerio. Reverendo Keller estará dando una conferencia en Lesslie Newbigin y la misión de la iglesia – no en la ordenación.

Quiero agradecer a todos los que se hayan puesto en contacto con la administración del seminario como este importante conversación se ha desarrollado en el campus. Hemos escuchado muchas perspectivas sentidas desde ambos lados del debate. Ha sido una conversación dura, pero que una comunidad diversa teológicamente puede manejar.

En la gracia y el amor de Jesucristo, nos esforzamos por ser una comunidad que pueda participar con generosidad y respetar a aquellos con los que no estamos de acuerdo sobre temas importantes.

Sinceramente,

Craig Barnes

M. Craig Barnes

El presidente del Seminario Teológico de Princeton

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