MENSAJE DEL 37 CONGRESO DE TEOLOGÍA. MUJERES Y RELIGIÓN: DE LA DISCRIMINACIÓN A LA IGUALDAD DE GÉNERO


1.Del 7 al 10 de septiembre de 2017 hemos celebrado el 37 Congreso de Teología sobre “Mujeres y Religión: De la discriminación a la Igualdad de Género” en un clima de debate sereno, diálogo sincero y encuentro fraterno-sororal. Comenzamos guardando un minuto de silencio como expresión de condena por los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils y de solidaridad con las familias, y otro por los asesinatos de mujeres producidos en España y en todo el mundo. Nos unimos con un nuevo minuto de silencio al dolor de los pueblos afectados por varios huracanes y terremotos que han causado decenas de muertos en Estados Unidos, México y El Caribe.

  1. Hemos hecho un análisis crítico del patriarcado como sistema de dominación contra las mujeres, las niñas, los niños y las personas más vulnerables de la sociedad. Este sistema se encuentra en alianza con otros modelos de dominación: capitalismo, colonialismo, fundamentalismo, depredación de la naturaleza, y provoca discriminaciones de género, clase etnia, cultura, religión, procedencia geográfica y orientación sexual en todas las esferas de la vida: lenguaje, vida cotidiana, política, economía, educación, trabajo, familia, espacio doméstico, cultura, ciencia, creación artística, lugares de ocio, medios de comunicación, publicidad.
  2. Nuestra crítica se extiende a las religiones, que tienen una estructura patriarcal, transmiten una ideología androcéntrica, imponen una moral machista y desarrollan prácticas sexistas. En la mayoría de los casos no se reconoce a las mujeres como sujetos religiosos y éticos, sino que las consideran inferiores, subalternas y dependientes. Las excluyen de los espacios de lo sagrado, las marginan de los puestos de responsabilidad, del ejercicio del poder y de los ámbitos de decisión. Generan en ellas actitudes de obediencia y sumisión calificadas como virtudes.
  3. Hemos analizado críticamente y condenado la violencia contra las mujeres y las identidades sexuales disidentes en sus múltiples manifestaciones: cuerpos colonizados; violencia machista como arma de guerra, violaciones, prostitución, trata de mujeres, vientres de alquiler, abusos sexuales de niñas y niños, venta de órganos, niñas y niños robados, penas de muerte, feminicidios, agresiones contra gais, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, maltrato a la infancia, retirada de la custodia de los hijos y las hijas a las madres y entrega a los padres condenados por maltrato.
  4. Los dirigentes religiosos se prodigan en condenas contra el aborto, el divorcio, las relaciones prematrimoniales, los métodos anticonceptivos, el matrimonio homosexual, la fecundación in vitro, los derechos sexuales y reproductivos. Descalifican la teoría de género a la que llaman “ideología de género” y la consideran la más perversa de la humanidad. Condenan los movimientos feministas y el LGTBI y muestran su oposición a las leyes de igualdad efectiva entre hombres y mujeres. En sus documentos y declaraciones públicas generan con frecuencia diferentes formas de violencia de género: sexual, simbólica, religiosa, psicológica, y fomentan actitudes y comportamientos machistas y homofóbicos en las personas creyentes y en la ciudadanía. Muestran, sin embargo, insensibilidad hacia la violencia de género, el patriarcado, el sexismo y la LGTBIfobia. En la Iglesia católica se veta a personas sexualmente disidentes el acceso al ministerio sacerdotal y la participación en actividades pastorales.
  5. Hemos dado la palabra a mujeres activistas que han expuesto las aportaciones de los movimientos feministas en diferentes áreas geoculturales, especialmente en América Latina, África y España, y a mujeres creyentes que han hablado de los Movimientos de Mujeres en las religiones que, en sintonía con los movimientos feministas, luchan contra todo tipo de discriminación y en defensa de la igualdad de género.
  6. Valoramos positivamente el encuentro fecundo entre feminismo y cristianismo, que ha provocado la rebelión de las mujeres contra el sistema patriarcal y el nacimiento de la teología feminista, que reconoce el protagonismo de las mujeres en el movimiento de Jesús entendido como discipulado igualitario, en el nacimiento de la Iglesia cristiana por ser testigos de la resurrección y en las primeras comunidades cristianas donde ejercían los ministerios y los carismas sin discriminación, conforme a la afirmación de Pablo de Tarso: “Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3,28).

La exclusión de las mujeres del ministerio ordenado no responde a razones bíblicas, teológicas o históricas, sino que es el resultado de la pervivencia del patriarcado instalado en la cúpula del poder y en la organización de las instituciones religiosas. Denunciamos que se castigue con la excomunión a las mujeres ordenadas sacerdotes en la Iglesia católica.

  1. Fecundo está siendo el encuentro entre el feminismo decolonial y las teologías feministas, que critican el feminismo hegemónico-occidental, cuestionan la colonialidad del poder, del saber, del tener, del ser y del género, defienden la descolonización de las mentes, del discurso teológico y de las prácticas liberadoras de las religiones y recuperan los saberes, los símbolos y la espiritualidad de los pueblos originarios.
  2. Hemos descubierto que espiritualidad y política son dos realidades indisociables y hemos tomado conciencia de la necesidad y urgencia de una espiritualidad política, que lleva a escuchar el grito de la Tierra y el clamor desgarrador de millones de personas hambrientas de pan y de derechos y a luchar por Otro Mundo Posible.

 

  1. La lección que hemos aprendido en este Congreso es que entre feminismo y religión no hay contradicción y que se puede ser creyente y feminista. Ese es el desafío al que hemos de responder.

Madrid, 10 de septiembre de 2017

Remitido al e-mail

Anuncios

La visión de la comunidad LGBTI en Colombia frente al mensaje del papa Francisco


Foto: Colprensa. Septiembre. 2017.Foto: Colprensa. Septiembre. 2017.
 2  9  0  11

Alejandro Romero

Para muchas personas el ser homosexual o pertenecer a la comunidad LGBTI, representa pensar de manera diferente, pero para otros no hay diferencia alguna, porque son seres humanos que tienen derechos y las mismas capacidades y sentimientos, postura que también ha sido respaldada recientemente por el papa Francisco.

En uno de sus viajes en el que retornaba al Vaticano, el pontífice aseguró a varios periodistas: “El problema no es tener esta tendencia, si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, quién soy yo para juzgarle. No hay que discriminar a estas personas, hay que integrarlas a la sociedad”.

Frente a esta ventana que se abre por parte de la Iglesia católica para esta comunidad, las opiniones de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales, van desde la aceptación hasta el rechazo.

Para personas como Paula Márquez, miembro del colectivo León Zuleta y de la Plataforma de Paz LGBTI, la apertura que ha demostrado el pontífice es muy positiva y siembra una esperanza de acercamiento a la Iglesia, además señaló que “es un mensaje muy positivo para el momento que está viviendo Colombia, que permite generar espacios de encuentro y reconciliación con otras religiones, con otras creencias y con organizaciones basadas en la fe, para decir que Dios es amor”.

Así mismo, Paula, no desconoce que siempre han existido dificultades en la relación de la Iglesia con la comunidad de la cual hace parte, pero insiste en que este puede ser un primer paso para el cambio e indica que el hecho de que el papa diga: “yo no soy quien”, “abre la ventanita y la puerta para que entremos”, dice.

Por otra parte, Fabio Meneses, ve con buenos ojos estos pequeños cambios y en su posición como líder gay en una Iglesia cristiana, asegura que con esta disposición seguramente se empezarán a favorecer muchas familias diversas que están buscando un acercamiento con Dios. Para este homosexual, “las instituciones necesitan tiempo para los cambios, la Iglesia católica lleva con la humanidad 1.700 años, no podemos pretender cambiar su pensamiento en unos años, sin embargo, el papa ha dejado un precedente para que en un futuro la iglesia pueda cambiar”.

Sumado a estas posiciones, Laura Weinstein, directora ejecutiva de la Fundación y Grupo de Apoyo a Personas Trans, no deja atrás, el hecho que las palabras se unan a los hechos y de esta forma se abra la posibilidad de creer en el catolicismo, dice que “definitivamente todo tiene que ver con el accionar, no solamente desde las palabras, sino también desde las acciones y de esta forma reconocer la enorme diversidad en los seres humanos”.

Desde la otra orilla, muchos son los que se han sentido maltratados y el dolor pesa más que las disculpas o la nobleza expresada por el pontífice, de tal manera que no dudan en formular, con duras opiniones, su inconformidad con el clero.

Germán Humberto Rincón, abogado defensor de los derechos de la comunidad LGTBI en Colombia, dice que, según su lectura, “lo que está pasando es simplemente un maquillaje de la situación” y asegura que habría realmente una apertura, el día de mañana, cuando la Iglesia católica les pida perdón por todo el daño que les ha hecho.

Y ese desconcierto del que hablamos y circunda a esta comunidad diversa se oculta en el marco del amor que las caracteriza, como ellos mismos lo afirman, pero sale a flote cuando quieren expresar su desacuerdo, como el de Mauricio Alzate, miembro del Colectivo Deformación en la ciudad de Medellín, quien indica que el mensaje de apertura del máximo líder de la Iglesia católica “es más para los cristianos que para su comunidad, que por ser amorosa, los ha convertido en víctimas de la violencia de personas fascistas y exageradas en la interpretación conservadora de las normas religiosas”.

Una de las coincidencias más generalizadas en estas personas está en el llamado que ellos devuelven ante esta oportunidad que abre el papa Francisco y es que la Iglesia se acerque a la realidad de ellos como personas, y tal como lo aseguran, encontrarán a seres con valores, sentimientos y ante todo fe, lo que abriría una nueva etapa en el catolicismo.

Escuche a continuación el informe completo sobre esta historia:

 

 https://www.radionacional.co/noticia/visita-papa-francisco/la-vision-de-la-comunidad-lgbti-colombia-frente-al-mensaje-del-papa

¿Es posible construir un puente entre la Iglesia católica y las personas LGBTI?


Por: Mauricio Albarracín

El papa Francisco llega hoy a Colombia y, sin duda, su visita puede ser una buena oportunidad para construir puentes y derribar muros entre quienes pensamos distinto. Para nadie es un secreto que la Iglesia católica ha sido por muchos años una de las instituciones que se ha opuesto con mayor ferocidad al reconocimiento de los derechos de las personas LGBTI. ¿No será el momento de que la jerarquía de la Iglesia reflexione sobre sus acciones y abandone esta cruzada de la intolerancia?

El sacerdote jesuita James Martin publicó recientemente un libro llamado: Construyendo un puente” en el que sugiere algunas ideas para eliminar las barreras de diálogo entre la jerarquía Católica y las personas LGBTI. Martin propone que deberían ponerse en práctica las acciones del Catecismo que dice que las personas LGBTI deben ser acogidas con respeto, compasión y sensibilidad (delicadeza en la versión en español del Catecismo) ¿Qué significa que sacerdotes, obispos, cardenales, el papa y, en general, todos los integrantes de la curia deban tratar con respeto, compasión y sensibilidad a las personas LGBTI?

Según Martin, respetar significa que la jerarquía debe reconocer que las personas LGBTI existimos al interior de la Iglesia Católica y que aportamos a su construcción desde nuestro propios dones (Primera carta a los Corintios 12:12-27). Respetar es hacer visible y respetar la identidad. Por tanto la jerarquía debería llamarnos por el nombre que hemos decidido llevar con orgullo: gay, lesbiana, bisexual, trans e intersex, o el nombre que la persona elija según su identidad de género. Usar expresiones como “sodomita”, “aberrado”, “desviado” o llamar a la homosexualidad como un “comportamiento intrínsecamente desordenado” viola la dignidad humana que defiende el Concilio Vaticano II. La jerarquía de la Iglesia debería seguir el ejemplo del papa Francisco quien usa la palabra “gay” e incluso llegó a decir su famoso: “¿Quién soy yo para juzgar?” (Ver un completo análisis sobre el papa y los derechos LGBT en “Francisco y el arcoiris” de Giuseppe Caputo). También la Iglesia católica debería seguir el Catecismo que establece que frente a las personas LGBTI “se evitará… todo signo de discriminación injusta”. Esto implica, como lo señala Martin, que no se puede discriminar a ninguna persona LGBTI en el trabajo o en las instituciones educativas que dirige la Iglesia católica.

La segunda acción es la compasión, entendida como la experiencia de sufrir con el otro. Martin asegura que la Iglesia debe escuchar primero para ser compasiva. Por eso, la jerarquía de la Iglesia debería ser como el buen samaritano (Lucas 10: 25-37) que es capaz de ver y sentir el sufrimiento del otro sin juzgarlo.  Martin recuerda, además, el evangelio de Juan cuando dice que Jesús se hizo carne y vivió entre nosotros. Y Jesús incluyó en ese “nosotros” a una gran diversidad de personas que eran marginalizadas y excluidas en su tiempo: las mujeres, los enfermos, las prostitutas, los débiles, los humildes, los pobres. Jesús estuvo con quienes sufrían y para ello vivió y sufrió con ellos. La curia debería abandonar la superioridad moral y abrir la mente y el corazón para ver los actos discriminatorios que ocurren a diario contra las personas LGBTI en todo el mundo.

Finalmente, tratar a las personas LGBTI con sensibilidad implica un acto de “encuentro, acompañamiento y amistad”. No para buscar convertir o maldecir a las personas LGBTI, sino, por el contrario, para ayudarlas ante sus necesidades. Martin recuerda dos historias de Jesús sobre la ayuda que ofrece a aquellos que eran rechazados por la comunidad judía: el centurión romano quien pidió a Jesús que curara a su sirviente (Mateo 8: 5-13) y el encuentro con Zaqueo, el recaudador de impuestos (Lucas 19: 1-10). Amar al prójimo es un acto radical que no admite discriminación ni pide nada a cambio.

Martin también sugiere que las personas LGBTI deberíamos tener respeto, compasión y sensibilidad con la Iglesia católica. Creo que ya hemos dado el primer paso. A pesar de todos los daños que nos ha hecho la jerarquía católica y su injusta doctrina, hemos vivido por años en comunidades católicas, acudimos con respeto a la eucaristía y a los sacramentos, respetamos a todas nuestras familias, amigos y vecinos que profesan el catolicismo. Incluso, algunas familias de parejas del mismo sexo bautizan a sus hijos o están esperando al papa en estos momentos.

El puente entre la Iglesia católica y las personas LGBTI sólo será posible recorrerlo si actuamos según la más sencilla y poderosa idea del cristianismo: amar al prójimo como a uno mismo.  Muchas personas LGBTI católicas, nuestras familias y amigos católicos, sacerdotes, monjas y algunos obispos han empezado a construir este puente. ¿Usted ya dio el primer paso?

*Investigador de Dejusticia y activista LGBTI.

malbarracin@dejusticia.org

@malbarracin

GEMRIP CONVOCA ACADÉMICOS, RELIGIOSOS Y MILITANTES LGTBI A DIALOGAR SOBRE DIVERSIDAD SEXUAL Y RELIGIOSA EN URUGUAY


sintabu1

La sociedad uruguaya se encuentra en un contexto de amplios debates sobre laicidad, religión y agenda de derechos en el país y en el mundo. En ese marco, se hacen cada vez más visibles discursos religiosos que proponen suprimir derechos cuyo reconocimiento, a través de la movilización social y política, han conquistado las personas LGTBI. También existen, aunque con menor visibilidad, otros discursos religiosos con planteos diferentes en relación al cuerpo, la sexualidad, el género y la diversidad.

Para abrir espacios e intersecciones, el Grupo de Estudios Multidisciplinarios sobre Religión e Incidencia Pública (GEMRIP) y la Secretaría de la Diversidad de la Intendencia de Montevideo se propusieron trabajar conjuntamente en un espacio de diálogo plural y respetuoso sobre estas temáticas, en diálogo con voces religiosas alternativas abiertas al intercambio.

En un marco con más de 120 personas, el día 14 de agosto se llevó a cabo el panel “Sin tabú: diversidad sexual y religiosa”, en la ciudad de Montevideo. El Dr. Hugo Cordova Quero, doctor en Estudios Interdisciplinarios en Religión, Etnicidad y Migración, y especialista en la temática queer dentro del equipo de GEMRIP, fue el exponente principal, a través de una aproximación sobre las teologías queer en el cristianismo, judaísmo, islam, religiones afro y budismo. Uno de los aspectos más interesantes de su análisis fue la desmitificación del vínculo negativo entre sexualidad y religión, descolocándolos de la relación binaria y en conflicto tradicional y monopólica. Para esto propuso repensar los textos sagrados en clave de diversidad, y también mostró ejemplos de pastores, rabinas, sacerdotisas, obispas y líderes de cada religión pertenecientes a la diversidad sexual.

El Dr. Cordova Quero hizo un fuerte llamado a bajar las barreras existentes entre organizaciones de la diversidad sexual y las religiones. Afirmó que es posible colaborar entre sectores religiosos progresistas, organizaciones feministas y de la diversidad, a favor del avance de leyes y de una cultura de la pluralidad. El especialista remarcó que “los medios salen y muestran las posiciones fundamentalistas, pero no visualizan a los religiosos que apoyan las marchas de la diversidad con sus símbolos religiosos”.

En cuanto al cristianismo, Córdova Quero afirmó que ésta no es una religión homófoba, pero aclaró que “hay personas e instituciones que son homófobas”. Por ejemplo, en contraposición, “la teología queer piensa la relación de lo divino en medio de la sexualidad y la intimidad, sin negar el cuerpo y la sexualidad, buscando romper la hegemonía del heteropatriarcado y lo heteronormativo.”

A continuación de la exposición se realizó un panel con reactores que aumentaron la complejidad de los planteos. La Mae Sandra de Oxala explicó cómo la umbanda se difundió gracias a que muchos religiosos pertenecían a la diversidad sexual y al ambiente artístico de la variete. Así mismo afirmó que “la umbanda recibe a muchas personas discriminadas por su condición sexual en otras religiones, gente de fe, que busca al Dios de amor” enfatizó.
Así mismo la Mag. Alexandra Lizbona de la comunidad judía, explicó que su comunidad tiene una gran diversidad de posturas y no se puede generalizar. Lizbona puntualizó que “existe una ala reformista que desde los años 70 que comienza un movimiento donde se reconoce a las rabinas y a los rabinos pertenecientes a la diversidad, pero muchas veces queda sola una visión de la ultraortodoxia que discrimina.”

Por otro lado el Rev. Fernando Frontan, contó en primera persona su testimonio como el primer pastor abiertamente gay. Desde su lugar como religioso ya ha tenido la oportunidad de celebrar ceremonias religiosas entre parejas del mismo sexo, pero aclara: “nosotros no casamos, pero sí bendecimos. Tuve el privilegio de casar las primeras parejas gays y lesbianas en Uruguay… [en este tiempo] he tenido un solo enemigo, que es el fundamentalismo que se instala donde quiere”. Así mismo destaca que “este evento, Sin tabú, era insoñado en los 90,” y aunque tuvo muchos problemas cuando era seminarista católico algo que lo mantuvo en la militancia fue la fe.

El sacerdote salesiano Juan Algorta hizo memoria de tres aprendizajes que tuvo durante su experiencia como religioso. Un profesor en Roma le decía: “Jesús fue infinitamente más benévolo con las experiencias sexuales que podía observar, que con el pecado social (…) Como pecado social entendemos todo lo que sea usar el ser humano en su propio beneficio”. El sacerdote romano también citó el mensaje social del Papa Pablo VI, el cual está centrado en generar una mejor convivencia social y no en imponer enunciados universales. La tercera experiencia que compartió hace referencia al Papa Francisco, cuando fue entrevistado por primera vez por un periodista y se le preguntó sobre la situación de la comunidad gay, y el Papa respondió “Quien soy yo para juzgarlos”. Sobre esto Algorta afirmó que “esta frase del Papa vale mucho más que una gran carta que se publique; que nadie puede juzgar al ser humano, que actúa convencido por lo que hace”. Al finalizar afirmó que es un tiempo en el que “estamos pasando de una moral rígida y una predica opresiva a una moral responsable”.

El aporte feminista vino de la mano de Lucy Garrido, quien enfatizó de que “hay un problema de prensa, por el cual no se conocen las otras posturas como las que se conversaron hoy”. Por otro lado Garrido plantea que “como feminista, es un problema con la jerarquía de la iglesia católica. Este debate tiene que ver con el poder”. En medio de chistes y criticas, Garrido comparte que “la ideología de género patriarcal nació del dogma religioso, del cual abrevó el estado y el poder. A las mujeres nos ha ido muy mal en todas las religiones, eso no es una casualidad: eso es ideología de género”. La referente planteó que existe un tema de desigualdad de poder y capacidad de comunicar de las religiones inclusivas, que no tienen el mismo poder de la Iglesia Católica. También apunto que en Uruguay fue muy importante que hubiera varias iglesias a favor de la despenalización del aborto.

Lic. Nicolas Iglesias Schneider
Coordinador GEMRIP Uruguay
—-
Les invitamos a escuchar los audios de las conferencias en el canal: http://mx.ivoox.com/es/podcast-podcast-los-dioses-estan-locos_sq_f1170626_1.html

Noticias en medios locales:
http://www.180.com.uy/articulo/70084_diversidad-sexual-frente-a-dios-historia-apertura-e-ideologia-de-genero
http://radiouruguay.uy/diversidad-sexual-y-religion-posiciones-conservadoras-invisibilizan-a-las-positivas-afirman/

“¿Profesora, es usted hombre?”: cómo es la vida de una mujer transexual en el aula de clases


  • 17 agosto 2017
Alexya SalvadorDerechos de autor de la imagenISADORA BRANT/BBC BRASIL
Image captionAlexya Salvador es la primera mujer transexual que adoptó un hijo en Brasil, además de que es pastor auxiliar en una iglesia.

La sala está en silencio cuando entra Alexya.

“Vamos a hacer las tareas de la clase”, dice. Solo se escucha el sonido de sus tacones en el suelo de madera. Se arregla su delantal bordado y mira seria a sus alumnos de séptimo curso.

A pesar de su fama de ser estricta, es la favorita de muchos estudiantes.

Tiene algo diferente en su forma de reír, hablar, “y dar el contenido de las clases”, dicen. Tiene algo diferente en sí misma: es la única maestra transexual que la mayoría de los adolescentes ha tenido.

“Además de portugués, inglés y la forma correcta de escribir, enseño lo que es la diversidad”, dice Alexya Salvador, de 36 años, quien trabaja en una escuela estatal en Mairipora, en el área de Sao Paulo.

La transición de Alexander a Alexya ocurrió en 2012, cuando daba clases en otra institución estatal.

En aquellos días, se tomó una licencia de 15 días para asumir completamente la identidad femenina. Al regresar, se volvió a presentar a los estudiantes.

Al ser Alexander era profesor, pero como Alexya adquirió otras responsabilidades: es pastora auxiliar y madre.

Celebra los servicios de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM), un grupo cristiano abierto a los fieles de la comunidad LGBT, y adoptó Gabriel y Ana Maria, los hijos de su esposo Roberto.

En ambas situaciones, fue pionera. A fines de año será la primera reverenda transexual de la ICM que hay en América Latina y fue la primera transexual en adoptar a un niño en Brasil.

Alexya Salvador en la Iglesia de la Comunidad MetropolitanaDerechos de autor de la imagenISADORA BRANT/BBC BRASIL
Image captionEn la Iglesia de la Comunidad Metropolitana ofrece sermones religiosos y de derechos humanos.

En la escuela, su transformación ha llevado a la discusión sobre los génerosen clase.

Las preguntas sobre el tema comenzaron a aparecer en las lecciones de gramática, como un día cuando un alumno le dijo: “Profesora, para mí siempre será un hombre”.

El joven se sentía incómodo con el maquillaje y el pelo liso y el cuerpo de Alexya, quien mide más de 1,80 m.

“Vi que él estaba nervioso y le dije: ‘Habla, vivimos en una democracia, te escucho’. No le impuse nada. Solo lo invité a la reflexión y le dije: ‘Si aun después de todo lo que te he mostrado ves a un hombre vestido de mujer y respetas a ese hombre vestido de mujer, está muy bien. Eres libre de estar de acuerdo o no, pero debes respetar‘”.

Alexya dice que hablar de la identidad no solo hace que los estudiantes sean más tolerantes. Cree que el debate, a menudo iniciado por los mismos alumnos, ayuda a formar ciudadanos con el poder de la argumentación.

“Dejo que traigan sus realidades. Porque los niños quieren ser escuchados. Muchos de ellos no tienen un padre y una madre que se siente a hablarles”, dice la profesora.

El prejuicio, dice, no es común en los niños. El mayor problema está en los adultos. Como un anterior director de la escuela que insistía en llamarla Alexander, o como el personal de la escuela que le volteaba la mirada, o los padres que la acusaban de convertir a sus hijos en homosexuales y lesbianas.

Alexya Salvador en el aulaDerechos de autor de la imagenISADORA BRANT/BBC BRASIL
Image captionAlexya reconoce que hay alumnos que no aceptan su identidad, pero les pide que siempre actúen con respeto.

“¿Cómo una madre puede venir a pelear porque le hablé a su hijo de que tiene que ayudar con las tareas del hogar? Hablar de género no es sobre el sexo, es discutir sobre la condición humana”, explica.

Afecto y confidencias

Mientras que hay colegas y padres que intentan acallarla, parece que a los adolescentes y niños les gusta que hable.

Al abrir un libro y leer en voz alta un ejercicio, la profesora repentinamente deja de leer y señala: “Solo tenemos hombres en estas cifras, no hay una mujer… qué cosas aburridas, ¿verdad?”.

Para Larissa Oliveira, de 12 años, mucho ha cambiado en su clase desde que llegó Alexya, especialmente en las definiciones de lo que es una tarea de un niño o una niña.

“A mí, por ejemplo, me gusta jugar con la pelota y los chicos decían que yo era lesbiana. Pero la profesora de inmediato explicó las cosas, dijo que el fútbol no es sólo para los hombres, que no hay que elegir entre qué es correcta para hombres o mujeres”, cuenta.

“Nos enseñó mucho acerca de los prejuicios, del sexismo y otras cosas. Es una persona maravillosa, me encanta su pasión”.

La proximidad a los estudiantes hizo que Alexya se convirtiera en su persona de confianza para algunos.

Alexya Salvador com família na ICMDerechos de autor de la imagenISADORA BRANT/BBC BRASIL
Image captionAlexya adoptó a los dos niños de su esposo Roberto, con quienes asiste a la Iglesia de la Comunidad Metropolitana.

Sentada en la cafetería de la escuela, recuerda a un estudiante de escuela primaria que llamó para decirle que era homosexual y pedir consejo. La familia del niño era muy religiosa y los padres había impedido la visita de un primo que se asumió como gay anteriormente.

“Mientras él lloraba, lo único que podía decirle era que no era una aberración, sino un niño hermoso y sano. No quería darle un consejo para que mañana dijera ‘hice lo que me dijo y ahora estoy en la calle, mi padre me golpeó’. Le dije que iba a llegar el momento adecuado. Le aconsejé que estudiara mucho para un día ser independiente y vivir su vida”.

Al abrazar al niño, Alexya viajó en sus recuerdos. Se vio llorando en la escuela, en el estacionamiento, mientras era golpeada por sus compañeros por ser “el bicho raro” de la clase.

Más de veinte años después, no olvida lo que dijo su profesor de educación física al ver esa escena: “¿No quieres ser molestado? Quédate callado”. Pero hoy, cuando oye que alguien en la clase usa la palabra “maricón”, Alexya hace un escándalo.

Madre y pastora

Para Alexya, la idea de que puede moldear la identidad o la sexualidad del hijo o la de alguien máslave como algo “demasiado falaz”.

Madre de una niña transexual de 10 años y un niño de 12, ella dice que cada uno traza su propio camino.

En una de las misas de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, donde sus hijos van todos los domingos a escuchar sus sermones, habla de la libertad de ser. Personas transexuales, homosexuales, lesbianas, bisexuales y drag queen están en las bancas.

Cómo vivimos la transformación de nuestro hijo Llyr en una niña transexual

Jesús aceptaba a todos, de la forma en que fueran, dice en los sermones. Entonces no se puede juzgar.

La historia Alexya es también la de su familia, que es diversa: Roberto es homosexual, Gabriel es heterosexual, Ana Maria transexual.

Cuatro personas diferentes que decidieron “cuidar la una de la otra”, según la definición de la Alexya.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40956162?ocid=socialflow_facebook

COLOMBIA: Bienvenido a un país diverso


Bienvenido a este Estado laico que garantiza  la diversidad de las expresiones religiosas.

Por: Elizabeth Castillo Vargas
14 de agosto 2017 , 11:20 p.m.

Bienvenido a Colombia, papa Francisco. Bienvenido a este país diverso, multiétnico y pluricultural, como dice nuestra Constitución Política. Bienvenido como jefe de Estado a este Estado laico que garantiza la diversidad de las expresiones religiosas y en el que millones decimos que somos integrantes de la Iglesia que usted dirige: la católica.

Este es un país de creyentes, con una enorme cantidad de iglesias que crecen cada vez más, al amparo de las exenciones tributarias, un remanente del concordato que beneficia hasta a las ‘iglesias de garaje’, que debería eliminarse y el cual le invito a rechazar, ahora que anda tan resuelto a depurar la Iglesia de los negocios del mundo.

Entre los creyentes de este país también estamos los homosexuales. También somos miles, unos millones si nos atenemos a las estadísticas. Usted ha dicho que no es nadie para juzgarnos, cumpliendo con ese mínimo mandato de “no juzguéis y no seréis juzgados” que nos dejó Jesucristo. Bien por usted, que no nos juzga; bien por usted, que entiende lo que pueden causar los juicios, la exclusión o la discriminación.

Quisiera invitarlo, papa Francisco, a que, aprovechando su visita por estas tierras, deje un mensaje claro que entiendan hasta los más recalcitrantes. Hasta los que añoran las épocas aquellas en las cuales la Iglesia acallaba el disenso de sus fieles con la hoguera. Hay muchos ruidos ahora, monseñor; se aproximan unas elecciones muy importantes para el país, las primeras en tiempos de paz, y hay muchos pastores, de su Iglesia y de otras, mezclando política con religión y tratando de crear un enemigo imaginario en nosotros: los homosexuales.

Por eso, le pido que aproveche su viaje y deje un mensaje claro de respeto e inclusión. Quisiera pedirle que, aprovechando estos tiempos que corren, en los que la paz es frágil en gran medida por la falta de apoyo de sus pastores, instaure con su visita un mensaje de paz y amor de esos que le gustaban a Jesús, de esos que hablaban de acoger, respetar y amar a los diferentes, especialmente a los excluidos.

Su voz es poderosa, monseñor. Lo que usted dice tiene una enorme resonancia. Por eso le pido que se pronuncie. Hay miles de homosexuales por todo el país que esperan una voz de aliento, de reconciliación y no de rechazo. Una voz que les diga que el Dios del amor también los incluye a ellos. Es tanto lo que nos han insistido sus representantes en la Tierra de que no formamos parte, que no pertenecemos solo porque amamos a personas de nuestro mismo sexo, que algunos han terminado por creerlo.

Y eso es triste. Y causa desesperanza y ha expulsado a mucha gente de la Iglesia. Y hay casos en los que ha sido tan difícil de manejar que ha llevado a algunos a tomar la decisión de suicidarse, porque el silencio y la violencia son tan poderosos que no encuentran otra salida. Por eso es importante que nos deje algún mensaje, papa Francisco; no desaproveche su paso por estas tierras.

Se lo agradeceremos nosotros, los homosexuales que formamos parte de la Iglesia católica y los que se integran en otras iglesias cristianas; se lo agradecerán nuestras familias y amigos, que sufren ante la exclusión reinante de parte de sus pastores. Pero, sobre todo, monseñor, se lo agradecerá Jesucristo, el Dios del amor, que no excluyó a nadie de su mensaje de paz y reconciliación y siempre fue tan crítico con los falsos profetas.

ELIZABETH CASTILLO VARGAS
Coordinadora Grupo de Mamás Lesbianas
@EcastilloVa

http://m.eltiempo.com/vida/religion/bienvenido-a-un-pais-diverso-opinion-119920

Obispo llama a ser gay un “regalo de Dios”, busca salvar vidas LGBT


La homosexualidad es un “regalo de Dios”, según un obispo de Brasil, quien dijo que sus intenciones en la predicación sobre el tema eran salvar vidas de personas LGBT que pueden estar en riesgo.

Bispod-aantoniocarlos
Obispo Antônio Carlos Cruz Santos

El obispo Antônio Carlos Cruz Santos de Caicó hizo las declaraciones positivas en una homilía de julio, diciendo a los asistentes:

“Si [ser gay] no es una elección, si no es una enfermedad, en la perspectiva de la fe sólo puede ser un regalo. . . El evangelio por excelencia es el evangelio de la inclusión. . . El evangelio es una puerta estrecha, sí, es un amor exigente, pero es una puerta que está siempre abierta “.

Cruz añadió que tal vez “nuestros prejuicios no reciben el don de Dios” en las personas LGBT. El prejuicio, dijo, pone “concepto antes de la experiencia” y crea un impacto negativo.

Como obispo negro, relató la situación con la homosexualidad hoy en día a un tiempo en que los negros eran esclavizados debido a los prejuicios de los blancos, y agregó:

“Así como pudimos saltar, en la sabiduría del Evangelio, y vencer la esclavitud, ¿no es el momento de saltar, desde una perspectiva de fe, y superar los prejuicios contra nuestros hermanos que experimentan la atracción del mismo sexo? Un

Cruz también predicó que la gente descubre su orientación sexual en lugar de elegirla. Las personas de todas las orientaciones sexuales tienen la opción de expresar esa sexualidad “de manera digna, ética o promiscua”, añadió.

Crux informó que Cruz fue instado a hacer estas declaraciones después de escuchar un segmento de radio sobre las altas tasas de suicidio en las comunidades transgénero. Movidos por su sufrimiento, Cruz consideró a las muchas personas LGBT “que se sienten incomprendidas y desamparadas por nosotros, que somos Iglesia, por sus familias, por su sociedad e incluso por ellos mismos”.

Frente a las críticas, Cruz aclaró sus intenciones en una declaración la semana siguiente, diciendo que sus preocupaciones eran pastorales y no doctrinales. Quería “salvar vidas, contribuir para superar los prejuicios que matan y entrar en la dinámica de la misericordia de Dios que respeta, rescata y salva a la gente”. La declaración de Cruz continuó:

Como decía el Papa Francisco muchas veces, la gente ya conoce de memoria la doctrina de la Iglesia sobre el aborto, el divorcio y los actos homosexuales. . . Nos pide que no nos obsesionemos con el pecado, aumentando las heridas de estas personas e insistiendo en que las puertas de la iglesia están abiertas a recibir, instruir, discernir, amar para traer la salvación a todos sin excepción “.

Es una verdad frecuentemente repetida pero nunca cansada que tener el corazón realmente abierto es clave para comprometerse a la solidaridad con personas forzadas a los márgenes. A partir de la historia de la radio, a través de sus propias reflexiones, y utilizando el conocimiento contemporáneo sobre la sexualidad, Cruz fue capaz de ofrecer palabras de compasión y esperanza. Su homilía y declaración fueron maravillosos primeros pasos, y espero que mantenga ese compromiso creciendo no sólo predicando, sino actuando para salvar vidas y afirmar la dignidad de la gente dondequiera que las comunidades LGBT estén bajo ataque.

– Robert Shine, New Ways Ministry, 10 de agosto de 2017

https://newwaysministryblog.wordpress.com/2017/08/10/bishop-calls-being-gay-a-gift-from-god-seeks-to-save-lgbt-lives/?utm_content=buffera22a0&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: