“Los hombres sí podemos reconciliarnos positivamente con lo femenino”


Javier Omar Ruíz, fundador del Colectivo Hombre y Masculinidades

Javier Omar Ruíz, fundador del Colectivo Hombre y Masculinidades

 

Javier Omar Ruíz es uno de los fundadores del Colectivo Hombre y Masculinidades; una organización social que viene operando en Colombia desde el año 1994 y cuyo objetivo fundamental es trabajar con la sociedad; especialmente con los hombres sobre el replanteamiento de los paradigmas patriarcales de la masculinidad.

El Colectivo, soportado por las investigaciones y actividades formativas de un grupo conformado por psicólogos, economistas, trabajadores sociales, pedagogas en campos de las ciencias, estudiantes y jóvenes universitarios, trabaja con la perspectiva relacional de género; esto quiere decir que siempre está articulando las reflexiones críticas sobre las construcciones de género pensando igualmente en hombres como en mujeres.

Tiene presencia en casi todas las ciudades capitales del país y varios municipios de Córdoba, Sucre, Nariño y Arauca. En Valledupar estuvieron realizando una formación durante dos días en 2014, dirigida a jóvenes universitarios y de organizaciones vinculadas a un proyecto realizado por la Agencia Alemana de Cooperación Internacional –GIZ- desde la perspectiva de género.

En entrevista con Panorama Cultural, Javier Ruíz, licenciado en educación y especialista en pedagogía y gerencia social hace una rápida radiografía acerca de la construcción de la identidad masculina y femenina en Colombia y de cómo el trabajo que viene realizando el colectivo desde hace 22 años ha arrogado frutos en zonas como las Costa Caribe; consideradas extremadamente machistas.

¿Considera usted que lo masculino es opuesto a lo femenino?

Frente a esta pregunta caben dos alternativas: la primera, explicar que en el sistema patriarcal a los hombres sí nos construyen, nos educan y nos socializan pensando en que lo femenino es lo opuesto a lo femenino. Todo lo asociado a lo femenino como la afectividad, la ternura, la sensibilidad y el cuidado nada tienen que ver con lo masculino o con los imaginarios y prácticas de los hombres. Para nosotros los hombres, es importante en este proceso educativo que recibimos, considerar que lo masculino es lo más importante y que lo femenino es lo que no deseamos.

Nos han dado la idea que ser hombres es no ser mujer. En definitiva, ser hombres es no asociarse con nada de lo que está asignado culturalmente a las mujeres  o digámoslo también con todo aquello que es considerado lo femenino de las mujeres: oficios domésticos y atender a los hijos. Siempre se nos ha dicho que debemos tomar distancia frente a ello. Pasa lo mismo cuando dicen “los hombres son de la calle”.

Segundo, consideramos en el trabajo formativo que los hombres también deben encontrarse en esos campos de vida asignados tradicionalmente a las mujeres como el cuidado de los niños y lo doméstico; algo que también les compete y no porque sea una asignación de género sino porque es una responsabilidad de los hombres cumplir con esas tareas de cuidado y de mantenimiento de la vida.

Frente a esta realidad patriarcal, el Colectivo Hombres y masculinidades y también muchos grupos de hombres en el país y fuera de él, hacemos un trabajo para replantear justamente esa pauta de crianza y socialización masculina; por lo tanto, trabajamos en la idea de que lo femenino no es lo opuesto a lo masculino o que los hombres nos construimos por oposición a las mujeres.

Pensamos que los hombres sí nos podemos reconciliar positiva y proactivamente con lo que se considera en esta cultura “lo femenino” porque eso complementa nuestra presencia en el mundo y en la vida. Nosotros podemos adelantar tareas de manera coparticipativa con las mujeres.

¿Cómo plantean el desarrollo de esa coparticipación?

La coparticipación en los procesos de vida en todos los campos entre hombres y mujeres es muy importante; por allí proponemos que transiten las nuevas masculinidades. Esas maneras de pensarnos los hombres en las que cabe considerar todo eso que se ha planteado como campo especifico de las mujeres.

Los hombres podemos vincularnos –entonces para reiterar- con la ayuda doméstica, con las prácticas de cuidado, con la sensibilidad, las emociones y los afectos, con la expresividad corporal, con la alegría, con la felicidad, con el llanto, con el abrazo, con la búsqueda de ayuda cuando lo necesitamos, etc. Esas son cualidades que pensamos y proponemos y que hacen parte de alguna manera de ser hombre diferente.

Dentro de un modo de pensamiento alternativo, proponemos y consideramos que lo femenino es lo relacional con lo masculino, que son coparticipes de la vida. Nos podemos centrar entonces en relaciones de equidad, entre hombres y mujeres; podemos establecer lazos de confianza, solidaridad y de acompañamiento mutuo.

¿Específicamente, cómo se construye la identidad de género desde la masculinidad?

Las identidades de género, y específicamente las masculinas, se construyen a través de la crianza y la socialización. En la casa, mamá, papá, hermanos, abuelos, tíos van proporcionándole al niño mandatos que le van dando la manera como deben de ser hombres: “Los hombres no lloran”, “a los hombres no les duele”, “un hombre puede hacer lo que les dé la gana”, etc.

Más adelante, a medida que pasa a otros espacios de socialización como el barrio o el colegio, va también nutriendo con otros referentes de la masculinidad o va fortaleciendo los anteriores, entonces se le va diciendo: “no sea marica”, “peleemos”, “un hombre tiene derecho a siete mujeres”, “los hombres podemos piropear cuando nos dé la gana”, “los hombres podemos llegar tarde a la casa porque nunca nos pasa nada”, “los hombres podemos tomar todo el alcohol porque sabemos cómo manejarlo”, etc.

En la edad adulta, él sigue manteniendo, reproduciendo y fortaleciendo esos imaginarios y prácticas de lo que es ser hombre. Pero quiero indicar igualmente que las mujeres también son formadas siguiendo la misma plataforma educativa; esto es la crianza en el hogar y en la socialización en otros espacios como la escuela, la calle y luego en el trabajo.

Las mujeres allí son formadas para pensar que son indefensas, débiles, lloronas, que están para la casa y que no pueden responderle a los hombres, que deben ser sumisas y todo lo demás que se sabe. Tanto con hombres como con mujeres el sistema patriarcal sigue una ruta formativa a través de la vida cotidiana con mandatos, frases, refranes, con explicaciones y con juegos porque “el último que llegue es una niña”, “el que lo tenga más grande es más hombre”. A las mujeres jugando a la cocinita y todos esos juegos que se nos enseñan.

El colectivo realiza estudios sociales en varias zonas del país… ¿Qué tantas manifestaciones de machismo han encontrado?

Efectivamente, hemos tenido la ventaja de desarrollar proyectos y procesos en varias zonas de Colombia. En Nariño, en el litoral pacífico, con población afrocolombiana encontramos unas particularidades importantes y que si bien son machistas tienen unas posibilidades de resistencia y de cambios muy grandes debido a la alegría que tienen y al trabajo corporal que realizamos, se han logrado cambios importantes.

En el Caribe colombiano hemos trabajado con campesinos, campesinas y con población indígena Zenúes, aunque también encontramos otras características de machismo costeño, hemos logrado buenos resultados en poner en remojo de cuestionamientos esas tradiciones de la cultura regional.

En la zona de los Santanderes hay un común denominador hay un común denominador en el imaginario de prácticas machistas en los hombres, lo cual se mantiene como una constante en  todas las partes del país con algunas particularidades que no llegan a ser -desde nuestro punto de vista- muy significativas, más bien son diferencias que marcan algunas características pero no llegan a diferenciar  demasiado las prácticas machistas.

¿En qué medida cree usted que está fallando la sociedad para que esos imaginarios machistas sigan arraigados a pesar de los espacios –que por derecho propio y por lucha- ha ganado la mujer hoy?

El patriarcado o el machismo es estructural, o sea que está incorporado en la estructura misma de la sociedad; en la manera en que la sociedad se piensa como sociedad, en la manera cómo piensa la cultura, en la manera cómo piensa y hace las cosas. Toda la sociedad, el Estado, la política, el sistema educativo, el sistema de salud, los medios de comunicación, etc., piensa en lógica patriarcal.

Si vamos al sistema educativo, a los hombres se nos enseña que la historia se ha hecho a punta de violencia o de agresión, de conquistas, invasiones y, en definitiva, los grandes héroes de la historia son los guerreros. Eso es una manera patriarcal de pensar la historia.

En educación sexual se enfatiza mucho que las niñas se cuiden para no quedar en embarazo pero ¿qué pasa con los embarazadores? No hay mucho trabajo en ese campo por eso es que el sistema de salud tampoco ha replanteado los programas que tienen sobre las adolescentes embarazadas. Todos estos procesos se piensan en lógica patriarcal por eso no se ha pensado en replantear las lógicas masculinas.

En el sistema legal es igual la situación por eso es que, cuando sale una ley, las mujeres organizadas deben revisar qué pasa con las mujeres en esa ley, a ubicar y a replantear allí su lugar social y legal. En la política, a las mujeres les toca salir a pelear por unos cupos y el sistema “muy amablemente” les da un 30 por ciento de participación política. Entonces, toda la estructura social está basada en el sistema patriarcal y desde allí se forman hombres y mujeres y a ambos ese mismo sistema les asigna unos modos de estar y ser en el mundo de manera disímil o diferente y por eso a los hombres nos dan –por ejemplo- la posibilidad de violentar a las mujeres.

¿Qué pedagogía utilizan para hacer estas socializaciones?

Nosotros partimos siempre de la vida cotidiana, que la gente empiece a identificar en su educación y en su familia, aquellos patrones machistas con los que ha ido creciendo. Un grupo de personas empieza a trabajar sobre cuáles fueron los mandatos de crianza recibidos, indistintamente para hombres o mujeres. Así se van analizando qué significa cada uno de ellos y cómo esos patrones afectan a hombres y mujeres.

Por ejemplo, nos afecta cuando a los hombres nos dicen que no podíamos llorar porque nos desconecta de la sensibilidad que debemos tener como seres humanos. Es una pedagogía desde la vida cotidiana, desde leer críticamente la cotidianidad y la leemos no desde explicaciones teóricas sino desde análisis de la realidad de cada persona y desde el grupo participante.

Allí vienen las narraciones de cómo fue la crianza, qué nos dijeron cuando estábamos chiquitos, qué hacíamos ya adolescentes y qué hacemos  siendo hombres y mujeres adultos y eso qué significa para empezar a pensar de manera crítica esas construcciones.

Ha sido más visible el maltrato que el hombre da a la mujer pero se han encontrado casos contrarios, en los cuales los hombres han sido violentados en su masculinidad…

Sí, hemos encontrado casos en los que los hombres han sido maltratados por mujeres pero lo que hay que tener presente es la frecuencia y la contundencia que tienen esos maltratos. No se puede equiparar la violencia contra los hombres a las violencias recibidas por las mujeres porque éstas últimas son más frecuentes, casi que son sistemáticas y, de otro lado, la forma de violentar es de una contundencia tal que llega a ser incluso, irracional.

El empalamiento de las mujeres, el desmembramiento de las mujeres, el ácido en el rostro de las mujeres, el toqueteo en la calle, el abuso sexual recurrente en la guerra, en el campo, en la casa, en el transporte público; eso hace que el fenómeno de la violencia contra las mujeres tenga más fuerza social y política y por lo tanto, amerite mayor atención por parte de la políticas públicas del Estado. Nosotros como grupo de hombres, acompañamos permanentemente esta lucha de las mujeres porque eso hay que pararlo.

Hablando del toqueteo en la calle, en la Costa se tiende mucho a “halagar” a las mujeres con los famosos piropos callejeros. Es una práctica que está casi que naturalizada, ¿se puede clasificar como violencia psicológica o sexual?

De entrada, el piropo callejero si es una agresión a las mujeres porque los hombres están siendo invasivos con su cuerpo, con su manera de ser y, en definitiva, con su condición de ser mujer. Hay piropos que por sus características y gestos se traducen evidentemente en violaciones de índole sexual; la carga sexual que le da el autor del piropo se puede considerar también una vulneración a los derechos humanos de las mujeres.

El que un piropo sea halagador, en teoría, suceded cuando las personas se conocen y hay un mutuo acuerdo para ese tipo de acercamientos o confianza. Es invasivo cuando se hace a una mujer que se desconoce o a quien no se le ha pedido permiso para referirse sobre ella y frente a ella de sus características corporales.

Algunas mujeres considerarán positivos aquellos piropos que no son groseros, altaneros ni vulgares; eso de acuerdo a la consideración de la dama pero para la mayoría de las mujeres sí es violencia porque los hombres se han justificado en la manera de pensar que como hombres, pueden agredir verbal y gestualmente a las mujeres y a su condición.

¿En qué consiste la campaña del lazo blanco de no violencia a las mujeres?

Esta campaña se originó en Canadá en el año 1991. Fue promovida por Michael  Kaufman; uno de los personajes más simbólicos y representativos del trabajo en masculinidades en el mundo. Él se sensibilizó a partir del feminicidio de 14 mujeres perpetrado en 1989 en una ciudad canadiense cuando un muchacho mata a estas mujeres estudiantes y según el feminicida, ellas debieron estar en la casa.

A partir de ese hecho, Michael Kaufman y su grupo de hombres pro feministas, lanzaron la campaña del lazo blanco y desde entonces se extendió por el mundo. En el 2005 a nosotros nos convocaron a unas reuniones y aceptamos asumir la promoción y coordinación de la campaña en Colombia; por ello empezamos a movilizarla en todo el país como parte de un proyecto previsto a realizarse entre el 2005 y el 2009 pero todavía la seguimos moviendo.

 

Samny Sarabia

@SarabiaSamny

http://www.panoramacultural.com.co/index.php?option=com_content&view=article&id=5087:los-hombres-si-podemos-reconciliarnos-positivamente-con-lo-femenino&catid=13:ocio-y-sociedad&

Hombres tejiendo sororidades: otro sentido de la malparidez existencial


Posted on1 Hour Ago

Haré mi mejor esfuerzo para romper los estereotipos mentales que aparecen cuando digo que hago parte de un colectivo de hombres que se reúnen con alguna frecuencia para sentir y reflexionar sobre lo que es y queremos que sea nuestra identidad de género. Un primer bloqueo mental que noto cuando he compartido esta experiencia es que todo hombre que se cuestiona por su identidad socio-cultural, deja de merecer el calificativo de hombre. Como si ser hombre no admitiera un ejercicio de reparación, cuestionamiento o cambio. Alta traición, dijo alguien, la que hace ‘un man’ cuando se pone con esas ‘maricadas’.

Algo así como: el que es hombre, lo es o no lo es, y punto.

Bien, esto es un ejemplo del estereotipo que deseo evidenciar en esta nota. No porque este bien o mal.  Finalmente cada quien adopta sus opiniones sobre esta y otras cuestiones a su parecer.

Realmente no quiero romper el estereotipo, sino que quiero evidenciar su rotura.

Así que si lo logro, quien me lea tendrá el desafío de sostener si continúa o no fundamentando su comprensión sobre una idea rota, y con promesa de ruina.

Ahora, ¿cual es la rotura evidente? ¿que se nos está yendo a los hombres por entre las fisuras de una versión de ‘man’ que solo lápida su felicidad sobre ilusiones de control y dominio que no son más que el otro lado del cuento rosa que les han contado a las niñas? ¿por donde comenzar a mostrar sus grietas?

La respuesta la ofrece la misma naturaleza. Haber sido paridos (¡algunos para bien otros no tanto!) por una mujer es más que un logro del proceso de selección natural. El hecho que el vínculo humano primario (el más auténtico) provenga de una mujer dice mucho de la naturaleza del vínculo mismo en la especie humana. Sencillamente sin ese vínculo no es posible ni sostenible el proyecto humano.

La gran perdida de la humanidad fue desmantelar la naturaleza femenina del vínculo humano.

Primero desde la religión con el kiriarcalismo, en la organización social con la escrituración de las normas, y luego desde la economía con el capitalismo. En estos momentos de la historia se desdibujó lo femenino del misterio, del signo y del eros de la vida. Vincularse con Dios paso a ser una tecnología del sacrificio y el asesinato, y vincularse con el mundo paso a ser una tecnología reproductiva y la institucionalidad originariamente nutricia paso a regirse por la búsqueda de la jerarquía y el orden.

A partir de estos supuestos, la mentalidad contemporánea comprende la naturaleza del vínculo humano desde la exclusión de lo femenino: lo nutricio y lo sororo.

La calidad del vínculo social es mayoritariamente contractual, competitivo y forense. Casi que nos relacionamos sobre la base de la carencia del vínculo fundante.

En otras palabras, negar que la naturaleza que toda socialización tiene primariamente un sentido femenino significa romper un equilibrio. A esto me refería con que nuestra mentalidad está rota, le falta una pata a la mesa, estamos en deficit, desequilibrados.

Si bien es cierto que nuestro cuerpo reconoce ese primer momento de vida como la experiencia fundante de relacionamiento, la mujer que nos presenta el mundo, las primeras sensaciones, el primer amor, la primera tuza, en fin, también reconocemos como natural la experiencia de extrañeza que nos produce un otro que no parimos, incluso un otro fue parido pero que nunca sabrá lo que eso significa por su propia experiencia. A esto lo llamo coloquialmente en esta nota ‘malparidez existencial’ una expresión bogotana que denota sentirse triste por ninguna razón aparente. Pues bien, aquí significa otra cosa.

Malparidez existencial es una impostura de quien niega la naturaleza nutricia y la rechaza. Un alguien negado a aprender a parir. Un malparido.

Bueno, es por eso que en el Círculo de Hombres de Cali nos damos la tarea de reconocernos bien-paridos, pariendo vínculos nutricios, de cuido, significativos. Aclaro: no porque ahora tejemos sororidades entre hombres, eso nos hace menos hombres. No lo vería así. Pues cada uno de nosotros sale del círculo con el desafío de retomar nuestros roles asignados y a partir de allí, recrear prácticas de equilibrio, que cuiden al otro, lo nutran, lo reconozcan. Sospechamos de las prácticas que solo vigilan nuestra identidad de propietarios, censores y reguladores del orden. Creemos en un balance posible entre la pulsión de vínculo y de des-vinculo que nos hace ser los seres complejos que somos.

En fin, creo haber logrado el objetivo de la nota: visibilizar una rotura social y simbólica. La pregunta ahora si eso lo convence por lo menos de que ser hombre y sororizar es algo más que una maricada. Si ahora más bien lo ve como un intento por curar la herida patriarcal. Palabra que por cierto, solo la use para cerrar este párrafo.

https://teoloax.wordpress.com/2017/01/22/hombres-tejiendo-sororidades-otro-sentido-de-la-malparidez-existencial/

COLOMBIA: Niña de 7 años asesinada y con aparentes signos de abuso en un apartamento de Bogotá


La menor había sido reportada como desaparecida este domingo en la mañana. El presunto responsable permanece hospitalizado en una clínica del norte de Bogotá.

Por: Redacción Bogotá
 Horror y conmoción en Bogotá por el asesinato de la niña Yuliana Andrea, de 7 años, reportada como desaparecida este 4 de diciembre y hallada muerta en la noche de este domingo al interior de un apartamento del norte de la ciudad con aparentes signos de tortura y violencia sexual.

A las 9:00 am cuando las autoridades conocieron la denuncia de los padres de familia sobre la desaparición de la menor en el barrio Bosque Calderón, de la localidad de Chapinero, el Gaula de la Policía se hizo cargo del caso y tras revisar cámaras de seguridad del último lugar donde fue vista la niña determinaron que había sido raptada en una camioneta gris.

Al realizar el respectivo seguimiento, a las 7:30 pm dieron con el paradero del vehículo particular en un conjunto residencial del barrio El Chicó. Al ingresar al apartamento del dueño, un arquitecto de 38 años identificado como Rafael Uribe Noguera, fue hallado el cuerpo sin vida de la menor con señales de tortura y abuso sexual.

Las autoridades no encontraron al presunto responsable en el apartamento al parecer porque éste había sido trasladado a la Clínica Vascular Navarra tras una aparente sobredosis de alucinógenos.

A las afueras del centro hospitalario se encuentran miembros de la Policía custodiando el lugar para evitar la fuga del presunto responsable de este atroz crimen.

Entre tanto, la madre de Yuliana Andrea tuvo que ser hospitalizada al conocer la trágica noticia.

Por su parte, el general Hoover Penilla, comandante de la Policía de Bogotá, ofreció este lunes una rueda de prensa para detallar los primeros indicios del hecho. Según el uniformado, siete horas después del rapto ya contaban con pistas de dónde se encontraba la menor. Penilla no confirmó si la niña fue víctima de abuso sexual y aseguró que Medicina Legal determinará las causas de su muerte.

“Esta es una situación compleja y lamentable. Sobre el supuesto responsable sabemos que es una persona de 38 años, de profesión arquitecto. En un inmueble propiedad de su familia fue donde fue hallada la menor. Se encuentra recluido en un centro asistencial por una crisis y aún no hay orden de captura en su contra, pero sí está bajo custodia y en proceso de judicialización, ello porque queremos tener toda la claridad y precisión para que no haya vicios de forma que pueda usar a su favor”,explicó el comandante de la Policía de Bogotá, detallando además que lafamilia de la menor había llegado hace cuatro meses a la ciudad,procedente del Cauca, en búsqueda de nuevas oportunidades.

http://www.elespectador.com/noticias/bogota/nina-de-7-anos-asesinada-y-aparentes-signos-de-abuso-al-articulo-668913

COLOMBIA. BOGOTA: Marcha &;Hombres Faldas 2016


Saludos especiales.

Les compartimos esta invitación, en el marco de los 16 días de activismo de no violencia contra las mujeres

Gracias por pasar la voz

 

JAVIER OMAR RUIZ ARROYAVE

Colectivo Hombres y Masculinidades, Bogota.
Móvil: 311-853-7150
http://www.colectivohombresymasculinidades.com/
Canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCUoPumFWQovyrxbOp1N083g
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VIDEO: Falleció el niño que “celebraba Misa” y quería ser Papa


VIDEO: Falleció el niño que “celebraba Misa” y quería ser Papa

SAO PAULO, 16 Nov. 15 / 11:04 am (ACI).- El niño Rafael Freitas de 4 años de edad, que se hizo conocido por un video en el que aparecía “celebrando Misa” en Facebook y por su peculiar deseo de ser Papa, falleció el sábado 14 de noviembre víctima de un agresivo cáncer contra el que luchaba desde hace ya buen tiempo.

“Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha (Salmo 15)” fue lo que posteó en su cuenta de Facebook Randerson Freitas, padre de Rafael, como homenaje a su pequeño.

El niño era atendido en el Hospital de Cáncer para Niños y Jóvenes en Barretos, en el estado de Sao Paulo, en donde solía invitar a todos a participar de la “Misa” que “celebraba” con los ornamentos que le obsequió el capellán del lugar.

Según informa la diócesis de Barretos, Rafael estaba en su ciudad natal, Conceição das Pedras (estado de Minas Gerais) en un periodo de pausa del tratamiento. “Allí, luego de ver a su familia y pasar algunas semanas en casa, tuvo que ser internado en una ciudad vecina, fue sedado y falleció a las 8:10 p.m. del sábado”.

El entierro se realizó ayer domingo en Conceição das Pedras. Luego de despedirse de su hijo, los padres de Rafael, Randerson y Patriana donaron las pertenencias de su pequeño a instituciones infantiles.

A inicios de este año, Randersson contó a ACI Prensa que “todos los días cuando Rafael está dormido, rezamos por él y consagramos su vida a Dios, pedimos que pueda cumplir la misión que Jesús tiene para él. Así como su nombre Rafael significa medicina de Dios, que él pueda curar a las personas de la ausencia de Dios”.

En 2014, los padres de Rafael, Randersson y Patriana Freitas, recibieron la noticia de que el pequeño tenía una enfermedad llamada neuroblastoma, un cáncer infantil que suele afectar los nervios y los huesos, que estaba en el nivel 4, el más grave.

Randersson relataba en ese entonces que “Rafael, con poco más de un año, cuando empezó a dar los primeros pasos y en todas las Misas a las que íbamos, hacía lo que el sacerdote hace a la hora de la Consagración. Cuando el cura levantaba el cáliz, en el banco el pequeño también levantaba su vasito de agua y estiraba su toalla de bebé”.

Uno de los mensajes de solidaridad por la muerte de Rafael llegó del sacerdote P. Clóvis Cavalcanti, comenta que “no hubo un solo día desde que te conocí, que no haya dejado de rezar por ti en la Santa Misa. Ahora ya estás viendo al que todos queremos ver. ¡Pídele a Jesús por nosotros! Randersson Freitas, que Dios te bendiga profundamente. ¡Sigo rezando por ustedes!”

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Rafael Freitas es un niño de 3 años, lucha contra un agresivo cáncer, se hizo conocido por un video en el que aparece “celebrando Misa” en Facebook y por un deseo peculiar: él quiere ser Papa.

aciprensa.com

LOS DESAFIOS QUE ENFRENTA LA MASCULINIDAD EN LOS HOMBRES COLOMBIANOS: JAVIER OMAR RUIZ


Hago Gala de mi amistad con los hombres antipatriarcales que representa Javier Omar

Estos son algunos de los retos que enfrentan los hombres para cambiar su visión tradicional de género.
FUCSIA.CO

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